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Caídos del cielo: Drama de Amadeo Lanza

El documento presenta un resumen de la obra de teatro "Caídos del cielo" de Paloma Pedrero. Introduce a los personajes y tres escenas clave: 1) Amadeo Lanza habla sobre su vida como indigente y poeta, 2) Charo y Abelino conversan en el cielo o antesala sobre el olvido tras la muerte, 3) La actriz Violeta representa a Charo en el parque aunque la escritora no está convencida de la escena.

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Caídos del cielo: Drama de Amadeo Lanza

El documento presenta un resumen de la obra de teatro "Caídos del cielo" de Paloma Pedrero. Introduce a los personajes y tres escenas clave: 1) Amadeo Lanza habla sobre su vida como indigente y poeta, 2) Charo y Abelino conversan en el cielo o antesala sobre el olvido tras la muerte, 3) La actriz Violeta representa a Charo en el parque aunque la escritora no está convencida de la escena.

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1

CADOS DEL CIELO, de Paloma Pedrero

Personajes: (Algunos se pueden doblar) Charo Endrinal Luz (Escritora y directora) Abelino Amadeo Lanza (El nunca parado) Violeta Chico joven (o el nio pijo) Jato Manuel (Y El vals de las mariposas) Guardia 1 Guardia 2 Luis (El cetrero de gorriones) Nata (La esquizofrnica lcida) Antonio (El masoca) Marido de Charo Marcelo (El inmigrante y su zanja) Contratista Flix (El del corazn roto) Mara (Mujer de Flix)

1. SALA DE ENSAYOS Con su escenario, sus focos, sus sillas de tijera para el pblico. Amadeo Lanza est sobre el escenario. El nunca parado AMADEO LANZA.- Buenas noches, estimado pblico, aqu tienen a un hombre anormal. Un hombre que no ha podido entrar en el juego. El juego ese de lo que deben ser las cosas Estudiar, encontrar un trabajo, una mujer, casarte, tener hijos Verte con la familia en los bautizos, comuniones, bodas y enfermedades, visitar a los padres los domingos, heredar. No, no digo yo que no me hubiera gustado Al contrario, me pas los primeros cincuenta aos de vida siendo un desgraciado. S, es verdad. Hasta hace nada, cinco o seis aos, yo quera a toda costa ser un tipo normal. De hecho me pasaba el da intentndolo. Sin darme cuenta de que no tena nada que hacer, de que llevaba la marginalidad en la sangre. S, ya s que todo se puede cambiar, eso nos decimos todos para consolarnos. Pero yo, ahora que soy lcido, ya no lo creo. Lo que yo creo es que no sabemos lo que queremos ser. No sabemos. Entonces, lo que hacemos es luchar por ser como son la mayora. Estar dentro. Jugar al juego de todos. Tener. Pero, compaeros, qu tiene que ver el ser con el tener? Yo soy, vosotros sois, y, sin embargo, ninguno de los que estamos aqu tenemos nada. Somos lo que la sociedad llama indigentes, mendigos, vagabundos, clochards, basura. Somos gente sin tarjeta. Yo ahora s que tengo. Desde que ca en la cuenta de que nunca lograra tener nada me hice tarjetas. Estuve unas horas recitando poemas en el metro, lo justo para sacarme unos euros y hacerme unas tarjetitas en la imprenta. Aqu estn: Amadeo Lanza, de profesin: Nada. Direccin: Diversos albergues en invierno, la calle en verano. Telfono: el de la esperanza. Correo electrnico arrobaarrobaarrobapuntoes. Esto es lo que tengo. Mi tarjeta de presentacin y mis sonetos. Los sonetos los escribo en papel de reciclaje y los regalo. No quiero guardar nada. No quiero llevar encima ms peso que el de mi corazn. Tambin llevo mi felicidad. S, ahora, desde hace unos aitos soy feliz, entre comillas, claro. No menos feliz que los otros. Los que tienen que llamar a una empresa de mudanzas para moverse. Pero me cost, eh. Como os deca yo las he pasado putas. No s quin es mi padre. Mi madre no era buena y el nico hermano que tengo me niega. Creo que ya ni se acuerda de que existo. Es ingeniero de caminos. En serio. Como yo, yo tambin soy ingeniero de caminos, calles y hembras.

4 Lo de hembras lo digo con todo el respeto. Porque no hay nada mejor en el mundo que recorrer el camino de una mujer hasta perderte. Yo ah me perd mucho. Mucho. Me he enamorado de putas, de yonkis, de vrgenes, hasta de casadas de bien. Porque aqu donde me veis, desdentado y viejo, yo he sido un tipo can. Un can perdido. Un indigente amoroso, un idiota. As que ellas, mis adoradas chicas, siempre han acabado aparcndome en un comedor de beneficencia. Qu le vamos a hacer. De todos modos, no pierdo la esperanza, si alguna de las que estis aqu quiere dulzura, aqu esta Amadeo Lanza para drsela. Matrimonio ya no. Yo ya slo quiero papeles para escribir los sonetos. S, soy un tipo raro, no cuadro ni aqu. No cuadro, no soy alcohlico, ni yonki, ni negro, ni esquizofrnico, ni siquiera voy de mala racha. Estoy en lo mejor de la vida. Por fin no soy un parado. Despus de veinte aos sufriendo esa carta de presentacin, buscando curro da tras da, sufriendo la solanera de los eventuales das en el andamio, ya no soy un parado. Me borr. Ahora soy yo: Amadeo Lanza, persona. De profesin Nada. Una delicia. Bueno, todava s poner pladur y ladrillos, pinto con habilidad. Lo ltimo que pint, de negro, fue nuestro escenario. ste en el que estoy de pie. Nunca parado. Como en los comedores de beneficencia todos los das y duermo en un piso tutelado con otros tres hombres. Ahora me voy cuando tengo que irme. Pero sin prisa. Llego sin prisa y me voy sin prisa. Me levanto pronto y salgo a la calle, observo. Observo a los viejos, a los nios, a las palomas, a las madres Paso horas en los parques. Y despus escribo sonetos. Que por qu sonetos? Porque tardo ms que cuando escribo verso libre. Y ya os he dicho que ahora tengo tiempo. Adems los sonetos, tan estrictos, me proporcionan orden interior. Lo que antes no tena. Antes, cuando era un parado, andaba siempre de ac para all, sin rumbo, deprisa. Hoy todo lo hago despacio y de forma aparentemente rgida. Desayuno a las ocho en la cocina de mi casa de acogida, como a las dos en lo de las monjitas y ceno a las siete en el de la calle Amparo. Me lavo la ropa los jueves por la noche y escribo un soneto mtricamente perfecto todos los das, cuando comienza a caer el sol. Por cierto, aqu tengo el ltimo. Es para esa mujer, en su honor. (Saca un papel del bolsillo, lo abra y lee con nfasis potico): La sombra sutil de las candilejas El raro sendero del laberinto El furtivo mensaje del instinto La casa empezada por las tejas Si quieres las comes, si no las dejas. El salto equivocado sobre el plinto El aroma agridulce del jacinto La especie ms humana entre las cejas.

5 El plpito del guila en el cielo Una flor rota en el cenicero. Alguien gritando el ltimo te quiero. Una obra teatral tomando vuelo Un sol feroz enredado en su pelo Una mujer, un lo, un aguacero. Los compaeros le aplauden efusivamente. Gracias. Gracias. Qu buenos son los aplausos. (Con humor) Yo vengo aqu porque nos aplaudimos unos a otros todo el tiempo. (Le aplauden ms) Un poco ms, compaeros. (Todos lo hacen) Bravos, por favor (Todos gritan bravos) Vale, vale, que si exageris no me lo voy a creer. Oscuro.

2. EN EL CIELO O SU ANTESALA Un lugar paradisaco. Quiz una playa, con sus hamacas, daikiris y el rumor del mar. Podra haber camareros que leen el pensamiento y sirven a los clientes sin tomar nota. Es un lugar segn el sueo de cada uno. CHARITO.- (Girando sobre sus pies) Una flor rota en el cenicero! Una flor rota en el cenicero! ABELINO.- Qu haces? [Link] estn recordando! Me estn recordando, Abelino!

ABELINO.- Normal, llevas poco tiempo aqu. Ser tu madre. O tu hija. [Link]. No es a Marta a quien siento Mi pobre nia no quiere ni acordarse de m Menudo peso se ha quitado de encima. La fuerza me viene de otro lado.

ABELINO.- S, ests ms ntida que nunca. Yo, sin embargo, siento que me estoy borrando. [Link] digas eso.

ABELINO.- Es natural, mujer, se van olvidando. Y cuando nos olvidan desaparecemos para siempre.

6 [Link].

ABELINO. Es una lstima, verdad?, porque esto mola. (Hace un gesto y saca mgicamente dos cigarros. Los encienden) Dime, y quin te tiene as si no es tu hija? [Link] lo s. Es una mujer desconocida. Creo que quiere escribir sobre m.

ABELINO.- En serio? CHARO.S, y est dale que dale, pensando y pensando en m. Fjate, sin conocerme y va la ta y me quiere.

ABELINO.- Eso es cosa de artistas, que estn trastornados. [Link] te imaginas que obsesin tiene conmigo. Me ha hecho hasta un poema.

ABELINO.- T acabaras siendo famosa ah abajo. [Link] lo fui. Lo que pasa es que no me gusta el porqu lo fui.

ABELINO.- Bueno, mujer, al menos tu caso sali en todos los peridicos. [Link], la escritora, me va a sacar ms bonita. Cmo fui de verdad, colega, no como finalic.

ABELINO.- A m siempre me has parecido bonita. [Link] me mires as, Abe, que ya sabes que aqu no hay de eso. Quiz ese es el castigo. El castigo? Para m el castigo siempre ha sido el amor de los hombres. Ahora sin deseo estoy en la gloria. Yo no estoy de acuerdo, por qu tenemos que estar sin la cosa sexual? Porque estamos muertos, Abelino. Y los muertos aqu, como en la tierra, dejan de tener deseo. Pues no me parece justo. Yo creo

CHARO.- Chist, calla, que me est pensando otra vez. Calla, que quiero escuchar. Oscuro

3. PARQUE EN EL ESCENARIO Violeta, la actriz que representa el papel de Charo en la obra, est sentada en un banco con su radiocasete. Tiene la msica a todo volumen. Entra un chico joven y la observa esquinadamente. VIOLETA/CHARO.- Qu miras? Tengo monos en la cara? CHICO.(Asustado) No, seora.

VIOLETA/CHARO.- No me mires as. Oye, no sers t de la pandillita de los mamarrachos que? [Link] no. Yo me voy

VIOLETA/CHARO.- Ven aqu, guapo, ven ahora que ests solo. CHICO.(Corriendo) Djeme en paz

VIOLETA/CHARO.- (Tirndole una moneda) Toma, mueco, para que te compres una chuchera Se enciende la luz de la sala ESCRITORA.- Vale, chicos, vosotros muy bien. Pero no me gusta. porqu, pero no me convence la escena. ACTOR/CHICO.- Pues la has escrito t. ESCRITORA.- S, pero creo que ella no era as. Adems, esto no aporta mucho a la historia. [Link] una presentacin de los asesinos, no? Ellos ya llevaban tiempo acosndome No s

ESCRITORA.- (Preocupada) Creo que s. Pero no lo s. ACTOR/CHICO.- Esos descerebrados antes de atacar merodean. Y yo la miro mal, la miro como diciendo: ya vers cuando est con mis amigos, te vas a enterar, guarra. ESCRITORA.- Esa es la idea Bueno, vamos a dejar esto por hoy. Vamos a otra escena. [Link], jefa, creo que tenemos que recapacitar. Nos queda poco tiempo y deberamos saber qu es lo que queremos decir, no?

ESCRITORA.- Claro.

[Link].-

Entonces, tendremos que preguntarnos qu quiere saber la gente de nosotros? Nada, to, no quieren saber nada. No estoy de acuerdo.

AMADEO.- Yo tampoco. Hay gente a la que le interesa saber quines somos. VIOLETA.- A la gente le gusta saber cmo camos. Les da morbo. MANUEL.- Yo no he cado. [Link], colega, t ests en lo ms alto. Pero algunos no tenemos esa suerte.

ESCRITORA- A m me gustara que la gente corriente se vea reflejada en esta mujer, que la miren y se vean. [Link], quin se va a identificar con una mujer con ese final?

ESCRITORA.- Eso es lo que queramos denunciar, no? En eso quedamos. AMADEO.- A m, si puede ser, me gustara hacer un monlogo. El mo. MANUEL.- A m tambin. Yo no soy un fracasado, yo siempre estoy a punto de tocar la gloria ESCRITORA.- (Agobiada) Lo siento, pero no se me ocurre cmo hilar tantas historias. Tenemos que centrarnos en una sola. La de Rosario Endrinal. [Link], siento decrtelo, dire, pero la vida de esa mujer no tiene vuelo.

VIOLETA.- Es por mi culpa. No s qu me pasa con este personaje JATO.(Con irona) S, es por tu culpa, t con tal de ser el centro del universo Vamos, consoladla. Pobrecita, pobrecita

VIOLETA.- Cllate, Jato, y lvate los ojos. JATO.(Agresivo) Qu has dicho?

VIOLETA.- Que te jode no ser t el protagonista. Eso es lo que quera decir. MANUEL.- A m tambin. A m me jode no ser el protagonista Hay revuelo, diversidad de opiniones.

ESCRITORA.- (Nerviosa) Vale! Est bien Quiero que entendis una cosa, porque si no no podremos continuar. Todos y cada uno de vosotros sois ella. Todos podis ser la vctima de cualquier desalmado. Todos podemos terminar as. [Link] pensarlo fumndonos un cigarro afuera?

ESCRITORA.- Vale. Diez minutos. Oscuro

4. ESTUDIO DE LA ESCRITORA Luz est escribiendo. PENSAMIENTO DE LA ESCRITORA.- Esto es un bodrio. Para qu me meter en estos embolados? S, s, quiero escribir sobre ellos, pero, para qu? A la gente no le interesa Pero, por qu? Piensan que son gentuza? Que son violentos? No es verdad. Ellos no son los que matan. Ellos no cierran los psiquitricos y echan a los enfermos a la calle Ellos no tienen poder. Les gustara tenerlo? No, no creo, son de otra pasta. Estn rotos. No corrompidos. Estn rotos. Y se les ve. Se les ve en la cara, en la boca No pueden disimular su parte oscura. Fjate en sus manos, oscuras, hasta los ms blancos las tienen oscuras. Es la calle, el sol El puto sol. Se les ve la parte oscura que los dems ocultamos. (Pausa) Tenemos que hacer una cosa digna! Tienen que demostrar de lo que son capaces. Pero, podrn? Vendrn? Aparecern cuando entre el pblico? Se pierden Se pierden por el aire, como los molinillos de viento Dnde se meten? Qu se encuentran? Dios, qu lo! Y ahora quieren cambiar el argumento. Hablar de ellos, de lo suyo. Y cmo escribo yo eso? Charito, como cada del cielo, irrumpe, se coloca a su lado y le dice: VOZ DE CHARITO.- Ests bloqueada. Tienes miedo. PENSAMIENTO DE LA ESCRITORA.- (Aturdida) Eh? CHARITO.- Que sentimiento ms malo, verdad? Si no merece la pena, mujer. Mira, nos pasamos la vida sufriendo a lo tonto Que si me quieren, que si no me quieren, que si valgo, que si no valgo, que si tiro por aqu, que si tiro por all, que si tengo que escribir, que si no me sale

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ESCRITORA.- Te quieres callar! CHARITO.- Por qu? Si soy yo. ESCRITORA.- Quin? [Link], preguntona, que lo quieres controlar todo.

ESCRITORA.- Claro, y si no controlo yo, quin controla? [Link]. Ya est hablando la seora Dios. Pues no eres Dios, bonita. Eres slo una escritora al borde del abismo. Por qu no te relajas?

ESCRITORA.- Vale, y t me escribes la obra. [Link], parece que nos vamos entendiendo Oscuro

5. EN EL CIELO. [Link] rico es este gisqui, Abelino. Lujo divino. Y encima slo coloca lo justo y no afecta al hgado. Si llego a saber antes que morirse era esto

ABELINO.- Aqu solo venimos los buenos. CHARO.(Rindose) Venga, no me hagas rer, t y yo buenos? Sabes lo que creo, que aqu estamos los que los que cometimos un error muy grande y despus, el destino nos lo devolvi. El error, digo.

ABELINO.- Debe ser. Como todo es tan misterioso Aqu nadie sabe nada. [Link] qu, con lo bien que se est sin saber. Por eso no hay sufrimiento.

ABELINO.- Por eso y porque ya somos inmortales, Charito. Pero a m me da que estamos aqu por algo. Que esto no es el final del final. [Link] no hables ms claro.

ABELINO.- He visto llegar gente que desapareca inmediatamente. Pero sin ir borrndose. Desaparecan como por arte de magia. Enteros. Sin embargo, otros llevamos ya mucho tiempo y

11 CHARO.(Sube la msica) Escucha, esta cancin me encanta! Ven, Abe, vamos a echar un bailecito.

ABELINO.- Qu dices, loca? [Link], baila conmigo, Abe, que tengo una marcha (Le agarra y le mueve).

ABELINO.- Para, para! A m no me piensan, Charito, no tengo fuelle! [Link] te preocupes, a veces la gente te olvida pero luego te vuelven a recordar.

ABELINO.- Es que yo no tengo hijos ni padres ni nada. CHARO.A veces te lloran los que menos imaginas.

ABELINO.- Si sirviese los que lloran de alegra. CHARO.(Misteriosa) Por qu no bajas?

ABELINO.- A qu? CHARO.A ver. Se puede bajar.

ABELINO.- S, lo s. Pero yo no tengo nada que hacer ah abajo. Adems muchos no vuelven. CHARO.(Bajando la voz misteriosa) Yo he bajado Abelino. Y he regresado.

ABELINO.- En serio? Y has estado con Martita? [Link], no he conseguido llegar a ella. Cuando no te recuerdan no se te abre el camino. Ay, esa hija ma, con lo que me gustara verla No te pongas triste. Triste? T te has puesto alguna vez triste aqu? No. Aqu no existe ese sentimiento. Ni otros. No empecemos Anda, cuntame, cuntame a dnde has ido

12 CHARODirectamente a esa mujer. Es escritora, una escritora de verdad, tiene hasta libros. Y dirige un grupo. Hace teatro con gente como nosotros.

ABELINO.- Con mendigos? [Link] qu usas esa palabra?

ABELINO.- Ahora me dan igual las palabras. [Link] verdad. Fjate, Abe, si slo nos hubieran echado palabras encima.

ABELINO.- Bueno, y qu? [Link], la que me piensa, tiene problemas. Sabes una cosa? Voy a tener que echarle una mano. Lo dices en serio? S. Voy a hacer el papel de mi vida, colega, voy a ser su musa. En serio? S, no te parece maravilloso ser una musa? Acabar en la literatura clsica. No est mal. As me quedar siempre aqu. Pletrica, vital, enterita. Vente conmigo, Abe, ests muy desvado Ay, Charito, no bajara yo otra vez, ni aunque me regalaran una pastelera. Pues yo tengo que volver. Ella me necesita. Y mira, mira cmo me pone. (Charo hace una pirueta payasil) Ay, mujer, cmo te gusta jugar Claro. Si nos hubieran dejado jugar all no hubiramos tenido tantos desastres. El problema de la tierra es que no hay sitios para que jueguen los adultos revoltosos. Mira, ahora que lo pienso, eso es el teatro, no? un sitio donde juegan los mayores. Pues all que me voy, Abelino, al teatro. Charito desparece. Oscuro.

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6. EN EL ESTUDIO Luz est escribiendo, no le sale. Se la ve agobiada. Aparece Charo, se sienta a su lado: [Link] que empezar por el final, tienes que quitarte ese rollo de la cabeza. Escribe (Luz escribe): Eran eran las diez cuando me retir a dormir. Haca fro y se me haba acabado el vino. Haca mucho fro. Entonces me fui a mi nuevo domicilio, el cajero de la Caixa. Iba all porque haba trabajado en ese banco como secretaria de direccin y me senta como en casa. Saben, una mujer sola en la calle es un juguete para las fieras. Pero, qu iba a hacer, ya nadie se atreva a darme cobijo. Quera or la voz de mi hija y antes de encerrarme, me acerque a una cabina y la llam. Marta no estaba. Pero la dej un mensaje: Marta, mi cielo, soy yo, slo quera or tu voz.

ESCRITORA- (Niega con la cabeza) Bla, bla, bla Esto no tiene accin! (Arruga el papel y lo tira a la basura) [Link], mujer, no te pongas as, que yo no soy dramaturja Oscuro.

7. EN EL ESCENARIO Estn todos terminando un ejercicio de expresin corporal, o danza. Al lado de Luz, est Charo que se mueve y cotillea todo con espritu burln. A partir de este momento el espectro de Charito estar siempre en accin. A veces con palabras, otras con hechos. ESCRITORA.- Vale, muy bien. Cinco minutos de descanso y empezamos el ensayo. Desaparecen todos menos Natalia, una chica joven y sin rasgos aparentes de calle en el rostro. Luz coloca el escenario. [Link] quiero improvisar. Yo no s improvisar.

ESCRITORA- No tienes que hacer nada especial, slo salir ah y contarnos algo de ti. [Link] que yo apenas recuerdo nada de m.

ESCRITORA.- Puedes inventrtelo. Mucho mejor.

14 [Link] por las pastillas. Dicen que me las tome, pero para qu, si me olvido de quin soy.

ESCRITORA.- Yo tampoco s quin soy, Quin lo sabe? [Link] s s quin eres t. Te lo digo?

ESCRITORA.- Venga. NATA.T eres una mujer que tiene. Tienes ropa, casa, familia. Tienes hasta libros Eso eres. Una mujer que tiene.

ESCRITORA.- Tengo ms cosas. Muchas ms cosas. [Link]?

ESCRITORA.- (Jugueteando) Tengo gato miedo soledad y amantes, s, pero los amantes no me quitan el miedo ni la soledad. [Link] es porque tienes ojos en el alma y ves demasiado. Como yo. La gente as siempre estamos solas. (La abraza y la besa impulsivamente) Te sirve? Te quita el miedo?

ESCRITORA- S. Un instante. NATA.(La vuelve a abrazar) Ya tienes dos instantes. (Se oye una fuerte discusin afuera) [Link] Jato y Violeta. Se aman mal.

ESCRITORA.- Voy a ver (Sale) Entra un joven apocado con un gran reloj. Es nuevo. [Link], yo soy esquizofrnica, y t?

ANTONIO.- Soy nuevo. NATA.Y qu ms? Por qu ests aqu?

ANTONIO.- Me han dicho que venga. [Link] llegas mal. Estamos ensayando una obra y no hay papel para ti.

ANTONIO.- Yo solo vengo a mirar! Empuja a Natalia que cae al suelo.

15 [Link]! Ests loco? Antonio se golpea con su reloj. [Link] pregunta. Oscuro.

8. EN EL ESTUDIO DE LA ESCRITORA PENSAMIENTO DE LA ESCRITORA.- No s qu nombre poner a la escritora. Y no le encuentro nombre porque no tiene personalidad Ni lenguaje propio, no s quin coo es. Aparece Charito a toda velocidad. Luz escribe este dilogo: [Link] Angustias.

ESCRITORA.- Je, qu graciosa CHARITO.- Quieres que te diga lo que pienso de verdad? (La escritora asiente) No te enfadas? ESCRITORA.- No. CHARITO.- Que t nombre no importa. Ni t importas. Ni tus neuras importan. Que cuanto menos salgas en esta obra mejor. La escritora enfadada rompe el papel. CHARITO.- Mira que nos gusta a todos mirarnos el ombligo, coo. Oscuro

9. EN EL ESCENARIO Comedor de la casa de Charito. MARIDO/JATO.- Qu hora son estas de llegar? VIOLETA/CHARO.- Lo siento, cario, he tenido mucho trabajo. MARIDO/JATO.- Vamos, no me engaes, he llamado a tu oficina y no haba nadie.

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VIOLETA/CHARO.- He estado en una recepcin con mi jefe. MARIDO/JATO.- Hasta las dos de la maana? VIOLETA/CHARO.- Luego hemos ido a tomar una copa con los clientes. MARIDO/JATO.- Cada da mientes peor, Charo Y tienes abandona a tu hija VIOLETA/CHARO.- Me voy a la cama. MARIDO/JATO.- (Retenindola con demasiada violencia) Has sacado cien mil pesetas de la cuenta VIOLETA.- (Se suelta de la violencia de Jato. A Luz) Lo siento, me he perdido. ESCRITORA.- (Desde el oscuro de la sala) Es normal, no te agobies, es cuestin de repetir y repetir. VIOLETA.- No soy capaz de memorizar tanto texto. No puedo. [Link] te soplo, muequita.

VIOLETA.- Y no acabo de entender a esta mujer Me faltan datos, no s cmo hablar, cmo moverme CHARO.(A la escritora mientras habla Violeta) Vamos, dselo t. Yo te ayudo: En este momento Charo ya jugaba

ESCRITORA.- (A Violeta) Escucha: en ese momento Charo ya jugaba. Como ganaba mucho dinero, le daba al pker. A veces iba al casino [Link] la cosa vena de antes Lo del juego, digo. En casa, en mi casa

ESCRITORA.- (La voz de Charo se confunde con la de Luz desde la oscuridad de la sala de ensayo) En su casa, desde que ella era pequea, se organizaban timbas. Su padre era un jugador empedernido. Un hombre muy simptico pero tena el gen VIOLETA.- El gen? ESCRITORA.- (Sorprendida) El gen? VIOLETA.- Eso has dicho. CHARO/ESCRITORA.- S, el del alcoholismo. Est estudiado. Yo s lo escuch a Liza Minnelli. Ella lo tena. Tambin lo haba heredado de su padre.

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[Link].-

(A Violeta) Como t, Violeta. Todas iguales, jugadoras y putas. De eso nada, chaval

ESCRITORA.- Sobran ese tipo de comentarios, Jato. Vale? [Link] mujeres que terminan en la calle es porque son malas. Malas madres, malas mujeres que terminan en la hoguera. La escritora da luz de sala y entra en el escenario. ESCRITORA.- (A Jato) Qu te pasa? [Link] me interesa esta historia. Ni esa mujer.

VIOLETA.- Y yo no quiero que Jato haga de mi marido en la obra! Ya he tenido bastante con que lo fuera en mi vida! [Link] llegu aqu antes que t. Ah tienes la puerta, princesa

ESCRITORA.- Vale. Se acab la discusin. Escuchad, no tenemos tiempo para cambiar papeles, ni para broncas Estis representando, no sois vosotros, sois personajes A partir de este momento, Charo moderar el debate, dando la palabra a cada uno con un golpe de barita. AMADEO.- Personajes? Y Por qu no hacemos de ella un personaje ms, uno de nosotros? NATALIA.- Yo no s quin soy [Link] creo que tendramos que hacer una obra clsica, con hroes y heronas S, de eso algunos sabemos mucho.

MARCELO.- Pido la palabra [Link]? Hablabais de drogas? No creo que ese sea el motivo de la cada. El crac, la fractura del alma, viene de antes No en mi caso. Yo vengo de una familia guay del paraguay, Yo, si no hubiera tenido la mala suerte de enamorarme de una mantis

AMADEO.- Quiz lo que nos une a todos es la falta de talento para el triunfo [Link] estoy de acuerdo. Adems, aqu ninguno estamos derrotados.

18 VIOLETA.- Para la gente normal s. Para los otros somos gente desahuciada. NATALIA.- Yo soy esquizofrnica. Una esquizofrnica con una familia esquizofrnica. JATO.T eres una cachonda, Natalia.

NATALIA.- Tambin. MANUEL.- Pero, no entiendo nada, por qu hablis as? Somos actores, grandes actores. Estamos en una compaa profesional No, Luz? ESCRITORA.- Ms o menos. MARCELO.- Pido la palabra [Link] creo que deberamos pasar de historias chungas. Hacer una comedia.

VIOLETA.- A m me gustan ms las tragedias. Yo creo que s, que deberamos seguir pensando en ella [Link] m? Qu rica Mira, chata, de la pobre mujer esa nadie quiere saber. Dime, qu sali en los peridicos sobre ella? Sabemos ms de los tres nios pijos que se la cargaron que de la vctima. Porque, quin era ella? Una degenerada. De eso nada chaval. (Charo le arrea un pellizco. Jato se duele sorprendido)

CHARO.-

VIOLETA.- Eso es mentira. Ella no era una degenerada. Por eso tenemos que contar lo que le pas. La verdad. MARCELO.- Pido la palabra. [Link] qu no hacemos el Hamlet? Ah tenemos la locura, la fatalidad, el no ser, el destino canalla, el espectro Un espectro? Qu interesante

ESCRITORA.- Por favor, vamos a centrarnos, nos hemos comprometido estrenar en octubre. Nos queda muy poco tiempo MARCELO.- Yo he pedido la palabra cuatro veces. ESCRITORA.- Habla Marcelo.

19 MARCELO.- Slo quera decir tres cosas [Link] argentino tarda en hablar pero luego se desquita.

MARCELO- Puedo? [Link], Marcelo, sntesis.

MARCELO.- Tres cosas: Primera, que creo que todos no tenemos el mismo pasado, ni el mismo carcter, ni la misma situacin. Yo he llegado hasta aqu por motivos muy distintos [Link] nos los cuentes.

MARCELO- Segundo. A m me parece interesante la idea de Luz. Ella sabe escribir. Me parece perfecto el que ella vaya trayendo las escenas y nosotros las improvisemos [Link] es que ella no lo tiene claro, no, jefa?

ESCRITORA.- Es cierto. No s qu me pasa con esta historia, no me sale. Tal vez sea una mala eleccin [Link], no me abandones, chica.

ESCRITORA.- Pero me gustara que Charo fuese la protagonista, no s cmo, pero [Link] lo s! Yo s lo s!

MARCELO.- Yo creo que ella ya est entre nosotros, est aqu. CHARO.(Mientras le pone un bombn en la mano) Joder, que to ms listo, cmo se nota que no es espaol.

MARCELO.- Que la gente no quiera saber, no significa que nosotros no queramos hablar. El arte tiene esa funcin: despertar conciencias [Link], Marcelo, sntesis.

MARCELO.- Y cuarto, estoy tambin de acuerdo en que deberamos contar los diferentes caminos que llevan a esta situacin. El mo, por ejemplo ANTONIO.- Rin. Se acab el tiempo. MARCELO.- No he terminado. [Link] dicho tres y vas por cuatro. Che, boludo, vos sos un incontinente oral

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Se ren y comienzan a hablar todos a la vez. Quiz hombres contra mujeres. Sobre la voz de ellos Charito le dice a Luz: [Link] necesitan contar lo suyo. Djales hablar, coo. Djales hablar!

ESCRITORA.- Vale, chicos, no discutis! Habamos quedado en hacerle un homenaje a esta mujer. [Link] te preocupes, los homenajes hay que hacrselos a los vivos. Yo voy a estar, te lo juro.

VIOLETA.- Yo voy a ser ella. Tengo que lograrlo. Si hasta nos vamos pareciendo fsicamente, no lo notis? ESCRITORA.- Es verdad. Has visto su foto? VIOLETA.- S, la del cajero, la nica que ha salido. [Link] ah estaba espantosa!

VIOLETA.- Creo que fue una mujer muy guapa. Charo ha sacado una foto suya, en la que se la ve muy bien, y se la ha dado a Manuel. MANUEL.- (Entregndosela a Violeta) Mira, una estrella. VIOLETA.- Es ella! De dnde la has sacado? MANUEL.- De mi mano. Se van pasando la foto de mano en mano. Al final Violeta la guarda en su bolso. CHARO.(A la escritora) Ves cmo yo estoy? Djalos hablar!

ESCRITORA.- Entonces, vamos a ver, quin quiere contar su propia historia? [Link], a mi manera.

ESCRITORA- Quin ms? AMADEO.- Yo tambin. MANUEL.- Yo encantado. [Link] no, yo prefiero hacer de otro.

21 NATALIA.- Yo hago de otra. De una mdica psiquiatra. Una muy mala, muy perra. ESCRITORA- (Agobiada) Marcelo? MARCELO.- A m me gustara hacer un personaje simblico, representar a todos los emigrantes ESCRITORA.- Uno, Marcelo, tendrs que ser uno! MARCELO.- De acuerdo. ESCRITORA.- Flix? [Link] escuchando.

ESCRITORA.- Y t, Antoito? Quieres un papel? ANTONIO.- Yo hago de bulto con reloj. [Link], el cachondo. Y tan contento. S el que no se conforma es porque no quiere.

ESCRITORA.- (Desbordada) Bueno, vaya lo, A ver cmo hilamos todo esto [Link] te lo hilo, mujer.

ESCRITORA.- Quin necesita un cigarro? NATA.T. (Todos ren)

ESCRITORA.- Eres ms lista que el hambre. Vamos, cinco minutos. Se levantan todos y salen a la calle. Quedan Natalia y Antonio. NATA.T no vas?

ANTONIO.- Yo no fumo. NATALIA.- Yo creo que lo que te pasa a ti es que ests enfermo. De la cabeza, como yo. Has ido al psiquiatra? ANTONIO.- Si me acosas me deprimo. Yo me deprimo como el tiempo, entiendes? [Link] que te den pastillas.

ANTONIO.- Santo Dios, para una vez que sale uno a la calle

22 Antonio va a empujar a Natalia que se retira. l entra en una pelea desenfrenada con su reloj. [Link] s que es accin! Oscuro.

10. EN EL ESTUDIO Luz est escribiendo. Charo le habla. VOZ DE CHARO: Claro que s, mujer, djalos hablar. No ves que lo necesitan. ESCRITORA.- S, pero se rompe la accin, no lo entiendes? [Link] importa. Si escribimos relatos autnticos, impactantes

ESCRITORA.- Da igual. Se rompe. [Link].

ESCRITORA.- Se pierde el objetivo. [Link] objetivo es que ellos hablen de ellos, guapa.

ESCRITORA.- Hablo del deseo de la protagonista, lista. [Link] m? Ah, y cul es mi deseo?

ESCRITORA.- Ahora mismo ni lo s. [Link] s. Vivir en la gloria toda la eternidad. Escribir una obra para que se me recuerde siempre.

ESCRITORA.- Entonces tiene que ser buena. [Link] una obra buena.

ESCRITORA.- Pero sus monlogos Son narrativos, largos [Link] acortamos.

ESCRITORA.- Creo que nos estamos equivocando. Que es un error. [Link], Lucecita, siempre hay tiempo de tachar.

ESCRITORA.- Qu me has llamado?

23

[Link].-

Luz. Te gusta? Es para ver si el nombre te da un poco de lucidez. Tienes una empanada mental Y t eres una cabrona La vida es una cabrona con pintas que nos divierte a ratos. Vamos, escribe. Vers qu historia ms bonita tiene Flix. Flix, el hombre al que su mujer rompi el corazn para siempre Venga, pero acortando La vida qu? La vida es una cabrona con pintas que nos divierte a ratos Oscuro

[Link].-

11. EN EL ESCENARIO El hombre del corazn roto y la pasta de dientes. FLIX: La vida es una cabrona con pintas que nos divierte a ratos. La calle es una selva manchada de vino. Yo soy un imbcil. S, siempre lo he sido. Un intil de gran corazn. Pero, para qu sirve el corazn hoy en da? Para nada. Qu puedes dar cuando no sabes manejar las manos ni la cabeza? Cuando no ingresas? Y yo me qued en paro. Me qued porque porque tuve una pjara. Una pjara gorda de esas que no hay manera de sacrtela de la cabeza. Le gustaba mi cabeza y se instal, como el que se muda al paraso. Se me qued bien comida y bien bebida en la azotea. En mi azotea. Y el que no tiene cabeza tiene que tener pies. Me volv medio loco. Y as sigo. Aunque ya no me duele. No me duele no tenerla. Porque, seores, no se puede amar a alguien que no te ama. Es absurdo. Es de masoquistas. Y ella, mi Mara, dej de amarme. Se hart. Entonces un da, harta de estar harta, me dijo que quera hablar conmigo y me clav el hacha de su lengua en el centro del centro del corazn. Me pill de sorpresa, no pude ni sujetarle la boca. Me rompi por la mitad mientras me deca: No te aguanto ms. Eres un intil. No sabes cmo hacerme feliz. No sabes que tu palabrera ya no me llega, que necesito tus manos. Tus manos para cargar la compra, para levantar a los cros, para fregar la cubertera. Necesito tus manos y tu pensamiento. (Dbilmente) Mi pensamiento? (Furiosa) S, Flix, necesito que pienses, que pienses qu hay que hacer, qu hay que cambiar, qu hay de comer. T slo vives el

MARA.-

[Link].-

24 presente, como los nios. Tienes suerte, Flix, eres un sabio. Pero yo no necesito un sabio, yo necesito a un hombre. FLIX.Y me dej. Ella, que tanto pensaba, ya lo tena todo pensado. Ya tena abogada y futuro. Incluso ya tena hombre. Fue horrible, amigos, me qued sin mujer, sin casa y sin convivencia. A los hijos una vez cada quince das. A ella solo de paso. Solo poda verla de paso, cmo podra yo ver a Mara slo de paso? Agarr mi maleta, met todo lo mo, poca cosa, y me fui. Decid que una pensin sera lo mejor. Alguien me hara la cama y me limpiara el lavabo. No saba yo, hasta que me dej mi mujer, lo difcil que es tener un hogar, no un piso, un hogar. Un lugarcito medio blanco, medio limpio. Con polvos de talco en el bao. Con una lavadora y leja. Con una nevera blanca en la que brillase una botella de leche. Un hogar es blanco. Como las manos de las mujeres. Cmo admiro esas manos ahora. Las manos esas pequeas y ajadas, pero con sus uitas pintadas. Las manos de las mujeres que dan de comer, que colocan cada tapn en su frasco. En mi casa todos los frascos tenan su tapn encima. Nunca ms he tenido esa experiencia. Mi corazn qued roto y mi frasco destapado para siempre. Sin madre, sin mujer, sin hija. A veces, por la noche, en la pensin, coga la pasta de dientes y la abra y la cerraba. Muy despacio. Quera yo aprender esa mecanismo tan complejo, esa rosca sutil, esa manera limpia de dejar el tubo en su lugar. Abra la pasta, pona un poco en el cepillo, limpiaba el tubo y volva a cerrarla. Me aliviaba un instante ver todo en su sitio. Pero mi alma, esa parte que duele por aqu, segua abierta y manchaba. Un da me lav la cara con vino. S, camaradas, fue como tirar la toalla. Fue entregarme al lquido oscuro. Fue como bailar un tango sin pareja. Lo ms triste. Lo que empez. No estoy loco, eh? Bebo de noche, s, y no tengo nada. Pero loco no estoy. Si yo hubiera tenido unas manos tiles, como las de una mujer, si hubiera podido resistir ese ataque de soledad primero, si hubiese sabido cerrar bien la pasta de dientes, seguramente habra rehecho mi vida. Y ahora tendra otra mujer, otros nios, otros dos trienios. Pero, amigos, siempre he sido un intil La calle me gusta en verano. La calle es una selva manchada, es verdad, pero tiene su piedad. Hay gente de todo, claro, como en todas partes. Y a veces lo pasamos bien. Adems, amigos, la lluvia limpia las aceras. Y dos chicas, dos mujercitas preciosas vestidas de verde, vacan las papeleras y barren los cartones. Y yo miro sus manos, pequeas, blancas, tiles, haciendo hogar. Dndome la posibilidad de sacar el cepillo de dientes de mi mochila y Entonces, despus de cepillarme, todava ensayo cmo cerrar intento cerrar (Se toca el pecho) el tapn de la pasta de dientes. Aplausos de los compaeros. [Link]!

25 Flix da las gracias ponindose la mano en el corazn. [Link] hombre A ste hay que conseguirle un dentfrico sin tapn.

MARCELO.- Creo que esto merece un debate. La metfora del tubo abierto Los dientes AMADEO.- Por cierto, y cmo a ti no se te han cado? Los dientes, digo. [Link] es biolgico.

VIOLETA.- Charo me ha dicho que en la inmortalidad vuelves a estar ntegro. Con la edad que t elijas [Link] yo le he dicho eso?

VIOLETA.- S, estoy conectada con ella. [Link].T siempre tan mstica No ser que lo has soado? Claro hombre, el que te piensa te suea. Es normal. Cuando se est construyendo un personaje, un personaje que adems ha existido el actor lo siente. Es como si el personaje y el actor se estuviesen buscando hasta que se encuentran. Coo, qu idea! Vale. Flix este monlogo, no se dnde, pero lo metemos. Gracias. Oscuro.

[Link].-

12. EN EL CIELO Abelino est en la gloria disfrutando de una hamburguesa triple. Aparece Charo. [Link], Abe.

ABELINO.- Charito Cmo te ha ido? [Link], Abelino, es genial estar ah sin que te vean. Has contactado con Marta?

26 CHARITO.- No, Abe, no puedo llegar a ella. Lo he intentado pero es imposible. Esa nia ma [Link] qu no se lo pides a la escritora?

CHARITO.- Eh? [Link] qu no le dices que vaya hablar con ella para pedirle informacin? Tal vez as t

CHARITO.- Claro! Cmo no se me haba ocurrido a m? Gracias, Abelino, a veces hasta piensas [Link] algo conmigo? No, tengo que bajarme Tengo que saber qu le pasa a mi hija. Gracias, Abe, gracias. (Le ofrece un pepinillo) Para el camino? Vale Oscuro.

13. SALA DE ENSAYOS Luz y Violeta estn solas en el escenario. Charo, como siempre, est con ellas. [Link] tena desesperados. Al final, llegaba a cualquier hora gritando, descontrolada. Ni su madre quera verla. Parece que hasta la pegaba

CHARITO.- Yo? Pero qu dicen VIOLETA.- Entonces la ingresaban en psiquitricos LUZ.S, me ha dicho su hija que lo intentaron muchas veces. Que al principio, al menos, terminaba los tratamientos. Pero que luego, segn fue empeorando, se fugaba. No haba manera. Coo, si me queran matar Si me dorman a inyecciones, me quedaba sin personalidad.

CHARO.-

27 VIOLETA.- Y luego apareca. Cualquier da apareca por su casa y llamaba y llamaba al timbre hasta que la madre no poda ms y le abra la puerta [Link] madre s, mi madre siempre habra la puerta. Eso fue durante mucho tiempo. Pero, al final, decidieron mudarse sin que ella supiese a dnde iban. No podan soportar ms la situacin. Claro, as no las encontraba!

CHARO.-

VIOLETA.- Y la hija? [Link] nia no quera ni verla. Se avergonzaba de ella. Le daba miedo que un da se presentara en el colegio y la vieran sus compaeras. Dice que era mucho peor que no tener madre.

CHARITO.- Vaya. VIOLETA.- Cmo est ahora? [Link]. (Perpleja) Fatal? Se siente culpable de su muerte. Dice que ella poda haberlo evitado. Ha sido tremendo verla. No puede ni llorar. Est como anestesiada. Charo se queda paralizada ante la noticia. No puede ni hablar. Se mueve alrededor de ellas como pjaro en un tnel. VIOLETA.- No s si voy a poder hacer ese papel. [Link] qu? Qu te pasa?

VIOLETA.- Sabes? Yo tengo dos hijos de Jato. Los ha criado mi madre. Somos demasiado parecidas. [Link] t has salido adelante

VIOLETA.- La calle nunca se cura. Puedes volver a tener un techo, puedes dejar de beber, de meterte cosas al cuerpo, pero cuando has vivido en la calle mucho tiempo, ests siempre rondando las aceras. [Link] teatro cura, sabes? Cuando es verdad, cura. Y t eres una gran actriz.

VIOLETA.- Va a venir la hija a ver la funcin?

28

[Link].-

La he invitado pero ha dicho que no. (Reaccionando) Tiene que venir! No os dais cuenta de que tengo que decirle cosas? No os dais cuenta de que tengo que librarle de esa culpa?

VIOLETA.-Tenemos que convencerla. LUZ.S. Y cuando te vea, Violeta, cuando reconozca a su madre en ti

VIOLETA.- Y el final? Podr soportar ver ese final? [Link] que s! Yo s cmo hacerlo! Y t? Podrs hacerlo?

VIOLETA.- No s Siento siento que voy a morir de verdad. [Link] final hay que arreglarlo. Yo lo har. Quiz haya que representarlo de otra manera. Claro, mujer, lo ms trgico es lo que hay que hacer ms bello. Dios, menuda frase! Oscuro.

14. ESTUDIO DE LA ESCRITORA Luz piensa. Charo le habla. [Link], ahora al emigrante. S, hazme caso, cabezota, ahora la historia de Marcelo. Escribe!: (La escritora comienza a escribir) No, espera, slo el final, que es lo ms interesante. (La escritora tacha lo que haba escrito) Eso es. Vamos: No s porqu vine ac, a Espaa. Bueno, y eso qu ms da. Algo pas. Pas algo all que prefiero no contar. Cosas personales. La cuestin es que cerr la empresa, una empresa solvente de obras y contratas, y me vine. Mi pas, gracias a la poltica, andaba jodido, bien jodido Vamos, al grano. Marcelo es as, disperso.

[Link].-

29 [Link] no puede ser. No habas dicho que acab aqu haciendo zanjas con una taladradora? Eso. De empresario en su pas a operario de ltimo nivel aqu. Pues ya lo tenemos que poner picando. Con la taladradora. Pero, ansiosa, hay que situarlo. Las circunstancias ya estn. Su pas est en quiebra. l, un hombre emprendedor, culto, busca una vida mejor. Le han dicho que aqu se vive muy bien, que sobra de todo. Cierra su garito y se viene. Y qu se encuentra aqu? Oye, bonita, si te pones as me las piro. Que hoy tengo ganas de colocn celestial. Espera, espera Espera, por favor! Vale. Escribe. Marcelo punto y guin. l siempre sonrea. Charlaba un rato conmigo y me hablaba de su vida. Alardeaba de felicidad, de todo lo que tena Alardeaba ante m, un hombre en ese estadoEse da yo estaba mal. Y l sonrea.

[Link].-

15. ESCENARIO Marcelo, est cavando una zanja. Suda. Lleva unos auriculares desde los que escucha msica clsica. Omos su pensamiento por encima del estruendo. MARCELO.- Tres meses. Setenta y ocho das. Nueve horas diarias. Setecientas dos horas. Tengo que volver. Dos mil euros ms y me regreso. A dnde? Cmo? Qu le digo a mi vieja? (Para y se quita el sudor. Podemos or una suave meloda de Mozart) CONTRATISTA.- (Sonriente) Vamos, Marcelo, que te duermes. Y qutate esos auriculares. Te despistan. MARCELO.- Lo siento, jefe, no puedo hacerlo sin esto. CONTRATISTA.- Venga, djate de gaitas, seor marqus. La msica se escucha en casa. Hay que acabar esa zanja MARCELO.- No me siento bien. Creo que me ha subido la tensin

30 CONTRATISTA.- (Sonriente) Estoy harto de tu tensin alterada. Vamos, estamos retrasados Dame ese aparato MARCELO.- Perdone, pero usted no me puede prohibir usarlo. CONTRATISTA.- Cmo que no? No rindes. Si no puedes con esto ya sabes Para qu har uno favores MARCELO.- No puedo soportar este ruido tantas horas. Usted viene y se marcha. Yo tengo que seguir eternamente. Est bien, voy a seguir. (Comienza a taladrar. El Contratista hace un gesto y sale. Omos el pensamiento de Marcelo por encima del ruido) Quiero descansar. Quiero descansar Una piedra. Dos piedras Le voy a matar. Como vuelva a decirme que me quite la msica lo mato. Me tira su felicidad a la cara. Los papeles, l no los necesita. Tiene dni, tiene mujer, tiene casa, tiene sonrisa. Por qu me sonre? Para qu me dice que el fin de semana se va a Disney con sus hijos? Dnde est mi hija? Me estoy cayendo. No puedo. Una piedra. Otra piedra. Necesito descansar. Un mdico. Quin me llevar al mdico? Me va a dar un infarto. Me duele el pecho. Otra piedra. Tengo arritmia. Oigan, llamen a una ambulancia, me estoy muriendo! Nadie me oye. Con este ruido. Me est dando un infarto. Me caigo. Una piedra. Otra piedra. Para, Marcelo. No puedo, esto se ha atascado. Socorro, me est dando un ataque al corazn. Hagan algo. Dnde estn? Dnde est el rumano? (Para la taladradora y se sienta un momento. Suda. Se lleva las manos a la cara) Me estoy muriendo, como un perro. (Sube la msica. Parece que se reanima. Agarra la taladradora y se pone a bailar con ella) Amor, amor, no, calla, no me grites. Calla. Me estoy volviendo loco. (Para y se sienta a descansar) Tengo que volver. A dnde? Qu le dir a mi vieja? Ella cree que tengo un gran cargo, que estoy haciendo mucha plata Ya no tengo edad para volver CONTRATISTA.- (Sonriente) Otra vez? Oye, lo siento, pero si ests enfermo, es mejor que dejes la obra MARCELO.- Escucha, escucha la msica CONBTRATISTA.- (Le arrebata los auriculares) Ests chalao MARCELO.- Dme so. CONTRATISTA.- Escucha, don culto, o acabas esto hoy o maana no vuelves MARCELO.- (Pone en marcha la taladradora. El Contratista se queda observndolo.) Una celda. Necesito una celda para descansar Un hospital, una crcel No puedo con ms piedras. Estoy sordo. Yo sordo Sordos! Me va a estallar la cabeza Run, run, run, run Tres meses. Setecientas dos horas. No puedo volver! (Para

31 de golpe y se enfrenta al Contratista) Por qu sonre? Dme mi msica! CONTRATISTA.- No te lo digo ms. Si no puedes con el tajo lrgate MARCELO.- Me estoy muriendo, jefe Necesito esa msica CONTRATISTA.- (Sonre. Le devuelve su aparato de msica) Toma, ests despedido. MARCELO.- (Enciende la taladradora y la levanta al aire) Mira, mira, a qu parece una novia CONTRATISTA.- Baja so! Ests loco! Socorro! Marcelo intenta taladrar un pie del Contratista. Este corre gritando. Marcelo, entonces, deja la taladradora en la zanja y se tumba a su lado. Se echa tierra por encima. Se entierra. MARCELO.- (Sobre la msica de Mozart omos a Marcelo) Cuando escuch el ruido de la sirena me sent renacer. Por fin alguien me atenda. Una ambulancia vena a por m, me resucitaran Pero no, no iban de blanco los enfermeros. El Contratista, ese hombre que me tiraba la felicidad a la cara, haba llamado a la polica Me sacaron de all con cuidado, sin violencia Me llevaron a declarar. Y yo dije que s, que haba querido matar al jefe, que me encerrarn. Pero ni eso consegu. Yo slo quera silencio. Pero tampoco. Me ficharon y a la calle. La calle estaba llena de zanjas, de taladradoras, de motos Ese da se me rompi el futuro, o ya no lo tena? Yo slo buscaba silencio Os lo juro. Aplausos para Marcelo que est emocionado. Charo le lleva agua. [Link] bien, tranquilo (A los otros) Qu os ha parecido? .

AMADEO.- A m me ha gustado mucho. Especialmente eso de tener que soportar la felicidad de la gente. Los tontos felices hacen mucho dao. LUIS.S. La gente inteligente nunca alardea de felicidad.

VIOLETA.- Porque no lo son. La gente inteligente no es feliz. [Link] cuando tienen alguna rfaga de algo parecido a eso, la saborean discretamente, en la intimidad. A m me pareces muy dramtico, Marcelo. Eres ese tipo de persona al que le mata su propio carcter.

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MARCELO.- T qu sabes, Natalia, qu sabes lo que es ser extranjero. [Link], que yo fui extranjera en mi propia casa.

VIOLETA.- Y yo mujer, que tambin es una extranjera. [Link], qu nivel! Qu nivalazo vamos cogiendo! Antonio levanta la mano. ANTONIO.- Creo que Marcelo se qued corto. Habra que darle una buena tanda de golpes al jefe. Y yo quiero hacer ese papel, el del jefe. Todos le miran. Charo pone la msica a todo volumen. Todos se callan extraados. [Link], a bailar! A bailar he dicho! Que esto est muy denso

MANUEL.- Oh, s, es msica para m. Yo lo necesito. Seguidme. Haced lo que yo haga. [Link]! Manuel comienza con un extrao baile. Los dems se ponen detrs de l en fila india y le imitan. Ninguno mira a ninguno. Se genera un conmovedor baile sobre la soledad. Oscuro

16. EN EL CIELO [Link], Abe, mi pobre nia Si no fuera porque aqu no se siente dolor me morira de pena. Qu pasa? Est atormentada, Abelino. Yo no lo saba, no lo saba. Marta cree que si se hubiera hecho cargo de m no hubiera pasado lo que pas. Y no puedo tranquilizarla, no me siente.

ABELINO.- Es la culpa, Charito. No se puede llegar a los que se sienten culpables de nuestra muerte. [Link] seguro?

33

ABELINO.- Completamente. La culpa de los vivos nos impide cualquier tipo de comunicacin con ellos. [Link] yo tengo que llegar a ella. Tengo que transmitirle que estoy bien, que est tranquila. Sabes, Abe, he estado pensado cmo hacerlo.

ABELINO.- A ver, te temo. [Link] que conseguir que salga la obra. Tengo que dictrsela, con puntos y comas. Y? Si mi hija ve la obra, mi obra, comprender que yo era buena gente. Y que ella no ha tenido la culpa de nada. Se abrir a m. Y yo, yo misma le dir que soy feliz. Se lo debo, Abelino, se lo debo, me entiendes?

ABELINO.- S, pero A ver si con tanto trajn te vas a perder. Y vas a perder la gloria. [Link] es ms importante para m. Mucho ms que cualquier gloria. (Inquieta) Tienes un cigarro? No s porqu a m no me salen. (Hace el gesto que hace Abelino y no le salen cigarros)

ABELINO.- (Dndole uno) Llevas poco tiempo todava. Tienes que practicar. [Link] caladas y me hago humo. Ahora s que tengo que estar all y ser la protagonista de la obra. La herona. Ah, por cierto, Abe, t has ledo un libro que se llama el Hamlet?

ABELINO.- Yo? [Link] es una obra en la que sale un espectro. Un espectro que se aparece a su hijo. Intenta sacarlo. Me gustara leerlo, para inspirarme, entiendes?

ABELINO.- Nunca he intentado sacar un libro [Link], venga

ABELINO.- (Se concentra y hace un gesto) Nada. Cmo has dicho que se llama? [Link].

ABELINO.- Pero eso no es espaol.

34 [Link], es griego, creo.

ABELINO.- Ah, no, es que yo no tengo idiomas en en el espritu. [Link], insiste, es muy importante. Vamos. (Prueban los dos la manera de hacer aparecer el libro) Oscuro.

17. EN EL ESCENARIO Representacin. Violeta habla con Marta, a la que no se ve. Se dirige hacia el pblico. Quiz ah solo est la sombra de Luz. VIOLETA.- Quiero decirte una cosa, Marta, ests ah? Me oyes? Vers, cielo, hay un momento en la vida en que uno deja de defenderse. Tampoco ataca: Ni se defiende ni ataca. En ese momento comienzas a estar finalmente serena. Ya no te importa cmo te mire la gente, ni lo que te digan, ni si te quieren o no. En ese momento solo deseas que la espera sea corta, muy corta, comprendes? Es es como como un pjaro recin nacido, te acuerdas cmo son los pjaros cuando salen del huevo? Y t ests en el nido, acurrucado y casi ciego, esperando a que la madre te traiga alimento. Abres el pico y gritas Una vez, dos, tres veces hasta que te das cuenta de que la madre no va a venir, de que nadie te meter la comidita en la boca. Entonces dejas de defenderte. Tampoco atacas. No, ni aunque fueses un halcn lo haras. Entonces, solo esperas, con tranquilidad, con ansia a que lleguen ellos. Oscuro.

18. EN EL CIELO. [Link]! Abe! Pero, qu pasa? Dnde ests?

ABELINO.- (Apareciendo) Ya voy Qu impaciente. [Link], te veo muy desvado, qu pasa, hombre.

35 ABELINO.- No me piensan, Charito, me estoy borrando. Desaparezco. [Link] eso nada. T tienes que quedarte aqu. No sabemos a dnde van los que desaparecen. Puede ser un sitio horrible.

ABELINO.- Ya, pero no est en mis manos hacer nada. [Link] que no. Tienes que bajar. Mira, mrame a m. S, ests increble. Un torbellino! Sabes, por qu. Porque ahora me piensa tambin una chica, Violeta, la que hace de m. Ah, y cmo va la obra? A m me gusta. Todos van teniendo su papel, su parte. Pero yo, sin duda, voy a destacar. Y la escritora? A la Luz, aunque se resiste, la estoy quitando papel. Qu le importan al mundo los problemas de una que escribe? Qu le importa a mi nia? Ella, la escritora, va a ser mi cuerpo y mi voz. Slo eso. (De pronto grita) Ay, que se me est borrando un pie! Coo, Abelino, tenemos que hacer algo contigo. Pero ya.

[Link].-

ABELINO.- Si yo tuviera un pariente [Link] pariente? Los parientes slo te recuerdan si les dejas herencia. Escucha, se me est ocurriendo una idea. Si t fueras un personaje, si uno de los actores tuviera que entrar en ti, te pensara, como mi Violeta Cuando los actores hacen personajes se obsesionan con ellos, Abe. Ya, pero mi caso no tiene inters. Cmo qu no? A ti tambin te ocurri una cosa monumental. Oye, t saliste en la prensa? Una notita pequea. Quisieron ocultar el hecho. Pero si lo tuyo fue un accidente. S, pero sin glamour. Hasta para morir he sido un desgraciado

[Link].-

36 [Link] de lamentarte, Abe. Tenemos que conseguir esa nota. Yo la dejar sobre la mesa de Luz. Escucha, hay un actor, uno que fue pareja de la que hace de m, que podra hacer de ti, Qu te parece? No lo veo claro. (Asustndolo) Es que se te estn borrando las pupilas.

[Link].-

ABELINO.- En serio? [Link] ese peridico, vale? Y rpido! Charo desaparece. ABELINO.- (Saca un espejo y se mira los ojos. Aliviado) Uf, qu susto!. Oscuro.

19. EN EL ESTUDIO DE LA ESCRITORA Vemos a la escritora leyendo un peridico viejo. CHARITO.- Fjate que papel para Jato, Lucecita. Adems, Este hombre, Abelino, es el que est en la gloria conmigo. S, es mi compaero de cielo, o lo que sea eso. Yo creo que hasta hay algo entiendes? Y fjate qu historia, no me digas que no es teatral? Un tipo que lo agarra el camin de la basura y lo mete para adentro. Es una escena fantstica, mujer. Y te digo otra cosa, sta va a ser la nica manera en que Violeta y Jato se reconcilien. Que me da a m que estos chicos necesitan morirse para poder reconciliarse. Deja de decir que no con la cabeza, jodida, que mira que te resistes [Link] lo veo claro. Yo s. Ya te dir porqu. Escribe! Vamos. Escribe! Oscuro.

37 20. EN LA SALA DE ENSAYOS [Link].(Dndole la hoja del peridico decidida) Mira, mira lo que he encontrado. Te acuerdas de esto? S, joder, fue una pasada lo de este to. Por qu no haces de l? Creo que se llamaba Abelino. Aqu no pone su nombre. Ya, pero me parece que s. Tu confundes la realidad con tu imaginacin, jefa. Va a ser la salvacin. Este nos va a cuadrar la obra. Te atreves? No s. ltimamente. (Desolada) No fastidies, Jato. No quiero hablar de eso, pero cuando estoy no respondo. Eres de los mejores. No dejes de venir, no me falles ahora. Estoy harto de m. Estoy harto de (Interrumpindole) Mira ese hombre No quiero que termines como l, comprendes? Y vas por ese camino, Jato. Vas derecho a que te confundan con la mierda. (Sorprendido) Cmo? Eres un inconsciente, to, ahora que habas encontrado trabajo. No, ya s que no soy tu madre, ni tu nada. Pero te pido, te exijo, que hagas lo que tienes que hacer, vale? Salgo a fumarme un cigarro Eso es, a esconderte en humo. chale cojones, Jato. Porti! As se habla! Si es que ya es ma Jato sale deprisa. Luz se queda sola, extraada tambin de su comportamiento. Se toca los ojos, cansada. LUZ.(Para s misma) Me he pasado

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[Link].-

38

[Link].-

De eso nada. Eso es lo que necesitaba or. Hemos dado en la diana. Pero esta gente necesita cario, no broncas. Broncas? Ojala. Yo conoca a un tipo, uno que estaba por la Gran Va, que cuando se pona a pedir deca: Deme, algo, por favor, aunque sea una bronca! Es verdad. La gente ni se toma esa molestia. Nadie nos exige nada porque nadie cree en nosotros. Yo slo quiero que se lo pasen bien No slo. Qu quieres decir? Tambin quieres redimirlos. No te entiendo. S, claro que me entiendes, bonita; pues ya sabes: el que va de redentor termina sacrificado S, tengo que dejar ya esto y dedicarme escribir comedias u obras de esas sobre nazis o guerra civiles No puedo ms! Oye, corta, el rollo, bonita, que te dejo respirar y te pones a lamerte las heridas Hale, a descansar, que yo tengo que irme para arriba. No, no, espera. Te necesito! Charo se va. Luz llora entre los papeles. Oscuro.

[Link].-

21. EN EL CIELO ABELINO.- Le diste la nota de prensa? La ma. CHARO.(Imparable) S, ya est todo en marcha.

ABELINO.- Es que, Charito, estoy en las ltimas. Y no me gustara irme de aqu sin antes

39 [Link] antes qu.

ABELINO.- Nada. [Link] que venirte conmigo

ABELINO.- (Animado) A dnde? CHARO.A los ensayos.

ABELINO.- (Decepcionado) Que no mujer, que ya te he dicho que yo a la tierra ni muerto. [Link] que trabajarte tu papel. Darle vida. Si no, dejarn de pensarte y te irs directamente al infierno.

ABELINO.- T crees? [Link]. Los pusilnimes no se merecen la gloria.

ABELINO.- Mujer, que cosas dices Oscuro

22. EN LA CALLE Jato est en un banco de la calle. Entra Violeta. VIOLETA.- Vengo a traerte tu texto. JATO.(Con irona) Gracias.

VIOLETA.- Quieres que lo pasemos? [Link] no quedan ms cojones Empieza. Ambos se ponen a leer. VIOLETA/ CHARO.- Me prestas diez duros, Abelino? JATO/ABELINO.- Diez duros? VIOLETA/CHARO.- Hoy es el cumpleaos de mi hija. Me gustara enviarle unas flores JATO/ABELINO.- Coge unas flores silvestres

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VIOLETA/CHARO.- A ella le gustan los claveles JATO/ABELINO.- Toma, lo que tengo, no me han dado ms. Pero mira, me lo he encontrado en la puerta del Macdonald. Son alitas de pollo! VIOLETA/CHARO.- Qu asco. Eso est mordido JATO. (Levantando la vista hacia Violeta) Es como t. Igual de pijitonta que t. Quin ha escrito esta mierda?

VIOLETA.- Ests colgado. JATO.(Tirando los folios) Djame en paz. Va a irse y se vuelve. Recoge los folios y se los da. [Link], mira, para hacerme una almohadita. Jato se tumba y apoya la cabeza sobre el texto. Oscuro.

23. EN EL CIELO [Link] problemas, Abe, el chico que tiene que hacer de ti se est metiendo. Ves, mujer, si es que no tengo suerte. Tienes que ayudarlo, Abelino. Yo no voy a poder con todo. Mira, ya se me han borrado las manos. Y cmo vas a fumar?

ABELINO.- Con el alma. [Link] eso nada, te quiero entero y verdadero. Abe, necesito tus manos.

ABELINO.- Mis manos? [Link] que bajar Abelino! Hazlo por mi nia!

ABELINO.- Pero yo Qu puedo hacer yo por ella?

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CHARO.-

Tiene que saber que no estoy sola. Abelino, intenta abrazar a Charito, y se da cuenta de que no puede.

CHARITO.- Ves, cmo necesitamos tus manos. Oscuro.

24. EN EL ESTUDIO Luz, que est empezando a escribir en velocidad. Charo le coloca un folio en blanco. CHARO.- El cetrero de gorriones. Oscuro.

25. EN EL ESCENARIO Hacia el pblico. [Link] ya nac en la calle, con eso se viene. Porque cuando abr los ojos por primera vez y vi a mis viejos casi muero del susto. Qu dos seres ms raros. Y lo peor es que no poda salir corriendo, ms que nada porque todava no saba andar. As que me tuve que quedar con ellos un puado de aos. Hasta los doce tuve que sufrir a un padre fascista al ms puro estilo y a una madre aguantadora y dbil que viva aterrorizada ante el cabrn. De vez en cuando, cuando se le iba la mano con la ginebra, la agarraba por el pelo, un pelo bien largo y bonito que tena la vieja, y la arrastraba como a un saco de cemento Mi madre no tena fuerza para m, trabajaba en una fbrica y luego sufra, y el sufrimiento, ya se sabe, quita mucho aliento a las personas humanas. Tal vez si mi vieja me hubiera dado ms miel, yo hubiera crecido, pero as, slo con una caricia deprisa y de vez en cuando, me qued como me ven, pequen. Pero bueno, yo no he tenido mala vida, que conste. Yo he disfrutado como un enano de la libertad. Y eso no tiene precio. Yo soy de los que andan en la calle porque s, porque me da la gana, porque prefiero mil veces el asfalto a la cueva. El poder despertarme en un cartn y que se me caiga el cielo encima, que el despertarme en una cama primorosa y chocarme con con una

42 reja. Pues eso, que yo estoy as por voluntad propia. Que no trago vamos, que nac ya diciendo que no, que de eso nada, que por qu coo me haban tenido que nacer cuando yo no haba dicho ni po y mi madre estaba invlida para criar. Porque criar no es dar teta y ms teta, criar es decir aqu estoy yo mi nio, con un par. Con un par para ponerte lmites, para decirte no! Con un par para coger la maleta y buscarte una buena vida, sin tiranos, sin canalla al que obedecer. Mi madre sali obediente, una desgracia. Pero yo, yo no he obedecido nunca a nadie. Jurado. Ni a mi padre, ni a Dios. Hasta los doce lo soport. A ambos. A mi padre y a ese Dios al que mi madre se encomendaba en vano. Pero una tarde de junio, mientras mi padre hunda la cabeza de mi madre en el fregadero, deje de creer. Entonces cog una sartn y arre un golpe a mi padre en el crneo, por detrs, en esa pequea diana que le haca la calva. Le di con tal mpetu que cay desplomado a la primera. Ni ay, dijo. Nada. Slo dobl las patas y cay. Mi madre s gritaba, gritaba que lo haba matado, que estaba muerto. Pero mientras ella chillaba y lloraba, mi padre solt un suspiro, una especie de bramido de toro terminal y movi la mano. Entonces mi madre, dndose cuenta de que el muerto iba a ser yo, corri a su cuarto y volvi con quinientas pesetas. Toma, Luisito, me dijo, estralas todo lo que puedas. Despus me abraz, muy fuerte, muy de adis, y me puso delante de la puerta. Vale, madre, te escribo, le dije, mientras corra escaleras abajo. Cuando llegu a la calle y vi la noche caliente, la luna entera, la vida enfrente, me sent el to ms feliz del planeta. Joder, ese era mi sitio, mi lugar en el mundo. La calle. Me vine andando hasta Madrid. Y ah comenz mi nueva existencia. Mi mala vida que diran los ms. Mi vida libre. Buena, de verdad, que eso no se puede medir. Que lo que para uno es un desastre para otro es una bendicin. Que lo importante es cmo uno sienta las cosas. Y yo, de corazn, no me arrepiento de nada. Jurado. He hecho de todo. Eso s, he trabajado pero sin obedecer a nadie. Por eso mismo los trabajos me duraban poquito, suficiente para sacar unas perras y reafirmarme en mi anarqua. Yo comprendo que con lo que debe costar llegar a ser jefe de algo es una jodienda no poder mandar. Es una jodienda que te llegue un pavo nuevo y te diga: usted me dice una vez lo que tengo que hacer y se olvida de m, que yo soy muy listo, hermano, y no necesito capataz. Debe ser jodido para un mandams tener un caballo como yo en la cuadra. Pero yo tampoco he exigido: qu le gusto as, pactamos, que no, pues hale, hasta nunca. Lo mejor de no tener techo es que no tienes hipoteca. La gente normal, la gente obediente, se pasa la vida pagando un techo, haciendo un trabajo de mierda, aguantando a jefes incompetentes, enfermando de frustracin y de ruidos para ver todas las maanas un techo de escayola. Y yo he hecho siempre lo que me ha dado la gana y encima al despertar he tenido el cielo. Un cielo cada da distinto en cada sitio. No entiendo a la gente que me mira mal, si yo no tengo mal rollo, si yo solo me he

43 pegado para defenderme. Jams he agredido a nadie por que s, por quitarle algo o por gusto. Yo slo he cogido la sartn para arrear en defensa propia. Para defender mi cielo, para proteger a mis pjaros. Ah, s, mis pjaros. Es que yo he sido un cetrero, yo he amaestrado gorriones. Pajaritos pobres que me ayudaban a sobrevivir. Que s, que es cierto Yo he encontrado a mis colegas entre los pjaros Mirad, mirad. (Luis se pone un guante de cetrero y llama silbando a un pjaro, que no viene) Vamos, gorrin, vamos (Hace hermosos sonidos con la boca) Vamos, abrid la ventana (Todos le miran sin saber qu hacer. Entonces Charo abre una ventana invisible y coge un pjaro. Lo deposita sobre el brazo de Luis) Veis? Todos se quedan alucinados. [Link] Bravo, coo! Todos gritan bravo. [Link] Me habrn odo? A callarse! (Nadie se calla) Pues va a ser que no. No he terminado.

26.- ESTUDIO DE LA ESCRITORA Foco sobre Luz en su estudio. La vemos escribiendo con entusiasmo ante la presencia de Charo. VOZ DE CHARO EN OFF: Quera advertiros que no voy a durar mucho aqu, yo no duro mucho en ningn sitio. Y menos si hay directora. Tendr usted, seorita Luz, que dejarme a mi aire. Para empezar le pido que me deje representar a Hamlet. Siempre he querido hacerlo, no s porqu, es un tipo raro pero me cae bien. Se equivoca. Y a m me gusta la gente que se equivoca. Lo voy a hacer como para que se chupen los dedos. Oscuro

44 27.- EN EL ESCENARIO Luz sobre Luis en el escenario: LUIS.(En gran actor clsico) Descansa, descansa, espritu perturbado. As, caballeros, me encomiendo a vosotros con todo mi cario, y lo que pueda hacer un hombre tan pobre como yo para expresaros ese cario y amistad, no faltar. Los tiempos estn desquiciados. Ah, condenada desgracia, haber nacido yo para enderezarlos! Yo soy mi rey, compaeros. El rey de mi banco, de mi cartn de vino. Qu bonitos son los escenarios, verdad? Aqu se vuela, como mis gorriones.

Oscuro.

28.- EN EL ESCENARIO Foco sobre Luz que toma el papel de la vieja mquina de escribir y va a romperlo. Charo le agarra la mano con decisin. [Link] loca! Con lo bien que me ha salido Oscuro.

29. EN EL CIELO. [Link] escchame, Abelino, el chico ese anda perdido, casi tanto como t. No ves que se te va a diluir el corazn? A qu esperas para reaccionar? Menudo medio hombre ests tu hecho. Abelino, cuntame cmo llegaste a dedicarte a la basura, tengo que escribirlo Cmo se te ocurri dormirte dentro de un contenedor? Hay que ser bruto, Abelino. Oscuro.

45 30. EN EL ESCENARIO Jato en escena con Natalia. NATALIA/PSIQUIATRA.- (Bruscamente) Y dime, Abelino, no te parece que podras irte a dormir a un albergue? LUZ.(Desde la sala) No se lo digas as, Natalia, ella lo hace con delicadeza.

NATALIA.- Pero si ste est colgao, si no se entera de nada. JATO/ABELINO.- Qu pasa, ta, a ti alguna vez te han roto esa carita de chochona que tienes? [Link], chaval, yo soy esquizofrnica a mucha honra (Interrumpiendo) No, Nata, eres ella, la psiquiatra. Sigue, pero sigue desde el personaje. (Cambiando la voz) Pues eso, querido Abelino, que no hace falta que te comas la mierda habiendo comedores que dan pan, entiendes? Todos se ren. [Link], Nata, al texto. Y ms amable. Qu hace un alcohlico grado trescientos en un lugar como ese? Qu hace un tipo como t subindose a un camin por la parte de atrs?

JATO/ABELINO.- No tiene ni puta gracia, seorita. [Link] yo soy mala, hombre. Que soy muy perra. (Que est muy colocado) Est bien, voy a mi parte. (Jato intenta recordar el texto, titubea, no puede) (Mirando al cielo) chale un cable, Abelino, no seas canalla! Lelo, si no lo puedes decir de memoria, lelo. (Cogiendo el papel, completamente ciego) No veo. No podis dar ms luz? No se ve absolutamente nada. Oscuro

46

31. EN EL CIELO ABELINO EN OFF.- Lo siento, lo siento, no me enter. [Link], pero que t te enteras alguna vez de algo?

ABELINO EN OFF.- No empecemos. Que parecemos un matrimonio. [Link] tienes cabeza, Abelino Aparece Abelino, al que efectivamente se le ha borrado la cabeza. CHARO.(Gritando) No tienes cabeza!

ABELINO.- (Intenta tocarse) Dios mo Ni brazos, ni manos, ni cabeza [Link], vmonos, tienes que venirte conmigo ahora mismo.

ABELINO.- Qu has dicho? [Link] nos vamos! No quiero a mi lado ningn hombre ms sin cabeza.

ABELINO.- Me has llamado hombre! [Link] tres das para el estreno. Y no sale. Abe, Tenemos que ir los dos y ayudarlos. Tengo un presentimiento muy hondo, siento que los dos tenemos que estar all. Por qu? Vamos a descubrir el porqu

[Link].-

ABELINO.- (Aterrorizado) Y si nos perdemos? [Link], cabeza de chorlito, a qu tienes miedo? No te das cuenta de que ya ni Dios puede matarnos. Te veo en el ensayo! Oscuro

47 32. EN LA SALA DE ENSAYOS Gran tensin en el escenario. Charo busca a Abelino y no lo encuentra. [Link] la ltima escena!

VIOLETA.- (A Luz) No s qu me pasa. No me sale la voz [Link] normal, no te preocupes, es la tensin del estreno.

VIOLETA.- Creo que no voy a poder. [Link] que vas a poder. Vamos, dile que lo vuelva a intentar, que piense en mi nia. Vamos, Violeta, vuelve a intentarlo. Concntrate en tu hija. Mira a Marta, necesita saber qu te pas. Marta, no podr volver a estar bien si no se lo cuentas. Violeta estira una manta que hay en el suelo y se tumba. Se despeina, se ensucia. En su radiocasete suena la msica. Entra el nio pijo asesino. ACTOR/CHICO: (Aporrea una puerta imaginaria) Eh, abra, necesito sacar dinero del cajero! (Charo/Violeta no reacciona. El chico insiste haciendo gestos. Charo/Violeta se levanta con dificultad y le abra la puerta). El muchacho toma un bidn que tena escondido y entra a saco. Sin que Charo/Violeta pueda articular palabra, vierte sobre ella un lquido inflamable. Saca un mechero. [Link] vas a saber lo que es bueno, pedazo de guarra! El chico enciende el mechero y se acerca a Charo/ Violeta. VIOLETA.- (Gritando desaforada) No.! Me quema! Me quema! (Entra en una crisis de nervios) Luz entra en escena y la abraza. Charo abraza las dos Oscuro.

48 33. EN EL ESTUDIO [Link] que cambiar la ltima escena. No puede ser as. Hay que contarlo de otra manera. Contarlo? Cmo? Nada de realismo, nada de nios pirmanos con mviles, nada de llamaradas y aullidos (Agotada) No puedo ms. Me voy a la cama. Lucecita! Has convencido a mi hija? Ah, la hija Llmala. Maana por la maana vuelve a llamar a Marta. Te lo suplico, escritora! Pero Yo no puedo llegar a ella. Es la culpa, no lo entiendes? No, ya no entiendo nada. Se me est yendo totalmente la cabeza Si lo haces, si convences a mi nia, te prometo un final apotesico. Oscuro.

34. EN UN DESCAMPADO Jato, muy deteriorado, est tumbado en el descampado. Aparece Abelino. ABELINO.- Oye, muchacho, qu haces, no puedes seguir metindote eso en la sangre. [Link] dices? Quin eres?

ABELINO.- Soy Abelino, tu personaje. [Link], y yo soy Ronaldinho, no te jode.

ABELINO.- Hijo, no ves que te ests matando

49

JATO.-

No te preocupes, llevo aos as y aqu estoy.

ABELINO.- Ya, t te crees que eres inmortal, verdad? Pues de eso nada. Yo pensaba lo mismo que t, yo crea que todos los das me iba a despertar, yo y mi resaca, mi resaca y yo amaneciendo. A pesar de todo, era una delicia sentir el sol temprano sobre la cara. Era una maravilla agarrar el carrito y caminar con mis cosas hasta ese bar donde me conocan. S, me conocan y me regalaban un caf con leche y dos donuts; eran del da anterior, claro, pero a m me saban a recin cocidos. Qu buenos son los donuts, no? A ti no te gustan? JATO.A m me gustan ms los bocatas de jamn ibrico.

ABELINO.- Ya, porque t eres de familia rica. As ya podrs. Yo ese jamn no lo he probado, as que con un donuts [Link] dejar de decirme chorradas

ABELINO.- S, si yo a lo que iba es que yo tambin pensaba que siempre iba a amanecer. Era como si la vida solo me debiera eso, el estar siempre. Al fin y al cabo poco ms me haba dado. No me haba enamorado nunca, no tena mujer, ni hijos, no tena casa ni trabajo, no tena ni perro. Hay que ser desgraciado para no tener ni perro. Pero, no lo creers, escucha, un da estaba yo en la placita esa donde dorma los domingos, cuando me encuentro con un chucho. Estaba famlico, abandonao perdido. Total, que se me acerca y me huele. Y voy yo y me pongo contento. Digo, coo, un amiguete. Entonces, va el to y me pega un lametn, y yo, pero bueno, qu confianzas Total, que estaba yo tan encantado y l tan hambriento que no se me ocurri nada mejor que darle un tranquimacn. Oye, que palm. Lo que oyes, chico, se durmi como un angelito a mi lado y no volvi a despertar. Me dio un remordimiento [Link], viejo, no te importara dejarme en paz. Es que tengo sueo.

ABELINO.- Suea, sigue soando conmigo, vale. Necesito que me pienses. Mira, ya he perdido hasta la cabeza. Sabes, si t me piensas yo puedo volver a ser entero. Y tengo cosas que hacer todava. Me gusta una mujer, chaval, como lo oyes Fjate, yo que no saba de qu iba eso A la muerte viruelas. (Abelino le retira la plata y la herona) Eso, duerme. (Caminando) Charito! Charito! VOZ DE CHARO SIN APARECER: No sirve ir a los sueos! Tienes que bajar! Tienes que estar a su lado! ABELINO.- Dnde ests? Ven aqu.

50 [Link] de coa, Abe, voy a ser tan transparente, como t. Oscuro.

35. EN EL ESCENARIO El vals de las mariposas MANUEL.- No, yo no vivo en la calle. Bueno, algunas noches S, algunas noches. Por eso me veis poco arreglado. A veces. Normalmente me cuido mucho y llevo la ropa planchada. Mi madre me la plancha cuando estoy en su casa. Pero ahora Ahora llevo manchas en los pantalones y en la uas. Por eso suelo meterme las manos en el bolsillo, para que no se me vean. Yo yo en realidad soy una estrella. Tengo luz, os dais cuenta? Es una cosa con la que se viene al mundo. Yo nac as, muy artista. Muy grande. Y si me he animado a venir a este grupo de teatro es porque necesito algo de tcnica. Siempre viene bien, no? Lo hago por humildad. Slo por eso. Pero no pensis que soy un chulo, no. Yo slo digo lo que siento. Y lo que veo. La gente me mira por la calle, aunque no haga nada. Aunque no acte. Es una fuerza magntica que que me ha dado Dios. No necesito ni hablar para tener la mirada de los otros encima mo. Tengo foco, veis? Llevo el foco puesto y no lo puedo apagar. A veces me gustara. S, os confieso que en algunos momentos me gustara pasar desapercibido. Y que los dems dejaran de mirarme, de admirarme, de fijarse en m. Porque, vosotros lo sabis, a veces las personas extraordinarias nos cansamos, nos agotamos de ser el centro del mundo. Pero, en fin, qu se le va a hacer. Todo es cuestin de aceptar que uno naci con el don. He trado aqu un disfraz, el ltimo. Mirad, es de arlequn. Un poco sucio pero (Se lo pone encima de la ropa) Me lo cos yo, con trapos y telas que he ido encontrado en las Los sbados y los domingos doy funciones. Charo entra y pone msica. El vals de las mariposas Manuel se pone a bailar una especie de danza moderna. Todos los compaeros aplauden cuando termina y hace una exagerada reverencia. MANUEL.- Estoy desde las doce hasta casi las seis de la tarde. Los que no me hayis visto podis ir a verme. Despus pasad a saludarme al camerino. Hago la representacin cerca del estanque en el Retiro. Me encontrareis porque suelo estar rodeado de miles de personas.

51 Soy como la miel. Y ellos moscas, moscones, moscarrones No, no pensis que desprecio al pblico. Al contrario, ellos son son por lo que vivo. Yo existo para entregar mi arte a los otros. Por eso bajo al Metro. Me cuelo. Me cuelo porque los hombres como yo no tienen que pagar billete. Se nos invita. Y yo lo s, y me doy por invitado. Bajo al Metro y me pongo cerca de algn msico. Tengo un amigo grande, toca el acorden, es rumano, es muy grande. Y mientras el toca yo eclipso su msica con mis movimientos. No, no pensis que es baile. Es expresin divina. El arte de la luz, lo llamo yo. De mi luz. As se lo explico a los guardias cuando me piden que me retire del escenario. GUARDIA.- Venga, muchacho, se acab la funcin. MANUEL.- Muchas gracias, compaeros. A cunto ha ascendido la recaudacin? GUARDIA II.- (Dndole la calderilla que hay en una cajita en el suelo) Toma, ya tienes para tomar tres caas. MANUEL.- Ni hablar, yo nunca bebo alcohol. MANUEL.- (Dirigindose al pblico) Me lo tiene prohibido el mdico. El psiquiatra. Un gran amigo. El psiquiatra, casi un hermano, se empea en recetarme frmacos para la luz. S, quiere quitarme la luz del arte. Y yo le digo que s, que me los tomar. Pero, despus disfruto tirando las pastillitas por las alcantarillas. Luego le digo a mi madre: Madre, que s, que me he tomado la medicacin. Pobrecita. Ella qu sabe, ella qu sabe de genios. Ella tiene un hijo genial y se cree que es un loco. Y sufre. Con lo bien que lo paso yo No siempre, es verdad. No siempre me dejan en paz. Hay mucha gente mala. Pero mucha. Gentuza que me envidia, que me quiere robar el talento y no me deja en paz. Algunos incluso me han querido matar. S, os lo juro, me han perseguido con cuchillos a todas partes. Se han subido al escenario para quitarme la vida. Y ni siquiera la polica me ha credo. Pero ahora los tengo controlados. Ahora cuando noto sus sombras Bueno, no importa. No era de esto de lo que queras hablaros. Yo a m me gustara hacer contactos. Alguno de ustedes conoce a productores famosos? A m me gustara hacer un programa de televisin. Presentarlo. Llevar a otros famosos y todo eso Alguno podra recomendarme? No me importa el dinero, ya os lo he dicho. Yo slo quiero un hueco. Un hueco en la televisin. Como el bote de Coln. La cancin de Alaska. (Canta) Yo quiero ser un bote de Coln y salir anunciado por la televisin. Ser un bote de Coln.. Os acordis? Siento deciros, querido pblico, que hoy, para ser alguien, tienes que salir en la televisin. Incluso para existir. Para existir, para tener nombre, cach, tienes que salir en la televisin. De qu me sirve a m la luz, el gran talento que me ha dado Dios, si no salgo? Yo tengo una teora: la gente, la pobre

52 gente normal, est muy sola. Pero que muy sola. No habla, no se relaciona con su familia, no conoce a los que viven en su edificio. Entonces, sus verdaderos amigos, sus verdaderos seres queridos, son los famosos. Los que salen habitualmente por la tele. Los que hablan de las cosas importantes de la vida. Que no es la poltica de tres al cuarto, no. Es hablar de uno, de sus amores, de sus divorcios, de sus cuernos Esa es la vida. Y los que salen en la televisin a preguntar, y los que salen a contar, se convierten en la verdadera familia de la gente corriente. S, Ana Rosa, Teresa Todas esas seoras y los mariquitas que estn con ellas, terminan siendo la verdadera familia de la gente normal. Da igual, da completamente igual que todo el mundo luego hable mal de ellas y de ellos. Ellas y ellos, los famosos, son su familia. Y por qu? Por lo que os he dicho. Porque la gente les conoce, los ve todos los das. No dan plantones. No te dejan. Te dicen buenos das con una gran sonrisa y se despiden desendote feliz noche. Y, sobre todo, sobre todo vuelven. Vuelven siempre. Siempre estn ah al da siguiente para acompaarte. Mi madre, mi verdadera madre, fue Roco Jurado. La conoc de pe a pa. La o cantar. Supe lo que pensaba de la vida. Y de la muerte. Y la adopt. Ella era la verdadera. Por qu? Porque sala en la televisin. Tan guapa, tan arregladita Tanto.... Me siento hurfano, de verdad, ahora me siento hurfano. Y llor, llor con toda Espaa el da de su muerte. Yo tengo luz, de verdad, y debo drsela al mundo. A todos. No a unos miles, no. A millones. Por eso tengo que entrar en la televisin. Quiero ser el hermano de Espaa. Quiero ser la novia de Espaa. El hijo de Espaa. Quiero salir por la televisin y que la gente me conozca y me ame. Ah, ya lo he dicho. Siempre se me escapa. Amor. Amor. No me conformo con un poco. Lo quiero todo. Quiero que primero sea este pas el que se entregu a mis brazos. Despus Europa entera. Despus Latinoamrica. Y por ultimo, conquistar Estados Unidos. Y Hollywood. Y Brodway S, compaeros. El mundo entero. Porque slo cuando el mundo entero se rinda a mis pies. A mi luz. Yo podr descansar un poco. Quiz entonces me tome esas pastillas que todos se empean en que me tome. Quiz entonces mi madre, la biolgica, vuelva a dejarme dormir en casa. Quiz entonces me dejen entrar en las discotecas a bailar. Podis creeros que con lo que me gusta a m bailar no me dejan entrar en las discotecas? Pero me dejarn, cuando salga en la televisin podr entrar, hasta descalzo, hasta con las uas largas y negras, hasta vestido de arlequn Podr entrar en las discotecas. Y bailar toda la noche Cuando yo sea el amigo de todos a travs de la diosa televisin En ese momento podr apagar este foco que llevo siempre encima. Podr apagar la luz y descansar. Dormir. Pasar desapercibido. Entrar en los locales pblicos. Ser. Conoce alguno a alguien que trabaje en la televisin? (Aplausos) Gracias, pblico, gracias. Oscuro.

53

36. EN LA SALA DE ENSAYOS Luz y su sombra, Charo, hablan con Violeta. [Link], sabes dnde esta Jato? Tenemos que encontrarlo urgentemente

VIOLETA.- Est mal. Creo que es mejor que busques sustituto. [Link] dos das para el estreno. Cmo lo voy a sustituir? Adems lo tiene que hacer l! Te lo digo yo. Slo lo puede hacer l! Escucha, nos la estamos jugando. Va a venir todo Dios a vernos. Incluso gente de afuera Estn llamando de radios, de televisiones Y Marta? Viene Marta? Sobre ella no me llega nada. Dime algo, Lucecita. En el fondo, nadie acaba de creerse que podamos hacerlo.

[Link].-

VIOLETA.- Yo tampoco s [Link] que vamos a hacer la tpica funcin de nios, de locos. Tenemos que hacer un trabajo inolvidable.

VIOLETA.- Pero nosotros no somos actores, Luz. LUZ.(Apasionada) Sois mucho ms. Sois gente que no tiene nada que ocultar porque no tiene nada que perder. Vosotros, Violeta, aunque mintis sois siempre verdad, quin es capaz de eso hoy? Hoy hay tanto artista falso, tanto mentiroso Por favor, Violeta, bscame a Jato. T eres la nica que lo puede encontrar.

VIOLETA.- Encontrar s. Pero ya sabes que a m me odia. [Link], Violeta, haz lo que sea, pero trelo aqu.

VIOLETA.- (Temerosa) Voy a ver. Voy (Sale) LUZ.(Descontrolada, casi llorando) Cabrn! Cabron! Dnde est este cabronazo?

CHARITO.- Cabrn!

54 LUZ.(Como para s) Un milagro, necesitamos un milagro. Oscuro.

37. EN EL CIELO ABELINO.- He vuelto a sus sueos. Pero no hay nada que hacer. Ese chico est en Babia. No ves, no he recuperado ni una mano Pasa de m. [Link] aqu no es lo mismo. Aunque te suee, ya te lo he dicho. El estreno es pasado maana! Tienes que bajar!

ABELINO.- Si pudiera, si no fuera porque no tengo aliento [Link] te mereces la gloria, Abelino!

ABELINO.- Oye, Charito, que uno es un tipo sensible. Y a m, cuando viva, me dieron mucho por culo. [Link], to, no te pongas borde. Adems, qu te crees?, que slo t tienes problemas? La ma, mi Violeta, no puede con la ltima escena. La del fuego, cree que se va a quemar. Abelino, como no hagamos algo rpido, no sale esa representacin. Yo ya ni cerebro, yo ya ni puedo pensar. T no has pensado nunca. Tu eres un calzonazos, chaval. Y un egosta. Y mi nia se va a quedar con su culpa. Por tu culpa. Sabes lo que te digo? Que te vayas a la mierda eterna (sale)

[Link].-

Oscuro

38. EN LA SALA DE ENSAYOS Ensayo general. Revuelo general. Los nervios a flor de piel. Jato no est. Abelino tampoco.

55 Violeta est repasando la ltima escena: VIOLETA.- Entonces llam a Marta, pero no cogi el telfono (Se interrumpe) No puedo, mierda, no puedo! [Link] a venir? La habis convencido? (A Violeta) Qu pasa con Jato?

VIOLETA.- No s, no lo he encontrado [Link]

VIOLETA.- No puedo volver. T no le conoces. [Link] mo! Oye, quitamos su parte y se acab, no? S, como si tuviera dos frases.

MANUEL.- Cundo nos traen la ropa? [Link] querra saber yo. Oye, jefa, no me vas a dejar meter un trocito de Hamlet. Mete lo que quieras, Luis, como si quieres meter la pata. Todos hablan a la vez. Estn muy nerviosos. De repente Charo tira un petardo. Todos se callan sorprendidos. [Link] bien. Al ensayo general! Empezamos. Oscuro. Por favor, Amadeo, cuando quieras. Oscuro. Luz! Oscuro.

39. EN EL DESCAMPADO JATO. (Ensaya su papel en alto. Se desespera porque no consigue memorizar. Lee y repite) Lo mo siempre ha sido un conflicto existencial. No poda con la vida. As que decid ponerme un cristal rojo. Viva el rojo, viva el vino de Burdeos

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Jato deja el texto y comienza a prepararse un chino. Aparece Violeta. VIOLETA.- Hola. [Link] haces aqu?

VIOLETA.- Por qu no has venido al ensayo general? [Link] voy a hacer la funcin. Ya est. Y djame en paz, Violeta, t eres la menos indicada para convencerme.

VIOLETA.- Te necesitamos, Jato. Ha dicho Luz que sin ti no se hace. [Link] chorrada

VIOLETA.- Lo ha dicho. Dice que tu papel es imprescindible. Te estn buscando por todas partes. [Link] se acabo la bsqueda, no hay Abelino. Y qu ms da? Al fin y al cabo es uno ms, un mierda ms.

VIOLETA.- Sabes? Creo que Abelino, tu personaje, est enamorado del mo. [Link] seas lianta, Violeta, bastantes problemas me has dado ya. Lrgate.

VIOLETA.- Y para m es vital que mi hija nos vea, que nos vea juntos. Que se d cuenta de que no estoy sola. [Link] delires, ta.

VIOLETA.- Entonces, hazlo por nosotros. [Link] nosotros? No me hagas rer. T tienes la culpa de todo. T, Violeta, me has jodido la vida

VIOLETA.- No he venido aqu a discutir, ni a que volvamos al rollo de siempre. Ya est bien, Jato. Hace tres aos que nos separamos. JATO.S, y tenas que aparecer en el grupo. No podas desaparecer

VIOLETA.- (Interrumpindole) Si hacemos esa representacin juntos, si conseguimos salir al escenario, mirarnos a los ojos, ser otros todo cambiar. Estoy segura, Jato. Ser una forma de encontrarnos. [Link] quiero encontrarte.

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VIOLETA.- Hasta que no dejes de echar la culpa a los dems, no podrs salir de la mierda. Mira, yo estoy limpia. JATO.T ests limpia pero no eres limpia.

VIOLETA.- No seas bestia, te ests matando. [Link], princesa. Lo est logrando.

VIOLETA.- Vamos, to, no puedes fallar ahora. Hazlo por por el grupo. Es muy importante para todos hacer esto. [Link] de todos, paso de Abelino. Se acab. (Tira el libreto)

VIOLETA.- (Despus de una pausa. Violeta se le acerca insinuante) Me invitas a un pico? [Link] dices en serio?

VIOLETA.- Vamos, si eso es lo que quieres JATO.S, eso es lo quiero. Jato prepara la jeringuilla para Violeta. En el momento en que Violeta se va a picar omos un grito colosal de Charo. VOZ DE CHARO.- Abelino..!!! Abelino cae del cielo entre ellos dos. Arma un gran estruendo. ABELINO.- Ni hablar. Aqu no se pica nadie. VIOLETA.- (Tira la jeringuilla y la sustancia) No! No, podemos hacer esto! JATO.(Conteniendo la furia) Por qu?

ABELINO.- (A Jato) Pregntale lo que quieres saber de verdad. Vamos, pregntaselo. JATO.(Con un tono muy diferente, como si no saliese por su boca) Por qu t? Por qua m? Dime la verdad.

VIOLETA.- (Con mucha dulzura) Cuando se ha querido mucho, muchsimo a alguien, no se le deja de querer nunca. No nos damos cuenta porque el resentimiento nos impide sentirlo. Pero debajo del resentimiento, sigue el amor. JATO.(Volviendo a su ser) Cunta palabra vaca. No hay otro porqu?

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VIOLETA.- Quiero que vivas, Jato. Me morira si t te mueres. [Link], Violeta, djame en paz! Violeta recoge el libreto, se lo coloca cerca y sale. Oscuro.

40. LA SALA DE ENSAYOS CONVERTIDA EN TEATRO Es el estreno. La sala est abarrotada de sillas ocupadas por el pblico . En el escenario iluminado Violeta y Jato. Jato prepara la jeringuilla para Violeta. En el momento en que Violeta se va a picar omos un grito colosal de Charo. VOZ DE CHARO.- Abelino..!!! Abelino cae del cielo entre ellos dos. Arma un gran estruendo. ABELINO.- Ni hablar. Aqu no se pica nadie. VIOLETA.- (Tira la jeringuilla y la sustancia) No! No, podemos hacer esto! JATO.(Conteniendo la furia) Por qu?

ABELINO.- (A Jato) Pregntale lo que quieres saber de verdad. Vamos, pregntaselo. JATO.(Con un tono muy diferente, como si no saliese por su boca) Por qu t? Por qu a m? Dime la verdad.

VIOLETA.- (Con mucha dulzura) Cuando se ha querido mucho, muchsimo a alguien, no se le deja de querer nunca. No nos damos cuenta porque el resentimiento nos impide sentirlo. Pero debajo del resentimiento, sigue el amor. JATO.(Volviendo a su ser) Cunta palabra vaca. No hay otro porqu?

VIOLETA.- Quiero que vivas, Jato. Me morira si t te mueres. [Link], Violeta, djame en paz!

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Violeta recoge el libreto, se lo coloca cerca y sale. Oscuro.

41. ENTRE CAJAS [Link].(A Luz) Gracias, hija Eh? Me la has trado. A mi nia. Est ah en la tercera fila. He visto sus lgrimas Djame ahora. Falta la ultima escena. Slo quera darte las gracias. (Histrica) Y Violeta? Por qu no sale Violeta a escena? Voy Voy a buscarla Oscuro

42. ENTRE CAJAS, AL OTRO LADO DEL ESCENARIO [Link], cario, qu pasa? Vamos, sal, tienes que hacer la ltima escena. Es ya.

VIOLETA.- (En pnico) No puedo. No puedo [Link].(Dndole calor con sus manos) S que puedes. Vamos, tenemos al pblico encandilado Estn esperando. Yo te ayudo, Charito de mi alma. Confa en m.

VIOLETA.- Me quemo! Sigo quemndome! ANTONIO.- Quieres que entretenga al pblico?

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LUZ.-

(Controlando su histeria) Cmo?

ANTONIO.- El pblico se est inquietando. Djame hacer un monlogo. [Link] monlogo? No te preocupes, djalo hablar! S, sal, di lo que quieras Dios mo! Oscuro.

43. EN EL ESCENARIO El pblico rompe la tensin y aplaude al ver salir a Antonio. Lleva un gran reloj de cocina en la mano. Est muy gracioso. ANTONIO.- Buenas noches. Esto es un reloj Tiene dos manillas. Agujas. Se mueven. Es el tiempo que pasa, el tiempo pasa (Mira de reojo hacia el lugar por el que tiene que salir Violeta) Pero no pasa. No pasa nada porque el tiempo pase. Porque yo estoy aqu mientras pasa. Miren cmo golpea el tiempo (Se da con el reloj en la cabeza) Ay, qu gusto. Me gusta parar el tiempo. Porque ven, ya no se mueven las agujas. (Se re) Que no, que el tiempo pasa aunque rompamos los relojes, que las novias te dejan igual, que se van. Que el tiempo pasa y Violeta no sale. Pero no importa, ustedes y yo estamos aqu disfrutando Hala, voy a poner en marcha el tiempo (Se vuelve a golpear con el reloj) Ya est, ya estamos todos caminando hacia la sepultura. (A una espectadora) S, t tambin no te ras. Yo, t, l, nosotros, vosotros, ellos Todos a la zanja de los gusanitos. Ay, qu cosquillas hacen los gusanitos A ese seor calvo no le tirarn del pelo. Con usted, seora gordita, se darn el festn. Y con usted, el del bigote, harn punto de cruz. Negro, punto de cruz negro y blanco, que siempre habr una cana con la que echar hebra. Miren las agujas tic, tac Y nuestra Violeta? Hale, denme besos, Trenme besos a ver si ella los siente (Recoge besos y se los va poniendo en la cara) Sale Violeta, viste exactamente igual que Charo. Su parecido ahora es increble. Va hasta donde est Antonio. Y este le regala un puado de besos que suenan gracias a los efectos especiales de Charito.

61 Violeta ahora se enfrenta a la ltima escena. Intenta hablar pero no puede. Hay una gran tensin. [Link], Violeta, mira a mi hija. Est ah, la ves? Marta tiene que saber la verdad. Tiene que saberlo. Si no lo haces, esa chica tan bonita, la ves?, ser como t, como yo. Repetir nuestra historia. Y t no lo vas a consentir, verdad?

VIOLETA.- (Titubea. No le salen las palabras) Eran [Link] las diez cuando me retir a dormir

VIOLETA.- Eran eran las diez cuando me retir a dormir. Haca fro y se me haba acabado el vino. Haca mucho fro. Entonces me fui a mi nuevo domicilio, el cajero de la Caixa. Iba porque haba trabajado all como secretaria de direccin y me senta como en casa. (Se corta. No puede continuar) [Link], voy a cambiar algunas cosas, as, sobre la marcha: Saben, una mujer sola en la calle es como un juguete para las fieras

VIOLETA.- (Dramtica) Saben, una mujer sola en la calle es como un juguete roto (Se para otra vez bloqueada) [Link], Charito, te voy a decir un secreto: No sufr. No recuerdo haber sufrido. No recuerdo nada malo de la vida. Cuntalo contenta, tranquilita, rete, rete, Charito. Rete de la muerte. (Charo se coloca detrs de Violeta) Aparece Jato en escena. Est sobrio. Tiende una mano a Violeta. VIOLETA.- Los dos. Vamos los dos a la vez. Abelino, que est entero, entra entonces en el escenario y da la mano a Charo. Se colocan justo detrs de sus personajes. VIOLETA/CHARO.- (Comienza a hablar transformada, muy tranquila y sonriente) Saben, una mujer sola en la calle es un juguete para las fieras. Pero, qu iba a hacer, ya nadie se atreva a darme cobijo. Quera or la voz de mi hija y antes de encerrarme, me acerque a una cabina y la llam. Marta no estaba. Pero la dej un mensaje: Marta, cielo mo, soy yo, slo quera or tu voz. Despus me acerqu al cajero. Un hombre estaba sacando billetes. Vi cmo la mquina le daba un fajo de euros Esper a que terminara la operacin y luego entr, me acurruqu en el suelo y me arrop con mis rodillas, Tena un fro Pude, entonces, quedarme medio dormida. Pero dos chicos entraron y comenzaron a decirme cosas, a rerse. Iban los dos muy bien vestidos y peinados. Uno, que era guapsimo, me lanz una baliza, otro se

62 sac la cola y comenz a mearme. Se estaban divirtiendo mucho conmigo. Uno actuaba y el otro grababa con su mvil la escena. Despus de un rato de juerga se fueron. Ech el cerrojo, tena sueo y volv a tumbarme. Haca un fro! JATO/ABELINO.- Y entonces vi en el fondo del gran cubo una de esas cajitas que dan en el Mac donald a los nios, esas que llevan tambin un petit suise y un juguetito. Yo tena hambre, muchsima hambre. El bar donde me daban caf cerraba los domingos y no me haba metido en el estmago ms que ya saben. Fro yo no tena, a m el vino me calentaba por dentro. VIOLETA/CHARO.- A las dos horas aproximadamente, un chaval muy joven, casi un nio, llam a la puerta del cajero, con gestos me dijo que le abriera que quera sacar dinero. Le mir, me resulto familiar, pero no era ninguno de los de antes. Dude un momento, el muchacho me sonri, pareca un ngel. Entonces me levant y abr la puerta. De pronto, aparecieron los mayores y se colaron JATO/ABELINO.- Intent coger la cajita pero no llegaba, no haba manera. Senta en el paladar el gusto a ketchup, a pepinillo, a cebollita Estaba casi seguro que dentro haba una hamburguesa esperndome. Una gran hamburguesa sin tocar. Mareado, agarr un palo e intente sacar el botn. Nada, imposible. Se me ocurri, entonces, volcar el cubo. Lo intent pero no tena fuerza. De pronto, vi una mesilla de noche al lado del otro cubo. Me acerqu, y me sorprendi que estuviera tan nueva, tena sus cajoncitos y todo. Abr uno, y no poda creerlo, un rosario, me encontr un rosario precioso de esos que huelen a flores. Me lo colgu en el cuello, y despus acerqu la mesita de noche hasta el cubo en el que estaba la caja. VIOLETA/CHARO.- A partir de ah todo fue muy rpido, patadas, empujones, risas. El pequeo, el de la cara de ngel, sali y volvi corriendo con algo, una especie de bidn. Uno de los mayores, el que estaba grabando, lo agarr y verti un poco de lquido en el suelo. Despus encendi un mechero, mientras me deca, vas a ver, vieja, cmo hace boom. Lo hizo. Todo se incendi, yo me incendi. Ellos salieron corriendo despavoridos y cerraron la puerta. JATO/ABELINO.- Me sub a la mesita de noche y ech el cuerpo hacia delante. No s qu paso, perd el equilibrio y ca dentro del cubo con las manos por delante. Agarr la caja y la abr. Efectivamente estaba llena, no me haba fallado la intuicin! All, en mis manos, estaba una hamburguesa completa doble de queso. De pronto sent un ruido. Despus, algo que levantaba mi cubo por el aire. Despus ca, ca con la hamburguesa en la boca, en la trituradora del camin. No, no se agobien, apenas sent dolor, solo una punzada extraa. No pens en nada. Con el delicioso sabor que senta en la

63 boca, con el placer intenso del que se quita el hambre, me dej llevar. VIOLETA/CHARO.- Yo s pens, yo lo ltimo que pens fue: Por fin se me ha quitado el fro. Se oyen aplausos del pblico. Violeta y Jato se miran y se sonren, se miran el uno al otro por vez primera. Se miran. Entonces Charito y Abelino se colocan delante de ellos. Los dos hacen un gesto de sacar la voz. Una luz intensa les rodea. CHARITO.- Estamos bien. Ahora estamos en la gloria. ABELINO.- Bebemos, fumamos, comemos hamburguesas y donuts CHARITO.- Yo no como esas mierdas. ABELINO.- Bueno, yo s. CHARITO.- Pues no hables en plural. ABELINO.- Es maja, verdad? Un poco mandona pero CHARITO.- Y nada nos hace dao. Tenemos el hgado perfecto, los pulmones intactos. Nada nos perturba ni nos hace sufrir. Tenemos una especie de colocn celestial. Divino. Divino. As que, como dice el refrn, no hay mal que por bien no venga. ABELINO.- El nico problema es que all la cosa sexual no se siente. CHARITO.- Abelino, no seas imprudente, que estamos en pblico. ABELINO.- Pero, de verdad que nos oyen? CHARITO.- Ay, Abe, claro que nos oyen, qu hombre de poca fe. Vers, Ustedes nos escuchan? Ves? ABELINO.- (Encantado) Qu maravilla! Pues, entonces, yo antes de retirarnos, me gustara hacer una cosa que vea en televisin y me emocionaba mucho. Yo quera (Mira a Charo) Yo quera pedirte matrimonio. [Link] favor, Abelino, no seas ridculo.

ABELINO.- Pues yo no voy de aqu sin que me dejes saber que siento, o si siento, o qu pasa Charito, no podemos dejar a esta buena gente con esa incognita. Un beso, mujer, nos damos un beso y todo se arregla. Hacemos un final feliz. Qu te cuesta ser amable con este pblico tan bueno?

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CHARO.-

Chist, calla, que est mi nia. Marta? (Mira hacia el pblico y la hace un gesto con la mano) Marta, hija, has visto lo bien que estoy. Ya s que s, ya te he visto. Ya te siento. Sabes, cielo mo? Quiero decirte una cosa, y quiero que no la olvides jams: Un hijo nunca es culpable de los errores de sus padres. Nunca. Yo, cielo, ya me haba rendido. S, yo haba dejado de defenderme y de atacar. Yo ya saba que por mucho que abriese el pico, por mucho que gritase, ya nadie me metera comidita en el pico. Yo ya slo quera volar, pero muy alto. Hasta donde no llegan los pjaros, entiendes? Escucha, todo esto que has visto lo he escrito yo. S, yo. Bueno, me ha ayudado la escritora, as, una cosa a medias. Pero lo mejor, el corazn de todo, lo he puesto yo. Para ti, Marta. Para darte lo que te haba quitado. Y ya ves, estoy en la gloria. Estoy genial. Si hasta estoy enamorada.

ABELINO.- S? Eso es verdad? CHARO.(Tmida de pronto) Calla, Abe, que me est viendo mi nia Abelino se lanza como un galn de pelcula y la besa en la boca. Es un beso largo, apasionado, juvenil, exagerado. CHARO.(Impresionada) Pues s que se siente.

ABELINO.- (Alucinado) Qu fuerte, qu fuerte (Al pblico) No, ustedes no se pueden ni imaginar lo que se siente. Esto Esto slo les pasa a los muertos. CHARO.A un tipo de muertos. Oscuro Sale todo el elenco y saludan. Charo va a buscar a la autora y la hace saludar a su lado. [Link], mujer, cmo yo te iba a escribir la obra.

FIN

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