Lineamientos y consejos para
CREAR TU PRIMERA HUERTA
Guía para principiantes
presentacion de Teresa Bautista
INTRODUCCIÓN
Cultivar una huerta en casa es una forma práctica, sostenible y gratificante de
conectarse con la naturaleza, mejorar la alimentación y aprovechar mejor los
espacios del hogar. Ya sea en un pequeño balcón, una terraza o el patio trasero,
tener una huerta permite cosechar alimentos frescos, libres de químicos y
cultivados con tus propias manos. Además de sus beneficios nutricionales y
económicos, cuidar una huerta promueve el bienestar físico y emocional.
Esta guía está diseñada para ayudarte a dar los primeros pasos en la creación de
tu propia huerta casera. Aquí encontrarás consejos sencillos, materiales básicos y
técnicas esenciales para comenzar, sin importar tu nivel de experiencia.
¡EMPECEMOS!
ÍNDICE
Época del año para empezar Preparar la tierra
La ubicación ideal Herramientas
Orientación solar ¿Qué verduras?
Exposición al viento ¿Qué frutas?
Tamaño de la huerta Beneficios de tu huerta
ÉPOCA DEL AÑO
Cada estación ofrece condiciones distintas para el cultivo, por eso es clave conocer qué
sembrar y cuándo. Planificar según el calendario estacional asegura mejores resultados y
menos trabajo extra.
Primavera: época ideal para sembrar la mayoría de las hortalizas (tomate, zapallito,
lechuga, albahaca, maíz). El clima se vuelve templado y favorece la germinación.
Verano: se cosechan muchos cultivos iniciados en primavera y se siembran otros de
ciclo corto (rabanito, lechuga, poroto). Hay que cuidar el riego y el control de plagas.
Otoño: buen momento para sembrar cultivos de hoja y raíz (acelga, espinaca,
zanahoria, cebolla). El clima es más suave y la tierra aún conserva calor.
Invierno: época de descanso o mantenimiento en muchas regiones. Se pueden
sembrar habas, arvejas, ajo y algunas hojas resistentes. También es ideal para preparar
la tierra y hacer compost.
Tip: consultá el calendario de siembra de tu zona para adaptar mejor los cultivos al clima
local.
Orientación solar
UBICACIÓN Con una correcta ubicación solar, tus plantas contarán
con la energía necesaria para realizar la fotosíntesis,
florecer y fructificar en forma abundante. Ajusta
siempre estas pautas al microclima de tu zona y a las
exigencias específicas de cada cultivo. ¡El sol bien
aprovechado es el mejor aliado de tu huerta casera!
Exposición al viento
Detecta vientos predominantes: Observa direcciones e intensidades diarias, usando veleta o
apps meteorológicas.
Instala barreras: Combina cercas rígidas, setos o mallas anti‑viento (30–50 % porosidad) para
amortiguar ráfagas.
Ubica cultivos estratégicamente: Coloca plantas más resistentes en la línea de frente y las
más delicadas resguardadas detrás.
Refuerza tallos frágiles: Usa tutores y ataduras suaves para sostener tomates, judías y otras
especies vulnerables.
Controla humedad y suelo: Incrementa riegos en días ventosos y aplica mulch para conservar
la humedad y proteger raíces.
Con estos pasos asegurarás un microclima equilibrado que aproveche la ventilación y minimice
daños en tu huerta.
TAMAÑO DE LA HUERTA
Para tu primera huerta, busca un espacio
de entre 2 y 4 m², divididos en dos o tres
módulos. Así podrás experimentar con
distintas hortalizas, aprender ritmos de
siembra y cosecha, y decidir con
experiencia si conviene ampliar o
cambiar de formato.
PREPARAR LA TIERRA
Limpieza: Arranca malezas, raíces y piedras.
Evaluación: Revisa textura (arenosa, arcillosa o franco) y pH
(6,0–7,0 óptimo).
Enmiendas orgánicas: Incorpora 3–5 cm de compost maduro y
2–3 cm de estiércol descompuesto; ajusta con cal o azufre
según pH.
Laboreo: Voltea hasta 20–30 cm, desmenuza terrones y
mezcla bien las enmiendas; rastrilla para nivelar.
Distribución: Define bancales de 1–1,2 m de ancho con pasillos
de 30–50 cm.
Reposo: Deja la tierra 1–2 semanas “respirar” y cúbrela con
mulch ligero hasta sembrar.
HERRAMIENTAS
Laboreo: pala de punta, azadón y horqueta para aflojar y airear el
suelo.
Siembra/trasplante: cajón de semillero, palita de mano y marcadores
de distancias.
Riego: regadera con difusor, manguera o riego por goteo y medidor
de humedad.
Mantenimiento: tijeras de podar, guantes y pulverizador manual.
Medición y seguridad: cinta métrica, nivel de burbuja y calzado
adecuado.
Tip de organización: guarda todo en un pequeño armario o banco de
trabajo cercano a la huerta. Etiqueta cada herramienta y realiza una
limpieza rápida tras cada uso: así prolongarás su vida útil y siempre
las tendrás a mano cuando las necesites.
Espinaca
¿QUÉ VERDURAS?
Tipo de cultivo: hoja.
Época de siembra: otoño e invierno (en climas templados).
Exposición solar: sol pleno o media sombra.
Riego: frecuente, sin encharcar; le gusta la humedad constante.
Suelo ideal: suelto, bien drenado, rico en materia orgánica.
Cosecha: a los 40–60 días; se cortan hojas externas y siguen brotando.
Tip: si se espiga (floración), detiene la producción de hojas. Ideal
cosechar antes.
Zapallo cabutia
Época de siembra: primavera y verano (con temperaturas superiores a 18 °C).
Forma de cultivo: siembra directa en suelo o almácigo; necesita espacio para
expandirse (planta rastrera).
Exposición solar: pleno sol, mínimo 6–8 h diarias.
Riego: moderado y regular, evitando mojar las hojas.
Cosecha: entre 90 y 120 días desde la siembra, cuando la cáscara está dura y el
pedúnculo se seca.
Dato útil: se conserva muy bien durante meses en lugar fresco y seco, ideal para
tener reservas fuera de temporada.
Es una excelente opción para huertas familiares por su alto rendimiento, sabor dulce y
valor nutricional.
Papa
¿QUÉ VERDURAS? Se siembra a partir de “papines” (trozos con brotes) y
requiere entre 90 y 120 días para cosechar.
Prefiere climas templados y buena exposición solar. Necesita
suelo profundo, bien drenado y rico en materia orgánica. A
medida que crece, hay que “aporcar” tierra alrededor del tallo
para favorecer la formación de más tubérculos.
Se cosecha cuando las hojas comienzan a secarse. Ideal para
bancales amplios o bolsas de cultivo.
Zanahoria
Tipo de cultivo: raíz.
Época de siembra: otoño y primavera.
Siembra: directa en el suelo; no trasplantar.
Profundidad: 1 cm.
Espacio entre plantas: 5–8 cm.
Cosecha: entre 70 y 100 días después de la siembra.
Clima ideal: templado, con buena exposición al sol.
Suelo: suelto, profundo y bien aireado; sin piedras para evitar
deformaciones.
Riego: regular, sin encharcar.
Tip: aflojar bien el sustrato antes de sembrar y aclarar las plántulas para evitar
que crezcan apretadas.
¿QUÉ FRUTAS?
Tomates
El tomate es una de las hortalizas más populares en huertas caseras por su sabor, versatilidad y
productividad. Requiere mucho sol (mínimo 6 h diarias), suelo bien drenado y fértil, y riegos regulares sin
encharcar.
Siembra: en semillero a fines de invierno o inicios de primavera.
Trasplante: cuando la planta tenga 4–6 hojas verdaderas.
Cosecha: entre 70 y 90 días después del trasplante, cuando los frutos estén bien colorados y firmes.
Cuidados: tutorar para sostener los tallos, eliminar chupones (brotes laterales) y proteger de heladas.
Manzana
Época de plantación: otoño o invierno (cuando el árbol está en reposo).
Fructificación: tarda entre 2 y 5 años desde la plantación, según el tipo de
planta (injerto o semilla).
Riego: regular, sin encharcar; más frecuente en floración y formación de fruto.
Poda: anual, en invierno, para dar forma y estimular la producción.
Cosecha: fin del verano o principios de otoño, cuando el fruto toma color y se
desprende fácilmente.
¿QUÉ OTROS?
Limón
Puede cultivarse en tierra o en macetas grandes.
Clima: templado a cálido, sin heladas intensas.
Luz: pleno sol (mínimo 6 h diarias).
Riego: frecuente pero sin encharcar; dejar secar levemente entre riegos.
Suelo: fértil, bien drenado y con buen contenido de materia orgánica.
Cosecha: entre primavera y otoño, según variedad.
Cuidados: podas suaves, fertilización orgánica en primavera y control de plagas como
cochinilla o pulgones.
Ideal para aportar sabor, vitamina C y aroma natural a tu cocina.
orégano
Clima: templado, resistente al calor y a la sequía.
Luz: pleno sol (mínimo 4–6 h diarias).
Riego: moderado; prefiere suelos algo secos entre riegos.
Suelo: bien drenado, liviano y con buen contenido de materia orgánica.
Cosecha: se cortan las ramas antes de la floración para mayor aroma.
Cuidados: poda regular para que no se espigue y mantenga su forma
compacta.
Ideal para secar y conservar, y para tener siempre a mano en la cocina.
Productos de temporada
BENEFICIOS
Primavera: se siembran tomates, zapallitos, pepinos, albahaca y
lechugas.
Verano: se cosechan frutos de primavera y se siembran hojas y
Ecología raíces rápidas.
Crear una huerta casera no solo produce alimentos, sino que también ayuda a construir un Otoño: ideal para sembrar acelga, espinaca, habas, cebolla y
espacio más ecológico y sostenible. Incorporar prácticas ecológicas mejora la salud del suelo, brócoli.
promueve la biodiversidad y reduce el impacto ambiental.
Invierno: se siembran habas, ajo, perejil y se cosechan hojas
Compostaje: transforma restos orgánicos en abono natural, reduciendo residuos y
nutriendo la tierra. verdes resistentes.
Biodiversidad: cultivar distintas especies y asociar plantas (por ejemplo, albahaca junto a
tomates) fortalece el ecosistema y aleja plagas.
Control natural de plagas: usar insectos benéficos, repelentes caseros o plantas Más sabor y nutrientes
aromáticas en lugar de químicos.
Ahorro de agua: aplicar riego por goteo o acolchado (mulch) para conservar la humedad.
Cero químicos: evitar pesticidas y fertilizantes sintéticos protege la salud y el ambiente.
Atracción de polinizadores: flores como caléndula, lavanda o girasol atraen abejas y
Cosechá en el momento justo para más sabor y frescura.
mariposas esenciales para la reproducción de los cultivos. Mejorá el suelo con compost y materia orgánica.
Una huerta ecológica es un pequeño ecosistema en equilibrio, que enseña a cuidar la
naturaleza mientras disfrutamos de alimentos sanos y frescos. Regá con moderación para concentrar sabores.
Asegurá buena exposición al sol (6–8 h diarias).
Elegí variedades locales o criollas.
Usá asociaciones y rotaciones de cultivos.
Consumí lo más fresco posible para conservar nutrientes.
Crear tu propia huerta
es una forma de
adoptar una forma de
vida más saludable y
de ayudar al planeta.