FIJACIÓN ÓSEA
DEFINICIÓN
Operación que permite mantener en una posición fija a un órgano excesivamente móvil o a los
distintos fragmentos óseos provocados por una fractura.
Método que consiste en consolidar una preparación para que pueda ser observada al
microscopio manteniendo su estructura primitiva
TIPOS DE ESTABILIZACIÓN DE FRACTURAS:
A. FIJACIÓN EXTERNA DE HUESO:
Los fijadores o tutores externos son armazones especiales fijados al hueso con tornillos
(generalmente atraviesa por completo el hueso), los cuales son insertados proximal y
distal al foco de fractura, se los une con una estructura externa que alinea e inmoviliza a
la fractura y se mantienen en posición a través de una conexión a un armazón portátil
para proporcionar estabilidad a toda la estructura.
INDICACIONES de TUTORES EXTERNOS:
Estabilización de fracturas difíciles o imposibles de estabilizar mediante yesos.
Tracción o fijación interna. Se aplica en fractura expuesta o infectada, fractura
acompañada con quemaduras severas, fractura conminuta, entre otras indicaciones.
El tiempo de permanencia del tutor externo varia para cada paciente, en general se deja
colocado como mínimo 4 semanas. Durante una o más semanas la extremidad se
mantiene elevada para disminuir la tumefacción. Cuando se ha comenzado a formar el
callo óseo y han curado las lesiones de partes blandas, el traumatólogo puede retirar el
fijador externo y colocar férula o yeso, o puede dejar los clavos y fijarlos con yeso.
PROCEDIMIENTO:
Incluye la inserción de clavos percutáneos proximal y distalmente a la fractura y la
colocación de un armazón que conecta los clavos externamente. Los clavos están
colocados internamente salvo en la parte que conecta con el dispositivo externo. Estos
aparatos pueden usarse para mantener una fractura reducida o para ayudar al cirujano en
la reducción de una fractura.
La fijación ósea externa facilita mucho el manejo de lesiones múltiples. Este tipo de
tratamiento se utiliza por ejemplo:
- Cuando hay graves heridas abiertas con tejido blando dañado extensamente.
- En fracturas conminutas de muñeca.
- En fracturas pélvicas desplazadas.
- En fracturas cervicales.
El aparato de fijación externa debe mantenerse hasta que la curación de los tejidos
blandos esté asegurada y la cicatrización de la fractura haya avanzado lo bastante para
mantener la estabilidad de los fragmentos.
Una vez alcanzada la curación del tejido blando, puede realizarse la fijación rígida
interna.
CUIDADOS DE ENFERMERIA DEL FIJADOR EXTERNO:
- El paciente debe evitar cargar el peso del cuerpo sobre la pierna lesionada hasta que
las partes blandas hayan cicatrizado por completo y la fractura siga un proceso de
curación adecuado. Aun estando la fractura bien estabilizada, la carga puede
provocar desplazamientos de las partes blandas alrededor de los clavos.
- El cuidado del tornillo para evitar la infección es importante cuando se emplean
estos aditamentos. No se debe formar costras en el sitio del tornillo y el fijador debe
mantenerse siempre limpio.
- Se alientan los ejercicios activos dentro de los límites del daño tisular.
- La enfermera debe estar alerta de problemas potenciales debido a la presión por el
mismo sobre la piel, en nervios y vasos sanguíneos y prevenir la lesión inducida por
el aparato al cubrir cualquier punto agudo del fijador o tornillos.
- El paciente debe realizar ejercicios de movilización.
- Administrar medicación analgésica según indicaciones (generalmente sólo
necesitara medicación vía oral ya que el tutor externo estabiliza la fractura con
seguridad).
- Al disminuir la tumefacción se puede comenzar con la movilización activa.
- Al curar los clavos observe las características de la piel alrededor de estos en busca
de tumefacción, enrojecimiento, dolor, presencia de secreciones que nos indique
una infección en este sitio.
- Cure los clavos siguiendo un sentido de proximal a distal. Primero de un lado de la
pierna y luego del otro. Cuando haya completado el cuidado de los clavos limpie la
estructura externa del fijador con un apósito estéril con agua estéril.
- Cubrir la punta de los clavos con tapones para evitar lesiones con los mismos.
- Los fijadores facilitan la comodidad del paciente, movilidad temprana, ejercicio
activo para las articulaciones adyacentes no afectadas y poco tiempo de
hospitalización. Además, se reducen al mínimo las complicaciones relacionadas la
inmovilidad.
- El paciente puede asustarse por la forma y tamaño del fijador, hay que explicarle
que solo es temporal (aunque es posible que se extienda hasta un año).
- Se le debe explicar cual es el propósito de este aparato, que es la de estabilizar en
forma segura la fractura que sufrió y que sentirá menos molestias que otro
dispositivo de inmovilización.
- Indique que avise cuando note parálisis, hormigueos, calambres, cambios de color
en la piel o pérdida de movilidad de los dedos.
- El paciente debe realizar ejercicios de fortalecimiento muscular y mejorar el grado
de movilidad de las articulaciones adyacentes a la lesión, también para la pierna
sana.
- Explicar que el contacto de las partes blandas con el clavo produce una secreción
serosa clara, incolora e inodora que se seca formando costras alrededor de los
clavos.
- Esta secreción se intensificara al aumentar la movilidad.
- Recomiende que no toque ni mueva las tuercas ni los tornillos ya que solo el
traumatólogo puede ajustar la fijación según necesidad.
- Explique que si el clavo se afloja altera la alineación y la inmovilización del hueso.
B. FIJACIÓN INTERNA DE HUESO:
Consiste en la inserción quirúrgica de implantes metálicos como ser clavos o tornillos
metálicos, a veces combinados con placas y tornillos, alambres, vástagos, etc.
Estos sirven como férulas internas que mantienen la alineación y la unión del hueso
lesionado mientras se consolida.
Una vez que el traumatólogo ha decidido realizar una fijación interna valorara el ángulo y
localización de la línea de fractura, luego elegirá el dispositivo de fijación que una los
fragmentos óseos con seguridad y al mismo tiempo, ocasione la menor lesión ósea y tisular
durante su inserción.
Se utiliza la fijación interna en pacientes con fractura intraarticular, fractura desplazada de
un hueso largo, fractura abierta debida a un traumatismo múltiple, fractura de cuello
femoral o humeral en pacientes ancianos con descalcificación leve.
No se debe utilizar la fijación interna en fracturas conminutas, ya que el hueso no tiene
suficiente firmeza para una buena fijación, en una fractura de un hueso muy debilitado por
la osteoporosis.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO (FIJACIÓN INTERNA)
PREOPERATORIO PARA FIJACIÓN INTERNA.
Algunos tipos de fracturas necesitan una rápida reparación, ya sea por la complejidad de
la fractura o por su localización, lo que requiere una fijación interna. Lo ideal es que el
paciente no tenga un periodo preoperatorio muy prolongado por las complicaciones que
conlleva la inmovilización, pero la realidad en los hospitales públicos se contrapone con
la medicina privada o de obras sociales, ya que el paciente puede pasar periodos de
tiempo prolongados hasta que se completa el material de fijación interna, mientras que
en el sector privado el periodo de espera es breve (el paciente o su mutual provee los
implantes o elementos de fijación interna).
PREOPERATORIO MEDIATO.
En el preoperatorio mediato se evaluaran los aparatos cardiovascular y respiratorio,
solicitando electrocardiograma y examen cardio vascular en especial si el paciente
presenta afecciones cardiovasculares (IAM, Angina, arritmias, etc.). También se
solicitara una espirometría, en especial en pacientes con afecciones respiratorias
(insuficiencia respiratoria, EPOC, infecciones respiratorias en curso etc.).
Examen de laboratorio donde se solicita, proteinograma, coagulograma, hemograma
completo, hematocrito y otras determinaciones que el cirujano crea conveniente.
Es importante prestar atención a los trastornos inherentes a la vejez, déficit nutricionales
(se administra dieta hiperproteica e hipercalorica), observar si hay lesiones lesiones
cutáneas, enfermedades vasculares, metabólicas (diabetes, hipotiroidismo, etc.)etc. El
detectar y compensar estas patologías, permite compensar y llevar al paciente a cirugía
en mejores condiciones generales.
Si se sospecha de una osteoporosis marcada se solicitará resonancia magnética o
densitometría ósea para establecer el grado de descalcificación del hueso a fin de
prevenir complicaciones intra y postoperatorias.
PREOPERATORIO INMEDIATO.
En el preoperatorio inmediato se prestara importancia a los controles vitales, balance
hidroelectrolitico, profilaxis de trombosis venosa profunda, con heparina de bajo peso
molecular o vendaje elástico (la heparina debe suspenderse su administración 12 hs.
Antes y 12 horas posteriores a la cirugía, para disminuir la incidencia de sangrado
postoperatorio). La preparación de la piel es importante ya que disminuye la carga
bacteriana reduciendo de este modo las infecciones quirúrgicas, esto se realiza con una
higiene corporal y del sitio donde se realizara la cirugía, utilizando antisépticos como la
yodo povidona al 5 %, clorexidina jabonosa entre otros, el día de la cirugía se bañara
por completo al paciente en dos oportunidades la primera 8 hs. antes y la segunda 1 h.
antes de la cirugía.
La dieta en el preoperatorio será liquida las 12 hs. previas a la cirugía y dieta “cero” las
6 horas restantes a fin de evitar bronco aspiraciones entre otras complicaciones.
La limpieza mecánica del colon, mediante la utilización de enema de limpieza o
especial si se requiere, el día anterior a la cirugía (si se realiza previo a la cirugía se
corre el riesgo de que el paciente presente una relajación de esfínter y evacue durante la
cirugía o en el postoperatorio inmediato y contamine la herida quirúrgica).
Se le explicara al paciente y a la familia en que consiste la operación que se le va a
efectuar, el tiempo aproximado de duración de la misma, la posibilidad de colocación en
el sitio quirúrgico de un drenaje (hemosuctor) y la función del mismo.
Evaluar el dolor que presenta el paciente en la región lesionada.
Enviar a quirófano todos los elementos descartables solicitados por el cirujano.
Controlar parámetros vitales y precauciones generales para un paciente qu e va a
cirugía.
CUIDADOS POSTOPERATORIOS INMEDIATOS
Para reducir el edema mantenga la extremidad operada elevada para favorecer el
retorno venoso.
Observe el color y la temperatura de la piel de la extremidad. La palidez, cianosis y
frialdad son indicios de disminución circulatoria y deben comunicarse rápidamente.
La presencia de olor fétido esta indicando una infección por debajo del yeso.
Si el paciente presenta parestesia (sensación subjetiva experimentada como
entumecimiento, hormigueo o cesación de pinchazo) indica compromiso nervioso por
presión. se debe informar al medico y si es muy intenso se debe abrir los extremos del
yeso para disminuir la compresión.
Observe la presencia de manchas (sangre, secreciones) en el aparato enyesado, marque
la zona (con una lapicera se marca el contorno de la mancha) y controlar si progresa la
mancha.
En el lugar de la cirugía se realiza una “ventana” en el yeso, una vez que el mismo este
fraguado, y con ello tener acceso a dicha zona.
Controlar la inserción y que el hemosuctor no se desplace, observar si no presenta
perdida peri drenaje.
Administrar la medicación según indicación medica