República Bolivariana de Venezuela.
Ministerio del Poder Popular para la Educación. Superior
Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco
Barquisimeto – Estado Lara
ENSAYO
Integrantes:
Mogollón Keiber
V-22.189.588
Electiva III
Sección: LCO4301
Barquisimeto, marzo de 2021. El análisis que se presentará a continuación, se
centrará en la lectura del libro NUEVAS FORMAS DE PROPIEDAD Y DE GESTIÓN
DE LAS ORGAIZACIONES EN LA TRANSICIÓN HACIA EL SOCIALISMO DEL
SIGLO XXI, escrito por Osvaldo Alonso en Agosto de 2007, bajo la coordinación del
Instituto Latinoamericano De Investigaciones Sociales (ILDIS). El cual trata, por decirlo de
forma muy general, del desarrollo del sector productivo y de las políticas empleadas para
lograrlo.
Es importante resaltar, que todo esto se hizo con el objetivo de adquirir
conocimientos sobre dicho tema pues en el libro se muestra una presentación de lo que son
las Empresas de Producción social, también conocida por sus siglas como E.P.S., las cuales
son una alternativa que se está empleando cada vez más en la actualidad, para ofrecer un
beneficio a las comunidades incrementando su calidad de vida
El libro, se realizó a través de un estudio cuya importancia se encuentra muy vigente en
la actualidad, el mismo, trata de evolucionar el sector productivo y de las políticas
específicas empleadas para lograrlo. Por otro lado, también hace énfasis, en lo que respecta
al desarrollo de la nueva economía social que involucre un incremento productivo y que a
su vez este active el desarrollo endógeno para de esa forma incluir los sectores de la
población que se encuentran marginados.
Con respecto al último punto tratado en el párrafo anterior, el gobierno ha implementado
nuevas formas de propiedad colectiva y gestión compartida, dentro de lo que son las
empresas privadas y públicas, con el objetivo de que estas funcionen de una manera
diferente a la que se está acostumbrado a ver. Todo esto basándose en un concepto de
desarrollo socialista.
En la primera parte del libro, se muestran lo que son las diferentes formas de propiedad
colectiva y de gestión participativa, de la primera se nombran, las cooperativas y empresas
de producción social, con respecto a la segunda, la autogestión, la cogestión y por último, el
desarrollo endógeno, que a pesar de no ser un tipo de empresa o gestión, el mismo se
encuentra muy ligado al desarrollo de la sociedad venezolana.
En la segunda parte, se presenta un resumen de la evolución que han tenido las
principales formas de propiedad y gestión, más específicamente las cooperativas, ilustrando
a través de graficas el gran incremento que se ha producido desde el año 1998 hasta el año
2006, donde pasaron de ser menos de 400 cooperativas a más de 130.000, además, se
muestran otras graficas que simbolizan la localización geográfica y la distribución de estas
por sectores. Es importante resaltar, que, en esta sección, se evidencian algunas
experiencias de programas específicos, como es el caso de la Compañía Nacional de las
Industrias Básicas (CONIBA) la cual actúa bajo la forma de compañía anónima y las
Empresas de Producción Social E.P.S promovido por PDVSA fomentando la figura de
Empresas Promotoras de EPS y las Unidades Productivas Comunitarias UPC.
En la tercera parte, se evidencian de forma cualitativa las experiencias más recientes y
las repercusiones que estas tienen en la política, además, se establece una comparación
entre las empresas de producción social creadas recientemente y las que antiguamente
funcionaron como empresas tradicionales, donde se recalca, que el excedente generado por
dichas EPS deben ser invertidos en todo lo relacionado con la comunidad y su entorno. Por
lo tanto, por un lado, tienen la obligación de funcionar de forma eficaz, satisfacer las
necesidades de sus clientes, generando así, plazas de trabajo y excedentes que luego puedan
ser distribuidos, y por otro lado, reciben en muchas ocasiones presiones para la distribución
social de un excedente que todavía debe ser asegurado.
Seguidamente con lo expuesto en el párrafo anterior, se presentan algunos factores
que han limitado la economía venezolana desde hace varios años, entre ellos, la modalidad
de contratación con grandes contratantes, debilidad de las nuevas empresas, inconsistencias
de la política pública, cultura rentista, entre otros.
Y en la cuarta y última parte, se muestran ciertos lineamientos de política en lo que
respecta a esta área que se deben seguir, tales como integralidad de la asistencia y similitud
de las acciones, asistencia para la formulación de proyectos viables y factibles, coherencia
en las políticas de compras de los grandes demandantes del Estado, la integración de
nuevas empresas a tejido productivo preexistente y la sincronización del sistema de
incentivos y del marco regulatoria.
Finalmente, se señala, que este libro es de gran ayuda, sobre todo para las personas
que estén pensado en construir una Empresa de Producción Social, pues en él se tratan
aspectos muy importantes, tanto de la parte económica como legal, además, de que se
presentan las ventajas y desventajas que tienen este tipo de empresas.
Tomando en cuenta todo lo expresado anteriormente, se concluye que es de suma
importancia impulsar la creación de un nuevo modelo productivo, el cual no se trata de que
el pueblo venezolano siga teniendo máxima dependencia de la explotación de los
hidrocarburos y sus derivados a nivel mundial, como por ejemplo el petróleo, sino de
implantar un modelo de propiedad y producción, lo cual exige un mayor nivel de
conciencia en referencia al uso de los recursos que se tienen disponibles, donde la política
de promoción y desarrollo de las Empresas de Producción Social se transforma en un
aspecto indispensable para desaparecer la idea que busca encerrar todo entre el Estado y el
Mercado, imposibilitando de esta forma, el desarrollo del poder popular.