0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas7 páginas

Filosofía de Marx: Materialismo Histórico

El documento presenta un análisis de la filosofía de Karl Marx, destacando su crítica al capitalismo, la lucha de clases y el materialismo histórico. También se abordan las ideas de Platón sobre la justicia y la estructura ideal de la sociedad, así como los argumentos de San Agustín sobre la existencia de Dios y la relación entre fe y razón. En conjunto, se exploran las contribuciones de estos filósofos a la comprensión de la sociedad, la política y la existencia humana.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas7 páginas

Filosofía de Marx: Materialismo Histórico

El documento presenta un análisis de la filosofía de Karl Marx, destacando su crítica al capitalismo, la lucha de clases y el materialismo histórico. También se abordan las ideas de Platón sobre la justicia y la estructura ideal de la sociedad, así como los argumentos de San Agustín sobre la existencia de Dios y la relación entre fe y razón. En conjunto, se exploran las contribuciones de estos filósofos a la comprensión de la sociedad, la política y la existencia humana.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDADES PÚBLICAS DE LA COMUNIDAD DE MADRID

PRUEBA DE ACCESO A LAS ENSEÑANZAS UNIVERSITARIAS

OFICIALES DE GRADO

Curso 2015-2016

septiembre

MATERIA: HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

OPCIÓN A

1) Nos encontramos con un texto de Ideología alemana de K. Marx. Filósofo marxista que
critica el sistema capitalista y todo lo que se deriva de él. Propone la transformación social a
través de la revolución del proletariado.

El texto gira en torno al problema de la conciencia. Esta es un producto social, ya que


nacemos influenciados/as por el contexto económico y social. De este se derivan unas
creencias determinadas y una ideología hegemónica. Estas estructuras crean una marca en
el individuo, conforman una identidad. La conciencia está conexionada con el mundo
sensible, los seres humanos y la naturaleza, ya que le permiten al ser humano tener una visión
determinada.

El filósofo defiende el materialismo histórico, la conciencia se engendra en unas determinadas


condiciones materiales de vida. En Ideología alemana Marx intenta comprender el proceso
de la producción de la vida y de las formas de intercambio de bienes, que son producto de
del trabajo. Los modos de producción dan lugar a las prácticas materiales de los seres
humanos, es a partir de esto cuando se explican las formas de conciencia. Estas cambian si
cambian los modos de producción. La conciencia es entonces superestructura. Para Marx la
Infraestructura y la Superestructura tienen una relación de determinación. Dependiendo de
cómo sea la infraestructura será la superestructura. Con el capitalismo, la división del trabajo
y la propiedad privada se generan formas de esclavitud. Así que la lucha de clases será el
arma adecuada para conquistar el poder político, para cambiar la infraestructura, el
capitalismo.

2) La filosofía de Marx es crítica con:

•La economía capitalista: crítica las desigualdades derivadas del sistema capitalista y la
sociedad burguesa. Interpreta la historia como lucha de clases.

•La política: propone una praxis revolucionaria, la transformación social y política.

•La filosofía de Hegel: Pone en tela de juicio toda la filosofía anterior, especialmente el
idealismo de Hegel. Este identifica las ideas con la realidad, encabeza el pensamiento
burgués, para él “todo lo racional es real, y todo lo real es racional”. Con esto justifica la
condena del proletariado, entiende la realidad social y política como algo racional. Para
Marx esta idea no puede ser considerada como racional.

1
•La filosofía de Feuerbach: Feuerbach mantiene que la realidad es reducible a la materia, a
lo objetivo. Su única misión es contemplar la naturaleza. Para Marx el fin de su filosofía es la
transformación social.

•El socialismo utópico

•A la economía política clásica: Acusa a esta de ser un mero instrumento ideológico para
mantener la estructura capitalista, ya que presenta el capitalismo como la única alternativa
natural.

Marx es materialista histórico. El concepto de materialismo se entiende en oposición al


idealismo, significa que la materia es el principio de toda realidad.

El ser humano satisface sus necesidades transformando la naturaleza, a través del trabajo.
Esta actividad no la realiza en solitario, necesita del otro para realizarla. El materialismo
histórico mantiene que las relaciones que el ser humano establece son materiales. El ser
humano es el protagonista de su vida y de su historia, pero hay que tener en cuenta que la
historia viene determinada por las relaciones económicas de producción o por lo que es lo
mismo, los modos de producción.

Los modos de producción son la manera en que los seres de una determinada época
producen sus formas de subsistencia. Un modo de producción se compone de dos partes: las
fuerzas productivas (medios de producción, materias primas y trabajadores) y las relaciones
sociales de producción (las relaciones que se establecen entre los patrones y trabajadores).

Según la posición que alguien ocupe en el proceso de producción pertenecerá a una clase
social u otra. Distinguimos entre la clase dominante (posee los medios de producción) y la
clase dominada (posee la fuerza de trabajo). Estas relaciones suelen ser conflictivas, ya que
las clases son antagónicas. Por eso Marx lo designa como lucha de clases. Observamos
diferentes ejemplos en la historia: en Roma (patricios y plebeyos); en la Edad media (señores
feudales y siervos); en la Ilustración (nobles y burgueses), etc. Cuando se alcance el estado
comunista el proceso llegará al final, se habrá completado.

El autor entiende la historia y su evolución como el resultado de la lucha de clases. Se produce


el cambio de un modo de producción a otro cuando existe un desajuste entre las fuerzas
productivas y las relaciones sociales de producción. Cuando esto sucede, triunfa la revolución
social, se sustituye un modo de producción por otro más acorde. Podemos distinguir entonces,
cinco etapas históricas con diferentes modos de producción:

•Sociedad primitiva: la propiedad es colectiva

•Sociedad esclavista: el esclavo es el instrumento del amo

•Sociedad feudal: el señor es el dueño de la tierra, el siervo trabaja.

•Sociedad capitalista: el capitalista es el dueño de los medios de producción y de la fuerza


de trabajo

•Socialismo: la propiedad de los medios de producción es colectiva

Marx entiende por infraestructura la estructura económica de la sociedad o los modos de


producción. Esta condiciona las creencias, las costumbres, las leyes, etc.

2
La superestructura podemos entenderla como las estructuras jurídicas, políticas e ideológicas.
Es decir las leyes y las instituciones estatales. También los valores o las creencias imperantes
en un contexto determinado.

Infraestructura y superestructura tienen una relación de determinación, dependiendo de cómo


sea la infraestructura de una sociedad, será su superestructura. Es decir, en una sociedad las
leyes están hechas al servicio de la clase dominante, también las creencias dominantes
coinciden con las creencias de la clase dominante. Para Marx en la sociedad capitalista tanto
la infraestructura como la superestructura se encuentran alienadas. El cambio de una
sociedad se producirá cuando cambie su estructura económica.

Marx entiende por alienación desposesión, pérdida de algo que nos pertenece. Encontramos
entonces diferentes tipos de alienación:

•Alienación respecto a la naturaleza: el entorno deja de ser un territorio común para ser
propiedad privada de otro y materia prima.

•Alienación respecto al trabajo mismo: este no pertenece al proletario sino al burgués que le
emplea. La actividad no es elegida, ni creativa, sólo va a consistir en la mecanización del ser
humano.

•Alienación económica: El capital será vendido para beneficio exclusivo del burgués. El
obrero no es dueño de su actividad, sino esclavo. Es explotado. El objetivo de Marx es abolir
la propiedad privada.

•Alienación social: La alienación del trabajo es el origen de las clases sociales. El lugar de
trabajo es sinónimo del lugar que se ocupa en la sociedad y esto determina las relaciones
sociales. En el capitalismo, el otro no es visto como compañero sino como otro rival contra
el que luchar. El objetivo marxista consiste en la eliminación de todas las clases.

•Alienación política: es el resultado de la división del trabajo, de la existencia de la lógica de


amo y esclavo. El Estado, actúa de esta manera también, esclavizando a la sociedad. El fin
último de Marx es la abolición del Estado.

•Alienación religiosa: para Marx Dios no existe, la religión es el opio del pueblo. Tiende a
adormecer la acción revolucionaria y está al servicio de la clase dominante.

Para Marx hay una relación directa entre esta alienación del trabajador y la propiedad
privada. Desde esta primera época en que perfila el concepto de alienación, abogará por
una supresión del capital que tendrá como consecuencia la desaparición de la alienación del
hombre. El ansia de tener y dominar las cosas se verá sustituida por una nueva relación con
la naturaleza, basada en el amor y la confianza.

El eje de la ideología de Marx está recogido en su obra más importante: El Capital.

Marx rechaza aquello que los economistas clásicos consideraban tres fuentes de riqueza: la
naturaleza, el capital y el trabajo. Marx sólo considera el trabajo como una fuente de riqueza
y el problema es que solo genera riqueza para una minoría.

3
En El Capital comienza analizando lo que se entiende por mercancía, esta será considerada
cualquier cosa que es elaborada con vistas a su intercambio por cualquier otra cosa y tiene
un valor económico doble:

•El valor de uso: es el valor de la mercancía por sus cualidades específicas que satisfacen
determinadas necesidades. Por ejemplo el valor del uso del agua es su utilidad para secar la
sed o apagar el fuego.

•El valor de cambio: es el valor común a diversas mercancías y permite cambiar unas por
otras. Este valor es cuantitativo y se mide en dinero. Se calcula dividiendo las horas de trabajo
entre los trabajadores necesarios para producir algo.

La sociedad capitalista convertirá en mercancía el trabajo del trabajador, tendrá un valor en


dinero y el empresario le pagará. El problema para Marx reside en que lo que surge del
trabajador tiene mayor valor que el valor del salario que este hombre cobra. La diferencia
que hay entre ambos se la apropia el empresario. A esta diferencia Marx la llama plusvalía
y, por tanto, será la diferencia entre lo que cuesta mantener al propio trabajador en
condiciones de trabajar y lo que cuesta lo que este produce. El empresario se beneficia así
de la actividad vital del trabajador.

Una vez realizada la revolución desaparecerá la sociedad capitalista y será sustituida por un
sistema socialista. Este no será el punto final, se abolirá la propiedad privada, desaparecerá
la explotación y el valor de cambio será sustituido por el valor de uso. La fase final será la
sociedad comunista.

3) Platón es un filósofo clásico dualista. Su filosofía está fundamentada en el mundo


suprasensible, que es la condición necesaria de todo lo que existe, del mundo sensible. Los
objetos participan de las ideas, son más perfectos en tanto que se adecuan a la idea de
perfección del mundo de las ideas. Es difícil distinguir si la República es un diálogo de tema
político o moral. En la antigua Grecia ambas parcelas estaban completamente conexionadas.
Para Platón la buena polis depende de la virtud de las almas y esta sólo puede desarrollarse
en una sociedad justa. La pregunta principal de la República es ¿Cómo se puede entender la
justicia? Para el filósofo, la justicia es el “ser” de la ciudad misma, la condición necesaria
para que exista la ciudad. Platón pone de manifiesto lo que para él serán las reglas ideales
para gobernar una ciudad justamente. Para ello divide la sociedad en: guardianes, cuya
virtud es el valor y la fortaleza. Su deseo tiene que ser contrario siempre a la obtención del
propio deseo individual. Productores y comerciantes, su virtud es la templanza o moderación.
Gobernantes, su virtud es la sabiduría

Platón, influido por Sócrates propone que los filósofos ostenten al poder político porque la
polis para ser justa requiere un tipo de saber superior, que posibilite la dialéctica. Entendemos
la dialéctica como el método que utiliza Platón basado en el ejercicio de la razón para llegar
al conocimiento de la realidad inteligible, de las ideas, de su relación entre ellas y de la idea
de bien. A través de sus diálogos, hace conocedor al otro de su propia ignorancia y así,
consigue llegar a una definición racional y verdadera.

El estado posee la misma estructura tripartita que el alma. Las diferentes partes del alma
poseen una virtud determinada. La virtud de la parte concupiscible es la moderación (forma
de autocontrol), esta capacita al productor. La virtud de la parte irascible es la valentía, es

4
propia de los guerreros. La virtud de la parte racional es la prudencia y la sabiduría, su
objetivo es el bien general del individuo y de la ciudad. Es propia de los gobernantes.

Así, la justicia política se caracteriza por la jerarquía de los gobernantes ante las demás clases
sociales y por la sumisión de lo concupiscible y lo irascible. A la razón le corresponde dirigir
y gobernar, las otras partes del alma han de obedecerla. Lo mismo pasa con los productores
y guardianes, estos tienen que obedecer a los gobernantes. Cada individuo y cada clase
social han de desempeñar sólo una función según sus dotes naturales. Habrá justicia
cuando cada clase social cumpla con sus funciones.

Los tipos de gobierno Platón los clasifica del mejor al peor son: la Aristocracia o gobierno de
sabios. La Timarquía, timocracia o gobierno de los guardianes. La Oligarquía, plutocracia o
gobierno de los ricos. La Democracia o gobierno en igualdad de todos los individuos. La
Tiranía o gobierno irresponsable de un déspota ignorante dominado por sus pasiones. El
gobierno ideal es el aristocrático, pero no se heredará ya que muchas veces padres e hijos
no son semejantes.

En la República Platón crea su propia idea de ciudad ideal, le da especial importancia a la


educación de los gobernantes. Platón considera que nadie debe estar privado de recibir una
buena educación, defiende la absoluta igualdad entre hombres y mujeres, suprime la familia
y elimina la propiedad privada para los guardianes y los gobernantes.

4) San Agustín propone diversos argumentos que ponen de manifiesto la existencia de Dios.
Uno de ellos será el de la existencia de un ser supremo ordenador. Así, se apoya en que
todos los pueblos conocidos creen en algún Dios. Otro será el hecho de que San Agustín
encuentra a Dios en el ser humano, en su interior. Por tanto se va a demostrar la existencia
de Dios gracias a las ideas o las verdades eternas. El fundamento de tales verdades no puede
estar en las cosas creadas ya que son cambiantes, por tanto tienen que tenerlo en un ser
superior inmutable y eterno, Dios.

Cuando habla de la creación lo hace refiriéndose a ella como un acto libre de Dios. Para
San Agustín las esencias de todas las cosas se encontraban en la mente de Dios como
ejemplares o modelos de las cosas, es el llamado ejemplarísimo que se va a completar con
la teoría de la rationes seminales. En ella explica que en el momento de la creación, Dios
depositó en la materia una especie de semillas que germinarían poco a poco.

San Agustín en su obra no hace una clara distinción entre razón y fe. Para el autor existe una
sola verdad, la revelada por la religión, y la razón puede contribuir a conocerla mejor. Sin la
creencia en los dogmas de la fe no podremos llegar a comprender la verdad, Dios y todo lo
creado por Dios. La fe se puede apoyar en la razón y debe hacerlo ya que este no puede
estar en desacuerdo con la fe.

El ser humano es un compuesto de cuerpo y alma. Su realidad más importante es el alma,


ya que concibe el cuerpo como un mero instrumento del alma. El alma es una sustancia
espiritual, simple e indivisible. Asume todas las funciones del pensamiento, siendo la más
importante la realizada por la razón superior cuyo su fin será el de la sabiduría.

Además de las funciones propias de la inteligencia, al alma le corresponden también las de


la memoria y la voluntad, adquiriendo esta última un especial protagonismo en su
pensamiento.

5
Para San Agustín el alma debe regir al cuerpo y su aspiración es deshacerse de él para volver
a Dios. El autor va a oscilar entre dos posiciones en relación con el problema del origen del
alma:

-El creacionismo: Crearía el alma con cada nacimiento de un nuevo ser humano.

-El generacionismo: El alma se transmitiría de padres a hijos al ser generada por los padres.

Estas teorías presentan una problemática a la hora de explicar el pecado original o el


problema de la unidad del alma individual.

El alma humana no puede salvarse por sí misma, necesita de la ayuda de Dios que le impulsa
a evitar lo sensible y conseguir la virtud.

San Agustín aborda este problema tratando de establecer las condiciones en las que se puede
dar el conocimiento de la verdad, según el ideal del cristiano. Afirma que no existe rivalidad
entre fe y razón, ambas se ayudan mutuamente para conocer la verdad. Es necesario creer
para comprender y comprender para creer.

Distingue varios tipos de conocimiento:

El conocimiento sensible: es el grado más bajo de conocimiento y sólo genera opinión, ya


que sólo se ocupa de lo mutable.

El conocimiento racional:

-En su actividad inferior, la razón conoce lo universal. Produce conocimiento científico.

-En su actividad superior, es la sabiduría, posibilita el conocimiento filosófico. El conocimiento


de las verdades universales y necesarias. Estas se encuentran en nuestro interior y han sido
puestas ahí por Dios: la belleza, la justicia, el amor, la verdad, etc.

San Agustín propone la teoría de la iluminación, esto es las verdades no se pueden encontrar
mediante los sentidos, sino que se deben buscar en el alma, donde Dios las ha puesto. Se las
conoce a través de la iluminación divina. Así sólo podrán alcanzar el conocimiento aquellas
almas que sean puras.

El fin de la conducta humana es para este autor la conquista de la felicidad. El problema es


que este fin es inalcanzable en esta vida, pero como el alma humana tiene un carácter
trascendente y es inmortal es posible alcanzarlo en la siguiente. La felicidad va a ser entendida
como la contemplación beatífica de Dios, que sólo puede ser alcanzada tras la práctica de
la virtud y la gracia. Aborda también el problema de la existencia del mal en el mundo, que
será entendido como la ausencia del bien y, por lo tanto, la ausencia de Dios. De este modo,
el mal no procede de Dios sino del ser humano que lo niega.

Dios le otorga al individuo el libre albedrío, o la voluntad. El uso que hace el ser humano de
este libre albedrío es la fuente del mal, ya que el ser humano el libre para hacer el bien o el
mal.

Habla de este tema en La ciudad de Dios, obra escrita a raíz de la caída de Roma a manos
de Alarico y de la desmembración del Imperio Romano. En esta obra, San Agustín hace un
explicación histórica para tales hechos partiendo de la concepción de la historia como el
resultado de la lucha de dos ciudades, la del Bien (hijos de Abel) o la del Mal (hijos de Caín).
Distingue entre los seres humano que viven en la ciudad terrenal (los no creyentes) y los que
aman a Dios por encima de todo (los que viven en la ciudad de Dios). Esa lucha continuará

6
hasta el fin de los tiempos, cuando por fin la ciudad de Dios triunfe sobre la terrenal. San
Agustín acepta, así, que la sociedad es necesaria para el individuo aunque no sea un bien
perfecto.

El fin principal del Estado debe ser la justicia. El estado es el reflejo de Dios en la vida social
y, por lo tanto, será el estado en nombre de Dios el que administre la justicia divina. El autor
divide la historia en tres etapas: pecado original, encarnación y juicio final. Esta distinción
entre ciudades continuará en la Edad Media y será utilizada para justificar la prioridad de la
Iglesia sobre el poder político.

También podría gustarte