RESUMEN FALLOS ADMINISTRATIVO
Fallo Fernández Arias c Poggio (criterio aplicado hoy en día)
Los herederos de Poggio interponen un recurso de hecho ante la CSJN ante una
resolución de la Cámara Paritaria de Arrendamientos Rurales (creadas por las Leyes
13.246, 13897 y 14.451) que los obligaba a desocupar el predio arrendado.
La Corte en principio refiere que las Cámaras Paritarias de Arrendamiento rural son
ORGANOS ADMINSTRATIVOS QUE EJERCEN FUNCIONES JURISDICCIONALES
(es decir que actúan como jueces, dictando sentencias), PERO esos órganos ( así
como otros que fueron creados por leyes argentinas) deben actuar con ciertas
limitaciones y la principal de ellas es que deben permitir la REVISION JUDICIAL para
evitar que tengan un control arbitrario y discrecional del asunto, es decir deben
posibilitar al menos una instancia judicial pues sino estarían violando el art. 18 de la
CN ( derecho al juez natural ).
En definitiva, la decisión de esos órganos administrativos para ser válida debe tener un
control judicial suficiente (tienen que permitir a los litigantes el acceso a la justicia
pues no pueden dar una solución final sin poder ser revisada, cuando estén en juego
hechos y derechos controvertidos), SALVO que entre las partes acuerden que esa
será la decisión final - la del órgano administrativo (jurado en un concurso de belleza)-
y NO se trate de derechos irrenunciables.
La sentencia declaró la INVALIDEZ de LA ORGANIZACIÓN DE LAS CAMARAS
PARITARIAS DE ARRENDAMIENTOS RURALES.
Es compatible con la CN la creación de órganos, procedimientos y jurisdicciones
especiales de índole administrativa destinados a hacer más efectiva y expedita la tutela
de los intereses públicos.
No obstante, el pronunciamiento jurisdiccional emanado de órganos administrativos
queda sujeto a control judicial suficiente (su extensión depende del caso en concreto).
En casos como el de autos, control judicial suficiente es: a) reconocimiento a los
litigantes del derecho a interponer recurso ante los jueces ordinarios; b) negación a los
tribunales administrativos de la potestad de dictar resoluciones finales en cuanto a los
hechos y al derecho controvertidos, con excepción de los supuestos en que, existiendo
opción legal, los interesados hubiesen elegido la vía administrativa, privándose
voluntariamente de la judicial.
La posibilidad de deducir REX basado en inconstitucionalidad o arbitrariedad no
satisface las exigencias. Por eso, en el caso, se declara la invalidez de los dos tribunales
administrativos, revocando la sentencia apelada.
Fallo Angel Estrada (criterio judicialista)
La empresa ANGEL ESTRADA S.A. hizo un reclamo ante el ENRE (órgano
administrativo) para que le fije un resarcimiento a cargo de EDESUR ante la falta de
suministro reiterados y baja tensión que lo obligó a alquilar maquinarias y que le
abonen los sueldos de sus empleados.
En la etapa administrativa el ENRE resolvió que en virtud del contrato de concesión
que vincula a EDESUR con el Estado, ese Organismo sólo podía aplicarle las
MULTAS por falta de suministro que están previstas en esos contratos, pero NO fijar
una indemnización por el reclamo que hacía (daños y perjuicios) ya que únicamente
el contrato de concesión establece multas (responsabilidad contractual) y esa era la
única indemnización que existía para los usuarios.
Que los reclamos de daños y perjuicios (responsabilidad extracontractual) SOLO
podían hacerlo terceros que no estuvieran vinculados por contrato a Edesur.
Estrada recurre a la Cámara Federal, que le da la razón y le ordenan al ENRE para
que fije los daños y perjuicios.
El ENRE interpone un recurso extraordinario ante la CSJN y ésta resuelve que
EDESUR es responsable de los daños y perjuicios y el usuario tiene derecho a percibir
además de las multas que le fije el ENRE, los daños y perjuicios que ello le hubiere
provocado (falta de suministro, alquiler de máquinas, pérdida de producción etc.)
CSJN: Los arts. 18 y 109 CN prohíben en todos los casos al Ejecutivo ejercer funciones
judiciales. No son violados si los organismos de la administración dotados de
jurisdicción para resolver conflictos entre particulares son creados por ley, su
independencia e imparcialidad están aseguradas, el objetivo económico y político
tenido en cuenta por el legislador para crearlos es razonable y, además, sus decisiones
están sujetas a control judicial suficiente y amplio.
La atribución de la jurisdicción primaria a organismos administrativos se justifica
cuando la resolución de la controversia presuponga la familiaridad con hechos cuyo
conocimiento haya sido confinado por la ley a cuerpos expertos, debido a que su
dilucidación depende de la experiencia técnica de dichos cuerpos; o bien porque están
en juego los particulares deberes regulatorios encomendados por el Congreso a una
agencia de la administración; o cuando se procure asegurar la uniformidad y
consistencia en la interpretación de las regulaciones políticas diseñadas por la agencia
para una industria o mercado particular, en vez de librarla a los criterios heterogéneos
o aun contradictorios que podrían resultar de las decisiones de jueces de primera
instancia.
La determinación y condena al pago de los daños y perjuicios eventualmente derivados
del incumplimiento del contrato celebrado con el usuario debe considerarse fuera de
la jurisdicción especial atribuida al ENRE por el art. 72 ley 24.065.
La expresión “toda controversia” contenida en ese art. debe entenderse como
circunscripta a toda controversia válidamente sustraída por el Congreso a la
competencia de los jueces ordinarios. El poder para dirimir el reclamo de daños y
perjuicios planteado por el usuario con sustento en el derecho común resulta extraño
a las atribuciones conferidas al ENRE por el art. 72 ley 24.065. Tal poder no guarda
relación con los motivos tenidos en mira por el legislador al crear el ENRE.
ENRE carece de competencia para dirimir el conflicto planteado en autos con arreglo a
los principios contenidos en la legislación común.
Fallo Colegio Público de Abogados de CABA c Estado Nacional – PEN.
El Ejecutivo dictó el decreto 1204/01, que en sus arts. 3 y 5 releva a los abogados del
Estado de la obligación de inscribirse en la matrícula y de pagar el derecho fijo, que
impone la ley 23.187. Manifiesta que dictó ese decreto habilitado por el Congreso para
dictar disposiciones de carácter legislativo en virtud de la ley 25.414, de delegación de
atribuciones legislativas y emergencia pública.
CSJN: considera inválidos los artículos 3º y 5º del decreto 1204/01 en la medida que
pretenden relevar a los abogados del Estado de la obligación de inscribirse en la
matrícula que la ley 23.187 pone a cargo de la entidad y de pagar el derecho fijo
establecido por su artículo 51, pues dicho decreto constituye una disposición de
carácter legislativo dictada por el Presidente de la Nación fuera de las bases de la
delegación de facultades contenida en el artículo 1º, apartado I, inciso "f" de la ley
25.414- delegación de atribuciones legislativas y emergencia pública-, violando la
prohibición establecida en el artículo 99, inciso 3º, segundo párrafo de la Constitución
Nacional.
4 requisitos para dictar decretos delegados: i) que se limiten a materias determinadas
de administración o emergencia pública; ii) que se dicten dentro del plazo fijado para
su ejercicio; iii) que se mantengan dentro de las bases de la delegación que el
Congreso establezca; iv) que los decretos sean refrendados por el jefe de gabinete y
sometidos al control de la Comisión Bicameral Permanente.
La delegación sin bases está prohibida. Cuando las bases estén formuladas en un
lenguaje demasiado genérico e indeterminado, la actividad delegada será convalidada
por los tribunales si el interesado supera la carga de demostrar que la disposición
dictada por el Presidente es una concreción de la específica política legislativa que tuvo
en miras el Congreso al aprobar la cláusula delegatoria de que se trate.
En el caso, la parte demandada se limitó a argumentar que el decreto 1204/01
permitiría una reducción del gasto público y que, de este modo, cumplía con el fin
fijado por la ley 25.414, de aumentar la eficiencia de la administración. Aceptar el
argumento implicaría admitir que el Congreso habilitó al Presidente para derogar
cualquier norma con miras a lograr la reducción del gasto. Una interpretación como
esta introduce tal indeterminación en la ley 25.414 que la deja a la delegación
legislativa casi sin bases.
El decreto 1204/01 está fuera de la habilitación que el Congreso otorgó al Presidente.
Fallo Peralta diciembre 1990
El Sr. Peralta constituyó un plazo fijo con vencimiento el 3 de enero de 1990. Para esa
fecha el Poder Ejecutivo había dictado un Decreto 36/90 por el que sólo le devolvían
en efectivo A 1.000.000 y el resto en bonos (papeles)
El Sr. Peralta promovió una acción de amparo, rechazado en Primera Instancia, pero
revocada por la Cámara federal y apelada por el Estado Nacional ante la CSJN.
Que el decreto cuestionado, había sido dictado por el Ejecutivo en consonancia con la
Ley nacional de Emergencia económica (eran leyes dictadas por el Congreso en las
épocas de crisis económicas. Por esas leyes se suspendían las ejecuciones de juicios
contra el estado, se le pagaba en cuotas a los contratistas, se pagaba a muchos años,
se emitían bonos, etc, porque en definitiva el Estado no tenía plata para solventar los
gastos).
La Corte dice que ese decreto del se enrola en la categoría de las llamadas normas de
necesidad y urgencia y que la facultad del PE está relacionada con la división de
poderes. No hay que entender la división de poderes de la CN como algo estanco, en
el sentido que ninguno pueda entrometerse en las atribuciones del otro, sino que hay
que entender la cuestión en tiempo actuales, en los que el Estado tiene múltiples
funciones y actúa en múltiples ámbitos, que no fueron pensados por los legisladores
cuando dictaron la CN.
Dice que es válido el decreto, siempre y cuando sea ratificado por el Congreso y este
no adopte otra decisión y teniendo en cuenta el grave riesgo social imperante.
Que ante situaciones graves el Presidente puede actuar, pues debe asegurar la paz y
el orden social (facultad otorgada por la CN) y no cabe esperar la actuación de un
órgano pluripersonal como el Congreso para adoptar una decisión. Eso sí, su
actuación debe ser ratificada o al menos no contradicha por el Congreso por otras
disposiciones, En este caso el Congreso había ratificado y dictado normas acordes a
la que ahora se discute.
Que el fundamento de las leyes de emergencia es la necesidad de poner fin o
remediar situaciones de orden patrimonial, estableciendo quitas y esperas, pero
ello se hace para evitar un perjuicio mayor a toda la sociedad.
La norma en cuestión es una norma de “emergencia” que se dictó para poner fin a una
situación económica que perjudicó el sistema financiero argentino. Que el decreto
cuestionado se dictó en el contexto de una situación crítica que se relaciona con las
leyes de emergencia .
La Corte sostiene que no se viola el derecho de igualdad del art. 17 CN porque esa
norma se refiere a trato desigual de los que están en igual situación y en éste caso
están todos ( los depositantes) en la misma situación.
La corte rechaza la demanda dice que son válidos los poderes del legislador y
razonable el modo como lo ha ejercido, y aclara que el mérito, oportunidad o
conveniencia no es de su competencia decidir.