0% encontró este documento útil (2 votos)
433 vistas5692 páginas

La Diferencia en Derrida: Différance

1) Derrida introduce el concepto de "diferancia", escrito con "a" en lugar de "e", para referirse a la diferencia entre las palabras "diferencia" y "diferancia" en francés. 2) Explica que esta diferencia gráfica entre las letras "a" y "e" es puramente visual y no puede oírse, señalando así que no hay una escritura puramente fonética. 3) Sugiere que el concepto de "diferancia" existe en un orden que va más allá de lo sensible y lo inteligible,

Cargado por

joaquins5
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como RTF, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (2 votos)
433 vistas5692 páginas

La Diferencia en Derrida: Différance

1) Derrida introduce el concepto de "diferancia", escrito con "a" en lugar de "e", para referirse a la diferencia entre las palabras "diferencia" y "diferancia" en francés. 2) Explica que esta diferencia gráfica entre las letras "a" y "e" es puramente visual y no puede oírse, señalando así que no hay una escritura puramente fonética. 3) Sugiere que el concepto de "diferancia" existe en un orden que va más allá de lo sensible y lo inteligible,

Cargado por

joaquins5
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como RTF, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA DIFERENCIA/

[Diffrance]
[1968]
Jacques Derrida

Edicin electrnica de
[Link] / Escuela
de Filosofa Universidad ARCIS.

*Antese este error de traduccin, error garrafal o fatal imprecisin, si acaso aqu no es lo mismo, como
decisin de lectura al interior de unIFERENCIA
.* [Diffrance] Jacques
anticipa, as, no obstante, en un

Derrida.

seminario sobre Jacques Derrida. Se


clculo o lo que querra ser un clculo al

interior de un riesgo de lectura, el recurso a una omisin o deliberada indiferencia. sta con respecto a la

Hablar, pues, de una letra.


De la primera, si hay que creer al alfabeto y a la mayor parte de las especulaciones que
se han aventurado al respecto. Hablar, pues, de la letra a, de esta primera letra que ha
podido parecer necesario introducir, aqu o all, en la escritura de la palabra diferencia
[diffrence]; y ello en el curso de una escritura sobre la escritura, de una escritura en la
escritura y cuyos diferentes trayectos se encuentran, pues, pasando, en ciertos puntos
muy determinados, por una suerte de gran falta de ortografa, por esa falta de
ortodoxia que rige una escritura, una falta contra la ley que rige lo escrito y el
continente en su decencia. Esta falta de ortografa, siempre puede ser borrada o
reducida, de hecho y de derecho, y encontrarla segn los casos que se analizan cada
vez, pero que aqu vienen a ser lo mismo, grave, indecorosa, incluso en la hiptesis de
la mayor ingenuidad, divertida. Aunque se trata de pasar en silencio tal infraccin, el
inters que en ello se pone se deja reconocer de antemano, asignar, como prescrito por
la irona muda, inaudible de esta permutacin de letras, siempre podr hacerse como
si esto no sealara ninguna diferencia. Mi propsito de hoy, debo decir desde ahora, se
dirigir menos a pensar en justificar esta falta silenciosa de ortografa, menos todava a
excusarla, que a agravar el juego con una cierta insistencia.

diferencia mentada aqu tal y como debera consignarse en el crculo de una lengua, la francesa, entre la
palabra diffrence [con e] y la palabra diffrance [con a]. Esta diferencia debera sin duda no dejar indiferente al
lector que sabe que la palabra francesa se escribe [ortogrficamente] con e y no con a. Saber que, no
obstante, habra de verse escamoteado en el transcurso de una conferencia [sobre la escritura] pronunciada por
Derrida el ao 1968, donde habra de demostrarse que sin una marca escrita perceptible no se puede advertir
una diferencia fnica por el cambio de vocal. La omisin o indiferencia fraguada aqu [al traducir diffrance por
diferencia], suerte de trasgresin de la relevancia de una escritura en el marco de una lengua, la que parece
restablecer los derechos de una traduccin [de una lengua a otra], no hace ms que exacerbar las dificultades
que entraan el ejercicio de esos mismos derechos. Por lo mismo, esta omisin que denuncia la precavida no
traduccin de la palabra en la versin espaola [Cf. Mrgenes de la filosofa, Ctedra, Madrid, 1989], traduccin
que aqu no cesamos de intervenir, quiere agravar esta precaucin volvindola tan necesaria como intil. [Nota
de Aquiles Trujillo] [Por nuestra parte, indicamos, cada vez que es pertinente, el trmino francs; N. de E.]

cambi

deber

excusa

refiero

meno

impl

citamente

ta

o cual texto que me he arriesgado a publicar. Es que yo quera precisamente intentar, en


una cierta medida, y por ms que esto sea en principio y al fin por razones esenciales de
derecho, imposible, unir en un haz [faisceau] las diferentes direcciones en las que he podido
utilizar o mejor que he dejado imponer en su neografismo por lo que provisionalmente
llamar la palabra o el concepto de diferencia [diffrance] y que no es, ya lo veremos,
literalmente, ni una palabra ni un concepto. Me atengo a la palabra haz [faisceau] por dos
razones: por una parte no se tratar, cosa que tambin habra podido hacer, de describir
una historia, de contar las etapas, texto a texto, contexto a contexto, mostrando cada vez
que economa ha podido imponer este desarreglo grfico, sino ms bien del sistema general
de esta economa. Por otra parte, la palabra haz [faisceau] parece ms propia para poner de
manifiesto que la agrupacin propuesta tiene la estructura de una intrincacin, de un
tejido, de un cruce que dejar partir de nuevo los diferentes hilos y las distintas lneas de
sentido o de fuerza igual que estar lista para anudar otras.

Recuerdo, pues, de una manera completamente preliminar, que esta discreta


intervencin grfica, que no se ha hecho en principio ni simplemente por el escndalo
del lector o del gramtico, ha sido calculada en el proceso escrito de una interrogacin
sobre la escritura. Ahora bien, se da el caso, dira en realidad, de que esta diferencia
[diffrence] grfica (la a en lugar de la e), esta diferencia [diffrence] sealada entre dos
notaciones aparentemente vocales, entre dos vocales, es puramente grfica; se escribe o
se lee, pero no se oye. No se puede or, y veremos tambin en qu sentido sobrepasa el
orden del entendimiento. Se propone por una marca muda, un monumento tcito, yo
dira incluso por una pirmide, que piensa as no slo en la forma de la letra cuando se
imprime en capital o en mayscula, sino tambin en ese texto de la Enciclopedia de
Hegel en que el cuerpo del signo se compara a la pirmide egipcia. La a de la
diferencia [diffrance], pues, no se oye, permanece silenciosa, secreta y discreta como
una tumba: oikesis. Sealaremos as por anticipacin este lugar, residencia familiar y
tumba de lo propio donde se produce en diferencia [diffrance] la economa de la muerte.
Esta piedra no est lejos, siempre que se sepa descifrar la leyenda, de sealar la muerte
del dinasta.
Una tumba que no se puede ni siquiera hacer resonar. En efecto, yo no puedo hacerles
saber por mi discurso [discours], por mi palabra [parole] proferida en este momento
ante la Sociedad Francesa de Filosofa, de qu diferencia [diffrence] hablo en el
momento en que hablo. No puedo hablar de esta diferencia [diffrence] grfica sino
sosteniendo un discurso muy desviado sobre una escritura y a condicin de precisar,
cada vez, que me refiero a la diferencia [diffrence] con una e o a la diferencia con una
a. Lo cual no va a simplificar las cosas hoy y nos dar muchos problemas a ustedes y a
m si al menos queremos entendernos. De todas formas, las precisiones orales que
har, cuando diga con e, o con a se

referir

au

n text

o escrito

, qu

e vigil

am

i discurso

au

n text

o qu

e teng

o delante

, qu

e leer

y haci

ae

l cua

l ser

precis

o qu

e intent

e conduci

r su

s mano

y su

s ojos

.N

o podemo

s evita

r pasa

r po

ru

n text

o escrito

, ordenarno

s sobr

ee

l desarregl

o qu

es

e produc

ee

y est

oe

sl

o qu

em

e import

a ante

s qu

e nada

Sin duda este silencio piramidal de la diferencia [diffrence] grfica entre la e y la a no puede
funcionar sino en el interior del sistema de la escritura fontica, y en el interior de una lengua o
de una gramtica histricamente ligada a la escritura fontica as como a toda la cultura que le
es inseparable. Pero dir que ello mismo este silencio que funciona en el interior solamente
de una escritura llamada fontica seala o recuerda de manera muy oportuna que,
contrariamente a un enorme prejuicio, no hay escritura fontica. No hay una escritura pura y
rigurosamente fontica. La escritura llamada fontica no puede en principio y de derecho, y no
slo por una insuficiencia emprica o tcnica, funcionar, si no es admitiendo en ella misma
signos no fonticos (puntuacin, espacios, etc.) de los que se dar cuenta enseguida, al
examinar la estructura y la necesidad, que toleran muy mal el concepto de signo. Mejor, el
juego de la diferencia [diffrence] del que Saussure slo ha recordado, este juego es en s mismo
silencioso. Es inaudible la diferencia entre dos fonemas, lo nico que les permite ser y operar
como tales. Lo inaudible abre a la interpretacin los dos fonemas presentes, tal como se
presentan. Si no hay, pues, una escritura puramente fontica, es que no hay phon puramente
fontica. La diferencia [diffrence] que hace separarse los fonemas y hace que se oigan [les donne
entendre], en todos los sentidos de esta palabra, permanece inaudible.

Se objetar que por las mismas razones, la diferencia [diffrence] grfica se sumerge
tambin en la noche, nunca es plenamente un trmino sensible, sino que alarga una
relacin invisible, el trazo de una relacin no aparente entre dos espectculos sin duda.
Pero que, desde ese punto de vista, la diferencia [diffrence] marcada en la diffr[ ]nce
entre la e y la a se desnuda a la vista y al odo, sugiere quiz felizmente que es preciso
dejarse ir aqu a un orden que ya no pertenece a la sensibilidad. Pero no pertenece ms
a la inteligibilidad, a una idealidad que no est fortuitamente afiliada a la objetividad
del theorein o del entendimiento. Es preciso dejarse llevar aqu a un orden, pues, que
resista a la oposicin, fundadora de la filosofa, entre lo sensible y lo inteligible. El
orden que resiste a esta oposicin, y la resiste porque la lleva en s, se anuncia en un
movimiento de diferencia [diffrance / con una a] entre dos diferencias [diffrences] o
entre dos letras, diferencia [diffrance] que no pertenece ni a la voz ni a la escritura en el
sentido ordinario y que se tiende, como el espacio extrao que nos reunir aqu
durante una hora, entre palabra y escritura, ms all tambin de la familiaridad
tranquila que nos liga a la una y a la otra, a veces en la ilusin de que son dos.

la

vo

arregla

par

habla

diferenci

[diff

nce]

Est

clar

qu

est

pued

se

expuesto

Nunc

pued

expone

qu

qu

moment

determinad

pued

hacers

presente

manifiesto

qu

pued

mostrar

presentars

com

alg

presente

ente

present

verdad

verda

present

presenci

de

presente

Ahor

bien

diferenci

[diff

nce

[pong

es

baj

un

tachadura

qu

hac

posibl

presentaci

de

presente

ell

present

nunc

com

tal

Nunc

hac

presente

ell

present

nunc

com

tal

Nunc

hac

presente

nadie

Reserv

ndos

exponi

ndose

exced

est

punt

precis

maner

regulad

orde

verdad

si

disimularse

si

embargo

com

cualquie

cosa

com

se

misterioso

ocult

no

sabe

agujer

cuyo

borde

so

determinable

[po

ejemplo

un

topolog

castraci

n]

tod

exposici

estar

expuest

desaparece

com

desaparici

correr

riesg

aparecer

desaparecer

Sin embargo, los rodeos, los periodos, la sintaxis a los que a menudo deber recurrir se
parecern, a veces hasta confundirse con ellos, a los de la teologa negativa. Ya se ha
hecho necesario sealar que la diferencia [diffrance] no es, no existe, no es un ente
presente [on], cualquier que ste sea; y se nos llevar a sealar tambin todo lo que no
es, es decir, todo; y en consecuencia que no tiene ni existencia ni esencia. No depende de
ninguna categora de ser alguno presente o ausente. Y sin embargo, lo que se seala as
de la diferencia [diffrance] no es teolgico, ni siquiera del orden ms negativo de la
teologa negativa, que siempre se ha ocupado de librar, como es sabido, una
superesencialidad ms all de las categoras finitas de la esencia y de la existencia, es
decir, de la presencia, y siempre recordar que si a Dios le es negado el predicado de la
existencia, es para reconocerle un modo de ser superior, inconcebible, inefable. No se
trata aqu de un movimiento as, y ello se confirmar progresivamente. La diferencia
[diffrance] es no slo irreductible a toda reapropiacin ontolgica o teolgica
ontoteologa, sino que, incluso abriendo el espacio en que la ontoteologa la
filosofa produce su sistema y su historia, la comprende, la inscribe, y la excede sin
retorno.
Por la misma razn, no sabr por donde comenzar a trazar el haz o el grfico de la
diferencia [diffrance]. Puesto que lo que se pone precisamente en tela de juicio, es el
requerimiento de un comienzo de derecho, de un punto de partida absoluto, de una
responsabilidad de principio. La problemtica de la escritura se abre con la puesta en
tela de juicio del valor del arkh. Lo que yo propondr aqu no se desarrollar, pues,
simplemente como un discurso filosfico, que opera desde un principio, unos
postulados, axiomas o definiciones y se desplaza siguiendo la linealidad discursiva de
un orden de razones. Todo en el trazado de la diferencia [diffrance] es estratgico y
aventurado. Estratgico porque ninguna verdad trascendente y presente fuera del
campo de la escritura puede gobernar

teol

gicament

el

a totalida

d de

l campo

. Aventurad

o porqu

e est

a estrategi

an

oe

s un

a simpl

e estrategi

ae

ne

l sentid

oe

n qu

es

e dic

e qu

el

a estrategi

a orient

al

at

ctic

a desd

eu

n objetiv

o final

,u

n telo

oe

l tem

ad

e un

a dominaci

,d

e un

a maestr

yd

e un

a reapropiaci

ltim

a de

l movimient

o de

l campo

. Estrategi

a finalment

e si

n finalidad

,s

el

a podr

a llama

rt

ctic

a ciega

, emp

rica

,s

ie

l valo

r de

l empirism

on

o tomar

ae

ns

mism

o tod

os

u sentid

od

es

u oposici

al

a responsabilida

d filos

fica

.S

i ha

yu

n ciert

o vagabunde

oe

ne

l trazad

od

el

a diferenci

[diff

nce]

st

an

o sigu

el

al

ne

a de

l discurs

filos

fico

gic

om

s qu

el

ad

es

u contrari

o sim

tric

y solidario

,e

l discurs

emp

rico

gico

.E

l concept

od

e jueg

est

s all

e est

a oposici

, anunci

ae

nv

spera

ym

s all

el

a filosof

,l

a unida

d de

l aza

yd

el

a necesida

de

nu

nc

lcul

o si

n fin

Tambin, por decisin y regla de juego, si as lo quieren ustedes, haciendo volver esta
charla sobre s misma, nos introduciremos en el pensamiento de la diferencia
[diffrance] por el tema de la estrategia o de la estratagema. Con esta justificacin,
solamente estratgica, quiero subrayar que lo eficaz de esta temtica de la diferencia
[diffrance] puede muy bien, deber ser relevado un da, presentarse l mismo, si no ya
a su reemplazo, al menos a su encadenamiento en una cadena que en verdad no habr
gobernado nunca. Por lo que, una vez ms, no es teolgica.
Dir pues en principio que la diferencia [diffrance], que no es ni una palabra ni un
concepto, me ha parecido estratgicamente lo ms propio para ser pensado, si no para ser
dominado siendo el pensamiento quiz aqu lo que hay en una cierta relacin necesaria
con los lmites estructurales del dominio lo ms irreductible de nuestra poca. Parto,
pues, estratgicamente, del lugar y del tiempo en que nosotros estamos, aunque mi
obertura no sea en ltima instancia justificable y siempre sea a partir de la diferencia
[diffrance] y de su historia como podemos pretender quines y dnde estamos
nosotros, y lo que podran ser los lmites de una poca.

Aunque diferencia [diffrance] no sea ni una palabra ni un concepto, tratemos no


obstante de hacer un anlisis semntico fcil y aproximativo que nos llevar a la vista
del juego.
Sabido es que el verbo diferir [diffrer] (verbo latino differre) tiene dos sentidos que
parecen muy distintos; son objeto en el Littr, de dos artculos separados. En este
sentido el differre latino no es la traduccin simple del diapherein griego y ello no
dejar de tener consecuencias para nosotros, que vinculamos esta charla a una lengua
particular y una lengua que pasa por ser menos filosfica, menos originariamente
filosfica que la otra. Pues la distribucin del sentido en el griego no comporta uno de
los dos motivos del differre latino a saber, la accin de dejar para ms tarde, de tomar
en cuenta el tiempo y las fuerzas en una operacin que implica un clculo econmico,
un rodeo, una demora, un retraso, una reserva,

un

a representaci

, concepto

s todo

s qu

ey

o resumir

a aqu

n un

a palabr

ad

el

a qu

e nunc

am

eh

e servido

, per

o qu

es

e podr

a inscribi

re

n est

a cadena

:l

a temporizaci

. Diferi

re

n est

e sentid

oe

s temporizar

,e

s recurrir

, conscient

o inconscient

al

a mediaci

n tempora

y temporizador

ad

eu

n rode

o qu

e suspend

ee

l cumplimient

ol

a satisfacci

n de

deseo

od

el

voluntad

, efectu

ndol

o tambi

ne

nu

n mod

o qu

e anul

o templ

ae

l efecto

Y veremo

s tarde

qu

e est

a temporizaci

ne

s tambi

n temporizaci

y espaciamiento

, hacers

e tiemp

o de

l espacio

y hacers

e espaci

o de

l tiempo

constituci

n originaria

de

l tiemp

y de

l espacio

, dir

al

a metaf

sic

ol

a fenomenolog

a trascendenta

le

ne

l lenguaj

e qu

e aqu

e critic

y desplaza

Juega
Derrida con la doble connotacin diferente/diferencia y diferente/desavenencia, que, en castellano, est
tambin incluida en el trmino diferencias. [N. del T.]

El otro sentido de diferir [diffrer] es el ms comn y el ms identificable: no ser


idntico, ser otro, discernible, etc. Tratndose de diferen[te]/[cia]s *, palabra que se
puede escribir como se quiera, con una t o una d final, ya sea cuestin de alteridad de
desemejanza o de alteridad de alergia y de polmica, es preciso que entre los
elementos otros se produzca, activamente, dinmicamente, y con una cierta
perseverancia en la repeticin, intervalo, distancia, espaciamiento.
Ahora bien, la palabra diferencia [diffrence / con e] nunca ha pedido remitir as a
diferir como temporizacin ni a al diferendo [diffrend] como polemos. Es esta prdida
de sentido lo que debera compensar econmicamente la palabra diferencia
[diffrance / con a]. sta puede remitir a la vez a toda la configuracin de sus
significaciones, es inmediatamente e irreductiblemente polismica y ello no ser
indiferente a la economa del discurso que trato de sostener. Remite no slo, por
supuesto como toda significacin, a ser sostenida por un discurso o un contexto
interpretativo, sino tambin ya en alguna manera por s misma, o al menos ms
fcilmente por s misma que cualquier otra palabra, viniendo la a inmediatamente del
participio presente [difiriendo / diffrant] y aproximndonos a la accin en curso del
diferir [diffrer], antes incluso que haya producido un efecto constituido en diferente o
en diferencia [diffrence / con e]. En una conceptualidad y con exigencias clsicas, se
dira que diferencia [diffrance] designa la causalidad constituyente, productiva y
originaria, el proceso de ruptura y de divisin cuyos diferentes [diffrents] o diferencias
[diffrences] seran productos o efectos constituidos. Pero aproximndonos al ncleo
infinitivo y activo del diferir, diferencia [diffrance / con a] neutraliza lo que
denota el infinitivo como simplemente activo, lo mismo que mouvance no significa en
nuestra lengua el simple hecho de mover, de moverse o de ser movido. La resonancia
no es en mayor medida el acto de resonar. Hay que meditar, en el uso de nuestra
lengua, que la terminacin en ancia permanece indecisa entre lo activo y lo pasivo. Y
veremos por

qu

qu

dej

designa

com

diferencia

diff

nce

simplement

activ

simplement

pasivo

anunci

recuerd

bie

alg

com

vo

media

dic

un

operaci

qu

un

operaci

qu

dej

pensa

com

pasi

com

acci

sujet

sobr

objeto

parti

agent

parti

paciente

parti

vist

cualquier

esto

rminos

Ahor

bien

vo

media

un

ciert

intransitividad

quiz

qu

filosof

constituy

ndos

est

represi

comenzad

po

distribui

vo

activ

vo

pasiva

Diferencia [Diffrance] como temporizacin, diferencia [diffrance] como espaciamiento. Cmo


se conjugan? Partamos, puesto que ya estamos instalados en ella, de la problemtica del signo y
de la escritura. El signo, se suele decir, se pone en lugar de la cosa misma, de la cosa presente,
cosa vale aqu tanto por el sentido como por el referente. El signo representa lo presente en
su ausencia. Tiene lugar en ello. Cuando no podemos tomar o mostrar la cosa, digamos lo
presente, el serpresente, cuando lo presente no se presenta, significamos, pasamos por el
rodeo del signo. Tomamos o damos un signo. Hacemos signo. El signo sera, pues, la presencia
diferida. Bien se trate de signo verbal o escrito, de signo monetario, de delegacin electoral y de
representacin poltica, la circulacin de los signos difiere el momento en que podramos
encontrarnos con la cosa misma, aduearnos de ella, consumirla o guardarla, tocarla, verla,
tener la intuicin presente. Lo que yo describo aqu para definir, en la banalidad de sus trazos,
la significacin como diferencia [diffrance] de temporizacin, es la estructura clsicamente
determinada del signo: presupone que el signo, difiriendo la presencia, slo es pensable a
partir de la presencia que difiere y en vistas a la presencia diferida que pretende reapropiarse.
Siguiendo esta semiologa clsica, la sustitucin del signo por la cosa misma es a la vez segunda
y provisional: segunda desde una presencia original y perdida de la que el signo vendra a
derivar; provisional con respecto a esta presencia final y ausente en vista de la cual el signo
sera un movimiento de mediacin.

Al tratar de poner en tela de juicio este carcter de secundariedad provisional del


sustituto, sin duda veramos anunciarse algo como una diferencia [diffrance]
originaria, pero no se podr siquiera llamarla originaria o final, en la medida en que
los valores de origen, de arkh, de telos, de ekhatos etc., siempre han denotado la
presencia ousia, parousia, etc. Cuestionar el carcter secundario y provisional del
signo, oponerle una diferencia [diffrance] originaria, tendra, pues, como
consecuencias:
1. que ya no se podra comprender la diferencia [diffrance] bajo el concepto de signo
que siempre ha querido decir representacin de una presencia y se ha constituido en
un sistema [pensamiento o lengua] regulado a partir y en vista de la presencia;

qu

pon

as

tel

juici

autorida

presenci

simpl

contrari

sim

trico

ausenci

falta

interrog

as

mit

qu

siempr

no

constre

ido

qu

todav

no

constri

nosotros

lo

hablante

un

lengu

sistem

pensamient

forma

sentid

de

se

genera

com

presenci

ausencia

la

categor

de

ent

entida

[ousia]

qu

tip

pregunt

qu

est

mod

hemo

sid

reconducido

es

digamos

tip

heideggeriano

diferenci

[diff

nce

parec

conducirno

diferenci

[diff

nce

ntico

teol

gica

permitir

qu

pospong

est

referencia

Se

alar

solament

qu

entr

diferenci

[diff

nce

com

temporizaci

temporalizaci

qu

pued

pensa

horizont

de

presente

qu

dic

Heidegge

Se

tiemp

temporalizaci

com

horizont

trascendenta

cuesti

de

ser

qu

precis

libera

dominaci

tradiciona

metaf

sic

po

present

ahora

comunicaci

estrecha

inclus

exhaustiv

irreductiblement

necesaria

Pero primero quedmonos en la problemtica semiolgica para ver conjugadas all la


diferencia [diffrance] como temporizacin y la diferencia [diffrance] como
espaciamiento. La mayora de las investigaciones semiolgicas o lingsticas que hoy
dominan el campo del pensamiento, sea por sus propios resultados, sea por la funcin
de modelo regulador que ven reconocer por todas partes, conducen genealgicamente
a Saussure, errada o acertadamente, como el comn instaurador. Ahora bien, Saussure
es inicialmente quien ha situado lo arbitrario del signo y el carcter diferencial del signo en
el principio de la semiologa general, singularmente de la lingstica. Y los dos motivos
arbitrario y diferencial son a sus ojos, es sabido, inseparables. No puede haber
algo arbitrario si no es porque el sistema de los signos est constituido por diferencias,
no por la totalidad de los trminos. Los elementos de la significacin funcionan no por
la fuerza compacta del ncleo, sino por la red de las oposiciones que los distinguen y
los relacionan unos a otros. Arbitrario y diferencial, dice Saussure, son dos
cualidades correlativas.
Ahora bien, este principio de la diferencia [diffrence], como condicin de la
significacin, afecta a la totalidad del signo, es decir, a la vez a la cara del significado y
a la cara del significante. La cara del significado es el concepto, el sentido ideal; y el
significante es lo que Saussure llama la imagen, huella [empreinte] psquica de un
fenmeno material, fsico, por ejemplo acstico. No vamos a entrar aqu en todos los
problemas que plantean estas definiciones. Citemos solamente a Saussure en el punto
que nos interesa: Si la parte conceptual del valor est constituida nicamente por
relaciones y diferencias con los otros trminos de la lengua se puede decir lo mismo de
la parte material Todo lo que precede viene a decir que en la lengua no hay ms que
diferencias. Aun ms, una diferencia [diffrence] supone en general trminos positivos
entre los que se establece: pero en la lengua

o ha

ym

s qu

e diferencia

s [diff

rences

si

nt

rmino

s positivos

.Y

a tomemo

se

l significad

oe

l significante

,l

a lengu

an

o comport

an

i idea

sn

i sonido

s qu

e preexista

na

l sistem

a ling

stico

, sin

o solament

e diferencia

s [diff

rences

conceptuale

o diferencia

s [diff

rences

nica

s resultado

sd

e est

e sistema

.L

o qu

e ha

yd

e ide

od

e materi

af

nic

ae

nu

n sign

o import

a meno

s qu

el

o qu

e ha

as

u alrededo

re

n lo

s otro

s signos

Extraeremos como primera consecuencia que el concepto significado no est nunca


presente en s mismo, en una presencia suficiente que no conducira ms que a s misma.
Todo concepto est por derecho y esencialmente inscrito en una cadena o en un sistema en
el interior del cual remite al otro, a los otros conceptos, por un juego sistemtico de
diferencias [diffrences]. Un juego tal, la diferencia [diffrance], ya no es entonces
simplemente un concepto, sino la posibilidad de la conceptualidad, del proceso y del
sistema conceptuales en general. Por la misma razn, la diferencia [diffrance], que no es un
concepto, no es una mera palabra, es decir, lo que se representa como una unidad tranquila
y presente, autorreferente, de un concepto y una fona. Veremos ms adelante lo que es
una palabra en general.

La diferencia [diffrence] de la que habla Saussure no es en s misma ni un concepto ni


una palabra entre otras. Se puede decir esto a fortiori de la diferencia [diffrance]. Y as
se nos conduce a explicar la relacin que une la una y la otra.
En una lengua, en el sistema de la lengua, no hay ms que diferencias [diffrences]. Una
operacin taxonmica puede siempre proporcionar el inventario sistemtico, estadstico y
clasificatorio. Pero, por una parte, estas diferencias actan: en la lengua, en el habla
tambin y en el intercambio entre lengua y habla. Por otra parte, estas diferencias son en s
mismas efectos. No han cado del cielo ya listas; no estn ms inscritas en un topos noetos
que prescritas en la cera del cerebro. Si la palabra historia no comportara en s misma el
motivo de una represin final de la diferencia, se podra decir que nicamente las
diferencias pueden ser de entrada y totalmente histricas.
Lo que se escribe como diferencia [diffrance] ser as el movimiento de juego que
produce, por lo que no es simplemente una actividad, estas diferencias [diffrences],
estos efectos de diferencia [diffrence]. Esto no quiere decir que la diferencia [diffrance]
que produce las diferencias [diffrences] est antes que ellas en un presente simple y en
s mismo inmodificado, indiferente. La diferencia [diffrance] es el origen nopleno,
nosimple, el origen estructurado y diferente (de diferir) de las diferencias. El nombre
de origen, pues, ya no le conviene.
Puesto que la lengua, de la que Saussure dice que es una clasificacin, no ha cado del
cielo, las diferencias se han producido, son efectos producidos, pero efectos que no
tienen como causa un sujeto o una sustancia, una cosa en general, un ente presente en
alguna parte y que escapa al juego de la diferencia [diffrance].

hubier

implicad

un

ta

presencia

form

cl

sic

de

mundo

concept

caus

general

ser

pue

necesari

habla

efect

si

causa

qu

enseguid

conducir

habla

efecto

salid

fuer

de

cierr

est

esquema

tratad

indica

objetiv

trav

huella

[trace]

qu

efect

qu

tien

un

causa

sin

qu

pued

bastars

misma

fuer

texto

par

opera

transgresi

necesaria

Como no hay presencia antes de la diferencia semiolgica y fuera de ella, se puede


extender al signo en general lo que Saussure escribe de la lengua: La lengua es
necesaria para que el habla sea inteligible, y produzca todos sus efectos; pero sta es
necesaria para que la lengua se establezca; histricamente, el acto de habla la precede
siempre.
Reteniendo al menos el esquema, si no ya el sentido de la exigencia formulada por Saussure,
designaremos como diferencia [diffrance] el movimiento segn el cual la lengua, o todo cdigo,
todo sistema de repeticiones en general se constituye histricamente como entramado de
diferencias. Se constituye, se produce, se crea, movimiento, histricamente, etc., se
deben entender ms all de la lengua metafsica en la que se han trazado con todas sus
implicaciones. Sera necesario mostrar por qu los conceptos de produccin, como los de
constitucin y de historia, son desde este punto de vista cmplices del que aqu ponemos en
cuestin, pero esto me llevara demasiado lejos hacia la teora de la representacin del
crculo en la cual parece que estamos encerrados nosotros mismos y yo no los uso aqu,
como muchos otros conceptos, sino por comodidad estratgica y para iniciar la deconstruccin
de su sistema en el punto actualmente ms decisivo. Se habr en todo caso comprendido, por el
crculo mismo en que parecemos inscritos, que la diferencia [diffrance], tal como se inscribe
aqu, no es ms esttica que gentica, no es ms estructural que histrica. O no menos, y es no
leer, no leer sobre todo lo que falta a la tica ortogrfica, querer objetarla a partir de la ms vieja
de las opciones metafsicas, por ejemplo oponindole algn punto de vista generativo a un
punto de vista estructuralistataxonomista, o a la inversa. En cuanto a la diferencia [diffrance],
lo que sin duda hace el pensamiento incmodo y el confort poco seguro, estas opciones no
tienen la ms mnima pertinencia.

Si consideramos ahora la cadena en la que la diferencia [diffrance] se deja someter


a un cierto nmero de substituciones no sinonmicas, segn la necesidad del contexto,
por qu recurrir a la reserva, a la archiescritura, al archirrastro, al
espaciamiento, incluso al suplemento, o al pharmakon, pronto al himen, al margen
marcamarcha, etc.
Recomencemos. La diferencia [diffrance] es lo que hace que el movimiento de la
significacin no sea posible ms que si cada elemento llamado presente, que aparece
en la escena de la presencia, se relaciona con otra cosa, guardando en s la marca del
elemento pasado y dejndose ya hundir por la marca de su relacin

co

ne

l element

o futuro

,n

o relacion

ndos

el

a marc

a meno

s co

nl

o qu

es

e llam

ae

l futur

o qu

e co

nl

o qu

es

e llam

ae

l pasado

y constituyend

ol

o qu

es

e llam

ae

l present

e po

r est

a mism

a relaci

n co

nl

o qu

en

oe

:n

oe

s absolutamente

,e

s decir

,n

i siquier

au

n pasad

ou

n futur

o com

o presente

s modificados

.E

s precis

o qu

el

e separ

eu

n interval

od

el

o qu

en

oe

l par

a qu

e se

l mismo

, per

o est

e interval

o qu

el

o constituy

ee

n present

e deb

e tambi

al

a ve

z decidi

re

l present

ee

ns

mismo

, compartiend

o as

, co

ne

l presente

, tod

ol

o qu

es

e pued

e pensa

a parti

rd

,e

s decir

, tod

ol

o existente

,e

n nuestr

a lengu

a metaf

sica

, singularment

el

a sustanci

oe

l sujeto

. Constituy

ndos

est

intervalo

decidi

ndos

din

micamente

qu

podemo

llama

espaciamiento

devenir

espaci

de

tiemp

devenir

tiemp

de

espaci

(temporalizaci

n)

Ye

s est

a constituci

n de

l presente

, com

os

ntesi

originaria

e irreductiblement

no

simple

, pues

, sens

estricto

no

originaria

,d

e marcas

,d

e rastro

sd

e retencione

yd

e protencione

s (par

a reproduci

r aqu

, anal

gicament

yd

e maner

a provisional

,u

n lenguaj

e fenomenol

gic

y trascendenta

l qu

es

e revelar

enseguid

a inadecuado

) qu

ey

propong

llama

archi

escritura

archi

rastr

diferenci

[diff

nce]

Est

a (es

)(

al

a vez

) espaciamient

o (y

) temporizaci

Este movimiento (activo) de la (produccin de la) diferencia [diffrance] sin origen, no


habramos podido llamarla simplemente y sin neografismo, diferenciacin? Entre otras
confusiones, una palabra as hubiera dejado pensar en alguna unidad orgnica,
originaria y homognea, que en un momento dado viene a dividir, a recibir la
diferencia como un acontecimiento. Sobre todo, formado sobre el verbo diferenciar,
anulara la significacin econmica del rodeo, de la temporalizadora, del diferir. Una
nota, aqu, de paso. Le debo a una lectura reciente de un texto que Koyr haba
consagrado en 1934, en la Revue dhistoire et de philosophie religieuse a Hegel en Iena
(reproducida en sus tudes dhistoire de la pense philosophique). Koyr hace ah largas
citas, en alemn, de la Lgica de Iena y propone su traduccin. Ahora bien, en dos
ocasiones encuentra en el texto de Hegel la expresin differente Beziehung. Esta
palabra de raz latina [different] es rara en alemn y tambin, creo, en Hegel, que ms
bien dice verschieden, ungleich, que llama a la diferencia Unterschied, y
Verschiedenheit a la variedad cualitativa. En la lgica de Iena, se sirve de la palabra
differente en el momento en que trata precisamente del tiempo y del presente. Antes
de llegar a una discusin preciosa de Koyr, he aqu algunas frases de Hegel, tal como
las trasluce: El infinito, en esta simplicidad, es, como momento opuesto a lo igual
consigo mismo lo negativo, y en sus momentos, mientras que se presenta a [s mismo]
y en s mismo la totalidad, [es] lo que excluye en general, el punto o el lmite, pero en
sta su accin de negar, se relaciona inmediatamente con el otro y se niega a s mismo.
El lmite o el momento del presente [der Gegenwart], el este absoluto del tiempo, o el
ahora, es de una simplicidad negativa absoluta, que excluye de s absolutamente toda
multiplicidad y, por esto mismo, est absolutamente determinado; es no un todo o

n quantu

qu

es

e extender

ae

ns

[y

] que

,e

ns

mismo

, tambi

n tendr

au

n moment

o indeterminado

,u

n divers

o que

, indiferent

e [gleichg

ltig

o exterio

re

ne

l mismo

,s

e relacionar

a co

n otr

o [au

ei

andere

bez

ge]

per

oe

s ah

un

a relaci

n absolutament

e diferent

e de

l simpl

e [sondern

is

absolu

different

Beziehung].

Y Koyr

precis

ad

e maner

a dign

ad

e menci

ne

n nota

Relaci

n diferente

: diferent

e Beziehung

.S

e podr

a decir

: relaci

n diferenciante.

Ye

nl

ap

gin

a siguiente

, otr

o text

od

e Hegel

, dond

es

e pued

e lee

r esto

Diess

Beziehun

is

Gegenwart

al

ein

different

Beziehung

[Est

a relaci

ne

s [el

] present

e com

o relaci

n diferente].

Otr

a not

ad

e Koyr

lt

rmin

o different

e tom

a aqu

nu

n sentid

o activo.

Escribir differente o diferencia [diffrance / con una a] podra ya tener la utilidad de hacer
posible, sin otra nota o precisin, la traduccin de Hegel en este punto particular que
tambin es un punto absolutamente decisivo de su discurso. Y la traduccin sera, como
siempre debe serlo, transformacin de una lengua en otra. Naturalmente, sostengo que la
palabra diferencia (con a) puede tambin servir para otros usos: inicialmente porque
seala no slo la actividad de la diferencia originaria, sino tambin el rodeo
temporalizador del diferir; sobre todo porque a pesar de relaciones de afinidad muy
profunda que la diferencia [diffrance] as escrita mantiene con el discurso hegeliano, tal
como debe ser ledo, puede en un cierto punto no romper con l, lo que no tiene ningn
tipo de sentido ni de oportunidad, sino operar en l una especie de desplazamiento a la vez
nfimo y radical, cuyo espacio trato de indicar en otro lugar pero del que me sera difcil
hablar muy de prisa aqu.

Las diferencias son, pues, producidas diferidas por la diferencia [diffrance].


Pero qu es lo que difiere o quin difiere? En otras palabras, qu es la diferencia
[diffrance]? Con esta pregunta llegamos a otro lugar y otro recurso de la problemtica.
Qu es lo que difiere? Quin difiere? Qu es la diferencia [diffrance]?
Si respondiramos a estas preguntas antes incluso de interrogarlas como pregunta,
antes de darle la vuelta y de sospechar de su forma, hasta en lo que parece en ellas ms
natural y ms necesario, volveramos ya a caer de este lado de lo que acabamos de
despejar. Si aceptramos, en efecto, la forma de la pregunta, en su sentido y en su
sintaxis [qu es lo que, qu es quien quin es el que...], sera necesario admitir
que la diferencia [diffrance] es derivada, sobrevenida, dominada y gobernada a partir
del punto de un existentepresente, pudiendo ste ser cualquier cosa, una forma, un
estado, un poder en el mundo, a los que se podr dar toda clase de nombres, un que, o
un existente presente como sujeto, un quien. En este ltimo caso especialmente, se
admitira implcitamente que este existente presente, como existente presente para s,
como conciencia, llegara en un momento dado a diferir de ella: ya sea a retrasar y a
alejar la satisfaccin de una

necesidad

od

eu

deseo

,y

a se

a diferi

rd

es

, pero

,e

n ningun

od

e esto

s casos

,u

existente

present

e semejant

e ser

constituido

po

r es

a diferenci

[diff

nce]

Ahora bien, si nos referimos una vez ms a la diferencia semiolgica, qu es lo que


Saussure, en particular, nos ha recordado? Que la lengua (que no consiste, pues, ms que
en diferencias) no es una funcin de un sujeto hablante. Esto implica que el sujeto
(identidad consigo mismo o en su momento, conciencia de la identidad consigo mismo,
conciencia de s) est inscrito en la lengua, es funcin de la lengua, no se hace sujeto
hablante ms que conformando su habla, incluso en la llamada transgresin, al sistema
de prescripciones de la lengua como sistema de diferencias, o al menos a la ley general de
la diferencia [diffrance], rigindose sobre el principio de la lengua del que dice Saussure
que es el lenguaje menos el habla. La lengua es necesaria para que el habla sea
inteligible y produzca todos sus efectos.
Si por hiptesis tenemos por absolutamente rigurosa la oposicin del habla a la lengua, la
diferencia [diffrance] ser no slo el juego de las diferencias en la lengua, sino la relacin del
habla con la lengua, el rodeo tambin por el cual debo pasar para hablar, la prenda silenciosa que debo
dar, y que igualmente vale para la semiologa general que rige todas las relaciones del uso y el
esquema del mensaje, el cdigo, etc. (He tratado de sugerir en otra parte que esta diferencia
[diffrance] en la lengua y en la relacin del habla con la lengua impide la disociacin esencial
que en otro estrato de su discurso quera tradicionalmente sealar Saussure entre el habla y la
escritura. La prctica de la lengua o del cdigo que supone un juego de formas, sin sustancia
determinada e invariable, que supone tambin en la prctica de este juego una retencin y una
protencin de las diferencias, un espaciamiento y una temporizacin, un juego de marcas, es
preciso que sea una especie de escritura avant la lettre una archiescritura sin origen presente, sin
arkhe. De donde la tachadura regida por la arkhe y la transformacin de la semiologa general en
gramatologa, operando sta un trabajo crtico sobre todo lo que, en semiologa y hasta en su
concepto matriz el signo retena presupuestos metafsicos incompatibles con el motivo de
la diferencia [diffrance].)

Podramos sentirnos tentados por una objecin: ciertamente, el sujeto no se hace


hablante ms que comerciando con el sistema de las diferencias lingsticas;
o incluso el sujeto no se hace significante (en general, por el habla u otro signo) ms
que inscribindose en el sistema de las diferencias. En este sentido, ciertamente, el
sujeto hablante o significante no estara presente para s en tanto que hablante o
significante sin el juego de la diferencia [diffrance] lingstica o semiologa. Pero no se
puede concebir una presencia y una presencia para s del sujeto antes de su habla o su
signo, una presencia para s del sujeto en una conciencia silenciosa e intuitiva?

Un

pregunt

semejant

supone

pues

qu

ante

de

sign

fuer

co

exclusi

tod

rastr

tod

diferenci

[diff

nce

posibl

alg

semejant

conciencia

que

ante

inclus

distribui

su

signo

espaci

mundo

concienci

pued

concentrars

ell

mism

presencia

Ahor

bien

qu

concienci

Qu

quier

deci

conciencia

menud

form

mism

de

quere

decir

ofrec

pensamient

baj

toda

su

modificacione

qu

com

presenci

par

percepci

mism

presencia

qu

val

concienci

val

aqu

existenci

llamad

subjetiv

general

mism

maner

qu

categor

de

sujet

pued

podid

nunc

pensars

si

referenci

presenci

com

upokeimeno

com

ousia

etc.

sujet

com

concienci

nunc

podid

anunciars

otr

maner

qu

com

presenci

par

mismo

privilegi

concedid

concienci

significa

pues

privilegi

concedid

presente

inclus

describe

profundida

co

qu

hac

Husserl

temporalida

trascendenta

concienci

present

viviente

qu

conced

pode

ntesi

concentraci

incesant

la

huellas

Este privilegio es el ter de la metafsica, el elemento de nuestro pensamiento en tanto


que es tomado en la lengua de la metafsica. No se puede delimitar un tal cierre ms
que solicitando hoy este valor de presencia del que Heidegger ha mostrado que es la
determinacin ontoteolgica del ser; y al solicitar as este valor de presencia, por una
puesta en tela de juicio cuyo status debe ser completamente singular, interrogamos el
privilegio absoluto de esta forma o de esta poca de la presencia en general que es la
conciencia como quererdecir en la presencia para s.
Ahora bien, llegamos, pues, a plantear la presencia y singularmente la conciencia, el ser
cerca de s de la conciencia no como la forma matriz absoluta del ser, sino como una
determinacin y como un efecto. Determinacin o efecto en el interior de un sistema
que ya no es el de la presencia, sino el de la diferencia [diffrance], y que ya no tolera la
oposicin de la actividad y de la pasividad, en mayor medida que la de la causa y del
efecto o de la indeterminacin y de la determinacin, etc., de tal manera que al designar la
conciencia como un efecto o una determinacin se contina, por razones estratgicas, que
pueden ser ms o menos lcidamente deliberadas sistemticamente calculadas, a operar
segn el lxico de lo mismo que se delimita.

Antes de ser, tan radicalmente y tan expresamente, el de Heidegger, este gesto ha sido
tambin el de Nietzsche y el de Freud; quienes, uno y otro, como es sabido, y a veces
de manera tan semejante, han puesto en tela de juicio la conciencia en su certeza
segura de s. Ahora bien, no es notable que lo hayan hecho uno y otro a partir del
motivo de la diferencia [diffrance]?

Est

aparec

cas

se

aladament

su

texto

eso

lugare

dond

jueg

todo

podr

extenderm

aqu

simplement

recordar

qu

par

Nietzsch

gra

activida

principa

inconscient

qu

concienci

efect

la

fuerza

cuy

esenci

modo

so

propios

Ahor

bien

fuerz

mism

nunc

est

presente

qu

jueg

diferencia

cantidades

habr

fuerz

genera

si

diferenci

entr

la

fuerzas

aqu

diferenci

cantida

cuent

qu

contenid

cantidad

qu

grandez

absolut

misma

cantida

mism

es

pues

separabl

diferenci

cantidad

diferenci

cantida

esenci

fuerza

relaci

fuerz

co

fuerza

So

co

do

fuerza

iguales

inclus

le

conced

un

oposici

sentido

sue

aproximativ

grosero

sue

estad

stic

dond

vivient

sumerge

per

qu

disip

qu

mica

(G

Deleuze

Nietzsch

philosophie

49)

Tod

pensamient

Nietzsch

un

cr

tic

filosof

com

indiferenci

activ

ant

diferenci

[diff

nce]

com

sistem

reducci

represi

diafor

stica

cua

excluy

qu

seg

mism

gica

seg

gic

misma

filosof

viv

diferenci

[diff

nce]

ceg

ndos

as

mism

qu

id

ntico

mism

precisament

diferenci

diff

nc

co

un

com

pas

alejad

equivocad

diferent

otro

rmin

oposici

otro

Podr

amo

as

volve

toma

toda

la

pareja

oposici

sobr

la

qu

construid

filosof

la

qu

viv

nuestr

discurs

par

ve

ah

borrars

oposici

sin

anunciars

un

necesida

ta

qu

un

lo

rmino

aparezc

com

diferenci

[diff

nce

de

otro

com

otr

diferid

econom

de

mism

(l

inteligibl

com

difiriend

sensible

com

sensibl

diferido

concept

com

intuici

diferida

diferente

cultur

com

naturalez

diferida

diferente

todo

lo

otro

physis

techne

nomos

thesis

sociedad

libertad

historia

esp

ritu

etc.

com

physi

diferid

com

physi

diferente

Physi

diferenci

[diff

nce]

Aqu

indic

luga

un

recient

interpretaci

mimesis

pretendid

oposici

physis

parti

muestr

est

mism

com

diferenci

[diff

nce

cuand

anunci

mismida

diferenci

[diff

nce

repetici

etern

retorno

Tanto

tema

qu

puede

pone

relaci

Nietzsch

co

sintomatolog

qu

siempr

diagnostic

rode

artima

un

instanci

disfrazad

diferenci

[diff

nce]

inclus

co

tod

tem

tic

interpretaci

activ

qu

sustituy

co

desciframient

incesant

de

desvelamient

verda

com

presentaci

cos

mism

presencia

etc

Cifr

si

verdad

meno

sistem

cifra

dominad

po

valo

verda

qu

conviert

entonce

un

funci

comprendida

inscrita

circunscrita

Podremos, pues, llamar diferencia [diffrance] a esta discordia activa, en movimiento,


de fuerzas diferentes y de diferencias de fuerzas que opone Nietzsche

a tod

oe

l sistem

ad

el

a gram

tic

a metaf

sic

ae

n toda

s parte

s dond

e gobiern

al

a cultura

,l

a filosof

yl

a ciencia

Es histricamente significante que esta diaforstica en tanto que energtica o economa


de fuerzas, que se ordena segn la puesta en tela de juicio de la primaca de la
presencia como conciencia, sea tambin el motivo capital del pensamiento de Freud:
otra diaforstica, a la vez teora de la cifra (o de la huella) y energtica. La puesta en tela
de juicio de la autoridad de la conciencia es inicialmente y siempre diferencial.
Los dos valores aparentemente diferentes de la diferencia [diffrance] se anudan en la
teora freudiana: el diferir como discernibilidad, distincin, desviacin, diastema,
espaciamiento, y el diferir como rodeo, demora, reserva, temporizacin.

1
Los conceptos de huella [Spur], de roce [Bahnung], de fuerzas de roce son desde
el Entwurf inseparables del concepto de diferencia [diffrence]. No se puede describir el
origen de la memoria y del psiquismo como memoria en general (consciente o
inconsciente) ms que tomando en consideracin la diferencia entre los roces. Freud lo
dice expresamente. No hay roce sin diferencia [diffrence] ni diferencia [diffrence] sin
huella.
2
Todas las diferencias en la produccin de huellas inconscientes y en los
procesos de inscripcin [Niederschift] pueden tambin ser interpretadas como
momentos de la diferencia [diffrance], en el sentido de la puesta en reserva. Segn un
esquema que no ha cesado de guiar el pensamiento de Freud, el movimiento de la
huella se describe como un esfuerzo de la vida que se protege a s misma difiriendo la
inversin peligrosa, constituyendo una reserva [Vorrat] y todas las oposiciones de
conceptos que surcan el pensamiento freudiano relacionan cada uno de los conceptos a
otro como momentos de un rodeo en la economa de la diferencia [diffrance]. El uno
no es ms que el otro diferido, el uno diferente del otro. El uno es el otro en diferencia
[diffrance], el uno es la diferencia [diffrance] del otro. As es como toda la oposicin
aparentemente rigurosa e irreductible (por ejemplo, la de lo secundario y lo primario)
se ve calificar, en uno u otro momento, de ficcin terica. Es tambin as, por ejemplo
(pero este ejemplo gobierna todo, comunica con todo), como la diferencia entre el
principio del placer y el principio de realidad no es sino la diferencia como rodeo
[Ausfschud]. En Ms all del principio del placer escribe Freud: Bajo la influencia del
instinto de conservacin del yo, el principio del placer se borra y cede el lugar al
principio de realidad que hace que, sin renunciar al fin ltimo que constituye el placer,
consintamos en diferir la realizacin, en no aprovechar ciertas posibilidades que se nos
ofrecen de apresurarnos en ello, incluso en soportar, a favor del largo rodeo [Aufschub]
que tomamos para llegar al placer, un momentneo descontento.

Aqu

tocamo

punt

mayo

oscurida

enigm

mism

diferenci

[diff

nce]

qu

divid

justament

concept

un

extra

partici

precis

apresurars

decidir

pensa

ve

diferenci

[diff

nce

com

rode

econ

mic

que

element

de

mismo

pretend

siempr

reencontra

place

luga

qu

presenci

diferid

po

lcul

(conscient

inconscientemente

po

otr

part

diferenci

[diff

nce

com

relaci

co

presenci

imposible

com

gast

si

reserva

com

rdid

irreparabl

presencia

usur

irreversibl

energ

com

pulsi

muert

relaci

co

otr

qu

interrump

aparienci

tod

econom

evident

absolutament

evidente

qu

pued

pensa

junto

econ

mic

econ

mico

mism

completament

distinto

etc

diferenci

[diff

nce

est

impensable

quiz

necesari

apresurars

hacerl

evidente

element

filos

fic

evidenci

qu

habr

hech

pront

disipa

ilusi

il

gico

co

infalibilida

lcul

qu

conocemo

bien

par

habe

reconocid

precisament

lugar

necesidad

funci

estructur

diferenci

[diff

nce]

qu

filosof

sacar

provech

sid

tomad

consideraci

sistem

diferenci

[diff

nce

ta

com

calcul

aqu

tratad

otr

parte

un

lectur

Bataille

indica

qu

podr

se

un

puest

contacto

quiere

rigurosa

sino

nuev

sentido

cient

fica

est

econom

limitada

qu

dej

luga

gast

si

reserva

muerte

exposici

si

sentido

etc.

un

econom

genera

qu

tom

consideraci

no

reserva

pued

decir

qu

tien

reserv

no

reserva

Relaci

entr

un

diferenci

[diff

nce

qu

encuentr

cuent

un

diferenci

[diff

nce

qu

fracas

encontra

cuenta

apuest

presenci

pur

si

rdid

confundi

ndos

co

rdid

absoluta

muerte

Po

est

puest

contact

econom

limitad

econom

genera

desplaz

reinscrib

proyect

mism

filosof

baj

especi

privilegiad

de

hegelianismo

dobleg

Aufhebun

relevo

escribirs

otr

manera

Quiz

simplemente

escribirse

Mejor

toma

consideraci

consumaci

escritura

Pues el carcter econmico de la diferencia [diffrance] no implica de ninguna manera


que la presencia diferida pueda ser todava reencontrada, que no haya as ms que una
inversin que retarda provisionalmente y sin prdida la presentacin de la presencia,
la percepcin del beneficio o el beneficio de la percepcin. Contrariamente a la
interpretacin metafsica, dialctica, hegeliana del movimiento econmico de la
diferencia [diffrance], hay que admitir aqu un juego donde quien pierde gana y donde
se gana y pierde cada vez. Si la presentacin desviada sigue siendo definitiva e
implacablemente rechazada, no es sino un cierto presente lo que permanece escondido
o ausente; pero la diferencia [diffrance] nos mantiene en relacin con aquello de lo que
ignoramos

necesariament

e qu

e exced

el

a alternativ

ad

el

a presenci

yd

el

a ausencia

. Un

a ciert

a alterida

Freu

dl

ed

ae

l nombr

e metaf

sic

od

e inconsciente

s definitivament

e sustra

a tod

o proces

od

e presentaci

n po

re

l cua

ll

o llamar

amo

a mostrars

ee

n persona

.E

n est

e context

y baj

o est

e nombr

ee

l inconscient

en

o es

, com

oe

s sabido

, un

a presenci

a par

as

escondida

, virtual

, potencial

.S

e difiere

, est

o quier

e deci

r si

n dud

a qu

es

e tej

ed

e diferencia

y tambi

n qu

e env

, qu

e deleg

a representantes

, mandatarios

; per

on

o ha

y ningun

a posibilida

dd

e qu

ee

l qu

e mand

exista

, est

presente

, se

ae

l mism

oe

n alg

n siti

y todav

a meno

sd

e qu

es

e hag

a consciente

.E

n est

e sentido

, contrariament

a lo

st

rmino

sd

eu

n viej

o debate

, lad

o fuert

ed

e toda

s la

s inversione

s metaf

sica

s qu

eh

a realizad

o siempre

,e

inconsciente

oe

sm

s un

cosa

qu

e otr

a cosa

,n

om

s un

a cos

a qu

e un

a concienci

a virtua

o enmascarada

. Est

a alterida

d radica

l co

n relaci

a tod

o mod

o posibl

ed

e presenci

as

e se

al

ae

n efecto

s irreductible

sd

e destiempo

,d

e retardamiento

.Y

, par

a describirlos

, par

a lee

r la

s huella

sd

e la

s marca

inconscientes

(n

o ha

y huell

consciente

,e

l lenguaj

ed

el

a presenci

od

el

a ausencia

,e

l discurs

o metaf

sic

od

el

a fenomenolog

ae

s inadecuad

o (per

oe

fenomen

logo

oe

se

nic

o qu

e habla)

La estructura del retardamiento [Nachtrglichkeit], impide en efecto que se haga de la


temporalizacin una simple complicacin dialctica del presente vivo como sntesis
originaria e incesante, constantemente reconducida a s, concentrada sobre s,
concentrante, de rastros que retienen y de aberturas protencionales. Con la alteridad del
inconsciente entramos en contacto no con horizontes de presentes modificados
pasados o por venir, sino con un pasado que nunca ha sido presente y que no lo ser
jams, cuyo porvenir nunca ser la produccin o la reproduccin en la forma de la
presencia. El concepto de rastro es, pues, inconmensurable con el de retencin, de devenir
pasado de lo que ha sido presente. No se puede pensar el rastro y as la diferencia
[diffrance] a partir del presente, o de la presencia del presente.

Un pasado que nunca ha sido presente, esta es la frmula por la cual E. Levinas, segn
vas que ciertamente no son las del psicoanlisis, califica la marca y el enigma de la
alteridad absoluta: el prjimo. En estos lmites y desde este punto de vista al menos, el
pensamiento de la diferencia [diffrance] implica toda la crtica de la ontologa clsica
emprendida por Levinas. Y el concepto de huella, como el de diferencia [diffrance],
organiza as a travs de estas huellas diferentes y estas diferencias de huellas, en el
sentido de Nietzsche, de Freud, de Levinas (estos nombres de autores no son aqu
ms que indicios), la red que concentra y atraviesa nuestra poca como delimitacin
de la ontologa (de la presencia).
Es decir, del existente o de la existencialidad. En todas partes, es la dominacin del
existente lo que viene a solicitar la diferencia [diffrance], en el sentido en que
sollicitare significa, en viejo latn, sacudir como un todo, hacer

tembla

re

n totalidad

.E

sl

a determinaci

n de

l se

re

n presenci

oe

n existencialida

dl

o qu

ee

s as

pue

s interrogado

, po

re

l pensamient

od

el

a diferenci

[diff

nce]

Un

a pregunt

a semejant

en

o podr

a surgi

y dejars

e comprende

r si

n qu

es

e abrier

ae

n algun

a part

el

a diferenci

a de

l se

ye

l existente

. Primer

a consecuencia

:l

a diferenci

[diff

nce

o existe

.N

oe

su

existente

presente

, ta

n excelente

nico

,d

e principi

o trascendental como se la desea. No gobierna nada, no reina sobre nada, y no ejerce en


ninguna parte autoridad alguna. No se anuncia por ninguna mayscula. No slo no hay
reino de la diferencia [diffrance], sino que sta fomenta la subversin de todo reino. Lo que
la hace evidentemente amenazante e infaliblemente temida por todo lo que en nosotros
desea el reino, la presencia pasada o por venir de un reino. Y es siempre en el nombre de
un reino como se puede, creyendo verla engrandecerse con una mayscula, reprocharle
querer reinar. Es que, sin embargo, la diferencia [diffrance] se ajusta en la desviacin de la
diferencia [diffrence] nticoontolgica tal como se piensa; tal como la poca se piensa
ah en particular a travs, si an puede decirse, de la meditacin heideggeriana?

No hay respuesta simple a una pregunta semejante.


Por una cierta cara de s misma, la diferencia [diffrance] no es ciertamente ms que el
despliegue histrico y de poca del ser o de la diferencia ontolgica. La a de la
diferencia [diffrance] seala el movimiento de este despliegue.
Y sin embargo, el pensamiento del sentido o de la verdad del ser, la determinacin de la
diferencia [diffrance] en diferencia [diffrence] nticoontolgica, la diferencia [diffrence]
pensada en el horizonte de la cuestin del ser, no es todava un efecto intrametafsico de la
diferencia [diffrance]? El despliegue de la diferencia [diffrance] no es quiz slo la verdad
del ser o de la epocalidad del ser. Quiz hace falta intentar pensar este pensamiento
inaudito, este trazado silencioso: que la historia del ser, cuyo pensamiento inscribe al logos
griegooccidental, no es en s misma, tal como se produce a travs de la diferencia
ontolgica, ms que una poca del diapherein. No podramos siquiera llamarla desde aqu
poca perteneciendo el concepto de epocalidad al interior de la historia como historia
del ser. No habiendo tenido nunca sentido el ser, no habiendo nunca sido pensado o dicho
como tal ms que disimulndose en el existente, la diferencia [diffrance] de una cierta y
muy extraa manera, (es) ms vieja que la diferencia [diffrence] ontolgica o que la
verdad del ser. A esta edad se la puede llamar juego de la huella. De una huella que no
pertenece ya al horizonte del ser sino cuyo juego lleva y cerca el sentido del ser: juego de la
huella

o de la diferencia [diffrance] que no tiene sentido y que no existe. Que no pertenece.


Ningn mantenimiento, pero ninguna profundidad para este damero sin fondo donde
el ser se pone en juego.

acas

as

com

jueg

heraclitean

de

diaphero

eaut

de

un

diferent

difiri

ndos

consigo

pierd

com

un

huell

determinaci

de

diapherei

diferenci

[diff

nce

ontol

gica

Pensar la diferencia [diffrence] ontolgica sigue siendo sin duda, una tarea difcil cuyo
enunciado ha permanecido casi inaudible. Tambin prepararse ms all de nuestro logos,
para una diferencia [diffrance] tanto ms violenta cuanto que no se deja todava reconocer
como epocalidad del ser y diferencia [diffrence] ontolgica, no es ni eximirse del paso por
la verdad del ser ni de ninguna manera criticarlo, contestarlo, negar su incesante
necesidad. Es necesario, por el contrario, quedarse en la dificultad de este paso, repetirlo
en la lectura rigurosa de la metafsica en todas partes donde normaliza el discurso
occidental, y no solamente en los textos de la historia de la filosofa. Hay que dejar en
todo rigor aparecer/desaparecer la huella de lo que excede la verdad del ser. Huella (de lo)
que no puede nunca presentarse, huella que en s misma no puede nunca presentarse:
aparecer y manifestarse como tal en su fenmeno. Huella ms all de lo que liga en
profundidad la ontologa fundamental y la fenomenologa. Siempre difiriendo, la marca
no est nunca como tal en presentacin de s. Se borra al presentarse, se ensordece
resonando, como la a al escribirse, inscribiendo su pirmide en la diferencia [diffrance].

De este movimiento siempre se puede descubrir la marca anunciadora y reservada en


el discurso metafsico y sobre todo en el contemporneo que habla, a travs de las
tentativas en que nos hemos interesado hace un instante (Nietzsche, Freud, Levinas)
del cierre de la ontologa. Singularmente en el texto heideggeriano.
Este nos provoca a interrogar la esencia del presente, la presencia del presente.
Qu es el presente? Qu es pensar el presente en su presencia?
Consideremos por ejemplo, el texto de 1946 que se titula Der Spruch des Anaximander.
Heidegger recuerda ah que el olvido del ser olvida la diferencia [diffrence] del ser y el
ente: Pero la cosa del ser [die Sache des Seins], es el ser del existente. La forma
lingstica de este genitivo con multivalencia enigmtica nombra una gnesis [Genesis],
una proveniencia [Herkunft] del presente a partir de la presencia [des Anbwesenden aus
dem Anwesen]. Pero, con la muestra de los dos, la esencia [Wesen] de esta proveniencia
permanece secreta [verborgen]. No solamente la esencia de esta proveniencia, sino
tambin la simple relacin entre presencia y presente [Anwesen und Anwesendem]
permanece impensada. Desde la aurora, parece que la presencia, y el existentepresente
sean, cada uno por su lado, separadamente algo. Imperceptiblemente, la presencia se
hace ellamisma un presente La esencia de la presencia [Des Wesen des Anwesens] y
as la diferencia de la presencia y el presente es olvidada. El olvido del ser es el olvido de la
diferencia [diffrence] del ser y el ente [Traduccin en Chemins, pgs. 296297].

Record

ndono

diferenci

[diff

nce

entr

se

ent

(l

diferenci

[diff

nce

ontol

gica

com

diferenci

presenci

presente

Heidegge

avanz

un

proposici

conjunt

proposicione

qu

aqu

tratar

po

un

precipitaci

propi

necedad

criticar

sin

devolve

bie

pode

provocaci

Procedamos lentamente. Lo que Heidegger quiere, pues, sealar es esto: la diferencia


[diffrence] del ser y el ente, lo olvidado de la metafsica, ha desaparecido sin dejar huella. La
huella misma de la diferencia se ha perdido. Si admitimos que la diferencia [diffrance] (es) (en
s misma) otra cosa que la ausencia y la presencia, si marca [trace], sera preciso hablar aqu,
tratndose del olvido de la diferencia [diffrence] (del ser y el ente), de una desaparicin de la
huella de la huella. Es lo que parece implicar tal pasaje de La palabra de Anaximandro. El olvido
del ser forma parte de la esencia misma del ser, velado por l. El olvido pertenece tan
esencialmente al destino del ser que la aurora de este destino comienza precisamente en tanto
que desvelamiento del presente en su presencia. Esto quiere decir: la historia del ser comienza
por el olvido del ser en que el ser retiene su esencia, la diferencia con lo existente. La diferencia
falta. Permanece olvidada. Slo lo diferenciado el presente y la presencia [das Anwesende und
das Anwesen] se desabriga, pero no en tanto que lo diferenciado. Al contrario, la huella matinal [die
frhe Spur] de la diferencia se borra desde el momento en que la presencia aparece como un
entepresente [Des Anwesen wie ein Anwesendes erscheint] y encuentra su providencia en un
(existente)presente supremo [in einem hchsten Anwesenden].

No siendo la huella una presencia, sino un simulacro [simulacre] de una presencia que
se disloca, se desplaza, se repite, no tiene propiamente lugar, el borrarse pertenece a su
estructura. No slo el borrarse que siempre debe poder sorprenderla, a la falta de lo
que sera huella, sino indestructible, monumental substancia, sino el borrarse que la
hace desaparecer en su aparicin, salir de s en su posicin. El borrarse de la huella
precoz [die frhe Spur] de la diferencia [diffrence] es, pues, el mismo que su trazado
en el texto metafsico. ste debe haber guardado la huella de lo que ha perdido o
reservado, dejado de lado. La paradoja de una estructura semejante, es, en el lenguaje
de la metafsica, esta inversin del concepto metafsico que produce el efecto siguiente:
el presente se hace el signo del signo, la huella de la huella. Ya no es aquello a lo que
en ltima instancia reexpide toda devolucin. Se convierte en una funcin dentro de
una estructura de devolucin generalizada. Es huella y huella del borrarse de la huella.
El texto de la metafsica es as comprendido. Todava legible; y para leerse. No est
rodeado, sino atravesado por su lmite, marcado en su interior por la estela mltiple de
su margen. Proponiendo a la vez el monumento y el espejismo de la huella, la huella
simultneamente viva y muerta, viva como siempre al simular tambin la vida en su
inscripcin guardada. Pirmide. No un lmite que hay que

franquear

, sin

o pedregosa

, sobr

e un

a muralla

,e

n otra

s palabra

s qu

e ha

y qu

e descifrar

,u

n text

o si

n voz

Se piensa entonces sin contradiccin, sin conceder al menos ninguna pertinencia a tal
contradiccin, lo perceptible y lo imperceptible de la huella. La huella matinal de la
diferencia [diffrence] se ha perdido en una invisibilidad sin retorno y, sin embargo, su
prdida misma est abrigada, guardada, mirada, retardada. En un texto. Bajo la forma
de la presencia. De la propiedad. Que en s misma no es ms que un efecto [effet] de
escritura.
Despus de haber hablado del borrarse de la huella matinal, Heidegger puede, pues,
en contradiccin sin contradiccin, consignar, contrasignar el empotramiento
[scellement] de la marca. Un poco ms lejos: La diferencia [diffrence] del ser y el ente
no puede sin embargo, llegar luego a la experiencia como olvido ms que si se ha
descubierto ya con la presencia del presente [mit dem Anwesen des Anwesenden], y si est
as sellada en una huella [so eine Spur geprgt hat] que permanece guardada [gewahrt
bleibt] en la lengua a la que adviene el ser.
Ms adelante de nuevo, meditando el to khreon de Anaximandro, traducido aqu como
Brauch [conservacin / maintien], Heidegger escribe esto:
Disponiendo acuerdo y deferencia [Fug und Ruch verfngen] la conservacin libera el
presente [Anwesende] en su permanencia y lo deja libre cada vez para su estancia. Pero por
eso mismo, el presente se ve igualmente comprometido en el peligro constante de
endurecerse en la insistencia [in das blosze Beharren verhrtet] a partir de su duracin que
permanece. As la conservacin [Brauch] sigue siendo al mismo tiempo en s misma des
poseimiento [Aushndigung: desconservacin] de la presencia [des Anwesene] in der Unfug,
en lo disonante [el desunimiento]. La conservacin aade el des[Der Brauch fgt das Un].

Y es en el momento en que Heidegger reconoce la conservacin [maintien] como huella


cuando debe plantearse la cuestin: se puede y hasta dnde se puede pensar esta
huella y el desde la diferencia [diffrance] como Wesen des Seins? El desde la
diferencia [diffrance] no nos lleva ms all de la historia del ser, ms all de nuestra
lengua tambin y de todo lo que en ella puede nombrarse? No apela, en la lengua del
ser, a la transformacin, necesariamente violenta, de esta lengua en una lengua
totalmente diferente?
Precisemos esta cuestin. Y, para desalojar en ella la huella (y quin ha credo que
se hojeaba algo ms que pistas para despistar?), leamos otra vez este pasaje:
La traduccin de to khreon como: la conservacin [Brauch] no proviene de
reflexiones etimolgicolxicas. La eleccin de una palabra conservacin proviene de
una traduccin anterior [Ubersetzen] del pensamiento que trata de pensar la diferencia
[diffrance] en el despliegue del ser [im Wesen des Seins] hacia el

comienz

o historia

l de

l olvid

o de

l ser

.L

o qu

ed

e est

o propiament

e ha

y qu

e pensa

re

nl

a palabr

a conservaci

,t

khreo

nombr

a propiament

e un

a huell

a [Spur]

huell

a qu

e desaparec

ee

n seguid

a [aisbal

verschwindet

nl

a histori

a de

l se

r qu

es

e muestr

hist

rico

mundialment

e com

o metaf

sic

a occidental.

La

diferencia [diffrance] no es una especie del gnero diferencia ontolgica. Si la donacin de presencia es propiedad del
Ereignen [Die Gabe von Anwesen ist Eigentum des Ereignens] (Zeit und Sein, en L endurance de la pense, Plon, 1968, tr. fr. Fdier,

Cmo pensar lo que est fuera de un texto? Ms o menos como su propio margen?
Por ejemplo, lo otro del texto de la metafsica occidental? Ciertamente la huella que
desaparece enseguida en la historia del ser como metafsica occidental escapa a
todas las determinaciones, a todos los nombres que podra recibir un texto metafsico.
En estos nombres se abriga y as se disimula. No aparece ah como la huella en s
misma. Pero es porque no podra nunca aparecer en s misma, como tal. Heidegger
tambin dice que la diferencia [diffrence] no puede aparecer en tanto tal: Lichtung des
Unterschiedes kann deshalb auch nicht bedeuten, dasz der Unterschied als der Unterschied
erscheint. No hay esencia de la diferencia [diffrance], sta (es) lo que no slo no sabra
dejarse apropiar en l como tal en general, de la presencia de la cosa misma en su
esencia. Que no haya, en este punto, esencia propia 1, de la diferencia [diffrance],
implica que no haya ni ser ni verdad del juego de la escritura en tanto que inscribe la
diferencia [diffrance].
pg. 63), la diferencia [diffrance] no es un proceso de propiacin en cualquier sentido que se tome. No es ni la (apropiacin) ni la
negacin (expropiacin), sino lo otro. Desde este momento, parece, pero sealamos aqu nosotros ms bien la necesidad de un
recorrido que ha de venir, no sera ms que el ser una especie del gnero Ereignis. Heidegger: entonces el ser tiene su lugar en
el movimiento que hace advenir a s lo propio [Dan gehrt das Sein in das Ereignen]. De l acogen y reciben su determinacin el dar
y su donacin. Entonces el ser sera un gnero del Ereignis y no el Ereignis un genero del ser. Pero la huida que busca refugio en
semejante inversin sera demasiado barata. Pasa al lado del verdadero pensamiento de la cuestin y de su paladn [Sie denkt am
Sachverhalt vorbei]. Ereignis no es el concepto supremo que comprende todo, y bajo el que se podran alinear ser y tiempo. Las
relaciones lgicas de orden no quieren decir nada aqu. Pues, en la medida en que pensamos en pos del ser mismo y seguimos lo
que tiene de propio [seinem Eigenen folgen], ste se releva como donacin, concedida por extensin [Reichen] del tiempo, del destino
de parousia [gewrte gabe des geschickes von Anwesenheit]. La donacin de presencia es propiedad del Ereignen [Die Dabe von Anweswn
ist Eigentum des Ereignens].

Sin reinscripcin desplazada en esta cadena (ser, presencia, propiacin, etc.), no se transformar
nunca de manera rigurosa e irreversible las relaciones entre lo ontolgico, general o fundamental, y
lo que ella domina o subordina a ttulo de ontologa regional o de ciencia particular: por ejemplo, la
economa poltica, el psicoanlisis, la semiolingstica, la retrica, en los que el valor de propiedad
desempea, ms que en otras partes, un papel irreductible, pero igualmente las metafsicas
espiritualistas o materialistas. A esta elaboracin preliminar apuntan los anlisis articulados en este
volumen. Es evidente que una reinscripcin semejante no estar nunca contenida en un discurso
filosfico o terico, ni en general en un discurso o un escrito: slo sobre la escena de lo que he
llamado en otra parte el texto general [Nota de 1972].

Par

nosotros

diferenci

[diff

nce

sigu

siend

nombr

metaf

sic

todo

lo

nombre

qu

recib

nuestr

lengu

so

todav

tant

qu

nombres

metaf

sicos

particula

cuand

habla

determinaci

diferenci

[diff

nce

diferenci

[diff

nce

presenci

present

[Anwese

Anwesend]

per

sobr

todo

maner

genera

cuand

habla

determinaci

diferenci

[diff

nce

diferenci

[diff

nce

de

se

ente

Ms vieja que el ser mismo, una tal diferencia [diffrance] no tiene ningn nombre en
nuestra lengua. Pero sabemos ya que si es innombrable no es por provisin, porque
nuestra lengua todava no ha encontrado o recibido este nombre, o porque sera
necesario buscarlo en otra lengua, fuera del sistema finito de la nuestra. Es porque no
hay nombre para esto ni siquiera el de esencia o el de ser, ni siquiera el de diferencia
[diffrance], que no es un nombre, que no es una unidad nominal pura y se disloca sin
cesar en una cadena de sustituciones que difieren.
No hay nombre para esto: leer esta proposicin en su vanalidad. Este innombrable
no es un ser inefable al que ningn nombre podra aproximarse: Dios por ejemplo. Este
innombrable es el juego que hace que haya efectos nominales, estructuras
relativamente unitarias o atmicas que se llaman nombres, cadenas de sustituciones de
nombres, y en las que, por ejemplo, el efecto nominal diferencia [diffrance] es l
mismo acarreado, llevado, reinscrito, como una falsa entrada o una falsa salida todava
es parte del juego, funcin del sistema.
Lo que sabemos, lo que sabramos si se trata aqu simplemente de un saber, es que no
ha habido nunca, que nunca habr palabra nica, nombreseor [matrenom]. Es por lo
que el pensamiento de la letra a de la diferencia [diffrance] no es prescripcin primera
ni el anuncio proftico de una nominacin inminente y todava inoda. Esta palabra
no tiene nada de kerygmtica, por poco que se pueda percibir la mayusculacin. Poner
en cuestin el nombre del nombre.
No habr nombre nico, aunque sea el nombre del ser. Y es necesario pensarlo sin
nostalgia, es decir, fuera del mito de la lengua puramente materna o puramente
paterna, de la patria perdida del pensamiento. Es preciso, al contrario, afirmarla, en el
sentido en que Nietzsche pone en juego la afirmacin, con una risa y un paso de
danza.
Desde esta risa y esta danza, desde esta afirmacin extraa a toda dialctica, viene
cuestionada esta otra cara de la nostalgia que yo llamar la esperanza heideggeriana. No
paso por alto lo que esta palabra puede tener aqu de chocante. Me arriesgo no
obstante, sin excluir implicacin alguna, y lo pongo en relacin con lo que La palabra de
Anaximandro me parece retener de la metafsica: la bsqueda de la palabra propia y del
nombre nico. Hablando de la primera palabra del ser [das frhe Wort des Seins],
escribe Heidegger: La relacin con el presente, que muestra su orden en la esencia
misma de la presencia, es nica [ist eine einzige].

Permanec

po

excelenci

incomparabl

cualquie

otr

relaci

pertenec

unicida

de

se

mism

[Si

geh

zu

Einzigkei

de

Sein

selbst]

lengu

deber

pues

par

nombra

qu

muestr

se

[da

Wesend

de

Seins]

encontra

un

sol

palabra

palabr

nic

[ei

einziges

da

einzig

Wort]

aqu

dond

medimo

arriesgad

qu

tod

palabr

de

pensamient

[tod

palabr

pensante

denkend

Wort

qu

dirig

se

[da

de

Sei

zugesproche

wird]

Si

embargo

qu

aqu

arriesg

alg

imposible

pue

se

habl

toda

parte

siempr

trav

tod

lengua.

Tal es la cuestin: la alianza del habla y del ser en la palabra nica, en el nombre al fin
propio. Tal es la cuestin que se inscribe en la afirmacin jugada de la diferencia
[diffrance]. Se refiere a cada uno de los miembros de esta frase; El ser/habla/en todas
partes y siempre/a travs de/toda/lengua.

También podría gustarte