Prunus armeniaca, denominado comúnmente
albaricoque (Perú), albaricoquero (en España
y Venezuela), albergero (Aragón), chabacano (en gran parte de México), damasco (en
Andalucía, Canarias, Cono Sur y Cuba), piesco (en Asturias) o pavía (en Galicia), es un árbol
frutal originario de China (donde fue hallada la variedad originaria salvaje), Armenia y Siria.
4.1. Clima.
El albaricoquero necesita unas condiciones muy adecuadas para crecer y producir frutos
adecuadamente. Aunque se trata de un árbol de hoja caduca que necesita un periodo de frío
invernal (entre unas 300 y unas 900 horas de temperatura por debajo de los 7 ˚C, dependiendo de
la variedad), al tratarse de un árbol que florece muy temprano (entre los meses de marzo y abril,
antes del nacimiento de las hojas) es muy susceptible a las heladas tardías de invierno o a las
últimas heladas de primavera. También exige calor estival para la completa madurez de la fruta y
es bastante resistente a la sequía. Se comporta mejor en exposiciones aireadas y soleadas de las
mesetas y colinas que en las llanuras. La mejor altitud para su cultivo es la de 200-500 m.
4.2. Suelo.
En cuanto al suelo, aunque es es poco exigente prefiere suelos cálidos, secos, ligeros, profundos y
calizos, no adaptándose a los suelos fuertes, fríos y húmedos. La permeabilidad del subsuelo tiene
una gran importancia en este cultivo, pues todo estancamiento de agua perjudica al
albaricoquero. En tierras profundas toma un gran desarrollo y los frutos son de buena calidad. En
malas tierras (laderas secas), los árboles se desarrollan menos, pero los frutos son más
perfumados.
Prunus serótina
SUELO Y CLIMA En suelos arcillosos (tierra chiclosa). Preferentemente en clima frío. ALTITUD De
1,600 a 2,600 msnm. VEGETACIÓN DONDE CRECE Bosque de niebla y de pino, encinar, pastizal.
Prunus serotina subsp. capuli (Cav.) McVaugh (1951).
Se desarrolla sobre pendientes acentuadas y se le encuentra en zonas de cultivo (cafetal). Habita
en muchos lugares templados y fríos de la República. Suelos: pedregoso oscuro, somero, profundo
con abundante materia orgánica, regosol eútrico, cambisol, pedregoso oscuro somero, andosol
mólico, acrisol órtico, toba andesitica, ácido, húmedo.
Si puedes y quieres tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle
los siguientes cuidados:
Ubicación: el Prunus serotina ha de estar en el exterior, a pleno sol.
Tierra: crece en suelos fértiles, con buen drenaje.
Riego: regar unas 4 o 5 veces por semana durante el verano, y unas
1-2 veces a la semana el resto del año.
Abonado: en primavera y verano, con abonos orgánicos una vez al
mes.
Multiplicación: por semillas en primavera.
Rusticidad: resiste hasta los -10ºC.
Red de viveros de biodiversidad & Pronatura Veracruz, CAPULÍN / Prunus serotina, consultado e,
01/03/2021 en: chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/viewer.html?pdfurl=https
%3A%2F%2Frevivemx.org%2FFototeca%2FArboles%2FPrunus_serotina%2F8_Fichas_de_venta
%2FCapulin_v2.pdf&clen=6248150&chunk=true
Gutierrez, N (2014) Durazno. Agricultura y Desarrollo Rural, Jalisco
Vázquez-Yanes, C., A. I. Batis Muñoz, M. I. Alcocer Silva, M. Gual Díaz y C. Sánchez Dirzo. 1999.
Árboles y arbustos potencialmente valiosos para la restauración ecológica y la reforestación.
Reporte técnico del proyecto J084. CONABIO - Instituto de Ecología, UNAM.
Prunus dulcis,
Prunus persica (duraznero)
Factores climáticos s Se trata de un frutal de zona templada no muy resistente al frío, su área de
cultivo e extiende entre 30 y 40° de latitud. L s as temperaturas mínimas invernales que el
melocotonero puede soportar sin morir giran en torno a los -20°C. Sin embargo, a los -15°C en la
mayoría de las variedades se producen daños en las yemas florales. Siendo la etapa o parte más
ensible a heladas el fruto pequeño, en donde la temperatura critica o de daño por heladas
se da a – 1ºC y en donde su temperatura base o mínima de crecimiento se da a los 8ºC
Siendo el optimo de crecimiento de 21º C a 27ºC y su limite máximo de crecimiento a los 40ºC.
Las heladas tardías pueden afectarle, los órganos más sensibles a las mínimas térmicas son los
óvulos, el pistilo y la semilla. Requiere de 400 a 800 horas-frío (Temp. < 7°C.), y los nuevos
cultivares requieren s una especie ávida de luz y la requiere para conferirle calidad al fruto, estos
requerimientos de fotoperiodo día neutro oscilan ente las 10 y 14 hrs. luz. Sin embargo el tronco y
las ramas sufren con la excesiva insolación, por lo que habrá ue encalar o realizar una poda
adecuada.
Los diferentes patrones le permiten cualquier tipo de suelo, aunque prefiere suelos ndonro CAPIO
2 frescos, profus, de pH moderado y suelo areoso. El melocotone es los encharcamientos de
agua sensible a la asfixia radicular; por y asegurar una prof ello hay que ev undidad de
suelo no inferior a 1-1.50 m. c
Condiciones de cultivo:
Se adapta mejor a los climas templados y secos ya que se trata de un frutal, no
muy resistente al frío; las temperaturas mínimasinvernales por abajo de los
0°C. por periodos prolongados, pueden causar daños en las yemas florales o
incluso la muerte en mayoría de las variedades.
Las heladas tardías también pueden afectarle en sus órganos tales como
óvulos, pistilo y semilla, es una especie que requiere demasiada luminosidad
para trasmitirle calidad al fruto, sin embargo la excesiva insolación ocasiona
problemas en las ramas, por lo que habrá que encalar o realizar una poda
adecuada.
Los patrones regionales le permiten adaptarse a cualquier tipo de suelo
aunque se desarrolla mejor en suelos de textura limosa a arenosos,
profundos, frescos de pH moderado ya que es muy sensible al contenido de
caliza activa, que no debe ser superior al 2-3 %, ya que puede producir clorosis
férrica. Se deben evitar los suelos con problemas de encharcamientos de agua
ya que le ocasionan asfixia radicular por esta razón hay que asegurar que la
profundidad no sea menor de 1-1.50 m.
La zona que favorecen a su desarrollo son las que se encuentran a una
alturaentre los 1500 a 2100 msnm. Por ser estas las que mejor reúnen las
horas frío necesarias.En cuanto a humedad, requieren unaprecipitación media
anual entre los 900 a 1400 milímetros anuales, las lluvias se inician en junio y
se prolongan hasta octubre, la acumulación de horas frío depende en gran
medida de la altura sobre el nivel del mar.
Alemendro dulce (Pronus dulcis)
Requerimientos climáticos
El almendro es una especie criófila, dependiente del frío para poder salir de la
dormición invernal. Además del frío, esta especie necesita de temperaturas
moderadas para completar la salida de dormición. El requerimiento de horas de
frío por debajo de 7 ºC de las variedades de almendro es en general muy bajo
comparado con otras especies criófilas. Varía de un mínimo de 169 hasta un
máximo de 713 horas frío, según variedades. Como se mencionó, requiere
también una determinada cantidad de horas de calor previas a la floración, que
conjugadas con la horas de frío, van a determinar la fecha de floración. Se estima
que la exigencia en horas de calor varía entre 470 y 1100.
Por otro lado, desde un punto de vista del crecimiento y desarrollo de la planta y
del fruto, la temperatura óptima es de 18 a 32 ºC. El almendro es una de las
especies que mejor tolera las temperaturas estivales elevadas de determinadas
zonas de producción. Los fuertes golpes de calor en verano, que en otras
especies frutícolas se manifiestan por una deshidratación de tejidos tiernos,
especialmente de las hojas, apenas se manifiestan en el almendro. De todas
formas los calores excesivos pueden disminuir la actividad fotosintética. Si las
temperaturas son muy elevadas, mayores a 35 ºC, se produce una “parada
vegetativa” en el árbol, situación más favorable para resistir una adversidad.
Una de las principales limitantes al cultivo del almendro son las heladas tardías
que afectan en la etapa de la floración. Algunas variedades, con requerimiento de
muy pocas horas de frío, logran satisfacer esta demanda muy temprano y con un
período posterior de temperaturas altas comienzan la etapa de floración,
quedando expuestas a las posibles heladas tardías de primavera. Por ello deben
tenerse en cuenta los requerimientos de frío de las variedades y el clima en la
zona de cultivo, antes de implantar un monte frutal de almendros. Debe
considerarse también que existe cierta resistencia al frío en el estado de brotación
y floración y esto va a depender de la variedad en cuestión y del estado
fenológico. En líneas generales, puede decirse que para yemas de almendro
cerradas a punto de abrirse, se produce la congelación cuando la temperatura
ambiente alcanza -3,3 ºC; para flores en pleno desarrollo y completamente abierta
a -2,8 ºC y para el fruto recién cuajado, a -1,1 ºC. Por consiguiente, el almendro
debe cultivarse preferentemente en regiones de clima templado, sin riesgos de
heladas, o contar con los mecanismos adecuados de lucha contra esta
adversidad.
Otro concepto importante es el régimen de precipitaciones: es importante que no
existan lluvias en el período de fructificación, pues al estar abierto el fruto se corre
el riesgo de que se pudra la semilla. Por otra parte es una especie muy rústica ya
que tolera muy bien veranos cálidos y secos.
Otro factor que puede actuar como limitante es el viento. Éste puede afectar
notablemente la polinización, debido a su incidencia negativa en el vuelo de las
abejas, el principal polinizador del cultivo. Éstas se ven afectadas en su vuelo
cuando el viento sobrepasa los 10 km/h. Existe también un posible daño mecánico
provocado por el viento, que dependiendo de su fuerza puede ocasionar roturas
de ramas y caídas de hojas y flores.
El almendro es una especie sensible a la falta de luz. La carencia lumínica se
traduce en falta de cosecha y ataques de plagas y enfermedades. Por ello esta
especie se comporta mal en plantaciones muy densas. La falta de luz puede
generar un excesivo alargamiento de ramas y una débil lignificación del
endocarpo, es decir una cáscara más blanda. La saturación lumínica de las hojas
se da con la mitad de la luz que llega del sol. Solamente las hojas de la parte
externa están expuestas a plena luz solar, y sólo durante parte del día. La luz es
limitante en el interior de la copa en plantaciones densas.
Requerimientos edafológicos
Los suelos más apropiados para el almendro dependen principalmente del patrón
o portainjerto utilizado. Si el patrón utilizado es el mismo almendro de semilla, o
sea pie franco, se desarrolla un sistema radicular potente, que tolera bien la caliza
activa, evitando la clorosis. Esto es así no porque tenga menos necesidades en
hierro, sino porque tiene más facilidad para extraerlo. Sin embargo no tolera los
suelos salinos, sobre todo si tiene mucho cloruro de sodio, ni tampoco los suelos
muy arcillosos o asfixiantes. El pH más adecuado del suelo es de 7 a 8,5. Se
desarrolla mejor en suelos arenosos que en arcillosos. Mientras más profundo sea
el suelo, más facilidad tendrá para buscar humedad que permita su cultivo en
secano. No es recomendable plantar almendros en lugares que no alcancen un
metro de profundidad de suelo. Además de tener un enraizamiento profundo, el
almendro se extiende mucho superficialmente. No obstante, la mayor parte del
sistema radicular se encuentra en la zona superficial, hasta 1 metro, donde se
beneficia más del agua de lluvia, aireación y abonado. Las raíces de esta especie
se repelen cuando entran en contacto. Este antagonismo radicular facilita la
exploración de las raíces por todo el volumen de tierra. Se aconseja por lo tanto,
marcos de plantación anchos.
Pronus amygdalus (Almendro)
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS
Es una especie muy rústica, por lo que sobrevive en condiciones muy
complicadas, aunque disminuye su rentabilidad. Es un frutal de zonas cálidas, por
lo que resulta poco tolerante al frío, requiere escasas horas-frío (200-400) y es
muy tolerante a la sequía. Demanda un largo período para la maduración del fruto,
de forma que la floración tiene lugar en enero y hasta nueve meses después no se
recolecta. Se puede producir en secano de 300 mm, pero la rentabilidad se
asegura a partir de los 600 mm. Para que se lleve a cabo una adecuada
polinización hay que tener en cuenta los factores climáticos que afectan a las
abejas (frío, heladas, lluvia, etc.),
Prefiere suelos sueltos y arenosos, aunque vegetan en francos. Le son
perjudiciales los suelos encharcadizos y pesados, ya que no resiste la asfixia
radicular y es muy susceptible a los ataques de Armillaria y Phytophthora.
Pronus avium
REQUERIMIENTOS ECOLOGICOS. LATITUD La mayoría de los frutales caducifolios se encuentran
entre latitudes intermedias que comprenden desde los 30 grados norte y 50 grados sur,
(Westwood, 1978). ALTITUD. (Juscafresa, 1978), podemos cultivarlo desde la mínima altura
sobre el nivel del mar, hasta los casi 500 m.s.n.m. Sin cerezo embargo su cultivo es más
apropiado en partes más bajas como medio de garantizar las cosechas. Su crecimiento
vegetativo lo puede realizar hasta los 1000m. Pero lo que importa no es eso sino el garantizar la
cosecha. (H.Rebour, 1971), redacta que el cerezo guindo (Prunus cerasus ) produce abundantes
cosechas dado que tiene un rango mayor de adaptación,. Sus mejores resultados se obtienen
entre 600 y 800m de altitud.
CLIMA. Se le denomina clima al conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan una
región, sus elementos son: la temperatura las precipitaciones, el viento la humedad relativa, la
nubosidad, las nieblas la presión atmosférica, llámese microclima al clima de una zona extensa,
(Kramer, 1993). El cerezo debido a su rusticidad se adapta en todas las regiones, aunque en la
región de la vid, sé obtienen cosechas más abundantes y los frutos de mejor calidad. Resiste
bien los fríos, los calores y la exposición Norte. Las costas del mar no son al parecer, muy
favorables a su vegetación, (Apuntes de fruticultura, 1976). (Juscafresa, 1978), el cerezo es una
de todas las especies de frutales con hueso, que puede ser cultivado a mayores alturas, aunque
en estas a causa de las heladas tardías, se pierden muchas cosechas. Es uno de los frutales más
resistentes a las bajas temperaturas invernales, pero muy sensible a los efectos de las heladas
tardías, cuyos botones florales solamente soportan temperaturas de 3.9 grados centígrados, la
flor abierta los 2.2 grados centígrados, y el fruto recio cuajado 1.1 grados centígrados, siendo los
guindos más resistentes. . (H.Rebour, 1971), las zonas bajas, la fertilidad deja bastante que
desear, la falta de reposo invernal y el exclusivo calor conjugan sus efectos para hacer poco
interesante el cultivo comercial de una gran mayoría de las variedades. Las precipitaciones
irregulares son desfavorables para el cerezo por consiguiente es necesario disponer de agua de
riego para mantener se vegetación en buen estado durante todo el verano. Por su parte,
(Ravel, 1976), explica. El cerezo no es exigente desde el punto de vista del clima y da buen
resultado en las peores exposiciones, e incluso en la orientación norte,. Su floración, que es
tardía le permite zafarse, parcialmente de las heladas primaverales, se recomienda utilizar las
mejores exposiciones para las variedad4es con floración temprana. Este frutal es sensible a la
radiación luminica al existir una disminución luminica ocasiona reducción en el crecimiento de
los brotes terminales y repercute en la asimilación del nitrógeno y el calcio. Desde un punto
de vista de las necesidades de agua, el cerezo es demasiado a menudo cultivado en zonas donde
se da cada año la falta de agua, teniendo una precipitación desde 250 mm. A 670mm. Lo que
provoca realizar la elección de un porta injerto resistente a la sequía como el P. Mahaleb.
(Tiscornia, 1977), en su escrito denominado Cultivo de plantas frutales nos explica, que las
plantaciones expuestas hacía el norte y al oeste son perjudicadas, las del oeste, porque en la
primavera, en el momento de la floración o poco después del cuajado de los frutos, son
afectados por heladas primaverales. La mejor orientación es la de este y nordeste.
EQUERIMIENTOS EDAFOCLIMATICOS
Temperatura
Especie resistente al Frío, sin embargo, sensible a las heladas durante el periodo de floración
(aproximadamente en septiembre), en zonas de la pre-cordillera y zona sur de Chile. La sensibilidad, varia
según la especie, llegando a resistir hasta -4º C. siendo el fruto el órgano más afectado por este fenómeno
físico. En zonas de bajas temperaturas, el trabajo de las abejas se ve perjudicado, puesto a que estas
trabajan entre los 14 y 15ºC.
En términos de frío invernal, se requiere de acumular entre 400 y 1500 Horas frío, siendo el rango ideal entre
3,2 y 3,7º C. Este es un dato crítico para la elección de la variedad a sembrar, producto de que los climas en
chile varían mucho dependiendo de la zona, y especies con bajo requerimiento de horas frio se acumularían
muy bien a regiones poco frías.
Precipitaciones
Lluvias durante la etapa de floración y maduración del fruto disminuyen la productividad, debido a que impide
el vuelo normal de abejas, favorece el desarrollo de Monilia en las flores y causa la partidura de frutos, lo que
puede causar pérdidas completas. Una solución a este problema, es la selección de variedades más
resistentes y un manejo adecuado del Riego, siendo necesaria la aplicación de riegos regulares de vital
importancia para reducir el impacto de daño.
El viento.
Los daños producto del viento se pueden observar en aspectos como daños en copas, rompiendo injertos
tiernos y deshidratando yemas entre otros, por lo que se debe tener el cuenta lo siguiente por si se desea
llevar a cabo la plantación en faldas de cerro, una solución a este problema seria ubicar en los deslindes del
predio arboles que actúen como cortinas y que a la vez puedan cobijar especies polinizadoras y aves, que a la
vez pueden controlar plagas..
El Suelo.
Requiere de profundidades de 60 a 80 centímetros. En cuanto a textura, las plantaciones exigen suelos bien
drenados, fértiles y con buena porosidad.
RIEGO
Como se mencionó en la sección de morfología, el cerezo, es una drupa la cual presenta una curva doble
sigmoidea (Gil, 2000). Lo que la diferencia de los otros carozos, es la fecha de cosecha, mientras la mayoría
son recolectados después de los eventos más calurosos del verano, el Prunus Avium, es cosechado antes
que suceda el suceso.
La particularidad en la fecha de cosecha, influye directamente en la programación de riego, ya que en el caso
del durazno por ejemplo, una reducción hídrica en el momento adecuado, permite disminuir el crecimiento
vegetativo mientras el fruto está creciendo, para evitar competencias. En el cerezo, por su progreso fenológico
temprano, el desarrollo del fruto, coincide con el crecimiento vegetativo, por lo que es imprescindible, un
estado hídrico adecuado, durante el período de permanencia del fruto en el árbol.
Es además necesario saber, que el riego incide en la sanidad del árbol y la calidad de su fruta, el estrés
hídrico, puede aumentar el cáncer bacterial. En cambio, descuidos en la entrega de agua, pueden favorecer
enfermedades radicales como Phythopthora spp. Por tanto, es necesario, y mas aun se hace imprescindible,
realizar un estudio del suelo mediante calicatas, si se quiere obtener un buen producto de exportación.
Cambios bruscos en la humedad del suelo, además de favorecer la aparición de enfermedades, es
responsable de partiduras en el fruto, principal factor que limita la producción de cerezas. Una solución seria
Mantener un estado de humedad constante durante toda la temporada.