LO ORIGINARIO1
(Un aporte a la conceptualización de integración psicosomática y subjetividad)
Adrián Grassi
Introducción
Este trabajo puntúa los desarrollos que la Teoría Psicoanalítica ha realizado en
relación al concepto de “lo originario”, tal como lo he rastreado en la obra de P.
Aulagnier. Siendo varios los autores que hicieron y hacen su aporte al tema, solo
por mencionar algunos de ellos e iniciándose la serie con S. Freud, M. Klein. W.
Bion, D. Meltzer, D. Winnicott, F. Tustin, P. Gutton, D. Stern, S. Bleichmar, D.
Anzieu. La importancia en señalar estos nombres (aunque muy probablemente el
recorte sea injusto) radica en que muestra una convergencia en cuanto a las
motivaciones y al terreno de donde surge el concepto. Su estudio se ha vuelto
posible al hacerse extensivo el psicoanálisis, a tres campos en especial, a saber.
A) El de la Psicopatología temprana grave, trabajando con niños y adolescentes
con formaciones psicopatológicas tales como psicosis, autismo, enfermedades
psicosomáticas, adicciones. B) Los desarrollos realizados, en especial en los
últimos 20 años, con la observación de lactantes y sus madres. C) El estudio
psicoanalítico de ciertos procesos adolescentes que produjeron el “originario
puberal” (1)
Es así que el psicoanálisis llevó cada vez más su interés hacia el estudio de las
condiciones de inicio de la vida psíquica. A partir de determinado momento, la
teoría psicoanalítica ha comenzado a dar cuenta con mayor rigurosidad de una
pregunta fundamental formulada en estos términos: ¿Cómo es la puesta en
marcha de la vida psíquica? ¿Cómo es el nacimiento del aparato psíquico? Lo
originario nos ubica en la perspectiva de los movimientos iniciales del psiquismo,
de su función.
Representar-Metabolizar
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Artículo publicado en: Entramados vinculares y subjetividad. Psicoanálisis con niños adolescentes y familias
Grassi- Otero Ed Entreideas 2019
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Planteando este interés del psicoanálisis, vayamos a una caracterización general
de las funciones del aparato psíquico como para avanzar en dirección de su
puesta en funcionamiento. Una función fundamental que tiene el aparato psíquico,
es la actividad de representación. El aparato psíquico tiene la función de
representar. Pero ¿qué es el representar para el psiquismo? Representar es
metabolizar.
Con todos los reparos que debía tomarse a fin de no reducir una actividad (de
orden biológico) a otra (de orden psíquico), se plantea a modo de ejemplo: la
actividad de representar del psiquismo como un equivalente de la actividad de
metabolización que realiza el organismo. Se destaca que tal como en la
respiración o la alimentación, donde el organismo incorpora elementos
heterogéneos a si (oxigeno, nutrientes) los incorpora, los transforma a su propia
estructura a la vez, que el mismo se modifica por este proceso. Se produce un
cambio en la estructura orgánica, a la vez que el proceso produce un desecho,
expulsando el organismo de sí, lo que no le sirve, de los elementos que incorpora.
Esta actividad de metabolización indica que existe un trabajo por parte de la
estructura orgánica que consiste en incorporar elementos que son ajenos,
extraños a él, y transformarlos; homogenizarlos a su propia estructura.
Destaca la autora que de la metabolización realizada por el organismo, lo que va a
ingresar para la representación psíquica es el trabajo de incorporación de lo
heterogéneo y su transformación en material homogéneo. El aparato psíquico
también tiene que incorporar elementos heterogéneos a sí, y transformarlos,
incorporándolos a la propia estructura psíquica. ¿Qué es lo que va a tener que
metabolizar el aparato psíquico en sus inicios, a través del proceso originario?
¿Cuáles son estos elementos heterogéneos a sí que va a incorporar en esta
puesta en marcha de la vida psíquica, la puesta en marcha de la representación?
El aparato psíquico naciente, va a tener que metabolizar, que representar, el
efecto de un doble encuentro. El encuentro del recién nacido (él bebe) con la
madre, y el encuentro de este naciente aparato psíquico con su propia
corporeidad.
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Metabolizar la madre-metabolizar el hijo/a
En estos primeros encuentros del bebé con la madre, hay un predominio de los
contactos cuerpo a cuerpo que pasan a ocupar el primer plano de la relación, por
medio de la alimentación, de los cuidados corporales y caricias que ella
implementa. Los contactos corporales en una primera instancia, conforman el
centro de la escena destacando entre ellos la función alimentaria que es
acompañada de palabras, susurros, y cantos, que aunque no cobran aún para él
bebé valor de significados, si conforman primeros significantes. Un poco más
preciso seria decir que los primeros contactos que se dan con la madre, con el
cuerpo materno, en verdad lo son con los procesos psicosomáticos despertados
en ella a partir de la presencia (o ausencia) en su psiquismo de la representación
“hijo” (o cual puede comenzar mucho antes del nacimiento del mismo y puede
terminar (o no) de producirse con la alimentación. Con otra terminología se diría:
encuentro con el Deseo de la Madre, la utilización de esta denominación permite
destacar procesos de manera localizada, no recurriendo a formulaciones
totalizadoras, algo abstractas, a-tópicas. El encuentro del aparato psíquico
naciente, es con los procesos psicosomáticos que se han despertado en la madre
a partir del estado de afecto (presencia o ausencia) en su psiquismo de la
representación hijo. Es que para la madre, para el aparato psíquico materno, para
el Deseo materno, si se quiere, el naciente es un elemento heterogéneo a sí,
que tendrá que metabolizar. Por lo cual hay un trabajo de metabolización
también en la madre, que va a implicar la puesta en marcha de los tres procesos
psíquicos de representación (2). El encuentro del bebe (del aparato psíquico
naciente) con la madre es, un encuentro con los procesos psicosomáticos
maternos a partir del trabajo de metabolización, que implica tener que representar
la presencia de un elemento heterogéneo a ella, que es el propio hijo, y de cómo
sea la relación establecida por ella con dicha representación, que tipo de afectos
(amor-odio, placer displacer) la acompañan. El concepto de cuerpo imaginado (3)
es el que da cuenta de cómo se inicia en la madre este proceso de
representación-hijo. Por lo cual, destacamos que estos primeros encuentros bebe-
madre, son con los procesos psicosomáticos despertados en la madre a partir de
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como ella viene procesando la representación hijo en su psiquismo, lo cual le
producen respuestas que se transmiten en el cuerpo a cuerpo de la alimentación,
las caricias y los cuidados corporales. La representación-hijo en el psiquismo
materno transmitida vía “caricia-mirada-palabra (hablada, susurrada y/o cantada)”
es un elemento a metabolizar por el niño.
Metabolizar el cuerpo propio
Con todo lo que tiene de paradojal, el otro elemento heterogéneo a sí a
metabolizar o representar por parte del naciente aparato psíquico es el “propio
cuerpo”. El bebé va a metabolizar su cuerpo a partir de las sensaciones corporales
y así la corporeidad propia va a quedar representada en el psiquismo naciente. El
devenir la mismidad en el Yo corporal irá mostrando el estado del proceso de
representación de lo corporal.
Freud había tratado el tema de la puesta en marcha del aparato psíquico aunque
no bajo la denominación de “lo originario”. Había propuesto un modelo para
comprender la puesta en marcha de la vida psíquica y del aparato psíquico a partir
del concepto de anáclisis, apoyo o apuntalamiento. En ese sentido planteó que la
actividad psíquica nace apoyada en la satisfacción de una necesidad, el hambre.
Es lo desarrollado por Freud a partir de la “experiencia de satisfacción” (3). Dentro
de ese modelo, la satisfacción de la necesidad sirve de apoyo para que se monte
el aparato psíquico. La pulsión nace apoyada… … en la satisfacción de una
necesidad biológica. La importancia de este desarrollo es que constituyó para su
época, toda una revolución en la medida en que “pulsión” en oposición a “instinkt”,
ponía limitaciones para hacer excesivo al mundo de “lo humano” el biologismo
evolucionista dominante en las ciencias de la época. No obstante este avance y
todo lo que significó este concepto de Pulsión (como primer actividad psíquica),
que constituyó una ruptura epistemológica con el saber científico interpretante de
comienzos del siglo XX, los propios desarrollos de la teoría psicoanalítica y los de
las ciencias contemporáneas en general, que portan los modelos con los cuales
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construyen sus conceptos las diferentes teorías, nos permiten avanzar en
direcciones diferentes. El modelo de la pulsión que nace apoyada en la
satisfacción de una función biológica y el desarrollo o evolución de la libido,
primero “lo oral”, luego lo anal, luego lo fálico, es un modelo que circunscribiendo
zona por zona (de lo corporal), y en una relación progrediente hasta llegar a lo
genital, conlleva un lastre que se corresponde con los planteos del Evolucionismo
y de la Física Mecánica. El cuerpo de la erogenizando con el desarrollo de la libido
que “evoluciona y progresa” lineal y mecánicamente siguiendo el ritmo de la
maduración biológica de lo oral hacia lo genital. Primero el recién nacido, él bebe
se relaciona con el pecho materno por la alimentación, su primera necesidad vital,
estableciéndose la relación boca-pecho, apoyo de la pulsión oral, luego cuando los
esfínteres están maduros lo anal, y luego lo fálico cuando… …
Qué duda cabe que la satisfacción del hambre, en los primeros momentos de la
vida, es el puente, la vía privilegiada de la relación entre el bebé y su madre por lo
vital de esta necesidad. Tampoco cabe duda que la satisfacción de esta necesidad
vital para la vida del bebe fue el soporte para que Freud pensara el psiquismo
naciente dando un paso importantísimo en tanto se abrí a al escenario de lo
psíquico por sobre el cuerpo. Freud pensaba que con la alimentación, además de
alimentarse experimentaba otras cosas él bebe, de hecho hace nacer de allí la
vida psíquica, la pulsión, la sexualidad, a partir de la “experiencia de satisfacción”
efecto del hecho de que la alimentación desborda o rebasa el plano biológico.
De lo simple a la complejidad
No obstante tanto la observación de lactantes y sus madres, como el modelo de
pensamiento de “la complejidad” (4), superador del pensamiento “de lo simple”,
permiten destacar otros circuitos intervinientes en la experiencia alimentaria sin
reduccionismos ni exclusividades en los papeles principales. El acto alimentario y
los cuidados maternos que lo acompañan, no pueden reducirse ni a la relación
boca pecho, ni a la circulación exclusiva de alimento. La experiencia alimentaria y
de ciudados en general y lo que tiene como fundante de psiquismo, si se la
observa con el modelo de complejidad, permite destacar recorridos libidinales que
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más que lineales y unidireccionales, constituyen un sistema de entrelazamientos,
de entrecruzamientos, en “red”.
Porque:
A) Intervienen del lado del niño una multiplicidad de sentidos, que el modelo
de “lo simple”, reduce. Las sensaciones corporales desde el sentido de la
vida, del tacto, el oído, el olfato, la superficie de la piel son los medios por
los cuales el naciente psiquismo incorpora el alimento, el pecho, la madre,
al padre, en un entramado que se parece más a una red que a una línea,
por todas las vías sensoriales de comunicación entrecruzadas que
intervienen. De allí a la pulsión escópica, e invocante marcando el cuerpo
en “simultaneo” con la oralidad (5).
B) La experiencia alimentaria y de cuidados al bebé, no es una experiencia
que tenga una sola dirección como fluye la leche materna del pecho a la
boca. Es una experiencia de mutualidad, donde la dirección de lo que allí
sucede, más que unidireccional es de circunvalación, es una experiencia
“envolvente”. Recorre, va y viene, acontece en uno y otro lado, inscribiendo
cuerpos, subjetividad en ambos términos de la relación.
C) Resultado de los tratamientos psicoanalíticos de mujeres embarazadas o
futuras madres, pudo investigarse la importancia que tiene la
representación “cuerpo imaginado”, primeras representaciones psíquicas
del hijo en el cuerpo materno, y como retorna al bebé en su relación con la
madre, en su manera de sostenerlo, de alimentarlo, de hablarle, de
acariciarlo, de cantarle, soñarlo. De pensar al padre… …
En Principio el Placer
Para el psiquismo naciente se torna vital el contacto (sensorial) con la madre, el
Otro (por humanizante) Primordial porque los distintos sentidos que intervienen en
esos primeros contactos corporales de alimentación y cuidados en general, con
los procesos psicosomáticos maternos, van a informar sobre el estado afectivo del
encuentro. ¿Cómo son las condiciones, la tonalidad, el entonamiento afectivo en
que se realiza este encuentro? Es un tipo de información que no podemos menos
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que denominar libidinal. Esta información libidinal es la que muestra la presencia o
ausencia del Principio del Placer en el encuentro: “aparato psíquico materno-
aparato psíquico naciente”. La presencia o ausencia del Principio del Placer es
fundamento de la puesta en marcha del proceso de representación. Esto quiere
decir que el principio de placer es una condición de inicio de la puesta en marcha
de la actividad de representación del proceso originario.
El principio del placer ha de estar presente en las dos partes que integran este
encuentro, en el cuerpo del niño y en los procesos psicosomáticos maternos. Es
necesaria la presencia del Principio de Placer en las dos partes que integran el
encuentro para que comience a trabajar el aparato psíquico y desencadene el
proceso de representación. Para lo imaginario, las primeras representaciones de
lo corporal se denominan pictogramas, que son las marcas, la inscripción del
Principio del Placer en el cuerpo. Pictograma es Principio de Placer corporizado.
Integración psiquesoma: “el enraizamiento”
Es importante señalar que con la introducción del concepto de lo originario y su
representación, “el pictograma” se introducen diferencias que replantean una
mirada diferente sobre el modelo de anáclisis, apoyo o apuntalamiento que Freud
introdujo para dar cuenta del origen del aparato psíquico y su actividad. Desde un
punto de vista, la idea de apoyo implica que dos entidades o unidades, se
contactan entre sí. Una se apoya en la otra, son dos entidades diferenciadas que
se contactan por sus bordes. Tienen una zona de franca delimitación entre sí,
borde de una que sirve a la otra de apoyatura. Una entidad ya constituída (el
cuerpo) sirve de apoyatura para que la otra (lo psíquico) se constituya. Los
concepto de anáclisis, apoyo o apuntalamiento que Freud introdujo para dar
cuenta del origen del aparato psíquico, conllevan la ida de “Un Cuerpo” ya
constituido que presta sus servicios para que en sus bordes se monte otra función
por constituirse (lo psi.). El cuerpo (biológico) es, lo psíquico devendrá.
Con el concepto de lo originario y su modo de representación el pictograma, se
propone un modelo diferente para pensar la relación entre lo psíquico y lo
somático. Ya no se plantean dos entidades bien delimitadas y diferenciadas en
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que una de ellas se presta para que la otra se monte en sus bordes. El concepto
de representación pictogramática propone un modelo por el cual no se podría
decir que lo psíquico por constituirse se apoyara en el cuerpo ya constituido.
Desde este punto de vista hay razones que justifican esta diferencia:
A) Lo psíquico más que apoyado esta enraizado en lo somático. No va a ser
tan fácil la delimitación de las dos entidades (si, en una ficción de recorte
para su estudio, pero no en la complejidad del funcionamiento subjetivo, tal
como se lo puede apreciar en el desarrollo de enfermedades
psicosomáticas, lo que sucede en algunas adicciones como la anorexia, la
disociación mente cuerpo en procesos adolescentes, o en patologías
ligadas a las psicosis y el autismo son algunos de tantos ejemplos, (no
olvidemos que sin este enraizamiento psicosomático no podrán producirse
los procesos conversivos). Porque las raíces (psíquicas de la subjetividad)
penetran y se hunden, se expanden y se bifurcan cada vez más arraigadas
en el soma (el otro terreno de la subjetividad). Así como un árbol no se
apoya en la tierra, sino que se implanta, se enraíza, así lo psíquico en lo
somático (6).
B) Diferencia soma-cuerpo: desde que el psicoanálisis hizo su aparición en el
campo de la cultura con conceptos tales como: pulsión, cuerpo erógeno,
libido, investimento libidinal, deseo materno, entre otros, se considera la
subjetividad como integración psicosomática. La disociación mente-
cuerpo, psique -soma es un lastre, una epistemología pre-analítica. Al nacer
un/a bebe/a nace un soma (7). El soma aún no es cuerpo. Devendrá cuerpo
libidinizado, cuerpo erogenizado. Si la boca puede succionar e integrarse al
circuito alimentario, masticar, escupir, formar parte del aparato de fonación
además de vocalizar, gritar, y si puede besar y luego ser decorada y
erotizarse, si los ojos pueden más allá de ver, mirar y captar objetos con la
mirada y formar padre de una rostro expresivo, si los oídos escuchan más
allá del oír y disfrutan de una música sin letra, de un ritmo, o de una voz, o
se cierran ante un grito, si la superficie de la piel es entre otras fuente
receptora de estímulos y sensaciones, esto y mucho más que sucede al
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soma, sucede porque es el cuerpo libidinal, cuerpo erogenizado. Si existen
procesos biológicos, mecanismos neurológicos, herencias genéticas que
regulan funcionamientos somáticos. Pero no hay un cuerpo “antes” que
espere y se preste a lo psíquico. Las representaciones pictogramáticas
constituyen entrelazadamente, en banda lo psicosomático. Se diría que
proceso originario es pasaje del soma al territorio, al estado de lo psíquico,
donde lo somático termina de tomar vida, se hace cuerpo erógeno. Ambos
psiquesoma se co-constituyen.
C) El proceso originario y su modo de representación el pictograma ,en cuanto
está determinado por el Principio de Placer produce un pasaje del soma al
estado de cuerpo erógeno, cuerpo psíquico. Y así comienza la integración
psicosomática (8). El pasar el soma a ese otro territorio de lo psíquico va a
estar supeditado a que se cumplen ciertas condiciones relativas al Principio
del Placer. Como cuando alguien se radica en otro país, que se le exigen
condiciones que para su integración al nuevo lugar y una vez cumplidas las
mismas, queda inscripto en este otro territorio. La presencia del Principio
del Placer en el doble encuentro, es la condición para que el soma, el
recién nacido pase a otro territorio, otro estado, y quede inscripto como
cuerpo erógeno.
El Pictograma
La representación correspondiente al trabajo de representación de lo originario
cuando está regulada por el Principio del Placer es el pictograma de fusión.
Dejaremos para otro trabajo los efectos somáticos tanto en niños y adolescentes,
cuando hay, existen fracasos en la constitución del pictograma de fusión,
producto de que no se dieran ciertas condiciones relativas a la participación
del Principio del Placer en el proceso del encuentro. Solo mencionaremos
que se produce un tipo de efecto que llamaremos pictograma de rechazo
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que de momento no será tratado ya que su incidencia se hace notoria en
procesos de patologías graves, lo cual no es tema del presente trabajo.
Y ¿Qué fusiona pictograma? Puntualizamos:
Lo somático y lo psíquico, su efecto es la integración psicosomática. La
subjetividad es integración psicosomática.
Objeto y zona (zonaobjeto complementario). El pecho forma parte de la
boca, para el proceso originario, para el pictograma de fusión, la boca y el
pecho están fundidas (10).
Representación y afecto: para lo originario la representación es el afecto y
el afecto es la representación. El cuerpo erógeno lleva inscriptas las marcas
de su pasaje por el Principio de Placer. Pictograma de fusión es el Principio
de Placer corporizado.
Notas
(1) El concepto de originario puberal, tomado de Ph. Gutton es re trabajado con
algunos aportes personales en el artículo Metamorfosis de la pubertad: el
hallazgo de objeto, su registro originario A. Grassi (2010)
(2) Se entiende que desde esta perspectiva de Piera Aulagnier, le ha sido
posible desarrollar la conceptualización de proceso originario como un
modo diferenciado de la actividad de representación del aparato psíquico,
tanto del proceso primario que es típico y caracteriza a lo inconsciente o lo
primario cuya representación originada es la representación fantasmática
como también diferenciada del proceso secundario actividad del Yo cuya
representación es la ideica.
(3) Primeras representaciones-hijo en el psiquismo materno algunas cuyas
características son, cuerpo completo, sexuado, separado, con relativa
autonomía, en desarrollo, que llevará un nombre que lo ubica de entrada en
el orden simbólico y asociado en un Padre en el cual ha tenido participación
su gestación.
(4) La obsesión de la complejidad condujo a la aventura científica a
descubrimientos imposibles de concebir términos de simplicidad E. Morin:
10
Introducción a pensamiento complejo. Gedisa Ed. Junio 2005 España. Pág.
90.
(5) Lacan los cuatro conceptos fundamentales del Psi. Barral Ed. 1977 España.
Especialmente cap. XIII y XIV.
(6) Es adecuada la figura de la implantación de árbol para la vinculación
psiquesoma teniendo en cuenta que esta relación no está por fuera del
árbol genealógico, el cual también está implantado en el psiquesoma. La
subjetividad es psicosomática contextuada en una genealogía.
(7) Expresión aportada por una alumna de un Seminario a quien agradezco su
pertinente asociación.
(8) El modelo de sujeto propuesto por Piera Aulagnier, con el aporte de
proceso originario nos dice que la subjetividad es integración
psicosomática, recorrido que también puede seguirse entre Winnicott y P.
Aulagnier. Es responsabilidad de la pulsión de vida, de Eros, mantener esa
fusión. El Principio de Placer desencadena Eros, que mantiene atado,
unido, reúne psíquico y somático.
Bibliografía:
Aulagier P. (1975) La violencia de la interpretación Buenos Aires:
Amorrortu
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