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Supervisión Psicoanalítica: Métodos y Expectativas

Este documento describe diferentes métodos para la supervisión psicoanalítica oficial. La supervisión ocurre entre un supervisor experimentado y un analista en formación para estudiar casos clínicos desde una perspectiva teórica y metodológica psicoanalítica. Algunos métodos incluyen analizar el material escrito de la sesión, seleccionar extractos verbales para estudiar elementos metapsicológicos, o adoptar el modelo de la sesión analítica para reconstruir la estructura psíquica del paciente. El método elegido depen
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Supervisión Psicoanalítica: Métodos y Expectativas

Este documento describe diferentes métodos para la supervisión psicoanalítica oficial. La supervisión ocurre entre un supervisor experimentado y un analista en formación para estudiar casos clínicos desde una perspectiva teórica y metodológica psicoanalítica. Algunos métodos incluyen analizar el material escrito de la sesión, seleccionar extractos verbales para estudiar elementos metapsicológicos, o adoptar el modelo de la sesión analítica para reconstruir la estructura psíquica del paciente. El método elegido depen
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1

La Supervisión Psicoanalítica Oficial1

¿Cómo se supervisa?, ¿qué se supervisa?, ¿para qué se supervisa?

Serapio Marcano2

La Supervisión psicoanalítica oficial es una experiencia que se da entre


dos personas interesadas en estudiar la conducta humana desde una
perspectiva teórica, clínica y metodológica psicoanalítica. De esas dos
personas involucradas, una de ellas, el Supervisor, aparece como un
Analista experimentado que ha calificado para ejercer tales funciones
dentro del marco institucional que regula dicha experiencia. La otra
persona, el Supervisante, es un profesional que posee, en mayor o menor
grado, una cierta experiencia en la práctica psicoterapéutica y que como
decía Freud, está ubicado en la posición de Aprendiz o de Analista en
Formación.
Dicha experiencia constituye siempre un campo dinámico donde se ponen
en juego una totalidad de hechos interdependientes entre los sujetos
directamente involucrados en la Situación de Supervisión y sus múltiples
relaciones institucionales.
Cuando el Analista en Formación solicita comenzar a supervisar algún
caso que ha elegido para cumplir con el requisito formal de la formación,
se crean diversas expectativas de parte de la pareja supervisor-
Supervisante en relación a dicha supervisión.
Entre dichas expectativas están, entre otras posibles: 1) las referidas
directamente a cómo y al qué se trabajará en la supervisión; 2) si el caso
seleccionado reunirá las condiciones para sostenerse el tiempo mínimo
necesario de horas, de acuerdo a las normativas institucionales, para que
pueda considerarse válido el tiempo empleado en el trabajo con el mismo
y no tenga que comenzar de nuevo desde cero con otro caso; 3) ¿cómo
será la evaluación de su progreso en el proceso de aprendizaje?; 4)
cuáles son las diferencias metodológicas entre el supervisor oficial y otros
supervisores, lo cual muchas veces es testeado llevando el mismo caso
1
Presentado en las Jornadas anuales 2006 del Instituto de Psicoanálisis de la SPC. Noviembre 2006
2
Profesor Titular del Instituto, Miembro en Función Didáctica.
2

que se supervisa a las discusiones en los seminarios clínicos, aunque


algunas veces se hace porque no tienen otro caso que esté en análisis; 5)
¿cuándo llegará el momento de cumplir con el número de horas totales de
dicha supervisión para dar por cumplida la tarea que la institución
manda?.
En relación a la primera de las expectativas señaladas, que tiene que ver
con el cómo supervisar, les digo, cuando lo preguntan, que hay varias
maneras de trabajar en una supervisión, una de ellas es que el
supervisante traiga el material escrito y se trabaja sobre el mismo,
analizando bien sea la macroestructura de la sesión, o a partir del análisis
de la microestructura siguiendo, en cierta manera, el modelo utilizado por
Freud en la interpretación de los sueños (caso de la inyección de Irma), en
la cual se transcribe, de ser posible inmediatamente después de la sesión,
lo mas fielmente posible, el diálogo dado en la misma, buscando reducir al
mínimo los mecanismos de olvido. Hay que tener en cuenta que nunca se
va a reproducir fielmente todo lo que ocurre durante la sesión, pues hay
momentos que, por diversos motivos, no se recuerdan con precisión. Aún
cuando se grabase la sesión tampoco se reproduciría todo lo que sucedió
durante la misma, pues el clima emocional no se puede traducir en
palabras. Quizás el mismo se pueda revivenciar, en la transferencia hacia
el Supervisor, cuando se trae al paciente en la persona del profesional
que supervisa a través de los mecanismos de contraidentificación
proyectiva.
Otro método de supervisar consiste en seleccionar, del material escrito, el
primer verbatum del paciente, la primera intervención del analista y la
respuesta del paciente a esta primera intervención y detenerse allí a fin de
estudiar los diversos elementos metapsicológicos establecidos en la teoría
psicoanalítica que estuvieron presentes en ese momento.
Esto nos lleva al qué supervisar. Entre esos elementos pueden estar,
entre otros, las estructuras psíquicas de acuerdo a la primera y segunda
tópica, los impulsos, deseos, relación con objetos internos, emociones,
mecanismos de defensa, transferencia, contratransferencia, contenidos
manifiesto y latente, procesos primario y secundario, principios del placer
y de realidad, la fantasía inconsciente, niveles de funcionamiento psíquico
3

a predominio narcisístico y/o edípico. Pero en todo caso, quizás lo


fundamental es que la pareja Supervisor-Supervisante pueda realizar el
ejercicio de suspender sus teorías para desarrollar la capacidad de
escucha analítica que les permita ir descubriendo, en la medida de lo
posible, las teorías y el método inherentes al paciente en análisis.
También se puede pensar acerca del timming de la intervención del
analista, tipo de intervención y las razones para hacerla. Si fue una
interpretación, qué tipo de interpretación, qué se privilegia, ver el qué,
cómo, cuándo, cuánto, porqué y para qué. La respuesta del analizante a
la intervención permite testear si condujo a disminuir las ansiedades y
pasar a una elaboración, o no condujo a ello y porqué.
Otro método de supervisión tomaría el modelo de la sesión analítica y
para ello el analista supervisor puede o no solicitar notas al Supervisante y
trabajar con una narrativa libre y su contraparte de una escucha libre que
incluye los comentarios fuera de las notas escritas que siempre se hacen
durante la supervisión. Ello parte de la hipótesis de que el Supervisante
trae siempre al paciente bien sea desde la posición del yo observador que
en alianza con el Supervisor piensan con libertad y en complementariedad
acerca de lo ocurrido en la sesión o sesiones y en donde .no
necesariamente tiene que ser una secuencia lineal, sino que todo lo que
acontezca es utilizado para reconstruir y comprender la estructura
psíquica del analizante en el campo relacional con el analista, dado que
ambos configuran una pareja analítica. Con ello se pretende promover la
capacidad de pensar acerca de la situación analítica y de las
transferencias-contratransferencias duales a la vez que se sostiene la
capacidad de investigar los procesos psíquicos y los métodos de abordaje
dependiendo de la estructura psíquica de ambos. Se abre un espacio para
investigar los procesos psíquicos de las dos parejas presentes en la
situación de supervisión: Supervisante-Supervisor, Analizante-Analista. En
otros momentos, que pueden tener que ver con las estructuras más
arcaicas que se movilizan en la situación analítica, algunos Supervisantes
traen al paciente contraidentificados con el mismo como una manera de
que el Supervisor comprenda vivencialmente a su paciente. En tales
casos el Supervisor puede decodificar estos movimientos regresivos,
4

utilizando para ello también su contratransferencia a la situación planteada


y la comprensión de la misma. De ese modo pasa a resolver no solo los
conflictos de la pareja Analista-Analizante, que entran en una colusión
inconsciente, sino también los de las dos parejas presentes en la situación
de supervisión. La explicitación de estas situaciones busca facilitar la
salida de los movimientos regresivos y el rescate de la capacidad de
pensar cuando lo que ha sido movilizado es consecuencia,
predominantemente, de la estructura psíquica arcaica del analizante.
Puede suceder que dicha capacidad de pensar esté fuertemente
interferida cuando los aspectos más arcaicos de la mente del analizante,
que han hecho presencia en su situación analítica, activan núcleos
arcaicos correspondientes de la mente del Analista Supervisante, en cuyo
caso no es posible la comprensión de los conflictos en juego y sus
respectivas estructuras defensivas, con el consecuente incremento de las
ansiedades persecutorias. En tales casos la sugerencia de trabajar dichas
situaciones en el análisis personal del Analista Supervisante se hace
pertinente aún cuando tengamos dudas de que en esos momentos dicha
recomendación pueda ser tomada a bien por el mismo debido al clima
emocional presente. Desde otra perspectiva tal indicación podría ser
denominada Acto Supervisorio, el cual sería equivalente, en la
supervisión, al que en el análisis practica el analista y al que llamamos
Acto Analítico.
De todas formas lo que quiero también plantear es que el modelo que elija
el Supervisor para supervisar podrá no ser siempre el mismo, pues
dependerá, entre otras razones, de la estructura psíquica del
Supervisante, del caso que esté analizando y del momento del proceso
analítico que esté llevando a cabo. Por ejemplo, si un Supervisante es
alguien con intensas ansiedades persecutorias ante la supervisión, puede
traer siempre un material muy detallado y no dar posibilidad de trabajar
libremente, lo que quiere es que el supervisor lo escuche y le confirme lo
bien que trabaja. Pero también puede traer un material muy escueto o no
traer alguno, o llegar siempre excesivamente puntual o sistemáticamente
tarde, como defensas caracterológicas en razón de las ansiedades
persecutorias. En tales casos el Supervisor puede proponer, como Acto
5

Supervisorio, y tendiendo a movilizar dichas estructuras defensivas, una


modificación de los modos de traer el material del paciente. Se pueden
resistir a ello y eso, de hacerlo, les dificultará el proceso de aprendizaje.
También puede suceder que el Supervisante quiera recibir del Supervisor
la explicación clínica del caso y las indicaciones de lo que debe trabajarse
con el mismo, como si pudiese aplicarse en la siguiente sesión, no
teniendo en cuenta que, cuando nos ubicamos en la posición o vértice
analítico, el paciente que hoy vemos no es el mismo de mañana como
tampoco lo será el Analista ni el Supervisor, por lo que el análisis se rige
por la máxima de Heráclito según la cual no pasa dos veces el agua por el
mismo rio. Aquí se plantea entonces diferenciar el Método psicoanalítico
de la Técnica psicoterapéutica. El proponer una técnica lleva implícito el
que mecanicemos el método y lo apliquemos de una manera genérica a
todos los casos sin tomar en cuenta las estructuras psíquicas de la pareja
analítica. El método apunta a descubrir lo particular, lo diferente de cada
ser humano y ello implica tolerar la incertidumbre y la angustia ante lo
desconocido para que pueda surgir lo creativo de cada cual.
El fin de la supervisión y del aprendizaje consiste en que el aprendiz de
analista llegue a contactar con la convicción de la existencia de lo
inconsciente en todos los procesos vinculares y relacionales humanos,
entre los cuales están, por supuesto, la experiencia de analizar y la de
supervisar. Así llegará a desarrollar una identidad analítica propia. Para
lograrlo tiene que enfrentarse a la paradoja de que no hay una técnica que
se aprenda. Parafraseando a Freud agregaría que lo que otorga al
Supervisante la aptitud de analista es, además de lo anterior, la capacidad
de continuación de los procesos de recomposición del Yo una vez
finalizado el análisis y la supervisión. Esta identidad puede verse
favorecida a través de la función sintética que realice su Yo de los
procesos identificatorios, pero también puede resultar perturbada, entre
otras razones, a causa de los conflictos y relaciones narcisísticas, del
Supervisante y/o del Supervisor.

Bibliografía
6

Grinberg, L. (1975). La supervisión psicoanalítica. Teoría y práctica.


Paidós. Buenos Aires.

Marcano, S. (1987). Reflexiones acerca de las relaciones institucionales.


El narcisismo como fuente de problemas. Proposiciones para su
contención y regulación. Presentado en las 1ras. Jornadas de
reflexión de la ASOVEP. Caracas

Marcano, S. (1993). La contaminación en los análisis didácticos y las


supervisiones oficiales. Jornadas sobre formación psicoanalíticas.
Caracas. SOPSICAR.

Marcano, S. (1996) El Campo de la transferencia y Contratransferencia en

la Formación psicoanalítica: Instrumentos y obstáculos.

Presentado en el Precongreso Didáctico del XXI Congreso

Latinoamericano de Psicoanálisis, Monterrey, México, 1996.

Revista Trópycos.

Marcano, S. (1998) Formación de los analistas: entre la seguridad y la


aventura. Presentado en las Jornadas anuales del Instituto de la
SPC. Junio 1998.

Paco Ruiz
Historia de Jones y freud
Historia familiar de freud
Meta psicología y Clinica
Supervision y seminarios
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El supervisor como facilitador del aprendizaje ,
Tipos de supervisores
Robert langs
7

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