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Parábola Del Hijo Pródigo

Los personajes principales son el Padre, el Hijo Menor y el Hijo Mayor. La historia trata sobre el Hijo Menor que le pide su parte de la herencia al padre y se va lejos a desperdiciarla. Cuando se queda sin dinero, empieza a tener hambre y trabaja cuidando cerdos. Arrepentido, decide volver con su padre para pedir perdón. Cuando el Hijo Menor regresa, el Padre lo recibe con alegría y festeja su regreso.

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Parábola Del Hijo Pródigo

Los personajes principales son el Padre, el Hijo Menor y el Hijo Mayor. La historia trata sobre el Hijo Menor que le pide su parte de la herencia al padre y se va lejos a desperdiciarla. Cuando se queda sin dinero, empieza a tener hambre y trabaja cuidando cerdos. Arrepentido, decide volver con su padre para pedir perdón. Cuando el Hijo Menor regresa, el Padre lo recibe con alegría y festeja su regreso.

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Parábola del hijo pródigo

11 
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte
de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo
todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo
perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su
hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba. 17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he
pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus
jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido
a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra
el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el
mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro
gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;

Personajes principales

Padre

Hijo Menor

Hijo mayor

Secundarios

Ciudadano dueño de los cerdos

Siervos de la casa del padre


BIOGRAFIA
Padre Julio María Matovelle, Sacerdote, abogado, poeta y político nacido en la ciudad de Cuenca el 8 de
septiembre de 1852, hijo de don Santiago Matovelle y de la señora Juana Maldonado.
Por razones de índole familiar que no vienen al caso analizar, el pequeño pasó una infancia muy triste, pues
desde su más tierna edad vivió primero con una tía, posteriormente fue criado por una india de un lugar
cercano a Cuenca y finalmente pasó a cuidados de una mujer del pueblo llamada María Quinde, que lo amó
y cuidó como una verdadera madre, aunque por su pobreza no pudo alimentarlo adecuadamente, por lo
que el niño creció débil y enfermizo.
Profundo amante de las letras y la literatura, dedicaba al estudio todas las horas libres que le dejaba la
universidad. Leía y estudiaba todo libro que caía en sus manos, especialmente los de autores antiguos, que
lo cautivaban no precisamente por la perfección de la forma sino por su gran sentido de la sencillez y la
verdad. Entregado a estos estudios, tomó en sus manos también el Nuevo Testamento y se adentró en él
para nutrirse con las Epístolas de los Apóstoles.
En 1865 Funda el círculo juvenil literario de «La esperanza»
En 1869 el jesuita Miguel Franco lo tomó bajo su dirección.
En Marzo de 1870 ingresó a la Congregación de la Anunciata, empezó a rezar el oficio parvo diariamente, a
tomar apuntes de su vida en un tomo de Memorias Intimas. En Junio se consagró a los corazones de Jesús
y María y queriendo ser útil participó en la Conferencia de San Vicente de Paul y en la Sociedad de la
Esperanza que dirigía su profesor Luis Cordero.
A los 10 años de edad entró en el Seminario de Cuenca donde en 1871 se graduó de bachiller, e
inmediatamente ingresó a la Universidad para estudiar
Entre 1871 y 1872 envió varias poesías al periódico “La Aurora” tales como: A Cuba, Un Adiós, Ansiedad,
Meditación, El Nombre de María, así como varios ensayos sobre Las Coronas, La Familia, Un Paseo en las
Vacaciones.
En 1872 se graduó de Bachiller y por consejo del Padre Franco que le dijo: “Estudie Ud. la Jurisprudencia y
después pensaré en el Sacerdocio, a fin de que sea más útil a la Patria”. Así pues, inició dicha carrera y fue
electo Presidente del Apostolado de la Oración. Entonces escribió un artículo en alabanza a García
Moreno, que su protector Jesuita llevó a Quito y gustó tanto que se republicó en el diario “Los Andes de
Guayaquil”.
En 1873 fue electo Presidente de la Academia San Luis Gonzaga sesionando cada semana “para forjar
luchadores, infundir el catolicismo en la juventud y defender su doctrina” pero también componía versos,
representaban obras de teatro y dictaban charlas científicas.
En 1874 pasaron unas vistas fijas cinematográficas que causaron sensación pues era la primera ocasión que
en Cuenca se veía lo que era el famoso París. García Moreno seguía de cerca sus pasos a través de los
jesuitas Franco y Teódulo Vargas y al conocer el éxito de esas sesiones, emocionado dijo “Matovelle es el
sol de la Juventud”. Ese año, su joven amigo el poeta Juan Abel Echeverría, le dedicó varios versos
elogiosos.
En 1875 fundó el Liceo «Centro de estudios literarios». Por esa época fundó el «Liceo de la Juventud», al
que pertenecieron los más brillantes jóvenes de la intelectualidad cuencana de esos años, como Remigio
Crespo Toral, Honorato Vásquez, Alberto Muñoz Vernaza, etc. Colaboró en “El Cuencano” pero perdió a su
protector que fue asesinado
En 1.876, el 1°. de Enero comenzó a editar la revista “La Luciérnaga” donde aparecieron sus poesías” “A mi
Patria”, “Una ganancia es morir”, “Los Monos comunistas” y “La Verdadera Gloria”, así como su ensayos “El
Catolicismo y la libertad, breve consideraciones sobre la libertad, política de los pueblos en oposición al
Cesarismo y al Liberalismo” en 53 págs. “La Educación y la Juventud” en 2 págs. “El mundo a vista de
pájaro” en 4 págs. “Principios de Moral filosófica” en 3 págs. y “Las ruinas de Tomebamba” en 2 págs. El 26
de Febrero se representó en cinco actos en versos y con fondo musical, su tragedia “Un drama en las
catacumbas”, escrita en 64 págs. e inspirada en la novela “Fabiola” de Wiseman, que Matovelle había
arreglado en prosa y otra obra con el título de “San Nazario”. Ambas producciones gustaron muchísimo por
su aire exótico y religioso. Ese año colaboró en “La Voz del Azuay” y dedicó una sesión literaria el
Presidente electo Antonio Borrero, quien le designó Profesor de Filosofía en el Colegio Nacional. Al
producirse la revolución de Septiembre escribió el verso “Alerta Patria mía” y salió a combatir, pero
enterado de las derrotas del gobierno de Galte y la loma de los Molinos, regresó a Cuenca y se escondió,
semanas después fue despojado de su cátedra.
En septiembre de 1.877 se retiró de la vida social para dedicarse más a Dios y en Mayo siguiente dejó sus
pocos bienes a una hermana y fue al seminario, tomando al redentorista Félix Grisart por confesor, hubiera
sido provso que viajara al Seminario de San Sulpicio en París como lo tuvo pensando, pero la falta de dinero
se lo impidió. En éste mismo año, fundó una Asociación de Acción Católica, la primera en el Ecuador.
El 11 de Noviembre de 1877 se graduó de Doctor y fue nombrado defensor de Cárceles por la Conferencia
San Vicente de Paul. El obispo Remigio Estévez de Toral le designó Profesor de Economía Política, Ciencia
Constitucional, Estadística y Der Público Eclesiástico en el Seminario de Cuenca y como no fueron de su
agrado los textos que encontró en uso, compuso tres libros para sus alumnos donde entre otras ideas dijo
que “La Libertad civil nace de la Biblia. Por Jesucristo ha desaparecido la esclavitud –del pecado– en el
mundo, cuando los hombres se apartan de Dios éste los castiga con tiranos, la Pena de Muerte es lícita, la
Soberanía se trasmite directamente de Dios a la autoridad y en los gobiernos monárquicos es un der no
solo del Príncipe si no de su familia, contra el usurpador y el tirano no hay más remedio que la oración y la
mejora de costumbres, los estados deben luchar por conservar la unidad religiosa, bien entendido que el
Catolicismo es la única religión verdadera pues las demás nacen de la mentira y el Diablo” conceptos
tomados de la Escolástica medioeval, totalmente en desacuerdo con las ideas imperantes en el siglo XX,
llamado no sin razón, el siglo de la Luces; sin embargo, no ha faltado historiadores que por eso texto le han
llamado “Arrogante reformador de las Ciencias Políticas, divulgador excelso de la buena doctrina”.
En 1878 Ingresa al seminario y se desempeñó como Profesor Universitario de Der Público Eclesiástico.
En 1.879 su amigo el Obispo Toral le conminó a hacerse sacerdote.
El 21 de febrero de 1880, el Ilmo. Obispo de Cuenca, Mons. Estévez de Toral, lo consagró sacerdote. Fue
Prefecto de Piedad, preparó seminaristas, fundó la Academia de Der Público para divulgar los principios
católicos en pugna con el liberalismo y en Junio de 1.881 sostuvo un certamen de tres horas de duración
para condenar esa doctrina. Poco después empezó a madurar la idea de fundar una Congregación
destinada a honrar el corazón de Jesús y escribió sus estatutos. Por cortos meses fue párroco de Pucará.
En 1883 hace parte de la Asamblea Nacional Constituyente, caído el dictador Veintemilla, obtuvo del
Pentaviro Luis Cordero que se decretara la erección de la Basílica del Voto Nacional en agradecimiento por
el triunfo obtenido. Ese año fue electo Representante del Azuay y lució en dicha Asamblea como el más
fogoso orador del grupo ultramontano y como “filósofo de fuste”, si por ello se entiende la defensa de las
doctrinas de la Iglesia ecuatoriana, retardataria e intransigente en extremo, a la que nadie atacaba; por eso
defendió el diezmo y a los diezmeros, la vigencia de la Pena de Muerte, combatió a la revolución Francesa,
lanzó oprobios contra la Confederación Helvética por la libertad y tolerancia de sus ciudadanos suizos y
hasta habló mal de sus instituciones y leyes considerándolas instrumentos impíos por ser laicas, etc. pues
no toleraba al estado moderno. Igualmente se opuso al federalismo como forma de gobierno, pidió al
delegado Apostólico Sambucetti la aprobación de su «Congregación de Misioneros Oblatos del amor
divino” y antes de regresar a Cuenca estuvo tres meses ayudando en el Seminario Mayor de Quito al padre
Pedro Schumacher, después célebre Obispo en Manabí.
El 6 de octubre de 1884 funda la Congregación de Padres Oblatos
En 1.885 fundó la revista religiosa “La República del Corazón de Jesús” que pronto se hizo política y
aunque dejó de publicarse en varias épocas, subsistió hasta principio del siglo XX. También fue director de
la Junta Promotora del Congreso Eucarístico efectuado en Quito y pronunció el discurso de inauguración.
Volvió nuevamente al Congreso y en la sesión preparatoria introdujo en el reglamento la asistencia oficial a
la Catedral Metropolitana para la celebración de una Misa solemne al Espíritu Santo, como acto previo a la
instalación. Al terminar las sesiones fue nombrado Consejero de Estado.
En 1886 es elegido diputado por la provincia de Azuay
En 1.887 siguió defendiendo a los gobiernos fuertes y mantuvo polémicas con el diputado liberal Dr.
Alejandro Cárdenas cuando éste protestó por el fusilamiento del Coronel Luis Vargas Torres. Entonces
Matovelle dijo: “Toda revolución es un crimen. Jamás Jesucristo fue revolucionario sino libertador, cosa
muy diferente”. No transigía ni daba cuartel al liberalismo y ni siquiera aceptaba el llamado liberalismo
católico, al que llegó a calificar de “El peor de todos”. En Cuenca había fallecido el Obispo Toral y
gobernaba en su reemplazo el Dr. Miguel León Garrido, su antiguo protector, quien le cedió el convento de
la Merced que estaba en ruinas. Ese año fue de múltiples trabajos. Reactivó cinco congregaciones que
estaban decaídas y renovó la labor del apostolado en Cuenca, pero tuvo que abandonar la Casa de azogues
hasta que dos años después creó la Comunidad de Madres Oblatas con la Madre Uriguen y tres monjas
mas, que tomaron a cargo la educación femenina en Azogues, Paute y Biblián.
Nuevamente en el Congreso el 24 de Mayo de 1.888 durante una cena ofrecida por el Presidente Antonio
Flores Jijón, cuando éste refirió los experimentos y fenómenos de espiritismo y magnetismo que había
visto en Europa y los Estados Unidos, observó con inconveniencia que todo aquello era obra exclusiva del
demonio y citó textos latinos. Una carcajada del ministro Francés fue lo que “recibió como respuesta y
cuando el silencio se hizo general, el referido diplomático le preguntó ¿y cree, Padre que el diablo existe?
Matovelle se levantó airado y se despidió de mala gana. Al día siguiente, el diario “La Tijera”, relataba la
escena presentándola con el aspecto de una conferencia espiritista del primer mandatario. Poco después
Matovelle se opuso denodadamente a la concurrencia del Ecuador a la Exposición Universal de París,
manifestando que nuestra Patria no podía sumarse a la celebración del Centenario de la Revolución impía y
volvió a defender el der de la Iglesia al cobro del Diezmo. Por todo ello fue llamado “El Paladín de
Jesucristo”.
En 1.889 editó un pequeño opúsculo sobre la Virgen de la Nube y empezó a salir por entregas sus
“Principios Generales de Der Eclesiástico” en 283 pags.
En 1890 es nombrado miembro del Centro de estudios históricos y geográficos del Azuay
El 8 de abril de 1892 funda la Congregación de Madres Oblatas. Ese año obtuvo la Consagración oficial del
Ecuador al Purísimo Corazón de María. El 10 de Julio de 1.892 colocó la primera piedra de la Basílica del
Sagrado Corazón en Quito y logró que el Presidente Luis Cordero decretara el establecimiento de la
Fundación Salesiana para la enseñanza de Artes y Oficios y para las Misiones en el oriente.
En 1.894 se opuso en el Congreso a la calificación como Senador por Esmeraldas del Dr. Felicísimo López
por prohibirlo el Der Canónico, ya que estaba escomulgado por el Obispo de Portoviejo, Pedro
Schumacher, ocasionándose uno de los escándalos más grandes que ha presenciado el país.
En 1.897 editó “Veladas del Cenáculo: Colección de Prácticas piadosas, y Lecturas espirituales” en 206
págs. “Breves noticias históricas del Santuario de Nuestra Señora del Rocío” en 24 págs. y fundó la revista
“El Heraldo de la Hostia Divina”.
En 1.898 tuvo que vivir escondido en diversos lugares pues el gobernador liberal de Cuenca, General
Manuel Antonio Franco, había dispuesto su captura. Para llenar el tiempo editó “Devocionario en honor de
Nuestra Señora de los Dolores y Regla de la Tercera Orden de los Servitas” en 91 págs. también comenzó a
estudiar la obra del Padre Cornelio Alápide sobre el Apocalipsis (1).
A fines de 1.899 el Presidente Alfaro le ofreció un salvoconducto y pudo salir a Lima, alojándose en la Casa
de Copacabana del Cercado bajo la protección del Arzobispo de Lima, Monseñor Tobar, que le designó
Capellán del Colegio femenino de Santa Eufrasia en esa capital.
En 1.900 editó “La Causa del Sagrado Corazón en la República del Ecuador” y después de dos años de
destierro se acogió a la amnistía decretada por el nuevo Presidente liberal, Leónidas Plaza.
En mayo de 1.902 volvió a Cuenca y fue designado Canónigo Honorario pero prefirió continuar a Quito,
para hacerse cargo de la prosecución de los trabajos de la Basílica, cuyo terreno quería revertirlo el
gobierno. Entonces publicó “Documento para la historia de la beata Mariana de Jesús, Azucena de Quito”
con un sermón del Padre Alonso de Rojas. S. J. en octavo y 436 págs. Con sus Oblatos, se encarga de la
construcción de la Basílica del Voto Nacional.
En 1.904 fundó el periódico “El Voto Nacional” que pronto trató asuntos políticos en flagrante violación al
estado laico. Mientras tanto continuaba con los trabajos de la Iglesia del Santo Cenáculo de Cuenca, pero
su Orden de los Oblatos atravesaba por un mal momento y sus miembros comenzaron a devolver las
parroquias para vivir comunitariamente.
En 1.906 recopiló sus composiciones poéticas en “Miscelánea” en 115 pags
En 1910 es nombrado miembro de la Sociedad de Americanistas de París y de la Academia Nacional de
Historia. Organizó una Asociación de Sacerdotes Adoradores en la Basílica y editó el mejor de todos sus
libros “Imágenes y Santuarios célebres de la Virgen Santísima en la América española, señaladamente en la
República del Ecuador”, en cuarto y 598 págs., así como el folleto “Historia del culto a Nuestra Señora de
las Mercedes en la República del Ecuador” en octavo y 48 pags.
En 1.915 figuró entre los fundadores de la “Sociedad de Estudios Históricos y Geográficos del Azuay”.
En 1.916 instaló la Junta Orientalista en Cuenca.
En 1.917 se hizo cargo en Quito el Seminario Menor de Atocha.
En 1.924 tuvo unas hemorragias muy tenaces y empezó a sentirse viejo y cansado. Era profesor de Religión
fundamental y Apologética en la Asociación Católica de la Juventud.
En 1927 hace parte de la Academia de la lengua.
En 1928 funda la “Junta Promotora para la colonización del Oriente Ecuatoriano”
En 1929 Tras su pedido se funda una escuela en Galápagos.Funda la Asociación de las “Señoras de la
Caridad” y la casa S. José para las ancianas.Es nombrado Miembro de la “Academia de la Lengua”
Asistió como Diputado por su provincia a varias asambleas y congresos donde su elocuencia y erudición le
dieron gran renombre político, pero también le significó la enemistad y el destierro al Perú por parte del
gobierno liberal del Gral. Eloy Alfaro.
Su vocación por las letras hizo que fundara muchas revistas y centros literarios como: «Luciérnaga», «El
Liceo de la Juventud», «La República del Sagrado Corazón de Jesús», «La Academia del Der Público»» El
Boletín de la Basílica del Sagrado Corazón» y «El Reinado Social de Jesucristo». Publicó además «El
Catolicismo y la Libertad», » Un Drama en las Catacumbas», «Nuestra Señora de la Nube», «La Asunción de
la Santísima Virgen», «Meditaciones sobre el Apocalipsis», «Documentos para la Historia de la Beata
Mariana de Jesús», etc., obras en las cuales pone de manifiesto su calidad literaria y su profunda fe
religiosa.
Gracias a sus gestiones obtuvo que los padres salesianos llegaran al Ecuador; fue el mentalizador, defensor
y constructor de: La Basílica del Voto Nacional Y del monumento a la Santísima Virgen del Panecillo
«Por donde pasaba quería sembrar el bien, y lo sembró con su palabra y, lo que es más importante, con su
ejemplo. Durante los primeros años entre sus compañeros, luego en la vida pública, en el Congreso
Nacional, en el Convento, en la Congregación que fundara, entre sus discípulos, durante las Misiones,
desde la Cátedra Sagrada, entre sus amigos, entres sus conciudadanos, entre todos los que le conocían, en
todas partes, por donde sus nobles empeños lo llevaban, y lo hizo siempre con el carácter inalterable y
dadivoso del sembrador congénito del Bien»
Adornado de méritos y virtudes sobrenaturales, murió en su ciudad natal, Cuenca, el 18 de junio de 1929,
dejando en este mundo un caudal luminoso de ejemplos magníficos y enlutando a la Iglesia y a la Patria.
Su causa está abierta al proceso de beatificación, y en marzo de 1994 el Vaticano reconoció sus virtudes y
milagros.

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