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Comercio Compensado y Trueque Moderno

El documento describe diferentes modalidades de comercio compensado, incluyendo trueque, contracompra, compra de productos y triangulación. El comercio compensado involucra el intercambio de bienes y servicios en lugar de dinero para pagos internacionales. Las modalidades implican acuerdos bilaterales entre países para intercambiar volúmenes determinados de bienes durante cierto período de tiempo.
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Comercio Compensado y Trueque Moderno

El documento describe diferentes modalidades de comercio compensado, incluyendo trueque, contracompra, compra de productos y triangulación. El comercio compensado involucra el intercambio de bienes y servicios en lugar de dinero para pagos internacionales. Las modalidades implican acuerdos bilaterales entre países para intercambiar volúmenes determinados de bienes durante cierto período de tiempo.
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COMERCIO COMPENSADO

CONCEPTO

El termino comercio compensado se utiliza para describir aquellas


transacciones internacionales donde todo o parte del pago por adquirir o
vender se hace en bienes o servicios en lugar de intercambiarlos por dinero. En
otras palabras es una forma de financiar el flujo de bienes o servicios en el
comercio internacional a través del intercambio de productos o servicios.

ACUERDO DE COMPETENCIA

Son acuerdos bilaterales entre dos países por los cuales establecen la
intención de intercambiar un cierto volumen de bienes y servicios durante un
período de tiempo determinado. Pasado ese período, el país que tiene saldo
deudor cancela ese saldo con divisas fuertes o conviene en pasarlo para otro
período de tiempo.

TRUEQUE (BARTER)

Es la forma más simple del intercambio compensado por el cual se establece


un acuerdo de intercambio directo de bienes entre dos partes sin el uso de
dinero. Implica una doble Coincidencia de necesidades, y si bien es una
práctica medieval hoy en día presenta ciertas dificultades, ya qué se requiere
que un exportador venda determinados bienes al importador a cambio de
bienes que le son aceptables de recibir. Por lo general, el valor de la
exportación iguala el valor de la importación, por lo que sus saldos se
compensan.

En el caso de no ser así se tiene a cubrir el diferencial con divisas libremente


aceptadas.

Además ocurre que las dos partes contratantes deciden sobre el valor de los
productos o servicios a ser intercambiados. Es frecuente que el trueque sea
consumado en un periodo corto, el que debe ser menor de un año,
especialmente para que la fluctuación en el precio mundial de los productos
contractuales no sufra variaciones significativas, y de esa forma no favorecer a
una u otra de las partes. En los casos de acuerdos de trueques de larga
duración es usual que se incluya en el contrato algún mecanismo de ajuste en
la tasa de cambio para compensar dichas fluctuaciones. Ambas transacciones
se inscriben en un solo contrato.

CONTRACOMPRA (COUNTERPURCHARSE)

Es la necesidad de intercambio compensado más común y frecuente a nivel


mundial hoy en día. En este tipo de arreglo, un exportador en adición a lo
convenido contractualmente a su venta por lo general de equipo, planta o
tecnología acepta recibir como pago divisas libremente convertibles y bienes no
relacionados (compensación), dentro de un periodo determinado. Ello implica la
firma de dos contratos paralelos y separados y un “protocolo” que los relaciona.
En el primer acuerdo se determina el suministro original de un(os) producto(s) a
un nivel de precio a cambio de divisas.

Sin embargo, ese contrato está condicionado por el protocolo a un segundo,


por el cual el exportador original se compromete a comprar al importador
original bienes seleccionados de una lista muy variada también a cambio de
divisas. De aquella lista se excluyen los bienes producidos por la tecnología
que se le está exportando y la compra 6 venta es por un valor equivalente a un
porcentaje, frecuentemente menor, del valor total del primer contrato. Por lo
general, el valor de los bienes es calculado en términos de su equivalente en
divisas libremente aceptadas. El hecho de que se concierten acuerdos
separados permite arreglos financieros y riesgo de garantías separados, así
como aislar, una de otra, las obligaciones financieras de las dos transacciones.
Si bien las operaciones están ligadas, los arreglos financieros son separados.
Esto es vital para el proceso financiero de la operación, ya que permite que un
banco financiero cada transacción, a través de las tradicionales cartas de
créditos, siempre y cuando dichas operaciones no estén legalmente
condicionadas. Por lo general, este tipo de operaciones requiere de
“financiamiento puente” para el exportador se lo otorgue o consiga al
comprador externo. Debido a que uno de los acuerdos puede abarcar
numerosas transacciones durante el periodo fijado, que con frecuencia es de
uno a cinco años, las partes contratantes aceptan abrir una “cuenta de
depósitos y garantías” en un banco y saldar cada transacción por separado.
COMPRA DE PRODUCTOS

Esta modalidad implica que el exportador que suministra planta, equipo o


tecnología acepta por contrato recibir como pago parcial o total bienes que ha
de producir el importador con el equipo o la tecnología que le vendió
originalmente. La compensación requiere un par de contratos paralelos y por
separado y un protocolo, como en el caso de la Contracompra. Los acuerdos
de compensación abarcan un periodo considerablemente prolongado de 5 a 20
años, a fin de permitir el pago en especies producidas con la tecnología
importada, así como también implica grandes sumas de dinero y de niveles de
producción. Es común que esta modalidad tenga lugar a causa del interés de
una empresa de un país desarrollado en mantener su participación en cierto
mercado en un país en desarrollo. A diferencia de la Contracompra, en la cual
el valor de la compra que hace el exportador original es casi siempre menor(o a
lo sumo igual) que el valor de su exportación, el valor del compromiso de
comprar por compensación puede ser superior al de las transacciones de la
exportación original. El valor de la compra por compensación durante el periodo
determinado usualmente iguala al valor de la planta, equipo y tecnología menos
el pago inicial (usualmente en divisas “duras”) más un monto para cubrir los
gastos por intereses por el periodo de la compensación.

TRIANGULACIÓN (SWITCH)

La triangulación permite a cualquiera de las partes contratantes de un acuerdo


de intercambio compensado transferir sus compromisos a una tercera parte.
Esta modalidad usualmente, entra en el esquema de intercambio compensado
cuando se inicia a entrega de los productos (Contracompra o compensación)
condicionados. Si el receptor de los productos en cuestión no los puede vender
ya sea en su mercado interno o en el internacional, transfiere sus compromisos
a una empresa de comercialización (switcher) especializada en la triangulación.
Estas operaciones de triangulación pueden involucrar una serie de
transacciones concatenadas y complicadas antes que se encuentre un
comprador que desea pagar en divisas libremente convertibles.

En la práctica se han concedido descuentos de hasta un 40% para que una


empresa venda los productos a la empresa comercializadora. Por lo general,
estas empresas comercializadoras están conectadas a un sistema de
compañías que negocian sobre la base de descuentos. Para fines aclaratorios
se plantea el siguiente caso. Un país que recibe ciertos bienes por
Contracompra los ofrece a una empresa comercializadora con sustanciales
descuentos para su triangulación. Esta empresa puede encontrar un comprador
que le pague en divisas “blandas”, o quizás un país cuyo gobierno ha impuesto
restricciones para la transferencia de divisas “duras” y desea pagar en bienes.
Supongamos que se llega a un entendimiento y se concreta una transacción de
trueque. Es frecuente que aquellos nuevos productos recibidos a cambio por la
empresa 9 comercializadora tengan serias dificultades de venderse a cambio
de divisas “duras”, por ello es posible que la empresa deba repetir la operación
anterior en varias ocasiones hasta que pueda obtener por sus venta divisas
libremente convertibles. En cada paso de la transacción es frecuente que la
empresa comercializadora ofrezca una parte del descuento original, a fin de
hacer más atractivo el negocio. La diferencia entre el pago final en divisas
“duras” y el costo original de los bienes representa la utilidad marginal de la
empresa comercializadora. En términos generales se puede decir que la
triangulación involucra cuentas de compensación usualmente mantenidas en
dólares y que son utilizadas para adquirir bienes producidos en los países que
suscriben el acuerdo de compensación. Estas cuentas representan un poder
adquisitivo de bienes y no son convertibles directamente en divisas. Así la
triangulación permite al país A, que tiene un excedente en su correntio bilateral,
transferir parte o toda la disponibilidad de su cuenta de compensación a una
tercera parte. Esa tercera parte que puede ser un país B o una empresa
comercializadora, tendrá un interés en esas operaciones y obtendrá los
derechos a dicha cuenta con un sustantivo predio de descuento. Estas
operaciones pueden llegar a durar más de un año en completarse

LOS CONTRATOS LLAVE EN MANO

El contrato “llave en mano” o “turnkey contract” (en términos del derecho


anglosajón), es aquel en virtud del cual un contratista se obliga frente al cliente
o contratante (en derecho público ante la entidad estatal contratante), a cambio
de un precio, a concebir, construir y poner en funcionamiento una obra o
proyecto determinado.
La dinámica de la realización de grandes obras y proyectos conlleva
necesariamente a que la contratación de las mismas deba ser adecuada y
concomitante con estas nuevas realidades. Las nuevas técnicas de
construcción, los avances de la tecnología y demás descubrimientos que
enriquecen al mundo contemporáneo hacen que la contratación en estas
materias adopten formas igualmente novedosas y actuales, que si bien tienen
origen en la misma fuente –la voluntad de las partes- rompen esquemas
tradicionales de contratación y dan surgimiento a nuevas estipulaciones
contractuales.. La muestra de ello lo constituye en materia de obras civiles y de
infraestructura el denominado “contrato llave en mano”, en donde una de las
partes (el contratista ) asume la obligación de ejecutar todo tipo de actividades
(diseños, obras, suministros, transporte, equipos, personal especializado,
financiación) y de incorporar materias o áreas involucradas (ingeniería civil,
hidráulica, mecánica, etc), en la ejecución de un “gran proyecto”, respondiendo
a su vez por las mismas y entregando en un plazo determinado la totalidad del
mismo, “listo para funcionar”.

El contrato “llave en mano” a diferencia del contrato tradicional implica la


celebración de un solo y único contrato realizado entre el cliente y el
contratista. Generalmente, en la selección de este tipo de contratos ejerce una
influencia decisiva la tecnología implicada en el proyecto que se pretende
realizar y que se va a manifestar no sólo en los planos y especificaciones
técnicas sino también en los derechos de propiedad industrial implicados en el
proceso de producción y, en determinados casos, en la formación de personal
y en la asistencia técnica proporcionada por el contratista.

El hecho de que en los contratos “llave en mano”, el contratista asuma la


concepción y la ejecución de la obra condiciona no solo el procedimiento de
adjudicación del contrato, generalmente un procedimiento restringido o
negociado, sino también la determinación del objeto y la función del cliente o de
su ingeniero. -interventor, supervisor, etc.- (Entre guiones, adicionado)

A diferencia de los contratos tradicionales de construcción, en los contratos


“llave en mano” la elaboración detallada del proyecto tiene lugar una vez
concluido el contrato, circunstancia ésta que justifica conceder al contratista un
derecho a introducir modificaciones en sus planos, a su propio coste y riesgo y
siempre que se respeten los parámetros contractuales acordados (calidad,
cantidades de materias primas, rendimientos) sin que sea necesaria a tal efecto
la propia aprobación del cliente.

Esta estructura sobre la que descansa el contrato “llave en mano”, y que ha


revolucionado ciertamente la industria de la construcción, implica a su vez una
pérdida de control sobre el proyecto por parte del cliente y una reducción
considerable en las funciones del ingeniero que en este tipo de contratos actúa
generalmente como representante del cliente, siendo posible incluso en los
casos más extremos que se prescinda de su participación.

Finalmente, la obligación global que se deriva de los contratos “llave en mano”


para el contratista influye de manera decisiva en la determinación del precio,
que no puede ser, más que un precio alzado.”

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