0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas19 páginas

4.2 Bhakti Yoga

El documento describe los diferentes procesos de yoga, con un enfoque en el bhakti-yoga. Explica que el bhakti-yoga es la forma más elevada de yoga, ya que involucra despertar el amor por Dios dentro del ser a través de prácticas devocionales. También describe las seis características del servicio devocional puro, que incluyen aliviar el sufrimiento y ser el comienzo de todo lo auspicioso.

Cargado por

Janardan Das
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas19 páginas

4.2 Bhakti Yoga

El documento describe los diferentes procesos de yoga, con un enfoque en el bhakti-yoga. Explica que el bhakti-yoga es la forma más elevada de yoga, ya que involucra despertar el amor por Dios dentro del ser a través de prácticas devocionales. También describe las seis características del servicio devocional puro, que incluyen aliviar el sufrimiento y ser el comienzo de todo lo auspicioso.

Cargado por

Janardan Das
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 19

BHAKTI-YOGA

LOS PROCESOS DE YOGA


El término yoga significa “vínculo” o “unión”. Se refiere al proceso que restablece el
vínculo que existe, en origen, entre el alma individual y el Alma Suprema.

En Occidente se han dado a conocer principalmente los beneficios físicos y mentales


que se obtienen de practicar yoga y, cuando se habla de esas prácticas, se concibe la
idea de una serie de ejercicios físicos y respiratorios, que no son más que una parte de
uno de los sistemas de yoga. Sin embargo, el yoga tiene una finalidad mucho más
profunda y produce unos beneficios mayores que un mero estado de bienestar físico y
psíquico. Si bien es cierto que la persona que lo practica, el yogi, se sentirá mejor
materialmente, la realidad es que la finalidad de todas las prácticas de yoga es
puramente espiritual. La meta consiste en alcanzar un estado de conciencia estable que
le permita a la persona estar completamente libre de la identificación material y
totalmente conectada, en cada momento, con el Absoluto. Así pues, el yoga no es algo
que deba practicarse media hora o una hora al día, sino que es un estado de conciencia
que debe lograrse en la vida.

Aunque la persona que ha alcanzado el yoga se encuentra situada en un estado de


conciencia único, se dice que existen distintos sistemas de yoga de acuerdo al tipo de
prácticas que se sigan. Dichos sistemas no son más que distintos peldaños o fases de la
escalera del yoga. A continuación describimos los procesos principales.

1. karma-yoga: Yoga de la acción. Es el yoga del trabajo. Todas las entidades


vivientes del mundo material están atadas por las leyes del karma. Con el fin de
acabar con el apego y la identificación que se experimentan en la vida material
condicionada y que nos obligan a seguir aceptando cuerpos materiales, es necesario
aprender el arte de trabajar en el mundo sin enredarnos en él. Esto se aprende a
través del karma-yoga. Karma-yoga significa actuar sin apegarnos a los resultados,
ya sean éstos buenos o malos, de las actividades que realizamos. Existen diversas
formas de hacerlo, tales como la caridad, el trabajo de voluntariado y otras
actividades similares; pero la mejor forma de karma-yoga consiste en trabajar
ofreciendo los resultados del trabajo a Vishnu, el Señor Supremo. Eso implica que el
trabajo que realicemos deberá agradarle al Señor. Sri Krishna explica el karma-yoga
en el capítulo III de la Bhagavad-gita. En cualquiera de los casos, el auténtico
karma-yogi renuncia a los frutos de su trabajo y los ofrece al Señor Supremo.
Solamente alguien que logra esto puede alcanzar la paz de la mente.

2. jñana-yoga: Yoga del conocimiento. Por medio del cultivo del conocimiento
trascendental, el yogi se purifica de las diversas manifestaciones de la
contaminación material, que proceden de la ignorancia. El estudio de las diversas
Escrituras y el análisis de las energías que existen en el universo son algunas de las
prácticas importantes del jñana-yoga. Las personas que lo practican deben aprender
a diferenciar lo espiritual de lo material.

3. ashtanga-yoga: Yoga óctuple. Fue enseñado por el sabio Patañjali. Consta de ocho
fases, tal como indica su nombre (ashta = ocho; anga = partes). El propósito último
de esas prácticas es llegar a absorberse totalmente en la meditación continua o
samadhi. Las fases mencionadas son las siguientes:
3.1 yama: Normas prohibitivas.
3.2 niyama: Virtudes.
3.3 asana: Posturas de sentarse.
3.4 pranayama: Control de la respiración para controlar la mente.
3.5 pratyahara: Retraer los sentidos externos hacia el interior.
3.6 dharana: Concentración.
3.7 dhyana: Meditación.
3.8 samadhi: Absorción completa en el Señor. Autorrealización.

4. bhakti-yoga: Yoga del amor y de la devoción. Es la meta máxima en la escalera del


yoga. Consiste en despertar el amor por Dios que se encuentra latente dentro del ser.
Esto se realiza por medio de una serie de prácticas devocionales reguladas. Cuando
el bhakti-yogi avanza suficientemente, esas prácticas las lleva a cabo de un modo
natural, sin tener que esforzarse.

El bhakti-yoga contiene todos los elementos básicos de los demás yogas: la


renunciación, el conocimiento y la meditación. Las Escrituras nos enseñan que si una
persona practica un proceso de yoga, pero no despierta el bhakti, ha fracasado en sus
intentos.

Srila Prabhupada dijo: “Existen muchos procesos de yoga; pero el bhakti-yoga es yoga”.
En los demás procesos, el método que se practica y la meta son distintos. Por ejemplo,
los jñanis cultivan conocimiento con la idea de volverse uno con el Absoluto. En este
caso, el conocimiento es un medio para llegar a otro fin. En el bhakti-yoga no sucede
esto. El principio, el medio y el fin son idénticos. El neófito empieza a practicar el
bhakti, es decir, el amor por Dios. El método que utiliza es parte del bhakti y cuando
llega al estado perfecto de amor por Dios sigue realizando las mismas actividades, ya
que el amor puro por Dios es la condición natural y constitucional para la entidad
viviente.

Sri Krishna explica en la Bhagavad-gita, en repetidas ocasiones, que solamente a través


del bhakti se puede llegar a entender realmente a la Verdad Absoluta. El Señor explica,
también, al final del capítulo VI de la Bhagavad-gita, que de todos los yogis, aquel que
tiene bhakti es el mejor y es el que está más íntimamente unido a Él en el yoga.

Otro aspecto importante que diferencia el bhakti-yoga de los demás procesos, es que los
yogis que no han desarrollado bhakti intentan alcanzar la perfección por medio de sus
propios esfuerzos, mientras que el bhakti-yogi se encomienda al Señor Supremo, lo cual
atrae la misericordiosa ayuda de Sri Krishna. El Señor le da la inteligencia al devoto
para que supere los obstáculos y se acerque a Él. Por esa razón, al bhakti-yoga a veces
se le llama buddhi-yoga, el yoga de la inteligencia.

En los siguientes apartados vamos a analizar algunos de los aspectos más importantes
del bhakti-yoga. Evitamos repetir, expresamente, las prácticas devocionales que se
explicaron en el tema III, titulado “Sadhana-bhakti”.
LAS 6 CARACTERÍSTICAS DEL SERVICIO DEVOCIONAL PURO
Cuando hablamos de servicio devocional puro nos referimos a la práctica del bhakti-
yoga que se lleva a cabo sin ningún deseo egoísta de lograr beneficios materiales
(karma), conocimiento especulativo teórico (jñana) o cualquiera de los subproductos
del yoga, tales como los poderes yóguicos materiales. Por supuesto, ese nivel de
conciencia no se suele lograr, como se dice, de la noche a la mañana; pero el bhakti-
yogi ha de saber que a su debido tiempo debe alcanzar esa meta, cosa que de hecho
logrará si persevera en sus esfuerzos.

Los acaryas que han realizado el servicio devocional puro lo han denominado uttama-
bhakti, que significa el nivel de devoción que está libre de toda contaminación material
(ut = sin o libre de; tama = ignorancia, oscuridad). El término uttama significa, también,
el mejor. Así pues, uttama-bhakti es el mejor estado de conciencia que puede logarse en
la vida. De hecho, constituye el estado original de existencia para el alma.

Srila Rupa Gosvami, después de estudiar minuciosamente la esencia de las Escrituras


védicas, ha explicado que el servicio devocional puro tiene seis características. Son las
siguientes:

1. Produce alivio inmediato de todo tipo de sufrimiento material: Las personas que
tiene poco conocimiento dicen a veces, que para experimentar la felicidad es
necesario sentir el sufrimiento. Según los Vedas, eso es una necedad. El sufrimiento
no es necesario en absoluto. Es una condición anormal y, por ese motivo, nadie lo
desea. Desde el mismo principio de la práctica del proceso del bhakti, se puede
experimentar alivio de todo tipo de sufrimientos materiales. La persona que practica
o desarrolla servicio devocional puede, de un modo natural, tolerar los sufrimientos
propios de la vida material sin sentirse perturbado por ellos. Por supuesto, esto
ocurre proporcionalmente según el avance que el devoto posea.

Las aflicciones materiales provienen del karma que la entidad viviente ha acumulado en
sus vidas anteriores y en la presente. Nosotros somos la causa de nuestro sufrimiento. Es
erróneo culpar a los demás. Cosechamos lo que hemos sembrado en el pasado, aunque
no lo recordemos. El servicio devocional es tan poderoso que destruye todos los tipos de
karmas acumulados desde hace muchísimas vidas. Se le compara a un fuego, que tiene
el poder de reducir a cenizas todo el combustible que se le suministre. El karma se
compara al combustible, que es extinguido por el fuego del servicio devocional.

El devoto entiende que el sufrimiento que recibe es una pequeña dosis de lo que le
tocaría sufrir si no estuviera practicando servicio devocional. Él o ella entienden que por
la gracia del Señor sus miserias se ven reducidas al mínimo. Puede surgir la pregunta de
por qué si el bhakti destruye el karma acumulado, se siguen experimentando problemas
en el mundo material. Un ejemplo que nos ayudará a entender la respuesta es el del
ventilador. Si practicamos con seriedad el bhakti-yoga habremos desenchufado el
ventilador del karma. Las aspas se van deteniendo gradualmente. El último aleteo se
produce en el momento de la muerte. A partir de ahí, el devoto no nace de nuevo en el
mundo material.

En conclusión, el servicio devocional reduce el sufrimiento acabando gradualmente con


el karma acumulado y permite que la conciencia del devoto no se vea afectada por los
restos de karma acumulados que van desapareciendo a su debido tiempo.

2. Es el comienzo de todo lo auspicioso: Se puede decir que algo es auspicioso


cuando produce bienestar a quien lo posee o lo recibe. El servicio devocional es el
inicio de lo auspicioso porque proporciona bienestar completo en la vida, tanto
material como espiritualmente.

Sri Caitanya Mahaprabhu explicó que la mejor obra benéfica que puede realizarse es
enseñar a la gente a practicar el bhakti-yoga, ya que, por medio de esa práctica, las vidas
de esas personas mejorarán en alto grado.

Es bueno ayudar materialmente a una persona que sufre, como por ejemplo, dar de
comer al hambriento. Pero es mucho mejor, además de ayudarle en el sentido material,
enseñarle el método que arrancará de raíz la causa del sufrimiento. En el caso de la
persona hambrienta, la causa de ese problema es que en el pasado, quizá en una vida
anterior, fue codiciosa o malgastó alimentos. Si a esa persona, además de darle
alimentos, le enseñamos gradualmente a practicar bhakti-yoga, desarrollará un nivel de
conciencia más evolucionado, que evitará que vuelva a cometer el error que le ha
llevado a tener que pasar hambre. Esto mismo puede aplicarse a cualquiera de los
sufrimientos materiales.

Otro factor importante en relación a esta característica es el principio de la continuidad


de las prácticas devocionales. La Bhagavad-gita explica que lo que avancemos
devocionalmente en esta vida no se pierde, cosa que sí ocurre en las actividades
materiales. Si en esta vida llegamos, por ejemplo al 20 por ciento de avance en la senda
del bhakti-yoga, nuestro siguiente peldaño en la próxima vida será el 21 por ciento.
Empezaremos desde el mismo punto que lo dejamos en la vida anterior.

Por lo tanto, el servicio devocional es sumamente beneficioso para quien lo practica,


quien lo enseña, quien lo aprende o para cualquier otra persona que de alguna manera,
incluso inconscientemente, toma contacto con él.

3. Otorga felicidad trascendental a quien lo practica: El servicio devocional no solo


acaba con los sufrimientos materiales, sino que también produce una felicidad
trascendental ilimitada.

Srila Rupa Gosvami explica que existen tres tipos de felicidad:


3.1 La felicidad material, que proviene de los sentidos materiales y de sus objetos.
3.2 La felicidad que procede de entender que somos seres espirituales y de la
identificación con el Brahman impersonal.
3.3 La felicidad que se origina a partir del servicio devocional.

La felicidad material es inferior porque es temporal y siempre va acompañada de


sufrimientos. La felicidad del Brahman es espiritual y, por lo tanto, superior a la
material. Srila Rupa Gosvami explica que si esa felicidad impersonal se multiplica un
trillón de veces, no puede igualar ni siquiera a una gota del océano de felicidad que se
experimenta al realizar servicio devocional al Señor.

4. Es difícil de conseguir: La Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam explican que es


muy difícil llegar a la posición del servicio devocional puro. Esto ocurre debido a
que el servicio devocional puro es lo más excelso que existe. De entre muchas almas
que han avanzado en el sendero de la perfección es muy difícil encontrar a un
devoto puro del Señor.

Sri Krishna Se siente tan complacido con Sus devotos puros, que Él mismo Se convierte
en su subordinado. Por ejemplo, el Señor actuó como conductor de la cuadriga de
Arjuna debido al afecto que sentía por él. Por esa razón, el Señor no otorga fácilmente la
devoción pura. Es mucho más fácil que conceda la opulencia material o la liberación
personal. Solamente alguien que ha tenido éxito en invocar la misericordia del Señor y
de Sus devotos, recibe la gracia divina de llegar a ser un devoto puro.

5. Hace que los devotos rechacen el deseo de liberación: Muchas personas que
buscan un proceso genuino de vida espiritual creen que mukti, la liberación de la
existencia material, es la meta máxima de la vida. Por lo general, desean la unión
con el aspecto impersonal del Señor y, de ese modo, acabar con los problemas de la
existencia material. Sin embargo, la liberación impersonal no es la única que existe.
El Srimad-Bhagavatam explica que, en total, hay cinco formas de liberación. Son
las siguientes:
5.1 sayujya-mukti: Volverse uno con el Señor.
5.2 salokya-mukti: Vivir en el mismo planeta que el Señor.
5.3 sarupya-mukti: Tener los mismos rasgos corporales que el Señor.
5.4 sarshti-mukti: Disfrutar de las mismas opulencias que el Señor.
5.5 samipya-mukti: Vivir como un compañero con el Señor.

La práctica pura del servicio devocional, debido a que es la condición natural


constitucional para la entidad viviente, proporciona una felicidad tan grande que los
devotos puros no desean ninguna forma de liberación. Esto ocurre porque, en realidad,
los devotos ya están liberados a pesar de que tengan un cuerpo material. La liberación
no es más que un subproducto del servicio devocional puro.

A los devotos puros no les importa vivir en cualquier condición de vida, ya sea en el
cielo material, en el infierno o en la condición liberada, con tal de que puedan ocuparse
en su servicio devocional. Además rechazan cualquier forma de existencia que les
impida realizar servicio al Señor. Por esa razón, los devotos rechazan la liberación
impersonal de existencia, ya que les priva de la relación personal que tienen con
Krishna. Para un devoto puro ese estado impersonal de existencia es como el suicidio y,
por lo tanto, no es mejor que el infierno.

6. Atrae a Krishna: El amor y la devoción incondicionales que los devotos puros


tienen por Krishna cautiva completamente al Señor. Ese amor es la energía que da
placer al Señor y a todas las entidades vivientes, ya que éstas son partes
fragmentarias del Señor Supremo.

Srimati Radharani, la consorte eterna de Sri Krishna, es la personificación del servicio


devocional puro. Nadie puede tener amor por Krishna si Ella no se lo da. Uno de Sus
nombres es Madana-mohana-mohini, que significa “la que atrae al que atrae a Cupido”.
Sri Krishna es conocido como Madana-mohana, el que atrae a Cupido, porque encanta a
todos los Cupidos del mundo material, los cuales provocan que todos los seres que
habitan en el universo material se “enamoren” entre sí. Pero el servicio devocional puro,
personificado en Srimati Radharani es tan grande y tan hermoso que atrapa
completamente la atención de Sri Krishna, el encantador de Cupido.
LOS NUEVE PROCESOS DEL SERVICIO DEVOCIONAL
En el Séptimo Canto del Srimad-Bhagavatam, el gran devoto Prahlada Maharaja nos
enseña que existen nueve procesos de servicio devocional. Todo ser humano que desee
avanzar en la senda de la perfección espiritual debe ocupar su tiempo en uno o en varios
de los métodos de bhakti-yoga. A continuación los describimos brevemente:

1. shravanam: Escuchar. Cronológicamente es el primer proceso, por lo que tiene


importancia especial, ya que a menos que una persona escuche acerca de Krishna y
de cómo servirle no podrá sentirse inspirado a practicar ninguno de los procesos
devocionales ni aprender a realizarlos. El rey Maharaja Parikshit alcanzó la
perfección final de su vida, abandonando todas sus posesiones y sentándose a
escuchar el Srimad-Bhagavatam ininterrumpidamente durante sus siete últimos días.

2. kirtanam: Cantar o glorificar. Implica cantar los Santos Nombres de Krishna y


también acerca de Sus glorias. En la era actual, Kali-yuga, este proceso, junto con el
de escuchar, son los más importantes. Srila Sukadeva Gosvami logró la perfección
por medio de la recitación del Srimad-Bhagavatam ante el emperador Parikshit.

3. smaranam: Recordar. En la Bhagavad-gita, el Señor explica que debemos pensar


siempre en Él. Mientras se realizan las actividades diarias es posible recordar
directamente a Krishna, en cualquiera de Sus manifestaciones. Prahlada Maharaja
alcanzó la perfección por medio de este proceso.

4. pada-sevanam: Servir los pies de loto del Señor. Según Srila Bhaktisiddhanta
Sarasvati Thakura, el maestro espiritual de Srila Prabhupada este proceso implica
ofrecer adoración y servicio a todo lo que se encuentra situado a los pies de loto del
Señor. El maestro espiritual, los devotos del Señor y la planta de Tulasi se
encuentran siempre a los pies del Señor. Por ello, cuando les servimos estamos
realizando pada-sevanam. Visitar los lugares sagrados del Señor también encuadra
dentro de este proceso, ya que el Señor camina con Sus pies de loto por esos lugares.
La diosa de la fortuna, Lakshmidevi, alcanzó la perfección por medio del servicio
personal a los pies de todo del Señor.
5. arcanam: Adorar. En las Escrituras védicas se enseñan diversos métodos de
adoración al Señor Supremo que pueden realizarse en el templo o en el hogar. Esos
métodos de adoración a la Deidad del Señor incluyen ofrecer alimentos, ropas,
perfumes y todo tipo de parafernalia natural y hermosa que ofreceríamos a una
persona importante a la que amamos. El rey Prithu Maharaja logró la perfección
siguiendo este proceso.

6. vandanam: Ofrecer oraciones. Sri Krishna es una persona y, por lo tanto, quiere que
nos comuniquemos con Él. Los devotos pueden ofrecer oraciones personales o
recitar con sentimiento las oraciones de los grandes devotos que aparecen en las
Escrituras. En cualquier caso, Krishna Se complace mucho cuando el alma se dirige
a Él con sinceridad. Este proceso devocional incluye ofrecer reverencias al Señor,
postrándose ante Él con el cuerpo. Akrura es el ejemplo clásico del devoto que
alcanzó la perfección por medio de la oración.

7. dasyam: Considerarse como un sirviente. La mentalidad que se basa en considerarse


a sí mismo un sirviente de Krishna se denomina dasya. El alma que siente de esta
manera siempre está dispuesta a materializar las instrucciones del Señor y de Sus
representantes. Hanuman, el gran devoto de Sri Rama alcanzó la perfección de esta
manera.

8. sakhyam: Hacer amistad. En la Bhagavad-gita, Sri Krishna Se autodescribe como


“el amigo de todas las entidades vivientes”. Un devoto avanzado comprende esto
con claridad y se relaciona con el Señor considerándolo su amigo más íntimo.
Arjuna dio muestras de cómo perfeccionar la vida siguiendo este proceso.

9. atma-nivedanam: Entregarlo todo. La entrega completa, con el cuerpo, con las


palabras y con los pensamientos, llegando hasta la propia alma se denomina atma-
nivedana. Las personas que aceptan la orden de vida de renuncia deben practicar
este proceso. La verdadera renuncia consiste en comprender que todo, incluyendo el
propio cuerpo, las palabras y la mente pertenecen a Krishna. Bali Maharaja alcanzó
la perfección de la vida a través de la realización de atma-nivedana.
Los nueve procesos devocionales mencionados son tan poderosos que uno solo de ellos
puede otorgar la perfección máxima de la vida a un alma condicionada.

En la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON) se practican y


se enseñan los nueve procesos para que la gente aprenda a estar siempre, las
veinticuatro horas del día, en contacto con Krishna.

El rey Ambarisha Maharaja, cuya historia se narra en el Canto Noveno del Srimad-
Bhagavatam llegó a la etapa perfecta por medio de una práctica combinada de los nueve
procesos de bhakti.
LAS SEIS DIVISIONES EN EL PROCESO DE ENTREGARSE
Sri Caitanya Mahaprabhu enseñó que el proceso de entrega a Krishna puede dividirse de
la siguiente manera:

1. Aceptar todo lo que sea favorable para servir al Señor: En primer lugar hay que
adoptar las prácticas positivas, ya que dichas prácticas harán que el principiante
experimente vivencias superiores que le motivarán a seguir adelante. Aunque al
principio nos cueste, es importante que sigamos las prácticas devocionales
recomendadas en las Escrituras y por los maestros santos. Por ejemplo, se
recomienda levantarse temprano para cantar Hare Krishna y para adorar a Krishna.
A pesar de que, al comienzo, tengamos que hacer un esfuerzo, merece la pena que lo
hagamos. La recompensa espiritual que recibimos por ello es de un valor
incalculable. El mismo principio se aplica a otras actividades devocionales.

2. Rechazar lo desfavorable: Después de tener experiencias espirituales favorables,


obtenemos fuerza para abandonar las actividades materiales que son desfavorables
para nuestro avance espiritual, a pesar de que todavía estemos apegados a realizarlas
en cierta medida. Srila Prabhupada da el ejemplo del grupo de personas que tenía
que viajar en barco durante la noche para trasladarse al lugar donde se celebraría una
boda. Aunque los barqueros estuvieron remando toda la noche, por la mañana vieron
que se encontraban en el mismo lugar. Después de investigar lo que había sucedido
se dieron cuenta de que no habían levantado el ancla. Así pues, para que las
prácticas positivas del bhakti-yoga hagan el máximo efecto, es necesario dejar a un
lado todas las actividades que obstaculicen el progreso espiritual. El consumo de
carne y de drogas, el juego de azar y la vida sexual ilícita sirven como ejemplo de
actividades desfavorables para crecer en la vida devocional.

3. Estar convencido de la protección de Krishna: A medida que los devotos o las


devotas maduran en su entrega a Krishna, se dan cuenta que Krishna siempre les
está protegiendo. Ellos saben que incluso si hay serias dificultades externas, el Señor
siempre les protege. Existe un proverbio bengalí que dice: “Si Krishna te quiere
matar, nadie te puede proteger. Y si Krishna te quiere proteger, nadie te puede
matar”. Podríamos citar miles de ejemplos prácticos tanto de las Escrituras como de
los tiempos actuales, en los que Krishna ha demostrado la realidad de Su promesa de
proteger a Sus devotos. Los devotos que están avanzando en la senda de la entrega a
Krishna desarrollan plena confianza en este hecho.

4. Aceptar a Krishna como el Mantenedor Supremo y como el Amo Supremo:


Además de confiar en la protección del Señor, los devotos saben que Krishna les
dará todo lo que necesiten, tanto material como espiritualmente. El Señor Supremo
provee a todos los seres vivos de los recursos necesarios para vivir. Si alimenta a los
elefantes de la selva, que comen muchísimo más que los seres humanos, ¿cómo no
va a mantener a Sus devotos?

Sri Krishna es el propietario de todo lo que existe. Cuando un alma se entrega a Él,
naturalmente, comparte Su propiedad de la misma manera que el hijo disfruta de la
propiedad de su padre sin esforzarse por separado.

5. No tener intereses distintos de los de Krishna: Srila Prabhupada explica, en


repetidas ocasiones que ni una brizna de hierba se mueve sin la voluntad de la
Suprema Personalidad de Dios. Los devotos puros comprenden esto perfectamente y
saben, además, que todo lo que sucede en sus vidas, incluyendo las aparentes
dificultades, es motivado por Krishna para enseñarles algo y para beneficiarles de
alguna manera que quizás no sea visible de inmediato. Esos devotos puros
únicamente desean la satisfacción de Krishna, incluso si es a costa de su propia
satisfacción. Como dijo Sri Caitanya Mahaprabhu dirigiéndose a Krishna, mientras
expresaba los sentimientos de Srimati Radharani: “Si mi sufrimiento Te produce
felicidad, eso es lo que deseo. Y si mi felicidad no Te hace feliz, entonces no deseo
esa felicidad”.

Los devotos entregados se vuelven uno con Dios en el sentido que no desean nada que
vaya en contra de los deseos del Señor. No obstante, no hay que pensar que esto sea una
anulación de la personalidad, ya que ese estado de unidad con Dios por medio de los
deseos es la condición natural para la entidad viviente y se lleva a cabo únicamente por
amor puro. Sin embargo, aunque los devotos deseen lo mismo que el Señor hay que
recalcar que la individualidad espiritual permanece eternamente, ya que sin ella no
habría la posibilidad de relación amorosa (entre Krishna y Su devoto).
6. Ser humilde y manso: Una persona que posee todas las cualidades de la
iluminación espiritual y que, aun así, no se enorgullece por ello, es verdaderamente
humilde. Los devotos puros le ofrecen el mérito de todos sus logros, tanto
espirituales como materiales a Sri Krishna, al maestro espiritual y a otros devotos de
los que han aprendido. En ningún momento intentan atribuirse el mérito para sí
mismos. Además, si alguien les critica o les molesta, no intentan defenderse porque
se consideran insignificantes y no quieren distraer su atención del servicio al Señor
por un asunto personal.
LOS SEIS PRINCIPIOS FAVORABLES
En el apartado anterior, se menciona la aceptación de lo que favorece el desarrollo del
servicio devocional como primer paso en el proceso de entrega a Krishna. Srila Rupa
Gosvami menciona en el verso III del Upadeshamrita, seis actividades o actitudes que
favorecen el desarrollo de la devoción pura. Son las siguientes:

1. utsahat: Entusiasmo. La persona que desee tener éxito en cualquier aspecto de la


vida, como el trabajo, los estudios, los negocios o el deporte, por citar algunos
ejemplos, debe llevar a cabo sus proyectos con entusiasmo. De otro modo es fácil
que fracase. Este mismo principio se aplica también a la práctica del bhakti-yoga.

2. nishcayat: Esforzarse con confianza. Otro requisito importante es confiar en que


Krishna nos ayudará y finalmente nos dará los resultados espirituales deseados.

3. dhairyat: Paciencia. Srila Prabhupada solía dar el ejemplo de la muchacha recién


casada que, para tener un hijo, debe tener paciencia y esperar lo que corresponde.
Como mínimo tendrá que esperar los nueve meses del embarazo. No puede
pretender tener le bebé en sus brazos al día siguiente de unirse con su esposo. De
manera similar, en la vida espiritual tenemos que ser pacientes y perseverantes.
Llevamos millones y millones de vidas en el mundo material y, por ello, la
contaminación material es muy profunda. Aunque el proceso de servicio devocional
es tremendamente purificador, debemos tener la paciencia suficiente para dejarle
actuar sobre nuestros condicionamientos materiales. Los materialistas esperan
muchos años para lograr un título universitario. No es sorprendente, pues, que para
conseguir lo máximo que puede lograrse en la vida, haya que tener una buena dosis
de paciencia.

4. tat-tat-karma-pravartanat: Actuar según los principios regulativos (como escuchar,


cantar y recordar a Krishna). Ya hemos explicado en otras secciones de este curso lo
importante que es ser regulados y disciplinados en las prácticas devocionales. El
aspirante a la perfección en el servicio devocional debe practicar diariamente su
sadhana completo bajo la guía de su maestro espiritual.
5. sanga-tyagat: Abandonar la compañía de personas materialistas. La entidad viviente
se encuentra enredada en la existencia material condicionada desde tiempo
inmemorial. Por esa razón, la contaminación material es muy profunda y difícil de
erradicar. En muchas partes de las Escrituras se hace énfasis en lo importante que es
evitar la compañía de personas materialistas y lo bueno que es relacionarse con
devotos, con el fin de desarraigar la mencionada contaminación material. Tal como
dice el refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Si no mantenemos
nuestras relaciones con las personas materialistas suficientemente distantes, nos será
imposible abandonar los deseos materiales, ya que esas personas nos contagiarán su
espíritu de disfrute materialista.

6. sato vritteh: Seguir los pasos de los Acaryas anteriores: Como seres humanos no
podemos evitar tener relaciones sociales. Por esa razón, se recomienda estrechar
relaciones con devotos del Señor, de modo que no tengamos que recurrir a las
compañías materialistas para satisfacer nuestras necesidades de amistad y de tratos
sociales. También es especialmente importante que en nuestra vida sigamos el
camino que han recorrido los grandes maestros, para poder llegar así al mismo
destino que ellos. No es necesario inventar nada nuevo. El camino ya está trazado.
El proceso de servicio devocional es muy claro y muy científico. Igual que si
queremos ir de Madrid a Barcelona, por ejemplo, no necesitamos construir ninguna
carretera, sino que sencillamente seguiremos las indicaciones de los mapas y de las
señales indicadoras, no hay que preocuparse por inventar ningún proceso espiritual
nuevo. Muchas personas lograron la perfección siguiendo los métodos
recomendados en las Escrituras y por los grandes maestros. Lo único que tenemos
que hacer, es seguir los pasos de esas personas, en la medida de nuestras
posibilidades.
LOS SEIS PRINCIPIOS DESFAVORABLES
En el verso 2 del Upadeshamrita, Srila Rupa Gosvami menciona seis actividades que
conducen al devoto aspirante a la caída de la senda espiritual. Son las siguientes:

1. atyahara: Comer más de lo necesario o acumular más de lo necesario. En la


sociedad actual, la mayoría de la gente utiliza y acumula muchas cosas superfluas,
que no favorecen el uso adecuado de la energía que tiene el ser humano. Debido a la
codicia y a la lujuria insaciables por las cosas materiales, mucha gente acumula
mucho más de lo que necesita para vivir. Eso hace que les falten recursos a otras
personas del mundo. Por ejemplo, lo que les falta a los países llamados
tercermundistas, lo tienen los países “avanzados”. Si un devoto utiliza su energía
para acumular cosas materiales innecesarias, dejará de utilizar su energía para servir
a Krishna.

2. prayasa: Esforzarse demasiado por cosas mundanas. El deseo de acumular bienes


materiales en exceso produce un esfuerzo innecesario. Muchas personas hoy en día,
dicen que no tiene tiempo para dedicar a la vida espiritual. Si analizamos el por qué
de este fenómeno, veremos que, en la mayoría de los casos, es debido a que la gente
trabaja muy duro para conseguir objetos y logros superficiales que no van a producir
ningún beneficio tangible en la vida. Por el contrario, nos enredarán más en los
problemas mundanos.

3. prajalpa: Hablar acerca de temas mundanos. Para ilustrar esta acción desfavorable,
Srila Prabhupada da el ejemplo de la rana que con su croar invita a la serpiente
negra a que la localice y se la coma. De manera similar, cuando hablamos de temas
mundanos que son innecesarios, estamos invitando a la serpiente de la ilusión a que
nos mantenga atrapados en sus fauces. La meta de la vida es recordar siempre a
Krishna. Si hablamos acerca de Krishna será fácil recordarle. Pero si, en lugar de
esto hablamos acerca de asuntos mundanos, nuestra mente no podrá pensar en el
Señor.

4. niyamagraha: Dejar de seguir los principios regulativos o seguirlos sin atención. El


término niyamagraha tiene un doble significado. Por un lado significa abandonar las
prácticas devocionales prescritas (niyama-agraha) y por otro se refiere a realizar las
actividades devocionales sin atención alguna (niyama-agraha). El resultado es
prácticamente el mismo: la persona pierde el gusto por la vida espiritual y se enreda
de nuevo en las actividades materiales. Un buen deportista no puede mantenerse
como tal si deja de entrenar y de jugar. De manera similar, todo devoto debe
mantener sus prácticas devocionales reguladas de un modo consciente, con el fin de
mantenerse “en forma” en su vida espiritual.

5. jana sanga: Relacionarse con personas mundanas. En el apartado anterior, en el que


se habla de las seis actividades favorables, ya se mencionó este principio a la
inversa. Es un factor tan importante que Srila Rupa Gosvami ha repetido para que
no lo olvidemos. Si te relacionas con delincuentes, incluso si tú no lo eres, tarde o
temprano acabarás siendo uno de ellos. O bien te vuelves uno de ellos o abandonas
su compañía; pero no es posible permanecer mucho tiempo en un plano intermedio.
Lo mismo le ocurre a un devoto en relación a las personas que tienen mentalidades
mundanas. Esas personas son delincuentes a los ojos de Dios, ya que no siguen las
leyes del Señor y de la naturaleza.

6. laulyam: Codiciar logros mundanos. En la Bhagavad-gita se describe la codicia


como una de las puertas que conducen a la entidad viviente hacia la vida infernal. La
persona que siempre medita en aumentar sus bienes materiales no podrá concentrar
su atención en Sri Krishna ni en su servicio al Señor.

Únicamente cuando la sociedad humana abandone estas seis actividades podrá reinar la
paz y la prosperidad en el mundo.
BIBLIOGRAFÍA:
- Bhagavad-gita, Cap. 6, verso 47 (Es conveniente memorizar este verso en
sánscrito y castellano).
- Bhagavad-gita, Cap. 6 (entero).
- Bhagavad-gita, Cap. 2, verso 48.
- Bhagavad-gita, Cap. 12 (entero).
- Néctar de la Devoción, Capítulo I (entero).
- Srimad-Bhagavatam, Canto 7, Cap. 5, versos 23 y 24.
- Upadeshamrita, versos 2 y 3.

También podría gustarte