Revelación del Propósito Eterno de Dios
Revelación del Propósito Eterno de Dios
Es importante familiarizarse con las palabras estructurales antes que con las palabras coyunturales porque las primeras forman la columna vertebral de la fe cristiana y son fundamentales para una comprensión coherente y profunda de las Escrituras. Las palabras estructurales, como 'pacto' o 'gracia', reflejan conceptos eternos y bases doctrinales que permean toda la Biblia, siendo esenciales en la formación de la fe del creyente. En cambio, las palabras coyunturales son importantes en espacios y tiempos específicos, pero no sustentan la fe a largo plazo. Esta prioridad permite a los creyentes entender el propósito eterno de Dios y aplicar su enseñanza a lo largo de su vida .
El entendimiento del 'propósito eterno de Dios' debe comenzar con el estudio de las Escrituras porque en ellas se revelan las intenciones y planes de Dios desde antes de la creación del tiempo. Las Escrituras ofrecen un marco completo de cómo Dios ha orquestado la historia de salvación y revelación, culminando en Jesucristo, quien es la manifestación final y cumple el propósito eterno de Dios. Jesucristo es central a este propósito ya que su vida, muerte y resurrección son el medio a través del cual se da a conocer el amor y la voluntad de Dios, y toda la creación puede apreciar su gloria y autoridad .
El propósito eterno de Dios, según las Escrituras, es la intención de Dios de darse a conocer a través de Jesucristo antes de la creación del tiempo. Esta voluntad eterna se originó en el amor y voluntad de Dios, y su objetivo era la manifestación de Cristo como el medio a través del cual toda la creación podría conocer a Dios. Jesucristo es central en este propósito eterno ya que su vida y obra en la tierra, como parte de la iglesia siendo su cuerpo, refleja y encapsula este plan. El propósito eterno se plasma en las obras y enseñanzas de Jesús, quien declaró vivir para cumplir los negocios de su Padre, es decir, glorificar a Dios en todo .
Las 'palabras coyunturales' son términos que, aunque significativas, funcionan dentro de contextos específicos o momentos puntuales en la vida de fe y no están diseñadas para sostener la estructura a largo plazo como lo hacen las 'palabras estructurales'. Ejemplos de palabras coyunturales podrían incluir términos como 'discipulado', 'reforma', o 'visiones', que pueden variar en uso y aplicación según el tiempo y el contexto cultural. Estas palabras son útiles para conectar historias y experiencias específicas dentro de la narrativa bíblica, pero no constituyen el esqueleto doctrinal que es necesario para sostener y profundizar la fe cristiana de forma duradera .
Las palabras estructurales están profundamente relacionadas con el propósito eterno de Dios, ya que estas palabras encapsulan los conceptos clave necesarios para entender su intencionalidad y voluntad a través de la historia bíblica. Términos como 'pacto', 'gracia', 'apóstol', y 'reconciliación' son parte de la narrativa estructural que nos conduce a comprender el plan de Dios de manifestarse y darse a conocer por medio de su hijo Jesucristo. En efecto, estas palabras estructurales ayudan a construir el marco de referencia que alinea nuestro entendimiento con el objetivo divino de glorificar a Cristo como la expresión final de su propósito eterno .
La diferencia conceptual entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, según líderes espirituales contemporáneos, no radica solo en su secuencia dentro de la Biblia, sino en su significado espiritual y su ubicación en la narrativa de Dios. El término 'Antiguo Testamento' está relacionado con el testamento hecho con las personas en la tierra, y se sugiere llamarlo 'Primer Testamento' para enfatizar su precedente y no dar una connotación negativa de algo viejo. El 'Nuevo Testamento', por otro lado, es entendido como 'Segundo Testamento', y no es nuevo por su colocación, sino porque encapsula los pensamientos de arriba y refleja el pacto eterno de Dios .
Las palabras 'estructurales' en las Escrituras son términos que forman parte esencial de toda la narrativa bíblica y son clave para una comprensión profunda de la fe cristiana. Son aquellas palabras que se sostienen a través de toda la Biblia y son repetidas por los maestros de las Escrituras para enfatizar su trascendencia en la vida de fe. Ejemplos de estas palabras incluyen 'pacto', 'nuevo pacto', 'sacerdocio', 'gracia', 'fundamento apostólico' y 'profético'. Es fundamental familiarizarse con estas palabras para construir una sólida estructura de comprensión de las Escrituras, similar a cómo un albañil utiliza vigas y columnas en una construcción .
El término 'obra de Dios' en el contexto del propósito eterno se refiere a la realización continua del plan de Dios de manifestarse a través de Jesucristo y finalmente mediante la iglesia como su cuerpo. Esta obra es entendida como la ejecución de su voluntad y amor eterno que fue predestinado antes de la creación del mundo. Jesús mismo se refirió frecuentemente a 'la obra del Padre', que implica el plan divino de redención y revelación, consolidado en la obra de Cristo y perpetuada en el testimonio y vida de la iglesia .
En el contexto de la narrativa bíblica, los conceptos de 'cuerpo de Cristo' y 'templo de Dios' juegan un rol crucial para entender la iglesia como más que una institución, sino como una entidad viva que manifiesta el propósito eterno de Dios en el mundo. Como 'cuerpo de Cristo', la iglesia representa la continuidad de la obra de Cristo en la tierra, guiada por él como su cabeza. Como 'templo de Dios', la iglesia es el lugar donde habita el Espíritu, donde se manifiesta la presencia de Dios y se revela su gloria. Estos conceptos subrayan la iglesia como una comunidad dinámica y espiritual, comprometida con la realización de la voluntad de Dios .
El concepto de 'palabras estructurales' en la enseñanza de la Biblia implica la identificación y uso de términos clave que recurren de manera consistente a través de toda la Escritura, formando una base sólida de entendimiento doctrinal. Estas palabras son fundamentales para el estudio bíblico, como 'pacto', 'sacerdocio', 'gracia', y otras que sostienen los pilares de la doctrina y la fe cristiana. Familiarizarse con estas palabras es como construir vigas y columnas que sostienen la estructura de nuestra comprensión espiritual, permitiendo una enseñanza más profunda y unificada .