ACCIÓN HUMANA
La acción humana es un comportamiento intencional, es decir, el ajuste consciente
a los estímulos y las condiciones de su entorno. Está en marcado contraste con el
comportamiento inconsciente: los reflejos y las respuestas involuntarias de las
células y los nervios del cuerpo a los estímulos.
Hay tres requisitos previos de la acción humana: inquietud, la imagen de un
estado más satisfactorio y la expectativa de que el comportamiento intencional
tiene el poder de eliminar o al menos aliviar la inquietud sentida. Sin estas
condiciones, ninguna acción humana es factible.
Los juicios de valor concretos y las acciones humanas definidas no están abiertos
a un análisis más profundo. Ellos son el determinado final.
La acción humana es necesariamente siempre racional. Lo opuesto a la acción no
es un comportamiento irracional, sino una respuesta reactiva que no puede ser
controlada por la voluntad de la persona interesada. Debido a que la praxeología
es subjetivista (toma los juicios de valor del hombre actuante como datos finales),
es universalmente válida (objetivo).
En un mundo sin causalidad y regularidad de los fenómenos, no habría campo
para el razonamiento humano y la acción humana. Pensar y actuar son los rasgos
humanos específicos del hombre. Hay una sola lógica que es inteligible para la
mente humana, y hay un solo modo de acción que es comprensible para la mente
humana. El único método adecuado para estudiar las condiciones de nuestro
entorno no humano lo proporciona la categoría de causalidad. Para la
comprensión de la acción hay cognición y análisis de nuestra propia conducta
intencional.
LOS PROBLEMAS EPISTEMOLÓGICOS DE LAS CIENCIAS DE LA ACCIÓN
HUMANA
Hay dos ramas principales de las ciencias de la acción humana: la praxeología y la
historia. El tema de todas las ciencias históricas es el pasado. El estudio de la
historia hace que un hombre sea sabio y juicioso. Las ciencias naturales también
se ocupan de acontecimientos pasados. Cada experiencia es una experiencia de
algo que ya pasó, no hay experiencia de acontecimientos futuros. Pero la
experiencia con la que deben lidiar las ciencias de la acción humana es siempre
una experiencia de fenómenos complejos. No se pueden realizar experimentos de
laboratorio con respecto a la acción humana. Los postulados del positivismo y las
escuelas afines de la metafísica son, por lo tanto, ilusorios. Ni la verificación
experimental ni la falsificación experimental de una proposición general son
posibles en este campo. La praxeología es una ciencia teórica y sistemática, no
histórica. Su conocimiento es puramente formal y general, sin hacer referencia al
contenido material ni a las características particulares del caso real. Su objetivo es
el conocimiento válido para todos los casos en que las condiciones se
correspondan exactamente con las implicadas en sus suposiciones e inferencias.
No hay duda de que el empirismo y el pragmatismo tienen razón en la medida en
que simplemente describen los procedimientos de las ciencias naturales. Pero no
es menos cierto que están completamente equivocados en sus esfuerzos por
rechazar cualquier tipo de conocimiento a priori y por caracterizar la lógica, las
matemáticas y la praxeología como disciplinas empíricas y experimentales. El
problema de lo a priori no trata el problema de cómo han surgido la conciencia y la
razón. Se refiere al carácter esencial y necesario de la estructura lógica de la
mente humana. Las relaciones lógicas fundamentales no están sujetas a prueba o
refutación. Es imposible explicárselo a un ser que no los poseería por su propia
cuenta. El estado presente del universo es el producto de su pasado. Y la
categoría de acción es lógicamente antecedente de cualquier acto concreto.
No podemos pensar en un mundo sin causalidad y teleología. El conocimiento
humano está condicionado por la estructura de la mente humana. El contenido de
los pensamientos del hombre primitivo difiere del contenido de nuestros
pensamientos, pero la estructura formal y lógica es común a ambos. La estructura
lógica de la mente es uniforme con todos los hombres de todas las razas, edades
y países.
ACCIÓN MORAL
Los actos morales son actos humanos, voluntarios, que podemos elegir realizar o
no, y que podemos valorar según las normas y criterios morales que hayamos
asumido previamente. Ante la posibilidad de elegir, el primer elemento de estos
actos que se nos muestra es la existencia de un motivo para los mismos. El motivo
es la causa directa de la realización del acto, la respuesta a la pregunta '¿por
qué?'. Además, este tipo de actos tiene un fin, esto es, la representación o
anticipación mental del resultado que se pretende alcanzar con la acción.
El fin se hallaría respondiendo a la pregunta '¿para qué?' Pero la finalidad que se
pretende conseguir con cualquiera de estos actos ha de conseguirse de algún
modo. Cuando hablamos de los pasos que hay que seguir necesariamente para
completar el acto moral, para conseguir el fin propuesto, estamos hablando de los
medios. Estos se hallan respondiendo a la pregunta '¿cómo?' El elemento que
completa la estructura de los actos morales es el resultado efectivo de los mismos,
sus consecuencias.
Podemos distinguir entre motivos conscientes y motivos inconscientes. Los
primeros los pensamos antes de que nos hagan actuar. De los segundos no
tenemos esta representación previa a la actuación: pueden ser derivados del
hábito, del capricho o de la misma biología del ser humano, pero también pueden
ser aquellos que no nos atrevemos a reconocer ni ante nosotros mismos, y que
ocultamos tras de otros más dignos que los justifican a veces, por envidia o celos,
atacamos a otras personas, y lo hacemos convencidos de que éstas actúan mal y
deben ser reprendidas. Contrariamente a lo que pudiera parecer, la inconsciencia
de los motivos no anula totalmente el carácter moral de un acto humano.
Aunque a veces puedan confundirse, los motivos y los fines no son lo mismo. El
fin de una acción es la representación anticipada de sus consecuencias, lo que se
pretende conseguir con dicha acción. En este sentido, es un elemento
fundamental para la valoración moral de la misma. Dependiendo de que la
finalidad de nuestros actos, nuestra intención, sea buena o mala, así serán
también los mismos.
CARACTERÍSTICAS DE LA ACCIÓN MORAL
Una acción humana para ser considerada de tipo moral tendrá las siguientes
características:
es aquella que se realiza, ajustándose a un código o conjunto de normas y
valores morales, las cuales designan lo que debe ser considerado como
moralmente bueno o malo, egoísta o generoso, etc. Más adelante veremos
en qué consiste un valor y una norma moral.
Este código moral no debe ser impuesto por la sociedad a las personas,
sino que el individuo lo debe poder elegir libremente, por ejemplo, yo debo
ser libre de elegir si acepto moralmente la eutanasia o no, no se me puede
imponer mi forma de valorar ciertas cuestiones. Por este motivo, la moral
es, sobre todo, una cuestión individual. Podemos definir la libertad como
la capacidad de la voluntad humana para elegir y decidir.
El hecho de ser libre cuando actúo, es de total importancia a la hora de ser
valorada moralmente una acción porque, si la realizo libremente,
entonces soy responsable moral de lo que hago y de lo que dejo de hacer.
La responsabilidad, es la obligación de responder acerca de nuestros actos.
En este sentido, si las acciones de una persona se ajustan a las normas
morales existentes en una sociedad, se la considera moralmente buena,
etc. pero, si por el contrario, una persona conoce las normas y valores
morales de una sociedad y, a pesar de ello, las transgrede, entonces
estamos ante un individuo inmoral.
Llegamos así, a una condición fundamental para que podamos juzgar si un
individuo actúa moralmente bien o no, que sepa lo que hace, sólo de esta
forma, podemos decir que actúa libremente y que, por lo tanto, es
responsable de sus actos.
Efectivamente, a diferencia de los animales, que actúan movidos por sus
instintos, el ser humano es un ser moral precisamente porque es racional,
es decir, cuando actúa, sabe lo que hace, elige entre varias posibilidades
de acción o los medios para conseguirlo, se propone un fin
concreto, analiza y valora los pros y los contras, juzga, si le conviene o no,
es incluso capaz de preveer con anticipación las posibles consecuencias o
resultados, etc. En conclusión, cuando una persona actúa racionalmente y
lo hace, además, libremente, es por ello que podemos aplicarle valores
morales a su acción (generoso o egoísta, justo o injusto, etc.).
Dado que las personas no viven aisladas, sino que son ciudadanos de una
comunidad, no sólo son responsables de sus propios actos y para consigo
mismos sino, también, de su repercusión en las personas con las que
convivo. Por ello, la moralidad tiene también una dimensión social.
Nacemos en una sociedad que posee una serie de normas, creencias,
ideas, valores, prohibiciones, pautas de conducta, etc. que caracterizan su
forma de vida. Nuestras acciones morales se dan en sociedad, en nuestra
convivencia con los demás, quienes las aprueban o las rechazan en función
de estas normas y valores válidos para todos. Por ello, el ser humano
necesita convivir con los demás para desarrollarse como ser moral. No
obstante, como ya hemos dicho, el individuo debe interiorizarlas, es decir,
debe reconocerlas como suyas, no como algo impuesto desde fuera, de
modo que las cumpla de modo libre, conscientemente y habiéndolas
pensado racionalmente.
LA RESPONSABILIDAD MORAL
Es la imputación o calificación que recibe una persona por sus acciones desde el
punto de vista de una teoría ética o de valores morales particulares. Se trata
entonces de la responsabilidad que se relaciona con las acciones y su valor moral.
Desde una ética consecuencialista, dicho valor será dependiente de las
consecuencias de tales acciones. Sea entonces al daño causado a un individuo, a
un grupo o a la sociedad entera por las acciones o las no-acciones de otro
individuo o grupo.
La responsabilidad moral ocupa un lugar cada vez más importante en la opinión
pública cuando la adjudicación de la responsabilidad jurídica a través de los
tribunales es insuficiente para cerrar casos como son, por ejemplo, escándalos
de corrupción ligados al ocultamiento de cifras en la contabilidadde empresas,
derramamiento de petróleo en zonas naturales, financiamientos ilegales de
campañas y escándalos de corrupción política.
ELEMENTOS DEL ACTO MORAL
El Sujeto moral:
El sujeto moral es un individuo dotado de conciencia moral. Este sujeto no es un
ente abstracto o ideal, sino un ser concreto, ubicado en una determinada
circunstancia histórica y social. Es el sujeto real
Los Motivos:
Los motivos o las intenciones son los que nos llevan a actuar o a perseguir un
determinado fin. Un mismo acto puede realizarse por diferentes motivos: buenos o
malos. Los motivos constituyen uno de los factores más interesantes del acto
moral por las discusiones que han suscitado.
Por ejemplo, las teorías motivistas o éticas de los motivos consideran que lo
bueno de una acción descansa en los motivos del sujeto. Como representante de
esta postura, tenemos a Kant.
Según esta teoría, los actos pueden realizarse con buenas intenciones, pero los
resultados no son, por diversas circunstancias, buenos o positivos. Estos actos, a
pesar de todo, son positivos. En cambio, los actos que son realizados con malas
intenciones, y cuyos resultados son exitosos y hasta juzgados como buenos, pero
que no surgieron de una intención o motivación positiva, son calificados como
malos.
Conciencia del fin que se persigue:
La anticipación ideal del resultado que se pretende alcanzar es la conciencia del
fin que se persigue.
El sujeto moral tiene capacidad para sopesar los alcances, las consecuencias, las
secuelas que pueda traer consigo su acto moral y de esa manera prever con
anticipación situaciones indeseables que en muchos casos pueden ser graves. La
anticipación del resultado orienta el acto moral del sujeto. Por ejemplo, si dos
personas visitan a un amigo influyente que está enfermo, uno podría hacerlo con
la intención de reconfortar a su amigo y el otro porque espera que lo tenga en
cuenta para un ascenso en la vida política.
La Decisión:
La decisión es la capacidad que tiene el sujeto para actuar por sí mismo, en
concordancia con lo que cree que es la mejor elección o alternativa. Otorga al acto
moral su carácter autónomo y voluntario, ya que la decisión debe ser expresión de
la propia voluntad y responsabilidad del sujeto, y no de una voluntad ajena.
La elección es el paso previo a la decisión, ya que implica una elección entre
varios fines posibles. Un ejemplo de elección es el siguiente:
Una personava a abrir una ventana porque siente necesidad de aire fresco; ningún
acto podría ser más natural, más moralmente indiferente en apariencia. Pero
recuerda que su |a acompañante es un minusválido muy sensible a las corrientes
de aire.
Ve ahora su acto bajo dos aspectos diferentes, dotados de dos valores distintos y
tiene que hacer una elección. ¿Cuál es el fin adecuado, la satisfacción de un
placer personal o la satisfacción de las necesidades de otro.
El Medio:
El acto moral necesita los medios para realizar el fin escogido por el sujeto. Los
medios deben ser tan morales como los fines. Sin embargo, no todos
los filósofos coinciden en esto: Maquiavelo, por ejemplo, considera que los fines
justifican los medios; si el asesinato o la conspiración, piensa, conducen al
fortalecimiento del Estado, entonces éstos son buenos por haber demostrado su
efectividad.
El Resultado:
l acto moral se consuma en el resultado o realización del fin perseguido. Algunas
teorías consecuenciales o éticas de los resultados sostienen que la licitud o ilicitud
de una acción depende únicamente del resultado o consecuencia que tenga.
Dentro de este criterio, por ejemplo, el delincuente es castigado porque el castigo
tiene como resultado impedir la realización de otros delitos semejante
NORMAS MORALES
Las normas morales son el conjunto de creencias y valores intrínsecos que
tiene una persona y con las que discierne entre lo que está bien y lo que está mal.
Estas normas carecen de sanción específica, ya que dependen de la conciencia
del individuo. Sin embargo, la sociedad impone las normas jurídicas que sirven
para regular el comportamiento de los ciudadanos de manera individual y
colectiva.
Las normas morales generalmente coinciden con las normas jurídicas, pero no
tienen una sanción establecida en caso de incumplimiento. Se dice que las
normas jurídicas existen por el hecho de que no todas las personas presentan y
actúan bajo una conciencia moral bien formada.
Las normas morales buscan regular los actos de las personas, de forma individual
y colectiva, dentro de una sociedad. Sin embargo, no se puede exigir su
cumplimiento tal como sucede con la normas jurídicas.
A continuación listamos a modo de resumen, una serie de características y
atributos de las normas morales.
CARACTERÍSTICAS DE LAS NORMAS MORALES:
Autónoma. Es una norma completa ya que la autonomía. viene dada en su
cumplimiento. Por ejemplo la norma moral prescribe que debe decirse siempre
la verdad y corresponde al sujeto determinar si aplicará o no tal forma.
Incoercible. No se puede exigir su cumplimiento.
Unilateral. Sólo una de las partes la impone y no existe otra que pueda exigir su
cumplimiento.
Interna. Su campo de acción se inicia en la conciencia.
Como podemos ver las normas morales coinciden con las normas jurídicas sin
embargo las normas morales no pueden ser sancionadas por el estado.
Existen normas morales o de conciencia, que no se encuentran tipificadas en los
ordenamientos jurídico como conductas antisociales. Como ejemplo tenemos que
ayudar a un anciano a cruzar la calle o dar limosna a un indigente, son deberes
morales, pero no jurídicos.
Como podemos ver las normas morales imponen conductas, pero no pueden
considerarse externas al sujeto, son de naturaleza autónoma, cuya obediencia
depende de la conciencia individual. Podría decirse que se forma general, las
personas tiene una conciencia inclinada hacia el bien, la cual les indica lo que está
bien y lo que está mal, y actúan en base a su razonamiento. Las normas morales
se encuentran en evolución y cambian al mismo ritmo en que se adapta la
sociedad, tomado en cuenta las experiencias, lo que antes era moralmente
aceptado y ahora no, y viceversa. La conciencia moral y sus normas, por ejemplo
sobre la igualdad de genero, no serán iguales en el mundo occidental que en los
países musulmanes.
PERSONA MORAL
Persona jurídica (o persona moral) es
un individuo con derechos y obligaciones que existe, pero no como persona física,
sino como institución que es creada por una o más personas físicas para cumplir
un objetivo social que puede ser con o sin fines de lucro. Las personas se pueden
clasificar en dos grandes tipos: jurídicas individuales o jurídico colectivas, que
generalmente se les suele denominar "personas físicas" y "personas morales",
respectivamente.
En otras palabras, una persona jurídica colectiva es quien tiene la capacidad de
adquirir tanto derechos como obligaciones y que no es una persona física. Así, a
éstas primeras, el Derecho les atribuye y reconoce una personalidad
jurídica propia, por lo que en este sentido, la personalidad debe entenderse como
la aptitud para ser sujeto activo o pasivo de las relaciones jurídicas.
Tomando en cuenta sus elementos, también se define a las personas jurídicas
como entes colectivos integrados por personas y bienes adscritos a una
personalidad común y a los que se les reconoce una personalidad jurídica distinta
de las personas naturales que las integran.
OBLIGACIONES PERSONA MORAL
Todas las personas morales tienen la obligación de constituirse dentro de un
régimen tributario y por lo tanto deben pagar los impuestos que les corresponden.
Sus obligaciones, dependen del tipo de régimen en el que se encuentren
clasificados.
Régimen general:
Darse de alta en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
Solicitar su certificado de Firma Electrónica (e.Firma), (este trámite debe ser
realizado ante notario público, el mismo que deberá constituir la sociedad moral,
incorporar al sistema de inscripción y de avisos del RFC).
Expedir Facturas Electrónicas.
Llevar la Contabilidad Electrónica, tomando en cuenta todo lo establecido en el
Reglamento del Código Fiscal del Federación (CFF), dentro de los sistemas
electrónicos que cuentan con la capacidad de generar un XML.
Deberán presentar los pagos provisionales y definitivos de los impuestos.
Presentar la declaración anual de la asociación, en donde se especifiquen los
gastos, ingresos por salarios, etc.
Es obligatorio presentar la Declaración Informativa de Operaciones a Terceros,
mejor conocida como DIOT, siempre que se encuentren sujetos al Impuesto al
Valor Agregado (IVA).
Algunas personas morales deben presentar sus obligaciones informativas en el
mes de febrero de cada año, pero no es un requisito obligado para todas.
Deben ser responsables de efectuar sus retenciones al Impuesto Sobre la Renta
(ISR), en el momento en que paguen los salarios de sus trabajadores, o que
hagan pagos a persona Física que les presten algún tipo de servicios
profesionales.
Además del pago de las obligaciones patronales, no solo para los trabajadores
como el reparto de utilidades, aguinaldo, etc.
Es obligatorio también que presenten ante el Servicio de Administración Tributaria
(SAT), el aviso de préstamos o aportaciones futuras, para los aumentos de capital,
que se recibirán en efectivo, mediante la moneda nacional o monedas extranjeras,
que serán mayores a los seiscientos mil pesos ($600,000.00), en un lapso de 15
días posteriores a que se reciban las cantidades dentro del formato electrónico
que les corresponde.
IGUALDAD
La igualdad es una equivalencia o conformidad en la calidad, cantidad o forma de
dos o más elementos. En Matemáticas, igualdad expresa la equivalencia de dos
cantidades. Por ejemplo: 'Existe igualdad en los resultados obtenidos'.
También indica un tratamiento equitativo de las personas, por ejemplo, 'igualdad
de género'. La igualdad entre los seres humanos se considera un derechos en
muchas culturas, aunque en muchas ocasiones no existe igualdad debido, entre
otros, a factores económicos, raciales o religiosos. En este sentido, se asociada a
otras palabras como la justicia y la solidaridad.
La palabra 'igualdad' procede del latín aequalĭtas, -ātis, formada con el
término aequus (igual, llano, equilibrado). Un sinónimo de 'igualdad' es 'equidad'.
Algunas palabras con significado opuesto son 'desigualdad' e 'inequidad'.
IGUALDAD DE GÉNERO
La igualdad de género es un concepto que establece que las personas son iguales
en cuanto a derechos y deberes sin tener en cuenta su género. En ocasiones
también aparece como 'equidad de género'. Aunque pueda parecer contradictorio,
para alcanzar en una sociedad la igualdad entre hombres y mujeres no siempre se
otorga el mismo tratamiento a todas las personas sin tener en cuenta su género.
Es decir, en ocasiones exiten leyes y medidas llamadas de discriminación positiva
que buscan conceder beneficios a la mujer para compensar desigualdades de
género existentes.
En muchos lugares, la igualdad de género no existe, especialmente en sociedades
en las que existe un machismo institucionalizado. Habitualmente, los temas en los
que se intenta fomentar la igualdad de género es el entorno familiar (por ejemplo,
la diferenciación de roles y tareas), educativo (derecho a la educación) y laboral (el
acceso a determinados puestos de trabajo, por ejemplo).
IGUALDAD SOCIAL
Diferentes disciplinas como la Filosofía, la Sociología, la Antropología y la Política
analizan el concepto de la igualdad entre los miembros de una sociedad. De una
forma genérica se entiende que la igualdad social es un concepto relacionado con
la justicia social. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, por ejemplo, afirma que 'todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos'. La igualdad social es también uno de los
objetivos de algunos partidos políticos, organizaciones y asociaciones.
A nivel político, existen diferentes modelos organizativos que buscan promover la
igualdad social. A lo largo de la Historia, cuando se producen situaciones de
desigualdad entre personas o grupos de la sociedad, se producen enfrentamientos
o conflictos sociales que buscan poner fin o contrarrestar este tipo de situaciones.
La igualdad social es un término amplio y puede aplicarse a diferentes ámbitos de
la sociedad como la educación, el trabajo o la sanidad y que incluye otros
conceptos como la igualdad de género y la igualdad de oportunidades.
IGUALDAD ANTE LA LEY
La igualdad ante la ley se trata de un principio jurídico que establece una serie de
derechos, deberes y garantías comunes para todos los ciudadanos de una
sociedad. Se excluyen, por lo tanto, discriminaciones de cualquier tipo (religiosas,
étnicas, de género...) y privilegios (derivados, por ejemplo, de titulos nobiliarios).
Significa que la aplicación de las leyes sobre los ciudadanos no está condicionada
por el tipo de persona a la que se aplica.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos señala en el artículo 7 que
'todos (los seres humanos) son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho
a igual protección de la ley'. En muchos países, el principio de igualdad ante la ley
aparece recogida en la Constitución. Sin embargo, en la mayoría de países no
existe una auténtica igualdad ante la ley, siendo en ocasiones un formalismo y no
una realidad. Se suele entender que el sistema democrático está fundamentado
en la igualdad de sus ciudadanos ante la ley, aunque en muchos casos no se
cumple este principio.
DIGNIDAD
Del latín dignitas, dignidad es la cualidad de digno. Este adjetivo hace referencia a
lo correspondiente o proporcionado al mérito de alguien o algo, y también puede
indicar que alguien es merecedor de algo o que una cosa posee un nivel de
calidad aceptable.
La dignidad está relacionada con la excelencia, la gravedad y el decoro de las
personas en su manera de comportarse. Un sujeto que se comporta con dignidad
es alguien de elevada moral, sentido ético y acciones honrosas.
En su sentido más profundo, la dignidad es una cualidad humana que depende de
la racionalidad y se refiere a la teoría que asegura que el ser humano está
capacitado para cambiar su vida a partir del libre albedrío y del ejercicio de la
libertad individual; en el mejor de los casos, este cambio se da para mejorar su
situación. Según esta idea, la dignidad está vinculada a la autonomía y la
autarquía del hombre que se gobierna a sí mismo con rectitud y honradez.
La libertad es posible a través de la educación, que permite que las personas
tomen decisiones en base al conocimiento y haciendo uso de la plenitud de su
inteligencia. Por supuesto, otras cuestiones hacen a la libertad de un individuo y,
por lo tanto, a su dignidad: una vivienda, trabajo, acceso al sistema sanitario, etc.
Si una persona es despojada de estos derechos básicos, se dice que su dignidad
ha sido ultrajada; no por voluntad de la persona, sino porque no puede ejercer su
libertad. La dignidad implica el reconocimiento de la condición humana y el
respeto.
A simple vista, se advierte que el término dignidad posee dos significados bien
diferenciados: uno de ellos denota la consecución de una serie de objetivos de
carácter vital, dados los principios de cada sociedad; el otro es mucho más
flexible, ya que hace referencia a ser merecedor de una posesión o del afecto o
respeto de otra persona, entre otras cosas. En el primer caso, la acepción se
encuentra enmarcada en ciertos condicionamientos de tipo social, lo cual hace
que no todos los habitantes de un mismo país compartan su definición.
EJEMPLOS DE DIGNIDAD
La dignidad humana se puede evidenciar en diversos ámbitos y actitudes. Por
ejemplo:
Se dice de una persona que posee dignidad cuando se valora a sí misma
por encima por las necesidades del momento o de las exigencias de los
demás. En este caso se puede considerar sinónimo de integridad u honor.
Se dice que una persona vive dignamente cuando puede brindarse a sí
misma la satisfacción de sus necesidades sin necesidad de suplicar a los
demás, de someterse a designios ajenos o de realizar actos contrarios a su
moral para sobrevivir.
Comúnmente puede considerarse una actitud digna la de respetar a los
demás: tomar en consideración sus derechos, su valía, así como la propia.
Una persona indigna puede ser alguien que no se respeta a sí misma o que
no respeta a los demás, o ambas cosas.
También se dice que una persona digna es aquella que honra los
compromisos adquiridos, que no se refugia en la mentira o la evasión para
no enfrentar sus responsabilidades.
JUSTICIA
El término justicia proviene del vocablo latín Iustitia, que resulta difícil de definir ya
que este varía de acuerdo a la cultura y valores propios de cada comunidad, así
como también de la cosmovisión de cada individuo.
La justicia es, a grandes rasgos, la virtud de dar a cada cual lo que corresponde.
Esto, puede utilizarse teniendo en cuenta las limitaciones de la justicia como poder
o bien, estableciendo lo equitativo en base a lo razonable.
LA JUSTICIA EN FILOSOFÍA
La justicia en filosofía es una definición que varía según el pensamiento de cada
filósofo.
Platón decía que el individuo debía salir de la oscuridad, de la caverna del
desconocimiento, ya que, la persona se hace justa en la misma medida en que
posee conocimiento.
En este sentido, el individuo que tenga mayor conocimiento puede ser más justo,
lo que traduce la idea de que los gobernantes deben tener amplios conocimientos
para saber gobernar y para realmente hacer justicia.
El filósofo Aristóteles definía justicia como dar a cada ciudadano lo que le
corresponde según sus necesidades y aportes en la sociedad.
Mientras que, para Kant la justicia de un Estado debe velar por tres principios
fundamentales que son la libertad de los individuos, la igualdad entre ellos y la
independencia de cada miembro de una comunidad.
Por su parte, Kelsen indicaba que la justicia es un derecho natural que prevalece
sobre el derecho positivo, ya que, si va en contra de los derechos fundamentales
del ser humano no se puede hablar de justicia.
SOLIDARIDAD
La solidaridad es uno de los valores humanos tradicionales, emparentado con la
compasión y con la generosidad, y que tiene que ver con los ánimos de cooperar y
brindar apoyo a una persona necesitada en su mayor momento de vulnerabilidad,
sobre todo si ello implica hacer a un lado las necesidades, opiniones
o prejuicios personales.
La ayuda prestada en un momento de solidaridad, así, se considera
desinteresada, vale decir, que no espera una retribución o una ganancia a cambio
del servicio prestado. Se supone que constituye un grado de altruismo o
desprendimiento, que pone las necesidades ajenas por encima de las propias
momentáneamente. Por eso es común apreciarla en situaciones críticas o
catastróficas, como las guerras, los desastres naturales o simplemente las épocas
problemáticas en la vida de alguien.
Del mismo modo, la solidaridad no suele considerarse como una obligación o un
mandato, sino que ha de ser voluntaria. Existe, no obstante, un compromiso moral
en quienes dispongan de los recursos para ayudar a otros a superar una situación
crítica, y nuestra cultura no percibe con buenos ojos a quienes simplemente se
rehúsen a hacerlo.
Por último, la solidaridad es un requisito en la construcción de relaciones afectivas
profundas como el amor o la amistad, dado que generan agradecimiento e incluso
un compromiso de reciprocidad en quienes reciben la ayuda desinteresada. Se
trata de un valor ampliamente fomentado, como remedio a los males
del individualismo y el egoísmo dentro del funcionamiento del mundo.
LIBERTAD
Libertad es la facultad o capacidad del ser humano de actuar según sus valores,
criterios, razón y voluntad.
Libertad es también el estado o la condición en que se encuentra un individuo que
no está en condición de prisionero, coaccionado o sometido a lo que le ordene
otra persona.
Asimismo, se utiliza la palabra libertad para referirse a la facultad que tienen los
ciudadanos de un país para actuar o no según su voluntad y lo establecido en la
ley.
Por otra parte, el significado de libertad también se relaciona con los términos
'confianza' y 'franqueza', especialmente, en su forma plural significa osada
familiaridad.
Libertad puede indicar también una falta de obligación. Sin embargo, cabe
destacar que la libertad no se refiere a hacer aquello que nos guste de manera
inconsciente y egoísta, sino a hacer lo que se debe por el bienestar propio y
común.
EL VALOR DE LA LIBERTAD
La libertad es un valor amplio que se encuentra entre los valores sociales,
humanos, religiosos y democráticos. De allí que la libertad como valor que forme
parte de diversas áreas de estudio y análisis como la filosofía, la religión, la ética o
la moral, entre otras.
Tan importante es respaldar, asegurar y limitar la libertad de cada individuo, que
por ello forma parte de los derechos humanos que son inalienables, y cuyo
derecho se ve limitado cuando se afecta a la libertad del otro.
Sentirse libre forma parte de la naturaleza humana, más allá de que no exista una
libertad absoluta, ya que las personas se ven condicionadas por sus propias
capacidades y el entorno.
La libertad como valor se debe ejercer, desde la individualidad de cada persona,
con respeto y responsabilidad moral. La libertad no se trata de llevar a cabo
cualquier acción sin importar sus consecuencias en el entorno. La libertad de se
refiere a saber hacer uso de las habilidades que cada quien posea.
A pesar de que se trata de una de las características y derechos fundamentales
del ser humano, la libertad en muchos casos se ve condicionada por factores
externos que impiden la realización de la persona.
CONCLUSIÓN
Bien humano nos explica que por el hecho de que la persona es un ser racional y también
poseedor de libertad es dueño de sus propias acciones las cuales tienen que estar ligadas
siempre hacia un fin pero es importante mencionar que este tiene que ser bueno.
Asimismo, Aristóteles nos enseña a que el fin último y supremo para el hombre es la
contemplación de Dios y que ese el bien más alto que el hombre puede alcanzar.
En el contenido del bien humano surgen unas teorías filosóficas y una de ellas es el
hedonismo en el cual Epicuro afirma que el placer es el principio y el fin de la vida feliz,
pero Epicuro no propone un irresponsable gozar lo que nos sale al encuentro en cada
instante y su lógica moral no mira a hacer lo más abundante e intenso posible el placer del
momento. Además, la imperturbabilidad así obtenida es la verdadera felicidad, porque es
el bien completo y autosuficiente buscado por sí mismo.
BIBLIOGRAFÍA
https://mises.org/es/library/la-acci%C3%B3n-humana-un-resumen-cap%C3%ADtulo-por-
cap%C3%ADtulo
http://recursostic.educacion.es/secundaria/edad/4esoetica/quincena2/quincena2_conten
idos_1c.htm
https://definicion.de/acto-moral/
https://definicionlegal.blogspot.com/2012/09/norma-moral.html
https://www.todamateria.com/tipos-de-normas/
https://www.facturacion-e.net/contabilidad-electronica/quien-es-persona-moral/
https://www.significados.com/persona-moral/
https://www.significados.com/igualdad/
https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/10750/RuizCarbonell.pdf
https://www.significados.com/justicia
https://concepto.de/solidaridad/#ixzz63bJHNCZ1