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Orígenes y características del cristianismo

El documento presenta información sobre el cristianismo. En resumen: (1) El cristianismo es una religión monoteísta basada en las enseñanzas de Jesucristo según el Nuevo Testamento; (2) Tiene más de 2 mil millones de seguidores y es la religión más extendida mundialmente; (3) Se originó en el siglo I d.C. en Judea y se difundió a pesar de las persecuciones antes de ser legalizada en el Imperio Romano en el siglo IV.

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Orígenes y características del cristianismo

El documento presenta información sobre el cristianismo. En resumen: (1) El cristianismo es una religión monoteísta basada en las enseñanzas de Jesucristo según el Nuevo Testamento; (2) Tiene más de 2 mil millones de seguidores y es la religión más extendida mundialmente; (3) Se originó en el siglo I d.C. en Judea y se difundió a pesar de las persecuciones antes de ser legalizada en el Imperio Romano en el siglo IV.

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UNIVERSIDAD CATOLICA SANTA ROSA

FACULTAD DE DERECHO

EL CRISTIANISMO

Prof. (Dr.):
Grupo Integrantes:
Maribel González V-10.431.787
Yesica López V-24.000.000
Pedro Pérez V-11.222.333
Juan xxxxxxx V-12.385.222
Fulano de Tal V-25.777.222
Raymundo mundo V15.848.24
Raquel todo aquel V-19.848.695

1
INTRODUCCION

El presente trabajo monográfico referente a la religión del Cristianismo,


tiene como desarrollo el sustento en cuanto a su origen, su evolución
desarrollo, concepto

2
INDICE GENERAL

3
CONCEPTO DEL CRISTIANISMO.

Qué es el Cristianismo:

El cristianismo es una de las tres religiones monoteístas que existen en el mundo


hoy en día. Tiene como base y fundamento las enseñanzas de Jesús de Nazaret,
llamado también Jesucristo, a quien se le considera el mesías anunciado en el
Antiguo Testamento, es decir, en la tradición religiosa judía.

El cristianismo es actualmente una de las religiones más difundidas en el mundo.


En el año 2015 contabilizaba más de dos billones de seguidores.

.El cristianismo como doctrina se basa en la vida y enseñanzas de Jesús de


Nazaret, a quien se considera el mesías, salvador e Hijo de Dios Padre.

El cristianismo tiene como libro sagrado la Biblia, compuesta por el Antiguo


Testamento, que reúne los libros de la tradición religiosa judía, y el Nuevo
Testamento, que contiene la vida y enseñanzas de Jesús, los hechos de los
apóstoles y las cartas pastorales de los primeros cristianos. Las enseñanzas del
Nuevo Testamento son casi exclusivas de la religión cristiana.

Se puede decir que, como religión, el cristianismo comienza a estructurarse a


partir de la muerte y resurrección de Jesús, cuando los apóstoles toman
conciencia de las enseñanzas recibidas y deciden proclamar el evangelio de
manera organizada.
El cristianismo (del latín christianismus, y este del griego χριστιανισμός) es
una religión abrahámica monoteísta basada en la
vida, enseñanzas y milagros de Jesús de Nazaret, tal y como se presentan en
el Nuevo Testamento, que es la segunda parte de la Biblia, el libro sagrado de los
cristianos. Con 2400 millones de seguidores, 234 una de cada tres personas en el
mundo es cristiana, por lo que es la religión más extensa del mundo. 56 Los
cristianos creen que Jesús es el hijo de Dios, así como
el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, que sufrió, fue
crucificado, descendió al infierno y resucitó de entre los muertos para dar vida
eterna a quienes crean y confíen en él para la redención de sus pecados. Las
cuatro ramas más importantes del cristianismo son el catolicismo (1300 millones
de adherentes), el protestantismo (920 millones), la Iglesia ortodoxa (270 millones)
y las Iglesias ortodoxas orientales (86 millones). El movimiento que busca
restaurar la unidad de la Iglesia cristiana recibe el nombre de ecumenismo.
El cristianismo surgió del judaísmo a mediados del siglo I d. C. en la provincia
romana de Judea. Los primeros líderes de las comunidades cristianas fueron

4
los apóstoles y sus sucesores los padres apostólicos. Este cristianismo
primitivo se extendió, pese a ser una religión minoritaria y perseguida,
por Judea, Siria, Europa, Anatolia, Mesopotamia, Transcaucasia, Egipto y Etiopía.
El cristianismo fue legalizado en el Imperio romano mediante el Edicto de Milán,
en el año 313. El emperador Constantino se convirtió al cristianismo y convocó
el Concilio de Nicea (325), en el que se formuló el credo niceno. El cristianismo se
convirtió en la religión oficial del Imperio romano en el año 380, bajo el
emperador Teodosio I el Grande. Durante estos primeros siglos, los Padres de la
Iglesia gradualmente consolidaron las doctrinas del cristianismo y supervisaron
el desarrollo del canon del Nuevo Testamento.
La Iglesia de los primeros siete concilios ecuménicos se conoce frecuentemente
como la «Gran Iglesia», porque la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y las Iglesias
ortodoxas orientales estaban en plena comunión. Las Iglesias orientales se
separaron tras el Concilio de Calcedonia (451) por diferencias cristológicas. La
Iglesia ortodoxa se separó de la Iglesia católica en 1054 por diferencias acerca de
la autoridad del papa. El protestantismo, aunque es en realidad un conjunto de
denominaciones, aparece por primera vez durante la Reforma protestante del siglo
XVI, y criticaban lo que percibían como importantes desviaciones teológicas
y eclesiológicas por parte de la Iglesia católica. El descubrimiento de
América en 1492 extendió el cristianismo por América. La Iglesia católica impulsó
la Contrarreforma como respuesta a la Reforma protestante, a través del Concilio
de Trento (1545-1563).
Algunos de los escritos sagrados cristianos son compartidos con el judaísmo.
El Tanaj constituye, junto con la Biblia griega más antigua que el Tanaj en su
forma actual, la base y la fuente para el Antiguo Testamento de las
diferentes biblias cristianas. Por este motivo, el cristianismo es considerado
una religión abrahámica, junto con el judaísmo y con el islam.
Algunos estudios del siglo xx no toman como fecha incontrovertible el año 33 d.
C. para la muerte de Jesucristo. Hay quienes, al indagar en las fechas, sugieren
que pudo haber un desfase de 4 a 8 años entre el inicio del cómputo de la era
cristiana y la fecha precisa del nacimiento de Jesús de Nazaret, conocido como
Cristo. En adición a esto, no hay clara certeza ni consenso entre estos autores de
que este haya muerto a la edad de 33 años, tal como algunos textos bíblicos
parecen mostrar. En sus primeras décadas, el cristianismo era considerado por
algunos como una doctrina sectaria de las tradiciones judías ortodoxas. Desde
que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano en el Siglo
IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras.
La palabra cristianismo proviene del griego χριστιανός, christianós, cristiano, la
cual a su vez procede del nombre propio Χριστός, Christós, Cristo traducción
del hebreo Mesías, que significa ungido. El origen del término se indica en el libro
de Hechos de los Apóstoles.

5
Características del cristianismo
Iglesia anglicana.
El cristianismo nace con Jesucristo como su mesías.
El libro sagrado del cristianismo es la Biblia. Los autores escribían inspirados por
Dios, por lo tanto, lo llaman "la palabra de Dios".
Las tres corrientes principales del cristianismo son el catolicismo, la ortodoxia y el
protestantismo.
Los cristianos creen en un solo Dios dividido en tres personas, a lo cual llaman
Santa Trinidad, que se compone por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Jesucristo, segunda persona de la Trinidad, nace de la Virgen María.
La misión de Jesús en la tierra es la reconciliación entre el hombre y Dios.
Los seguidores de Jesús en vida se llaman apóstoles. Se dice que Jesús tenía 12
apóstoles cercanos.
Los cristianos creen que Jesús expió con su muerte en la cruz el pecado original
heredado de Adán y, por ende, todos los pecados.
El cristianismo propone la fe en la vida eterna y la resurrección de los muertos.
El cristianismo cree en el Juicio Final.
Los rituales del cristianismo se llaman sacramentos y estos varían según la
denominación del cristianismo.

Origen y difusión

Primer cisma de la Iglesia cristiana


La primera separación oficial de la Iglesia cristiana ocurre en el año 1054, cuando
León IX y Miguel Cerulio, representante de la Iglesia Oriental, entran en conflicto
por la definición de poderes que ya estaba en la mesa.
La sede en Constantinopla provoca el cisma de 1054 en el cual todas las iglesias
bajo la jurisdicción de Roma se separan de ella dividiéndose en la Iglesia Católica
Apostólica Romana y la Iglesia Ortodoxa.

6
Oficialización de la religión cristiana

Al igual que el judaísmo, el carácter monoteísta del cristianismo era intolerante al


paganismo romano, pero a diferencia de la religión judía, el cristianismo era
proselitista, lo que lo convirtió en blanco de una cruenta persecución por parte del
imperio. Este período se conoce como paleocristianismo o cristianismo primitivo.
Sin embargo, la adhesión a la nueva religión fue en aumento hasta ser
incontenible. En el año 313 d. de C., el emperador Constantino I, promulgó el
edicto de Milán, en la cual se establecía la libertad de culto, lo que acabó con las
persecuciones contra los cristianos y el ingreso del cristianismo en la corte
bizantina.
El ingreso del cristianismo a la corte implicó la necesidad de unificar la doctrina,
tarea que se emprendido por medio de una serie de concilios. Así, la resurrección
de Jesús y su divinidad será uno de los puntos discutidos por las autoridades.
Será con el edicto de Tesalónica promulgado por Teodosio en el año 380 d.C. que
el cristianismo se establece formalmente como religión oficial del imperio romano.
Concilios de la Iglesia Cristiana
El nacimiento del cristianismo condujo a varias corrientes para la interpretación del
nacimiento, vida y muerte de Jesús. Estas dieron lugar a numerosos concilios,
incluso anteriores a la oficialización del cristianismo como religión del Imperio
romano.
Tras la entrada del cristianismo en la corte bizantina, tuvo lugar el Concilio de
Nicea, el primero celebrado por Constantino. Se realizó en el año 325 a. de C. y
de él surgió el llamado Credo niceno.
Junto al Concilio de Constantinopla en el año 381 a. de C., se estableció como
dogma la doble naturaleza divina y humana de Jesús y la existencia de la Trinidad
que declaraba la comunión de Dios Padre, Dios Hijo y el Espíritu Santo.
Con esta resolución, se aprueba el credo de Atanasio y se condena el arrianismo
por herejía, ya que Arrio (256-336) y sus seguidores, a pesar de creer en Jesús
como mesías, afirmaban que Jesús y Dios no eran equiparables, recusando el
concepto de Trinidad.
Muchos otros concilios se dieron después de estos. Pero en ese proceso de casi
mil años, el cristianismo fue dividiéndose como consecuencia de las divergencias
dogmáticas.

7
Artículo principal: Orígenes del cristianismo
El cristianismo tiene su origen histórico en el judaísmo del Segundo Templo de
comienzos de la era actual. Si bien Jesús de Nazaret se auto identificó siempre
como un judío devoto, en su doctrina y sus enseñanzas, Él mismo se identificó
como el camino al Padre Celestial:
Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:6
En los evangelios hay amplia evidencia de que Jesucristo aseguró ser el único
camino a Dios, lo cual sería enseñado así mismo por sus primeros seguidores,
incluyendo a los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso.
No se conoce con precisión el número de seguidores que pudo alcanzar el
cristianismo en vida de Jesús de Nazaret, ni cuántos seguían dentro de la
comunidad cristiana por él fundada tras su muerte, ajusticiado por las autoridades
seculares. Pocos años después de su muerte, Pablo de Tarso, un judío que en el
decir de los Hechos de los Apóstoles poseía la ciudadanía romana, tuvo un papel
destacado predicando y poniendo en contacto a diversos grupos cristianos
del Oriente Próximo. El carácter misionero de Pablo de Tarso y otras figuras del
cristianismo primitivo influyó de forma decisiva en toda la historia posterior del
cristianismo.
Al final del siglo I, ya se habían constituido las cuatro corrientes básicas del
cristianismo primitivo que terminaron por integrar el canon bíblico, y que podrían
esquematizarse escriturísticamente en: (1) el cristianismo paulino, integrado por
el corpus de cartas escritas por Pablo de Tarso y su escuela; (2)
el judeocristianismo, representado por los escritos derivados de las posturas
de Santiago el Justo y de Simón Pedro; (3) el complejo cristianismo sinóptico (que
abarca desde el judeocristianismo del Evangelio de Mateo hasta el pagano-
cristianismo del Evangelio de Lucas y de los Hechos de los Apóstoles), y (4)
el cristianismo joánico.
La tarea de estos primeros cristianos llevó a la formación de comunidades
cristianas en numerosos lugares del Imperio Romano, especialmente en su parte
oriental. El sociólogo Rodney Stark, quien estudió diversas fuentes históricas para
su libro El auge del cristianismo, concluyó que hacia el año 300 d. C., el
cristianismo estaba difundido tanto entre las clases populares como en un número
de personas ricas e influyentes de la sociedad romana, y se aventuró a situar la
cifra de cristianos entre el 10 y el 25 % de la población del Imperio. Con el edicto

8
de tolerancia del emperador Constantino I el Grande, el cristianismo se convirtió
en religión legal y progresivamente en la religión favorecida por el estado. Sin
embargo no fue hasta el Edicto de Tesalónica, promulgado por el
emperador Teodosio, que el cristianismo se convierte en la religión oficial. En las
ciudades el número de cristianos siempre había sido mayor, y hacia el siglo V la
población no cristiana del imperio se concentraba masivamente en zonas rurales
(pagi), por lo que la religión olímpica acabó llamándose paganismo por ser
importante solo en esas zonas.
Una vez convertida en religión mayoritaria del Imperio, el cristianismo se expandió
a toda Europa. Los pueblos germánicos se fueron cristianizando progresivamente
entre los siglos IV y IX. Cirilo y Metodio predicaron a los eslavos en el siglo X. El
cristianismo había llegado a las islas británicas en el siglo V, cuando Patricio de
Irlanda estaba activo en la región. A partir del siglo VII las potencias cristianas de
Europa rivalizaron con las potencias islámicas. En el sur y centro de Europa, con
la excepción de las zonas bajo administración musulmana, el cristianismo fue la
principal religión desde antes del siglo IX hasta la actualidad. La expansión
al norte de Europa y Europa oriental fue más tardía, pero también en esas
regiones desde hace siglos el cristianismo ha sido históricamente la religión
mayoritaria. Con la expansión europea en América hubo un esfuerzo deliberado
por imponer ya sea pacíficamente, ya sea mediante coacciones, el cristianismo a
las poblaciones de origen americano. Desde el siglo XVI los portugueses hicieron
esfuerzos también por llevar el cristianismo a ciertas áreas de África y Asia, que
estaban bajo su dominio. El auge del colonialismo europeo en África, Asia y
Oceanía aumentó el número de cristianos en todo el mundo.
Según un estudio de 2005, habría en el mundo más de 2100 millones de
cristianos, o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más
seguidores del mundo. Otro estudio, publicado en 2011, habla de 2180 millones de
cristianos en el mundo.
Existe un núcleo más o menos compartido de creencias y doctrinas entre los
diferentes grupos cristianos, si bien algunas de esas doctrinas no son aceptadas
por todos. En ese núcleo se encuentra:
Que Dios es uno y, al mismo tiempo, tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu
Santo; Mateo 28:19) con misiones diferentes; la doctrina de la Trinidad es
aceptada por la mayoría de los cristianos en la actualidad, mas no por todos, y es
motivo de controversia desde los inicios del cristianismo;
Que Dios Padre creó y conserva el universo por su Palabra, el Verbo, sin quien no
se hizo nada de todo lo hecho (Juan 1:3);
Que Dios Padre se reveló desde el principio a los hombres y cuidó del género
humano para dar vida eterna a todos los que buscan la salvación con la
perseverancia en las buenas obras (Romanos 2:6-7);

9
Que habló a la conciencia de nuestros antepasados en distintas ocasiones y de
muchas maneras por medio de los profetas, y que en la etapa final habló por su
Hijo (Hebreos 1:1-2), Jesucristo, hombre verdadero (Jesús de Nazaret), Palabra
de Dios hecha carne (Juan 1:14), que lleva a su plenitud la acción del Padre a
favor de la humanidad;
Que fue Jesucristo quien reveló la verdadera naturaleza de Dios, llamando a Dios
«su Padre y nuestro Padre» (Juan 20:17) y anunciando la venida del Espíritu
Santo (Hechos 1:8), el Espíritu de Dios, Espíritu de la verdad (Juan 16:13), el
mismo que lo movió a él y que hizo de sus apóstoles sus testigos.
Sin embargo, en otras creencias y doctrinas los cristianos difieren entre ellos, por
ejemplo, sobre cuál es el criterio válido para aceptar una creencia. Para los
católicos y ortodoxos, sus respectivas Iglesias están instituidas o tuteladas de
algún modo por Dios para servir de guía a los cristianos. Para los protestantes la
principal fuente de conocimiento es la Biblia y la gracia divina que Dios concede a
ciertos hombres. En general todos los cristianos reconocen que las acciones que
Dios quiere que sean llevadas a cabo están inspiradas por el Espíritu Santo. Los
escritos sagrados, entre los que destaca la Biblia, son la principal
fuente doctrinal válida de muchas denominaciones, en particular las de
corriente protestante.
Otra fuente doctrinal importante es la tradición apostólica (especialmente para
la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa), los concilios y los credos, aunque no
poseen necesariamente la unicidad de criterios para su aceptación, ya que pueden
ser asumidos total o parcialmente, o rechazados totalmente, dependiendo de la
denominación. Algunas tradiciones cristianas, tales como los bautistas y
las Iglesias de Cristo, aceptan estas creencias, pero no el credo mismo, debido a
que los credos son considerados en estos grupos como no pertenecientes a las
escrituras. Todo lo anterior sucede también con otros escritos aunque no poseen
tanta aceptación como la Biblia. Sin embargo, el catolicismo argumenta que fue
gracias a su tradición apostólica que tuvo los criterios para seleccionar los
documentos válidos que constituyen el Nuevo Testamento y determinar
los apócrifos, durante el año 397 en el concilio de Cartago. Además
la imprenta solo se inventó en el siglo XV en Alemania, por tanto los creyentes no
contaban con la Biblia para sustentar su doctrina; había muy pocas biblias, pues
durante el medioevo los textos eran copiados manualmente por los monjes.
Ya desde los primeros tiempos de difusión de las enseñanzas de Cristo y de las
diferentes escuelas que formaron los discípulos suyos al final de su vida y sus
ministerios históricos, biográficos y humanos, surgieron diferencias muy
significativas respecto del papel e importancia de Cristo, de su misión redentora,
de su naturaleza y de su glorificación, y de muy numerosas cuestiones doctrinales
referentes a su predicación y enseñanzas, la selección de textos que pudieron
haberlas descrito de forma más correcta el Nuevo Testamento, los llamados Logia

10
(dichos o palabras) de Jesús, o bien, los evangelios y
escritos gnósticos y apócrifos, y la interpretación textual o contextual de los
cuerpos de textos sagrados.
De hecho, de los doce que, según el testimonio de dos de los llamados Evangelios
canónicos, habrían sido investidos como apóstoles de forma original, solo cinco de
ellos dejaron documentos que fueron admitidos en el Canon del Nuevo
Testamento, el resto de los doce incluyendo a Judas Iscariote, y algunos de los
cinco ya antes mencionados, pasaron a la historia como autores de documentos
gnósticos, que, al paso de los siglos, dejaron de ser vistos como textos sagrados,
llegando a ser tenidos por apócrifos.
Debe tenerse en cuenta que el nombre de cristianos ha sido compartido a través
de los siglos, y no siempre de formas muy armónicas, por grupos numerosos de
creyentes, cada cual, a su vez llegó a desconocer como cristianos a grupos
con posturas dogmáticas concretas distintas de las propias. Dicho de otra forma,
cristianos es el nombre común de grupos tan distintos entre sí como
los católicos, marcionitas, arrianos, nestorianos, coptos, jacobitas, ortodoxos, cátar
os o albigenses, anglicanos, protestantes, mormones, veterocatólicos y otros tipos
de grupos que reflejan posturas dogmáticas concretas más disímiles.
La Iglesia católica adoptó ese nombre luego que los discípulos liderados por Pedro
siguieron las instrucciones de Jesús cuando resucitó: Vayan y lleven las buenas
nuevas a todas las naciones, es decir: catolisis según como se narró en griego en
los evangelios. O sea que católico es un adjetivo que corresponde a los
sustantivos cristianos. Se acostumbraba así llamarles católicos por su trabajo
evangelizador en viajes misioneros de país en país.
Los evangélicos (protestantes) aparecieron con los reformistas quince siglos
después y en los últimos tiempos se han denominado más como cristianos. A
través de los siglos, todos estos distintos grupos confesionales, o al menos
doctrinales, reivindican a Cristo como su Maestro, Líder, Rey, Señor o Dios, y
algunos, así mismo, como su Redentor o Salvador, acogiendo con gusto todas sus
enseñanzas o cuerpos doctrinales que en su nombre les fueron entregadas, y
dando testimonio de estos hechos de múltiples maneras, que incluyen el dejarse
privar de la existencia antes que renegar de su adhesión a él, o bien, de los
valores, ideas o creencias de alguna u otra forma vinculadas a él.
Aunque existen enormes diferencias en las creencias entre unos cristianos y otros,
la mayoría de las cuales basadas en diferentes interpretaciones de los mensajes
bíblicos, aun así es posible plantear afirmaciones generales que describen las
doctrinas de una gran mayoría, entre las que destacan: la pasión, muerte y
resurrección de Cristo,

11
Jesucristo es el Mesías (o Cristo) descrito en el Antiguo Testamento y Nuevo
Testamento. Las corrientes principales del cristianismo aseguran que es
completamente Dios (o divino) y completamente humano.
La Trinidad, esto es, que Dios es un ser único y eterno que existe como tres
personas eternas, distintas e indivisibles: Padre, Hijo (Logos divino, encarnado en
la persona de Jesucristo), y el Espíritu Santo.
La salvación, mediante conversión, perdón de los pecados, y la victoria sobre
todas las consecuencias del pecado. Esta salvación es otorgada por la gracia de
Dios y fue conseguida por Jesucristo en su crucifixión y su posterior resurrección,
mediante la cual se obtiene la vida eterna. La rama teológica que estudia cómo
sucede esto se denomina soteriología.
La ascensión de Jesucristo al cielo, la instauración del Reino de Dios o del señorío
de Jesucristo y su Segunda Venida.
La Resurrección General, en la cual las personas que han muerto junto con los
que se encontraren vivos para ese momento se levantarán de la muerte al final del
tiempo, para ser juzgadas por Jesucristo.
No todos los cristianos han aceptado completamente estos estatutos de fe. De
hecho, la mayor parte de los credos apuntan a diferenciar ciertas creencias de
otros cristianos primitivos, los cuales son tomados usualmente como heréticos, ya
que representan una divergencia consciente de la corriente principal del
cristianismo. La mayoría de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la
Trinidad, o ambos. Ejemplos de esto incluyen a los grupos ebionitas, los cuales
niegan la divinidad de Jesús; los no trinitarios o unitarios, que rechazan el dogma
de la Trinidad; los grupos docetistas, que niegan que Cristo haya sido humano; o
los arrianos, quienes consideran que el Hijo de Dios es una criatura creada por
Dios, pero no Dios mismo, entre otros.

Escrituras

Existe dentro del cristianismo una agrupación de libros que se conoce como Biblia,
que contiene texto sagrado para su consideración y obediencia. Las distintas
denominaciones cristianas varían en cuanto a la forma de traducción e
interpretación de dichas escrituras.

Textos
Virtualmente todas las Iglesias cristianas aceptan la autoridad de la Biblia, la cual
incluye el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, si bien el canon bíblico, o

12
libros que se incluyen, difiere entre las diferentes denominaciones, como es el
caso del Antiguo Testamento.
Las distintas Iglesias cristianas ortodoxas, así como diversas Iglesias orientales de
dogma nestoriano y eutiquiano, y la Iglesia católica, incluyen en sus Biblias otros
libros llamados los deuterocanónicos, que las comunidades cristianas primitivas
habían recibido en la Biblia Septuaginta, bastante más extensa que el Tanaj judío
hebreo-arameo, de las comunidades israelitas de habla griega de todo el Mundo
Clásico.
Debido a la ignorancia de algunos de los Padres de la Iglesia de esta transferencia
cultural, la Iglesia occidental mantuvo una postura bastante reservada hacia estos
escritos, los deuterocanónicos, durante algunos siglos (Siglos III al V). Pero ratificó
su pertenencia al canon de la Biblia en los Concilios II de Roma (382), III de
Hipona (393), III de Cartago (397) y IV de Cartago (419).
Durante la Reforma protestante del Siglo XVI, Lutero decidió que no eran
inspirados, y retomó el Tanaj como su fundamento para el canon del Antiguo
Testamento. En medio del debate suscitado, la Iglesia occidental ratificó la
decisión de recibirlos como parte del canon durante los trabajos del Concilio de
Trento (1546).
Las distintas Iglesias cristianas ortodoxas, nestorianas de Oriente y eutiquianas de
África, reivindican posturas bastante más eclécticas, pues asumen posturas de
Padres de la Iglesia junto a las decisiones conciliares tempranas de la Iglesia
católica. A causa de lo cual, el canon de sus Biblias es bastante más amplio que el
canon de la Iglesia católica, e incluye el Salmo 151, la Oración de Manasés, el
Libro III de Esdras y el Libro III de los Macabeos (además de estos, el Libro IV de
Esdras y el Libro IV de los Macabeos figuran, así mismo, en muchas importantes
versiones y ediciones de la Biblia).
Cada grupo cristiano suele llamar apócrifos a todos los escritos no incluidos en su
versión del canon, si bien las diferentes confesiones dentro del cristianismo
coinciden en el uso de este término para hacer referencia a los textos excluidos
del canon de las Biblias cristianas ortodoxas. Solamente la Iglesia latina, y algunos
protestantes respetuosos, llaman deuterocanónicos a los libros católicos ausentes
de las Biblias protestantes. Las Iglesias de Oriente rechazan de manera
terminante el uso occidental de distinguir los libros propios del canon amplio, de
los protocanónicos comunes a todos los cristianos.
Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus propias traducciones de la
Biblia asegurando que se trata de una versión fidedigna y leal con los idiomas
originales.
Algunos grupos cristianos también han generado escrituras adicionales y son
consideradas como escritura “inspirada”. Ejemplos muy conocidos incluyen los

13
escritos de Ellen G. White, teóloga y doctora de la Iglesia Adventista del Séptimo
Día; el Libro de Mormón, adscrito a Jesucristo como otro Testamento, Doctrina y
Convenios, y La Perla de Gran Precio, empleados por La Iglesia de Jesucristo de
los Santos de los Últimos Días (conocidos popularmente como Iglesia Mormona);
o las escrituras de Mary Baker Eddy, teórica y fundadora de la Ciencia Cristiana.
Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras aceptadas es la
mayor causa de disputas entre estos grupos y las principales corrientes cristianas.
Se podría esperar que los luteranos y los calvinistas considerasen las
interpretaciones de Lutero y Calvino, respectivamente, con similar reverencia, pero
no es así; de hecho la mayoría de los teólogos católicos y protestantes están de
acuerdo en que no son de ninguna forma inspirados.
El grado de sacralidad de los textos bíblicos varía según las distintas
denominaciones. En el catolicismo y la Iglesia ortodoxa, el texto suele ser
considerado per se digno de algún grado de culto, y es llevado en procesión y
colocado en altares o lugares dignificados. En el protestantismo, el texto carece de
este tipo de valoración y solo es tomado en cuenta, en forma independiente al libro
físico, el contenido de las escrituras y su interpretación; sin embargo, son
denominados como fundamentales debido a concentrarse y referirse a la Biblia
como si esta fuera Dios mismo.
Interpretación

Entre las distintas denominaciones cristianas no existe consenso en la


interpretación de la Biblia, lo cual ha sido la principal causa de las divisiones
históricas y presentes en la doctrina y práctica cristiana. La posición más extrema
en cuanto a la literalidad y conservacionismo del contenido de la Biblia cristiana se
ha denominado fundamentalismo cristiano y se asocia principalmente
al protestantismo. Esto tiene relación a uno de los principios de la Reforma, que es
la sola scriptura, de acuerdo a lo cual, se ve a la Biblia como la única y final fuente
de fe y doctrinas y asume que cualquier creyente cristiano es capaz de
interpretarla.
Católicos, ortodoxos y algunos anglicanos consideran a la Biblia como una fase
formativa de la tradición de la iglesia, la cual ha sido continuada mediante
decisiones de los concilios ecuménicos, las escrituras de los Padres de la
Iglesia y, en el caso del catolicismo, por declaraciones papales.
Una de las causas de las diferencias en las interpretaciones radica en la precisión
con la que se han traducido los textos de los originales y se ha transmitido su
sentido, con las consideraciones etimológicas y lingüísticas que corresponden.
Debido a esto, existen en el mundo numerosas traducciones de la Biblia, cuyo
sentido, muchas veces, carece de la fiabilidad requerida y varía su sentido, hasta

14
el punto de generar controversias doctrinales o de aplicabilidad entre quienes las
interpretan.

La vida después de la muerte

Las visiones de los cristianos de la vida después de la muerte generalmente


involucran el Cielo (también llamado Paraíso) y el Infierno. El catolicismo, desde
los primeros siglos, cree en un lugar intermedio llamado Purgatorio. A excepción
de este último (cuyos habitantes entrarán finalmente al Cielo, después de una
purificación), la permanencia en estas regiones es usualmente asumida como
eterna. Hay, sin embargo, algunos debates en este último punto, por ejemplo entre
los ortodoxos.
Muchos cristianos interpretan la salvación como la posibilidad de entrar al Cielo
como don de Dios (y escapar del infierno) después de la muerte. La pregunta de
quién es salvo ha sido considerada como un misterio por muchos teólogos,
aunque los protestantes lo consideran como un tema de aceptación de Jesús
como único Señor y Salvador, rasgo que es solo la expresión de un hecho
consumado para los predestinacionistas, como los calvinistas. La creencia de que
todos serán o pueden ser salvos se conoce como universalismo que deriva de la
idea de Apocatástasis aceptada entre otros por los ortodoxos griegos.
Generalmente no está claro cómo la vida después de la muerte se ajusta con la
doctrina de la Resurrección General, en cuestiones como, por ejemplo, si la vida
eterna comienza inmediatamente después de la muerte, o al final del tiempo; y si
esta vida después de la muerte involucrará la resurrección de un cuerpo físico o
en una forma espiritual glorificada. La mayoría de los cristianos aseguran que
un alma sin conciencia sobrevive a la muerte física del cuerpo, aunque otros
rechazan esto diciendo que solamente los buenos serán físicamente resucitados,
mientras que los otros permanecerán en la tumba.
En cambio, algunos grupos, como los Adventistas del Séptimo Día y los
denominados Testigos de Jehová, aseguran que los muertos están inconscientes
e impotentes en sus sepulcros, que no existe nada que sobreviva a la muerte del
cuerpo físico, y que en la resurrección Dios devolverá la vida a quienes Él tenga
en su memoria, tanto personas justas como injustas. Por lo tanto, lo que creen los
Testigos es que la resurrección significará una reconstrucción completa de los
seres humanos fallecidos que están durmiendo en el sueño de la muerte.
Algunas denominaciones cristianas, tratadas como apóstatas por las más
numerosas o representativas corrientes existentes dentro del cristianismo, han
promovido la creencia en la reencarnación (principalmente el Nuevo
Pensamiento e iglesias de la Nueva Era) o espíritus (muchas

15
iglesias espiritistas se identifican a sí mismas como cristianas). Estos grupos
normalmente aseguran que tales doctrinas se pueden encontrar en la Biblia o en
la tradición cristiana primitiva.

La venida de Cristo

El Credo Niceno afirma que este mundo algún día llegará a su fin, cuando Cristo
vuelva (véase Segunda Venida) para juzgar a los vivos y a los muertos e inaugurar
un cielo nuevo y una tierra nueva. Además de esta importante doctrina, los
cristianos mantienen diferentes opiniones del tiempo, significado y naturaleza de
los eventos que preceden el retorno de Cristo. Varias
interpretaciones escatológicas, como el Futurismo, añaden detalles como el
reinado del Anticristo, el Armagedón, el Rapto y el Milenio. Aunque son de mucha
importancia para ciertos grupos, la mayoría de los cristianos y de las
denominaciones no dan un gran énfasis a las enseñanzas escatológicas, y se
enfocan en el evangelio y las enseñanzas de Cristo. Algunos cristianos esperan
que estos eventos ocurran en un futuro muy distante, mientras otros lo interpretan
de manera simbólica.
Otros insisten en que el Juicio Final es inminente, siguiendo una antigua línea de
pensamiento, el cual posiblemente se extiende a Jesús mismo. Aunque Jesús no
dijo el día o la hora, algunos han intentado predecir el fin del mundo en el año
1000 (la Larga Noche de Terror), 1666, 1844 (la Gran Decepción de la historia del
movimiento millerita), 2000 y 2001 por nombrar algunos episodios históricos. Tales
expectativas son fácil blanco para el humor (por ejemplo, El cuento del
molinero de los Cuentos de Canterbury). Aun así, los principales grupos cristianos
todavía afirman que, algún día, el Juicio Final vendrá, y muchos no estarán
preparados.
Algunos grupos sostienen que todos estos eventos ya están ocurriendo.
Los Testigos de Jehová afirman que los últimos días referidos en la Biblia
comenzaron en 1914, y que Cristo se encuentra gobernando de manera invisible
desde esta fecha. La Iglesia de la Unificación enseña que Cristo ha retornado en
la persona de su fundador, Sun Myung Moon.

Prácticas

En líneas generales, Jesucristo es para los cristianos el Hijo de Dios, por lo que
sus prácticas se orientan hacia su relación con Dios, de la cual se desprenden sus
actividades típicas.

16
Dentro de las prácticas protestantes, ortodoxas y católicas, estas destacan
especialmente:
Bautismo, signo iniciático de introducción al cristianismo. (Bautismo en
el Jordán por Juan Bautista);
Penitencia, signo de perdón, arrepentimiento de los pecados cometidos.
Eucaristía, signo litúrgico de la Iglesia católica. También conocida como Última
Cena o Santa Cena por otros cristianos.
Confirmación, signo que ratifica la fe en Jesucristo;
Orden Sacerdotal
Matrimonio, celebración de la unión de un varón y una mujer ante Dios y la
comunidad
Unción de los enfermos, signo de asistencia al enfermo o herido.
Las diversas denominaciones surgidas tras la Reforma Protestante reconocen
mucho menos de siete de estos en número variable; en general,
los protestantes reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la Santa
Cena (Eucaristía) y los de línea calvinista reconocen la profesión de fe equivalente
a la Confirmación de los católicos, pero solo cuando la persona ya es totalmente
consciente de su salvación (actitud que también ha ido ganando aceptación entre
varios grupos católicos). Grupos anabaptistas y hermandades añaden el bautismo
por inmersión.
Pentecostales y grupos carismáticos enfatizan los «dones del Espíritu» tales como
la sanación espiritual, profecía, exorcismo, hablar en lenguas, o (muy
ocasionalmente) manejo de serpientes. Los cuáqueros niegan por completo el
concepto de sacramento, pero sus testimonios de paz, integridad, uniformidad y
sencillez pueden ser mencionados como equivalentes funcionales. En general, la
línea principal protestante tiende a ver a los rituales más como una
conmemoración que un misterio. Su concepto de prácticas cristianas incluye actos
de piedad personal como la oración, lectura de la Biblia y un intento de vivir de una
forma moralmente correcta. Una profunda tradición dice que es imposible para la
gente el reformarse por sí misma, pero que ese progreso solo puede ocurrir con la
gracia de Dios.
Los Bautistas reconocen el bautismo (por inmersión y solo a creyentes) y la cena
del Señor como dos ordenanzas de Cristo para la Iglesia, mas no como
sacramentos; por lo tanto los consideran innecesarios para la salvación.
Bautismo

17
El bautismo es un rito usual por medio del cual se hace una iniciación al
cristianismo. Involucra el rociar o derramar agua en la frente o la inmersión en
agua. Se puede aplicar tanto a niños como a creyentes adultos (el cual puede
incluir jóvenes adolescentes). Algunas tradiciones, como la que mantienen
los bautistas, insisten en que el bautismo por inmersión de adultos creyentes es el
único método válido, debido a que la palabra para bautismo que aparece en el
texto griego koiné en el que fue escrito el Nuevo Testamento, baptizein significa
sumergir, zambullir. Otros, como los católicos y ortodoxos, han reconocido ambos
métodos en todas las épocas, pero añaden restricciones de quién puede dirigir
válidamente el ritual.
El bautismo proviene de la práctica judía de la inmersión (mikve) para propósitos
de un ritual de purificación. La práctica cristiana es derivada del llamado de Juan
el Bautista al arrepentimiento (metanoia) y, según el catolicismo, es para
purificación del pecado original o, según la práctica protestante, para manifestar
públicamente un nuevo nacimiento espiritual. Al contrario que el ritual judío de la
inmersión, un cristiano solamente se puede bautizar de manera válida una vez.
Culto semanal

En el libro Primera Apología de Justino Mártir (capítulo LXVII) se describe un oficio


del siglo II, cuya estructura se puede identificar igualmente en la mayoría de las
Iglesias de hoy, que incluye los siguientes componentes:
Lectura de las Escrituras, iniciando con una lectura del Antiguo Testamento, uno
de los Evangelios o de una epístola. A menudo se ordenan sistemáticamente en
un ciclo anual, usando un libro llamado leccionario.
Un sermón. En tiempos antiguos la predicación seguía a la lectura de las
Escrituras (como sucede hoy en el rito romano), en otros casos el sermón se sitúa
al final del servicio.
Oración comunitaria y acción de gracias. Normalmente esto ocurre varias veces
durante el servicio. Justino no menciona esto, pero algunas corrientes cristianas
entonan himnos. Resulta habitual la recitación del Padrenuestro. En muchas
corrientes protestantes esto ha sido sustituido por cánticos.
La Eucaristía (también llamada Santa Comunión) es un rito en el que se comen y
beben pequeñas cantidades de pan y vino previamente bendecidos. Los
protestantes dicen que representan el cuerpo y la sangre de Cristo; ortodoxos y
católicos dicen que se transforman el cuerpo y la sangre de Cristo (doctrina
conocida en la Iglesia católica como transustanciación). Las Iglesias en la familia
litúrgica (ortodoxos, católicos y algunos anglicanos) consideran esta la parte
principal del servicio, mientras que los protestantes lo celebran de manera menos
frecuente. En muchos casos hay restricciones de quién pueda tomar parte, por

18
ejemplo, solo católicos y ortodoxos que no se encuentren en pecado
mortal pueden tomar parte en ella en una Iglesia católica.
Una recolección de ofrendas en la que a las personas se les pide que contribuyan
con dinero. Los cristianos tradicionalmente usan estos dineros no solo para
mantener la iglesia, sino también para obras de caridad de varios tipos.
Existe un alto número de variaciones o excepciones; en algunas ocasiones,
rituales como bautismos o bodas se incorporan al servicio. En muchas iglesias de
hoy, los niños y los jóvenes son excusados de ir al servicio principal para ir a
la Escuela Dominical. Muchas denominaciones se desvían del patrón general en
una forma más fundamental. Por ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día se
reúnen en sábado (el Sabbath judío), no como el resto de las ramas del
cristianismo, que lo hacen en domingo. Pentecostales y carismáticos aseguran
moverse espontáneamente en el Espíritu Santo, en vez de seguir un orden formal
de servicio. En las reuniones de los cuáqueros, los participantes se sientan
silenciosamente hasta que son movidos por el Espíritu Santo para hablar.
En algunas denominaciones (principalmente las litúrgicas), el servicio es dirigido
por un sacerdote. En otros (principalmente entre protestantes), hay
un ministro, predicador o pastor. Otros grupos pueden tener déficit de líderes
formales, ya sea por principio o por necesidad local. Además, hay servicios
mayores de iglesia, caracterizados por una gran solemnidad y rituales, y servicios
menores en donde prevalece una atmósfera más informal, incluso si el servicio en
cuestión es de naturaleza litúrgica.
En Iglesias ortodoxas, la congregación tradicionalmente se mantiene a través de
la liturgia. Los católicos y muchas Iglesias protestantes siguen algo
predeterminado, en donde los participantes se ponen de pie para cantar, se
arrodillan para orar y se sientan para escuchar (por ejemplo, en el sermón). Otros
son menos programados, y pueden ser muy animados y espontáneos. De
ordinario se incorpora música, y a menudo interviene un coro o un órgano.
Algunas iglesias usan solo música a capella, ya sea como regla (muchas Iglesias
de Cristo objetan el uso de instrumentos musicales en la adoración) o por tradición
(como en la ortodoxa). Una tendencia reciente es el crecimiento de la adoración
integrada, la cual combina la liturgia con la espontaneidad. Este orden en la
adoración es a menudo un resultado de la influencia de la renovación
carismática dentro de las iglesias que son tradicionalmente litúrgicas.

Estilo de vida cristiana

Al contrario que en otras religiones, el cristianismo no ha desarrollado un código


legislativo religioso, probablemente debido a que el Imperio romano ya poseía un

19
código penal funcional, haciendo innecesario para las autoridades cristianas el
duplicar varias de sus prohibiciones.
Existe una gran tradición dentro del cristianismo al decir que Cristo excede las
leyes del judaísmo; que el amor (a Dios y al prójimo) es el Gran Mandamiento,
desde el cual todas las otras leyes morales son obtenidas; que ningún ser humano
puede esperar evitar el pecado completamente; que una persona no debe juzgar a
otros (teniendo únicamente Dios ese privilegio), entre otras.
Aun así, el Nuevo Testamento también contiene importantes guías morales para
los cristianos. Jesús en el Sermón de la montaña le pide a sus seguidores, entre
otras cosas, el amar a sus enemigos, ser perseverantes, misericordiosos y
humildes; en Marcos 10:21 le pide a un joven hombre rico que venda sus
posesiones y dé el dinero a los pobres. Sin embargo, el pedido de Jesús en este
caso no fue un enfoque en vivir una vida sin riqueza alguna, sino más bien
desenmascarando la idolatría en el corazón de la mayoría de los ricos.
Algunos cristianos dicen que estas directivas son extraordinariamente difíciles,
bordeando lo impracticable. Al mismo tiempo, la mayoría de los cristianos admiran
a aquellos cuyas vidas parecen personificar estos principios, como Francisco de
Asís, Albert Schweitzer o la Madre Teresa.
Algunos juicios morales de Jesús son más abordables, pero todavía no son de
práctica general entre todos los cristianos. En el Sermón del Monte él habla en
contra del divorcio (un tema controvertido en muchas denominaciones cristianas),
y contra el juramento (una prohibición enfatizada principalmente por
los cuáqueros).
Oración

Todas las versiones y variaciones conocidas del cristianismo practican la oración.


Las oraciones cristianas pueden ser formulistas, improvisadas o inspiradas por
el Espíritu Santo. Las oraciones normalmente se agrupan en categorías: de acción
de gracia, adoración, petición, intercesión y comunión. Las oraciones cristianas
pueden ser dirigidas a Dios Padre, a Cristo o a un santo (en el caso de los
católicos y ortodoxos). Los católicos han desarrollado una práctica devocional de
orar el rosario. Entre las oraciones formulistas, el Padre Nuestro y los Salmos, y
en círculos católicos el Ave María son las más comunes.
La pregunta sobre la eficacia de la oración está llena de diferendos teológicos.
Algunas iglesias enseñan que la oración es capaz de alterar el ambiente físico,
tomando en cuenta cosas como la sanidad espiritual. Ejemplos de este tipo de
iglesias incluyen la Ciencia Cristiana, así como varias iglesias del Nuevo
Pensamiento.

20
Al final de cada oración, normalmente se dice amén (así sea).

Prácticas penitenciales

La mayoría de las denominaciones cristianas presentan calendarios


litúrgicos con distintos tiempos y festividades que, si bien no son siempre
coincidentes, presentan muchos aspectos en común. Aunque las fechas de las
celebraciones varían en mayor o menor grado entre las diferentes Iglesias
cristianas, la secuencia y lógica utilizadas para su planificación son en esencia las
mismas. Incluso algunas comunidades cristianas que no siguen una tradición
litúrgica celebran la Navidad y la Pascua, y las que objetan el reconocimiento de
festividades especiales reconocen, no obstante, que los eventos que se celebran
en ellas (la encarnación, la resurrección de Cristo) en verdad ocurrieron, aunque
no necesariamente en esa fecha. La Comunión anglicana y numerosas Iglesias
protestantes siguen en la liturgia un esquema de lecturas bíblicas muy similar al de
la Iglesia católica postconciliar, ya que el actual Revised Common
Lectionary (primera edición de 1992) es el resultado de una serie de obras
litúrgicas previas inspiradas en el Ordo Lectionum Missae (1969), fruto del Concilio
Vaticano II. Las diferencias suelen ser menores y propias de las Iglesias
particulares, tales como la de la Iglesia de Inglaterra en su Common Worship
Lectionary. Una de las diferencias más marcadas entre los calendarios litúrgicos
radica en el grado de participación que se otorga a las festividades asociadas a los
santos. Las Iglesias católica, ortodoxa y anglicana presentan calendarios litúrgicos
con una participación importante de celebraciones en honor de María (madre de
Jesús) y de otros santos, lo que no se verifica en igual medida en los calendarios
de las comunidades protestantes.

Símbolos

Uno de los símbolos cristianos originarios fue el del pez o Ichthys (del griego, en
letras mayúsculas, IXΘΥΣ). Este vocablo conformaba un acrónimo:
«Ἰησοῦς Χριστός, Θεοῦ Υἱός, Σωτήρ» (Iēsoûs Christós, Theoû Hyiós, Sōtḗr) que,
traducido al español, significa «Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador». Junto con
el símbolo del ancla, el pez fue uno de los más empleados por los cristianos
primitivos.
El símbolo más conocido del cristianismo es sin duda la cruz, la cual apareció
como símbolo una vez que Jesús murió en ella, y sobre la que existen una gran
variedad de formas. Algunos afirman que la cruz es el primer logo exitoso a nivel

21
mundial. Varias denominaciones tienden a favorecer cruces distintivas:
el crucifijo para los católicos dentro del cual diversas órdenes religiosas también
incluyen variantes para identificarse, como la Tau franciscana o la Cruz
de Calatrava de los Dominicos, la cruz ortodoxa para los ortodoxos, una cruz sin
adornos para los protestantes. Sin embargo, no es una regla utilizar una u otra
cruz. Constantino I el Grande usó también el Crismón para identificarse con el
cristianismo, el cual está formado por las primeras dos letras griegas del nombre
Cristo.
Denominaciones

A través de su historia, el cristianismo ha pasado por numerosas divisiones


generando diversos grupos con creencias y tradiciones propias que varían de
acuerdo a la cultura y el lugar. Estas amplias divisiones, a su vez, no son
homogéneas. Por el contrario, algunas ramas poseen amplios desacuerdos y en
otros casos la división omite simpatías existentes. Desde la Reforma, el
cristianismo se representa normalmente como dividido en tres ramas principales:
Católicos, Ortodoxos y Protestantes: pero históricamente existen muchas más.

Las mayores iglesias y tendencias cristianas se dividen en:


La Iglesia católica romana o catolicismo;
La Iglesia ortodoxa o Iglesia de Oriente;
La Iglesia anglicana o anglicanismo;
Los protestantes o protestantismo:
Luteranos,
Presbiterianos,
Calvinistas,
Evangélicos libres y otros.

Iglesia católica

Con 1.285 millones de miembros bautizados, es el grupo cristiano más numeroso


con fieles de rito latino y rito oriental. Tienen como común denominador el
reconocer la superior autoridad del obispo de Roma sobre toda la Iglesia, que fue
el motivo por el cual se dio el llamado Cisma de Oriente en el siglo XI.

22
Grupos católicos escindidos.

Algunas confesiones minoritarias se han escindido de la Iglesia católica en


comunión con Roma pero se siguen definiendo como «católicos», como
los veterocatólicos, la Iglesia católica apostólica brasileña o los católicos
sedevacantistas, entre otros.
Iglesia ortodoxa

Artículo principal: Iglesia ortodoxa

La llamada Iglesia católica ortodoxa incluye entre otras a las históricas


Iglesias griega, la ortodoxa rusa, las orientales ortodoxas, la Iglesia asiria oriental,
etc. con una feligresía combinada de 320 millones de miembros bautizados. Su
organización se basa en gobiernos autocéfalos, que reconocen la autoridad de un
patriarca metropolitano, de acuerdo al lugar donde vivan, por lo mismo reconocen
como Patriarca de Occidente al obispo de Roma.
Iglesias ortodoxas orientales
Artículo principal: Iglesias ortodoxas orientales
Iglesias de tradición alejandrina
Artículos principales: Iglesia ortodoxa copta, Iglesia ortodoxa etíope e Iglesia
ortodoxa eritrea.
La Iglesia copta de Alejandría se remonta al siglo I y ha mantenido muchas
tradiciones muy cercanas a la Iglesia anterior a los primeros cismas importantes.
Desde el concilio de Calcedonia del 451 la Iglesia etíope se separó de la Iglesia
ortodoxa (actual Iglesia ortodoxa e Iglesia católica). La Iglesia etíope se remonta al
siglo IV, cuando el cristianismo fue adoptado como religión estatal del reino de
Aksum. La Iglesia copta de Eritrea es de formación reciente, ya que cuando Eritrea
se independizó de Etiopía se produjo la separación de las respectivas jerarquías
eclesiásticas.
Iglesias derivadas de la reforma protestante
Artículo principal: Protestantismo

23
Iglesia luterana de Islandia.
Se define como Iglesias derivadas de la reforma protestante a todos los grupos
cristianos derivados de la llamada Iglesia católica por la Reforma
Protestante del siglo XVI, que incluye numerosas denominaciones y doctrinas
como el anglicanismo, luteranismo, anabaptismo y calvinismo, entre otras.,49 Sus
cultos adquirieron diferentes modalidades, aunque en general comparten la
centralidad de la Biblia y la importancia de la predicación. Los sacramentos
reconocidos suelen ser solo dos: bautismo y Santa Cena, aunque con
interpretaciones diversas según las distintas denominaciones.
Anglicanismo
Artículo principal: Anglicanismo
La llamada Comunión anglicana, compuesta de diversas iglesias que se
reconocen como derivadas de la Reforma anglicana, como la Iglesia de
Inglaterra o la Iglesia episcopaliana, entre otras, representa en muchos aspectos
una forma intermedia de organización eclesiástica entre la Iglesia católica y las
confesiones protestantes dominantes en Europa Central y del Norte; y, por ende, a
menudo se clasifica de forma separada.
Iglesias pentecostales Artículo principal: Pentecostalismo
A esta categoría pertenece una serie de iglesias independientes y grupos de
pastores surgidos del ámbito evangélico que dan una especial importancia a la
intensidad de sus celebraciones religiosas, que suelen incluir curaciones
milagrosas y el don de lenguas, fenómenos que sus fieles atribuyen a la acción de
Jesucristo y la presencia del Espíritu Santo. Hay varios concilios pentecostales
como Asamblea de Dios, Movimiento Misionero Mundial y Asamblea de Iglesias
Cristianas. Hubo un marcado crecimiento del Pentecostalismo en Centro
América, República Dominicana, Puerto Rico, Estados del Sur de los Estados
Unidos y parte de América del Sur, como Colombia, Perú, Venezuela etc.
Restauracionistas
Artículo principal: Restauracionismo
Se consideran restauracionistas aquellas iglesias y corrientes cristianas que se
dedican a recuperar la esencia de la fe cristiana basada en las enseñanzas
cristocéntricas que se habrían perdido o tergiversado con el devenir histórico. Su
objeto es restaurar a la Iglesia siguiendo el modelo de la Iglesia primitiva o de los
primeros discípulos. Se basan en la lectura e interpretación directa de la Biblia y
no por los dogmas establecidos por la Iglesia católica. En cuanto a su
denominación, se consideran a sí mismos como totalmente separados
del protestantismo en el cual a menudo se les incluye, incluso muchos ya no se

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identifican con ningún credo en particular sino que simplemente se llaman
cristianos (ver Cristianismo no denominacional).

Ramificación principal del protestantismo a través de los siglos

Otras corrientes cristianas


Derivadas de la Iglesia histórica.
Algunas ramificaciones del cristianismo histórico llegaron a incluir en el pasado a
los cristianos gnósticos de los primeros siglos de la Era Cristiana, los cuales
propugnaban un plan de salvación completamente diferente del de la redención
por la pasión y muerte del Maestro, a los cristianos arrianos del siglo IV, los cuales
impugnaban el concepto trinitario, a los cátaros o albigenses medievales, los
cuales rechazaban, en su totalidad, el Antiguo Testamento, y las comunidades de
cristianos valdenses que en la Alta Edad Media solían refugiarse en los valles de
los Alpes de las persecuciones por parte del papado. Estos últimos, junto a
los husitas en Bohemia, se consideran precursores de la Reforma Protestante del
siglo XVI, ya que son anteriores a ella.
Iglesias cristianas no calcedonianas

Representados grupalmente como nestorianos, monofisitas y miafisitas, que


fueron expulsados de la comunidad cristiana mayoritaria en los concilios
de Éfeso (año 431) y Calcedonia (año 451).
Testigos de Jehová
Artículo principal: Testigos de Jehová
Este grupo es básicamente representado por la llamada Congregación Cristiana
de los Testigos de Jehová, la cual no considera a Jesús de Nazaret como la
Segunda Persona de la Trinidad, sino como hijo de Dios. Utilizan principalmente
su propia versión específica de la Biblia, aunque en otras ocasiones usan otras
traducciones. No aceptan el Credo Nicenoconstantinopolitano. Los adeptos a esta
religión suman más de 8.5 millones, teniendo un aumento anual de más de 1.8%
Grupos basados en fuentes suplementarias
Engloba a algunos credos que tienen por característica común el reconocer a una
persona plenamente histórica como una representación,
presencia, reencarnación o resurrección de Jesús de Nazaret o de un nuevo
apóstol de este. Estos grupos giran en torno a una persona y la interpretación que
esta dé de la Biblia o un texto que se crea equivalente por este grupo. Como

25
ejemplos de estos tenemos a la Federación de Familias para la Paz y Unificación
Mundial, llamada de forma común Secta Moon en honor a su fundador el
coreano Sun Myung Moon, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días fundada por Joseph Smith y que se basa en el Libro de Mormón y la Iglesia
Adventista del Séptimo Día, fundada por Ellen G. White junto con otras cuatro
personas (incluyendo su esposo James White), aceptándola como profetiza y a
sus libros como si fueran tan inspirados como la Biblia.
Existen otras denominaciones e iglesias que se consideran como cristianas pero
que se automarginan de la clasificación descrita, por lo que generalmente no son
aceptadas como tales por las Iglesias apostólicas Estas incluyen a las Iglesias
indígenas africanas con cerca de 110 millones de miembros (las estimaciones
varían significativamente).
Judíos mesiánicos
Por último, habría que agregar a esta lista a algunos grupos y movimientos del
llamado judaísmo mesiánico, que, si bien se autoproclaman judíos, reconocen a
Jesús como Mesías. Históricamente han existido también grupos cristianos que
han restaurado costumbres religiosas propias del judaísmo (a veces
llamados judaizantes), como los sabatarianos en Europa Central y
los subbotniks en Rusia.
Estructura

La Iglesia católica y las Iglesias orientales (tanto en comunión con Roma como
autocéfalas) son gobernadas por una jerarquía: los obispos dirigen regiones
locales (llamadas diócesis) y nombran sacerdotes para administrar
congregaciones individuales. En la Iglesia católica, la autoridad suprema la posee
el obispo de Roma, quien es llamado el Papa (del latín Petri Apostoli Potestatem
Accipiens, que significa El que recibe la potestad en nombre de Pedro). Es elegido
por un Colegio cardenalicio y normalmente sirve de por vida.
Las Iglesias ortodoxas y orientales pueden ser descritas como redes de iglesias en
las cuales los obispos están en comunión unos con otros. No tienen una
personalidad similar al Papa, aunque los Patriarcas presiden sobre ciertas partes
de la Iglesia. Las Iglesias anglicanas también son episcopales (dirigidas por
obispos) en su gobierno.
Los Creyentes Antiguos se levantaron cuando algunos creyentes ortodoxos rusos
se rebelaron contra sus obispos por el tema de las reformas del Patriarca Nikón.
Aunque su motivación original era prevenir los cambios en su religión, finalmente
se encontraron en la posición de tener que funcionar sin obispos o sacerdotes (ya
que estos últimos son ordenados por los obispos). Algunos eliminaron el rol

26
sacerdotal, mientras que otros buscaron reclutar nuevos sacerdotes entre los
ortodoxos.
La mayoría de las Iglesias protestantes carecen del orden jerárquico que
caracteriza a las denominaciones litúrgicas. El rol de predicador o ministro es a
menudo tratado como un trabajo ordinario, en el cual muchas iglesias creen que
puede ser asumido por cualquier creyente con el suficiente conocimiento de
Cristo. Otros especifican que el líder de la congregación debe haber asistido a
un seminario educativo relacionado o tener la sensación de haber sido llamado
(similar a la vocación) por Dios en ese rol.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida por


una jerarquía consistente en un profeta y doce apóstoles. Aseguran que es la
misma estructura que se encontraba en la Iglesia primitiva. Su dirección es
implementada en todo el mundo en congregaciones locales por presidentes y
obispos locales. No hay un clero pagado y la mayoría de los hombres mormones
son ordenados al sacerdocio o para mantener los “decretos sacerdotales”.
Un tema teológico importante es ¿qué es la Iglesia? La mayoría de los cristianos
aceptan que existe solo una sola Iglesia (a la que los credos clásicos se refieren),
la cual se identifica con el cuerpo de Cristo. Los católicos y los ortodoxos
consideran que la Iglesia es simultáneamente una realidad espiritual (Cuerpo
místico) y también una comunidad existente y visible (institución). Los católicos
identifican esta Iglesia como la que subsiste en la Iglesia católica, mientras que los
ortodoxos consideran que su rama constituye la Iglesia verdadera. Los
protestantes tienden a ver a la Iglesia como una entidad invisible que se puede
distinguir de la unión de todos los creyentes verdaderos (que toman a Jesucristo
como su Señor) existentes dentro de varias denominaciones cristianas. Algunos
grupos (Testigos de Jehová, mormones) aseguran que solo ellos son la Iglesia
verdadera. Tanto en la Iglesia católica, como entre diversas comunidades
protestantes, existen algunas corrientes ecuménicas que tienden a universalizar el
concepto de Iglesia.

Relación del cristianismo con otras religiones

Debido a su historia cambiante y a las numerosas denominaciones, es difícil


entender el nivel actual de las relaciones del cristianismo con otras religiones. Esto
varía de región en región, y de denominación en denominación. La siguiente
sinopsis refleja parte de estas:
Paganismo.

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El cristianismo y la religión olímpica grecorromana son representadas
popularmente como antagónicas, donde cada una persigue y destruye a la otra,
pero esta es una simplificación muy grande. Incluso el emperador pagano y
anticristiano Juliano el Apóstata (361-363) admitió que Estos galileanos sin dioses
los cristianos alimentan no solo su propia pobreza, sino nuestra falta de cuidado
propio. Sin embargo, como apuntan Karlheinz Deschner y tantos otros, Juliano
fue un emperador más bondadoso y permisivo que cualquiera de sus antecesores
o sucesores cristianos.
Los Padres de la Iglesia tuvieron diversas actitudes hacia la enseñanza pagana,
desde el rechazo vocalizado, hasta el reconocimiento de la inspiración parcial de
filósofos como Platón, cuya imagen se encuentra entre los santos en algunas
iglesias y paredes de monasterios.

Judaísmo
En el pasado, a los cristianos a menudo se les enseñaba que los judíos habían
matado a Cristo. Esta muerte generaba una culpa colectiva atribuida a la totalidad
de los judíos, una interpretación que la mayoría de las denominaciones ahora
rechaza.
Los judíos fueron víctimas de masacres, marginaciones, destierros y
expropiaciones a manos de la Iglesia o de los príncipes cristianos.
La prédica antisemita ha sido una constante histórica por autoridades cristianas.
Por ejemplo, en la parte católica, Vicente Ferrer (siglo XIV) predicaba: Los judíos
son animales con rabo y menstrúan como las mujeres. Por el lado protestante,
parte de la prédica de Martín Lutero (siglo XVI) era de tono claramente
antisemita: “Mi consejo es: primero que sus sinagogas sean quemadas hasta los
cimientos, y que todo aquel que sea capaz esparza azufre y brea; mejor sería que
alguien arrojara sobre ellas fuego del infierno”, escribe en Sobre los judíos y sus
mentiras (1543). El antisemitismo tiene una larga historia en el cristianismo, y sin
duda está lejos de declinar (por ejemplo, en la Rusia contemporánea). No
obstante, desde el Holocausto, muchas conversaciones han apuntado a
la reconciliación cristiano-judía y las relaciones han mejorado de manera
importante. Hoy en día, muchos evangélicos conservadores aceptan el sionismo
cristiano.
Sin embargo, no se puede afirmar que el cristianismo sea antisemita, sino más
bien algunos cristianos. Muchas corrientes cristianas defienden el trato de los
judíos como hermanos a partir de las palabras de Jesús: Padre, perdónalos
porque no saben lo que hacen (Lc. 23,34), mejorándose así las relaciones
entre judaísmo y cristianismo.

28
El fenómeno del judaísmo mesiánico se ha transformado en algo que debilita las
relaciones cristiano-judías. Los judíos mesiánicos, que generalmente buscan
combinar la identidad judía con el reconocimiento de Jesús, son rechazados por
grupos de la corriente principal judía, quienes descartan al judaísmo mesiánico
casi tanto como el cristianismo con connotación judía.
Islam
Seguidores del Islam se han referido históricamente a los judíos, a los cristianos y
a ellos mismos como la Gente del Libro debido a que todos basan su religión en
libros que tienen un origen divino. Los cristianos, sin embargo, no reconocen
el Corán como un libro genuino de revelación divina, ni aceptan que Mahoma
fuera un profeta genuino.
Los musulmanes, por su parte, creen que parte de los Evangelios, la Torá y los
libros proféticos de los judíos han sido olvidados, malinterpretados y
distorsionados por sus seguidores. Basados en esa perspectiva, los musulmanes
ven el Corán como la corrección a los errores del cristianismo. Por ejemplo, los
musulmanes rechazan la creencia en la Trinidad, y otras expresiones de divinidad
de Jesús, como incompatibles con el monoteísmo.
Las dos creencias han experimentado a menudo controversias y conflictos (un
ejemplo son las Cruzadas) aunque también han existido relaciones de bien mutuo.
Las escrituras del teólogo Tomás de Aquino suelen citar aquellas del filósofo
judío Moisés Maimonides, así como las del pensador musulmán Averroes ('Ibn-
Rushd).
El 6 de mayo de 2001, el papa Juan Pablo II, el primer papa en orar en
una mezquita, entregó un escrito en la Mezquita de Omayyad en Damasco,
diciendo: «Es importante que los musulmanes y los cristianos continúen
explorando las preguntas filosóficas y teológicas en conjunto, para poder obtener
un conocimiento más objetivo y comprensivo de cada creencia religiosa del otro.
El mejor entendimiento mutuo seguramente llevará, a nivel práctico, a una nueva
forma de presentar nuestras dos religiones no en oposición, como ha sucedido a
menudo en el pasado, sino en asociación para el bien de la familia humana
Otros
Las relaciones cristiano-hindúes han tenido destinos encontrados. Por una parte,
la tendencia natural del hinduismo ha sido el reconocer las bases divinas de
muchas otras religiones y reverenciar a sus fundadores y santos practicantes. Por
otra parte, las percepciones de un proselitismo agresivo por parte del cristianismo
han generado un despliegue de violencia anticristiana, a menudo alimentada por
los partidos políticos nacionalistas hindúes. En países occidentales, el Vedānta ha
influenciado a algunos pensadores cristianos, mientras que los movimientos

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antisectistas han reaccionado en contra de actividades de gurús inmigrantes y sus
seguidores.
El budismo y el protestantismo se vieron en conflicto político en el siglo XIX en Sri
Lanka, con la final ofuscación del cristianismo; y en el Tíbet alrededor
de 1904 (la expedición Younghusband) con el mismo resultado. Varios
acontecimientos han originado ciertas tensiones en la teología budista y la
meditación de varias generaciones de buscadores espirituales occidentales
(incluyendo las religiones católicas), al punto de que el budismo se ha convertido
en un competidor menor del cristianismo en su hogar. Sin embargo, las relaciones
son en general buenas, excepto quizás en Corea del Sur y Vietnam. La república
rusa de Kalmykia reconoce al budismo tibetano y a la ortodoxia rusa como sus
religiones oficiales.
Grupos occidentales esotéricos y mágicos se han levantado a menudo para
protestar contra el cristianismo. Algunos de estos, como la teosofía o
la cientología, han producido polémicas hostiles en contra del cristianismo.

Cristianismo y persecución
Clases de persecución religiosa.

Al discutir la persecución, se debe distinguir con cuidado entre:


Persecución oficial del Estado.
Actos de violencia popular (que pueden ser tácitamente permitidos por el Estado).
El efecto colateral de guerras u otras agitaciones sociales.

Historia y origen del cristianismo


Historia
Durante siglos la historia del cristianismo ha estado ligada a la historia social
de Europa occidental (y de varias otras culturas y regiones). En resumen,
podemos notar la expansión inicial del cristianismo a través de la cuenca
del Mediterráneo, su legalización bajo Constantino I el Grande (siglo IV) y el
establecimiento como religión oficial del Imperio romano bajo Teodosio I el
Grande; el desarrollo de antiguas comunidades minoritarias
en Persia, India y China; la conversión de varios reinos europeos; el Gran
Cisma donde se separó el cristianismo ortodoxo de oriente del catolicismo
(fechado convencionalmente en 1054); la pérdida del norte de África y el Medio
Oriente a manos del Islam; la Reforma Protestante con la publicación por Martín

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Lutero de sus 95 tesis en 1517); la expansión del cristianismo en
las Américas, Oceanía, Filipinas y Corea del Sur; la división del protestantismo
en denominaciones, destacando últimamente el rápido crecimiento
del pentecostalismo y los evangélicos; y los debates modernos de la ciencia,
criticismo bíblico y el feminismo.
Para ver las contribuciones del cristianismo a la humanidad y a la cultura mundial,
véase en filosofía cristiana, arte cristiano, literatura cristiana, música
cristiana, arquitectura cristiana.

Orígenes y difusión
Antes del Edicto de Milán, el cristianismo primitivo era un movimiento ilegal, el cual
muchos consideraban antisocial y ateo debido a que se comportaba como una
secta subversiva contra el imperio. Eran muy comunes las rebeliones y las
revueltas por parte de cristianos en el antiguo imperio, convirtiéndose en una
amenaza para la sociedad. Según Tertuliano, Los cristianos tienen la culpa de
todo desastre público y toda desgracia que sobreviene al pueblo. Si el Tíber sube
hasta los muros, si el Nilo no sube e inunda los campos, si el cielo retiene la lluvia,
si hay un terremoto o hambre o plaga, enseguida surge el clamor: «Los cristianos
a los leones». Un dibujo encontrado en Roma en el que un hombre con la cabeza
de un asno cuelga de una cruz, corrobora la idea que tenían los paganos con
respecto al cristianismo. Muchos cristianos primitivos murieron en el martirio,
algunas veces en la arena, después de rehusar renunciar a su fe.
Además de los motivos religiosos, también existen motivos políticos. Muchos
emperadores se deificaban a sí mismos y exigían a los súbditos de su imperio el
que adoraran sus estatuas colocadas en las plazas de las ciudades; igualmente
exigían se les dirigiera como hijos de dioses y señor de señores. Los cristianos se
negaban a realizar estos actos, debido a que para ellos era herético decirle hijo de
Dios a otro que no fuera Jesucristo, lo mismo que señor de señores, al igual que la
adoración de estatuas. Por ello, los cristianos solían ser vistos como renegados
políticos que iban contra el statu quo establecido, lo que propiciaba también sus
persecuciones.
De acuerdo a los datos aportados por el historiador Edward Gibbon en la parte VIII
del capítulo XVI de su Decadencia y Caída del Imperio romano se presenta el
cálculo de un máximo de 2000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución
(303-313 E.C.) y un estimado total de 4000. Kenneth Humphreys afirma en un
cuadro detallado que las persecuciones llevadas a cabo por el poder romano se
produjeron en períodos intermitentes y muy restringidos.
Una vez legalizado el cristianismo con el Edicto de Milán, los cristianos, alentados
primero por los privilegios que les garantizó Constantino I y luego por la

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declaración del cristianismo como religión exclusiva del Imperio romano que
promulgó Teodosio en el 380 d. C. mediante el Edicto de Tesalónica, expandieron
la nueva religión por el mundo pagano.
Los cristianos han perpetrado asimismo numerosas y sangrientas persecuciones.
En tiempos antiguos, las turbas cristianas solían hostigar a los paganos y
destruían sus templos, incluso con apoyo del poder civil.
Los cristianos no solo han perseguido a seguidores de otras religiones, sino
también a otros cristianos. Bizancio suprimió las iglesias no calcedonias; los
ejércitos de las Cruzadas saquearon Bizancio; protestantes y católicos pelearon
en la Guerra de los Treinta Años. También se pueden mencionar la caza de
brujas al principio de la Europa moderna.
Siglos XX y XXI
Antonio Socci estimó que alrededor de 70 000 000 de cristianos fueron asesinados
por su fe en dos milenios, de los cuales 45 500 000 (es decir, 65% del total) fueron
muertos en el siglo XX por su condición de cristianos. Solo en España, durante la
Guerra civil de 1936-1939, fueron asesinados más de 6800 eclesiásticos. Los
datos de Socci, sin embargo, han sido cuestionados por distintos estudiosos
quienes apuntan a que las cifras dadas por Socci son un cálculo personal, no
diferencia entre perseguidos por razones políticas y aquellos por razones
religiosas y utilizan fuentes como la World Christian Encyclopedia.
Igualmente ha habido quejas sobre discriminación en diferentes contextos, tanto
por parte de cristianos como en contra de cristianos. Como ejemplos actuales se
pueden nombrar: las restricciones gubernamentales griegas y rusas para las
actividades religiosas no ortodoxas; la violencia antiaborto en Estados Unidos y la
problemática de entrada a Irlanda del Norte, respectivamente.
Según un informe publicado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, alrededor de 350
millones de cristianos sufren persecución o discriminación religiosa en el mundo.

Críticas al cristianismo
A lo largo de la historia, muchas personas han realizado críticas al cristianismo, a
las iglesias cristianas y a los propios cristianos. Algunas críticas van
especialmente dirigidas a los creyentes, a las enseñanzas o a la interpretación de
las Escrituras. La respuesta de estas críticas por parte de los cristianos se
denomina apologética cristiana.

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CONCLUSIONES

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Bibliografía

La Biblia
ASIMOV, Isaac, Guía de la Biblia: Nuevo Testamento. ISBN 978-84-01-45083-
9 y Guía de la Biblia: Antiguo Testamento. ISBN 978-84-01-45082-2. Ambas por
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RUSE, Michael. ¿Puede un darwinista ser cristiano?: la relación entre Ciencia y
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