Las 6 hormonas del estrés y sus efectos en el
organismo
Estos son los tipos de hormonas que más influyen en nuestra respuesta ante
situaciones estresantes.
por Isabel Rovira Salvador
Estas sustancias causan alteraciones en el organismo ante situaciones estresantes. Gtresonline
Son diversas las maneras en las que una persona puede responder frente a una situación estresante,
puesto que esta constituye una respuesta subjetiva y personal que dependerá de cómo la persona
perciba y experimente dicha situación.
Sin embargo ,existen una serie de procesos y reacciones fisiológicas comunes a todas las personas.
Estas reacciones vienen desencadenadas por una serie de efectos producidos por las hormonas
relacionadas con el estrés.
• Artículo relacionado: "Tipos de hormonas y sus funciones en el cuerpo humano"
¿Qué es el estrés?
Cuando una persona experimenta un estado de tensión y ansiedad durante un período de tiempo
continuo está viviendo lo que se conoce como estrés. Este estado puede originar todo un abanico de
afecciones físicas así como una molesta sensación de pesadumbre en la persona que lo sufre.
Por lo tanto, las dos características principales de los estados de estrés son:
• Origen psicológico del estrés, por el cual un elemento percibido como estresante por la
persona induce una serie de cambios en la actividad física y orgánica.
• Intervención de las distintas hormonas relacionadas con el estrés, las cuales son las
responsables de dichas alteraciones físicas.
Estas hormonas son liberadas desde el cerebro hasta todos los rincones de nuestro cuerpo,
provocando, tal y como se comenta, un gran número de cambios físicos y fisiológicos.
Alteraciones hormonales
La principal estructura relacionada con los estados y respuestas de estrés es el sistema
neuroendocrino, el cual se activa ante la aparición de acontecimientos o situaciones estresantes
acelerando el funcionamiento de las glándulas adrenales.
Esta activación provoca una serie de reacción en cadena en la que las distintas hormonas, siendo el
cortisol la hormona con más peso dentro de estas reacciones y la cual altera en mayor medida el
funcionamiento corporal.
No obstante, existen diversas hormonas implicadas en los procesos de estrés, las cuales se ven
afectadas por la acción del cortisol.
Hormonas relacionadas con el estrés
Como se menciona anteriormente, las hormonas implicadas en la respuesta de estrés actúan sobre
otras hormonas modificando su acción sobre el cuerpo.
1. Cortisol
El cortisol se ha establecido como la hormona del estrés por antonomasia. La razón es que el
cuerpo, ante circunstancias estresantes o de emergencia, produce y libera grandes cantidades de esta
hormona, la cual sirve como detonante para responder a dicha situación de forma rápida y hábil.
En circunstancias de normalidad la energía que genera nuestro cuerpo va dirigida a ejecutar las
diferentes tareas metabólicas que mantienen el equilibrio de las funciones corporales. Sin
embargo, ante la aparición de un evento estresante el cerebro genera una serie de señales que viajan
hasta las glándulas adrenales, las cuales comienzan a liberar grandes cantidades de cortisol.
Una vez liberado el cortisol, este se encarga de la descarga de glucosa en sangre. La glucosa
genera una gran cantidad de energía en los músculos, los cuales pueden moverse con mayor rapidez
y ofrecer una respuesta al estímulo mucho más inmediata. Cuando el elemento estresante
desaparece, los niveles de cortisol se restauran y organismo vuelve a la normalidad.
Esta respuesta no es para nada perjudicial para la persona, en tanto en cuanto no se mantenga en el
tiempo. Cuando esto ocurre comienzan a aparecer síntomas causados por una desregulación
hormonal. Entre estos síntomas se encuentran:
• Irritabilidad
• Cambios de humor
• Fatiga
• Cefaleas
• Palpitaciones
• Hipertensión
• Bajo apetito
• Afecciones gástricas
• Dolor muscular
• Calambres
2. El glucagón
La hormona llamada glucagón se sintetiza mediante las células del páncreas y su principal foco de
actuación se centra en el metabolismo de los hidratos de carbono.
El cometido principal de esta hormona se basa dejar que el hígado libere glucosa en los momentos
en los que nuestro cuerpo la necesita, bien por una situación estresante con el objetivo de activar los
músculos o bien porque los niveles de glucosa en sangre sean bajos.
Ante una situación de emergencia o estrés, el páncreas libera grandes dosis de glucagón al torrente
sanguíneo para cargar de energía nuestro cuerpo. Este desequilibrio hormonal, aunque útil en
situaciones de amenaza puede resultar peligroso en personas que padecen algún tipo de
diabetes.
• Artículo relacionado: "Tipos de diabetes: riesgos, características y tratamiento"
3. Prolactina
A pesar de que esta hormona sea conocida por su implicación en la secreción de la leche durante el
periodo de lactancia, los niveles de prolactina pueden verse seriamente afectados ante situaciones de
estrés que se prolongan en el tiempo, llegando a provocar hiperprolactinemia.
Tal y como su propio nombre indica, la hiperprolactinemia se refiere a un incremento de los niveles
de prolactina en sangre. Esta mayor presencia de prolactina en sangre inhibe, mediante diferentes
mecanismos, la liberación de hormonas hipotalámicas encargadas de la sintetización de estrógenos.
Como consecuencia, la inhibición de las hormonas sexuales femeninas acarrean en la mujer la
reducción de los estrógenos, alteraciones menstruales e, incluso, falta de ovulación.
4. Hormonas sexuales
Ante circunstancias estresantes, las hormonas sexuales conocidas como testosterona, estrógenos y
progesterona ven perturbado su funcionamiento normal.
4.1. Testosterona y estrés
La testosterona, hormona sexual masculina por mérito propio, es la encargada del desarrollo de las
características sexuales masculinas, así como de la respuesta sexual.
Cuando la persona experimenta niveles de estrés altos durante largos periodos de tiempo, la
producción de testosterona disminuye, ya que el cuerpo prioriza la liberación de otras hormonas
como el cortisol, más útiles ante situaciones de estrés o peligro.
Fruto de este sometimiento prolongado a los efectos de la inhibición de la testosterona, la persona
puede experimentar problemas sexuales como impotencia, disfunción eréctil o falta de deseo
sexual.
Oros síntomas vinculados con la reducción de los niveles de testosterona son:
• Cambios de humor.
• Fatiga y cansancio constante.
• Problemas para conciliar el sueño e insomnio.
4.2. Estrógenos
Como se menciona anteriormente, los altos niveles de estrés disminuyen la liberación de
estrógenos, perturbando el funcionamiento sexual normal de la mujer.
No obstante, la correspondencia entre estrógenos y estrés se produce de forma bidireccional.
De forma que los efectos del estrés contribuyen a la reducción del nivel de estrógenos y al mismo
tiempo estos ejercen una función protectora ante los efectos del estrés.
4.3. Progesterona
La progesterona se elabora en los ovarios y entre sus muchas funciones se encuentra la de ajustar
el ciclo menstrual e intervenir en los efectos de los estrógenos, con la finalidad de estos no
sobrepasen su estimulación de crecimiento celular.
Cuando una mujer se ve sometida a situaciones o contextos estresantes durante mucho tiempo, la
producción de progesterona disminuye, causando una gran cantidad de efectos y síntomas tales
como fatiga extrema, aumento de peso, cefaleas, alteraciones en el humor y falta de deseo sexual.
Conclusión: un nexo entre la psicología y la fisiología
La existencia de las hormonas del estrés muestra hasta qué punto el sistema endocrino está
vinculado a nuestros estados mentales y a nuestros estilos de comportamiento. La liberación de uno
u otro tipo de hormona es capaz de producir cambios medibles tanto en las dinámicas
neurobiológicas del organismo como en la frecuencia de aparición de ciertas acciones.
Así pues, constatamos una vez más que la separación entre los procesos fisiológicos y los
psicológicos es una ilusión, algo que utilizamos para comprender la compleja realidad del
funcionamiento del ser humano, pero que no se corresponde necesariamente con una frontera
presente de manera natural en la biología de nuestros cuerpos.