1. Oh Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder defiéndeme.
En este salmo David es rechazado por gente de su propia tribu. En este
caso Saúl casi lo tiene atrapado; la salvación vino por la invasión de los
filisteos que obligó a Saúl a abandonar la persecución.
Tú eres mi Salvador; a mi alrededor están mis enemigos y los que
colaboran con ellos. No tengo refugio. Todos me rechazan y me niegan
cobijo. Pero Tú, oh Dios, me darás refugio y me librarás de todos mis
enemigos.
No pongas en nadie más tu esperanza, no pongas en nadie más tu
expectativa y tu deseo de ayuda porque tu Ayuda, tu Escudo, tu Roca
tu Pastor, tu Proveedor, todo lo que tu espera y necesitas en la vida
viene de uno solamente y ese es Dios.
Los recursos de cualquier persona son limitados, pero nuestro Padre es
ilimitado, es omnipotente y está en todo momento, Él no es tardo para
contestar, él no duerme. No esperes que tu ayuda venga de un brazo
de carne, por supuesto que estamos para animarnos unos a otros, pero
somos limitados, Él está en todo momento presente disponible para ti y
aquí David reconoce eso.
2. Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca.
David se está desahogando con Dios y tenía razones David para buscar
de todo corazón a su Padre y confiar en que Dios le iba a contestar,
David estaba huyendo y él es siervo de su Padre en los cielos, David
podía tener la convicción de que Dios le iba a escuchar;
Deuteronomio 23:15-16; Si un esclavo huye de su amo y se refugia
contigo, no lo devuelvas a su amo. Déjalo vivir en medio de ti en
cualquier ciudad que elija y no lo oprimas.
Así que David está pidiéndole a Dios que escuche las razones de su
boca y esto nos enseña el principio de que cuando le pidas algo a tu
Padre en los cielos, asegúrate de que oras conforme a su voluntad,
¿Cómo saber si oras conforme a su voluntad? Si lo que tú le estas
pidiendo es algo que está fundamentado en la escritura y por eso
oramos conforme a los salmos porque así no pedimos lo que se nos
ocurra y si pedimos algo conforme a su voluntad entonces Dios nos oye
y nos da las peticiones que le hayamos hecho. Pero si pedimos para
nuestros propios egoísmos, pues no va a recibir lo que espera porque
no se ora así y tampoco se le pide así a Dios.
3. Porque extraños se han levantado contra mí, Y hombres violentos
buscan mi vida; No han puesto a Dios delante de sí. Selah
A sus propios familiares les dice extraños, él ya no los reconoce como
sus familiares, sino que los ve como extraños y esto nos recuerda un
pasaje de Apocalipsis acerca de quienes dicen ser judíos y no lo son
sino sinagoga de satanás;
Apocalipsis 2:9-10; Yo sé de tu sufrimiento y tu pobreza, ¡pero tú eres
rico! Conozco la blasfemia de los que se te oponen. Dicen ser judíos,
pero no lo son, porque su sinagoga le pertenece a Satanás. No tengas
miedo de lo que estás a punto de sufrir. El diablo meterá a algunos de
ustedes en la cárcel para ponerlos a prueba, y sufrirán por diez días;
pero si permaneces fiel, incluso cuando te enfrentes a la muerte, te daré
la corona de la vida.
Así que aquí David ve esto mismo de aquellos que eran de los suyos
pero que no se estaban portando como de su familia, no se estaban
portando como judíos porque si fueran judíos serían agradecidos a
Dios, serían obedientes a las escrituras, pues no es judío el que lo es
exteriormente ni es circuncisión la que se hace en la carne, sino que es
judío quien lo es en el corazón, alabanza que no viene de los hombres
sino que viene de Dios, no buscan agradar a los hombres ni el favor de
los hombres, no tienen expectativas en los hombres sino que tienen su
única expectativa en Dios;
Aquí David está hablando específicamente de aquellos que le
traicionaron por poder, por influencia, por dinero; Reflexionemos en los
errores que tú y yo hemos cometido al poner nuestra esperanza,
nuestra expectativa de ayuda en personas, por muy cercanos o
queridos incluso puede ser nuestro propio cónyuge, nuestros hijos, no
pongas tu expectativa de alegría en las personas, las personas no
tienen la capacidad de ser perfectos, omnipotentes y leales en todo
momento, todo mundo tiene momentos de debilidad. En este momento
refugiémonos en nuestro Salvador, refugiémonos en su poder y
tomemos una pausa Selah.