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Libertad y Ética según Aristóteles

El documento discute los conceptos de libertad y determinismo según Aristóteles. Explica que la libertad es fundamental para la ética ya que sin ella la moral no tendría sentido. Luego describe varias posiciones sobre el determinismo como el psicológico, el telurismo y el fatalismo, y también explica brevemente el indeterminismo y diferentes enfoques sobre la valoración moral y los límites de la libertad. Finalmente, distingue entre libertad y libertinaje señalando que la libertad implica respeto por los demás y asumir las consecuencias de los

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Libertad y Ética según Aristóteles

El documento discute los conceptos de libertad y determinismo según Aristóteles. Explica que la libertad es fundamental para la ética ya que sin ella la moral no tendría sentido. Luego describe varias posiciones sobre el determinismo como el psicológico, el telurismo y el fatalismo, y también explica brevemente el indeterminismo y diferentes enfoques sobre la valoración moral y los límites de la libertad. Finalmente, distingue entre libertad y libertinaje señalando que la libertad implica respeto por los demás y asumir las consecuencias de los

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Ariel Veras

2-12-1521

Actos voluntarios e involuntarios según Aristóteles


Si alguno, no ignorándolo, ejecuta actos por los que se hará injusto, será pues injusto
voluntariamente. Mas, así como es irracional sostener que el que comete injusticia no quiere ser
injusto, o que el entregado al libertinaje no quiere ser libertino, así también una vez en tal estado
no dejará de ser injusto y no llegará a ser justo, aunque lo quiera, como tampoco el enfermo por
sólo desearlo se podrá sano.

Problema de la libertad
La obligación moral y la realización del acto moral no pueden ser realizadas sin presuponer la
libertad.

El tema de la libertad tiene una decisiva importancia en la ética, ya que sin ella esta disciplina es
prácticamente imposible. Si no es factible hablar de libertad, entonces la moral queda anulada, y
lo mismo puede decirse de una ciencia, como la ética, encargada de reflexionar sobre ella. La
libertad es la conditio sine qua non de la ética, esto es, su condición de posibilidad.

Aunque la libertad es el clima donde respira la ética, se presenta un problema sumamente difícil,
escabroso: ¿acaso existe la libertad?, ¿qué es la libertad?, ¿cómo es posible hablar de libertad en
un mundo donde todo está determinado? ¿Será el hombre como una máquina, como un gran reloj
estúpido que tiene la impresión de estar actuando libremente, pero cuyos movimientos están
completamente controlados por los engranes y pesas que tiene dentro?

Las doctrinas que tratan de responder estas interrogantes son fundamentalmente las siguientes:

Determinismo

El determinismo parte del principio de que todos los acontecimientos están causados, tienen un
antecedente. Según el determinismo los mundos natural y humano están regidos por el principio
de causalidad (a toda causa corresponde necesariamente un efecto). Un acontecimiento es un
cambio o persistencia de estado o posición; estar causado significa que los acontecimientos están
de tal manera conectados con algún acontecimiento precedente, que, si éste no hubiera ocurrido,
aquél tampoco habría sucedido.

A finales del siglo pasado y comienzos del actual, con el desarrollo de la psicología y la
sociología, el determinismo se manifiesta en el ámbito de lo humano. Así, el psicólogo
estadounidense B. F. Skinner escribe una obra con el título: Más allá de la libertad y la dignidad,
donde sostiene que "el comportamiento de una persona está determinado por la dote hereditaria y
por las circunstancias ambientales", de tal manera que no es el individuo, sino el medio, el
responsable del comportamiento humano. Según Skinner es posible reducir el comportamiento a
un mecanismo susceptible de control.

El determinismo presenta una serie de modalidades que pueden resumirse de la siguiente manera
(estas modalidades son reductivismos):

Determinismo psicológico

Considera que la base de todas las acciones, aun de aquellas más aparentemente voluntarias, se
funde y forja en lo inconsciente. Dentro del determinismo psicológico puede citarse la teoría que
afirma que los temperamentos humanos dependen de la secreción glandular interna. Así, Cannon
afirma que si se suministran artificialmente las sustancias segregadas por las glándulas
endocrinas, puede producirse un cambio profundo en el temperamento y en el carácter.

Telurismo

Según esta corriente no puede hablarse de libertad, ya que el comportamiento humano encuentra
su explicación en el medio que rodea al hombre; parte de la premisa de que "el hombre es hijo
del medio". El hombre se encuentra regido por el clima, la altitud, el régimen pluvial; en suma,
por el marco geográfico. Según el telurismo, la naturaleza opera fatalmente sobre el hombre y lo
determina; así, las montañas, llanuras y selvas hacen del hombre lo que es.

Indeterminismo

El indeterminismo es la doctrina opuesta al determinismo. Si el determinismo, como se vio,


enseña que todo está determinado, el indeterminismo niega rotundamente esta determinación,
pues hay algún acontecimiento B que no está conectado con un acontecimiento A tan
íntimamente que, dado A, necesariamente deba ocurrir.

Una de las razones en que se apoya el indeterminismo descansa en la convicción de que las
ciencias naturales en la actualidad se han abocado hacia un indeterminismo; por ejemplo, el caso
del indeterminismo físico. Los físicos muestran ahora que las afirmaciones descriptivas sobre la
forma de comportamiento de los cuerpos son realmente afirmaciones de carácter estadístico.

En ética el indeterminismo adopta la forma de un libertarismo, según el cual no hay nada


necesario, el hombre puede actuar en forma totalmente distinta de como lo hace, incluso puede
obrar en contra de su propio carácter y convicciones, como dice Campbell. El indeterminismo
surge como una reacción contra el determinismo, pero lo cierto es que coincide con él, toda vez
que niega la conducta libre, voluntaria y responsable.
Fatalismo

Más radical que el determinismo es el fatalismo; esta doctrina afirma que en definitiva el hombre
no es libre, puesto que su comportamiento está escrito de antemano por un destino. Los griegos
llamaban moira al destino inexorable, que mueve la voluntad de los hombres como si éstos
fueran títeres movidos al capricho de los dioses o del hado. Una persona fatalista es la que piensa
que lo que le ocurre ha de suceder necesariamente y que es inca- paz de evitarlo. En el fatalismo
el hombre se encuentra desamparado, lo único que puede hacer es esperar qué ocurre.

Hacia un concepto de libertad

La libertad consiste en el dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado
en el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es necesariamente un producto de la
evolución histórica.

La libertad no consiste en el sueño de independencia respecto a las leyes naturales, sino en el


conocimiento de estas leyes y en la posibilidad que éste abre de hacerlas actuar sistemáticamente
con vistas a fines determinados. La libertad consiste, pues, en el control sobre nosotros mismos y
sobre la naturaleza exterior, que se funda en el conocimiento de la necesidad natural; es, por
consiguiente, necesariamente un producto del desarrollo histórico.

Límites y obstáculos de la libertad

Ya vimos la decisiva importancia que el problema de la libertad tiene en la ética, pues si no se


concibe al ser humano como libre para decidir y actuar, no tendría ningún sentido hablar de un
comportamiento moral. El concepto de libertad entraña dos aspectos: la libertad de querer y la
libertad de actuar; muchas veces algo que se quiere no puede ser realizado por múltiples
circunstancias. "Un hombre de Estado puede emprender una reforma radical en la vida
económica de su país y fracasar en su intento, por causas imprevistas. Aquí, manifiesta- mente,
hubo un acto volitivo, indiscutible libertad de opción, y, sin embargo, faltó la libertad de obrar, la
posibilidad de sacar avante sus ideas de política económica."

Problemas de la valoración Moral

LA VALORACIÓN MORAL es el hecho de atribuir un valor a una acción humana determinada.


La voluntad es la que aprueba o repudia.

La valoración no tiene carácter abstracto, sus elementos son: sujeto que valora, objeto de la
valoración y juicio de valor.

· HEDONISMO •El bien consiste en el placer

· EUDEMONISMO •Lo bueno en la felicidad

· UTILITARISMO Lo bueno consiste en lo útil. Individualismo, altruismo, social


· FORMALISMO lo bueno reside en una ley moral

· VITALISMO Lo bueno radica en la vida y en todo aquello que la desarrolle.

· PERFECIONISMO Considera que el fin ético de la vida es la perfección moral.

El problema de la libertad 

El tema de la libertad tiene una decisiva importancia en la ética, ya que sin ella esta disciplina es
prácticamente imposible. Si no es factible hablar de libertad, entonces la moral queda anulada, y
lo mismo puede decirse de una ciencia, como la ética, encargada de reflexionar sobre ella. La
libertad es la conditio sine qua non de la ética, esto es, su condición de posibilidad.

Diferencia entre libertad y libertinaje 

a diferencia entre libertad y libertinaje radica en que en libertad existe el respeto por los
otros además de asumir las consecuencias que conllevan los actos y palabras ejercidos en
libertad.

El libertinaje es usar y abusar de la libertad sin tener en cuenta a los demás ni a las consecuencias
provocadas asociadas generalmente, pero no solo, a los valores éticos y morales de cada
sociedad.

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