IMPORTANTE
Esta traducción fue realizada sin fines de lucro, por lo cual no
conlleva remuneración alguna. Es una traducción hecha
exclusivamente para fans. Cada proyecto se realiza con el fin de
complacer al lector dando a conocer al autor y animando a adquirir
sus libros. Por favor comparte en privado y no acudas a fuentes
oficiales de las autoras a solicitar las traducciones de fans. Preserva y
cuida el esfuerzo que conlleva todo el trabajo.
1
Calista
Calista: Amiga...
Harper: ¡¿QUE HIZO?! Esta vez seguro que es hombre muerto.
Calista: No es nada malo. Quiere casarse.
Harper: Claro que quiere. Ese hombre te tatuó su apellido en tu
cuerpo. Sé que estás ciega de amor y toda esa mierda, pero vamos...
Calista: Tienes razón. Entonces, ¿quieres ser mi dama de honor?
Harper: ¡JODER SI! ¿Necesitas siquiera preguntarlo? En serio.
Calista: � ¿Podemos vernos en el juzgado de la avenida Smith
dentro de dos horas?
Harper: Entonces, ¿qué fue?
Calista: ¿Qué fue qué?
Harper: ¿Qué te convenció para decir que sí? ¿Su baby blues o
su polla?
Calista: Ambas.
Harper: LOL Finalmente, Calista la caliente está de vuelta. Allí
estaré. ¿Necesito un vestido?
Calista: No, voy a usar tu sudadera con capucha.
Harper: Ja, ja eso es impresionante. Por favor, dime que en algún
momento celebrarás una boda de verdad. Te lo mereces.
Calista: Lo haremos.
Harper: Vale, entonces tenéis mi bendición para continuar. Nos
vemos en un rato. Si no quieres hacer esto, simplemente me haces la
peineta. Esa puede ser nuestra señal de socorro.
Calista: Hay veces que pienso que no te merezco.
Harper: Lo haces. Y más.
2
Calista
Una hora después...
Calista: *sends pic.
Harper: Santa bola de mierda. ¿Eso es un diamante?
Calista: Lol. Sí. Hayden quería que tuviera un anillo de boda.
Harper: Como debería ser. Sin embargo, eso no es un anillo, es
un puto satélite. Hermana, en el momento en que capte la luz del sol
y la refleje en el espacio van a venir unos extraterrestres secuestrarán
tu culo.
Calista: Tú y Hayden no dejarán que eso suceda.
Harper: Justo.
Calista: ¡Nos vemos pronto!
Harper: Sí, suponiendo que no se te caiga la mano. Xoxo
Hayden me mira como si estuviera desnuda. Me retuerzo bajo
su mirada con una tímida sonrisa dibujándose en mis labios.
―¿Nerviosa? ―me pregunta.
Sacudo la cabeza.
―¿Debería estarlo?
―No. Toma mi mano izquierda y la lleva a su rostro―. Esto está
pasando de verdad.
Su susurro roza mi piel, dejándome un cosquilleo.
―A veces, no puedo creer que seas mía.
―Casi.
Levanta una ceja.
―¿Qué te he dicho de la palabra 'casi'? ―Cuando me encojo de
hombros, dice―. Al parecer, alguien quiere casi correrse esta noche.
Parpadeo, jadeando.
―Por favor, no.
―Entonces dime que eres mía.
Me pongo de puntillas y paso mis labios por los suyos.
―Soy tuya.
―Dios, ¿vosotros dos no podéis mantenerlo en los pantalones
durante más de cinco minutos?
Hayden y yo dirigimos nuestras miradas a Harper, al acercarse
hasta nosotros.
―De acuerdo. Hagámoslo ―dice.
Hayden comparte una mirada con la juez, quien se aclara la
garganta, dando comienzo a la ceremonia. Sus palabras fluyen como
una brisa, apenas penetran en mi psique. ¿Cómo podrían hacerlo si
Hayden me mira fijamente en todo momento, su mirada cargada de
promesas?
Algunas llenas de amor.
Otras sensuales.
Pero todas ellas reales.
―¿Hay alguna razón para que estas dos personas no se unan en
matrimonio? ―pregunta la juez.
Harper abre la boca, y los ojos de Hayden se entrecierran hasta
convertirse en poco más que ranuras. Le lanzo a mi mejor amiga una
mirada suplicante ya que no quisiera que Hayden perdiera la cabeza.
Ella me sonríe.
―Proceda ―suelta Hayden.
―Por el poder que me ha sido conferido ―dice la juez, con voz
temblorosa―, os declaro, señor y señora Bennett.
Ni siquiera estoy segura si ella le da permiso a Hayden para
'besar a la novia' antes que me arrastre hacia él. Es tan rápido que no
tengo tiempo más que de respirar. Y entonces le devuelvo el beso,
vertiendo mi amor y devoción en el acto.
―Menos mal que ya estás embarazada ―murmura Harper―, si
no, esta noche podrías tener problemas.
Hayden se separa, lo justo para susurrar:
―¿Quién dice que esperemos hasta entonces?
―Escucha, señor Bennett ―dice Harper―, hay algo que debería
saber.
―Y, ¿qué es?
Mi mejor amiga me mira.
―Háblale del nombre del bebé.
―De acuerdo, hice esta promesa...
3
Calista
Dos años después…
―Harper.
La pelirroja me guiña un ojo.
―¿Has sonado, bridezilla?
Sacudo la cabeza riendo.
―Tú no. ―Desvío la mirada hacia la niña con una corona de
flores descansando sobre su negro cabello―. Ven aquí, cariño.
Mi hija salta hacia mí, sus ojos azules brillan emocionados.
―¿Preparada?
La cojo de la mano y retiro un mechón de su cabello.
―Sí, ya es hora. Recuerda hacer caso a tu tía Harper, ¿de
acuerdo? ―Asiente con tanto entusiasmo que el corazón se me hincha
en el pecho―. Así me gusta.
―Vamos, Harper Segunda ―dice mi mejor amiga, dirigiendo a
mi hija hacia la puerta―. Tenemos cosas que hacer.
Le lanzo una mirada de agradecimiento. No estoy preparada
para que mi hija de dos años maldiga. Al menos no el día de mi boda.
El cual termina siendo el mejor día de mi vida.
Sobre todo, cuando Hayden coge a Harper en brazos y la
sostiene durante toda la ceremonia. Ella se acurruca inmediatamente
contra su pecho con un suspiro, igual que yo. Eso es lo que hace mi
marido: hacerme sentir segura.
Porque sé hasta dónde llegará para protegerme.
Y a nuestra hija.
Dios, ayuda a su primer novio...
El pastor me mira expectante.
―Es hora de intercambiar los anillos.
―Quiero uno ―dice la pequeña Harper.
Después de ponerme el anillo en el dedo, Hayden besa su frente.
―Te compraré uno, cariño. Un anillo de pureza ―murmura.
Aprieto los labios para no reírme mientras le pongo el anillo en
el dedo. Mi mejor amiga se acerca para coger a mi hija cuando llega
el momento del beso de Hayden. Me acerca, pero se detiene justo
antes que sus labios encuentren los míos.
―¿Señora Bennett?
Me paso los dedos por las perlas que descansan alrededor de mi
cuello.
―¿Sí, señor Bennett?
―Recuerda que siempre te perseguiré.
―Bien.
Fin
SOBRE LA AUTORA
Una amante de los antihéroes, de las obras profundas que
invitan a la reflexión, con palabras bellamente escritas, de los
romances dignos de suspirar, de las escenas de sexo tan calientes que
la hacen sonrojarse y de las heroínas que la inspiran hasta el punto
que Morgan quiere ser como ellas cuando sea mayor. O quiere darles
un puñetazo en la cara y ocupar su lugar en la cama... erm... brazos
del héroe.
Sí, eso es.
CRÉDITOS
Traducción
Diseño
Corrección
La 99