TECNOLÓGICO NACIONAL DE MÉXICO CAMPUS PARRAL.
YACIMIENTOS MINERALES Y GEOLOGÍA
ECONÓMICA.
UNIDAD 1: FLUIDOS MINERALIZANTES.
1.1 Magma y fluidos magmáticos.
1.2 Aguas meteóricas.
1.2.1 Aguas de minas.
1.2.2 Aguas termales.
1.3 Fluidos asociados con los procesos metamórficos.
CARRERA: Ingeniería en minería.
DOCENTE: Ing. Gamaliel Ramos.
ALUMNA: Pamela Loya López.
No. DE CONTROL: 18410161.
SEMESTRE AGOSTO- DICIEMBRE 2020.
Los fluidos mineralizantes en los depósitos epitermales de BS son, por lo general,
originados mayoritariamente a partir de aguas meteóricas. La química de los
fluidos en campos geotérmicos actuales, de pH aproximadamente neutro, está
determinada por la interacción de las celdas de convección del agua meteórica
con las rocas encajantes a niveles intermedios, aunque normalmente se infiere
una componente indeterminada de fluidos magmáticos en profundidad. En
contraste, los fluidos mineralizantes en epitermales de AS son de origen
mayoritariamente magmático, pudiéndose mezclar con aguas meteóricas a
diferentes profundidades. En el caso de los depósitos epitermales de SI, la
composición de los fluidos a partir de los cuales se formaron es también
intermedia, entre magmáticos y meteóricos (Albinson et al., 2001; Einaudi et al.,
2003; Sillitoe y Hedenquist, 2003).
Los fluidos formadores de depósitos epitermales pueden evolucionar desde un
fluido temprano sumamente reactivo, que interacciona fuertemente con las rocas
encajantes en profundidad, hasta un fluido más reducido, eventualmente de
carácter más bien correspondiente a BS, que puede originar la mineralización. En
ambos casos, los principales fluidos involucrados en la formación de los depósitos
son, bien de origen magmático, bien de origen meteórico, aunque en algunos
casos se han hallado contribuciones de agua marina, sea en depósitos
epitermales o en sus análogos geotérmicos actuales (Bogie y Lawless,1987;
Müller et al., 2002).
A pesar de los problemas que conlleva la interpretación de los datos procedentes
de los depósitos epitermales de AS, BS y SI, derivados en parte de los procesos
geológicos a los que se ven sometidos los fluidos mineralizantes, es posible
dilucidar el origen u orígenes de los fluidos mineralizantes. Dicha determinación
puede realizarse a partir del análisis de los siguientes relaciones isotópicas y
componentes químicos (Simmons, 1995): 3He/4He, N2-Ar-He, δ18O, δD y la
concentración total de Cl en los fluidos mineralizantes. El uso de todos estos
métodos está invariablemente ligado al estudio de las paragénesis minerales y de
las inclusiones fluidas.
Que es magma.
La noción de magma procede de un vocablo de la lengua griega que puede
traducirse como “pasta”. El término permite hacer referencia a la masa rocosa
fundida que se halla en el interior del planeta Tierra.
El magma es una mezcla de materiales sólidos, volátiles y líquidos. Al enfriarse se
cristaliza y se consolida, dando lugar a las rocas ígneas. Cuando la cristalización
se produce en el interior de la Tierra, se trata de rocas intrusivas o plutónicas; en
cambio, si el magma asciende a la superficie, se vuelve lava y recién entonces se
enfría, genera rocas efusivas o volcánicas.
Cuando se combinan altas temperaturas con elevados niveles de presión, las
rocas se fusionan y se convierten en magma. Esa sustancia solo puede
encontrarse de forma subterránea ya que, al llegar al exterior, recibe el nombre de
lava.
El magma suele concentrarse en cámaras subterráneas (las llamadas cámaras de
magma). Allí se mantiene la masa fundida que incluye una parte líquida,
fragmentos de cristales y rocas y diferentes gases disueltos. Las cámaras de
magma permiten alimentar los volcanes.
Agua meteórica.
El agua meteorológica es el agua derivada de la precipitación (nieve y lluvia). Esto
incluye el agua de lagos, ríos y deshielos, que se originan indirectamente de la
precipitación. Mientras que la mayor parte del agua de lluvia o el agua de deshielo
de la nieve y el hielo llega al mar a través del flujo superficial, una parte
considerable del agua meteórica se infiltra gradualmente en el suelo. Esta agua
que se infiltra continúa su viaje descendente hasta la zona de saturación para
convertirse en parte del agua subterránea en los acuíferos.
La mayor parte del agua subterránea es agua meteórica. Otras formas
normalmente no juegan un papel significativo en el ciclo hidrológico . Las formas
no meteóricas de agua subterránea son agua connata y agua magmática ,
también llamada agua juvenil . El agua connata está atrapada en los estratos
rocosos en el momento de la formación. Debido a que las rocas que contienen
agua connata se forman típicamente a partir de sedimentos oceánicos , el agua
connata es normalmente salina . El agua magmática se eleva desde gran
profundidad acompañando la intrusión de magma y afecta la mineralogía . En
otras palabras, el agua meteórica es el agua que ha caído en forma de lluvia y ha
llenado las rocas superficiales porosas y permeables, o se ha filtrado a través de
ellas a lo largo de planos de estratificación, fracturas y capas permeables.
Aguas de minas.
El agua de la mina involucra todas las aguas impactadas durante las operaciones
mineras, tales como el agua fresca, el agua de procesos, las escorrentías de
aguas residuales, agua de contacto y drenaje de mina. Debido a que las
actividades mineras se realizan en todo el mundo durante todo el año, es esencial
gestionar con rigurosidad el agua de la mina para evitar déficits y excesos.
Trabajamos con una amplia gama de modelos para balance de agua en la mina
los que responden a las variaciones de procesos, estaciones o climas. Estos
modelos nos ayudan a minimizar la reposición de agua y predecir la calidad del
agua bajo diferentes escenarios.
Servicios
Estudios ambientales de línea base
Modelamiento de balance de agua
Caracterización y gestión del agua
Control de filtraciones y evaluación de contaminación
Modelamiento cuantitativo de la pluma contaminante
Estudios de drenaje ácido de roca, calidad del agua y geoquímica.
Aguas termales.
Se llaman aguas termales a las aguas minerales que salen del suelo con más de 5
°C que la temperatura superficial.[cita requerida.
Estas aguas proceden de capas subterráneas de la Tierra que se encuentran a
mayor temperatura, las cuales son ricas en diferentes componentes minerales y
permiten su utilización terapéutica (hidroterapia) como baños, inhalaciones,
irrigaciones, y calefacción. Por lo general se encuentran a lo largo de líneas de
fallas ya que a lo largo del plano de falla pueden introducirse las aguas
subterráneas que se calientan al llegar a cierta profundidad y suben después en
forma de vapor (que puede condensarse al llegar a la superficie, formando un
géiser) o de agua caliente.
Fluidos metamórficos.
Del estudio de las inclusiones fluidas, los equilibrios de fase entre minerales
metamórficos y
fluidos, y de otras evidencias indirectas, se ha llegado a tener una idea
aproximada de los tipos
de fluidos que acompañan la formación de las rocas metamórficas.
Cuando un sedimento detrítico de grano fino (una arcilla, por ejemplo) se deposita,
su porosidad inicial es mayor del 50% y este espacio poroso está ocupado por
agua meteórica o por
una agua de mar concentrada (lo que se denomina una salmuera marina). La
compactación, la
cementación y la recristalización disminuyen drásticamente esta porosidad inicial,
hasta dejarla
en un 0.1% en las rocas metamórficas de alto grado. Los fluidos intersticiales
originales, por
tanto, desaparecen durante la diagénesis profunda y el metamorfismo incipiente y
contribuyen
poco o nada a la evolución subsiguiente de las rocas metamórficas. Sin embargo,
los componentes volátiles unidos a los minerales hidratados (H2O) y a los
carbonatos (CO2) son liberados
durante el metamorfismo, aumentando el contenido de fluidos intersticiales. Una
pizarra (típica
roca de metamorfismo regional de grado bajo) contiene en promedio un 4.5% de
H2O y un 2.3%
de CO2, mientras que un esquisto de grado alto tiene un 2.4% de H2O y un 0.2%
de CO2. La cantidad de volátiles liberados (por reacciones de desvolatilización,
como veremos en el tema 4, apartado 4.3) entre el estado “pizarra” y el estado
“esquisto” supone aproximadamente 1.5 moles (sobre todo H2O y CO2) por
kilogramo de roca. Si estos volátiles se liberaran todos de golpe a 500 °C y 0.5
GPa, ocuparían alrededor del 12% del volumen de la roca.
Esta es una fuente importante de fluidos durante el metamorfismo, pero no la
única. Los fluidos pueden también ser introducidos en las rocas desde fuera. Por
ejemplo, el metamorfismo de un basalto hasta convertirse en un esquisto verde
(400 °C, 0.4 GPa) supone la adición de entre un 5% y un 10% de agua
proveniente de los alrededores. Estos fluidos “alóctonos” (externos a la roca)
pueden ser meteóricos (es decir, de origen superficial), magmáticos (provenientes
del enfriamiento de cuerpos intrusivos) o metamórficos (liberados por reacciones
de desvolatilización que tienen lugar a mayor profundidad y que luego ascienden
debido a su poca densidad). El estudio de los isótopos estables en las rocas
metamórficas sugiere que las aguas meteóricas y las magmáticas han
interactuado con las rocas metamórficas en muchos de los terrenos metamórficos
estudiados, sobre todo en aquellos en los que abundan las intrusiones ígneas
yson evidentes los efectos hidrotermales.
Especies volátiles.
Los fluidos metamórficos están compuestos fundamentalmente por O, H y C, con
cantidades menores de S y N y trazas de muchos otros. La Figura 1.10 ilustra las
especies volátiles que coexisten en fluidos con C-O-H-S a 1100 °C y 0.5 GPa. El
diagrama de la figura ha sido “proyectado” desde el polo del S y por eso sólo
aparecen tres de las cuatro especies1 : C, O e H. Aunque la temperatura para la
que está dibujado el diagrama es alta comparada con las que se suelen alcanzar
en el metamorfismo, sirve para ilustrar el comportamiento general. El diagrama
está dividido en regiones que tienen una composición similar y en cada una de
estas regiones se especifican las especies2 más abundantes.
Especies no volátiles
Además de las especies volátiles (las que realmente forman el fluido), los fluidos
metamórficos transportan en disolución gran cantidad de especies no volátiles.
Cuáles son estas y en que concentración están es una de los líneas de
investigación más activas en petrología metamórfica, aunque todavía está en su
infancia. Las inferencias se hacen a partir de modelización geoquímica y
experimentos de laboratorio sobre la solubilidad de los minerales metamórficos a
diferentes presiones y temperaturas. Gracias a ellos hemos podido empezar a
conocer cuales son los solutos dominantes en los fluidos metamórficos.