Defensa maniaca Según M. Klein.
- 'Se desarrollan durante la posición
depresiva como defensa contra la experiencia de ansiedad depresiva, culpa y
pérdida. Se basan en la negación omnipotente de la realidad psíquica, y las
relaciones objetales se caracterizan por triunfo, control y desprecio'. Segal H,
"Introducción a la obra de Melanie Klein", Buenos Aires, Paidós, 1987, pág.
122. Según M. Klein.- 'La organización de DM incluye mecanismos que ya se
pusieron de manifiesto durante la etapa esquizo-paranoide (mecanismo de
disociación e idealización, negación y control omnipotente), pero durante la
etapa depresiva adquieren características especiales. En el primer caso
estaban dirigidas a impedir un ataque aniquilante al yo; ahora tienen como
finalidad defender al objeto de los ataques ambivalentes del yo, y a éste de las
ansiedades y de la culpa depresivas'. 'En la situación depresiva el bebé logra
una nueva relación con la realidad y descubre situaciones importantes, a saber:
1) su dependencia de la madre, a la que teme haber perdido por su agresión;
2) el valor que ella tiene para él; 3) su ambivalencia, sus deseos agresivos,
voraces de destruírla y sus sentimientos de necesidad y deseos de preservarla.
Como consecuencia surgen intensos sentimientos de culpa depresiva, temor
de perder a la madre necesitada, miedo de haberla destruído ya, preocupación
y necesidad de repararla'. 'Las defensas maníacas son un intento de evitar el
proceso de intenso dolor y sufrimiento psíquico que estos descubrimientos
implican. La experiencia depresiva se vincula con el conocimiento de la
existencia de un mundo interno y de la posesión de un objeto valorado al que
se necesita. Por eso, las DM se dirigen a evitar y negar este conocimiento
huyendo hacia el mundo exterior, y negando, evitando o invirtiendo la
dependencia del objeto, la ambivalencia, la preocupación y la culpa'. 'Una
característica especial de la defensa maníaca es la identificación del yo con el
objeto idealizado: el yo se fusiona y confunde con este objeto parcial,
omnipotente, lleno de vida, de poder y alimento, se 'infla' por la fantasía de
haber devorado al objeto idealizado ('la luz del objeto idealizado cae sobre el
yo') , en tanto las características sufrientes, desprotegidas, necesitadas,
dependientes del propio yo, son depositadas en los objetos externos. La DM
implica entonces la utilización de mecanismos de identificación proyectiva: las
características proyectadas son las de un 'necesitado' y 'hambriento', mientras
que las características asumidas por el yo son las de un 'pecho lleno', 'nutricio', que se
autoabastece'. 'En una relación maníaca de objeto participa una triada de sentimientos
tendientes a negar los logros de la situación depresiva. Esta triada está constituída por el
control, el triunfo y el desprecio que se corresponden simétricamente con los sentimientos
depresivos de valorar el objeto, depender de él, temer perderlo y sentirse culpable'. En este
punto, Piccolo cita a H. Segal: 'Controlar al objeto es una manera de negar la dependencia de
él, pero al mismo tiempo es una manera de obligarlo a satisfacer necesidades de dependencia,
ya que un objeto totalmente controlado es hasta cierto punto un objeto con el que se puede
contar'. El triunfo es la negación de sentimientos depresivos ligados a la valoración e
importancia afectiva otorgada al objeto. Se vincula con la omnipotencia y tiene dos aspectos
importantes. Uno de ellos se relaciona con un ataque primario infligido al objeto y el triunfo
experimentado al derrotarlo (en especial cuando el ataque está fuertemente determinado por
la envidia). Además el triunfo se incrementa como parte de las DM porque sirve para
mantener a raya los sentimientos depresivos que, de otra manera, surgirían (tales como sentir
nostalgia por el objeto, extrañarlo y echarlo de menos). Desprecio hacia el objeto es también
negar cuánto se lo valora; actúa como defensa contra las experiencias de pérdidas y culpa. Un
objeto despreciable no merece que uno sienta culpa por él y el desprecio hacia semejante
objeto se convierte en justificación para seguir atacándolo'. Piccolo retoma aquí señalando que
'la DM intenta negar la situación depresiva y el trabajo de duelo, pero prepara el camino para
un nuevo colapso depresivo ya que implica en sí un nuevo ataque sádico al objeto, al que se
devora, desprecia y despoja del poder, del que se apropia el yo para controlarlo. El incremento
de los sentimientos de desprecio motivados por la envidia subyacente interfieren el desarrollo
normal, en la medida en que impiden el proceso de duelo'. Piccolo E., 'Defensas en los tests
gráficos', Editorial Paidós. Las defensas maniacas se desarrollan como defensa contra la
experiencia de ansiedad depresiva, culpa y pérdida. Incluye mecanismos que ya se pusieron de
manifiesto durante la etapa esquizo-paranoide, pero durante la etapa depresiva adquieren
características especiales. En el primer caso estaban dirigidas a impedir un ataque aniquilante
al yo; ahora tienen como finalidad defender al objeto de los ataques ambivalentes del yo, y a
éste de las ansiedades y de la culpa depresivas. Las defensas maniacas se dirigen a evitar y
negar la conflictiva depresiva huyendo hacia el mundo exterior, y negando, evitando o
invirtiendo la dependencia del objeto, la ambivalencia, la preocupación y la culpa. Una
característica especial de la DM es la identificación del yo con el objeto idealizado . Implica
entonces la utilización de mecanismos de identificación proyectiva : las características
proyectadas son las de un "necesitado" y "hambriento", mientras que las características
asumidas por el Yo son las de un "pecho lleno", "nutricio", que se autoabastece".