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Cuento de Los Hermanos Grimm

El cuento cuenta la historia de un joven que quiere aprender a tener miedo. Intenta aprenderlo pasando tres noches en un castillo encantado. En la primera noche escucha unos gritos desde una esquina pero no parece asustarse.

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Cuento de Los Hermanos Grimm

El cuento cuenta la historia de un joven que quiere aprender a tener miedo. Intenta aprenderlo pasando tres noches en un castillo encantado. En la primera noche escucha unos gritos desde una esquina pero no parece asustarse.

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Cuento de los Hermanos Grimm

Haba una vez un padre que tena dos hijos, el mayor de los dos era listo y prudente, y
poda hacer cualquier cosa. Pero el joven, era estpido y no poda aprender ni entender
nada, y cuando la gente lo vea pasar decan
! "ste chico dar# problemas a su padre. !
Cuando haba que hacer algo, era siempre el hermano mayor el que tena que hacerlo,
pero si su padre le mandaba a traer algo cuando era tarde o en mitad de la noche, y el
camino le conduca a trav$s del cementerio o algn otro sombro lugar, contestaba
! %&h no padre', no ir$, me causa pavor. ! (a que tena miedo.
Cuando se contaban historias alrededor del )uego que ponan la carne de gallina, los
oyentes algunas veces decan
! %*e da miedo' !
"l chico se sentaba en una esquina y escuchaba como los dem#s, pero no poda imaginar lo
que era tener miedo
! +iempre dicen ,*e da miedo, o ,*e causa pavor,. ! pensaba !"sa debe ser una
habilidad que no comprendo. !
&curri- que el padre le dijo un da al muchacho
! "scchame con atenci-n, te est#s haciendo grande y )uerte, y debes aprender algo que te
permita ganarte el pan. !
! .ien padre, ! respondi- el joven ! la verdad es que hay algo que quiero aprender, si se
puede ense/ar. *e gustara aprender a tener miedo, no entiendo del todo lo que es eso.!
"l hermano mayor sonri- al escuchar aquello y pens- ,0ios santo, que cabeza de adoqun
es este hermano mo. 1unca servir# para nada.
"l padre suspir- y le respondi- ! pronto aprender#s a tener miedo, pero no vivir#s de
eso.!
Poco despu$s el sacrist#n )ue a la casa de visita y el padre le e2puso su problema,
cont#ndole que su hijo menor estaba tan retrasado en cualquier cosa que no saba ni
aprenda nada. !3jate ! le dijo el padre ! cuando le pregunt$ c-mo iba a ganarse la vida
me dijo que quera aprender a tener miedo.!
! +i eso es todo. ! respondi- el sacrist#n ! puede aprenderlo conmigo. *#ndamelo y lo
despabilar$ pronto!
"l padre estaba contento de enviar a su hijo con el sacrist#n por que pensaba que aquello
servira para entrenar al chico. "ntonces el sacrist#n tom- al chico bajo su tutela en su
casa y tena que hacer sonar la campana de la iglesia. 4 los dos das el sacrist#n lo despert-
a media noche, y lo hizo levantarse para ir a la torre de la iglesia y tocar la campana.
,Pronto aprender#s lo que es tener miedo, pensaba el sacrist#n. "ste sin que el chico se
diese cuenta, se le adelant- y subi- a la torre. Cuando el chico estaba en lo alto de la torre
y se dio la vuelta para coger la cuerda de la campana vio una )igura blanca de pie en las
escaleras al otro lado del pozo de la torre.
! 56ui$n est# ah7! grit- el chico, pero la )igura no respondi- ni se movi-.
! 8esponde, ! grit- el chico ! o vete. 1o se te ha perdido nada aqu por la noche. !
"l sacrist#n, sin embargo, continu- de pie inm-vil para que el chico pensara que era un
)antasma. "l chico grit- por segunda vez
! 56u$ haces aqu7. 0i si eres honrado o de lo contrario te tirar$ por las escaleras.!
"l sacrist#n pens- que era un )arol as que no hizo ningn ruido y permaneci- quieto como
una estatua de piedra. "ntonces el chico le avis- por tercera vez y como no sirvi- de nada,
se lanz- contra $l y empuj- al )antasma escaleras abajo. "l ,)antasma, rod- diez
escalones y se qued- tirado en una esquina. "ntonces el chico hizo sonar la campana, se
)ue a casa, y sin decir una palabra se )ue a la cama y se durmi-. 9a esposa del sacrist#n
estuvo esperando a su marido un buen rato, pero no regres-. 4l rato se inquiet- y despert-
al chico. 9e pregunt-
!5+abes donde est# mi marido7 +ubi- a la torre antes que t. !
! 1o lo s$. ! respondi- el chico ! Pero alguien estaba de pie al otro lado del pozo de la torre,
y como no me responda ni se iba, lo tom$ por un ladr-n y lo tir$ por las escaleras. :e a ver
si era $l, sentira que as )uese.!
9a mujer sali- corriendo y encontr- a su marido quej#ndose en la esquina con una pierna
rota. 9o llev- abajo y luego llorando se apresur- a ver al padre del chico.
! ;u hijo, ! gritaba ella ! ha sido el causante de un desastre. Ha tirado a mi marido por las
escaleras de )orma que se ha roto una pierna. 9l$vate a ese intil de nuestra casa. !
"l padre estaba aterrado y corri- a rega/ar al muchacho !56u$ broma perversa es esta7,
el 0emonio debe hab$rtela metido en la cabeza. !
! Padre, ! respondi- ! escchame. +oy inocente. <l estaba all de pie en mitad de la noche
como si )uese a hacer algo malo. 1o saba quien era y le dije que hablara o se )uera tres
veces. !
!%4h'! dijo el padre ! s-lo me traes disgustos. :ete de mi vista, no quiero verte m#s.!
! + padre, como desees, pero espera a que sea de da. "ntonces partir$ para aprender lo
que es tener miedo, y entonces aprender$ un o)icio que me permita mantenerme. !
! 4prende lo que quieras, ! dijo el padre ! me da igual. 4qu tienes cincuenta monedas para
ti. C-gelas y vete por el mundo entero, pero no le digas a nadie de donde procedes, ni
qui$n es tu padre. ;engo razones para estar avergonzado de ti. !
! +i, padre, se har# como deseas. +i no quieres nada m#s que eso, puedo recordarlo
)#cilmente. !
4s que al amanecer, el chico se meti- las cincuenta monedas en el bolsillo y se alej- por el
camino principal dici$ndose continuamente ! +i pudiera tener miedo, si supiera lo que es
temer...!
=n hombre se acerc- y escuch- el mon-logo que mantena el joven, y cuando haban
caminado un poco m#s lejos, donde se vean los patbulos, el hombre le dijo ! *ira, ah
est# el #rbol donde siete hombres se han casado con la hija del soguero , y ahora est#n a
prendiendo a volar. +i$ntate cerca del #rbol y espera al anochecer, entonces aprender#s a
tener miedo.!
! +i eso es todo lo que hay que hacer, es )#cil. ! contest- el joven !Pero si aprendo a tener
miedo tan r#pido , te dar$ mis cincuenta monedas. :uelve ma/ana por la ma/ana
temprano. !
"ntonces el joven se )ue el patbulo, se sent- al lado y esper- hasta el atardecer. Como
tena )ro encendi- un )uego , pero a media noche el viento soplaba tan )uerte que a pesar
del )uego no poda calentarse. ( como el viento haca chocar a los ahorcados entre s y se
balanceaban de un lado para otro, pens- ,+i yo tiemblo aqu junto al )uego, cu#nto deben
)ro deben estar su)riendo estos que est#n arriba,.
Como le daban pena, levant- la escalera, subi- y uno a uno los )ue desatando y bajando.
"ntonces aviv- el )uego y los dispuso a todos alrededor para que se calentasen. Pero
estuvieron sentados sin moverse y el )uego prendi- sus ropas. 4s que el muchacho les dijo
! ;ened cuidado u os subir$ otra vez.!
9os ahorcados no le escucharon y permanecieron en silencio dejando que sus harapos se
quemaran.
"so hizo que el joven es en)adara, y dijo ! si no quer$is tener cuidado, no puedo ayudaros,
no me quemar$ con vosotros. ! y volvi- a subirlos a todos a su sitio. 0espu$s se sent- junto
al )uego y se qued- dormido. 4 la ma/ana siguiente el hombre vino para obtener sus
cincuenta monedas, le dijo ! .ien, ahora sabes lo que es tener miedo. !
! 1o, ! contest- el muchacho ! 5c-mo quiere que lo sepa si esos tipos de ah arriba no han
abierto la boca7, y son tan estpidos que dejan que los pocos y viejos harapos que llevan
encima se quemen. !
"l hombre, viendo que ese da no iba a conseguir las cincuenta monedas, se alej-
diciendo! 1unca me haba encontrado con un joven as. !
"l joven continu- su camino y una vez m#s comenz- a mascullar ! +i pudiera tener
miedo... !
=n carretero que andaba a grandes zancadas tras $l lo escuch- y le pregunt- !5qui$n
eres7. !
! 1o lo s$. ! respondi- el joven.
"ntonces el carretero pregunt- !50e donde eres7. !
! 1o lo s$.! respondi- el muchacho.
!56ui$n es tu padre7! insisti-.
! 1o puedo decrtelo. ! respondi- el chico.
!5qu$ es eso que est#s siempre murmurando entre dientes7. ! pregunt- el carretero.
! 4h, ! respondi- el joven ! me gustara aprender a tener miedo, pero nadie puede
ense/arme. !
! 0eja de decir tonteras. ! dijo el carretero !:amos, ven conmigo y encontrar$ un sitio
para ti. !
"l joven )ue con el carretero y al atardecer llegaron a una posada donde pararon a pasar
la noche. 4 la entrada del sal-n el joven dijo en alto ! +i pudiera temer... !
"l posadero lo escuch- y riendo dijo ! si eso es lo que quiere puede que aqu encuentres
una buena oportunidad. !
! C#llate, ! dijo la posadera ! muchos entrometidos ya han perdido su vida, sera una pena
y una l#stima si unos ojos tan bonitos no volviesen a ver la luz del da. !
Pero el muchacho dijo ! 1o importa lo di)cil que sea, aprender$. "s por eso que he
viajado tan lejos.! ( no dej- en paz al posadero hasta que al )inal le cont- que no lejos de
all se levantaba un castillo encantado donde cualquiera podra aprender con )acilidad lo
que era tener miedo, si poda permanecer all durante tres noches. "l rey haba prometido
que cualquiera que lo consiguiese tendra la mano de su hija que era la mujer m#s
hermosa sobra la que haba brillado el +ol. Por otro lado en el castillo se encuentra un
gran tesoro guardado por malvados espritus. "se tesoro sera liberado y haran rico a
cualquiera. 4lgunos hombres ya lo han intentado, pero todava ninguno ha salido.
4 la ma/ana siguiente el joven )ue a ver al rey y le dijo ! +i se me permite, deseara pasar
tres noches en el castillo encantado. !
"l rey le observ- y como el joven le agradaba le dijo ! Puedes pedir tres cosas para
llevarlas contigo al castillo, pero han de ser tres objetos inanimados. !
"ntonces el chico contest- ! Pues quiero un )uego, un torno y una tabla para cortar con el
cuchillo. ! "9 rey hizo llevar esas cosas al castillo durante el da. Cuando se acercaba la
noche, el joven )ue al castillo y encendi- un brillante )uego en una de las salas, puso la
tabla y el cuchillo a su lado y se sent- junto al torno. ! +i pudiera tener miedo, ! deca !
pero tampoco lo aprender$ aqu. !
Hacia medianoche estaba atizando el )uego, y mientras le soplaba, algo grit- de repente
desde una esquina ! *iau, miau. ;enemos )ro. !
! ;ontos, ! respondi- $l ! por qu$ os quej#is. +i ten$is )ro venid a sentaros junto al )uego y
calentaros. !
Cuando dijo esto dos enormes gatos negros salieron dando un tremendo salto y se sentaron
cada uno a un lado del joven. 9os gatos lo observaban con mirada )iera y salvaje. 4l poco,
cuando entraron en calor, dijeron ! Camarada, juguemos a las cartas. !
! 5Por qu$ no7. ! contest- el chico ! Pero primero ense/adme vuestras zarpas. !
9os gatos sacaron las garras. !%&h', ! dijo $l ! ten$is las u/as muy largas. "sperad que os
las corto en un momento. !
"ntonces los cogi- por el pescuezo los puso en la tabla para cortar y les at- las patas
r#pidamente.
! 0espu$s de veros los dedos, ! dijo ! se me han pasado las ganas de jugar a las cartas. !
9uego los mat- y los tir- )uera al agua. Pero cuando se haba desecho de ellos e iba a
sentarse junto al )uego, de cada agujero y esquina salieron gatos y perros negros con
cadenas candentes, y siguieron saliendo hasta que no se pudo mover. 4ullaban
horriblemente, desparramaron el )uego y trataron de apagarlo. "l joven los observ-
tranquilamente durante unos instantes, pero cuando se estaban pasando de la raya, cogi-
el cuchillo y grit-
! 3uera de aqu sabandijas. ! y comenz- a acuchillarlos. 4lgunos huyeron, mientras que los
que mat- los lanz- al )oso. "ntonces volvi- y atiz- las ascuas del )uego y entr- en calor.
Cuando termin- no poda mantener los ojos abiertos y le entr- sue/o. *ir- a su alrededor
y vio una enorme cama en un rinc-n.
! >usto lo que necesitaba.! dijo y se meti- en ella. >usto cuando iba a cerrar los ojos la
cama empez- a moverse por s misma y le llev- por todo el castillo.
! "sto est# muy bien, ! dijo ! pero ve m#s r#pido. ! "ntonces la cama rod- como si seis
caballos tiraran de ella, arriba y abajo, por umbrales y escaleras. Pero de repente gir-
sobre s misma y cay- sobre $l como una monta/a. 9anzando al aire edredones y
almohadas sali- y dijo ! Hoy en da dejan conducir a cualquiera. ! 9uego se tumb- junto a
su )uego y durmi- hasta la ma/ana siguiente.
4 la ma/ana siguiente el rey )ue a verle y cuando lo vio tirado en el suelo, pens- que los
espritus lo haban matado. 0ijo ! 0espu$s de todo es una pena, un hombre tan apuesto...
!
"l joven lo escuch-, se levant-, y dijo ! 1o es para tanto. !
"l rey estaba perplejo, pero muy )eliz, y le pregunt- c-mo le haba ido. ! 9a verdad es que
bastante bien. ! dijo ! (a ha pasado una noche, las otras dos ser#n del mismo estilo.!
3ue a ver al posadero, quien poniendo los ojos como platos dijo ! 1unca esper$ volverte a
ver con vida. 5(a has aprendido a tener miedo7!
! 1o, ! respondi- ! es intil. +i alguien me lo pudiera e2plicar. !
9a segunda noche volvi- al viejo castillo, se sent- junto al )uego y una vez m#s comenz- su
cantinela ! +i pudiera tener miedo, si pudiera tener miedo... !
4 medianoche se escuch- alrededor un gran alboroto que pareca como si el castillo se
viniera abajo. 4l principio se escuchaba bajo, pero )ue creciendo m#s y m#s. 0e repente
todo qued- en silencio y al rato con un gran grito, medio hombre cay- por la chimenea
justo delante de $l.
! Hey, ! grit- el joven ! )alta la mitad. Con esto no es su)iciente.! "ntonces el alboroto
comenz- de nuevo, se escucharon rugidos y gemidos y la otra mitad cay- tambi$n.
! ;ranquilo, ! dijo el joven ! voy a avivarte el )uego. !
Cuando haba terminado y mir- alrededor, las dos piezas se haban unido y hombre
espantoso estaba sentado en su sitio.
! "so no entraba en el trato, ! dijo $l ! ese banco es mo. !
"l hombre intent- empujarle, pero el joven no lo permiti-, as que lo ech- con todas sus
)uerzas y se sent- en su sitio.
*#s hombres cayeron por la chimenea uno detr#s de otro, cogieron nueve piernas
humanas y dos calaveras y las dispusieron para jugar a los bolos. "l joven tambi$n quera
jugar ! "scuchadme, 5Puedo jugar7 !
! +i tienes dinero, s. ! respondieron ellos.!
! +i que lo tengo. ! respondi- ! Pero vuestras bolas no son demasiado redondas. !
Cogi- las calaveras, las puso en el torno y las redonde-. !4s, ! dijo ! ahora rodar#n mucho
mejor.!
! Hurra, ! dijeron los hombres ! ahora nos divertiremos. !
>ug- con ellos y perdi- algo de dinero, pero cuando dieron las doce todo desapareci- de su
vista. +e acost- y se qued- dormido. 4 la ma/ana siguiente el rey )ue a ver como estaba !
5c-mo te ha ido esta vez7! le pregunt-.
! He estado jugando a los bolos, ! respondi- ! y he perdido un par de monedas. !
! "ntonces no has tenido miedo7 ! pregunt- el rey.
!56u$7! dijo ! +i me lo he pasado estupendamente. He hecho de todo menos saber lo que es
tener miedo. !
9a tercera noche se sent- en su banco y entristecido dijo ! +i pudiera tener miedo...!
Cuando se hizo tarde, seis hombres muy altos entraron trayendo consigo un atad. 9e
dijeron al joven
! >a, ja, ja. "s mi primo, que muri- hace unos das.! y llam- con los nudillos en el atad !
+al, primo, sal. !
Pusieron el atad en el suelo, abrieron la tapa y se vio un cad#ver tumbado en su interior.
"l joven le toc- la cara pero estaba )ra como el hielo. ! "spera, ! dijo ! te calentar$ un
poco! +e )ue al )uego, se calent- las manos y las puso en la cara del di)unto, pero esta
continu- )ra. 9o sac- del atad, lo sent- junto al )uego y lo apoy- en su pecho )rot#ndole
los brazos para que la sangre circulara de nuevo. Como esto tampoco )uncionaba, pens- ,
cuando dos personas se meten en la cama se dan calor mutuamente,. 4s que se lo llev- a
la cama, lo tap- y se tumb- junto a $l. 4l rato el cad#ver entr- en calor y comenz- a
moverse.
"l joven el dijo! 5:es primo como te he hecho entrar en calor7. !
+in embargo el cad#ver se levant- y dijo ! ;e estrangular$. !
!5C-mo7, ! dijo el joven ! 54s me lo agradeces7 Pues te vas a ir a tu atad ahora mismo. !
( lo cogi- en volandas, lo tir- al atad y cerr- la tapa. "ntonces los seis hombres vinieron
y se llevaron el atad.
! 1o puedo aprender a tener miedo. ! dijo el muchacho ! 1unca en mi vida aprender$. !
=n hombre m#s alto que los dem#s entr- y tena un aspecto terrible. "ra viejo y tena una
larga barba blanca.
! Pobre diablo,! grit- el viejo ! pronto sabr#s lo que es tener miedo, porque vas a morir.!
! 1o tan deprisa, . respondi- el muchacho ! que yo tendr$ algo que decir en eso de que voy
a morir.!
! Pronto acabar$ contigo.! dijo el demonio.
! ;-matelo con calma y no digas bravuconadas que soy tan )uerte como t o quiz# m#s. !
! 9o comprobaremos. ! dijo el viejo ! +i eres m#s )uerte, te dejar$ ir. :en y lo
comprobaremos.!
9o condujo a trav$s de oscuros pasajes hasta una )orja, all el viejo cogi- una enorme
hacha y de un tajo parti- un yunque en dos.
! Puedo mejorarlo. ! dijo el muchacho y se )ue a otro yunque. "l viejo se acerc- para
observar con la barba colgando. "l joven levant- el hacha, parti- el yunque de un tajo y en
el camino cort- la barba del viejo.
! ;e he vencido. ! dijo el joven ! ahora te toca morir a ti.! ( con una barra de hierro golpe-
al viejo hasta que empez- a llorar y a pedirle que parara, que si lo haca le dara grandes
riquezas.
"l joven solt- la barra de hierro y le dej- libre. "l viejo lo condujo de nuevo al castillo y en
un s-tano le mostr- tres co)res llenos de oro.
! 0e todo esto, ! dijo el viejo ! uno es para los pobres, otro es para el rey y el tercero es
para ti.!
"ntretanto dieron las doce y el espritu desapareci- y el joven se qued- a oscuras.
! Creo que podr$ encontrar las salida. ! dijo el joven. ( tanteando consigui- encontrar el
camino hasta la sala donde estaba el )uego y durmi- junto a $l.
4 la ma/ana siguiente el rey )ue a verle y le dijo ! (a tienes que haber aprendido lo que es
tener miedo. !
! 1o, ! contest- ! vino un muerto y un hombre con barba me ense/o un mont-n de dinero
abajo, pero nadie me ha dicho lo que es tener miedo. !
! "ntonces, ! dijo el rey ! has salvado el castillo y te casar#s con mi hija. !
! ;odo eso est# muy bien, ! dijo el joven ! pero sigo sin saber lo que es tener miedo.!
+e reparti- el oro y se celebr- la boda. Pero por mucho que quisiese a su esposa y por muy
)eliz que )uese el joven rey siempre deca ! si pudiera tener miedo, si pudiera tener
miedo... !
"so acab- por en)adar a su esposa ,"ncontrar$ una cura, aprender# a tener miedo.,
3ue al ro que atravesaba el jardn y se trajo un cubo lleno de gobios. Por la noche, cuando
el joven rey estaba dormido, su esposa le quit- las s#banas y le vaci- encima el cubo lleno
de agua )ra con los gobios, de manera que los pececitos se pusieron a dar saltos sobre $l.
"l se despert- y grit- ! %6u$ susto' , ahora s$ lo que es asustarse. !
3in.

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