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Retales Masoneria Numero 052 - Octubre 2015

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Año 5 – Nº 52 –Octubre de 2015


Retales de Masoneria
Año 5 — Nº 52 – Octubre de 2015

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Staff directivo
V.·. H.·. Mario López – España
Q.·. H.·. Gangleri (simb.) – España
V.·. H.·. Cesar de Paula – Brasil
V.·. H.·. Manuel Souto – España

Colaboradores
V.·. H.·. Armando Guasch —Cuba
V.·. H.·. Aquilino R. Leal ·. — Brasil
V.·. H.·. J. M. Barredo Mandziuk - Venezuela.
V.·. H.·. Alfredo Roberto Netto – Brasil.

Imagen de portada creada por el V.·. H.·. Cesar de Paula - E-mail: [email protected]
Editorial
QQ.·.HH.·. todos, a cada uno en su grado y condición y a todos los no masones que nos siguen.

Algunos de vosotros me han preguntado qué criterio sigo para determinar que artículos van primero y cuáles
van después. Lo cierto es que no tengo criterio alguno. Todos los artículos son interesantes en su contexto y el
gusto de cada lector es variable. Por ello, no establezco un orden predeterminado para la publicación de un ar-
tículo u otro. Dado que considero que todo escritor tiene derecho a expresar su punto de vista, este o de acuerdo
con el del lector, el único criterio que suelo aplicar es el orden de llegada a la coordinación y el espacio disponi-
ble en cada número. Salvo los colaboradores habituales, que tienen cabida en cada número de la revista, los de-
más deben aguardar el tiempo necesario para que dispongamos de sitio para ellos. No suele ser mucho esta espe-
ra, por lo general dos o tres números; pero el que espera suele desesperar (que se dice normalmente).

Pero en resumidas cuentas, lo importante no es el criterio aplicado sino que tarde o temprano todos los ar-
tículos llegados a la coordinación son publicados y vosotros podréis leerlos para decidir si son o no vuestro
agrado y si están o no de acuerdo con vuestras ideas.

Esto es lo realmente importante.

Un T.•.A.•.F.•. y nos leemos el mes que viene.

Indice
La cualidades del verdadero masón .......................................................... 03
Los trabajos masónicos – Para librepensadores… (II) ........................... 06
Siempre entre columnas ............................................................................. 12
La Francmasonería contada a mi hijo ...................................................... 16
La indulgencia ............................................................................................. 23
El Origen de los Ritos Masónicos Egipcios............................................... 30
Discurso de 1780 a un recién Iniciado....................................................... 35

Polémicas para librepensadores (El hermano ladilla) ............................ 41


Libro del mes (La Masonería) ................................................................... 44
Masones célebres (Richard Francis Burton) ............................................ 45
Noticias masónicas ...................................................................................... 46
Diccionario masónico .................................................................................. 47

Relajándonos
Preguntas de masonería ............................................................................. 49
Fotos y documentos antiguos ..................................................................... 49
Pasatiempos y soluciones ........................................................................... 50
Agradecimientos .......................................................................................... 54
Publicidad ................................................................................................... 55
En el próximo número ................................................................................ 57
.
Tomado del libro "Las Claves Perdidas de la Francmasonería".

Por el Venerable Hermano Manly Palmer Hall

18 de marzo de 1901 - 29 de agosto de 1990

Palmer Hall fue un autor canadiense que publicó varios libros sobre ocultismo, mitología y religiones.
Su obra más conocida es The Secret Teachings of All Ages: An Encyclopedic Outline of Masonic, Hermetic,
Qabbalistic and Rosicrucian Symbolical Philosophy

En 1973, Hall recibió el grado honorífico 33º de la masonería de Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Retales de masonería

T odo verdadero Francmasón se da cuenta de que no hay sino una sola Logia, la del Universo, y una sola
Hermandad, la compuesta por todos cuantos existen y se mueven en cualquiera de los planos de la Na-
turaleza. Sabe, además, que el Templo de Salomón es realmente el Solar del Hombre: - Sol - Om - On -
, el Rey del Universo, manifestándose a través de los tres constructores primordiales. Se percata de que su
voto de hermandad y fraternidad es universal, y que minerales, plantas, animales y hombres, todos están
incluidos en el verdadero Taller Masónico. Su deber como Hermano mayor con todos los reinos de la Natu-
raleza a su albedrío, lo distingue como el artífice creador que preferirá morir antes que faltar a ésta su gran
obligación. Ha consagrado su vida, ante el altar de su purificada conciencia, y se halla deseoso y alegre por
servir a los inferiores por medio de los poderes recibidos de una superior jerarquía. El Francmasón místico,
al adquirir ojos para ver más allá del ritual legible, reconoce la unidad de la vida, expresada a través de la
diversidad de las formas.

El verdadero discípulo de la más profunda Francmasonería ha dejado para siempre de lado la adoración
de la personalidad. Con su poderosa penetración, percibe que todas las formas existentes y su posición frente
a los asuntos materiales carecen de importancia para él, comparadas con la vida que se está gestando dentro
de sí mismo. Todo el que permite que las apariencias o manifestaciones mundanas lo aparten de las tareas
que a sí mismo se ha asignado en el ejercicio de la vida Francmasónica, es un fracasado, porque la Francma-
sonería es una ciencia abstracta cuya meta final es el desarrollo espiritual íntegramente. La prosperidad ma-
terial no es una medida para el engrandecimiento del alma. El verdadero Francmasón se da cuenta de que,
detrás de esas diversas formas, hay una, vinculada al Principio de la Vida: el resplandor de la creación en
todas las cosas vivientes. Es esta Vida la que él considera cuando mide el valer del hermano. Es a esta Vida
a la que él apela para reconocer la Unidad espiritual.

Comprende que el descubrimiento de esta chispa de Dios es lo que hace a él un miembro consciente de
la Gran Logia Cósmica. Sobre todo, deberá llegar a comprender que esa divina chispa brilla tan resplande-
ciente en el cuerpo de un enemigo como en el del Hermano más querido. El verdadero Francmasón ha
aprendido a ser eminentemente impersonal en pensamiento, en acción y en deseo.

El verdadero Francmasón no está obligado por ningún credo. Se da cuenta, mediante la luz resplande-
ciente de la jerarquía de su Logia, de que, como Francmasón, su religión debe ser universal: Cristo, Buda o
Mahoma, el nombre importa menos que el resplandor de la luz de quien la lleva. Él reverencia todo santua-
rio, se inclina ante el altar, sea mezquita, catedral o pagoda, dándose cuenta, gracias a su recto entendimien-
to, de la unidad de toda verdad espiritual.

Todos los verdaderos Francmasones saben de aquellos que no son sino paganos y que, aunque tienen
grandes ideales, no viven de acuerdo con ellos. Saben que todas las religiones no son sino una misma leyen-
da aunque contada de diversa manera por personas cuyos ideales pueden diferir, pero cuyos grandes propósi-
tos se hallan de acuerdo con los mismos ideales que él sustenta.

Por el Norte, Este, Sur y Oeste se extienden las diferentes clases del pensamiento humano, y mientras
los ideales del hombre difieren en apariencia, ocurre que una vez que todo se ha dicho, y las formas cristali-
zadas, con sus erróneos conceptos, son puestas de lado, sólo queda una verdad fundamental: todo lo estable-
cido, en el fondo, es contribución a la construcción del Templo por la que el Francmasón labora desde el
momento de su iniciación. Ningún verdadero Francmasón puede ser de estrechas miras, porque su Logia es
la expresión divina de la amplitud. En ningún gran trabajo hay jamás lugar para mentes de estrecha percep-
ción.

El Verdadero Francmasón debe desarrollar el poder de observación. Debe estar eternamente buscando
en todas las manifestaciones de la Naturaleza aquello que intuye y no tiene, a causa de no haber sabido tra-
bajar en acertada dirección. Debe convertirse en un estudioso de la naturaleza humana y ver en quienes le
rodean, las varias y evolucionadas expresiones de una compacta Inteligencia espiritual. El Rito espiritual de
su Logia está presente ante él en cada acto de sus compañeros.
Retales de masonería

Toda la iniciación masónica es un secreto abierto, porque todos pueden verlo tanto en las transitadas
avenidas de una urbe como en lo más entrañable de la selva. El Francmasón ha jurado que diariamente ex-
traerá de la vida corriente un mensaje para sí y lo incorporará al templo de su Dios.

El Francmasón trata de aprender todo lo que redunda en mayor servicio del Divino Plan, y convertirse
en el instrumento mejor en manos del Gran Arquitecto, en eterna labor por desarrollar la vida a través de las
cosas creadas. El Francmasón se da cuenta, además, de que los votos, hechos por su libre voluntad, le dan la
divina ocasión de ser un vivo instrumento en las manos de un Maestro Constructor.

El verdadero Maestro Francmasón entra en su logia con un supremo pensamiento en la mente: “¿Cómo
podré yo, individualmente, ser más útil al Plan Universal? ¿Qué puedo hacer yo para ser capaz de interpretar
los misterios que aquí se desarrollan? ¿Cómo puedo yo vislumbrar el secreto de las cosas que jamás intuirá
quien carezca de espiritual visión?”.

El verdadero Francmasón es supremamente altruista para toda expresión y aplicación de los poderes que
le han sido conferidos. Ningún verdadero Hermano busca nada para sí mismo, sino que emprende labores
altruistas para el bien de todos. Ninguna persona que asuma una obligación espiritual puede ya colocarse al
margen de su ejercicio, de lo contrario no es merecedora ya ni del más vil de los desempeños. La verdadera
Luz sólo llega a quienes, aun sin poder gran cosa, siempre dan alegremente todo cuanto poseen.
Por el V.·. H.·. Alfredo Roberto Netto
Logia “União e Solidariedade” nº 387 — São Paulo
Brasil
Idioma original: Portugués del Brasil
Traductor: V.·. H.·. Mario López

El autor

El Q.·. H.·. Alfredo Roberto Netto, nació el 30 de Diciembre de 1951 y


fue iniciado en la Masonería el 02 de marzo de 2004 y, en la actualidad,
ostenta el grado 33 del R.·. E.·. A.·. A.·...

Es médico y espiritualista. Presidente de la Asociación de Médicos


Masones. Miembro Efectivo del Circulo Hermético Osvaldo Ortega.

Trabaja en la logia “União e Solidariedade” nº 387 — São Paulo —


Brasil
Autor del Libro — “Um Estudo sobre a Fisiologia da Alma”
Pueden contactarle en el email: [email protected]
Retales de masonería

Masonería azul – Grados 1 a 3


Obra consultada: “Maçonaria – Uma visão global dos 33 graus do REAA” de Walter Pacheco Júnior –
Ed. Madras.

1º Aprendiz
El grado de Aprendiz masón es el primer grado en la escalera hierárquica de todos los Ritos Masónicos
y el primer grado simbólico. Es a través de la Iniciación en la Masonería que el individuo pasa de la condi-
ción de profano a la de Iniciado en el Grado de Aprendiz Masón o comúnmente se convierte en Masón, a
pesar de que Masón, en el sentido estricto del término, es todo aquel que fue Iniciado, Elevado y Exaltado al
Sublime Grado de Maestro Masón.

La Iniciación al grado de Aprendiz Masón o Iniciación en la Masoneria es una Ceremonia esotérica e


iniciática, recibida a través del desarrollo de un psicodrama en el cual el profano es el protagonista. En el
Rito Escocés Antiguo y Aceptado la Iniciación tiene lugar en dos Cámaras
distintas. La primera es la Cámara de Reflexiones. La segunda es el Templo,
en el cual se reúne la logia de Aprendiz, que representa el Universo.

El grado de Aprendiz Mason entreabre al recién Iniciado los misterios que


la Masonería le ofrece en el recorrido de su hierarquía. Enseña, a través de la
simbología, de la Filosofía, de las alegorías, la moral y la universalidad de la
Orden. De acuerdo con J.M. Ragon, “indica el paso de la barbarie a la civili-
zación: es la primera parte histórica de la Iniciación; lleva al Neófito a la
admiración y el reconocimiento al Gran Arquitecto del Universo, al estudio de
uno mismo y de sus deberes para con sus semejantes; da a conocer los princi-
pios fundamentales de la Masonería, sus leyes, sus costumbres, y dispone al
Neófito hacia la filantropía, la virtud y el estudio.”

2º Compañero
Es el grado intermedio del Simbolismo. Este grado insiste en el aprendiza-
je a través de la simbología, dando énfasis a los sentimientos de Solidaridad e
Igualdad, para que se logre la Fraternidad. El Compañero Masón debe poner en práctica los conocimientos y
conceptos ya adquiridos como Aprendiz. Este grado es un grado científico y se dedica al intelecto.

Se llega al grado de Compañero a través de una Iniciación, cuyo nombre especial es el de Elevación.
Durante la ceremonia de Elevación el Recipendiario ejecuta cinco viajes y hace un Juramento. Los cuatro
primeros viajes son ejecutados en posesión de Instrumentos de Trabajo de Aprendiz y de Compañero Ma-
són. En la práctica, las Logias dan poca o ninguna importancia al Grado de Compañero Masón, transfor-
mándolo en un mero intermedio entre los Grados de Aprendiz y Maestro Masón, lo cual es una pena.

3º Maestro
En los Grados Simbólicos no existe concesión de Grados por Comunicación. Todos los Grados son
transmitidos por Iniciación, a saber:

Grado de Aprendiz Masón Iniciación.


Grado de Compañero Masón Elevación.
Grado de Maestro Masón Exaltación.

En los tres Grados Simbólicos el Aprendiz, el Compañero y el Maestro Masón buscan construir un
Templo, una réplica del primer Templo de Jerusalén, que pasó a la historia con el nombre de Templo de
Salomón, sinónimo de la perfección. Es la manera simbólica a través de la cual la Masoneria nos dice que el
Templo a edificar es nuestro propio Templo Interior, nosotros mismos.
Retales de masonería

Implicaciones Astrológicas de la Masonería


Tomado de (Alice A. Bailey – Astrología Esotérica –Tomo I – Item 104)

“En las primeras etapas de la evolución y en la Cruz Mutable, la consciencia está enteramente identifi-
cada con la vida en la materia y con la vida en la autoconsciencia, autopreservación y autoenriquecimiento”
Sigue un interludio, cuando la consciencia comienza a cambiar a consciencia de grupo y se identifica
con el alma y el propósito del alma. La experiencia del a Cruz Fija abarca este periodo.
Debemos notar aquí que la experiencia de las tres cruces tienen un significado masónico y pueden ser
ligadas a la logia Azul:

La Cruz Común Grado de Aprendiz


La Cruz Fija Grado de Compañero
La Cruz Cardinal Grado de Maestro

Mucha luz se derramará sobre la Masonería cuando sus implicaciones astrológicas sean estudiadas y
comprendidas. También será revelado mucho sobre la vida y el propósito individual sobre el destino de cier-
tos planetas (cuando en varios signos zodiacales) sea adecuadamente investigado, comprendido e interpreta-
do su significado simbólico.”

Las cruces del Zodiaco


Tomado de (Os Doze Trabalhos de Hércules – Obra de mi autoría ya publicada por partes en Retales).

La Cruz en un círculo es uno de los símbolos más anti-


guos, anterior en millares de años a la era cristiana. La Cruz
es formada en su origen por el intercambio entre los doce
signos del Zodiaco. En el Zodiaco, hay treinta y seis cruces,
pues cada signo está dividido en lo que se denomina tres
decanatos, que son conocidos como “las treinta y seis estre-
llas que se cruzan”. El Zodiaco acaba completo con los 360
grados, el cuadrado de 90 grados es ¼ del círculo, creando los cuatro puntos que son la cruz dentro del
círculo.

Hay todavía tres cruces principales que, en su simbología, representan los tres aspectos divinos: Espíri-
tu, Alma y Cuerpo.

La cruz Cardinal, formada por cuatro constelaciones.


Aries Creación o comienzo
Cáncer 1ª puerta hacia la existencia
Libra El equilibrio entre la vida y la forma
Capricornio La puerta hacia la vida espiritual

Esta es la Cruz del Espíritu o del Iniciado y es interesante fijarse en la palabra “cardinal”, que viene del
Latín y hace referencia a una puerta, concepto muy usado en el discipulado y que implica un periodo necesa-
rio para cruzar la puerta de la Iniciación.

La Cruz Fija, formada por otras cuatro constelaciones


Tauro Iluminación, Mente
Leo Individualidad, autoconciencia
Escorpio Liberación final de la Ilusión
Acuario Servidor de la Humanidad, derramando el agua viva de la purificación
Retales de masonería

Esta es la Cruz del Alma y de real interés porque es la cruz del discípulo Hércules. El personifica esos
cuatro signos y fue crucificado en la Cruz Fija. Esos cuatro signos son considerados en nuestra creencia cris-
tiana como los cuatro sagrados, y se ven representados en las cuatro criaturas del profeta Ezequiel. Esos cua-
tro tenían la cara de un hombre (Acuario), de un León (Leo), de un buey (Tauro) y de un Águila (Escorpio).
Aquila, el Águila, es astrológicamente intercambiable con Escorpio. Son nuevamente simbolizados en los
cuatro evangelistas y en las cuatro bestias de las Revelaciones. Esta Cruz es la cruz de todos los salvadores
del mundo, es la Cruz Cardinal y de la Divinidad.

La Cruz Común o Mutable, formada por las cuatro constelaciones que nos quedan
Géminis El intercambio entre lo superior y lo inferior.
Virgo La forma que nutre al Cristo niño.
Sagitario El aspirante, presentándose para lograr la meta
Piscis Muerte, consumación. El Salvador Mundial

Esta es la cruz de la vida de cada día, la cual sujeta a todos os hijos de los hombres. Es la cruz de la cru-
cificación diaria y de la dificultad, y simboliza el periodo de encarnación, de crecimiento y de desarrollo, por
medio de la forma y de su uso. En estas tres cruces está sintetizada la historia de Cristo Cósmico, Dios cruci-
ficado en la materia, de Hércules y de todos sus discípulos y del ser humano común. Ellas constituyen la
totalidad de los doce signos

Grados Simbólicos
Tomado de (Alice A. Bailey – Os raios e As Iniciaçoes – Tomo II – Item 418-9).

“Es llegada la hora, bajo la ley cíclica y en preparación para la Nueva Era, que masones de entendimien-
to espiritual realicen ciertos cambios. La presente coloración judaica de la Masoneria está completamente
ultrapasada y ha sido conservada por tiempo excesivo pues, hoy, ella no es ni judaica, ni cristiana y, en ver-
dad, no debe ser ni una no la otra”

Los grados de la Logia Azul son enteramente judaicos en su contenido escrito, y esto debe ser alterado.
Los grados superiores son predominantemente cristianos, sin embargo llenos de nombres y palabras judai-
cas. También esto debe tener fin.

Esa coloración judaica es hoy en día uno de los principales impedimentos hacia la plena manifestación
de la intención de la masonería y debe ser cambiada, preservando intactos los hechos, los detalles y estructu-
ra del simbolismo.

REAA – Rito Escocés Antiguo y Aceptado

El ritual Masónico
Tomado de (Um problema Mundial – Item 228)

“Los rituales físicos establecidos actualmente son (desde el ángulo de la Hierarquía) completamente ob-
soletos y carentes de toda importancia en lo concerniente a los discípulos y aspirantes avanzados.
Ellos solo son útiles a los pocos evolucionados, en los que el sentido del drama ha de ser desarrollado, y
que precisan de auxilios externos, proveyendo un ambiente que sirva de ayuda a los principiantes para man-
tener el tema y el objetivo de su trabajo a la vista. El único ritual que aún se mantiene con utilidad para la
familia humana como un todo – en especial para los avanzados – es el Ritual Masónico.
La razón para esto es que es una representación pictórica del proceso de la Creación, de la relación entre
Dios y el hombre, del Camino de Retorno y también de aquellas grandes iniciaciones, por medio de la cuales
el iniciado liberado entra en la Cámara del Consejo del Altísimo”
Retales de masonería

Venido de la Nueva Era


Tomado de (Os Raios e As Iniciações – Tomo II –Item 533-4)

“El Trabajo Masónico es una antigua y loable tentativa de preservar de alguna manera la verdad espiri-
tual sobre la iniciación. A pesar de la distorsión, de alguna pérdida de los Marcos Ancestrales y de una de-
plorable cristalización, la verdad está allí y, en una fecha más lejana (en la parte inicial del próximo siglo) un
grupo de masones iluminados arreglarán los rituales y adaptarán las formas actuales ysus fórmulas de modo
que las posibilidades espirituales, simbólicamente indicadas, emerjan con mayor claridad y profunda poten-
cia espiritual.
La nueva forma que adoptará la Masonería en la Nueva Era se apoyará necesariamente en la fundación
de una Cristiandad interpreta de nuevo e iluminada, sin ninguna relación con la Teología, y universal en su
naturaleza. Su forma actual, apoyada como está en los fundamentos judaicos que tienen ya casi cinco mil
años, precisa desaparecer. Esto tiene que acontecer no por ser judaica, sino porque es viejo y reaccionario y
no siguió ningún paso evolutivo del Sol a través del Zodiaco.

Ese paso simboliza la evolución humana y así como el pecado de los hijos de Israel en el desierto fue el
hecho de haber regresado a unas dispensas y rituales religiosos ya pasados y acabados ( la religión en el
tiempo de Taurus, el Toro, simbolizado en la adoración del becerro de oro), también hoy la moderna Maso-
nería tiende a hacer lo mismo; los antiguos usos y formar consistentes y antes correctos en lo judaico están
ahora obsoletos y deben ser abandonados.

Es igualmente cierto que la raza judía al rechazar el Cristo como Mesías, permaneció, metafórica y prác-
ticamente, en el signo de Aries, el Cordero, o el Carnero Expiatorio; ellos aún precisan pasar, hablando me-
tafóricamente, al signo de Piscis, y reconocer su Mesías cuando El regrese de nuevo en el signo de Acuario.
Caso no lo hagan estarán repitiendo su antiguo pecado de no responder al proceso evolutivo.

Consideremos ahora lo que significa el proceso iniciático para el discípulos a medida que busca llevar la
vida dual que ello exige. Ustedes notarán que llamo de proceso, en contraposición a la definición teosófica
que lo considera como el culmen ceremonioso de un periodo de entrenamiento. El proceso iniciático es, en
realidad, el resultado de la actividad de tres energías:

1. La energía generada por el discípulo a medida que busca servir a la humanidad;


2. La energía que se pone a disposición de discípulo cuando va consiguiendo construir el antahkarana 1;
3. La energía del Ashram 2 Hierárquico hacia donde están siendo “absorbido” o integrado

Simbolismo de los colores

En el REAA – Rito Escocés Antiguo y Aceptado – el simbolismo de los colores tiene una relevancia
muy importante tanto en las decoraciones como en los grados y símbolos. Sin estudiar el simbolismo el
maestro masón no podrá comprender su significado en las fajas, mandiles y collares multicolores, princi-
palmente, en los altos cuerpos. J. Boucher afirma que el escocismo se divide, según los colores, en cinco
grupos

Azul Logia Simbólica


Verde Loja de Perfección
Roja Capítulo Rosa-Cruz
Negra Consejo Kadosch
Blanca Supremo Consejo

El AZUL de las logias simbólicas es el color del cielo y de la toleración que debe caracterizar el deseo
de excelso y condicionar la actitud de los Masones en los tres primeros grados. Es el color del AIRE, como
elemento.
Retales de masonería

El VERDE simboliza la transición, siendo este color atribuido al “Astral” de los ocultistas. Es también
el color del elemento AGUA

El ROJO de los capítulos Rosa-Cruz es el color del sacrificio y del ardor que debe animar a los Rosa-
crucez. Es el color del elemento FUEGO

El NEGRO de los Consejos Kadosch es el color del luto y de la tristeza que atormenta al Iniciado cuan-
do cree que su deseo de excelsitud, su sacrificio y tu ardor han sido vanos. Es el color del elemento TIERRA

El BLANCO de los Supremos Consejos simboliza la paz y la serenidad del Iniciado que alcanzó la ple-
nitud de la Iniciación, cuando ha desarrollado en si mismo la espiritualidad pura y libre de todo sentimenta-
lismo.

Próximo número: Los Trabajos Masónicos – para libre pensadores (3 de 4) – Masonerías Verde y Roja

Notas
1
El término en idioma sánscrito antarkarana (‘órgano interno’, siendo antár: ‘interno’, y karaṇa: ‘causa’) representa al cora-
zón, que los hinduistas creían que era el sitio donde se encontraba el alma (la conciencia), la mente y la inteligencia.Según el reli-
gioso hinduista Shankar Acharia (788-820) significaba ‘entendimiento’.
Según la teosofía, el antarkarana puede representar un puente entre el ser inferior (manas inferior) y el ser superior (manas
superior).[cita requerida] Ambos formarían parte del manas (o ser supremo).2 El ser superior y el ser inferior son distintos estados
de consciencia del ser humano
2
Un Ashram, en el hinduismo, es un lugar de meditación y enseñanza hinduista, tanto religiosa como cultural, en el que los
alumnos conviven bajo el mismo techo que sus maestros. En este contexto puede referirse a la ascensión masónica hacia el lugar
de los maestros y la unión a todos ellos para enseñar a los que empiezan.
Por el Venerable Hermano Enrique Ivo Pino Ramos
Venerable Maestro de la Respetable Logia Simbólica HONOR Y LEALTAD N° 200
Gran Logia del Perú

http://www.logiahonorylealtad.blogspot.com.es/
Retales de masonería

L as columnas a la entrada del Templo “J:.” y “B:.” se encuentran


en la tradición iniciática de la Masonería desde la más remota
antigüedad. Es uno de los conjuntos simbólicos más distintivos
de la Orden.

Las diversas ceremonias masónicas las realizamos colocándonos


entre columnas y los actos más solemnes de todo ceremonial se
consagran entre Columnas.

Desde el punto de vista simbólico, las Columnas J:.y B:. marcan el


acceso al Centro de la logia, al Altar, al Eje Universal, constituyendo
verdaderas puertas de acceso al lugar más Sagrado del Templo. Su
relevante posición la manifiesta el hecho de ser el límite desde el cual,
al entrar en el Universo (Templo) y terminar nuestra marcha gradual
hasta encontrarnos al pie de ellas, podemos Saludar al Sol (Venerable
Maestro) a través del Eje del mundo (Ara).

Se dice también que las dos Columnas son Solsticiales, porque en su conjunto simbolizan las Puertas de
los Solsticios de Verano e Invierno respectivamente; los límites dentro de los cuales transita el Sol por la
Bóveda Celeste en un movimiento pendular sin fin, lo más lejos al norte y lo más lejos al sur posible en su
viaje eterno de Oriente a Occidente,

En la arquitectura sagrada de la antigüedad, dentro de los ritos de culto solar, las columnas siempre han
representado los solsticios, extremos celestes por los que viaja el Sol (Venerable Maestro) de manera
oscilatoria, de una puerta a otra.

En tal sentido, encontrarse entre las columnas es arquetipo de estar en el justo medio, en equilibrio
integral.

En bibliografía histórica antigua se encuentra que Salomón copió las Columnas “B:.” y “J:.” del templo
de Biblos, donde los fenicios reverenciaban a sus dioses, totalmente identificados con el culto solar. Los
fenicios levantaron un templo con alegorías naturalistas, cuya manifestación simbólica más destacada eran
dos obeliscos que se encontraban a la entrada de su templo, en posición semejante al que se construyó
después Salomón.

La leyenda cuenta también que para construir el Templo de Salomón, fueron estos mismos fenicios de
Tiro, Sidón y Líbano quienes proveyeron los materiales y en especial la mano de obra, su experiencia
artesanal y alegorías simbólicas dirigidas al culto solar. En tal caso, cabría preguntarse: ¿y los fenicios de
quién lo copiaron? Tal vez no terminaríamos la retrospección, pues ésta no sólo seria horizontal, en el
sentido cronológico, sino también vertical en razón de todas las culturas que las han empleado en su
iconografía hermética, dado que el símbolo representa verdades propias a todo ser humano,
independientemente de su tiempo, lugar y civilización.

A la sombra de esta idea, lo que se denomina la “Religión Primordial” tal vez no sea otra cosa que un
símbolo en sí misma, una representación de esa reflexión que los seres humanos de todos los tiempos y
todos los lugares se han hecho respecto de su doble realidad, trascendente y objetiva, de esas dos columnas
que le señalan desde el inicio de los tiempos la clave para acceder al conocimiento y asunción de su ser
fundamental.

Nos dice la Biblia las dimensiones y características de las columnas del Templo de Salomón, así como
el hecho de que este Rey bautizó a la de la izquierda "B:.” y a la de la derecha "J:.”.
Retales de masonería

En cuanto a sus características, la Biblia cuenta que estas Columnas fueron fundidas en bronce; y que
sus dimensiones eran de 18 codos de zócalo y fuste; su decorado capitel de 5 codos de altura y su
circunferencia de 12 codos. Convertido todo al sistema métrico decimal nos daría una altura total de 10.35
metros y una circunferencia de 5.4 mts. lo que resultaría un volumen de casi 55.9 metros cúbicos de bronce
fundido con un peso aproximado de 230 Toneladas. Su altura total de 23 codos, era menor que la del templo,
que tenia 40 codos, es decir, 88.8 mts., mientras que el espacio donde se alojaba el Santo Sanctorum media
solamente 20x20x20 codos u 8,000 codos cúbicos, lo que estructuralmente desde el punto de vista profano
sería un estorbo.

Por supuesto que estas medidas, formas,


composición, etc. son simbólicas. Debemos recordar
que en la Biblia (y en general en la liturgia cristiana)
se mezclan acontecimientos históricos con mitos,
leyendas, símbolos, parábolas, metáforas, etc., por lo
que su lectura meramente "Histórica" resulta poco útil.
En tal virtud, la interpretación filosófica, esotérica,
numerológica, etc. de estas Columnas al igual que
muchas otras cosas en la Biblia, debe hacerse de
manera seria y profunda, por lo que se requiere
estudiarlas con mayor aplicación y acuciosidad.

A diferencia de las 12 Columnas Zodiacales, las columnas “J:.” y “B:.” no tienen como propósito
soportar una construcción. Reproducimos aquí lo escrito por Jules Boucher en “La Simbólica de los
Números” :

“Dos pilares colocados lado a lado forman una Puerta llamada `Puerta de la Vida', `Puerta
de los Cielos' o `Portal de la Eternidad'. Los dos Pilares son dispuestos comúnmente en ambos
lados de la puerta de entrada a los lugares sagrados. También el modelo binario formado por
los `dos Pilares' es frecuentemente un símbolo correlativo de la `Puerta'. La imagen de los dos
pilares se inserta en un ámbito de carácter general que comporta a los Gemelos, el Doble León,
los dos Horizontes. Al respecto, C. G. Jung dice: La doble imagen... refuerza al multiplicarla el
valor simbólico de la imagen”.

¿Y cuál era el estilo de arquitectura de estas dos columnas? Revisando el simbolismo del modelo
gemelar de las columnas no puede estar ligado a ningún estilo arquitectónico en particular.

Un dibujo antiguo de una logia como es el de Villaume, se inspira en el estilo Corintio, pero eso no
implica norma alguna al respecto. También existen estudios que demuestran que el estilo corintio no existía
en la época donde fue “construido” el Templo de Salomón, por lo tanto es de suponer que realmente fueron
del estilo “salomónico”.

Al margen de esta afirmación, lo más valioso es dedicarnos a la reflexión sobre el significado de este
conjunto simbólico. En su obra “La Vía Simbólica”, Raúl Berteaux comenta los números que caracterizan la
estructura del Templo de Salomón: “Las dos Columnas colocadas al exterior del Templo, a uno y otro lado
de la Puerta de entrada, parecen tener, de origen, una connotación astronómica. En la Logia Masónica, las
dos Columnas se encuentran en el Interior; nos parece vano buscar una explicación que pueda justificar
esta trasferencia... Retengamos simplemente que dos Columnas Idénticas que forman un modelo binario de
tipo gemelar se encuentran dentro de la Logia”.

También hay afirmaciones que debería incluirse el simbolismo de los colores, la columna “J” es o
debería ser roja y la “B” Blanca. Otros más comentan que de acuerdo al material de que las constituye, una
Retales de masonería

debería ser de Bronce para ser resistente al Agua y otra de Mármol, para soportar el Fuego. Pero estas
referencias no tienen sustento documentario.

A manera de conclusión sobre la doble naturaleza de la masonería: por un lado, como organización
iniciática (aspecto esotérico) y por otro, como organización civil de carácter humanista, liberal, progresista,
laica, promotora del desarrollo integral de la sociedad, etc. (aspecto exotérico); dualidad simbolizada
básicamente en las dos Columnas “B:.” y “J:.”.

Desde el punto de vista exotérico, cabe decir que no solo la Masonería ha hecho cambiar a la sociedad,
la realidad social también ha transformado a la Orden. Como ejemplo, tenemos el Liberalismo, la Ilustración
y la Enciclopedia, de fines del siglo XVIII; y en general de las diferentes expresiones sociales y mediáticas
durante los siglos XIX y XX, todas las cuales modificaron directa o indirectamente la estructura y
organización exotérica de la Masonería, reflejadas tanto en la creación, como en la actualización y extinción
de Ritos, Logias y Obediencias.

Si queremos conocer y practicar la masonería SOLO por sus efectos externos, es decir por la realización
de sus objetivos proyectados hacia la sociedad, ¿no estaremos solo viendo su simple reflejo y convirtiéndola
acaso en una de las organizaciones mencionadas?

Es indudable que el mundo, de acuerdo a la tendencia de este nuevo siglo, pero particularmente a partir
de los años 50 del siglo pasado, se va materializando cada vez más, lo cuantitativo a lo cualitativo, y este
rasgo va incrustándose cada vez con mayor profundidad no sólo en los aspectos científico y técnico, sino
también en lo social. La masonería en lo exotérico no está excluida de este fenómeno, pero no por eso debe
ni puede perder valor su aspecto iniciático y esotérico.

La adaptabilidad social en lo exotérico de la Orden es una muestra clara del trabajo masónico que
asimila la Fuerza de la Realidad (Columna “B:.”), pasándola por el filtro de la Belleza de la Reflexión
Interior (estabilidad, Columna “J:.”), convirtiéndose entonces en Sabiduría.

Esas dos Columnas son las que sostienen su “Templo”, es decir, fundamentan y sostienen tanto lo
sagrado de su esencia como lo eficaz de su acción social. Si le damos más peso a una que a la otra, o lo que
sería peor, si ignoramos alguna de las dos, el “Templo” se vendría abajo: convertiríamos a la Orden ya sea
en una simple organización social, de las que sobran, particularmente en nuestros días, o acaso, en una secta
seudo mística o una fraternidad de escuela.

Como masones, tenemos el compromiso de mantenernos siempre entre las dos Columnas. Es bajo esta
pauta de equilibrio, de nuestra ubicación “entre Columnas”, que debemos analizar nuestra realidad objetiva
y trascendente al interior de nosotros mismos, de nuestras logias, de nuestras obediencias. Pero ante todo
hagámoslo con actitud de Iniciados, de forma abierta, sí, pero serena, reflexiva y constructiva.
Reflexionemos sobre las grandes enseñanzas de este conjunto simbólico para abordar nuestra realidad de la
manera más fecunda y creadora posible. Solo así la masonería estará en posición de reencontrar su
originalidad perenne, su Fuerza y su Estabilidad para transformar al mundo.
Extracto del artículo “aparecido en el número 136 de la revista Points de Vue Iniciatiques.

Por Jean-François Pluviaud - Gran Logia de Francia.

Nacido en 1930 , Jean -François Pluviaud , ahora retirado , fue decorador. Masón de la Gran Logia de
Francia durante 30 años, es también el editor adjunto de la revista “Points de vue Initiatiques“ en el que ha
publicado numerosos artículos. Es también autor de varaios libros masónicos, entre ellos, “Discurso del
método masónico”
Retales de masonería

E stoy leyendo, cómodamente sentado en mi sillón; mi hijo, sin dejar de acariciar al gato, que está
hecho un ovillo sobre sus rodillas, mira distraídamente una emisión de televisión que no parece
entusiasmarle; la atmósfera de esta tarde de domingo primaveral es suave, algo somnolienta. Sin
apartar los ojos de la pantalla, me pregunta casi distraídamente, como si pensara en otra cosa:

– Oye, papá, ¿qué es la Francmasonería?

Sorprendido y un poco intrigado, espero unos segundos, antes de responder.

– ¿Por qué me preguntas eso?

Sin dejar de mirar la pantalla, me dice:

– ¡No sé, son los compañeros, en la escuela!


– ¿Los compañeros?
– Sí, el profe nos estuvo hablando de eso y hemos estado hablando en el recreo.
– ¿Qué habéis dicho?
– No lo he entendido muy bien, algunos decían que era una secta, otros que era una sociedad secreta que
hacía chanchullos con la gente que formaba parte de ella.
– Pero tú sabes que yo soy francmasón
– Sí, se lo he dicho a mis compañeros. Les he dicho que no era verdad, que tú no hacías negocios sucios,
pero lo de las sectas no he sabido explicarlo bien. Di, papá, ¿es o no es una secta?
– No, cariño, no es una secta; pero primero, ¿qué es una secta para ti?
– Una sociedad en la que la gente está prisionera y se suicida con sus niños.
– ¿Qué historia es esa?
– Lo he leído en el escaparate del quiosco de periódicos.
– No es exactamente eso, pero si sirve para tranquilizarte, te diré que yo no soy prisionero de nada;
puedo dejar la Masonería en cualquier momento, si lo deseo, y, por otro lado, no he tenido nunca intención
de suicidarme con toda mi familia, os quiero demasiado. Si quieres, un día, más adelante, te explicaré lo que
es una secta; de momento prefiero hablarte de la Masonería, para que entiendas mejor de qué se trata. Me
gustaría también, ya que estamos, que me escucharas en lugar de mirar la tele.
– Pero si te escucho…

Sin embargo, no deja de mirar la televisión; entiendo que es, quizá, una forma de pudor: por un lado le
interesa mucho y por otro siente que es un asunto profundo, muy importante para mí y que le da un poco de
miedo. La seguridad de su corta edad choca a veces con misterios que le perturban más de lo que él querría,
lo que explica su aire vagamente remiso, fanfarrón a veces; es su manera de afrontar los problemas, un poco
de refilón.

Con el pretexto de haber visto un pájaro en la terraza, el gato se ha eclipsado con presteza para ir a
rondar, dejándonos solos. Decido respetar la actitud de Julián, sin dejar de observarle a hurtadillas. Parece
esperar que yo hable.

– Para empezar, has de saber que la Masonería es un compromiso que algunos hombres y algunas
mujeres adquieren consigo mismos.
– ¿Como los que se casan?
– Sí y no; cuando uno se casa se trata de un compromiso mutuo y recíproco. La Masonería es un
compromiso solitario, pero ante múltiples testigos.
– No lo entiendo.
– Uno se compromete consigo mismo, pero se toma a los otros como testigos.
– ¿A qué os comprometéis?
Retales de masonería

– ¡A hacernos francmasones!

Cuando no entiende algo, mi hijo hace una especie de mueca, abriendo los ojos como platos y apretando
los labios con las comisuras hacia abajo. Es lo que yo llamo su cara de mochuelo.

Pienso que hay que volver a empezar desde el principio, de manera más clara y sobre todo más
ordenada, si no, corro el riesgo de que no lo comprenda.

– Cuando naciste, tú no te acuerdas, pero no sólo eras débil y frágil; no sabías nada de la vida y eras un
animalito. No sabías hablar, ni leer, ni escribir. Después, con los meses y los años que iban pasando y
porque así es la naturaleza, creciste y te desarrollaste para hacerte el muchachito que eres ahora. Pero si tus
padres no te hubieran enseñado no sabrías hablar y si no hubieras ido a la escuela no sabrías ni leer ni
escribir. En una palabra, si no se te hubiera criado y educado seguirías siendo un animalito. Sin embargo, lo
que has llegado a ser lo llevabas en ti al nacer; sólo hacía falta desarrollarlo.
– Lo comprendo, pero los francmasones son adultos, padres, ya saben leer y escribir y todo lo demás;
entonces, ¿qué es lo que necesitan aprender?
– Muchas cosas, te lo voy a explicar.

Continúo muy tranquilamente en un tono que intenta ser natural, aunque algo profesoral, sin embargo.

– Lo que tú has aprendido de mamá y de mí y lo que tus profesores te han enseñado en la escuela forma
parte del saber que te servirá para vivir tu vida, tener un trabajo y criar a tus hijos, a tu vez. Pero existe otra
cosa, algo que no puedes aprender, sino que tienes que descubrirlo.
– ¿Dónde?
– ¡En ti!
– No lo entiendo.
– Sé que no es muy fácil, pero sólo podrás hacerte una idea sobre la Masonería a partir de ahí. Nosotros,
los masones, pensamos, aunque no somos los únicos, que todos los humanos llevan consigo una parte
invisible que sería un poco como su doble. A esa parte la llamamos el espíritu y es la que nos diferencia de
los animales.
– Es la inteligencia.
– Para algunas cosas quizás, pero es mucho más que eso. Vamos a poner un ejemplo; hay cosas que tú
sabes, o que adivinas, sin haberlas aprendido.
– ¿Qué, por ejemplo?
– Lo que sientes cuando estás contento o no, los sentimientos que tienes hacia tus padres, hacia tus
compañeros o tus profesores. Todas esas cosas que no analizas bien pero que a veces sientes muy
fuertemente.
– Sí, es verdad, a veces también tengo miedo, incluso de día, sin saber por qué.
– Así que existe una parte de ti, bien real, pero que te cuesta definir y sobre todo imaginártela. Pues
bien, es lo mismo para el espíritu; puede decirse que es todo lo que constituye ese mundo bien real, pero
inaccesible, que sólo te pertenece a ti. Me escucha con mucha atención, con el ceño un poco fruncido y los
ojos brillantes por el esfuerzo que está haciendo.
– Esa parte del espíritu que tú posees, que hace que puedas decidir por ti mismo y tener conciencia de
tus sentimientos, es la que, por ejemplo, te diferencia de Pussy, tu gato. Él es un animal que obedece a su
instinto y tú eres un ser humano, que también obedece a su instinto, claro, pero también y en primer lugar a
su pensamiento. Un pensamiento que le permite analizar y escoger entre varios comportamientos posibles.

Sonríe con algo de malicia y me dice:

– ¡Como cuando prefiero ir a jugar al fútbol, en lugar de ir a la escuela!


– Es un poco eso, creo que lo has entendido, pero te aconsejo que evites el asunto del fútbol, no sea que
me enfade, si sabes a lo que me refiero…
Retales de masonería

Agacha un poco el morro sin hacerse demasiado el listo, a causa de una regañina reciente. Prosigo:

– Así que dispones de una forma de autonomía de decisión, pero para usarla debes de obedecer ciertas
reglas, como en el fútbol: hay faltas que no puedes cometer, si no, el árbitro te sanciona.
– ¿Qué árbitro?
– El árbitro de tu vida eres tú, es tu conciencia. Ella es la que te dicta las reglas, los principios que debes
respetar.
– Mi conciencia es como mi pensamiento, ¿no?
– El pensamiento es lo mental, el funcionamiento de tu cerebro; la conciencia, si bien forma parte de lo
mental, es mucho más, porque es ella la que te dice si lo que haces está bien o mal; es una especie de juez y
al mismo tiempo un instrumento de medida.

Aquí parece perdido. Ha adoptado su aire de “mochuelo”; tengo miedo de que no lo entienda. Voy a
intentar arreglármelas de otro modo. Es él el que habla primero:

– Si lo he entendido bien, soy yo el que tengo que juzgar, pero ¿cómo puedo saber lo que tengo que
hacer? ¿Cómo puedo aprenderlo?
– Precisamente, es el trabajo de cada hombre: descubrir e integrar los valores que le permitirán construir
su conciencia. Lo aprenderás a lo largo de toda tu vida, porque te vas perfeccionando. En el campo del
espíritu, como en la escuela, eres capaz de progresar.
– ¿Qué clase de progreso puedo hacer?
– A tu edad, hay infinidad de cosas posibles, ya sabes, tu vida está abierta. En función de tu trabajo,
puedes aprender inglés, chino, latín (si estudias un poco más en la escuela), puedes aprender a pilotar un
avión y muchas cosas más aún.
– ¿Una nave espacial?
– Sí, ¿por qué no? ¡Y también puedes ser un buen mecánico, piloto de carreras o un gran cirujano! Así
que, como ves, los humanos poseen esa parte inestimable que hace que sean perfectibles. Partiendo de esa
base se dice que el hombre puede progresar en el ámbito del espíritu.
– O sea, que puede crecer. Pero yo también crezco cada año, sin darme cuenta, y mi hermano pequeño
también; no hay que trabajar para eso, basta con esperar.
– Eso es verdad para todos los animales, pero tú no eres un animal; tú posees un espíritu, tu conciencia.
Pero tu conciencia, si bien existe al nacer tú, sólo vive en forma de una semillita; si tú no la haces eclosionar,
si no la cultivas, se queda intacta y se muere.
– ¿Es lo que tú haces en Masonería?
– Sí, lo intento construyéndome una conciencia de ser un hombre.
– ¿Por qué? ¿Todos los hombres no son hombres?
– En el terreno del espíritu, no, desde luego.
– ¡Ah, ya!
– Para ser un hombre no es suficiente con comer, beber, casarse y tener niños; eso la mayoría de los
hombres lo hacen. No basta con ser grande y fuerte, conducir un coche y jugar al fútbol; para ser un hombre
hay que saber qué hombre quiere uno ser, por qué quiere uno serlo y cómo puede uno serlo. – Yo lo sé, yo
quiero ser médico del mundo.
– ¡Está muy bien! Pero para ser médico no basta con aprender medicina, hay que creer en un ideal.
– ¡Es para cuidar a la gente pobre por todo el mundo y en África también!
– Muy bien, ese deseo que tienes es generosidad. ¿De dónde te viene esa generosidad? De tu corazón,
claro, pero no es el corazón que está en tu pecho, es un sentimiento que viene de tu espíritu, de tu parte
espiritual. Esta parte es el lugar donde se asientan todos los bellos y nobles sentimientos que notas aparte,
representa el hombre completo que tienes que llegar a ser, un hombre evolucionado acorde consigo mismo.
– ¿Qué es un hombre completo?
– Es un hombre que ha conseguido desarrollar su parte espiritual de manera que venga a completar y
dirigir su parte material.
Retales de masonería

– ¡No es fácil de hacer!


– No, no es fácil, hay que trabajar mucho.
– ¿Cómo?
– Intentando realizarse conforme a un modelo que uno haya escogido. Si quieres ser jugador de fútbol,
por ejemplo, es para parecerte a Zidane, tu modelo. Para poder progresar en la vida espiritual necesitas
también un modelo.
– ¿Tú tienes un modelo?
– ¡Claro! Cuando tenía tu edad, hace mucho tiempo, mi modelo era Pelé; hoy que he crecido, sería más
bien un hombre libre, capaz de escoger y de respetar sus opiniones y las de los demás, un hombre capaz de
transmitir sus valores con el ejemplo.
– ¿El padre Pierre?
– Sí, por ejemplo; alguien cuyos actos son conformes a sus palabras.
– Si te entiendo bien, tú quieres ser un Francmasón, ¡vaya!

A veces me siento orgulloso y al mismo tiempo sorprendido por los atajos que es capaz de encontrar ;
los niños aún poseen en ocasiones esa gracia luminosa de la inteligencia intuitiva.

– Oye, papa, ¿puedo tomarme una coca cola?

Siempre es así: al cabo de un momento de atención necesita moverse y romper la tensión mental; es
todavía demasiado joven para permanecer concentrado demasiado tiempo. Anda un momento por la cocina
antes de volver a sentarse, en otro sillón. El gato, alertado por la apertura de la puerta del frigorífico, ha
vuelto y se acurruca sobre sus rodillas.

– Perdona, papá, ya puedes seguir; te escucho.

Lo ha dicho un poco ceremoniosamente, para hacer el payaso. Le respondo en el mismo tono:

– Gracias, verdaderamente eres muy amable. Así que continúo. – Sí, quiero ser Francmasón, como tú
dices; es mi ideal.
– Ya lo sé, lo había adivinado; te oigo a veces hablar con tus amigos cuando vienen a casa. Pero ¿qué
hacéis en esas reuniones vuestras de las que habláis?
– Hablamos, reflexionamos, intercambiamos ideas, buscamos juntos cuáles son los medios que cada uno
ha de poner en práctica para progresar individualmente. Porque has de saber que esa parte del espíritu de la
que te he hablado, si bien existe en cada hombre, sólo se encuentra en un estado embrionario, un poco como
si hubiese sido ahogada; hay que redescubrirla y hacerla crecer y cuidarla diariamente para que no se
marchite. Nuestras reuniones nos ayudan y nos permiten realizar ese trabajo que se obra en nosotros
mismos.
– He comprendido un poco lo que es el progreso espiritual del que hablas, pero, ¿por qué hacéis eso?
Puesto que es personal, como me dices, ¿tienes que ir a esas reuniones?
– Sí, necesito a los demás y la Masonería me propone un método de trabajo, y, sobre todo, un ideal que
me va perfectamente.
– ¿Cuál?
– El método me propone recorrer treinta y tres etapas, durante las cuales aprenderé a descubrir mi parte
espiritual y después a construirme como ser espiritual.
– ¡Es como en la escuela, que cambias de clase!
– No, en la escuela aprendes, aquí voy descubriendo. A lo largo de los diferentes grados se estudia
siempre y únicamente sobre uno mismo, en cuanto ser a la vez humano y espiritual. Cada grado no es sino
un punto de vista, una iluminación nueva que se me propone, diciéndome: “¿crees haberlo entendido?, ¿y si
te cambio de lugar, si modifico el ángulo, sigues viendo lo mismo? No, evidentemente, y sin embargo se
trata del mismo objeto”. Así, lo veo poco a poco; cambiando la mirada, lo veo en su totalidad, en su
objetividad.
Retales de masonería

Se queda pensando un rato; estoy un poco preocupado por el largo silencio que se produce. Sólo está
pensando, su pregunta me lo demuestra:

– Pero, ¿por qué hacéis todo eso?


– Nosotros a eso lo llamamos iniciarnos; es para renacer y crecer en nuestra dimensión espiritual, pero
no es por gusto o por vanidad; lo hacemos para estar preparados para combatir en el mundo, para hacer
triunfar el ideal de la Masonería.
– ¿Qué ideal?
– ¡Hacer progresar a la Humanidad!
– Entonces ¿hacéis política?
– No, en absoluto; claro que cada uno tiene derecho a tener sus ideas. Pero el progreso para el que
trabajamos es un progreso moral y espiritual. Nosotros deseamos que todos los hombres puedan llegar a un
nivel de conciencia suficiente para tomar las riendas de su destino individual.
– Los compañeros han dicho que había muchas clases de francmasonerías, ¿cuál es la tuya?
– Es la Gran Logia de Francia.
– !!!
– Hay sólo una Francmasonería, pero hay diferentes familias. Cuando vas a casa de tus primos, su piso
no es como el nuestro y no siempre hablan de lo mismo que nosotros en casa, pero somos de la misma
familia. Pues es igual; nosotros también tenemos primos, los llamamos obediencias.
– ¿Cómo os diferenciáis?
– Nosotros, somos una sociedad tradicional; eso quiere decir que tenemos una Tradición que se remonta
a la noche de los tiempos.
– ¿Desde los hombres de las cavernas?
– ¡No, pero muy antigua de todos modos! Nuestra tradición expresa el conjunto de valores en los que
creemos y es ella la que asienta y justifica nuestros comportamientos, para los cuales nos da razones.
Además, trabajamos sobre todo a la gloria del Gran Arquitecto del Universo; es una actitud que nos
caracteriza.
– ¿Qué es el Gran Arquitecto?
– Es un Principio que representa el poder del espíritu y su primacía sobre la materia. Nosotros decimos
que es un principio creador, el del universo.
– ¿Como Dios?
– No del todo; es y sigue siendo un Principio y cada cual es libre de imaginárselo como quiera. Nosotros
no le dirigimos nunca ninguna oración y él no interviene en nuestras vidas; es un símbolo, el símbolo de la
vida espiritual de la que te hablaba antes; por esa razón no hablamos nunca de religión en nuestras
reuniones.
– ¿Qué es el progreso de la humanidad?, ya no me acuerdo de lo que me has dicho.
– Me agradaría que estuvieses un poco más atento, ¿sabes?

He sido algo impetuoso… Molesto, baja la cabeza. Continúo.

– Nosotros, en la Gran Logia, pensamos que a la mayor parte de los hombres lo que les gobierna es su
parte material, su parte animal, su instinto, si prefieres. Cada día en la televisión ves y oyes que sólo se habla
de guerras y matanzas. Nosotros pensamos que la única manera de cambiar eso, lo que sería, reconócelo, un
gran progreso para la humanidad, es cambiar a los hombres. Si los hombres son capaces de cambiar,
cambiará la sociedad, y no al contrario.
– ¿Cómo queréis hacerlo?
– Para ello sólo existe un método: cambiarnos nosotros mismos, primero y antes que todo, iniciándonos.
Por eso decimos que somos una sociedad iniciática… no hagas como si no entendieses, ya te he dicho a qué
llamamos la iniciación, ¿te acuerdas?
– Sí, sí, el progreso personal. Pero no podéis convencer a todos los hombres, ¡hay demasiados!
– Desengáñate, tenemos un arma temible, la más fuerte de todas.
Retales de masonería

– ¿Láser, como en la guerra de las galaxias?


– No seas tonto, nuestra arma absoluta, pero también nuestra única arma, es el ejemplo.
– ¿Qué ejemplo?
– El que debemos dar, diciendo bien a las claras cuáles son nuestros principios, los valores que
constituyen nuestra conciencia, y viviendo según esos principios, siendo uno siempre verdadero y haciendo
lo que dice.
– Entonces ¿todos los francmasones, todos esos hombres y mujeres, trabajan juntos por el progreso de la
humanidad?
– Sí, incluso si no trabajan siempre juntos, trabajan todos al mismo tiempo.
– ¿Ah, sí?
– Sí, hay Grandes Logias, por ejemplo, que son exclusivamente reservada a los hombres, pero otras
grandes obediencias lo están para las mujeres y también hay otras que son mixtas. Como ves, todos,
hombres y mujeres, pueden trabajar por el mismo ideal.
– Papá, papá, perdona, pero es la hora de la serie.

Comprendo que es preferible dejarlo aquí por hoy. El gato lo ha entendido perfectamente y espera, ya
sentado y bien acomodado, ante el aparato de televisión. Me reservo el derecho a continuar esta
conversación más tarde.

Pero no nos alejemos demasiado del tema. Volvamos un momento a la esclavitud. La peor esclavitud,
dijo alguien, es la del esclavo que no se da cuenta de que es un esclavo.
Por el V.·.H.·. Julio Villareal
Respetable, Ilustre y firme Logia Chiriqui N° 10 - Panamá
Retales de masonería

L a Conciencia de nuestra Alma nos enseña y obliga ser indulgentes, pues vivimos con seres frágiles e
imperfectos iguales que nosotros.

La palabra indulgencia proviene del Latín indulgentĭ, y se define como:

1. Remisión ante Dios de la pena temporal correspondiente a los pecados ya perdonados, que se ob-
tiene por mediación de la Iglesia.
2. Perdón que concede una autoridad de la Iglesia a las penas por los pecados cometidos.
3. Tendencia a juzgar con benevolencia y castigar sin demasiado rigor: el juez lo condenó con in-
dulgencia por ser su primer delito. clemencia.
4. Facilidad en ser tolerantes y perdonar o disimular las culpas o en conceder gracias.
5. Es una cualidad personal que puntualiza el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás
aunque sean diferentes o contrarias a las propias. Es ser comprensivo, respetuoso y considerado a
los demás. Es ser condescendiente, y permisivo con alguien a causa de las circunstancias que
medien, no impedir que haga lo que este desee, es aceptar y admitir la diferencia o la diversidad.
Es una cualidad necesaria al ser humano que vive en sociedad y que debe para ello saber estable-
cer buenas relaciones con sus semejantes.

El hombre no nace tolerante ni indulgente, y su conducta natural es que todo sea para sí, que todos estén
de acuerdo con él, por lo que es indispensable que el proceso educativo empiece desde bien temprano su
acción socializadora, es por esto que se hace necesario educar la tolerancia e indulgencia en el niño desde la
más temprana edad, para que acepte los criterios de los demás, y pueda ponerse de acuerdo con sus compa-
ñeros en el juego y en las actividades, esto los prepara para su buena integración a un grupo tanto en estas
edades como en las futuras de modo que los niños aprendan a convivir en paz y aceptar la diferencia y la
diversidad.

La comprensión inicia en la percepción, y los hombres corremos precipitadamente por la vida sin perci-
bir los detalles de nuestro entorno y menos de nosotros mismos, olvidamos que las cosas grandes se forman
de cosas pequeñas, como la suma de pinceladas y colores forman un paisaje, esas pequeñas cosas son las que
dejamos de percibir; la sensibilidad física, emocional y espiri-
tual, debe cultivarse para su desarrollo.

Uno de los valores más importantes en la consecución de


una cultura de paz es precisamente la tolerancia, que implica
la aceptación de los otros criterios, las otras personas, locali-
dades, regiones o países, y no puede haber paz si no existe una
atmósfera de indulgencia en las relaciones sociales.

La afabilidad y la indulgencia verdadera son frutos raros


de la reflexión, de la experiencia y de la razón y el Gran Ar-
quitecto del Universo ama a los que dominan sus pasiones, a
los indulgentes y a los que practican la caridad.

La indulgencia no se obtiene sino se otorga, pues la misma es una cualidad tan valiosa como la justicia y
no es sino bajo el constante estudio y el auto perfeccionamiento que se consigue.

No se debe confundir la indulgencia con la definición histórica otorgada a los favores y venta de canon-
jías de la Iglesia Católica del pasado ni tampoco a la actual tendencia en la cual los criminales prosperan por
el exceso de indulgencia de la sociedad, la cual debilita y corrompe a la bondad.

Hemos visto que la Masonería es una sucesión de alegorías y simbolismos, sin embargo, éstos son sim-
ples vehículos que transportan grandes lecciones de moralidad y filosofía. El masón llega a apreciar comple-
Retales de masonería

tamente su espíritu, sus objetivos y sus propósitos, cuando avanza en los diversos grados, ya que consti-
tuyen un sistema, completo y armonioso. Es así que los primeros tres, grados simbólicos, nos han llegado de
una edad cuando los símbolos eran utilizados, no para revelar, sino para cubrir. Vienen de una época, cuan-
do el aprendizaje más común era confiado a unos pocos selectos. Era un período en la que los principios más
simples de moralidad parecían verdades recientemente descubiertas. Por lo tanto, pudo parecerle a alguno de
nosotros que sus lecciones en el ejercicio de las virtudes no eran nuevas, la instrucción científica algo rudi-
mentaria, y los símbolos eran explicados en forma imperfecta. Sin embargo, para el masón verdadero quien
es, o debe ser, un serio investigador del conocimiento, unas pocas enseñanzas rudimentarias en arquitectura,
algunas máximas populares de moralidad, no deben satisfacer más al investigador juicioso que persigue la
verdad Masónica.

Para lograr la sabiduría, es una necesidad de cada alma realmente noble el enseñar, compartir nuestra
sabiduría y conocimiento con otros, es el impulso de una naturaleza preclara, el trabajo más digno y la prác-
tica de la indulgencia y la lealtad como una medida de la buena fe, la cual es apreciada y venerada entre los
masones como lo fue en la antigüedad entre los romanos, quienes erigieron una estatua en su honor al lado
de Júpiter Optimus Maximus o en diferentes obras de arte como la de “La Justicia”, de Bernard D'Agesci, la
cual lleva en una mano lleva su símbolo (la balanza) y en la otra un libro con los textos: Dios, la Ley y el
Rey" y “No hagas a los otros lo que no quieres que te sea hecho". Nosotros, como los antiguos romanos y
aquellos caballeros de tiempos pasados, debemos ser hombres de honor y de conciencia, prefiriendo el cum-
plimiento de nuestros juramentos antes que cualquier otra cosa; independientes en nuestras opiniones, de-
bemos ser de sensibles principios morales, sumisos a las leyes, dedicados a la humanidad, a nuestro país, a
nuestras familias; caritativos e indulgentes con nuestros hermanos, amigos de todos los hombres probos, y
listos para asistir a nuestros compañeros por todos los medios en nuestro poder.

La Indulgencia tiene su mayor realce en la Regla de Oro de los diferentes libros sagrados y textos de
moral y ética universal, lamentablemente poco seguidos y a saber:

La Biblia, Viejo Testamento, Moises:


• “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti
mismo”. Levítico 19, 18

La Biblia, Nuevo Testamento, Jesucristo:


• "Por tanto, todas aquellas cosas que quisierais que los hombres os hagan, obradlas asimismo con ellos:
pues ésta es la ley y los profetas". - Mateo 7:12
• "También, así como quieren que los hombres les hagan a ustedes, háganles de igual manera a ellos". -
Lucas 6:31.
• "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará"
- Galatasl.6:7

Analectas de Confucio:
• En respuesta a la pregunta "¿Hay algún valor de acuerdo con el cual pueda actuarse a lo largo de la vi-
da?", Confucio respondió: " Nunca obres con los demás lo que no quieras que obren contigo". 15:23

El Mahabharata:
• "No debería comportarse de forma que sea desagradable para uno mismo: ésta es la esencia de la mora-
lidad". XIII, 114, 8.
• "No hagas a los demás lo que no es bueno para ti." XIII, 115, 22.
• “Los hombres dotados de inteligencia y las almas purificadas deberían tratar a los demás como ellos
mismos quisieran ser tratados”. Krishna. Maha-Bharata 13, 115-22
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Preceptos Budistas:
• “No lastimes a los demás con lo que te aflige a ti mismo”. Udana Varga 5, 18
• "Un estado que no sea agradable o placentero para mí, tampoco lo será para él; y ¿cómo puedo imponer
a los demás un estado que no me resulta agradable ni placentero para mí?" Sanyutta Nikaya V, 353.35-
342.2.

Preceptos de Zoroastro:
• "Lo que es bueno para todos y para uno, para quien quiera: eso es bueno para mí. (...) Lo que sea bueno
para mí, eso mismo debería juzgarlo para todos". 8ª Gãthã, Yasna 43:1.
• No hagas a los demás lo que no es bueno para ti. Shyat-na-shyast

El Talmud:
• "No obres con los demás aquello que no desees que obren contigo." Rabino Hillel, Shabbat 31a.

El Corán:
• "Ay de los que escatiman, esos que, cuando se miden con la gente, dan la medida completa, más cuando
miden o pesan para ellos, la soslayan." 83:1-3, Muhammad

El Islam:
• "Ninguno de vosotros tiene fe si no desea para su hermano lo que desea para sí". Hadiz Al-Bukhárí, Ci-
tado en Maulana Muhammada 'Ali, A Manual of Hadith, cap. II, nº9.

Fe Bahá’í:
• "No cargues ningún alma con lo que no desearías que cargasen sobre ti, ni le desees a nadie ninguna de
las cosas que no deseáis para vosotros mismos". Pasajes 66:8. Bahá'u'lláh
• "No deseéis a los demás lo que no deseéis para vosotros mismos". Kitáb-i-Aqdas 148. Bahá'u'lláh

Indios de Norteamérica:
• "Todas las cosas son nuestros parientes; lo que hacemos a cualquiera, a nosotros lo hacemos. En reali-
dad todo es uno". Black Elk

Jainismo:
• "En la dicha y el sufrimiento, en la alegría y el dolor, debemos la misma consideración a todos los seres
que tenemos hacia nosotros mismos". Mahavira, 24ª Tirthankara

Paganismo Romano:
• "La ley grabada en el corazón de todos los hombres es amar a los miembros de la sociedad como a sí
mismos".

Shintoísmo:
• "El corazón de la persona que tienes enfrente es un espejo. Ve ahí tu propia forma".

Preceptos Sijs:
• "No crees enemistad con nadie porque Dios habita en el interior de todos". Guru Arjan Devji 259

Taoísmo:
• "Considera la ganancia de tu prójimo como tu ganancia, y su pérdida como tu pérdida". T'ai Shang Kan
Ying P'ien.
Retales de masonería

Código Moral Masónico:


• Ama a tú prójimo.
• Habla respetuosamente a los grandes; prudentemente a los iguales: sinceramente a tus amigos, y con
ternura a los pobres.
• Jamás juzgues ligeramente las acciones de los seres humanos perdonándolas o condenándolas. Dios es
el único que puede poner valor a sus obras.

Como masones debemos convertir nuestros muros en peldaños pues la indulgencia significa enterarse
cada cual de que tiene frente a sí a alguien que es un hermano suyo, quien, con el mismo derecho que él,
opina lo contrario, concibe de contraria manera la felicidad pública, y si consideráramos a los demás como a
nosotros mismos, sus acciones erróneas nos parecerían dignas de indulgencia.

Así, si somos fieles a nosotros mismos, a nuestros compañeros, y al Gran Arquitecto del Universo, ha-
remos honor al grado de Maestro Secreto que no es otro que nuestra Conciencia.

ANEXO

La Regla de Oro o La Ley de Oro


La Regla de Oro o La Ley de Oro son denominaciones para un principio moral general que puede expre-
sarse: trata a los demás como querrías que te trataran a ti (en su forma positiva) o no hagas a los demás lo
que no quieras que te hagan a ti (en su forma negativa). Se encuentra bajo distintas formulaciones en prácti-
camente todas las culturas, religiones o filosofías, como una regla fundamental (la referencia al oro se hizo
por su consideración como el más precioso de los elementos). Su universalidad sugiere que puede estar rela-
cionada con aspectos innatos de la naturaleza humana. Quien la aplique tratará con consideración a todos los
seres humanos, y no solo a miembros de su grupo. Se considera a la regla de oro la base sobre la que partió
la reflexión teórica y el proceso histórico que condujo a la formulación de los derechos humanos; aunque
identificar ambos conceptos es anacrónico.

La regla de oro no consiste en la afirmación de determinadas conductas o en la imposición de valores


afirmativos o positivos (como sucede en las doctrinas dogmáticas), sino que preconiza una dinámica de rela-
ciones intersubjetivas basada en el sentido común y en el principio de no agresión.

La primera enunciación escrita de la regla de oro se encuentra en un texto narrativo del Imperio Medio
egipcio llamado Historia del campesino elocuente. En el griego Epicuro la regla de oro se entiende como
ética de la reciprocidad: minimizar el daño, de los pocos y de los muchos, para así maximizar la felicidad de
todos. Este concepto fue recogido por la Ilustración y el pensamiento democrático posterior a la Revolución
francesa (utilitarismo de Jeremy Bentham y John Stuart Mill). Antes de ello, John Locke propuso los dere-
chos a "la vida, la libertad y la propiedad". Para Locke, el propio cuerpo es parte de los bienes de un hom-
bre y, por tanto, sobre él se ejerce un derecho a la propiedad que teóricamente garantiza la seguridad de las
personas al igual que la de sus posesiones. El filósofo alemán Hans Reiner (1896-1991) distinguía diferentes
formulaciones de la regla de oro: la regla de empatía, que parte de nuestros deseos o temores (lo que tú
mismo temas, no lo hagas a los demás, lo que deseas, hazlo a los demás), y la regla de la equidad, que parte
de nuestros juicios de valor (lo que reprochas a otros, no lo hagas tú mismo; debes actuar como juzgas que
los demás deben hacerlo. Thomas Nagel (1970) propuso repensar el altruismo de forma objetiva sobre la
base de la ética de la reciprocidad.

George Bernard Shaw (1898) estableció una evidente precaución a la aplicación imprudente de esta re-
gla: no hagas a otros lo que quisieras que te hagan a ti. Sus gustos pueden no ser los mismos.

En la mayoría de las formulaciones, la regla de oro toma una forma pasiva o negativa, como la expresa-
da en el judaísmo (lo que es odioso para ti, no se lo hagas al prójimo), en el zoroastrismo (la naturaleza sólo
Retales de masonería

es buena cuando se no hace a los demás nada que no sea bueno para uno mismo), en el confucianismo (no
impongas a otro lo que no elegirías para ti mismo) o en el budismo (no hieras a los otros de una forma que tú
mismo encontrarías hiriente); aunque también las hay de forma activa o positiva, como en el taoísmo (consi-
dera la ganancia de tu vecino como tu ganancia, y la pérdida de tu vecino como tu pérdida), en el hinduísmo
(trata a los otros como te tratas a ti mismo) o en el mismo judaísmo (amarás a tu prójimo como a ti mismo).

En la cultura occidental cristiana, las fórmulas más divulgadas son dos frases de Jesús en que cita explí-
citamente la ley judía antigua: amarás a tu prójimo como a ti mismo, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas; y un
pasaje más extenso:

Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; (...) como queréis que hagan los hombres
con vosotros, así también haced vosotros con ellos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?
Porque también los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué méri-
to tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir,
¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores prestan a los pecadores, para recibir otro tanto. Amad,
pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada (...) Sed, pues, misericordio-
sos.

Un hadiz islámico dice: ninguno de vosotros habrá de completar su fe hasta que quiera para su her-
mano lo que quiere para sí mismo.

La filosofía moderna, concretamente el racionalismo, despojó a la regla de oro de su contexto religioso y


la convirtió en fundamento de la ética entendida como sistema de principios universales de convivencia que
todos los hombres pueden compartir. Especialmente Kant, en su Crítica de la Razón Práctica, le otorga re-
novado vigor en la primera formulación del imperativo categórico: Actúa de tal modo que puedas igualmen-
te querer que tu máxima de acción se vuelva una ley universal. A través de la poderosa herencia ideológica
kantiana, la regla de oro está presente en las tradiciones intelectuales del liberalismo y el iusnaturalismo ra-
cionalista, en las obras de Humboldt, Habermas, John Stuart Mill, etc. Por su parte, Karl Popper también se
apoya en ella para justificar el ámbito de actuación de un Estado mínimo al enunciar, en La sociedad abierta
y sus enemigos, su principio del utilitarismo negativo: el Estado no debe imponer afirmativamente determi-
nadas conductas a los hombres, sino que sólo debe impedir que éstos se causen mal los unos a los otros (es
decir, que hagan a los otros lo que no querrían para sí mismos).

Todo apremio moral tiene sus bases en los apremios del dolor o el sufrimiento, propongo remplazar, por
esta razón, la fórmula utilitarista: "aspiremos a la mayor cantidad de felicidad para el mayor número", o,
más sintéticamente: "aumentemos la felicidad", por la fórmula: "la menor cantidad posible de dolor para
todos" o, brevemente: "disminuyamos el dolor". Esta fórmula tan simple puede convertirse, creo yo, en uno
de los principios fundamentales (por cierto que no el único) de la política pública. El principio "aumentemos
la felicidad" parece tender, por el contrario, a producir dictaduras benévolas.

Sobre el autor

En su vida profana es ingeniero Civil, Hidráulico y Estructural, con Master en


Administración de Proyectos de Construcción, ejerciendo como Superintendente
Técnico, Coordinador de Ingeniería y Jefe de Seguridad Industrial y Ambiente de
Petroterminal de Panamá, S.A. Panamá.

Iniciado como aprendiz, posteriormente elevado al grado de Compañero y


exaltado al sublime grado de Maestro Masón, en la Respetable y Leal Logia Valle de
la Luna N° 16 del Valle de Chiriquí, Oriente de Panamá.
Retales de masonería

También es Maestro de la Marca; Inducido al Trono Oriental en el grado de Ex-Venerable Maestro;


recibido y reconocido como Muy Excelente Maestro y Maestro del Arco Real del Gran Capítulo de Panamá,
M∴A∴R∴del Rito de York. Elevado a los grados de Maestro Real y Maestro Selecto de los Grados
Crípticos y al grado de Caballero de la Orden de la Cruz Roja, de la Comandancia de Caballeros Templarios
del Rito de York. Maestro Gran Elegido, Perfecto y Sublime Mason de la Cámara de Perfección Fernando
Halphen Pino perteneciente al Supremo Consejo Nacional del Grado 33 y Último del Rito Escocés Antiguo
y Aceptado de Panamá.

Miembro Honorario de la Respetable, Benemérita y Centenaria Logia Maravilla N° 10 del Oriente de


Costa Rica

Miembro de Abou Saad Shriners de Panamá


Miembro N° 7588 de Shriners International

Coadministrador del Portal Masones de Panamá, https://www.facebook.com/groups/191666493138/


Director adjunto y colaborador de la Revista Masónica Internacional Diálogo entre Masones.
Email de contacto: [email protected]
Christian Gadea Saguier – Logia Concordia nº 13
Oriente de Paraguay
Retales de masonería

L as Para muchos de nosotros la fascinación por Egipto seguramente nació en nuestra infancia, mientras
hojeábamos las viejas ilustraciones que habían dibujado los sabios franceses que acompañaron a
Napoleón en su campaña de Egipto. Si Grecia fue la cuna del pensamiento y la cultura occidentales,
Egipto no podía ser otra cosa que sus desconocidos padres. Así, todo intento por conocer Occidente debe
comenzar con Egipto.

Plutarco 1, sacerdote del siglo I d.C., fue uno de los pocos iniciados en el
sacerdocio egipcio que escribieron de los Misterios para un público que
ignoraba y desconocía el sentido profundo de la tradición egipcia. En este
sentido se podría pensar que fue un iniciado que violó el juramento de silencio
en relación con los sagrados ritos egipcios.

Oriundo de Queronea, fue en Delfos donde Plutarco recibió la iniciación en


los antiguos Misterios egipcios de Isis y Osiris, y él mismo revistió altas
funciones en este santuario. Como escribió su libro Isis y Osiris en la misma
Delfos, podríamos considerar que tal vez no incumplió ningún juramento, pues
en tal caso nada le habría resultado más fácil al sacerdocio del templo que suprimir el texto y castigar tan
grave traición. Pero como, por otra parte, es indudable que su obra contiene gran cantidad de informaciones
secretas sobre los Misterios de Isis y Osiris, a primera vista parecen incompatibles tales revelaciones con el
voto de silencio.

El libro en cuestión recoge una serie de comentarios sobre los Misterios. En ellos se examinan diferentes
aspectos relativos a diferentes niveles de iniciación y a la mitología arcana. La obra está dedicada aKlea,
sacerdotisa e iniciada en Delfos.

Esta circunstancia nos permite entrever que su intención no fue la de transgredir ningún voto de silencio;
tal vez sólo se trataba de instruir a una hermana iniciada en el mismo culto.

No se sabe cómo sus escritos llegaron al dominio público. No sabemos cómo ocurrió esto, ni si el
mismo Plutarco los escribió con intención de publicarlos alguna vez. Tampoco nos consta que recibiera
castigo alguno por parte de los iniciados del Templo de Delfos 2, como seguramente hubiese ocurrido si
hubiera quebrantado un secreto.

Para conocer un poco mejor este mundo enigmático de los misterios egipcios, la revista Hermética
(www.revistahermetica.org) en su último número 3, le dedica toda la publicación al tema. No obstante,
humildemente, comparto con ustedes mi entusiasmo por Egipto, obtenido de basta bibliografía.

El interés por la tradición egipcia surge con mayor certeza con la Academia Platónica de Florencia,
fundada en 1450. Traducido por primera vez del griego al latín en 1471 por Marsile Ficino, el Corpus
Hermeticum conoce un amplio éxito, ya que se realizaron más de treinta y dos ediciones. Más tarde llegó el
interés por los jeroglíficos.

La egiptomania progresó en particular con la obra de Athanase Kircher 4 (1652), Oedipus Aegyptiacus.
Uno de los ballets de Rameau se titula El nacimiento de Osiris (1751). El abad Terrasson, helenista y
miembro de la Academia francesa, editó en 1728 una novela seudo-iniciática, Set o la Vida extraída de los
monumentos y anécdotas del antiguo Egipto. Las antiguas iniciaciones en tierras egipcias se contaban con
mucha fantasía.

Dos alemanes, von Köppen y von Hymmen, lo imitaron publicando Crata Repoa en 1770. Se difundió
ampliamente un grabado con autoría de Lenoir que representaba las ceremonias iniciáticas, dentro de la
Gran Pirámide. Se podrían citar muchos más autores, pero estos cuantos ejemplos muestran el auge del baño
cultural egipcio en dicha época.
Retales de masonería

Un trabajo de Manuela Garijo, muy bien documentado y publicado en la Revista Hermética, Origen de
los ritos masónicos egipcios sugiere que el hermetismo y las Escuelas de Misterios nacen en Alejandría, en
una villa cosmopolita ubicada en Egipto pero fundada por los griegos y donde un tercio de la población es
de procedencia judía.

Según la autora, utilizan la terminología de los mitos procedentes del antiguo Egipto (Osiris, Isis, etc.),
que restituyen en un marco muy influenciado por la cultura griega. Durante el transcurso de los dos siglos
que precedieron a la era cristiana circulaban textos, atribuidos a Hermes – dios griego – que pretendían
revelar la antigua sabiduría egipcia. Reunidos más tarde bajo el nombre de Corpus Hermeticum,
garantizaron el desarrollo de las ciencias herméticas: magia, alquimia y astrología.

Pero el Egipto que redacta dichos textos herméticos y al que hacen referencia los ritos masónicos
egipcios, no es precisamente el Egipto faraónico, sino un mundo griego-egipcio, asegura Garijo. Como la
datación exacta de los textos herméticos ha sido obviamente posterior a su traducción, no podemos
reprochar a los ocultistas y a los ritos masónicos egipcios haberse confundido, considerando que el Egipto al
que se referían era el Egipto faraónico, explica. Sin embargo, C.W. Leadbeater en su obra La Masonería, la
historia secreta, sostiene que el culto de los Misterios se origina en el mismo periodo en que se construyeron
las pirámides, tiempo que atribuye al año 7525 a.C., una teoría un tanto estirada de los pelos, para mí.

Considero que es en el siglo XVIII, donde la antigüedad se transforma en uno de los componentes del
discurso masónico, como la caballería o la fraternidad. Incluso en Inglaterra, el pastor Anderson y el
caballero de Ramsay hacen referencia a los antiguos Misterios, tan antiguos que se pierden en la oscuridad
de la noche.

A comienzos del siglo XIX, Egipto se convierte en el tema central de los autores de la Orden, siguiendo
las huellas de la campaña napoleónica de Egipto. En mayo de 1798, Napoleón Bonaparte embarca con una
fuerza de 38.000 hombres, repartida en 335 navíos, y zarpa hacia Egipto. Se ampara de Alejandría el 1° de
septiembre y vence a los mamelucos delante de las pirámides. Pero lo más importante fue el despliegue de
eruditos y de investigadores que se unieron a la campaña y
que pudieron de este modo ponerse manos a la obra.
Visitan los sitios sagrados, lo anotan todo, realizando
bocetos, dibujos, reuniendo documentos, recuerdos y las
más diversas informaciones sobre el antiguo Egipto.
Copian a mano cantidad de textos jeroglíficos.

Entonces llegó el descubrimiento de la piedra de


Roseta. El capitán Bouchard encuentra una estela con un
decreto en tres lenguas: en jeroglíficos, en egipcio
demótico y en griego, lo que permite a Jean-François
Champollion 5 descifrar, por primera vez, los textos del
Egipto faraónico. Su primera comunicación, respecto al
alfabeto egipcio se celebró el 17 de diciembre de 1822.
Como lo recuerda Jean Mallinger, la campaña de Egipto
tuvo también otra consecuencia. El entusiasmo general por
Egipto produjo que muchas logias masónicas del
continente europeo, modificasen el marco social de
celebración de sus actos que hasta la fecha había sido aquel
de los ingleses. La masonería introducida por los
británicos, que con frecuencia se reunían no en templos,
sino en tabernas o restaurantes, se limitaba a recitar los
rituales, iniciándolos y clausurándolos con cantos, todo ello
acompañado por los placeres de la mesa.
Retales de masonería

La campaña de Egipto fomenta un movimiento ya presente en la Europa continental, cuya ambición era
la práctica de ritos eficientes por iniciados reunidos entorno a un local que recordase los templos de la
Antigüedad.

El iniciado estaba considerado como una piedra viva, cuya talla se realizaba a lo largo de los trabajos, en
un ámbito de estudio y de mutuo afecto. Como lo demuestran La alta Masonería egipcia de Cagliostro, en su
vertiente hermética y la Orden de los “élus-cohen” (elegidos cohen) de Martinès de Pasqually, respecto a la
gnosis judeocristiana. Ninguna de ambas vertientes sobrevivió a sus fundadores. Pero la calidad de su
posterior desarrollo iba a revelarse impresionante.

La moda de lo egipcio no dejó de expandirse durante todo el siglo XVIII. En 1751, Rameau escribió una
ópera-ballet, La naissance d` Osiris. De 1773 a 1784, Antonie Court de Gébelin hizo aparecer los nueve
volúmenes de su Monde primitif, una amplia enciclopedia mitológica y “alegórica” en la que revela el
origen de las religiones, los símbolos, los calendarios, los juegos de
cartas, las lenguas, las escrituras… Como no podía ser de otro modo,
la concedía una gran importancia a los cultos y divinidades del Egipto
antiguo. Según él, la etimología de París era Bar Isis, es decir, “Barca
de Isis” y el emplazamiento de la catedral de Notre Dame habría sido
primero el de un templo de esa diosa egipcia. Court de Gébelin quien,
además de miembro de muchas academias de eruditos, era pastor
protestante, adepto a los Ritos de los Filaletes y de los Elegidos
Cohen, tuvo una influencia inmensa en la sociedad intelectual de su
tiempo.

La moda egipcia, según nos cuenta Gerard Galtier en su


espléndida obra La Tradición oculta, no se limitó a Francia; la
encontramos en Italia, Gran Bretaña y en los países germánicas. La célebre ópera masónica de Mozart, La
Flauta Mágica, se representó por primera vez en viena en 1791; sabemos que describe el camino de la
iniciación a través de los misterios de un Egipto místico. En 1795, el escritor Eckartshausen publicó su
novela, La voyage de Kosti, en el cual el héroe, hijo de un príncipe indio, sigue un fabuloso peregrinaje
iniciático que le lleva a penetrar en la gran pirámide de Menfis.

Uno de los primeros Ritos egipcios es el rito de los “Arquitectos Africanos”, creado en Berlín hacia
1767 por Friedrich von Copen (1734-1797), oficial del ejército prusiano, quien también fue el autos de
Crata Repoa (1770), una obra en alemán que pretendía reproducir la iniciación a los antiguos misterios de
los sacerdotes de Egipto.

Según Galtier, el principal iniciador, real o mítico, de los ritos de la masonería egipcia y de muchas
corrientes rosacruces sigue siendo el conocido conde Alexandre de Cagliostro (en realidad llamado Joseph
Balsamo, 1743-1795), quien en diciembre de 1784, inauguró su “Rito de la masonería egipcia Superior”, en
el marco de la logia madre La Sabiduría triunfante de Lyon.

Entre los ritos esotéricos del siglo XVII, hay uno, menciona Galtier, que tiene gran importancia para la
historia de la masonería egipcia, el Rito Primitivo de la logia de Los filadelfos de narvona, del cual los ritos
franceses contemporáneos de Menfis- Misraim se consideran sucesores suyos. Además del Rito de
Cagliostro, el Rito Primitivo de Carbona y del Rito de los Arquitectos Africanos, durante el siglo XVII hubo
otros pequeños ritos egipcios. Sin embargo, explica Galtier, se los conoce mal, pues a menudo su interés
principal residía en el secreto que los rodeaba.

El origen del Rito Misraim o de Egipto es bastante misterioso. La primera logia francesa de Misraim,
bien atestiguada, fue fundada en 1814-1815 en París por los hermanos Bédarride. Este Régimen masónico,
Retales de masonería

que llegaba de Nápoles en Italia, poseía 90 grados y reivindicaba una tradición egipcia de las más antiguas.
Robert Ambelain asegura que el rito habría nacido en Venecia en 1788 en forma de logia fundada por un
grupo de hombres a los que Cagliostro habría entregado una patente de fundación.

Según la primera versión de la historia oficial del Rito de Menfis, tal cual la relata desde 1839 su
fundador Jacques Étienne Marconis de Nègre (1795-1868), la ciencia masónica había sido trasmitida por los
templarios, quienes lo habrían recibido mediante un descendiente de un sabio egipcio convertido al
catolicismo por San Marco. Sin embargo, Marconis de Nègre no explicaba cómo se había transmitido el Rito
de Menfis hasta él, ni por qué no había comenzado a manifestarse más que en 1838.

Según los actuales dirigentes de la Orden de Menfis-Misraim, el Rito de Menfis había nacido de la
fusión llevada a cabo entre, por una lado, diversos Ritos esotéricos de origen occitano, sobre todo los Ritos
Herméticos de Aviñon, Primitivo de Carbona y de los Arquitectos Africanos de Buerdeos y, por otro, un rito
agnóstico de origen egipcio.

En 1881-1882, a instigación de John Yarker, Gran Maestro de Menfis en Gran Bretaña y de


Giambattista Pessina, Gran Maestro de Misraim en Nápoles, proclamaron al general Giuseppe Garibaldi
Gran Hierofante Mundial de todos los Ritos de Masonería Egipcia. De esta unión nació el nuevo Rito de
Menfis-Misraim.

En la actualidad, y por medio de la transmisión en 1985 de Robert Ambelain, Gérard Kloppel se


transformó en el Gran Maestro perpetuo del Rito.

Notas.
1
Plutarco fue un historiador, biógrafo y ensayista griego. Nació en la región griega de Beocia, durante el gobierno del em-
perador romano Claudio y realizó muchos viajes por el mundo mediterráneo, incluyendo uno a Egipto y dos viajes a Roma.
La mayor parte de su vida la pasó en Queronea, donde fue iniciado en los misterios del dios griego Apolo. Sin embargo, sus
obligaciones como el mayor de los dos sacerdotes de Apolo en el Oráculo de Delfos (donde era el responsable de interpretar los
augurios de la o las pitonisas del oráculo) ocupaban aparentemente una parte pequeña de su tiempo. Llevó una vida social y cívica
muy activa, además de producir una gran cantidad de escritos, parte de los cuales aún existen.
Más moralista que filósofo e historiador, fue uno de los últimos grandes representantes del helenismo durante la segunda so-
fística, cuando ya tocaba a su fin, y uno de los grandes de la literatura helénica de todos los tiempos
2
Las ruinas del Templo de Apolo en Delfos, que se remontan al siglo IV a. C., pertenecen a un templo dórico periptero. Fue
edificado sobre los restos de un templo anterior, fechado en el siglo VI a. C., que a su vez fue erigido en el emplazamiento de otro
del siglo VII a. C. Su construcción se atribuye a los arquitectos Trofonio y Agamedes.
Sobrevivió hasta el 390, año en el que el emperador cristiano, Teodosio I, silenció el oráculo con la destrucción del templo y
la mayoría de las estatuas y obras de arte en nombre de la Cristiandad. El santuario fue completamente destruido por los cristianos
celosos de su fe, en su intento de borrar todas las huellas del paganismo.
3
El autor no especifica el número de la revista y la web ya no se encuentra disponible. Sin embargo, es posible encontrar al-
gunos números de la misma en Scribd (http://es.scribd.com/)
4
Athanasius Kircher. (castellanizado como Atanasio Kircher ) 2 de mayo de 1601 - Roma, 27 o 28 de noviembre de 1680.
Fue sacerdote jesuita, políglota, erudito, estudioso orientalista, de espíritu enciclopédico y uno de los científicos más importantes
de la época barroca.
5
Jean-François Champollion, conocido como Champollion el Joven (Figeac, departamento de Lot; 23 de diciembre de
1790–París, 4 de marzo de 1832), fue un filólogo y egiptólogo francés, considerado el padre de la egiptología por haber consegui-
do descifrar la escritura jeroglífica gracias principalmente al estudio de la piedra Rosetta. Decía de sí mismo: «Soy adicto a Egip-
to, Egipto lo es todo para mí
Manuscrito MS 5921-10, depositado en la Biblioteca Municipal, de Ley
Sabio e iluminado discurso para la recepción de un aprendiz francmasón,
recibido de Italia y originario de Alemania, 1780.

Nota escrita a mano por J. B. Willermoz, puesta al dorso del discurso.


Retales de masonería

L a Masonería es un secreto que subsiste desde que el mundo fue creado. Este secreto ha ido pasando de
generación en generación hasta nuestros días, y así lo continuará haciendo hasta el fin de los siglos.

Este secreto, resulta impenetrable no tan solo a los profanos, si no también para los masones tibios,
perezosos y superficiales. Ser masón, es pues buscar sinceramente el merecer ser iniciado en nuestros
misterios.

Para tener idea de esta búsqueda, es preciso ser guiado; la naturaleza se encarga de inspirarnos este
sentimiento. Todo hombre nace con el deseo de ser feliz, todo hombre nace con el deseo de la virtud. Pero la
naturaleza por sí sola no es suficiente para perfeccionar al hombre, ella lo sabe bien, y ella misma lo motiva
a consultar la razón. Ésta lo recibe y le proporciona todos sus cuidados; la razón no rechaza jamás a aquellos
que a ella se abandonan.

Del concurso de cuidados e impresiones de la naturaleza y la razón se forma la educación. La educación


de dos tan excelentes guías solo puede producir la perfección. La perfección en el hombre, es el amor por la
justicia; nuestra tercera guía será pues la sabiduría.

La naturaleza, la razón y la justicia quieren la felicidad del hombre, no ya solamente en la otra vida, sino
también en ésta. Todo lo que existe ha sido creado para el hombre, es preciso pues que goce de todo ello,
pero sólo lo puede hacer a título de gracia: su poder no es más que un depósito, tiene el usufructo, pero no
puede creerse el propietario. Debe pues hacer valer esta repartición gozando de sus ventajas, pero no puede
apropiarse del depósito, debe estar siempre dispuesto a renunciar a ello y no contemplarlo como su única
posesión.

Con la vida, el hombre ha recibido el libre albedrío, es decir que, situado entre el bien y el mal es libre
para elegir. Se le hace ver toda la felicidad que debe sacar siguiendo el bien que ya conoce y se le amenaza
con los más crueles tormentos, si se libra a un enemigo peligroso que también se le muestra. Aquí, el impío
clama la injusticia, porque quiere seguir esta última decisión, mientras que el justo, al contrario, bendice a su
Creador que, por ello, otorga al hombre rango por encima de los ángeles. El justo y el impío tienen su libre
albedrío, ¿por qué entonces este contraste.

Por que la presunción se desliza en el hombre en ayuda de los conocimientos que él adquiere, si no tiene
el sumo cuidado de relacionarlos con el solo objetivo para el que le han sido dados. Toma un camino
equivocado y marcha por él con seguridad. Seducido por la apariencia, se abandona por entero al lenguaje
adulador de su enemigo que solo busca su ruina, celoso de la superioridad y de ser suplantado.

Una vez que el hombre ha perdido de vista la verdadera luz, o que impelido por una criminal curiosidad,
quiere servirse de aquella que le ha sido dada, para sobrepasar los límites que le son prescritos, no hace más
que caer de error en error, recorriendo espacios inmensos, mientras su presunción le hace contemplarlo todo
como simples medios para alcanzar el término que se ha propuesto. Éste término esta claro que no es otro
que la verdad o la felicidad, pero privado por su culpa de la antorcha que ha dejado atrás, no hace más que
murmurar, por que las tinieblas le impiden ver que no está en la buena vía. En lugar de la paz y la verdad
que busca, no encuentra nada parecido, antes al contrario, toda suerte de penas. El remordimiento y la
confusión se amparan de él, habrá viajado mucho, habrá trabajado mucho, pero en tanto siga en este camino,
no encontrará nada.

Solo después, asqueados y fatigados de tanta búsqueda inútil, después de tanto esfuerzo mal empleado,
después de haber enjuagado todas las fatigas del cuerpo, del alma y del espíritu, es cuando finalmente,
volviendo a esa primera inclinación por lo verdadero, lo bueno y lo bello, abjuramos de nuestros errores, nos
sacudimos los prejuicios y volvemos sobre nuestros pasos en ayuda de nuestra conciencia trastornada. Es
cuando el grito de nuestros guías bienhechores se hace oír imperiosamente; nuestros guías que buscan sin
descanso recuperar sus derechos sobre el hombre.
Retales de masonería

Pero para volver a encontrar la verdadera felicidad, es


preciso que se someta, que se resigne, que haga el sacrificio
de lo que tiene como más querido, que renuncie a sus
derechos, que sufra la muerte y la privación de todo lo que
había poseído. Y si se somete a este castigo del todo
merecido por su rebelión, el hombre ingrato y perverso
obtendrá su gracia, cuando sólo aguarda su destrucción.
¿Cuál es este amigo generoso que intercede por él? es su
Creador, es la sabiduría misma.

¿Qué se exige todavía del hombre? Nada más que las


consecuencias necesarias de su pecado: la vergüenza, el
remordimiento, el trabajo, la pena y los males. En cuanto el
hombre vuelve seriamente sobre sí mismo y encuentra este rayo de luz que todos hemos recibido, si hace
éste examen con el deseo sincero de conocerse, de conocer a su autor y la perpendicular que los une, si el
deseo lo conduce a la práctica más escrupulosa de sus deberes que ya conoce. Si por el contrario el
desaliento y el asombro estéril no hacen mella en él, si es constante con la sinceridad, la constancia y el
fervor, el hombre se servirá provechosamente de este fulgor para alcanzar la gran Luz. Pero no olvidemos
que esta recompensa debe ser el fruto de un largo y penoso viaje, que aún y habiéndonos hecho indignos en
el pasado de ella nos es dada bajo un nuevo signo de confianza y bajo las pruebas más auténticas de nuestra
fidelidad, nuestra prudencia y nuestra sumisión.

Hasta aquí el hombre que estamos considerando no está ni desnudo ni vestido, no sabe todavía
desenmarañarse muy bien por sí mismo, no puede conciliar sus inclinaciones y sus facultades, se sorprende
de su libertad, se compara; la fidelidad, el amor y la confianza le son ordenadas, se somete a ellas, y su
arrepentimiento, su penitencia y su confesión le hacen merecer la gracia. Es llevado hacia ella en tanto que
el recuerdo de las circunstancias de su creación le hacen concebir toda la nobleza de su origen.

Pero el hombre solo adquiere lo que desea consultando la naturaleza, la razón y la justicia; la primera es
la puerta en la que debe llamar, la segunda es el camino que debe seguir y la tercera el objetivo al que debe
aspirar. Entrad pues en vos mismo, estudiaros y llamar para ser oídos; buscad en la sabiduría y fuera de lo
material lo que solo ella puede haceros encontrar, y pedir al autor de toda justicia la inteligencia de lo que
habréis buscado y encontrado.

El hombre librado a sus pasiones y en las tinieblas esta ofuscado; su origen y su fin no los tiene
presentes. Olvida la parte espiritual que entra en su existencia, para solo librarse a su parte animal y
material. Se degrada ocupándose solamente de lo temporal, y en tanto que está en este estado de
adormecimiento, no puede elevarse más allá, incluso no percibe nada, porque es él mismo quien pone un
espeso velo entre él y la luz.

Pero cuando el velo cae, percibe con los votos del deseo y la confianza, lo que su espíritu ofuscado por
las pasiones no le permitía ver. Tres grandes estrellas se presentan ante él, son los tres mandamientos que
encuentra grabados en su corazón…

El hombre había recibido el uso de los metales, como un depósito y no como una propiedad, pero
equivocado por la concupiscencia, abusa de ello por el uso desmesurado que hace del mismo. Había que
despojarlo de ello. Todas las pasiones pueden ser inocentes, si éstas no se hacen criminales por el abuso que
el hombre haga de ellas. Entregarnos estos dones, de los que habíamos sido despojados con merecimiento,
es entregarnos la gracia de hacer un buen uso de los beneficios de la naturaleza; pero sólo podemos volver a
nuestros derechos que con un corazón puro, fruto del arrepentimiento y de una buena resolución.
Retales de masonería

La excelencia del hombre esta efectivamente apoyada sobre tres columnas o tres impresiones que
encuentra grabadas en su corazón, si acaso quiere examinarlo; éstas no son otras que las tres virtudes
teologales. Sin su práctica, todo edificio moral se viene abajo, estando el hombre así mismo apoyado sobre
la fuerza, la sabiduría y la belleza que nos representan la divinidad; el hombre mismo y los elementos; la
naturaleza, la razón y la justicia; lo espiritual, lo animal y lo material; la inteligencia, la concepción y la
voluntad, etc.

Los aprendices en el norte del Templo para dedicarse a la obra, a la espera que hayan adquirido la fuerza
y los conocimientos de los trabajos masónicos, es decir, que al hombre al que se hace vislumbrar
conocimientos que cree más allá del alcance de su espíritu, tiene necesidad de un poco de espacio y
reflexión para acostumbrarse a las ideas que deben nacer en él, estas nuevas nociones, a las que cree que la
razón repugna; y a menudo toma por su razón al cuerpo de
consecuencias que sus prejuicios hacen sacar ciertas falsas nociones
que ha recibido o que se ha dado. No resulta tarea fácil vencer estos
prejuicios y vencer su voluntad, pero es sin embargo un sacrificio
necesario y es condición previa para adquirir nuevos conocimientos.

Pero estos nuevos conocimientos le parecen al candidato como


una piedra bruta en manos de un tallador inexperto. Esta piedra es
informe, sus conocimientos lo son también. Los primeros golpes de
cincel dados sobre esta piedra, aunque la van cortando, no parecen
darle todavía forma alguna; de igual modo nuestras primeras
búsquedas hechas sobre una verdad encubierta no nos aportan
tampoco nada de positivo. Pero infaliblemente, si actúa con deseo,
amor, y confianza, el verdadero masón se abrirá un camino a la
perfección de la misma manera, que con la práctica, el tallador
inexperto logrará escuadrar su piedra en sus justas y requeridas proporciones. La ignorancia o el error le
harán contemplar aquello que busca como un caos que aún no sabe como ordenar, como una luz envuelta
todavía en las más espesas tinieblas que es preciso disipar. Son necesarios tiempo y reflexión para ordenar
las nuevas ideas, vencer los prejuicios y adoptar nuevas nociones sobre asuntos que, el espíritu enemigo de
la materia, no ha podido ni dejar suponer a aquellos que lo han despreciado.

Siendo la recompensa proporcional al mérito de cada uno, el hombre que no se halle todavía en el estado
a que nos referimos, no puede pretender una satisfacción que razonablemente vaya más allá de su mérito
actual. Hay diversos lugares en el templo; la columna J. esta destinada a la paga de los verdaderos
aprendices. El significado de esta columna quiere decir: “confianza en Dios”.

¡Ah!, ¿no es acaso una gran recompensa el haber obtenido el convencimiento de que debemos poner
toda nuestra confianza en aquél del que todo lo hemos recibido?. ¿Quién sino puede darnos nuestra
recompensa?. Sabemos ya que otro que no él nos ha hecho equivocar, y que vanamente hemos buscado
fuera de él, lo que sólo podemos encontrar en él. Es pues en este estado de sincero retorno a él cuando el
hombre recibe su paga, ya que, cuando este retorno es realmente sincero, es infaliblemente seguido de una
dulce emoción, la cual es más fácil sentir que expresar. Uno entiende claramente que no se encuentra al final
del camino, pero al menos, goza de la satisfacción de verse en la buena ruta que conduce al objetivo
deseado, y por alejada que se encuentre la luz, ésta es tan grande que ilumina el camino a aquel que la busca
sinceramente.

Relegados a la parte septentrional del porche del templo, es decir, aún absorbidos por el recuerdo de
nuestros errores y nuestras faltas, rodeados aún de las consecuencias de nuestra prevaricación, no podemos
recibir nuestra paga si no bajo las tres condiciones siguientes: el arrepentimiento, la penitencia y la
confesión de nuestra culpa, representadas por el signo de la cuádruple escuadra, por un sincero ejercicio del
culto que nos es prescrito, y un santo uso de la plegaria que nos es enseñado.
Retales de masonería

Para terminar este discurso, convengamos, Hermanos míos, que el hombre no puede recibir esta gracia,
esta favor insigne deseado por todos, aunque poco conocido, que cuando el hombre, queriendo salir
absolutamente de las tinieblas y el error, busca de buena fe la sólida luz, que indignado de su propia
presunción, solo quiere seguir la virtud, y que convencido de la existencia de un ser perfecto, deposita toda
su confianza solo en él, en quien reside la verdadera Logia, justa y perfecta, la fuerza, la sabiduría y la
belleza.

El aprendiz que apenas sabe deletrear y en absoluto escribir, nos es una buena representación del
hombre, tímido observador de la ley que quiere seguir, pero incapaz de hacerse un plan exacto de sus
deberes, ni una aplicación justa de sus conocimientos. Salido de las tinieblas de la ignorancia y el error, solo
puede acostumbrarse poco a poco a las nuevas nociones que a duras penas puede entrever, y de las que solo
mediante los distintos grados, hacerse una idea justa y proporcionada.

Este número tres, ¿no tendrá acaso relación con los tres mandamientos, las tres virtudes teologales, las
tres personas de la trinidad, con alguna época determinada y con alguna alianza?.

La luz preside el trabajo, las tinieblas el reposo. Todo lo que el hombre hace debe ser digno de la luz, y
si por error busca las tinieblas, parecidamente al primer hombre, mostrará la confusión de su conciencia.
Siempre es tiempo de hacer el bien, puesto que para los masones, la hora siempre es antes del mediodía y
tiempo para ponernos a trabajar. Si buscamos la luz con decisión la encontraremos; el desánimo es una
verdadera renuncia a la luz.
El V.·.H.·. Aquilino Real es oriundo de España (Zamora), pero reside
en Brasil (Lima Duarte — Minas Gerais) desde diciembre de 1952.

Ingeniero electricista y profesor universitario, se encuentra jubilado.

Fue iniciado en la Masonería el 03 de Septiembre de 1976, elevado al


grado compañero el 28 de Abril de1978 y exaltado a Maestro el 23 de
Marzo de 1979. El 05 de Julio de 1988 ocupó el cargo de Venerable
Maestro.

El V.·. H.·. Aquilino Real fue fundador de las logias Septem Frateris 95
(Río de Janeiro) el 10/08/1983 y Stanislas de Guaita 165 (Río de Janeiro) el
20/06/2006. Ambas trabajando en el REAA.

Pueden contactarle por medio de su e-mail:[email protected]


Retales de masonería

¿
El hecho
Ya han notado que algunos Hermanos visitantes son ladillas 1 a más no poder? Empinan el pecho y la
nariz para usar el tiempo dedicado a la Palabra en Bien de la Orden para censurar el ritualismo, a uno u
otro hermano de la Logia visitada o, como no, critican a la propia Logia visitada: “En mi logia el pro-
cedimiento es diferente; nosotros hacemos…

Esos hermanos (¿podemos llamarlos así?) rompen el ritualismo y ofenden simbologías y hermanos por
ser suficientemente vanidosos para pretender imponer las reglas de su Logia de origen y no las de la Logia
que están visitando. Llegan al punto de no respetar el modo de circulación del rito adoptado por la Logia
visitada, de seguro por el miedo a estar matando lo que aprendieron (¡¿aprendieron?!) en sus propias Logias
y que no es necesariamente lo más adecuado, ni los más cierto.

¿Nunca oyeron hablar de los “usos y costumbres”? ¡Ciertamente que


no!

¡Tales pobres de espíritu se sienten como “dueños de la verdad”! Y


no estamos hablando de los Compañeros y mucho menos de los aprendi-
ces: estos, siempre queriendo aumentar sus conocimientos masónicos,
pueden hasta hacer comentarios y hasta mismo críticas a la luz de lo que
les fue enseñado y/o practican en sus Logias. Estamos refiriéndonos, por
supuesto, a Maestros Masones (la mayoría pensando que han alcanzado
la plenitud de los conocimientos masónicos cuando, realmente, ¡apenas
se ha comenzado el camino! ¡Ellos no saben de esto!).

Como es de frecuente que nos visiten Maestros – “Viejos Maestros y Maestros “viejos” – estancados y
presos en sus concepciones preconceptuosas acerca de aquello que desconocen, simplemente porque optaron
por no conocer. Generalmente hablan mucho y escuchan poco. Critican a quien osa intentar romper los pa-
radigmas. Condenan lo que no les conviene. Crucifican a quien presenta el saber y se lamentan por no saber,
por no querer saber, presentando un sinfín de justificaciones.

Lo más grave es que percibimos que algunos Maestros Masones consiguen imponer a los demás herma-
nos sus propios vicios, defectos y “creísmos” (“…yo creo que…, …me parece que va por esta idea…¡todo
sin valor ni demostrado!) Hacen de ello reglas de conducta que deben ser seguidas por los demás que, con-
vertidos en sirvientes, son atenazados por el inmovilismo (es más fácil y cómodo dejarse llevar ¿verdad) y
no hacen nada para cambiar el melancólico y desagradable cuadro imperante.

¿Quieren un ejemplo? Esos vanidosos ignoran el hecho de que en la mayoría de los ritos el uso del som-
brero en una Logia trabajando en Grado de Aprendiz está restringido al Venerable Maestro, siendo represen-
tativo de su autoridad y gobierno de la Logia; simbolismo, este, muy bien reforzado en las Instalaciones.
Cuando, en estos casos, los visitantes emplean el sombreo, en el primer caso están intentando anular la re-
presentación y autoridad del Venerable Maestro anfitrión y, en cierta manera, hiriendo el simbolismo del rito
visitado; mientras hacen uso del sombrero durante la visita, al final no son M.·.M.·. (Maestros Masones)
sino M.·.M.·. (Maestros de Mierda)

Tales visitantes ladillas e inconvenientes saben, o deberían saber que, por ejemplo, en Japón existe una
tradición antigua consistente en sacarse los zapatos antes de entrar en casa; a estos ladillas nos atrevemos a
preguntar: “¿Estando en Japón y visitando la casa de un japonés, se dejarían los zapatos puestos?” Está
claro que te sacarías los zapatos; no por el hecho de no ser japonés van a faltar a esa regla social ¿Verdad?
Del mismo modo, un japonés en visita al Occidente no va sacándose los zapatos en todo lugar al que entra.
También él tiene la obligación de respetar las convenciones sociales de aquí. ¡Lo mismo sucede cuando se
visita una Logia. EXACTAMENTE lo mismo!
Retales de masonería

Y si usted, querido hermano lector es uno de los muchos, inoportunos e irritantes visitantes, incluso no
reconociéndolo públicamente, nos gustaría saber que haría al conducir en Inglaterra donde los sentidos de
circulación están invertidos en relación a lo que es normal en Brasil (y en la mayor parte del mundo). Evi-
dentemente, usted no es terco y no dirige como en su país. De modo similar, un inglés en Brasil no conduce
a contramano. El también sigue las reglas legales de nuestro país y no se manifiesta contra ello públicamen-
te. ¡Simplemente lo acata! ¡Nada más! ¡Lo mismo debería ser hecho cuando se visita una logia!

¿Y qué decir de algunas instituciones cuyos reglamentos exigen al hombre el uso de traje y corbata?
¿Podría un pescador que nunca usó una corbata exigir su entrada de bermudas y sandalias? ¿Y un indio que
ingresase en las Fuerzas Armadas, estaría dispensado de usar el uniforme por motivo de su cultura secular?
Sea en una casa en Japón, en una calle de Londres, en el Forum de una ciudad, en un cuartel en medio
de la selva o en cualquier otro lugar del mundo, las personas de bien respetan las reglas sociales y se adaptan
a las reglas legales del lugar donde se encuentran. En la Masonería, fraternidad de ciudadanos ejemplares,
todos hombres libres y de buenas costumbres, por lo menos teóricamente, todo esto no debe ni puede ser
diferente.

Tenemos tres vertientes totalmente diferentes pero íntimamente relacionadas:


1. La Regla Legal: Totalmente impuesta.
2. La Regla Social: Precepto que todo mundo respeta
3. La Educación: Masónicamente conocida como buenos costumbres que lleva al ciudadano a
respetar las dos anteriores automáticamente

Conclusión
Las reglas, simbolismo y ritualismo de un rito, aquel que usted acostumbra a practicar, alcanza solo las
reuniones en las que es usado. Al visitar Logias de otros ritos (o incluso del mismo rito), respete las reglas
sociales y siga las reglas legales del mismo. No importa si en su Logia lo correcto es así o asado. Las buenas
costumbres, que todo masón debe observar, dictan que en la casa de los demás usted debe bailar a la música
que allí se toque.

Sabemos que desde el principio de los tiempos es propio de la naturaleza humana el prevalecer la emo-
ción sobre la razón y la vanidad sobre la humildad. Cosa que no debería suceder en el seno Masónico; pero
sucede a pesar de las enseñanzas y principios Masónicos, rápidamente olvidados por muchos.

Para terminar dejamos una pregunta: ¿Cómo es posible tanta vanidad y egocentrismo tras pasar por la
Cámara de Reflexiones, caminar como Aprendiz Masón, después como Compañero Masón y finalmente
como Maestro Masón y, además, recibir las enseñanzas contenidas en la Libro de la Ley, en el Compás y en
la Escuadra?

Como bien dice el dicho: “Cuando estés en Roma, haz como los romanos”. ¿O será realmente tan com-
plicado ser Masón y tener un poco de educación? ¿De respeto?

“La buena educación no están tanto en el hecho de no derramar la salsa sobre el mantel de la mesa, sino
en no darse cuenta cuando lo hace otra persona” (Anton Tchekhov)

Próximo número: Hermano... No se mire en el espejo de Jacob. ¡Él y su familia fueron pícaros!

Notas
1
El autor emplea la palabra “Chato” que hace referencia de modo vulgar a la ladilla y le da una intencionalidad de molesto o
irritante al comportamiento de dicho “hermano ladilla”
Retales de masonería

Ficha técnica

Título: La masonería
Autor: Ferrer Benimelli, José Antonio
Edición: año 2005
Páginas: 272
ISBN: 9788420647890

Precio con IVA: 11,99 €

Disponible en:
http://libreriaelpozoyelpendulo.com/contents/es-mx/p1162.html
http://www.amazon.es/Masoneria/dp/8420647896
http://www.casadellibro.com/libro-la-masoneria/9788420647890/1059334

Descripción

La verdad es que este libro ya es un clásico dentro de la literatura masónica actual. Si usted quiere cono-
cer la historia de la orden no puede dejar de leerlo. Un libro claro y conciso, sin amiguismos ni odios. Un
libro donde solo se muestra la realidad histórica de la masonería.

En esta excelente introducción a la masonería, José A. Ferrer Benimeli analiza la génesis de una asocia-
ción que a lo largo de la historia ha suscitado y sigue suscitando curiosidad y morbo, añadiendo pistas que
ayudan a explicar el porqué de tantos tópicos, estereotipos y dualismos de los que a veces se ve rodeada:
curiosidad y desengaño, atracción y repulsa, temor y deseo. Sin querer adjudicar a la masonería una especial
relevancia o papel en nuestra historia, que no ha tenido, ni tiene, pretende aportar algo que ayude a que el
tema de la masonería sea mirado hoy día, si no con simpatía, sí, al menos, con un mínimo de respeto y dig-
nidad.

El autor
José Antonio Ferrer Benimeli, sacerdote jesuita e historiador, es uno de los mayores
conocedores, si no el mayor, de la historia de la masonería española. Es profesor de Histo-
ria Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.

Actualmente dirige el Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española Desde


2002 es académico correspondiente de la Real Academia de la Historia.

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Retales de masonería

Curriculum Masónico

Sabemos que fue iniciado en la Hope Lodge, Kurrachee, Scinde, India

Biografía

Nació en Torquay, Inglaterra, el 19 de marzo de 1821 y falleció en Trieste, Imperio Austrohúngaro, el


20 de octubre de 1890. Fue cónsul británico, explorador, traductor y orientalista. Se hizo famoso por sus
exploraciones en Asia y África, así como por su extraordinario conocimiento de lenguas y culturas. Se cree
que llegó a dominar veintinueve lenguas entre europeas, asiáticas y africanas

Vivió en la India durante siete años, donde tuvo ocasión de conocer las costumbres de los pueblos orien-
tales. Completó los mapas de la zona colindante al Mar Rojo por encargo del gobierno británico, interesado
en el comercio con la zona. Viajó en solitario para conocer la Meca, para lo que se disfrazó de árabe, proeza
sobre la que él mismo escribió en The Pilgrimage to Al-Medinah and Meccah (Mi peregrinación a la Meca y
Medina). Junto a John Hanning Speke viajó a África donde descubrió el lago Tanganica.

En cuanto a traductor, se le debe la primera traducción integral al inglés de Las mil y una noches y del
Kama Sutra, así como una brillante traducción del poema épico y clásico portugués Os Lusíadas, de Ca-
moens, al inglés.

También viajó por los Estados Unidos, donde describió la comunidad mormona en su libro The City of
the Saints, y parte de Brasil.

Fue cofundador de la Sociedad Antropológica de Londres junto al Dr. James Hunt.

Fue denostado por la puritana sociedad británica de su época por mantener puntos de vista poco ortodo-
xos sobre la sexualidad femenina y la poligamia así como por haberse casado con una ciudadana católica,
Isabel Arundell.

Fue cónsul británico en Trieste (Italia), Damasco (Siria) y la isla africana de Fernando Poo y fue nom-
brado caballero (Sir) en 1866.

Más información en : https://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Francis_Burton


XIV Simposium Internacional de Historia de la Masoneria Española
Fecha de recepción: 10 de septiembre de 2015

Un centenar de investigadores y especialistas participaron desde el día 10 al 12 de Septiembre em este


simposio. Presidido por el jesuita y historiador José Antonio Ferrer Benimeli, uno de los grandes
conocedores de los entresijos de la masonería española.
Es la primera vez que una ciudad asturiana (Gijón) acoge un congreso de estas características. Se
convocó bajo el epígrafe "La masonería hispano-lusa y americana. De los absolutismos a las democracias
(1815-2015)".

El Gran Comité de la Masonería Francesa renueva su confianza en su Gran Maestro


Fecha de recepción: 21 de Septiembre de 2015
El Soberano Gran Comité de la Gran Logia Nacional Francesa ha otorgado a su actual Gran Maestro, el
Muy Respetable Hermano Jean-Pierre Servel, la confianza para renovar un nuevo mandato al frente de la
Masonería Francesa entre 2016 y 2018. En la votación, ejercieron su derecho al sufragio secreto 382 de los
511 miembros vitalicios, representantes de las Respetables Logias y Provincias y grandes oficiales
nacionales, lo que situó la participación en el entorno del 75% de los inscritos. Jean-Pierre Servel obtuvo el
99% de los votos, con la sola excepción de dos votos nulos y tres negativos. La candidatura se someterá a la
ratificación por parte de la Gran Asamblea de la Gran Logia Nacional Francesa el 5 de diciembre.

XIV Conferencia Mundial de las Grandes Logias Regulares de la Masonería


Fecha de recepcion: 10 de Octubre de 2015
La ciudad de San Francisco acogerá entre el 18 y el 21 de Noviembre de 2015 la celebración de la XIV
Conferencia Mundial de las Grandes Logias Regulares de la Masonería. La ciudad norteamericana se está
volcando en lo que constituirá la oportunidad excepcional para el intercambio de ideas entre los líderes de la
Fraternidad Universal llegados de todo el mundo en torno a “La cadena de unión: como fortalecer los lazos
fraternales en un mundo cambiante”.

Fuentes:
Hermanos colaboradores en varios países
Boletín El Oriente de la GLE (Http://gle.org/el-oriente-newsletter-de-la-gran-logia-de-espana/)
Fenix news (http://www.fenixnews.com/)
Diario masónico (www.diariomasonico.com)
Extractado de los Diccionarios disponibles en el CRD de la G.·.L.·.E.·.

SABIDURÍA,
Comprensión de los principios últimos de las cosas que sirve como guía para vivir una vida genuina-
mente humana. Desde los presocráticos hasta Platón fue una noción unificada. Aristóteles introdujo una dis-
tinción entre la sabiduría teórica (sofía) y la sabiduría práctica (frónesis), siendo la primera la virtud intelec-
tual que nos pone en disposición de captar la naturaleza de la realidad en términos de sus últimas causas
(metafísica), y la segunda la suprema virtud práctica que nos pone en disposición de juzgar correctamente
sobre la dirección de la vida.

La sabiduría teórica apela a una oposición entre la comprensión profunda y la información lata, mientras
que la sabiduría práctica apela a una oposición entre el buen juicio y la mera facilidad técnica. La distinción
entre sabiduría teórica y práctica persistió a lo largo de la Edad Media y aún en nuestros días, como pone de
manifestó nuestro uso del término «sabiduría» para designar tanto el conocimiento más elevado como el
buen juicio en cuestiones de conducta.

La Sabiduría o la Shekiná es la presencia de Dios en la Tierra. La inteligencia creadora que manifiesta el


Plan del Gran Arquitecto. Junto con la Fuerza y la Belleza. constituye los tres pilares misteriosos que
sostienen el templo masónico; del mismo modo representa uno de los lados del Delta luminoso.

SANCTASANCTÓRUM
El Santo de los Santos es la parte interior y más sagrada de las tres en que Moisés dividió el templo
erigido en el desierto, el de Salomón en Jerusalén. Allí se guardaba el Arca de la Alianza, pues esa parte
estaba reservada a Dios, pudiendo entrar en ella sólo el Sumo Sacerdote, y era una imitación del
Tabernáculo donde los egipcios guardaban la estatua del Dios.

En Masonería representa la perfección que deben alcanzar los maestros de S. Juan, únicos capacitados
para acercarse a la luz del Gran Arquitecto. En los Ritos de carácter Salomónico aparece representado por un
tercer pórtico al que se accede por siete peldaños.
En 1804 nace Hippolyte Leon Denizard Rivail,mucho más conocido por su seudónimo, ¿podría us-
ted decirnos que seudónimo es este, el dia exacto de su nacimiento y si era o no masón?

Si usted sabe la respuesta no deje de enviarla y la publicaremos en el siguiente número. Escriba a


[email protected]

Respuesta al número anterior: El 19 de Junio de 1969 el hombre puso el pie en la luna¿Cuál de los
astronautas a bordo de la nave era masón?
El astronauta que era masón entre la tripulación de la nave que se posó sobre la luna era el Hermano
Neil Armstrong. El 16 de julio de 1969, Armstrong, Michael Collins, y Edwin E. Aldrin comenzaron su via-
je a la Luna. Collins fue el piloto del módulo de mando. Aldrin, un experto en sistemas, fue el piloto del
módulo lunar y se convirtió en el segundo ser humano en caminar sobre la Luna. Como comandante de Apo-
lo 11, Armstrong pilotó el módulo lunar y logró un aterrizaje seguro sobre la superficie lunar. A las 2:56:20
(Tiempo Coordinado Universal) del 21 de julio de 1969, Neil Armstrong pisó la Luna y pronunció su famo-
sa frase: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad»
NOTA: La mayoría de las preguntas de esta parte se basan en el libro “Cronología masónica” del V.·. H.·. Ethiel
Omar Cartes (Cronología masónica)
Sección a cargo del V.·.H.·. Aquilino R Leal

En el epitafio del sepulcro del célebre geómetra griego Diofanto de Alejandría) podemos leer el siguien-
te texto, ¿puede darnos la solución a la pregunta en el mismo planteada?:

En una noche de ambiente árabe, cinco danzarinas se presentaron para realizar la sensual danza del
vientre, dos de ojos negros y tres con ojos azules. Las danzarinas de ojos negros, cuando interrogadas, dicen
siempre la verdad; por contra, las de ojos azules son mentirosas, nunca dicen la verdad. Estando ellas con las
cabezas cubiertas, nuestra tarea fue descubrir e indicar, sin posible error, cuál era el color de los ojos de las
cinco danzarinas. Podían interrogar solo a tres de las cinco y formulando una y solo una pregunta a cada una
de ellas. ¿El lector cree que lo conseguimos?

¿Qué significa la palabra/término pessach?

¿Quién dividió la Biblia en versículos?

Todas las respuestas/soluciones de los pasatiempos, serán publicadas en la próxima edición. Mientras tanto, si quiere
enviarnos su respuesta estaremos contentos de recibirlas y publicar las más originales
[email protected]
En la redacción de la Revista Mensual electrónica RETALES DE MASONERÍA se han
recibido algunas comunicaciones interesándose por la edad que tengo… Seguramente por el
contenido de los artículos que acostumbro a escribir o plagiar (Si prefieren) el hermano y
editor Mario, cansado de recibir tantos pedidos sobre el particular, aunque la verdad es que
no hemos recibido ni uno, me preguntó si podía divulgar mi edad. Voy a hacerlo pero a mi
manera y ya que estamos en 2015 no tengo más que decir que 9 años atrás mi edad era exac-
tamente el triple de la suma de los alguarismos que conforman el año en que nací

Lo he dicho. Y lo dije desde lo más alto de mis……..años de vida ¿Cuántos años tengo?

Solución
De acuerdo con lo dicho en el texto, en 2006 (2015 – 9), la edad de Aquilino era exactamente el triple
de la suma de los algoritmos del año de su nacimiento, supuestamente será del tipo 19du ya que ha de ser
mayor de edad y tampoco es tan mayor como para haber nacido en el 1800 y algo.
Pues bien, la cuestión es establecer el valor de los dígitos d (decenas) y u (unidades) para completar el
año. Por la declaración realizada sabemos que la diferencia 2006 – 19du es igual 3(1+9+d+u), esto es,
30+3d+3u y como 19du= 1900+10d+u, la diferencia 2006 –19du = 30+3d+3u puede ser escrita como

2006–1900–10d–u = 30+3d+3u  13d+4u = 76 (I)

Como 13d+4u =76 tenemos 13d < 76  d < 5,8; o sea, el valor de d es inferior a 6 (II)

Como el mayor valor posible para u es 9 tenemos en ese caso extremo 13d+36=76  13d = 40  d ≅
3,1; es decir, el valor de d tiene que ser superior a 3 (III)

Las expresiones (II) y (III) establecen los valores posibles d: 4 o 5.

Para d = 5 tenemos por (I): 13x5 + 4u = 76  4u = 11, que no sirve ya que u tienes que ser un dígito.
Para d = 4 tenemos por (I): 13x4 + 4u = 76  4u = 24  u = 6.

Siendo así, la fecha de nacimiento del Hermano Aquilino es 1946 [note que 2006 – 1946 =
3(1+9+4+6)], por tanto su edad, ya que estamos en 2015 es de 69 años, que es lo que los lectores querían
saber (bueno, honor a la verdad, es que ¡les daba realmente lo mismo!).

Claro que podría haber nacido en el siglo 19. ¡Por lo menos, su apariencia no invalida esta hipótesis!
En este caso la fecha de nacimiento sería del tipo 18du. Utilizando el mismo razonamiento que antes tene-
mos: 2006 –1800–10d–u=3(1+8+d+u)  13d+4u= 79.

Asumiendo u el mayor valor posible (9) tenemos 13d=143, obligando d a ser mayor que 9 para satisfa-
cer la igualdad, lo que es imposible porque d también es un simple dígito. Lógicamente para valores meno-
res de u, el valor de d sería aún mayor ... ¡Salvado por la campana! Viejo sí, pero no tanto como para ser
una antigüedad.

P.S. : Realmente el hermano Aquilino celebras su aniversario cada 8 de junio desde el 1946
Con el dinero que gano con las publicaciones de mis trabajos en la revista Reta-
les de Masonería me he comprado un terreno en mi ciudad, en Lima Duarte, Estado
de Minas Gerais, aquí en Brasil. Una pequeña finca de unos 4.000 metros cuadrados
y con forma triangular, por supuesto. En ella pretendo explorar las culturas caprina y
de la cunicultura, además de gallinas caipiras, codornices, patos, etc, hasta un total de
ocho “culturas” que permanecerán aisladas por medio de telas metálicas.
Cada uno de esos ocho espacios cerrados se consiguió dividiendo el terreno
triangular en ocho partes paralelas del mismo ancho (20 mt.) utilizando tela metálica
de 1,80 mt de altura de acuerdo con el croquis inferior.

Bien, la duda que tenemos es cuantos metros lineales de tela metálicas, como mínimo, vamos a tener
que comprar para poder delimitar todas y cada una de las áreas del terreno.

Solución
Vamos a dar dos soluciones, primera la matemática y luego otra “menos matemática”. Para la primera
usemos la “técnica Jack, el destripador”, es decir, vamos a resolverlo por partes.
Recordando que cada división “horizontal” mide 20 metros y considerando la semejanza entre el trián-
gulo externo, o mayor, y los siete triángulos menores, podemos escribir:

x1 x2 x3 x7 50
= = =…= =
160-20 160-40 100 20 160
Así,
x1 = 140.(5/16)
x2 = 120.(5/16)
x3 = 100.(5/16)
...
x7 = 20.(5/16)

Por tanto x1 + x2 + x3 + ...+ x7 = (140 + 120 + 100 + ... + 20).(5/16) = S1 (5/16)

La suma S1 puede calcularse “a pelo” o por medio de la teoría de las progresiones aritméticas, P.A. 1,
es decir, que S1 = (140 + 20).7/2 = 560, y por lo tanto: x1 + x2 + x3 + ...+ x7 = 560.(5/16) = 175

1
La ‘”vieja” álgebra nos dice que la suma de los términos de una P. A. viene dada por la expresión:

Siendo:
a1  primer término de la P. A. (en este caso 140)
an  último término de la P. A. (para este caso 20)
n  cantidad de términos de la P. A. (para el caso 7)
Así pues, los metros S necesarios son: S = 50 + S1 + 160 + 149 = 534 ( observe que 50, 160 y 149 son
las longitudes del triángulo exterior, que también es preciso vallar); consecuentemente tendremos de com-
prar, como mínimo, 534 metros de tela de alambre.

Bueno, vale, pero eso de la matemática con su algebra y demás es un negocio difícil o cuando menos
complicado para los que no son matemático adictos y, en especial, locos por el álgebra. Para los que eso
creen vamos a dar una solución alternativa aunque será preciso usar un poco las neuronas, lo cual demos-
trará que inteligencia y conocimiento no siempre tienen porque ir de la mano.

Veamos el enfoque siguiente, más simple pero algo más complejo en inteligencia. En la figura inferior
hemos colocado otro triángulo igual al del terreno pero de modo tal que juntos forman el rectángulo de la
figura. Hecho eso podemos darnos cuenta con claridad que tenemos 9 líneas verticales de 50 metros de lon-
gitud que nos daría 50 x 9 = 450 metros de tela necesaria, como lo que nos interesa es solo uno de los
triángulos, la lógica aplastante nos dice que en las verticales solo precisamos la mitad de lo anterior:
450/2= 225 Metros

Sumemos a eso lo que falta: 160 metros de la base y 149 metros de la hiponetusa (el 50 vertical ya lo
incluimos en el cálculo anterior, revíselo si no se ha dado cuenta) y el total será: 225 + 160 + 149 = 534
metros, lo cual es lo que esperábamos obtener

¿El tomate es legumbre o fruta?

Solución
El tomate es el fruto de la tomatera, donde se encuentran los órganos re-
productores de esta planta. La pulpa comestible no es más que el ovario desa-
rrollado, dentro del cual están las semillas, lo cual lo cataloga como fruta.

Las leguminosas, constituyen una familia de plantas, en la cual el tomate


no está incluido.
Esta publicación no sería posible sin la colaboración de muchos Hermanos que nos han permitido usar
sus trabajos en la misma, igualmente, algunos foros y revistas nos han autorizado a republicar aquí sus
trabajos, que menos que dar cuenta de su fraternidad y publicar sus nombres y modo de acceso.

Desde ya, muchas gracias por vuestro apoyo

http://filhosdoarquiteto.blogspot.com.br/ http://www.filhosdehiran.blogspot.com.es

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Retales de masonería
Retales de masonería
El Staff de Retales de Masonería se encuentra ya trabajando en el siguiente número de tu revista. Para
el próximo mes de Julio te ofreceremos, entre otros, este contenido.

Los trabajos masónicos – Para librepensadores… (III)


Nuestro colaborador habitual Alfredo Netto se adentra en los denominados grados
filosóficos del REAA. Un articulo redactado desde su partticular e inconfundible punto de
vista que no debemos dejar de leer

La cultura es lo que importa


Gadea Saguier escribe: “¿De dónde vienen las reglas morales?De la razón,
afirman algunso filósofos. De Dios, aseguran los creyentes. Rara vez se
considera otra fuente como la que ho defienden algunso biólogos: la evolución”
Si usted quiere saber en que términa este ensayo interesant´simo no le
quedará más remedio que leerlo en el próximo número de Noviembre.

Los Cowans en la Masonería


¿Qué es un “Cowan”? Julio Mario Villareal nos lo aclara en su articulo para el
próximo mes.

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