0% encontró este documento útil (0 votos)
301 vistas93 páginas

Cimientos - Launder - Arquilibros - Al

Libro con recopilacion yde ejemplos de comientacion para variados tipos de terrenos. Apto para arquitectos e ingenieros asi como introductorios para geotecnistas.

Cargado por

Luischopin
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
301 vistas93 páginas

Cimientos - Launder - Arquilibros - Al

Libro con recopilacion yde ejemplos de comientacion para variados tipos de terrenos. Apto para arquitectos e ingenieros asi como introductorios para geotecnistas.

Cargado por

Luischopin
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 93
CIMIENTOS V.C. Launder EDITORIAL BLUME / biblioteca basica de la construccién EDITORIAL BLUME / biblioteca basica de la construccién CIMIENTOS Cimientos esta dividido en dos grandes seccio- nes que abarcan de forma concisa pero didfana toda la materia sobre la cual puede recaer el estudio de las cimentaciones en el ramo de la construccién. En la primera se estudian detenidamente el lu- gar donde la construccién ha de ser enclavada, con el fin de analizar el solar y sus propiedades; incluso los métodos para este andlisis del solar son enumerados y analizados de forma muy sa- tisfactoria. En fa segunda seccién se analizan los principios que gobiernan el proyecto, disefio y realizacion de los cimientos; se pasa revista a los diversos tipos de cimientos y a los materiales utilizados Para su realizacién y se discute el como y el porqué de los cimientos de mejor resultado para los diversos tipos de construccién. En un apéndice final se dan referencias para el calculo y disefio de cimientos. Se trata, sin duda alguna, de un libro de suma utilidad tanto para estudiantes de arquitectura y alumnos de cen- tros especializados en el ramo de la construc: cién, como para maestros de obras, aparejado- fes y arquitectos. DISTRIBUGION EXCLUSIVA EDITORIAL BLUME Tuset, 17, Barcelona-6 Rosario, 17, Madrid-5 Paz, 35. Valencia, 7 Gran Via, 87. Bilbao-11 Turia, 40. Sevilla RIVERSIDE AGENCY, S.L Belgrano, 2786-88, Buenos Aires EDITORIAL BLUME DISTRIBUIDORA, S.A. Calle 3, n° 508. Qta. Palma Sola. Campo Alegre Chacao, 106. Caracas LITEXSA COLOMBIANA Carrera, 15, n° 51-79. BOGOTA BLUME DISTRIBUIDORA DO LIVROS, S.L. Rua Rodrigues Sampaio, 73. LISBOA LITEXSA PERU, S.A. Ay, Petit Thouars, 1037. LIMA EDITORIAL LOSADA URUGUAYA Maldonado, 1092. Montevideo Estado en que qued6 un edificio japones « lar los cimientos a causa de un terremoto 4 onstruido con s6lido armazon, al fa- BIBLIOTECA BASICA DE LA CONSTRUCCION CIMIENTOS Vv. C. Launder Version castellana de Fructuoso Mafia, Dr. Arquitecto Catedratico de fa E.T.S. de Arquitectura de Barcelona Os 2} EDITORIAL BLUME Tuset, 17, Barcelona-6 Rosario, 17, Madrid-5 Titulo original: Foundations THE MACMILLAN PRESS LIMITED Primera edicién, 1975 ISBN 84-7031-217-0 Depdsito legal B. 18.173 - 1975 ROMARGRAR, S.A. Juventud, 55 HOSPITALET DE LLOBREGAT BARCELONA SUMARIO Prefacio 2 6 we Reconocimiento os So eee Procedencia de las fotografis bee Simbologia : toe Simbolos del alfabeto griego. Introduccion . . . . . PRIMERA PARTE: LA PROSPECCION Capitulo I. El reconocimiento del solar Capitulo II. Rocas y suelos woe Rocas. 25. Suelos de grano grueso, no © cohesivos. ‘27, Suelos cohesivos de grano fino. 30. Mezclas de suelos granulares y cohesivos. 34. Turbas. 34. Otros tipos de suelos. 34, Capitulo III. Sondeos y ensayos in situ : Estudio del suelo. 35. Informacién a obtener de los pozos. 37. Muestras inalteradas, 39, Ensayo “Vane test” sobre suelos cohesivos (scisometro). 42. Ensayo de compresion de volumen no limitado para suelos cohesivos. 42. Ensayos sobre suelos granulares. 47. Pruebas de carga por placa. 48. Capacidad portante del suelo. 52. Ensayos geofisicos. 52. Capitulo IV. Ensayos de laboratorio Identificacion y clasificacién. 55. Propiedades mecanicas. 57. Ensayos quimicos. 62. Mas informacion acerca del estudio de los suelos. 66. SEGUNDA PARTE: LOS CIMIENTOS Capitulo V. Principios acerca de los cimientos Proposito de los cimientos. 68. Evaluacién de las cargas trans: mitidas por los cimientos. 71. Asientos. 72. Prediccién de los asientos posibles. 74. Sana 12 13 17 35 355 69 Capitulo VI. Seleccién del tipo de cimiento Cimentaciones corridas. 76. Cimentaciones por zapatas. 78. Cimentaciones flotantes. 84. Losas de cimentacion. 84, Cimen- taciones por pilotes. 85. Capitulo VII. Pilotes y pilotajes : Materiales utilizados para pilotes. 88. ” Capacidades portantes mAximas de los pilotes de hormig6n. 93. Seleccidn del tipo de pilote. 95. Procedimientos de puesta en obra de pilotes. 97. Ensayos de pilotes. 105. Proyecto de pilotes en grupo y cepas. 108. Problemas que presenta el pilotaje. 108. Economia del pilotaje. 110. Cajones. 111. Mas referencias sobre pilotes y pilotajes. 113. Capitulo VIL. Muros de contencién Informacion necesaria para el proyecto. 116. Tipos de muros de contencion. 119. Proyecto de los muros de contencion. 120. Construccién de los muros de contencion. 131. Referen- cias para profundizar mas en el tema: muros de contencién, sdtanos e impermeabilizaciones. 135. Capitulo IX. Problemas especiales que aparecen durante el pro- yecto de cimientos . . Edificios industriales prefabricados y ‘conjuntos estructurales 136. Cimentaciones de medianera, 138. Refuerzo de cimientos ya existentes. 141. Cimientos aislantes de las vibraciones y del tuido. 142. Cimientos a traccion. 144. Capitulo X. Preparacion del solar oe Excavacién. 148. Estabilizacion permanente del suelo. 152. Excavaciones en solares inclinados. 154. Profundidad que deben alcanzar las excavaciones. 155. Inspeccidn de las exca- vaciones destinadas a cimientos. 156. Control de aguas. 156. Otras referencias sobre excavaciones, apuntalamientos, anclajes y contro! de los accesos del agua. 161. Capitulo XI. Materiales de cimentacion Hormigon. 162. Dosificacion de hormigones. 163 Apéndice: Ejemplo de disefio de cimentaciones sencillas. 166. Referencias para calculo y disefio de cimientos. 174 Bibliografia Indice de materias 77 87 115 137 147 163 176 177 PREFACIO En un libro de este tamafio no puede darse toda la informacién nece- saria para el disefio de cualquier tipo de cimentacién. El autor ha intentado, mas bien, anotar los principios fundamentales que permiten estudiar el equilibrio de esfuerzos que se crea cuando se apoya un edificio sobre un suelo, contemplando ademas el gran niimero de casos distintos que se pueden producir debido a la extensa gama de suelos diferentes susceptibles de servir como apoyo de cimentaciones. Asimismc, en este libro, se proporciona una introduccién al tema “‘mecanica de rocas” y se dan los métodos para realizar e interpretar ensayos geotécnicos. Se describen también varios tipos de cimientos y sus aplicaciones mas corrientes, teniendo en cuenta que tinicamente se desarrollan procedimientos de disefio para aquellos cimientos mas simples, sentan- do las bases para que en su dia se puedan proseguir estudios sobre casos mas complejos. Se ha puesto el maximo interés en dar un amplio compendio sobre la materia y, buscando una metéfora que haga al caso, jdar un firme cimiento sobre el cual poder construir! Una precision: el lector debe darse cuenta de cudndo un problema de cimentaciones es demasiado complicado para ser resuelto con sus conocimientos. En tales casos es preciso extremar el cuidado en los ensayos a realizar sobre el suelo y, en Ultimo término, que sea un especialista quien dé la solucién correcta. Para realizar trabajos por debajo del nivel del suelo, se necesita poseer una buena practica constructiva; Gnicamente asi es posible asegurar la estabilidad de la excavacion controlando, por ejemplo, la cantidad de agua que un nivel fredtico alto nos aporte a la misma. Ambos son factores decisivos para que puedan llevarse a cabo satis- factoriamente las complejas operaciones que se suceden en el proceso de construccién de un edificio. Todo ello con una clara visién del porqué y del como se ha elegido una solucién determinada y no otra. No podemos olvidar que el proyectista mas capacitado es aquel que se encuentra preparado para resolver cualquier problema nuevo que se le presente. V.C.L. RECONOCIMIENTO Debo agradecer la ayuda recibida por numerosas personas, tanto las que me han facilitado una simple imformacién como aquellas que me han estado ayudando durante largo tiempo. Es impqsible enumerarlas una a una. Algunas me han proporcionado datos indirectamente a través de sus libros o publicaciones, y posiblemente se sorprendan al ver que se les cita. Pido disculpas a éstas y a todas aquellas que reconozcan como suya cualquier frase o dibujo que sean originales propios y que yo haya podido usar sin darme cuenta y por consiguien- te sin solicitarles el permiso oportuno. Tanto en el campo de la técnica como en el de la ensefianza, la labor de un pionero se convierte rapidamente en un procedimiento estandar, de esta forma siempre estamos trabajando sobre bases senta- das por nuestros predecesores. El progreso se realiza recogiendo 1a experiencia de los demas, afiadiéndole la propia y trasladandolas por un cauce cualquiera, en este caso un libro, a los estudiantes y estu- diosos, de manera que por un lado no se pierda la experiencia acumu- lada y por otro sirva de trampolin para nuevos objetivos. Todos los autores y publicaciones que se van mencionando a lo largo de este libro han sido de gran utilidad para su realizacion y el lector encontrara en ellos la informacién suficiente para profundizar en el tema. El Dr. Smith del Departamento de Ingenieria de la Universidad de Bristol y los miembros de plantilla de la Oficina de los Sres. Clarke, Nicholls y Marcel han sido quienes han repasado el procedimiento de disefio y el cAlculo de los ejemplos, labor por la cual les estoy muy agradecido. PROCEDENCIA DE LAS FOTOGRAFIAS Contraportada: Robin Phillips, Bristol Figs. 14, 15, 26, 27 B.R.C. Engineering Co. Ltd Fig. 19 Pilcon Engineering, and Costain Photographic Library Figs. 20, 25, 30 Engineering Laboratory Equipment Ltd Figs. 50, 55, 59, 61 Frankipile Ltd Fig. 52 British Steel Piling Co. Ltd Figs.53, 54 Concrete Ltd Figs. 56, 60, 62 Peter Lind & Co. Ltd Fig. 58 Taylor Woodrow Construction Ltd Fig. 71 Kinnear Moody (Concrete) Ltd Fig. 99 Architecture and Building, Julio 1959 Fig. 104 Reproduccion de una fotografia de periddico Fig. 107 Millars Wellpoint International Ltd SIMBOLOGIA (La mayor parte de los simbolos estan de acuerdo con las normas B.S. 1991, Secci6n 4) pags RAS wy eer > = ae Seccion de acero Ancho de cimiento Espesor de muro cohesién del terreno a una profundidad dada cohesion — deducida de un ensayo triaxial sin drenaje cohexién ~ obtenida a partir del ensayo triaxial, con consolidacién previa, sin drenaje cohesién — a partir de un ensayo triaxial, con drenaje adhesion entre un suelo y un paramento vertical cohesién a carga normal nula cohesion media del terreno profundidad del plano de cimentacién media desde la superficie profundidad efectiva Médulo de Young excentricidad coeficiente de seguridad resistencia resistencia al rozamiento gramo altura libre de un muro distancia vertical entre el plano de cimentacién y el nivel freatico momento de inercia kilo (1000) Coeficiente de empuje activo, para suelos sin cohesion Coeficiente de empuje activo, para suelos cohesivos Coeficiente de empuje pasivo Coeficiente de rozamiento por el fuste, en pilotes zen s brazo mecanico en secciones de hormigon armado Longitud del cimiento Indice de liquidez en suelos cohesivos Limite liquido en suelos cohesivos momento flector momento resistente metro contenido de humedad. milimetro numero de golpes, en un ensayo con penetrémetro estandar Newton (medida de fuerza igual a 1 kg aplicado con una aceleracién de 1 m/s?) En una seccion de hormigén, perimetro total de las barras a traccién carga aplicada (presién) Indice de plasticidad en suelos cohesivos Limite de plasticidad de los suelos cohesivos empuje activo total componente normal al muro del empuje activo total empuje pasivo esfuerzo de compresién admisible en el hormigén esfuerzo de traccién admisible en el hormigon esfuerzo admisible de traccién en el acero de armado del hormigon . esfuerzo cortante maximo esfuerzo cortante por unidad de superficie capacidad portante admisible por unidad de superficie capacidad portante limite por unidad de superficie presion de colapso por unidad de superficie fuerza resultante componente vertical de Ja fuerza resultante componente horizontal] de la fuerza resultante tonelada (en sistema métrico decimal) volumen peso (resultante) peso, o carga uniformemente distribuida por unidad de longitud o de superficie modulo de la seccién distancia vertical entre la base de un muro de contencién y su coronacién, medida por el trasdés 11 SIMBOLOS EN ALFABETO GRIEGO B (beta) 7 (gama) Ya Ym y Yw A (delta) 6 (delta) H (mi) Tm (pi) p (tho) = (sigma) 9 fi) Q (omega) Inclinacién de un talud densidad, masa densidad dei suelo seco densidad del suelo hamedo densidad sumergida de un suelo saturado, dispuesto por debajo del nivel freatico densidad de la fraccién liquida (agua) asiento Angulo de rozamiento entre suelo y muro micra 3,142 asiento sumatorio Angulo de rozamiento interno (4ngulo de rotura por esfuerzo cortante) factor de carga INTRODUCCION Antiguamente los cimientos se disefiaban atendiendo a la experiencia proporcionada por obras anteriores, lo que era lo mismo que resolver- los mediante una “ruleta de la suerte”. Sus métodos eran patética- mente burdos. La catedral de Winchester fue construida sobre un cimiento formado por pilotes cortos de roble y fajos de zarzas, dis- puestos sobre un lecho de turbas, sin embargo ha sobrevivido por mas de 750 afios, debido a las cualidades protectoras de la turba. Por otra parte, el famoso campanile de Pisa empez6 a inclinarse tan pronto como estuvo acabado de construir; en la actualidad presenta un des- plome, medido desde la cima hasta su pie, de 4.2 metros. Hoy en dia no existe ningiin problema para devolverlo a la vertical pero ello ha dejado de interesar debido a la atraccién turistica que representa. Por este motivo todos los ingenieros que han querido demostrar su posibi- lidad han visto constantemente frustradas sus esperanzas. Hasta finales del siglo XVIII, momento en que se desarrolla el racionalismo francés, existis muy poco interés cientifico por el estu- dio de las cimentaciones, En esta época, Coulomb plantea su teoria de los empujes de tierra sobre los muros de contencién. Sin embargo tienen que pasar 100 afios para que esta materia preocupe a los téc- nicos. Ello fue debido a los problemas que origind la construccién de grandes edificios comerciales emplazados en suelos singulares, tales como los de Chicago, en donde se anotan tres ejemplos muy impor- tantes. El edificio Barden Block (1880) considerado como la primera construccién en que se utilizaron sondeos para prospectar estratos profundos (en ellos aparecié una arcilla muy blanda). El edificio Montauk (1882), de 10 plantas de altura, fue el primero que utilizé como cimiento un emparrillado metilico y el edificio Stock Exchange (1894) que fue el primero que empled pilotes de hormig6n de gran diametro (se hincaron 8 tuberias que posteriormente fueron rellenadas de hormigén). A medida que los edificios eran cada vez mas altos crecia la necesidad de utilizar procedimientos mas exactos para determinar el valor de los asientos de sus estructuras. Aunque se observaba una lenta evolucién basada en el empirismo, los proyectistas no tuvieron en sus manos una verdadera ciencia que les permitiera, mediante ensayos y analisis del suelo, determinar su capacidad por- 13 tante, sus asientos y sus posibles fallos hasta el afio 1925, en el que Terzaghi, el padre de la mecénica del suelo, publicé su libro Erdbau- mechanik, El mayor paso dado en Inglaterra en este sentido fue el.de la creacién del Laboratorio D,S.I.R. dedicado a la investigacién del suelo. Desde entonces han sido muchos los cientificos que se han abocado a investigar y a dar conferencias sobre estos temas: Harvard (1936); Rotterdam (1948); Zurich y Lausanne (1953); Londres (1957); Paris (1961), y Toronto (1965). Actualmente existe la So- ciedad Internacional de Mecanica del Suelo y de Ingenieria de las Cimentaciones. Los trabajos del Laboratorio de Investigacién de ca- treteras de Harmondsworth (Middlesex) han sido también muy im- portantes,' Hoy en dia tenemos muchos métodos para analizar el subsuelo, métodos que hace algunos afios no eran accesibles, pero los resultados que obtenemos de su aplicacién solo nos dan una vaga idea del com- portamiento de los estratos profundos frente a cargas, Por estos moti- vos no podemos reducir excesivamente los coeficientes de seguridad (realmente factores de ignorancia) ya que, a pesar de la extensa tabla existente de evidencias confirmadas, debemos tener en cuenta el riesgo que corremos de cimentar sobre un fallo no detectado. Este es tn consejo que damos al técnico para que no tenga una confianza ciega en los ensayos de laboratorio, por muy cuidadosos que sean, 0 en pruebas de carga realizadas in situ, por muy caras que hayan resultado. A la hora de disefiar, sus decisiones deben proceder de aunar los resultados obtenidos de los ensayos con las conclusiones que le dicta su experiencia. De todo lo dicho anteriormente, en el extenso campo del disefio de cimentaciones, nos aparecen dos 4mbitos: . Prospeccién del suelo, que nos permitira decidir: . aptitud para construir en é] . capacidad portante del suelo . lugar mds idéneo para disponer nuestros cimientos, si es que el solar es suficientemente grande como para que podamos elegir. peop x Seleccién y disento del tipo de cimiento, necesario para que distri- buya la carga que le transmite la superestructura de tal forma que las tensiones originadas sean admisibles al suelo subyacente; o, en algunos casos, para resolver el anclaje del edificio si es que los esfuerzos que le llegan no son tnicamente de compresién. 1, En Espafia cabe sefialar la existencia del Laboratorio del Transporte y Mecénica del Suelo que dirige el Profesor Jiménez Salas (N.T.). 14 PRIMERA PARTE La prospeccién . El reconocimiento del solar . Rocas y suelos . Sondeos y muestras . Ensayos de laboratorio Rone CAPITULO 1 El reconocimiento del solar Antes de personarse en el solar es necesario tener claros los siguientes extremos: a. . Datos proporcionados por el cliente: superficie ocupada y dénde se encuentra dispuesta dentro del solar; si se trata de un edificio de varias plantas o se trata de una construccién tnicamente de planta baja. Localizacion y limites exactos de] solar. . Objetivo de la visita al solar. Si al volver a la oficina nos damos cuenta que hemos olvidado importantes datos habremos perdido tiempo y dinero. Es necesario también tener a punto todo el equipo necesario para efectuar la prospeccién, Vale la pena realizar listas tanto de los ele- mentos del equipo como de los objetos a cumplir. Estas listas se pl ueden hacer de tal manera que los datos cbtenidos se pueden escribir alli mismo; con este sistema es practicamente imposible olvidar nada. Los objetivos a cumplimentar de cara a la ejecucién de cimientos son: 1. Hacerse cargo, lo mas exactamente posible, de la superficie y dimensiones del solar. 2. Realizar una detallada nivelacién del solar, anotando sus peculiari- dades: pendientes, necesidades de terraplenado, etc. Anotar las singularidades formales del solar: tipo de suelo super- ficial, tipos de rocas que afloran; arboles y cualquier tipo de vegetaciOn; edificios existentes, antiguos muros, etc., anotando su estado de conservacion, etc. 4. Tener en cuenta los cursos superficiales de agua, tanto los del propio solar como los préximos. Por ejemplo, anotar que el te- rreno es pantanoso o que estd bien drenado. La vegetacion exis- tente puede ser una buena ayuda para descubrir eventuales cursos de agua. Observar si hay fuentes, charcas o riachuelos, rios 0 estuarios, si estamos en la costa, en fin, cualquier circunstancia que sea susceptible de inundar el solar. 5. Observar posibles inestabilidades del suelo, tales como sefiales de corrimientos de tierras, grietas en el terreno o en los muros de las 3 17 fincas vecinas,' etc., existencias de minas proximas* o pendientes modificadas: terraplenes. 6. Comprobar la existencia y localizacién de conducciones enterradas, enterradas, 7. Comprobar si el suelo es utilizable para otros propésitos (por ejemplo, un suelo de arena o grava podria usarse para la ejecucién de los hormigones de la obra). 8. Observar su exposicion respecto a los vientos dominantes. 9. Anotar los limites de los cimientos vecinos dominantes. 10. Decidir el posible emplazamiento del edificio, a la vista del as- pecto, la practica y el lugar donde la colocacién de los cimientos seria mas econémica. (Por ejemplo, en general se huira de realizar grandes terraplenados o de importantes excavaciones,) 11. Prospectar formaciones geolégicas profundas y determinar su capacidad portante*. Salvo en el caso de estructuras geologicas muy familiares en las que pueden ser suficientes un par de son- deos de comprobacién, en la mayorfa de los casos es realmente lo mis dificil, necesitando para ello gran cantidad de tiempo dedi- cado a la extraccion de muestras, realizacibn de ensayos y estu- dios de las mismas por expertos, a fin de llegar a los datos fiables sobre la disposicion y caracteristicas de los estratos inferiores que van a ser solicitados, Notas 1, Cuando existan grietas 0 cualquier otro signo de deterioro en los edificios vecinos, es necesario tomar fotografias para evitar que posteriormente se produzcan posibles reclamaciones sobre estos dafios durante el periodo de cons- truccién de nuestro edificio. Es necesario utilizar testigos, en general de cristal tomados con cemento, para ir comprobando la evolucién de las lesiones. En la actualidad la B.R.S. posee un aparato muy mejorado para medir estos movimien- tos. (B.R.S. Corrent Paper N° 2/71). (N.T.) 2. En Inglaterra hay muchos archivos sobre las actividades mineras: En el National Coal Board, en los museos geolégicos locales y en los servicios de supervision geolégica (Geological Survey). 3. Los mapas a gran escala del Ordenance Survey (1:1250; 1:2500; 1:10 000) y del Geological Survey (1:10 560 y 1:63 360) nos servirin como principal referencia, Aparte de ellos, los mapas Drift y del Solid Geology nos pueden proporcionar algunas secciones (verticales y horizontales) y ““memorias” en las que hay gran informacién que complementa la de los mapas. Para Inglaterra y Gales los mapas que a uno le sean necesarios pueden obtenerse del director del Geological Survey and Museum, Exhibition Road, South Kensington, London, S.W.7. También deben ser consuitadas las posibles fuentes de informacién local (Local Building 0 District Surveyor), No debe despreciarse el hecho de pasar alguna hora en el PUB de la localidad. A través de preguntas cuidadosamente escogidas se puede obtener informacién verdaderamente valiosa. * * En Espaiia es frecuente hacer levantar acta notarial de las lesiones que se aprecian en los edificios en ruinas, sobre todo cuando debe procederse a la realizacién de sStanos. Un buen procedimiento para ver evolucionar una grieta es el dotarla de un comparador fijado a ambos lados de la misma (N.T.). 18 CAPITULO 2 Rocas y suelos Para poder conocer las caracteristicas generales del terreno sobre el cual vamos a cimentar hemos de proceder a su definicién previa, sea como roca, sea como suelo, Los suelos se han clasificado en varios grupos (circuntancia que permite que todos hablemos el mismo len- guaje técnico). Esta clasificacién estandar difiere esencialmente de la que utilizan los gedlogos, ya que sus necesidades son muy distintas a las de los ingenieros, Estos tiltimos restringen la identificacion de un suelo al conocimiento de sus propiedades mec4nicas, En la tabla 1 del C.P. 20011 Site Investigations (reproducida con autorizacién de la British Standards Institution) se da esta clasificacion. Hay una version mas simplificada, la de la Building Regulations 1972 (tabla 2); sin embargo, la primera es mucho mejor. En estado natural, los suelos se nos presentan como una mezcla de todas sus fracciones (de finas a gruesas). Una manera de clasificarlas se basa en la utilizacién del diagrama triangular de la U.S. Public Roads Administration (fig. 1). Otro sistema, mas exacto para suelos granu- lares, es el basado en el tamajfio de las particulas (granulometria) (ver fig. 2). Atin hay otro sistema de clasificacién, usado preferentemente en la construccién de carreteras, campos de aviaci6n, etc., estudiado y desa- trollado por A. Casagrande. Este procedimiento da un simbolo alfa- bético a cada tipo de suelo, al cual se dota de un sufijo que indica 0 las propiedades granulométricas de la fraccién gruesa del suelo, o la plasti- cidad de la fracci6n fina. En la tabla 3 se dan los datos necesarios para entender el dictamen dado por un especialista. Por ejemplo, un suelo clasificado como GU es una grava bien graduada con muy poco o ningiin contenido de arena. En el apéndice E del C.P. 2001 se afiade mas informacién acerca de algunas propiedades caracteristicas, tales como resistencia a las he- ladas, retraccién o hinchamiento, caracteristicas de dranaje, densidad, ensayos caracteristicos, etc., datos que no se encuentran en la tabla 1. Las definiciones tipicas de rocas y suelos se dan en el apéndice C del C.P. 2001. Para su compresién es necesario un conocimiento su- perficial de elementos de geologia, hecho que es ineludible al proyec- tista de cimentaciones. 19 Tabla 1, Bases generales para la identificacién y clasificacién del suelo en el mismo terreno C.P. 2001 : 1957 Tamafo y naturaleza de las particulas Dureza y caracteristicas estructurales ! Principales tipos Tipos | | de suelos compuestos Resistencia Estructura 1 2 3 4 5 . ~ ar | Caracte- Pruebas en Caracte- Identificacié | ; ni * cara ificacion L Tipos Tdentificacion en el terreno ristica el terreno ristica enel terreno °" Bolos Mayores de 8 pulgadas diam. Gravas Cantos Entre 3-8 pulgadas didm, gruesas Suelto Se pueden excavar Homo- Filones que consisten prin- ed Hogggiin con pala, Una estaca de géneo —_cipalmente de un solo tipo Gravas La mayoria entre 3 pulgadas y Grava madera de 2 pulgadas el tamiz 7 de B.S. arenosa se clava facilmente — ~ _ Compacto Se requiere pico para la | Compuesto de particulas la mayoria entre excavacién. Una estaca | el tamiz 7 B.S. y el 200 B.S. y visibles de 2 pulgadas slo se puede Uniforme a simple vista. Cuando estd seco la Arenas clavar unas pocas pulgadas g cohesion cienosas es pequeii r 28 Pequena o nula Arenas Estrati- Capas alternadas £3 ' Las arenas se pueden clasificar en micdceas | Poco Examen visual. ficado de tipos diferentes os uniformes o bien graduadas segiin la cemen Al picar se forman g° distribucién del tamajio de las “Lateritie” | tadas terrones que se & particulas. Se dividen en arenas aplastan con el pulgar gruesas entre los tamices 7 y 25 B.S., ‘Arenas medias entre el 25 y 72 B.S. areillosas Graduado y finas entre el 72 y 200 B.S. mos La mayoria de las part iculas pasan Limos * Blando Se moldea fécilmente Homo- Filones a base por el tamiz 200 B.S. Particulas con los dedos géneo de un solo tipo Baja invisibles © casi invisibles a simple vista. Cienos plasti: | Cienos Algo de plasticidad y se puede apreciar —_arcillosos cidad la dilatacién. Se seca Cienos bastante répido y ensucia qeaee’ | Firme Puede moldearse Estrati- Capas de distintos Jos dedos; los terrones tenos con fuerte presion ficado —_tipos 9 secos poseen cohesion pero micdceos de fos dedos se deshacen en los dedos. 2 je g | Plasti- Los terrones se pueden rompenot Arcilla Muy Sobresale entre Fisurado Se rompe en fragmentos g | cidad Pero no deshacer en polvo. te con bolos | blando los dedos cuando se poliédricos a lo largo de los (| media También se deshacen bajo agua Arcillas aprieta en la mano planos de fisuracion S arenosas Blando Se moldea fdcilmente _Intacta__No se fisura 2 en los dedos o Toque liso y elastico, no dilatable. Arcillas Firme — Se puede moldear Homo- Sedimentacién principal- bo Mancha los dedos y seca jentamente. limosas con los dedos con gran génea mente de un solo tipo Arcillas. | Encoge apreciablemente cuando se seca, Margas fuerza ¥strati: Capas alternadas de formando generalmente grietas. ficada varios tipos. Si las Alta Arcillas magras o grasas muestran estas _—_Areillas, Rigida No se puede capas son finas el suelo plasti- Propiedades de una manera moderadao —_—organicas moldear en los dedos Puede Ilamarse laminar cidad fuerte, respectivamente Arcillas Dura Frdgilo muy duro Curtida Generalmente exhibe . “lateritic” estructura mendrugosa t o columnar g | Turbas Material orgdnico fibioso Turbas areno-| Firme —_Fibras compri- 2 generalmente negro o marrén sas, arcillosas midas juntas 0 limosas Esponjosa Muy compresible y de 5 estructura abierta Para definiciones, ver el apéndice C de CP 2001. NOTA: Los principales tipos de suelo que se muestran en la tabla anterior se encuentran en la naturaleza como arenas siliceas o limos 0 como arcillas alumino-siliceas, pero también existen variedades muy diferentes tanto quimica como mineraldgicamente. Ello puede , pueden ser de importancia suficiente implicar caracteristicas quimicas 0 mecdnicas peculiares que desde ef punto de vista ingeniet como para requerir una consideracién especial. He ahi unos ejemplos: El Lateritic seco puede tener un sedimento con contenido bajo de silice, bien gravas 0 arcillas; pero en grados intermedios ello no es frecuente. Arenas volcénicas dan sedimentos de composicién variable que pueden derivar en cualquier tipo principal de suelo. Sedimentos de arenas pucden tener material calcdreo (arenas con conchas, arenas coralinas) 0 pueden contener propor- ciones considerables de mica (donde la forma del grano sea importante) o glaucoma (donde la blandura de los granos sea importante) Sedimentos de limos y de arcilla pueden contener una gran proporcién de materia orgdnica (limos orgdnicos, arcillas 0 barros) y las arcillas pueden ser caledreas (margas). Tabla 2. Para regulaciones D7 (Anchura minima de zanja de cimientos) ar (1) (2) (3) Tipo de sub- Condicién det Pruebas aplicables suelo subsuelo en el mismo terreno I No inferior a Requiere por lo menos un pico Roca . arenisca, caliza neumdtico u otra clase de © yeso duro pico mecdnico para la excavacién I Hace falta poco para excavar, Grava see 3 Una estaca de madera de $0 mm? de Arena. -- Compacta seecidn no penetra mds de 15 em con esfuerzo normal Hit No se moldea con los Arcilla, . 0. Rigid dedos y hace falta un Arcilla arenosa eida martillo 0 pico mecénico para removerlo IV Se puede moldear con Arcilla, 2. ru los dedos pero con gran fuerza Arcilla arenosa ime y se puede exeavar con pala v Arenas + +s Se moidea ficitmente con los Arena limosa - Suelta dedos y se excava con facilidad Arena arcillosa driven : Se puede excavar con pala, Blando Una estaca de 50 mm? de . seccin se clava fdcilmente Arcilla limosa- Vil Limo. + +s Una muestra de terreno en Arcilla, 2 6s Muy blando invierno sobresale por entre Arcilla arenosa Arcilla limosa ae) los dedos si se aprieta con fuerza en la mano (4) Anchura minima en mm segiin carga total en KNewtons Por m lineal de pared portante de no mds de: 20 kN/m'| 30 kN/m | 40 kN/m | 50 kN/m l 60 kN/m | 70 kN/m En cada caso igual a la anchura de la pared 250 300 400 500 600 650 250 300 400 500 600 650 300 350 450 600 750 850 400 600 to Nota: En relacién con los tipos V, VI y VII, los cimientos de mds 450 650 de 30 KN/m no estan previstos en las regulaciones D7 600 850 Tabla 3. Clasificacién de suelos segiin Casagrande Prefijo Sufijo G Grava ‘Suelos granulares gruesos S Arena W Bien graduada con poros finos o sin ellos M Limo C Bien graduada con conglomerante arcilloso apto € Arcilla oe U_ Graduada uniforme con pocos o sin finos © Limos y arcillas orgénicas |p fal graduada con pocos o sin finos Pt Turba F Mal graduada con finos o bien graduada con exceso de finos Suelos granulares finos L_ Baja compresibilidad 1 Compresibilidad media H_ Alta compresibilidad Suelos fibrosos - sin subdivision 0 10 20 30 40 50 LL 70 80 90 100 Porcentaje limo (paralelo a la arena) El tipo de suelo puede fijarse conociendo el % de sus ingredientes Ejempto: Suelo A contiene 70 Yarcilla, 20 Yoarena, 10 %limo y se clasifica co- mo arcilla Suelo B contiene 27 %arcilla, 60 Yoarena, 13 % limo y es una arcilla limosa Suelo C tiene 17 Yode arcitla, 30 Yode arena y $3 %de limo y es un limo Figura 1. Diagrama triangular para clasificacién de suelo (US administracién carreteras pitblicas) 24 Los apartados principales de esta clasificacién son: Roca Suelos granulares, no cohesivos Suelos de grano fino, cohesivos |. Suelos organicos gop a A continuacién se dan algunos datos respecto a estos tipos carac- teristicos. Wiceometeos [retin ff ot Ly [o_Milimerros men TE Chasiticacign cestindar Biroiconico Tavmeronpce Fina May BE cotoiaa = Suelos con més de 10% de retencién en un tamiz de 40 mm B.S. 410 se consideran agregados y se adaptan a B.S. 812 Figura 2. Clasificacién de suelos por el tamaiio de las particulas (Basado en Terzachi y Peck) Figura 3, Hueco en la caliza Rocas Las rocas mas resistentes son las igneas, tales como el granito y el basalto. Pueden soportar csfuerzos 2 6 3 veces superiores que la mas dura de las rocas sedimentarias y 25 6 50 veces mas que las arenas 0 arcillas. La resistencia de las rocas sedimentarias depende de muchos 25 otros factores, tales como la pendiente de sus estratos, su material cementante, o incluso su comportamiento frente a la humedad (algu- nas, como el yeso, se reblandecen en su presencia). Las rocas sedimentarias pueden presentar grandes cavidades, sdlo detectables a partir de una prospeccién muy cuidadosa. De presentar fisuras es posible proceder a su inyeccién con un coulis de cemento o a su total destruccién mediante cufias de hierro (ver cap. 10). Normalmente, un estrato rocoso es un excelente cimiento para construir encima de él no siendo necesario ningin dispositivo en particular. No obstante si su utilizacion implica importantes obras de nivelacién o excavacién puede ser que la cimentacién sea excesivamente onerosa. Las capacidades portantes de las rocas se dan en las Foundations and Substructures, de la British Standard C.P. 101, son: 1. Rocas igneas y gneis profundos 10 700 KN/m? * 2, Rocas calizas densas y areniscas 4300 kN/m? 3, Esquistos y pizarras 3 200 kN/m? 4. Rocas arcillosas o areniscas blandas 2200 kN/m? 5S. Margas 1100 kN/m? 6. Yeso en roca 650 KN/m? 7. Capas delgadas de margas y areniscas Debe procederse a 8. Rocas duras cuarteadaso yesos blandos _inspeccionar cada caso en particular * 1 KN/m? = 0.102 t/m? = 10? bars (N.T.) Estos datos inicamente deben servir de orientacion y han de ser comprobados, en cada caso particular, mediante ensayos, Algunas veces, cuando los estratos se encuentran en pendiente y es posible que por causa de los esfuerzos aplicados se produzca un desplazamiento de las capas superiores, se procede a su anclaje. Pri- mero se realizan unas perforaciones hasta una profundidad calculada previamente, posteriormente se colocan armaduras en ellas y final- mente se rellena de hormigén. Cuando estos anclajes han endurecido, coartan el movimiento relativo de los estratos. E] nimero de estos anclajes debe ser el necesario para estabilizar el suelo. Para fijar las rocas inestables sobre su fondo se utilizan también otros procedimientos: pernos metalicos con cufas-en sus extremos 0, también, provistos de un final que pueda expandirse; anclas o barras de hierro que se hormigonan dentro de una perforacion realizada previamente (la fig. 79 muestra un caso realizado con una técnica parecida). Un procedimiento mas reciente, el llamado “‘rocas cosidas”’, se basa en realizar primero una linea de perforaciones sobre el estrato inse- guro; luego se dispone un cable de acero, continuo, que se deja colgar dentro de los orificios y, por ultimo, se procede al rellenado de éstos con hormig6n o con una resina (fig. 4). 26 Cable 7 / (Sacado del periédico de K.G. STAGG B.Sc. Ph.D. FCS sobre suelo reforzado con anclas) Figura 4. Técnica cosido de rocas Para evitar este deslizamiento también pueden usarse muros de contencién (fig. 82). Suelos de grano grueso, no cohesivos Bajo este titulo incluimos a las gravas y a las arenas. Cuando estos suelos se cargan, y si los limites del terreno no tienen coartada su deformacién por el terreno circundante, puede producirse una rotura por esfuerzo cortante debido a que las particulas que lo constituyen pueden deslizarse una por encima de las otras segiin un Angulo ¢, conocido como angulo de rozamiento interno. Este angulo varia segun que Ja forma de las particulas sea mas o menos esférica. Andlogamente a la dificultad que encontrariamos en realizar una columna con cani- cas de cristal si no las colocaramos dentro de un soporte rigido, una grava o una arena compactada no puede ser un buen suelo para cimentar si no esta limitada. La carga que puede soportar un suelo granular sera tanto mayor cuanto mayor sea el rozamiento que es capaz de liberar. Al cargar el suelo por primera vez es cuando se produce el asiento mas importante; los asientos que se puedan producir a partir de este primero son suficientemente pequefios como para despreciarlos. Al quitar la carga no existe reversibilidad alguna de las deformaciones, La arena se puede vibrar y de esta manera se aumenta su densidad, lo que se nota a través de un claro descenso de su superficie; esta operacion reduce los asientos posteriores y aumenta la capacidad portante. 27 wo? 107 10 S10 10? = 10710 10* 1010" [ Buen drenaje Drenaje pobre |Prdcticamente @ Gravas Nota: El coeficiente de permeabilidad k es igual al flujo de agua a una temperatura estndar a través de la unidad de drea de suelo bajo un gradiente hidrdulico y se expresa como una Las gravas presentan la propiedad de distribuir en una extensa superficie las cargas que se aplican sobre ellas. Esta caracteristica se utiliza al cimentar en suelos susceptibles de fallos locales, a base de disponer gruesos estratos artificiales de grava entre el cimiento y el suelo inestable. Tanto las gravas como las arenas son permeables (fig. 5). En el caso de niveles freaticos altos, los muros de sétano deben soportar, ademas del empuje producido por el suelo, el motivado por el agua que las satura. Debe tenerse en cuenta que, por esta causa, también el fondo esta solicitado por un empuje vertical ascendente. Valor de ken mm® s™ (agua a20° C) “Arenas limpias yTAFenas muy finas, limos, mezclas mezclas de grava y arena o Srava y arena. y arcilla estratificada —— | Areillas curtidas fisuradas velocidad en mm? /s Figura 5, Permeabilidad de los suelos Una arena himeda tiene un mayor volumen que cuando esta seca y su capacidad portante acostumbra a ser mayor. Si esta anegada, su resistencia puede reducirse hasta en un 50 %, ya que el agua, al formar una delgada pelicula alrededor de cada grano, reduce el rozamiento. Una arena fina no confinada en un volumen limitado, cuando se la somete a un gradiente hidraulico (por ejemplo, al pie de una ladera de subsuelo impermeable, con agua corriendo por ella) se puede convertir en un suelo de “arenas movedizas” (fig. 6), ya que la presién ascen- dente del agua hace que sea incapaz de sostener ninguna carga. Si se observa a esta arena en el momento que se produce el fendmeno, parece que hierva. Sin embargo, si se la drena y consolida adecuada- mente puede sostener una carga normal. Si para drenar un solar con subsuelo arenoso se procede a eliminar agua a través de un fuerte bombeo, se pueden producir grandes asentamientos en los edificios proximos, causados por la consolidacién subsiguiente a la pérdida de agua y por el arrastre que el agua a elevada velocidad produce en las arenas. Para prevenir esto pueden usarse filtros, pero el riesgo siempre existe, sobre todo cuando el caudal transmitido por estos suelos permeables determina el empleo de sistemas de extraccion potentes. 28 10 8 de arena, limo y arcilla, | ages homogéneas \jo de zonas ala intemperie) af a Por otro lado, cuando el nivel freatico baja, los suelos granulares (arenas y gravas) se drenan por si mismos, quedando secos y en condiciones 6ptimas para servir de cimiento. Si las arenas son limpias no se producen ascensos del agua freatica por accion capilar. En este tipo de suelos carentes de cohesién debe procederse siempre a entibar las paredes de las excavaciones, evitando asi los mas que probables derrumbes. Hay muchas tablas que dan la capacidad portante de estos suelos, pero no merecen una confianza absoluta ya que este factor depende siempre del grado de humedad y éste, como hemos visto, puede estar Carga Arena 3 ‘ hidrostdtica movediza \ 7 Arena fina saturada ~ Zanja Figura 6. Desarrollo de la situacién de arenas movedizas sujeto a cambios. Sin embargo, marginando esta circunstancia, podemos obtener de estas tablas una idea de las capacidades portantes comparadas de distintos‘suelos granulares. Veamos la siguiente, ex- traida de la C.P.101: 1. Arenas compactas, bien Seca Sumergida graduadas,mezclas de arena y grava 430—650 kN/m? * 220-320 kN/m? 2. Arenas bien graduadas y mezclas de arena y grava sueltas 220—430 kN/m? 3. Arenas uniformes compactas 220—430 kN/m? 4, Arenas uniformes sueltas 110-220 kN/m? 110-220 kN/m? 110-220 KN/m? 55-110 kN/m? * 1 kN/m®? = 0.102 t/m”, = 10° bars (N.T.). El término ‘“‘seca’’ significa que entre la zapata y el nivel freatico media una distancia minima igual a la anchura del cimiento. Para poder aplicar la tabla anterior, la dimensién minima del cimiento no debe ser menor de 90 cm. 29 Los terrenos de arenas secas y tamafios uniformes pueden ser muy peligrosos ya que acostumbran a estar sometidos a la erosién del viento. ,Se imaginan lo que seria construir sobre unas dunas? Una arena puede llegar a contener hasta la mitad de su volumen en agua, Por eso mismo una helada invernal puede afectarla en forma muy importante ya que es susceptible de producir aumentos de volumen de hasta el 4,5 %. Esta situacién ha aparecido con cierta frecuencia en el suelo de cimentacién de camaras frigorificas, lo que ha dado més de un quebradero de cabeza a los técnicos encargados de su construcci6n. En tales circunstancias basta poner un buen aislante entre camara y suelo para que este fendmeno no se produzca. Suelos cohesivos de grano fino Estos suelos estan constituidos por un sinnimero de particulas microscépicas, las cuales en estado himedo se adhieren unas a otras y, en general, se mantienen unidas cuando el suelo se seca. Durante este proceso de secado, algunos tipos de arcillas se fisuran a causa de un fendmeno de retraccidn, aprecidndose un cuarteamiento superficial cuando se les expone a la intemperie. Los limos también se encuentran entre estos tipos de suelo. Es frecuente apreciar, en las arcillas situadas debajo de un edificio, un mayor contenido de humedad que las que estan expuestas a la intemperie, ya que en aquéllas el agua que absorben por capilaridad no puede ser eliminada por evaporacién. Los cambios estacionales de humedad provocan en las arcillas hinchamientos o retracciones; los esfuerzos que estas de- formaciones promueven a veces son suficientes como para romper los cimientos y muros que se encuentran encima de ellas (fig. 7). Edificio roto Por el medio Nivel del suelo original | f _~ Levantamiento de la tierra mientras se absorbe el agua ee Nivel escarbado Encogimiento debido a las raices de los érboles vel del suelo cuando la construccién i CL Cinmediatamente después de la tala de rboles) Figura 7. Efecto de hinchamiento de suelo de arcilla después de sacar los drboles y reabsorber el agua. Construir en él demasiado pronto puede ser peligroso en este caso 30 Protuberancias y superficies rotas \ Lentes de hielo formadas con los capilares del suelo Figura 8. Fosmacién de lentes de hielo que hacen que el suelo sufia deforma- ciones (del periddico del Prof. Everett, Universidad de Bristol, “New Scien- tis”, enero de 1962) En las arcillas de Londres, el movimiento vertical maximo anual medido, es de: 13 mm en cimientos con una profundidad de 90 cm 25 mm en cimientos de 60 cm 38 mm en cimientos de 30 cm de profundidad Por este motivo, los cimientos en arcilla deben anclarse a una profun- didad minima de | metro. En arcillas y limos, las heladas también pueden ser causa de presiones dirigidas hacia arriba. Si, tal como se muestra en la figura 8, | § | Periodo \ 3g | construccién BF 28 BE + 2)25 1 g 4 7 | 22 | Aca $2 | Rapido , , $3! asiento Asiento decreciente durante varios afios 3 Linea de referencia Asiento. Tiempo Figura 9. Asiento en relacion con la carga y el tiempo 31 existen lentejones susceptibles de acumulur agua y énta wo hiela, no producen levantamientos localizados, Cuando la arcilla tiende a contruerse hajo 1a accion de una carga, of agua que contiene no es rechazada inmediatamente: si la CATgH CoNa, Xo produce una cierta expansién, el conjunto funciona como un tope hidraulico de estacién que a cada uso fuera perdiendo un poco de agua. Esta expansion citada puede ser muy importante en el fondo de una excavacién profunda cuando el volumen de suelo extraido es considerable. El proceso de expulsién del agua, consecuencia de la carga que la transmite un edificio, es muy lenta y puede ser la causa de que los asientos duren afios (fig. 9). Suelo excavado Curva espiral logaritmica Zanja no apuntalada CL Zanja apuntalada Figura 10. Colapso de las zanjas debido al cortante rotacional del suelo arcilloso Los fallos en los suelos cohesivos se caracterizan por desarrollarse sobre superficies cilindricas de fractura, sea bajo cimientos si es que estan sobrecargados, sea en la excavacién de zanjas, o bien por debajo de muros de contencién o de grandes taludes (figs. 10, 11 y 65), Cuando en la superficie existan fisuras profundas que disminuyan el drea sobre la que actaa la cohesion, equilibrando 4 las tensiones creadas por las cargas, es particularmente fécil quo se produzcan este tipo de fracturas; es tipico en los Giltimos tres casos cltados (ver fig. 11). , EI agua que se introduce dentro del suolo acti como lubric aumentando el riesgo de fallo, Lox suclon cohoxivos no son sus bles de ser compactadox on Provencia do agua, Por otra parte Iu extracciin de agua, aunque xen lenta, puede producir asientos diferldox a lo largo dol tempo. Una vibracion o la extracciOn de agua on grandon maaan Puede product una licuefaccion de Ia arcilla, Este ofocto miele Pronentarae on la clinentaciin de grandes maéquinus que introduzean vibracionen en ef miele te, epti- > Fisura profunda Wd, +W,d,> CSR. habra deslizamiento Levantamiento. Centro gravedad del terreno enmarcado. porlacurvade = \_\ deslizamiento wo C= Cohesién en el suelo W, S= Longitud de la curva de deslizamiento Figura 11. Fallo de un terraplén de arcilla debido al aumento de cortante y tension en las grietas, La sobrecarga cerca del principio de la inclinacién cate sard el fallo, pero también puede ocumir en cualquier terraplén muy empinado si la cohesion se reduce por la lubricacién por el agua de la curva de deslizu- miento Hay muchos tipos de arcillas, incluyendo a las que contienen bolos (piedras de gran tamafio dispersas entre sus estratos). La capacidad portante de cada una de ellas varia ampliamente. Es necesario proce der a ensayos para conocer la resistencia de cada suelo en particular; a continuacion, y solo como orientacién, se dan algunos valores pro- bables: 1. Arcillas con bolos y arcillas duras esquistosas 430 a 650 kN/m? 2. Arcillas rigidas y arcillas arenosas 220 a 430 KN/m? 3. Arcillas firmes y arcillas arenosas 110 a 220 KN/m? 4. Arcillas blandas y limos 55a 110 kKN/m? -5. Arcillas y limos muy blandos 0a 55 kN/m? Algunas arcillas pueden originar problemas al contener sulfatos u otras sustancias quimicas que deterioren al hormigén. La Building Research Station tiene un mapa del pais (Inglaterra) donde se dibujan las areas que abarcan las arcillas Selenitosas, obtenidas de realizar ensayos con suelos procedentes de las distintas regiones (ver mas adelante). 33 Mezclas de suelos granulares y cohesivos Aun cuando (inicamente contengan un débil porcentaje de arcilla (alrededor del 10%), suficiente como para que se comporten como suelos plasticos; por ello casi siempre los trataremos como suelos coherentes. Turbas Son suelos tam compresibles que, sulvo en cl caso de cargas muy débiles, son totalmente inadecuados para soportar cimientos. General- mente es mejor atravesar estos estratos de turba hasta alcanzar firmes més rigidos. Los suelos con turbas son muy dcidos. Otros tipos de suelos Limos orgénicos. Cominmente Namados en Inglaterra tup spit, con- tienen, como su propio nombre indica, gran cantidad de materia organica. Pueden soportar cargas ligeras, es mejor eliminarlos alcan- zando con el cimiento un suelo inferior inalterado. Cienos. Generalmente se encuentran en solares donde se arrojan de- tritus industriales o en el fondo de lagos y puertos. Para cimentar se pueden usar pilotes que alcancen suelos inferiores mas duros 0 bien a través de cimentaciones flotantes (ver mas adelante). Suelos elaburados. Las tierras captadas por desccacién y terraplenado de lagunas o marismas son un ejemplo tipico de estos suelos. Su capacidad portante es muy dudosa y depende del material que consti- tuye el relleno, de su espesor y del grado de consolidacion, no olvidan- do las caracteristicas resistentes del suelo natural que sirve de base al relleno. Muchos suelos terraplenados con materiales de deshecho no son aptos para cimentar debido a los vacios que originan las botellas, latas, etc., contenidas en el relleno, las cuales harian colapsar con el tiempo las estructuras alli apoyadas, Los materiales que constituyen estos suelos de desecho pueden ser combustibles y en caso de incondiarse resultan muy dificiles de apagar. Desde el punto de vista de la sulud, dichos suelos son insalubres y no deben ser acupados por el hombre durante largos periodos de tiempo. : Donde sea necesario rellenar el solar antex de conatrulr ol cilificio, se puede conseguir una resistencia satisfactoria del mismo usando suelos de calidad. Estos se disponen en capas que no excodan los 30 6 45 cm de espesor y se compuctan « base de un alatama udecuado (apisonadoras, rodillos, etc.) antex de colovar la capa alutiicnte. Al margen de lo anterior, goneralmente Man xeguro Hevar las cimentaciones hasta ostraton masa profundan, wtilizando pilates si es necesario (mas adelante we hablard ile elas). 34 CAPITULO 3 Sondeos y ensayos in situ Estudio del suelo El estudio del suelo suele ser llevado a cabo por: a. El arquitecto, si el edificio a construir tiene una estructura tradi- cional, y se cimenta sobre un suelo que merece confianza. b. Un ingeniero consultor. . Un especialista en mecdnica del suelo que realice in situ ensayos de capacidad portante, o bien tome muestras inalteradas y las ensaye en laboratorio, etc. d. Un contratista de pilotajes. . Un laboratorio privado de ensayos. Un laboratorio de ensayos de una Universidad o Escuela Poli- técnica. g. Un equipo de ingenieros especialistas (anicamente en el caso de grandes complejos constructivos). ° mo Al arquitecto o al ingeniero consultor les es facil obtener muestras de terreno y enviarlas a un laboratorio de ensayos, tal como los que se citan en los apartados e) y f), laboratorio que, por su parte, quiza no esté preparado para la obtencién de dichas muestras. En general, el mejor sistema es el c), ya que al ser la misma organizacion la que se encarga de extraer muestras y de realizar los ensayos de laboratorio, puede orientar mejor los ensayos a través de evidencias observadas durante la extraccién de los testigos. La responsabilidad no queda distribuida y hay mas garantias respecto a la bondad de las muestras. Si esta claro que el procedimiento de cimentacion dptimo es el pilo- taje, la posibilidad d) es la més interesante. La alternativa g) la utilizan los Municipios, las Diputaciones Provinciales 0 los equipos de arqui- tectos y empresas de gran volumen. El costo de un estudio superficial viene a ser del orden de un 1 aun 35 2% del valor del contrato, con un valor minimo proximo a 250 libras (35 000 ptas. aprox.) si lo realiza un “‘consultor” espezializado. * Este desembolso, en la mayoria de los casos, resulta un claro ahorto, ya que si se tienen que fijar las capacidades portantes a estima siempre se peca por exceso, lo que revierte en un mayor costo de la cimentacién. Es, ademas, un seguro contra posibles problemas que pudieran presentarse posteriormente. Los especialistas son capaces de obtener informacién util a partir de experiencias muy simples: Pueden juzgar el tipo de arcilla por la huella que deja el talon de un zapato o por la forma como penetra la punta de un lapiz. Sin embargo para construcciones de no mucha importancia, el ensayo mAs util es el de realizar pozos hasta la cota de cimentacion y alli efectuar pruebas de carga; o bien, tomar muestras inalteradas del suelo situado a aquella profundidad. Las muestras inalteradas son un requisito imprescindible para los ensayos de resistencia, pero su obtencién requiere extremados cuida- dos, ya que los mecanismos de extraccién (tomamuestras) alteran el suelo con sus bordes de ataque. Un sistema sencillo es el de cortar una porcién del suelo del fondo de un pozo de reconocimiento (los cuales tienen generalmente unas dimensiones de 60 x 120 cm y una profun- didad minima de 90 a 120 cm) y mediante una pala independizar un volumen mas pequefio. Otro método es el de clavar un recipiente cilindrico sin fondo, excavar el suelo alrededor de este tecipiente y cortar el suelo por la base mediante un alambre. Un tercer método es el de utilizar un taladro manual para realizar un sondeo hasta la pro- fundidad requerida (con este ttil se pueden alcanzar facilmente yen suelos blandos de 3 a 6 metros de profundidad). Alcanzada ésta se sustituye la corona de corte por un tomamuestras (figs. 15 y 16) normal o de paredes delgadas, tipo “Shelby”, el cual se hinca por presibn; cuando se extrae lleva retenida la muestra en su interior. Todas estas técnicas pueden utilizarse en suelos cohesivos; en suelos puramente granulares se desharian durante su extraccién y manipula- cion. Estos sondeos deben realizarse con una frecuencia minima de uno cada 900 m?; muchas veces es aconsejable efectuarlos mas proximos (por ejemplo, uno cada 15 m en cada direccién). Los pozos no deben ser excavados en el sitio que corresponda a la instalacién de cimentaciones, pero si en la proximidad de las zonas mas cargadas. Si los pozos son profundos debe cuidarse su terraplenado, ya que podria afectar a las condiciones de cimentacion. Para averiguar la eventual existencia de cavidades o de estratos mas débiles, es frecuente sondear en el centro de los pozos de inspeccién hasta una profundidad por lo menos igual a la anchura del edificio. * En Espafia, un estudio geotécnico basado en unos tres ensayos con penetré- metro estatico puede tener un precio minimo de unas 20 000 ptas. En general este procedimiento es vilido s6lo en fase de anteproyecto, debiendo completarse de cara al proyecto definitivo con una identificacién exacta del suelo y con ensayos fisicos sobre muestras inalteradas en laboratorio, proceso que puede alcanzar un costo comprendido en los casos habituales entre 120 000 y 300 000 Plas (N.T.). 36 Las muestras de suelo inalterado se extraeran de distintos niveles mediante tomamuestras de tamafios distintos, funci6n, en general, del tipo de suelo. Para arcillas se pueden utilizar tamafios. comprendidos entre 38 y 100 mm, pero para gravas podria llegarse a necesitar un tamafio de muestra de 150 mm. Si se encuentra un fondo rocoso, no es necesario hacerlo en una profundidad de unos 3 metros para comprobar si estamos sobre un estrato lo suficientemente potente 0 si se trata de un estrato débil aislado o de bolos sumergidos en una matriz arcillosa. Para este iiltimo tipo de perforaciones se utilizan sondas rotatorias provistas de coronas de diamantes. En el esquema de la figura 16 se presenta un procedimiento de perforacion con agua que es el sistema que se usa en grandes obras, de esta forma se elimina el problema de realizar el importante nimero de pozos que serian necesarios para una inspeccién adecuada. El pro- cedimiento se basa en la introduccién por rotacién (mediante una corona de corte) de un tubo de 63 mm de diametro interior, em- palmable por tramos roscados. Este tubo se encarga de hacer circular el agua de sondeo, la cual no sdlo refrigera la corona sino que trans- porta los detritus excavados hacia la superficie. El suelo puede ser examinado a medida que emerge del tubo. Es evidente que este proce- dimiento no nos proporciona muestras inalteradas, pero basta sustituir el taladro por una cuchara tomamuestras introducida a presién para obtenerlas facilmente. Salvo en el caso de rocas, con este proce- dimiento pueden hacerse secciones geologicas (verticales) muy precisas a través de lo que se observa a pie de sondeo. Una vez obtenidas distintas secciones, consecuencia de sondeos distribuidos por toda el area sometida a estudio, se pueden dibujar perfiles geologicos bastante exactos que nos serviran para determinar la profundidad adecuada en cada uno de los cimientos (figs. 17 y 18). Informacién a obtener de los pozos Es la siguiente: 1. Espesor del estrato superior 2. Tipos de estrato, espesor y profundidad a la que se encuentran 3. Tipos de suelos 4. Propiedades generales y tipos de subsuelo 5, Ensayos de resistencia in situ del suelo extraido 6. Muestras de suelo y de agua contenida en el mismo para ser en- viadas a laboratorio 7. Profundidad de la capa freatica 8. Cantidad de agua aportada al pozo y su descripcién 9. Profundidad de los terrenos de relleno y de los suelos artificiales De todo ello podemos deducir que sera muy poca la informacién que obtendremos si nuestra prospeccién es superficial. Es aconsejable, 37 {A) Cimentacién aislada (B) Cimentacién corrida We/m? We/m? Contornos de Seccion igual tensi6n Seccién Planta Figura 12. Bulbos de igual presién debajo de cimentaciones corridas y pun- tuales EI subsuelo entre pilotes actia al unisono con el conjunto de pilotes Figura 13. Fallo de un conjunto de pilotes a modo de bloque sdlido en suelo cohesivo (fallo rotacional) y hoy en dia posible, por los modernos equipos de sondeo que se pueden utilizar, alcanzar profundidades iguales al ancho del edificio, hasta un maximo de unos 30 metros. Si se trata de una zapata aislada, es suficiente el profundizar 1.5 veces su anchura, ya que a esta profundidad la carga transmitida por la zapata sdlo incrementa los esfuerzos verticales originales en el suelo en un 20% del valor de la presién transmitida al plano de cimentacion (ver fig. 12a). Para cimientos continuos (vigas continuas de cimen- tacién) es aconsejable alcanzar una profundidad por lo menos igual a 3 veces el ancho de la misma (fig. 12b). Si los cimientos estan muy proximos puede considerarse que en conjunto se comportan como uno solo. Deberan tratarse como si fueran una losa conjunta y, por consiguiente, la profundidad a alcanzar con el sondeo debe ser de 1.5 veces el ancho de la losa virtual. Los grupos de pilotes tienen un comportamiento similar, ya que tra- bajan conjuntamente y, asimismo, fallan a la vez (fig. 13). En este caso, el estudio del suelo debe alcanzar una profundidad de 1.5 veces el ancho del grupo de pilotes, pero medida verticalmente a partir de los 2/3 de la longitud del fuste (ver fig, 24). Muestras inalteradas Estas muestras, a fin de que mantengan su humedad natural, deben ser revestidas con parafina y colocadas en recipientes herméticos; asi acondicionadas se remitiran a los laboratorios de ensayo. A los suelos porosos, antes de ser aislados con parafina, se les colocara un papel encerado por encima de sus bordes. Cada muestra se etiquetard con una tarjeta estandar, de la que se archivara un duplicado. En cada una de ellas se anotara: 1, Emplazamiento 2. Fecha 3. Numero del sondeo 4. Nivel de referencia de la boca del sondeo 5. Posicién de la muestra. En la cabeza y en el fondo de la muestra se anotar la cota, respecto al nivel de referencia, de la profundidad a la que se encontraba . Numero del recipiente en el que se ha colocado la muestra . Tipo de muestra: alterada o inalterada . Cualquier otro dato de interés, presencia de agua en el pozo, po- sicion del nivel freatico, etc. 9. La firma de quien ha tomado la muestra eID Cuando se extraen muestras mediante la introduccién de cucharas sacamuestras se acostumbra a usar del ensayo estandar. En este ensayo se obtiene como referencia adicional el registro del namero de golpes 39 necesario para introducir un sacamuestras tipo a una profundidad de 30 cm, mediante el impacto de una maza de 63.5 kg dejados caer desde una altura de 76 cm (test 18 B.S. 1377). El numero de golpes nos da idea de la densidad y de la resistencia del suelo. En arenas se acostumbra a realizar ensayos de penetracién con puntazas conicas de 90° de angulo en el vértice, dejandolas caer desde cierta altura en el pozo de inspeccién (ver fig. 16) 0 bien proporcio- nandoles cierta presion y midiendo el valor de la misma durante un recorrido fijado (penetrémetro holandés). Los resultados se pueden relacionar con la resistencia del suelo al corte. Interpretacion de la prueba de penetracion estandar Clasificacién de arenas N Notas ° de golpess | Densidad relativa, i 0-4 | Muy suelto Sensible al choque - puede comportarse : como un Ifquido en ciertas condiciones 4-10 | — Suelto 10-30 1Medion 30-50 | Denso. | Mas de 50 Muy denso. Resiste golpes y cargas pesadas Esta tabla no es adaptable en arenas finas o limosas, saturadas de densidad media 0 alta Consistencia de las arcillas y resistencia a la compresién no aprisionada N° de golpes Consistencia | Resistencia a la compresién en kKN/m? 0-2 Muy blanda 0- 24 24 Blanda 24- 49 4-8 nMedior 49- 98 8-15 | Rigida | 98-196 15-30 Muy rigida 196-392 Mas de 30 Dura Mas de 392 40 Figura 14, Aparato penetrador mostrindonos el uso en una prueba de penetra- cibn esténdar 41 Figura 15. Examinando una muestra de suelo en un tubo-hendidura apto para sacarlas Ensayo “Vane test” sobre suelos cohesivos (scisémetro), fig. 19 Es un procedimiento de medicién in situ (o en muestras de laborato- tio) mediante la introduccién en el suelo de una varilla con cuatro pequefias aspas de igual tamafio en el extremo y midiendo el par resistente para hacerla girar. Los fabricantes dan instrucciones para el uso, Ensayo de compresién de volumen no limitado para suelos cohesivos (fig. 20) Es un procedimiento de medicion de la cohesion in situ con el aparato B.R.S. (test 19, B.S. 1377). Se toma una muestra cilindrica extrafda de un pozo de inspeccién y se la somete al efecto de las palas del aparato. La rotura se produce por esfuerzo cortante sobre el cilindro envolvente de dichas palas. La resistencia al corte se mide sin tener en cuenta la presién lateral del terreno, lo que lo distancia de la realidad; no obstante se pueden adoptar los coeficientes de correlacién que se crean oportunos. 42 Bomba manual o mecanica Recipiente de agua El agua escapa del final cortante y vuelve a entrar ff a través del espacio anular, levando hacia arriba los residuos de perforacién Taladro Envoltura exterior r del penetrador j! 2 tipos de \ final cortante Penetrémetro en cono en puerta (con agua) penetrando) Tubo exterio 63 mm ¢ Rosca para conexién tubos del agua Final cortante 0 taladro ‘ Salida i) del agua Cabeza cénica (retraible) Liso pat separarlo a medida que va Manubrio Nivel del suelo 6 Liso para separarlo El tubo central se separa en dos cuando se desenrosca | ra Parte delantera de acero Tubo tomador de muestras en “‘cuchara” Figura 16. Aparato penetrador, con piezas tipicas, tomador de muestras del subsuelo y cono penetrometro 43 Carretera de Banwell 2-0 Plano det solar Figura 17. Plano del solar, con contornos, agujeros de penetracién v perfil del suelo 44 Datos de penetracién Penetracién n° 8, Didimotro 150 mm, nivel del suelo 30,36 m Fecha: a Maced Protun Descripcién de los estratos | tra" | vevenaal gids N Relleno (ladrillo y hormigén) Nivel ot suelolt 2m 02 -O41.20m 119 Arena arcillosa limosa 1.5m marrén-rojiza 16 {4 —72.270m_— J 44 Arena arcillosa marrén-rojiza ’ entre fina y media 1.35m Arena marrén-roja muy 4.05m 1100 compacta entre fina y | media con piedra arenisca ® poco cementada 2.25m. 173 630m IMarga limosa marron-roja dura o10f~ ~— 0.45m . at 16.75m. Arenisca blanda marrén-roja —— fina-media muy compacta. 1 #171} 1.05m 173 . | —L=07.80m Marga limosa marén-roja dura, yy 0.45m 1 8.25m Arenisca blanda marrén-roja 943} 10.75m 167 fina-media muy compacta Ij Penetrado 9.00m 75 mm de penetracién Fin de penetracién | ! Nota: El nivel fredtico se encontré a 3,60 m y se elevé répidamente a 2,4 m bajo el nivel del suelo, EI nivel final del agua después de com- pletar la penetracién era de 2,40 m debajo de N.S. Escala 1:50 © Muestra alterada | Muestra inalterada Muestra grande inalterada Figura 18. Hoja de datos de penetracion 45 Figura 19. Aparato para pruebas de cortante con aspas “Pilcon” para llevar a cabo la prueba. Las aspas se introducen por presion en el terreno o en la muestra hasta que esté completamente recubierto. La cabeza de torsion se gira luego a una velocidad de 1 vuelta por minuto, Cuando la arcilla se corta la carga de torsibn del muelle queda libre y la aguja marca la maxima desviacion del muelle, La resistencia a cortante del suelo se lee entonces segun la curva de calibracién que leva el aparato. 46 Cuando los tubos sacamuestras llegan al laboratorio, son desenros- cados y abiertos para extraer la muestra con facilidad (figs. 15 y 16), pero hay otros tipos que al no abrirse segin una generatriz necesitan ser vaciados con un émbolo, lo que produce, de nuevo, un efecto sobre su densidad. En la tabla siguiente se da una guia sobre la cantidad de muestra necesaria para obtener datos de las mismas: Para identificacion y ensayos sobre la humedad 0.5 kg para suelos cohesivos y 4 kg para gravas. Para ensayos de compacidad 10 kg para suelos cohesivos y arenas 20 kg para gravas Para todos los ensayos de identificacion 20 a 40 kg para suelos cohesivos y arenas 40 a 80 kg para gravas Para ensayos de agua* 1 botella de litro (con tap6n de corcho o de rosca) Las muestras alteradas de arenas y limos se guardan en recipientes estandar de 500 gramos a | kg, sellados con anillos de goma capaces de mantener la humedad. Pruebas de carga por placa Este ensayo se realiza sobre el plano de cimentacién y por eso debe organizarse generalmente dentro de un pozo. El area de la placa es pequefia (cominmente de 30 N 30 em) y tanto su tamafio como su carga se hacen proporcionales a las cargas reales que transmitira la estructura. De esta forma se obtiene la capacidad portante y el asien- to. Este ensayo se puede realizar de dos maneras distintas: El primer método consiste en acumular encima de una plataforma una gran carga, constituida por bloques de hormigén, barras de hierro 0 sacos de arena, esta plataforma actiia directamente sobre la placa de ensayo. El ensayo resulta dificil y costoso por el elevado numero de opera- ciones a realizar (fig. 62) y lo engorroso del transporte de tal volumen de carga. El segundo método consiste en proporcionar la carga a la placa a través de un gato que actiie por reaccién sobre un objeto movil pesado (es frecuente usar la trasera de un camién o un depésito de agua). Este Ultimo método es el mas generalizado. El asiento de la placa se mide mediante comparadores fijados sobre unos soportes que estén fuera del suelo influido por el ensayo (figs. 21 y 22). Estas placas de ensayo se construyen de acero o de hierro fundido y tienen tamafios comprendidos entre 30 x 30 cm (los que se * Las botellas deben enjuagarse tres veces con el agua antes del llenado final. 48 oP Como alternativa se puede prescindir del gato hidréulico y entonces vamos aumentando poco a poco el lastre que actésa sobre la placa Plataforma de madera que soportan el lastre Lastre (pueden ser sacos de arena, sacos de cemento, bloques de hormigén o pilotes, barras de metal, depdsito de agua a un vehicuio motor pesado si estd al alcance) ; Vigote de madera Viga (lejos del borde del hoyo) repartidora Repartidor » Profundidad de la Hoyo de Gato ey rueb 7 Prueba hidrautico " a bomb 1 Bloque de cimentacién real graduedor hormigén La proporcién d:b debe ser igual a la proporcién de ieean la anchura y profundidad de la cimentaci6n real completa (la placa no se debe colocar al mismo nivel que el fondo del hoyo) Medidores - A La carga se aplica en incrementos de 1/5 circulares : . d\p de la craga que se suponga aguantard Placa de ensayo\y q M.S. ~ hasta que se rompa o hasta 3 veces este valor b « Sb = Soporte "tubular independiente Figura 21. Ensayo placa cargada 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000 kN/m* 10) 15 20 Incremento carga de 25 100 KN/m? cada 12h 35 40 45 i Ultima carga 50 (cuando el asiento 55 es = 20%0 mis de b) 65 70 75 1 {oj ae 0 % 1 % 2 2% 3 3% 4 4% Dias debe ser 1/3 carga final mm Figura 22. Diagrama carca-asienta tipico de un ensayo de placa cargada durante 4 dias y medio usan en arenas) y 90x 90 cm (los que se utilizan sobre arcillas); el tamafio mas comunmente usado es el de 60 x 60 cm. Los resultados son tanto mas exactos cuanto mayor es la placa, sin embargo la can- tidad de carga que se necesita es muy superior que en el caso de placas pequeiias, lo que hace que el ensayo sea mas caro. Como ejemplo tenemos: si el tamafio real del cimiento es 120 x 120 cm y soporta 32 toneladas, a una placa de 60 x 60 cm debemos aplicarle 24 toneladas, para conseguir una carga de ensayo tres veces superior (éste es el coeficiente de seguridad que se utiliza normalmente para deducir la capacidad portante admisible), El bulbo de presiones que se organiza debajo de la placa durante el ensayo es mucho menor que el que se producira debajo del cimiento real (figs. 23 y 24) y podria suceder que aun cuando el ensayo hubiese sido favorable, la cimentaci6n fallara por interesar estratos mAs flojos que no habian sido detectados en la prueba. Respecto a este tipo de ensayos debemos tener en cuenta una serie de extremos: 1. La placa de ensayo debe estar ligeramente hundida por debajo del nivel del fondo del pozo de ensayo. profundidad de la depresién D = _ del cimiento real ancho de la placa de ensayo 50 = 300 kN/m? en este ejemplo Un grupo de cimientos juntos produce el mismo i 4 4 4 bulbo de presiones que la 4 placa de abajo (para Weim? Weim? , la misma carga total) fs pilf ] 2Welm? ~b4 1.66} Estrato duro | NS Estrato duro (Arcilla blanda—; compresible (bajo gran carga en este caso) Arcilla blanda compresible 1.58 (carga despreciable) Ensayo de placa cargada_—_ Bulb de presiones de cimiento ancho o de grupo de cimientos juntos de carga equivalente Figura 23. Diagrama que muestra el peligro de confiar demasiado en tos en- sayos de placa cargada Tierra de relleno Nota: La profundidad del bulbo de presiones es similar a la de una zapata a la profundidad de 2/3 la Estrato duro altura de los pilotes Arcilla blanda compresible Figura 24, Diagrama comparando el bulbo de igual presin en los casos de cargar un solo pilote o un grupo de ellos 2. Las cargas se aplican por escalones de valor 1/5 de la carga maxima que suponemos que va a soportar, y se mantienen durante 24 horas a fin de dar tiempo para que se produzca la mayor parte del asiento. Como consecuencia de ello el ensayo es largo. Los asientos se miden cada hora durante las 6 primeras a partir de cada uno de los incrementos de carga y, luego, cada 12. El ensayo se detiene cuando se alcanza el triple de la presién supuesta, si antes no se ha originado la rotura. 3. Se dice que se ha alcanzado la rotura cuando el asiento Mega a ser igual al 20 % del didmetro del area cargada. Suele predecirse que el asiento real sera de un + 20 % del asiento medido en el ensayo. Si existiera un nivel freatico muy alto, deberia procederse hasta que quedara a un nivel inferior al del plano de cimentacion. Esto es especialmente importante en arenas que ya hemos visto que una presion hidrostatica, dirigida hacia arriba, puede producir cierta flotabilidad en las mismas, dando falsas lecturas en la medida de las deformaciones apatecidas durante el ensayo (posteriormente ve- remos las técnicas de la extraccién del agua). * Capacidad portante del suelo La resistencia a la rotura (dy) es la carga para la cual el suelo romperia por punzonamiento, originandose deformaciones verticales exage- radas, La capacidad portante de seguridad frente a la rotura (q,) es resistencia a la rotura . . + peso del cimiento, etc. coeficiente de seguridad La capacidad portante admisible (qq) puede ser menor que la capa- cidad portante reducida de la rotura por punzonamiento, ya que a veces esta ultima nos produce asentamientos superiores a los que admite la estructura (se vera mas tarde) o a las que tolera, por ejem- plo, la maquinaria de un cierto proceso industrial. Ensayos geofisicios Este es un campo de la mecanica de los suelos que actualmente se encuentra en pleno desarrollo, aunque su aplicacién esta limitada a resolver problemas muy especiales. Estos ensayos consisten en medir la resistencia del suelo al paso de una corriente eléctrica, o la transmi- * El coeficiente de seguridad, en estos casos, se toma igual a 3, 52 sion de vibraciones mecanicas, tales como impactos, sonidos, etc., oa la propagacién de vibraciones magnéticas. Estas técnicas son capaces de detectar cambios en los estratos, la existencia de fallas y cavidades, Ja presencia de metales o de agua, etc. Asimismo se puede medir la conductividad de] suelo, lo cual es importante de cara a prevenir la posible corrosién de elementos enterrados de acero. Donde estos ensayos resultan verdaderamente utiles es en el ambito de las cimentaciones sobre rocas ya que, por un lado, es muy caro experimentar sobre ellas y, por otro, el ensayo geofisico nos detecta las principales alteraciones que nos pudieran preocupar: cavidades, fisuras, fallos, etc., y todo ello con un equipo electrénico de reducido costo, 53 CAPITULO 4 Ensayos de laboratorio Son muchos los tipos de ensayo que los cientificos han imaginado destinados a conocer las propiedades de los suelos: a. Ensayos de identificacién y clasificacién b. Ensayos para determinar las propiedades mecdnicas ce. Ensayos quimicos. Destacan los destinados a conocer la reactividad de los suelos con los materiales usados en cimentaciones o bien los que permitan deter- minar propiedades del agua embebida. La mayoria de ensayos utili- zados se encuentran descritos en la B.S. 1377 (Procedimientos de ensayo de suelos para Ingenieria Civil). A continuacién se dan algunas notas interesantes sobre los ensayos mas comunes. Identificacién y clasificacién 1. Contenido de humedad. La presencia de agua modifica la resisten- cia de las arenas y de las arcillas; por lo tanto es de] maximo interés conocer la cantidad de agua que contiene un suelo. Creemos inte- resante comparar el tanto por ciento de humedad de dos arcillas distintas: la de Londres tiene un 26 %, la de México un 24 %. Esta Ultima presenta, como consecuencia de la elevada cantidad de agua contenida, una alta compresibilidad y un asiento espontaneo al serle extrajda agua a través de pozos al satisfacer las necesidades locales de consumo. En algunos casos el asiento medido por esta ultima circunstancia ha sido de unos 30 cm anuales y de 5 a 6 metros en un periodo de 50 afios, 2. Ensayo de dilatancia para suelos cohesivos. Se toma con la mano una muestra de suelo, se humedece su superficie y se estruja. Si es limo, después de secarse manchara la mano, si es arcilla, no (este ensayo no aparece en la norma B.S. 1377) 3. Limite liquido. A menudo es importante el saber si una muestra de arcilla se la debe clasificar como s6lida, liquida o plastica y cual es 55 eventuales problemas de corrosién o de arrastre, debe pensarse en utilizar un procedimiento previo de estabilizacion; como dato para tal operacién también es necesario proceder a la ejecucién de este ensayo. La parte A del ensayo consiste en tamizar una muestra de suelo seco, (Se emplearé la serie B.S. 410). En los apartados B y C del ensayo n°7 se utiliza el hidrometro o la pipeta de sedimen- tacién, instrumentos destinados a analizar la parte fina de los suelos, que por la forma y tamafio de sus particulas (aplastadas), no son susceptibles de identificarse a través de un proceso de ta- mizado. En la figura 2 se pueden establecer comparaciones entre el tamaifio relativo de las particulas de distintos suelos. Propiedades mecanicas 7 Densidad seca y contenido de humedad (ensayos 11, 12 y 13). Estos ensayos son indicativos del estado de compactacion del suelo y, por lo tanto, dan una idea de su capacidad portante. El ensayo 14, para suelos granulares, es mejor que sea realizado in situ. 8 Ensayos de permeabilidad. Se pueden aplicar a: ° . 1 a, Suelos permeables tales como los yesos, las arenas, las gravas y los Figura 25. Aparato para ensayos de limite plastico v liquido segin British Standard limos. También las areniscas deben ser ensayadas a este efecto. El el contenido de humedad que la hace pasar de un estado a otro. Los ensayos 2, 3 y 4 de la B.S. 1377 estan dedicados a determinar ‘ el limite liquido (LL), lo cual se hace utilizando un recipiente especial, tal como el de la figura 25; el limite plastico (PL), obte- nido a partir de un cilindro de arcilla, del tamafio de un lapiz, que se hace rodar con la mano hasta su rotura midiendo en el momento en que aparece ésta, su contenido de humedad, y el indice de plasticidad (PL) que es igual a LL-PL. Cuando PL es igual o menor que LL, la arcilla no es plastica. Algunos limos cambian rapidamen- te del estado sdlido al liquido; por ejemplo, el PL 20 %, LL 25 %. En arcillas, la diferencia entre PL y LL puede llegar a ser hasta diez veces mayor que la del ejemplo. 4, Determinacion de la retraccidn lineal (ensayo 5). Se utiliza en suelos cohesivos, 5, Peso espectfico de las particulas del suelo (ensayo 6) En el apartado A se describe el procedimiento para suelos de grano fino. Et B se aplica a suelos de grano grueso a medio. 6. Distribucién del tamano de la particula (ensayo 7). Este ensayo tiene una especial importancia de cara a la identificacién de los suelos granulares y ain mas si es posible que sean usados como 4ridos en la confeccién de hormigones. Cuando pueden existir Figura 26. Equipo de ensayos de consolidacién (oedé metros) 56 57 Figura 27. Aparato de ensayo triaxial sistema mas comin consiste en medir el flujo de agua que atraviesa el suelo bajo el efecto de una presién hidrostatica. b. Arcillas de baja permeabilidad. Para ensayarlas se usa el oedémetro (fig. 26). El ensayo se denomina de consolidacién. Una muestra de suelo, sometida a carga, expulsa el agua que contiene (ensayo 16), tardando para ello un cierto tiempo y experimentando un acorta- miento. Este procedimiento sirve también para determinar asenta- mientos. Cuando el suelo sea sobrecargado mediante un edificio futuro podra expulsar el agua del suelo que esté mas comprimido, produciéndose como consecuencia de ello un asiento paralelo al de la muestra, En la figura 5 puede verse el grado de permeabilidad de distintos suelos. El conocer la permeabilidad del suelo es también importante de cara al eventual drenaje de las tierras, al establecimiento de desvios de cauces, a la ejecucién de pozos de absorcidn y para la posible estabili- zacin del suelo, etc. 9. Resistencia al esfuerzo cortante. Puede ser determinada a partir de distintos procedimientos (al margen de los ya mencionados ensayos in situ, tales como el ensayo de compresién no confinada y el “vanetest”, que también pueden ser utilizados en laboratorio). 58 El ensayo mas corriente en laboratorio (ensayo 20) es el triaxial (figs. 27, 28 y 29), el cual, por su importancia, requiere que le dedi- quemos una especial atencién. Se basa en ensayar una muestra cilin- drica dé suelo inalterado a compresién, con una presién lateral de soporte, proporcionada hidraulicamente, que hace que la muestra se encuentre en un estado lo mas parecido posible al suyo natural. Tanto Ja presién lateral de confinamiento como la vertical de compresién pueden variarse a voluntad y ademas puede modificarse la permeabi- lidad de los platos de la prensa de tal manera que el ensayo sea susceptible de desarrollarse en distintas condiciones. Carga axial {— Cilindro acrilico Fijacién del cilindro de goma Cilindro de goma Muestra de suelo Agua |__ Final poroso ad) Rejuntado Sf, pbk] => Conectado al hes oh | i = Conexién aun aspirador para “Ye VY Jill, Yl depésito de agua vacio Wir NN (la presién del agua aumenta con una bomba manual) Resultados de los ensayos de compresi6n triaxiales himedos ] Reet Tes | come . Goin a se Figura 28. Seccién del aparato de ensayo triaxial con ejemplos de los resul- tados de los ensayos 59 Resultado ensayos triaxiales Cliente (nombre propio) Fecha 5/7/70 i Solar Backwell Re - Development ‘ t Agujero n° 4 Presidn interna KN/m? 70 210 420 [ © 200kN/m? i ° Fuerza de compresion cuando 2. ' Muestra n°” 1 hay el fallo en-kN/m= 648 800 | tos | a= 20 Profundidad , ; y | _ Densidad 2130 kg/m Contenido humedad 14% 600 «800 £— Z 400; 2 3 300 tc 5 8 g 200 3 = aool.c ; Semicireulos de Mohr t i i 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000 1100 1200 Fuerzas principales kKN/m? Ejemplo de datos de un ensayo triaxial sobre una arcilla rigida arcilla g z = § 2 f+ a BS) 6-0) Oh 2 - ee wer er é ° Puerzas principales A Figura 29. Ejemplos de resultados de ensayos triaxiales con diferentes tipos de suelo 60 Figura 30. Aparatos de la caja multivelocidad directa cortante Datos del ensayo con caja de 60 X 60 mm Carga normal (newtons) 248 aa] 745 | Carga cortante 298 aso | an | 700; 400 Carga cortante 300! O= 145° root | 240 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000 Carga normal (newtons) 240 $= Fo 7 0-667 N/mm? con fuerza normal = 0 Los datos del ensayo de la caja cortante nos dan el Angulo de rozamiento interno y la resistencia a cortante Piedras porosas y rejilla metdlica Anillo de Contador prueba circular | Figura 31. Ensayo caja cortante Fuerza cortante Rodillos El ensayo de compresién triaxial sin drenje mediante platos impermeables se utiliza para obtener resultados rapidos. Este ensayo se realiza con tres presiones laterales distintas, mientras que la presion vertical se va aumentando lentamente hasta el fallo de la muestra. Los resultados se representan sobre sendos circulos de Mohr. La linea tangente a los tres circulos nos da una relacién de los valores de los esfuerzos principales capaces de producir el fallo. La cohesién (c) del suelo se puede leer directamente sobre la abscisa (ver el grafico de la fig. 29). En suelos puramente cohesivos, la cohesién es igual a la resistencia al corte. El 4ngulo entre la linea envolvente de los circulos (normalmente una recta) y la horizontal, nos da el Angulo de rozamiento interno del suelo. E] ensayo triaxial sin drenaje también puede aplicarse al caso de arenas hiamedas. El ensayo triaxial sin drenaje sobre muestra consolidada se lleva a cabo de la misma forma que en el caso anterior, es decir, mediante una puesta en carga rapida sin permitir variacién alguna del contenido de humedad; pero después de que se haya mantenido a la muestra bajo la carga hisdrostatica, permitiendo el drenaje, y hasta terminar la consoli- dacion de la misma. En los ensayos con drenaje, la fuerza vertical aumenta tan lenta- mente que no se aprecia incremento alguno de presion del fluido que lena los poros y permite que éste se vaya eliminando lentamente. La cantidad de agua drenada se puede medir. Este ensayo se usa principal- mente en arenas, pero en ocasiones también se emplea en el estudio de suelos arcillosos que van a soportar grandes cargas. Las arenas suelen ensayarse en el aparato de corte simple (figs. 30 y 31), en el cual la muestra de suelo (un prisma rectangular) se somete a la combinacién de un esfuerzo normal (vertical) y uno de corte (hori- zontal) hasta su colapso. Para ensayos con drenaje se utilizan unas placas porosas que permiten la eliminacién del agua. Para ensayos sin drenaje se emplean placas metélicas macizas; su utilizacion se restringe al caso de suelos de muy baja permeabilidad. En la figura 31 se nos muestra un ejemplo de ensayo y de su interpretacion. Ensayos quimicos 10, Ensayos de presencia de materia organica (ensayo 8 B.S. 1377). La materia organica es inestable (a menudo esponjosa) por lo que no interesa que se halle en los suelos de cimentacién ni en los aridos de los hormigones. 11, Ensayos de presencia de sulfatos (ensayo 9). Puede realizarse tanto sobre el suelo como sobre el agua que contiene. Los sulfatos se presentan bajo las formas de sulfato calcico, sodico o magné- sico. También hay ensayos que detectan la presencia de bacterias teductoras de los sulfatos, Los ambientes selenitosos causan la degradacién de hormig6n y consiguientemente la oxidacion de las armaduras, Si existe este riesgo deben utilizarse cementos resisten- 62 El ensayo de compresi6n triaxial sin drenje mediante platos impermeables se utiliza para obtener resultados rapidos. Este ensayo se realiza con tres presiones laterales distintas, mientras que la presion vertical se va aumentando lentamente hasta el fallo de la muestra. Los resultados se representan sobre sendos circulos de Mohr. La linea tangente a los tres circulos nos da una relaci6n de los valores de los esfuerzos principales capaces de producir el fallo. La cohesién (c) del suelo se puede leer directamente sobre la abscisa (ver el grafico de la fig. 29). En suelos puramente cohesivos, la cohesién es igual a la resistencia al corte. El 4ngulo entre la linea envolvente de los circulos (normalmente una recta) y la horizontal, nos da el dngulo de rozamiento interno del suelo. El ensayo triaxial sin drenaje también puede aplicarse al caso de arenas hamedas. El ensayo triaxial sin drenaje sobre muestra consolidada se lleva a cabo de la misma forma que en el caso anterior, es decir, mediante una puesta en carga rapida sin permitir variacién alguna del contenido de humedad; pero después de que se haya mantenido a la muestra bajo la carga hisdrostatica, permitiendo el drenaje, y hasta terminar la consoli- dacién de la misma. En los ensayos con drenaje, la fuerza vertical aumenta tan lenta- mente que no se aprecia incremento alguno de presién del fluido que llena los poros y permite que éste se vaya eliminando lentamente. La cantidad de agua drenada se puede medir. Este ensayo se usa principal- mente en arenas, pero en ocasiones también se emplea en el estudio de suelos arcillosos que van a soportar grandes cargas. Las arenas suelen ensayarse en el aparato de corte simple (figs. 30 y 31), en el cual la muestra de suelo (un prisma rectangular) se somete a la combinacién de un esfuerzo normal (vertical) y uno de corte (hori- zontal) hasta su colapso, Para ensayos con drenaje se utilizan unas placas porosas que permiten la eliminacién del agua. Para ensayos sin drenaje se emplean placas metdlicas macizas; su utilizacion se restringe al caso de suelos de muy baja permeabilidad. En la figura 31 se nos muestra un ejemplo de ensayo y de su interpretaci6n. Ensayos quimicos 10. Ensayos de presencia de materia orgénica (ensayo 8 B.S. 1377). La materia orgdnica es inestable (a menudo esponjosa) por lo que no interesa que se halle en los suelos de cimentacion ni en los aridos de los hormigones. Il. Ensayos de presencia de sulfatos (ensayo 9). Puede realizarse tanto sobre el suelo como sobre el agua que contiene. Los sulfatos se presentan bajo las formas de sulfato calcico, sodico 0 magné- sico, También hay ensayos que detectan la presencia de bacterias teductoras de los sulfatos. Los ambientes selenitosos causan la degradacion de hormigén y consiguientemente la oxidacién de las armaduras. Si existe este riesgo deben utilizarse cementos resisten- 62 Carga cortante Datos del ensayo con caja de 60 X 60 mm [_Carga normai(newtons) [248 [494 =~ ~—745 | Carga cortante | 298 I 359 | 421 700, 600 500 400) 300} 200} 100} 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000 Carga normal (newtons) S = Fo 7 0-667 N/mm? con fuerza normal = 0 Los datos del ensayo de la caja cortante nos dan el Angulo de rozamiento interno y la resistencia a cortante Carga normal Piedras porosas Anillo de Contador prueba circular Fuerza cortante Figura 31. Ensayo caja cortante soysandxe SojueWla]e SO} -peuos uvjusserd as anb sauolaipuoo sey Is soy eB aquossiser Anu aquaUl|ees vas sozEFINS so] B 97U07 apend osnjour anb ‘s‘ “opezezinsesgos 0 osourwmnye sa fs Jofour oyonw A soreyins SO| B ajuaysIsar pueriod 0 ooyugjoznd ojuawas epuarwooas as “puepjsog ojuaurad jap osn Ta aqefasuooe so ON TB onb sasouew ou sauoreayisop ua o1ad ‘soyesins So] B ajUaysIsar © opquyjoznd ojuaures seZ1]19N ap BY So apqisod uoronyos e330, *ErS'T iT sauoreouIsop upiezifiin as o1seseoau $a Ig “pepljeo eye ap sa opeziin pue]jiog oyuaUed Jo anb ap assesnfese ua opepins saa} aqap as ‘oseo 183 wy *000°01/07 Ja auodns enge jo wo £Qg Ja Opueno odaoxa sqeroadsa ua eprpour euNsUIN epesjap uo1s9as ap uo%urroy ap Sezard ua ‘enge ap [eseye] ugiserd Bun @ ojsondxe uosIWIOH -opereyinssadns 0 osouruinje ojuousas ap osn fo epualwores 2g “(1 820u 329A) *b:Z:1 UOWeoyIpoUr uoo ‘opt yeyinsiadns © osoujwinye opuoUred ‘soUegINS SO] B ajuOISISAx purjisod ojueuas 0 oatugjoznd oyuewas sezytin ataefosuooe se orpos © ofsouSew ap uos satueujwopaid sajes Sey Is OPO} argos XK sofeqeay soy ap ey104eu Bj ered ‘ajuejsgo ON ‘vaua8our0y 4 vsuap se epInZasuoo seu B] 18 Opos arqos ‘soieyins so] ap uoroe ej 02k] 01109 & ueajns anb a] qeqosd so ou (E:S° E:T ey ojdwiafa sod) oyuaures 2p Oplusyuos opeaaya un Woo sauosw0Y SOT b:@:1 UoIepar eusstu e| ap {2 anb saiqod spur ovodwiey sozegins 80} 8 o}UaysISa1 O ootugjoznd oyuawtes op seuoiseoigisop upzeztan as so[tioadse spy souoroneoasd asauien bar ap 4 “piZi] ugIoeyas ap ja anb saigod sew ou puepiog Oyueure. ap SOUOIDPOIJISOP aszeZIIN uagap oadgia19 uoSrws0y uN op aszeied) aq "000 oor/0z te solzedns ©Og ap opruaju0s un wood senge ua (saiqod seu soadga19 sauoStuzoy us ¢:1 :"fo 10d) sordew souosiws0y ap osn [2 afqefasuooe s0 ou anb rejour fos urea ‘e1oadsa ua ugionesaid eunsutn 48 sojans ua opeisaqua wORWI0H, ‘sosoUTWIN}g Seyeiia}eul LOD J aPI[sfe tal Oo soJUaUEd soya OD OPezTTees UO!DeI0Id Op UOSUOY Op seSOT JZIIIN Uapend as ‘sess9A K ‘21go &| ap pepyeroy ey wa OyUeUTED ayse seojdwo osiepod ou aq ‘soyeyINs SsISa4 PUE[IOg EzIN as opueNd anb ap ounBas seyso onb out og °z BE O SLIE:STZIL BL SEPNEA UBJJas UIIOJ eIS9 aC] “aJUEIsUOD RBUOIUBLL oS SOPLIE So] ap [a A oiusuisd jap osad aujua ugIoIodosd vf anb aidwots ‘svsj0 awojdwa uapond as ‘sezyIIN e EDUN ef So OU H:7:T USOROIBSOP ET “sopeieyinsiadns 0 SOSOUTUINTE SOJUAUTAD IBsN op Bareusaye ef aisixa aidwias “sesonas Anus ou sauo!o1puod ue ‘sour QZ 2 OI ap souresip “ozejd o818] & oxda0xo ‘ojueqsodurt eurs0y ua sopejoaje uvos ou anb a1qeqosd so puvlod OjUewes op sosuep souostw10Y SOT ‘sefequaa zequasesd :SV.LON s‘o ep spur O01 ap spur sopereynsiadns ojuourss © OsOUTUINe OJUSWIAD ‘soqejins So] B aquaystsar ojawtas ‘oofugpoznd oyuauraa svayduia ap PALJRUIOIE Bf aqSIXe oseo aysa ug ‘sou ap oroumnu ess un ajuesnp ouatqueut as uo}ooe ns Opuend oxda0xa ‘sozegins $0] dod ayuaurerses sopeoeze ueas anb ajuendedy se ou (€:S'T:1 Bf ojdwafa 10d) purjw0g oquauias ap uoIoe s1UaDU0D ues wos sauo8Iu1I0Y SOT Teloodso uo eprpau eunsury, ADO} D SDPIPAW | soe z0ap ool 8 o¢ @P 70 ap souew O€ ap souew ‘fans jap sauoj1pued ByJUAND Ud Joa} B soUOIONeDaId A ‘UCsUIOY Jo TepeISep ap sa]quidaosns sojesyns usuaI1U0d anb sojans so] op WORSE) “p BIGEL tes a los sulfatos, En la tabla 4 se especifican las precauciones a adoptar. 12. Ensayo de acidez (ensayo 10). Puede realizarse tanto sobre el suelo como sobre el agua. Esta destinado a detectar el valor del pH del agua. Cuando éste es bajo, el ambiente es acido, y esta circunstancia puede producir la rapida corrosién de las armaduras. El agua de los suelos turbosos y el agua de luvia pueden ser extramadamente Acidas, se han llegado a medir valores de pH = 3.9. * Mas informacién acerca del estudio de los suelos B.S. 1377 Methods of testing for civil engineering purposes BS.L B.S. 722 Borehole and well pump tests B. B.S. Code of Practice 2001 — Site investigation B. B.S. Code of Practice 2003 — Earthworks B.S. The mechanics of engineering soils — P. Capper and W. Fisher Cassie Spon Soil Mechanics in engineering practice — K. Terzaghi and R. Peck Wiley, N.Y. Foundations and soil properties — R. Hammond Macdonald Geology for Engineers — F, Blyth Arnold The Building Regulations 1972 H.M.S.O. B.R.S. Digeste (1st series) H.M.S.O. N° 3 House foundations on shrinkable clay N® 9 Building on made-up ground or filling B.R.S. Digests (2nd series) H.M.S.O. Nos. 63, 64, 67 Soils and Foundations Parts 1, 2, 3 N° 75 Cracking in Buildings Influence charts for computation of stresses in elastic foundations — Newmark University of Illinois Engineering Experimental Station Laboratory testing in soil engineeringg — T.N. Ackroyd Soil Mechanics Ltd. * El pH varfa desde 0 hasta 14; considerando que 14 es el limite de alcali- nidad, el 0 de acidez y el 7 es neutro, 66 SEGUNDA PARTE Los cimientos =s CRN AwW . Principios acerca de los cimientos . Seleccién del tipo de cimiento . Pilotes y su puesta en obra Muros de contencién Algunos problemas especiales en el disefio de cimientos Preparacion del solar . Materiales destinados a cimentaciones CAPITULO 5 Principios acerca de los cimientos Conociendo las caracteristicas del solar, su superficie, las condiciones que nos impone el contorno, la posicion de los niveles freaticos, los tipos de suelos y de rocas hallados y, finalmente, teniendo en mano el resultado de los ensayos geotécnicos, en los que se especifica la capa- cidad portante y la reactividad quimica del suelo, el técnico casi esta en condiciones de elaborar el proyecto de los cimientos de su edificio. Sin embargo, ain no podra tomar decisiones mientras no conozca los fines a los que va destinada la cimentaci6n: localizacién de los puntos de apoyo de la estructura del edificio, magnitud y diteccién de los esfuerzos aplicados a cada cimiento y conocimiento de la gama de tipos de cimientos que puede utilizar y de sus posibilidades. Propésito de los cimientos Los motivos que inducen al disefio de un cimiento son: 1. Lievar los esfuerzos que proporciona la estructura (sean de com- presién o de traccién) hasta el suelo; distribuyéndolos de modo y manera que no le soliciten bajo tensiones mayores que las que puede soportar. Mediante un factor de seguridad nos protegeremos de posibles inexactitudes en la predeterminacién de su capacidad portante. Se procurara que al margen de su resistencia, por efecto de la compresibilidad, no se nos produzcan asientos que soliciten excesivamente la estructura o, en el caso de estructuras a traccion, que no nos motiven un destensado y un incremento de curvatura en las mismas. Como vemos, los cimientos no sirven dnicamente para absorber compresiones sino que, mediante efectos de roza- miento y adherencia con el suelo, pueden llegar a soportar cargas horizontales 0, incluso, tracciones. Es vital para el proyectista tener bien claros el valor de las resultantes de los esfuerzos que transmite el edificio y su linea de accion. Siempre que sea posible se preferira que los cimientos estén solicitados por una carga céntrica, ya que de no ser asi (con excentricidades importantes) se producen mo- mentos flectores subsidiarios a cualquier excentricidad que motiva 69 Las fisuras se producirén ahi, sino hay | y armado 7 1 Fisura de cortante (A) Fallo por flexién () Failo a cortante (C) Carga descentrada rga lateral cag tr s posues “p= tien Loans 7 vertical ' | . sto Carga ag queda en exeéntrica . voladizo Sen ta . mientras el 4) coltumna p+ ttt tt borde se va — 1 hundiendo ' Capa ro, . e (D) Giro sobre si (2 causas) os (E) Areas débiles en el subsuelo sent Levantamiento una trigngutar eo OS Pel de fallo hacia abajo s+ 89 * 9” 2 Se -+——— 4_Columna de o le TF suelo comprimido . t Cortante t o” \ yy abultamiento rotacional oS ’ li Y . es 7 lateral alternativo |. xq a“ (F) Fallo por cortante rotatorio (G) Asiento a causa Fallo por cormants de construir sobre una EI falo se indica columna de suelo bajo carga algunas veces a causa del alomamiento del suelo o inclinacién de los drboles (H) Fallo por deslizamiento del subsuelo en pendientes pronunciadas Figura 32. Aleunas causas corrientes de fallo de cimentaciones que el suelo se sobrecargue bajo alguna de las aristas del cimiento (figs. 32¢ y 74). Ser suficientemente resistente para que el cimiento, sometido a cargas verticales, no rompa por punzamiento (la figura 32b nos muestra un ejemplo tipico de este tipo de fallo). 3. Soportar los esfuerzos de flexién que produce la reaccion del suelo (fig. 32a). Se debe tener en cuenta que si el cimiento no tiene un ny 70 gran espesor sera necesario disponer armaduras en la parte inferior para absorber las tracciones que alli se originan. Exceptuando el caso en que las cargas sean ligeras, es mas econémico el utilizar cimientos delgados, armados de tal manera que soporten las fle- xiones, que no disponer macizos que por su enorme canto no necesiten de tal armadura. Evitar el utilizar suelos blandos como apoyo de parte del cimiento mientras el resto lo hace sobre roca (fig. 32e). Utilizar cimientos flotantes cuando sea necesario apoyar sobre sue- Jos blandos de un espesor tal que no permitan la ejecucion de un cimiento profundo convencional. Acomodarlos a los posibles movimientos del suelo, sean hincha- mientos o retracciones, sean suelos inestables 0 suelos sujetos a actividades mineras (fig. 33), o incluso suelos susceptibles de trans- mitir movimientos sismicos. Todos los efectos citados intervienen en la distribucién de los esfuerzos y, por lo tanto, en las disposicio- nes constructivas a adoptar. Soportar la agresion de compuestos que se encuentran en el suelo 0 en el agua contenida en éste y en algunos casos resistir la agresion Son preferibles los'edificios perpendiculares al frente de onda que los paralelos a ét aT Traceion 7 Compresi6n' / / Algunas veces, los corredores 7 de las mismas se pueden Nenar echando una mezcla agua-arena al 50 % a través de unos agujeros de 50 mm evitando asi grandes asientos Efecto de hundimiento de mina Figura 33. Efectos de hundimientos de minas 71 Zona descargada debido al aparejo del ladrillo en una pared de aparejo a soga de elementos organicos tales como bacterias, hongos o insectos, 8. Soportar la presion del agua cuando ésta exista. A estos principios basicos cabe afiadirles los que se deducen de la normativa vigente y de las ordenanzas de la localidad y también de las ‘ necesidades de visado que en Inglaterra imponen el Building Inspector o el District Surveyor, si se construye en el propio Londres. Es saludable recordar que en algunos paises de Sudamérica, la pena por incompetencia que se le atribuye al técnico, al cual se le derrumba un edificio, puede llegar al encarcelamiento durante perfodos muy largos. ;En el caso de tener que economizar, nunca debe hacerse en los cimientos! Grieta (A) Asiento uniforme debajo de una abertura (B) Asiento diferencial debido a la car- cuando fa carga que se concentra en ambos ga no uniforme sobre el cimiento lados puede redistribuirse uniformemente debajo de una gran ventana cerca Las zonas oscuras son aoportadas por la pared central Figura 34, Las paredes internas portantes de particién pueden llevar mayor car- ga que las exteriores y por ello necesitan cimientos mayores Evaluacién de las cargas transmitidas por los cimientos Es necesario hacer un estudio particular de las cargas que transmite nuestro edificio. Ello implica un andlisis cuidadoso de los pesos pro- pios y de las sobrecargas, incluyendo ademas las cargas moviles, tales como griias o vehiculos que puedan circular cuando el edificio se encuentre en uso. La C.P.3, capitulo V del Code of Functional Requirements of Buildings, editado por la B.S.I., explica el valor minimo de las cargas a adoptar en los calculos. Las cargas minimas oficiales se dan en las Building Regulations, 1972, parte D. Como consecuencia de investigacion de Ultima hora se han hecho algunas 72 sobre el cimiento. del cimiento Figura 35. Importancia de la distribucién uniforme de la carga y asiento uni- forme previsto enmiendas a la C.P.3 capitulo V, recogidas en la altima edicién de las Building Research Station, referentes a cargas sdlidas. Para estimar el peso propio del edificio, la B.S. 648 da una tabla del peso de los materiales mas corrientes.* El estudio detallado de la distribucién de las cargas puede darnos alguna sorpresa. En el esquema de la figura 34 queda claro que el cimiento central recibira una carga mucho mayor que las laterales, en contra de lo que a primera vista podria parecer. Las aberturas realiza- das en las paredes producen concentraciones de esfuerzos (tales como las de la fig. 35) capaces de ser 1a causa de roturas por asientos diferen- ciales; circunstancia que tendremos que tener en cuenta al disefiar nuestros cimientos. Asientos Los asientos son consecuencia de: 1, Consolidacion del suelo, aumento de densidad y disminucion del volumen. Eilo obra en el sentido de incrementar paulatinamente la capacidad portante del suelo hasta que el asiento se detiene. 2. Desplazamiento lateral en los suelos cohesivos (fig. 32g). 3. Eliminacion del agua: a, desplazandola lateralmente como en el caso de las arcillas o por consolidacion de los suelos granulares, * En Espafia tenemos la norma MV 101 de aplicacién pareja a la inglesa citada, Sobre el viento y et sismico existen sendas NTE muy interesantes (N.T.). 73 b. por desecado estacional o por causa de pozos o arboles. c. por bombeo, en el caso de utilizacién masiva del agua como en la ciudad de México o bien cuando se pretende mantener seco el fondo de una excavacion. 4, Por flujo pldstico del suelo al ser solicitado por un cimiento. 5. Por actividades mineras 0 e| hundimiento de simas naturales (tales como las que se muestran en las figuras 3 y 33). 6. Por erosion del subsuelo inmediato al cimiento por efecto del viento y del agua. Esto sucede frecuentemente en edificios cimen- tados sobre dunas, o cuando existen manantiales o aguas en circula- cion que van levandoselo paulatinamente. Esta circunstancia es frecuente en el intrados de los muros de contencién. Exceptuando el caso de rocas sin fisurar, siempre tiene que esperar- se que se produzcan asientos. El cimiento debe cumplir con la nece- sidad de reducirlos a una cuantia aceptable y asegurar que su distribu- cidn sea lo mas uniforme posible a fin de evitar en la estructura, o deformaciones excesivas o la aparicién de grietas (fig. 32e). Los asien- tos diferenciales entre apoyos no deben exceder de 20 mm y la rela- cién entre el siento de dos puntos de la estructura y su separacion no debe superar el 1/300. De esta manera se evitara sobresolicitar a las uniones estructurales por efecto de una distorsion angular excesiva (fig. 36). Si bien es cierto que las estructuras pueden adecuarse, me- diante su rigidizacion, para absorber estas solicitaciones, no es menos cierto que los esfuerzos que se provocan son enormemente altos, lo que da lugar a estructuras antieconomicas. En cimentaciones flotantes flexibles (ver mas adelante) los asientos diferenciales pueden limitarse al 1/500 de su ancho. Ello da una razo- Figura 36. Asienso diferencial debido a un subestrato comprensible que pro- duce deformacion en las juntas de la estructura en los pisos, distorsiin en los paneles huecos 74 nable seguridad respecto al riesgo de que entre dos apoyos interiores no haya una distorsién angular mayor de 1/300 de la luz. Puede suceder que aun cuando la estructura admita un cierto asiento se produzca la rotura de elementos mas rigidos tales como tabiques y revestimientos. Las pendientes de los sistemas de desagtte del edificio también pueden ser modificadas por esta causa, por lo que es conveniente tomarse ciertos margenes de seguridad. Lo mismo puede suceder con las pendientes de recogida de agua de lluvia de los tejados. Figura 37. Asiento diferencial debido a una carga no uniforme sobre el sub- suelo Donde se prevea que los movimientos puedan afectar grandes areas, es posible incorporar gatos a los cimientos, de tal forma que sea posi- ble ir compensando las deformaciones que vayan acaeciendo. Si se prevé que un edificio alto y pesado tendra asientos importan- tes (no son raros los valores proximos a 150 mm) se debera procurar que sean lo mas uniformes posible. Por ello los bloques y las torres deben distribuirse simétricamente y se debe tener un especial cuidado en la ordenacién a base de agrupamientos bajos alrededor de altas torres, tal como es frecuente hacer (figs. 37 y 38). Los asientos en suelos arcillosos han sido ya descritos cuando se procedia a describir las caracteristicas de tales suelos, en el capitulo 2. Prediccién de los asientos posibles No hay procedimientos exactos que nos permitan predecir un asenta- miento. Una guia muy Util es la de conocer los asientos medidos sobre otros edificios préximos y el saber lo mds posible sobre la geologia local. 75 Conexiones flexibles wa © A) Usando sétanos més profundos debajo del bloque mis alto B) Usando pilotes de rozamiento de gran profundidad y con el final engrosado debajo de la torre. Nota: Si hay roca a profundidad suficiente se pueden usar pilotes trabajando en punta. C) Lievando la estructura de la torre hacia abajo y cimentando independiente del resto. Figura 38. ‘“‘Evitamiento” de asiento en grandes edificios A través de un ensayo de carga por placa puede obtenerse suficien- te informacién como para deducir los asentamientos que posiblemente afectaran al cimiento real. En suelos cohesivos los asientos de un cimiento son aproximada- mente proporcionales a los de la placa cuadrada que transmite la misma carga por unidad de superficie. En suelos granulares el asiento normalmente es menor y no siempre es proporcional al ancho de los cimientos. Antes que realizar una estimacién al azar se debe pasar revista a todos los métodos que nos puedan dar informacion al caso. Es importante tener en cuenta las caracteristicas del suelo dadas por los ensayos, tales como densidad, contenido de humedad, permeabi- lidad, asi como el perfil del suelo y el nivel fredtico y sobre todo el resultado de los ensayos de consolidacién. Una formula dada por Terzaghi y Peck, que relaciona el asiento, A,, de una placa de 300 x 300 mm, con el asiento de una cimen- tacion de ancho B en mm, es la siguiente: 2B \ A= A, (——_ B+ 300, Especialmente en suelos granulares esta formula se debe aplicar con ciertas precauciones. 76 CAPITULO 6 Seleccién del tipo de cimiento Aunque hay un gran namero de procedimientos distintos, la mayoria de ellos sé1o son aplicables a casos particulares, de tal forma que en el momento en que se conocen todos los parametros la solucién practica- mente se reduce a una. Los principales tipos de cimentacion son los siguientes: . Cimentaciones corridas . Zapatas Losas . Cimentaciones flotantes . Pilotes YRwWNe A continuacién se da la descripcién de cada uno de ellos y sus aplicaciones mas frecuentes. Cimentaciones corridas Se trata de un tipo de cimiento de hormigén o de normigén armado que se desarrolla linealmente a una profundidad y con una anchura que dependen del tipo del suelo (figs. 39, 40 y 41). Este tipo se utiliza primordialmente para transmitir adecuadamente cargas proporcionales por estructuras de muros portantes. Se usa también para cimentar muros de cerca, muros de contencién por gravedad, para cerramientos de elevado peso, etc. En edificios resueltos con estructura adintelada no ¢s aconsejable cimentar los muros de planta baja mediante este procedimiento, ya que al mezciarse dos tipos distintos de cimentacion pueden producirse deformaciones diferenciales, Las cimentaciones corridas tampoco son aconsejables cuando el suelo es muy blando: arcillas y limos blandos, turbas y rellenos defectuosos. En el caso de estructuras adinteladas con los pilares muy juntos, es frecuente resol- ver los cimientos a base de una zanja corrida rellenada con hormigon armado ya que ello es mas econémico que la realizacion de pozos rectangulares aislados. 77 m Nivel del suelo Relleno Distribucién horizontal de la carga (A) Cimiento tipico de faja de hormi- g6n superficial con carga ligera ex- cavado a mano (es preciso una zanja ancha) Pilar o pared Anchura de fa base determinada | por carga W (capacidad portante | del suelo ¢4) Friccién lateral y final portante = 400 « ((B) Cimiento tépico en faja de hormi- g6n estrecha pero profunda poco car- gada en arcilla rigida excavada meca- nicamente e.g. W= 16t | (inecluyendo peso cimiento) ot C.P. 101 recomienda 45° como el angulo a minimo desde la base de la pared Capacidad portante del suelo 10t/m? o menos 45) {4 profundidad del hormigén viene dada por la 7% A intersecci6n de Ja linea ‘del dngulo con la vertical r ‘ 1¢+——} para 40 t/m? subsuelo (0,4 m? drea) 14+ para 20 t/m? subsuelo (0,8 m? rea) —-4 |« para 10 t/m? subsuelo (1,6 m? rea) Para menos de 20 t/m? subsuelo, una Josa de hormigén armado sera mis econdmica para grandes cargas ! / Ea ete 20t/m? 55 30t/m? 60° 40t/m? oe Estas alternativas son aceptables, pero casi nunca mas econémicas en trabajo (C) Método grafico para el disefo de ci- mientos corridos o zapatas en hor- mig6n en mesa no armado Figura 39. Cimientos simples de hormigén armado Ts En edificios cuya carga total sobre los cimientos no excede de 66 KN/metro lineal y no aparece ninguna concentracién aislada de es- fuerzos, el ancho del cimiento no debe ser menor que: 1. Aquel que nos da la Regulation D7 del Building Regulations, 1972 (tabla 2) 2. Elespesor del pie del muro En el caso en que el cimiento no esté armado, el vuelo del mismo respecto al muro no debe ser menor que: 1. 150 mmo, 2. la profundidad del cimiento; 3. en el caso de muros que soporten solamente el envigado del suelo de la planta baja, 75 mm; 4. en el caso de muros de distribucién en edificios de una sola planta, 100 mm. Es importante indicar que los datos anteriores son valores minimos y que no tienen por qué ser suficientes para soportar las cargas de cada caso particular. Las medidas indicadas no se usan con frecuencia, debido a la eleva- da calidad de los hormigones que hoy en dia usamos en la ejecucion de cimentaciones planas. Es importante que los cimientos sean concéntricos con los muros que soportan, de esta manera se evita el sobrecargar uno de los bordes a resultas de la excentricidad producida (fig. 32c). Cuando un muro tenga adosado un pilar o un contrafuerte, el cimiento debe ensancharse al Negar al mismo con un vuelo por lo menos igual al correspondiente del muro. Es recomendable que cuando haya un cambio brusco en el valor de las cargas transmitidas, en la calidad del suelo o de nivel del plano de cimentacién se disponga una armadura longitudinal. Es dificil deter- minar los esfuerzos que soporta esta armadura; normalmente es sufi- ciente en muros de 300 mm el disponer dos redondos de 10 a 12 mm en la parte superior y uno o dos mas en la inferior. La figura 41 nos muestra un cimiento corrido de hormigon arma- do, el cual debe ser utilizado siempre que la carga transmitida sea muy grande y necesite de una gran superficie de apoyo. Es frecuente observar que el volumen de hormig6n necesario para resolverlo en masa es excesivo, lo que justifica plenamente la disminucién de los espesores a partir de la disposicion de armaduras (ver anexos de calculo). Cimentaciones por zapatas En general son de planta cuadrada (fig. 42), pero en la proximidad de los lindes del solar suelen hacerse rectangulares, o bien circulares 719 Cortante posible qa be ancho B = ——.! ' a 1 por m de longitud de la pared Nota: Una pared con camara de aire se debe contar como una pared sélida de B = suma de los dos espesores de las hojas para encontrar la profundidad d requerida Figura 40. Faja cimentacién (no armado} le Cortante posible Momento fiector ; Profundidad del hormigén | Sino se usara armado por m de longitud de fa pared Momento segiin la cara de la pared (C.P. 114) Figura 41. Faja cimentacién (armado) (ver apéndice pag. 150) 80 Puede tener ja forma de la linea con guiones sin problemas, pero no + suele ser mas la econémico 4 Maxima reaccién del Presién hacia suelo = q. B = 2 a arriba = 4 kN/m fe - _ + a KNII Seccién x y Area sujeta a Area sujeta a | Ja reaccién i | una reaccién vertical g\ del suelo | vertical det considerando un jouelo cuando momento flector consideramos el | segdn X-X | | zs x y PLAN Figura 42. Zapata de hormig6n armado para cimiento (ver apéndice pag. 153) cuando los utiles de excavacion dejan los pozos en esta forma. Pueden construirse de hormigén en masa, pero en su mayoria se hacen de hormigon armado para que sean capaces de distribuir fuertes cargas en una superficie importante. Normalmente se los utiliza como cimiento de pilares o de maquinaria pesada. 81 Pilar de hormigén prefabricado isi adera Cufias provisionales de mader Los finales de la armadura se sueldan a la ; Hueco suavemente inclinado placa metdlica } dejado en el hormigén ‘ “in situ” de la base hh “‘Rellenado después de ‘Columna nivelada a°. é a {i a * puesto en posicion Bl sobre el relleno vo “N‘y aplomado ™, Angulos M.S. 0 ° Placa metalica 100 X 100 X 3mm *%4]/4+ dhopas de anclaie 6’ .:,° ® nivelada sobre un poco de hormigon +f)|1. oy g) Mivelada sobre , Figura 43. Variedad de juntas entre columnas prefabricadas y basas de hor- migon “in situ” w ®) Cufias foul provisionales MS. Placa nivelada Agujero | -Relleno: sobre masa para insertar , : de arena de cemento Ia cufta de Placa nivelada v ‘para permitir (clavija M.S.) retencin sobre masa de cemento® | (clavija M.S.) el movimiento y moldeado en placa soldado a las barras de armado soportante Figura 44. Basas de pilar en junta de aguia para pilares prefabricados y co- lumnas tubulares ligeras de acero ® Aplanado. cemento el y acufiado 2 8,0, ta) c[L (8) $ Para columnas pequeiias se usan tornillos de anclaje (pero arponado 0 ias ntas: H+ expandido, tubo Medias pla de plistico o tubo de cartén en espiral Placa (M.S.) Ynivelada de extensién) ee” colocado cuando se pone el hormig6n (my Cuatro pernos (C) Base rigida de hueco de fijacién (A) Seccién de junta para base fija en aguja (dos (aumenta la rigidez en pernos de fijacién) factor = 3) Figura 45. Tres tipos de final fijo para columnas de acero Los pilares prefabricados pueden unirse a la cimentaciOn a través de: (a) unos huecos dejados al efecto en la zapata; manteniendo su verti- calidad mediante cufias y hormigonando después el espacio sobrante (fig. 43a); (b) atornillandolos sobre unos anclajes dispuestos en el cimiento en el momento de su construccién. A fin de conseguir una colocacién exacta, el sistema debe permitir ciertos recorridos (huelgos) (fig. 43b); (c) articulando en la union (fig. 44). En la figura se pueden observar uniones de este tipo para un pilar de hormigén y otro metilico. tA) (B) Pilar laminado de madera o Columna de madera estructura. construida ligera de pértico Tuerca y arandela Zapato de acero Separado metélico soldado con clavija ee i soldado Pierno’} ; ie Figura 46, Zapatas para placas de maderas, En la figura 45 se resefian uniones rigidas y uniones articuladas para pilares metalicos. En el caso de pilares de hormigén armado construidos in situ las armaduras del pilar se solapan y atan a otras, procedentes de la zapata dejada al efecto. Los pilares de madera se suelen anclar a la cimenta- cién a través de una zapata metalica intermedia, que es la que pro- piamente se une al hormigon (fig. 46). La superficie de apoyo de una zapata se obtiene dividiendo la carga que debe transmitir por la capcidad portante admisible del suelo, te- niendo en cuenta el peso de la propia cimentacién. Por ejemplo: una carga total de 360 kN, sobre una arcilla que sea capaz de soportar 200 kN/m*, necesitara de una zapata de unos 2 m? de superficie, aproxi- 83 1-1,5 m por delante Acero superior es para es aconsejable Tirada de», °vitat las grietas cet cemento Acero superior para absorber las cargas de la acera od ey 75 mm cenizas, arena gruesa o grava Armado ligero debajo de las paredes Acero inferior resiste el hinchamiento de la arcilla (A) Para suelos retractivos (B) Para suelo no retractivo Figura 47. Cimentacién flotante de hormig6n armado ligero para una casa madamente, Esta solucion sera satisfactoria mientras las zapatas no se junten demasiado; de ocurrir esto seria mejor utilizar una cimentacion continua, Por ejemplo, si tuviéramos que cimentar unos pilares dis- puestos cada 6 m que transmitieran 450 kN cada uno de ellos, sobre una arcilla de una capacidad portante de, unicamente, 50 KN/m’, se necesitarian unas zapatas de 3 x 3 metros. En este caso el proyectista se deberia inclinar por la losa continua de cimentacion, Losas de cimentacién Consiste en soportar todo el edificio sobre una losa de hormigén armado, extendida a una superficie tal que tomando la carga total que Vigas armadas SECCION arriba y abajo PLANTA PARCIAL Figura 48. Cimiento flotante “barquillo” 84 Figura 49. Basamento rigido de hormigén armado actuando como flotante transmite el edificio y dividiéndola por ella no solicite al suelo bajo un esfuerzo mayor que el de su capacidad portante admisible. Para edi- ficios pequefios el espesor de losa puede estar comprendido entre 15 y 22.5 cm (fig. 47); y para edificios algo mayores se usan espesores de losa comprendidos entre 22.5 y 37.5 cm. En edificios grandes, la losa suele dotarse de unos nervios que unen los pies de los pilares o bien recorren el fondo de los muros; estos nervios, por razones obvias de utilizaci6n del edificio,se disponen en la parte inferior de la losa (fig. 48). En el caso de suelos granulares, los nervios deben disponerse por encima, lo que nos Ileva a un sistema sandwich (fig. 49), en el que si se dispone de suficiente altura y se comunican los espacios mediante la perforacion de los nervios, pueden utilizarse para contener instalacio- nes, servicios o almacenes. Cimentaciones flotantes Cuando la capacidad portante del suelo es muy pequefia y el peso del edificio importante, puede suceder que el solar de que disponemos no tenga superficie como para albergar una losa que distribuya la carga; en tal caso es posible construir un cimiento que, a la manera de un barco, flote sobre el suelo (fig. 86). Si el suelo excavado tiene un peso proximo al del edificio que se le dispone encima, se comprende que el incremento de presién sufrido en el plano de cimentacién sea casi nulo. Debemos recordar que cuanto mayor es la profundidad, el suelo que alli se encuentra esta mas comprimido y por lo tanto mayor es su capacidad portante. En el caso de arcillas, este procedimiento puede presentar problemas, ya que tan pronto se ha extrafdo el terreno superior, éstas empiezan a hincharse. Para evitar esto, muchos cons- tructores convierten la operacién del hormigonado de la losa posterior a la excavacion, en un verdadero Marathon. Baste como ejemplo el de un constructor del sur de California, que construyé un cimiento de un volumen de 3000 m* de hormigon (una losa de 90 cm de grueso) en 10 horas (durante la noche), utilizando un equipo de 5 bombas y 21 camiones cuba. Estos principios se han utilizado muchas veces al cimentar sobre las 85

También podría gustarte