Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 18
Capitulo IV
ETICA Y PSICODIAGNOSTICO (1998)*
La palabra “gtica’ deriva.del_griego ethos que significa
“costumbre”. Etica seria, entonces, la doctrina de las cos-
tum! 2 *
También se la define como la filosofia moral o aquella
parte de Ta filosofia que se de Tos valores morales.
Fee (es, lor dela ética coma disciplina filoséfica,
se ocupa de las relaciones entre normas y bienes, entre ética
individual y social, y establece una clasificacién entre virtu-
des éticas (el bien, la bondad, etcétera) y dianoéticas o
intelectuales (sabidurfa, prudencia, etcétera).
Los filésofos: cristianos wbicaron ‘lo ética-dentro de lo
religioso y homologaron lo bueno y lo verdadero, que conver-
gen en la idea de Dios; 5 : 7
A partir del Renacimiento todo cambia. Surgen teorias
- 6ticas fundadas en el egoismo (Hobbes: “El hombre es el lobo
del hombre”), en el realismo politico. (Maquiavelo: “El fin
justifica los medios”) y otras. ;
Kant se esfuerza por plantear una ética absoluta, formal
y auténoma, Nietasche, por introducir una inversién com-
pleta de la jerarquia tradicional de valores. ete
Ala ética de Kant que establece imperativos categéricos,
a priori y de validez absoluta, se opone la de Miller con su
ética material de los bienes o ética utilitaria.
* Conferencia pronunciada el 8 de mayo de 1998 en Montevideo,
Uruguay, en las Jornadas sobre Evaluacién Psicolégica.Las distintas| teorfas éticas propuestas corresponden a
distintos tipos|de|corrientes filoséficas que las sustentan y
que se han ido|sucediendo a lo largo de la historia de la
filosofia.
En nuestros/dids persisten algunas de esas teorfas sin que
ninguna logre ser, hegeménica. A las ya mencionadas se ha
agregado la ética de la filosofia existencialista que sostiene
que no hay unajética, que cada cual tiene que decidir por si
mismo en vista de su propia e intransferible situacién
concreta, lo que va a “hacer” y lo que va a “ser”.
Por lo tanto, este planteo corresponde a una ética indivi-
dualista y subj¢tivista.
Simone de Beatuvoir' dice: “Y en verdad no puedo tomar
otro punto de que el mio” (pag. 126); “;Qué hombre
puede juzgar jombre? {En nombre de quién hablaria?”
(pag. 129). || |
Muy opuestalaésta y también contempordnea, es la ética
marxista que dbstaca la funcién social de la ética muy por
encima de las/inclinaciones personales. Pero tengamos en
cuenta que a ir jorganizados como paises ha llevado a la
no todo quede librado al arbitrio del
individuo yt ién a la conviccién de que es imposible
negar al indi o- cierto margen de libertad de accién y
decision.
Asi es que fe Jos Cédigos (Civil, Comercial, Penal)
que regulan m hes ras acciones. Sobre la base del Cédigo Civil
se apoya el Chiligo Moral y sobre éste, nuestro Cédigo de
Etica_profesia atin en_pafiales en lo que a nuestra
‘profesion se se
| tomar conciencia de que cada uno de
r determinado sistema ético y de que cada
ifag intervenciones delata la teorfa ética y
filoséfi emos adoptado.
Beauvoir, Sifn pip de, gPara quélaaccién?, Buenos Aires, La Pléyade,
va onkononounuuUuUvDDUDDQUVDUVUVVVUVVUVVUVVUVUVGVGUECEUYEYEEUUY1. ,Qué.es el bien?
José. Ferrater.Mora’-dice:-“Algo esta bien si-es como. es
debido”: Establece unz diferencia entre hablar de “el Bien”
a “lo bueno”, lo cual implica hacer hipéstasis 0 reificaciones
de una cualidad Y, por otro, hablar de un“acto bueno”, o sea
dena eualidad-del ser. 5 Mata ae
EI planteo a discutir es, para este autor, si el. Bienes: UB
ente ouna propiedad delente: Para Platén (filésofvideslista)
es un ante; més aijn, el Bier-es 1a'Idea absoluta; Idea de.las
Ideas.:Aristételes, en.cambio, plantea que dentro de; cada. |
coda esté su propio:bien como-algo inherente.a ella .--
- Para.los fildsofos medievales,-el. Bien y-el Ser son: una y-la, |
misma cosa y culminan: en: Dios, ser y bien por-excelenciai .
Para ellos el mal no. tiene: entidad ontolégica. El-mal.eés el:
alejamiente del:ser y del:bien.:: ... 7 nan
Exttonces podemes.definir dos posiciones entre: cuales
hay que optar:, et Bid: es: algo: absolute, hipbstasiado,:o.es
algo relative; convensibnal, propio de una sociedad determin:
nada, de tn periode ‘hisitton, de.una clase social, etedtara:
: Lo més coririm e¢-que'las ontologija: modernas.
qaeel bianmo os unser sinovata propiedad deksev bern jacuell i
se ajusta'ovho a uma jenarquéa de valores previamente estables, /
cida por esaiclage social, ese periodo hietérido; pteétera:
Por, su:parte; Manual Gartia. Morente} dice-que:“la con-:
ciencia moral: contione sdéntra: de af. un: id niméro de.
? Ferrater Mora, José, Diccionario de Filosofia, Barcelona, varias
ediciones. sic erudigs oo
»§Gareia Morente; Manual, Heciones petininare de ieohia B jarce-
lona, varias ediciones. x
12: |
Lnosotros
s* sobre las cosas”. Supone esta teorfa
goh impresiones subjetivas pero, dice este
autor, estono pubde ser un criterio de valor porque conduce
a un subjetivisto|cadtico. “No hay ontologia de los valores
—dice— los val ino son, [...] es un-no-ser que es algo [...]
es no ser indiferente [...] son cualidades
@|describe el “cero” como punto arbitrario
de indiferencialy dice que los valores se agrupan aderecha |
gizquierda se; ean positivos 0 negativos. Los que mas se
apartan de ojserian los de mayor jerarquia. Por ejemplo,
si entre & aadro 0 un nino én Un Incendio opto por
el nifio, estoy d strando que para mf los valores vitales
son de mayor ji fa que los estéticos.
Derek Wright? dice: “Las reglas morales son bésicas en el
vinculadas con el mantenimiento de la
verdad, la a : utua, la justicia en Jas relaciones huma-
nas, etestera. Aj menos que estas reglas existan en alguna
medida, es halmente imposible la continuidad de toda
actividad social} Las reglas morales son el patron de medida
con el] que valua mio las reglas de cualquier actividad deter-
minada” (pég.|17). Revisando la teorfa psicoanalitica, este
autor recuerda lla|afirmacién freudiana de que los varones
resuelven mej oF que Jas nifias la conflictiva edfpica y por lo
tanto tienen una conciencia moral més fuerte.
siones, Wrig) tat afirma que: “Lo que el psic6-
més que
es proporcionar a los p
DY oeOooondonuUoUBDUvUUOUVDVVIVUVVVVUVVUUVUVUUVUVUUUYUCon este autor nos vamos acercandoa nuestro terreno.No
se_trata, segin 4l, de que el psicélogo imponga su propia &
escala de valoi jonar al sujeto.
distintas posibilidades, épticas, posiciones ante la vida y_
elija “reflexivamente” jor.
Por su parte Erik Homburger Erikson® dice: “me ‘propongo
investigar las rafces en el desarrollo y més tarde, los funda-
mentos evolutivos de ciertas cualidades humanas bésicas
que Mamaré ‘virtudes’. [...] En latin, virtud significa virili- i
dad, que por lo menos ‘sugiere la combinacién de fortaleza,
templanza y valor. [...] El inglés antiguo otorgaba un signi-
ficado.especial a la palabra Virtud’ ...] Denotaba fortaleza
inherente o cualidad activa y se utilizaba para referirse ala
Pee aes perdurable de remedios'y licores bien conservados”
(pdg. 88).
“Llamaré ‘virtud’ nos dice— a ciertas cualidades huma-
nas de fortaleza y las relacionaré con el proceso mediante el
cual la fortaleza yoica puede desarrollarse de una etapa a
otra e impartirse de una generacién a otra” (pag. 89),
En gonclusién: hablar de “Etica y psicodiagnéstico” ime
conduce a recordar que ura om] ueintenta
conocer o hacer algo remite a una Teoria de /onocimie!
(Ga s una Teoria del Ser (Ontologia), es decir, ;
una postura filos6fica y ésta incluye una teoria le los valores
que pide ser absoluta.o relativa, idealista o pragmatica,
individualista‘o socialista, pero nunca ausente. Nadie esca-
pa a lo que dice Garcfa Morente: “No hay cosa alguna antela i
cual no adoptemos una posicién positiva o negativa”. Renata
Frank’ cita a Allen (1986) quien dice que reflexionar sobre
temas de ética es un componente esencial del desarrollo y de
la practica de una profesién, Sin un-cédigo de ética estable-
ido, un grupo de personas con intereses similares no puede
realmente ser considerado una organizacién profesional.
eco ina organizacién profesional. -
gqrikson, Erik H. Btica y psicoandlisis, Buenos Aires, Lumen/Hormé, *
1993,
7 Frank, Renata, “Sica y evaluacin psicolégica”, en M. M. Casullo Vv
(comp.), Evaluacién peicoldgica en el campo de la salud, Paidés, lose
129
LyLa misma Ajtora contintia diciendo: “cualquier ética nor-
mativa resul} bitraria y dogmatica si no esta inserta
sta
fAcil de rastrear. En general hay muchos
trabajos braves que circulan en determinados ambitos (uni-
versidades, APA, APdeBA, Asociacién de Psicélogos, etcéte-
ra). Pero, si pte remito a la Biblioteca Nacional argentina,
hay muchos textos sobre Etica y Medicina, oEtica y Derecho.
Encontré un} lo sobre nuestro quehacer. Se llama Etica
para psicélo escrito por Antonio Da Silva Ferreira.’
El otro parametro que elegi es. la Biblioteca del Congreso
dela Nacién|Argentina ya que por ley nacional, de todo libro
editado debe Jaleditorial enviar un ejemplar a la Biblioteca
Nacional y otyo lala Biblioteca del Congreso. En esta ultima
sélo hallé el! de Simone de Beauvoir, el de Wright y el de
Erikson, pero|ninguno especificamente sobre ética profesio-
nal del psicélbgo psicodiagnosticador.
Resumiré! lps conceptos de Da Silva Ferreira y agregaré
algunas refl| fr ‘personales.
@: Debe s¢ ‘un psicélogo legalmente acreditado. Tiene,
por ello, sus tesponsabilidades, derechos y deberes”.
Mis reflexions: en la Argentina, esto significa ser gradua-
do de una Universidad del Estado o reconocida por él, con el
ado en Psicologia o Psicélogo. Ellos son los
te habilitados para realizar un psicodiag-
néstico, evahjarlo, llegar a conclusiones diagnésticas y pro-
nésticas valid as, realizar. una devolucién, de informacién y
firmar un info a e. El médico pediatra, neurélogo, psiquia-
tra psicoanalista no est& aeadémicamente preparado para
hacerlo y n es esa tarea de incumbencia de su t{tulo. De
manera que] aunque en la prdctica lo hacen, seria una
<—¥San Pablo, Bragil] Editora Salesiana Dom Bosco, 1986; la traduccién me
pertenece.
® Da Silva F a Antonio, Etica para psicélogos, segunda edicién,
il,
|
|
130
Oooo noHoDUDDDDVUVVDVUVDVUVUVUVUVUVUVVUVUUUEUVBEULBUYpréctica ilegal de la. psicologia. Lo mismo rige para los
psicopedagogos. En la Argentina se los forma, en muchos
centros de educacién superior y universitaria, con una.dm-
plia y severa formacién psicoanalftica; se les ensefia a
trabajar con un encuadre psicoanalftico, etcétera. Esto es
estupendo pero tendria que culminar con el titulo oficial-
mente reconocido de Psicopedagogo Clinico y ser acompafia-
do por una ley de Salud Mental que los habilite para hacer
psicodiagnésticos clf{nicos y psicoterapia, cosa que no sucede.
Nuestra ley de Salud Mental no ha sido benévola para los
psicélogos. En una época nefasta sélo se nos permitia tomar
algunos tests y sélo los que el psiquiatra nos indicara. Hacer
psicoterapia era considerado “ejercicio ilegal de la medici-
na”. Tal como estén las cosas, si un psicopedagogo u otro
profesional no psic6logo firma un informe sobre un diagnés-
tico psicolégico clinico, esté incurriendo en el “ejercicio ilegal
de la psicologfa” y esto podria desembocar en alguinjuicio por
mala praxis si algunos padres reaccionaran alarmados ante
algun diagnéstico de, por ejemplo, autismo, psicosis, etcéte-
ra, formulado por un psicomotricista, Ppsicopedagogo, maes-
tro, etcétera. Volvamos a nuestro colega brasilefio.
G orientara su trabajo de manera tal que promueva el
biefiestar de Ta human le toda na con quien
establezca una relacién profesional.” Dice que el psicélogo
“debe mantenerse actuatizado TJ, Basar su trabajo en el
respeto por la dignidad del individuo como persona humana,
desarrollar el sentido de su responsabilidad profesional y
acumular conocimientos éticos”.
“Si es responsable —contintia— asume tinicamente tareas
para las cuales se siente capacitado. Reconoce las dimitacio-_ a
nes de su formacién y de su personalidad, Recurre a especia-
i i ecesario. Se propone no sélo curar sino también
promover el bienestar.”
‘Debe evitar la mercantilizacién dela psicologfa”.
@‘La_atencién al cliente debe ser personal. Se puede
131
eee eases eee an SLE
:iente sin distinci6n, sin discriminacién de
Teligion o situacion econémica.’
stoy totalmente de acuerdo con esta
odos sabemos que. i
eries complementarias del psicélogo, seria.
que seria imposible trabajar con objetivi-
nda Aberastury, destacada pionera de!
nifios en Argentina, dijo en el acto de
in Congreso sobre Abordaje Familiar en
enos Aires, 1969, que ella no podria analizar
gregaria que tampoco podria hacerle un
psicodiagnés| cd a un nazi, a un torturador, eteétera.
( Siestose develara en medio del trabajo, los més apropiado
seria supt la tarea con alguien mds ecudnime para
corregir los dgsyfos producidos por el rechazo que el sujeto
nos provoca.
“Definiriel trabajo a realizar, sus compromises y respon-
ds consecuencias de la interrupcién de un
Comparto totalmente estas ideas y agre-_
de proteger no s6lo al cliente sinotambién
r irtiendo al interesado acerca de las conse-
cuencias de wna repentina interrupcién unilateralmente
decidida de lap sicoterapia y también del psicodiagnéstico. A
tal efecto reromiendo solicitar datos de filiacién que habi-
tualmente om os como su domicilio particular, comer-
cial, numero y tipo de documento de identidad, etcétera, ya
que en el casq de tener que localizarlo para €nviarle alguna
informaci6n, Fe amo de honorarios, etcétera, deberfamos
n
hacerlo a algtin sitio determinado.
Como es frecuente, esto lo aprendf de la experiencia: llevé
132
a
NQondvdouUnvUDUDDDVVDVVVVUVUVVUVU VU UUEUEEUUEULBLSMun caso a la justicia y ganié, es decir, senté jurisprudencia
porque no es facil iniciar una accién legal y ganarla sin un
contrato escrito y firmado por el demandado, pero lo que me
salvé fue la tarjeta profesional que esponténeamente
me entregé en la primera entrevista un sefior que me consul-
6 por sus tres hijos.
En la tarjeta figuraba su domicilio comercial y hacia alli
dirigi la carta documento reclamando honorarios impagos.
Recibf como respuesta otra carta documento insultante en la
que, ademés, afirmaba haberme abonado TODAS las entre-
vistas y que yo me hab{a negado a extenderle el correspon-
diente recibo. Los dibujos de los tres hijos firmados esponté-
neamente por ellos con sus nombres de pila y los tres
protocolos de Rorschach tabulados fueron prueba suficiente
acerca de que la consulta se habia realizado. La respuesta
del sefior implicaba haberlo hecho. Tenfa todas las de ga-
nar... y gané. Pero pasaron tres afios. Tuve que probar mi
solvencia moral y profesional con informes provenientes de
la Universidad Nacional de Buenos Aires, de la Asociacién
Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados, de la
Asociacién Argentina de Rorschach y de FUNDAIH (Funda-
ci6n Interdisciplinaria para la Docencia, Asistencia e Inves-
tigacion Humanfstica de la Nifiez, Adolescencia y Familia).
Como el sefior no comparecié a las citaciones del juez nienvié
un abogado en su representaci6n, el juez dio lugar a mi
demanda. Pero cuando los oficiales de Justicia Negaron al
lugar se encontraron con un galpén vacio sin nada que
embargar. cee
El beneficio no fue econémico sino moral: no quedaron
impunes ni la falta de pago ni el Ilamarme “falsaria”.
Desde entonces, especialmente cuando no conozco feha-
cientemente c6mo llega a mf un consultante, tomo esos
recaudos a los que agrego el pedido de que firme algunos de
los tests grdficos que le administro.
Ustedes me preguntarén: jeso no interfiere la relaci6n
transferencial? {No delata una actitud desconfiada en el
profesional? Yo les contestaria que si el sujeto no tiene
intencién de perjudicar al. profesional, no tiene por qué
133
nee datos personales y de firmas.
Silva Ferreira.
te logre atenuar tel tensiones y vivir
istema ‘de conocimientos y valores que
| Quiero agregar algo a esto: que a veces el
cliente insiste| ¢ ‘toner nuestra opinién personal (no profe-
sional) respecto d e algo. Es dificil pero no imposible hacerle
entender que gstro método es como la “epogé” que practi-
caba el filésof {usserl (poner entre paréntesis), es decir,
ndido a dejar de lado la opinién personal
cs en el punto. de vista del otro. En eso este
con Erikson y muchos otros que definen
0 la de esclarecer, asesorar, ayudar a
pero no de “prescribir”, tomar decisiones,
confundir nuestro rol con el de una auto-
ridad, un congpjero familiar, un asesor financiero 0 senti-
J mental, etcétera, Si el psicdlogo acttia asi puede estar ope-
rando desde! uperyé y esto trae consecuencias negativas
porque la as d de sometimiento del cliente pronto rever-
tiré en rebelidy 'desvalorizacién. oe veces no es desde el
* El subray
‘El eubraye rervenoes.
184
Doo oovnvoagDDDDVDVVVVVOUVUGVUVUUEUUEEVVUUVUUBYUY
|Supery6. sino desde sus pulsiones primitivas que buscan
satisfaccién, o desde fuertes sentimientos de culpa por sus
Propios conflictas.o deseos de reparacién a ultranza. Lo
fundamental es que esto desvirtéa la'relacién con el cliente.
UPN ets irl tly nth ogee as
dil r al psicélogo'se, 03 ni y
un especialista en el tema para saber cémo proceder. ‘Lo
recomendable esttrabajat (o derivar 1) dentro del. Ambito de
efiere asf a lo que nosotros llamamos “devolucién de
informacién’ y que nos parece algo natural y légico, pero no
los Yo entienden asf y es bueno aclararlo. :
Esta obra deberfa servirnos de guts pava eonstruit nies-
tro propio cédigo-de ética profesional adaptado:a ias'leyes,
usos y costumbres de nuestro pais.
« Otro: trabajo ‘que’ consulté ‘es: uria conferéndid, que: la
Profesota. Btel: -pronuncié: en::la° Universidad'-del
Salvador, rentina, en 1997 sos er es oy
Se refiere a problemas de étick plantesdos ante las:de-
lect. jo (centros: dé"salud, de medicina
prepaga, agencias|al les, etcétera) que obligan al psicélo-
go a trabajar “con ritmos aceleradog ¢ incesantes” ya que la
tendencia es aque se demore la menos posible. Elia ama a
esto “simulacro de indagacién de la subjetividad®, ¥ Tos
135alerta contra lp
perficialidad e indiferencia para las con-
secuencias de 1¢s actos
08.
-dice- los que tenemos que establecer
como sujeto cd
Cuando alg
un Rorschach
institucién e
upervisando me dice que no puede tomar
que como es muy largo no se lo permite la
@ que trabaja, yo le pregunto qué hace
5 el ano puede llegar a un diagnéstico diferen-
cial certero y|por tanto a una recomendacién terapéutica
adecuada.. Pe en el futuro de la salud mental de la
poblacién en os de entidades publicas y privadas con
esta mentali e produce un sentimiento de consterna-
cién. i
Serfa funciém de un Colegio de Psicélogos estipular lo que
se considera adecuado, ético y responsable, y lo que no, pero
esto también esta en pafiales (en Capital Federal), especial-
mente porqu da profesional (ogrupo) quiere hacer primar
sus propias
pakke AaoOoOOEDODVDVVVVVVUEVGUUYUEUBUUEVUVBUODYD
icciones (ética subjetivista).
2. La Etica profesional
y la dem: :
Hay. pedidos 4 desde su llegada, sefialan la direccién del H
quehacer del psi¢élogo “comprando” una opinién avalada por !
un profesion: ero no auténtica sino desviada hacia un j
objetivo favor a sus deseos y conveniencia.
Esto seve entemente en ocasi6n de juicios por tenen- !
11 En el Boletth de ADEIP (Asociacién de Estudio e Investigacién en {
J Peicodiagnéstice) de diciembre de 1999 se publica el Cédigo de Btica }
del Peicodingnott ‘dor en cuya confeccién participé esta autora. |
136 i ‘cia de hijos, por derechos patrimoniales, por jnsania, labora-
Jes, por cobro de seguros, en casos en. que el sujeto esta por
perder el trabajo o la eseglaridad, eteétera.
Un “buen” psicodiagnéatico no eg el que se inclina hacia (x)
donde le indica el cons alo “ve: o” de
introducir falseda-
caso. Introducir los desvfos solicitados
des a favor de lo que.desea el que ejerce el poder. A esto le
llamo yo “mentalidad de supermercado:, entre, Jleve lo que
quiera y pague”. ‘
Eldestinatariode un informe as{ seré burladoensu buena VA
fe y el psicélogo habré incurrido en Ja. figura legal de |
“retencién de datos” o “alteracién de informacién” en perjui-
cio de terceros. 5 on
Otrds casos a tomar-en consideracién desde el punto de
vista: 6tica es cuando el motivo d ,
contradictorio a ambiguo. Es importante esclarecerlo antes
de continuar con la. consulta.
A-veces se invoca un motivo pero se le pide expresamente |
al psiedlogo:que no se:Jo diga al sujeto involucrado. Esta |
complicidad tarde otemprano saltaré a la Juz y asf las cosas 4
se camplicardn més atin. Hay. que detener Ja consultaen este
punto y averiguar por qué la persona no puede saber el
verdadero motivo del estudio psicodiagnéstico. El psieélogo
evaluard luego cual seria la versién aproximada a la verdad,
més factible..: -~ . 4
3. La Etica profesional :
y la adniinistracién de las técnicas diagnésticas
En este aspecto podemos incurrir en dos. errores: ar
excesivamente el vinculo o hacerlo excesivamente breve.
Por falta de formaci6n profesional, por inexperiencia, por
curiosidad exagerada o por fobia al contacto personal, por-
que le pagan demasiado o demasiado poco, lo cierto es que el
psicdlogo puede caer en uno de esos extremos. 7
137§Cuéales el prob
cial esté siemp
lema? Sabemos que la relacién transferen-
resente. Si el vinculo se prolonga dema-
a. Si es a predominio de transferencia
sificacién parece conducir a transformar
paciente forzadamente y si se corta, la
mas dolorosa y dificil de elaborar. ,
Si la transférericia es a predominio negativo, cuando el
vinculo se prolonga demasiado, se intensifican los senti-
i onfianza y persecucién. El sujeto quiere huir
excesiva brevedad, en cambio, le confirmaria
lativas a la transferencia negativa:
Considero que lo ético, razonable y justo es que el psico-
diagnéstico dure un tiempo acorde con la demanda, con las
té (és para satisfacerla, y con el destino
la duracion serd mas extensa si culmina.
separacién seré
Otro punto importante es tomar en cuenta que mientras
administramos|las técnicas diagnésticas, lo primordial es
repetar al ser h
administrans h test y vemos que el sujeto comienza a
transpirar, pal e, Hora, debemos tomar eso como sefiales 1
a|tarea y focalizar el trabajo en lo que sucede
ntaremos: “Veo que nose siente bien, {qué
le que haya que dejarlo hablar libremente
a retirarse para la préxima reunién. ¢Y si
nistrando un Rorschach? En general debe
itrevista sin interrupciones que alteren los
tamos ante una encrucijada: la correcta
‘ica o la focalizacién en lo que le sucede
se momento.
al sujeto. Le pr
sucede?”. Es po:
o aceptar si des
estébamos adn}
hacerse en unae
Insistir en qué dibuje un analfabeto, en que defina su
percepcién o spirélato un obsesivo que vive permanentemen- A
te en la duda ct el, en administrar todo el WISC a un nifio :
absolutamente|
las situaciones|
medios?
Insistir en p
loqueado en el aprendizaje, son algunas de
nte las que me pregunto: (el fin justifica los
vena onkDOUDDDVVVOVVVUUVUVVUVUVUEUUEUYUEUEVBVUEBEUDYDsas imi jeto puede ser catalogado de “furor
diognosticandis” asi como el. otro extremo, la ligereza
laxitud en la: tarea, serlo de ligencia,. “Asabos
extremos constite ta te mi punto ie vista, un ejemplo
de “mala praxis” por no preservar los derechos ‘del sujeta de
ser tratado con irespeto y dignidad, s me
4. Etica profesional:
¥ la entrevistg de devolucién:
Este momento: del’ psicodiagnéstico entrafia una. gran:res-
pongabilidad y marca la notable diferencia entra ser un buen
testistay un buen psicodi i ste trabaj
gn ‘sys conocimientos sqbre técnicas di
bién con una de ellas por excelencia: i
En este momento final, es necesario ‘apeldr a toda su expe
riencia clinica para manejar la situacién con solvencia. Es
muy importante que tenga la Propia experiencia de un
psicoandlisis personal exitosamente logrado, para poder
encarar el momento més delicado del pricddiagnéstico, Des-
pués de haber consideradajos reauitadod de todas las.harra-
Tpientas disgnésticas utilizadas, y después de haber Ilegado_
a_una conclusién diagndstica y prondstica, debe establecer
Una, estratepia! para la entrevista de devolucién. Todos
sabemos que esta-estrategia preestablecida sufre vaivenes y
modificaciones, desvies‘a veces inesperados, giros de hasta
180-gradow: es, mes esas
Es en-este momento delicado y- a veces “tormentogo”
cuando el psicélogo. debe demostrar sus. cuyalidades:de buen
timonel para dar con el momento yel modo de decir lo que
debe decir y-callar.lo que es mejor callar. De locontrario, par
exceso 0 por defecto, i i Gti e traen
como consecuencia, por ejemplo;-una. ruptura del vinculp
profesional en malos términos.. -. - ne aad
Es muy delicado plantear un diagnéstico de psicosis yun
139iyo. Hay que hacerlo con cautela. No decirlo
bilidad por no advertir acerca de una
quien nos consulta buscando la verdad.
lecir las cosas “a boca de jarro”.
Imite entre la sinceridad y la prudencia,
dencia cudnto y cémo ha analizado el
ias pulsiones, su narcisismo, sus ansieda-
, sus duelos, etcétera.
Creo que lo dotrecto es dar una respuesta consistente
_fundamentada pl motivo ‘de la consulta dentro de los Ifmites
él monto de angustia tolerable para el
§ familiares.
ante és el de dar la informacién a todas
etidas en el
aso. Obviamente,: a cada
importante incluir a quien sea el adulto
sujeto (nifio, menor de edad, psicético, débil
yofesional
y la confece: | del informe psicodiagnéstico
EI destinatariq d lel informe puede marcar los limites de lo
que el misma Hebe o no debe contener. Si fuera el futuro
a {el consultante, podemos y debemos incluir
j6n pormenorizada y nuestras conclusiones
| Si se trata de otro psicélogo, se pueden
eferencias alos indicadores desde los cuales
uestras conclusiones. No serfa el caso si es
, neurélogo, etcétera, que no tiene por qué
significan las respuestas de movimiento huma-
no o los 4ngulgs|en estrella.
Lo mismo opiho si se trata de otros profesionales, maes-
u
aoa naOonoOoouUDDDVOVOVVOVVVUVUVUEVVEVEEEVVUEYUYNo et ético “ventilar? los resultados detallados de un psieo- 4
diagnéstico en clinicas, juzgados, eacuelas o consultorias.
Ellegajo det sujeto es propiedad exclusiva deh profesional _/
que'la-evalué o de la institucién dentro de Ia cual se hizo::
* Cudnto puede traseéhder a través'deun informe depend
de quién lo pide y por qué'lo Bide, pri
E} médico desnuida-al paciente para revisarlo-pero no en
medio de la calle ni lo pasea desnudo por el mundo. De la
mista manera’ a g Paiidn da ing ar data
a. 2 Mas bien, ecordando’lo ‘dicho acerca; del
Saran eit ate ae ay
esérito lo-q eg 2
. espera'de nok
if r1 . oa
> Las eseuelas primarias saeion pedir que tes enviemds “el
psicodiagnéstico” de tal nifo. Generalmente respondosalici,
tatide que por escrito’ aclaren qué es lo: Que necksitan saber
y envio un escuéto informe ofreviends'ainpliar la'informa-
cién en una reunién en la escuela conjuntamente con la
maestra, la directora, la Psicopedagoga, etedtéra:): ¢
El informs debe ser siempre remitido ew sobre; carrado a
directamenteal solicitantd: De otro Thode: pueden leérto los
padres 'y tergiversar eb texto astisténdoudsirmnecodidad,
v
ares; do a disposi
resadios en el cago para brindar otro tipo de informacién, més
técniéa, por ejemplon 090 Sa bo gn
Me referfa al 4rea educacional en la que recomiendo
Tespetar la privacidad del ii i i,
manos de cualquiera. En cuanto a su contenido, responderd
exa ente a To solicitado por el colegio sin entrar en
detalles de la vida privada que no vienen al caso.
Lo mismo ocurre en el érea forense. Al juez le interesan
conclusiones puntuales. Fl abogado que entiendeenla causa\.
debe solicitarnos por escrito los item que necesita investigar.
Mola fica,
Nosotros decidiremos las técnicas a utilizar y respondere. - &é
—~mos a los item requeridos. -
j wr?
141Debemos ser jeuidadosos acerca de lo que e queda escrito en
p ya que puede ser lefdo por cualquiera que :
eg to. Hay 8
ie psicolégico es solicitado por un perito
olicitarnos por escrito lo que desea que
y le responderemos dentro de lo los limites de
siquidtrico debe ha-
Je
psiquiatra, és
investiguemog
Para concluirr:
Aun queda
tarea de todos.
una actitu
cuando dijo: “A
es_debido?
simo por decir sobre estos temas y eso es
e tratado de hablar sobre ética sin adoptar
v
ar con ustedes Ta Regla de Oro propuesta por
/Erik Erikson! (pp. cit.) que dice asi: “Uno debe hacer (0 no
hacer) a otro id que se desea (0 no se desea) que nos hagan”.
142
eee UuUBEDVDVVVVVVUVUVVVVUUVUEBVEVVVYVGEY
i
|
|