Relación entre Stanislavski y Chéjov
Fue en 1898 cuando se creó el famoso Teatro de Arte de Moscú, dirigido por
Stanislavski. Construyeron por fin un hermoso edificio, pero necesitaban dramaturgos, y
se entrevistaron con Chéjov, ya famoso por aquel entonces como narrador, y como
dramaturgo. Gracias mayormente a Dánchenko, pues Stanislavski no apreciaba a primera
vista su obra La gaviota.
La gaviota de Chéjov se había estrenado el 17 de octubre de 1896 y resultó un rotundo
fracaso, calando este desastre hondamente en el ánimo de Chéjov hasta el punto que
salió huyendo de San Petersburgo hacia Moscú; a las dos de la mañana dejó una nota a
su amigo Suvorin, importante editor y dueño de un teatro privado, en cuya casa estaba
alojado: “Jamás olvidaré la noche de ayer…Nunca más volveré a escribir una obra
de teatro”.
“La mente del actor debe estar abierta a las ideas de su tiempo, a los rasgos de su
tiempo, profundizar en el pensamiento, conectar con el alma humana, observar la
vida en su totalidad y cobrar conciencia de ella”. En el desarrollo de su método su
interés se desplazará de la psicología a la expresión corporal- el método de acciones
físicas- destacando la importancia de los movimientos, la gesticulación, la disposición
física, en busca de toda una gramática de la actuación.