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Claves para Interpretar la Biblia Correctamente

La Biblia es la palabra amistosa de Dios que invita a una respuesta personal y no se limita a ser información. Su interpretación requiere una escucha activa y un entendimiento de su carácter histórico, donde la revelación se manifiesta en la historia y culmina en Jesús. Además, la correcta interpretación de la Escritura debe considerar la unidad de toda la Biblia, la analogía de la fe y la tradición viva de la Iglesia.

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Claves para Interpretar la Biblia Correctamente

La Biblia es la palabra amistosa de Dios que invita a una respuesta personal y no se limita a ser información. Su interpretación requiere una escucha activa y un entendimiento de su carácter histórico, donde la revelación se manifiesta en la historia y culmina en Jesús. Además, la correcta interpretación de la Escritura debe considerar la unidad de toda la Biblia, la analogía de la fe y la tradición viva de la Iglesia.

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Introducción Biblia III

algunos conceptos claros al entrar en contacto con la sagrada escritura la


Biblia que pueden y deben ser tenido en cuenta para interpretarla
correctamente
1) la Biblia es la palabra amistosa de Dios: la Dei Verbum al hablar de la
revelación usa la expresión "Dios habla a los hombres como amigos”,
utilizando así la categoría de palabra y de diálogo amistoso. Esto nos ayuda a
comprender que el uso condenatorio o de juicio que hacemos de la palabra de
Dios le quita el marco de orientación. Siempre la palabra de Dios es indicativa
y propositiva (indica que invita a seguir un estilo de vida). Con esto debo
comprender que la palabra de Dios nos sirve para que yo juzgue a los demás;
es una palabra que se dirige a mí, que acepte a Jesús como Salvador y Mesías,
invitándome a hacer su camino.
2) la Biblia No se reduce a una mera información, es decir, la palabra no sólo
transmite un contenido, sino que tiende a provocar una respuesta, examinar mi
vida o a orientarme por un determinado camino. La Biblia no es un periódico
o un libro de historia sino una palabra que se dirige a mi corazón y espera una
respuesta.
3) frente a la Biblia hay una primacía de la escucha: la palabra no es un
concepto abstracto, sino una Persona (prólogo de Juan) qué me habla. De ahí,
que la espiritualidad bíblica es una espiritualidad de la escucha. De nada sirve
alcanzar un conocimiento puramente intelectual, sino que lo que tengo que
lograr es un conocimiento vital, qué afecta mi vida y pone en juego todas las
facultades del hombre.
4) la revelación se da en la historia y a través de la historia: Dios para
comunicarse con los hombres no le basta sólo palabra de amistad y amor, sino
que también actúa. No es un Dios que nos habla desde la lejanía como si él y
nosotros fuéramos dos realidades monolíticas y cerradas, sino que se introduce
en mi historia personal, como actuó en la historia de Israel y de la humanidad.
El carácter histórico nos ayuda a comprender la progresividad que tiene la
palabra de Dios, cuyo clímax es la persona de Jesús, el Logos del Padre. Así
toda palabra del Antiguo Testamento queda supeditada a la persona de Jesús,
queda firme de ella todo lo que Jesús reafirme y queda desacreditado del
Antiguo Testamento todo lo que Jesús desacredite (Hebreos 1,1).
4) la Biblia revela la verdad, pero tenemos que hacer una salvedad, la verdad
que nos revela es una verdad para la salvación ( no una verdad histórica
aunque tiene elementos históricos, no una verdad científica ni de otro tipo)
pues en definitiva ya San Agustín había comprendido que " El Señor quiere
hacer cristianos, no científicos". Esto nos ayudará a comprender divergencias
y contradicciones qué pueden aparecer en los textos bíblicos errores desde una
perspectiva científica.

5) la presencia del espíritu en cada uno de nosotros por la acción sacramental


del bautismo o más bien, de la iniciación cristiana, nos capacita para que cada
uno de nosotros podamos interpretar la palabra de Dios y enriquecernos con lo
que el Señor nos quiere mostrar a través de ella. Pero es cierto, qué tenemos
que tener en cuenta algunos principios para poder interpretarla correctamente
pues la palabra de Dios no se me da a mí, sino que es propiedad y pertenencia
de la iglesia (entendida ésta no como el grupo de curas y obispos sino como el
conjunto de todos los bautizados, todos ellos conforman el pueblo santo de
Dios). Podemos decir que Estos principios son tres:
# unidad de toda la escritura: a lo largo de la historia, han surgido
algunos personajes qué centrándose en un determinado texto o pasaje han
propuesto visiones erróneas de la fe. A veces en nuestra vida particular,
también hacemos esto, centrando la mirada sobre determinado aspecto, pero
dejamos de lado otros de la sagrada escritura. Para ser plenamente de la
Palabra hemos de asumir la todo por entera.
# analogía de la fe: ninguna interpretación que yo haga de la sagrada
escritura puede ir en contra de aquella verdad de fe que me ha enseñado la
iglesia, que por ser asistida por el Espíritu Santo enseña siempre lo que es
verdadero y bueno en relación a las Fe.
# la tradición viva de la Iglesia: tengo siempre que tener en cuenta
aquello qué bajo la asistencia del Espíritu Santo, la iglesia en cualquiera de sus
miembros ha ido descubriendo de la Palabra Santa. Por eso, uno debería ir de
a poco buscando profundizar más en el conocimiento de la historia de la
Iglesia (encontrándome con esos textos espirituales, sea de Santos o doctores
de la iglesia, que han indagado con profundidad en la Palabra de Dios).

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