Pedid, y se os dará Lucas 11
11:9 "Por eso os digo: Pedid, y se os dará. Buscad, y hallaréis. Llamad, y os abrirán.
11:10 "Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, le abren.
11:11 "¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado,
en lugar de pescado, le dará una serpiente?
11:12 "¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
11:13 "Y si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más
vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"*
El Espíritu Santo espera que pidamos y recibamos su poder Testimonios para los ministros.
Melbourne, Australia,
28 de diciembre de 1891
Precisamente antes que Jesús dejara a sus discípulos para ir a las mansiones celestiales, los animó
con la promesa del Espíritu Santo. Esta promesa nos pertenece a nosotros tanto como a ellos, y sin
embargo, ¡cuán raramente se presenta ante el pueblo o se habla de su recepción en la iglesia!
Como consecuencia del silencio sobre este importantísimo asunto, ¿acerca de qué promesa
sabemos menos, por su cumplimiento real, que acerca de esta rica promesa del don del Espíritu
Santo, mediante el cual será eficaz toda nuestra labor espiritual? La promesa del Espíritu Santo es
mencionada por casualidad en nuestros discursos, es tocada en forma incidental, y eso es todo. Las
profecías han sido tratadas detenidamente, las doctrinas han sido expuestas; pero lo que es
esencial para la iglesia a fin de que crezca en fortaleza y eficiencia espiritual, para que la
predicación sea acompañada por la convicción, y las almas sean convertidas a Dios, ha sido
mayormente excluido del esfuerzo ministerial. Este tema ha sido puesto a un lado, como si algún
tiempo futuro hubiera sido reservado para su consideración. Otras bendiciones y privilegios han
sido presentados ante nuestro pueblo hasta despertar en la iglesia el deseo de conseguir la
bendición prometida por Dios; pero ha quedado la impresión de que el don del Espíritu Santo no es
para la iglesia ahora, sino que en algún tiempo futuro sería necesario que la iglesia lo recibiera. { TM
174.1; TM.174.1 }
Todas las demás bendiciones
Esta bendición prometida, reclamada por la fe, traería todas las demás bendiciones en su estela, y
ha de ser dada liberalmente al pueblo de Dios. Por medio de los astutos artificios del enemigo las
mentes de los hijos de Dios parecen incapaces de comprender las promesas divinas y de apropiarse
de ellas. Parecen pensar que únicamente los más escasos chaparrones de la gracia han de caer
sobre el alma sedienta. El pueblo de Dios se ha acostumbrado a pensar que debe confiar en sus
propios esfuerzos, que poca ayuda ha de recibirse del cielo; y el resultado es que tiene poca luz
para comunicar a otras almas que mueren en el error y la oscuridad. La iglesia por mucho tiempo se
ha contentando con escasa medida de la bendición de Dios; no ha sentido la necesidad de reclamar
los elevados privilegios comprados para ella a un costo infinito. Su fuerza espiritual ha sido escasa,
su experiencia, restringida y mutilada, y se halla inhabilitada para la obra que el Señor quiere que
haga. No está en condiciones de presentar las grandes y valiosas verdades de la santa Palabra de
Dios que convencerían y convertirían a las almas mediante la intervención del Espíritu Santo. Dios
espera que la iglesia pida y reciba su poder. Recogerán una cosecha de gozo los que siembran la
santa semilla de la verdad. “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a
venir con regocijo, trayendo sus gavillas”. { TM 174.2; TM.174.2 }
De la actitud de la iglesia, el mundo ha sacado la idea de que el pueblo de Dios es ciertamente un
pueblo triste, que el servicio de Cristo carece de atractivo, que la bendición de Dios se concede a un
costo elevado para los que la reciben. Al espaciarnos en nuestras pruebas y magnificar las
dificultades, representamos falsamente a Dios y a Jesucristo a quien él ha enviado; porque la
lobreguez que rodea el alma del creyente resta todo atractivo a la senda que lleva al cielo, y
muchos se apartan chasqueados del servicio de Cristo. Pero ¿son realmente creyentes los que
presentan a Cristo de esa manera? No, porque los creyentes descansan en la promesa divina y el
Espíritu Santo tiene no sólo la misión de convencer sino también la de consolar. { TM 175.1;
TM.175.1 }
El cristiano debe echar todo el fundamento si quiere edificar un carácter fuerte, simétrico, si quiere
estar bien equilibrado en su experiencia religiosa. Así el hombre estará preparado para alcanzar las
normas de verdad y justicia presentadas en la Biblia, porque el Santo Espíritu de Dios lo sostendrá y
fortalecerá. El verdadero cristiano combina una gran ternura de sentimiento con una gran firmeza
de propósito y una inquebrantable fidelidad a Dios; en ningún caso traicionará las verdades
sagradas. El que está dotado del Espíritu Santo tiene grandes poderes emotivos e intelectuales y
una invencible fuerza de voluntad.* { TM 176.1; TM.176.1 }
Hermanos míos, el Salvador exige de vosotros que prestéis atención a cómo testificáis por él.
Necesitáis ahondar cada vez más en el estudio de la Palabra. Os encontráis con toda clase de
mentes, y a medida que enseñéis las verdades de la Palabra sagrada, habéis de manifestar fervor,
respeto y reverencia. Eliminad los cuentos de vuestras disertaciones y predicad la Palabra. Tendréis
entonces más gavillas para llevar al Maestro. Recordad que en vuestro auditorio hay personas que
están constantemente acosadas por la tentación. Algunos están luchando con la duda, casi sin
esperanza. Pedid a Dios que os ayude a hablar palabras que los fortalezcan para el conflicto.—The
Review and Herald, 22 de diciembre de 1904. { TM 176.2; TM.176.2 }
Quita el pecado
1:29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: "¡Este es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo!
1:30 "De éste dije: 'Después de mí viene un varón que es superior a mí, porque existía antes que
yo'.
1:31 "Yo no lo conocía, pero yo vine a bautizar con agua, para que él fuera manifestado a Israel".
1:32 Y Juan testimonió diciendo: "Vi al Espíritu que descendió del cielo como paloma, y se posó
sobre él.*
1:33 "Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: 'Aquel sobre quien
veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ése es el que bautizará con Espíritu Santo'.
1:34 "Yo lo vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios".*
Un nacimiento espiritual Juan 3
3:5 Respondió Jesús: "Te aseguro: El que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el
reino de Dios.
3:6 "Lo que nace de la carne, es carne; y lo que nace del Espíritu, es espíritu.
3:7 "No te asombre que te haya dicho: 'Es necesario nacer de nuevo'.
3:8 "El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido. Pero no sabes de dónde viene, ni adónde
va. Así es todo el que nace del Espíritu".
3:9 Nicodemo preguntó: "¿Cómo puede suceder esto?"
3:10 Respondió Jesús: "Tú eres maestro en Israel, ¿y no lo sabes?
3:11 "Te aseguro que hablamos lo que sabemos, y testificamos lo que hemos visto. Y aún así, no
recibís nuestro testimonio.
3:12 "Si os he dicho cosas de la tierra, y no creéis, ¿cómo váis a creer si os dijera las celestiales?
3:13 "Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre que está en el cielo.
3:14 "Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre
sea levantado,*
3:15 "para que todo el que crea en él, tenga vida eterna.
El pan de vida Juan 6
6:54 "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna. Y yo lo resucitaré en el último día.
6:55 "Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
6:56 "El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.
6:57 "Así como el Padre viviente me envió, y yo vivo por el Padre, así el que me come, también
vivirá por mí.*
6:58 "Este es el pan que descendió del cielo. No como el que comieron vuestros padres, y
murieron. El que come de este pan, vivirá eternamente".
6:59 Esto dijo Jesús, enseñando en la sinagoga de Capernaum.
Palabras de vida
6:60 Al oírlo, muchos de sus discípulos dijeron: "Este lenguaje es duro. ¿Quién lo puede aceptar?"
6:61 Sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban, les dijo: "¿Esto os ofende?*
6:62 "¿Qué pasaría si vierais al Hijo del Hombre que sube adonde estaba antes?
6:63 "El Espíritu es el que da vida, la carne nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado
son espíritu y son vida.
Vendré otra vez Juan 14
14:1 "No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí.
14:2 "En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si así no fuera, os lo hubiera dicho. Voy, pues,
a preparar lugar para vosotros.
14:3 "Y cuando me vaya y os prepare lugar, vendré otra vez, y os llevaré conmigo, para que
donde yo esté, vosotros también estéis.*
La verdad y la vida
14:4 "Ya sabéis adónde voy, y conocéis el camino".
14:5 Dijo Tomás: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino?"
14:6 Jesús respondió: "Yo Soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre, sino por mí.
14:7 "Si me habéis conocido a mí, conoceréis también a mi Padre. Desde ahora lo conocéis, y lo
habéis visto".
14:8 Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre, y nos basta".
14:9 Jesús respondió: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido,
Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: 'Muéstranos al Padre'?*
14:10 "¿No crees que Yo Soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que os hablo, no las hablo
de mí mismo; sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
14:11 "Creedme que Yo Soy en el Padre, y el Padre en mí. Al menos, creedlo por las mismas obras.
Guardad mis Mandamientos*
14:15 "Si me amáis, guardaréis mis Mandamientos;
14:16 "y yo rogaré al Padre, y os dará otro Ayudador, para que esté con vosotros para siempre,
14:17 "al Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni lo conoce.
Pero vosotros lo conocéis, porque está con vosotros, y estará en vosotros.
14:18 "No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros.*
14:19 "Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, y
vosotros también viviréis.
14:20 "En aquel día conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.
La obra del Espíritu Santo Juan 16
16:5 "Ahora vuelvo al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: '¿A dónde vas?'
16:6 "Antes, porque os dije esto, la tristeza ha llenado vuestro corazón.
16:7 "Sin embargo, os digo la verdad: Os conviene que me vaya, porque si no me fuera, el
Ayudador no vendría a vosotros. Pero al irme, os lo enviaré.
16:8 "Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
16:9 "De pecado, porque no creen en mí.
16:10 "De justicia porque voy al Padre, y no me veréis más.
16:11 "Y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ahora ya está condenado.
16:12 "Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis llevar.
16:13 "Cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará de sí
mismo, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que ha de venir.*
16:14 "El me glorificará, porque tomará de lo mío, y os lo comunicará.
16:15 "Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso dije que tomará de lo mío, y os lo comunicará.
Se aparece a los discípulos Juan 20
20:19 Al anochecer de ese día, el primero de la semana, estando los discípulos juntos, con las
puertas cerradas por miedo de los judíos, vino Jesús, se puso en medio de ellos, y les dijo: "¡Paz a
vosotros!"
20:20 Y dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se alegraron de ver al Señor.
20:21 Entonces Jesús les dijo otra vez: "Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os
envío".*
20:22 Con eso, sopló y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.
20:23 "A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes los retengáis, les
quedan retenidos".