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Dramaturgo Chileno: Pasión y Desafíos

Héctor Segundo Álvarez Godoy es un dramaturgo chileno de 50 años cuya género literario favorito es la dramaturgia. Comenzó escribiendo obras de teatro inspirado por talleres teatrales. Desde entonces ha escrito 12 obras teatrales, 7 de las cuales han sido publicadas. Disfruta crear mundos ficticios a través de la escritura pero le preocupa no sentirse lo suficientemente fuerte para enfrentar el proceso creativo.
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Dramaturgo Chileno: Pasión y Desafíos

Héctor Segundo Álvarez Godoy es un dramaturgo chileno de 50 años cuya género literario favorito es la dramaturgia. Comenzó escribiendo obras de teatro inspirado por talleres teatrales. Desde entonces ha escrito 12 obras teatrales, 7 de las cuales han sido publicadas. Disfruta crear mundos ficticios a través de la escritura pero le preocupa no sentirse lo suficientemente fuerte para enfrentar el proceso creativo.
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Nombre completo: HÉCTOR SEGUNDO ÁLVAREZ GODOY

Nacionalidad: CHILENO
Edad: 50 AÑOS
Género literario o de escritura favorito:
DRAMATURGIA

1. ¿Cómo fueron tus comienzos en la escritura y en relación a eso has


publicado alguno de tus escritos?

Empecé en la dramaturgia a través de talleres porque me generó una inquietud el


arte teatral, me llamó la atención. Entonces mis primeros acercamientos tienen que
ver con talleres de teatro. Luego me invitaron a participar de una compañía donde el
director escribía y hacíamos las mismas obras escritas por el director. Ahí empecé a
trabajar derechamente en el teatro y luego me llamó otra compañía para participar
en un reemplazo de un montaje teatral, así me fui involucrando y no he parado
desde hoy. Esos fueron mis comienzos como actor en realidad y el año 2003
mediante a un fondo de financiamiento fiscal trabajamos con la idea de realizar y
traer dramaturgos nacionales reconocidos que nos pudieran generar herramientas
para que nosotros mismos pudiéramos escribir y montar nuestras propias historias a
partir de los temas que nos identifiquen de manera más directa, es decir, crear
ficciones y éstas pudieran identificar al público más cercano que en este caso era el
público más local. Cada uno reconoce su realidad más cercana, donde vive, donde
habita y por lo tanto esa era la necesidad de reflejar lo que está pasando en nuestra
propia zona, no sólo en términos temáticos sino en términos estéticos también.
Entendiendo además que para hablar de un teatro local había que empezar por una
dramaturgia donde el origen o la base sea fundamental.

Empecé con una obra de teatro que se llama “Perro puerto” que fue publicada 10
años después en un libro que además contenía 3 obras mías y hace un par de años
una editorial publicó 4 textos míos que también incluye esta obra. Desde esa obra
hasta el día de hoy he escrito 12 obras teatrales y de esas 12 hay 7 que están
publicadas en libros.

2. ¿Te inspiró alguna persona o alguna situación en particular para


dedicarte a la escritura?

Claramente fue la misma actividad y el teatro. La necesidad de escribir y tener


nuestras propias ficciones. En cuanto a referentes, el dramaturgo chileno Juan
Radrigán. Claramente, Radrigán tiene una luminosidad y ternura en el tratamiento
de sus personajes que me inspiran aunque también algunas de mis obras tienen un
tratamientos más oscuro, pero en otras se acerca más lo que hace Radrigán.

3. ¿Qué estás leyendo actualmente o lo último que has leído?


Accidentalmente encontré un libro que no le había dado mucho importancia porque
pensaba que era un libro que no tenía todas las hojas, me daba la idea que era un
libro que estaba inconcluso y no tenía sentido leerlo porque le faltaban páginas,
siempre tuve esa idea. Entonces ahora en este periodo de confinamiento lo
encontré, lo empecé a revisar y me di cuenta que sólo tenía hojas sueltas pero
estaba absolutamente completo y en realidad sólo era una idea absurda mía.
Entonces lo tomé, empecé a leerlo y es un libro fascinante, se llama “Las Olas” de
Virginia Woolf, me atrapó completamente, tiene un ritmo, una belleza, como que te
envuelve. Aparece una voz que me identifica, que me parece muy cercana. La
verdad es que fue un descubrimiento hermoso.

Otro libro que he estado leyendo principalmente porque estoy buscando estímulos
para una nueva obra que estoy escribiendo es “Crimen y Castigo” de Fiódor
Dostoyevski.

4. ¿Cuáles son tus autores preferidos y que recomendarías leer?

Recomendaría “Las Olas” de Virginia Woolf por todo lo que te conté en la pregunta
anterior. Un libro muy hermoso de leer.

5. ¿Que libro volverías a leer? o ¿un libro que te haya marcado


profundamente y no hayas podido sacar de tu cabeza?

Hay un libro que leí hace tiempo y me fascinó, se llama “Cartas a Theo”, es la
historia de Vincent Van Gogh con su hermano Theo. Es una obra que fue escrita
con las cartas que le enviaba el famoso pintor expresionista a su hermano en el
periodo que él pintaba y son cartas muy intensas, tanto como era él.

6. Según tu opinión ¿Qué es lo mejor y lo peor de ser escritor?

Lo mejor es que la escritura te da la posibilidad de crear un mundo y un espacio que


tiene que ver con tu imaginario personal, propio y que ese espacio es único, que
tiene colores, tiene textura, que está compuesto con la materialidad que puede tener
el mundo real. En ese mundo real que habitamos hay un paralelo, ese paralelo está
en tu cabeza y ahí es donde puedes armar con todos estos elementos a los cuáles
tienes acceso cotidianamente, pero los puedes dar vuelta y transformar a tu
voluntad. Es una sensación muy increíble acceder a esos lugares a través tu
imaginario y luego construirlo de tal manera que pueda ser compartido hacia otros,
eso es algo hermoso. Y en ese compartir, esa creación la puedes transformar a
partir de tus propias experiencias. Eso es magnífico porque traspasa tiempos y
espacio, traspasa leyes.

Lo peor, en mi caso, es nunca sentirme seguro. Sentir que a pesar de haber escrito
12 obras, en cada una de ellas donde tengo que empezar a escribir, la obra en sí
misma ya está dada o generada, la obra no está escrita pero está presente. El
miedo y lo peor que te puede pasar es no tener las fuerzas suficientes para tomarla,
agarrarla y darle un sentido o forma que pueda ser percibida o lanzada a otros. Esa
sensación de saber que existe esa obra que tu quieres hacer y sentirte un poco
incompetente frente a ese universo, sentirse sin fuerzas para enfrentarte a ese
material, sentirse atrapado en tus propias situaciones personales más inmediatas y
no con la amplitud de no poder ver ese material que está ahí, pero necesitas saber
que debes tener la concentración o la fuerza para escribir pero no la tienes. Eso es
lo más frustrante.

7. Si tuvieras que elegir un personaje de ficción de algún libro para


sentarte a charlar un rato ¿a quién elegirías?

El personaje de Nora de “Casa de Muñecas” de Henrik Ibsen. También puede ser


Stella de “Un tranvía llamado deseo” de Tennessee Williams.

8. ¿Qué libro famoso te hubiera gustado escribir?

En cuanto al libro que me hubiera gustado escribir, “Drácula” de Bram Stoker.


También puede haber sido “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez

9. ¿Cómo está ambientado tu lugar de trabajo o donde generalmente sueles


escribir? (lugar físico donde te sientes más cómodo o inspirado).

Suele escribir en mi habitación, específicamente en un escritorio junto a una


lámpara que me proporciona luz, un vaso de agua, aspirinas y paracetamol para los
dolores de cabeza, lápices para corregir cuando escribo en hojas. Me gusta ese
lugar porque es un espacio pequeño, íntimo y privado.

10. ¿Existe un horario propicio para ponerte a escribir (mañana, tarde, noche)
o cualquier momento del día es ideal para ti?

Soy un poco desordenado par escribir, no tengo un horario establecido, pero


normalmente se ha dado que estoy escribiendo en la noche. Y cuando lo hago me
desvelo, no duermo bien y quedo sobrecargado mentalmente, tengo pesadillas pero
sigo escribiendo en ese horario porque aparecen más cosas a nivel creativo.

11. ¿Cuáles son las temáticas que más te inspiras en escribir? ¿Por qué?

Mis temáticas tienen que ver con la marginalidad, con lugares oscuros y ocultos.
También con personas que están en el limbo, que no corresponden a un sistema,
una estructura, una normativa, siempre está afuera de la heteronormalidad en el
caso de los disidentes sexuales pero además son personajes que tienen una
pobreza económica y social, personajes con muy pocas posibilidades porque son
discriminados, me interesa acercarme a esos lugares y espacios en realidad. Creo
que ahí hay un aspecto importante que denuncia un poco a estos sistemas de
poderes, que son los que estructuran los que arman las estructuras de una
sociedad, también hay una crítica al patriarcado. Me atraen esos espacios, lugares y
personajes.

12. ¿Has incursionado en la escritura de guiones cinematográficos y si no


es así te gustaría hacerlo? ¿Por qué?

No lo he hecho pero he participado en películas como actor. He hecho producciones


de algunos proyectos audiovisuales y creo que varias de mis obras pueden
transformarse en guión porque en mis textos hay una historia y una fábula. Y son un
tanto épicas y narrativas entonces creo que perfectamente pueden convertirse en
guiones cinematográficos. Y creo que esa idea me viene rondando hace un tiempo,
como hacer adaptaciones de mi obra hacia el guión cinematográfico.

13. ¿Si pudieras encontrar un puente que te permitiera alcanzar el objetivo de


vivir de la escritura lo cruzarias? ¿por qué?

Sí, aunque siento que es complicado en realidad. En mi caso en el teatro vivo de ser
actor, desde ese lugar puedo generar los recursos económicos para vivir como lo
hace un creador. En Chile, específicamente, es un ámbito laboral más bien precario
en términos económicos, inestable, inseguro. Las políticas culturales siempre son
limitadas y no hay reconocimiento al aspecto cultural importante en las políticas
culturales, la política de un Estado o Gobierno en realidad, un Gobierno capitalista
que no ve los otros aspectos valiosos del ámbito cultural creativo artístico o lo ve de
una manera muy limitada. Entonces es complicado y en mi ámbito laboral hay una
diversidad de actividades que realizo para ir generando recursos y que están
relacionados con el teatro. Desde dirigir una obra, actuar, escribir, producir,
gestionar desde el sindicato o gremio, como que son varias áreas.

Y me encantaría, por supuesto, vivir de la escritura, dedicarme absolutamente pero


creo que es un poco complicado el panorama sin embargo nunca voy a dejar de
escribir obras. Aunque como dije, me gustaría tener un poco más de seguridad
económica en este trabajo.
14. ¿Consideras que una persona debe tener una formación académica para
escribir o sólo es suficiente con que la persona tenga la pasión y la
motivación de contar una historia?

Lo fundamental es tener la decisión y las ganas. Claramente lo técnico es algo que


se va aprendiendo y se tiene que aprender. Creo que hay varias maneras de
acercarse o investigar. Las formas o las maneras de escribir tiene que ver con
cuestiones de índole personal, de investigación, de buscar un propio camino, de
buscar la propia voz y de documentar si estás muy atento a lo que pasa. Leer
mucho, observar el mundo y tener una opinión propia, eso es muy importante. Eso
es lo fundamental y lo demás va apareciendo y se va buscando pero creo que
básicamente todo se concentra en el deseo y las ganas. Ese deseo de dejar
testimonios de alguna manera independiente de la forma en que lo haces.

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