0% encontró este documento útil (0 votos)
739 vistas6 páginas

La Paz que Cristo Ofrece

El documento contrasta la paz del mundo con la paz en Cristo. La paz del mundo depende de circunstancias externas y es temporal, mientras que la paz en Cristo es una paz interior que sobrepasa las circunstancias y se basa en la fe y obediencia a Dios. El documento también explica cómo cultivar la paz de Dios diariamente a través de la oración, la comunión con el Espíritu Santo y el amor por la Palabra de Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
739 vistas6 páginas

La Paz que Cristo Ofrece

El documento contrasta la paz del mundo con la paz en Cristo. La paz del mundo depende de circunstancias externas y es temporal, mientras que la paz en Cristo es una paz interior que sobrepasa las circunstancias y se basa en la fe y obediencia a Dios. El documento también explica cómo cultivar la paz de Dios diariamente a través de la oración, la comunión con el Espíritu Santo y el amor por la Palabra de Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA PAZ DE CRISTO

En un mundo de agitación social, política y religiosa, ¿qué necesitas para tener paz? ¿Buenos amigos? ¿Una
familia amorosa? ¿Seguridad y protección? En ocasiones, pensamos que nuestra vida debe cumplir con
requisitos como esos para que en verdad podamos sentir paz. Sin embargo, la vida jamás será perfecta y
sencilla en todos los aspectos. Entonces, ¿cómo podemos afrontar las pruebas y sentir paz al mismo tiempo?

El mundo nos dice que solamente puede sentirse paz cuando no hay conflicto alguno; pero no es verdad. Por
medio de Su evangelio, Jesucristo nos proporciona una paz interior que sobrepasa la paz que ofrece el
mundo. Si confiamos en Él con fe, podemos sentir paz en cualquier circunstancia.

El Salvador enseñó: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27;). Las
siguientes son algunas de las formas en que la paz del mundo difiere de la paz de Jesucristo.

La paz del mundo La paz en Cristo


1. La paz debe llegar de forma instantánea; ¡no 1. En ocasiones tenemos que aguardar la paz; no obstante,
deberíamos tener que esperarla! “no te des por vencido… Confía en Dios y cree en las
2. No puedes hallar paz durante las dificultades. cosas buenas que están por venir”1.
3. La paz es la ausencia de guerra. 2. La paz puede llegar incluso en medio de las pruebas.
4. La paz se alcanza cuando vives tal como
quieres vivir. 3. La paz puede hallarse en cualquier circunstancia.
5. Admitir tus faltas y debilidades no trae paz.
6. La paz se logra al centrarte solamente en tus 4. La paz se alcanza al vivir el Evangelio y al obedecer los
propias necesidades. mandamientos.
7. La paz se obtiene al procurar la aprobación
de los demás. 5. El arrepentimiento sincero nos da paz. “Lo hermoso de la
8. Debemos tratar de alcanzar nuestra propia palabra arrepentimiento es la promesa de que se puede
paz individual. escapar de los viejos problemas, y de los viejos hábitos,
y de los viejos pesares, y los viejos pecados.
6. La paz llega al prestar servicio y al ser un pacificador
para los demás.

7. La paz se logra al procurar ser mejores discípulos de


Jesucristo.

8. “El tipo de paz que se promete como recompensa a la


rectitud… es el don prometido mediante la misión y el
sacrificio expiatorio del Salvador”

Significado de Juan 14:27

Con estas palabras, Jesús les confirmó a sus apóstoles que no debían preocuparse demasiado cuando
tuvieran problemas, sino que, como él, podrían tener paz interior con la ayuda de Dios.
¿Cómo era la paz que Jesús les dejaba, o les daba, a sus apóstoles? Jesús les daba su paz, es decir, la
misma que él sentía. Pero tener esa paz no significaba que estarían libres de problemas o sufrimientos (Juan
15:20; 16:33). Aunque a Jesús lo trataron injustamente y eso acabó en que lo ejecutaran, él sintió paz en su
mente y corazón (Lucas 23:27, 28, 32-34; 1 Pedro 2:23). Se sentía tranquilo y calmado porque sabía que
contaba con el amor y la aprobación de su Padre, Jehová a (Mateo 3:16, 17).
Jesús les dio paz a sus apóstoles al asegurarles que tanto él como su Padre los amaban y les daban su
aprobación (Juan 4:23; 15:9, 10; Romanos 5:1). Esa paz se basaba en la fe que tenían en Jesús como Hijo de
Dios, y eso los ayudó a dejar a un lado sus miedos y sus preocupaciones (Juan 14:1). Aunque Jesús ya no
estaría físicamente con ellos, les prometió que el espíritu santo de Dios les daría la confianza y la paz interior
que necesitaban (Juan 14:25-27). Así que los seguidores de Jesús podrían enfrentarse a situaciones difíciles
con valor, porque sabían que contaban con la aprobación y el apoyo de Jehová (Hebreos 13:6).
En la época en la que Jesús estuvo en la Tierra, la gente tenía la costumbre de desearle paz a otra persona
cuando se saludaban (Mateo 10:12, 13). Pero Jesús no solo les deseó paz a sus apóstoles, sino que les dio
paz. Es más, la paz que Jesús les daba es diferente de la paz que podría dar el mundo. b El mundo solo
puede ofrecer algo de paz a través de la relación con otras personas, la fama, las riquezas o la posición
social. Pero la paz de Jesús no depende de las circunstancias de la vida, sino que es una paz interna y
duradera.
Contexto de Juan 14:27
Jesús les dirigió estas palabras a sus apóstoles fieles la noche antes de morir. Les dijo que pronto los dejaría
(Juan 13:33, 36). Eso los entristeció mucho (Juan 16:6). Por eso, Jesús los consoló y les dio razones para no
estar preocupados.
INTRODUCCIÓN:
La paz de Dios hay que cultivarla, ya que de lo contrario podemos perderla fácilmente. La Biblia nos da los
principios para experimentar la paz de Dios todos los días:
¿Cómo podemos cultivar la paz de Dios diariamente?
I. HABLANDO CON DIOS LIBREMENTE (Fil. 4:6-7)
A. La Biblia dice que por nada debemos estar afanosos (preocupados de manera excesiva) Fil. 4:6
B. La palabra me invita a que le de a conocer al Señor mis peticiones en toda oración, ruego y acción
de gracias.
C. Cuéntale con confianza tus problemas al Señor y el te llenara de paz.

¿Cómo experimentar la paz de Dios diariamente?


II. CULTIVANDO LA COMUNION CON EL ESPIRITU SANTO
A. La paz es producida por el Espíritu Santo (Gal. 5:22)
B. A mayor cercanía tenemos con Espíritu Santo, mayor paz experimentamos.

¿Cómo experimentar la paz de Dios diariamente?


III. AMANDO LA PALABRA DE DIOS
A. “Mucha paz tienen los que aman tu ley” (Salmo 119:165)
B. Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera” (Is. 26:3)
C. “¡Oh si hubieras atendido a mis mandamientos (palabra)! Fuera tu paz como un rio…” (Is. 48:18)
CONCLUSION
La noche antes de la crucifixión Cristo les hizo una maravillosa promesa a sus discípulos: “La paz os dejo, mi
paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Jn 14.27).
No les prometió una vida cómoda ni tranquila. Todo lo contrario, les dijo que tendrían paz en su corazón
aunque estuvieran rodeados de dolor, dificultad e incertidumbre. Y esa es la misma paz que Cristo promete a
todos los que somos suyos.
La paz que Cristo ofrece es una satisfacción que solo encontramos en Él. No depende de las circunstancias,
sino de nuestra relación con Dios, por medio de Jesucristo. Podemos tener la confianza de que, sin importar lo
que enfrentemos, el Señor está con nosotros por medio del Espíritu Santo. Ya sea que vayamos a su
presencia al morir o que Cristo regrese, todos los problemas de esta vida se acabarán e iremos al cielo a vivir
con Él para siempre. Y entonces disfrutaremos de todo lo que ha prometido; pero hasta que ese momento
llegue, podemos disfrutar de su paz en medio de las dificultades y los problemas de este mundo.:
Amados, somos llamados a cultivar y disfrutar su paz diariamente, atendamos lo que hemos aprendido y se
que la disfrutaremos.
Salmos 4:8 RVR1960 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir
confiado.

LA PAZ DE CRISTO 
En un mundo de agitación social, política y religiosa, ¿qué necesitas para tener paz? ¿Buenos amigos? ¿Una
paz. Es más, la paz que Jesús les daba es diferente de la paz que podría dar el mundo. b El mundo solo
puede ofrecer algo de
Amados, somos llamados a cultivar y disfrutar su paz diariamente, atendamos lo que hemos aprendido y se
que la disfrutaremos.

También podría gustarte