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El Paradigma Sociocritico en La Investigación Educativa

Este documento describe tres paradigmas de investigación educativa (positivista, histórico-hermenéutico y socio-crítico) y explica cómo la Universidad Nacional Experimental del Magisterio en Venezuela adopta el paradigma socio-crítico. Este paradigma busca la emancipación y liberación de los colectivos a través del cambio y la transformación social. El documento también presenta la metodología dialógica como un enfoque que permite la reflexión y acción individual y colectiva para promover cambios permanentes a través de la conciencia y acción

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El Paradigma Sociocritico en La Investigación Educativa

Este documento describe tres paradigmas de investigación educativa (positivista, histórico-hermenéutico y socio-crítico) y explica cómo la Universidad Nacional Experimental del Magisterio en Venezuela adopta el paradigma socio-crítico. Este paradigma busca la emancipación y liberación de los colectivos a través del cambio y la transformación social. El documento también presenta la metodología dialógica como un enfoque que permite la reflexión y acción individual y colectiva para promover cambios permanentes a través de la conciencia y acción

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EL PARADIGMA SOCIOCRITICO EN

LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
La UNEM en la búsqueda de la emancipación EDUCATIVA VENEZOLANA
 
En la Investigación socio-EDUCATIVA encontramos TRES paradigmas
ampliamente conocidos (Paradigma Positivista, Paradigma Histórico
Hermenéutico y Paradigma Socio-crítico) este último al cual nos vamos a referir
como propuesta de la UNEM sirve para la comprensión de ámbitos más
complejos y que inciden y afecta la realidad social y comunitaria.
Con el Paradigma Socio-crítico nos vamos emancipando o apartando de los
modelos investigativos que solo buscan alcanzar el cambio del individuo y la
transformación del espacio histórico desde un modelo dogmático y dominante.
Entiéndase que siendo un paradigma liberador no se impone sino que libera.
Esta aclaratoria es importante porque el Paradigma Socio-crítico es liberación
del pensamiento y la acción para el investigador y no una nueva forma de
dominación.
Por ser paradigma asume una mirada total en los campos de lo filosófico-
ideológico, ontológico-antropológico y epistemológico-metodológico.
Un investigador socio-político en su tarea de dar aportes significativos y
producir información y conocimiento verdadero, útil y necesario para nutrir
procesos revolucionarios y generar nuevas realidades no puede tomar una
postura única respecto a los paradigmas en cuanto a no pensar fuera del
paradigma elegido (como lo ha establecido la tradición académica) que por una
libre decisión frente a una realidad que exige la diversidad de miradas para la
formulación de alternativas y concreción de acciones validas en el campo de
estudio.
Entonces, no resulta extraño que el investigador asuma una sola postura y
muere con ella, como si se tratase de una creencia religiosa que exige fidelidad
y sacrificio independientemente de la realidad.
EL PARADIGMA Socio-crítico TIENE COMO FUNDAMENTO
METODOLOGICO LA DIALECTICA, considerando que en el mundo complejo
que vivimos es necesario abrirse sin miedo a las posibilidades del conocimiento
aun cuando no comulguemos con esas miradas, pero que tenemos que
conocerlas para identificarlas en el espectro de la realidad. Si se trata de
asumir una posición, teórica o práctica, esta no debe negar las otras pues en
otros espacios del conocimiento se están utilizando los otros paradigmas o son
productos de los mismos y no podemos ser ajenos e indiferentes porque no
responden al paradigma que he usado. Tampoco se le puede negar al otro
paradigma su aporte pues al ser paradigma construido en un momento
histórico revela que fue útil para un sujeto o actor sociopolítico.
Y no podemos deconstruir (cambiar o transformar) si no conocemos el
paradigma en que se diseñó una realidad.
Ahora bien desde la Universidad NACIONAL EXPERIMENTAL DEL
MAGISTERIO desde sus objetivos y fines que la fundaron busca y orienta toda
su acción académica y de investigación en contribuir con conocimiento para el
país, para sus realidades concretas para la construcción de una nueva
ciudadanía y transformación del País y sus instituciones lo que la obliga a
considerar todas las posibilidades del conocimientos y ponerla al servicio de los
intereses del pueblo.
Ahora bien cuando la investigación sociopolítica comprende este requisito:
“estar al servicio del Pueblo” del colectivo venezolano no le permite
descentrarse en el ámbito investigativo. Su objetivo se consolida en la medida
que responda a la realidad como un todo (condiciones históricas) y a las partes
que la conforman (sistema y factores) que afectan al ser humano como sujeto
sociopolítico en situación y proyección.
De allí que los productos DE INVESTIGACION reflexivos Y DIALECTICOS de
las diversas miradas permiten una aproximación de la realidad.

Veamos a continuación un breve esquema comparativo de los paradigmas de


la Investigación.
Paradigma de POSITIVISMO INTERPRETATIVO CRITICO O CUANTICO U
la investigación O HISTORICO SOCIOCRITICO HOLISTICO
HERMENEUTICO
FINES Controlar Comprender e Buscar la Comprender e
variables, interpretar un emancipación y interpretar un
situaciones y contexto desde sus liberación de los contexto desde
personas condicionamientos colectivos para las redes, y
histórico el cambio y la factores que la
trasformación constituyen
Aspectos Objeto Procesos socio- Procesos socio- Sistemas
ontológicos Las partes económicos políticos El todo
Aspectos Investigador: Investigador: Investigador: Investigador:
antropológicos Interventor sujeto histórico Militante Consultor
participativo Asesor
Investigado: Investigado: Investigado: Investigado:
Objeto sujeto histórico Actor socio- Sujeto
político organizado
Aspectos Objetividad Subjetividad Subjetividad Complejidad e
epistemológicos Deductivo individual colectiva incertidumbre
Visión Inductivo Consensos Visión
disciplinaria transdiciplinaria
Aspectos Método Método cualitativo Método Método
metodológicos cuantitativo Reflexión y acción cuantitativo cuantitativo y
Uso de datos individual Reflexión Acción cualitativo
e información Uso de historias y colectiva  
relatos de las Uso de historias
causas y efectos y relatos con un
fin de liberación
Aspectos Pensamiento Pensamiento de la Pensamiento de Pensamiento
ideológicos de Derecha izquierda la izquierda de Derecha
Capitalismo Comunismo Socialismo Globalización
mundial del mercado o
neoliberalismo
Aspectos MODERNIDAD EUROPEA MODERNIDAD DE LAS
filosóficos AMERICAS
Alice Peña, 2012
 
Ahora bien la Universidad Bolivariana en su afán de la emancipación y
transformación de nosotros como individuos/ciudadanos y de las
instituciones/País al apostar al tercer paradigma no necesariamente con ello
niega o excluye a las otras.
No obstante, la elige porque está vinculada a la convocatoria constitucional de
la Democracia participativa y como universidad revolucionaria apoya este
proceso en la producción de teoría, metodología, métodos, técnicas y acciones
que coadyuven en este propósito de la carta magna.
Con el fin de hacer aportes en este sentido se presenta a continuación la
Metodología Dialógica que permite visualizar la potencialidad de la reflexión
acción individual y colectiva en miras al cambio permanente desde la
conciencia y acción sociopolítica.
 
La metodología dialógica desde la cotidianidad y la institucionalidad
La participación protagónica, corresponsable y revolucionaria planteada desde
el proceso bolivariano definitivamente no se puede dar sin método. Y menos
cuando la institución educativa asume la participación como un espacio
ciudadano y colectivo donde lo político como acción humana para resolver
problemas y transformar el entorno a favor de un colectivo, la concienciación
como proceso de conciencia sociopolítica y el diálogo como fluido de
información y conocimiento en forma de saberes populares resultan aliados en
la construcción del Poder Constituyente y Constituido.
La Democracia Participativa es la posibilidad que se dan los actores
sociopolíticos de reconocer la realidad (condiciones y condicionamientos
históricos, sistemas y factores que la constituyen, actores e instituciones),
desde un proceso de concienciación donde la dinámica dialógica produce y
recrea los saberes populares y las prácticas sociales  que hace los cambios y
las transformaciones del entorno o al contrario lo perturban o lo bloquea.
 
Conceptualización de la metodología
La metodología dialógica para la acción contralora constituye un ejercicio que
implica nuevos aprendizajes y acciones tanto en lo público como en lo privado.
De allí la importancia del diálogo como factor de cambio y producción de
conocimiento. No estamos hablando del simple intercambio de palabras como
diariamente lo hacemos de modo trivial, sino de un diálogo hecho desde la
conciencia misma de sí mismo y los otros, las cosas y las situaciones que
vivimos.
Diálogo que implica el flujo de saberes originarios, hegemónicos, contra
hegemónicos y emergentes, para su reflexión crítica y acción liberadora. (el
valor de la Palabra) La construcción de una metodología dialógica en materia
sociopolítica caracterizada por integrar dos procesos que se complementan
(comunicación y concienciación), es un reto y un desafío que implica subvertir
un orden establecido y construir otro. Su fin último es la construcción de una
ciudadanía e institucionalidad a partir del espacio, la instancia y el mecanismo
de participación.
Esta metodología pasa por los conversatorios reales del mundo de la vida y del
Poder Constituyente quienes con su mirada y sus voces están en capacidad de
generar palabra ante el sistema establecido y el Poder Constituido que
reproduce permanentemente practicas desde los saberes que son aplicados en
realidades concretas. Estos saberes no son siempre visibilizados y reconocidos
debido al flujo de información y conocimiento, a la saturación de mensajes y
ruidos que nos expone el sistema de comunicación de masas.
La metodología dialógica al asumir las voces y miradas que pertenecen al
colectivo histórico que las crea, busca primordialmente sistematizar y visibilizar
sus contenidos, hechos saberes originarios; hegemónicos; contra hegemónicos
y emergentes.
La metodología dialógica se caracteriza por ser un espacio de participación
protagónica que permite a los sujetos históricos en situación y en proyección,
sean actores de sus propias historias, de participación corresponsable. Porque
no es responsabilidad del ciudadano frente a otros y las instituciones, sino que
cada cual asume su responsabilidad, tanto el Poder Constituyente como el
Constituido, y es de participación revolucionaria porque invoca al poder
fundante a realizar los cambios y transformaciones que se necesitan y esperan.
La metodología dialógica implica un diálogo intersubjetivo entre iguales,
mostrando la reflexión de los participantes como agentes (entrevistados o de
una comunidad interpretativa), sus motivaciones y sus interpretaciones,
aportando un mayor grado de implicación y consiguiendo unas relaciones lo
más simétricas posibles, sin negar su condición histórica.
Está orientada a la conexión real entre la teoría y la práctica, incluso visualiza
la desconexión o disfunción entre la palabra y la acción. Si bien podemos llevar
a la conciencia nuestra situación y condición histórica, no basta hasta tanto
nuestra práctica asuma nuevas formas que deslegitimen las hegemónicas y
produzca aquellas que sean realmente emancipadoras y por tanto,
transformadoras. Esto conlleva a un tiempo (corto, mediano y largo plazo) para
ir desentrañando nuestras actitudes individuales y sociales e ir configurando
nuevas realidades.
 
Objetivos que se pretende alcanzar con la metodología
La metodología dialógica tiene como fines últimos, el desarrollo de una
ciudadanía que como Poder Constituyente es potencia creadora, liberadora y
transformadora. Generar la construcción de instituciones que como Poder
Constituido respondan a las necesidades, intereses y expectativas del Poder
Constituyente.
Ambos poderes deben actuar de modo dialectico, reduciendo los niveles de
antagonismos y las contradicciones propias de los sistemas construidos por el
ser humano.
En este sentido la metodología dialógica tiene como objetivos:
 Sensibilizar en las capacidades dialógicas de los sujetos históricos para
la construcción de saberes populares y su sistematización,
caracterizando las potencialidades, debilidades individuales y sociales
producidas en su contexto cultural.
 Reconocer las voces y miradas de los ciudadanos y/o colectivos que
hacen críticas y aportes pertinentes y validos a la realidad institucional y
al servidor público presente en ellas.
 Generar espacios de debate para la discusión permanente de los temas
y problemas que favorecen y/o afectan a los ciudadanos y/o colectivos.
 Monitorear espacios cotidianos y virtuales donde se debaten temas de
interés social en función de las instituciones estadales o privadas.
 Sistematizar las voces y miradas de los actores sociopolíticos que
participan en los debates con temas específicos y vinculados con las
instituciones garantes de los derechos, conforme a lo establecido en la
CRBV.
 Visibilizar las voces y miradas, luego de su sistematización y
categorización para ser socializadas a los ciudadanos interesados por el
tema en estudio.
 
Fundamentación
La base ontológica de la que parte la metodología es una concepción de la
realidad social como producto construido por las personas a través de sus
interrelaciones e interacciones, donde el diálogo cumple un rol relevante. Es así
que la inclusión de las voces y miradas de personas que tradicionalmente son
excluidas del ámbito político, académico y mediático son asumidas con el
debido respeto y valoradas por si mismas.
La metodología incorpora las voces de todas las personas involucradas en la
investigación desde el inicio hasta el final de la misma.
Desde la perspectiva de la metodología, el conocimiento creado es resultado
de un diálogo que incorpora los saberes y puntos de vista del colectivo a lo
largo de todo el proceso de investigación, rompiendo con la habitual división
sujeto-objeto de estudio.
La metodología se centra en el aspecto intersubjetivo de la creación de
conocimiento: todo lo que forma parte de nuestro saber es resultado del
diálogo, la discusión, la reflexión, el intercambio de ideas.
Es una metodología práctica y transformadora, ya que como resultado de su
aplicación se propone acciones para superar las insuficiencias en las prácticas,
siempre a partir del diálogo y la convivencia, y no desde la exclusión.
La metodología es coherente con las dinámicas dialógicas que se están dando
en la sociedad de la información, con las teorías de los autores más relevantes
en ciencias sociales, y con las políticas de investigación, que privilegian la
utilidad social de los resultados de las investigaciones.
 
Principios y valores básicos de la metodología
De principios y valores tenemos el respeto a la persona como sujeto histórico
no acabado, sino en situación y proyección, la concepción del ser humano
como agente y productor de cambios, transformaciones culturales, políticas,
económicas y sociales. La comunicación como diálogo para la acción que
permite el debate de ideas, el consenso y la toma de decisiones para acciones
concretas en función del bien común, la realidad entendida como el mundo de
la vida y el sistema como espacio de participación, solidaridad, cooperación,
organización y producción cultural, la sensibilidad y el compromiso social como
elemento ético primordial para el ejercicio ciudadano, la emancipación como
proceso para subvertir el orden establecido que oprime y deshumaniza al
hombre y mujer en situación histórica y la reflexión crítica y propositiva de la
realidad para acción protagónica, corresponsable y revolucionaria de los
sujetos históricos.
En consecuencia: a) Toda voz y toda mirada debe ser asumida como válida.
No puede ser comparada con otro (subestimada o sobreevaluada) porque
responde a un sujeto histórico único. b) Todo ciudadano y colectivo es elegible
para que con su voz y mirada exprese su opinión y conocimientos sobre temas
de interés colectivo. c) Los saberes populares se encuentran donde está la
gente, donde conviven, participan e interactúan. d) La diversidad y riqueza de
los saberes populares en un grupo de ciudadanos no puede estar capitalizada
por manos inescrupulosas y sin sentido ético. e) Valorar y respetar al otro en
sus saberes populares comienza con el valorar y respetar los saberes de sí
mismo como constructo individual y social. f) Así como toda norma tiene su
excepción, igual son las víctimas del sistema quienes mejor pueden con su voz
y su mirada manifestar abiertamente, las deficiencias, los atropellos y las
incoherencias de las instituciones, al no garantizar por igual los derechos y las
oportunidades a partir de su condición social, de allí que su participación sea
primordial. g) Importante es respetar los aportes desde la identidad femenina y
masculina, debido a las necesidades, intereses y expectativas diferenciadas
por ciclo de vida. Lo que comporta un enriquecimiento y complementariedad de
voces y miradas desde el género.
 
Método, procedimientos, medios y técnicas
Es notorio observar que aquel refrán popular “de la palabra al hecho hay
mucho trecho” es un indicativo proverbial que no se puede descartar en el
proceso dialógico. Pues no se trata de la toma de conciencia crítica de la
realidad sino de ser capaces de producir las posibles acciones y prácticas
concretas, que los participantes, como actores sociopolíticos lo perciban y
sientan realizable, posible de ejecutar.
Esto requiere de reflexión-acción-reflexión como método transformador y donde
el ensayo-error resulta una condición sine qua non por tratarse de seres reales
quienes con sus propias contradicciones (no siempre conscientes de ellas) las
proyectan en los demás. El error, no es bien visto dentro del mundo social
(político, académico y mediático) debido al riesgo y consecuencias que supone.
Una equivocación es señalada, sancionada y castigada, no tanto por el defecto
que supone sino por la intencionalidad que pudo haber existido ¿Cómo tratar el
error para que sea fuente de aprendizaje y no causa de castigo? (Maturana,
2011). No obstante, aclarado este punto, el ensayo y error permite obtener
saber popular propositivo y procedimental que con aciertos o desaciertos hace
camino al andar con los riesgos que comporta y que desde los objetivos bien
claros y definidos se evaluará si contribuyen a la emancipación y
transformación. La capacidad de reflexión-acción permite producir prácticas
propias y originales, a la vez que influye y modifica las estructuras sociales
considerando la posibilidad de elaborar interpretaciones reflexivas y crear
conocimiento.
Es así que la reflexión-acción-reflexión, el ensayo y error, desde una relación
dialéctica permiten el encuentro de lo total y lo focal para producir
transformación y resolución de problemas/temas de interés colectivo.
1.    El ensayo y error señala soluciones, la reflexión-acción-reflexión indica si la
solución es emancipadora.
2.    El ensayo y error busca resolver algo, la reflexión-acción-reflexión lo
comprende desde la totalidad a transformar.
3.    El ensayo y error busca una solución, la reflexión-acción-reflexión presenta
alternativas y opciones a considerar entre las mejores y pertinentes.
4.    El ensayo y error asume los saberes del individuo, la reflexión-acción-
reflexión promueve y asume los saberes colectivos.
5.    El ensayo y error, así como la reflexión-acción-reflexión requiere del dialogo,
consenso y acción.
Como se puede observar la reflexión-acción-reflexión como método, al
incorporar el ensayo y error asume la imperfectibilidad humana siempre y
cuando se busque la perfectibilidad del sistema en el corto, mediano y largo
plazo. No asumir la imperfectibilidad humana es pretender y convertir la acción
dialógica en una panacea. Tarde o temprano se genera un proceso de
desilusión y desencantamiento del método, precisamente porque se busca la
eficacia y la eficiencia en los resultados con una óptica positivista, dejando de
lado la diferencia en las características que tiene este método (reflexión-acción-
reflexión) con el segundo: se trata de aprender haciendo.
La metodología dialógica se desarrolla en 5 procedimientos basados en las
premisas anteriores:
         La interacción basada en la acción comunicativa, permitiendo orientar y
construir el diálogo hacia el entendimiento, sin la imposición de puntos de
vista. En el diálogo que se genera a partir de la acción comunicativa no
existe el desnivel metodológico entre persona investigadora y persona
investigada. También se sensibiliza hacia los saberes populares quienes
serán el objetivo a lograr dentro de un proceso dialógico para acciones
emancipadoras.
         Puesta en marcha de un proceso dialógico partiendo del diálogo y la acción
comunicativa. Éstos son el germen de la transformación social. Se trata de
encontrar un proceso dialógico que comprenda, además de las
interpretaciones de las demás personas, aquellas que se dan entre las
personas, obligando a buscar argumentos para refutar nuestra visión,
reafirmarla o replantear la situación con argumentos de validez
fundamentada.
         Consenso y toma de decisiones para la acción que permite el acuerdo
individual y colectivo.
         La actitud transformadora que hace referencia al procedimiento que siguen
quienes investigan para explicar un fenómeno, sistematizarlo y visibilizarlo.
         La acción transformadora puesta en ejecución para ser monitoreada en el
tiempo y evaluar si cumplió su fin último.
En su condición, el proceso metodológico comprende una serie de
requerimientos en el desarrollo del proceso y los pasos que se siguen para
alcanzar el objetivo propuesto:
         Crear una sensibilidad al fenómeno comunicacional dentro de la
experiencia propia y del entorno. Así como desarrollar las capacidades de
observación de la realidad estudiada y de la escucha por parte de los
actores sociopolíticos participantes y comprometidos con el objetivo
investigador. Se hace necesario educar para ello, pues muchas veces nos
limitamos a ver y oír, sin profundizar.
         Partir de la acción dialógica que se produce en la calle, en la comunidad,
en el trabajo, en las redes y espacios virtuales donde se dan discusiones
que se circunscriben al tema u objetivo estudiado y enriquecen el debate. El
espacio cotidiano y el virtual ofrecen la posibilidad de aprendizajes
significativos que permiten sensibilizarnos y orientarnos en la forma como
las personas conciben la realidad. Puede ser visto como un primer
acercamiento al tema desde lo que opina la gente común, o sus
percepciones ante un evento vinculado al objetivo investigado. Aunque no
se trata de un juego al azar, cuando se está investigando surgen
coincidencias que permiten a la gente hablar del tema sin necesariamente
preguntársele. De allí la observación y la escucha como acciones vitales del
investigador.
         Promover una cultura del diálogo y debate, aceptando incluso el conflicto
como un momento necesario para llegar al entendimiento y producir
consensos.
         Educar a través de talleres formativos y técnicas apropiadas para
acompañar el proceso dialógico donde la coherencia del método y los
objetivos a alcanzar estén muy claros.
         Conocer y manejar las herramientas y técnicas a utilizar desde el sentido
final de la metodología, puesto que su uso va a depender de lo que se
busca y hay un cambio significativo en las actitudes evitando mecanizar el
proceso.
El aparato instrumental de la metodología está conformado por las técnicas
vinculadas para la recolección de información y obtención de los
conocimientos, para la toma de decisiones y consensos, la actuación
ciudadana en la práctica social y la trasformar el objeto de estudio.
El uso de los cuestionarios, las entrevistas, los registros orales, escritos,
fotográficos y audiovisuales, debates, conversatorios, coloquios, grupos
focales, las consultas, los estudios de percepciones, análisis críticos basados
en estudio de escenarios, el estudio de bibliografía sobre el tema, pueden ser
utilizados desde los diversos paradigmas de las ciencias sociales como el
positivismo, hermenéutico, socio-critico y socio-construccionista, con el objetivo
de obtener información para sus propios fines. Lo importante es que los
investigadores y/o los participantes de la metodología dialógica se reconozcan
en un proceso concienciador y emancipador de largo alcance. Pues se trata de
colectivos y no la opinión de grupos que bien podrían denominarse élites,
aspecto que cuestionaría los resultados, ya no como saberes populares dentro
de una producción cultural especifica.
El flujo de saberes que concurren y se producen a partir del uso de estas
técnicas debe ser sistematizado de modo tal que permita su construcción,
validación y posterior visualización.
PARADIGMA SOCIOCRITICO
 

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Paradigma Sociocrítico
http://gerenciacarlos.zoomblog.com/archivo/2010/07/24/paradigma-
Sociocritico.html

Paradigma Sociocrítico Esta perspectiva surge como respuesta a las


tradiciones positivistas e interpretativas y pretenden superar el reduccionismo
de la primera y el conservadurismo de la segunda, admitiendo la posibilidad de
una ciencia social que no sea ni puramente empírica ni solo interpretativa. El
paradigma critico introduce la ideología de forma explicita y la autorreflexión
critica en los procesos del conocimiento. Tiene como finalidad la
transformación de la estructura de las relaciones sociales y dar respuesta a
determinados problemas generados por éstas. Sus principios son: • Conocer y
comprender la realidad como praxis • Unir teoría y practica (conocimiento,
acción y valores) • Orientar el conocimiento a emancipar y liberar al hombre •
Implicar al docente a partir de la autorreflexion El paradigma socio-crítico de
acuerdo con Arnal (1992) adopta la idea de que la teoría crítica es una ciencia
social que no es puramente empírica ni sólo interpretativa; sus contribuciones,
se originan, “de los estudios comunitarios y de la investigación participante”
(p.98). Tiene como objetivo promover las transformaciones sociales, dando
respuestas a problemas específicos presentes en el seno de las comunidades,
pero con la participación de sus miembros. El paradigma socio-crítico se
fundamenta en la crítica social con un marcado carácter autorrelexivo;
considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten
de las necesidades de los grupos; pretende la autonomía racional y liberadora
del ser humano; y se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la
participación y transformación social. Utiliza la autorrelexión y el conocimiento
interno y personalizado para que cada quien tome conciencia del rol que le
corresponde dentro del grupo; para ello se propone la crítica ideológica y la
aplicación de procedimientos del psicoanálisis que posibilitan la comprensión
de la situación de cada individuo, descubriendo sus intereses a través de la
crítica. El conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y
reconstrucción sucesiva de la teoría y la práctica. Popkewitz (1988) afirma que
algunos de los principios del paradigma son: conocer y comprender la realidad
como praxis; unir teoría y práctica, integrando conocimiento, acción y valores;
orientar el conocimiento hacia la emancipación y liberación del ser humano; y
proponer la integración de todos los participantes, incluyendo al investigador,
en procesos de autorrelexión y de toma de decisiones consensuadas, las
cuales se asumen de manera corresponsable. Entre las características más
importantes del paradigma socio-crítico aplicado al ámbito de la educación se
encuentran: la adopción de una visión global y dialéctica de la realidad
educativa; la aceptación compartida de una visión democrática del
conocimiento así como de los procesos implicados en su elaboración; y la
asunción de una visión particular de la teoría del conocimiento y de sus
relaciones con la realidad y con la práctica. Toda comunidad se puede
considerar como escenario importante para el trabajo social asumiendo que es
en ella donde se dinamizan los procesos de participación. Se sostiene que la
respuesta más concreta a la búsqueda de soluciones está en establecer
acciones a nivel de la comunidad con una incidencia plurifactorial y
multidisciplinaria, es decir, de todas las organizaciones políticas y de masas,
además de todos los representantes de las instituciones de cada esfera de
conocimiento, no sólo para resolver problemas, sino para construir la visión de
futuro que contribuirá a elevar la calidad de vida de esas personas o la calidad
del desempeño de ellas en el ámbito de su acción particular, ya sea el
educativo, el político, social, el general u otro. Para Habermas (1986) el
conocimiento nunca es producto de individuos o grupos humanos con
preocupaciones alejadas de la cotidianidad; por el contrario, se constituye
siempre en base a intereses que han ido desarrollándose a partir de las
necesidades naturales de la especie humana y que han sido configurados por
las condiciones históricas y sociales. Sociocrítico: Fundamentos: Teoría crítica
Naturaleza de la realidad: Compartida, Holística, Construida, Dinámica,
Divergente Finalidad de la investigación: Identificar potencial de cambio,
emancipación delos sujetos. Analizar la realidad Relación sujeto – objeto:
Relación influida por el compromiso. El investigador es un sujeto más. Valores:
Compartidos. Ideología compartida Teoría – Práctica: Indisociables. Relación
dialéctica. La práctica es teoría en acción Criterios de calidad: Intersubjetividad,
validez consensuada. Técnicas, instrumentos y estrategias: Estudio de casos.
Técnicas dialéctica Análisis de datos: Intersubjetivo. Dialectico Teoría Crítica
Según Boladeras (1996) el conocimiento, entendido por Habermas, es el
conjunto de saberes que acompañan y hacen posible la acción humana. Para
Habermas el positivismo ha desplazado al sujeto cognoscente de toda
intervención creativa en el proceso de conocimiento y ha puesto en su lugar al
método de investigación. Habermas (1988) sostiene que una ciencia social
empírico-analítica sólo puede proporcionarnos un control técnico de ciertas
magnitudes sociales, pero la misma es insuficiente cuando nuestro interés
cognoscitivo apunta más allá de la dominación de la naturaleza; el mundo
social es un mundo de significados y sentidos y la ciencia social positivista se
anula a sí misma al pretender excluirlos de su análisis. Es de este rechazo al
positivismo es donde nace el interés por desarrollar su propia teoría del
conocimiento, la cual será, una teoría de la sociedad. Habermas (op.cit.) parte
de un esquema de dos dimensiones para entender la sociedad en su desarrollo
histórico: una dimensión técnica que comprende las relaciones de los seres
humanos con la naturaleza, centradas en el trabajo productivo y reproductivo; y
una dimensión social que comprende las relaciones entre los seres humanos,
centrada en la cultura y en las normas sociales. La crítica del precitado autor
estuvo dirigida a denunciar en la sociedad contemporánea la hegemonía
desmedida de la dimensión técnica, producto del desarrollo del capitalismo
industrial y del positivismo. El esfuerzo plantea una relación más equilibrada
entre ambas dimensiones para liberar a los seres humanos del tecnicismo.
Habermas estableció los parámetros de esa interrelación más equilibrada a
partir de su concepto de intereses del conocimiento (Ureña, 1998). Para él los
intereses son las orientaciones básicas de la sociedad humana en torno al
proceso de reproducción y autoconstitución del género humano, es decir, las
orientaciones básicas que rigen dentro de la dimensión técnica y la dimensión
social en el desarrollo histórico de la sociedad. Considera el autor citado que la
sociedad humana se transforma a sí misma a través de la historia, mediante el
desarrollo en torno a esas dos dimensiones. Desde una perspectiva histórica el
conocimiento del ser humano sobre la naturaleza lo condujo a lograr el
conocimiento técnico sobre ella, lo cual dio origen a las ciencias naturales.
Habermas lo denominó orientación básica de interés técnico. El estudio y la
comprensión de las relaciones entre los seres humanos y de su entendimiento
mutuo dio paso al desarrollo de las ciencias hermenéuticas partiendo de la
orientación básica que el precitado autor llama interés práctico. Habermas
(1994) demostró que los objetos de conocimiento se constituyen a partir del
interés que rija la investigación. El sujeto construye a su objeto de estudio a
partir de los parámetros definidos por un interés técnico o un interés práctico;
además, de la experiencia que se tenga de él, el lenguaje en que esa
experiencia se exprese y el ámbito en que se aplique la acción derivada de
dicho conocimiento. El concepto de interés del conocimiento nos muestra la
relación que existe entre Teoría del Conocimiento y Teoría de la Sociedad;
ambas teorías se necesitan una a la otra para su conformación. La Teoría del
Conocimiento es al mismo tiempo una Teoría de la Sociedad, porque los
intereses por el conocimiento sólo pueden fundamentarse desde una teoría
social que conciba la historia como un proceso en donde el ser humano se
auto constituye y genera esos conocimientos en ese mismo proceso. La Teoría
de la Sociedad, por su parte, necesita de la Teoría del Conocimiento, porque el
desarrollo histórico de la sociedad sólo puede comprenderse a partir de los
conocimientos generados por ella en las dimensiones técnicas y sociales.
Según Habermas (op.cit.) con la opresión causada por parte de una naturaleza
externa al ser humano no dominada y de una naturaleza propia
deficientemente socializada, aparece una tercera “orientación básica” que él
denomina interés emancipatorio, que se identifica con el proceso mismo de
autoconstitución histórica de la sociedad humana. La emancipación es un
interés primario que impulsa al ser humano a liberarse de las condiciones
opresoras tanto de la naturaleza externa como de los factores internos de
carácter intersubjetivo e intrasubjetivo (temores, aspiraciones, creencias, entre
otros) aunque encuentre obstáculos para lograrlo. En síntesis, según
Habermas (1994) el saber es el resultado de la actividad del ser humano
motivada por necesidades naturales e intereses. Se constituye desde tres
intereses de saberes llamados por él como técnico, práctico y emancipatorio.
Cada uno de esos intereses constitutivos de saberes asume forma en un modo
particular de organización social o medio, y el saber que cada interés genera
da lugar a ciencias diferentes. La ciencia social crítica es, por tanto, la que
sirve al interés emancipatorio hacia la libertad y la autonomía racional. Una
ciencia social crítica procura ofrecer a los individuos un medio para
concienciarse de cómo sus objetivos y propósitos pueden haber resultado
distorsionados o reprimidos y especificar cómo erradicarlos de manera que
posibilite la búsqueda de sus metas verdaderas. En este sentido, la ciencia
social crítica facilita el tipo de entendimiento autorrelexivo mediante el cual los
individuos explican por qué les frustran las condiciones bajo las cuales actúan,
y se sugiere la clase de acción necesaria para eliminar, si procede, las fuentes
de tal frustración. Así como, plantear y adoptar opciones para superar las
limitaciones que experimente el grupo social. La teoría crítica no sólo es crítica
en el sentido de manifestar un público desacuerdo con las disposiciones
sociales contemporáneas, sino también en el sentido de desenmascarar o
descifrar los procesos históricos que han distorsionado sistemáticamente los
significados subjetivos. Además, propicia la comunicación horizontal para que
los sujetos integrantes del grupo puedan prever y aplicar posibles opciones
para superar las dificultades que les afectan, dominan u oprimen. Habermas
(op.cit.) postuló que los fundamentos normativos que justifican la ciencia social
crítica pueden derivarse del análisis del lenguaje y del discurso ordinario. Por
tanto para asumir roles de diálogo los participantes deben estar libres de
limitaciones; debe existir una distribución simétrica de oportunidades para la
selección y empleo actos de habla que puedan generar igualdad efectiva de
oportunidades para todos los participantes de un determinado grupo. En
particular, todos los participantes deben tener la misma posibilidad de iniciar y
perpetuar un discurso, de proponer, de cuestionar, de exponer razones a favor
o en contra de cualesquier juicio, explicaciones, interpretaciones y
justificaciones, sin que alguno de los integrantes se erija en director o líder del
grupo. Una teoría crítica es producto de un proceso de crítica; es el resultado
de un proceso llevado a cabo por un grupo cuya preocupación sea la de
denunciar contradicciones en la racionalidad o en la justicia de los actores
sociales a in implementar las acciones para transformarse hacia el bien común
de la organización social. Carr y Kemmis (1988) sostienen que: “…la ciencia
social crítica intenta analizar los procesos sociales e históricos que influyen
sobre la formación de nuestras ideas sobre el mundo social (por ejemplo, el
papel del lenguaje en el modelado de nuestro pensamiento, o el de los factores
económicos o culturales en el modelado de nuestras circunstancias)” (p. 368).
Habermas (1994) distingue las funciones mediadoras de la relación entre lo
teórico y lo práctico en la ciencia social crítica, a través de dos dimensiones:
una instrumental y una comunicativa. La primera comprende lo teleológico–
estratégico y promueve un tipo de interacción social basado en intereses
comunes y en un adecuado cálculo de las posibilidades de éxito. La segunda
promueve una interacción basada en procesos cooperativos de interpretación
para que los individuos afectados por una situación común realicen una
comprensión compartida de la misma y generen el consenso entre ellos con el
in de alcanzar soluciones satisfactorias para el grupo. La primera dimensión de
interacción requiere de pocos puntos en común entre los participantes,
sentados en torno a los medios para lograr el objetivo deseado; la segunda
dimensión requiere compartir significados y valoraciones para que el
entendimiento sea posible, ello presupone un cierto grado de comunidad en el
mundo de la vida. Habermas parte del concepto de acción comunicativa
porque él cree que es centralmente constitutivo de la sociedad humana; por
ello trata, a partir de dicho concepto, de reconstruir una filosofía de la
racionalidad. Para este autor la razón es una trama discursiva que articula las
acciones de los individuos. Éstos pueden comprenderse porque comparten un
mismo mundo simbólico que garantiza el que se otorgue validez al proceso
dialógico. Es el mundo de la vida el que garantiza que los individuos de una
misma sociedad compartan esos elementos simbólicos que hacen posible la
cooperación y el entendimiento (Boladeras, 1996). Pero el concepto de acción
comunicativa es, además, eminentemente crítico, pues las posibilidades
ideales que el concepto plantea desenmascaran el carácter mutilado de la
comunicación vigente en la sociedad contemporánea. Es aquí donde
Habermas aplica a un nivel social general la concepción autorelexiva del
psicoanálisis, como el proceso crítico que permite tomar conciencia de la
represión y mutilación que llevan adelante las instituciones de las sociedades
industrializadas avanzadas, represión análoga a la experimentada por el
paciente neurótico.

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