HISTORIA DE LA NEUROARQUITECTURA
La Neuroarquitecura es una de las ciencias que hoy en día viene siendo tomada en cuenta con el
objetivo de diseñar edificios centrados en el funcionamiento del cerebro de sus ocupantes
buscando así fomentar el bienestar físico e intelectual reduciendo un sinfín de problemas, es por
ello que en los últimos años se viene hablando bastante de esta disciplina y existen diferentes
opiniones acerca de su origen.
Según Victor Feingold su historia se remonta a la década de los años 50, cuando por aquel
entonces el doctor Jonas Salk, quien investigaba una vacuna contra la poliomielitis en los sótanos
de la universidad de San Diego en la que laboraba, día tras día obtenía significativos avances en su
investigación, pero de repente sus estudios se vieron paralizados. Fue así que en una desesperaba
búsqueda de inspiración viajo a Italia y visitó el convento de San Francisco de Asís para pasar un
cierto tiempo.
Las características del inmueble, su buen diseño y el uso adecuado de los espacios sirvieron para
colaborar con su desarrollo mental y de sus diferentes capacidades intelectuales, obteniendo
resultados eficientes en su investigación. Cuando volvió a su país y retomó con la investigación
comprendió que aquella arquitectura lo había ayudado con el fluir de nuevas ideas que
terminaron por dar forma a la vacuna antipoliomielítica. Por tal motivo trató de replicar la esencia
del diseño de ese monasterio italiano. Para ello convocó al arquitecto Louis Kahn, con quien
trabajó durante siete años (entre 19859 y 1965) hasta dar forma al instituto Salk de San Diego. El
espacio que había sido creado con el propósito de fomentar la creatividad y el desarrollo de las
diferentes capacidades de los investigadores, fue así que este edificio se convirtió en el primero
donde se aplicó Neuroarquitecura.
Rubinat agrega que ese instituto es uno de los principales edificios que cuenta con espacios
neuroarquitectónicos, es decir, que están diseñados teniendo en cuenta como funciona la lectura
del cerebro con el fin de fomentar el bienestar físico e intelectual de la persona.
Posteriormente con el transcurso de los años neurocientíficos como Fred Gage aportó una idea
acerca de la Neuroarquitecura que consistía en que los cambios en el entorno, lugar o espacio
cambian el cerebro y por lo tanto modifican el comportamiento y sentimientos de la persona.
Ahora ya en la actualidad en pleno siglo XXI se comprende mejor como el cerebro analiza,
interpreta y reconstruye el espacio y el tiempo, lo que aporta valiosas pistas a los arquitectos a la
hora de distribuir los edificios. Gage junto al arquitecto John Eberhard fundaron la academia de
neurociencia para la arquitectura, cuyo objetivo es construir puentes intelectuales entre la
neurociencia y la arquitectura, produciendo así un laso directo de la Neuroarquitecura que por
medio de espacios desarrolla diferentes lecturas en el cerebro produciendo diversas sensaciones
que influyen en el comportamiento y desenvolvimiento de manera óptima en las personas.