Universidad De San Carlos De Guatemala
Centro Universitario Del Sur Occidente
Ingeniería en Alimentos
Toxicología
M.Sc. Sammy Ramírez
Nombre: Erick Daniel García Hidalgo Carné:
201447065
GAE 5
Los lípidos son un grupo muy diverso de compuestos orgánicos formados principalmente
por carbono, hidrógeno y oxígeno, pudiendo contener en ocasiones azufre, nitrógeno o
fósforo. Hay tres tipos de lípidos en los distintos alimentos que ingerimos: grasas,
fosfolípidos y colesterol.
Grasas saturadas
Son consideradas como 'las grasas malas', ya que cuando se consumen en exceso
pueden ocasionar problemas de colesterol y trastornos de circulación. Hay que tener en
cuenta que el consumo elevado de este tipo de grasas, junto con el colesterol procedente
de la comida, puede ocasionar serios problemas cardíacos, debido al endurecimiento de
las arterias (aterosclerosis). La mayoría de las grasas saturadas provienen de alimentos
de origen animal como las carnes rojas y la mantequilla. Los aceites de palma y de coco
también son ricos en estas grasas.
Grasas insaturadas
La mayoría de las grasas insaturadas son aceites, ya que a temperatura ambiente se
encuentran en estado líquido. Son grasas beneficiosas para la salud porque regulan el
nivel de colesterol y previenen las enfermedades cardiovasculares.
Grasas trans
estas grasas se producen mediante un proceso químico que se denomina hidrogenación y
que consiste en añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales. Este procedimiento se
emplea con el fin de potenciar el sabor y mejorar la textura de los productos alimenticios,
prolongando su vida útil con un bajo coste. Sin embargo, la hidrogenación provoca que
una parte de las grasas poliinsaturadas se transformen en grasas saturadas.
Tóxicos generados en el procesamiento de alimentos
Los alimentos que consumimos hoy en día pueden tener diversas sustancias químicas,
como resultado de su uso directo o como contaminantes inevitables procedentes del
medio ambiente o del procesado. Muchas sustancias químicas juegan un papel esencial
en la producción y distribución de los alimentos. Así, en las primeras etapas de la
producción se aplican plaguicidas a los productos vegetales para combatir plagas y se
administran medicamentos veterinarios a los animales de granja para luchar contra las
enfermedades. En etapas posteriores, durante el procesado y la preparación de
alimentos, podríamos decir que las reacciones químicas son probablemente infinitas.
Entre las diferentes contaminaciones que se pueden producir, destacan las debidas al uso
de aditivos alimentarios y a los envoltorios o embalajes que, en general, contribuyen a
mantener la higiene de los alimentos y a hacerlos más atractivos. El uso de estas
sustancias químicas aporta claros beneficios y ventajas, pero siempre hay que tener en
cuenta el potencial riesgo para la salud del consumidor derivado de los residuos que
quedan de ellas en los alimentos. En general, un tóxico generado durante el procesado es
parte intrínseca de las transformaciones de un alimento.