Obra
El grito es una obra del pintor noruego
Edvard Munch, cuyo título original es
Skrik (Scream en inglés). Debido a su
fuerza expresiva, esta pintura es
considerada un antecedente del
movimiento expresionista. El grito es el
cuadro más famoso de Munch, quien
realizó diferentes versiones del mismo
a lo largo de los años.
La versión original y más famosa,
terminada en 1893, se encuentra en la
Galería Nacional de Oslo, Noruega.
Otras dos versiones se encuentran en
el Museo Munch de la misma ciudad; y
una cuarta, recientemente vendida en
subasta a un precio récord, pertenece a
una colección privada.
Aparentemente Edvard Munch fue inspirado una tarde en que paseaba junto con dos
amigos por un mirador de la colina Ekeberg, desde donde se podía apreciar el paisaje
de Oslo. Munch escribió en su diario en 1891:
Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo
sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho (...)
Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis
amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito
interminable atravesaba la naturaleza.
El cuadro La desesperación (1892), previo a El grito, retrata precisamente ese
momento. En él, aparece en primer plano un hombre con sombrero de copa de medio
lado, en actitud contemplativa, en un escenario similar.
En los años sucesivos, Munch probaría nuevas variantes de este cuadro, y llega a pintar
cuatro diferentes versiones. La pintura original sería expuesta en 1893 como parte de
un conjunto de seis pinturas titulado Amor, que representaba las distintas fases de un
idilio. El grito había sido concebido con la idea de colocarlo en la última etapa, la de la
angustia y la desesperación.
Una de las versiones de El grito fue subastada en mayo de 2012 en la ciudad de Nueva
York. El ganador de la subasta pagó un precio de 119,9 millones de dólares, lo que
supone una de las cifras más altas pagadas por una obra artística a lo largo de la
historia.
Autor
Edvard Munch, pintor y grabador noruego. La
estilización de la figura, la prolongación de las
líneas y, en ocasiones, el intenso dramatismo y
la intensidad cromática, hicieron del estilo
pictórico del noruego Edvard Munch uno de los
modelos estéticos del expresionismo de las
primeras décadas del siglo XX.
Sufrió muy joven la pérdida de sus seres
queridos, y la muerte, que inundo su niñez, lo
acompañaría durante toda su vida,
convirtiéndose en uno de los temas recurrentes
en sus obras. En 1885 llevó a cabo el primero de sus numerosos viajes a París, donde
conoció los movimientos pictóricos más avanzados y se sintió especialmente atraído
por el arte de Paul Gauguin y Henri de Toulouse-Lautrec. No tardó en crear un estilo
sumamente personal, basado en acentuar la fuerza expresiva de la línea, reducir las
formas a su expresión más esquemática y hacer un uso simbólico, no naturalista, del
color, y de ahí su clasificación como pintor simbolista.
De 1892 a 1908 vivió en Alemania, sobre todo en Berlín, aunque hizo frecuentes viajes
a Noruega y París. En Berlín presentó en 1892 una exposición que tuvo que ser retirada
por el escándalo que suscitó y que dio pie a la creación de la Secesión Berlinesa. En
Noruega contó pronto entre sus amistades con importantes personalidades políticas y
literarias y tuvo particular afinidad con el realismo social del dramaturgo Henrik Ibsen,
para quien realizó los escenarios y el vestuario de la obra Peer Gynt en 1896.
En 1908 Edvard Munch, después de una tormentosa relación sentimental y víctima del
alcohol, sufrió una grave enfermedad nerviosa, por lo que tuvo que ser recluido en el
psiquiátrico del doctor Jacobsen, en Copenhague, del que salió completamente
restablecido. En 1908 volvió definitivamente a Noruega, donde recibió algunos
encargos oficiales (pinturas del paraninfo de la Universidad de Oslo) y pasó sus últimos
años en soledad. Munch llegó a la ciudad de Oslo todas las obras que conservó hasta
su muerte, acaecida en 1944.