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Anales de la Educación Común 2005

Este documento presenta la revista "Anales de la educación común" publicada por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. La revista fue fundada originalmente en 1858 por Domingo Faustino Sarmiento y ahora se relanza para servir como un recurso para docentes, estudiantes y ciudadanos. El gobernador de Buenos Aires destaca la importancia de elevar el nivel teórico de los educadores a través de discusiones y avances conceptuales de alta calidad, como los que se publicarán en esta revista.

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Anales de la Educación Común 2005

Este documento presenta la revista "Anales de la educación común" publicada por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. La revista fue fundada originalmente en 1858 por Domingo Faustino Sarmiento y ahora se relanza para servir como un recurso para docentes, estudiantes y ciudadanos. El gobernador de Buenos Aires destaca la importancia de elevar el nivel teórico de los educadores a través de discusiones y avances conceptuales de alta calidad, como los que se publicarán en esta revista.

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Fundada en 1858 por Domingo Faustino Sarmiento

Autoridades provinciales Anales de la educación común


Tercer siglo • año 1
Gobernador números 1-2 • septiembre 2005
Ing. Felipe Solá issn 1669-4627

Vicegobernadora
Dra. Graciela Giannettasio Director
Mario Oporto
Director General de Cultura
y Educación Directora ejecutiva
Prof. Mario Oporto Adriana Puiggrós

Subsecretaria de Educación Consejo editorial


Prof. Delia Méndez Presidente: Elvira Romera, dgcye y Universidad de Buenos Aires, Argentina
Marcelo Caruso, Universidad de Berlín, Alemania
Subsecretario Administrativo Berta Braslavsky, Academia Nacional de Educación, Argentina
Lic. Gustavo Corradini Rafael Gagliano, Appeal y Universidad de Buenos Aires, Argentina
Norberto Liwski, Comité de Derechos del Niño de la onu, Argentina
Vicepresidente 1° Jorge Rivera, Unicef, Argentina
del Consejo General Rodolfo Ugalde, Universidad Nacional de San Martín, Argentina
de Cultura y Educación Alfredo Van Gelderen, Academia Nacional de Educación, Argentina
Prof. Jorge Ameal María Ciavatta Franco, Universidad Federal Fluminense, Brasil
Paulo Carrano, Universidad Federal Fluminense, Brasil
Directora Provincial Violeta Núñez, Universidad de Barcelona, España
de Planeamiento Peter Mc Laren, University of California, Estados Unidos
Lic. María Cristina Ruiz Alicia De Alba, Universidad Nacional Autónoma de México, México
Marcela Gómez Sollano, Universidad Nacional Autónoma de México, México

Publicación de la Dirección General de Cultura y Educación,


Dirección Provincial de Planeamiento
Calle 13 y 56 (1900) La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Tel. (54 221) 4297600 / e-mail: [email protected]
www.abc.gov.ar

Secretaría técnica: Claudia Bracchi, Cendie


Secretaria operativa: Cintia Rogovsky
Diseño y edición: sse/Área de Publicaciones: Bibiana Maresca, María Correa, Georgina Fiori, María Laura
Korell y Darío Martínez. Coordinadora: Marcela Castro
Correctoras de estilo: Nora Minuchin y Martha Vela
Colaboraron en este número: Subsecretaría de Educación, Plan provincial “Adolescencia, Escuela e Integración
Social”/Alternativas Pedagógicas y Prospectiva Educativa en América Latina (Appeal)/Dirección Provincial de
Política Socioeducativa, Programa “Patios Abiertos”/Red de Jóvenes Unidos/Departamento de Fotografía de
la Dirección de Comunicación y Prensa de la dgcye.

Las ideas y opiniones vertidas en los textos firmados son responsabilidad de los autores/as.
Publicación de la Dirección General de Cultura y Educación
de la Provincia de Buenos Aires
Anales de la educación común
Tercer siglo • año 1 Adolescencia y juventud
números 1-2 • septiembre 2005

Sumario
presentación 8 Ciudadanos y protagonistas, por Felipe Solá

editorial 10 El legado de Sarmiento, por Mario Oporto

palabras preliminares 14 Una revista para el tercer milenio, por Adriana Puiggrós

contextos 18 La escuela en expansión: un desafío para los jóvenes, por


Paulo Carrano y Mônica Peregrino

28 El futuro ya fue. Juventud, educación y cultura, por José


Manuel Valenzuela Arce

72 El neoliberalismo y la crisis de la democracia, por Henry


Giroux

mesas redondas 92 “La responsabilidad de los adultos frente a las nuevas


generaciones”, diálogo entre Eva Giberti, Mabel Munist y
Juan Carlos Fugaretta. Coordinador: Norberto Liwski

108 La construcción de la esperanza, por Gustavo Mascó

110 “No somos una especie rara”, diálogo entre 12 jóvenes


bonaerenses.

124 Cuando fracasa la ternura, por Fernando Ulloa

artículos 128 Las políticas de Estado para la adolescencia y el enfoque de


los derechos, por Jorge Rivera Pizarro

135 Adolescentes y jóvenes en el conurbano bonaerense: entre las


buenas y las malas noticias, por María del Carmen Feijoó

151 El adolescente, sujeto de derechos, por Norberto Liwski


157 Jóvenes, ciencia y tecnología, por Roberto Aquilano

162 Educación, globalización y crisis cultural, por Jorge Casaretto

166 Las drogas y la educabilidad, por Claudio Mate Rothgerber

177 Jóvenes y empleo en la Argentina, por Luis Beccaria

183 Implicancias del género en la construcción de la sexualidad


adolescente, por Susana Checa

194 Crisis, escuela y condición adolescente, por Marcela Gómez


Sollano

204 Esferas de la experiencia adolescente. Por una nueva


geometría de las representaciones intergeneracionales, por
Rafael Gagliano

213 Notas sobre la relación entre escuela y subjetividades


juveniles, por Silvia Duschatzky

228 Videojuegos y chicos en situación de calle: hambre de


inclusión e identidad, por Tatiana Merlo Flores

232 Algunos sentidos de la juventud en la conformación


del sistema educativo argentino, por Myriam Southwell,
Martín Legarralde y María Luz Ayuso

239 Una escuela para los adolescentes: ideas para un debate, por
Elvira Romera

institucional 246 La inclusión de jóvenes y adolescentes como política de Estado

254 Estadística educativa

263 La creación de escuelas de Educación Secundaria Básica

268 La palabra de los jóvenes en la Ronda de Consultas, por


Jorge Ameal

274 Anexo: Anales de la educación común. Cuando la historia se


hizo revista, por Claudia Bracchi

guía de recursos 288 Bibliografía comentada, 288 / Reseñas, 290 / Películas, 292 /
Sitios en Internet, 294 / Selección temática de obras y
documentos ingresados al Cendie, 295 /
Ciudadanos y protagonistas
Presentación del Sr. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires

Hace casi ciento cincuenta años, la provincia de Buenos Ai-


res concibió la primera publicación educativa del país. Hoy
me enorgullece que volvamos a darle continuidad de mane-
ra acorde con los retos y desafíos del siglo xxi.

La transformación educativa que está llevando a cabo el


Gobierno de la Provincia de Buenos Aires implica múltiples
análisis, decisiones y acciones. Este amplio espectro, que in-
cluye la mejora de los salarios docentes, de la infraestructura
escolar, del material didáctico, el incremento del número y
calidad de libros, alcanza también a las condiciones de vida
de las familias que deben apoyar a los niños, jóvenes y adul-
tos que concurren a las escuelas.

Pero ninguna de aquellas acciones, ni la educación para el


trabajo ni la capacitación científico tecnológica ni la forma-
ción del individuo pueden estar fuera de la elevación del
nivel teórico del conjunto de los educadores que son los
docentes, los familiares y todos los ciudadanos.

Considero que los docentes deben tener acceso a las dis-


cusiones y los avances conceptuales y metodológicos más
actualizados y de mejor calidad. Por ello, siguiendo una
tradición que comenzó Domingo Faustino Sarmiento hace

8 I Anales de la educación común


presentación

ya ciento cincuenta años, en esta provincia, retomamos la


publicación de Anales de la educación común, órgano que se
difundió desde 1858 durante tantas décadas al conjunto del
país, hasta su interrupción hace casi catorce años. La revista
de educación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires
comienza ahora su tercer siglo de vida.

Quiero que esta revista eleve el nivel de la polémica para que


la toma de decisiones se haga con elementos más certeros; es
mi preocupación que el rumbo que fijamos a la educación se
sustente en una concepción político educativa adecuada a las
necesidades y características de nuestra provincia y, al mismo
tiempo, forme parte de la política educativa del gobierno na-
cional. Aspiro a que esta publicación incorpore las mejores y
más democráticas tendencias pedagógicas universales.

El proceso de transformación que mi gobierno está reali-


zando en todas las áreas requiere que toda la población sea
protagonista. En ese marco, hicimos el año pasado una am-
plia consulta a los alumnos, sus familiares y los docentes y
hemos implementado políticas para los adolescentes entre
las cuales se destacan la reorganización del sistema educati-
vo mediante la creación de la escuela secundaria básica y el
desarrollo de programas específicos.

Con esta publicación queremos enriquecer las discusiones y


dar al tema la relevancia que merece. Por ello es vital dar a
conocer el debate actual relacionado con las problemáticas
de los adolescentes y permitir la aproximación a una agenda
contemporánea del estado de situación del pensamiento en
torno de temas de incuestionable importancia, mediante la
inclusión de prestigiosos autores.

Para superar la pobreza material también es necesario ima-


ginar, incorporar nuevas ideas. A esos fines deseo que con-
tribuya la revista Anales de la educación común.

Ing. Felipe Solá

Adolescencia y juventud I 9
El legado de Sarmiento

La edición de la revista Anales de la educación común que hoy


presentamos inaugura el tercer siglo de vida de la decana de
las publicaciones educativas del país, es decir, la más antigua
de las que aparecen con periodicidad hasta nuestros días.
Desde 1858, año en que la fundó Domingo Faustino
Sarmiento, la voz institucional de la Dirección General de
Cultura y Educación del gobierno bonaerense acompañó la
historia y los avatares de la vida políticoeducativa de la pro-
vincia y la nación.
La decisión de volver a publicar Anales de la educación co-
mún, a más de diez años de su última interrupción, responde
a nuestra convicción acerca de la importancia de la difusión
de distintas ideas y posiciones pedagógicas, con el objeto
de elevar el nivel del debate educativo, tal como lo imaginó
Sarmiento. Vivimos un momento de profundo cambio en
el mundo y en el país. La revolución tecnológica, el modelo
económico neoliberal y la globalización han instaurado un
nuevo clima de época. Como en todos los momentos de la
historia, educamos desde el pasado, en el presente y para el
futuro. Si bien no conocemos el futuro, como educadores
adultos somos responsables de él. No es imaginable educar
si no podemos representarnos futuros posibles.
Esas representaciones de lo por venir están vinculadas tan-
to a la imaginación surgida del conocimiento de la realidad

10 I Anales de la educación común


editorial

que hoy transitamos como a la voluntad política de producir


los cambios necesarios en el presente. Para una y otra es
crucial construir debates y consensos con los actores rea-
les de la comunidad educativa ampliada. En ese horizonte
resulta válido exigirnos planificar para el corto y mediano
plazo, reduciendo las incertidumbres que gravitan sobre los
proyectos de vida y de trabajo de las nuevas generaciones
que hoy se forman en el sistema educativo bonaerense.
En ese sentido, nos preocupan el país como nación; las
necesidades, posibilidades y demandas de las regiones que
constituyen nuestra provincia; la articulación de lo que su-
cede en unas y otras, y el desarrollo local. Creemos que se
aprende a ser persona en un lugar en particular que nos da
identidad subjetiva y entrañable, un lugar que pertenece a
una región, a una provincia, a un país, a un continente y al
mundo.
De esta confluencia polifacética que la educación permite
descubrir e integrar surgirán los ciudadanos capaces de en-
contrar el sentido de vivir y construir una nación mejor para
las generaciones venideras.
Nos preocupa la educación de todos los habitantes de la
provincia. Por eso atendemos a niños desde los tres años
hasta adultos sin límite de edad.
La temática elegida para este número de Anales de la edu-
cación común está estrechamente vinculada con la situación
del conjunto de adolescentes y jóvenes, su presente y su fu-
turo, y con favorecer su inserción en el contexto propio y en
el mundo. Tal como definió el gobernador Felipe Solá, el 19
de abril de 2004, al poner en marcha la Ronda de Consultas
“El futuro de la educación”, “el compromiso para el futuro
no es un compromiso en el futuro, sino compromiso para el
futuro en el presente, que hay que comenzar aquí y ahora. La
anticipación tiene que prevalecer sobre la adaptación; la pla-
nificación y la estrategia tienen que imponerse a la tiranía de
la urgencia, la disposición a compartir, a acordar y el trabajar
juntos deben vencer al egoísmo y al individualismo”.
Los procesos históricos globales que tuvieron lugar en la
década pasada tendieron a cimentar la idea del fin de la
historia pretendiendo naturalizar el concepto por el cual

Adolescencia y juventud I 11
los pueblos están predeterminados a seguir Es imprescindible multiplicar los esfuer-
rumbos guionados sin cambio posible. zos de articulación y síntesis para ir más allá
La política educativa orientada a jóvenes de antinomias paralizantes. Nuestra cultura
y adolescentes debe crecer en dirección a escolar puede, al mismo tiempo, exigir e in-
constituirse en política de Estado, asumida, cluir, contener y enseñar, enseñar y evaluar;
en ese caso, por el conjunto de instituciones importan de igual modo los procesos y los
públicas y privadas que trabajan con ellos. resultados claros, la educación social como
Es mucho más fácil educar cuando la la afectiva e intelectual. Es un imperativo
nación tiene un claro para qué, un sentido ético abrir las herencias de los conocimien-
de dirección de sus fuerzas productivas, so- tos públicos al conjunto de la sociedad,
ciales, materiales e intelectuales. Al carecer señalando al mismo tiempo el esfuerzo y
por décadas de ese norte de sentidos, la so- el trabajo que tal empresa social demanda.
ciedad argentina ha debilitado su cohesión La escuela pública debe asociarse con otras
social como así también sus lazos de per- instituciones de la comunidad educadora
tenencia simbólica y territorial que tanto en proyectos formativos que posibiliten el
han afectado la rigurosidad intelectual y ejercicio de una ciudadanía plena a jóvenes
el compromiso por una formación siste- y adolescentes.
mática. Como consecuencia de este largo Un sistema educativo desburocratizado,
proceso, advertimos con preocupación la que descentralice las decisiones operativas
baja calidad de los saberes básicos, debili- en las regiones y distritos de la provincia,
tados en el pasaje intergeneracional de un junto con una escuela que pueda revisar
modo acumulativo. Resulta imprescindible los usos y costumbres que la gobiernan
elaborar colectivamente un nuevo relato para proyectarse como un poderoso centro
provincial, nacional y latinoamericano a cultural comunitario permitirán expandir
la luz de una historia y una prospectiva el potencial transformador presente en el
común y diversa. conjunto social.
Nos urge revertir este estado de cosas: es A lo largo de la historia, la educación fue
posible construir desde lo local y lo próximo dando respuestas a los modelos productivos
una concepción amplia y plural de la pro- predominantes en cada época. La Argenti-
vincia, que nos permita inscribir y potenciar na gestó modalidades afines a su perfil de
el conjunto de nuestros saberes, recursos y desarrollo nacional. Sin duda, nuestro país
posibilidades. Los jóvenes de hoy tienen que deberá ofrecer a sus jóvenes una respuesta
ganar la batalla por el conocimiento, por eso integradora a la revolución tecnológica y
el cambio debe llegar al aula. Necesitamos científica en curso.
anticiparnos a los problemas que pode- No son épocas, las actuales, en las que
mos estudiar y solucionarlos con síntesis uno se forma un día y lo hace para toda la
superadoras que cuiden tanto los intereses vida. Jóvenes y adolescentes deben tener la
y proyectos de los sujetos como los de las formación científica y humanística necesa-
instituciones del Estado provincial. ria para continuar estudios superiores y, al

12 II AAnales
12 nalesde
dela
laeducación
educacióncomún
común
mismo tiempo, disponer de saberes socialmente productivos
que les permitan incorporarse al mundo del trabajo, la comu-
nidad y la cultura. De ese modo, lograremos que sean parte
de esa masa crítica vital para el desarrollo del proyecto nacio-
nal. No podemos perder de vista que no hay chicos a los que
de antemano se los elige para trabajar ni otros a los que se los
prepara para estudiar en la universidad. A todos los tenemos
que formar en las dos habilidades, en los dos conocimientos,
en las dos culturas. Dar identidad y unidad a la educación de
los adolescentes es, entre otras cosas, tender puentes entre
ambos mundos.
La educación tiene sentido si somos capaces de transmitir
a los jóvenes, como sociedad, que la cultura, la ciencia, la
tecnología, el arte, las disciplinas corporales son estraté-
gicas para el desarrollo nacional y que éstas deben estar
vinculadas a un nuevo modelo de país que es la base para
articular la educación con el trabajo y la producción.
La aparición de Anales de la educación común es un hecho
más de una gestión intensa que estamos transitando en uno
de los momentos más difíciles de la historia argentina. Nos
proponemos ofrecer las mejores condiciones de aprendiza-
je a 4.500.000 estudiantes en casi 16.000 escuelas, mediante
la acción de 250.000 docentes. Queremos una nueva escue-
la que encuentre el modo de enseñar exigiendo sin excluir,
que dé sentido al presente de sus alumnos y los prepare
para el mañana.
El legado políticocultural que hemos recibido nos respon-
sabiliza; la lucidez para comprender el presente complejo
nos obliga; el futuro nos juzgará.

Prof. Mario Oporto


Director General de Cultura y Educación

Al cierre de esta publicación nos enteramos del fallecimiento


de la Dra. Cecilia Braslavsky, lo cual constituye un profundo
dolor para la educación argentina.
Extenderemos nuestro homenaje en el próximo número.

Adolescencia y juventud I 13
Una revista para
el tercer milenio
Adriana Puiggrós

En el primer número de Anales de la educación común,


publicado el 1o de noviembre de 1858, Domingo Faustino
Sarmiento señaló que “el objeto de esta publicación es tener
al público al corriente de los esfuerzos que se hacen para
introducir, organizar y generalizar un vasto sistema de edu-
cación”. Respetuoso de la opinión pública, el fundador de
esta revista valoraba el consenso mayoritario de la población
para “impulsar la educación con la eficacia y celeridad que
exige nuestro atraso”.
Durante 2004, la Dirección General de Cultura y Educa-
ción del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires realizó
una amplia consulta a la sociedad; en especial, a los do-
centes, familiares y adolescentes, acerca de los principales
problemas educativos que los afectan y las soluciones que
proponen. Esta actividad, además de proporcionar una in-
formación de alto valor para las políticas educativas actuales
y de mediano plazo, confirmó la importancia de conocer la
opinión de la ciudadanía, y la necesidad de multiplicar los
canales de información, para el diseño y ejecución de las
políticas públicas.
Si bien la DGCyE produce numerosos materiales de cir-
culación interna –elaborados por los distintos organismos
que la componen, y su portal abc actualiza, desde la web,
datos relacionados con la implementación de políticas,

14 I Anales de la educación común


palabras preliminares

programas y actividades– ha considerado que la discusión


de los grandes temas educativos debe adquirir estado pú-
blico y, especialmente, llegar a la comunidad educativa. Las
concepciones político educativas, las teorías pedagógicas,
las nuevas corrientes metodológicas, los diagnósticos sobre
la problemática educativa, se enriquecen si se amplía su
difusión social. Las representaciones sobre el presente y
el futuro se amplían y las alternativas se multiplican, si se
difunde el conocimiento de los procesos educativos de otros
tiempos, culturas y países.
La DGCyE inicia el tercer siglo de publicación de la histórica
revista Anales de la educación común con la intención de acer-
car a la comunidad educativa textos del mejor nivel posible
sobre los temas que requieren una reflexión profunda, y que
afectan la vida social. “Adolescencia y juventud”, el tema que
se aborda en este número interpela al conjunto de la sociedad,
a la vez que requiere de urgente tratamiento por parte de los
educadores. Se trata de una cuestión que presenta múltiples
aristas: para abordarlas, hemos invitado a participar a espe-
cialistas que abarcan el amplio espectro de los problemas que
afectan aquellas edades tan angustiantes, que encuentran tan
escaso amparo en las instituciones sociales.
La revista de la DGCyE reaparece incluyendo una sección
denominada “Contextos” en la cual escriben el pedagogo
norteamericano Henry Giroux, el mexicano José Manuel
Valenzuela Arce y los brasileños Paulo Carrano y Mônica
Peregrino. Los siguientes artículos y columnas abarcan,
entre otros temas, la cuestión de identidad de los jóvenes
y adolescentes, los afectos, la sexualidad, la relación con
los adultos, la función del Estado y las políticas públicas, el
problema de la drogadicción, la relación de los adolescentes
en situación de pobreza con las nuevas tecnologías, el efecto
de las transformaciones culturales sobre los currícula de la
enseñanza media, la historia de la adolescencia, el impacto
del neoliberalismo sobre la vida y el futuro de los jóvenes.
Hemos realizado para esta edición dos mesas-debate: una
de adultos y otra de adolescentes y jóvenes. Ambas inaugu-
ran la sección destinada a volcar las opiniones de los actores
implicados en el tema especial de cada revista-libro. Por

Adolescencia y juventud I 15
otra parte, se relata la historia de la revista, presaron su preocupación por la “ambición
se incluye una sección institucional y una y angustia de los adolescentes” y quisieron
guía de recursos bibliográficos, fílmicos y rescatar su potencial alternativo y su capaci-
electrónicos sobre el tema central. dad creadora. Producir las condiciones para
La historia de Anales de la educación común que los adolescentes y los jóvenes antes que
no fue ajena a los avatares de la historia de símbolos de conflictos y dilemas, lo sean de
la Argentina. Tuvo momentos de auge y optimismo y esperanzas es una deuda que
de continuidad y otros en los que su pu- aún tiene la sociedad argentina.
blicación fue interrumpida, se le cambió Con esta edición pretendemos contribuir
su nombre o se le imprimieron nuevos al enriquecimiento de un debate que es
sentidos. crucial en nuestra época, cuál es el presen-
Recorriendo la vieja colección, se encuen- te y el destino de las jóvenes generaciones,
tra una significativa presencia del problema afectadas por la pobreza, por la disolución
de los adolescentes y los jóvenes. Era una de las costumbres y rituales tradicionales,
preocupación pedagógica y social de vieja por el cierre de los espacios institucionales
data que, probablemente, comienza a ser que otrora los recibían, por la insuficiente
concebida en su verdadera magnitud des- convocatoria motivadora de participación
de las investigaciones que realizara Víctor en movimientos políticos y sociales, pero
Mercante en la Universidad Nacional de La muy especialmente por la incierta perspec-
Plata –que se reflejan en su obra La Crisis tiva y la insuficiencia de proyectos que la
de la Pubertad (1915)–. La preocupación de sociedad les ofrece.
Mercante por la educación de los sujetos Queremos principalmente agradecer la
que terminaban su infancia y se acercaban actitud generosa de los especialistas argenti-
al umbral ciudadano tenía razones de peso: nos y extranjeros que forman parte del Con-
adolescente era gran parte de la masa inmi- sejo editorial de la revista, y de quienes es-
grante que llegaba al país, generaciones jó- criben en este número. Todos los autores se
venes habían sido protagonistas de 1810, de han sentido convocados a brindar su aporte
1837 –y lo serían en 1918 y 1973–. Adoles- para profundizar la calidad del debate y
centes fueron aquellos que la Patria abando- multiplicar las alternativas programáticas y
nó en la “Noche de los lápices”. Dirigentes han hecho un particular esfuerzo para pro-
juveniles, intelectuales, educadores como ducir textos valiosos en el breve tiempo en
Diodoro Roca, Gregorio Bermann, Ernesto que se los hemos solicitado, lo cual muestra,
Nelson, José Arizaga, Aníbal Ponce, Juan además, la importancia que le dan a la dis-
Mantovani y numerosos inspectores, direc- cusión sobre el tema. A todos ellos, muchas
tores y profesores de enseñanza media, ex- gracias.

16 II AAnales
16 nalesde
dela
laeducación
educacióncomún
común
contextos

1 • Adolescencia y juventud I 17
La escuela en expansión:
un desafío para los jóvenes
Paulo Carrano y Mônica Peregrino *

* Paulo Carrano es profesor En la medida en que consideremos que el tiempo de la


del posgrado en Educación juventud se configura como posición liminar en el campo
de la Universidad Federal de las formas de sociabilidad –en la tensión entre la emanci-
Fluminense (UFF), pación de la sociabilidad familiar y la búsqueda de inserción
investigador del Conselho social basada en otras aproximaciones que movilizan varia-
Nacional de Pesquisas das instituciones y diferentes organismos educativos– de-
y de la Fundação de bemos tener en cuenta, también, la importancia de estudiar
Amparo à Pesquisa (Río de las formas particulares con las que las diversas sociedades
Janeiro) y coordinador del impulsan esfuerzos para facilitar la inserción de los jóvenes
Observatorio Joven de Río en el denominado mundo adulto.
de Janeiro. De esta forma, si pensáramos que las diferentes comu-
Mônica Peregrino es nidades articulan redes sociales igualmente diversas que
doctora en Educación involucran instituciones tales como la familia, la iglesia y
(UFF), profesora de la la escuela en la garantía de una especie de moratoria social1
Facultad de Formación –crédito ofrecido por la sociedad para permitir la experimen-
de Profesores de la tación y el uso de esa condición singular que caracteriza a la
Universidad Estadual de juventud– deberíamos entender también que la oferta más
Río de Janeiro. o menos generalizada de este crédito varía de acuerdo con

18 I Anales de la educación común


contextos

En Brasil, los jóvenes de sectores desfavorecidos

están accediendo a la educación pública y se ha producido

un aumento de la población escolarizada. ¿Qué condiciones

y desafíos implica esto para ellos y para la escuela?

el grado de desigualdad presente en la so- Lo que sostenemos aquí es que sociedades


ciedad en cuestión. De manera que cuanto desiguales permiten desiguales condiciones
más desigual es la sociedad, más reducida de ejercicio de la condición juvenil mediante
es la distribución de la moratoria social. la movilización reducida de redes institucio-
nales que garanticen tales experimentacio-
Ante esto, sociedades de clases, diferencias nes. En Brasil son muchas las evidencias de
económicas, sociales, políticas, étnicas, racia- que el reconocimiento y la garantía de expre-
les, migratorias, marcan profundas desigual- sión de la condición juvenil dependen de la
dades en la distribución de recursos, con lo clase o el grupo social al cual se pertenezca.
que la naturaleza misma de la condición de Este artículo se refiere a la forma en que
joven en cada sector social se altera. Es en este la juventud –condición liminar– se relacio-
sentido que Silvia Sigal afirma que en América na con la escuela en Brasil, entendida ésta
latina la juventud está casi reservada para los como una de las instituciones que, por de-
sectores medios y altos que pueden ascender finición, debería mediar la incorporación de
a la educación superior y la moratoria en toda los jóvenes a la sociedad. Para eso, tratare-
la plenitud del término, a diferencia de lo que mos en primer lugar de aproximarnos a las
ocurre en Europa donde sería más amplia. condiciones generales de vida de los jóvenes
(Margulis y Urresti, 1996, 14) brasileños en la actualidad, poniendo parti-

Adolescencia y juventud I 19
cular atención a las cuestiones relacionadas 15 a 17 años de edad pasó de 55,3% a 78,8%.
con la escolarización de esos grupos. A con- Los jóvenes tienen hoy más acceso a la es-
tinuación, haremos una aproximación a la colaridad formal y permanecen en ella por
escuela que recibe al joven, señalando sus más tiempo, aunque esa permanencia se ca-
posibilidades y carencias. racterice, en larga escala, por reprobaciones
sistemáticas que crean grandes distorsiones
Los jóvenes brasileños y la escuela pública entre la edad ideal y el grado escolar al que
Las estadísticas dan cuenta de las condicio- asisten. Con relación a los que tienen entre
nes de vida de la mayoría de los jóvenes brasi- 18 y 19 años, la proporción es menor: estu-
leños: cerca 34 millones de habitantes –alre- dia apenas el 50,3%. Entre los 20 y los 24
dedor del 20% de la población nacional– son años la proporción es de 26,5%, dato que
adolescentes que tienen entre 15 y 20 años. indica el peso de la necesidad de trabajo y el
El 80% de ellos reside en áreas urbanas. El bajo contingente de jóvenes cursando nive-
desempleo, por ejemplo, que atañe a toda la les superiores de escolaridad.2
población en edad activa, fue especialmente Entre los años 1991 y 2000, la escolaridad
agudo entre los jóvenes: en la década de de las personas de 10 años de edad o más
1990, el 62,2% de los que perdieron su em- mejoró en el país. Hubo reducción en la
pleo pertenecía a este grupo etario. El 70% de proporción de las menos instruidas (19%
las muertes es causado por factores externos contra 10%) y aumento en la proporción
(homicidios, accidentes de tránsito y suici- de las que tenían 11 años de estudio o más
dios). Entre 1991 y 2000, la tasa de homicidio (13,8% contra 19%). Pese a la mejoría en
entre la población juvenil saltó de 66,5% a el acceso a los sistemas formales de ense-
98,8%, índices bastante superiores a los de ñanza es necesario señalar que los desafíos
algunos países en estado de guerra declarada para la consolidación de un sistema escolar
(Carrano y Dayrell, 2002). público y de calidad aún se encuentran le-
El censo realizado en el año 2000 por el jos de ser superados en Brasil. La mayoría
Instituto Brasilero de Geografía y Estadística de los jóvenes de la red pública todavía
(IBGE) señaló que la mayoría de los jóvenes se encuentra cursando los primeros ocho
vivía en familias con renta per cápita inferior grados de la enseñanza básica. Ese mismo
al salario mínimo nacional (R$ 151, en julio censo, que precisó la extensión del acceso
de 2000); el 12,2% (4,2 millones) de esos a la escolaridad para un mayor contingente
jóvenes se encontraba formando parte de ho- de jóvenes brasileños, reveló también datos
gares con rentas per cápita de hasta un cuarto preocupantes sobre el atraso escolar en la
del salario mínimo, mientras que apenas el enseñanza pública. En la franja etaria de
41,3% (14, 1 millones) de los jóvenes de 15 a entre 15 y 17 años, más de la mitad de los
24 años vivían en familias con renta per cápi- jóvenes que estudian (52,6%) están ma-
ta por encima de un salario mínimo. triculados en la enseñanza básica, donde
El censo del IBGE indicó también que la regularmente deberían estar niños y ado-
tasa de escolarización entre los jóvenes de lescentes entre 7 y 14 años.

20 I Anales de la educación común


Mello (1999), acertadamente, denominó binaciones han producido indicadores más
la enseñanza media brasileña como una precisos sobre las dificultades enfrentadas
enseñanza de minorías sobrevivientes, por el por los sectores populares juveniles que vi-
poco acceso que los jóvenes tienen a la es- ven la situación paradójica de ser partícipes
colaridad postobligatoria en el país. Si pocos de procesos sociales de modernización –en
consiguen esa sobrevivencia escolar, son especial cuando se encuentran inmersos en
aún menos aquellos que llegan a esa meseta los espacios y tiempos de las industrias cul-
de la pirámide educacional sin accidentes turales– y de la ausencia de modernidad en
en el trayecto de los ocho grados de la en- aquello que se refiere a garantía de derechos
señanza básica. En 1996, los alumnos que universales.
mantenían la equivalencia ideal entre edad y
grado eran 2,5 millones, menos de un cuar- Otra cara de la cuestión: la escuela
to de los más de 10 millones de brasileños Presenciamos hoy la expansión de la esco-
entre 15 y 17 años.3 laridad para gran parte de los jóvenes brasi-
No obstante la mejora relativa de los índi- leños. Esta expansión, que es relativa a los
ces de escolarización, la mayoría de los jóve- niveles básico y (principalmente) medio de
nes brasileños no consigue llegar a la ense- los sistemas públicos de enseñanza, alcan-
ñanza media y superior y, aunque la tasa de za fundamentalmente a los jóvenes de los
analfabetismo en la población mayor de 10 sectores populares. Este tipo particular de
años haya caído de 19,7% en 1991 a 12,8% expansión escolar –no sólo en el ámbito lo-
en 2000, muchos adolescentes y jóvenes son cal, sino también en dimensiones mundia-
obligados a dejar la escuela para mantener o les– ha generado preguntas para las cuales
ayudar en el sustento de la familia. aún no tenemos respuesta.
El cuadro estadístico de escolaridad juvenil Haciendo referencia a América Latina, Tenti
en Brasil evidencia una lenta expansión cuan- Fanfani (2000) afirma que asistimos al proceso
titativa de la universalización del acceso junto de expansión de las escuelas y la masificación
con la permanencia de los niveles de desigual- de los sistemas de enseñanza. Esto corrobora
dad sistémica. En lo que se refiere a la calidad nuestra impresión de que esta expansión no
de la participación de los jóvenes pobres en se dio gradualmente solo en Brasil, sino en
la vida escolar, encontramos elementos bas- todo el continente.
tantes perversos. La disparidad entre edad y
grado y las precarias condiciones de oferta en En muchos casos, este crecimiento cuantita-
la mayoría de las escuelas públicas restringen, tivo no es acompañado por un aumento pro-
significativamente, las oportunidades de optar porcional en recursos públicos invertidos en el
y de inserción social en ese momento decisivo sector. Muchas veces se tiene que hacer más con
de la formación humana que es el de la transi- menos. Es muy probable que la masificación
ción para la vida adulta. haya sido acompañada de una disminución
Los datos referentes a la vulnerabilidad del gasto per cápita, estirando al máximo el
personal y social son múltiples y sus com- rendimiento de ciertas dimensiones básicas

Adolescencia y juventud I 21
de la oferta, tales como recursos humanos, in- un proyecto político, pedagógico y democrá-
fraestructura, equipamiento didáctico, etcétera tico de alcance nacional para esta institución,
[el énfasis es nuestro]. cuya crisis ya se considera estructural.
Reconocer que hay crisis de proyecto para
Nuestra hipótesis es que se ha configurado, la escuela no significa pensar que la misma
desde el inicio de la década de 1990, una nue- no está desempeñando un papel en el dise-
va calidad de selección realizada por la escue- ño de las políticas públicas contemporáneas
la que, por reprobación directa o por evasión que enfrentan, en todo el mundo, procesos
inducida, no excluye más de su espacio a de desigualdades sociales y económicas de
aquellos para los cuales estarían destinadas distintos órdenes. La escuela pública tiene,
las formas más degradadas de inclusión paradójicamente, un papel fundamental.
económica. La nueva cara de la exclusión en A la escuela pública le cabría legitimar las
las escuelas destinadas a los pobres conlleva formas degradadas y precarias de inclusión
en sí la contradicción de ser un proceso si- económica que se manifiestan en las múl-
multáneo de inclusión y exclusión. Incluye tiples fases que la exclusión social puede
cuando incorpora alumnos antes excluidos asumir. A esta institución estaría destinado,
y excluye cuando somete a jóvenes pobres por tanto, el papel de ámbito fundamental
a degradados procesos de escolarización4 que de reproducción de la nueva desigualdad
amplían la jerarquización entre las clases so- marcada por espacios de sociabilidades dis-
ciales; entre jóvenes económicamente com- tintas, donde:
petitivos –que pueden comprar educación
de calidad en el mercado– y jóvenes pobres [...] el estamento de los excluidos reproduce, de-
sujetos a la educación pública que el Estado y gradadas, las formas propias, conspicuas de otros
la sociedad brasileña lograron organizar.5 estamentos, las zapatillas de calidad inferior del
De esta manera, en una escuela pública adolescente pobre reproducen la zapatilla so-
así configurada se profundiza un vacío fisticada del adolescente rico. Hace del mundo
institucional que se relaciona con la crisis del excluido un mundo mimético, de formas
de la legitimidad de su papel en las socieda- que ganan vida en el lugar de la substancia.
des capitalistas. Las instituciones escolares, (Martins, 1997, 36)
que emergen como resultado de la hege-
monía de más de una década de políticas La escuela que alberga las clases populares
de expansión degradada de los sistemas de se ha caracterizado como espacio de improvi-
enseñanza, solamente con mucho esfuerzo sación y precariedad: profesores que trabajan
consiguen hacerse ver por los jóvenes como con un régimen de contratación precaria6 en
un espacio republicano capaz de posibilitar lugares sin bibliotecas, laboratorios, compu-
ascenso social. Al mismo tiempo, dentro del tadoras, gimnasio ni auditorios; grupos de
cuadro general de su crisis, tampoco las fuer- empleados (porteras, inspectores de turno
zas progresistas o críticas de la sociedad han y secretarios) en número insuficiente para
sido capaces de elaborar, traducir o diseñar atender la demanda. No sería exagerado

22 I Anales de la educación común


decir que una escuela de precarísima estructura que funciona
sobre la base de un sistema de subcontratación docente, llena
de alumnos, no es una escuela, sino un simulacro. No educa
y no enseña: contiene. Tal vez sea esta una de las funciones
fundamentales de la escuela que alberga a las clases popula-
res hoy en Brasil: la contención que disciplina, en espacios degra-
dados, a un número cada vez mayor de jóvenes pobres.
A pesar de estas consideraciones, no podemos olvidar que
la reivindicación del incremento del acceso de niños y jóve-
nes de las clases populares a la escuela ha sido una bandera
de los movimientos de clases populares por la expansión de
los derechos referidos a aspectos públicos. Este movimiento
tuvo en la primera mitad de la década de 1980 su momento
de mayor vigor (Campos, 1989; Spósito, 1993). La escuela incluye
Y si es verdad que la expansión escolar en curso no atiende
hoy aquello que condicionaba el eje mismo de las reivindica- cuando incorpora
ciones populares por la educación,7 es igualmente cierto que
las escuelas públicas nunca estuvieron tan repletas de grupos alumnos antes excluidos
sociales populares. Nunca estuvieron, por lo tanto, tan llenas
de la razón peculiar profesada por ellos, de sus referencias y excluye cuando somete
culturales, de sus valores y de sus creencias. Tal vez algunos
encuentren, en esa presencia física y simbólica del grupo y a jóvenes pobres
de la causa popular, el justificativo para el aumento de con-
trol disciplinar que con tanta frecuencia se recomienda para a procesos degradados
los jóvenes que insisten en habitar esa escuela empobrecida
material y simbólicamente. de escolarización.
Entendemos que las prácticas escolares –y también sus
contradicciones– se mueven en un campo de tensiones en-
tre los innumerables límites desencadenados por la expan-
sión de la escolarización. Esta produce una nueva experien-
cia extendida en el tiempo y degradada en la calidad y, a su
vez, genera innegables e inmensas posibilidades para una
escuela repleta de niños y jóvenes originarios de las clases
populares que traen referencias culturales muchas veces
disonantes, valores a veces divergentes, lógicas alternativas
que instalan, en una escuela vaciada, una verdadera disputa
por los sentidos.
Jean-Louis Derouet (2002) hace una distinción entre el pro-
ceso de masificación en curso en las instituciones escolares y

Adolescencia y juventud I 23
la democratización reivindicada por las bande- distorsiones no despreciables a lo largo de la
ras de los movimientos sociales. Sin rechazar trayectoria ocupacional. Al mismo tiempo,
el avance logrado con la entrada en la escuela con desempeño escolar distinto, el padrón de
de segmentos sociales antes excluidos, para inserción ocupacional se torna cada vez más
este autor se trata de buscar formas de fun- heterogéneo. (Pochmann, 2000)
dar nuevos sentidos para una institución que
tiene hoy interrogantes embarazosos: ¿cómo Entonces podemos afirmar que la ausen-
realizar la expansión de los sistemas de en- cia de escolarización agrava los mecanismos
señanza –en la tensión entre su democrati- de rechazo de crédito social para los jóvenes
zación y su masificación de los mismos– sin provenientes de clases populares. Por lo tan-
producir simultáneamente el vaciamiento de to, la escolarización es condición necesaria
la institución escolar? Por otro lado, ¿cómo para el ejercicio efectivo de la etapa juve-
franquear el acceso a una institución que fun- nil. Nuestra pregunta, a partir de aquí, se
damenta su valor y su calidad –especialmente formula en otro sentido: la escolarización
en las sociedades capitalistas occidentales– en –cualquiera que esta sea– ¿será condición
la posibilidad de distribuir de manera desigual suficiente?
el capital simbólico que detenta? Spósito (1994) muestra que la población
Para eso sería interesante sintetizar nuestras joven pobre es la que más rápidamente se ve
preguntas en una: ¿en qué medida el tipo de alcanzada por la recesión y por la ausencia de
escolarización que se ofrece a la gran mayoría progreso social. Según la autora, en los últimos
de los jóvenes brasileños permite el uso y la años, a pesar de la disminución de la población
experimentación de la condición juvenil? de 0 a19 años en el país, la mayor concentración
de estratos de niños y jóvenes se localiza en los
¿La escolarización crea juventud en Brasil? sectores desfavorecidos. A eso se agrega la ju-
La necesidad de anticipar un ingreso futuro o venilización de la población económicamente
de ayudar al presupuesto familiar presiona a activa, observada a partir de los años 70, y los
los hijos, sobre todo a los de familias de menor índices de desempleo relativamente superiores
ingreso, a tener un breve pasaje por el sistema entre adolescentes y jóvenes en el conjunto
educativo. Por eso, el ingreso de los hijos de más amplio de los desempleados.8
familias humildes en el mercado de trabajo La ecuación se completa, el círculo se cierra:
tiende a ocurrir en la franja entre los 10 y los a la entrada prematura de los jóvenes pobres
15 años de edad. […] En el caso de los hijos de en el mundo del trabajo (caracterizada por la
familias de ingresos más altos el período del relación discontinua en la que muchas veces
pasaje por la escuela es más largo. La prepa- el trabajo consiste en buscar empleo) le co-
ración para la entrada en el mundo del trabajo rresponde una relación igualmente episódica
lleva al joven a salir de la escuela y a ingresar y discontinua con la escuela. La condena al
en el mercado de trabajo en la franja de 18 a 25 subempleo es uno de los resultados de esta
años de edad. [...] Tiempos distintos de ingreso ecuación; el empobrecimiento de la experien-
en el mercado de trabajo tienden a generar cia de escolarización, otro.

24 I Anales de la educación común


A partir de estas consideraciones, podemos de los sistemas, anuncia una importante
afirmar que la expansión de la escolarización posibilidad para la efectiva democratización
no crea necesariamente de manera inmedia- de la escuela. Si bien las descalificaciones,
ta posibilidades de extensión de crédito social. reestructuraciones y jerarquizaciones en las
No está expandiendo la moratoria social formas de escolarización no son imputadas
como condición de ejercicio de juventud. a los sujetos, sí son vividas de maneras
Por eso, las disputas por la legitimidad de las contradictorias y ambiguas, y potencian re-
expresiones y formas de vida de los jóvenes sistencias, críticas y reflexiones por parte de
pobres se encuentran también presentes en aquellos que las experimentan.
la escuela. Y si es verdad que la expansión de La forma en que los jóvenes viven la degra-
la escolarización no garantiza la extensión dación de la escolaridad, la experiencia de
del crédito social a los nuevos habitantes de esta forma de estar en una escuela que debe
esta institución, es igualmente cierto que profundizar todos los días las condiciones
estar en la escuela es un paso fundamental necesarias para su funcionamiento y la lla-
para la conquista de este crédito. mada escolarización sin sentido son matrices
La entrada de un contingente cada vez de los embates cotidianos que permiten per-
más amplio de jóvenes originarios de las cibir, en esa escuela pública que se deshace,
clases populares en los sistemas públicos de los gérmenes más sutiles de una posible es-
enseñanza, al igual que la forma masificada cuela recreada por la mirada de los jóvenes
con que se viene realizando la expansión que en ella habitan.

Traducción de Martha Vela y Nora Minuchin

Notas
1
Sobre el concepto de moratoria social, ver Margulis, Mario y Urresti, Marcelo, La juventud
es más que una palabra: ensayos sobre cultura y juventud. Buenos Aires, Biblos, 1996.
2
En las tasas de escolarización que expresan la frecuencia escolar, hubo avances en todos los
grupos etarios. De 1991 a 2000 la frecuencia escolar pasó de 37,2% a 71,9%. El analfabetis-
mo cayó 24,4% en ese período y el porcentaje de personas que completaron 15 años de estu-
dio –que indica formación en nivel superior– aumentó del 3,6% al 4,1% de la población.
3
Además de la importante selectividad que caracteriza el acceso a los niveles de pos-
tescolaridad obligatoria, la realidad de la enseñanza media y superior se presenta con
fuertes segmentaciones internas y disparidades en cuanto a la calidad de la enseñanza
ofrecida en diferentes regiones del país –lo mismo, en el interior de la misma re-
gión– como en lo que se refiere al origen social de los alumnos matriculados. Sobre
esa desigualdad educacional, el economista Luiz Gonzaga Belluzo comentó acertada-
mente, contrariando la teoría del capital humano, que en Brasil los pobres no son po-
bres porque no tienen educación de calidad, sino que no tienen educación de calidad
exactamente por ser pobres.

Adolescencia y juventud I 25
4
Aquello que denominaremos de aquí en adelante como proceso de escolarización degra-
dada se refiere al “nuevo” proceso de escolarización que se inaugura con la expansión
del número de plazas en la enseñanza básica y media, a partir de la década de 1990,
con el agravante de las condiciones de escolarización de las clases populares en Brasil,
que las vuelve aún más precarias. Tal precariedad puede ser constatada en la medida
en que percibimos que el aumento del número de alumnos en los sistemas públi-
cos escolares no se ha correspondido con el simultáneo aumento proporcional en el
importe de las asignaciones para el sector. Esa forma de escolarización prescinde de
equipos escolares fundamentales y se realiza sobre la base de la contratación precaria
de profesionales y, de acuerdo con los últimos datos del Sistema de Evaluación de la
Enseñanza Básica (SAEB), por la descalificación de los contenidos escolares.
5
Algunos ejes importantes para entender el actual fenómeno de escolarización
extensiva y degradada: aumento significativo del número de alumnos en las es-
cuelas –en razón de la forma en que se asignan los presupuestos inaugurados por
la Fundación de Mantenimiento y Desarrollo de la Enseñanza Básica y Valoriza-
ción del Magisterio (las asignaciones por municipio son calculadas por número
de alumnos matriculados)–, sin un aumento simultáneo del importe de dichas
asignaciones [ver Davies, 1999]. Por otro lado, el mantenimiento del mayor con-
tingente de alumnos en escuelas de estructura precaria se llevó a cabo a partir de
proyectos (aceleración, ciclos, etc.) que fueron más eficaces en evitar la reproba-
ción. Con esto, se establece un flujo de alumnos por grados más continuo del que
efectivamente enfrenta la cuestión de la calidad del aprendizaje en las escuelas de
las redes públicas.
6
De los 30.0000 profesores que forman parte de la red municipal de enseñanza, sola-
mente en Río de Janeiro hay 12.000 con régimen de doble función (entiéndase: de
transición, sin los cuales la red de escuelas no funcionaría). En el Estado de Río la
situación es aún más precaria. La subcontratación ha sido utilizada como solución a la
ausencia crónica de profesores titulares en la red de enseñanza. La consecuencia ya se
hace sentir con la reducción del número de aulas en disciplinas de las ciencias duras
(principalmente física y química) en la enseñanza media.
7
Consideramos aquí, principalmente, la escolarización que posibilita el acceso al cono-
cimiento históricamente acumulado por la humanidad, la posibilidad de emancipa-
ción de los jóvenes mediante el trabajo socialmente útil, la calificación profesional que
abre posibilidades de ascenso social para las mayorías inferiores y la democratización
del proceso educativo que se extiende en el tiempo.
8
Pochmann permite profundizar la comprensión del problema. Mediante su análisis
de las relaciones entre empleo y desempleo juvenil en el Brasil durante la década de
1990, destacamos su referencia al índice de inactividad. Al asociar esa tasa al tiempo
disponible para educación, el autor demuestra que en el período 1980-1997 se asiste a

26 I Anales de la educación común


una significativa variación localizada en la condición de actividad del joven, con caída
de la ocupación y aumento del desempleo. Como contrapartida, la tasa de inactividad
se mantiene prácticamente inalterada. En palabras del autor, “desde 1980, el Brasil
presenta una ligera expansión de la tasa de actividad de la población juvenil, indican-
do una presión constante de oferta de mano de obra sobre el mercado de trabajo. Se
percibe que el país, al contrario de las experiencias de economías avanzadas, casi no
ha utilizado el dispositivo de dilatación de la inactividad como una alternativa de pos-
tergación del desempleo juvenil y de mayor preparación para el ingreso de la juventud
en el mercado de trabajo en condiciones desfavorables” (Pochmann, 2000, 67).

Bibliografía
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Carrano, Paulo César y Dayrell, Juarez, “Dificultades de finales del siglo y promesas de
un mundo diferente”,en Jóvenes, Revista de Estudios sobre juventud. Nueva Época, Año
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Segunda explosão escolar: deslocamento dos questionamentos e reinício da crítica”, en
Revista brasileira de educação. Campinas, Editora Autores Associados, 2002.
Tenti Fanfani, Emilio, Culturas jovens e cultura escolar. Documento apresentado no
seminário Escola jovem: um novo olhar sobre o ensino médio. Ministerio de
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Margulis, Mário e Urresti, Marcelo, Juventud es más que una palabra: ensayos sobre cultura
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Pochmann, Márcio, “Emprego e desemprego juvenil no Brasil: as transformações dos
anos 90. P. 66, en Movimento, revista de la Facultad de Educación de la Universidad
Federal Fulmínense, número 1, Rj: DP&ª, 2000.
Spósito, Marilia. Violência coletiva, Jovens e Educação: dimensões do conflito social na cidade.
Caxambu, Cadernos ANPEE, no 7, dezembro de 1994.

Adolescencia y juventud I 27
El futuro ya fue
Juventud, educación y cultura

José Manuel Valenzuela Arce *

*Doctor en Ciencias “Si los responsables del mundo son todos venerablemente adul-
Sociales con especialidad tos, y el mundo está como está, ¿no será que debemos prestar
en Sociología, Colegio más atención a los jóvenes?”
de la Frontera Norte Mario Benedetti1
(Colef), México. Posee
una maestría Introducción
en Desarrollo Regional, La cultura es el conjunto de procesos y elementos que par-
Colef. Es Licenciado ticipan en la construcción de sentidos y significados de la
en Sociología, vida y significa tanto a los campos sociales como a las repre-
Universidad de Sonora, sentaciones y los imaginarios. Cultura y educación son par-
México. Actualmente te concomitante de las fases de vida de jóvenes y no jóvenes;
es investigador sin embargo, es en aquellos donde se despliega de forma
en el Colef. intensa la dimensión normativa de la educación escolariza-
da, la cual conforma uno de los aspectos más importantes
para la definición de las culturas juveniles.
Niños y jóvenes son los principales destinatarios de los es-
fuerzos educativos, pero prevalecen formas estandarizadas
en los contenidos educativos y en los métodos pedagógicos

28 I Anales de la educación común


contextos

Revisar las concepciones construidas acerca de los jóvenes

a lo largo de la historia permite comprobar

cómo esos sujetos sociales han sido objeto de preocupación,

prescripciones y recelos, pero también germen de cambio

y de un futuro hoy puesto en cuestión.

que pocas veces atienden a la diversidad de jóvenes construyen variados estilos de vida,
expresiones que conlleva el concepto de ju- procesos y trayectorias. Por esta razón he-
ventud, como concepto polisémico y como mos desarrollado el concepto de intensidad
construcción sociocultural e históricamente del tiempo social que define formas diferen-
definida (Valenzuela, 1988, 1997; Reguillo, ciadas de envejecimiento entre personas
1991). La juventud alude a construcciones de distintas clases sociales; procesos que
heterogéneas históricamente significadas marcan hasta las expectativas de vida, pues
dentro de ámbitos relacionales y situacio- al momento de nacer podemos encontrar
nales. Ubicar la condición histórica de los varios años de diferencia en la esperanza de
estilos de vida y praxis juveniles supone vida entre los niños y las niñas de los niveles
reconocer sus diversidades y transforma- más pobres frente a los de mayores ingresos
ciones. Por ello, el tema de las juventudes (Valenzuela, 1988, 2002).
implica admitir la dimensión diacrónica del Hablar de las culturas juveniles, sus
concepto, pero también su heterogeneidad praxis culturales y sus estilos de vida en
sincrónica, pues las expresiones juveniles relación con los procesos culturales y educa-
han sufrido transformaciones importantes tivos requiere discutir su condición relacio-
en el tiempo y presentan fuertes diferencias nal porque los grandes temas y problemas
aun en los espacios sincrónicos donde los que definen los procesos de vida juveniles

Adolescencia y juventud I 29
no son ajenos a los grandes problemas de prolongada que no atisba el final del túnel
los proyectos sociales dominantes; por el y observan con desconfianza las promesas
contrario, se encuentran insoslayablemente de futuro.
articulados a sus deudas, sus desigualdades Por eso viven un presentismo intenso,
y sus promesas incumplidas. pues el futuro es un espacio opaco que
En los albores del tercer milenio occiden- solapa la ausencia de opciones frente a sus
tal, más de la mitad de la población no ha problemas fundamentales. Para muchos,
cumplido los 25 años y al menos una de sus proyectos de vida quedaron olvidados,
cada seis personas son jóvenes. Reconocer les expropiaron la esperanza y las marcas
la existencia de la mayor generación de de vida ya están inscritas en sus cuerpos y
adolescentes que ha habido en la historia en sus escenarios disponibles. Para ellos, el
(Fondo de Población de las Naciones Uni- futuro es ahora, el futuro ya fue.
das, 2003) conlleva reconocer que nueve de
cada diez vive en países no desarrollados y Un tropel de tiranos furiosos
que 238 millones viven en condiciones de Cuando Pierre Bourdieu (1990) afirmó que
extrema pobreza. En este escenario global, la juventud no es más que una palabra, debió
definido por la desigualdad, la mitad de la añadir: cargada de significados y con una im-
población mundial vive con menos de dos portante participación en la delimitación de
dólares al día y una quinta parte lo hace con prácticas sociales históricamente definidas.
menos de uno. Bourdieu alude a la manipulación de la condi-
En este marco se definen los proyectos de ción juvenil por parte de los detentadores del
vida de la mayor generación de adolescentes patrimonio para perpetuar el poder y el con-
en la historia, quienes además enfrentan el trol de los recursos, lo cual, más que denotar el
incremento del riesgo y la inseguridad, el vacío de la juventud, ilustra la profundidad y el
sida que contagia a un joven cada catorce se- peso social que acarrea su construcción social.
gundos, el incremento del suicidio juvenil, No obstante, este punto de partida le resulta
la pérdida de confianza en las instituciones, útil como recurso heurístico para llegar a la
la pobreza y la crisis como referencia de idea de que tanto la juventud como la vejez
vida, la ausencia de opciones ocupaciona- son construcciones sociales.
les, la deserción escolar y la atenuación de La posibilidad de juvenilizar a un grupo
la educación como recurso de movilidad social no corresponde al capricho derivado
social. Por si fuera poco, en América la- de una megalomanía individual, sino a una
tina una parte importante de los jóvenes relación aceptada y regulada por los poderes
se encuentra en condiciones de extrema sociales. En esta relación se disfrutan venta-
pobreza y la mitad de los niños vive en las jas, se padecen desventajas y, comúnmente,
calles (estimados entre 100 y 150 millones). los jóvenes resultan perdedores frente a los
Ellos, como la mayoría de los jóvenes de poderes gerontocráticos.
las últimas tres décadas, han tenido como La condición juvenil y la juventud, más
marco de referencia una crisis económica que meras palabras, refieren a relaciones

30 I Anales de la educación común


sociales históricamente situadas y represen- cuando las personas que nacen en años si-
tadas que conforman umbrales semantiza- milares no necesariamente se sentirán parte
dos de adscripción y diferencia, inmersos de su generación, ni los diferentes grupos
en redes y estructuras de poder. sociales le otorgan el mismo sentido ni se
La construcción joven/viejo implica identifican con los intereses de otros jóve-
intensas disputas de autopercepción y de nes de su generación. La generación refiere
hetero-representación, de autoadscripción a las identificaciones etáreas o de contem-
y hetero-reconocimiento. Las posibilidades poraneidad, mientras que el concepto de
de manipulación de estas divisiones no son juventud refiere a la definición de umbrales
inherentes a la condición juvenil, sino que entre jóvenes y adultos, la cual puede tener
abarcan otras diferencias sociales, incluidas múltiples expresiones, especialmente con la
las de clase, género o etnia. difuminación de los elementos iniciáticos
Bourdieu considera que la construcción que definían el tránsito de la juventud a la
juvenil se realiza mediante la lucha entre jó- adultez.
venes y adultos, condición con la que coinci- No resulta ocioso insistir en la obviedad
dimos pero nos parece insuficiente. Aunque de que existen muchas formas de ser joven
una parte importante de las demarcaciones y múltiples maneras de dotar de signifi-
entre jóvenes y viejos se producen en esos cados a la condición juvenil. Lo anterior
espacios de inter-reconocimiento y diferen- resulta más complejo que la consideración
ciación, la heterogeneidad de la condición que sólo reconoce dos juventudes, definidas
juvenil dentro de una misma sociedad in- por la clase social o a la condición educativa.
dica que la juventud es una construcción Existen múltiples realidades de jóvenes que
compleja donde, además de los ámbitos de estudian y trabajan, o que no estudian ni
la relación entre jóvenes y adultos de cada trabajan o que, trabajando y/o estudiando,
grupo social, existe una serie de disposicio- conforman umbrales de identificación que
nes normativas, legales o coercitivas. Estas no se encuentran referidos a la dimensión
disposiciones muchas veces son definidas laboral o escolar. Muchos soportan desde
(de manera diferenciada) mediante acuer- su infancia pesadas cargas y responsabili-
dos o alianzas transgeneracionales entre dades familiares. El espectro de opciones
jóvenes y adultos de la misma clase social, de la juventud no se agota en la polaridad
grupo étnico o nación frente a los jóvenes de burgués-obrero, sino que alude a otras for-
otros países, clase social o grupo étnico. mas de inserción relacional con los mundos
La juventud como construcción social ha adultos, donde la educación ha tenido un
estado en el centro de muchas disputas so- papel importante.
ciales. Sin embargo, las demarcaciones so- La idea de juventud se presenta como un
ciales entre lo juvenil y lo no juvenil no son atributo inherente al éxito en la sociedad,
intercambiables con la idea de generación. aunque muchos jóvenes hayan perdido posi-
El concepto de generación se conforma a bilidades de inserción en el mercado laboral,
partir de la coincidencia en las edades, aun al mismo tiempo que se desdibuja la trayecto-

Adolescencia y juventud I 31
ria escolar como eje de movilidad social. Por maldad. En oposición al joven, el anciano
otro lado, a pesar de que diversas voces repre- vive más del recuerdo que de la esperanza
sentan a la juventud como amenaza, la magia debido a que ha padecido más engaños y ha
de la mercadotecnia ha logrado hacer grandes cometido más errores, registro curricular
negocios con la venta de esperanzas para el que mina su firmeza.
mantenimiento de la apariencia juvenil. En un nivel intermedio entre los jóvenes
A continuación, presentaré una recreación y los ancianos se encuentran los hombres
simplificada de algunos modelos juveniles maduros (siempre masculinos), ni muy
ponderados en los estudios sobre juventud, confiados ni muy temerosos, no sesgados
destacando las percepciones dominantes hacia lo bello o hacia lo útil, más bien
sobre la educación y el papel social de los ecuánimes. Los hombres maduros no son
jóvenes conformado desde estos modelos so- ni ultra ahorradores ni derrochadores, ni
cioculturales legitimados y desde perspectivas iracundos ni concupiscentes. Si los jóve-
geronto y adultocráticas. nes son valerosos e intemperantes y los
Las clasificaciones disponibles sobre ju- ancianos son temperantes pero cobardes,
ventud presentan prototipos diversos y cam- los hombres maduros son temperantes con
biantes. Aristóteles definió los rasgos del fortaleza y fuertes con templanza, pues po-
carácter típico de la juventud, la madurez y la seen lo mejor de los atributos de jóvenes y
vejez de la antigüedad griega afirmando que viejos, pero no sus defectos inherentes. Sin
los jóvenes son concupiscentes, decididos, embargo, la madurez es un proceso con fa-
hedonistas e incontinentes a los placeres ses desiguales pues la del cuerpo se obtiene
del amor. Además, los consideró mudables, entre los treinta y los treinta y cinco años,
inestables, caprichosos, apasionados, im- mientras que el alma madura en torno de
pulsivos, animosos, de genio vivo, iracundos, los cuarenta y nueve años.
amantes del prestigio y de la victoria. Platón también reflexionó sobre la juven-
También consideró que, por antonomasia, tud a la que consideró un tropel de tiranos
los jóvenes son ingenuos, crédulos, llenos furiosos. Sólo desde el alto valor de la espe-
de esperanza, están calientes por la natura- culación y el temple espiritual de su época
leza y no han sufrido muchos desengaños se puede interpretar la perspectiva de
(para Aristóteles la esperanza mira hacia Platón sobre la juventud, lo cual, dicho en
el futuro mientras que el recuerdo lo hace nuestros tiempos, parecería sólo un buen
hacia el pasado). Para él, los jóvenes son intento. Para él, la juventud era una etapa
incautos, vergonzosos y fáciles de engañar, donde las pulsiones y los ímpetus impe-
pero también son audaces, valientes, mag- dían llegar a placeres mayores, por ello
nánimos y compasivos; gozan con la convi- confesó que encontraba más encanto en
vencia y no priorizan el lucro ni la utilidad. los placeres de la conversación conforme lo
Todo lo hacen con exceso, por ello aman y abandonaban los placeres del cuerpo. Más
odian demasiado y, cuando cometen injus- que la juventud o la vejez, los secretos de
ticias, lo hacen por insolencia pero no por la vida parecen ubicarse en el carácter, del

32 I Anales de la educación común


cual depende que se pueda ser feliz o infeliz, de ahí que
Cratilo comente a Sócrates:

[…] recuerdo que hallándome en cierta ocasión con el poeta Só-


focles, alguien le preguntó en presencia mía si su edad le permi-
tía gozar de los placeres eróticos. —¡Dios no lo permita!— fue
su respuesta —Hace mucho que he sacudido el yugo de ese
tirano furioso y brutal—. Me pareció entonces que tenía razón
para expresarse en tales términos, y los años no me han hecho
cambiar de opinión. La vejez es, en efecto, un estado de reposo
y de libertad en lo que atañe a los sentidos. Cuando la violencia
de las pasiones ha cedido y se ha amortiguado su fuego, el hom-
bre se ve, como Sócrates decía, libertado de un tropel de tiranos
furiosos. (Platón, 1998) Para Aristóteles, los

Entre los modelos de relaciones sociales y la educación jóvenes hacen todo con
de los jóvenes en Grecia destacó la efebía, posiblemente
iniciada desde la primera mitad del siglo V a.C., mediante la exceso, aman y odian
cual se realizaba la educación de niños y jóvenes (Schnapp,
1996). Estos modelos permiten identificar tipos de relación demasiado y cometen
y de poder entre jóvenes y adultos no siempre coincidentes
con la idea aristotélica que consideraba que los jóvenes injusticias más por
estaban destinados a obedecer y los ancianos, a mandar
(Aristóteles, 1999, 38-39). insolencia que por maldad.
A los jóvenes se les entrenaba en la caza y asumían
funciones de cazadores, actividad que devino proceso
formativo del carácter y curtidor de la bravura, además de
rito iniciático que les preparaba para ingresar al mundo
adulto. Schnapp (1996) ha destacado la participación fe-
menina en el mundo griego señalando que desde la “época
arcaica” hubo voces de mujeres que se diferenciaban de
ese mundo viril.
De acuerdo con las posiciones recuperadas por Schnapp
para la sociedad romana, donde destaca la clasificación de
Varrón, se era puer hasta los quince años; adolescente, de
los quince hasta los treinta y joven, de los treinta a los cua-
renta y cinco. Por su parte, Isidoro de Sevilla en el siglo VII
d.C. consideraba que la infancia llegaba hasta los siete años,
la pueritia, de los siete a los catorce, la adolescencia, de los

Adolescencia y juventud I 33
catorce a los veintiocho y la juventud, de los mente construida de la juventud romana,
veintiocho hasta los cincuenta años. como relación conformada en el campo
Las clasificaciones juveniles no sólo institucionalizado de los adultos-padres y los
dependen de los criterios biológicos, sino hijos. La configuración de esta relación co-
que se construyen desde posicionamientos rrespondía a límites sociales y no a atributos
sociales y, muchas veces, los tránsitos o las de carácter biológico y tanto la adolescencia
reclasificaciones se simbolizan mediante como la juventud regulaban el sometimiento
rituales. Fraschetti (1996) destaca algunos de los hijos a los padres y construyeron taxo-
de estos elementos de la Roma antigua: nomías sobre las mujeres definidas en rela-
“las mujeres, tras la pubertad, participaban ción con sus vínculos familiares (Fraschetti,
como esposas (uxores) o madres (matronae), 1996, 86-89).
mientras que en el caso de los hombres, su Las categorías sociales que definen a los y
aprendizaje de la vida adulta se realizaba las jóvenes han sido cambiantes, imprecisas
mediante el tirocinio (tirocinium), el cual y, en ocasiones, difusas. Tampoco han exis-
iniciaba con la toma de la toga viril y tenía tido compartimentos sociales donde se cla-
un contenido de orden militar, donde los sifique de manera inequívoca a la juventud.
jóvenes desarrollaban la ferocidad”. Por el contrario, encontramos taxonomías
Las formas institucionalizadas de rela- que muchas veces se traslapan, se sobrepo-
ciones entre padres e hijos corresponden nen, compiten entre sí y a los jóvenes se les
a intereses sociales específicos. Para Fras- puede ubicar en más de un casillero.
chetti las razones de la prolongación de Durante la Edad Media prevaleció el mo-
los períodos de adolescencia y juventud en delo masculino de la nobleza como defini-
Roma derivaron de la institución de la patria torio de la condición juvenil ubicada entre
potestas, o el poder de los padres, el cual nor- los quince y los treinta años, mientras que
maba el poder de estos sobre los hijos. Por su representación –idealizada– se ubicaba
ello afirmaba: en la figura del caballero.2 Como destaca
Marchello-Nizia (1996, 217), en la Italia
[…] los padres no sólo tenían hacia sus hijos el medieval la juventud no tenía un sentido
derecho sobre su vida y su muerte, sino que de morigeración obligatoria. Al igual que
también podían organizar bajo esta potestad en otras sociedades, los jóvenes eran sujetos
todas las fases de la vida de los hijos hasta que, de restricciones y controles y se les definía
después de la muerte de los padres, aquellos como seres amenazantes, se enfatizaban
no se conviertan a su vez en padres de familia, sus apetitos y sus excesos, además de que se
para reproducir y practicar los idénticos me- aludía a una condición juvenil incontinente,
canismos de poder a los que anteriormente lasciva y desenfrenada a la que había que
habían estado sometidos. (p. 88) controlar mediante recursos de disciplina,
norma y gobierno.
La regulación normativa de la patria potes- El joven también se definía por su incom-
tad permite identificar la condición social- pleta integración socioeconómica, condi-

34 I Anales de la educación común


ción que no se encontraba directamente re- tud y el mundo adulto. Con todo, durante
gulada por el matrimonio o la fecundidad. el siglo XIX la capacidad de incorporación de
Crouzet-Pavón considera que la juventud las escuelas no era muy amplia, además de
de la Italia medieval no correspondía a un que en muchas ocasiones los mundos esco-
grupo de edad sino a un grupo de hombres lares y laborales no estaban disociados para
–los Giovanni–, a quienes especifica como muchos jóvenes que debían trabajar aunque
una suerte de agrupamientos proto-pan- ingresaran a la escuela.
dilleros o proto-bandas, amenazantes y Junto con las nuevas posibilidades educati-
atemorizantes, no determinados por lími- vas, la demarcación de la condición juvenil y
tes cronológicos, sino por sus conductas la adulta en los albores de la era moderna se
turbulentas. estableció por el matrimonio; la juventud no
La condición juvenil es polisémica y se se definía sólo desde un rango específico de
la define a partir de múltiples criterios que edad, sino que también se acotaba por even-
expresan su diversidad histórica o regional, tos sociales definitorios en las trayectorias de
las disímiles condiciones entre las ciudades vida.4 Schindler (1996, 313) señala que:
y los campos o entre hombres y mujeres. La
recreación de las relaciones juveniles tam- […] a comienzos de la era moderna había
bién pondera y minimiza, focaliza o invisi- una clara conciencia de la fase juvenil como
biliza y generalmente excluye a las mujeres, período vital independiente, que por cierto se
los campesinos y los indígenas.3 entendía menos como “moratoria” social que
Con la sociedad industrial de clases cobró como una etapa de transición funcional en el
fuerza la idea de la juventud como deposita- sentido de los ritos de paso, es decir, como una
ria de la esperanza, pero también como una inserción gradual en las condiciones de vida
latente amenaza social. Los jóvenes fueron adultas, y que por ello adolece de la distinción
representados desde la doble dimensión de numérica de edades que solemos realizar hoy.
expectativa o amenaza (Schindler, 1996).
Diversas investigaciones destacan el El tiempo disponible entre la infancia y
importante papel del crecimiento de la la adultez implica opciones diferenciadas
educación escolar obligatoria del siglo XIX donde las condiciones sociales de clase y
en redefinir la demarcación de los mundos de género tienen especial relevancia. Lo
infantiles y juveniles. El ingreso a la escuela anterior enfatiza la condición relacional de
permitió la definición de trayectorias de vida la juventud. Su regulación en el siglo XIX se
distintas a la conformada por la adscripción encontraba mediada por la vida familiar, el
laboral, la derivada de la actividad de los trabajo y la escuela, mientras que el servicio
padres o las desplegadas en los ámbitos militar obligatorio participó en la conforma-
familiares. ción de una cierta pertenencia generacional
Sin embargo, la condición juvenil también (Perrot, 1996).
se delimitó por nuevos umbrales sociales Con el siglo XX se desarrollaron nuevas
entre infancia y juventud o entre la juven- formas de socialidad juvenil propiciadas por

Adolescencia y juventud I 35
el crecimiento de la vida urbana, el desarro- participación. Con el incremento de las
llo de los medios masivos de comunicación opciones de trayectorias de vida o el sur-
y de transporte, la masificación de la esco- gimiento de nuevas formas de relación
laridad y un importante crecimiento de los entre padres e hijos, se desarrollaron
sectores medios. Muchos jóvenes accedie- identificaciones construidas desde la con-
ron a nuevos tiempos y espacios. Mientras dición juvenil y nuevas formas de relación
que los jóvenes de clases medias y altas co- entre padres e hijos. El matrimonio no era
menzaron a apropiarse de los clubes, cafés, la única manera de dejar la juventud y, en
boliches y bares, los pobres se apropiaron de muchos casos, no implicaba el final de la
las calles y los barrios. participación del joven en las pandillas,
Entre estas formas de agrupamientos los barrios o los clubes.
juveniles tuvieron relevancia las pandillas En estos contextos surgieron nuevos um-
que, sin ser nuevas, cobraron visibilidad y brales para caracterizar la condición juvenil,
concentraron las aprehensiones y temores en los que tuvo especial relevancia la defi-
de los sectores medios y altos, así como de nición de la acción ciudadana y la confor-
las fuerzas normalizadoras. Las pandillas mación de nuevos campos de definición de
remiten a relaciones intensas conformadas los derechos y obligaciones de los jóvenes,
en las edades tempranas que delimitan pro- lo cual permitió una especie de demora que
cesos comunes de socialización. Se constru- retrasara el momento en que los jóvenes
yen en ámbitos complejos de interrelación debían asumir responsabilidades políticas y
con otras redes sociales y familiares. La vida sociales (Luzzatto, 1996).
de las pandillas ocurre de manera ajena o El siglo XX otorgó visibilidad a la defini-
complementaria con otros procesos taxonó- ción de la juventud a partir de la imputa-
micos como la familia o el propio sistema ción de rasgos hipostatizados, vinculados
educativo. El barrio o la pandilla también in- a su ubicación dentro de los proyectos
tervienen en la reproducción de algunas cla- civilizatorios y sus compromisos sociales.
sificaciones sociales como son las diferen- En esta disputa tuvo especial relevancia la
ciaciones de género, aunque también se han definición de propuestas políticas y posi-
conformado ámbitos de activa participación cionamientos sociales.
de las mujeres pandilleras, quienes trasgre- La juventud fue disputada por las fuerzas
den diversos elementos que la sociedad pa- políticas y cobró relevancia la caracteriza-
triarcal les atribuye, tales como la pasividad, ción de los jóvenes como sujetos revolu-
el recato o la reclusión en el hogar. cionarios, condición que se incrementó
Junto con las nuevas formas de parti- con el triunfo de la revolución soviética.
cipación de los jóvenes, se desplegaban En su texto “La clase obrera y el neomal-
cambios importantes en otros ámbitos de tusianismo”, Lenin (1913) consideraba que
la estructuración social, se evidenciaban la vida de los jóvenes de su generación era
formas diferenciadas de arreglos fami- más dura que la de sus padres, aunque
liares y se fundaban nuevos espacios de ellos eran mucho más afortunados porque

36 I Anales de la educación común


aprendieron a luchar en nombre de sus propias consig-
nas de clase. Parte importante de su preocupación por las
condiciones de vida de los jóvenes e infantes fue la de la
explotación del trabajo infantil, por ello Lenin discutió los
cambios del capitalismo en la familia, los jóvenes y las
mujeres destacando que: “el trabajo de la mujer y del niño
y la disgregación de la familia patriarcal por el capitalismo
revisten inevitablemente en la sociedad moderna las for-
mas más horribles, más miserables y más repulsivas”(p.
48). Lenin confiaba en la pasión de la juventud, posición
que expresó en el artículo “Una cuestión esencial”, de fina-
les del siglo XIX: “Entre la juventud obrera se observa una
inclinación apasionada, incontenible, hacia las ideas de la
democracia y del socialismo” (p. 116). Al preguntarse so-
bre el posible papel de las tropas, no dudó en afirmar que La juventud fue disputada
en una confrontación entre la burguesía y la clase obrera,
“la juventud socialista obrera trabaja con toda la energía y por las fuerzas políticas
el ardor propios de los jóvenes para que las tropas se colo-
quen al lado del pueblo” (p. 155). y cobró relevancia la
Los jóvenes debían ser educados en las ideas socialistas,
pero también debían tener sus propios espacios de apren- caracterización de los
dizaje, por esto propuso una total independencia de la
juventud como requisito para impulsar el socialismo. Más jóvenes como sujetos
aún, sin la incorporación de los jóvenes no podría cons-
truirse la sociedad comunista: “debéis ser los primeros revolucionarios.
constructores de la sociedad comunista entre los millones
de constructores que deben ser cada muchacho y cada mu-
chacha. Si no incorporáis a esta edificación del comunis-
mo a toda la masa de la juventud obrera y campesina, no
construiréis la sociedad comunista” (p. 243). Poco antes de
morir, Lenin volvió al tema de la juventud, con la certeza
de que la educación y el estudio eran la clave para avanzar
hacia una sociedad sin clases (p. 273).
Los jóvenes encarnaban el sacrificio político y el compro-
miso con las mejores causas, pero también representaron la
base de las fuerzas del fascismo, que consideró una condi-
ción simbiótica entre su propuesta y la condición juvenil.
La manipulación de los deseos juveniles encontró formas
nítidas de expresión en los discursos del nazismo y el fas-

Adolescencia y juventud I 37
cismo. Laura Malvano (1996) destaca la inte- alcanzar su perfección en el servicio militar.
gración de la condición juvenil como rasgo (Hitler, 2000,145)
inherente o simbiótico a Mussolini.
Con el siglo XX, la visibilidad de la con-
Como expresión de lo positivo absoluto, la dición juvenil adquirió fuerza incremen-
noción de juventud cubre una amplia gama tada, entre otras razones, con la expansión
de valores, cívicos, morales y estéticos: según demográfica conocida como el Baby Boom;
una significativa intuición del “Duce”, el vil no el alto crecimiento económico de la posgue-
puede ser joven, sólo es viejo y decadente. El rra, la urbanización de la población, la con-
“joven” posee un alma de héroe. El fascismo formación de nuevas identidades juveniles,
construyó importantes bases de apoyo entre la fuerza de las industrias culturales que
los jóvenes y la juventud devino su emblema, descubrieron que los jóvenes eran consumi-
por ello su cima simbólica fue la “juventud dores importantes, el papel de las industrias
eterna del Duce”. Esta ponderación de la con- culturales en la conformación de prototipos
dición juvenil como clientela política y base de juveniles y los cambios socioculturales en
apoyo del fascismo se expresó en consignas los ámbitos familiares y culturales; todos
contundentes tales como: “¡Dejad paso, viejos! ellos como campos formativos que compe-
¡Largaos, viejos!”. tían con la escuela en la definición de los
horizontes culturales juveniles.
La educación posee un lugar preponde- Junto con la expansión de las expresiones
rante como recurso de disciplinamiento, juveniles se desarrolló una nueva perspecti-
por ello, el fascismo la utilizó como recurso va social en los jóvenes identificados como
de proselitismo. Hitler utilizó la fuerza juve- teenagers que corresponden a los baby bo-
nil para fomentar la fe en la invencibilidad omers nacidos en el período comprendido
de la raza. Mediante la educación y el ser- entre las dos guerras mundiales y que para
vicio militar, los jóvenes debían interiorizar mediados de los años cincuenta tenían
la lealtad de su raza y compenetrarse de la entre 10 y 15 años.5 Passerini (1996, 421)
perspectiva racista del fascismo. señala que:

La culminación de toda la labor educacional A mediados de los años cuarenta apareció un


del Estado racista consistirá en infiltrar ins- artículo de Elliot E. Cohen, publicado en el New
tintiva y racionalmente en los corazones y los York Times, que utilizaba el término teenager
cerebros de la juventud, que le está confiada, como parte del lenguaje cotidiano. Pero fue
la noción y el sentimiento de raza. Ningún sólo en los años cincuenta cuando el término
adolescente, sea varón o mujer, deberá dejar desplegó toda su virulencia y el debate sobre
la escuela antes de hallarse plenamente com- sus contenidos y sus implicaciones se gene-
penetrado con lo que significa la puridad de ralizó. El año 1955 resulta determinante: la
la sangre y su necesidad. Además, esta educa- generación correspondiente debería ser, pues,
ción, desde el punto de vista racial, tiene que la que nació entre 1934 y 1940.

38 I Anales de la educación común


La estridente presencia de los teenagers ceso circular, como el eterno nacimiento
y su búsqueda de espacios propios motivó de Huitzilopochtli, el sol, el guerrero joven
nuevos intentos de control y de discipli- que nace y muere de manera intermitente,
namiento, al mismo tiempo que cobraron alumbrando al mundo.
fuerza las posiciones que caracterizaban a La condición de los pueblos indios y las
los jóvenes como anómicos, antisociales, relaciones internas que ellos construyeron
disfuncionales, patológicos, desviados, re- han tenido importantes modificaciones, en-
beldes o desadaptados. tre las cuales se destaca el gran parteaguas
Desde estas posiciones estereotipadas, de la conquista. El Popol-Vuh reconstruye la
los adultos descalificaban las preferencias relación entre jóvenes y viejos expresada en
juveniles y frecuentemente recurrieron diversos enfrentamientos, como lo ilustran
a la superioridad que supuestamente les los pasajes donde Supremo Muerto y Prin-
otorgaba tener mayor experiencia. Walter cipal Muerto sacrifican a Maestro Supremo
Benjamin (1993) analizó esta relación entre Mago decapitándolo a él y a su primogénito.
jóvenes y adultos a partir del sentido de la Posteriormente, los inhuman en el juego de
experiencia como constructo que simboliza pelota de los sacrificios y colocan sus cabe-
un engaño. Máscara de inexpresividad e im- zas en un árbol estéril, el cual a partir de ese
penetrabilidad. Apariencia de que todo se ha evento fructifica. Los de Xibalbá prohíben
vivido que oculta la cobardía, la amargura o que se tomen las frutas de ese árbol, pero
el desencanto. Máscara y lamento, pues todo una joven doncella transgrede la prohibi-
fue una ilusión. Ilusión que devino temor pa- ción. La de la Sangre (hija de Reúne Sangre)
ralizante. Para Benjamin, la experiencia de come la fruta del árbol prohibido y queda
los adultos reproduce la linealidad de la vida preñada por la saliva del Supremo Maestro
y el pensamiento de que siempre ha sido Mago. La de la Sangre escapa de la muerte
así y así será. La experiencia llega a ser ele- a la que la habían condenado su padre y los
mento que rutiniza la vida, la vacía de sen- jefes y pare a Maestro Mago Brujito, ven-
tido crítico, vulnera la esperanza, pues los ciendo así a los jefes de Xibalbá.
adultos detestan los sueños de juventud, esos Los jefes de Xibalbá pretenden asesinar a
recordatorios que tanto les incomodan. los hermanos Joven Maestro Mago, Brujito,
hijos de Supremo Maestro Mago, Princi-
Del Calmécac a las ciberculturas pal Maestro, pero estos vencen a los jefes
Para los pueblos prehispánicos, la edu- de Xibalbá y matan a Supremo Muerto y
cación de los hijos vinculaba simbiótica- a Principal Muerto, y ante los jóvenes se
mente a la familia, las cosmovisiones y los humillan los otros jefes. Posteriormente,
espacios extradomésticos destinados a la los hermanos se convierten en el Sol y la
educación. No obstante la condición geron- Luna que ilumina la bóveda del cielo, junto
tocrática de los pueblos prehispánicos, su con otros cuatrocientos jóvenes convertidos
perspectiva consideraba a jóvenes y viejos en estrellas que habían sido asesinados por
como parte integral de un ciclo o un pro- Sabio Pez-Tierra.

Adolescencia y juventud I 39
Entre los pueblos prehispánicos no existía más de que ellas eran las curanderas o mu-
una condición social juvenil homogénea. Las jeres-medicina. Se tenía en alta estima su
trayectorias de vida se enmarcaban dentro de capacidad de dar vida, por ello, las muertas
los grupos sociales de pertenencia, entre los en parto accedían a la casa del sol, el sitio
cuales había nobles, funcionarios, artesanos, más alto, junto con los guerreros muertos
mercaderes, guerreros, tamemes o cargado- en combate. Algunas mujeres eran ofreci-
res y esclavos. Entre ellos, se destacaban la das desde pequeñas al servicio en los tem-
valoración familiar de elementos de orden plos y las jóvenes doncellas permanecían
moral, el respeto a los padres y a las costum- allí hasta que se encontraban listas para
bres, así como el agradecimiento. Miguel contraer matrimonio. De Sahagún (1997,
León Portilla (1991) refiere varios términos 213) registra este hecho:
náhuatl que expresan el concepto de familia,
resaltando dos: cencalli, que significa la casa […] y siendo de veinte o cuarenta días, las
entera o el conjunto de quienes en ella viven, presentaban al que tenía cargo de esto, que
concepto que se acerca a la actual definición le llamaban qacuilli, que era como cura, y
de hogar, y cen-yeliztli, estado o naturaleza de llevaban escobas para barrer y un incensario
quienes viven entera y conjuntamente. De de barro e incienso, que se llama copalli blan-
aquí deduce que, para los pueblos prehispá- co; todo esto presentaban al quacuilli o cura.
nicos, “la familia constituye la primera forma Hecho esto el quacuilli encargaba mucho a la
de relación humana permanente y entera”. madre que tuviese cuidado de criar a su hija, y
También subraya la existencia de familias también de que en veinte días tuviese cuidado
extendidas (distintas familias emparentadas de llevar al calpulco o parroquia de su barrio
entre sí) y “un cierto número de tales fami- aquella misma ofrenda de escobas y copal, y
lias extendidas, que reconocían un origen leña, para quemar en los fogones de la iglesia.
común tomando en cuenta la ascendencia Aquella niña desque llegaba a edad de discre-
tanto patrilineal como matrilineal, [y que] ción, informada de su madre (cerca) del voto
formaban los diversos calpullis” (p. 243). que había hecho, ella misma se iba al templo
Las diferencias de género también fueron donde estaban las otras doncellas, y llevaba
marcadas y definían estilos de vida. Para su ofrenda consigo, que era un incensario de
las mujeres existía una taxonomía formada barro y copal. Desde ese tiempo hasta que era
por criterios axiológicos que separaban a la casadera, siempre estaba en el templo debajo
buena y a la mala mujer. La educación de del regimiento de las matronas que criaban a
las mujeres se iniciaba desde la infancia las doncellas; y cuando ya siendo de edad la
en el hogar, donde recibía su prístina for- demandaba alguno para se casar con ella, en
mación. Posteriormente, las jóvenes eran estando concertados los parientes y los prin-
instruidas en los oficios y ocupaciones fe- cipales del barrio para que se hiciese el casa-
meninas, tales como cocinar, tejer, bordar o miento, aprestaban la ofrenda que habían de
pintar. Las mujeres participaban en el culto llevar, que era codornices e incienso y flores, y
a los dioses, los cantares y la danza, ade- cañas de humo, y incensario de barro, y tam-

40 I Anales de la educación común


bién aparejaban comida; luego tomaba a la moza y la llevaban
delante de los sátrapas, al mismo templo, y tendían una manta
grande de algodón blanco y sobre ella se ponía toda la ofrenda
que llevaban.
La educación de las mujeres destacaba la virginidad, la
obediencia y el recato como rasgos inherentes de la hija
virtuosa: “La moza o hija que se cría en casa de su padre,
estas propiedades buenas tiene: es virgen de verdad, nunca
conocida de varón; es obediente, recatada, entendida, hábil,
gentil mujer, honrada, acatada, bien criada, doctrinada, en-
señada de persona avisada y guardada”. Su opuesto, la hija
mala, se definía desde la centralidad del cuerpo; por lo tan-
to, la conducta se alejaba de las virtudes que se le atribuían a
la mujer virtuosa y la hija “viciosa” era caracterizada así: “La
hija mala o bellaca es mala de su cuerpo, disoluta, puta, pu- La educación de las
lida; anda pompeándose, atavíase curiosamente, anda calle-
jeando, desea el vicio de la carne; ándase a la flor del berro, mujeres destacaba la
y esta es su vida y su placer, anda hecha loca”(p. 545).
De gran interés resulta la clasificación de las mujeres pre- virginidad, la obediencia
sentada por De Sahagún, en la que distingue a las nobles
y las “mujeres bajas” como demarcación social que ofrecía y el recato como rasgos
trayectorias diferenciadas. Entre las primeras se encontra-
ban: la hidalga, Señora de familia, Mujer principal, y las inherentes a la hija
doncellas. En cuanto a la demarcación por edades y condi-
ción social, identifica a las señoras y a las doncellas: virtuosa.

La señora principal, gobierna y manda como el señor; la tal, si


es buena, rige muy bien a sus vasallos y castiga a los malos; a
ella se tiene respeto, pone leyes y da orden en lo que conviene, y
es obedecida en todo; la que es mala es descuidada y floja, deja
perder las cosas por negligencia, y es exageradora, y en todo da
mal ejemplo y pone las cosas a peligro y riesgo, y es muy escan-
dalosa. (p. 559)

Por otro lado, refiriéndose a las doncellas, señala que:

[…] las infantas, o la doncella generosa, tiene la crianza del


palacio, bien acondicionada y bien tratada de todos; la que es
buena es generosa, y de ilustre y limpio linaje, de buena vida,

Adolescencia y juventud I 41
mansa, amorosa, pacífica, humilde y bien los padres sobre su futura conducta y la
criada en todo; la que es mala, es vil, plebeya, obediencia debida para el cumplimiento
soberbia; al fin hace obras de macegual, mujer adecuado del voto:
perdida, amancebada y descuidada [...] La don-
cella delicada es de buen linaje y de buenos y Al quinto o sexto año del nacimiento del niño
honrados padres; la tal, si es de buena vida y de o niña, que era la edad en que habían de ser
vergüenza, celosa de sí misma, considerada y entregados a sus monasterios, juntábanse los
discreta, siempre se arrima a los buenos y les parientes más ancianos y viejos y llamando al
sirve, humillándose y respetando a todos; y la muchacho dábanle noticia del voto que sus pa-
que es mala no sabe guardar secreto, es muy dres habían hecho y del lugar donde lo habían
precipitada en sus cosas, y por nada se altera prometido y de la vida que había de tener, dicien-
y se enoja fácilmente, menospreciando a los do: Muy amado y precioso hijo, hacémoste saber
otros, y no respetando a nadie. que dios invisible, criador de todas las cosas, lla-
mado Quetzalcohuatl, te crió, por cuya voluntad
En la tipología considerada por De Saha- naciste en el mundo, y será bien que adviertas
gún también se encuentran el hijo y el viejo que el mayor padre que tienes es el maestro
virtuosos: “El hijo bien acondicionado es que enseña y cría en disciplina y doctrina sana,
obediente, humilde, agradecido, reverente, acompañada con buenas costumbres[…]. Hijo,
imita a sus padres en las costumbres y en advierte que estás obligado a cumplir este voto,
el cuerpo; es semejante a su padre o a su por ser muy justo que obedezcas a tus padres
madre”. En contraparte se encuentra el hijo que te criaron con gran trabajo, administrándote
vicioso. tu madre la sangre de sus pechos. (Torquemada,
vol. III, 1975, 323-324)
El mal hijo es travieso, rebelde o desobediente,
loco, travieso, no acogido a buen consejo; echa Los consejos paternos incluían aquellos que
a las espaldas la buena doctrina con desdén; es inculcaban la pertinencia de los ayunos, así
desasosegado, desbaratado, fanfarrón, vanaglo- como la condición estoica y displicente frente
rioso, mal criado, bobarrón o tosco; no recibe a las apetencias carnales, a las cuales se debe
ninguna buena doctrina; los buenos consejos vencer junto con los malos pensamientos,
de su padre y de su madre, por una oreja le como en una batalla militar, de lo contrario, el
entran y por otra le salen; aunque le azoten y poder divino castigaría la debilidad:
castiguen, no por eso aprovecha. (p. 545)
Y cuando llegares a la edad mayor, donde la car-
La preparación de los niños que serían ne comienza a mostrar y tener sus sentimientos,
entregados al servicio de los dioses –los serás muy casto, venciendo sus movimientos y
hijos de señores y reyes– se realizaba en la deseos, como soldado valeroso; no darás con-
familia a edades tempranas de cinco o seis sentimiento a ningún mal pensamiento, porque
años. Aquellos dedicados al servicio de los en teniendo voluntad para pecar habrás pecado,
templos recibían instrucciones precisas de y será causa de que Dios te prive de sus dones y

42 I Anales de la educación común


de tu buena fortuna, ni alcanzarás dignidad ni acompañadas de mujeres viejas y ancianas; y
nombre en la república, sino que te castigará el si acaso acometía alguna a salir sola, o daba al-
señor rigurosamente. (vol. III, p. 324) gún paso fuera de la sala, para alguno de aque-
llos lugares de recreación, punzábanlas las
A las mujeres también se les llamaba a plantas de los pies con púas de maguey hasta
servir a dios como doncellas castas y peni- que le salía sangre; y crecía la pena y castigo si
tentes de cuerpo y alma, pues “las vírgenes por ventura la culpada pasaba de diez o doce
de corazón y cuerpo son más allegadas a años. Y puesto que fuesen con compañía, no
Dios”. Sin embargo, la castidad no era sufi- habían de alzar los ojos ni volver a mirar atrás;
ciente y también debían dedicarse a la lim- y las que en esto eran descuidadas (aunque no
pieza, el cuidado del templo y la preparación se volvían en estatuas de sal, como la mujer
de la comida, para lo cual eran instruidas de Loth, porque volvió a mirar a Sodoma) eran
por alguna vieja venerable: con ásperas hortigas azotadas y las pellizcaban
sus cuerpos, hasta dejarlas muy acardenala-
Ve, hija mía, con toda tu voluntad, a servir a das. (vol. IV, p. 233).
Dios, y estarás y vivirás con las doncellas castas
y penitentes; y lo que más te encomiendo es Cuando las doncellas iban a contraer ma-
que seas casta en cuerpo y alma, porque las vír- trimonio, los reyes y señores las amonesta-
genes de corazón y cuerpo son más allegadas ban, recomendándoles recato, obediencia,
a Dios. Barrerás todos los patios del convento no ser defectuosas ni malcriadas y servir
y templo y con solicitud y cuidado guisarás la con diligencia al marido.
comida que cada mañana se ofrece en el altar.
Obedecerás a todos, porque la obediencia re- Hija mía, muy amada, ya ves que te vas para
presenta la buena crianza y nobleza. Serás ho- tu marido, porque esta gente, que aquí está,
nesta y recogida, no desvergonzada y liviana. es venida para llevarte y acompañarte; mira
(vol. III, p. 325) que te apartas de nosotros y de nuestra tierra
y casa; si fueras hombre aquí vivieras entre
Las doncellas no podían hablar con los nosotros; mas ya sabes que es costumbre que
hombres ni ser miradas por ellos. Tampo- las mujeres vayan con los varones y sigan a
co podían salir solas de los templos, sólo sus maridos para estar con ellos y vivan en
podían hacerlo acompañadas de mujeres sus casas. Pues eres ya casada y vas con tu
viejas, de lo contrario eran severamente marido, te pido que vivas con grande recato
castigadas: y tengas grande aviso de no ser defectuosa
ni mal criada, mas de tal manera debes vivir,
Y de aquí es que ningún hombre entraba don- que seas ejemplo a todas las otras mujeres que
de se crían las doncellas, ni ellas hablaban con estuvieren contigo y de todas aquellas que te
alguno ni las miraba. Y si alguna vez salían conocieren y conversaren. Asimismo tendrás
estas doncellas a las huertas y jardines que cargo de tu marido y lo servirás con diligencia,
había en palacio, jamás salían solas, sino muy porque desta manera merezcas, ante los dio-

Adolescencia y juventud I 43
ses, tener hijos que te hereden y sucedan en el (que es castigo más cruel que de azotes), y si
señorío. (vol. IV, pp. 234-235) no se enmendaban colgábanlos de los pies y
dábanles humo a narices. (vol. IV, p. 239)
Torquemada también registró los conse-
jos y la crianza de la gente común y plebeya A manera de ejemplo de esta educación,
de la Nueva España, donde las mujeres Torquemada presenta la plática y exhor-
eran educadas en el respeto a los dioses y el tación de un labrador a su hijo ya casado,
aprendizaje de los oficios. En la exhortación donde se destaca la virtud del trabajo y la
del padre al hijo se destaca la incertidumbre actitud responsable con el oficio, así como
de los límites vida-muerte, no obstante, se los riesgos de la altivez y la pereza.
debe vivir con rectitud y procurando la ayuda
de los dioses, los verdaderos dueños de la Mira no desmayes, ni tengas pereza; porque
vida. Después del amor a Dios, se presenta el si eres perezoso y negligente, ¿cómo vivirás,
respeto y la reverencia a los mayores a quie- ni cabrás con otro? ¿Qué será de tu mujer y de
nes no se debe despreciar, y mucho menos tus hijos? El buen servicio (hijo) recrea y sana
ser objeto de burlas o escarnio. También se el cuerpo y alegra el corazón. Haz (hijo) a tu
debe ayudar a los pobres y atribularlos, hon- mujer, que tenga mucho cuidado de los que
rar a los padres a quienes se debe obediencia, pertenece a su oficio y de lo que debe de cuidar
temor y servicio, no meterse en lo que no les dentro de su casa y avisa a tus hijos de lo que
importa, ser mesurado en el habla, compartir les conviene; dadles ambos buen consejo, como
los alimentos, no mentir, ni robar, además de padres, para que con ellos vivan bien y no des-
reprimir los apetitos y esperar a la doncella agraden a los dioses, ni hagan mal alguno con
que los dioses le destinen para mujer. que os afrenten […] Ama a todos y hazles piedad
y no seas soberbio, ni des a otro pena; pero sé
Dicho queda como eran criados los hijos e hi- bien criado, afable y benigno con todos […] Si
jas de los señores y reyes de esta Nueva Espa- no anduvieres (hijo) a derechas, ¿qué resta sino
ña; ahora resta decir del cuidado que los plebe- que quiten los dioses, lo que te dieron y te hu-
yos y gente común tenían de criar y doctrinar millen y aborrezcan? (vol. IV, 1975)
a los suyos [...] Luego pues que comenzaban
los niños a tener uso de razón y algún entendi- Las instrucciones de la madre a la hija
miento, les amonestaban sus padres dándoles expresan una posición subordinada de las
saludables consejos, retrayéndolos también de mujeres. La madre aconseja a la hija naci-
pecados y vicios comunes; imponíanlos a que da de su sustancia, parida de sus dolores
sirviesen a los dioses […] Lo más común era y alimentada con su leche que, para ser
inclinarlos a los mismos oficios en que se ejer- “una joya de virtud” debe esforzarse por ser
citaban sus padres. Si los veían traviesos o mal buena, pues de lo contrario nadie la querrá
criados, los castigaban con diligencia y mucho como mujer y será despreciada. La mujer
rigor; a veces los reñían de palabra sola, otras debe ser aseada y tener la casa en orden,
los hostigaban las carnes con ásperas hortigas darle agua al marido para que se lave las

44 I Anales de la educación común


manos y hacer el pan para la familia. Debe ser modesta, no
sonreír ni fijar la mirada en las personas que encuentre, no
caminar aprisa y responder con cortesía. Debe emplearse
en hilar, tejer, coser y bordar para ser estimada, no abando-
narse al sueño, no descansar a la sombra ni abandonarse al
reposo para no caer en la pereza o en otros vicios. Cuando
no esté trabajando, sólo debe pensar en el servicio a los dio-
ses y a los padres, a quienes debe obedecer con prontitud y
sin arrogancia, vivir en paz con todos, no ser avara, evitar
“la familiaridad indecente con los hombres” y no abando-
narse “a los perversos apetitos de su corazón; porque serás
el oprobio de tus padres y ensuciarás tu alma, como el agua
con el fango” (vol. IV, p. 21). La mujer debe cuidar a su fami-
lia y evitar salir de la casa. Si un hombre la acosa en la calle
no debe dar oído a sus palabras ni voltear a mirarlo “para El hijo no será perezoso
que no se inflamen más sus pasiones”. Debe respetar y obe-
decer al marido en lo que mande, no ser desdeñosa con él ni negligente en su
ni desairarlo, contener los pesares para después exponerlos
“con mansedumbre”. En fin, si la mujer sigue estos con- oficio; la hija se esforzará
sejos, entonces vivirá alegre. La madre era la encargada de
transmitir los consejos adecuados para la felicidad y la vida por ser “una joya de virtud”
proba de las hijas. Estos consejos fueron recuperados por
Torquemada en el siguiente texto. en la casa y en la calle.

Hija mía de mis entrañas, nacida de mi substancia, yo te parí


y crié a mis pechos y te he procurado criar con todo cuidado y
regalo, y hacerte a los ojos de todos los que te vieren como joya
linda y hermosa, bien engastada y rodeada de virtudes; y como
piedra fina y perla preciosa te ha pulido y adornado tu padre.
Mira que seas la que debes, porque si no eres tal, ¿cómo vivirás
con otras? ¿Quién te querrá por mujer?, y serás el desecho de to-
das […] Pues, amada hija, no seas perezosa, ni descuidada; pero
serás diligente y limpia y trabajarás de ser muy concertada en tu
casa; sirve y da agua a manos a tu marido y ten cuidado de hacer
bien el pan y de poner con distinción y concierto todas las cosas
de tu casa y no dejes caer ninguna cosa de las manos delante
de otro. Por donde quiera que fueres ve con mucha mesura y
honestidad, no apresurada, ni riéndote, ni mirando de lado,
como a medio ojo, ni mires de hito a los que vienen de frente,

Adolescencia y juventud I 45
ni a otro alguno no le mires de lleno en la cara, las trayectorias de los jóvenes y pulían los
pero irás tu camino derecho, mayormente rasgos de su rostro y su corazón. El jesuita
si fueres acompañada […] Mira, hija, que no Francisco Xavier Clavijero, citando al padre
tomes por compañeras a las mentirosas, a las Acosta, dejó constancia de la importancia
malas mujeres, a las callejeras, cantoneras, de la educación entre los indígenas: “Nada
ni perezosas, porque no te descompongan y –dice el padre Acosta– me ha maravillado
perviertan; mas sólo debes entender en lo que tanto, ni me ha parecido tan digno de ala-
conviene a nuestra casa, ni salgas fácilmente y banza y de memoria, como el orden que
con poca ocasión fuera de ella, ni andes por el observaban los mexicanos en la educación
mercado, por la plaza y baños, ni sola por los de sus hijos”.
caminos, que todo esto es muy malo, por estar En el telpochcalli o casas de jóvenes, estos
allí el daño y perdición y el vicio saca de seso y adquirían educación militar y adiestramien-
desatina, mucho más que las yerbas ponzoño- to para la guerra; en los calmécac aprendían
sas; y una vez abrazado el vicio es muy malo de la cultura náhuatl; y en las cuicacalli se les
dejar […]. Si por el camino o calle, por donde instruía en las artes, especialmente el canto,
fueras, encontrares con algún mozo atrevido y la danza y la música (León Portilla, 1987). El
se te riere, no te rías con él; pero calla y pasa, telpochcalli era la escuela popular guerrera a
no haciendo caso de lo que te dijere, ni pien- la que asistían los jóvenes plebeyos, mien-
ses en sus palabras, ni las estimes en nada. Si tras que al calmécac asistían los hijos de los
te siguiere diciendo algo no le vuelvas la cara, nobles y ahí se formaban los jefes superio-
ni le respondas, porque no le muevas más el res del ejército, los sacerdotes, los jueces y
corazón al deshonesto; y si no curas de sus los reyes (Caso, 1953, 44).
razones y viere que no la estimas, dejarte ha Los niños que ingresaban al calmécac
y tú seguirás en paz tu camino […] Cuando te para formarse en el sacerdocio o en los
casares y tus padres te dieren marido, no le ministerios del templo realizaban diversas
seas desacatada, pero si te mandare hacer algo, actividades tales como barrer y limpiar la
hazlo con cuidado y obedécele con alegría, no casa, cortar puntas de maguey, acarrear leña
lo enojes ni le vuelvas el rostro; y si en otras del monte, participar en las obras de cons-
ocasiones te es penoso, no te acuerdes de ello trucción de paredes, zanjas o acequias. Al
[...] porque por ser tu marido debes honrarle.6 terminar los trabajos regresaban a los mo-
(vol. IV, pp. 265-267) nasterios donde se dedicaban al servicio de
los dioses y realizaban ejercicios de oración
Los pueblos indios tuvieron una organiza- y penitencia. También aprendían a ayunar,
ción social gerontocrática, definida por códi- saludar; ser respetuosos, compartir la comi-
gos de respeto a los ancianos. Los procesos da y ayudar en el trabajo.
de socialización de niños y jóvenes se apoya- Los ministros de los ídolos hacían votos
ron en la familia y en la educación, (todos los de castidad y la infracción de esta dispo-
niños tenían asegurada la educación). El pro- sición conllevaba castigos extremos para
ceso educativo tenía modelos que definían quienes no realizaban las oraciones, tal

46 I Anales de la educación común


como los narrados por Bernardino de Saha- En cuanto a los rasgos asociados con las
gún (1997, pp. 213-214): “cada media noche etapas de la vida existía una demarcación
todos se levantaban a hacer oración, y quien moral que los definía: “el varón, es fuerte,
no se levantaba y despertaba, castigábanle, recio, fornido, esforzado. El buen varón es
punzándole las orejas y el pecho y muslos y trabajador, ligero y diligente; el ruin varón
piernas, metiéndole las puntas de maguey es perezoso, pesado, flojo, traidor y roba-
por todo el cuerpo, en presencia de todos dor”. Las mujeres mozas también se defi-
los ministros de los ídolos porque se escar- nían por los elementos morales, así como
mentasen”. por su disposición a la realización de las ac-
Los castigos también incluían azotes con tividades domésticas y de trabajo: “La mujer
ortigas y algunas infracciones, como la de media edad tiene hijos, e hijas, y marido.
violación de la castidad, implicaban penas La buena mujer es diestra en la obra de tejer
severas y suplicios: “ninguno era soberbio, y labrar, es buena maestra de guisar la co-
ni hacía ofensa a otro, ni era inobediente a mida y bebida, labra y trabaja, es diligente y
la orden y costumbres que ellos usaban, y discreta; la ruin es mujer tonta e inútil”. (De
si alguna vez parecía borracho o amance- Sahagún, 1997)
bado, o hacía otro delito criminal, luego le Por su parte, los viejos poseen experiencia
mataban o le daban garrote, o le asaban en y pueden ser buenos o malos ejemplos:
vivo o le asaetaban; y quien hacía culpa suya
venial, luego le punzaban las orejas y lados El viejo es cano, tiene la carne dura, es antiguo
con puntas de maguey o punzón”. de muchos días, es experto, ha experimentado
Además de la enseñanza del buen hablar y muchas cosas; ganó muchas cosas por sus tra-
de formas de trato respetuoso, a los jóvenes bajos. El buen viejo tiene fama y honra, es per-
se les enseñaban versos para entonar los sona de buenos consejos y castigos; cuenta las
divinos cantos, también astrología indiana, cosas antiguas, y es persona de buen ejemplo.
interpretaciones de los sueños y la cuenta El mal viejo finge mentiras, es mentiroso, bo-
de los años. En los calmécac se cultivaba la rracho y ladrón; es caduco, fanfarrón, es tocho,
inteligencia, el conocimiento de cantares, las miente y finge. (De Sahagún, 1997)
pinturas de los códices, la cuenta de los días y
los libros de los años (una suerte de registro De la misma manera, las virtudes o los vi-
historiográfico de efemérides memorables y cios definen a las viejas buenas de las malas:
de sueños) en los que conocían interpretacio- “La vieja está siempre en casa, es guarda de
nes de las realidades oníricas y de los mitos. la casa. La vieja honrada manda a los de la
En los telpochcalli aprendían las actividades casa lo que han de hacer; es lumbre, espejo
vinculadas a la caza y la guerra tales como y dechado; la ruin es como rincón, engaña y
usar las armas, cazar, lanzar cerbatanas y pie- deshonra” (De Sahagún, 1997).
dras, utilizar el escudo y la macana, el arco y De manera similar a lo planteado por
la tiradera, lanzar dardos y flechas, así como Platón, en un nivel óptimo –en cuanto a
cazar con redes y cordeles (Portilla, 1991). facultades se refiere– se encuentran el hom-

Adolescencia y juventud I 47
bre y la mujer maduros, de perfecta edad, los generoso, y críase delicadamente y con mu-
cuales pueden aprovechar estas facultades o cho cuidado. El travieso que no cura de su
desperdiciarlas por las malas conductas: generosidad, es feo, desgraciado, mal acon-
dicionado, enfermo, apasionado de diversas
[…] el hombre de perfecta edad es de robusto pasiones, y manco de los pies o de las manos.
corazón; es esforzado, prudente, entendido, (p. 550)
vivo. El buen varón de perfecta edad es tra-
bajador, es sufrido en los trabajos; el malo es “Do viejos en mancebos se volvían”
mal mandado, es atronado y desatinado[...] La El mundo prehispánico estaba por padecer
mujer de perfecta edad es honrada y digna una profunda conmoción. Los niños y
de ser reverenciada; es grave, mujer de su jóvenes indígenas sufrirían el peso de la
casa, nunca reposa, vividora, y esfuérzase a esclavitud, incapaces de librarse de la ad-
trabajar; la mala mujer, putea, atavíase curio- vertencia que en forma de ayes lastimeros
samente; es desvergonzada, atrevida y borra- se presentó en el sexto presagio funesto
cha. (De Sahagún, 1997) de Moctezuma, donde una mujer lloraba
y gritaba por las noches: “¡Hijitos míos,
Desde muchachos se portaban los ele- pues ya tenemos que irnos lejos! […] ¡Hiji-
mentos polarizantes que definían a los tos míos, ¿a dónde os llevaré?”, como pre-
buenos y los malos. De acuerdo con la cla- monición que daba cuenta de una realidad
sificación de De Sahagún: que se sobrepuso a una defensa de 80 días
pero cedió ante el cerco de la ciudad de
El muchacho bien afortunado es delicado, México en el que murieron cerca de un
tiene madre y padre, es amado de ellos, bien cuarto de millón de indígenas (Portilla,
como único hijo; tiene hermanos mayores y 1989, 9).
menores, es dócil y bien mandado, y tiene Los españoles venían en camino, ávidos
reverencia a los mayores, es humilde. El mal de las riquezas americanas. Junto a los
acondicionado es bellaco, travieso e incorregi- mitos y relatos sobre la riqueza de la Nue-
ble, mal inclinado y de mal corazón, fugitivo, va España, cobraban forma otros relatos
ladrón y mentiroso. fantásticos, algunos de ellos relacionados
con la condición juvenil, como el que ani-
Ni siquiera los niños y las niñas escapan mó a la expedición de Juan Ponce de León
a esta taxonomía que identifica de manera a Biminí, en la Florida, en 1513, buscando
abigarrada los rasgos físicos con las con- la fuente de la juventud (Baudot, 1990).
ductas y la condición moral, por ello, desde Este episodio fue recreado, por ejemplo,
la clasificación de De Sahagún: en la Elegía VI, Canto 7 de Juan de Cas-
tellanos:
El infante, o infanta, es delicado, bien dis-
puesto, sin tacha corporal, hermoso, bien Entre los más antiguos desta gente
criado, sin enfermedad ninguna del cuerpo, Había muchos indios que decían

48 I Anales de la educación común


De la Biminí, isla prepotente
Donde varias naciones acudían
Por las virtudes grandes de su fuente,
Do viejos en mancebos se volvían,
Y donde las mujeres más ancianas
Deshacían las arrugas y las canas
[…] (Baudot, 1990, pp. 28-29 )

Derrotados los pueblos indios, el proceso de dominación


española se impuso trastocando los antiguos modelos so-
cioeconómicos y culturales y sometiendo a los indios a con-
diciones de esclavitud. También se inició un fuerte proceso
de incorporación de personas de origen africano que fue-
ron traídas como esclavos. Como destacó Aguirre Beltrán
(1984,15): “La trata de negros, en su desenvolvimiento, si- Desde muchachos se
guió las etapas de evolución del comercio colonial; no pudo
ser de otra manera ya que en realidad sólo fue una rama, portan los elementos que
acaso la más lucrativa, de la trata en general”. Al mismo
tiempo, se desarrollaron nuevos arreglos que estructuraban definen a los buenos y
relaciones desiguales entre la población indígena, negra y
española pues indios y negros fueron sometidos al servicio los malos: una taxonomía
de los españoles, otros quedaron circunscritos a los enco-
menderos, mientras que otros más se vieron obligados a identifica rasgos físicos
pagar tributo.
Durante la segunda mitad del siglo XVI se consolidó la con conductas y moral.
dominación bajo la tutela de España y se formaron nuevas
divisiones socioeconómicas que redefinieron a las pobla-
ciones indígenas pero también a los españoles, algunos de
los cuales accedieron a tierras, riqueza, tributos y tuvieron
indios a su servicio, mientras que la mayoría regresó a sus
viejos oficios como zapateros, herreros o carpinteros (Mo-
reno, 1983).
También se avanzó en la colonización de los imaginarios
indígenas mediante la catequización y la utilización de me-
canismos de conversión forzada que, no obstante, derivaron
en la conformación de una mística popular definida por sus
rasgos numinosos y la integración sincrética de elementos
provenientes de la iglesia católica y de la mística prehispá-
nica. De esta manera, se ampliaron y diversificaron las tra-

Adolescencia y juventud I 49
yectorias posibles de los jóvenes de la Nueva fueron las principales formas de institucio-
España dentro de los dos grandes mundos, nalización que mediaban la incorporación
español e indígena. En ellos podemos ubicar de los jóvenes al mundo adulto, especial-
a los hijos de los hacendados implicados en mente la de los jóvenes españoles y penin-
el usufructo de la riqueza de sus padres, los sulares. Durante el siglo XVI se fundaron
criollos hijos de españoles pobres quienes se instituciones donde se enfatizó la formación
involucraban en el aprendizaje del oficio de religiosa y filosófica y el aprendizaje de los
los padres o en las actividades de gestión y oficios.7 Durante este período se fortaleció
administración pública y a quienes se incor- un sector estudiantil mayoritariamente crio-
poraron a las artes de la fe. También había llo proveniente de los sectores sociales altos
servidores, peones acasillados, tributarios, que gozaron de una situación privilegiada,
campesinos, trabajadores de minas y otras priorizándose la enseñanza de las ciencias
formas de vida disponibles para los jóvenes y las artes.8
indígenas. Sin embargo, algunos de los hijos Además de la educación, la otra forma
de los nobles indígenas se incorporaron a las institucionalizada de integración de los
instituciones educativas de la colonia (More- jóvenes en la vida social fue el ejército, el
no, 1983). cual utilizaba la leva como estrategia de
El siglo XVI delimitó nuevas relaciones reclutamiento de gran cantidad de jóvenes
productivas y estilos de vida. Los indios ocu- campesinos, indígenas y artesanos. Por
paban posiciones de esclavitud y de peonaje, ello, las deserciones eran frecuentes. La leva
mientras que otros sobrevivían mediante como estrategia de incorporación forzada
formas de producción de autosubsistencia. de los jóvenes en el ejército continuó aun
La hacienda se conformó mediante una acu- después del triunfo de la independencia.
mulación originaria definida por el acapara- Al mismo tiempo, bajo la influencia de la
miento y la expulsión de los indígenas de sus Ilustración, el liberalismo, los ejemplos de
territorios. Esto dejó a muchos sin tierra; sólo la Revolución Francesa y la independencia
tenían como opción emigrar o trabajar para estadounidense, se fortalecieron los afanes
los hacendados bajo condiciones deplorables independentistas de la población criolla y
y pagos onerosos, además de que los mante- se avanzó en algunas disposiciones sobre la
nía anclados a la hacienda mediante los leo- definición de la ciudadanía.9
ninos préstamos de las tiendas de raya. Algo La sociedad colonial sufrió importantes
similar o peor ocurría en la minería, donde transformaciones. En 1822 había en México
los socavones se tragaban prematuramente seis millones y medio de habitantes, entre
las vidas de los jóvenes. los cuales Humboldt (1991) reconocía siete
Con la conquista terminó la educación ge- castas constituyentes: los gachupines (espa-
neralizada para los indígenas, y el sistema ñoles peninsulares), los criollos (hijos de es-
educativo dio prioridad a la formación de pañoles nacidos en América), los mestizos
las poblaciones criollas y mestizas. Durante (descendientes de blanco e indio), los mu-
la etapa colonial, la educación y el ejército latos (descendientes de blanco y negro), los

50 I Anales de la educación común


zambos (descendientes de negro e indio), la tercera reelección de Díaz, quien utilizó
los indios y los negros africanos. La pobla- el Club Porfirista de la Juventud para con-
ción india constituía dos quintas partes del traponer las posiciones de los estudiantes
total y en las intendencias de Guanajuato, (Pérez Islas, 1987).
Valladolid, Puebla y Oaxaca llegaba, a tres Al finalizar el siglo XIX, México tenía 12 mi-
quintas partes. llones 632 mil habitantes, de los cuales casi
Con el fortalecimiento de los poderes civi- una tercera parte (30%) tenía entre 11 y 25
les y la atenuación del poder de la Iglesia, se años y sus condiciones de vida estaban atra-
conformaron nuevos campos de integración vesadas por una fuerte desigualdad social. En
para los jóvenes estudiantes mediante la se- México existían abismales diferencias entre
paración de la Iglesia del sistema educativo y las élites porfiristas europeizadas y las clases
la implantación de la enseñanza laica. Acorde medias que se incorporaban al campo educa-
con los postulados liberales, la educación se tivo o comercial como recursos de movilidad
consideró el motor del desarrollo social y se social; también estaban los jóvenes campesi-
crearon nuevos centros científicos y literarios. nos empobrecidos y los urbanos depaupera-
Durante la segunda mitad del siglo XIX, dos (quienes conformaban los agrupamien-
las condiciones de los jóvenes y los niños tos de obreros o aprendices de oficios, bajo
no eran fáciles. Además de que existía una condiciones de enorme explotación).
amplia explotación del trabajo infantil, los En los prolegómenos del estallido del
jóvenes y los niños en las calles generaron movimiento armado de 1910, México era
reacciones sociales que impulsaron dispo- un país rural pues el sector campesino con-
siciones para controlarlos y sancionar sus formaba el 64% del Plan de Escuelas Aso-
transgresiones.10 También cobró visibilidad ciadas. Las condiciones de vida cambiaban
el joven estudiante, aun cuando en este poco y la hacienda seguía ocupando un pa-
concepto se ubicaba un grupo muy redu- pel relevante en la organización del trabajo y
cido de la sociedad mexicana. No obstante, la vida del campo. Al mismo tiempo, la diás-
creció la influencia estudiantil y se modifi- pora campesina al norte marcaba algunos
có el sistema educativo; se creó la Escuela de los horizontes disponibles para los jóve-
Nacional Preparatoria y aumentaron los nes que no aceptaban mantenerse ungidos
niveles educativos de hombres y de muje- al yugo hacendario. Prevalecía una fuerte
res, aun cuando prevaleció una formación explotación del trabajo infantil a pesar de
diferenciada marcada por la desigualdad de que, años atrás, Porfirio Díaz había prohi-
oportunidades de género (por cada escuela bido que menores de 7 años trabajaran en
para mujeres había cuatro para hombres). las fábricas. La atracción poblacional de las
Asimismo, se desarrollaron algunos movi- ciudades, además de la miseria existente,
mientos estudiantiles bajo las proclamas de generó condiciones de gran vulnerabilidad
libertad de enseñanza y de los derechos de frente a lo cual se recurrió a las opciones
niños y jóvenes.11 Los estudiantes formaron punitivas como recurso para controlar a los
parte de los movimientos de protesta contra niños y jóvenes; se crearon las casas de co-

Adolescencia y juventud I 51
rrección para menores varones y la Casa de tomó cuerpo de Ateneo con la llegada de Hen-
Corrección para Menores Mujeres. Al mis- ríquez Ureña, espíritu formalista y académico.
mo tiempo que se presentó un crecimiento Lo de Ateneo pasaba; pero llamarle de la Juven-
de la población en los espacios educativos, tud cuando ya andábamos en los veintitrés, no
se lograron algunos avances en lo referente complacía a quien, como yo, se sintió siempre
a la legislación sobre las condiciones de los más allá de sus años.
jóvenes, como la modificación del Código
Penal de 1929 que estableció que los 16 El tránsito del siglo XIX al XX se acompa-
años era la edad para la imputabilidad de ñó con la consideración de que había un
delitos. Dos años después se estableció el incremento de los llamados crímenes de
límite de la minoría penal a los 18 años. sangre. En uno de los trabajos pioneros so-
El país ofrecía oportunidades limitadas y bre jóvenes urbanos, Julio Guerrero (1996)
los beneficios educativos fueron para unos analizó diversos factores naturales, sociales
cuantos, de tal forma que sólo el 10% de la y culturales que, a su juicio, caracterizaban
población sabía leer y escribir y pocos fue- a la sociedad mexicana y definió el crimen
ron los privilegiados que pudieron acceder a como “la manifestación individual de un
la Universidad Nacional de México y a la Es- fenómeno disolvente general” que afectaba
cuela Nacional de Altos Estudios (fundados a otros individuos. Por ello, enfatizó la ne-
en 1910). No obstante, se crearon algunos cesidad de considerar los contextos socia-
grupos formados por jóvenes que reflexio- les y observó los entornos miserables del
naron sobre los procesos sociales, culturales populacho: “En los basureros, por ejemplo,
y políticos. Algunos de ellos participaron en había turbas de muchachos y mujeres que
la lucha contra el positivismo y las posicio- recogían con avidez, y a veces previa lucha,
nes porfiristas, como ocurrió con el Ateneo riña y aun lesiones, los desechos de todas
de la Juventud, creado en 1909 por José las habitaciones, para revenderlos después
Vasconcelos, Antonio Caso, Alfonso Reyes, de larga y repugnante tarea con una utilidad
Samuel Ramos, Pedro Henríquez Ureña y miserable de 20 a 40 centavos a los sumo”
Martín Luis Guzmán. (p. 119). Los cambios de las costumbres de
A pesar de que el Ateneo incorporaba la la época fueron considerados por Guerrero
condición juvenil en el nombre y que mu- desde una perspectiva moralista: “Ya hay
chos de sus participantes eran jóvenes, no casos de señoritas alcohólicas que abusan
existía entre ellos una autoadscripción como de sus libaciones en las tertulias o festines;
tales y, en algunos casos, tampoco participa- se degradan como lacayos y apuran a escon-
ban de una identificación generacional. Por didas el pulque, la cerveza o el vino de la
ello, Vasconcelos (1996, 246) señaló: comida” (p. 128).
Para Guerrero el problema de la sociedad
Nuestra agrupación la inició Caso con las con- mexicana era moral y se vinculaba con el
ferencias y discusiones de temas filosóficos, relajamiento de las costumbres y moral
en el salón Generalito, de la Preparatoria, y católica:

52 I Anales de la educación común


La juventud varonil mexicana ha quedado pues legalmente pri-
vada de todo criterio moral […] -¿qué, pues, de extraño que la
relajación de las costumbres haya alcanzado en México el asque-
roso coeficiente moral de una zahúrda, si al acaparar el Estado la
educación ha dejado desarrollarse con toda libertad la animalidad
humana y si con las mismas enseñanzas que educan al espíritu
se rechaza el idealismo con que la moral católica ha rodeado al
amor, y que es el único que podría completar en este punto la
educación intelectual de los liberales? (pp. 235-236)

La responsabilidad de esta situación, a juicio de Guerrero,


derivaba de la incapacidad del Estado liberal para moralizar
a la juventud o para generar una ética complementaria que
evitara los vicios de conducta: En un trabajo pionero

[…] el Estado liberal ha sido pues impotente para moralizar a sobre jóvenes urbanos,
la juventud, a pesar de sus pretensiones de intelectualizar a la
moral, pues no ha podido contener con lecciones abstractas los se alerta sobre los casos
vicios del lenguaje, pensamiento y obras que requerían un sis-
tema severo de máximas, represiones y prácticas honestas que de “señoritas alcohólicas”
sustituyeran a los mandamientos y ceremonias litúrgicas del
clero. Este, a su vez, es más impotente para infundir su ética que abusan de la bebida
en los que directa o indirectamente beben sus ideas en los más
puros manantiales de la verdad; porque los catecúmenos son en público.
de inteligencias más fuertes que las de los pastores; y como
las enseñanzas morales son indispensables a la juventud y el
moralista secural y de profesión es en México el clero, que sólo
las infunde con espantajos de diablos y llamas pintadas, la ju-
ventud escolar ríe a mandíbula batiente de ese clero asustadizo
y se lanza a ciegas, ¡la infeliz!, cándida y sin tino, en las umbrías
cerradas del placer […] Así es como la inmensa mayoría de la po-
blación citadina ha llegado a vivir sin pudor y como, comenzan-
do por deshonestidades de lenguaje, llega hasta la más abyecta
depravación de las orgías y del delito. (pp. 236-237)

Guerrero muestra una posición empeñada en enfrentar


desde el campo de la moral a muchos de los cambios so-
cioculturales que se presentaron en los albores del siglo XX,
donde se expresaba un relajamiento de la capacidad del ca-

Adolescencia y juventud I 53
tolicismo para regular la vida social, nuevas incontenibles aunque precoces, muchos jóve-
costumbres ajenas a las perspectivas tradi- nes, lleno el espíritu con fórmulas de química
cionales, especialmente en lo referente a la o leyes de catóptrica, vendían sus libros o co-
participación social de mujeres y jóvenes, y metían robos domésticos para pagar su cuota
nuevos escenarios urbanos marcados por la de corrupción en los mercados del placer; pero
incorporación de masas campesinas vivien- allí eran víctimas de enfermedades horribles
do en condiciones miserables que dieron que, inexpertos, solían llevar a su hogar, que
forma a los léperos y a otras formas de vida les hacían perder el curso y a veces la carre-
depauperadas.12 ra, a muchos la inteligencia o el vigor, y que
Sin comprender los cambios en la moral siempre les dejaban alguna lacra terrible en
sexual ocurrida en los albores del siglo XX, el cuerpo o en el alma, que los constituía en
Guerrero se escandalizó de las prácticas de inválidos del amor y los segregaba de los que
iniciación sexual de los jóvenes y asumió por su castidad y orden llegan con el tiempo a
que estas producían relajamiento en la dis- formar una familia. (pp. 238-239)
ciplina de los jóvenes así como apatía hacia
el estudio, además de propiciar conductas Guerrero considera que existió un profun-
transgresoras o delictivas. do proceso de depravación de la juventud
mexicana emanado de la falta de voluntad
El segundo acto de depravación, después de estatal para moralizar y de la incapacidad
un intermezzo horrible de vicios solitarios que del clero para hacerlo, lo cual derivaba en
es definitivo para muchos, viene muy pronto; y procesos de disolución de la sociedad mexi-
mucho antes que el estudiante haya adquirido cana, donde los estudiantes devinieron:
el vigor y las formas de la virilidad, paga sus “una camada inmunda de sátiros e idiotas”
primicias de amor a escondidas de sus pa- (p. 240).
dres, en el cuarto de las criadas; y hete allí un Con el triunfo de la Revolución Mexica-
Tenorio de doce años que tiene que salar por na en 1917, la educación adquirió inédita
no saber las lecciones; no sabe las lecciones centralidad, impulsándose la incorporación
por ocupar su tiempo en citas de amor, que masiva de jóvenes pertenecientes a los sec-
repetidas sin tasa ni medida le quebrantan tores altos y medios y se convirtió en un
la memoria, lo embrutecen, lo aniquilan y lo fuerte elemento para la movilidad social
obligan a suspender o abandonar los libros. de jóvenes obreros y campesinos, tanto a
Muchos son padres antes de los dieciséis años; nivel del estudio de las carreras universita-
pero sus hijos van con las madres despedidas rias, como mediante el fortalecimiento de
de la casa a rastrearse en el basurero humano las universidades y escuelas técnicas que
de las pordioseras o a vegetar (escofulosas) y se crearon para satisfacer la necesidad del
miserables en la pocilgas de los barrios, don- desarrollo nacional.1 Junto con este proceso
de pronto acaban por embrutecerse y morir se presentó una importante participación
a la fuerza de miseria y borracheras. Salvado de los jóvenes dentro de los ámbitos edu-
este primer escollo, y con deseos morbosos e cativos, como ocurrió en el movimiento por

54 I Anales de la educación común


la autonomía universitaria iniciado en 1924 disolución social. Como respuesta, el ejér-
y que obtuvo un importante triunfo con su cito tomó las instalaciones de las escuelas
reconocimiento el 26 de julio de 1929. Los preparatorias, las vocacionales, la Ciudad
grandes debates políticos –incluidas las Universitaria de la Universidad Nacional
perspectivas socialistas y las organizaciones Autónoma de México (unam) y el Instituto
juveniles vinculadas con la propuesta del Politécnico Nacional.
proyecto revolucionario triunfante– fueron Las manifestaciones lograron convocar
discutidos en los espacios universitarios2 cerca de medio millón de personas, en su
donde también participaron las organiza- mayoría jóvenes, quienes estallaron en di-
ciones juveniles religiosas, como la Unión versos movimientos de huelga. El 2 de octu-
Nacional de Estudiantes Católicos.3 bre de 1968 se organizó una marcha pacífica
Los estudiantes participaron en múltiples que tuvo como destino la Plaza de las Tres
movimientos populares en todo el país, ac- Culturas en Tlatelolco. En una acción or-
tuando de manera especial contra aspectos ganizada por el Estado Mayor presidencial,
que afectaban sus condiciones educativas miembros del Batallón Olimpia y del ejérci-
inmediatas tales como aumento de cuotas, to, dispararon contra una multitud inerme,
aumento de subsidio, represión de los cuer- asesinaron a más de 300 personas, dejaron
pos policíacos, pero también por demandas cientos de detenidos e iniciaron un proceso
sociales como el rechazo a los aumentos de de secuestro y desaparición de luchadores
los precios del transporte. sociales por parte de grupos policíacos. Tres
Desde la década de 1950 y especialmente años después, el 10 de junio de 1971, un
en la del 60, se desarrollaron múltiples co- grupo policíaco llamado Los Halcones repri-
loquios, conferencias y paneles que analiza- mió otra manifestación estudiantil, donde
ban las patologías juveniles, sus rebeldías, sus se solicitaba –entre otras demandas– la
conductas delincuenciales, los niños-problema libertad de los presos políticos, y dejaron
y los adolescentes desorientados. También se decenas de muertos y heridos.
expresaron medidas contra los atropellos y Después de varios años, en los cuales los
abusos de las pandillas. movimientos juveniles tuvieron poca ca-
El camino estaba preparado para las movi- pacidad de convocatoria comparada con la
lizaciones estudiantiles y populares de 1968, lograda en los movimientos de 1968 y 1971
un movimiento que levantó consignas que (aun cuando muchos de ellos se realizaron
de ninguna manera se presentan amena- en los estados de la República), a mediados
zantes, salvo desde la paranoia megalóma- de la década del 80, los estudiantes volvie-
na y autoritaria del poder gubernamental. ron a tomar las calles.
Los jóvenes exigían libertad para los presos El 16 de abril de 1986 Jorge Carpizo pre-
políticos, destitución de los jefes policíacos sentó el informe “Fortaleza y debilidad de
Cueto y Mendiolea, desaparición del cuerpo la unam” sobre la situación de esa univer-
de granaderos, indemnización a los familia- sidad. En él, considerando un conjunto de
res de los muertos y derogación del delito de deficiencias institucionales, planteó la nece-

Adolescencia y juventud I 55
sidad de luchar por la excelencia académica. sitario de la unam propuestas por el rector
Entre las propuestas que mayor respuesta Jorge Carpizo (el 11 y 12 de septiembre). El
generaron entre los estudiantes se encontra- movimiento creció, se consolidó la dirección
ron la eliminación del pase automático para del Consejo Estudiantil Universitario y logró
los egresados de bachillerato de la unam y echar abajo la reforma.
el aumento de las cuotas por inscripción y Posteriormente, en 1999, los estudiantes
servicios escolares. volvieron a organizarse contra las reformas
Las reformas de Carpizo produjeron uno universitarias –que entre otros puntos pro-
de los movimientos estudiantiles más im- ponían incrementar las cuotas– dirigidos
portantes después del 78, que despertó a por el Consejo General de Huelga. El movi-
las fuerzas estudiantiles. Estas, dirigidas miento logró un importante sostenimiento
por el Consejo Estudiantil Universitario, y simpatía popular, pero no consiguió esta-
dieron forma a un relevante movimiento blecer los límites y alcances de la lucha estu-
de resistencia y oposición al plan Carpizo diantil. Surgió así una protesta antisistema
planteando su derogación. Carlos Monsi- difusa que fortaleció algunos rasgos secta-
váis (1970) presenta los datos subyacentes rios y fue perdiendo gran parte de su apoyo
al movimiento: y credibilidad.
El año 1968 representó la caída terrenal
[…] de los 325 mil estudiantes, 80 mil trabajan; del estudiante como prototipo de la juventud
el 76,2% de las familias de estudiantes gana mexicana. El estudiante ya no concentraba
menos de dos salarios mínimos; entre 1981 y las virtudes de las nuevas generaciones,
1986 el presupuesto real de la UNAM disminuyó sino que se lo convirtió en un ser inmadu-
en 44%, y el costo real por alumno descendió ro, amenazante, manipulable, insensato,
de 6.301 pesos a 2.899 y el dato del salto cuan- comunistoide, promiscuo y antimexicano.
titativo que es cualidad de las masas: la unam En América latina, gran cantidad de jóvenes
aumenta su población de 55 mil en 1960 a 303 optaron por las vías armadas, otros tantos
mil en 1980. (En 1986, hay 2 millones 700 mil perecieron a manos de los cuerpos policía-
estudiantes de bachillerato y educación supe- cos legales o ilegales y muchos más fueron
rior, más del 126 % del grupo de la población desaparecidos.
con edades entre 16 y 24 años). Más allá del cliché, 1968 fue un verdadero
parteaguas en diversos ámbitos de la his-
Más allá de los espacios de la unam, las toria mundial. Sin embargo, a más de dos
expectativas de los jóvenes no son del todo décadas, resulta pertinente preguntar por el
halagüeñas: “al año ingresan a la búsqueda devenir de los anhelos y proyectos acrisola-
de trabajo más de un millón de jóvenes; de dos con enorme pasión durante ese período.
ellos, y en el mejor de los casos, sólo 100 mil Porque en 1968 y en 1971 murieron hom-
obtendrán empleo formal” (Monsiváis, 1970, bres, mujeres y niños.
250). Los jóvenes estudiantes se pronuncia- Después, muchos de nuestros mejores
ron contra las reformas del Consejo Univer- jóvenes latinoamericanos también fueron

56 I Anales de la educación común


asesinados, desaparecidos, torturados, vejados, mutilados,
arrojados vivos al mar desde aviones o helicópteros morteci-
nos sin que se volviera a saber de su existencia. La memoria
puede ser corta, fragmentada, pero aún hoy muchas madres
y padres, esposas y esposos, hermanas y hermanos, hijos e
hijas, amigos y amigas se resisten a pensar que sus seres
queridos se hayan esfumado.
Durante los años de la posguerra, los movimientos so-
ciales en Latinoamérica estaban a la orden del día. Crecían
los movimientos urbano populares; la Revolución Cubana
fijaba los mojones donde anclaba lo mejor de muchos jó-
venes latinos. En México estallaban conflictos sindicales de
maestros, médicos, ferroviarios, electricistas, campesinos y
Rubén Jaramillo era asesinado junto con su familia. Cien- El estudiante dejó de ser
tos de miles de jóvenes se involucraron en la lucha por un
proyecto alternativo de sociedad en Cuba, Argentina, Chile, el prototipo de la
Uruguay, Paraguay, Brasil, México, Perú y en casi todos los
países del continente. juventud mexicana y
Los discursos juveniles, vinculados con el sentido tradi-
cional acerca de la disputa por el poder de clase, se despoliti- se convirtió en un ser
zaron. Sin embargo, muchos de los jóvenes de clase media y
de las colonias populares recrearon sus discursos huyendo inmaduro, amenazante,
del acartonamiento, la formalidad, los compromisos teleo-
lógicos, las nociones de progreso y desarrollo y se solaza- manipulable e insensato.
ron en la inmediatez, la cábula, la disrupción linguística,
el desinterés por los asuntos oficiales. De esta manera, se
fue conformando una nueva sensibilidad más descarnada
y directa que se regodea en el cuestionamiento implícito
que conlleva la escatología, la alusión vociferante a temas y
palabras tabúes, la búsqueda de referentes imaginarios de
demarcación con los fresas, los cremas o los guanabi, el pre-
sentismo frente a la expropiación de su noción de futuro.
Podemos ubicar diversas manifestaciones asociadas
con la juventud. Estas podrían tomarse desde nihilistas,
bohemi@s, wandervogels, burschenschaften los Charleston; los
Pachuchos y Tarzanes; los rebeldes, hippies, surfos, vaqueros, ro-
ckers, punks, cholos, lowriders, mods, pop-breakers, new waves.
La escena urbana juvenil se amplió con las expresiones
de los oscuros (darks, góticos), skatos, colombianos, maras,

Adolescencia y juventud I 57
ravers, lost generation, beatniks, teddy boys, intersticios socioculturales que definen los
blousons noirs, stiliaks, hooligans, jippitecas, mundos intra y extraescolares. Esta cons-
chuc@s, tiril@s, onder@s, chol@s, homies, tatación no es novedosa. Algunos autores,
carnal@s, chav@s banda, clicas, barrios, como Walter Benjamin (1993), considera-
rastas, ravers, taggers, discos, roquer@s, ron que la juventud es el principal vínculo
metaler@s, hiphoper@s, salser@s, sardin@s, entre la escuela y la cultura. Influido por
chalin@s, surf@s, niur@s, funkies, darkys, sus maestros –el filósofo y pedagogo Gustav
nortecos, alternativ@s, antros@s, X, yupies, Wyneken y Heinrich Rickert, quien desde
bandid@s, aviones, malandr@s, pandiller@s, inicios del siglo XX consideró a la juventud
galladas, chapulin@s, barras, entre otros. To- como un estadio de vida específico–, Ben-
dos ellos han generado espacios informales jamin se distanció de las perspectivas que
donde aprenden las cosas de la vida al ritmo consideraban a los jóvenes como un mero
del rock, heavy metal, hard core, banda, tam- tránsito entre la infancia y el mundo adulto.
bora, música electrónica, norteña, funky, Destacó que había que impulsar una cultu-
tropical, cumbia, oldies, ska, disco, darkys, ra de la juventud apoyada en la escuela; por
hip-hop, reggae, entre otras. Sus estilos, ello, la reforma escolar debía ser principal-
símbolos, escenarios, estilos musicales, mente un movimiento cultural dirigido al
cuerpos significados y gestualidades defi- pueblo que no debía quedar acotado a los
nen nuevos espacios de socialización y de confines escolares. Además, reconocía que
estructuración afectiva, donde los jóvenes la escuela preserva el patrimonio humano
se educan; pero estos, usualmente, han sido en las nuevas generaciones, mientras que
invisibles para la aséptica mirada de la edu- los jóvenes anticipan el futuro y que el cír-
cación formal. culo egregio se recrea en la relación entre
juventud, escuela renovada y cultura.
Educar para la vida. Educar en la vida La escuela posee un papel insoslayable,
La educación escolar no debe considerar aunque limitado como parte de la formación
que la vida está en otra parte y que los gran- cultural juvenil entendida como el conjunto
des problemas y asuntos que inciden en la de procesos que participan en la definición
vida de niños y jóvenes no son asunto de las de sentidos y significados de la vida. Las
aulas; o que los asuntos de los medios ma- culturas se forman desde matrices signifi-
sivos de comunicación, las drogas, el nar- cantes que incluyen y rebasan los ámbitos
cotráfico, las bandas y pandillas juveniles y escolares institucionales o legitimados.
otro tipo de agrupaciones juveniles no pasa ¿Cómo integrar los diversos tipos cultu-
por la escuela o que a niños y jóvenes se les rales cuando el mundo se transforma de
educa para la vida, como si la vida estuviera manera tan acelerada y la relación entre
en otra parte y se iniciara cuando ellos de- procesos prefigurativos, cofigurativos y posfi-
jan las aulas escolares. gurativos se densifica?16
Pensar la educación como parte del pro- Para responder este interrogante presen-
ceso cultural requiere problematizar los taré una reflexión general sobre algunos de

58 I Anales de la educación común


los principales elementos involucrados en la sino también la discusión/transformación de
discusión. En un primer momento, discuti- la vida o la educación como praxis transfor-
remos el concepto de juventud y su polise- madora, dialógica, activa, crítica y reflexiva,
mia para después presentar una perspectiva a la que refirió Freire (2002). Una educación
panorámica sobre los jóvenes en México. que, como práctica liberadora, se construye
Posteriormente, expondré algunas de las en la mediación de la experiencia individual
principales preocupaciones vinculadas a los y la realidad social. Para Freire, la educación
procesos de socialización de los jóvenes y confronta los rasgos narrativos, discursivos y
enfatizaré el papel de las instituciones y de disertadores de la educación bancaria, contra-
otros condicionantes extraescolares, como pone la dimensión humanista y liberadora de
los medios masivos de comunicación y tam- la pedagogía del oprimido y afirma que la ver-
bién algunos agrupamientos que participan dadera reflexión crítica proviene de la praxis
en la definición de las culturas juveniles, que es reflexión y acción transformadora.
por ejemplo, los espacios (barrio, clica, La educación ha perdido fuerza en el ima-
pandillas), redes, grupos y estéticas juveni- ginario juvenil como elemento de movilidad
les que, generalmente, son olvidados en el social, al mismo tiempo que se presenta una
debate sobre educación y juventud. fuerte disociación entre la educación esco-
La relación egregia entre escuela, juventud larizada y las oportunidades laborales. En
y cultura se ha vuelto más compleja que México sólo estudia el 46% de los jóvenes;
cuando Benjamin escribía La metafísica de la deserción es sumamente alta, pues sólo
la juventud. Sin embargo, el planteamiento el 8% de aquellos que abandonan la escuela
mantiene particular centralidad, especial- lo hacen por que terminaron sus estudios.
mente frente a los proyectos educativos Esta situación está atravesada por las pre-
encapsulados, sin relación con la vida so- siones económicas, ya que cerca del 43% de
cial extraescolar de niños y jóvenes. Junto quienes dejan de estudiar lo hacen por falta
al encapsulamiento escolar, que pretende de recursos suficientes, mientras que casi
aislar los contenidos educativos de la reali- una cuarta parte lo hace para casarse. Así, la
dad vivida fuera de las aulas, se presenta el insolvencia económica participa de manera
encapsulamiento teórico, definido desde un importante en la deserción escolar.
teoricismo sin referencia directa con la reali- Esta condición puede incidir en el hecho
dad social y las experiencias que viven niños de que el 70% de quienes desertaron de la
y jóvenes. En muchas ocasiones, el teoricis- escuela desean continuar estudiando bajo
mo encapsulado deviene panegírico o exége- la premisa desgastada, pero no agotada, de
sis de textos y doxas legitimadas recuperadas que una mejor educación permite ganar
desde posiciones acríticas. más dinero y vivir mejor. La deserción tam-
Una pedagogía crítica parte de una posi- bién participa como fuente de insatisfacción
ción reflexiva ante los procesos cognitivos en la trayectoria de vida, ya que la mitad de
escolares y los extraescolares; reflexividad los jóvenes no se encuentran complacidos
que no sólo involucra la discusión de textos, con el nivel de estudios que poseen.

Adolescencia y juventud I 59
Sin embargo, en un escenario social don- tos niveles de maltrato infantil. De acuerdo
de no se generan los cerca de un millón 300 con Julio Frenk Mora, en el 30% al 50%
mil empleos requeridos para los jóvenes de los hogares, los hombres agreden a su
que ingresan al mercado de trabajo en Méxi- pareja, y en el 82% de los casos reportados
co, la posesión de empleo adquiere un valor de violencia intrafamiliar las víctimas son
por sí misma ante los ojos de los jóvenes, niños y niñas.17 Sin embargo, en términos
quienes, en términos generales, dicen estar declarativos, la mayoría dice que en sus
satisfechos con sus trabajos. Sin embargo, familias se da prioridad al diálogo como
las formaciones juveniles son diferenciadas, recurso para expresar el malestar de los pa-
al igual que las oportunidades. dres a los hijos (67,8%), aunque persisten
En México, para el año 1990 había al menos los castigos físicos, la indiferencia y otras
13.179 localidades con el 70% –o más– de ha- formas de penalización de los niños y ni-
blantes de lengua indígena y una población de ñas. No obstante, la familia es el principal
4 millones de personas, con un índice de anal- marco estructurante de las emociones y los
fabetismo (para personas de 15 años y más) del afectos de niños, niñas y jóvenes, quienes
46,6%. Porcentaje que casi cuadruplica el pro- señalan que lo que más valoran de la fa-
medio nacional del 12,4%. Tres cuartas partes milia es el apoyo y la solidaridad (45%), el
(75,9%) no habían terminado su educación pri- cariño y el amor (10%). A pesar de esto, la
maria, lo cual supera en 44,2% a los poblados familia no cubre muchas de las necesida-
de baja densidad de hablantes de lengua indí- des (in)formativas de los jóvenes, entre las
gena. Otro indicador de la desigualdad entre la cuales se destaca el sexo o la política.
población indígena y no indígena en el campo Con el crecimiento de las ciudades y los espa-
educativo es que, entre la población indígena cios urbanos, los jóvenes fueron construyendo
mayor de 15 años, el 48,4% es analfabeta, con- espacios propios dentro de sus barrios y colo-
dición en la cual se encuentran el 27,8% de los nias en los cuales fueron dotando de sentido
hombres y el 48,9% de las mujeres, el 53% de sus rutinas y estilos de vida. Las agrupaciones
los mayores de 65 años y el 80,5% de los mayo- tópicas juveniles comenzaron a participar
res de 80 años. como mediaciones entre los espacios públicos
El ámbito social más intenso en la defini- y privados. El barrio se constituyó en ámbito
ción de códigos cotidianos de los niños es la intersticial entre ambos y en sitio de socializa-
familia. En México, casi dos terceras partes ción juvenil, en el cual se conforman redes de
de los jóvenes viven con sus padres y casi servicios, favores, préstamos, afectos e intereses
cuatro de cada cinco viven con la madre o compartidos. El barrio es un espacio estructura-
con el padre. Las familias son uno de los do y estructurante de relaciones de poder (Va-
ámbitos formativos complementarios a la lenzuela, 1988, 1997). La calle o el barrio son los
escuela. Sin embargo, la formación no sólo lugares importantes de encuentro juvenil.
implica transmisión de conocimientos. Entre los jóvenes de los sectores populares
Cerca del 26% de las mujeres mexicanas y medios el barrio participa como uno de los
son golpeadas por sus parejas y existen al- componentes fundamentales de socialización

60 I Anales de la educación común


secundaria donde se construyen códigos, sentidos, rutinas y,
en general, praxis culturales desde las cuales los jóvenes signi-
fican la vida y conforman sus estilos y sus formaciones de vida.
Por ello, el barrio participa como espacio donde se configuran
diversas culturas juveniles, participa de manera importante en
la educación de los jóvenes y muchas veces su fuerza constitu-
ye una argamasa identitaria más poderosa que la que se genera
al interior de los espacios escolares.
Con el siglo XX se fortalecieron la expresión y expansión
de las culturas, estilos, formaciones y praxis juveniles que
se definen desde diversas maneras de articulación con las
propuestas generadas desde las industrias culturales, o
como formas alternativas y contestatarias o simplemente
como estilos distantes de los modelos legitimados, aunque
muchas de ellas, de manera implícita o explícita, partici- La escuela a veces no
pan en la disputa por la significación de la condición juve-
nil desarrollando sus propios códigos, representaciones e entiende los significados
imaginarios que tienen una importante participación en la
definición de las opciones de vida de los jóvenes. subyacentes a símbolos
Sin embargo, la condición normalizadora de las escue-
las muchas veces ni siquiera se preocupa por entender como el vestuario,
los significados que subyacen al conjunto de símbolos in-
corporados al vestuario, la epidermis que cubre el cuerpo los tatuajes, los gestos
significado (tatuajes, perforaciones, escarificaciones), la
gestualidad, los murales, los códigos del barrio, la clica o y los códigos de barrio.
la pandilla y prefieren prohibirlos antes que entenderlos.
Esto colapsa aspectos importantes de la comunicación y la
capacidad de trabajo desde estos símbolos para compren-
der las culturas y las necesidades juveniles inscritas en
estas expresiones.
Como parte de las mediaciones en las relaciones entre los
jóvenes y los ámbitos institucionales, cobra especial rele-
vancia la biocultura, concepto que he desarrollado para indi-
car la centralidad corporal en la disputa social y que refiere
a la semantización del cuerpo y la disputa por su control
(incluida la sexualidad y la reproducción).
Entendemos el concepto de biocultura como la relación
agónica por el moldeamiento cultural del cuerpo, que
incluye el disciplinamiento desde las perspectivas institu-

Adolescencia y juventud I 61
cionales y las industrias culturales, con sus limitándose las opciones de innovación. Al
consecuencias límite como la anorexia y la mismo tiempo, la escuela tradicional sufre
bulimia, el control del largo del cabello y restricciones importantes que se expresan
de las faldas, el control sobre lo que entra en la alta deserción y la atenuación de la ca-
al cuerpo, incluidos alimentos o drogas, la pacidad definitoria de horizontes de futuro
sexualidad y la reproducción. Cuando ha- para los jóvenes.
blamos de biocultura, también incluimos En un mundo definido por importantes
las biorresistencias conformadas desde el procesos globales donde se manifiestan
propio vestuario, el uso de tatuajes y perfo- elementos intensos de conectividad, cerca-
raciones y demás elementos que conforman nía y simultaneidad (Tomlinson, 1999), las
los códigos del cuerpo significado y el poder relaciones de otredad y alteridad se densan
sobre el propio cuerpo, las prácticas sexua- y se convierten en referentes de auto y hete-
les desatentas de las normas oficiales o el ro identificación. Por ello, Openhayn (2002),
uso de drogas. analizando la cobertura educativa en Améri-
Foucault (1976) enfatizó la biopolítica ca latina a partir de datos de Cepal y Unesco,
donde el cuerpo es territorio de disciplina- destaca los altos desniveles de cobertura en
miento. Nosotros, con el concepto de biocul- educación secundaria y postsecundaria (la
tura, también ponderamos el cuerpo como primaria posee altos niveles de cobertura),
espacio de resistencia y es en esa relación indicando la importante deserción en la
agónica con la biopolítica donde la biocultura educación secundaria y una fuerte elitiza-
adquiere sentido. El cuerpo ha cobrado ma- ción de la educación media y superior. Ade-
yor presencia como recurso de mediación más, durante la última década se ampliaron
cultural. La biocultura participa de manera las desigualdades a partir de los diferentes
importante en un complejo entramado don- niveles socioeconómicos de pertenencia y
de se articulan procesos de disciplinamiento se incrementó la brecha tecnológica frente
y resistencia, de normalización y trasgresión, a los países desarrollados.
de control y libertad, de castigo y desafío, de Openhayn identifica algunos problemas
sufrimiento y placer. Entiendo la biocultura generales de las reformas educativas en
como la centralidad corporal que media pro- América latina: los logros educativos no
cesos sociales más amplios y no se reduce a han alcanzado el nivel requerido debido a
la dimensión de disciplinamiento y de políti- una baja eficiencia y un insuficiente gasto
ca analizada por Foucault. social en educación, baja calidad de la edu-
En plena era del conocimiento, la educa- cación asociada a deficiencias pedagógicas,
ción en América latina pierde centralidad contenidos inadecuados, desvinculación de
como recurso preferente de movilidad so- los contenidos con los modos de vida y los
cial y pocos países latinoamericanos salen futuros laborales de los educandos, la desigual-
bien librados en la evaluación de la calidad dad de los logros educativos en función de la
educativa, además de que se descuidan los condición socioeconómica y rural/urbana,
apoyos en investigación básica y aplicada así como problemas de gestión del sistema

62 I Anales de la educación común


educativo. Junto a estos aspectos, se enfatiza un lugar preponderante en el aprendizaje
la necesidad de apoyar la educación multi- político de los jóvenes, al ser su principal
cultural. fuente de información en este tema. Den-
Al inicio definíamos la cultura como el tro de este escenario, cobran fuerza las
conjunto de elementos de mediación que propuestas discutidas en el libro colectivo,
participan en la definición de sentidos y Iberoamérica 2002. Diagnóstico y propuesta
significados de la vida. En este proceso para el desarrollo cultural, en el que algunos
junto a la escuela han cobrado conspicua destacados estudiosos de la educación ana-
relevancia otros espacios, como los medios lizaron las condiciones de ésta.
masivos de comunicación y las nuevas tec- Entre sus propuestas, se destaca la de
nologías, que han sido escasamente incor- Guillermo Orozco (2002) de impulsar una
porados en los procesos educativos esco- “pedagogía crítica de la representación”, que
lares. Frente a esta situación, es importante busque el empoderamiento de las audiencias
ubicar la heteroglosa del aprendizaje; su y “abra en la sala de clases el debate sobre
recreación en ámbitos, medios y lenguajes la recepción de medios, asumiendo que la
diversos, cuya relación no necesariamente escuela es una institución entre otras que
resulta armónica pues, aunque presentan compiten por ejercer la hegemonía del co-
convergencias, en muchas ocasiones las nocimiento” (p. 322). En el mismo sentido,
informaciones son contradictorias o anta- Adriana Puiggrós (2002) enfatiza: “La es-
gónicas, mientras que en otras conforman cuela y el aula universitaria están muy lejos
diversos planos discursivos que no se tocan de desaparecer, pero están profundamente
ni dialogan, por lo cual, se unilateralizan cruzadas, demandadas e interpeladas por
algunas áreas de conocimiento. La recep- nuevas formas de comunicación, de tal
ción de los contenidos de los medios masi- suerte que los enunciados pedagógicos son
vos de comunicación usualmente carecen constituyentes del discurso comunicacional
de las posibilidades dialógicas de los proce- y no un mero elemento externo” (p. 344).
sos educativos escolares y familiares. Esto De la misma manera, Lucina Jiménez Ló-
no significa que no se construyan campos pez (2002) destaca: “Una de las contradiccio-
dialógicos en torno de ellos, conformados nes más grandes que vive la escuela son las
por miembros de la familia, amigos u otras tensiones entre la ‘currícula oficial’ y la pre-
personas. Sin embargo, es necesario bus- sencia del ‘currículo oculto’, profundamente
car nuevas formas de integración de los permeado por las culturas masivas” (p. 353).
medios en el proceso educativo escolar, así En esta línea de reflexión, Roxana Mordu-
como nuevas formas de definición de la di- chowicz (2004) ubica las identidades de los
mensión (in)formativa de los medios en los jóvenes en la intersección del texto escrito,
espacios extraescolares. la imagen electrónica y la cultura popular,
La encuesta nacional de la juventud in- considerando que una de las posibles razo-
dica que los medios masivos de comunica- nes del fracaso escolar derive de la incapaci-
ción, especialmente la televisión, poseen dad de la escuela de vincular estos aspectos.

Adolescencia y juventud I 63
Afirma que: “La integración entre escuela y policías judiciales (56%), los políticos (54%)
medios debe pasar, necesaria y fundamen- y los policías (49%), situación que se com-
talmente, por una verdadera y profunda plementa con una preocupante ausencia de
educación en medios. Es ella, precisamente, confianza en los jueces. A pesar de todo, los
la que da sentido a la pedagogía como prác- maestros siguen teniendo un lugar destaca-
tica cultural” (p. 64). do (más que la escuela) como depositarios
La pedagogía como praxis cultural se de la confianza de niños y jóvenes, al mismo
define desde la articulación de los ámbitos tiempo que alarma la fuerte desconfianza
internos y externos a la escuela, tanto por (ganada a pulso) de figuras tan importantes
los contenidos programáticos, los métodos de la vida pública como los políticos, los
de enseñanza y los paradigmas pedagógi- funcionarios, los policías, los jueces y los mi-
cos, como por el mundo social, axiológico, litares (en quienes confían poco o desconfían
ético que precisa los sentidos y significados casi tres cuartas partes de los jóvenes). Frente
de vida de niños, niñas y jóvenes, sus mar- a este escenario, la educación como práctica
cos culturales, las políticas educativas, las cultural construida desde los intersticios de
agrupaciones, asociaciones y redes juveni- las aulas y la realidad social se vuelve más
les y las relaciones de los jóvenes con las difícil y al mismo tiempo más necesaria.
instituciones. En este punto no podemos No se puede educar o enseñar la demo-
soslayar que los jóvenes –en particular las cracia desde prácticas y relaciones antide-
y los jóvenes mexicanos– manifiestan una mocráticas; los valores deben ser vividos,
profunda desconfianza hacia los mundos no sólo declarados o memorizados. Por ello,
institucionalizados (excepción de la Iglesia la definición de nuevas praxis culturales ju-
con el 52%), pues sólo el 17% confía en el veniles y la apuesta por pedagogías críticas
gobierno, situación sintomática que se agra- integradas en una educación asumida como
va con los bajísimos niveles de confianza praxis cultural transformadora, conlleva
que poseen ante otras instancias como el el compromiso con la modificación de esa
ejército, los medios de comunicación, la es- realidad externa que (re)produce relaciones
cuela, los partidos políticos y los sindicatos. sociales desiguales permeadas por altos
Si la falta de confianza define la percepción niveles de polarización de la riqueza, co-
que los jóvenes tienen de las instituciones, rrupción, inequidad, colonialismo mental,
la posición se diversifica cuando se anali- genocidios, violación de los derechos huma-
zan los niveles de confianza que inspiran nos, sexismo, discriminación, homofobia
diversos personajes de la vida pública, y perspectivas adultocráticas que limitan o
profesionistas, funcionarios. En el mayor bloquean las expresiones de los y las jóve-
nivel de confianza se destacan: médicos nes, que toman la estafeta para cargar de
(82%), maestros (67%), sacerdotes (60%) y sentido el milenio que recién ha iniciado
defensores de los derechos humanos (48%). y quienes podrán dar forma a un nuevo
Por otro lado, las figuras que concentran los proyecto civilizatorio comprometido con la
más altos niveles de desconfianza son los dignidad humana.

64 I Anales de la educación común


Notas
1
Mario Benedetti, “Un mundo de paciencia y asco”, en Memoria y esperanza. Un mensaje
a los jóvenes. Bogotá, Alfaguara, 2004, p.8.
2
Marchello-Nizia (1996, 186-187) destaca que “Bacheler poseía otra connotación en la
Edad Media: acompañado del adjetivo pobre, designaba a los jóvenes sin arraigo ni
oficio, y sin recursos porque no estaban enfeudados con nadie ni se hallaban al servicio
de nadie”. La palabra designa a un joven que se hallaba en una etapa transitoria, ya
fuera desde el punto de vista profesional (sin feudo) o social (soltero); se trataba de un
estatus efímero, al contrario que señor o caballero, que eran estados definitivos .
3
Pastoureau (1996, 882) destaca algunos de estos criterios: “El primero establecía
correspondencias con las cuatro estaciones y los cuatro elementos [...] La clasificación
en seis etapas (o en siete) era propia, en cambio, de la cultura erudita y clerical.
Heredada de las taxonomías clásicas, y contaminada por el simbolismo de los
números (por la cual tenía un gusto desmesurado la cultura medieval), distinguía
entre la infantia (desde el nacimiento hasta los siete años), la pueritia (de los siete a
los catorce años), la adolescentia (desde los catorce hasta los veintiuno o los veintiocho
años), la juventus (desde los veintiuno o los veintiocho hasta los treinta y cinco años), la
virilitas (desde los treinta y cinco hasta los cincuenta y cinco/sesenta años), y la senectus
(más allá de los cincuenta y cinco/sesenta años), y las fronteras que separaban a esas
diferentes categorías de edad eran a la vez flexibles y vacilantes; con frecuencia se le
añadía otra, la senies (más allá de los setenta años)”.
4
Perrot (1996, 118-119) señala que las familias obreras retrasaban todo lo posible el
momento del matrimonio, a juzgar por la edad relativamente elevada de los contrayentes,
si bien bajó en el transcurso del siglo XIX [de 28,7 años en 1821-1825 a 25,2 en 1901-1905
entre los hombres, y de 26,1 a 24,1 en las mismas fechas entre las mujeres].
5
El concepto de la juventud como problema, presente en los Estados Unidos desde
finales del siglo pasado, tiene una etapa significativa con la publicación en 1904 de
Adolescence, obra del psicólogo G. Stanley Hall que anuncia el “descubrimiento” del
adolescente americano (Passerini, 1996, p. 420).
6
Torquemada (1975, vol. IV, pp. 315-316) también ofrece un relato donde se presenta
una visión de la condición poligámica de estos pueblos: “Era tan gran príncipe y
señor en todo, Motecuhzuma, que ninguna cosa tenía para su servicio o para su
contentamiento, que no fuese real y digna de tan gran señor; y para ellas y para su
asistencia tenía muchas casas (como en el libro de las poblaciones decimos); pero
en la de su asistencia, aunque tenía muchos de guarda, dormían pocos hombres en
ella; tenía en su real palacio tres mil mujeres, entre señoras, criadas y esclavas (y esto
es más cierto que lo que otros dicen, que no eran más de mil). Las señoras, hijas de
caballeros, que eran muchas y muy bien tratadas, tomaba para sí Motecuhzuma, en
especial las que mejor le parecían, y las otras daba por mujeres a sus criados y a otros

Adolescencia y juventud I 65
caballeros y señores; y así dicen que hubo vez que tuvo ciento y cincuenta preñadas
a un tiempo, las cuales a persuasión del demonio movían, tomando cosas para poder
despedir las criaturas y estar desembarazadas, para dar solaz a Motecuhzuma”.
7
En esta época se formaron el Colegio de San Juan de Letrán (1528), el Colegio de
Doncellas de Nuestra Señora de la Caridad (1530-1535), el Colegio de Santa María de
Todos los Santos (1573), el Real Colegio Seminario de México (1592) y la Universidad
Pontificia (que privilegiaba a los españoles), (Pérez Islas, 1987).
8
Entre las cuales destacaron la Academia de las Nobles Artes de San Carlos de la
Nueva España (1781), donde se enseñaba pintura, escultura, arquitectura y grabado;
la Escuela de Minería (1783), donde se enseñaba matemáticas, química y física; el
Jardín Botánico (1787), donde se hacía “investigación aplicada” y la Universidad de
Guadalajara, donde se enseñaban leyes, teología y medicina (Pérez Islas, 1987).
9
En la Constitución de Apatzingán se estableció el derecho al sufragio a partir de los 18
años, o antes si eran casados. En 1843 se instauró, a los 18 años, la ciudadanía para
los casados y a los 21 para los solteros que tuvieran una renta anual superior a los 200
pesos (en 1850 se añadió que supieran leer y escribir). A partir de las disposiciones
constitucionales de 1857, la ciudadanía quedó establecida a los 18 años para los
casados y a los 21 para los solteros que tuvieran un modo honesto de vivir. Por otro
lado, desde 1870 hasta 1884, las mujeres menores de 30 años sólo podían salir de casa
con la autorización paterna, excepto si lo hacían para casarse (Pérez Islas, 1987).
10
En 1856 se estableció que los 14 años eran el límite para poder trabajar (salvo que el
niño tuviera autorización de los padres), pero en 1865 este límite se redujo a los 12
años. También se legisló sobre los límites de la edad penal de niños y adultos, pues
sólo se salvaban los menores de 9 años, mientras que los de 9 a 14 eran responsables si
se les probaba que “habían actuado con discernimiento” y los menores de 18 tendrían
penas de hasta la mitad de los adultos en 1871 (Pérez Islas, 1987).
11
Durante el porfirismo se unificó la enseñanza elemental (1888) y se formó la Escuela
Normal para Profesores (1885). Mediante la Ley de Instrucción de 1888 se estableció
la educación primaria (elemental y superior) y la enseñanza gratuita y obligatoria
impartida por el Estado para hombres y mujeres de 6 a 12 años y, en ese mismo año,
la Escuela Secundaria para Señoritas (fundada en 1867) se transformó en Escuela
Normal para Profesoras de Instrucción Primaria. En 1896 se promulgó un decreto que
estableció que la enseñanza primaria a escala nacional depende del poder ejecutivo
de la Unión y la enseñanza primaria superior se reorganizó como Enseñanza Media
(secundaria), eslabón intermedio para el acceso a la preparatoria (Pérez Islas, 1987).
12
La siguiente estampa de Guerrero (1996) ilustra los escenarios: “El extranjero que
llega a México por primera vez se admira de la tranquilidad asiática con que hombres
y mujeres satisfacen en la vía pública sus necesidades corporales, sin más recato que
una mirada de vigilancia al gendarme, y no por honestidad sino por temor a la multa

66 I Anales de la educación común


que esa infracción de policía implica. Las señoritas americanas sienten quemárseles
las mejillas con este espectáculo callejero de una desvergüenza netamente animal,
y se admiran al ver la indiferencia con que los caballeros mexicanos la presencian.
Las parejas de enamorados entre léperos y artesanos, sin recato ninguno, no son
en verdad una simple exhibición de galantería y coquetismo sino el retozo animal
de los perros, que a fuerza de presiones musculares procuran encender la brama y
encender el deseo. Y estas escenas son en todos los zaguanes y en todos los bancos de
los parques públicos. Niños que apenas saben hablar, descalzos y desarrapados, gritan
con toda la fuerza de sus pulmones en plena calle los insultos más soeces y obscenos
que pueda tener el coprolalia más impúdica del planeta; el colegial que pasa, en guasa las
repite a sus compañeros; los cargadores hacen coro a la puerta de las pulquerías, sin que
las personas decentes se preocupen por esa palabrería inmunda que en cualquiera otra
parte constituiría un atentado público contra el pudor y las buenas costumbres”(p. 237).
13
En 1911 se crearon las Escuelas Rudimentarias que después se convirtieron en Escuelas
Rurales. También se impulsó la enseñanza técnica frente a los nuevos retos productivos.
Así, la Escuela Práctica de Ingenieros, creada en 1867, se convirtió, en 1915, en Escuela
Práctica de Ingenieros Mecánicos y Electricistas. En 1922 se creó la Escuela Técnica de
Constructores. En 1923, el Instituto Técnico Industrial. En 1932, la Escuela Preparatoria
Técnica y en 1937, el Instituto Politécnico Nacional (Pérez Islas, 1987).
14
Por otro lado, los jóvenes mexicanos encontraron opciones de participación en
proyectos alternativos en el Partido Comunista Mexicano (PCM) fundado en 1919
(dentro del cual se formó la Juventud Comunista en 1920); la Confederación General
de Trabajadores (CGT); el Partido Nacional Estudiantil Cardenista (creado en 1933) y
las Juventudes Socialistas Unificadas de México. Hacia 1939 también se formaron
la sección juvenil del Partido Revolucionario Intransigente (PRI), la Federación de
Estudiantes Revolucionarios, la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas
de México ( FECSM), la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), la
Confederación de Organizaciones revolucionarias de la Juventud (CORJ) y en 1938 se
formó la Confederación de Jóvenes Mexicanos con la JSUM, la CESM, la FNET, la FECSM, la
COJR, la FESO y la Federación Juvenil de Veracruz ( FJCV) (Pérez Islas, 1987).
15
Entre estas organizaciones, destacó la Asociación Católica de Jóvenes Mexicanos
(ACJM), creada en 1911, la cual buscaba “restaurar el orden social cristiano en México”.
La Unión de Sociedades católicas fue creada en 1923 con la participación de la ACJM,

la Unión de Damas Católicas Mexicanas (UDCM), la Confederación Católica del Trabajo


(CCT) y la Orden de Caballeros de Colón. Asimismo, los jóvenes católicos tuvieron una
importante participación en la guerra Cristera de 1927 (Pérez Islas, 1987).
16
Margaret Mead (1990) destacó tres tipos de cultura, referida a los procesos de
aprendizaje: la posfigurativa, donde los niños aprenden primordialmente de sus
mayores, la cofigurativa, en la que tanto los niños como los adultos aprenden de sus

Adolescencia y juventud I 67
pares, y la prefigurativa, en la que los adultos también aprenden de los niños. Mead
consideraba que esta última es un reflejo del período en que vivimos y argumentaba
que: “Las sociedades primitivas y los pequeños reductos religiosos e ideológicos
son principalmente posfigurativos y extraen su autoridad del pasado. Las grandes
civilizaciones, que necesariamente han desarrollado técnicas para la incorporación
del cambio, recurren típicamente a alguna forma de aprendizaje cofigurativo a partir
de los pares, los compañeros de juegos, los condiscípulos y compañeros aprendices.
Ahora ingresamos en un período, sin precedentes en la historia, en el que los jóvenes
asumen una nueva autoridad mediante su captación prefigurativa del futuro aún
desconocido” (p. 35).
17
La Jornada, Sociedad y Justicia, viernes 3 de agosto de 2001, p. 44.

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Adolescencia y juventud I 71
El neoliberalismo
y la crisis de la democracia
Henry A. Giroux *

*Pedagogo. Ha sido “Si en 1945 o 1950 usted hubiera propuesto seriamente alguna
profesor en las de las ideas y políticas que aparecen hoy en el repertorio habitual
universidades de de los neoliberales, muchos se hubieran reído a carcajadas o lo
Pennsylvania, Miami, hubieran enviado a un manicomio… La idea de que el mercado
Tufts y Boston, entre podía tomar la mayoría de las decisiones sociales y políticas; la
otras. Actualmente ejerce idea de que el Estado debe reducir voluntariamente su rol en
la docencia en Canadá. la economía o que se le debe dar a las corporaciones libertad
Ha publicado numerosos total, limitar el poder de los sindicatos y que a los ciudadanos se
libros y artículos sobre les debe dar cada vez menos protección social, tales ideas eran
pedagogía, cultura y profundamente extrañas al espíritu de ese tiempo.”
política educativa. Entre Susan George
ellos, Cruzando límites:
trabajadores culturales y El mundo está presenciando la más virulenta y brutal forma
políticas educativas obtuvo de capitalismo de mercado. Se lo llama capitalismo neoliberal
en 1995 el premio Gustav y se ha ido profundizando durante los últimos treinta años.
Myers como uno de los Por otro lado, también se está asistiendo a “una nueva ola de
mejores libros sobre activismo político que tiene en común la simple idea de que
derechos humanos en los el capitalismo ha ido demasiado lejos” (Harding, 2004).
Estados Unidos. Unido a la creencia de que el mercado debe ser el princi-
pio rector de todas las decisiones políticas, sociales y econó-
micas, el neoliberalismo está empeñado en librar un ataque

72 I Anales de la educación común


contextos

La ideología imperante en las últimas décadas pretende

subordinar todas las instancias de la vida a las leyes del mercado.

La reflexión crítica y la acción social son indispensables

para hacer realidad el lema de que “otro mundo es posible”.

constante a la democracia, el bien común y tivas y así se sigue defraudando al gobierno


los valores que todavía no se han mercanti- y al pueblo norteamericano en millones de
lizado. Con el neoliberalismo todo está a la dólares. El medio ambiente se ha degradado
venta o ha sido saqueado para lograr alguna y dañado por el fomento de ingentes nego-
forma de lucro. Los espacios públicos han cios que han sido posibles por la promulga-
sido expropiados por compañías de loteo ción de leyes que el Congreso aprobó. Los
de tierras y por grupos de terratenientes; servicios públicos se han deteriorado con el
los políticos han ofrecido graciosamente, y objeto de bajar los impuestos de las grandes
a precio vil, las frecuencias que se utilizan corporaciones y, en las escuelas que se han
para las telecomunicaciones a poderosas transformado en algo parecido a shoppings o
compañías y a enormes intereses corpo- cárceles, los docentes forzados a conseguir
rativos, amenazando la seguridad pública; recursos adoptando valores del mercado
grandes empresas como Halliburton∗ lo- funcionan cada vez más como vendedores
gran beneficios escandalosos al firmar con- ambulantes pregonando las ventajas de
tratos con el Estado sin licitaciones competi- asistir a pizza parties o ferias de venta de ba-

*
Halliburton es una vasta corporación que provee servicios y productos industriales a
las empresas petroleras y de gas, y que fue presidida por Dick Cheney, actual vicepresi-
dente de los eeuu. Esta conexión le ha permitido ser contratista privilegiado del Estado
desde los tiempos de Bush (p). Actualmente ha ganado buena parte de los contratos
para la reconstrucción de Irak. [N. de T.]

Adolescencia y juventud I 73
ratijas; esto es cuando no se deben reducir a para completar 200.000 millones del déficit
preparar estudiantes para aprobar “pruebas presupuestario (Gonsalves, 2004).
estandarizadas de evaluación de calidad”. Igualmente alarmante es un reciente es-
Mientras las fuerzas del mercado son tudio del Congreso que reveló que el 63%
presentadas como las conductoras de vida de las corporaciones no pagó impuestos en
cotidiana, el gobierno es calificado como el año 2000, así como “seis de diez grandes
incompetente o atentatorio contra las liber- empresas informaron no tener obligaciones
tades individuales. La noción de ciudadanía impositivas durante cinco años, desde 1996
se ha ido transformando en función del hasta 2000, aunque el hecho es que tuvieron
consumismo y la política ha sido reestructu- ganancias récord durante el mismo perío-
rada en tanto que las “corporaciones se han do” (Woodard, 2004).
liberado del control de la sociedad mediante Afortunadamente, el cuento de hadas
la desregulación, la privatización y otras me- del neoliberalismo está siendo desafiado
didas neoliberales” (Tabb, 2003, 153). en todo el mundo por los estudiantes, las
Las corporaciones diseñan no solamente la organizaciones de trabajadores, los inte-
esfera económica, sino también otras políti- lectuales, los activistas comunitarios y un
cas sectoriales y el ámbito de lo legislativo, conjunto de individuos y grupos que no
limitando la influencia de la oposición. Este están dispuestos a que la democracia sea
hecho afecta especialmente el sistema tribu- un objeto de compra-venta de los grandes
tario que se ha transformado en creciente- grupos económicos multinacionales, de em-
mente regresivo: las responsabilidades im- presarios estafadores, de instituciones polí-
positivas de los ricos se han trasladado a los ticas internacionales y de aquellos políticos
sectores medios y a la clase trabajadora pobre que se encolumnan con ellos. Desde Seattle
de manera que la ganancia de las grandes hasta Génova,* mucha gente se ha compro-
empresas ha crecido de manera escandalosa metido en proyectos de resistencia popular
(Collins y otros, 2004). al neoliberalismo en situaciones mundiales,
Durante el año fiscal 2002-2004 se recortaron nacionales y locales.
impuestos por la suma de 197.300 millones La cultura política hoy es global y la oposi-
que beneficiaron al 1% de los norteamericanos ción cobra nuevas formas, conectando estu-
más ricos (familias con ingresos superiores a diantes con trabajadores, docentes con padres
los 337.000 dólares al año) mientras los gobier- e intelectuales con artistas. Grupos que
nos estaduales incrementaron sus impuestos protestan ante el ataque a campesinos en

*
Seattle y Génova son las ciudades donde se han producido las manifestaciones anti-
globalización más numerosas y violentas. Estas manifestaciones, que se iniciaron en
la ciudad de Seattle, estado de Washignton (EEUU), ante la reunión del Grupo de los
Siete (la agrupación de los países más ricos del planeta), continuaron en otras ciuda-
des ante reuniones del mismo tipo. Se destaca Génova porque allí hubo un estudiante
muerto por la represión. [N. de T.]

74 I Anales de la educación común


la India, campesinos cuya tierra está sien- las destrezas, capacidades y conocimientos
do destruida por el gobierno se encuentran necesarios para actuar con autonomía.
aliados con jóvenes que resisten en Nueva Quisiera ampliar los alcances de este de-
York ante el trabajo fabril en condiciones bate señalando que cualquier lucha contra el
de esclavitud. Activistas ambientales se neoliberalismo debe dirigirse al discurso de
unen a grupos sindicales que protestan lo político, a la educación cívica y a la política
ante la injusticia de la deuda externa de los cultural como parte de una lucha más amplia
países del Tercer Mundo. sobre la relación entre la democratización (la
lucha actual por una democracia sustantiva e
El neoliberalismo como cultura: inclusiva) y la esfera pública global.
militarización y nuevo discurso Estamos viviendo un tiempo en el que el
El colapso de la Argentina, caso emblemático entrecruzamiento de los intereses privados,
de aplicación de políticas neoliberales, así la construcción del imperio y el fundamenta-
como la aparición de numerosas bancarro- lismo evangélico ponen en cuestión, si no la
tas y escándalos (notablemente se incluye el existencia, la naturaleza de la democracia.
caso Enron), revela el rotundo fracaso de la Bajo el reino del neoliberalismo, el capital
hegemonía y dominación del proyecto neo- y la riqueza se han distribuido hacia los sec-
liberal en el mundo. Las múltiples formas tores más privilegiados, mientras las virtudes
de resistencia no se limitan a la defensa de cívicas se han visto socavadas en la celebra-
particulares derechos e intereses. Por el con- ción abyecta del libre mercado como modelo
trario, la política por la identidad se afirma para organizar todos los aspectos de la vida
en el marco de una crisis más amplia que es (Henwood, 2003). Las políticas culturales se
la de la política cultural y la democracia. Esta han despolitizado en tanto la vida colectiva se
crisis, que surge al colapsar el Estado bene- organiza con el modelo de lo privatizado, lo
factor, consiste en un ataque a las libertades desregulado y lo mercantilizado.
ciudadanas y en la militarización de la vida Cuando los campeones del neoliberalis-
pública. Los movimientos de resistencia con- mo invocan la política, sustituyen “certeza
sideran así que el neoliberalismo debe en- ideológica por duda razonable” y despilfa-
tenderse dentro de un programa mayor que rran “las reservas nacionales de inteligencia
incluye una visión del mundo, un significado política”* al tiempo que apoyan la “ilusión
de la vida, una forma de hacer política y una de que el futuro puede ser comprado más
educación acorde. que ganado” (Lapham, 2004, 9-11).
Desde este punto de vista, la democracia no Lo que está en juego es el contrato social y
se limita a la lucha contra el poder económi- su énfasis en el aumento de la riqueza públi-
co, en realidad también incluye la creación ca y la expansión del sistema de previsión so-
de esferas públicas donde los individuos pue- cial –acceso a la salud, la vivienda, el empleo,
dan ser educados como agentes políticos con el transporte público y la educación–. Este

*
Es decir, sus niños y jóvenes. [N. de T.]

Adolescencia y juventud I 75
énfasis provee, por lo menos, una importante no. La militarización del espacio público en
red de seguridad para todos y un conjunto de nuestro país contribuye a la reducción de la
condiciones en las que la democracia puede vida comunitaria, la creciente eliminación
ser experimentada y los ciudadanos pueden del disenso y, como dice Anthony Lewis
comprometerse críticamente. (2002), un aumento del poder político con-
La política se ha despolitizado en aras de un centrado que amenaza los cimientos de la
plan antiterrorista, a cargo de la administra- democracia en los Estados Unidos.
ción Bush, que imita el terrorismo que dice El autoritarismo crece al mismo tiempo
eliminar. Este plan, que incluye el antiterroris- que la cultura política está siendo reempla-
mo en todos los aspectos de la vida, se agota zada por una concepción de seguridad na-
en un discurso de valores morales absolutos cional basada en el miedo, la vigilancia y el
y actos públicos de denuncia, y anula la polí- control. Estas nociones sustituyen la cultura
tica del ámbito del poder del Estado. También de la responsabilidad compartida y el cues-
hace trizas a la comunidad que vive valores tionamiento crítico. La militarización ya no
democráticos definiendo a estos como “hábi- es simplemente el brazo armado de la polí-
tos mentales corruptos que todavía persisten tica exterior, se ha convertido en el principio
entre nosotros en algún lugar” (Valentine, básico para el cambio social en el país.
2004), como dice Michael Leeden, un antiguo Catherine Lutz (2002) rescata los múlti-
experto antiterrorista de la época de Reagan. ples registros y los complejos procesos de la
La apelación a valores morales absolutos militarización que han conformado amplia-
y la constante promoción de tiempos de mente la vida social durante el siglo xx.
emergencia construyen una cultura del
miedo que configura la política en térmi- Por militarización quiero decir una intensifica-
nos religiosos. Esta concepción esconde ción del trabajo y los recursos asignados a propó-
los enredos entre ideologías particulares sitos militares, incluyendo la transformación de
y diversas relaciones de poder. La política otras instituciones en sincronía con los objetivos
se vuelve vacía al reducirse a obedecer ór- militares. La militarización es, al mismo tiempo,
denes, poniendo en ridículo a quienes de- un proceso discursivo que cambia las creencias y
nuncian las relaciones de poder y callando los valores sociales en formas que son necesarias
toda forma legítima de disenso. para legitimar el uso de la fuerza, la organización
El terror, que se sustenta en valores ma- de cuerpos armados que puedan permanecer
niqueos, encuentra expresión en el racismo largo tiempo en el frente y el aumento de los
que considera a árabes y musulmanes como impuestos para pagar toda esa organización.
menos civilizados o en hechos tales como La militarización está profundamente relacio-
la violación de derechos humanos en la pri- nada no sólo con el aumento del tamaño de
sión de Abu Ghraib en Irak, llevada a cabo los ejércitos y el resurgir de fundamentalismos
por soldados norteamericanos y contratistas militantes, sino también con lo menos visible: la
privados (que están reconstruyendo Irak), deformación del potencial humano dentro de las
aprobada en los más altos niveles del gobier- jerarquías de raza, clase, género y sexualidad y

76 I Anales de la educación común


con la conformación de historias nacionales que permiten la glori-
ficación y legitimación de la acción militar. (2002, 723)

La definición de militarización de Lutz es total y completa ya


que este fenómeno incluye las relaciones discursivas, las ma-
teriales y las de poder al servicio de la guerra y la violencia.
Pero la militarización es también una poderosa cultura
política que socava la vida diaria, crea particulares nociones
de masculinidad, considera la guerra un espectáculo y el
miedo como un componente formativo fundamental que
vehiculiza una inversión afectiva en lo militar. En otras
palabras, las políticas de militarización, con su énfasis en
“procesos sociales en los cuales la sociedad se organiza para La concepción de
la violencia y la amenaza que esto implica” (Kraska, 1999,
208), han producido una penetrante cultura de la militari- seguridad nacional
zación que, como Kevin Barker (2003, 40) insiste, “inyecta
presencia militar constante en nuestras vidas”. basada en el miedo, la
Al mismo tiempo que la cultura de la militarización y de
las grandes ganancias domina o intenta eliminar lo demo- vigilancia y el control
crático, la autorreflexión y el poder de lo colectivo se ven
reducidos a la autopromoción y al interés individual, ten- sustituye la cultura de
dencias que se ven legitimadas por un nuevo y despiadado
darwinismo social que se difunde diariamente mediante la responsabilidad
la televisión y que “naturaliza” la disminución de derechos
civiles y sociales, la exaltación de la hipermasculinidad y la compartida.
promoción de la guerra contra todo lo que sea lo mínimo
de solidaridad y lucha social de conjunto.

Las políticas financieras globales


Las iniciativas del Consenso de Washington IV*, aplicadas
tanto en nuestro país como en el extranjero y motivadas por
una creencia evangélica en la democracia del libre mercado,
han transformado a los eeuu. En los últimos 30 años se
ha evidenciado la creciente destrucción del discurso demo-
crático, fundamental para lograr el compromiso público y el


El llamado Consenso de Washington es una expresión que se acuñó en 1989. El econo-
mista jefe del Instituto para la Economía Internacional John Williamson lo presen-
tó por primera vez en una conferencia [continúa en la página siguiente]

Adolescencia y juventud I 77
bien común (Giroux, 2003). El compromiso tales a través de las políticas de mano dura
cívico hoy aparece impotente frente a las cor- del Banco Mundial, la Organización Mundial
poraciones que privatizan el espacio público y de Comercio y el Fondo Monetario Interna-
alejan el poder de cuestiones como la equidad, cional (fmi). De esta manera, se ha transferi-
la justicia social y la responsabilidad civil. Las do riqueza de los países más pobres y menos
inversiones financieras, las identidades del desarrollados a las naciones más ricas y
mercado y los valores comerciales son más poderosas y a las opulentas corporaciones
importantes que las necesidades humanas, defensoras del capitalismo.
las responsabilidades públicas y las relacio- Los países periféricos y semiperiféricos de
nes democráticas (Martin, 2002). Alejado del América latina, África y Asia se han conver-
marco de la democracia, el neoliberalismo tido en estados clientelares de las naciones
ha permitido a intereses privados controlar poderosas lideradas por los Estados Unidos.
tantos aspectos de la vida social como sea Los préstamos realizados por bancos y otras
posible para maximizar su beneficio personal instituciones financieras a estos estados
(Chomsky, 1999). han producido severas distorsiones en los
Fronteras afuera, las políticas globales del programas de salud, educación y leyes de
neoliberalismo han permitido realizar acuer- protección del trabajo (Aronowitz y Gaut-
dos rapaces de libre comercio y expandir los ney, 2003, 16). Por ejemplo, las condiciones
intereses financieros y comerciales occiden- llamadas eufemísticamente “programas de

[viene de la página anterior] (ante un Comité del Congreso de los eeuu) en la que
se estudió el fracaso de la economía de los años 50 en América latina, o sea, la
aplicación del modelo del Estado benefactor, el fracaso de las políticas de desa-
rrollo y el crecimiento de la deuda de los países periféricos. Tomando como base
investigaciones propias e informes de las instituciones de control y crédito (oecd,
fmi, Banco Mundial, etc.), Williamson construyó este “consenso” que consiste en
políticas que orientaron las transformaciones económicas en los 80 tardíos y luego
en los 90 en nuestra región.
Estas políticas son: disciplina fiscal, reordenamiento del gasto público, reforma tributa-
ria, liberalización de las tasas de interés, valor competitivo de la moneda local, liberaliza-
ción del comercio, privatizaciones, desregulación de la economía, derecho de propiedad
en la economía informal. El autor del concepto considera que estas medidas debieron
llamarse Convergencia Universal [sic]. También confiesa que algunos objetaron el nom-
bre de Consenso de Washington por su sentido imperial, tal vez adecuado en 1989 en
que el mundo estaba empezando a dejar de ser bipolar. Debe recordarse que el muro de
Berlín cayó en ese año. La aplicación de las políticas del Consenso de Washington llevó
a los países que las implementaron al derrumbe que se conoce bien en la Argentina. La
bibliografía consultada revela que los países que abandonaron las políticas del Consenso
crecieron y mejoraron la distribución de la riqueza. [N. de T.]

78 I Anales de la educación común


ajuste estructural” que pone el fmi y el Ban- derados que los blancos. Sin embargo, todos
co Mundial para dar préstamos a los países los jóvenes, excepto algunos privilegiados
pobres no sólo los someten a restricciones por clase y origen, sienten que viven en un
económicas, sino que también limitan seria- sistema socioeconómico que ya no los ve
mente su posibilidad de construir democra- como una inversión a futuro. Por ejemplo,
cias sustantivas ya que producen procesos de como subraya Anya Kamenetz (2004):
brutal desigualdad.
El resultado ha sido desastroso, hecho que Los americanos entre 19 y 29 años están hoy
se observa en el colapso económico de países el doble de desprotegidos que los niños o los
como la Argentina y Nigeria y en la evidencia adultos mayores. […] La tasa de desempleo
de que un tercio de la fuerza de trabajo mundial para los de 16 a 24 años fue del 16,1% en
–más de un billón de personas– está desem- febrero de 2004 versus el 6% de la población
pleada o subocupada (Aronowitz, 2003, 30). en su conjunto. Entre 2000 y 2002, alrededor
En los Estados Unidos, las políticas neolibe- de 900.000 personas en este grupo etario que-
rales han creado un descomunal déficit pro- daron fuera del circuito laboral; 6 millones de
yectado en 5 trillones de dólares para la próxi- ellos no están en instituciones educativas, ni
ma década debido, en parte, al exorbitante trabajando ni en las fuerzas armadas. Según
recorte de impuestos de la presidencia Bush a algunas mediciones, la tasa de desempleo de
favor de las clases acomodadas. Mientras que ese grupo etario es más del 80%.
los ricos han obtenido recortes de impuestos,
8,2 millones de personas están sin trabajo Para los estudiantes que no pueden en-
y 2,3 millones lo han perdido desde el año contrar trabajo o deciden ir directamente
2000. Estas y otras medidas han creado una a la universidad, los aranceles han aumen-
brecha muy importante entre ricos y pobres, tado en la pasada década –más de un 47%
la más grande desde el año 1929, y representa en las carreras de cuatro años dictadas en
la mayor tasa de desigualdad entre los países instituciones públicas–. Este hecho impide
desarrollados (Woodard, 2004). que muchos jóvenes de clase media trabaja-
dora puedan continuar estudios superiores
El neoliberalismo y los jóvenes y aquellos que lo hacen contraen importan-
El neoliberalismo ha sido particularmente tes deudas que deben pagar al graduarse.
duro para los jóvenes. Las tasas de encarce- Además, la enorme deuda interna será una
lamiento se han ido a las nubes en el caso pesada carga para esta generación de jóve-
de los jóvenes negros y morenos que han nes y dejará muy poco dinero para atender
sido la población-objeto de la actual guerra necesidades como educación, salud, medio
contra el crimen en los eeuu. ambiente y otros temas cruciales. Más aún,
En todos los indicadores, desde el cuidado como parte del actual esfuerzo para destruir
de la salud a las oportunidades laborales y el los programas que atienden los derechos de
logro de una educación apropiada, los jóve- las personas, la administración Bush ha re-
nes de color han sido mucho menos consi- ducido los servicios a cargo del gobierno, los

Adolescencia y juventud I 79
ingresos salariales; implementó recortes en sobre la sociedad civil y las familias” (Duggan,
el cuidado de la salud, beneficios para los ve- 2003, 16).
teranos de guerra y eliminó los fondos para Como ya he mencionado, aunque vale
la niñez y la vivienda. Todas esas políticas la pena repetirlo, el caudal de sufrimiento
tienen un efecto paralizante en los jóvenes, humano que provoca este modelo atraviesa
desalentando no sólo la esperanza por un todo el ordenamiento social ya que aumenta
futuro mejor, sino la supervivencia en el el costo del cuidado de la salud. Por ejemplo,
presente. La juventud se ve hoy como una uno de cada cinco niños se halla por debajo
carga nacional, más despreciada y temida de la línea de pobreza y 43 millones de
que querida y protegida. norteamericanos pagan el costo de no
La destrucción del Estado benefactor ha ido contar con seguros de salud. Como parte
mano a mano con el crecimiento de la indus- de este proyecto cultural diseñado bajo
tria de las cárceles y al establecimiento de una el neoliberalismo, la miseria humana es
nueva situación utilizada para controlar, regu- definida como resultado de elecciones
lar, contener y castigar aquellos que no son individuales y la desgracia personal se
privilegiados por los beneficios de clase, color visualiza como la base de los problemas de
o género al que pertenecen (Cole, 1999). criminalidad. A los niños con mala conducta
hoy se les colocan esposas y se los lleva a las
Consecuencias socio-culturales del comisarías simplemente por violar códigos
neoliberalismo de vestimenta. Las madres drogadictas
Para el neoliberalismo, la esencia de la corren el riesgo de que la policía les saque
democracia es el lucro y su definición a sus hijos. Los varones jóvenes, negros,
de ciudadanía es la de zambullirse en el pobres y desempleados son marcados por el
consumo. Desde esta perspectiva se eliminan sistema de justicia criminal y, en lugar de ser
las regulaciones de las fuerzas del mercado, educados para aprender a trabajar y conseguir
se celebra el despiadado individualismo un empleo, muy a menudo terminan en
competitivo y se deja a las instituciones la cárcel. Un informe de la organización
sociales, políticas, culturales y económicas en Unidos por una Economía Justa señala:
manos de intereses corporativos poderosos, “Uno de cada tres varones negros nacidos en
de los más privilegiados de la sociedad y de 2001 será encarcelado alguna vez en su vida
los más irredentos fanáticos religiosos (Peters si continúa este modelo económico social,
y Fitzsimons, 2001). […] en 2000 hubo, en por lo menos 13 estados
Aún más, las políticas neoliberales globales de los eeuu, más africanos-americanos en
fortalecen el amplio proyecto cultural de prisión que en la universidad” (Muhammad
privatizar todo servicio social apelando a “la y otros, 2004, 20-21).
responsabilidad de las personas cuando las Cuando estos jóvenes son excarcelados,
funciones del Estado se achican, se cortan los se los confina en un purgatorio civil en el
costos impositivos y salariales en el campo cual “se les niega el derecho a votar, sus
económico y se cargan más costos sociales derechos como padres, los registros de

80 I Anales de la educación común


conductor, los préstamos para estudiar y la posibilidad de
vivir en viviendas públicas –la única vivienda que los mar-
ginales, personas desempleadas, pueden pagar–” (Staples,
2004, 7).
Según lo estipulado en la reforma de la Ley de Bienestar
de 1996, si alguien fue encarcelado por delitos menores,
cuando es liberado se lo castiga de por vida ya que no puede
aspirar a bonos de alimentos o a cualquier beneficio social.
Esas políticas no son sólo injustas, sino también moralmente
reprobables. Se trata de síntomas de una sociedad que ha rel-
egado las cuestiones de igualdad y justicia racial al caldero de
las últimas cuestiones a tratar.
En una sociedad de mercado atrapada en el “ciclo de la codicia”
(Cassidy, 2002), mantener situaciones de injusticia permite
seguir acumulando capital, y la revolución neoconservadora Objeto de cárcel,
y neoliberal apunta a la transformación de un Estado que
beneficie a una sola parte de la sociedad. desempleo y discriminación,
En el discurso neoliberal, la democracia es un sinónimo
de libre mercado mientras que cuestiones como la igualdad, la juventud es vista como
la justicia racial y la libertad son vaciadas de contenido
y usadas para descalificar a quienes sufren miseria una carga nacional, más
sistemática o castigo crónico.
despreciada y temida que
El neoliberalismo en el discurso público
La pobreza individual, así como la democracia misma, querida y protegida.
se ven como fenómenos que debieran ser ignorados. Los
medios masivos, consolidados por el poder corporativo,
cotidianamente proveen una plataforma a los formadores
de opinión de derecha y de alto perfil y a los políticos que
nos recuerdan cuán degenerados se han vuelto los pobres.
También nos insisten y nos refuerzan el catecismo neoliberal
que dice que todos los problemas humanos son privados
e individuales más que sociales o estructurales en su
naturaleza.
La columnista conservadora Ann Coulter captura lo dicho
anteriormente con su comentario de que “en lugar de gente
pobre con esperanza y posibilidades de cambio, ahora te-
nemos una subclase permanente compuesta de aspirantes
a criminales acuchillándose unos a otros mientras tienen

Adolescencia y juventud I 81
hijos ilegítimos y recolectan subsidios esta- crático. No tiene discurso para referirse al
tales” (Bean, 2003). compromiso público o a la forma de luchar
El comentarista radial Michael Savage es contra la ideología del corporativismo y sus
otro caso que ilustra este tipo de personajes. consecuencias sociales. En su dudosa apela-
Invitado a un talk show, presenta su racismo ción a leyes universales, a la neutralidad y a
de manera descarada y un fanatismo que estudios científicos seleccionados cuidado-
emerge bajo el régimen neoliberal en el que samente, el neoliberalismo elimina “la mis-
la ética y la justicia aparecen fuera de toda ma posibilidad de ejercicio del juicio crítico,
consideración. Por ejemplo, se refiere cons- sin el cual el debate democrático se torna
tantemente a los países no-blancos como imposible” (Buck-Morss, 2003, 65-66).
“naciones de desecho”*, a la “homosexuali- Este cambio profundo en la retórica ha
dad como una perversión” y a los adolescen- hecho viable aplicar las más despiadadas po-
tes víctimas del gatillo fácil como “barro de líticas económicas y sociales sin haber puesto
ghetto” (Savage, 2004). Como dice Frederic estas cuestiones en manos del debate público
Jameson en su libro Las semillas del tiempo, y el diálogo. Por esta razón el programa neo-
hoy es más fácil pensar en el fin del mundo liberal ha promovido la reducción agresiva
que en el fin del capitalismo (1994, 12). de los puestos de trabajo, el desangre de los
Los problemas que han surgido de la servicios sociales, la reducción de la presen-
aplicación del modelo neoliberal –virulenta cia del Estado en los servicios de vigilancia lo-
y persistente pobreza, desempleo, descuido cales, la actual liquidación de los seguros de
de la salud, apartheid racial en las barriadas trabajo, la creciente eliminación de salarios
populares de las grandes ciudades y crecien- dignos, la creación de una sociedad de traba-
te desigualdad entre ricos y pobres– han jadores de baja calificación y la construcción
desaparecido del inventario del discurso pú- de una cultura de permanente inseguridad y
blico. Cuando aparecen, se tratan en espec- miedo. Estos conceptos apelan al sentido co-
táculos mediáticos del tipo talk shows, en los mún y se presentan como inmutables leyes
cuales se monta un escenario en el que se naturales. Cuando (y donde) esta ideología
ventilan cuestiones emocionales privadas. estrecha la razón y la imaginación, la fe reli-
Una vez que este discurso se ha instalado en giosa es invocada para silenciar el disenso.
la imaginación de la gente, no hay manera La sociedad no está más defendida como
de hablar acerca de lo que es fundamental el espacio en el que crecen los valores y las
para la vida cívica, la ciudadanía crítica y la relaciones imprescindibles para la vida de-
democracia sustantiva. El neoliberalismo no mocrática. Por el contrario, la sociedad ha
tiene vocabulario crítico que permita hablar sido invadida por una atmósfera política e
acerca de transformaciones económicas y ideológica “donde el fundamentalismo reli-
políticas en un proyecto realmente demo- gioso va junto con el fundamentalismo de


El original en inglés utiliza una expresión muy ruda que alude a los desechos como
excrementos. [N. de T.]

82 I Anales de la educación común


mercado y forman la ideología de la supre- giosos y hayan transmitido mediáticamente
macía norteamericana” (Soros, 2004, 10). Al al mundo una Norteamérica triunfalista
mismo tiempo, las ambiciones imperiales que se ha definido como “el más grande de
de los eeuu están ahora legitimadas por in- todos los grandes poderes en la historia del
telectuales de las relaciones públicas como mundo” (Frum y Pearle, 2004, 8).
parte del proyecto de construcción del im- Pero el dinero, las ganancias y el miedo se
perio, que se califica a veces como proceso han constituido en elementos ideológicos no
civilizatorio para el resto del mundo o sim- sólo para abrir nuevos mercados en el mundo,
plemente como un derecho que se otorga a sino también para clausurar el disenso en el
los poderosos. Por ejemplo, Ann Coulter, ha país. En esta situación, el “Estado policial” es
hablado por muchos de esos intelectuales celebrado por los evangelistas religiosos como
cuando dijo recientemente, en la Universi- John Aschcroft, como la condición para la
dad Estatal de Pennsylvania, que a ella no le libertad humana. Esto se expresa institucio-
molestaba la idea de que eeuu invadiera Irak nalmente en la aprobación de leyes represivas
para quedarse con su petróleo: “¿Por qué no como la Ley Patriótica*, así como también en
ir a la guerra sólo por petróleo? Necesitamos el trabajo de prominentes neoconservadores
ese petróleo. Por supuesto, consumimos la de la talla de David Frum y Richard Pearle
mayor parte del petróleo del mundo pero (2004), quienes, sin ninguna intención de iro-
también producimos la mayor parte de la nizar, insisten en que “una sociedad libre no
riqueza del mundo” (Colella, 2004, 1). es una sociedad sin policía. Una sociedad libre
Por lo tanto, no es sorprendente que los es una sociedad policíaca que se autovigila”.
neoconservadores se hayan unido a los Se trata de una sociedad que puede ser
neoliberales y a los fundamentalistas reli- solamente definida como si Adam Smith se

*
La Ley Patriótica es una ley antiterrorista que amplía las funciones del fbi. Fue sancio-
nada en octubre de 2001, apresuradamente y sin debate previo, por el Congreso de los
EEUU (un mes después de la caída de las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de Sep-
tiembre de 2001). Esta ley permite un intenso y abarcativo espionaje, allanamientos y
detenciones, practicados sobre las personas y organizaciones sospechadas de “terro-
rismo”. Entre otras facultades que facilita esta ley, el gobierno federal puede solicitar
a libreros y bibliotecarios la lista de los libros comprados o pedidos en préstamo por
determinada persona o qué personas compran o piden ciertos libros; también pueden
solicitarse a otras instituciones informes médicos, bancarios, turísticos, etc. También
está permitido interceptar llamadas telefónicas, e-mails y navegaciones personales por
Internet. Al mismo tiempo, puede arrestarse a cualquier persona sospechosa sin juicio
previo y sin permitírsele contar con un abogado defensor. Se trata de un instrumento
legal que suprime las libertades individuales y los derechos de la sociedad norteame-
ricana y mediante el uso de mecanismos informáticos globalizados, la libertad del
mundo. [N. de T.]

Adolescencia y juventud I 83
uniera a George Orwell en un culto religio- clásica desarrollada por Adam Smith y Da-
so en el escenario de California, donde los vid Ricardo en siglos anteriores.
mercados se eleven a la categoría de templos El neoliberalismo reproduce el futuro en la
sacrosantos en los que se adora el consumo imagen del pasado lejano y representa una
mientras los ciudadanos, vueltos soldados lucha por volver atrás en términos de des-
del Ejército de Dios, son urgidos a espiarse mantelar las políticas del New Deal. Pierre
unos a otros y el disenso es crecientemente Bourdieu (1998) define muy atinadamente el
criminalizado (Moyers, 2004). neoliberalismo:
No sólo la cultura política sino también la
política misma han sufrido extraordinarios Se trata de una nueva revolución conservado-
cambios en las últimas dos décadas, espe- ra que apela al progreso, la razón y la ciencia
cialmente bajo la administración Bush. Tal (económica en este caso) para justificar la res-
como señala Susan George (2004), la cues- tauración, tratando de borrar el pensamiento
tión que parece definir la democracia para progresista y definir la acción política como
el neoliberalismo es “quién tiene derecho a arcaica. El neoliberalismo se presenta como la
vivir y quién no”. norma para todas las prácticas y, por lo tanto,
como reglas ideales. Así, las regularidades
El neoliberalismo: ideología y política de la economía quedan abandonadas a su
El neoliberalismo no es un discurso neu- propia lógica, las llamadas leyes del mercado.
tral, técnico o económico que puede ser Se reifica y glorifica el reino de los mercados
medido matemáticamente o apelando a financieros, en otros términos, se retorna al
reglas de una presunta ciencia indiscutible capitalismo radical sin ninguna otra ley que
que tramposamente deja su historia detrás. la maximización del lucro; un capitalismo sin
Tampoco es el parangón de la economía ra- límites y sin disfraces pero racional, llevando
cional que ofrece la mejor “ruta a la óptima la eficacia al límite, introduciendo modernas
eficiencia, crecimiento económico rápido y formas de dominación como las técnicas de
creciente prosperidad a aquellos dispues- administración de empresas y técnicas de ma-
tos a trabajar duro y a aprovechar oportuni- nipulación como la investigación de mercado
dades” (Kotz, 2003, 16). y la publicidad.
Por el contrario, el neoliberalismo es una
ideología, una política y, algunas veces, un Sin embargo, el neoliberalismo hace algo
fanatismo que subordina el arte de la demo- más que hacer del mercado el “principio
cracia política, a las leyes rapaces de la eco- básico de la política” (Duggan, 2003, 34)
nomía de mercado que se extienden a todos que asigna la riqueza y los recursos a los
los aspectos de la vida social. privilegiados por su clase, raza y poder. Está
Como pedagogía pública e ideología po- poniendo en juego un universo social y un
lítica el neoliberalismo de Friedrich Hayek paisaje cultural que alimenta una noción
(1994) y Milton Friedman (2002) es, por incivilizada de autoritarismo puesta en acción
lejos, más despiadado que la teoría liberal mediante el poder combinado del funda-

84 I Anales de la educación común


mentalismo religioso, el fundamentalismo de mercado y
las leyes antiterroristas que eliminan las libertades civiles,
encarcelan a la población desechable y sostienen las fuerzas
de seguridad que necesita el capital financiero para destruir
todo espacio donde la democracia pueda ser fortalecida.
Al mismo tiempo, el espacio visual y el espacio sonoro se
están homogeneizando en forma creciente a través del espec-
táculo de banderas flameando en cada macetero, automóvil,
camión y casa, y con la bravata patriotera que trasmite la
televisión y la radio. Como forma de cultura política y de do-
minación económica, el neoliberalismo cuenta una muy limi-
tada historia, una historia que es antitética a la posibilidad de
fortalecimiento de las identidades democráticas, los valores, el
espacio público y las instituciones, y que posibilita al fascismo
crecer, ya que no hay un lenguaje ético que reconozca políticas
fuera del reino del mercado, que controle sus excesos o que Es necesario hacer de
desafíe la doctrina subyacente que propicia un creciente auto-
ritarismo, tallado en la pretensión de una piedad religiosa. la política cultural y la

Alternativas de cambio: reflexión crítica y acción social pedagogía pública un


El neoliberalismo debe ser entendido y desafiado, al mismo
tiempo, como una teoría económica y como una poderosa tema central de la lucha
pedagogía pública y una cultura política. Esto es, debe ser
explicitado y entendido críticamente antes de que pueda contra el neoliberalismo.
ser cuestionado. Las formulaciones de sentido común que
legitiman la alegada inevitabilidad del neoliberalismo deben
ser deconstruidas para luego poder comprometerse con erra-
dicar el daño social que se ha producido en todos los niveles
de la existencia humana.
Este reconocimiento requiere identificar y examinar las más
evidentes y poderosas ideologías que constituyen y enmar-
can al neoliberalismo. Es necesario también que las mentes
progresistas hagan de la política cultural y de la pedagogía
pública un tema central de la lucha contra el neoliberalismo,
particularmente desde que la educación y la cultura juegan un
papel muy importante al asegurar el consenso y la producción
de riqueza (Peters, 2002). De hecho, esto implica, como insiste
Susan Buck-Morss (2003, 103), que “el reconocimiento de
la dominación cultural –así como el reconocimiento de la

Adolescencia y juventud I 85
dominación política y económica– es un ver- avances sociales que fortalecen los ámbitos
dadero avance en nuestro proceso reflexivo”. y servicios públicos democráticos, como una
Esto no significa desentenderse de las luchas forma de exigir nuevos derechos, como una
económicas y políticas, sino complementar- posibilidad de crear modelos de poder com-
las con políticas culturales que conecten el partido, como una forma de fundar nociones
poder simbólico y sus prácticas pedagógicas de justicia social. Todo esto permitirá imagi-
con las relaciones materiales de poder. nar y sostener la democracia a nivel global.
Comprometerse contra la política econó- Veamos, por ejemplo, el lema del movi-
mica y la cultura política del neoliberalismo miento antiglobalización “Otro mundo es
también significa analizar cómo estas influ- posible” que demanda, como Alex Callini-
yen en la vida cotidiana mediante el lenguaje cos señala, una lógica social diferente, un
de las privatizaciones, las formas culturales sentido poderoso de unidad y solidaridad.
de clase, raza, género, juventud y etnia.
Por último, este tipo de política debe em- Otro mundo basado en otra lógica, que funcio-
plear un lenguaje de crítica y posibilidad, ne con otras prioridades de las que prevalecen
compromiso y esperanza dentro de un hoy. Es fácil definirlas: justicia social, eficien-
programa más amplio que signifique ver a cia económica, cuidado del medio ambiente
la democracia como un lugar de lucha sobre y democracia. Lo que es difícil es diseñar un
cuestiones tales como representación, parti- sistema social que responda a esos requisitos.
cipación y poder compartido. Y mucho más es pensar cómo construirlo
En la forma en que Alain Touraine (2001, […] ¿Cuál es la alternativa al capitalismo? ¿Qué
2) lo expresa, creemos que la globalización estrategia nos puede llevar a lograrla? Son
neoliberal no ha disuelto “nuestra capa- preguntas que pueden contestarse de diversas
cidad para la acción política”. Esa acción formas. Algo que el movimiento anticapitalista
depende de la habilidad de diversos grupos debe aprender es a argumentar a través de las
dentro y fuera del país –los movimientos diferencias que existen y que probablemente
por la paz, contra las corporaciones globa- surgirán acerca de esas preguntas, sin socavar
lizadas, por los derechos humanos, por la el poderoso sentimiento de unidad que el movi-
defensa del medio ambiente– que deben miento antiglobalización muestra y que es uno
establecer alianzas con el propósito de de sus rasgos más atractivos. (2003)
que cuestiones como la comunidad y la
solidaridad construyan un espacio simbó- La reflexión de Callinicos señala que cual-
lico común y múltiples esferas públicas quier lucha viable contra el neoliberalismo
donde las normas sean creadas, debatidas capitalista debe repensar “todo el proyecto
y asumidas como parte de una intención político dentro de las actuales condiciones y
de desarrollar un nuevo lenguaje político, hacerlo democráticamente, ya que los partici-
una nueva cultura y un nuevo repertorio de pantes hablan diferentes lenguajes políticos
relaciones. Esos esfuerzos deben ser enten- pero sus propósitos son los mismos: la paz
didos como una forma de defender todos los mundial, la justicia económica, la igualdad

86 I Anales de la educación común


ante la ley, la participación democrática, Melbourne, Seattle, Génova y Nueva York.
la libertad individual y el respeto mutuo” Por otra parte, se han dado nuevas alianzas
(Buck-Morss, 2003, 4-5). entre intelectuales, estudiantes, sindicalistas
Una de las tareas fundamentales que y ecologistas en marchas ocurridas en la Ar-
enfrentan los intelectuales, los militantes gentina, en Palestina y en otros lugares en los
sociales, los educadores y otros que creen que se lucha contra la globalización. Al mismo
en una democracia inclusiva y sustantiva es tiempo, un nuevo lenguaje institucional y de
hacer teoría para repensar el lenguaje y las resistencia emerge entre muchos activistas y
posibilidades de la política como un camino está siendo transferido a diferentes abordajes
para imaginar un futuro fuera del poderoso conceptuales que hacen lo pedagógico más
cepo del neoliberalismo y del autoritarismo político dentro del movimiento global que
(que tiene un relato diferente acerca del fu- lucha por la justicia.
turo, que reiventa el pasado con la imagen La política ya no puede excluir cuestiones que
de tiempos de duro ejercicio del poder y de hacen a los aprendizajes sociales y culturales y
infinito sufrimiento humano). a la reproducción en el contexto de la globaliza-
La reflexión crítica y la acción social en este ción. Como señala Imre Szeman (2002, 4), la
discurso deben dar cuenta de cómo la catego- globalización en sí misma constituye “un pro-
ría de lo político global debe extender el espa- blema de la pedagogía y para la pedagogía”.
cio de la política más allá de lo local. Existen El lema “Otro mundo es posible” refuerza
evidencias de este fenómeno en el Foro Social la clara percepción de que uno no puede
Mundial que tuvo lugar en 2003 en Porto Ale- actuar de otra manera si no piensa de otra
gre, Brasil, y en Hyderabad, India, en 2004. manera. Pero actuar de otra manera requiere
Exitosas formas de disenso global pueden una nueva política que reconozca que los
verse también en la campaña internacional problemas globales requieren soluciones glo-
que busca que las drogas de curación del sida bales que utilicen las instituciones globales y
sean accesibles a todos en los países pobres o las formas globales de disenso, que demanda
en las marchas internacionales contra las cor- la colaboración de los intelectuales y de los
poraciones multinacionales en ciudades como movimientos sociales globales.

Traducción de Elvira Romera

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90 I Anales de la educación común


mesas
redondas

1 • Adolescencia y juventud I 91
mesa redonda

La responsabilidad
de los adultos frente
a las nuevas generaciones

En marzo de 2005, Anales de la educación común convocó a


diversas personalidades del ámbito sociocultural con el objetivo
de intercambiar ideas acerca del tema que da título a esta mesa.
A continuación, se transcribe el resultado de ese diálogo y un
texto que suma las opiniones de Gustavo Mascó.

Participantes
Eva Giberti
Mabel Munist
Juan Carlos Fugaretta
Norberto Liwski (moderador)

92 I Anales de la educación común


mesas redondas

¿Cómo se define el espacio adolescente? sea gratuito. En el medioevo no se utilizaba


este término, sino que se los llamaba jóvenes
Liwski: Comencemos con una mirada desde o niños –niños, porque la niña era invisible
las distintas vertientes de construcción pro- en aquella época–. Entonces, señalo esta
fesional que tienen ustedes acerca de cómo cuestión, básicamente en el ámbito de la
se ha ido instalando el espacio adolescente, docencia, porque yo aprendí en el Normal
teniendo en cuenta que se trata de un en- esto de la adolescencia y lo seguí repitiendo
foque evolutivo históricamente muy joven, en la universidad, hasta que por mi cuenta
producto del siglo XX. Por lo tanto, la ado- recurrí a los diccionarios especializados y
lescencia es joven como núcleo de análisis, me encontré con otra realidad. Revisar ese
como centro de observación y de definicio- concepto es una sugerencia a ver si asumi-
nes de política. mos que somos los adultos los que adolece-
mos cada vez más de no saber qué hacer con
Giberti: Lo primero que quiero señalar es chicos y chicas que atraviesan un momento
que hay una tendencia histórica –de la cual en el que el mundo les genera dificultades
participé porque me lo enseñaron así– que permanentemente.
dice que adolescencia viene de la palabra
adolecer y que los adolescentes son los Munist: Un tema importante es la apa-
que adolecen. A raíz de esto, hay toda una rición de los derechos del niño y del
lectura del adolescente como sujeto que su- adolescente, el ejercicio efectivo de esos
fre. Pues bien, parece que aunque todo el derechos. Todos estuvimos de acuerdo en
mundo lo repite, esto no es así. El término venir a conversar acerca de la responsabi-
proviene del latín antiguo y está formado lidad del mundo adulto sobre las nuevas
por una parte que significaría camino y otra generaciones. Pero –y no lo planteo como
parte vinculada con el estar en. De modo crítica– yo revisaría esa idea de “el futu-
que los adolescentes serían los que están en ro”. Porque el problema es que ponemos
camino, los que reciben heridas mientras al adulto como el ideal, como objetivo a
están en la ruta hacia el ser adulto. alcanzar en la vida. Y el problema serio es:
Entonces, si nos manejamos con la idea ¿el adolescente no tiene participación ni
tradicional de los que adolecen, somos discri- igualdad? Una vez, a partir de un traba-
minatorios. Incluso llamarlos los que están jo que habíamos hecho, experimenté las
en camino coloca el ser adulto como meta respuestas de los adolescentes como algo
del sujeto y la meta del sujeto no es ser adul- sorprendente. ¿Por qué sorprendente? Si
to, es ser sujeto. Ser sujeto en la medida de son seres humanos inteligentes, con expe-
lo que pueda, de acuerdo con la edad crono- riencia, entonces, ¿por qué sus respuestas
lógica y los tiempos lógicos y psíquicos que nos resultan sorprendentes? Es decir, uno
le correspondan. participa de ese prejuicio que, de algún
De manera que la palabra adolescente está modo, en una mesa sobre adolescentes
mal en más de un sentido y no creo que esto nos coloca en el lugar de tener que dar

Adolescencia y juventud I 93
directivas. Pero van apareciendo otras en cuenta, para un sector muy grande no
experiencias. tiene ese valor porque, evidentemente, el
Hay una institución llamada Fundación prejuicio no se ha movido. Entonces, el
Nuevo Chaco, creada por un jugador de adolescente y la juventud en general siguen
fútbol, cuya condición es que para conducir sin tener voz. Esto se puede ver dentro de
en la fundación hay que ser menor de vein- todo el sistema juvenil, en el que en este
te años. Entonces, han armado un proyecto momento se están peleando cuestiones de
para hacer fútbol y los entrenadores de los poder y no cuestiones que desemboquen en
equipos tienen 19 años. Los que pasan esa un reconocimiento efectivo de los derechos
edad constituyen un consejo e intervienen humanos de los chicos. Así que me inscri-
en otras instancias. Es decir, los entrena- bo en esto de que todavía nos está faltando
dores de los adolescentes tienen más for- mayor conocimiento y más debate alrededor
mación pero pertenecen al mismo grupo de estos temas. Porque, además, el artículo
etario. Creo que este tipo de experiencias 12 de la CIDN implica el 13, el 14, el 15 y el
constituyen un gran avance. 16, es decir, la posibilidad de expresión, la
posibilidad de reunirse, la posibilidad de
Liwski: Esa simplificación del sentido del decidir, etc., posibilidades que no tienen
término adolescente se puede contraponer efectivamente.
a la construcción conceptual del adolescente
como sujeto de derecho. La idea de sujeto de El reconocimiento por parte de los adultos
derecho es una definición casi antagónica
a la de adolecer. Esto no quiere decir que Liwski: Si nos aproximamos a aquello que
no se trate de una etapa de construcción, deforma o dificulta un mayor reconoci-
maduración, crisis, proyectos, etc. Se pue- miento de la adolescencia en la sociedad
de transitar un camino, recorrer etapas y, actual, ¿dónde estarían los puntos princi-
también, tener a alguien que espera o que pales que operan en la cultura, las prácti-
acompaña en cada etapa. cas institucionales, los comportamientos
profesionales, los mensajes sociales? Es
Fugaretta: Justamente, en la provincia de decir, ¿cuáles son los obstáculos que debe-
Buenos Aires, estamos en el proceso de ríamos identificar para poder trabajar en su
una nueva ley de tribunales de menores remoción?
y, a raíz de esto, uno empieza a observar
una cantidad de posiciones al respecto. Por Giberti: Un primer obstáculo es que el diá-
ejemplo, el artículo 12 de la Convención In- logo con adolescentes suele dejar al descu-
ternacional de los Derechos del Niño (CIDN), bierto situaciones deficitarias acerca de lo
que establece el derecho de ser escuchado, que los adultos producimos. Éste suele ser
pareciera que no está instalado. Aunque uno de los motivos para no escucharlos. O
uno insista en que el chico es un sujeto de para escucharlos y después no llevar al acto
derecho y que su palabra debe ser tenida lo que se escuchó. O sea, ellos plantean

94 I Anales de la educación común


preguntas que podemos llamar filosóficas o existenciales,
pero además, formulan preguntas acerca de los modos de
producción de la cultura –incluyendo la economía, lo po-
lítico, lo social–, producen interrogantes para los cuales o
no tenemos respuestas o las que tenemos no coinciden con
los hechos. Entonces caemos en situaciones complejas para
los adultos porque los adolescentes tienen la habilidad de
plantear cuestiones paradojales, viven generando paradojas
entre ellos y su estar en el mundo. Y nos plantean situacio-
nes paradojales sencillamente porque no tenemos determi- Eva Giberti
nado nivel de respuesta. Si bien es cierto que tampoco hay Maestra normal nacional.
por qué tenerlo, sí deberíamos hacer lugar a la posibilidad Licenciada en psicología,
de discutir con ellos por qué no lo tenemos, por qué no nos asistente social, Universidad
pueden exigir todas las respuestas. Y, además, que ellos de Buenos Aires (UBA).
acepten que pueden ser demandantes y que hay una zona Ha realizado actividad
límite que los adultos debemos poner acerca de lo que no académica en la Universidad
pudimos: admitir lo que no pudimos, lo que pudimos a Nacional de San Martín.
medias, lo que no hicimos correctamente o de manera sufi- Actualmente da clases en
ciente. Esto implica un trabajo de modestia y, básicamente, las especializaciones en
aceptar un duelo narcisista de caernos como modelo que Violencia familiar (UBA) y
pretendemos ser para los chicos. Derecho de familia, de la
Esto se estructura con algo que tiene que ver con la ne- Universidad de Ciencias
cesidad de ser oídos, de asociarse y todos esos derechos Empresariales y Sociales. Es
reconocidos en los artículos de la CIDN. Porque si nosotros miembro del Consejo de los
pensamos cómo es el proyecto de vida de los adolescentes, Derechos de Niñas, Niños
suponemos que tiene que ser el nuestro. Sin embargo, en y Adolescentes de la Ciudad
primer lugar, la expresión “proyecto de vida” –que a mis de Buenos Aires.
16 o 18 años podía significarme algo– no sabemos qué
les dice a ellos, pero seguramente no les dice lo mismo
que a nosotros. En segundo lugar, su proyecto de vida
está dentro de la incertidumbre, dentro de la sociedad de
riesgo, dentro de la sociedad actual, para no hacer una lata
enunciativa acerca de esto. Por lo tanto, queda a la vista
que nuestros proyectos de vida, que pueden ser fantásticos
para nosotros, no se acomodan o no tienen la elasticidad
suficiente como para ser los mismos proyectos de vida del
otro. Entonces, cuando se los escucha, no es para llevarles
el apunte, sino para decir que se los escucha. Por eso ellos
arman bandas de rock para cantar y escucharse entre ellos

Adolescencia y juventud I 95
mismos en las letras; por eso llenan las pa- culpabilidad, estamos viendo la edad en
redes de graffitis. que podemos castigarlos. Yo soy médica y,
de alguna manera, uno lo que busca es la
Munist: Si admitimos que debemos ir ha- prevención. Pero aquí estamos buscando
cia una nueva sociedad en la que también que ese pobre sujeto, sea el que fuera, que
el niño es un sujeto, cuánto más el ado- ha cometido un delito reciba una punición
lescente, que ha llegado ya, en promedio, en lugar de analizar cómo evitamos que lo
a la capacidad de pensamiento abstracto. cometa.
Coincido en que el problema mayor está
en los adultos que, en general, tampoco Fugaretta: No sé si es problema existencial
tenemos proyectos de vida, porque éstos de nuestro mundo adulto, pero los jóvenes
pertenecen a un grupo pequeño y pri- se quejan mucho de que siempre estamos
vilegiado. Para la mayoría de la gente, hablando de cómo nos fue, de cosas que han
con los problemas de desocupación y pasado. Entonces, no les hacemos vislum-
marginación, el proyecto de vida es estar brar las posibilidades de un futuro. Por eso
pensando en qué sucederá mañana. En- también se alejan, porque se sientan con un
tonces, ¿cómo el grueso de la sociedad adulto y el adulto se acuerda de su propia
puede estar pidiéndoles proyectos de vida historia, de lo que le pasó, de su secunda-
a los adolescentes? rio, de su universidad, de los problemas
Por otra parte, los proyectos que les políticos de entonces. Pero de ahora en más,
ofrecemos están por ahora enmarcados ¿qué?
en campos muy normativos. Ir al colegio, Algo así he visto ante casos de chicos
terminar el secundario, qué vas a estudiar. que cometían delitos. Llegaban los papás
Pero ellos tienen también otras deman- y enseguida empezaban a pensar: “¿Qué
das. Hay dos cuestiones que me sorpren- pasó? ¿En qué me equivoqué?”. Yo les de-
dieron y que escuché a una adolescente cía: “Miren, por favor, ya pasó. La víctima
marginal en Chile y a adolescentes de ya está, el delito ya está cometido. ¿Qué
clase media en Carlos Paz. ¿Qué le pedían hacemos para seguir adelante? ¿Qué es-
a los adultos? Dijeron: “Que estén más pera para el chico?”. El adulto se queda
con nosotros. Porque el mundo futuro dando vueltas en remordimientos mien-
va a ser un desafío para nosotros, no para tras el chico está esperando: “Bueno, ya
ellos”. Un grupo dijo algo así como “¿Ilu- me expresé, ¿cómo seguimos?”. Esto hace
siones?, no”. Es decir, están punzando una que los chicos se alejen, que haya una ma-
cosa que para los adultos es inadmisible yor distancia.
aceptar.
Por último, otro problema que me pre- Liwski: Desde una perspectiva histórica,
ocupa con respecto a los adolescentes es el dato sobresaliente es la construcción
esa presión para bajar la edad de la impu- del niño y el adolescente como sujeto ac-
tabilidad. En lugar de ver las causas de la tivo de derecho, formulación que corre el

96 I Anales de la educación común


riesgo de transformarse en una frase vacía, de repetición
mecánica, funcional a cualquier estructura, a cualquier
modelo institucional. Pero también es cierto que incluso
se podría afirmar que el adolescente es un sujeto activo
de derechos pedagógicos, esté o no en la escuela. La es-
cuela es un espacio sumamente importante para ejercer
este derecho, pero su responsabilidad no se agota con un
chico matriculado. Quizá los actores del sistema educati-
vo deberían ingresar en una etapa de revisión profunda,
desde sus roles hasta la influencia de estos en la cons- Mabel Munist Médica
trucción de esta ciudadanía. sanitarista. Integrante del
Centro de Investigaciones y
Giberti: Hace poco, en el marco de unas jornadas organi- Estudios sobre la Resiliencia,
zadas por una institución editorial, dicté una conferencia Universidad Nacional de
sobre adolescentes que tuvo de público a unas 300 docen- Lanús. Docente universitaria.
tes deseosas de escuchar. Usé la hora de la exposición para
decir aproximadamente este tipo de cosas: plantear las
dificultades del alumno o la alumna para estar en clase
con programas que sienten ajenos; las dificultades de las
docentes con adolescentes que son sujetos desconocidos
porque no son aquellos que ellas estudiaron cuando se es-
taban formando; que, además, con las políticas de desin-
tegración hay muchos adolescentes en situación de calle,
etc. Después de hablar una hora acerca de esto, comenza-
ron las preguntas. El 98% eran del tipo: “¿Cómo ponerles
límites a los adolescentes?”; “¿Qué hacer con la violencia
en el aula?”; “¿Cómo procesar las faltas de respeto?”.
Después de una hora de explicar las condiciones en que
estamos trabajando, esas eran las preguntas, después de
explicar que hay docentes infectadas con VIH; que hay do-
centes que tienen tres cargos y que, por lo tanto, tienen
un problema político económico que debe ser tema de
conversación en el aula, no lo que le pasa a uno en par-
ticular, sino los temas de la economía, de la política, los
temas de los periódicos; después de explicar que es im-
portante que quienes trabajan en la escuela secundaria
conozcan las bandas de música que escuchan los chicos,
conozcan las letras de las canciones que cantan. ¿Pero
por qué cuento esto? ¡Porque no escuchan! Mi primera

Adolescencia y juventud I 97
reacción fue de sorpresa y no de simpatía. Munist: Planteando el problema docente,
Después dije: “están desesperadas, eso que es el problema adulto en general, en
es lo que les pasa”. Ahí me apareció la Rosario, unos seiscientos adolescentes hi-
profesión, e interpreté que esta gente que cieron un trabajo en el que entrevistaron
no puede escuchar, está como los adoles- a jueces de menores, maestros, padres, etc.
centes. Y se los dije: “A ustedes les pasa De acuerdo con los resultados, los únicos
lo que les pasa a los adolescentes, pero que se salvaron ahí, a mi juicio, fueron
los problemas de ellos son otros. Uste- los padres. Cuando los adultos están en
des tienen un yo adulto que deben hacer lo corporativo, tienen más normatizado el
trabajar, esta ansiedad hay que manejarla enfrentamiento con el adolescente que debe
de otro modo. Los chicos no pueden, pero obedecer y eso, más de una vez, genera con-
nosotros debemos entender que hay un tradicciones en las prácticas, no sólo de los
yo adulto y un yo adolescente que es el que docentes. Por ejemplo, si un adolescente va
está en ebullición”. a una entrevista con un médico, es probable
Primero pensé: es lo que a ellos les pasa que alguno de los padres esté presente todo
con los adolescentes. Pero después hay que el tiempo. Esto se contradice con el dere-
asumir que los docentes tienen la obliga- cho del adolescente de poder expresar sus
ción de pensar de otro modo, de estar con dudas sobre su salud y recibir información
los adolescentes y de acompañarlos. pertinente. Pero qué pasa: hay una norma
Después se me acercó una docente que médica que establece que lo que sucede en
enseña arte en escuelas secundarias y me una entrevista individual con un menor es,
dijo: “Tengo cerca de 80 años y para dar mis en último grado, responsabilidad de los pa-
clases negocio con los alumnos: ellos llevan dres. Entonces, los médicos podemos decir
al aula las últimas bandas de música y las que los adolescentes usen anticonceptivos,
escuchamos y yo les llevo Bach. Entonces, pero individualmente, si un padre no está
hacemos tanto de rock, tanto de música clá- de acuerdo, ¿lo podemos sostener? Creo que
sica, y ahí consigo que ellos sientan que lo los grupos se respaldan en normas institu-
suyo es tan valioso como lo mío y viceversa”. cionales, para defenderse, para no quedar
Ante mi observación de que seguramente en contra.
eso estaba fuera de la currícula, la docente
contestó: “Sí, pero los chicos terminan in- Fugaretta: El artículo 29 de la CIDN hace ex-
teresados. He ido con ellos al Teatro Colón”. presa referencia a que debemos esforzarnos
Entendamos, también, que para mí es porque cada niño pueda asumir una vida
fácil decir todo esto porque trabajo en la responsable, en una sociedad libre, con es-
teoría, soy psicoterapeuta de adolescentes píritu de comprensión, con más tolerancia,
y no tengo cuarenta chicos adelante; los do- igualdad de los sexos y amistad entre los
centes, en cambio, no siempre tienen recur- pueblos, etc. Creo que respetar el texto de
sos para enfrentar estas situaciones, no han este artículo equivale a reconocernos a no-
sido formados para manejar esto. sotros los adultos como constantes forma-

98 I Anales de la educación común


dores de los más jóvenes y, desde luego, de todos los niños.
Ellos están constantemente observando la actitud del adulto
y cuestionando su discurso.
El interrogante es hasta dónde los adultos hemos asu-
mido, desde nuestras diferencias, una actitud docente,
formadora y de modelo para los jóvenes. Evidentemente,
la CIDN ya lo viene diciendo; creo que falta mayor difusión y
conocimiento de las normas internacionales.

La escuela, las propuestas Juan Carlos Fugaretta


Abogado. Licenciado
Liwski: Me parece que la escuela tiene algunas distin- en Criminología. Docente
ciones sobre el resto de las instituciones de la sociedad de la Universidad de Buenos
que agrava este hiato. Con mi equipo (del Plan provincial Aires y Universidad
“Adolescencia, Escuela e Integración Social), durante los del Salvador. Autor de libros
últimos cuatro años, hemos dialogado con adolescentes sobre violencia familiar
escolarizados y no escolarizados sobre los proyectos que y criminología. Miembro
llevan a cabo. Tenemos un registro de casi cuatro mil pro- de la Asociación
yectos, lo que nos ha dado una dimensión muy interesan- de Magistrados
te de qué representa dialogar con adolescentes que están y Funcionarios de la Justicia
motivados por un proyecto no curricular, que tiene que de Menores y Familia.
ver, generalmente, con uno o dos docentes que supieron
construir una propuesta en paralelo al cumplimiento del
programa. Estos cuatro mil proyectos representan dos-
cientos cincuenta mil chicos, sobre un millón y medio
que en realidad tiene la provincia de Buenos Aires.
A estos chicos les resulta muy difícil sostener planos
asociativos, como por ejemplo, centros de estudiantes
que fueron, con sus más y con sus menos, generadores
de procesos de formación cívica, de participación política,
de debate, de construcción de ideas. En este sentido, la es-
cuela no propone un criterio de diálogo, no garantiza una
comunicación con el mundo externo, ni una coherencia
entre el decir y el hacer. La iniciativa de juntar estos pro-
yectos surgió hace unos cinco años, con una decisión de
Mario Oporto.
El modelo es que el adolescente participa desde la idea
original hasta la implementación, y por eso, tanto el ado-
lescente como el docente, son parte de la formulación. Mil

Adolescencia y juventud I 99
chicos y sus mil docentes, participaron en ga, la violencia, las armas. Pero como dijo
un congreso en Villa Gesell, en noviembre la docente: “si la escuela no los atrae con la
pasado, representando estos proyectos. El actividad que a ellos les interesa, los pierde
objetivo fue: los adolescentes y los docentes todos los días”. Entonces, en medio de la
toman la palabra y dialogan. crisis, esta docente logró, con unos treinta
chicos, consensuar cuáles serían las pautas
Giberti: Hago una pregunta que haría una de la organización de los recitales. Algunas
docente tradicional: estos chicos, ¿después cuestiones básicas: no romper nada, sólo se
aprueban las materias? ¿Pasan de año? El usa equis sector de la escuela, no se ingresa
hacer estos proyectos, ¿les incrementa o con drogas ni alcohol, ni se distribuye ni
les potencia las ganas de estudiar lo que de- se consume, se respeta a las bandas que
ben? ¿O esto es un distractor? Es decir, qué toquen, no se las interrumpe. Los mismos
sucede en la relación con la escuela. ¿Son chicos controlarían la entrada de la escuela
mucho más abiertos? ¿Qué ocurre con los y todo ese mecanismo, sin policía.
otros docentes? Esa escuela no perdió matrícula, recuperó
alumnos y perdió el nivel de violencia que
Liwski: No hay un estudio que cualitativa- tenía instalado. Fue una propuesta educa-
mente permita establecer la relación entre tiva asociada a intereses muy claros de los
una actividad y la otra. Pero los docentes adolescentes y con un altísimo nivel de diá-
que trabajan con ellos dicen, categórica- logo y participación.
mente, que la participación en los pro-
yectos ha mejorado la relación del chico Munist: Cuando los adolescentes tienen esta-
con la escuela, con la continuidad y la no blecidas normas por ellos, son más seguras.
deserción. En este sentido, hay un proyecto Incluso son mucho más rígidos y firmes
interesante que conocimos hace tres años. que los adultos, no hacen excepciones: “si
En Ciudad Evita, en medio de la crisis de establecimos esto, lo cumplimos”. Les voy a
2001-2002 y en una zona crítica de la pro- contar una experiencia lejana, pero no tanto.
vincia de Buenos Aires, una escuela media Nosotros trabajamos en la Universidad de
estaba en una etapa de enorme pérdida de Lanús con el tema de resiliencia. Y hay varias
matrícula y se registraba violencia de todo escuelas que están instalando, en Estados
tipo: contra la escuela, agresiones, dificul- Unidos y ahora acá, la visión de la resiliencia.
tades de convivencia. Una docente, atrevi- No como materia o desarrollo personal, sino
da, seguramente con bastante desparpajo, como que la escuela sea resiliente.
logró convencer a sus directores de que la En Boston, tienen barrios aledaños con
escuela tenía que estar abierta los sábados áreas de marginalidad y la Universidad de
a la noche para hacer festivales de rock, con Harvard ha decidido asociarse a escuelas
lo cual hubo adultos a los que se le pusie- de esas áreas para desarrollar proyectos
ron los pelos de punta. Inmediatamente específicos. Aparte de trabajar con chicos
asociaron: chicos, sábado a la noche, la dro- que tienen problemas de aprendizaje, ellos

100 I Anales de la educación común


cambiaron la hipótesis de la deserción a partir del análisis
de la adversidad. Lo curioso es que los chicos le cambia-
ron la metodología, y en Estados Unidos está dando más
resultados que acá. Los chicos dijeron que, al principio, no
creían que fueran capaces de aprender. Claro, les costó más
pero cada día la clase era más interesante. Es un ejemplo
de que las normas hay que cumplirlas y hay que aprender
las materias, pero es posible aprenderlas de otra manera.
En general, cuesta encontrar experiencias exitosas. En
primer lugar, porque no se publican –ése es un problema Norberto Liwski
nacional– y, en segundo lugar, porque no hay una red que Médico y pediatra social.
intercomunique. Vicepresidente del Comité
de Derechos del Niño
Fugaretta: En San Isidro hicimos una defensoría de dere- de Naciones Unidas
chos de chicos, no con el concepto de ubicarle un aboga- y del Consejo de Presidencia
do a un chico, sino con la idea de que cada problema que de la Asamblea Permanente
llega de un chico es atendido interdisciplinariamente por por los Derechos Humanos.
el abogado, el psicólogo y el trabajador social. El objetivo Asesor del Director General de
es, siguiendo la CIDN, resolver problemas. Hoy estamos Cultura y Educación
en que un 85% de los problemas se resuelven en la de- de la Provincia de Buenos
fensoría y solamente el porcentaje restante se judicializa. Aires. Presidente del Comité
Lo que notamos es que los chicos llegan a su defensoría para la Defensa de la Salud,
y reconocen ese espacio como propio. En este sentido, la Ética Profesional y los
nos costó muchísimo hacer entender que para una de- Derechos Humanos.
fensoría de chicos necesitábamos un espacio de chicos, Realiza actividad académica
es decir, un lugar que, a su vez, sirviese a los terapeutas en la Universidad Nacional
para la labor diagnóstica, que tuviese juguetes, que fuera de San Martín y la Universidad
apropiado para recibirlos. Es difícil pensar esto en un de Buenos Aires.
colegio de abogados; sin embargo, lo logramos. Incluso
pusimos uno de esos muñecos de peluche –un oso o un
mono– que está sentado en una de las sillas mientras los
chicos esperan. Todo esto contribuye al reconocimiento
de un espacio propio: es un lugar donde los escuchan, un
lugar que todos estos adultos les han reconocido.
En un primer momento, la reacción de los profesiona-
les fue muy dura, pero ahora están orgullosos porque es
la primera defensoría que se construye dentro de un cole-
gio de abogados. El abogado tiene una característica muy
especial, es decir, “lo dice la norma y se acabó”. Pero lo

Adolescencia y juventud I 101


llevamos a pensar: señores, el derecho, si comer, para otros es el lugar donde “voy a
no se palpa, si no se siente, si las senten- estar con los míos”. El estudio es lo de los
cias no son para el pueblo, entonces ¿para otros, lo de los grandes. Como si dijeran: no
quiénes son? La norma, no es propiedad tenemos más remedio que ir a ese recinto
de los abogados, es del común de los que es el recinto escolar, pero lo resig-
ciudadanos. Si el común hace la norma, nificamos transformándolo en un lugar
entonces tiene que sentir la norma. Creo de encuentro. Y el código escolar– que
que los adolescentes sienten tan mal lo desde marzo a noviembre se estudia por-
normativo y no lo aceptan, porque hemos que tienen parciales– no se cumple. Pero
armado un mundo distante en el que lo esto que podemos recordar muchos, el
normativo queda a un costado. placer de llegar a la casa y abrir los libros
–cuando teníamos libros, porque ya no hay
Giberti: La práctica clínica ilustra también libros– no; a ellos les divierte más volver
la relación con la escuela. Yo desde hace a la casa, chatear y meterse en Internet o
cinco años, veo en consultorio, que los hablar por teléfono entre ellos. Esto está
chicos –sean de clase alta o de otras clases normatizado, los que menos materias se
sociales– se llevan ocho materias… O sea, llevan, se llevan cinco. Con lo cual perjudi-
cursan el año de vuelta, en diciembre, ene- can a la familia que, por ejemplo, se quiere
ro y febrero. Cuando vos hablás con ellos, ir de vacaciones –bueno, estos son los chi-
la respuesta es reiteradamente la misma. cos que uno tiene en consulta, que no son
Encogerse de hombros y decir: “después, todos–. Ellos han creado en estos últimos
en quince días las metés todas”. O sea, años un sistema propio, han resignificado
“para qué voy a perder el tiempo, ya bas- la escuela. Es para pasar de año, terminar
tante que me hacen ir a la escuela todo el con el secundario y hacer otra cosa: “para
año, además, estudiar. Bueno, voy porque qué estudiar todo el año si puedo hacer
estoy con mis amigos”. Esto ya se ha trans- otra cosa, ¡yo tengo que vivir!”. Y vivir no
formado en un estilo. Ellos han normati- es estudiar. Esto de incorporar saberes da-
zado, esto es lo interesante, la trasgresión. dos por este grupo que se llama Ministerio
Han instalado como el modo de pasar de de Educación, currículum, eso no. Los chi-
año, de aprobar, conjugar todo en quince, cos incorporan conocimientos mediante
veinte días y a fin de año. Y el resto del Internet y mediante la tecnología –que a
tiempo, es decir, de marzo a noviembre, todas luces son campeones en materia de
no es la disciplina del estudio sino que es tecnología, son rapidísimos– y saben cosas
la disciplina de la asistencia: “voy porque realmente notables. Comparo con lo de los
tengo que ir para no quedarme libre” y cuatro mil proyectos, a estos chicos de ciu-
“porque está la gente que quiero, que son dad de Buenos Aires nunca los oí hablar de
mis amigos, con los que hablo, hago otras proyectos. La gente que yo atiendo es de la
cosas”. El grupo, los pares. Así como para Ciudad de Buenos Aires y la que superviso
muchos la escuela es el lugar donde van a en hospitales es también de allí.

102 I Anales de la educación común


Munist: Hay algo que les admiro a los estu- es la globalización de la comunicación.
diantes y es el manejo del tiempo. Es decir, Entonces, me parece que muchas veces
dan las materias en quince días. ¿Pero el docente no está informado lo suficiente
cómo hacen? Lo segundo es la filosofía de acerca de lo que el chico ya sabe. Y el chico
zafar. Pero, resulta que a veces pienso que piensa: “éste, ¿qué me está diciendo?, si
tienen razón, si nosotros les creamos sis- ya sé que esta cosa se puede resolver de
temas en los que hay que zafar. Porque el esta forma”. Este desfasaje es muy gran-
alumno tiene que cumplir lo que nosotros de. Además de la frescura y la velocidad
creemos, pero yo diría, un alumno que es que tiene el más joven, el adulto podría
capaz de hacer un proyecto y de ejecutarlo acercarse un poco más si contara con in-
está más capacitado para la vida. De algu- formación más adecuada. Quizá tenemos
na manera hasta van a poder organizar su un defecto en la forma del entrenamiento
vida diaria, yo creo que es lo que la escuela del docente.
debe dar. Por ejemplo, algo que me pareció
espantoso son los exámenes. No tienen el Giberti: Hay una variable que vale la pena
espíritu crítico de hacerlo. Pero, además, no descuidar. Si se fuera produciendo este
los que cumplieron todas las normas, los cambio que se espera en la docencia, las
buenitos, no se plantean lo injusto del sis- familias, los padres empezarían a decir:
tema de evaluación. “¡Pero en la escuela no les enseñan nada!”
“Yo no los veo leer libros. No los veo que
Giberti: Pero para ingresar en una fa- vengan con deberes”. Éste es un reclamo
cultad, para ingresar a medicina, tienen de los adultos, los padres.
que aprobar el curso preparatorio con un
sistema determinado. Y sí o sí tienen que Fugaretta: Éste es el control social, es un
saber que la bioquímica dice lo que dice y modelo al que todos adherimos.
no otra cosa. Porque si no ponés al profe-
sor de este lado y al alumno de aquél (del Giberti: Claro. Una dificultad con la que
otro lado de la mesa examinadora), vos se encuentran los docentes es que los pa-
dejaste de ser el poderoso, o la poderosa. dres les piden cuentas sobre qué hacen.
Ahora, disponer del poder es fácil, no es Por ejemplo, “A mí me enseñaban la regla
fácil perderlo. del tres, mi hijo no sabe la regla del tres”.
Esa variable de los padres es una variable
Fugaretta: Lo que quizá surge aquí es que demandante y crítica que puede, desde el
en este control social de la juventud somos punto de vista del control social, ser una
tributarios de un modelo ya perimido. No gran saboteadora. Se puede ir avanzando
hemos podido todavía absorber esta evo- con la docencia, pero algunos padres van
lución. Quizá nuestros ministerios de a decir: “mi hijo no sabe lo mismo que
educación todavía no tienen muy claro lo yo. Oriente, Grecia y Roma no se lo en-
más importante de la globalización, que señan”.

Adolescencia y juventud I 103


Resignificar la escuela mocratización activa, son adolescentes que
van camino de aislarse cada vez más y a ha-
Liwski: Ustedes han dicho que la normati- cer de la trasgresión la norma que los colo-
zación de la trasgresión institucional es un que en una situación ya de desconocimiento
dato que acompaña una resignificación de de la escuela. Si el tiempo del adolescente es
la escuela. En realidad, es una trasgresión. el tiempo de reconocerlo como sujeto activo
Trasgresión con resignificación del espacio de derecho y la escuela es un ámbito nece-
institucional, del rol adulto, del rol docente, sariamente llamado a que esta experiencia
de la autoridad y con una gran sensación de sea institucionalmente prevalente, pareciera
pérdida del rol específico. que el camino de democratización de la es-
cuela es un camino imprescindible para dar
Fugaretta: ¿Es posible deliberar dentro del respuesta a esta etapa.
sistema educativo, en una realidad que
históricamente ha sido así? A mí todavía Fugaretta: Es un tema fundamental, porque
me parece complicado, porque la im- si hay casi quinientos mil chicos que no
pronta que ha habido siempre dentro del trabajan ni estudian, es muy grave. Y es
sistema educativo ha sido ésta. Es decir: muy grave también no saber cuál será la
el maestro no puede hablar demasiado, el evolución de estos chicos porque, lamen-
Director puede decir sólo lo que el Inspec- tablemente, muchos de ellos entrarán o ya
tor dice y lo mismo éste, de su superior están entrando en el delito. Entonces, ¿cuál
autorizado. Si no, aparece el presumario. es la respuesta del mundo adulto? Ya la
Yo soy maestro originalmente. Cuando conocemos: bajar la edad de penalización.
llegué a la escuela, en mi primer día de Esta respuesta está a flor de piel perma-
clases, no había maestros varones, enton- nentemente. A mí me parece que en esto
ces aparecí como la mosca blanca de los de resignificar la escuela, hay una cosa que
maestros. La Directora me puso en caja no me termina de gustar, que es la actividad
de entrada y me dijo: “tenga cuidado con gremial que ha tomado la escuela. Para mí
esto, con aquello”. ¡Pero yo iba a dar clases hay que reconocerle al maestro el espacio
nada más! profesional que tiene. Y a veces el maestro
Era una escuela con muy pocas de las perdió ese espacio en la lucha, dejó de estar
cosas que hoy estamos hablando. Por su- en el espacio significativo que tiene que es-
puesto, esto sucedió hace unos cuantos tar. Estas son tergiversaciones que pueden
años. Con realidades de contexto distintas. verse en los ataques del tipo: “tienen dos
Liwski: Creo que un proceso complejo como meses de vacaciones, van cuatro horas por
éste, no tiene solución sin democratización día”. Se desconoce toda la actividad que hay
institucional. Tampoco alcanza con decir que hacer y todo lo que implica ser docente.
“democratizar” sin darle a esto, lógica, pro- Hay que revisar unas cuantas cosas. Por
puesta, estructura. Me parece que los ado- ejemplo, yo viví eso de que el titular tomó li-
lescentes en la escuela, sin proceso de de- cencia, el suplente tomó licencia y el tercero

104 I Anales de la educación común


tomó licencia. Esos son aspectos que hacen que por cincuenta centésimos se la lleva.
a lo moral. El maestro profesional puede ser Entonces, el adolescente también ve que
un trasgresor de ciertas normas, pero mo- donde ellos están inmersos han sido cata-
ralmente fuerte, un ejemplo. pultadas las dimensiones de quiénes son
los respetables. Eso no nos pasa sólo en la
Giberti: Claro, pero al mismo tiempo la escuela. ¡Vamos! Leamos los diarios.
docencia te dice: hemos hecho un gran No puedo contestar esto desde una
avance al agremiarnos y defender nuestros muestra falsa, porque no es significativa.
derechos. Lo que vos decís es cierto, ése es No sé si marca tendencia, pero no hay una
exactamente el mismo tema de los médicos. adhesión de los padres a la escuela, hay
Te dicen: si no nos agremiamos y no damos críticas. Yo tengo sentados a los chicos en
la lucha gremial, con lo cual tienen razón, una antesala y escucho que le hablan a los
nos pasan por encima. padres de un modo en que a mí, que soy
terapeuta, no me hablan. Con un desdén,
Munist: El cambio en la escuela tiene que con una falta de cuidado que es totalmente
ser democrático, pero en un gran sentido. tolerada. Esto no es la democratización de
Ver la participación de los chicos, es decir, la vida en familia tampoco.
plantear como derecho conectarse con el
mundo mediante la computadora es ya un Munist: Tanto los maestros como los ado-
gran objetivo para lograr reciprocidad. Y la lescentes en conjunto tienen que liderar
otra cosa es la participación de los padres. el cambio, porque, si no, volvemos a que
Los padres hoy son padres, entre comillas, unos sabemos lo que hay que hacer y otros
de esta escuela deficitaria, porque cuando no. El cambio no pasa por la autoridad,
yo iba a la escuela, no se pensaba que era pasa por la información que el adolescen-
deficitaria. Yo no sé cuántos –de estos pa- te debe tener para afrontar las distintas
dres jóvenes– estarían opuestos al cambio. etapas de la vida. Por ejemplo, que se ha-
gan proyectos, es una capacidad, porque
Giberti: Pero los padres se quejan de los pro- en la familia, el chico, muchos proyectos
fesores que les ponen una nota baja y van a no tiene, yo diría que no tiene ninguno
exigirles que les cambie la nota porque “va más que: “andá y arreglá tu pieza”. Este
a tener que dar la materia por unos centési- es el único proyecto que se espera, que
mos”; el profesor le dice: “y sí, va a tener que no forma parte de nada, porque el mundo
llevársela a examen, porque no la sabe”, a lo adulto ya tiene todo decidido: qué se com-
que los padres responden “¡pero por unos pra, qué se come, qué se piensa. Sobre
centésimos!”. todo, qué se piensa.
Es decir, también a los padres les gusta Creo que todo esto nos lleva a la enorme
negociar. Pero podríamos decir: el profesor complejización con la que la escuela se en-
no tiene toda la razón. ¿Perjudica al hijo frenta, lo que la obliga a definir qué quiere
estudiar más? Ahora bien, el argumento es en el mundo actual. Enseñar, ¿y enseñar

Adolescencia y juventud I 105


qué? ¿Lo de los libros o enseñar otra cosa, cratizar también tiene que ver con un Estado
desde la experiencia, desde cuánto importa que define sus políticas con el enfoque de
cambiar y cambiar el mundo? ¿O la escuela derechos. No solamente con la definición
no tiene que enseñar que en el mundo hay de servicios, con asignación de partidas, sino
cosas para transformar? Esta es una pregun- con ellas pero desde el enfoque de derechos.
ta ya de otro nivel y me parece que desde la Entonces, estos tres elementos, políticas de
escuela no sale un germen que diga: mire, Estado, democratización y enfoque de dere-
esto en el mundo está mal, hay que trabajar cho en políticas públicas, son de una dimen-
para cambiarlo. sión distinta a la que veníamos hablando.
Por ejemplo, en bioética –materia que
debería existir en la currícula de las univer- Giberti: Vos pusiste dos palabras mayores:
sidades y secundarios– pesa el derecho de políticas de Estado y políticas sociales o
generaciones futuras, es decir, ¿qué mun- políticas públicas. Esto en mi cabeza se
do le estamos dejando a las generaciones llama presupuesto. Por eso, es a partir del
futuras? Además de que se tale el Amazo- presupuesto que se podrán discutir mu-
nas y se empetrolen los pingüinos, ¿cuál es chas otras cosas, porque la tarea misio-
el derecho de los que están por nacer?, por nera evangelizadora de los técnicos para
decirlo así. Los adolescentes cuando cuen- ir a trabajar voluntariamente no va. Hay
tan qué familia quieren tener, dicen cómo que formar gente y, además, contratarla
van a educar a sus hijos. Claro, en teoría. y pagarle para que trabaje porque, si no,
Lo que yo quiero plantear es que la escuela seguimos mal. “Presupuesto para educa-
debe tener germinantes: ¿vamos a cambiar ción” no es para comprar libros para la
el mundo junto con los chicos o no? nena o el nene.

Liwski: Al hablar de resignificar la escuela, Fugaretta: Alemania es uno de los países de


tomando como punto de partida cómo la Europa que menos problemas de tránsito
vive el adolescente, le estamos reconociendo tiene. ¿Por qué? Me contaba un maestro
al docente, aun en el mejor nivel de inspi- que a los nueve años les dan el carnet de
ración de su trabajo, enormes limitaciones conductor de bicicleta a los chicos para que
para adecuarse a esta resignificación. Acá anden por la vereda. Es decir, desde el sis-
debería aparecer el Estado, redefiniendo po- tema educativo les empiezan a marcar las
líticas. Ya no es un problema individual del normas y desde los nueve años, esta norma
docente o del padre, sino de las políticas de de tránsito ya está incorporada:“No debo
Estado que deben sufrir transformaciones pasar el semáforo en rojo, debo detenerme
adecuadas a los tiempos que corren. cuando aparece una persona”.
Por otro lado, si decimos democratizar, no Creo que nuestra escuela nunca ha teni-
solamente la escuela como institución, sino do esa ubicación de pensar, por ejemplo,
la educación, es evidente que hay que abrir qué importancia tiene el derecho en la
más ofertas acordes con el contexto. Demo- vida de los individuos. Y tiene una impor-

106 I Anales de la educación común


tancia enorme, porque soy fulano de tal y en general, está en una emergencia jurídi-
hago tal actividad en función de normas ca. Se hace una cosa y al rato se hace otra
que existen en el derecho y que no tienen distinta, o se hace una norma y se trasgre-
que estar en contra mío, sino que son de por el otro lado.
mías. Tengo que aprovecharlas para poder
vivir en derecho. Esta forma de enseñar el Giberti: No es sólo presupuesto lo que nece-
derecho desde la escuela me parece muy sitamos, creo que es un problema de políti-
importante. Reconocer el carácter de ciu- ca o de ideología. Pero insisto en el tema del
dadanos es reconocer que somos sujetos presupuesto porque para contratar a alguien
de derecho insertos en una sociedad que entrenado, con la cabeza formada y conven-
se ha compaginado en función de contra- cido para trabajar, hay que pagarle bien.
tos que hemos realizado y debería haber Es importante concretar estas políticas
un respeto mutuo en esta relación huma- que se han planteado junto con los chicos.
na. Puede llevar más tiempo enseñar así, Porque los adultos no hicimos el mundo
pero no hay otra, porque América latina, mejor.

Adolescencia y juventud I 107


Opinión

La construcción de la esperanza
Gustavo Mascó *

*Presbítero. Responsable Las consecuencias de la crisis económica y social que atra-


de la Comisión viesa nuestro país se nos muestran claramente si nos detene-
Arquidiocesana de mos a observar a nuestros niños y adolescentes. Muchos se
Minoridad. Preside ven desesperanzados, apáticos, poco estimulados y carentes
la Asociación Civil de proyecto debido a la falta de respuestas y de alternativas
El Almendro, de que desde el Estado y desde la sociedad se les ofrecen.
recuperación de adictos El futuro se les aparece incierto, las posibilidades de progre-
y ayuda a familiares. so para gran cantidad de ellos son nulas y muchas veces no
Miembro de la Pastoral encuentran contención en su hogar. Todos sabemos que nu-
Familiar. merosas familias viven un momento difícil. La falta de trabajo
y la pauperización no sólo han impedido que puedan satisfacer
sus necesidades básicas materiales, sino que por sobre todas
las cosas resquebrajaron la confianza de los sujetos en sus
propias capacidades y talentos. Claramente se les demostró
que los derechos proclamados en la Constitución Nacional no
estaban destinados a ellos. Tal vez podían gozar de algún tipo
de derecho político, pero evidentemente los derechos sociales y
económicos –conquistados y garantizados por nuestra Consti-
tución– en la segunda parte del siglo XX les serían esquivos.
En este contexto es muy difícil para los padres generar un
marco de confianza y optimismo dentro del seno familiar y
transmitir a sus hijos esperanza en el futuro.
Una tarea primordial del Estado y de las organizaciones de
la sociedad civil es generar una política de empleo que inte-

108 I Anales de la educación común


gre a los ciudadanos que han sido excluidos La incertidumbre es un signo de nuestro
de cualquier tipo de derecho y a sus familias; tiempo que genera mucho miedo, ansie-
que los integre pero sobre todo que los digni- dad, confusión. La ausencia de valores
fique. Debemos revalorizar la cultura del tra- espirituales en la sociedad lleva a las per-
bajo y del esfuerzo, ya que la misma es el me- sonas al consumo de sustancias, de cosas
jor ejemplo que un padre le puede dar a sus para tapar el vacío existencial del dolor y
hijos. Como sociedad debemos nuevamente que se expresa muchas veces en no pe-
creer que vale la pena esforzarse, pensar en dir ayuda para superar los percances que
el otro, crear el espacio de diálogo intergene- ocasionan las malas decisiones que otros
racional. Debemos demostrar que este el me- adoptan en relación con nosotros y aun
jor camino para conquistar nuestros anhelos con las propias. La falta de cuidado y de
y desarrollar nuestros proyectos. ejemplo lleva a la inmadurez de relaciones
La política de empleo debe acompañarse de fugaces, quebradizas; no se profundiza,
una política de educación inclusiva que es uno se consume y se descarta. En muchas cir-
de los mejores antídotos contra la pobreza. Los cunstancias la carencia de afecto favorece
niños y adolescentes deben recibir una educa- confundir experiencias efímeras con un
ción de calidad. Sus maestros tienen que con- sentimiento verdadero. El amor auténtico
vertirse en referentes, no sólo transmisores implica tener un proyecto, transitar un
de saberes y conocimientos específicos, sino camino, una construcción del desarrollo
también de esperanza. Los jóvenes de hoy ne- personal con uno mismo, con los otros,
cesitan que los adultos les transmitamos espe- con toda la creación, con Dios.
ranza. Es en la escuela, con el acompañamien- Por un lado, cierto discurso instalado en
to de su familia, donde el niño puede empezar la sociedad obliga a un adolescente en situa-
a formar su proyecto de vida y su identidad. ción de pobreza a consumir con la promesa
Es un lugar para que descubran y para que se de que eso le asegura pertenencia y, por el
les enseñe que son sujetos de derecho y para otro, lo priva del acceso al consumo.
que comprendan que los derechos que les son Si esperamos que esto no genere violencia,
negados a sus padres, a sus amigos, a ellos estamos equivocados. De ninguna manera
mismos deben reconquistarse no a través de estoy justificando la violencia desde abajo.
la violencia armada, sino demostrando que las Por el contrario, resalto que existe otra vio-
sociedades no progresan cuando se diseñan lencia estructural que se impone desde arri-
políticas para un 20% de la población, sino ba, que se relaciona con las macropolíticas
cuando se piensa en el conjunto. neoliberales implementadas y que de a poco
En hebreo la palabra enfermo significa “sin la genera desde abajo. Esto debe empezar a
proyecto”. Hoy en día nuestra sociedad se cambiar si queremos construir la esperanza
muestra enferma porque no tiene proyecto que se comienza a diseñar con cada proyec-
y tampoco le permite a los jóvenes construir to de vida sobre la base del esfuerzo que
el propio ya que no se les brindan alternati- implican los valores del trabajo, el estudio,
vas certeras. el descanso, la amistad, el amor.

Adolescencia y juventud I 109


mesa redonda

No somos una
especie rara
Diálogo entre 12 jóvenes bonaerenses

Anales de la educación común convocó a jóvenes bonaeren-


ses –de distintas edades y que forman de parte de diversos
proyectos institucionales– con el objetivo de proponerles
un encuentro entre ellos, sin interlocutores ni moderadores
adultos, en el que pudieran intercambiar puntos de vista so-
bre algunos de los temas que les preocupan. Los chicos con-
versaron cerca de tres horas y dejaron planteado un deseo,
una necesidad: dialogar también con los adultos.
A continuación se transcriben algunos fragmentos de la
mesa redonda de jóvenes, que fue grabada y se reproduce
aquí con el consentimiento de los participantes. Además, se
incluye una columna de opinión de Fernando Ulloa.

Participantes
Cintia Benítez Liliana Maldonado
Matías Bustillo Martín Ortega
Rocío Farías Oscar Quinteros
Natalia Fernández Claudio Sosa
Vanina Ledesma Nicolás Sosa
Irene López Lucas Becerra (moderador)

110 I Anales de la educación común


mesa redonda

Presentaciones para participar y están abiertos también a


personas que no sean de la escuela.
Para comenzar el diálogo, los participantes Por último, Claudio, Irene, Natalia y Nico-
se presentaron y comentaron los aspectos lás integran la Red de Jóvenes Unidos que,
centrales de los proyectos y programas en según los chicos, entre otras actividades,
los que se encuentran trabajando. organiza cursos de capacitación y de forma-
Matías y Vanina son integrantes del Plan ción profesional. Nicolás tiene la función
provincial “Adolescencia, Escuela e Integra- de “acompañar a los chicos. El proyecto está
ción Social”. Matías contó que tienen varios dirigido a chicos que están afuera del siste-
proyectos en marcha, entre ellos, “Escuelas ma escolar. Trabajamos con ellos, mediante
que hacen escuelas” –especie de pasantías la formación, para que consigan pasantías y
ad honorem con las que “los alumnos elegi- para que los que dejaron el colegio, si pue-
mos ir a trabajar en un barrio o a dar clases den, si están de acuerdo, sigan estudiando.
de computación”– y “Socios por un día” –en También formamos grupos juveniles en los
el que los jóvenes acompañan a un adulto, barrios, mediante talleres de deportes, de
que esté en el ámbito empresarial, para liderazgo juvenil, etc.”. Irene desarrolla ta-
aprender distintas habilidades–. Por su reas de “ayudante”. Cuenta que conoció a los
parte, Vanina comentó que en su colegio, chicos de la red en una plaza de Lomas de Za-
en un principio, se organizaron dos talleres mora, porque los chicos van recorriendo los
–de fotografía y de teatro– “para que ocupá- barrios y se acercan a aquellos lugares donde
ramos correctamente el tiempo, que era una saben que habrá otros chicos (las esquinas,
preocupación para el colegio”. Finalmente, las plazas) para intentar que se sumen al pro-
sólo quedó el de teatro, sostenido por la yecto. Natalia y Claudio son alumnos del pro-
cooperadora y el interés de los participantes yecto “Desafío”. Claudio, que hace los cursos
que cada año deben gestionar su continui- de mantenimiento de edificios y de tornería,
dad mediante una carta acompañada con las además, está en el área de prensa, desde don-
firmas de los que van a concurrir. de están editando una revista.
Cintia, Liliana, Martín, Oscar y Rocío se
presentaron como integrantes del programa El sentido de los proyectos
“Patios abiertos”. Los chicos comentaron
que en el marco de ese proyecto se organi- Lucas: ¿Cómo se sienten en los lugares en
zan talleres de campamentismo, manuali- los que están y qué expectativas tienen para
dades, folclore, salsa, tango y panificación, el futuro?
entre otros, y que quieren agregar talleres
de fotografía. Según Liliana, hay que con- Matías: Yo ya terminé la secundaria y estoy
seguir que vaya “más gente interesada por- haciendo el curso de ingreso a la facultad.
que, si no, algunos se llenan más que otros”. Para mí, el mejor proyecto en el que estuve es
Estos talleres se realizan los sábados por la el “Comité de seguridad”. Una de las tareas
mañana en la escuela, no hay límite de edad o posibilidades, para mí, va a ser dar charlas

Adolescencia y juventud I 111


en otros colegios, como para que el proyecto do. Entonces sobre la marcha los mismos
no muera dentro de uno solo, sino que se chicos te van enseñando. Es muy lindo.
forme una especie de red. Otro proyecto es
“Escuelas que hacen escuelas”. A mí me gusta Vanina: Yo hago teatro en el colegio y aparte
mucho el tema de ayudar, el tema de difundir siempre participamos en el modelo de Nacio-
un conocimiento, abrirle los campos a otras nes Unidas que se hace entre los colegios. Me
personas. Yo tenía que ir a una EGB de Dock interesa porque estoy en Humanidades y voy a
Sud y muchos me dijeron “no vayas ahí”. Pero estudiar algo de eso: o Ciencias Políticas o Re-
yo voy adonde me toque y fui. Y los chicos de laciones Laborales. Participé lo más que pude,
Dock Sud te respetan mucho, valoran mucho tanto dentro del colegio como en otros a los que
y dan ganas de trabajar. Yo tuve la suerte de estábamos invitados. En el modelo de Nacio-
estar en un taller optativo, al que iba el que te- nes Unidas representás a países. Después, en
nía ganas de trabajar. Los chicos se prendieron el foro Jóvenes por la paz, a las provincias. Y en
rápido, nos hicimos, no te digo amigos, sino el otro, a la parte gubernamental de los países.
que nos empezamos a respetar, a tratar de Eso es un proyecto que salió de un profesor
igual a igual. Ése era el objetivo. El objetivo de para que los chicos supieran desempeñarse en
cualquier proyecto es llegar al alumno o llegar público. Hay como 200 personas escuchándo-
a cualquier persona que haya sido excluida o te; algunos son pares y otros, profesores. Así
que se excluyó, y tratar de hacer lo que se pue- que es para saber hablar en público y para que
da. Pero falta mucho, en la villa de emergen- se enteren de lo que pasa más allá de sus nari-
cia, en cualquier lado, para que se empiecen ces, ¿no? Porque muchos, a lo mejor, no ven
a valorar ciertas cosas; por ejemplo, para que o no les interesa. En Primero era obligatorio
se sepa lo que es un símbolo patrio y también –ahora ya no se hace más en el colegio– y des-
para que cada uno aprenda a valorarse a sí pués, en Segundo y Tercero era opcional. Creo
mismo. Cada proyecto le enseña a los chicos que el año pasado, o el ante año pasado, los chi-
a marcarse una meta, a querer esas cosas y cos de Tercero, que estaban más preparados, se
a progresar. Entonces, ese objetivo que me fueron a La Pampa y había representantes de
plantearon a mí, en primer lugar, me llevó a cada provincia. La cuestión también es conocer
decir “termino la secundaria y quiero volver”. gente porque también te hacés amistades ahí
Y no me importa si doy clases ad honorem, si adentro. Conocés gente de otros lugares, te
pierdo tiempo. No me importa. Yo sé que no mandás mails o cualquier cosa.
es tiempo perdido porque es algo que a mí me El taller de teatro que se hace no es para
llega y me gusta. el que quiere ser actor, sino para ocupar el
Yo enseño y me enseñan. En el “Comité de tiempo en algo útil. Y después, a fin de año,
seguridad” aprendí mucho porque hablé con se hacen muestras para que los alumnos y
distintas autoridades, me saqué la timidez de los profesores sepan lo que se hizo. Bueno,
hablar frente a un curso, y me ayudó a dar yo también voy más que nada por eso, no es
clases. El tema de dar clases se aprende sobre que quiera ser actriz. Es un espacio de disten-
la marcha, nadie nace sabiendo o caminan- sión, estás todo el día escuchando problemas,

112 I Anales de la educación común


problemas, problemas y vas ahí y sos como querés ser, porque
nadie te juzga. El profesor es una persona muy dada, es muy
libre, que te deja hacer.

Nicolás: Nosotros, como Red de Jóvenes, queremos que el joven


vuelva a tener protagonismo. Somos de distintos barrios y sabe-
mos la problemática que hay en ellos, sobre la que se puede tra-
bajar. Estamos tratando de trabajar con talleres e ir a otro barrio
que tenga la misma problemática. Por ejemplo, los que vinimos Cintia Benítez (17)
acá somos de distintos barrios, ellos tienen la misma problemá- EEM N° 5 de E. Echeverría,
tica que tenemos nosotros, entonces nos juntamos y hacemos integrante del programa
una capacitación para ver cómo se puede resolver. Nosotros “Patios abiertos”.
siempre pensamos que “capacitación sin acción no sirve para
nada”. Entonces, mediante eventos culturales –porque se perdió
mucho la cultura–, mostramos que nuestra problemática, por
ejemplo, es la delincuencia y el abuso policial. Y nuestra forma
no es, por ejemplo, hacer una marcha mediante piquete, sino
ir a hacer cultura. Trabajo. Con grupos musicales, con aquellos
que tienen títeres o teatro, ponerse un traje de presos, pintarse
la cara y hacer una marcha repartiendo folletos. Nosotros pensa-
mos trabajar mucho en cultura porque pensamos que es lo que Matías Bustillo (18)
nos falta en nuestra red. Buscamos gente que se quiera acoplar, EET N° 7 Avellaneda,
con sus ideas, con todo lo que tengan, que nos quieran ayudar. integrante de proyectos
Pensamos que el joven tiene mucho ingenio y es muy activo; del Plan provincial
tiene la fuerza que por ahí no tienen los mayores ni los chicos, “Adolescencia, Escuela e
entonces, mediante eventos culturales y deportivos... Integración Social”.

Escuela y preparación para el trabajo

Lucas: Una pregunta para todos: ¿ustedes creen que la es-


cuela media los prepara para entrar al mercado laboral, para
conseguir trabajo?

Matías: Uno va a la secundaria... Yo decidí entrar a infor-


mática porque sé que es una herramienta de trabajo para
el futuro, con la que voy a poder pagarme mis estudios. Yo Rocío Farías (14)
lo veo así. La escuela secundaria te ayuda a desenvolverte, a EGB N° 74 de Alte. Brown,
aprender cómo expresarte, cómo tenés que buscar las cosas, integrante del programa
o sea, un orden. Eso vos lo aprendés en la secundaria, en tu “Patios abiertos”.

Adolescencia y juventud I 113


casa, en la calle. Es un proyecto, algo útil, que que están en su mundo, porque tampoco los
te beneficia a vos y al otro. Ése es el objetivo padres los escuchan, ni el gobierno, ni el jefe
de la escuela secundaria. de la policía de la provincia que dijo que “ser
joven es sinónimo de ser delincuente”. En-
Vanina: Creo que tanto la secundaria, como la tonces es como que nadie apuesta a los jóve-
primaria y la universidad, todo el nivel educa- nes. Lamentablemente están sacando planes
tivo, es más informativo. Para insertarse en el de asistencia para gente grande y para niños.
sistema laboral hay que buscar otras cosas. No En los jóvenes nadie piensa. Por eso nuestro
sé cómo explicarlo. Uno se nutre de informa- objetivo como Red de Jóvenes es que vuelvan
ción, pero para desenvolverse en la vida real a recobrar el protagonismo que se perdió.
hay que hacer otras cosas, tener otras expecta-
tivas. Te preparás intelectualmente pero creo Natalia: Además, encontramos contención;
que la experiencia después se gana haciendo. en vez de andar perdiendo el tiempo sentados
O buscando diferentes proyectos. Creo que la ahí, hablando; bueno, vamos y trabajamos.
secundaria es una especie de burbuja, no sé…
es muy fácil, personalmente me resulta muy Lucas: Los chicos de “Patios...”, ¿cómo lo ven?
fácil y no creo que la vida sea así.
Oscar: Está bueno en el sentido que decían
Matías: Está bien, pero si vos tenés un mar- todos, sirve para contener o para darte una
tillo y te enseñan a usarlo, después vos lo disciplina. Por ahí a otros no les importa que
ponés en práctica en el ámbito laboral. No te el día de mañana se van a morir porque fue-
digo que vas a salir sabiendo cómo trabajar, ron a robar o porque están en la droga. Por eso
pero sí sabiendo cómo es la herramienta y está bueno estar ahí. Por ahí, a estos chicos no
cómo utilizarla. Por supuesto que el ámbito se los puede sacar de su ámbito de un día para
laboral no es igual a la secundaria, como la otro, pero si tienen voluntad, lo van a hacer, un
secundaria no es igual a la universidad. Es poco con la ayuda de todos.
otro nivel, son otras cosas, es otro régimen.
Vanina: Me quedé con el tema de la exclusión
Inclusión/exclusión del sistema educativo de los adolescentes del sistema educativo. No sé
en realidad de dónde viene este tema, no se me
Lucas: Los chicos de Red de Jóvenes Unidos, ocurre. Mucho se habla, hay colegios estatales
¿cómo viven esto de la escuela media? que te piden no uniforme pero sí remera blanca
sin inscripciones y ese tipo de cosas. Si vos no
Nicolás: Nosotros trabajamos con muchos querés usar guardapolvo o si el colegio no quie-
jóvenes, muchos adolescentes que están re tener guardapolvo porque se quedaron con
afuera del colegio y muchos de ellos no ganas de tener un privado, podemos andar con
quieren volver porque dicen: “si de ahí me cualquier ropa, porque es verdad que un jean
echaron, ¿para qué voy a volver?” No encuen- y una remera (si no tiene los siete colores del
tran la contención que necesitan. Por eso es arco iris, una remera blanca), también los usás

114 I Anales de la educación común


durante el día. Pero no sé si serán los materiales que te piden, no
sé qué es lo que excluye al alumnado. No sé si hay escuelas que
son elitistas, dejemos a las privadas de lado porque, bueno, cada
uno tendrá su nivel económico como para asistir pero, hablando
de las estatales, sí son distintas. Además, tampoco creo que la
asistencia, hablo de la asistencia económica, sea una solución.
Ni los comedores para los jóvenes ni los planes para jefes y jefas
de familia. Tiene que haber otra solución. Y es obvio que hay que
hacer algo urgente porque ya se perdió una generación. Natalia Fernández (20)
Lomas de Zamora, alumna
Nicolás: Pienso que, como política, en la provincia de Buenos del proyecto “Desafío”, de la
Aires tienen que poner trabajo social adentro del secundario y Red de Jóvenes Unidos.
preparar un poco más a los docentes para que sepan entender.

Los docentes

Natalia: Sí, estoy de acuerdo. Yo terminé la secundaria este


año y generalmente los profesores creen que no servís para
seguir la universidad. Te dejan mal.

Vanina: Yo, en realidad, no tengo ese problema, los profesores


en general te alientan. Yo no creo que el adolescente sea una Vanina Ledesma (16)
especie rara sobre la cual haya que especializarse, no sé, treinta EEM N° 2 Avellaneda,
años. Creo que tenemos las mismas capacidades que todos, a integrante de proyectos
lo mejor, somos un poco más vulnerables por el hecho de que del Plan provincial
estamos creando nuestra personalidad, pero no es una enfer- “Adolescencia, Escuela
medad ser adolescente, como todo el mundo piensa. e Integración Social”.

Lucas: ¿Cómo ven a los docentes? Por ejemplo, ¿son acadé-


micamente responsables? ¿Preparan sus clases?

Natalia: Algunas veces, no. Por ejemplo, ellos también se


equivocan y no lo quieren reconocer. O si vos no entendés,
es porque sos tonto, no porque ellos no te enseñaron bien.
Ellos van siempre para los que entendieron y siguen ahí y
hay otros que capaz les cuesta un poco más.
Irene López (19)
Matías: Hay que cambiar un montón de cosas a nivel educa- integrante de la Red
tivo. Vamos a la base, hay violencia entre alumnos, hay vio- de Jóvenes Unidos.

Adolescencia y juventud I 115


lencia entre profesores: se arrancan los pelos patio, cantamos el Himno, unas palabras del
por las horas, para titularizar horas. Y en cla- Director y nos vamos al aula. No creo que sea
se, violencia entre profesores y alumnos. la forma de enseñarles o de hacer participar
a los chicos. El año pasado, en mi colegio, se
Claudio: Yo tengo una experiencia con los instrumentó que los chicos hicieran murgas
profesores. Porque desde chiquito ya tuve un o una obra de títeres o unas payadas picantes.
problema, pero no un problema mío, sino con Buscaran actividades durante el día para que
la maestra. Yo tenía 9 años y un día ella se dio discutieran lo que pensaban de la sociedad,
vuelta y me quiso pegar, pero primero le pe- de la fecha y qué significaba para ellos. Y así,
gué yo. De ahí me mandaron al loquero. de esa forma, se fueron acercando los padres,
Mi vieja me iba a llevar, pero gracias a Dios fueron compartiendo el día, empezaron a
no me llevó. Me fui a un colegio privado. preocuparse también por el colegio y vieron
Después cuando llegué a octavo, tuve un pro- que los chicos progresaban. Entonces, tam-
blema con otra maestra y dejé la escuela. bién se trata de que los padres se integren,
Los chicos del proyecto “Desafío” me toma- que haya una comunicación entre el padre y
ron y me alentaron para que vuelva al colegio. el hijo y del chico con el colegio.
El año pasado terminé la primaria, el noveno Y de esa forma uno baja, entre comillas,
año. Este año empezaré el secundario. el índice de violencia. La violencia está en la
calle, no es que se generó en el colegio, pero
Los padres de esa forma baja. Y también para tratar de
sacarle la idea a algunos padres de que el
Matías: En un encuentro en Villa Gesell –al colegio es una guardería. El colegio es una
que habían ido un montón de colegios de institución educativa, a la que el chico va a ins-
Buenos Aires– hubo un taller en el que par- truirse, a aprender, a adquirir conocimientos.
ticiparon los chicos y, después, se sumaron Entonces, hay que tratar de recuperar lo que
los profesores. Uno de los problemas que es la escuela, lo que es un símbolo patrio e
se plantearon era la falta de atención en la integrar nuevamente al padre con el colegio y
casa. Había chicos con graves problemas que el padre se integre con el hijo. El objetivo
familiares y no tenían la atención que co- es, como mínimo, que si el padre sabe que el
múnmente hay, por ejemplo, en mi casa. hijo va a un comedor, que vaya a la fiesta. Son
Los padres no se preocupan por los chicos y pequeñas cosas que se pueden solucionar con
por eso los chicos no se preocupan por ellos, pequeñas cosas. Cada institución se puede
y entonces no estudian o repiten; son chicos ocupar del tema. Y empezar de cero porque
que, de repente, empiezan a tener problemas uno empieza por casa, primero cambia uno y
o inconvenientes en el colegio. Tanto a nivel después empieza a ayudar al otro.
conducta como a nivel académico. Entonces Cintia: Creo que es verdad que los padres
hubo un planteo de empezar a revalorizar las piensan que la escuela es una guardería,
fechas patrias, que muchas veces las pasamos porque cuando empiezan las clases todos
por alto; generalmente nos juntamos en el están contentos. Los padres están contentos

116 I Anales de la educación común


porque los chicos empiezan la escuela o el jardín, porque se
van y no los tienen. Mi madre está re contenta... Se entiende
que quieran tener también un tiempo para ellas, pero tam-
poco que se pongan contentas.

Nicolás: Es un tema cultural. Hay padres que ni saben dón-


de están sus hijos o familias en las que los chicos se levan-
tan; si tienen, desayunan y salen. Vuelven a las once de la
noche y los padres ni saben qué estuvieron haciendo. Algu- Liliana Maldonado (17)
nos padres se enteraron por nosotros que los hijos estaban EEM N° 5 de E. Echeverría,
estudiando un oficio. Entonces íbamos y les contábamos integrante del programa
cómo se desempeñaban sus hijos dentro de los cursos, qué “Patios abiertos”.
actividades estaban haciendo afuera de los cursos como, por
ejemplo, ir a juntar ropa a un barrio de un nivel un poquito
más alto; llevar una bolsa y, a la otra semana, ir a recoger
la bolsa para un ropero comunitario. Cada vez que vamos y
hablamos con los padres les decimos que se acerquen un po-
quito al hijo, que le pregunten cómo anda, qué es lo que está
haciendo y qué siente. Porque si en la casa no hay nada para
comer, cómo le vas a solucionar algún problema. Entonces,
lo que buscamos es cómo llegar a los padres, cómo lograr que
los mismos instructores, los mismos profesores se acerquen. Martín Ortega (16)
El proyecto “Desafío” es eso en sí mismo. También soy ami- EGB N° 74 de Alte. Brown,
go de algunos hijos pero, lamentablemente, no pude llegar integrante del programa
a sus padres y eso te impide que trabajes. Por ejemplo, fui a “Patios abiertos”.
hablar con los padres de una chica que estaba estudiando y la
habían sacado del sistema formal, de la escuela media. Cuan-
do fui a hablar para que la volvieran a mandar, primero me
dijeron que sí; después, a la semana siguiente, la chica ya no
fue más. Fui a hablar con ella, me acerqué hasta la casa, ¿y por
qué había dejado? Porque tiene que llevar a la casa 200 mangos.
Entonces, uno de los objetivos sería tratar de rescatar a alguno
de los padres, a algunos de los pibes. Porque uno a veces se equi-
voca, pero se trata de que ese chico, el día de mañana cuando
tenga familia, no haga lo mismo. Rescatar el buen ejemplo y el
mal ejemplo. Por ejemplo, cuando eras chico, a lo mejor, no Oscar Quinteros (17)
te gustaba que tu papá o tu mamá no te dejaran hacer deter- EEM N° 5 de E. Echeverría,
minadas cosas. Y vos sabías que no era nada malo pero, lo integrante del programa
mismo, no te las dejaban hacer. Y no las hacías. “Patios abiertos”.

Adolescencia y juventud I 117


Claudio: Los padres no le dan importancia otro punto de vista. Si el joven ya va al colegio
a la juventud, por ejemplo, en mi barrio, en tomado es porque por ahí se encuentra conte-
Fiorito, la mayoría de los pibes de 8 años para nido dentro del colegio, quizás no por los pro-
arriba están afuera de la enseñanza, están en fesores o por los adultos que haya, sino por sus
la calle. Y los padres ni se enteran de que mismos compañeros, por sus pares. Si él va al
no van a la escuela porque los chicos, con los colegio, no está afuera. Sabemos que el pro-
problemas que tienen las familias, se hacen blema no es siempre en el colegio o siempre
cargo. Hay chicos que hoy tienen 16 años y afuera. El problema se reparte. Yo dejé el co-
van a cartonear desde los 7. legio, dejé el secundario, después lo terminé,
estuve metido en las drogas, en todo lo malo.
Las oportunidades, los pares Y hoy estoy acá porque los mismos jóvenes me
ayudaron a cambiar y así como me ayudaron,
Vanina: Creo que algunos, y me incluyo, vi- yo quiero ayudar a que cambien otros. Quiero
vimos como en una especie de burbuja. Voy devolver el favor y quiero demostrar que se
a hablar personalmente y no por otros. Veo puede. Yo era un poco lo que ella decía. Pero
los noticieros, veo problemas de seguridad, si se va al colegio así es porque todavía se en-
veo que la policía abusa de su poder, que los cuentra algo, todavía hay una oportunidad.
políticos son corruptos y que el materialismo
está ganando. Pero no sé, por ahí no hay in- Matías: Cuando uno va al colegio, con los
terés social. A mí también me pasa. Por ahí mismos compañeros (por ahí, amigos), hay
veo, sé que lo que pasa en el noticiero es re peleas y todo eso, pero mal que mal, uno en-
importante y que lo tengo que saber porque cuentra una familia. Uno encuentra un apo-
es mi deber de argentina saber lo que está pa- yo. Yo tengo un vecino que dejó la secundaria
sando, pero... no sé, me parece que eso pasa porque los padres no le daban bolilla. Pasó de
con todo. Hay falta de interés en el estudio, año y sacó una buena nota o una mala nota
falta de interés en el otro, falta de interés en y no importaba. En cambio, un amigo mío
vos mismo y muchos son kamikazes, mu- sí va al colegio porque ahí encuentra una fa-
chos de los adolescentes, en todo. Me parece milia, cosas que en la casa no encuentra. Me
que, por ahí, ir al colegio tomado o habiendo parece que uno va al colegio para estudiar,
venido de bailar, no tiene ninguna razón de para instruirse, pero también para compartir
ser. O, no sé… el hecho de drogarse o de salir algunos problemas que tiene en la casa o en
a lugares que no convienen, se hace igual. la familia, y para encontrarse con los compa-
Y no es que yo haga todo bien; nada por el ñeros que, por ahí, le dan un consejo o algo
estilo. Pero no sé, es como que el adolescente que los ayuda.
no se interesa, no se interesa por cambiar
tampoco, es más fácil así. Martín: A mí me pasaba el año pasado, que
tenía cuatro compañeros de los que siempre
Nicolás: Vos dijiste lo de un adolescente que me hablaban mal; me decían que eran delin-
va al colegio tomado. Yo por ahí lo miro desde cuentes, que se los había llevado o se los iba

118 I Anales de la educación común


a llevar la policía. Una vuelta, en la escuela, me dijeron: “ma-
ñana antes de entrar, compramos un par de vinos y entramos
en pedo, total, viva la joda”. Bueno –dije yo– mañana nos en-
contramos en la puerta y vamos y compramos... Pero después
lo pensé y lo hablé con mi vieja. Ella me dijo que era al pedo.
Pero es difícil salir de ésa porque yo era muy amigo de esos
chicos. Y como después tuve quilombo en la escuela –tuve
problemas con un pibe– se ve que, no sé, gracias al problema
que tuve, empecé a tomarme las cosas de otra manera. Claudio Sosa (19)
Lomas de Zamora, alumno
Lucas: ¿Y vos, Rocío, no dijiste una palabra? ¿Qué opinión del proyecto “Desafío”, de
tenés sobre este tema? la Red de Jóvenes Unidos.

Rocío: Lo que pasa es que soy la más chica. Tengo 14 años y


no entiendo, a veces. Son todos más grandes que yo y dicen
palabras que por ahí no puedo entender porque todavía no
las conozco. Tengo un hermano más grande y yo no lo en-
tiendo ni él me entiende a mí.

El futuro, los mandatos y el trabajo

Lucas: ¿Cómo se ven en su vida de adultos? ¿Cuáles son sus


expectativas? ¿Van a terminar el colegio, a trabajar, a estudiar? Nicolás Sosa (23)
integrante de la Red
Liliana: Yo terminé el secundario, estaba buscando trabajo de Jóvenes Unidos.
y no encontré nada. Todos te piden experiencia y vos recién
salís del secundario, ¿qué experiencia vas a tener? Nada. Es-
taba buscando trabajo de vendedora, no sé y para cualquier
cosa también te piden currículum vitae, y que tenga fotos de
cara y de cuerpo. O sea que quieren que seas una modelo.

Vanina: No me puedo imaginar de grande, no me imagino.


Sí, tengo mis expectativas; quiero haber terminado la facultad,
dedicarme a lo que quiero y poder tener una casa, trabajando
de lo que a mí me gusta. Pero no me imagino, y es más, me da Lucas Becerra (20),
mucho miedo. Siento que es una responsabilidad demasiado participante en foros de
grande. Estoy en el último año de la secundaria y pretendo jóvenes, estudiante de
empezar la facultad. La facultad me da terrible miedo, porque la Facultad de Ciencias
dicen que no se parece en nada, nada, nada, a la secundaria. En Económicas de la uba.

Adolescencia y juventud I 119


la secundaria no me va mal, y me gusta, me sión es una necesidad para poder sostenerse y
es fácil, me divierto y encima no me va mal. sostener una familia. Son muy pocas las perso-
Ahora, en la facultad, no sé… nas que tienen la posibilidad de elegir algo que
Todos mis amigos trabajan y todos quieren les gusta y encima trabajar de eso.
tener su propia plata y para mí ése es un pro-
blema. Es tan fácil depender de los padres, Nicolás: Lo que juega mucho en contra, al
no me exigen demasiado: que sea una buena menos lo que ves en la clase social baja, es el
persona y tenga notas normales, y tampoco mandato de los padres. Me refiero al estudio.
me acotan mi libertad. Entonces me es muy Los chicos piensan para qué van a estudiar si
fácil depender de ellos y no quiero trabajar. Tal ven a la mamá que les dice “siempre cuidé la
vez sea un problema y no quiero crecer. Es un casa y siempre cuidé a tus hermanos y ya a
problema psicológico. los 15 años empecé a trabajar. Andá a limpiar,
andá a barrer, cuidá a tus hermanos”. Y eso
Oscar: Yo trabajo para mí y para mi casa. juega mucho en contra. Después, en las clases,
Porque a mis viejos no les alcanza. Además, aparece el tema de los pibes a los que le dicen,
mi papá sufre del corazón y compra el medi- por ejemplo, “andá y levantá una pared”. Y en-
camento pero se le acaba a mitad de mes; o tonces, vos te das cuenta que vas y ayudás a tu
sea, el corazón está caro. Además, a la mañana papá, y por ahí te dan plata, y no vas al colegio.
estudio y, en el tiempo que me sobra y los fines Y, por ahí, tenés una changa de ir a levantar una
de semana, trabajo de peluquero. Gano plata; si pared y, si en tu casa no tenés ni siquiera para el
yo fumo, mi mamá no me tiene que pagar los pan, obviamente, vas a ir a levantar una pared.
cigarrillos. Igual, por ahí, sacamos fiado porque Entonces, ideológicamente, el mandato de los
es lo único que se puede; pero está bueno, yo la- padres juega mucho en contra y, por eso, lo que
buro de lo que me gusta y, encima, me pagan. buscamos es romperlo. Porque muchas veces
hay que buscar las propias necesidades, lo que
Matías: Empezás, te equivocás. Por ejemplo, vos querés, qué es lo que te gusta.
ahora estoy trabajando en una ortopedia,
haciendo plantillas ortopédicas; me están Cintia: Yo quiero ir a la facultad, quiero es-
enseñando el oficio. Hoy me equivoqué dos tudiar diseño gráfico. Todavía no estoy muy
veces cortando el cuero que es carísimo, pero segura. Pero eso es lo que me gustaría estu-
aprendés. Igual que la facultad. Si vas a entrar diar. Y con respecto al trabajo, quería decir
a la facultad, a la universidad, tenés que en- que algunos padres les dicen a sus hijos
contrar lo que vos querés, te tiene que gustar, que, cuando ellos eran chicos, no pudieron
si no, no vale la pena que entres, si vas a ir por estudiar. Entonces algunos, no todos, no los
obligación a hacer algo que no te gusta... dejan estudiar a sus hijos porque dicen “para
qué vas a estudiar si nosotros no pudimos es-
Oscar: Yo creo que la mayoría de la gente, la tudiar”. Y capaz el padre no tiene trabajo y en-
mayoría de los jóvenes, no estudian porque les tonces le dicen que vaya a trabajar. Pero otros
gusta sino porque estudiar y tener una profe- padres, que tampoco pudieron estudiar, les

120 I Anales de la educación común


dicen a los hijos que vayan a estudiar porque estudiando, tratando de terminar el prima-
es mejor para ellos. Hay madres que trabajan rio y le cuesta muchísimo. Está por cumplir
limpiando una casa para que los hijos, en el sesenta años y le está costando horrores,
futuro, puedan conseguir un trabajo, no sé, solamente para mantener los $150.
como contador. Y es mejor seguir estudiando
que estar en la calle y sin hacer nada. Salud, sexualidad y reproducción

Liliana: Sin estudiar no vas a poder conseguir Lucas: ¿Qué piensan sobre el sida y sobre la
un trabajo porque todos, aunque sea para ba- reproducción responsable? Tener relaciones
rrer, te piden secundaria terminada. Para te- sexuales siendo adolescente y saber que es po-
ner cualquier trabajo te piden computación, sible un embarazo, ¿qué se hace frente a esto?
capaz que nunca lo vas a usar pero todos te
lo piden igual. Yo me imagino seguir estu- Natalia: Tenemos ahora unos amigos en co-
diando. Ahora, después más adelante, voy a mún que estaban haciendo el curso. Ella tie-
necesitar trabajar y ahí no sé si voy a tener la ne 17 y él, 16. Ella está embarazada y no se
posibilidad de seguir haciendo lo que quería. pueden cuidar bien ni ellos mismos. Ellos
A veces no se da que en el futuro hagas lo que querían el bebé, lo que sí, no sé si están
querías cuando eras chico, para lo que venías conscientes de lo que será tener un bebé.
preparándote. La verdad que no sé qué sería
yo de adulta. Qué sería lo que desarrollaría. Claudio: Lo que pasa es que, más que nada las
Yo ahora estoy en la parte de contabilidad y chicas, piensan que teniendo un hijo pueden
eso me gusta, es lo que quiero seguir. irse rápido de la casa. Puedo hablar de mi tía,
que se casó a los 12 años. Ahora la mayoría de
Nicolás: Hay algo que también se perdió con las chicas lo hacen para salir de la casa porque
respecto al trabajo: es la cultura del trabajo. sienten que ahí les ponen muchos límites; su-
Se perdió totalmente. Por ejemplo, en Cór- ponen que siendo madres no los van a tener.
doba, una cooperativa textil que necesitaba Mi hermana quedó embarazada a propósito, a
gente, ofrecía $400 más $150 de los planes los 14 años para irse de la casa de mi abuela.
sociales pero nadie quería ir, nadie fue. La-
mentablemente, es así. Vos ves en mi barrio Natalia: La mayoría se queda viviendo con
que la mayoría de la gente no barre ni las ve- los padres.
redas de su casa. Hay gente que es cómoda,
le gusta comer de arriba y sin hacer nada. Oscar: Otro motivo es para que la manten-
gan, porque la mina dice “estoy embarazada,
Natalia: No todos son así porque mucha gen- me voy de mi casa”, ya sale de la casa y des-
te, para que no le saquen el plan, hace cosas pués dice: te vas a tener que matar para tener
que capaz que no le gustan o se aguanta que un trabajo, darle de comer al crío y el otro la
la traten mal. Pero siguen ahí para cobrar va a tener que bancar, le guste o no. Hay algu-
los $150. Mi mamá en este momento está nos casos que no, que no se hacen cargo.

Adolescencia y juventud I 121


Vanina: En la adolescencia se puede quedar em- empezar a enfocarlo, para hablar del tema, por
barazada por distintos motivos: ya sea para salir los casos especiales. Por ejemplo, a los 12 años
de la casa o porque creen que es por el único no sería lógico que vos seas mamá o papá. A
medio por el que van a salir adelante o porque los 17 o 18 años, cuando ya es común que
sienten que es el único motivo para seguir vi- haya relaciones, creo que ahí ya es otra cosa,
viendo. Yo conozco el caso de una chica que se porque ya empieza la responsabilidad de cada
ve que la satisface el sexo casual [sic]. Esta chica uno de cuidarse. Con el sida, el tema también
tomaba un antidepresivo y, a veces, lo mezclaba pasa mucho por la falta de información. Vas al
con vodka; todo junto es una combinación ex- colegio y te dicen “te tenés que cuidar, porque
plosiva. Se había hecho adicta al antidepresivo. el VIH...”, pero a algunos lugares no llega la
Una vez, ella tomó seis o siete pastillas y medio información. ¿Adónde no llega? A las villas
litro de vodka. Pensaba que estaba embarazada de emergencia, a los lugares más alejados.
y lo que quería hacer era abortar. Sin embargo, Falta que llegue a algunos lugares claves, por
como el antidepresivo no es abortivo ni tampo- decirlo así, donde hay mayor riesgo de con-
co el cóctel de esa droga con el alcohol, lo más tagio. Tanto con el tema de sexualidad como
probable era que ella se muriera y que el hijo con el tema del sida falta mucha información.
naciera. Pero no estaba embarazada, sino que Es el día de hoy que a la persona enferma o
la intoxicación por las mezclas le había alterado contagiada de VIH no se le da un espacio en la
el ciclo. Todo eso no lo hizo por lo que le iba a sociedad. Conozco un montón de gente con
decir el resto, sino porque no se creía capaci- VIH, tienen veintipico de años y no consiguen

tada para bancarse un pibe que ella no había trabajo. Han terminado la secundaria, están
buscado, que le había venido, que no habría en la universidad, tienen estudios, pero no
tenido con la persona que quería. Su familia consiguen. Capaz, vos vas a una empresa y
es como cualquier familia, normal. En el co- cuando te piden el test psicofísico, salta.
legio le iba bien, tenía amigos, contención no
le faltaba. Los que están adentro de mi círculo Los jóvenes y la política
piensan igual. Muy pocos de nosotros estamos
en contra del aborto. Si sabés que no le vas a Lucas: ¿Y qué propondrían?
dar al pibe la vida que se merece, porque es así,
si no les podés dar contención económica, ni Matías: Lo que pasa es que cuando se ha-
afectiva, si sos una pendeja, y más allá de que tu bla de la inversión en el proyecto nacional
familia sea una buena familia y lo vaya a cuidar surgen cifras enormes de dinero. Y algunas
en el futuro, no es lo mismo. Y aparte vas a cul- veces se dice que para solucionar un pro-
par al pibe de que te arruinó la juventud. blema no hace falta dinero. En la escuela,
a nivel institucional, solucionamos un tema
Matías: El tema del aborto es un poco compli- que era la violencia, empezando con un
cado para hablarlo. Hay diferentes posturas. proyecto en el que integramos a los chicos.
Hay gente que opina desde una religión, se- Y la violencia, en vez de estar adentro del
gún sus deseos o según las leyes. Tenemos que colegio, está afuera. Empezar desde casa,

122 I Anales de la educación común


también. Hay un montón de soluciones mí hay una falta de interés de las personas. Eso
que se pueden ofrecer, como también, un es lo que hay que solucionar.
montón de problemáticas a las que nunca
las vas a llegar a atender del todo y otras que Nicolás: Eso para mí tiene que venir de arri-
sí podés llegar a remontar. Llegar a algunos ba, de los políticos. Para mí hay que darle
padres para que, a través de ellos, los chicos un espacio en la política a los jóvenes. Un
puedan volver a estudiar. Después tenés la espacio para nosotros, en el que participen
problemática que a algunos podés acceder chicos de distintas edades. ¿Por qué un ado-
y a otros no. Hay problemáticas que, indi- lescente no puede estar ahí metido? Si lo
vidualmente, no podés resolver, qué sé yo, hay, no se nota. Lo que nosotros buscamos
por más que quisiera, a un chico no me lo es tener incidencia política el día de maña-
podría llevar a mi casa, bañarlo y darle de co- na. Que dentro de unos años, ojalá, en cada
mer. Hay un montón de problemáticas y un municipio haya la oficina de juventud, que
montón de piedras que sortear. Una de las sea manejada por los jóvenes y que la direc-
soluciones que propongo es empezar desde ción que esté al mando la tomen distintas
casa y desde la institución escolar. Y la insti- ONG’s o distintos grupos de jóvenes en los

tución escolar, utilizarla como herramienta barrios, que se hagan charlas y debates con
para poder llegar, no como una guardería. las distintas organizaciones y que de ahí se
Para que se la vuelva a respetar, que se le elija. Porque lamentablemente nosotros no
dé el valor que tiene para poder enfocarla estamos en ningún nivel social. No conocen
hacia otros proyectos. Empezar a innovar. nuestras necesidades. No van y pisan el
Empezar desde algo pequeño, desde una barro. Nosotros estamos pisando el barro,
base. Hay algunos que dicen que la base de estamos con la problemática del pibe que
una nación y un pueblo son la educación, la no tiene para comer y sale a robar. Por ahí,
salud y el trabajo. los requisitos que se dan para un proyecto
de juventud están hechos desde una oficina
Vanina: Para mí hay mucha falta de interés. Ni y no de caminar por el barrio, de ver cuáles
siquiera es que, bueno, “me queda media hora son las posibilidades para hacerlo.
de tiempo porque miro 36 horas del día televi-
sión y dedico media hora a ayudar al otro”. No, Matías: Yo creo que es muy bueno lo que
ni eso. “Me quedo media hora más mirando te- dice él: darle un lugar al joven dentro de
levisión” (ya sé que el día tiene 24 horas). Y ese la política; que la juventud empiece a ser
tipo de cosas. No creo que falte información, valorada. Nosotros vemos las cosas desde
creo que en la televisión aparecen propagandas adentro, desde otro punto de vista, que las
que dicen “Cuidate del sida” y también hay pro- personas de afuera no llegan a captar. Pero
gramas culturales o de ese tipo. Tampoco creo para saber la raíz del problema, tenemos
que los profesores obvien mucho estos temas que estar adentro. Para esa comunicación y
que estamos tratando como la falta de trabajo o ese tipo de proyecto en el que el joven actúe,
la protección a la hora de tener sexo. No sé, para debata y discuta, hay que darle un lugar.

Adolescencia y juventud I 123


Opinión

Cuando fracasa la ternura


Fernando Ulloa *

* Psicoanalista. Este breve texto está relacionado con la salud mental. La


Profesor honorario idea de salud mental se presenta ambigua y hasta confusa
de la Universidad de cuando aparece no diferenciada de las enfermedades del
Buenos Aires. Realiza mismo apellido. Importa reconceptualizar este concepto
práctica psicoanalítica en primer término reconociéndolo como una producción
en comunidades cultural muy afín a una sociedad democráticamente orga-
asistenciales y escolares nizada.
y organizaciones de La escuela en sus distintos niveles –más aun en los
derechos humanos. iniciales– resulta una oportunidad para poner en juego
Investiga acerca recursos promotores de este objetivo. Cuando en esta co-
de los dispositivos munidad prevalece el buen trato –uno de los nombres de la
socioculturales de la ternura– se consolida un contrapoder no agresivo para sí ni
ternura y de la crueldad, para otros. De “trato” proviene tratamiento, algo inherente
desde la perspectiva a la materia con la que las artes y los oficios trabajan. Tam-
social y metapsicológica. bién de él deriva contrato, núcleo ético de todo lazo social
entre individuos o naciones. Un contrapoder, este buen
trato/ternura, frente a la crueldad en sus distintas formas
y grados, inclusive la propia. La crueldad es también una
producción cultural, antitética y contemporánea a la ter-
nura. Cabe destacar que la crueldad siempre resulta del
fracaso, sobre todo en el niño, de la ternura.
El instinto –por estar incluido en la circulación alimen-
taria y reproductiva– puede ser agresivo en alto grado,
mas nunca es cruel. Son los efectos de la ternura, en un

124 I Anales de la educación común


sujeto o en el mundo humano, los que las cucarachas. Asociaba ambas fugas. El
hacen frontera a dicha agresividad. Cuan- otro recuerdo aludía a su hábito –durante
do no se establece este límite, la crueldad su aislamiento– de esconderse, quietita
resulta una patología de fronteras, las y en silencio, dentro de un palomar. De
intrapsíquicas, a las que he aludido, y las pronto su grito espantaba a las palomas
territoriales. que también huían como cucarachas. “En-
Una breve historia extraída de mi prác- tonces, decía, me solazaba el piar ansioso
tica clínica ilustrará lo esencial de lo di- de los pichones”. Finalmente se enteró de
cho: aquella persona recordaba cómo en lo que presentía: “mamita” había muerto
el curso de su primer grado escolar fue hacía tiempo. Olvidó el palomar cuando
retirada del colegio. Continuó estudiando retomó el colegio. Terminó reflexionando:
en su casa, aislada de todo trato social, en “Durante años pensé que aquel juego era
aquel pueblo de provincia. Sabía que su cruel; con el tiempo advertí, con profunda
madre estaba enferma; se le informó que ternura por mí misma, que el piar de esos
había viajado a la cuidad para curarse. Ya pichones asustados decía –a viva voz– de
adulta, su memoria insistía en dos recuer- mi solitaria tristeza.” La soledad es no po-
dos. En uno, muy pequeña, preguntaba der decirla, escribió Alejandra Pizarnik.
por “mamita”. Sin ninguna respuesta, Sin duda vale la pena averiguar qué fra-
todos huían como cucarachas; ella había caso de la ternura anida en el juego cruel
visto como, al encender la luz, disparaban de un niño.

Adolescencia y juventud I 125


artículos

1 • Adolescencia y juventud I 127


Las políticas de estado
para la adolescencia y
el enfoque de los derechos
Jorge Rivera Pizarro *

Las políticas públicas orientadas hacia los adolescentes deberían exceder el marco de

lo asistencial. La familia, la sociedad en su conjunto y el Estado deben involucrarse

para garantizarles a los jóvenes oportunidades reales de salud, educación y futuro.

*Representante del Fondo La percepción equivocada: el no-futuro


de las Naciones Unidas A fuerza de titulares, destacados y primeras planas en los
para la Infancia (Unicef) medios de comunicación –modeladores efectivos de la
en la Argentina. opinión de consumo masivo–, hoy pareciera ir ganando
terreno la idea de que la sociedad debiera protegerse de los
adolescentes, en lugar de disponer de sus mejores recursos
para protegerlos. De acuerdo con un estudio realizado hace
algún tiempo por Unicef,1 los propios adolescentes sienten
que la prensa escrita y la televisión se refieren a ellos
principalmente asociados a los temas policiales.
Destacar con preferencia hechos delincuenciales en los
que están vinculados adolescentes pudiera ser una manera
de reflejar el malestar generalizado de los adultos con las
nuevas generaciones o, al menos, su perplejidad. Sea lo que
fuere, es innegable que este fenómeno informativo tiene
un efecto adicional de tensionamiento de las relaciones del
mundo adulto con el de los adolescentes. Se expresa tam-
bién en el temor que experimentan cada vez más personas

128 I Anales de la educación común


artículos

cuando miran grupos de esa edad deambu- pública formulada para la adolescencia en
lando, cuando intentan leer muros pintados esos momentos.
con códigos inalcanzables o cuando sienten
como ruido una música aparentemente in- Las decisiones de la adolescencia son
descifrable. La perplejidad por no entender trascendentales
tantas muestras de disconformidad de los Los adolescentes toman decisiones impor-
adolescentes con el mundo, creado y gober- tantes para su vida y para la sociedad. Por
nado por los adultos, pareciera expresarse ejemplo, según el Censo Nacional de Po-
en ansiedad y recelo. blación y Vivienda, en 2001 el 6,3% de to-
Los adultos asociamos, frecuentemente, dos los adolescentes entre 14 y 19 años y el
adolescencia con rebeldía, agresividad y 9,1% de las muchachas había contraído ma-
violencia. En la Argentina –como en toda trimonio o mantenía algún tipo de relación
Latinoamérica– tales muestras de discon- estable (en América latina, el 11,5% de las
formidad se alimentan de un contexto chicas de ese tramo de edad están casadas).
social plagado de injusticias. Los adoles- Más de 105 mil adolescentes dan a luz anu-
centes se manifiestan de múltiples formas almente en la Argentina. El 20% de los par-
ante la falta de perspectivas para realizarse tos se produce en mujeres menores de 19
personalmente de forma digna y plena. El años. Un estudio realizado por el Ministerio
no-futuro pareciera, hoy en día, constituirse de Salud de la Nación en escuelas de las cin-
en una expresión emblemática que refleja la co ciudades más pobladas del país entregó
situación de más de la mitad de la población como resultado que 6 de cada 10 adolescen-
adolescente del continente. tes han probado el cigarrillo una vez, cerca
No estamos hablando de una parte peque- del 20% de los chicos de las escuelas es ya
ña de la población. En América latina y el Ca- fumador habitual y la edad de inicio es cada
ribe, la población de 10 a 24 años representa vez más temprana.2
el 30% del total, es decir, 148 millones de Estas decisiones son de enorme importan-
personas (27% en la Argentina). Se estima cia para las personas y la sociedad, y algunas
que para el año 2025 esta población alcan- de ellas tienen consecuencias que revisten
zará los 166 millones. La población adoles- enorme seriedad. Por ejemplo, el tabaquis-
cente (10 a 19 años) representa en promedio mo es la enfermedad evitable más grande
al 21% de la población total, porcentaje que que tiene actualmente la Argentina: mueren
varía entre el 13% y el 25% según el país. En más de 100 personas por día por causas atri-
la Argentina es el 18% de la población, es buibles al cigarrillo. Son más de 40.000 las
decir, 6.6 millones de personas. muertes anuales que se producen por efec-
Debemos reconocer que una parte de la tos derivados del consumo de tabaco.
visión negativa de la adolescencia que pu- El 70% de todas las muertes prevenibles
dieran tener muchas personas se deriva de entre adultos, tales como las enfermedades
la turbulencia y la crisis de nuestras socie- coronarias, el cáncer pulmonar y el sida, es
dades y de las insuficiencias de la política consecuencia de patrones de conducta y

Adolescencia y juventud I 129


comportamientos relacionados con el cui- ciudadanos y aumentar la responsabilidad
dado de la salud que comienzan durante la que tienen las familias y las instituciones
adolescencia. Los niños nacidos de madres en adoptar las medidas de protección co-
adolescentes tienen el doble de probabilidad rrespondientes. Los adolescentes toman
de morir que los hijos de madres mayores decisiones que tienen consecuencias para
de 20 años. Para los varones jóvenes, la vio- el resto de la vida sin la guía y el apoyo de
lencia y los accidentes son la causa principal los adultos y sin el conocimiento y las ha-
de muerte. bilidades requeridas para prevenirlas. Los
Estos son asuntos que conciernen no so- chicos, fundamentalmente de los sectores
lamente a la Argentina, sino también a mu- más pobres, tienen más dificultades para
chos países en el mundo cuyas sociedades desarrollar sus capacidades de decisión
enfrentan los síntomas de su fracaso colec- cuando el acceso a la información es difi-
tivo en proteger el derecho a la salud de los cultoso.3
adolescentes. En efecto, son ellos quienes
están soportando el peso de la pandemia El entorno de apoyo
del sida: cerca de la mitad de las nuevas A medida que los jóvenes comienzan a po-
infecciones ocurren durante la adolescencia ner su atención fuera de la casa, la visión de
y en la población joven entre 15 y 24 años. sí mismos, sus padres y el mundo cambia
Unos 4 millones de adolescentes intentan dramáticamente; comienzan a buscar res-
suicidarse cada año en el mundo. Alrededor puestas para muchas preguntas, a explorar
de un millón de niños son entrampados su sexualidad y extenderse y probarse inte-
anualmente en el comercio sexual. Un dé- lectual, creativa y socialmente.
cimo de todos los nacimientos ocurren en Numerosos estudios han demostrado
adolescentes y, en muchos países, las com- que las formas como los adolescentes se
plicaciones relacionadas con el embarazo, conectan con su mundo social influyen en
el aborto y el alumbramiento constituyen la su salud y desarrollo y los protegen contra
causa más importante de muerte entre las comportamientos de alto riesgo. Cuanto
jóvenes de 15 a 19 años de edad. más amplia pueda ser la red de conexiones
Muchas veces este tipo de datos se inter- emocionales positivas y consistentes con
preta como meras estadísticas para los es- adultos que efectivamente los cuiden, tan-
tudiosos, cuando en realidad es una voz de to mayores serán las posibilidades de que
alerta para corregir los comportamientos los jóvenes se sientan salvos y seguros, y

Datos como la cantidad de adolescentes que intenta

suicidarse constituyen una voz de alerta para

corregir comportamientos ciudadanos.


130 I Anales de la educación común
se formen como personas resilientes para La responsabilidad de la escuela
manejar los desafíos de la vida. Para formar su identidad, madurar, ser
Los padres tienen un rol crucial en proveer saludables, responsables, productivos y éti-
ese tipo de apoyo y guía a los jóvenes. Un camente adultos, los adolescentes necesitan
estudio sobre adolescentes de 14 años en tener acceso a sistemas de apoyo y oportuni-
Estados Unidos, Australia, Colombia, India, dades para desarrollar relaciones cercanas y
Palestina y Sudáfrica encontró, por ejemplo, duraderas, para encontrar sentido y valor a
que en todas las culturas los adolescentes que lo que observan y experimentan y para sen-
están bien conectados con sus padres (se sien- tirse valiosos en la comunidad. Necesitan
ten comprendidos, cuidados y se relacionan desarrollar habilidades para la vida, habi-
bien con ellos) tienen más iniciativa social, lidades para la negociación, para la resolu-
menores pensamientos de suicidio y menos ción de conflictos, el pensamiento crítico, la
depresión. A medida que los adolescentes toma de decisiones y la comunicación.
entran en el mundo más amplio, mayor es la La generación de oportunidades efectivas
influencia de sus amigos y de otros adultos. de apropiación del conocimiento –que es
Si los padres no tienen posibilidad o capaci- una de las funciones básicas de la escuela–
dad para atender estas necesidades de sus quedará siempre condicionada a la también
hijos, la familia extendida, los vecinos, los efectiva creación del ambiente de apoyo men-
propios amigos y, de manera particular, las cionado. La escuela tiene posibilidades de
escuelas, se vuelven cruciales para proveerles compensar los déficits del entorno familiar y
de esta conexión. social, en parecida proporción a la que tiene
Cuando los adolescentes tienen relaciones para compensar las desventajas que traen los
confiables con los adultos, su autoconfianza niños en su primer ingreso a la vida escolar.
mejora. Cuando se sienten conectados, es Los especialistas en las neurociencias ya
más probable que se apropien de factores han logrado colocar en el imaginario social,
adicionales que pueden ayudarlos a desa- y principalmente en el de los educadores,
rrollar positiva autoestima y elaborar estra- que casi todas las conexiones cerebrales se
tegias de superación de problemas. Este tipo realizan hasta los 3 años, edad en la que
de conectividad es crítica para la creación de un niño está listo para ingresar al jardín
un entorno de apoyo que haga sentir a los de infantes. Son menos conocidos estudios
jóvenes tanto autónomos como protegidos. recientes que muestran que el cerebro ex-
En un medio de esa naturaleza, los adoles- perimenta un ciclo continuo de crecimiento
centes son expuestos a valores positivos, son cada cierto número de años y que, al co-
guiados con estructura, supervisión y reglas, menzar los 11, umbral de la adolescencia,
se les proveen oportunidades en el presente sucede una explosión de actividad eléctrica y
y sienten que las tendrán en el futuro, gozan psicológica que reorganiza dramáticamente
la libertad de explorar su identidad, expresar billones de redes nerviosas que afectan las
sus opiniones y participar en las decisiones habilidades emocionales y físicas y las ha-
que afectan sus vidas. bilidades mentales. Dicen los expertos que

Adolescencia y juventud I 131


entre los 15 y los 20 años se eliminan las públicas, es decir, de medidas político admi-
células innecesarias y el cerebro continúa nistrativas coordinadas alrededor de objeti-
reorganizándose. vos comunes que den sentido a programas
Los científicos creen que los años de la de acción pública.
adolescencia son un tiempo crítico para La Argentina, al igual que la mayoría de los
ejercitar el cerebro y para que los adolescen- países latinoamericanos, necesita formular
tes aprendan a dominar sus pensamientos, políticas públicas concertadas entre los diver-
midan sus impulsos, piensen abstracta- sos sectores responsables de las dimensiones
mente y se establezcan importantes fun- de salud, educación, preparación e incorpora-
damentos nerviosos que durarán toda la ción al mundo del trabajo, protección, segu-
vida. Consideran también que los jóvenes ridad y justicia. Universalizar las estrategias,
que participan en deportes, vida académica servicios y programas sectoriales, ampliar su
o música refuerzan positivamente esas co- cobertura y efectividad y promover acciones
nexiones mientras maduran los circuitos. intersectoriales, es el reto ineludible para los
Por otra parte, traumas, abusos, negligencia siguientes años, como así también analizar
y uso en exceso de drogas y alcohol pueden la actual inversión social destinada a este pe-
también cambiar el circuito del cerebro, da- ríodo de la vida y ponerla en clave de apoyo a
ñando tanto su arquitectura como su quími- políticas convergentes.
ca. Debido a que estas influencias pueden La ausencia del Estado en la oferta de futu-
afectar significativa y negativamente el ro para los adolescentes se está haciendo sen-
funcionamiento del cerebro y la capacidad tir de manera muy crítica en algunos países,
de aprendizaje, también pueden limitar, en como los centroamericanos, que enfrentan el
último término, las elecciones y oportunida- fenómeno de las llamadas maras. El tiempo,
des futuras del adolescente. los recursos, las reuniones presidenciales, el
No es poca la responsabilidad que asume la asesoramiento a los organismos de seguri-
escuela con la mitad de los adolescentes que dad externos, los convenios transfronterizos,
permanecen en ella. Así como es mucho ma- etc. podrían haber tenido mejor destino si se
yor la responsabilidad de la sociedad con la hubiesen dedicado a analizar y adoptar medi-
otra mitad de los adolescentes que no van a la das para evitar, o al menos paliar, el duro im-
escuela. La no-escuela está cada vez más ligada pacto que el desempleo y la pobreza tienen
al no-futuro. Por lo que la escuela se convierte en la población joven. La falta de inversión
en uno de los focos más importantes de las en la educación hoy solamente posterga el
políticas para la adolescencia. destino de los recursos que mañana serán
exigidos para aumentar la seguridad de
El enfoque de las políticas los ciudadanos y promover las políticas de
El no-futuro, contradictorio horizonte para mano dura que, en realidad, no solucionan
gran cantidad de adolescentes, refleja no nada. El aumento de la represión únicamen-
solamente las consecuencias de la situación te enmascara la ausencia de la política social
crítica, sino también la ausencia de políticas en las sociedades empobrecidas.

132 I Anales de la educación común


No invertir en educación hoy sólo posterga el destino

de los recursos que mañana serán exigidos

para aumentar la seguridad ciudadana.

La política pública inspirada y guiada por da de formularlas a partir de la Convención


el enfoque de derechos obliga a adoptar sobre los Derechos del Niño, ya que ésta,
algo más que medidas asistenciales con lejos de concebir la política pública como
las que muchas veces puede confundirse la un acto estrictamente gubernamental, lleva
política social. La beca escolar para permi- a entender que debe ser concertada entre
tir la asistencia de los chicos a la escuela, todos los actores sociales. Eso implica una
por ejemplo, si no está acompañada por la reconceptualización de lo público para per-
generación de empleo, es insuficiente y sus cibirlo como un espacio de articulación y de
efectos no pueden medirse independiente- consenso entre el Estado y la sociedad civil,
mente del conjunto de medidas que logren el lugar del encuentro entre lo gubernamen-
impactar la situación de las familias. Y si la tal y lo no gubernamental. La mirada de los
mejora de la oferta educativa no está acom- derechos afecta a todos y no solamente a los
pañada por la promoción del empleo para gobernantes. La formación de los ciudada-
los jóvenes mediante el compromiso de las nos debiera ser una ocupación permanente
empresas para incorporar un determinado de todos los actores sociales, pues contar
porcentaje de ellos al mundo del trabajo, con empresas competitivas y con un clima
no aumentará la confianza de la comuni- de seguridad ciudadana es interés colectivo;
dad en la potencialidad de la escuela para no es responsabilidad sólo de los gobernan-
el futuro. El enfoque inmediatista es limi- tes, sino fruto del compromiso de todos.
tado. Para que los adolescentes aumenten La mirada desde los derechos obliga a
sus opciones de desarrollar su potencial al contar con los propios protagonistas, los
máximo deben poder beneficiarse con po- adolescentes. Las políticas para la adoles-
líticas y programas que tengan como prin- cencia tienen que ser construidas a partir
cipales objetivos: el acceso a los servicios del diálogo entre los adolescentes y los
básicos universales y a las oportunidades adultos, entre los que se incluyen tanto la
de desarrollo de sus capacidades y talentos, familia, como la comunidad y el Estado.
la convivencia en ambientes cálidos, pro- Sea que se trate de las políticas que pro-
tectores y seguros y la participación en las mueven el ejercicio pleno de derechos o de
decisiones que afectan sus vidas. las que se orientan hacia la restitución de los
La participación de las empresas y otros derechos, la participación de los adolescen-
actores de la sociedad civil en las medidas de tes tiene que ser uno de los ejes centrales.
política pública es otra consecuencia deriva- De otra forma, se corre el riesgo de que esas

Adolescencia y juventud I 133


políticas terminen siendo diseñadas desde requerimientos y expectativas. La participa-
la visión del adulto, es decir una visión des- ción, por lo tanto, es un componente funda-
de la cual los adultos dicen lo que los ado- mental en la reconstrucción de lo público y
lescentes necesitan o por lo menos creen del Estado, en un sentido más incluyente,
que necesitan, sin atender realmente a sus más democrático y más justo.

Notas
1
Unicef, “La voz de los adolescentes: percepciones sobre seguridad y violencia en Bue-
nos Aires”, Montevideo y Santiago de Chile, Unicef, agosto 2001.
2
González García, Ginés, “En salud hay que cuidar la entrada”, en Clarín, 21 de febrero
de 2005.
3
Geldstein, Rosa y Pantelides, Edith, “Riesgo reproductivo en la adolescencia. Desigualdad
social y asimetría de género”, en Cuadernos de Unicef n° 8. Buenos Aires, Unicef, 2001.

134 I Anales de la educación común


artículos

Adolescentes y jóvenes
en el conurbano bonaerense:
entre las buenas y las malas noticias
María del Carmen Feijoó *

Sin escapar a definiciones polémicas, este artículo revisa las posibilidades

materiales y simbólicas de transitar la adolescencia que tienen los jóvenes de

distintos sectores sociales y analiza qué lugar ocupa la escuela en este contexto.

*Socióloga, Universidad Este artículo tiene el propósito de describir y analizar la si-


de Buenos Aires. Oficial tuación de adolescentes y jóvenes de la provincia de Buenos
de enlace del Fondo de Aires quienes, hace ya un tiempo demasiado prolongado, se
Población de Naciones han convertido en depositarios de buena parte de los males
Unidas en la Argentina. que aquejan a ese territorio y al conjunto de la sociedad.
Docente universitaria e Estigmatizados a partir de las páginas de policiales, vueltos
investigadora del Conicet. triviales a partir de los programas de cumbia villera, cues-
Fue Subsecretaria de tionados por su desempeño escolar y laboral, visualizados
Educación bonaerense, por el ojo del periodismo amarillo de ciertos medios de
Subsecretaria de Calidad comunicación que, cuando encuentran eco favorable en
y equidad educativa de la opinión pública, lo hacen sólo a partir de su condición
la Nación, Secretaria de protagonistas involuntarios de las grandes tragedias ar-
ejecutiva del Consejo gentinas como en el caso de Cromañón,* la más cercana en
Nacional de Coordinación nuestro recuerdo.
de políticas sociales y
consultora de organismos *
El 30 de diciembre de 2004 en el local República Cro-
internacionales. mañón, ubicado en el barrio de Once de la ciudad
de Buenos Aires, se [continúa en página siguiente]

Adolescencia y juventud I 135


Se podrá decir que no se trata exclusi- quiénes son los adolescentes y los jóvenes.
vamente de los jóvenes y adolescentes bo- En un artículo ya clásico sobre el tema, Ce-
naerenses, sino de los de todo el país. Y es cilia Braslavsky (1986) define el alcance y las
cierto. Sin embargo, el caso de la provincia limitaciones del concepto juventud y señala,
de Buenos Aires es especialmente signi- como rasgo distintivo, que la juventud está
ficativo, entre otros aspectos, por el peso integrada por todos aquellos que “poseen
relativo que la misma tiene en relación con un margen de autonomía mayor que el de
el total del país y por el hecho, no menor, de los niños y menor que el de los adultos”.
que la configuración urbana del Gran Bue- Márgenes de autonomía y tramos de edad
nos Aires obliga a una convivencia forzosa y que están obviamente determinados por di-
forzada entre los más pobres y los más ricos mensiones sociales, económicas, culturales
de nuestra nación. y de época que hacen que el establecimiento
Por lo tanto, revisar esta situación supe- de los límites cronológicos dependan me-
rando las superficialidades troqueladas por nos de argumentos o características de tipo
los medios o por el sentido común requiere biológico que de tipo social.
tomar en cuenta cierta evidencia que permi- Hace ya mucho tiempo que Philippe
ta explicarnos la densa trama que convierte Ariès (1962) mostró que el surgimiento de
a los adolescentes y jóvenes bonaerenses la niñez como concepto sociológico requirió
en un problema social inequívoco del que cambios estructurales en la capacidad de
unánimemente se reconoce su condición de percibirla, esto es, que la edad no fue siem-
amenazante y que contrapone dos modelos pre un principio de diferenciación entre las
de manera implícita: el del buen adolescen- personas. Igualmente, tener ahora 12 o 13
te y joven al estilo Axel Blumberg* y el de años en un hogar de clase media no es lo
los adolescentes y jóvenes restantes. Antes mismo que tenerlos en una familia indi-
de entrar en el análisis, veamos cuáles son gente. Por ello, la configuración de correla-
los datos. ciones entre tramos de edad y pertenencia
a estadios de ciclo de vida es una cuestión
La evidencia empírica que debe subordinarse a las condiciones
Resulta relevante destacar el peso relativo sociales en las que esa vida se vive. Esto no
que tiene esta población en el total del país. implica desconocer la existencia de un deber
Sin embargo, es importante primero definir ser valorativo acerca de cómo deberían ser la

[viene de pagina anterior] produjo un incendio durante un recital de la banda de rock


“Callejeros”, que dejó como consecuencia 193 muertes y más de 700 heridos. [N. de E.]
*
En marzo de 2004 Axel Blumberg fue secuestrado y asesinado por sus captores en la locali-
dad de Moreno, provincia de Buenos Aires. El joven tenía 23 años y era estudiante de Inge-
niería. Su padre, Juan Carlos Blumberg, denunció públicamente la participación de menores
en el hecho y, para algunos sectores, se convirtió en el referente de un reclamo por mayor
seguridad. [N. de E.]

136 I Anales de la educación común


Más del 80% de los adolescentes de 13 a 17 años

se encuentra en los tres quintiles más pobres

de la provincia de Buenos Aires.

adolescencia y la juventud; deber ser que, cual es poco lo que sabemos de manera
sin embargo, está lejos de ser alcanzado por confiable. Y, por último, está la inseguridad
los diversos grupos sociales. Los propios de la que son víctimas en sus barrios; en
modelos de desarrollo de cada sociedad los oscuros amaneceres invernales en que
inciden sobre esa caracterización y deter- llegan caminando a la escuela, a veces sin la
minan las restricciones que colocan sobre la campera que les robaron en el trayecto, sin
forma de ser adolescente y joven, pues esos la bicicleta, sin la plata para el colectivo. Ya
períodos se hacen más prolongados cuando lo ha dicho Susana Torrado (1992) en un im-
hay condiciones sociales para disfrutarlos. prescindible trabajo en el que señala que el
Cuando la satisfacción de las condiciones de modelo de vida de los pobres es “vivir apu-
vida está garantizada social y familiarmente, rados para morir antes”. Este apuro se lleva
más se extienden la adolescencia y la juven- también la capacidad de disfrutar las etapas
tud; por el contrario, cuando no se accede del ciclo de vida tal como están socialmente
a esos derechos, más prematuro se hace el valoradas.
paso a los estadios posteriores. De hecho, como veremos más adelante, en
Debe anotarse también la diferenciación, la provincia de Buenos Aires la adolescencia
desde el punto de vista del género, especial- comienza para los pobres mucho más tem-
mente en un país como el nuestro en el que prano; la juventud, como etapa del ciclo de
alrededor del 15% anual de los nacimientos vida, es más bien una expresión de deseos y
proviene de muchachas menores de 18 años a la edad en que en otros países o en otras
que difícilmente han elegido la maternidad clases sociales se es joven, los nuestros son
que se les impone como un hecho resul- adultos prematuros. Compárense, si no, los
tante de un cambio de valores que no ha datos del conurbano con los de la ciudad de
sido acompañado de una activa pedagogía Buenos Aires. De cualquier manera y más
del acceso al sexo. Las chicas pagan la di- allá de estas precisiones conceptuales, vea-
ferenciación por género en la adolescencia, mos los números.
mediante su iniciación sexual prematura y En la Argentina, cuya población es de
desprotegida, en el marco de un sistema 36.260.130 habitantes, las personas de en-
educativo que carece de alertas tempranas tre 10 y 24 años constituyen el 27,06% del
para que adolescentes y jóvenes se inicien total. En la provincia de Buenos Aires, que
sexualmente con cuidado y respeto de sí expresa el 38% de la población del país, esta
mismos. También está la droga, sobre la franja de edad conforma el 26.23% de sus

Adolescencia y juventud I 137


habitantes, proporción levemente inferior a En cambio, si utilizamos el abordaje
la nacional. Sin embargo, las diferencias son de la distribución del ingreso per cápita
significativas entre el total de la provincia y familiar para identificar las condiciones
el Conurbano Bonaerense y, especialmente, de vida de nuestros jóvenes bonaerenses
dentro de éste, donde el número de adoles- –con datos de la Encuesta Permanente de
centes y jóvenes alcanza el 26,60% del total. Hogares (EPH)–, se verifica la concentración
Con respecto a las diferencias en dicha área de los jóvenes en los grupos de menores
geográfica, las mismas siguen –a modo de ingresos, sumergidos en el ambiente de la
tendencia– en una relación ampliamente co- pobreza y de la indigencia. En efecto, con
nocida y sobre la que no nos extenderemos los cortes etarios con que la EPH propor-
aquí: la que señala que la pobreza asciende a ciona la información, veremos que de los
medida que los anillos se alejan de la ciudad adolescentes de 13 a 25 años, el 33% se en-
de Buenos Aires. cuentra en el primer quintil; el 21,8%, en el
Así, también aumenta el peso relativo de segundo; el 20,1%, en el tercero; el 14,2%,
la población de ese tramo de edad –la que en el cuarto y sólo el 10,9%, en el quinto.
para el más privilegiado primer cordón al- Estos valores se encuentran positivamente
canza el 22,87% de la población; asciende afectados por la condición de actividad de
al 25,46% en el segundo, al 26,57% en el los de más edad. Sin embargo, si se toman
tercero y al 28,73% en el cuarto–. Es ne- tramos de edad más bajos, como el de 13 a
cesario señalar que en el comportamiento 14 años, se verá que en este grupo el 86,8%
del segundo cordón incide el peso relati- se ubica en los quintiles 1 a 3; proporción
vo del municipio de La Matanza, que en que baja al 82,8% para el grupo de 15 a 17
los últimos procesamientos estadísticos años. Vale la pena aclarar que hay consenso
se presenta dividido internamente para en que el límite de la medición objetiva de
evitar el efecto distorsivo de su peso [ver la pobreza está por arriba del tercer quintil
tabla I]. [ver tabla II].

138 I Anales de la educación común


Una buena noticia es que la tasa de asistencia escolar

para el grupo de 13 a 14 años alcanza

el 99,4% para el conurbano.

Por su propio carácter, sobre la medición como desde el de la distribución del ingreso,
subjetiva no disponemos de información es la que configura el problema. Dicho de
estadística salvo la que proviene de estu- otra manera, el problema no son los jóvenes
dios de opinión y/o conjeturas que tienen pobres, sino la pobreza misma.
origen en los estudios sobre la pobreza. En A pesar de los datos que acabamos de des-
estos términos, sin embargo, es destacable cribir, el comportamiento de los chicos no
señalar que se configuran tres mundos: el es directamente especular con el que podría
de los clara e intensamente pobres; el de los inferirse de esta estructura si se aplicara un
no pobres; y otro sector, muy importante en modelo economicista. Pese a las condicio-
relación con nuestra estratificación social, nes objetivas de privación, los chicos van
integrado por aquellos que, medidos por a la escuela, intentan trabajar y estudiar,
ingresos, pueden estar por arriba de la línea buscan un futuro, tienen esperanza pero, a
de pobreza pero cuya vulnerabilidad surge la vez, confrontan dificultades estructurales
del fenómeno de rotación alrededor de la para cumplir sus destinos.
línea, como resultado de la inestabilidad de Desde el punto de vista educativo, la ex-
los ingresos (Feijoó, 2003). pansión de la matrícula ha sido resultado de
Visto desde una perspectiva empírica, el las políticas aplicadas en la década de 1990:
problema con los adolescentes y jóvenes bo- cuestionada por muchos –y seguramente
naerenses no es un problema con ellos, sino cuestionable en muchos aspectos–, no pue-
con una estructura social que, tanto desde de ignorarse la formidable revolución que
el punto de vista de la distribución espacial implicó la reforma educativa en relación con

Adolescencia y juventud I 139


la dimensión de la equidad. Que la calidad es 44,6% para el total de aglomerados; del
un problema, es un problema, en todo caso, 65,1% para la ciudad de Buenos Aires y de
común al conjunto del sistema educativo casi la mitad para el conurbano, 35,8% –. Es-
argentino. En una investigación publicada tos datos demuestran una notable democrati-
por la Dirección General de Cultura y Edu- zación de la asistencia escolar, cuyos rasgos
cación de la Provincia de Buenos Aires, en el de regresividad se destacan a medida que
año 2000 se señalaba el incremento de las aumentan los años de vida [ver tabla III].
tasas de escolarización por tramo de edad y En relación con las tasas de actividad –y
quintil de ingresos en una perspectiva his- teniendo en cuenta que el trabajo infantil
tórica de diez años (DGCyE, 2000). Si bien está prohibido en la Argentina– llaman la
es cierto que las tasas de escolarización atención –por lo bajas– las registradas en el
incluyen fenómenos como la sobre edad y grupo de 13 a 17 años. En el total de aglo-
la repitencia y que no dicen nada sobre la merados urbanos alcanza el 0,7% para el
calidad, lo cierto es que también describen grupo de 13 a 14 años; es nula para la ciu-
la situación de importantes contingentes dad de Buenos Aires y llega al 0,5% para el
de población que están adentro del sistema conurbano. Para el grupo de 15 a 17 años,
educativo. la tasa alcanza el 3,9% para el total de aglo-
Por eso, digamos como parte de las bue- merados, el 3,6% para la ciudad de Buenos
nas noticias que la tasa de asistencia esco- Aires y el 2,4% para el conurbano. Estas ta-
lar para el grupo de 13 a 14 años alcanza sas bajas llaman la atención, simplemente,
al 98,6% del grupo de edad para el total porque los números no parecen coincidir
de aglomerados urbanos; al 100 % para la con la presencia de chicos en actividades
ciudad de Buenos Aires y al 99,4% para el productivas y porque, probablemente, es-
conurbano; al 87,4 % para el grupo de 15 tén afectadas por fenómenos de captación
a 17 años para el total de aglomerados; al ligados con la ilegalidad de dicho desem-
100% para la ciudad de Buenos Aires y al peño o la naturalización de algunas tareas
87,7% para el conurbano. Al aumentar la como, por ejemplo, las de ayuda familiar
edad, disminuye la tasa de escolarización en diferentes actividades. En el tramo de
–que en el tramo de 18 a 25 años es del 18 a 25 años, la tasa de actividad tiene un

140 I Anales de la educación común


Entre la privación y la voluntad de ser, los adolescentes

y sus familias desarrollan miles de estrategias

para aferrarse a la sociedad.

nivel mucho más alto: el 40,3% para el total para la ciudad de Buenos Aires y el 31% para
de aglomerados urbanos; el 49,5% para la el conurbano. En estos comportamientos se
ciudad de Buenos Aires y el 44,8% para el expresa la baja capacidad de incorporación
conurbano [ver tabla IV]. al mercado de trabajo en simultáneo con la
Por su parte, los adolescentes y los jóvenes progresiva pérdida de la inserción educativa
que no trabajan ni estudian en el tramo de como resultado del acercamiento a la adul-
13 a 25 años constituyen el 18,5% del total tez. [ver tabla V].
de los que viven en aglomerados urbanos; Este grupo es, razonablemente, el objeto
el 5,8% de los que viven en la ciudad de de inquietud más importante de quienes se
Buenos Aires y el 21% de los que viven en preocupan por la situación de la juventud;
el conurbano. En el interior del tramo, el preocupación que se torna problemática
fenómeno es poco relevante para los de 13 cuando se extrapolan a este universo las
a 14 años y se hace significativo para los de características de desvío social a las que nos
15 a 17, que alcanza el 10,2 % para el total hemos referido en la introducción. Si este
de aglomerados, no existe para la ciudad de sector social es un problema, lo es más por
Buenos Aires y es del 11,1% para el conur- lo que deja de hacer –estudiar y/o trabajar–
bano. Hasta esta edad, los datos muestran el que por lo que se supone que hace.
papel rector que, pese a todo, desempeña la Por último, si miramos la distribución
escuela. De los 18 a los 25 años, en cambio, de este universo desde la perspectiva de la
la proporción de los que no trabajan ni estu- pobreza y la indigencia, se puede observar
dian asciende a poco más de un cuarto para la gravedad de la situación ya que, para el
el total de aglomerados urbanos; es el 8,8% tramo de 13 a 25 años, el 61,2% de los jó-

Adolescencia y juventud I 141


venes del total de aglomerados urbanos son repetirlo– es parte de la buena noticia en
pobres y el 31,2%, indigentes; en la ciudad tanto tiene 15.852 establecimientos de los
de Buenos Aires son pobres el 25% y el cuales 10.431 son públicos y 5.421, privados.
12%, indigentes; y el conurbano bonaerense De las 5.960 escuelas de Educación General
tiene el triste récord de que el 67,7% de los Básica (EGB) de gestión pública y privada, la
jóvenes sean pobres y el 36,3%, indigentes. mayoría atiende a este grupo etario –ya sea
Debe señalarse, además, que la pobreza tiene porque más del 70% implementaron el Ter-
una leve tendencia descendente a medida que cer Ciclo* o porque tienen alumnos desfasa-
aumenta la edad, la que seguramente se expli- dos en la edad–. A esa cifra deben sumarse
ca como resultado de una mayor participación los 2.360 establecimientos de Educación
en el mercado de trabajo [ver tablas VI y VII]. Polimodal, lo que constituye el 52,48% del
total de los establecimientos que configuran
La vida cotidiana el sistema.
Sin embargo, la vida cotidiana de los ado- Mejores o peores, están ahí y, en todo
lescentes y sus familias está lejos de ser un caso, conforman la plataforma institucional
reflejo de estas condiciones estructurales. para políticas de mejoramiento de la calidad
Entre la privación y la voluntad de ser, se educativa, entendidas en el marco de la
desarrollan miles de estrategias dirigidas a construcción de ciudadanía.
aferrarse a la sociedad más allá de las pri- Las escuelas, por lo tanto, son siempre las
vaciones que el conjunto les coloca como trincheras de la conflictividad social pues,
contexto. Estas estrategias se focalizan por su condición de único escenario, son
centralmente en las escuelas que son hoy el también el espacio privilegiado para el es-
único ámbito suficientemente dimensiona- tallido de los conflictos. Aun así, a la luz de
do para acogerlos. Los escépticos dirán que lo que sabemos de sus vidas, ellas derraman
esta adhesión es by default y que por ello, en todavía el efecto balsámico de la ciudadanía,
todo caso, no forma parte de las buenas no- habida cuenta de que el conflicto con ma-
ticias. No obstante, la dimensión del propio yúscula es, por suerte, mucho más excep-
sistema educativo bonaerense –vale la pena cional que cotidiano. Esto es probablemente

*
Tramo hoy equivalente a la Educación Secundaria Básica. [N. de E.]

142 I Anales de la educación común


consecuencia de un hecho negativo: como grupos sociales que pueden denominarse
resultado de la creciente segmentación es- de acuerdo con los énfasis que se establez-
pacial de la población, las escuelas se han can: escuelas de capas medias, de clase
ido especializando crecientemente y, en trabajadora o, de manera más moderna, de
lugar de ser las viejas escuelas socialmen- clases medias. Escuelas que son pocas por
te heterogéneas de la vieja sociedad, más la galvanización social que ha atravesado
bien son hoy las que expresan la profunda nuestra sociedad, polarizadora hacia los
diferenciación social de esa estructura con extremos. Desgraciadamente, disminuye
mayoría de pobres. Y las escuelas son hoy el conflicto porque aumenta la diferencia-
–cómo podrían no serlo dada la intensidad ción social.
y concentración de la pobreza– escuelas Nos interesan aquí, obviamente, las es-
de pobres homogéneamente pobres, en cuelas de pobres y la particular trayectoria
barrios de pobres y escuelas de ricos inten- de los pobres en las mismas. Por varios
samente ricos, en barrios de ricos. Pocas motivos: porque son los más recientemente
son las que combinan, en su composición llegados a la estructura educativa, porque
social, lo mejor de la vieja escuela sarmien- son los que más necesitan de la escuela y
tina, en términos de convivencia entre no porque, en esa sociedad de dinámica exclu-
tan pobres y no tan ricos; es decir, aquellos yente, es la escuela el único ámbito demo-

Adolescencia y juventud I 143


cratizador al que pueden acceder. También de todos los niveles educativos y depen-
nos interesan las escuelas de pobres porque dencias: provincial, municipal y privada.
son especialmente las instituciones en las Y no alcanza.
que es necesario trabajar con los docentes Efectivamente, ¿cómo podrían estas inter-
para que puedan abordar esta realidad supe- venciones paliar de manera satisfactoria el
rando la limitada perspectiva de que lo que panorama social antes esbozado? No sólo
los pobres necesitan es contención. Cierto ellas son insuficientes sino que, aunque
es que hace ya mucho tiempo el sistema no alcancen, no todos los actores de la
educativo ha estado desarrollando un for- educación están de acuerdo con que deban
midable esfuerzo para generar condiciones mantenerse esos servicios. Y vale la pena re-
que permitan no sólo que los chicos vayan cordar que no alcanzan porque la solución
a la escuela, sino que se queden en ella y al problema de la desigualdad no está en la
además aprendan. Un complejo sistema escuela, sino fuera de ella.
institucional de servicios de psicología y Se dice con frecuencia, y de manera
asistencia social escolar, grados especiales, despectiva, que los chicos van a la escuela
comedor, ropero, becas sobre el modelo de a comer y en esos términos se interpreta el
transferencia de ingresos a los hogares de incremento de las tasas de escolarización,
los alumnos matriculados y, en algunos ca- más como una dimensión alimentaria de
sos, atención médica forman parte, si no de la lucha personal contra la pobreza, que
la realidad de todas las escuelas, al menos como parte de una voluntad de mejorar el
del imaginario de los docentes acerca de la nivel educativo. Un pensamiento de apa-
realidad de todas las escuelas. riencia políticamente correcta denuncia
La atención de todos estos aspectos ge- que nuestras escuelas se han convertido en
neró una dimensión de intervención de la comedores –se acentúa innecesariamente
institución escolar conocida y reconocida el dramatismo llamándolas comederos– sin
por los docentes como la asistencialidad, apuntar al mismo tiempo el feliz hecho
sobre la que tienen opiniones contro- de que, por lo menos, sean comedores
versiales. La merienda escolar (simple, y subestimando el otro de que nunca lo
doble, reforzada, reforzada doble) y los son solamente. Pues, aunque desgraciada-
comedores escolares (doble y simple) mente lo sean, otros procesos tienen lugar
atienden hoy el 47,19 % de la matrícula en las escuelas que son, nos animamos a
bonaerense, es decir, a 1.998.000 alumnos decir, los que los chicos y sus familias de-

Los adolescentes van detrás de una voluntad del saber,

aun en un contexto que cuestiona la pertinencia

y la viabilidad de planear un futuro.

144 I Anales de la educación común


mandan tanto como la asistencia. También familias de origen. Valoración de logro di-
hay en ese análisis una peculiar reducción fícil de comprender para los sectores que
naturalista que subordina el hecho de tienen ya 40 o 50 años de experiencia en
la educación al de la satisfacción de las un clima educativo alto –de 11 años y más
necesidades básicas. Para los pobres, en como promedio del nivel educativo de los
cambio, pese a todo, hay una curiosa obsti- integrantes del hogar– y que encuentran
nación sarmientina de ponerse en el lugar dificultades para captar el progreso que
del soberano para ser educado, aunque ese este aumento implica para los que no lo
soberano esté desnudo y con hambre. Tal tuvieron.
vez debamos cuestionar hoy la asimetría, En una investigación realizada recien-
el distanciamiento y el elitismo incluido en temente en establecimientos educativos
la noción iluminista de educar al soberano con alumnos pertenecientes a los sectores
pero, en todo caso, lo que no puede objetar- sociales de pobres estructurales con larga
se es la voluntad de integrarse a ese proce- permanencia en el mundo de la pobreza
so con procedimientos que disminuyan esa y nuevos pobres (Feijoó y Corbetta, 2004),
asimetría decimonónica. hemos encontrado una larga serie de razo-
nes acerca de por qué van a la escuela y qué
Qué buscan los chicos en las escuelas problemas encuentran en ella. Si se acepta
Ya hemos sugerido que nuestros adoles- la descripción sociodemográfica de la pri-
centes van detrás de una voluntad del saber. mera sección de este artículo y se extraen
Por abstracta que parezca la noción, los las consecuencias correspondientes, los
chicos que van a nuestras escuelas preten- hallazgos que se describen a continuación
den alcanzar claves que, vía la adquisición deben considerarse más bien como con-
de los conocimientos, les permitan lograr jeturas, hipótesis o puntas que permitan,
una meta de enorme complejidad que se a lo largo de múltiples contribuciones,
dirige al objetivo de constituirse a la vez en entender qué pasa en las escuelas. No hay
ciudadanos, sujetos de derecho y jóvenes duda de que esa búsqueda es resultado no
con competencias para incorporarse al sólo de su propia voluntad, sino de una
mercado de trabajo. Todo esto incluye un combinación de factores resultantes de las
germen de proyecto de vida en un contexto expectativas de los otros dos actores rele-
cuyas restricciones económicas, culturales vantes del mundo escolar, las familias y los
y simbólicas no hacen sino poner en cues- docentes.
tión tanto la pertinencia como la viabilidad Desde el punto de vista de los docentes,
de planear siquiera un proyecto de vida. la realización del proceso educativo es una
Pero, pese a ello, ahí están nuestros ado- tarea altamente improbable, sobre todo en
lescentes luchando por ser alguien. Para relación con las condiciones de base en que
los más pobres este ser alguien no es poco. llegan los chicos a las escuelas. En esa inves-
En muchos casos, implica alcanzar niveles tigación se utilizó la noción de educabilidad
educativos más altos que los de sus propias –para caracterizar la interacción existente

Adolescencia y juventud I 145


entre el medio familiar y social y el mundo lores legitimado, que oriente las conductas
de la escuela– para indagar cuáles eran las de las personas.
condiciones necesarias para que el proceso Como respuestas institucionales no
se realizara con éxito. La investigación par- planificadas a esos problemas hemos en-
tió del punto que señala que la actual ofer- contrado dos modelos de desempeño: uno
ta del sistema educativo bonaerense estuvo tradicional de tipo maternalista y otro de-
diseñada para una estructura social que ha nuncista de perfil ideologizado. Estos mo-
colapsado y que, en el marco de esa estruc- delos no son arquetipos que pretendamos
tura, se dirigió a un alumno tipo que hoy es generalizar, dado que surgen de un estudio
difícil de encontrar en nuestras escuelas. que no puede ser extrapolado y cuya perti-
Se abre así una brecha de expectativas en- nencia puede ser resultado tanto del ciclo
tre el perfil del alumno que debería llegar educativo en que los hemos encontrado
y el que llega, lo que constituye un obstá- como del sector social, pues el maternalis-
culo permanente al proceso de enseñanza ta apareció en un establecimiento de EGB I
y aprendizaje. Porque adaptarse al perfil y II con alumnos del sector caracterizado
de este tipo de alumno implicaría aceptar como nuevos pobres, y el denuncista, en
acríticamente los efectos de este proceso una escuela polimodal con alumnos del
de reconversión social. Pero no adaptar las sector pobres históricos. En el primer caso,
herramientas de trabajo implica profundi- con sus más y sus menos, la escuela con-
zar este desacuerdo y esas brechas. Aquí tinúa siendo todavía el segundo hogar,
entra en juego la controversia alrededor del mientras que en el otro la escuela tiene
papel que juegan las dimensiones asisten- que encontrar su lugar, compitiendo con
ciales de la escuela, no queridas pero im- el desafío que implica no sólo la pobreza
prescindibles para paliar los efectos de la de los hogares, sino los medios de comuni-
desigualdad en el aula. Los docentes consi- cación de masas, los deseos de los chicos,
deran que no sólo las transformaciones de la obsolescencia de los conocimientos de
carácter económico afectan el desempeño los docentes, la necesidad de los chicos de
de los alumnos sino que también destacan generar ingresos para sus hogares o para
la importancia que ha tenido el cambio en ellos mismos. Los docentes chocan en el
la organización de la estructura familiar y aula con problemáticas y cuestiones que no
el perfil actual de una sociedad en la que no pueden manejar. En el trabajo de campo,
se encuentra claramente un sistema de va- llamó la atención la mención, en uno de los

Criminalizar el comportamiento de los adolescentes

está en línea con los sectores que reclaman

represión y penalización.
146 I Anales de la educación común
establecimientos, acerca de un chico que se tes plenos a los que nos estamos refiriendo
vestía a la manera de Marilyn Manson y la y que –en el marco de una actitud a veces
impotencia de los maestros para abordar el abiertamente querellante; otras francamen-
problema. Llamó la atención, sobre todo, te adaptativa– tienen todas sus esperanzas
porque ese testimonio se registró en un puestas en la escuela. Probablemente, por-
momento que precedió al drama de Car- que como ya se ha dicho, no es sólo la única
men de Patagones.* institución que conocen, sino el lugar en
Desde el punto de vista de los padres, que por antonomasia tienen probabilidad
las experiencias son también divergentes. de ser reconocidos como sujetos. Por ello,
Para los padres de alumnos de sectores de el principal proyecto de vida de los chicos
nuevos pobres, garantizar la continuidad de es quedarse en la escuela para adquirir
los hijos en la escuela pública es una forma conocimientos relevantes, que puedan
de replicar su propia experiencia de cuando abonar exitosamente su salida al mundo de
eran chicos. Aunque encuentren que com- la adultez, ese mundo que requiere saber
parativamente esta escuela sea peor que la manejar adecuadamente valores, destre-
anterior, piensan que aun siendo peor, es zas, competencias, autoestima. Esos chicos
defendible. En ese contexto, en el que hay están vigilando el mundo de los mayores,
intercalados pobres históricos que ascienden probablemente para buscar modelos de
a una escuela de nuevos pobres, para estos, ejercicio de rol que les sean útiles en su
se trata de una oferta educativa de calidad propia vida. Los mayores, por su parte, se
dado que supera notablemente aquella a la acercan a ellos de manera azarosa, imagi-
que ellos mismos accedieron en su niñez. nando qué y cuáles conocimientos les van a
¿Qué le reclaman los padres a la escuela? ser útiles: desde consejos prácticos de cuida-
Centralmente, que aumente la cantidad de do de la presentación del yo –como cuando
conocimientos que se imparten; que haya alguien les aconseja que no se tatúen para
disciplina; que la escuela comunique y no bloquear su acceso al mercado formal de
acompañe los problemas que se plantean. trabajo– hasta cómo responder a problemas
Cierto es, dicen los docentes, que cuando concretos del currículum.
la escuela llama a los padres, estos difícil- Los adolescentes también están marcados
mente concurren, de modo que los docentes por los estímulos de un mundo confuso.
tienen que arreglárselas sólos frente a los Los medios de comunicación de masas –la
problemas. televisión abierta y más que ésta, la emitida
Por último, los chicos. Los chicos, espe- por cable– desempeñan su papel de abrirles
cialmente los de Polimodal, los adolescen- un mundo, como el caso del chico que a raíz

*
El 28 de setiembre de 2004, en la Escuela No 202 “Islas Malvinas” de Carmen de Pata-
gones –provincia de Buenos Aires–, un adolescente de 15 años, alumno de 1er año de
Educación Polimodal, ingresó armado al establecimiento y disparó en el aula hacia sus
compañeros. Cuatro de ellos murieron y otros resultaron heridos. [N. de E.]

Adolescencia y juventud I 147


de ver la CNN ha decidido que quiere ingre- sobre ellos. La de nuestra sociedad, forma-
sar a la marina norteamericana. Otros, en teada su percepción a partir del mensaje
cambio, tienen expectativas más pedestres de los medios de comunicación de masas,
como resolver de qué manera articular la está lejos de ser piadosa. Lo que los medios
demanda escolar con la demanda familiar levantan es la marginalidad, dimensión
de prestar ayuda a los padres. Unos y otros de desvío social sin duda presente en este
son adultos prematuros. universo, aunque no obviamente la domi-
No es sorprendente señalar, después de lo nante.
expresado, que hay un aire de adultez anti- Expresiones culturales del mundo juvenil
cipada en estos chicos. No es novedad. Ya –por ejemplo, la cumbia villera y aun la dro-
hemos dicho que los estudios sociológicos ga misma– coexisten con aspectos de fuerte
de los ciclos de vida han destacado reitera- integración como esta voluntad de aferrarse
damente que la probabilidad de pasar de a la educación, y es poco lo que sabemos
manera plena por cada una de esas etapas acerca de qué forma se articulan estos com-
depende, en parte, de la condición econó- portamientos.
mica de los hogares. Dicho de otra manera, Por otro lado, el intento de los medios
que no hay niñez o adolescencia plena para de criminalizar los comportamientos de
los pobres involucrados prematuramente los adolescentes está en línea con una so-
en la resolución de los problemas de la vida ciedad en la que algunos sectores recla-
cotidiana de sus hogares. man creciente represión y penalización
El establecimiento escolar es en sí mismo para problemas que son complejos en su
un ícono para los chicos. Alrededor de sus configuración y que sólo milagrosamente
protectoras paredes juegan los picados de habrían de ser de sencilla solución. Hay
fútbol el sábado a la tarde; se reúnen en la acá una herencia eugenésica y lombrosia-
cercanía de su predio; algunas familias lo na que afecta la forma en que se mira a
alquilan para hacer fiestas. Y los que tuvie- los jóvenes y carga las tintas para forzar
ron que abandonarla o la abandonaron sin una lectura en blanco y negro de su situa-
obligación de hacerlo se acercan a ver a sus ción. También es cierto que sería inge-
viejos compañeros, situación descrita tam- nuo desconocer que estos determinantes
bién en otras investigaciones sobre jóvenes macroestructurales generan, asimismo,
del conurbano bonaerense (Duschatsky y un mundo de marginalidad; pero sería
Corea, 2002). En fin, contra todas las dificul- importante dimensionarlos en lo que
tades, la vida es más bella con la escuela. Sí es su verdadero peso: existen bolsones
cabe preguntarse si la escuela está a la altura de pobreza intensa –caracterizados por
de estas demandas. subculturas a veces locales, con modos
de vida delincuenciales– pero están lejos
Una mirada sobre los adolescentes de ser los dominantes. En este sentido,
La mirada sobre los adolescentes también se ha señalado muchas veces que la cons-
se construye con lo que los otros piensan trucción de un mundo de bandas tampoco

148 I Anales de la educación común


es ajena a la connivencia entre ellas y una rros (Alarcón, 2003) describe, con singular
institución que, como la policial, debería agudeza, la vida de un barrio en la zona
garantizar la seguridad más que promover norte del Gran Buenos Aires en el que la
la delincuencia. Toda esta compleja realidad concentración de muchas causas produjo,
llega a la vida pública a través de los flashes a lo largo de la década del 90, un auténtico
de medios escritos, radiales y televisivos genocidio juvenil, resultante de la droga,
que erigen al adolescente bonaerense como la delincuencia, la pobreza, el abandono
el desviado, el drogadicto, el problemático, y la epidemia del sida. Cada uno de estos
el otro, el difícil. Mientras se escribía este elementos es, en sí mismo, una invitación
artículo, se había producido un asesinato de a la muerte: todos juntos constituyen un
una adolescente embarazada de 14 años que cocktail intolerable para cualquier socie-
con su grupo se negó a ir a comprarle droga dad. Pero son los menos. La mayoría busca
a unos policías.* Ella era, además, del barrio difícilmente su camino a las estrellas por
de Ezequiel Demonty, el chico que murió la ruta de las dificultades. Sería bueno que
ahogado cuando otros policías lo obligaron las excepciones no nos impidan ver los
a tirarse al Riachuelo para escarmentarlo promedios.
vaya a saberse de qué y para que aprenda a Una vez más, la larga duración ha domi-
nadar.* Y todo esto no ocurre en la lejanía de nado la constitución de la subjetividad y la
los alrededores sino en la propia ciudad de memoria de manera mucho más eficaz que
Buenos Aires. la coyuntura. Es a esa larga duración a lo
Los adolescentes se han convertido así en que todos debemos apostar para reconvertir
las clases peligrosas del siglo XXI. Y algunos la tarea educativa en una que conecte con
lo son. El libro Cuando me muera quiero las demandas y deseos de todos los que en
que me toquen cumbia. Vidas de pibes cho- ella participan.

* Camila Arjona era de Villa Lugano y murió el 1o de abril de este año. Por el crimen
están procesados tres oficiales de esa fuerza. [N. de E.]
* Ezequiel Demonty murió el 14 de septiembre de 2003 a los 19 años. [N. de E.]

Bibliografía
Alarcón, Cristian, Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. Vidas de pibes chorros.
Buenos Aires, Norma, 2003.
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150 I Anales de la educación común


artículos

El adolescente,
sujeto de derechos
Norberto Liwski *

Las normas que establecen los derechos de los adolescentes deben ser acompañadas

de políticas activas que, entre otros aspectos, reconozcan el valor transformador

de esa etapa y otorguen la palabra a quienes transitan por ella.

*Médico y pediatra social. Los sectores juveniles y la adolescencia en particular se


Vicepresidente del Comité situaron en la segunda mitad del siglo pasado dentro de
de Derechos del Niño de acelerados procesos de cambios culturales, económicos y
Naciones Unidas y del tecnológicos como el sector de las sociedades que con ma-
Consejo de Presidencia de yor dinamismo reflejan con fina sensibilidad las profundas
la Asamblea Permanente dificultades y contradicciones que subyacen en el seno de
por los Derechos las mismas.
Humanos. Asesor del Ningún país latinoamericano ha podido obviar en los
Director General de últimos decenios el reconocimiento de este fenómeno, al
Cultura y Educación de la que individual y colectivamente no se le ha prestado aún
provincia de Buenos Aires. la preocupación suficiente, y mantiene un peligroso nivel
Presidente del Comité secundario en la agenda política de los estados.
para la Defensa de la Los adolescentes en general, y aquellos con mayores ni-
Salud, la Ética Profesional veles de vulnerabilidad, no reciben en la sociedad moderna
y los Derechos Humanos. la mirada y la actitud de los adultos e instituciones que les
permitan asumir su propia experiencia de conocimiento
humano y social. Para alcanzar este objetivo, requieren de
los apoyos necesarios que posibiliten superar las difíciles y

Adolescencia y juventud I 151


complejas problemáticas con las que hoy se mité de Naciones Unidas reconoce que la
enfrentan dentro de cada contexto. adolescencia:
La adolescencia y la juventud, como otros
temas que tienen que ver con cuestiones […] es un período caracterizado por rápidos
relativas a la sociedad, presentan sus teorías cambios físicos, cognoscitivos y sociales, in-
convencionales en estado de cuestiona- cluida la madurez sexual y reproductiva; de
miento y las prácticas sociales en perma- adquisición gradual de la capacidad para asu-
nente proceso de revisión. Por esta razón, es mir comportamientos y funciones de adultos,
preciso asumir con profunda responsabili- a su vez implica nuevas obligaciones y exige
dad y realismo que todo abordaje constituye nuevos conocimientos teóricos y prácticos. El
esfuerzos de aproximación que deben ser período de transición dinámica es también
considerados como tales. generalmente un período de cambios positi-
En el perfil psicosocial del adolescente, vos inspirados por la importante capacidad de
como bien afirmara Sara Slapak en el se- los adolescentes para aprender rápidamente,
minario Adolescencia y juventud: derechos y experimentar nuevas y diversas situaciones,
contradicciones, “se pueden considerar dos desarrollar y utilizar el pensamiento crítico,
características esenciales: una condensa y familiarizarse con la libertad, ser creativos y
refleja, más que cualquier otro período de socializar.
la vida, la condición humana; otra, más que
en otro período de la vida, condensa y refle- El mismo comité observa con inquietud
ja las condiciones sociohistóricas, políticas, que el mayor número de los estados no ha
económicas y culturales de su época”. prestado suficiente atención a las preocupa-
Se puede sostener entonces que es el ciones específicas de los adolescentes como
momento de la vida en que las pasiones, la titulares de derechos ni a la promoción de
inteligencia y la acción comienzan con todo su salud, educación y desarrollo. Los esta-
vigor a tener manifestación y efecto sobre dos al asumir sus compromisos dentro del
los demás, en un contexto más amplio que derecho internacional deben, a través de po-
el familiar y el social inmediato. líticas activas, dar cumplimiento a las obli-
En este sentido, en coincidencia con la gaciones que les impone la Convención.
doctrina universal de derechos humanos Es necesario recordar que en nuestro país
expresada particularmente en la Conven- la Convención de los Derechos del Niño fue
ción sobre los Derechos del Niño, el Co- ratificada por la Ley nacional Nº 23.849 en

Los adultos debemos interrogarnos: ¿qué piensan

los adolescentes? ¿Qué sienten? ¿Qué esperan?

¿Cómo reconocen lo que los rodea?

152 I Anales de la educación común


1990 e incorporada a la Constitución nacio- La adolescencia presenta un valor trans-
nal mediante la reforma de 1994. formador y original que se orienta a la revi-
En este mismo sentido, el adolescente de sión de las herencias familiares y sociales.
nuestro tiempo constituye un actor social ca- La llamada brecha generacional se nutre
paz de proponer nuevos términos de negocia- precisamente de esa revisión, y sin esa bre-
ción. Le compete al adulto ser capaz de conte- cha no hay adolescencia posible. En conse-
ner esos nuevos aspectos para que tenga lugar cuencia, el adolescente necesita tener frente
verdaderamente una negociación, en la que el a sí un adulto con capacidad para soportar el
adolescente no avasalle lo instituido ni el adul- choque de oposición.
to lo sostenga rígidamente. Este escenario se Es exactamente en este singular recorte de
ve afectado cuando los adolescentes y jóvenes los vínculos intergeneracionales en el que
advierten que en la interlocución o aun en la se visualiza mayor tensión y desdibujamien-
confrontación, el rol del adulto queda asociado to de los bordes que lo configuran. Al decir
a la hipocresía o al doble discurso. de Hannah Arendt, “se necesitan adultos
En nuestro país, la adolescencia se cons- recreando la cultura del anfitrión, cultura de
tituyó y se consolidó en el siglo XX con las la recepción de los recién llegados”.
clases medias dentro del Estado de bienes- La construcción de una nueva identidad
tar. De allí que los marcos teóricos clásicos implica necesariamente asumir las prácticas
que predominantemente se ocupan de esta de la ciudadanía y es precisamente esta carac-
temática presenten, analicen y expliquen la terística la que posiciona a los adolescentes
realidad del adolescente arquetípico de clase como sujetos de derechos. Al señalarse la
media de mitad del siglo pasado. significación de construcción de identidad
Diversas fracturas sociales, económicas y y ciudadanía, sin duda alguna el rol de los
políticas introducen cambios significativos adultos que interactúan individual o grupal-
en el escenario mencionado. Los quebran- mente con los adolescentes se constituirá
tamientos constitucionales y las sucesivas como facilitador u obturador de este trayecto
dictaduras militares, en particular la que vital de la maduración.
transcurre entre 1976 y 1983 bajo el signo En esa perspectiva y en el ámbito edu-
del terrorismo de Estado, representan com- cativo, las prácticas pedagógicas se esta-
ponentes que desarticulan los procesos de blecen en un elemento de identidad para
construcción de ciudadanía en este período ellos y de reconocimiento de los otros. De
crítico del aprendizaje. La institucionalidad este modo, la escuela resulta un espacio
democrática, al sostener modelos econó- constituyente de subjetividad y ciuda-
micos de características neoliberales, fue danía, y esta experiencia concentra sus
tornando contradictorios los términos de componentes positivos pero también las
la relación entre la estructura jurídica que cargas negativas.
establece la condición del adolescente sujeto Sobre esta singular experiencia del mun-
de derecho y las realidades y prácticas socia- do adolescente destacamos el aporte de la
les de exclusión, pobreza y desigualdad. especialista Mabel Munist quien señala:

Adolescencia y juventud I 153


Cuando se producen choques, en especial con profecía autocumplida de una sociedad que es-
los maestros, es frecuente que las familias cucha poco, rechaza las diferencias y más aún
apoyen a sus hijos, a menudo como el único cuando estas delatan profundas debilidades
espacio de coincidencia entre los adolescentes del mundo adulto.
y sus padres, o como manera de protección del
joven cuando la organización escolar es im- Precisamente, en la motivación dialógica
permeable a replanteos razonables. Lo cierto el adolescente encuentra un punto de par-
es que los conflictos afectivos del joven con tida para recuperar o iniciar niveles básicos
los docentes tienden a intensificarse en los úl- de comunicación y participación. En esta di-
timos años y para su superación se requieren rección se inscriben los miles de proyectos
modificaciones en la formación docente y en la incluidos en dicho programa, cuyas matri-
organización escolar. ces responden al eje señalado, es decir, sin
Es necesario que los docentes tengan conoci- diálogo no hay proyecto.
miento sobre los procesos adolescentes y que Ponderar el diálogo significa dar sentido al
exista un replanteamiento del modelo de auto- conocimiento, establecer nuevos y mejores
ridad y transmisión de conocimientos acorde a niveles de comunicación entre la escuela, la
las potencialidades de este período. comunidad y la familia. En síntesis, se trata
Los adultos se desconciertan, muchas veces, e de un diálogo que acompaña la construc-
ignoran cuánta necesidad de afecto subsiste en ción de subjetividades y que, unido a una
esta etapa, pese a los choques y emociones de acción coherente con el mismo, contribuye
los adolescentes. a la construcción de ciudadanía.
La apertura y profundidad de esta reflexión
Como bien se señalaba en el marco del nos conduce inevitablemente a interrogar-
plan provincial Adolescencia, Escuela e nos desde el mundo adulto: ¿qué piensan los
Integración Social de la Dirección General adolescentes? ¿Qué sienten? ¿Qué esperan?
de Cultura y Educación de la provincia de ¿Cómo conocen o reconocen el mundo que
Buenos Aires: los rodea? ¿Qué les sucedió para que no se
parezcan a los adolescentes de otros tiem-
[…] las políticas que tiendan abrir las puertas pos? ¿Qué nos sucedió a nosotros? ¿Qué
de la escuela a aquellos adolescentes que están hacemos para conocerlos mejor?
fuera de las mismas, constituyen piezas fun- Estos cuestionamientos desde lo peda-
damentales, ya que cuando estos procesos no gógico nos ayudan a repensar los procesos
se despliegan, el adolescente queda atrapado de enseñanza y aprendizaje y el sentido de
en la imagen que de él sostiene la sociedad, los mismos, incluyendo a alumnos y padres
principalmente a través de los medios de co- como sujetos activos de la educación.
municación y en la que se destacará la imagen Recuperamos los conceptos volcados en
de marginalidad, vínculos con las drogas, em- la mesa de diálogo de uno de los veinti-
barazo adolescente no planificado, violencia, cuatro encuentros regionales desarrollados
imagen que por otra parte no es más que la durante 2004 y del que participaron más de

154 I Anales de la educación común


Debemos trascender la visión adultocéntrica

y aprender que hablar más de la adolescencia

significa hablar más con los adolescentes.

tres mil adolescentes y docentes: “Hay que decisión de temas que resultan de su direc-
incentivar al alumno para que aprenda, pero to interés o se propone relacionarlo con las
no desde la orden, hay que inventar cosas normas sin considerar su singular estadio
nuevas. Los proyectos son una buena mane- de necesaria confrontación.
ra, nos sentimos responsables, útiles, eso es Es preciso afirmar que para el desarrollo
lo que necesitamos: que nos escuchen y nos pleno de sus potencialidades el adolescen-
dejen colaborar” (opinión de un alumno de te no sólo necesita de un encuentro con el
Tercer ciclo de la EGB). adulto, sino que en el modo de construcción
Dar la palabra a los adolescentes implica de esa relación se concentran los compo-
necesariamente un proceso de prácticas nentes de mayor significación en el transcu-
democráticas que requieren, a su vez, rrir de este período transicional.
ámbitos favorecedores de las mismas y El desafío que se nos plantea reconoce
renovadas estrategias pedagógicas que si- indudablemente diferentes planos que abar-
túen al adolescente como un sujeto activo can desde la revisión de las prácticas institu-
de derechos. cionales hasta el desarrollo de nuevas líneas
Como pudimos observar, y constatan in- de investigación y conceptualización con el
numerables experiencias exitosas, la partici- soporte de las diferentes ciencias aplicadas.
pación plena en actividades y proyectos de Debemos partir de una premisa básica: ha-
carácter institucional y comunitario señala blar más de la adolescencia significa hablar
predominantemente un cauce orgánico y di- más con los adolescentes.
namizador de interacciones entre distintos La inclusión de las prácticas democrá-
actores sociales e institucionales. ticas se relacionan directamente con las
Otorgar la palabra al adolescente, en el disposiciones y principios de la Conven-
marco de proyectos democratizadores, re- ción sobre los Derechos del Niño parti-
presenta asimismo la posibilidad de dimen- cularmente en sus artículos 12, 13 y 15.
sionar y jerarquizar el rol educador en sus Estos reconocen “el derecho de expresar
diversas expresiones y funciones. su opinión libremente en todos los asuntos
Nuestro tiempo nos indica el complejo de- que le afectan [...]; el derecho a la libertad
safío de abrir las fronteras de la visión adul- de asociación y a la libertad de celebrar re-
tocéntrica entendiendo por esta aquella que uniones pacíficas”.
impide el reconocimiento del adolescente La destacada psicoterapeuta Eva Giberti
y su cultura, lo excluye de una reflexión y señala en uno de sus trabajos:

Adolescencia y juventud I 155


La actual conciencia de las políticas dedicadas concretas que permitan asumir los mencio-
a la educación tienden –deberían hacerlo– a la nados tratados como herramientas dinámi-
formación de las ideas acerca de ciudadanía, cas para la construcción de ciudadanía.
lo que implica acompañar a los jóvenes en el Al concluir estas reflexiones deseamos
ejercicio de la crítica como herramienta y no afirmar nuestro pensamiento en las ense-
sólo como reacción furibunda y descalificante ñanzas del educador Paulo Freire que en
respecto de quienes los precedimos. Pedagogía de la autonomía señalaba:
Las actuales recomendaciones pedagógicas
–sintónicas con dicha cultura adolescente– no Sí, en verdad, el sueño que nos anima es demo-
necesariamente deberían arrasar con lo ofre- crático y solidario, no es hablando a los otros,
cido por las curriculas escolares, sino tender desde arriba, sobre todo, como si fuéramos los
puentes con ellas, que sean críticos y supera- portadores de la verdad que hay que transmitir
dores de sus prejuicios y atrasos tecnológicos, a los demás, como aprendemos a escuchar,
dado que la ciudadanía no se emancipa de la pero es escuchando como aprendemos a ha-
memoria y de lo aprendido en experiencias blar con ellos. Sólo quien escucha paciente y
previas (positivas y negativas). críticamente al otro, habla con él, aún cuando
en ciertas ocasiones, necesite hablarle a él. Lo
El enfoque de derechos en políticas públi- que nunca hace quien aprende a escuchar
cas orientadas a la niñez y la adolescencia para poder hablar, es hablar impositivamente.
no puede limitarse a la simple mención de Incluso, cuando, por necesidad, habla contra
los instrumentos normativos nacionales e posiciones o concepciones del otro, habla con
internacionales, sino que debe concretizar- él como sujeto de la escucha de su habla crítica
se en acciones y reformas institucionales y no como objeto de su discurso.

156 I Anales de la educación común


artículos

Jóvenes, ciencia y tecnología


Roberto Aquilano *

Es necesario involucrar a científicos, educadores y comunicadores; medios informativos,

instrumentos y sistemas de comunicación científica pública para que los jóvenes se

acerquen a la ciencia y estén preparados para tomar decisiones éticas.

*Doctor en Astronomía Los medios de comunicación comparten con la ciencia y


(Universidad Nacional la educación la hermosa, sugestiva y arriesgada función de
de La Plata). Director producir y sistematizar la información y el conocimiento
del Observatorio para el público y especialmente para la juventud. Las inte-
Astronómico, Planetario racciones sociales de estos conjuntos de fenómenos resul-
y Museo Experimental tan apasionantes y pueden promover opciones de futuro
de Ciencias, Instituto que hoy empiezan a ser consideradas y estimadas.
de Física de Rosario. Por otra parte, el progreso científico y la explosión comuni-
Investigador del Conicet. cativa transforman conceptos y prácticas de estas dos fuerzas
Representó a la Argentina gigantescas de nuestro tiempo –el conocimiento y la informa-
ante el Consejo General ción– y obligan a los profesionales de la ciencia, la educación
de la Liga Iberoamericana y el periodismo a una reflexión rigurosa e integradora.
de Astronomía en 2005. Nuestra vida cotidiana, nuestro presente y nuestro futuro
dependen de la ciencia y la tecnología y, a pesar de ello, la
mayor parte de los ciudadanos del país, incluidos los que
consideramos cultos, ignoran no sólo la historia de los des-
cubrimientos que nos afectan, sino el propio contenido de
tales descubrimientos.

Adolescencia y juventud I 157


La mayor parte de la tecnología en uso de responder a este grave desafío de nuestro
tiene una antigüedad de pocas décadas y el tiempo.
ritmo de la innovación se ha multiplicado Es de vital importancia el proceso social
enormemente. El mensaje de muchos libros que se articula a partir de la relación entre
que tratan de adelantarse a los tiempos es las organizaciones formales (editoras, emi-
que las sociedades se están transformando soras) y la colectividad (públicos, receptores),
desde la fuerza militar y la riqueza hacia una mediante canales de difusión (diario, revista,
creciente importancia del conocimiento. En radio, televisión, cine) que aseguren la trans-
las economías avanzadas, el conocimiento y misión de informaciones (actuales) de natu-
la información sustituyen en cierto modo a raleza científica y tecnológica, en función de
recursos tradicionales y multiplican la pro- intereses y expectativas (universos culturales
ductividad de sus sociedades. o ideológicos).
Aunque a veces pueda suponerse lo con- Los autores que publican artículos cientí-
trario, los difusores de la ciencia y la tecno- ficos acerca de nuevos estudios o descubri-
logía saben muy poco acerca de la capacidad mientos no saben a veces contextualizarlos
de comprensión de la juventud. Las noticias y es probable que, aunque el artículo sea
científicas en los medios no especializados, técnicamente exacto, la falta de contextuali-
los riesgos y los beneficios de la divulgación zación tienda a confundir. Como alguna vez
científica, el miedo a la ciencia, los modelos dijo Bertrand Russell, a veces hay que elegir
y competencias profesionales, la ciencia en entre la claridad y la exactitud. Por lo tanto,
radio y televisión, las dificultades de com- una claridad comprensible sin distorsiones
prensión de la misma a lo largo de la vida importantes es preferible a una exactitud
humana y las fuentes de información, son técnica que excluya de la comprensión a una
algunos de los aspectos que se deben consi- importante cantidad de personas.
derar si se quiere llegar a los jóvenes. Quizá los jóvenes que están estudiando
Es curioso que ni siquiera en las democra- en la universidad y que leen libros se darán
cias se tenga en cuenta esta necesidad de pro- cuenta de que sin ciencia no hay futuro, crea-
mover la comprensión pública de la ciencia, rán una demanda creciente para alcanzar el
comprensión que, justamente, contribuiría a objetivo de que todos participen en los bene-
mejorar y enriquecer esas democracias. En ficios del conocimiento y presionarán a los
la actualidad, se abre paso en el mundo la medios informativos para que traten este
convicción de que en una sociedad cada vez tema del mismo modo que hoy se ocupan
más dependiente del conocimiento tecno- de la política, la economía, los espectáculos
lógico es muy importante contar con una o los crímenes.
información honrada, crítica y exhaustiva Por otra parte, quizá aún sea tiempo de
sobre ciencia y tecnología. Por eso, la difu- confiar en la perspicacia y el sentido comer-
sión de la ciencia, el periodismo científico cial de los dueños de los medios de difusión
y la comunicación científica pública desde que, al detectar, como ya está ocurriendo, la
los medios educativos deberían tratar hoy influencia creciente de la ciencia y la tecno-

158 I Anales de la educación común


Los jóvenes deberían poder comprender, por ejemplo,

las amenazas de aquellas tecnologías que

atentan contra la intimidad del ser humano.

logía en las personas y las sociedades de En una comunidad democrática, los ciu-
nuestro tiempo, se convencerán de que vale dadanos necesitan tener conocimientos bá-
la pena, desde el punto de vista de las ven- sicos de las cuestiones científicas, de modo
tas, cubrir periodísticamente la demanda que puedan tomar decisiones informadas y
de los jóvenes con respecto a información no depender únicamente de los expertos.
científica y tecnológica. No se trata de imponer criterios, ni formas
Pero lo que debería imponerse es el diseño culturales ni escuelas filosóficas o científicas,
de un proyecto de gran envergadura que ten- sino de poner los instrumentos necesarios y
ga en cuenta todos los elementos de la cadena la comprensión global a disposición de to-
educadora: científicos, educadores, comuni- dos, para que cada persona pueda combatir
cadores, medios informativos, instrumentos la desinformación y elaborar sus propias
y sistemas de comunicación científica públi- conclusiones.
ca. Todo ello con un objetivo: reducir la dis- La democracia requiere que todo ciudada-
tancia entre los creadores del conocimiento y no pueda acceder tanto a tener información
el público usuario de tal conocimiento. Para acerca del estado de los conocimientos y los
cumplir esta finalidad última son necesarios descubrimientos como a conocer sus aspec-
los mediadores, los comunicadores especiali- tos éticos. Cuando aparecen constantemen-
zados, formales y no formales. te nuevos campos de conocimiento, cuando
Hoy se reconoce, tanto en la ciencia políti- la aplicación o no de un descubrimiento es
ca como en la comunicación, que existe una cada vez más determinante para el futuro de
dependencia mutua entre la ciencia, la comu- la humanidad, es urgente y necesario abrir
nicación y la democracia. Se habla de “demo- un diálogo entre las diferentes formas de sa-
cracia tecnológica” y de “democratización del ber y de preguntar. Como consecuencia de
conocimiento” y se va creando conciencia estos hechos, parece lógico que la difusión
sobre el hecho de que para participar de de la ciencia se convierta en el instrumento
la historia hay que estar informado. Una para democratizar los saberes.
democracia será siempre incompleta si los Creo que es un deber de todo educador
ciudadanos siguen careciendo de los cono- introducir la ciencia en la sociedad, prepa-
cimientos y de la información que las socie- rar a los ciudadanos para una mayor par-
dades modernas exigen para formar parte de ticipación política, desde un conocimiento
modo consciente y reflexivo en la dirección válido de la actualidad científica. Contribuir
de la sociedad. a que hombres y mujeres puedan participar

Adolescencia y juventud I 159


en la toma de decisiones sobre aspectos Aquí la misión de los medios informa-
relacionados con el progreso científico y tivos juega un papel decisivo. Frente a los
tecnológico. No hay remedios fáciles para efectos desastrosos de algunos medios sen-
los problemas de la humanidad y, a veces, sacionalistas, los periodistas deben asumir
ciertas soluciones producen efectos se- seriamente su papel de intermediarios. Los
cundarios perjudiciales. Por lo tanto, las peligros se deben evaluar abiertamente, en
determinaciones con respecto a cuestiones una actitud de los científicos de respeto por
científicas y tecnológicas de incidencia y/o la comunidad y esa evaluación debe ser
interés público se deben tomar en todas las comunicada al público con la máxima pre-
esferas: gobierno, parlamento, municipios, cisión y sencillez.
etc. Cada vez más personas pueden partici- Las sociedades actuales, rodeadas por
par en la toma de decisiones en cada uno una información abrumadora, se debaten
de los niveles y deben estar preparadas para en una masa caótica de datos a la espera
emitir juicios razonables y con previo cono- del especialista que los dote de sentido. La
cimiento de causa. La educación juega aquí educación aparece como una de las preocu-
un papel decisivo. paciones fundamentales que se plantea el
Es la sociedad la que debe señalar qué mundo sobre su propio futuro. Las urgen-
recursos hay que destinar a la ciencia y cias de este siglo, como erradicar la pobreza
la tecnología y qué actitud mantener ante y alcanzar un desarrollo sostenible y una
las grandes cuestiones y los desequilibrios paz duradera, recaerán en quienes hoy
debidos a los propios avances de la ciencia, son jóvenes. Por eso, uno de los objetivos
como el control de la natalidad, la política prioritarios de cada sociedad es educar a la
nuclear, el uso de tóxicos en agricultura, el juventud para que asuma estas tareas.
empleo indiscriminado de robots y compu- La enseñanza escolar puede contribuir a
tadoras en la industria, la política alimenta- una mejor compresión de la información
ria, los gastos de armamento, etc. La ciencia transmitida por los medios de comunica-
es universal en cuanto a la acumulación del ción y también, a formar la capacidad de
conocimiento, pero es una inversión como juicio crítico del alumno. Por ello, la ciencia,
producto. la educación y la comunicación deben traba-
Los jóvenes deberían estar en situación de jar en común.
comprender los problemas científicos que Lo importante es dar información correcta
los afectan. En este sentido, un tema que los y de modo tal que no aterrorice ni lleve al
atrae notablemente es el de las amenazas de desinterés, sino que involucre a la juventud,
ciertas tecnologías, especialmente, de aque- haga posible su participación en la toma de
llas que atentan contra la intimidad del ser decisiones y contribuya a atenuar su senti-
humano y contra la descentralización y la miento de impotencia ante la complejidad.
libertad individual. Éstas se centran en las Creo que, por un lado, se debe dar un gran
denominadas nuevas tecnologías de la infor- debate sobre la promoción de la ciencia y la
mación y en la ingeniería genética. tecnología y, por otro lado, se debe estimu-

160 I Anales de la educación común


lar el hecho de que los medios de comuni- en el aprendizaje de los resultados, pero no
cación ofrezcan una información formativa en los diversos modos de razonamiento para
como instrumento de acceso masivo al co- llegar a dichos resultados y, en definitiva, no
nocimiento y a la cultura. entrenados para aprender a pensar.
Por otra parte, se debe tener en cuenta que Nos encontramos ante un fenómeno de
la difusión de la ciencia y la tecnología es masificación de la cultura, la ciencia, la in-
una necesidad social. Difusión no debe en- formación y la educación, donde siempre se
tenderse como un proceso mediante el cual resaltan los éxitos de la ciencia. Sin embar-
se envía comunicación de un sistema de go, también hay que remarcar las otras ca-
información a otro, sino que también deben ras del progreso: por ejemplo, la fabricación
considerarse el ingreso de datos y todas las de armas, producto del avance tecnológico.
adecuaciones para hacerlos accesibles a los Es posible que algunos sectores de la juven-
diversos sectores que así lo requieran. Este tud les interesen estos temas y los dilemas
proceso debe ser democrático, de manera éticos que plantean; en este sentido, es fun-
tal que la información no sea patrimonio damental que eduquemos para el bien. A lo
de unos pocos ni que los medios a través mejor sería necesario que nosotros, los cien-
de los cuales se distribuya puedan ser ma- tíficos, nos impliquemos más en este debate
nipulados en función de los intereses de para contribuir a resolver esos dilemas.
los propietarios o administradores de tales Aún abrigo la esperanza de que podamos
informaciones. llegar a una situación ideal, en la que la
Otro elemento preocupante hoy en día es ciencia y la tecnología sean de verdad los
que los jóvenes se alejen del interés científico ejes de la vida y del desarrollo. Me incluyo
por la oscuridad del léxico específico y por la entre los que consideramos que la difusión
falta de apoyos a la comunidad científica pú- de la ciencia es una tarea común entre el
blica. La escuela, la universidad y los centros científico, el escritor, el docente, el perio-
de investigación no pueden ser ajenos a este dista y, en general, las instituciones y las
problema. Deberíamos preguntarnos qué personas preocupadas realmente por la
contenidos hemos de ofrecer al público de la educación para todos.
información científica –además de los conoci- No se trata de creer que estamos en con-
mientos impuestos por la actualidad– y con diciones de dar respuestas definitivas, sino,
qué criterios. Cómo transferir sin deformar, simplemente, de dar algún paso hacia ade-
cómo cumplir nuestra misión de generadores lante, teniendo siempre presente que nues-
de dudas sin perturbar a aquellos hombres y tra tarea es procurar que la mayor cantidad
mujeres sencillos, acostumbrados a certezas y posible de personas comparta el conocimien-
formados en un sistema de enseñanza basado to y no la ignorancia.

Adolescencia y juventud I 161


Educación, globalización
y crisis cultural
Jorge Casaretto *

Ante los mandatos de éxito, competitividad y eficiencia, es necesario educar en

valores, transmitir un humanismo que, entre otros aspectos, defienda la cultura

de los pueblos y muestre a los jóvenes que hay futuro.

*Monseñor Jorge Casaretto ¿Qué valores?


es presidente de Cáritas Leía hace poco en el libro de Robert Reich, El trabajo de las
Argentina y, desde 1985, naciones, que en el ámbito laboral tienden a persistir tres
Obispo de San Isidro. sectores: los trabajadores que realizan tareas rutinarias
En 1976, Pablo VI lo (obreros, la mayor parte de los oficinistas, etc.); los traba-
eligió Obispo de Rafaela jadores que realizan servicios personales (maestros, mozos,
(provincia de Santa Fe). mucamas, secretarias, etc.) y un tercer sector formado por
Fue ordenado en 1977. los analistas simbólicos.
En 1983 fue nombrado Este último es el sector que más posibilidades tiene y para
Obispo Coadjutor de San el que se requiere mayor formación. Incluye a los expertos
Isidro por Juan Pablo de intermediación estratégica, identificación y resolución de
II, cargo que asumió el problemas. En este grupo están los investigadores; ingenieros
mismo año. proyectistas, de sistemas, civiles, de sonido; ejecutivos de rela-
ciones públicas (RRPP), banqueros de inversión, abogados, pla-
nificadores de bienes raíces, financistas, publicistas, etcétera.
El mercado laboral, la sociedad, las necesidades del presente
o como queramos llamarlo requieren personas que tengan
habilidades para resolver los problemas que plantea producir

162 I Anales de la educación común


artículos

bienes únicos (del tipo que sean). Personas Nuestros niños y jóvenes pasan allí la
con las habilidades necesarias para ayudar a mayor parte del tiempo, tal vez, los mejores
los consumidores a entender sus necesidades años de la vida. ¿Qué recibirán allí? Según
y cómo las mismas pueden ser mejor satisfe- el mandato social, lo esperado es que sean
chas por los productos especialmente adapta- exitosos en lo suyo, competitivos, eficientes,
dos. Personas con las habilidades necesarias que aprendan a manejar las nuevas tecno-
para vincular la tarea de los encargados de logías, que sean creativos y sepan adaptarse
identificar las oportunidades y los responsa- a las situaciones siempre cambiantes de un
bles de resolver los problemas. mundo globalizado. Si estudian en una uni-
Para llegar a contar socialmente con perso- versidad de excelencia, donde las empresas
nas que tengan o desarrollen suficientemente van a buscar profesionales jóvenes –cada
dichas habilidades es necesario formarlas, vez más jóvenes– y talentosos, ingresarán al
brindarles una educación apropiada. Paralela- mundo laboral con excelentes perspectivas
mente, hace algunas décadas se ha constatado y allí se los seguirá capacitando, esperando
en la Argentina y en otros lugares del mundo que sean exitosos, eficientes y competitivos.
que el estilo de educación que se brindaba en Pero nosotros conocemos otros valores en
las escuelas no capacitaba –o no capacita– para los que también hay que formarse: la soli-
una adecuada inserción laboral. daridad, la honestidad, el respeto, el cuidado
Los analistas educativos coinciden en afir- hacia los más pobres, hacia los mayores, la no
mar que nuestras escuelas nos llenaban de discriminación, la conciencia social, etcétera.
información pero no nos enseñaban a pen- Cabe preguntarse si los centros educativos,
sar, tarea necesaria en todas las épocas y aún confesionales o no, forman para estos valores.
más en la actualidad en la que los mejores Podríamos decir que no. Tampoco las univer-
empleos consisten en identificar y resolver sidades de excelencia parecen preocuparse
problemas. Debido al enciclopedismo inútil por esto.
de la etapa precedente, las necesidades actua- En segundo lugar, otra consecuencia
les del mercado y algunos otros factores que negativa. Alguien podría responder a lo
sería largo exponer aquí, hoy se requieren que acabamos de decir y aducir que ahora
conocimientos útiles, que sirvan para la vida, vuelven a aparecer los temas éticos en los
que nos inserten eficientemente en el merca- diversos ámbitos de la sociedad. Se cultiva
do laboral. Todo esto es necesario y deseable, la ética porque se ha comprobado que una
pero trae algunas consecuencias negativas. comunidad, una empresa, una escuela son
En primer lugar, la escuela y las casas de más eficientes con valores éticos, son más
altos estudios se convirtieron en lugares uti- productivas. Otra vez, una mirada utilitaria.
litarios donde las personas extraen lo que les Con esta perspectiva, los valores dejan de
sirve o puede servirles para conseguir traba- ser tales, dejan de ser algo que vale en sí
jo o ganar dinero, mientras muchas veces mismo para ser medio para conseguir otra
pierden de vista que esos centros educativos cosa. Dejaron de ser valores y dejaron de
son ámbitos de formación de personas. atraernos por ellos mismos.

Adolescencia y juventud I 163


La tercera consecuencia no deseada –al de amor, solidaridad, respeto y completan lo
menos por nosotros como Iglesia– es que se que la familia pueda o no pueda darles.
mira el saber, que es un valor en sí, con esta Creo que debemos tener presente estas
misma mirada utilitaria. Ya no se anhela cosas en una educación para un mundo
saber porque es bueno, porque, además de globalizado, interconectado. Este es nuestro
servirnos para el trabajo, nos enriquece, nos aporte específico.
hace más persona. El saber debe servir para
producir, aunque produzca nadas más que Proyecto cristiano y cultura
saber, y para rendir dividendos. Sobre este tema quisiera recalcar algunas cues-
No es este el humanismo que aprendemos tiones ya que me parece propio de la Iglesia.
en el Evangelio, ni lo que queremos trans- 1. Educar para vivir lo universal en lo parti-
mitir a nuestros jóvenes. En todo el mundo cular. Debemos ayudar a que nuestros chi-
hay un hueco en este sistema educativo que cos más pobres no queden fuera de la mesa
podemos mirar como una deficiencia o una de la educación. Antes era necesario un
oportunidad. El mercado laboral nos dice: pizarrón y una tiza para aprender y tener las
quiero un individuo exitoso, eficiente, compe- mismas posibilidades de conseguir trabajo.
titivo, etcétera; si desarrolla otras capacidades Ahora sabemos bien que eso no basta.
como la solidaridad o la ética tal vez sea bueno, Debemos tratar de que todos nuestros chi-
pero no es mi tema. Ni será el tema de los cos tengan posibilidades en la escuela de ac-
centros de formación que miren al alumno ceder a las nuevas tecnologías. Pero debemos
como un cliente o como un producto. velar también por otra cosa: que el acceso a
Pero sí puede ser el tema de la Iglesia y estas tecnologías no arrase ni descuide la cul-
de los educadores cristianos. Para nosotros tura de nuestros pueblos, el modo de ser y de
el planteo es inverso: la solidaridad no se vivir de nuestra gente.
negocia; otras competencias útiles, como el En el marco de estas premisas estaremos
éxito, son relativas. ante dilemas concretos difíciles. Por ejem-
Aquí se abre la enorme posibilidad para la plo: en una población indígena que carece
Iglesia de prestar un servicio a una huma- de lo elemental sería insultante llevar una
nidad hiperdesarrollada en lo técnico pero computadora multimedia. Sabemos que
pobre en lo humano: educar en los valores, lo deseable es que tengan alimentos y la
en los auténticos valores. computadora. Pero más allá de los medios
Esta tarea tiene sentido no sólo cuando se de que se dispongan, siempre es bueno y
trata de un adulto, profesional o no, que vive está en la más honda tradición de la Iglesia
los valores evangélicos y desde ellos se inser- el respeto y el cultivo de las propias raíces, el
ta en la sociedad y en el mundo del trabajo; cuidado de la cultura.
sino también cuando se educa al niño o al 2. Educar para un proyecto de vida. Uno de
joven que debieran recibir estos valores a lo los antivalores de nuestra posmodernidad
largo de su escolaridad. Así entendida la edu- es el axioma implícito que esta cultura trae
cación, ellos crecen y se forman en un clima consigo y que nos dice que no hay futuro.

164 I Anales de la educación común


La naturaleza dota a los jóvenes de un entusiasmo

que los lleva a concebir la ilusión de que aquello

que no se ve hoy se logrará mañana.

Sin futuro, no hay proyectos; sin proyectos, ríamos reformular los términos, pero no los
no hay sentido para la vida. Esto que afecta a contenidos.
grandes y chicos por igual tiene un especial El mismo Jesús nos enseña que siempre
efecto negativo en los jóvenes. existirán pobres y, al mismo tiempo, nos
La juventud es la etapa vital de la inversión exhorta a remediar su pobreza como un
y del esfuerzo. Por eso la naturaleza dota a servicio que le hacemos a Él en persona. La
los jóvenes de un particular entusiasmo que sociedad totalmente justa se dará en el Cie-
los lleva a concebir con vigor la ilusión de que lo; sin embargo, es un imperativo cristiano
aquello que no se ve hoy se logrará mañana. luchar contra la injusticia.
Si la cultura los convence de que no hay futu- Además, la utopía cristiana no sólo es so-
ro, no habrá proyecto ni sentido. Frente a esto cial o comunitaria, sino que en el proyecto
la Iglesia tiene algo que decir y que hacer. Debe personal del cristiano interviene el prójimo
predicar que hay futuro definitivo en Dios y que como horizonte de sentido de su vida y de su
hay futuro próximo en una existencia humana trabajo. La existencia cristiana se mide con el
feliz, vivida con otros y para los otros. modelo de Cristo, el hombre para los demás.
Esta prédica, lo sabemos, debe realizarse El nuevo secularismo que se vive en el
más con el ejemplo que con la palabra. Con proyecto capitalista nos invita a todos, y en
el ejemplo propio, pero también animándo- especial a los jóvenes, a luchar por el propio
nos a señalar a los Santos como modelos de bienestar y a generar la competencia como
existencias plenas, realizadas, felices. modo de mejorar la sociedad. Evidentemen-
Se trata de mostrar la belleza del amor, te, según este esquema, sobrevivirán los
de la entrega, del servicio. No se trata de mejores, los más aptos. Pero, ¿y los demás?
entusiasmar a nadie. El corazón humano, A Jesucristo, y con Él a la Iglesia, le intere-
sobre todo si es joven, se entusiasma por sí san todos, los más y los menos aptos.
mismo con aquello que vale la pena. Nuestro proyecto vital es otro. Da sentido
3. Educar para la utopía cristiana, el remedio a nuestras vidas y creemos y sabemos que
a la crisis cultural y el nuevo secularismo de puede dárselo a otros.
corte capitalista. En ese proyecto personal Esta es sólo una propuesta y una mirada
del joven debe insertarse el proyecto de una junto a las muchas que podemos tener fren-
nueva humanidad, de una nueva sociedad te a este problema. Ojalá que la suma de
inspirada en la solidaridad. Pablo VI la todas nuestras ideas redunde en un futuro
llamaba “Civilización del Amor”. Hoy debe- mejor para nuestros chicos y jóvenes.

Adolescencia y juventud I 165


Las drogas y la educabilidad
Claudio Mate Rothgerber *

Muchos jóvenes son víctimas de una forma de anulación silenciosa: la ausencia

de posibilidades de desarrollo personal y social. Esa situación se ve agravada por

la evasión que las drogas y el alcohol proponen a las nuevas generaciones.

* Subsecretario de Atención Los jóvenes son el hoy


a las Adicciones de la En el último cuarto de siglo, tras el derrumbe del proyecto
provincia de Buenos industrialista, el modelo emergente arrastró consigo rasgos
Aires. Diplomado en hasta ese momento desconocidos en la experiencia históri-
Administración de Salud ca del desarrollo económico de la Argentina. La contracción
y Seguridad Social, dramática de la producción industrial generó condiciones de
Universidad Nacional expulsión y subempleo de mano de obra y su consecuente
de La Plata. Maestría saldo de marginalidad social, especialmente en los grandes
en Administración de centros urbanos. La incapacidad de la economía argentina
Salud y Seguridad Social, de expandir la ocupación y mejorar los niveles de ingreso
Instituto Universitario y la calidad de vida no sólo acentuó la profundización de
de la Fundación Salud. la brecha entre ricos y pobres, sino que agregó otro factor
Participó de módulos precipitante para la fractura de la cohesión social. Este pro-
de especialización ceso, generador de frustraciones y conflictos, afectó tanto
sobre políticas de a la oferta laboral calificada como a la formación técnica o
drogadependencia en profesional (Ferrer, 1989) que había actuado, hasta enton-
países de Europa. ces, como un dinamizador de promoción social. Los jóvenes
resultaron el sector más afectado, incorporando un material

166 I Anales de la educación común


artículos

de alto riesgo en el clivaje generacional y co- camente considerados sanos, simplemente


locaron a nuestro país frente a una paradoja porque se mueren menos que otros grupos
que se traslada hacia el fondo de la discu- etáreos. Esta interpretación idealizada de las
sión pública del destino colectivo. formas de vida y de muerte de nuestros jóve-
La Argentina enfrenta hoy el imperativo de nes ha relajado las respuestas del sector de la
oxigenar con nuevas generaciones el verná- salud hacia los adolescentes, reduciendo sus
culo sistema de decisiones por el que tran- prestaciones a un conjunto de programas
sita nuestra vida institucional. Esta cláusula basados en la recuperación de enfermedades
básica del inédito contrato social que estre- o daños, casi todos evitables, traumatismos,
na nuestra nación nos obliga como sociedad embarazo no deseado –acompañado de alto
a recomponer una nueva camada dirigente, riesgo obstétrico y del recién nacido– y dro-
creativa, capaz de interpretar con lucidez los gadependencia (Urzúa, 2002).
fenómenos de su entorno, comprometerse Si se sostiene la idea de que los adoles-
con ellos y transformarlos, para ganar prota- centes constituyen naturalmente la reserva
gonismo en un sistema de representatividad social de los liderazgos del futuro inmedia-
deshecho. Este trasvasamiento generacional, to y la generación de reemplazo más cer-
lógico en todas las sociedades, está en serio cana, su protección y desarrollo adquieren
riesgo de incumplirse si la misma sociedad además una relevancia político estratégica
que deposita en los más jóvenes su destino en el devenir de los países. Especialmente
histórico no deja de repetirse como un oligo- la dimensión epidemiológica del consu-
frénico que los jóvenes son el futuro. Los jó- mo de drogas se está cobrando una parte
venes son el hoy, porque desde su presente cada creciente de esta nueva generación. Como
capa generacional aporta sus rasgos vitales y no hace mucho en la Argentina, aunque
la comunidad está obligada a garantizar el entonces por motivos selectivos del desen-
pleno desarrollo de esos rasgos. Como todo cuentro nacional, nuevas camadas de jóve-
organismo vivo, la organización social no nes son víctimas de una forma emergente
puede pretender desarrollarse anulando la de eliminación o anulación silenciosa. Sin
función de sus partes y debe asegurar la plena embargo llama la atención, y preocupa, que
realización de todas ellas. Además debe nu- algunos reflejos del conjunto social y político
trirse de la ternura, el juego y los sentimien- no se homologuen frente al fabuloso impacto
tos más nobles que le aportan sus niños, de –también social y político– que produce hoy
la irreverencia y rebeldía de sus jóvenes que el consumo de drogas y el abuso descontro-
son su fuerza innovadora, de la productividad lado de alcohol. La tolerancia social frente a
y creatividad de sus adultos, y de la sabiduría este tema también se ha relajado y, aunque
y el equilibrio de sus ancianos. sea duro admitirlo, constituye el principal
La desatención hacia los jóvenes reposa obstáculo para enfrentar, con la efectividad
sobre una visión idílica que el resto de la deseada, una enfermedad tan compleja.
sociedad tiene de ellos. Desde los enfoques En un contexto disminuido de posibili-
sanitarios los adolescentes han sido históri- dades para el desarrollo personal y social,

Adolescencia y juventud I 167


la evasión que proponen las drogas y el usina de datos epidemiológicos sobre dro-
alcohol empañan talentos y posibilidades gadependencia de la Argentina. El primer
de transformar un cuadro de situación en el informe producido por el OPD reveló que en
que se mezclan el desempleo, las dificultades esa jurisdicción 228 mil personas de entre
económicas, la marginalidad y la insegu- 16 y 65 años consumen drogas ilegales y 480
ridad generalizada. Esta enfermedad es la mil abusan regularmente de bebidas alco-
patología prevalente en el segmento de los hólicas. Esto supone que sobre 15 millones
más jóvenes, que genera conductas de riesgo de habitantes, algo más de 700 mil personas
que constituyen la principal causa de muerte padecen alguna adicción compulsiva a sus-
enmascarada y oculta tras las estadísticas de tancias tóxicas, sin contar los cerca de 300
accidentes de tránsito, afecciones cardiores- mil menores de entre 12 y 15 años que con-
piratorias, trastornos hepáticos y hasta en- sumen alcohol con regularidad.
fermedades infectocontagiosas como el sida. Otro estudio realizado por el OPD en 2004
A esta letalidad encubierta se suma el daño se focalizó en jóvenes de 16 a 26 años del co-
neurológico que en el consumo crónico li- nurbano bonaerense y permitió detallar un
mita de manera irreversible capacidades ele- cuadro de situación desagregado por tipo de
mentales del intelecto, llevando lo que hace sustancia, género y nivel socioeconómico
treinta años fue un gesto ingenuo de rebeldía [ver tabla].
a un comportamiento de sobreadaptación El 75 % de la población general en la pro-
y de subordinación masiva. El incremento vincia de Buenos Aires inicia su contacto
de la drogadependencia y el alcoholismo en con el alcohol siendo menor de edad. El
nuestro país seguramente se ha visto favo- 9% comienza a tomar alcohol entre los 9 y
recido por situaciones de emergencia social. los 13 años; el 31% lo hace entre los 13 y 15
Sin embargo, el manifiesto y generalizado años y el 35% se inicia con la bebida entre
avance de la enfermedad en sociedades dis- los 16 y 18 años. En esta etapa de la adoles-
tantes y económicamente opulentas indica cencia, el contacto prematuro con bebidas
que las adicciones son más que un emer- alcohólicas deviene en el abuso como una
gente de situaciones culturales complejas y consecuencia inmediata y cuatro de cada
profundamente existenciales que expresan, diez menores consumidores reconocieron
dramáticamente, uno de los costados más haber abusado en los 30 días previos al
aberrantes de la sociedad de consumo y del estudio provincial. Este inicio prematuro se
materialismo. produce en el 83% de los varones y en el 67%
de las mujeres, aunque entre los menores el
La drogadependencia en números abuso desmedido es una constante prevalen-
En 2002, la Subsecretaría de Atención de temente masculina. El adolescente abusador
las Adicciones de la provincia de Buenos de alcohol acostumbra tomar esas bebidas
Aires puso en funcionamiento el Obser- como una medicación para cambiar sus es-
vatorio Provincial de Drogas (OPD) que tados de ánimo, busca sus efectos farmaco-
con el tiempo se constituyó en la principal lógicos e ingresa en la dependencia química

168 I Anales de la educación común


patronizando su drogadependencia. En el los 40 litros. Las estrategias comerciales diri-
segmento de jóvenes de entre 16 y 24 años gidas a menores de edad la instalaron como
–el que más consume y abusa– hay un 15% un producto analcohólico y como una bebida
que asegura beber al menos tres veces por de moderación por su menor contenido al-
semana. Ese exceso en los menores pasa cohólico comparada con vinos o destilados.
fundamentalmente por el abuso de cerveza. De esta manera, la minimización cultural
En el día usual de consumo el 62% de los en relación con su capacidad adictiva y em-
jóvenes bebe más de un litro de esa bebida. briagante, sin contar una sobrexposición
El 20% en una misma jornada bebe más de publicitaria agresiva, facilitó su entrada en
un litro de vino y el 10%, más de medio litro los más jóvenes determinando el descenso
de bebidas fuertes como el vodka, whisky, en la edad de iniciación del consumo.
fernet o similares. La periodicidad se ve La dimensión epidemiológica de la dro-
agravada por los excesos y el comportamien- gadependencia no se reduce únicamente
to social que los favorece y estimula. a la prevalencia de su consumo. Según un
La venta de cervezas se quintuplicó desde relevamiento de los ingresos a las guardias
1985 cuando el promedio argentino era ocho hospitalarias, en el 80% de los casos de
litros anuales, en tanto que hoy la cifra ronda peleas callejeras con arma blanca o armas

Adolescencia y juventud I 169


de fuego, alguno de los involucrados se ha- jóvenes. Son una forma grotesca y mórbida
llaba alcoholizado y lo mismo sucedía en el de sobreadapatación al consumo. Frente a la
60% de los episodios de violencia familiar. magnitud de esta epidemia se le exige –y con
Según el Ministerio de Justicia y Seguridad todo derecho– al Estado su responsabilidad
de la Nación, el 26% de los detenidos por primaria en la materia.
delitos contra la propiedad y contra terce-
ros bebió alcohol previamente a la consu- La sociedad sin Estado
mación del hecho. Bajo las actuales condiciones de la organi-
Aunque la prevalencia en el consumo de zación económica, una sociedad sin Estado
drogas penetre de manera más homogénea no es sociedad pura, sino mercado puro.
entre todas las clases sociales que el resto En esta lógica resulta difícil esperar que
de las enfermedades, el impacto y las con- nuestros adolescentes no entren nunca en
secuencias del mismo se montan sobre la contacto con la oferta de drogas y con la
inequidad y, lo que es peor, la consolidan. presión para consumirlas. Sin el amparo de
El abuso de alcohol es dos veces mayor en el las políticas públicas la familia, la escuela
segmento de bajos recursos: 8,11% contra el y las redes sociales más próximas son los
4,30% en el segmento medio y alto. El pro- ámbitos sobre los que convergen las únicas
medio de alcohólicos es de 8,6% en la franja posibilidades para que jóvenes y adolescen-
que abarca desde analfabetos hasta personas tes adquieran la destreza para resistir esas
que no terminaron el nivel medio de ense- presiones. Mientras los poderes públicos
ñanza y del 4% en personas con mayor ins- no recuperen su capacidad de actuar sobre
trucción formal. El 10,88% de la población los núcleos concentrados de la oferta y el
con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) consenso social para hacerlo, las estructuras
es alcohólica, mientras que el promedio baja estatales no pueden renunciar al objetivo de
a 5,78 % en la población fuera de ese grupo. fortalecer esos ámbitos en que se potencian
El desmantelamiento y abandono de las los factores protectores frente a la exposi-
respuestas sociales organizadas es especial- ción a un riesgo que provoque daños a la
mente grave en las que deben amparar a salud. El concepto de resiliencia es clave para
los jóvenes. Hay planes Vida para primera dejar de entender la epidemiología desde la
infancia y Más vida hasta los 14 años. De allí enfermedad y comprenderla desde la salud.
hasta los planes Jefas y Jefes de Hogar que En drogadependencia es buscar esos facto-
los cubrirán a los 21 años; únicamente los res de protección que han hecho posible
ampara la escuela de un lado y los institutos que el 90% de las personas con NBI no sea
de menores del otro. Sólo las estrategias alcohólica.
salvajes del mercado se dirigen a ellos y Desde la década del 50 hasta la fecha
preparan la ideología del consumismo como son varios los investigadores que se han
meta de realización. La drogadependencia abocado a sistematizar la identificación
y el alcoholismo son las formas más abe- de los factores de protección en jóvenes
rrantes de mutilación de la rebeldía en los y adolescentes (Dryfoos, 1990; Jessor y

170 I Anales de la educación común


Padres y educadores no deben perder de vista su función

de formadores: no son pares ni cómplices

en las andanzas adolescentes.

Jessor, 1977) mediante estudios empíricos liencia, la conciencia del sentido y significado
realizados sobre sujetos que han logrado de la propia vida operan como un factor mo-
superar los condicionantes de un contex- tivacional. La fe, la espiritualidad o la ideolo-
to adverso. Los denominadores comunes gía pueden aportar un sentido trascendente
en todos esos jóvenes pueden sintetizarse a los acontecimientos cotidianos y se revelan
dentro de las dimensiones social, familiar y como uno de los rasgos demostrados más
personal. Los factores de protección contri- importantes para sostener a las personas en
buyen con la consolidación de la resiliencia, momentos difíciles.
es decir que aumentan “la capacidad de una Además del rol modelador de los adultos,
persona o de un sistema social de vivir bien la influencia del grupo de pares se presenta
y desarrollarse positivamente a pesar de las decisiva en el período adolescente debido a
condiciones de vida difíciles, y esto de una los gestos sostenidos de aceptación recíproca
manera socialmente aceptable”(Kotliarenko e incondicional que se profesan entre sí, más
y otros, 1998). Esta facultad se constituye en allá de sus rendimientos, logros o aspecto
un doble sentido. Por un lado, la capacidad externo. Las familias y las instituciones
de resistencia frente a la posibilidad de des- educativas capaces de crear un clima abierto,
trucción, la protección y conservación de la positivo, orientador, con normas y valores cla-
propia identidad bajo presión; y por otro, la ros pueden proporcionar a sus miembros esa
capacidad de construir un estilo de vida posi- sensación de apoyo y aceptación que los jóve-
tivo pese a circunstancias difíciles. nes sólo suelen encontrar en el tibio refugio
En ambos sentidos resulta crucial promo- de sus grupos informales de pertenencia. Ni
ver el desarrollo de redes sociales sólidas en las padres ni educadores pueden perder de vista
que prevalezcan los modelos que valoren el la función que les compete en la formación
enfrentamiento positivo de los problemas. de la personalidad del joven. Ellos no son sus
El desarrollo de aptitudes sociales y destre- pares ni cómplices de sus andanzas adoles-
zas para la resolución de problemas puede centes. La aceptación aun incondicional del
recuperar la confianza de los adolescentes. adolescente no implica la identificación con
La transferencia progresiva de responsabili- él. La falta de comunicación entre adultos y
dades a los jóvenes junto con la aceptación y el jóvenes suele resolverse por esta vía social-
reconocimiento de normas y valores externos mente iatrogénica.
a ellos son modos de desarrollar un sentido El confiar en las elecciones del adolescen-
ético y moral. Como aporte específico a la resi- te y apoyarlo en implementar sus planes es

Adolescencia y juventud I 171


uno de los modos más efectivos de mejorar al mismo tiempo establecer estándares de
su autoestima. La elevación de la autoestima expectativas claros con respecto a conduc-
basada en logros, confianza en sí mismo y tas maduras por parte del adolescente; si
autoafirmación es uno de los rasgos protec- son capaces de proporcionar información,
tores en el cual resulta fundamental el rol de fijar límites, mantener un sistema claro de
los adultos y especialmente el de los padres. recompensas y castigos, comunicarse verbal
El fortalecimiento de este aspecto aumenta y no-verbalmente con el adolescente y ejer-
las destrezas del adolescente para rechazar citar valores y conductas coherentes entre
la presión de los pares con relación al con- sí. La transmisión de principios y valores se
sumo de drogas o al sexo temprano. Los pa- realiza en el aprendizaje por la vía de la cons-
dres deben ser primordialmente perceptivos tatación, mediante la observación que hace
y sensibles a las claves conductuales emitidas el niño de cómo se comportan los padres
por sus hijos con respecto a sus necesidades ante diversas circunstancias. Esta función de
específicas. Queda claro que ese apoyo exige guía del desarrollo sigue siendo gravitante a
que los padres estén en condiciones de ob- lo largo de toda la adolescencia, a pesar del
tener y dar al joven los recursos necesarios rol progresivamente importante de los pares
para su sobrevivencia básica. La capacidad y de la escuela.
parental de cumplir con esta función está Por último, los adolescentes que se reve-
estrechamente ligada al nivel de ingresos y lan con mayor preparación para el cuidado
educación de los padres. Excluidos de estas de su propia seguridad física y psicológica
condiciones protectoras del núcleo prima- tienen en común una relación emocional
rio, los jóvenes deben procurar su propia estable por lo menos con un padre u otro
subsistencia en forma prematura. Sin adulto significativo; competencias cogniti-
embargo, sería erróneo concluir que los fac- vas, destrezas de comunicación, empatía,
tores de protección aportados por la familia capacidades de planificación realista; carac-
dependen exclusivamente de las condiciones terísticas temperamentales que favorezcan
materiales de vida. La promoción y el desa- el enfrentamiento efectivo de los conflictos;
rrollo de los aspectos cognitivos, sociales, flexibilidad, capacidad de reflexionar y con-
emocionales, morales, espirituales, sexuales, trolar los impulsos y muchos autores incor-
culturales y educacionales pueden aplicarse poran el sentido del humor como un rasgo
en la práctica si los padres son capaces de recurrente en personas que logran superar
mantener una actitud de apego afectuosa y problemas y fracasos con mayor frecuencia.

En la provincia de Buenos Aires hay toda una red

de servicios para la contención y el tratamiento

de la drogadependencia.
172 I Anales de la educación común
Como hemos visto, los adolescentes y sus co a más de 180 mil alumnos. La definitiva
familias pueden hacer mucho por la conser- inserción de contenidos específicos sobre
vación de su salud y no se pueden trasladar adicciones se materializó con la inclusión
las responsabilidades individuales a la órbi- de un manual didáctico de prevención de
ta de lo público. Tampoco el Estado puede las adicciones con el título Jóvenes en Preven-
solicitarle a las familias que se organicen ción en el que se promueve la circulación de
como un centro especializado en la recupe- información y experiencias entre jóvenes,
ración de adictos; salgan a combatir el tráfi- padres y docentes. El trabajo preventivo que
co de drogas, el narcolavado o enfrenten las se realiza desde la educación escolar ayuda
estrategias comerciales de la industria del a desarrollar conocimientos y habilidades
alcohol o del tabaco. para la consolidación de valores, prácticas y
conductas de tal manera que sean favorables
Políticas públicas para la salud. La experiencia recogida por la
En la provincia de Buenos Aires existe provincia de Buenos Aires mediante el desa-
una red de servicios para la contención y rrollo de los Proyectos Educativos Institucio-
tratamiento de la drogadependencia con nales y de los Centros Preventivos Escolares
una capacidad instalada de 171 centros es- – integrados por docentes, padres y alumnos
pecializados distribuidos en toda la exten- y en funcionamiento en 2.600 establecimien-
sión del territorio. Más de 10.000 pacientes tos educativos bonaerenses– culminará con
reciben tratamientos de deshabituación y la inserción de contenidos específicos sobre
rehabilitación y un promedio de 600 ob- adicciones en los Institutos Superiores de
tienen anualmente su alta definitiva. La Formación Docente, donde se propiciará la
organización y el enfoque global de la ofer- adquisición de competencias profesionales
ta se ha reorientado en los últimos años específicas.
tras la creación del OPD. Este ha permitido Siguiendo recomendaciones definidas por
identificar, con una precisión que no co- la Organización Panamericana de la Salud
noce antecedentes en el país, los aspectos (OPS) para las políticas públicas hemisféricas
relacionados con la oferta, el consumo, en materia de alcoholización de menores, la
las implicaciones sanitarias, policiales, provincia de Buenos Aires aplicó un reordena-
sociales, etc., que componen el problema de miento regulatorio de los circuitos de comer-
las drogas, tanto legales como ilegales. Esta cialización, en función de que la disponibilidad
visión global y actualizada es fundamental de oferta de cualquier producto condiciona la
para la toma de decisiones y la aplicación forma que adquiere la demanda. Las empre-
de políticas. sas que comercializan bebidas alcohólicas
Desde hace un año, en todas las escuelas explotaron con intensidad este precepto y du-
de Educación Polimodal también se ha esta- rante la última década decidieron saturar el
blecido la enseñanza obligatoria de la materia mercado minorista hasta el punto más acce-
Salud y Adolescencia que proporciona informa- sible para un menor de edad. La Argentina
ción preventiva sobre drogas, alcohol y taba- se convirtió así en uno de los pocos países

Adolescencia y juventud I 173


del mundo donde el alcohol se vende junto una reforma a la legislación nacional para
con las golosinas y a un precio que compite contrarrestar otros aspectos que favorecie-
con la leche. La provisión descontrolada de ron el incremento inusitado del consumo y
bebidas alcohólicas a menores en los kios- abuso de alcohol por parte de los menores.
cos motivó que en varias jurisdicciones del Uno de ellos es la sobreexposición publici-
país se dispusiera la prohibición de la venta taria de alcohol en espacios protegidos para
en este rubro comercial y en las estaciones menores y los contenidos específicos de su
de servicio por el riesgo que implica para difusión. Otro es el precio del producto, fa-
los conductores de vehículos. Varios años vorecido por un esquema tributario distorsi-
después estas imposiciones demostraron vo que establece la presión fiscal de acuerdo
un acatamiento dispar: mientras el mercado con el contenido alcohólico de la bebida.
del alcohol se retiró prácticamente de los El nuevo marco regulatorio propuesto prevé
anexos de las estaciones de servicio, en los restringir la publicidad de bebidas alcohólicas
kioscos la situación sigue siendo irregular. En en cualquier medio o ámbito protegido para
el primer caso la efectividad se debió funda- menores de edad; prohibir su emisión en el
mentalmente al compromiso de las grandes horario protegido a menores y los mensajes
marcas de combustibles de no menoscabar que sugieran que el consumo de alcohol me-
el prestigio de sus firmas con un ilícito. En jora el rendimiento físico o intelectual de las
el caso de las marcas y distribuidoras de personas; aumentar la carga impositiva a las
bebidas alcohólicas se desentendieron de su bebidas alcohólicas para generar un dique de
responsabilidad del ilícito porque la ley sólo acceso por precio en los menores; destinar el
penaba al comerciante minorista. Toda esta ingreso que se genere al financiamiento de
experiencia generalizada llevó a la adminis- programas materno-infantiles y de preven-
tración provincial a promulgar un régimen ción de adicciones.
único de habilitaciones que estableció la obli- La dimensión epidemiológica de la droga-
gatoriedad de los comerciantes que venden dependencia puede revertirse si somos capa-
bebidas alcohólicas a contar con una licencia ces de promover un acuerdo global de toda
especial, renovable anualmente, que sólo se la sociedad para cumplir con las normas.
actualiza si no presentan infracciones a la Es preciso recuperar un techo de tolerancia
legislación vigente que prohíbe venderle be- frente a esta nueva forma de mutilación
bidas alcohólicas a menores y se involucró social que, de seguir, nos pone nuevamente
expresamente a las cadenas distribuidoras frente a un vacío generacional por el que,
en el circuito de co-responsabilidad comer- como argentinos, ya estamos pagando un
cial penalizable. De esta forma se logran altísimo costo. Los dirigentes del mañana se
varios objetivos largamente perseguidos, en forman en el ejercicio de los liderazgos de
especial, dejar definitivamente afuera a los hoy. Se hace necesario crear las condiciones
rubros no autorizados que hoy representan de amparo para que nuestros jóvenes estén
el 30% de la provisión de alcohol a menores. en condiciones de asumir esos liderazgos
De manera complementaria se impulsa que devuelvan a la sociedad el equilibrio

174 I Anales de la educación común


La dimensión de epidemia de la drogadependencia

puede revertirse con un acuerdo de toda la sociedad

para cumplir con las normas.

perdido desde la represión de los años 70, la han existido siempre, pero han sido en la
defraudación de los 80 y la sobreadaptación última década un mandato de la cultura del
de los 90. consumismo y el mercado que nuestro país
La memoria ocupa un lugar preferencial en levantó como bandera y única causa. La alco-
esta revelación de certezas que en nuestros holización de los segmentos juveniles es su
días vuelve a protagonizar el Estado. La me- puerta de entrada y es el producto de una de-
moria sobre lo que nos pasó como sociedad cisión comercial que les apuntó sobre la base
y como país durante el pasado reciente, esa de la propaganda, el precio y la saturación de
década en la que negociamos nuestra capaci- la oferta minorista.
dad de construcción social por la capacidad Por su ausencia y abandono el Estado no
de acceso al mercado de unos pocos. Jóve- está en condiciones de erigirse en emisor
nes y adolescentes son hoy el sector más responsable, con recomendaciones inespe-
demorado de las reivindicaciones sociales cíficas de tono moralizante ligadas a cómo
y políticas, por lo cual el Estado sólo puede deben convertirse en disidentes de su propia
pedirles perdón. Perdón por desampararlos; cultura. El Estado no recuperó aún ese nivel
por desprotegerlos durante los últimos 10 de credibilidad y ética que requiere este tipo
años durante los cuales se los condenó al de mensajes. Este déficit de autoridad moral
pensamiento único, a la unidimensión de obliga al Estado a ejercer su legitimidad des-
la cultura del mercado con la que tuvieron de la recuperación de sus funciones esencia-
que convivir y crecer. Esos chicos que hoy les. Para Latinoamérica la epidemia adictiva
nos dicen que el consumismo a ultranza adquiere una dimensión difícilmente reco-
expresado en sus márgenes más aberran- nocida en el hemisferio norte. El derrame
tes en el abuso de alcohol es su cultura tóxico sobre la pobreza, la cristaliza. A un
revelan que durante su experiencia de vida joven mal alimentado durante los primeros
no les permitimos elegir otra forma de ser. cinco años de su vida; que no ha provisto a
La alcoholización como vía directa al éxito la maduración de su sistema nervioso de los
que hace metástasis en cientos de miles de nutrientes básicos indispensables para su
menores no resulta de un flagelo de género, desarrollo; que a los ocho años comienza
como suele definirlo el prejuicio del mundo a agredir esa estructura neurológica ya de-
adulto; es ni más ni menos que un fenóme- bilitada con solventes y pegamentos, a los
no cultural con consecuencias sanitarias 11 con alcohol y a los 14 con marihuana, es
futuras difíciles de estimar. Las drogas muy probable que ya no haya educación que

Adolescencia y juventud I 175


lo salve por el simple hecho de que no existe del hombre con su entorno y la naturaleza
base orgánica que la absorba. No se puede que no se realiza por la vía del consumo, sino
declamar la igualdad de oportunidades por un canal más ligado a lo humano, a lo
cuando la oportunidad básica, la biológica, solidario. La conceptualización de la salud
ha sido cercenada por lesiones irreversibles. como un fenómeno eminentemente colec-
El concepto capaz de quebrar ese patrón que tivo cuyos determinantes están asociados al
parece inexorable es entonces la equidad. entorno social, político, económico, históri-
La salud en los países relegados debe ser co y cultural lleva a reconocer la necesidad
la locomotora de la equidad capaz de igua- de involucrar a los distintos actores sociales
lar las oportunidades de su gente. La salud en la producción de mejores condiciones de
pública debe asumir ese rol, pero debe en- salud para la población, la que también asu-
tender que equidad es mucho más que el me un rol activo en este proceso. Entonces, la
concepto materialista de justicia en el acceso respuesta social frente a la drogadependencia
al consumo de bienes y de servicios. Es esta- será mucho más que una política, será una
blecer un nuevo orden cultural en la relación causa.

Bibliografía
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Urzúa, Ramón Florencio, Conductas de riesgo y factores de protección. Chile, Universidad
Católica, 2002.

176 I Anales de la educación común


artículos

Jóvenes
y empleo en la Argentina
Luis Beccaria *

El desempleo y la precariedad laboral afectan particularmente a los jóvenes.

El abandono escolar, motivado en muchos casos por la necesidad de incrementar

los ingresos familiares, reduce las posibilidades de acceder a mejores puestos.

*Licenciado en Economía, El mercado de trabajo urbano


Universidad de Buenos Desde hace varios años, las dificultades de empleo son un
Aires (uba); Doctor en tema central de la realidad social y económica del país y cons-
Economía, Universidad de tituyen una de las principales causas del serio deterioro de las
Cambridge. Actualmente, condiciones de vida de amplios segmentos de la población.
es profesor de Economía Más recientemente, estas han sido agravadas por los efectos
Laboral en la Facultad de la fuerte erosión registrada por el poder de compra de los
de Ciencias Económicas sueldos y salarios.
(uba) e investigador- Los actuales problemas laborales encuentran sus raíces en
docente del Instituto de el insatisfactorio comportamiento económico que caracterizó
Ciencias, Universidad buena parte de los últimos 30 años, aunque se agudizaron
Nacional de General como consecuencia de los efectos de las reformas estructu-
Sarmiento. Fue director rales y del régimen de convertibilidad de la década de los 90.
del Instituto Nacional de Al inicio de esa década, y no obstante el crecimiento produc-
Estadística y Censos. tivo que tuvo lugar, se produjo un importante incremento del
desempleo que disminuyó en alguna medida luego de que se
superase la crisis del tequila. Pero la nueva fase recesiva inicia-
da en 1998 volvió a repercutir negativamente en la capacidad

Adolescencia y juventud I 177


de generar puestos de trabajo, por lo que tres afecta– como en lo que respecta al impacto
años después el país experimentaba un des- negativo que tienen sobre el bienestar de
empleo cercano al 20%. las personas. En este sentido cabe destacar,
Los efectos de esa recesión fueron hacien- en primer lugar, que aunque aumentó la
do evidentes las dificultades para sostener el preponderancia de jornadas extensas (más
régimen de convertibilidad que se abando- de 45 horas por semana), es significativa
nó a principios de 2002, con la consecuente la magnitud de la subocupación horaria
devaluación de la moneda. En un principio, (producto de un aumento de la cantidad
esto originó un recrudecimiento de la retrac- de puestos de trabajo de corta duración
ción productiva y una elevación de precios superior al de los plenos). Otro rasgo de los
que redujo fuertemente las remuneraciones problemas que experimenta el mercado de
reales y llevó a que más de la mitad de la trabajo urbano es la importancia, dentro de
población tuviese ingresos por debajo de la la estructura ocupacional, de los asalariados
línea de pobreza. no registrados en el sistema de seguridad
Este proceso negativo se revirtió a media- social. Su participación no era despreciable
dos de 2002 y comenzó un período de recu- hacia 1990, a lo que debe agregarse que la
peración que se extiende hasta la actualidad. mayor parte del empleo generado desde ese
El mismo tuvo efectos importantes sobre el momento, y hasta la actualidad, tuvo estas
empleo, cuyo nivel en la primera mitad de características. Una consecuencia de la in-
2004 superó al máximo anterior, registrado en suficiente generación de puestos de trabajo
1999. Consecuentemente, la desocupación en un mercado laboral que tiene una eleva-
abierta se redujo de manera manifiesta: del da presencia de ocupaciones precarias es un
18% en octubre de 2002 al 12% hacia fines importante grado de inestabilidad laboral.
del 2004 –y del 24% al 16% si se excluye el Ello se expresa en la significativa proporción
efecto de los planes de empleo–. En cambio, de personas que atraviesan regularmente
resultó más lenta la recuperación del poder trayectorias ocupacionales muy inestables:
de compra de los sueldos y salarios, que de un puesto precario de corta duración a
todavía está alejada de los registros de fines un episodio breve de desempleo y, de allí, a
de 2001. otro puesto precario y así sucesivamente.
No obstante los avances logrados desde La combinación de desempleo, subocupa-
2002, subsisten las marcadas dificultades ción, precariedad y una desigual distribución
laborales acumuladas durante los años 90 de los ingresos constituye la base de la elevada
y agudizadas por la crisis del 2001/02. No incidencia de la pobreza que se viene regis-
debe perderse de vista que la desocupación trando en el país. Precisamente, la señalada
es sólo una de las manifestaciones de la in- mejora en el empleo que se verifica desde
satisfactoria realidad laboral; esta también se 2002 y la leve recuperación de los salarios
expresa en otros fenómenos que son igual- permitieron reducir los inusitados altos
mente importantes tanto en lo que hace a registros de ese año, aunque ellos resultan
su extensión –a la cantidad de personas que aún extremadamente altos.

178 I Anales de la educación común


A principios de los 90, la tasa de desempleo

de los jóvenes era tres veces superior

al resto de la población.

Una situación compleja como en el grado de precarización de los


En el contexto de un mercado de trabajo puestos a los que accedían. En efecto, hacia
como el descrito, la situación de los jóvenes fines de 2004 la tasa de desempleo para esta
–definidos aquí como aquellos con edades franja etaria alcanzó el 27% –manteniendo
entre los 18 y los 25 años– resulta parti- la relación de casi 3 a 1 con la de aquellos de
cularmente complicada. Por un lado, ellos mayor edad– y sólo el 34% de los ocupados
ya enfrentaban a principios de los años 90 tenían un puesto con cobertura de la seguri-
problemas laborales más significativos que dad social, proporción que, aunque también
las personas de mayor edad. En aquel mo- era reducida entre los otros grupos etarios,
mento su tasa de desempleo era casi tres llegaba al 56%. Si bien estas cifras indican
veces superior a la del resto de la población que las dificultades para conseguir un em-
y resultaba menor la proporción de aquellos pleo de calidad aumentaron para todos los
ocupados que trabajaban como asalariados grupos de personas, los jóvenes enfrentan
no registrados [ver gráfico 1]. particulares dificultades porque, entre otras
Por otro lado, los jóvenes no pudieron aspectos, se incrementan las exigencias
sustraerse al agravamiento de la situación para cubrir las vacantes –especialmente
laboral que caracterizó la última década y los las de puestos formales– en relación con la
primeros años de la actual, agravamiento que experiencia. Por lo tanto, es precisamente
provocó tanto aumentos en el desempleo entre los jóvenes donde se advierte la mayor

Adolescencia y juventud I 179


inestabilidad ocupacional, dadas la reiterada en la estructura del empleo es aún impor-
exposición a episodios de desempleo y a tra- tante.
bajos precarios. Se puede estimar que entre De la misma manera que los trabajadores
el conjunto de jóvenes ocupados en un mo- de baja calificación son afectados en edades
mento dado, aproximadamente el 55% deja- adultas de manera particular por los desa-
rá el puesto (por renuncia o despido) durante rrollos negativos del mercado de trabajo,
los doce meses siguientes; esa proporción se las dificultades que sufre el conjunto de
reduce al 32% entre los empleados de mayor los jóvenes resultan aun más agudas entre
edad. aquellos que no han terminado el nivel se-
La elevada inestabilidad laboral de los cundario. Esto no sólo se traduce, al igual
jóvenes constituye una característica central que en el caso de los adultos, en una mayor
de su experiencia de trabajo –que comparte tasa de desempleo abierto, sino en las chan-
hasta cierto punto con otros conjuntos de ces significativamente menores que tienen
población activa– cuyas implicancias convie- de acceder a puestos de calidad: menos del
nen no desdeñar. Podría argumentarse que 20% de los jóvenes ocupados con nivel edu-
ellos experimentan típicamente una más alta cativo igual o inferior al secundario incom-
rotación que el resto de la fuerza laboral, aun pleto trabajan en empleos cubiertos por la
en un mercado de trabajo con mayor empleo seguridad social (proporción que se acerca
y mejores salarios que el actual. Sin embar- al 40% entre las personas de más edad pero
go, cuando existen buenas posibilidades de similar grado de escolarización).
empleo, una parte de esa rotación constitu- Esta mayor proporción de puestos precarios
ye, de alguna manera, un rasgo positivo en entre los jóvenes ocupados de baja educación
tanto resulta de carácter voluntario y refleja podría estar relacionada con la presión que
la intención de acceder a mejores puestos y/o tienen para acceder a un empleo, en tanto
de procurar una más adecuada articulación buena parte de ellos no continúa estudiando.
entre el tiempo dedicado al empleo y el des- Con relación a este punto cabe mencionar
tinado a actividades no remuneradas, como que sólo el 26% de los jóvenes ocupados
el estudio. En cambio, cabe sospechar que permanece en el sistema educativo. Esta
la elevada inestabilidad a la que actualmente evidencia, sin embargo, plantea otros in-
se ve sometido este grupo etario resulta de terrogantes, en particular en qué medida
la mayor probabilidad que ellos tienen para el abandono de la escuela –o un tránsito
acceder a puestos precarios, cuya presencia por ella caracterizado por repitencias e in-

Entre los jóvenes ocupados en un momento dado,

alrededor del 55% dejará el puesto por renuncia

o despido durante los doce meses siguientes.


180 I Anales de la educación común
termitencias– responde a presiones en el cioeconómicos. Lo acontecido en el mercado
entorno familiar por ingresos adicionales. laboral de la década del 90 pudo haber des-
Conviene tener en cuenta, en este sentido, acelerado este último proceso debido a que
que la proporción de jóvenes que trabaja los jóvenes de los estratos socioeconómicos
o busca trabajo resulta más elevada entre bajos estuvieron más expuestos que antes a
los hogares de nivel socioeconómico más la necesidad de volcarse al mercado de tra-
bajo. En efecto, si agrupamos los hogares de bajo por la pérdida de empleo –o el poder de
acuerdo con el nivel educativo de sus jefes se compra de las remuneraciones– del jefe o
advierte que los jóvenes de hogares con jefes porque este ahora sólo se inserta de manera
con secundaria incompleta o menos tienen inestable. No se sugiere que este hecho de-
una participación económica más elevada fina per se la continuidad o no del joven en
y una tasa menor de asistencia al sistema el sistema educativo. Sin embargo, quienes
educativo. Ambos factores están claramente pertenecen a hogares de bajos recursos son
relacionados y señalarían que la primera se más vulnerables a este hecho ya que, entre
deriva, al menos en parte, de la necesidad otros aspectos, registran con mayor frecuen-
que existe en los hogares de lograr ingresos cia trayectorias académicas más dificultosas
adicionales a los que proveen los miembros que otros grupos. Además, la mayor vulne-
adultos [ver gráfico 2]. rabilidad obedecería a diversas razones tales
Debe recordarse que Argentina registró como deficiencias en la estimulación tem-
aumentos importantes en la tasa de es- prana, un paso poco satisfactorio por la es-
colaridad durante los años 70 y 80, había cuela primaria o la ausencia de mecanismos
solucionado los problemas de asistencia a la compensatorios ante caídas en los ingresos.
educación primaria y estaba reduciendo la En este contexto, la falta de recursos que se
brecha entre las tasas de escolarización del vive en el hogar puede hacer más frecuente
nivel secundario de los diferentes grupos so- el abandono de la escuela.

Adolescencia y juventud I 181


En conclusión, no obstante la recuperación vel educativo. Las trayectorias ocupacionales
iniciada en 2002 se agudizan los problemas a inestables, asociadas al continuo movimien-
los que usualmente se encuentran expuestos to entre el desempleo y/o puestos precarios,
los jóvenes que ingresan o transitan por un no sólo deben ser vistas como un costo que
mercado de trabajo todavía signado por di- enfrentan quienes inician su vida laboral.
ficultades significativas. Por ejemplo, entre Entre aquellos menos capacitados estas in-
aquellos que encontraron un empleo entre fluyen negativamente sobre las posibilidades
mediados de 2003 y mediados de 2004 –que de acceder posteriormente a puestos de cali-
en muchos casos implicó su primer traba- dad; constituyen un factor que eleva la proba-
jo– sólo el 21% logró que se tratase de un bilidad de que su vida laboral adulta también
puesto en blanco con un ingreso medio cerca esté signada por el deambular entre puestos
de un 20% más bajo del correspondiente al precarios, mal pagos, inestables y sin cober-
que consiguieron los adultos de similar ni- tura social.

182 I Anales de la educación común


artículos

Implicancias del género


en la construcción
de la sexualidad adolescente
Susana Checa *

El análisis de las imposiciones familiares, culturales y sociales convoca a debatir

acerca de cómo cuidar la salud de los adolescentes y enseñarles cuáles son sus

derechos al respecto.

* Socióloga, docente de En este artículo se aborda el tema de la sexualidad adolescente


la Facultad de Ciencias desde la multiplicidad y complejidad de factores que la rodean.
Sociales de la Universidad En una primera parte se hace una breve referencia a esta
de Buenos Aires. Directora problemática como un campo en el que se entrelazan varios
de investigaciones sobre significados y en el que el imaginario de género adquiere una
salud sexual y reproductiva importancia relevante. El siguiente punto está destinado a in-
en Ubacyt, programa Vigía terpretar información sobre esta cuestión, así como a comen-
del Ministerio de Salud tar algunos hallazgos de investigaciones recientes realizadas
y Dirección General de con adolescentes de bajos recursos.
la Mujer. Miembro del Finalmente, una tercera parte está referida al tema de los
Foro por los Derechos derechos de los/las adolescentes y al debate aún no resuelto
Reproductivos. de la educación sexual en las escuelas y su incidencia en las
Co-coordinadora del políticas públicas destinadas a esta población.
Consorcio Nacional de
Derechos Reproductivos y Formación de identidad
Sexuales (Conders). La sexualidad y el cuerpo como cuerpo sexuado conforman
los ejes en los que confluyen aspectos que hacen a la vida
cotidiana de las personas. Refleja por tanto la diversidad y

Adolescencia y juventud I 183


multiplicidad de formas en que se asume la ribetes de profunda significación vinculados
sexualidad atravesada por aspectos referidos tanto a las transformaciones de orden hor-
a la construcción de la identidad y la sub- monal que obran sobre el cuerpo, como a
jetividad, en las que inciden decisivamente los mandatos culturales de género, éticos y/o
factores como la pertenencia de género, religiosos que inciden sobre la asunción y las
familiares, culturales, sociales, éticos y psi- expresiones de la sexualidad. Las expectativas
cológicos, entre otros. acordes al género operan de manera decisiva
Como señala la mayor parte de la litera- en la iniciación sexual de los/las adolescentes.
tura que se ocupa del tema, la sexualidad Junto a los condicionamientos familiares,
es una construcción social con diversas los comportamientos más frecuentes están
manifestaciones modeladas por la cultura, definitivamente influenciados por el contexto
la etnia, el grupo etáreo y el sexo. espacial, histórico, económico y sociocultural
en el que se desenvuelven (Checa, 2003).
La sexualidad sólo existe a través de sus formas Durante esta etapa, la definición de la
sociales y su organización social. Además, las identidad sexual y la ubicación de género
fuerzas que configuran y modelan las posi- son claves en el desarrollo de esta franja
bilidades eróticas del cuerpo varían de una etaria expresadas en estereotipos tradicio-
sociedad a otra, [...] la sexualidad es algo que nales asignados a los distintos géneros.1
la sociedad produce de manera compleja. Es Si bien estos estereotipos han experimen-
un resultado de distintas prácticas sociales que tado cambios en las últimas décadas, aún
dan significado a las actividades humanas, de se mantienen modelos asentados en las
definiciones sociales y autodefiniciones, de lu- culturas occidentales y patriarcales con
chas entre quienes tienen el poder para definir rasgos históricos en el imaginario femeni-
y reglamentar contra quienes se resisten. La no y masculino. En estas se adjudican al
sexualidad no es un hecho dado, es un produc- varón valores inherentes a una sexualidad
to de negociación, lucha y acción humanas. activa, independiente y heterosexual, con
(Weeks, 1998) un inicio temprano de las relaciones sexua-
les, instancia en la que el ejercicio del sexo
En el caso de la etapa de vida de las personas supone el pasaje a la etapa adulta y madura.
caracterizada como adolescencia la sexualidad La noción de virilidad se impone cultural y
cobra crucial importancia ya que, a lo largo socialmente desde los mandatos familiares
de la misma, la experiencia sexual adquiere y de pares, en los que los valores fundamen-

En la adolescencia, la experiencia sexual adquiere

significación en relación con mandatos culturales

de género, étnicos y/o religiosos.


184 I Anales de la educación común
tales se centran en la capacidad de procrear la potencialidad reproductiva que implica la
y ser sostén económico de la familia.2 menarquia. Esto se expresa en el descono-
En el caso de los varones las expectativas y cimiento que tienen muchas adolescentes
presiones de su entorno les exigen cumplir –sobre las relaciones sexuales– por el que
con estos requerimientos para ajustarse a los crean mitos referidos a que un embarazo no
patrones de género esperados. Por el contra- es posible en las primeras relaciones sexua-
rio, en las mujeres, la expectativa se centra les. Inclusive la mención de la menstruación
en una sexualidad deserotizada y organizada oculta su naturalidad con denominaciones
para la procreación. Para Lagarde (1994), en confusas y vinculadas con la enfermedad:
las mujeres la sexualidad está escindida entre “me enfermé”; “me indispuse”.
la procreación y la experiencia sexual: “sobre En la adolescencia existen diversas fuen-
ella se erigen la maternidad y el erotismo tes de información e incorporación de pau-
como complejas construcciones históricas. tas de comportamiento que de manera alter-
Es una sexualidad escindida que antagoniza nativa o confluyente se potencian u oponen:
y descalifica en su autonomía a la materni- la familia, las instituciones educativas y los
dad y al erotismo. Los presenta naturalmente pares son las más significativas, con valores
unidos al subsumir al erotismo estigmatiza- muchas veces contrapuestos que generan,
do, en la maternidad magnificada”. en múltiples casos, fuertes ambivalencias.
Desde la infancia, las mujeres están pre- En el campo de la sexualidad, los y las
figuradas para la procreación, los cuidados adolescentes enfrentan diversos obstáculos
maternales y la satisfacción de los deseos como son la estigmatización familiar y social
sexuales y requerimientos masculinos. Para sobre su ejercicio, las relaciones de género y
ellas el ingreso a la adolescencia está mar- las dificultades para tramitar con el varón los
cado, junto a las transformaciones sobre su cuidados anticonceptivos, la escasa promo-
cuerpo, por la aparición de la menarca. La ción de los derechos sexuales y reproducti-
menstruación irrumpe en sus vidas con una vos, la discriminación por edad, género y
compleja carga en el nivel físico y emocional orientación sexual, la falta de oportunidades
debida, en parte, a que muchas adolescentes de educación y trabajo, así como las prácticas
tienen desconocimiento sobre el origen y re- institucionales violentas de disciplinamiento
gularidad del ciclo menstrual atribuyéndole y represión. Estos factores conforman un
contenidos vergonzantes coincidentes con entramado que ubica a esta población –espe-
el imaginario social. La familia y el entorno cialmente a los más carenciados– como uno
social le otorgan un particular significado de los grupos de alta vulnerabilidad.
cuando califican dicha situación con apelati- Desde las políticas públicas puede afirmar-
vos que le imponen de manera drástica una se que existe una particular desatención de
ruptura inevitable con la infancia: “ya sos la problemática adolescente expresada en los
una señorita” (Faur, 2003). En muchos secto- discontinuos e insuficientes programas de
res sociales esta afirmación está vacía de con- prevención en educación sexual a cargo de
tenido ya que no la vinculan explícitamente a efectores públicos de educación y salud. Esto

Adolescencia y juventud I 185


da lugar a circuitos de información alternativa en 5 años– tiene fuerte incidencia entre las
que pueden derivar en situaciones de riesgo adolescentes (14,6% entre 10 y 19 años) y res-
para la salud de los/las adolescentes tales ponde, por un lado, a la falta de acceso a servi-
como embarazos involuntarios, abortos rea- cios de salud y educación que les permitan el
lizados en malas condiciones sanitarias, con- control de su cuerpo y su sexualidad y, por otro
tagios de infecciones de transmisión sexual lado, a implicancias en la subjetividad de las
(its), virus de inmunodeficiencia humana adolescentes que no son especialmente consi-
(vih) / síndrome de inmunodeficiencia ad- deradas. También las muertes maternas pre-
quirida (sida) o maternidades forzadas. sentan índices alarmantes: en 2003, el 11,5%
de estas correspondió a mujeres entre 10 y 19
La salud sexual y reproductiva años; de ellas, el 20% fue como consecuencia
Los trabajos que analizan la sexualidad ado- de abortos (Ministerio de Salud y Ambiente de
lescente coinciden en considerarla como una la Nación, diciembre de 2004).
construcción social, cultural y simbólica y des- La exclusión social y económica, que desde
tacan la significación que tiene la identidad de casi tres décadas repercute en el conjunto de
género como un factor que incidirá decisiva- la sociedad, adquiere mayor gravedad entre
mente en su futura vida adulta. los adolescentes, haciéndolos más vulnera-
bles. En la Argentina, el 20% de la población
La sexualidad rebasa al cuerpo y al individuo: es está comprendida entre los 10 y los 19 años
un complejo de fenómenos bio-socio-culturales (más de 6 millones) y el 88,4% reside en
que incluye a los individuos, a los grupos, y a áreas urbanas (Ministerio de Salud y Am-
las relaciones sociales, a las instituciones, y a biente de la Nación, 2000). Los niños y ado-
las concepciones del mundo –sistemas de re- lescentes (menores de 18 años) bajo la línea
presentaciones, simbolismo, subjetividad, éticas de pobreza constituían el 67,9% en junio de
diversas, lenguajes–, y, desde luego, el poder; [...] 2002; de ellos, el 33,9% era indigente (Uni-
en este sentido la sexualidad es un atributo de los cef, 2002). También un indicador relevante
sujetos, de la sociedad y de las culturas, de sus son los adolescentes que se encuentran al
relaciones sociales, sus estructuras, sus institu- margen de actividades que les permitan una
ciones, y de sus esferas de vida. (Lagarde, 1997) futura inserción como ciudadanos autóno-
mos y les posibiliten su integración social,
Varias de las investigaciones sobre sexuali- como el estudio y/o el trabajo. Información
dad adolescente3 dan cuenta de la disociación proveniente de la Encuesta Permanente de
existente entre conocimiento/información y Hogares (eph) y del Instituto Nacional de
prácticas anticonceptivas regulares y seguras, Estadísticas y Censo (Indec) señala que en
disociación que tiene serias consecuencias so- mayo de 2001, de los adolescentes entre
bre la salud y la sexualidad de esta población. 13 y 17 años que habitaban grandes áreas
El preocupante aumento de los egresos hos- urbanas del país, el 8,6% no estaba inserto
pitalarios por aborto para el conjunto de las en el sistema educativo y la mitad aproxima-
mujeres en edad fértil –cerca del 50% tan sólo damente tampoco trabajaba (Unicef, 2001).

186 I Anales de la educación común


El 11,5% de las muertes maternas correspondió

en 2003 a mujeres de 10 a 19 años; de ellas,

el 20 % fue consecuencia de abortos.

Las crisis colectiva y subjetiva individual vincias. Mientras que en la ciudad de Buenos
que caracterizan la adolescencia confluyen y Aires el 6% de los partos pertenece a adoles-
se condicionan mutuamente. Al estar fuera centes, en provincias como Chaco asciende
de su alcance la inserción en estructuras al 23%; Jujuy, Salta y la Rioja se ubican todas
educativas o laborales, se ven privados de por arriba del promedio nacional entre el 15
anclajes y guías continentes necesarios para y el 20%. Inclusive en la ciudad de Buenos
la construcción de su subjetividad (Efrón, Aires se asiste a esta fuerte heterogeneidad,
1996). En esta situación predominan las ya que el promedio del 6% es superado en
conductas impulsivas apoyadas en estereoti- las áreas de mayores índices de pobreza con
pos de género naturalizados. Entre ellas, el promedios entre el 8 y el 9%.
ejercicio de la sexualidad sin considerar las El embarazo y la maternidad precoz
consecuencias para sí mismos y para los otros afectan principalmente a las jóvenes más
encuentra su expresión en la salud de los/las vulnerables: las adolescentes embarazadas
adolescentes. Basta mencionar temas como o madres tienen menor instrucción y mayor
el embarazo en la adolescencia, el aborto y el participación en la actividad económica que
vih-sida u otras its. las no embarazadas o sin hijos (Indec, 1996).
El embarazo es uno de los problemas de Otro riesgo grave en esta etapa es el conta-
este grupo etario ya que es alto comparado gio del vih-sida, que tiene alta incidencia en
con el nivel general de fecundidad del país, los menores de 25 años. La Organización
caracterizado como de fecundidad modera- Mundial de la Salud (oms) señala que el
da entre los países de la región. La informa- vih-sida se expande rápidamente entre las
ción proporcionada por el Ministerio de Sa- mujeres de 15 a 24 años que, en promedio,
lud y Ambiente de la Nación indica que en se contagian de 5 a 10 años más jóvenes que
2001 la tasa de fecundidad adolescente (15 a los varones.
19 años) era de 59,70%. La relación egresos Una investigación en curso sobre sexua-
por parto y aborto en esta misma franja y lidad en adolescentes varones y mujeres
período fue de 6,53%. de sectores populares (en el marco del
A escala nacional, en el año 2003 aproxima- Programa Vigía) abordó la problemática de
damente el 14% de los partos correspondió a la sexualidad en aquellos que viven en una
menores de 20 años. Este promedio esconde, villa de la zona sur de la ciudad de Buenos
sin embargo, una fuerte heterogeneidad se- Aires con elevados índices de pobreza, y
gún el nivel de desarrollo de las distintas pro- focalizó su objetivo en examinar las acti-

Adolescencia y juventud I 187


tudes y comportamientos de adolescentes generalmente a familias más estructuradas
de ambos sexos, entre 12 y 19 años, con (familia tipo); varios de ellos son inmigrantes
respecto al imaginario construido sobre de países limítrofes. En el otro extremo,4
la sexualidad, las prácticas sexuales y los algunos adolescentes de familias altamente
cuidados preventivos en su ejercicio. Para desestructuradas y, según los relatos de los
ello, con la aplicación de instrumentos entrevistados/as, con complejos modos de
cualitativos, indagó sobre los conocimien- conformación, no estudian ni trabajan y
tos, percepciones, representaciones y es- muchos de ellos se encuentran al margen
tereotipos de género que, al momento del de las inserciones institucionales del lugar
análisis, se traducen en comportamientos (escuelas, parroquias, clubes de jóvenes,
diferenciales en el ejercicio de la sexua- comedores comunitarios, etc.). La mayoría
lidad: algunos/as desarrollan conductas consume bebidas alcohólicas y drogas, a
preventivas mediante la anticoncepción las que tienen fácil acceso; las relaciones
para evitar embarazos no programados y sexuales, circunstanciales o no, son ma-
protegerse de infecciones de transmisión yoritariamente desprotegidas; inclusive en
sexual –vih-sida–, unas/os optan por la esta pequeña muestra relatan que ellos o su
maternidad y/o paternidad ya sea volunta- entorno de pares han contraído el vih-sida
rias o no, y otras abortan. u otras infecciones de origen sexual. Viven
Mediante una tipología que clasificó a los/ fundamentalmente situaciones de mucha
las adolescentes estudiados en una escala de violencia entre pares o con la policía y con
integración-exclusión, algunos de los hallaz- frecuencia pasan algunos períodos presos.
gos establecieron que, en un medio de altas Estas/os adolescentes, aunque tengan
carencias compartidas por los habitantes de esporádicamente alguna inserción laboral,
esta villa, un número de adolescentes está institucional o social, manifiestan conductas
integrado y tiene proyectos de vida que inclu- de riesgo vinculadas a la droga o a la delin-
yen estudios y/o trabajo, posponen el inicio cuencia, que los ubican en el grupo más
de su vida sexual hasta pasados los 16 años vulnerable. Entre las mujeres, varias de ellas
y los ya iniciados consultan sobre sexualidad ya son madres o están embarazadas a partir
y prevén embarazos involuntarios. Si bien de los 13 o 14 años, pero según sus propios
toman alcohol durante los fines de semana, la testimonios, la maternidad o el embarazo les
mayoría no ha probado drogas y teme sus con- cambia sus hábitos y son particularmente
secuencias. Estos/as adolescentes pertenecen cuidadosas con sus hijos.

Hay una fuerte disociación entre las normas legales

sobre salud y derechos sexuales y reproductivos

de los adolescentes y su implementación.


188 I Anales de la educación común
Este proyecto propuso generar en esta po- de salud sexual y reproductiva, tendientes a
blación una estrategia comunicacional como prevenir el embarazo no deseado y las enfer-
forma de involucrar a los y las adolescentes medades de transmisión sexual”.
en el cuidado preventivo de su sexualidad La Ley nacional N° 25.673 de Salud sexual
mediante mensajes producidos por ellos y procreación responsable –sancionada en
mismos y difundidos por una radio comu- 2002 y que crea el programa nacional que
nitaria de la villa y entre pares. la implementa– es el marco legal impres-
cindible para ejercer los derechos de varones
Derechos sexuales y reproductivos y mujeres a la salud sexual y reproductiva.
En el país existe un conjunto de normativas Mediante la información y el abastecimiento
legales orientado a atender la salud y los de insumos anticonceptivos, las personas
derechos sexuales y reproductivos de la po- pueden decidir de manera autónoma e in-
blación adolescente. Sin embargo, hay una formada tener o no hijos, cuántos y con qué
fuerte disociación entre lo escrito en dichas intervalo intergenésico adecuado. Uno de los
normativas y su implementación. La Ley N° puntos que mayor controversia generó fue el
418 de Salud reproductiva y procreación res- relativo a los adolescentes: mientras que la
ponsable, promulgada en el año 2000 en la Iglesia y los sectores conservadores postula-
ciudad de Buenos Aires, consolida el marco ron que los adolescentes no podían recibir
legal para el programa y permite replantear asesoramiento y métodos anticonceptivos
sus objetivos y estrategias. En relación con sin la autorización de los padres, la ley, con el
la población adolescente, entre sus objetivos aval de instituciones de salud, educativas y de
señala: “Otorgar prioridad a la atención de gran parte de la sociedad civil, impulsó que
la salud reproductiva de las/os adolescentes, se apoye a los adolescentes para concurrir a
en especial a la prevención del embarazo estos servicios aun sin sus padres o tutores
adolescente y la asistencia de la adolescente como un derecho incluido en la ley.
embarazada”. Entre las acciones propone Además, cabe recordar que la Argentina
otorgar información completa y adecua- es signataria de dos de los instrumentos
da y asesoramiento personalizado sobre internacionales: por un lado, la Convención
métodos anticonceptivos, su efectividad y sobre la Eliminación de todas las formas de
contraindicaciones, así como su correcta Discriminación contra la Mujer (Cedaw)
utilización para cada caso particular. aprobada por la Asamblea General de la
Desde 1999, la Ley N° 114 por los De- onu de 19795 y que en el país tiene carácter
rechos de niñas, niños y adolescentes, en constitucional desde 1994. Este tratado, en
el artículo 23, propone la protección de la su artículo 16 inciso e, establece los dere-
salud. Para garantizar el disfrute del nivel chos sexuales y reproductivos e indica el
más alto de salud, el gobierno debe adoptar “acceso a la información, la educación y los
medidas para “desarrollar la atención sani- medios que les permitan ejercer estos dere-
taria preventiva, la orientación al grupo fa- chos”. Por otro lado, la Convención Inter-
miliar conviviente, la educación en materia nacional de los Derechos del Niño (cidn),

Adolescencia y juventud I 189


sancionada en la Asamblea General de las En otro de sus puntos se convoca a los go-
Naciones Unidas en noviembre de 1989. Es biernos y a la sociedad civil en su conjunto
oportuno señalar que la cidn es el primer tra- a generar acciones positivas para la atención
tado internacional que reconoce los derechos de esta población:
reproductivos de los y las adolescentes: en el
artículo 24 inciso 2F establece la necesidad de Se exhorta a los gobiernos a que, en colabora-
“desarrollar la atención sanitaria preventiva, la ción con las organizaciones no gubernamenta-
orientación a los padres y la educación y servi- les, atiendan las necesidades especiales de los
cios en materia de planificación de la familia” adolescentes y establezcan programas apropia-
(Checa, 2003; Faur, 2003). Desde la reforma dos para responder a ellas. Estos programas
constitucional de 1994 esta convención tiene deben incluir mecanismos de apoyo para la
jerarquía constitucional en el país.6 enseñanza y orientación de los adolescentes
Por otra parte, la Argentina es signataria y en las esferas de las relaciones y la igualdad
ha suscripto las plataformas de acción de dos entre los sexos, la violencia contra los ado-
conferencias internacionales: la Conferen- lescentes, la conducta sexual responsable, la
cia Internacional de Población y Desarrollo planificación responsable de la familia, la vida
(cipd) realizada en 1994 en El Cairo, y la familiar, la salud reproductiva, las enferme-
Conferencia sobre la Mujer, realizada en Bei- dades de transmisión sexual, la infección por
jing en 1995, que explícitamente se expiden el vih y la prevención del sida (punto 7.47).7
sobre la necesidad de proteger la salud sexual Deberían establecerse programas para la pre-
y reproductiva de los y las adolescentes. vención y tratamiento de los casos de abuso
La plataforma de acción de El Cairo, en su sexual e incesto, así como otros servicios de
punto e, párrafo 7.41, señala: salud reproductiva.

Hasta ahora los servicios de salud reproducti- ¿Qué pasa en las escuelas?
va existentes han descuidado en gran parte las Un tema polémico en el país es el de la edu-
necesidades en esta esfera de los adolescentes cación sexual en las escuelas. Para abordar
como grupo. La respuesta de las sociedades a adecuadamente la problemática de la salud
las crecientes necesidades de salud reproduc- sexual y reproductiva de los adolescentes
tiva de los adolescentes debería basarse en urge que en los establecimientos educativos
información que ayude a estos a alcanzar el la educación sexual sea incorporada a la currí-
grado de madurez necesario para adoptar de- cula escolar. Si bien la ley nacional prevé que
cisiones en forma responsable. En particular se brinde educación sexual en las escuelas,
debería facilitarse a los adolescentes informa- no obliga a las instituciones privadas o confe-
ción y servicios que les ayudaran a compren- sionales a incluirla –planteo que fue llevado
der su sexualidad y a protegerse contra los adelante por la Iglesia católica y contemplado
embarazos no deseados, las enfermedades de en la ley–, en las instituciones educativas
transmisión sexual y el riesgo subsiguiente de públicas no se la aplica y en la mayoría de
infecundidad. las provincias no se dicta ninguna materia en

190 I Anales de la educación común


La educación sexual que se brinde a niños

y adolescentes es un tema crucial para prevenir

preocupantes problemas de salud.

relación con la educación sexual, a pesar de La educación sexual que se brinde a


ser una demanda sentida de manera amplia niños y adolescentes es un tema crucial
y generalizada en la sociedad. porque, en el marco de la difusión de los
Uno de los proyectos de ley de la ciudad derechos reproductivos, contribuye de
de Buenos Aires, presentado a la legislatura manera sustantiva a prevenir los preocu-
en el año 2004, propone que la educación pantes problemas de salud de esta franja
sexual sea materia obligatoria en las escue- poblacional. Problemas que se manifiestan
las porteñas desde el nivel inicial. Esta pro- en embarazos precoces e involuntarios; en
puesta, aprobada en la Comisión de Educa- abortos provocados que, realizados en la
ción de la legislatura, tuvo su contrapartida clandestinidad, ocasionan muerte o infer-
en otro proyecto de ley presentado por un tilidad; en enfermedades físicas y psíquicas
sector más conservador. Mientras que el pri- o en infecciones de transmisión sexual,
mero establece que la educación sexual debe entre las que el vih y el sida causan es-
impartirse desde el preescolar y deben de- tragos y son motivo de discriminación. De
terminarse los lineamientos, la otra iniciati- allí la necesidad de brindar una educación
va considera que debe darse desde 7° egb y sexual integral, con perspectiva de género,
que en la elaboración de sus contenidos, las basada en la defensa de los derechos a la
escuelas deben participar y consensuar con información y a la atención oportuna, en
los padres. El proyecto no logró la mayoría las prestaciones de calidad y en el respeto
necesaria en la legislatura de manera que por la confidencialidad y la privacidad tan
en 2005 se presenta nuevamente. necesarias en esta etapa vital.

Notas
1
Nos referimos al género como la categoría analítica referida a la simbolización y
construcción de lo que es propio de los varones y lo que es de las mujeres. Constituye
un cuerpo de ideas, representaciones, prácticas y normativas sociales internalizadas
en los individuos. Es así un elemento básico de la cultura. Si bien se asienta en la
diferencia biológica, la asignación cultural y social de una identidad sexual es más
importante que la carga cromosónica, genética y hormonal. Algunas definiciones
del concepto de género ponen el acento en la dimensión simbólica que otorga la
cultura (Lamas, 2002). Otras enfatizan la desigualdad de poder que se asienta sobre
esta construcción cultural. Pero todas las definiciones coinciden en que el género

Adolescencia y juventud I 191


involucra construcción de identidades en el terreno simbólico en el orden social y que
se manifiesta en relaciones sociales jerarquizadas destacando su aspecto relacional.
2
Según Infesta Domínguez (2002) la noción de virilidad desarrollada por Gilmore
aparece con fuerza en el discurso adolescente como aquel atributo que marca la
diferencia básica entre varones y mujeres.
3
Investigación “Sexualidad en la adolescencia: un estudio de las representaciones y prácticas
sexuales en la villa 20 de la ciudad de Buenos Aires”. Ubacyt 2004-05. Proyecto Prevención
y Promoción de la Salud Sexual y Reproductiva con adolescentes en un barrio de escasos
recursos. Programa Vigía, Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. 2004-05. Ambos
en ejecución. [Ver Geldstein y Pantelides, 2001; Zamberlín, 2003].
4
Fue muy difícil lograr estas entrevistas ya que los/las adolescentes que integran este
grupo de mayor riesgo encuentran menor disponibilidad para ser entrevistados por su
misma inserción social marginal.
5
En el artículo 10 inciso h de la Cedaw se establece: “Acceso al material informativo
específico que contribuya a asegurar la salud y el bienestar de la familia, incluida la
información y el asesoramiento sobre la planificación de la familia”. La Cedaw fue
incorporada a la Constitución nacional en 1994.
6
La República Argentina sancionó la Convención sobre los Derechos del Niño como
Ley nacional No 23.849 en 1990 y la incorporó al artículo 75 inciso 22 en la reforma
constitucional de 1994.
7
En el Programa de Acción de la cidp de El Cairo, en los puntos 7.41; 7.45 al 7.47 y en
la Plataforma de Beijing, los puntos 83 1; 106m; 107 e-g; 108 k, 108 l; 267; 281 e-g, son
los más específicos.

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Adolescencia y juventud I 193


Crisis, escuela y
condición adolescente
Marcela Gómez Sollano *

La escuela debería repensar tanto los imaginarios sobre la adolescencia como el

proyecto formativo. Entre otros aspectos, de ello dependerá el sentido que las

nuevas generaciones le otorguen a la educación.

*Profesora-investigadora La inscripción del término crisis en los discursos sociales,


de tiempo completo de políticos, económicos y culturales que marcan el escenario
la Facultad de Filosofía y de la vida colectiva e individual de las últimas dos décadas
Letras de la Universidad del siglo XX constituye un punto de partida para situar
Nacional Autónoma de históricamente las condiciones en las que se están formando
México y responsable en este momento las nuevas generaciones.
en México del proyecto En este contexto resulta significativo situar algunos aspec-
Alternativas Pedagógicas tos para pensar la compleja articulación que se produce en
y Prospectiva Educativa en el imaginario social1 entre el ideario pedagógico de la mo-
América latina (Appeal). dernidad –que tuvo a la escuela como eje organizador de los
sistemas educativos de las diversas sociedades a partir de la
segunda mitad del siglo XIX– y las condiciones actuales de
existencia de los sujetos de la educación, particularmente de
los adolescentes y los jóvenes.
De esta manera, la escuela, la certificación del conoci-
miento y de las competencias para el trabajo, tener una
profesión, concluir una carrera, etc. se fueron constituyen-
do en significantes que organizaron, en parte, el mundo

194 I Anales de la educación común


artículos

simbólico de este segmento de la población en la institución. Esto los lleva a moverse


que, incluida o no en el sistema escolar, de constantemente como seres con ropajes
alguna forma se encuentra marcado por él. propios o prestados e intercambiables.
No solamente por lo que representa y ha Sin embargo, el significante escuela, con toda
representado para los individuos y las socie- la carga simbólica que lo ha acompañado, sobre
dades apropiarse y recrear, de acuerdo con todo a partir de la posguerra,2 se organiza de
la situación histórica particular, los bienes acuerdo con las condiciones concretas, simbó-
culturales que en determinados momentos lica y materialmente construidas, en las cuales
las comunidades han construido para trans- los sujetos inscriben sus relatos y, a su vez,
mitir a las nuevas generaciones su legado, son portadores de otros nuevos o diferentes.
definir habilidades y producir lenguajes que Son precisamente estas inscripciones las que
favorezcan los aprendizajes sociales, sino constituyen un referente significativo, ya que
también, para inscribirlos como parte de un dan pistas para situar los alcances y límites que
horizonte en el que la idea de futuro, vin- el término educación tiene en este momento
culado a imágenes y proyectos, sea posible. histórico, así como las nuevas modulaciones
Este aspecto es por demás significativo para que los diferentes agentes sociales están pro-
cualquier persona, pero sobre todo para los duciendo y que modifican profundamente
adolescentes que se han formado en los las visiones en las que unicidad, dirección y
cruces fugaces de la historia del siglo XX, ya certeza del porvenir constituyeron la base en la
que en su configuración como sujetos de que ideologías, proyectos y movimientos, tanto
discursos diversos y concretos siempre hay intelectuales como sociales, se asentaron.
algo que se mueve entre la tensión de lo que En las narrativas de estudiantes y docen-
han dejado de ser y lo que aún no son. tes de las instituciones educativas encontra-
mos rastros de esta herencia cultural que
La escuela como significante las generaciones anteriores construyeron y
La escuela, particularmente el nivel de edu- que han transmitido a sus hijos. En ella hay
cación secundaria, no es ajena a esta y otras huellas de un mandato que simboliza el de-
tensiones que circulan, recrean y transfor- seo de los padres de que sus descendientes,
man de múltiples maneras, a partir de la reconociéndose en su genealogía –familiar,
interacción entre los diversos agentes que social y afectiva– la superen, construyan
comparten singular y colectivamente un una diferente y, en cierta forma, mejor que
espacio que tiende a ocupar un lugar signi- la que ellos vivieron y habitaron. En la insti-
ficativo en su vida diaria. En esa tensión, en tución escolar se condensan muchas de esas
algunos casos irresoluble, los adolescentes aspiraciones, deseos, sueños y necesidades,
configuran mundos y representaciones de ya que los discursos civilizatorios que se
ellos mismos y de los otros en los que se afincaron en el horizonte de la modernidad
produce un desplazamiento constante entre privilegiaron las certezas y la posibilidad de
imágenes heredadas, búsqueda y construc- superación y desconocieron, rechazaron o
ción de otras y la dificultad de su inscripción reprimieron todo aquello que simbolizara

Adolescencia y juventud I 195


su imposibilidad o negación, de acuerdo no es malo pero me da pena. También por
con las imágenes que hegemonizaron el eso quiero seguir estudiando, para sacarla
campo social, cultural y familiar. adelante, claro, para apoyarla, para que no
Así, la institución escolar se ha ido con- esté así trabajando”.
figurando en la historia moderna como un Adrián (3º “B”, vespertino). “Sí, ellos lue-
significante abierto a múltiples posibilida- go me dicen que debo de estudiar, que no
des de acuerdo con las condiciones en las quieren que sea como ellos, mis papás casi
cuales estas se producen, y con el sentido no tuvieron estudios y quieren que yo no sea
que le asignan quienes cada año la habitan así, que salga adelante”.
y la construyen como un espacio en el que Erika (3º “A”, vespertino). “Ser alguien un
se depositan ideales, deseos y esperanzas, poco mejor, como dicen los papás [...] ‘para que
mediante procesos específicos vinculados al llegues a ser alguien mejor que yo, no quiero
conocimiento, la enseñanza, los aprendiza- que seas burro como yo’ [...] bueno yo digo que
jes y las interacciones simbólicas y afectivas también para ayudarles a nuestros papás”.
entre los agentes que participan cotidiana- Erika (3º “C”, matutino). “Ella me sacó
mente de sus prácticas y relatos. adelante, me ayudó en todo, que hubo gol-
En algunas de las entrevistas realizadas pes y todo eso, pero pues la entiendo, más
a estudiantes de tercer año de tres centros que nada es muy bonito porque me supo
de enseñanza secundaria de la ciudad de sacar adelante sin saber leer y escribir [...]
México, se despliega este espectro en el que como dice, ‘si te has vuelto rebelde, si quie-
la carga simbólica que se asigna a la escuela res ser una criada como yo, pues adelante...
en la superación personal y generacional pero si quieres que te humillen, esa va a ser
está presente. tu decisión’. La verdad no, yo quiero sacar
Carlos (3º “A”, matutino). “Ella –la escue- adelante a mi mamá, como ella me sacó
la– me está proporcionando unos valores adelante a mí”.
que mi mamá quiere que yo se los propor- El peso simbólico que tiene y ha tenido
cione a mis hijos o descendientes para que la escuela para diversas generaciones que
sean [...] no sé, felices. Ella no quiere que sea forjaron sus sueños y expectativas en el
barrendero o algo por el estilo”. cruce complejo que las transformaciones
Beatriz (3º “D”, matutino). “Es difícil por- de finales del siglo XIX y XX trajeron consigo
que como ella vende dulces allá afuera [...] constituye un punto nodal para situar el lu-
también me da pena, bueno yo sé que eso gar que ha ocupado y, en cierta forma sigue

En las narrativas de estudiantes y docentes hay rastros

de la herencia cultural que las generaciones

anteriores construyeron y transmitieron.


196 I Anales de la educación común
ocupando, este espacio mítico3 en el que pa- de significaciones que muestra la densidad
dres e hijos, adultos y adolescentes, confor- –histórica y simbólica– de la trama social
man un horizonte en el que, de acuerdo con en la que las adolescencias se producen, así
las condiciones socioeconómicas de vida de como las reconfiguraciones de sentido que
los agentes concretos, la posibilidad de ser se dan en el marco de los desafíos que a los
se configura como oposición, negación o diversos sectores de la población plantea,
superación de lo que el otro es, sobre todo cotidianamente, el mundo de la globaliza-
cuando, para algunos sectores, la herencia ción, la tecnología y la distribución injusta y
familiar está marcada, en parte, por la frac- desigual de la riqueza.
tura que produce el lugar de la exclusión de Si bien la institución escolar, particular-
los bienes materiales, sociales y culturales mente el sistema de instrucción pública, no
históricamente constituidos. es ajena a estos procesos y, por el contrario,
Al respecto, resulta significativo situar, a se ve fuertemente amenazada por las políti-
partir de los relatos presentados, cómo los cas de ajuste –que, al ubicarla como un ser-
chicos significan, mediante el mandato, la vicio delega la responsabilidad del Estado a
tensión entre su deseo –ayudar a los padres– la esfera del mercado y las competencias que
y aquello que heredan de lo que quedó incon- este impone a los agentes sociales, muchos
cluso en la historia personal de sus padres. de los cuales se encuentran en condiciones
El estar en la escuela y llegar a la secun- de pobreza extrema– continúa ocupando un
daria es, por un lado, una condición que los lugar significativo en el imaginario social y
diferencia –generacional y socialmente ha- generacional de los diversos sectores de la
blando– de sus progenitores y, por otro, una población. Esto constituye un punto nodal
condición que les permite acceder a aquello que el debate pedagógico actual no debe
que, vivido como carencia, limitó la posibi- perder de vista, ya que representa uno de
lidad de los padres de ocupar una posición los sentidos articuladores que estructura,
diferente (`no ser barrendero o algo por el en condiciones particulares, el imaginario
estilo´; `no ser burro´;`ser criada y que te pedagógico contemporáneo cruzado por la
humillen´; `no ser como ellos´; `vender dul- crisis, la celeridad, la virtualidad, la incerti-
ces´). En ese horizonte se condensa no sólo dumbre y el carácter flotante de las fronteras
lo que para los sujetos, en su situación par- del espacio-tiempo en el que se produce la
ticular como adolescentes o jóvenes, repre- subjetividad y las posibilidades de respuesta
senta la escuela, sino también la deuda que de los sujetos concretos.
tienen con los padres y lo que mediante ella En este complejo cruce e indeterminación
esperan alcanzar para `sacarlos adelante´.4 de procesos y relaciones, las instituciones
educativas encaran en el presente problemá-
Imaginario pedagógico y horizonte educativo: ticas de diverso orden –pedagógicas, organi-
el estallido del significante alumno zativas, económicas, tecnológicas, sociales,
En estos relatos se ubican imágenes que culturales– que expresan tanto problemas
configuran un campo complejo y particular no resueltos del pasado como aquellos que

Adolescencia y juventud I 197


derivan de la aplicación de las políticas de manecer (cruzar, estar ahí –dentro, fuera,
ajuste. En este escenario, las prácticas vin- en sus intersticios–, egresar) en la escuela,
culadas a la transmisión, la enseñanza y el cuando esta se vive no solamente como una
aprendizaje se nutren del perfil imaginario cuestión vital, como la única opción posible
que una determinada comunidad (virtual o o como una exigencia frente a las condicio-
presencial) estructura, material y simbólica- nes presentes, sino que, además, se la valora
mente, para educar. “Independientemente en función de las posibilidades futuras que
de su carácter positivo o negativo –afirman este recorrido –lleno de aprendizajes, afec-
Puiggrós y Dussel (1999, 23)–, el contenido tos, rutinas, relaciones, desafíos, sorpre-
imaginario juega como utopía que es a la sas– representa. De esta forma, el esfuerzo
vez el horizonte de los procesos educativos –que es económico, cognoscitivo, social,
que se llevan a cabo”. afectivo, formativo, cultural– que en lo parti-
Entrevista en grupo (Daniela y Gisela, 3º cular tienen que realizar cotidianamente los
“C”, matutino). “La escuela es muy impor- alumnos y sus familias para responder a las
tante, es parte de nuestra vida, pasamos mu- demandas que las instituciones educativas
cho tiempo aquí en la escuela, casi la mitad les plantean tendrá su recompensa futura
de nuestra vida vamos a pasar en la escuela, en función de las imágenes que construyen
entonces, es parte de nosotros. Aparte de y de los valores que configuran parte de su
que tampoco queda de otra porque si no mundo de vida, en un contexto social y eco-
estudias, pues no eres nada, tienes que es- nómico determinado.
tudiar a fuerzas […]”. Esto tiene alcances específicos para sec-
“Tienes que estudiar una carrera porque tores que, como los adolescentes, se en-
pues ya de la escuela depende tu vida [...]”. cuentran en una situación precaria. Por este
“Pues sí, yo creo que si te preparas, pues motivo, más allá de la escuela, las opciones
al rato te va a compensar la vida porque ya existentes resultan no solamente limitadas
vas a poder tener tu propio dinero, poder y, en algunos casos, inaccesibles, sino que
viajar a donde tú quieras... todo eso se me tienden a profundizar la exclusión, la discri-
hace padre”. minación, la explotación y el riesgo, cuando
“Sí, realmente ha de ser una satisfacción lo que está en juego son las travesías que
para ti en lo personal superarte y ver que acompañan la permanencia en la calle, la
todo lo que te has esforzado se ha logrado inercia doméstica o los laberintos que las
y pues darte tú tus lujos. Sí, ha de ser padre endebles condiciones de trabajo les ofrecen
que tú te esfuerces por algo y sea para ti, tú a aquellos que, sin tener la mayoría de edad
lo disfrutes con quien quieras ya dependien- que la ley plantea, tienen que incorporarse
do de tu vida”. a actividades que les permitan contar con
Se configura así un horizonte en el que algunos recursos económicos, aun a riesgo
simbólicamente se construyen huellas de de su propia integridad física y psicológica.
un entramado complejo que articula y dota Esta situación representa para muchos una
de sentido lo que significa ingresar, per- disyuntiva ya que deben optar, cuando to-

198 I Anales de la educación común


¿Qué queda a la educación y a los educadores

cuando se borra la condición concreta

del sujeto que se va a educar?

davía es posible hacerlo, por continuar los continuar estudiando. Habida cuenta de la
estudios o incorporarse plenamente a las di- incapacidad oficial para generar empleos,
námicas, responsabilidades y exigencias del esos muchachos habrán de buscarse un
mundo adulto en condiciones de desventaja futuro, en el mejor de los casos, en la eco-
e inequidad, como resultado de necesidades nomía informal, en tanto que parte de ellos
específicas, por el tiempo de dedicación acabará en la sentina de las adicciones o en
requerido y los horarios establecidos para los callejones de la delincuencia.
cada una de estas tareas, por las prioridades Este escenario plantea, en el marco de la
e intereses que bajo ciertas circunstancias incertidumbre y complejidad en el que se
tiene un adolescente en contextos concretos teje la trama social contemporánea, ubicar
de acuerdo con su momento de vida, su en- los límites de los discursos pedagógicos que
torno familiar, social, económico y cultural, basan su racionalidad teórica, política y éti-
así como su género, edad, grupo étnico y te- ca en estructuras de pensamiento y acción
rritorio. Ni qué decir de las trayectorias que que dejan de lado las particularidades de los
tienden a vincular a sectores cada vez más sujetos involucrados en los procesos de for-
amplios de niños, adolescentes y jóvenes a mación y se organizan a partir de estánda-
la migración, el narcotráfico, la guerra y el res de medición. Esos estándares pretenden
mercado para poder sobrevivir. Esta situa- unificar al conjunto en función de ciertas
ción se profundiza al terminar la secundaria normas, imágenes, roles, competencias,
cuando segmentos importantes de la pobla- valores, jerarquías, que definen la forma de
ción adolescente y juvenil quedan fuera de ser de los sujetos y, por lo tanto, de organizar
la obligatoriedad escolar y aún no pueden y operar de la institución, más allá de las
trabajar legalmente, lo que los coloca en dinámicas que se producen cotidianamente
una situación de extrema desprotección; en la relación pedagógica, mediada por los
o cuando se enfrentan en condiciones de saberes, los aprendizajes, el currículum, las
desigualdad –académica, cultural, regional trayectorias, los acuerdos, las negociacio-
y social– a sistemas de selección y evalua- nes, los conflictos, las culturas, los deseos y
ción con los que el dispositivo institucional las posibilidades de que algo se produzca a
clasifica, califica, integra o excluye a los partir del encuentro entre agentes concretos
adolescentes que aspiran a continuar sus y entre estos y el conocimiento.
estudios de bachillerato o que, a pesar de La trama de la relación pedagógica se
no poder hacerlo, mantienen el deseo de amplía y deja lugar a los espacios inciertos

Adolescencia y juventud I 199


e inverosímiles que conforman los mundos le tienen respeto a la clase, hacen lo que
en los que las adolescencias se producen, así quieren porque se sienten autosuficientes
como las relaciones que construyen con la y, generalmente, hay malos resultados. En
dinámica escolar, con su entorno y con los cuanto a los niños que son inmaduros es
diversos agentes involucrados en los procesos un poco más sencillo, digamos, porque con
de transmisión y formación. El significante la ayuda de los padres y de las orientadoras
alumno estalla frente a la diversidad de situa- se les van dando elementos para que reco-
ciones que viven los adolescentes en su condi- nozcan fallas y en el transcurso del año ellos
ción de sujetos concretos y reconfigura el ho- puedan ir superando su problema en forma
rizonte en el que la tarea educativa se lleva a natural y con un poco de ayuda, pero creo
cabo y adquiere sentido, con los desafíos que que los más complicados son los jóvenes
esto plantea sobre todo cuando su vida coti- que tienen un pie más adelante de los otros,
diana se nutre de situaciones y experiencias que ya no caminan, sino que corren [...]. He
que rompen con las imágenes míticas que la tenido muchas situaciones en donde los
familia, los docentes o la institución constru- menores se enamoran, por ejemplo, o que
yen sobre lo que significa ser estudiante. se van [...] no entran a la escuela, porque se
Profesora Carmen (3º año, matutino). “Te- les hace más divertido andar en la calle; en-
nemos aquí chicos de 13 o14 años de edad tonces los regañan y les llaman la atención,
que ya tienen una vida de adultos, trabajan, pero generalmente vuelven a incurrir en la
ya tienen relaciones sexuales, ya fuman, misma situación, algunos sí reflexionan,
tienen su grupo de amistades, entonces son pero tenemos jóvenes muy difíciles”.
alumnos que tienen madurez, o que han ¿Qué queda a la educación y a los educa-
alcanzado un alto grado de madurez, pero dores cuando se borra, a partir de ciertas
de una u otra forma son niños que no están imágenes, la condición concreta del sujeto
nivelados a su edad [...] o han rebasado o se que se va a educar, por más que esta no
han atrasado [...]. La mayoría de alumnos corresponda a las representaciones que una
que ya son adultos, que ya prácticamente sociedad ha construido para simbolizar el
tienen una vida de adultos, pues no ter- lugar que le asigna a los agentes en la trama
minan la escuela muy bien o repiten año, educativa? ¿Qué tanto el perfil imaginario
porque son gente que ya no se dejan guiar, se configura como una superficie de ins-
que no cumplen un reglamento, que no les cripción en la que se articulan y desplazan
interesa la autoridad de un maestro, que no los sentidos que los sujetos de la educación

¿Qué le dice la escuela a ese estudiante adolescente

que en la narrativa de la profesora ocupa

la posición ambigua de adulto-niño?


200 I Anales de la educación común
producen, a partir de cómo significan al otro que su condición de sujeto va más allá de la
y se significan ellos mismos como parte de imagen que el docente y la institución han
un discurso que los incluye o excluye? construido sobre lo que debe ser un alumno
El peso que tienen en el imaginario docen- y las formas de comportamiento que se es-
te las representaciones sociales y pedagógi- peran de él? Al borrar el conflicto se niega al
cas que se han construido históricamente en sujeto en la pluralidad de dimensiones que
las sociedades modernas occidentales sobre lo constituyen.
el lugar que se asigna al adolescente en su El alumno mítico que la escuela moder-
condición de alumno despliega un horizon- na diseñó no está más porque la lógica de
te en el que aquellos que `tienen un pie más disciplinamiento del dispositivo escolar no
adelante que los otros´ se presentan como alcanza para contener, con todas las impli-
amenaza al orden simbólico que la institu- caciones que esto tenga, el desbordamiento
ción escolar y sus agentes portan, de acuer- –social, cultural, familiar, estético–, en el
do con las condiciones concretas en las que que están inmersas las adolescencias mar-
este proceso se genera y con la forma como cadas por la pobreza, la incertidumbre, la
los involucrados se relacionan con los acuer- erosión de las visiones de futuro vinculadas
dos que hacen posible que la tarea educativa al progreso y la integración. Porque junto
se lleve a cabo. Cualquier elemento que sale con ellas, en sus bordes, en sus transforma-
de la racionalidad, implícita o explícitamen- ciones, en sus formas de construir mundos
te instituida, confronta con los límites que y culturas, los docentes confrontan, asimis-
toda estructura tiene, no solamente porque mo, lo precario de su propio discurso que es
las condiciones en las que esta se produce y en parte el de su condición como adulto. No
adquiere sentido cambian, sino, sobre todo, darnos cuenta de esto es quedar como espec-
porque los sujetos que participan en un tadores de la pobreza en la que se producen
espacio particular, o sin hacerlo tienen inci- los procesos de formación en la educación
dencia en su conformación, son portadores secundaria o, peor aun, contribuir con ella
de la complejidad que su propia condición cuando, como docentes, somos incapaces
social –simbólica e imaginariamente cons- de reconocer a los sujetos concretos en sus
truida– expresa como historia inacabada y diferencias y particularidades. Es cumplir
precaria en la que inscriben sus relatos, sus formalmente una tarea marcada por los
afectos, sus experiencias, sus necesidades, ritmos y tiempos que el calendario escolar
sus diferencias y sus deseos. ¿Qué le dice la y los programas establecen, pero que acalla
escuela a ese estudiante adolescente de se- las voces de quienes, como los adolescentes,
cundaria que en la narrativa de la profesora son productores de realidades marcadas
ocupa la posición ambigua de adulto-niño, por su propio momento social, biológico,
que con su “indisciplina” –`no cumple el afectivo, cultural, territorial, generacional
reglamento´; `no le interesa la autoridad del y genérico. Es diluir el terreno de la res-
maestro´; `no tiene respeto por las clases´; ponsabilidad que la institución escolar, el
`se siente autosuficiente´, etc.– muestra Estado y los docentes tienen para crear los

Adolescencia y juventud I 201


puentes generacionales que permitan confi- (2002, 45-46)–, tal vez, contribuir junto con
gurar, a partir de lo que las sociedades han otros a recuperar el concepto de “adolescen-
construido, el capital cultural, cognoscitivo cia”, no ya como una categoría cronológica
y afectivo en el que los educandos puedan ni por supuesto biológica, sino como ese es-
inscribir sus historias, transformando las pacio psíquico en el cual el tiempo deviene
que les heredamos. Es desde este lugar proyecto y los sueños se tornan trasfondo
que podemos –parafraseando a Bleichmar necesario del mismo.

Notas
1
Según Baczko (1984,11-53) “los imaginarios sociales son referencias específicas en el
vasto sistema simbólico que produce toda colectividad y a través de la cual se percibe,
se divide y elabora sus finalidades”.
2
Particularmente “durante el período de 1950 a 1980 los sistemas educativos latinoame-
ricanos crecieron significativamente. También lo hizo la demanda educativa, alcanzan-
do niveles superiores a la capacidad del sistema instalado para absorberla. No obstan-
te, la expansión educativa superó las expectativas de la demanda de fuerza de trabajo,
y el excedente de calificación presiona sobre el empleo y sobre niveles sucesivos del
sistema de enseñanza” (Puiggrós y Gómez Sollano, 1992, 38-63).
3
Para Laclau, el espacio mítico “se presenta como alternativa frente a la forma lógica del
discurso estructural dominante. El espacio mítico se constituye como crítica a la falta
de estructuración que acompaña el orden dominante. Pero, en tal sentido, ese espacio
mítico tiene una doble función y una identidad dividida: por una lado él es su propio
contenido literal –el nuevo orden propuesto–; por el otro, este orden simboliza el prin-
cipio mismo de la espacialidad y la estructuralidad [...] al no lugar de las dislocaciones”
(Laclau, 1993, 76-99, destacado nuestro).
4
Este horizonte de significación adquiere particularidades de acuerdo con las condi-
ciones socioeconómicas de los agentes concretos, así como de su historia personal y
familiar. Una muestra desgarradora y palpable de este terreno devastado y complejo la
tenemos en algunos acontecimientos que se generaron en México, a raíz de la exclu-
sión educativa que tienen miles de jóvenes que no logran ingresar a las instituciones
de enseñanza media o superior. “El padre de Elizabeth Delgado Cuevas, hombre ma-
yor, obrero de toda la vida, intenta explicar la muerte –por suicidio– de su hija: `somos
muy pobres, no teníamos para costearle ninguna universidad de paga. Ninguna. Ella
veía que batallábamos para subsistir y tenía miedo´ [...] José Gabriel, de 63 años, con los
ojos hinchados, enrojecidos, recuerda: `mi hija decía que se sentía muy mal porque
veía que nosotros batallábamos para subsistir. Y tenía miedo[...]´ `Me siento mal de que
ustedes sufran´, decía” (Avilés y Bolaños, 2003, 41 y 48).

202 I Anales de la educación común


Bibliografía
Avilés, Karina y Bolaños, Ángel “Suicidios ante la exclusión educativa. Dos casos en
5 días; Elizabeth Delgado tomó esa decisión tras su rechazo en la Normal”, en La
Jornada, 6 de agosto de 2003.
Baczko, Bronislaw, Los imaginarios sociales. Memorias y esperanzas colectivas . Buenos
Aires, Nueva Visión, 1984.
Bleichmar, Silvia, Dolor país. Buenos Aires, Libros del Zorzal, 2002.
Laclau, Ernesto, Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. Buenos Aires,
Nueva Visión, 1993.
Puiggrós, Adriana y Gómez Sollano, Marcela, “América Latina y la crisis de la educación”,
en Puiggrós, Adriana y Gómez Sollano, Marcela (coord.), Alternativas pedagógicas, sujetos
y prospectiva de la educación latinoamericana. México, DGAPA-FFyL/UNAM, 1992.
Puiggrós, Adriana y Dussel, Inés, “Fronteras educativas en el fin de siglo: Utopías y
distopías en el imaginario pedagógico”, en Puiggrós, Adriana y otros, En los límites de
la educación. Niños y jóvenes del fin de siglo. Buenos Aires, Homo Sapiens, 1999.

Adolescencia y juventud I 203


Esferas
de la experiencia adolescente
Por una nueva geometría de las representaciones intergeneracionales

Rafael Gagliano *

Este artículo propone entablar un diálogo entre las experiencias pasadas y presentes

de la adolescencia y revisa, entre otros aspectos, su carácter de segundo nacimiento, el

papel de los rituales en esa etapa y los modos de relación entre pares y con los adultos.

* Licenciado en Letras Este artículo intenta contribuir a enfocar, desde una


y Profesor de Historia. perspectiva político pedagógica, algunas de las múltiples ex-
Docente e investigador de periencias contemporáneas que configuran la subjetividad
la Universidad de Buenos adolescente. La elección de la forma esfera obedece a una
Aires. Director ejecutivo simpatía intelectual por su imagen geométrica; también,
de la asociación civil a su ductilidad para aceptar iluminaciones parciales que,
Alternativas Pedagógicas a la postre, reconstruyen sus caras virtuales. Esos rostros
y Prospectiva en América imaginarios de la esfera adolescente, siempre provisorios,
Latina (Appeal). Asesor siempre en movimiento curvo en intersección con muchos
del Director General de otros, colaboran tanto en descondicionar la vieja mente adul-
Cultura y Educación de la ta generacional como en aumentar la potencia cognitiva im-
provincia de Buenos Aires. plícita en las nuevas representaciones intergeneracionales.
Lo siguiente es un viaje narrativo por algunas facetas de la
esfera.

Agasajar
La vida adolescente es vida nueva. Un renacimiento que
demanda aprendizajes de bienvenida. Familias, escuelas y

204 I Anales de la educación común


artículos

otras instituciones pueden y deben hacer otro, conservando la memoria del que fue
lugar para ese segundo nacimiento. Si la niño. Muchas adolescencias en la Argentina
primera natalidad resulta un acontecimien- de hoy sencillamente no son reconocidas y
to único, que marca una diferencia en el los jóvenes atraviesan vidas devaluadas por-
mundo, la segunda implica, si se quiere, que nadie los ve, nadie los inscribe y les hace
un esfuerzo adicional, una más compleja pertenecer a un nosotros diverso y plural.
cultura afectiva e intelectual en la recepción Una de las mayores humillaciones que
porque se trata de un nacimiento consciente puede padecer un ser humano en una etapa
a una esfera de vida corporal, de sensibili- de reconstrucción generalizada de su iden-
dad y de pensamiento distante de la infantil. tidad consiste en no encontrar una mirada
Dar la bienvenida a ese segundo nacimiento continua que lo albergue, lo escuche y le
significa participar activamente en él. Si el pregunte, ¿vos, qué opinás?
primer nacimiento es dar a luz, el segundo La adolescencia es un sistema complejo
atañe a revisar la luz de las herencias, cues- de adioses, de dolorosas despedidas. Forma
tionar su pertinencia, preguntar, inquirir y parte del agasajo por el nuevo nacimiento in-
hasta cambiar de luz. Los adolescentes no tentar distribuir saberes y poderes del duelo
pueden estar solos en ese alumbramiento. y la pérdida para transformar esa aflicción en
No hay (re) nacimientos en soledad, extra- conocimiento existencial y recursos de vida
ñados del mundo y la sociedad de su época. posible. Mientras asisten a la secundaria bá-
En muchos sentidos, el nacimiento adoles- sica o al polimodal, los adolescentes recorren
cente consiste en una natalidad social, una angustiantes corredores de un laberinto en
esfera –como campo o ámbito– donde se el que, muchas veces, están absolutamente
inscriben simbólicamente los nuevos socios solos. Ahora bien, el adolescente debe decir
de la comunidad histórica. De allí que una adiós a los mundos de la infancia, de los
política pública para los adolescentes esté padres y de las figuras simbólicas y tute-
unida inseparablemente a una política para lares: un adiós que conoce, una despedida
la infancia. fundada en el conocimiento, sólo es posible
En el pasado argentino, muchos proyectos cuando aquel/aquello de quien nos separa-
de país fueron posibles porque previamente mos fue en su momento bienvenido. Es por
se forjaron representaciones poderosas de eso crucial en todo agasajo reconectar con el
la infancia y la adolescencia, eslabonándolas primer nacimiento, sea para celebrar la pri-
en la cadena de las generaciones. mera llegada, sea para cicatrizar o restituir
Agasajar, dar la bienvenida, hacer lugar, sentidos olvidados o nunca experimentados.
ofrecer una silla a la mesa son todas activida- Muchos adultos conocemos los ingredientes
des que involucran esfuerzos, tensiones, pre- individuales de la cocina adolescente, pero
supuestos, aprendizajes y reconocimientos. carecemos de los saberes complejos sobre
Toda política para adolescentes se inicia con los modos de su cocción, de los guiones de
su reconocimiento, con la aceptación in- vida resultantes de la interacción personal
condicional por el esfuerzo de renacer y ser con las gramáticas generacionales.

Adolescencia y juventud I 205


Historia siglo de historia de la adolescencia en la
La adolescencia es una categoría social con Argentina está casi totalmente ignorado y
historia. Todo segundo nacimiento implica sepultado en el olvido. La escuela pública
una ruptura, un cuestionamiento severo de tiene un compromiso serio en rescatar
las formas recibidas. Los adolescentes han esos derroteros para poner en contexto y
tenido que abrirse como sujeto colectivo a perspectiva los vínculos inter/intragenera-
fuerza de habitar históricamente el pre- cionales del presente. Hay una historia rica
sente. En nuestro país, podemos hablar y valiosa de los adolescentes en nuestro país
de una historia que los tiene como pro- que se encuentra escamoteada, interdicta o
tagonistas desde hace cien años aproxi- sencillamente ignorada conscientemente.
madamente. No hubo adolescencia en los La experiencia de hoy puede hacerse más
siglos anteriores al siglo XX porque las so- pregnante y densa en significado a la luz
ciedades no hacían lugar a la experiencia del humus nutricio de las generaciones de
adolescente. Su diferencia resultaba tan adolescentes que vivieron las décadas del
disruptiva económica y simbólicamente siglo XX . Por contraste, continuidad, resig-
que la niñez se hilvanaba en la dura ur- nificación o ruptura esas historias deben en-
dimbre de la adultez temprana. Es propio trar en diálogo con el presente, debatirse e
de las sociedades modernas, involucradas historizarse. Sucede que dicha memoria no
en procesos de democratización política está narrada en los libros y, si lo está, es por
y social, albergar en forma creciente la excepción. La historia de la adolescencia en
experiencia adolescente como espacio de la Argentina es básicamente una memoria
nueva subjetividad entre la infancia y la viva, presente en los recuerdos de las gene-
vida adulta. Esa conquista de creación de raciones adultas contemporáneas.
la edad no es una concesión graciosa del Hay un almacén experiencial y convivencial
poder estatal: resultó de una larga lucha que visitar, escuchar, con el cual discutir y re-
por los derechos y el reconocimiento de su hermanarse. La historia nacional, la historia
voz colectiva y singular. Como toda histo- de la provincia de Buenos Aires y la de cada
ria, continúa en el presente con la misma ciudad y pueblo dispone de recursos dormi-
fuerza de sus orígenes. dos en la memoria de los sujetos, movilizables
Recuperar las construcciones pretéritas y recuperables en los contextos institucionales
de vida adolescente puede y debe iluminar que albergan, educan, entretienen y forman a
los itinerarios y travesías actuales. Ese largo las nuevas generaciones de adolescentes.

Muchos jóvenes de los sectores populares no tendrían

adolescencia alguna si no hubiera una escuela

que los reconozca, albergue y forme.


206 I Anales de la educación común
Hay adolescencias recónditas a las que la su trabajo intergeneracional– que los reco-
escuela de los adolescentes de hoy puede nozca, albergue y forme.
entrevistar, reconociendo sus portadores No tenemos conocimiento sistemático y
como producto de los horizontes de vida y confiable acerca de los modos en que se repre-
derechos de cada época y contexto. Generar sentaron las adolescencias de generaciones
talleres de escritura para recuperar esas me- anteriores y cómo estas idealizan, rechazan
morias de adolescentes del pasado reciente o dialogan con las actuales. A muchos adoles-
o lejano puede resignificar la palabra situa- centes de hoy les interesa saber cómo fueron
da del otro ante desafíos de vida similares. las adolescencias de sus padres o abuelos:
Educar a un niño o a un adolescente re- forma parte de la herencia simbólica cono-
quiere del esfuerzo empático de muchos cer esos acervos porque ellos mismos fue-
otros. Entramar las experiencias de los ron concebidos bajo el horizonte de sentido,
adolescentes de hoy con las narrativas de las amor y responsabilidad de las adolescencias
generaciones que les precedieron acolcha de las generaciones anteriores. Abrirse a la
el impacto de los duros encuentros con la historia conjetural de esas narrativas enri-
realidad del presente y multiplica las posi- quece, con historia viva, las experiencias del
bilidades de elección y decisión personales presente. Qué fue lo central, lo crucial para
en la esfera pública de una historia larga cada generación no es un objeto claro para
forjada por muchas voces generacionales. los sujetos que atravesaron ese abanico de
Si toda subjetividad sana se construye en la experiencias.
tensión de interdicciones e identificaciones, Un programa de bienestar adolescente, que
el encuentro vivo con las adolescencias de incluya la realización de foros intergenera-
las generaciones anteriores suministra res- cionales, ayudaría de modo contundente a
puestas fascinantes y únicas a la pregunta revisar y ponderar los valores que cada ge-
“¿a quién quisieras parecerte?”. Cuando una neración de adolescentes tuvo para incluir
sociedad sólo tiene a las estrellas mediáticas o excluir, celebrar y criticar, comprometerse
del espectáculo o del deporte para identifi- o claudicar, trabajar o estudiar, comprender
carse, empobrece abismalmente la vida de o ignorar. Estos foros marcarían una señal
las generaciones jóvenes. La escuela pública política de interés vivo por las nuevas ge-
puede y debe desplegar un repertorio igual- neraciones involucrando al conjunto en un
mente cautivante de identificaciones de vida reconocimiento plural de las diferencias ju-
y de trabajo. veniles. En verdad, podrían constituirse en
La escuela no debe olvidar que hace ado- un ejercicio público de tolerancia histórica.
lescencia tanto como la familia, los medios Muchos secretos generacionales encontra-
masivos o las lógicas de la industria cultural rían cauce para su emergencia, transfor-
del mercado. Muchos jóvenes de los secto- mados ahora en un capital cultural para el
res populares no tendrían adolescencia al- colectivo intergeneracional que lo elabora.
guna si en su barrio no hubiera una escuela Los foros intergeneracionales –celebrados
–animada por docentes comprometidos en en la escuela o en otras instituciones de la co-

Adolescencia y juventud I 207


munidad– pueden erigirse en la esfera propi- centes necesita recuperar momentos de
cia para que el lenguaje de cada época pueda alta densidad ritual. Sabernos miembros
confrontarse, argumentarse y desmentirse de una comunidad histórica nacional, pro-
públicamente, con el objeto de impedir que vincial y local tiene momentos de celebra-
su fuerza representacional se coagule en ción y recuerdos colectivos que nunca po-
metáforas enduidas y en estereotipos men- demos olvidar o vaciar de sentido. ¿Cómo
tales transmitidos, sin balance de inventario, llegar a los encuentros de los momentos
a la siguiente generación. La agenda de los ritualizados de la historia patria desde las
foros podría ser infinita: recorrería desde prácticas pequeñas pero poderosas en sen-
las posibilidades y las restricciones de hacer tido para la subjetividad de los estudiantes?
adolescencia en cada época, las formas de ena- Aquí se abre un mundo a explorar y expe-
morarse, noviar y acceder a la vida sexual; los rimentar: se pueden ritualizar los tránsitos
compromisos políticos, la cultura popular y de las edades tanto como las prácticas
los libros, las lecturas de comics, la música, el satisfactorias de aprendizaje, los frutos de
cine, modas y estéticas, el acceso tecnológico, las competencias leales y los esfuerzos de
el mundo del trabajo, la delincuencia, los lí- la cooperación, los puentes de un ciclo de
mites de la vida familiar, la disciplina escolar, aprendizaje a otro, los productos del tra-
la autoridad de los adultos, dictaduras y so- bajo manual o intelectual, los encuentros
ciedad civil, entre tantísimos posibles. intra o intergeneracionales, las alianzas
Hay un drapeado de historia y memoria sinérgicas con chicos de diferentes capaci-
adolescente que resulta imperioso desplegar. dades, con las voces del cuerpo –su poder,
su magia, su deseo–. Los rituales pueden
Rituales detener el tiempo en el que el cuerpo le en-
Liberar los rituales de su pasado crítico seña a bailar a la mente y esta induce a que
fundado en el esclerosamiento de compor- el cuerpo piense.
tamientos y rememoraciones vacías de sig- Resulta imprescindible que los aprendiza-
nificado es el fruto de la revolución cultural jes dejen marcas ritualizadas, que encuentren
y de las costumbres de los años sesenta y se- una voz lenta que los proteja de la aceleración
tenta. El abandono de los rituales aplicados del tiempo existencial de base tecnológica. Lo
como norma disciplinaria e ininteligibles humano, lo propiamente humano, se forja
para la sensibilidad de las nuevas generacio- también en esos intersticios.
nes contribuyó a recuperar capacidades para Los rituales escenifican momentos valio-
pensar nuevas articulaciones de forma y sos que se hacen memoria y legado. Cuan-
contenido para viejos y nuevos rituales. Sin do son el producto de un trabajo colectivo,
rituales, se sabe, la vida pierde sus pulsacio- están informados por el conocimiento, el
nes y compacta y homogeniza las múltiples estudio y la alegría de vivir juntos.
experiencias humanas. Los rituales no sustituyen la transmisión
La escuela pública por la que transitan a de la cultura ni debilitan la construcción del
diario cientos de miles de niños y adoles- conocimiento cotidiano: sólo resignifican

208 I Anales de la educación común


Los rituales pueden dar sentido a vidas adolescentes

que no encuentran espacios colectivos para compartir

marcas de identidad y aprendizaje.

experiencias valiosas, ponderándolas en Desde los momentos ritualizados se pue-


ámbito colectivo. de acceder a una comprensión más integra-
Llegar a estos momentos rituales no es da del respeto al plexo normativo que funda
monopolio del mundo de los adultos: es la comunidad. Sin embargo, esa integración
el fruto maduro de una negociación privi- no es lineal y contiene todas las contra-
legiada de significados desplegados en el dicciones que dinamizan la historia. Todo
encuentro intergeneracional. Se dan cita ritual produce su propio y pequeño campo
allí una nueva geometría de las pasiones y normativo en sintonía o conflicto explícito
sensibilidades epocales. ¿Cómo acordar los con las normas estructurales de la sociedad
momentos, las situaciones, las fechas que mayor: este es un ámbito desafiante para el
dejan marcas de aprendizaje perdurable y trabajo docente ya que la escena ritual con-
activan la memoria personal y colectiva? serva e innova simultáneamente, haciendo
La experiencia adolescente es un campo que significaciones tradicionales resuenen
fértil para ritualizar aprendizajes en múlti- con nuevos sentidos de época. El ritual anu-
ples registros. Los rituales pueden abrir las da tiempos, esferas de vida y aprendizajes
herencias cerradas, celebrar los itinerarios de fuentes diversas.
del esfuerzo y el apasionamiento por las ar- El devenir autopoiético de la escena ritual
tes o las ciencias, por el trabajo y la amistad, ajusta su propio campo de valor y da sentido
por los logros y los desafíos cumplidos, por a vidas adolescentes que no encuentran es-
el deporte y el voluntariado; también, ayudar pacios colectivos para compartir marcas de
a comprender el dolor y sufrimiento por las identidad y aprendizaje. La imposibilidad de
pérdidas, recuperando los duelos que pasan habilitar rituales eficaces por la comunidad
sin dejar huella al no poder ser ritualizados educativa aumenta el borramiento inexorable
frente a otros. De ninguna manera, el ritual e impiadoso de las identidades adolescentes.
se asocia con indulgencias propias de un La trama social lacerada de nuestros días
mundo sin contacto con la vida exterior; demanda una confluencia de esfuerzos y
por el contrario, un ritual eficaz desinfla capacidades interinstitucionales y humanas
la burbuja de los mundos endogámicos y para devolverle al adolescente la reserva de
autocomplacientes. Los rituales permiten valor y poder presente en el conocimiento,
articular las experiencias de aprendizaje y la ciencia y el aprendizaje social ritualizado.
convivencia con los límites y posibilidades Es en la escena ritual, como espacio inter-
del mundo real. generacional, donde pueden restituirse los

Adolescencia y juventud I 209


contenidos de una justicia simbólica posi- nuestra cultura. Desplegar el espacio donde
ble, social y educativa, entre generaciones. puedan inscribirse las experiencias adoles-
El ritual reintegra acervos intangibles, rique- centes redunda en la construcción de figuras
zas de un orden tan contundente como los en que reconocerse. Es posible estrujar un
bienes de la cultura material. papel y tornarlo inservible para todo uso y
La música, en cuya lógica han nacido las también esas mismas manos pueden pensar
últimas generaciones de adolescentes, ha de origami. Hacerlo implica ver lo posible en lo
constituirse en el corazón de toda experien- real, y abrirse a lo posible, lo alternativo, nun-
cia ritual. La experiencia musical crea un ca se agota. Hay un mundo implicado que
espacio de comunicación, expresión e iden- la escuela necesita explicar, hacerlo público.
tidad donde inscribirse generacionalmente. Hay muchas figuras que no emergen y están
Para los adolescentes, la cultura escolar, ahí, implícitas, aguardando encuentros más
con su gramática disciplinar y disciplinaria, apasionados. Ver por anticipado las figuras
conforma la experiencia más antimusical de lo posible forma parte del entrenamien-
que se pueda concebir. Siendo un saber pro- to del pensar origami. Las manos y el papel
fundamente emocional, está estrechamente están unidos en un único movimiento de
vinculado a los latidos del cuerpo, percibido realización creativa. La escuela tiene una
por los jóvenes como un instrumento musi- herencia y no puede rehuir su construcción.
cal, esto es, como un campo de resonancias. Pensar en origami implica conducir el proceso
Recuperar el ritmo musical de las comuni- educativo, hacerse responsable como adultos
dades de trabajo y aprendizaje vividos en la del orden de la prescripción, de la norma y
escuela constituye una posibilidad de unir del límite donde lo posible y lo actual arman
lenguajes, anudar la palabra, la melodía y el la mejor forma posible para nuestro tiempo
cuerpo en la escena ritual. La escuela, con y nuestra época. Muchas experiencias del pa-
su memoria de centurias, puede hacer re- sado devinieron papeles estrujados; no hubo
cordar los cantos de trabajo que han acom- encuentro intergeneracional que devolviese
pañado por siglos las vidas de campesinos, alas y raíces a los nuevos sujetos generacio-
artesanos y obreros. nales. Esos papeles estrujados de ayer consti-
tuyen los presentes clausurados de hoy.
Origami En cada momento histórico hay un re-
Pensar origami ayuda metafóricamente a pertorio finito de posibilidades identitarias.
comprender los pliegues y repliegues de Las del presente se encuentran en estado

Los adolescentes de hoy prefieren estar, estar juntos,

estar bien o mal, pero estar allí.

Y ese allí es, también, la escuela.


210 I Anales de la educación común
de fluidez, sumidas en cambio y dispersión un lugar que no sabemos de antemano. La
acelerada. La escuela pública no puede dejar comunidad educativa es el espacio donde es-
de indagar en las configuraciones identita- tán las personas que muestran y comparten
rias de esta época para que la experiencia herencias colectivas, saberes que permiten
adolescente pueda ser pensada y elaborada seguir conociendo. Las identidades del estar
en contextos de reconocimiento y toleran- importan por su centralidad en la experiencia
cia. No hacerlo equivale a dejar de imaginar, adolescente. Si no pudieran estar en la escue-
sentir y reflexionar, desplazando a las jóve- la, muchos adolescentes serían devorados
nes generaciones a zonas de sobrevivencia por los múltiples mundos de la vida ilegal,
peligrosa. Muchos adolescentes no saben si marginal y violenta. Violencia difusa o explí-
van a una escuela primaria o a una secun- cita que los tiene casi siempre como víctimas
daria básica o general: el efecto perturbador y no como victimarios.
en familias, docentes y estudiantes resulta Es posible saber primero dónde estamos
de consecuencias imprevisibles. La actual y, si pisamos tierra firme, averiguar quiénes
rearticulación de la estructura formal del somos. El adolescente elige dónde estar por
sistema educativo, en la provincia de Bue- las posibilidades que todo puerto ofrece
nos Aires, intenta con fundamento recupe- para imaginar identidades desde orillas co-
rar identidad y pertinencia en la educación nocidas. Cuando habitamos el estar, leemos
de los adolescentes. ambientes, aprendemos de las situaciones,
contextos e indicios presentes en las cir-
Los saberes del estar y del conectar cunstancias del estar.
La mayoría de los adolescentes no reniegan La escuela es la única institución pública
de la escuela. Por el contrario, reivindican el donde nadie está de más. En eso consiste la
gusto por estar en ella. “Me hace bien ir a la inclusión total: ingresar, permanecer y egresar
escuela”, afirman convencidos. En ese estar haciendo del estar una experiencia dialogada
que hacen suyo pueden ser. de conocimiento.
Las viejas generaciones tenían conflictos En la escuela, podemos estar en los otros
de identidad relacionados con la pretensión y los otros en uno. Es un estar de subjeti-
de ser, de afirmarse en recortes existenciales vidad compleja, polifónica e inestable. Un
de sustantiva definición esencialista. Los ado- estar inestable. Estar en nosotros favorece
lescentes de hoy prefieren estar, estar juntos, la reflexividad de la vida cotidiana, reduce
estar bien o estar mal pero estar allí. Y ese allí el aturdimiento provocado por la pobreza
es, también, la escuela. La escuela pública les generalizada y la crueldad social. Estar en
permite estar conectados, reconocerse en un nosotros es ayudar a serenarnos y recuperar
estar-siendo. Esa manera de habitar el tiempo alteridad. La vieja escuela preocupada por
y el espacio les da pertenencia, seguridad, la identidad, por el ser alguien, entendía
confianza. No es un estar quieto, fijo e in- el estar como estar sobre uno y así desple-
mutable: la identidad del estar adolescente gaba jerarquías que oprimían cualquier
es la de un estar de viaje, un éxodo hacia florecimiento genuino. Muchos florecían

Adolescencia y juventud I 211


pero practicando resistencias de alto costo muchos adolescentes vinculan necesida-
individual y colectivo. Evitar el estar sobre des con recursos, recursos técnicos con
constituye la posibilidad de liberar la voz situaciones específicas, conocimientos con
mucho tiempo silenciada. El estar en la es- problemas. Son los conectores juveniles
cuela permite organizar simbólicamente las presentes en todas las instituciones los que
experiencias y significarlas en una biografía están cambiando las caras de la solidaridad
personal y generacional. y del encuentro entre la escuela y la comu-
Desde los saberes del estar surgen los nidad educadora. Los futuros siguen tan
conocimientos de la conexión. Desde ellos, abiertos como siempre.

212 I Anales de la educación común


artículos

Notas sobre la relación


entre escuela y
subjetividades juveniles
Silvia Duschatzky *

A partir de testimoniar la intervención de grupos de adolescentes en escuelas, la

autora revisa la constitución de la identidad juvenil en épocas de crisis.

*Licenciada en Ciencias de ¿De qué está hecha la escuela?


la Educación, Magister Esta duda nace del desconcierto e inaugura una zona de
en Sociología de la pensamiento. La pregunta por lo propio de una escuela luego
cultura y análisis cultural. de haberla transitado toda una vida despierta una sospecha,
Investigadora del área de aquella que sugiere que hemos sido arrastrados por presen-
Educación y coordinadora cias que dejaron de resultarnos familiares. Nos enfrentamos
del Diploma en Gestión con algo que está en la escuela pero cuyas formas escapan a
Educativa, Facultad nuestro reconocimiento. Se trata de un interrogante activo.
Latinoamericana de Pensar la escuela a partir de sus modos de expresión es tomar
Ciencias Sociales (Flacso). lo real como fuente de pensamiento –y no como simple obje-
Es autora de La escuela to de reconocimiento–, cuyos postulados no son otros que el
como frontera, coautora error y el saber. Re-conocer, entonces, es confirmar lo sabido
de Chicos en Banda y o la necesidad de restituir sus formas “genuinas” en caso de
compiladora de Tutelados haberse éstas hayan desaparecido. Pensar es merodear por
y Asistidos. los bordes de lo conocido, tomando esos componentes extra-
ños como signos que nos lanzan a un nuevo aprendizaje.
Formulemos la pregunta en una de las escuelas en las que
iniciamos nuestro trabajo de campo.1 Llegamos allí un día

Adolescencia y juventud I 213


de marzo de 2004. En una mesa del come- con la contingencia, con la aleatoriedad en
dor conversaban el director, dos mujeres y su máxima expresión, produce una suerte de
tres chicos. Desde lejos daba la impresión entrenamiento en la práctica para lidiar con
de ser una charla amena. Sin embargo, las irrupciones repentinas. En otras palabras,
unos minutos más tarde, el director nos no hay partitura de la que pueda valerse este
comentó que una señora del barrio se había director a fin de recomponer la pérdida de
acercado a la escuela para pedir ayuda frente confianza entre la mujer y los chicos. No hay
a una situación que la descolocaba. referencia que le sea útil para inscribirlos en
una moralidad de convivencia social. No son
Los dos chicos que se encontraban allí le ha- el director y la madre los que interpelan a los
bían robado el televisor y si ella los denunciaba chicos desde su investidura, sino un conjun-
iban presos. La señora recibe un Plan Trabajar to de hablantes que intentan producir un
mediante el cual presta servicio en la escuela. común inexistente. En algún momento existía
Ella me pedía que echara a Pocho, uno de los el código de que en el barrio no se robaba, pero
chicos que comete el robo, pero yo le dije que esto hoy se perdió, se escucha con frecuencia.
mejor viniera a hablar. Ellos viven al lado de La relación con el mundo ya no está mediada
su casa. Pocho perdió a la madre hace muchos por sustratos de contención y referencia (la
años y ella se encargó de él desde entonces. pedagogía, por ejemplo), sino que se trata
Él solía decirle que la sentía como su madre, de una exposición directa a las más diversas
y ella lo quería como a un hijo. A mí me daba situaciones.
mucha pena. Probamos de todo: recuperar la Este suelo “indeterminado” sitúa al direc-
tele, juntar la plata, pero no hay caso. Ellos se tor, a los chicos y a la madre en el mismo
niegan a hacer algo. plano de vulnerabilidad. Precisando un poco
más, podemos sostener que, sin un suelo
La escena puede despertar disquisiciones común que funde coexistencia, el común es
sobre el motivo del conflicto o las reacciones tal vez una disponibilidad para ir a tientas en
producidas en quienes fueron afectados. busca de núcleos de posibilidad. Lo que allí
Sin embargo, la inquietud aparece en otro circula es un acto de habla sin guión, un puro
plano. Más allá del hecho puntual, lo que se decir que intenta hallar a su interlocutor. El
impone como problema –aquello que provo- director, erigido en figura cohesiva, balbucea,
ca al pensamiento– es la experimentación atento a algún rastro receptivo.
artesanal de “modos de hacer” con los otros.
Estar hoy en una escuela es estar expuestos a En algunos casos los chicos reconocen los ro-
lo imprevisto y a lo insólito. La familiaridad bos. Los más reacios a reconocerlos son los ma-

La escuela parece estar hecha de fragmentos

no forjados en la lógica institucional.


214 I Anales de la educación común
yores de 25 años. Este año tuvimos el robo de tóricamente estaba unida a la imposibili-
una moto por parte de tres chicos. Al principio dad, no poder ser (“no puede hablarse de
nos costó. Amenazaban con que iban a prender cualquier modo”; “no pueden los chicos
fuego. Pasaron algunos días y aprovechamos desconcentrarse en clase”) y a la necesi-
que no estaban pasados de pasta. Lloraron, re- dad, no poder no ser (“no se puede no ser
conocieron y nos pidieron un espacio. respetuoso de los símbolos patrios”; “no se
puede no seguir una secuencia de trabajo”;
El problema comienza, poco a poco, a “no se puede no prestar atención”; “no se
tomar forma. La escuela parece estar hecha puede no contar con un cuaderno de clase”;
de fragmentos no forjados en lógica ins- “no se puede desoír una consigna”). La ex-
titucional. Hasta aquí sólo contamos con periencia de los tiempos actuales nos revela
una situación que, aunque marginal, revela que cualquier cosa puede acontecer y dejar
existencias dispersas, por momentos ame- de hacerlo, pero cuando Agamben enfatiza
nazantes entre sí, pero susceptibles de ser que la posibilidad y la contingencia son ope-
permeadas por algún movimiento azaroso y radores de subjetivación, está haciendo algo
frágil de composición. más que constatar la incertidumbre de los
tiempos que corren. Asumir la escuela de
¿Escuela inundada o escuela hecha de flujos? lo posible y lo contingente es disponerse a
Se hace imperioso preguntarnos, entonces, pensar agenciamientos múltiples. Tome-
si acaso la escuela está inundada de “incon- mos un ejemplo sobre cómo apoyarse en el
sistencias” (disrupciones que la alteran) o si potencial inscrito en la situación.
se trata de una nueva materialidad. Arries- Una de las escuelas de la ciudad de Bue-
gamos una hipótesis: la escuela está hecha nos Aires recibe los chicos que integran la
de componentes que no se dejan formatear experiencia del Tren Blanco.2 No obstante
por la maquinaria institucional. Si la escuela estos chicos van y vienen, en la escuela se
fue, en algún tiempo, una institución capaz preguntan cómo, en torno de qué, asegurar
de forjar a su habitante, hoy es un espacio su permanencia. Conversando con un gru-
tomado por múltiples presencias heterogé- po de docentes nos planteamos lo siguiente:
neas pasibles de ser pensadas en configura- y por qué no hacer “escuela” en el Tren Blan-
ciones múltiples y contingentes. co. Por qué la escuela que hoy recibe a estos
En este punto proponemos una digresión pibes no puede ser un recurso de activación
en relación con la contingencia. El filósofo de experiencias que se desplieguen en dis-
italiano Giorgio Agamben (2000) advierte tintos “espacios”. Por qué hacer equivalente
que la posibilidad –algo que puede ser– y la la escuela a un espacio previamente insti-
contingencia –algo que puede no ser– son tuido. Por qué no pensarse como recurso
los operadores de la subjetivación; el punto de diferentes nodos educativos y, a su vez,
en que un posible adviene a la existencia. de entramados en algún punto de encuen-
¿Qué significa esto para un pensamiento tro decidido en situación. François Jullien
educativo contemporáneo? La escuela his- (1999) recomienda, en lugar de construir

Adolescencia y juventud I 215


una forma ideal que se proyecte sobre las No nos inquieta la demostración fáctica
cosas, centrarse en detectar los factores de una hipótesis, sino probar su potencia
favorables que pueden configurar una cir- práctica. Una escuela hecha de fluidos nos
cunstancia. En palabras de Virno, se trata de abre a la posibilidad de ensayar múltiples
agudizar una sensibilidad para moverse en formas de agenciamiento, mientras que
el caleidoscopio de las oportunidades. una escuela inundada limita toda capacidad
Hemos sugerido hasta aquí algunos ele- inventiva de composición social, aferrándo-
mentos que nos acercan a una escuela hecha nos a la nostalgia de lo perdido o, lo que es
de fragmentos dispersos y formas indetermi- lo mismo, a la obsesión por su restitución.
nadas. Para avanzar en la idea invitamos a pen- A modo de ejemplo, analicemos la expe-
sar en la imagen de la inundación y del fluido. riencia de un grupo de jóvenes que no sien-
Tomemos de Bauman (2003) la metáfora de do alumnos toman a la escuela como sede,
la fluidez, pero no para oponerla a la solidez territorio, parada. No se trata entonces de
sino a la inundación. No hace falta convencer una experiencia escolar, pero sí de una ex-
a nadie sobre el anacronismo de suponer, en periencia acontecida en la escuela. ¿Por qué
la actualidad, la existencia de una vida sólida, tomarla como plataforma de pensamiento
certera, previsible, regular. No obstante, y to- sobre la escuela de nuestros días si sólo
mando a la escuela como nuestro territorio de nuclea entre 15 y 20 chicos que además,
pensamiento, la sensación que se registra es la en su mayoría, no están escolarizados? Por
de vivir inundados de disrupciones. ahora sólo consideremos algunas señales.
Una escuela inundada es una escuela Los encuentros de estos jóvenes ocurren
cubierta de extrañezas que entran en coli- en la escuela bajo formas no escolares, se
sión con su propia naturaleza disolviendo trata de okupantes de los espacios escola-
su ser. Un objeto inundado pierde la posi- res sin advenir en habitantes de la escuela
bilidad de existencia. En efecto, el Titanic aunque volviéndose de hecho un recurso
se hundió porque la materia ingresada le de “derivación” de aquellos alumnos que los
impedía mantenerse en estado de flotación. dispositivos escolares no pueden contener.
Si la escuela se encontrara inundada, si las “Hace un mes algunos profes empezaron a
presencias disruptivas fueran parte de la mandar al grupo a chicos de la escuela con
inundación, la respuesta no sería otra que causas penales por robo, alcohol, drogas.
el armado de diques a fin de mantener con- Incluso a una chica que no tiene causas
trolados a esos componentes amenazantes pero sí muchos problemas con el alcohol
de la existencia pedagógica. Por el contrario, [...] Ahora no pueden decir que no somos de
una escuela hecha de flujos es un territorio la escuela”, comenta Pato, coordinadora de
compuesto de formas inestables y dispersas, “Los Repiolas”.
de modulaciones imposibles de modelar. No En pocas palabras, la experiencia que pre-
obstante, una cosa es vivir en suelo alterado sentaremos es un “signo” de la escuela en
y otra pensar que se trata de una condición tanto interpela la eficacia constitutiva de sus
real de existencia que decidimos asumir. históricas formas de configuración.

216 I Anales de la educación común


Los chicos se agrupan en bandas, espacios de aprendizaje

para una vida hecha de riesgos, durezas,

lealtades y códigos secretos.

La existencia de “Los Repiolas” en la es- de drogas varias, alcohol, enfrentamientos


cuela es, efectivamente, un problema, pero barriales, situaciones de violencia familiar,
¿en qué sentido? Deleuze (Zourabichvilli, paternidades tempranas, pasajes por la cár-
2004) sugiere que un problema emerge cel y/o institutos de minoridad, robos. Los
cuando el pensamiento que lo plantea está chicos suelen agruparse en bandas, núcleos
siendo forzado, cuando sufre el efecto de compactos que constituyen espacios de
una violencia exterior, cuando entra en con- aprendizaje de una vida hecha de riesgos,
tacto con un afuera que, lejos de constituir- durezas, coraje, lealtades, códigos secretos,
se como un exterior físico, es un afuera de lo habilidades para navegar en la aleatoriedad.
pensado, lo que aún no hemos pensado. En esta dirección, “Los Repiolas”, más que
“Los Repiolas” nace por iniciativa de Pa- una ruptura radical de los modos cotidia-
tricia, una joven del barrio que vive muy de nos de socialidad constituye una suerte de
cerca las sucesivas muertes y “caídas en el continuidad, al tiempo que presenta ciertos
abismo” de los chicos de la zona. El proyec- pliegues o líneas de fuga.
to comienza inmediatamente después de la La experiencia de una grupalidad irrepre-
muerte de Ramón –un joven que asistía al sentable continúa. La propia nominación
comedor de la escuela– relacionada con el evidencia que se trata, al igual que las bandas
problema de la droga y las bandas, suelo fa- de la esquina, de una agregación no inscrita
miliar de la vida cotidiana de muchos en los en el universo socialmente instituido: no son
barrios. Ramón había pedido ayuda, quería alumnos, no son internos de un instituto,
formar parte de algún taller que lo sacara de no son trabajadores. A su vez, persiste un
la calle. Su muerte hizo pensar a muchos de estilo que borra la distinción público-pri-
sus interlocutores y, como consecuencia, sur- vado. “Los Repiolas” están atravesados por
gió la iniciativa de construir un proyecto que el devenir de sus vidas. A diferencia de un
tuviera capacidad de contener a los chicos grupo institucional, su estadía allí no pone
que se encontraban en situaciones similares. entre paréntesis los avatares cotidianos sino
El primer agrupamiento se llamó “Los que es permeable a las diversas experiencias
Ramoncitos”. Luego, los propios chicos se por las que transcurren sus miembros. Se
rebautizaron con el nombre “Los Repiolas”. trata de un grupo “improductivo” en térmi-
El grupo reúne a pibes que viven en la cor- nos de una lógica de reproducción social,
nisa, atravesando constantemente realidades pero productivo en tanto modula formas de
de una intensidad desbordante: consumo existencia.

Adolescencia y juventud I 217


“Los Repiolas” son un soporte de produc- comida toda junta para que comamos rápido
ción de lo social sin finalidad específica. y nos fuéramos, así no nos mezclábamos con
Atraviesan las oscilaciones propias de una los chicos de la escuela. Los otros pibes nos
vida no amasada en la regularidad institu- miraban desde afuera [...] hasta que un día
cional. Por momentos parecen desvanecer- nos retobamos y nos quedamos sentados. Yo
se; por otros, fortalecerse. No obstante, algo les decía: “coman tranquilos, no se apuren.
se pliega otorgando nuevos tenores a su ¿Cómo era eso de que somos una comunidad?
existencia. “Los Repiolas” funciona en una ¡Qué comunidad, loco!”.
escuela y esto le confiere una singularidad
respecto de las grupalidades callejeras. No Si “Los Repiolas” fueran expresión de
se trata de toparse con otros, sino de decidir una escuela inundada nuestra subjetividad
un encuentro y, por lo menos, una condi- pedagógica se vería inalterada. Su existencia
ción. Se trata, en otros términos, de asumir no vendría a con-mover nada de los supues-
alguna tarea que, en un primer momento, tos acerca del modo esperado de habitar
se tradujo en el armado de la huerta. Asi- una escuela. “Los Repiolas” constituirían un
mismo, formar parte del grupo es aceptar error que debería ser reparado mediante un
un liderazgo que, aunque nacido de una esfuerzo de socialización escolar.
experiencia compartida de riesgos y afectos, ¿Son, entonces, “Los Repiolas”, un pro-
esté atento a marcar a cada instante la fron- blema para la escuela o la escuela se ve pro-
tera entre lo vital y lo destructivo; en este blematizada con una presencia que pone en
caso, esa condición recae en Pato. juego la eficacia de los dispositivos discipli-
Ocupar la escuela, a su vez, es formar parte narios? La escuela, al igual que la familia
de un escenario en el que suceden distintas y el conjunto de las instituciones sociales,
cosas: chicos en las aulas, profesores dando nos mostró que la vida humana adquiere
clases. “Los Repiolas” en la escuela experi- su estatuto social en la medida en que es
mentan el desafío de lidiar, más allá de los forjada en clave disciplinaria. Vida social
enfrentamientos violentos, con los prejui- era, en tiempos pretéritos, efecto de vida
cios y actitudes expulsivas de muchos de los institucional, vida armada en relación con
que transitan la escuela. la operatoria de ley, que no sólo regula exter-
namente intercambios y comportamientos,
Al principio no nos dejaban entrar al comedor. sino que inscribe en su nombre. Cada uno
Una vez que conseguimos entrar, nos traían la de los sujetos en la sociedad disciplinaria

La escuela de “Los Repiolas” es un espacio que puede

ocuparse de maneras no convergentes

en una comunidad de sentido.


218 I Anales de la educación común
es nombrado por las diversas figuras de la Al respecto, hay un dato interesante que
ley. Así, somos hijos, alumnos, estudian- fortalece la hipótesis de una escuela hecha de
tes, profesores, padres, trabajadores. Estos presencias múltiples, diversas, heterogéneas,
nombres, vale decirlo, encierran una gama imposibles de ser filiadas a una comunidad
de permisos y prohibiciones. El nombre es de valores preexistente. Los chicos se acercan
aquello que nos inscribe en un lugar de la a la escuela pero la acomodan a sus conve-
relación social. Esto es, si somos hijos, de- niencias. No hay en estas subjetividades una
pendemos de la posición de autoridad; si representación de escuela ligada a una fun-
somos padres o docentes, somos portadores ción socialmente legitimada. Ellos van a la
de autoridad; si somos estudiantes, somos escuela pero no bajo la condición alumno. La
heterónomos de una jerarquía. escuela de “Los Repiolas” es un espacio que
Ahora bien, podemos objetar esta línea de puede ocuparse de maneras disímiles, no
razonamiento sosteniendo que en cualquier convergentes en una comunidad de sentido.
época hubo excesos, restos que se movían Allá por los setenta, Michel de Certeau
por fuera del universo de ley. Es cierto, pero (1990) nos había advertido sobre las prác-
se trataba de excepciones confirmatorias de ticas singulares que hacen los usuarios de
la regla, para las cuales la sociedad había los espacios diseñados bajo una finalidad
diseñado instituciones de encierro a la me- específica. Este historiador francés mos-
dida de esas “anormalidades”. De cualquier traba la enorme gama de juegos y ardides
modo, la invisibilidad social de los “restos” que llevaban a cabo los paseantes de París
dejaba a salvo las formas civilizatorias de so- desafiando itinerarios trazados y viviendo la
cialización. A diferencia de aquella realidad, ciudad mediante formas libres de circula-
“Los Repiolas” están en la escuela. Son, en ción. De Certeau sostenía que el caminante
principio, albergados en el espacio escolar y lee la ciudad como si fuera un poema y la
sus presencias no hacen otra cosa que reve- usa como el hablante, su propia lengua. Hay
larnos modos de existencia construidos más lugares que para él son neutros (elipsis),
allá de los códigos instituidos. Son chicos mientras otros representan más de lo que
padres, chicos chorros, chicos violentos o ex- aparentan (sinécdoque). Así, en su andar,
puestos a la violencia, chicos consumidores el caminante va construyendo un texto pa-
de sustancias, chicos huidizos de toda pres- ralelo, un poema urbano e impone al orden
cripción, chicos arrojados a una existencia externo de la ciudad, su propia ley de con-
sin amparo ni referencia ordenadora, chicos sumidor del espacio. De allí que “el espacio,
con capacidades inadvertidas –para la lógica para él, sea un lugar practicado, un cruce de
institucional– de sobrevivir en la intempe- elementos en movimiento: los caminantes
rie, chicos abiertamente permeables a las son los que transforman en espacio la calle
presencias de otros. La escuela –entendida geométricamente definida como lugar por
como institución capaz de fundar un sistema el urbanismo” (Augé, 2004).
de valores y reglas– se enfrenta a sus propios En esta dirección, en La escuela como
límites, alberga en su seno sus des-hechos. frontera (Duschatzky, 1999), destacábamos

Adolescencia y juventud I 219


experiencias de invención llevadas a cabo de la producción de microexperiencias que
por los alumnos. Recuerdo, por ejemplo, las se arman en el vacío de inscripciones, no
argucias desplegadas por un grupo de estu- contra una lógica. No son formas creativas
diantes que, frente a un excesivo control por de experimentar la condición de estudian-
parte de la dirección de la escuela, habían tes, sino que son otras formas de experien-
decidido colocar en el patio un buzón para cia social en un espacio llamado “escuela”
recibir mensajes con un cartel que rezaba pero despojado de su representación.
“No va más”. El director, suponiendo in-
ofensivo este artefacto ya que, en apariencia, De la escuela-institución a la escuela-nodo
no generaba ruidos colectivos, no imaginó Si la escuela no es un espacio pleno de
los efectos de su uso. Llegado el fin de sema- propiedades representables que sólo puede
na, los chicos leían en su radio local todos habitarse en correspondencia con su na-
los mensajes en los que se denunciaban las turaleza, es un nodo, un punto que reúne
arbitrariedades de la escuela. conexiones. Allí están los alumnos, “Los Re-
Estábamos frente a la invención de modos piolas”, los profesores. Pero su proximidad
de hacer en espacios disciplinarios, claro no está dada por un sustrato moral. Unos
ejemplo de una inteligencia social silencio- y otros son próximos en tanto se conectan
sa que se las arregla para ir más allá de los a un mismo punto de la red, sin embargo
límites poniendo en jaque el poder total de no son semejantes. No necesariamente sus
una maquinaria. A diferencia de “Los Re- presencias se afectan recíprocamente o se
piolas”, aquellos eran alumnos, estudiantes, mantienen ligadas por sentidos comparti-
habitantes creativos pero habitantes, al fin, dos. Pekka Himanen (2002) advierte que
de un aparato institucional. Una cosa es un la importancia de un nodo no deriva de sus
hacer más allá de la representación y otra rasgos específicos, sino de su capacidad de
es un hacer suplementario, desgajado de aportar información a la red.
toda representación. En la lógica de usos y Podríamos decir entonces que, más que
prácticas analizada por Michel de Certeau, procurar dilucidar la singularidad de este
los sujetos no desconocían los trazados nodo respecto de otros (como, por ejemplo,
existentes, sólo que se disponían a cruzar el de una página web), se trata de pensar qué
las fronteras de un devenir reglado. La dife- hace a la existencia de una escuela hoy. Pare-
rencia radical hoy es que, más que de viola- ciera que su “aporte” –la red no pide más– es
ción, trasgresión o burla de límites, se trata constituirse en espacio de aglutinamiento
de un recorrido que parece construirse en de chicos y jóvenes. Para la red, estos chicos
“territorio liberado”. “Los Repiolas” no son tienen existencia si están en la escuela, más
equivalentes a un grupo de estudiantes que allá de la cualidad y formas reales que tomen
sortea los controles y prescripciones institu- sus vidas. Himanen señala que la nueva eco-
cionales. No se trata de producciones silen- nomía se sustenta en las redes. Los mercados
ciosas, marginales, que vienen a disputar la financieros globales, origen de la inversión,
hegemonía de unas prácticas sociales, sino se nutren de redes electrónicas que procesan

220 I Anales de la educación común


Aunque no son alumnos, Los Repiolas son albergados

en el espacio escolar y sus presencias revelan

existencias más allá de lo instituido.

señales. Si la escuela es un nodo, su señal que ellas converjan en una unidad sintética
se expresa en la capacidad de capturar una (función que en tiempos de disciplina re-
densa masa de operaciones conectivas. En caía, se sabe, en el Estado como donador de
esta línea, la formación del ciudadano, la mo- sentido). Es tarea de sus agentes pensar sus
ralización de los sujetos, pierde relevancia. El conexiones, sus puntos de encuentro, ya no
valor de la escuela-nodo para la red radica en la filiación a una totalidad de sentido.
asegurar conexiones dado que un “usuario”
de la red puede ser potente conector de cual- Sobre configuraciones múltiples de vida
quier nodo. social
En las líneas anteriores sugeríamos que la
Este chico tiene 45 faltas y ayer me encaró escuela era tomada por presencias que, mira-
diciendo que escuchó que íbamos a echarlo. das desde la representación escolar, resultan
Yo le pregunté por qué había faltado tanto y “inconsistentes”. Veíamos también que dar-
él me contestó que le pegaron dos balazos en les un lugar, no implica que con ellas se dé
un enfrentamiento con otra banda que quería lugar a nuevas estéticas educativas. Podemos
usurparle la parada. Me pidió que no lo eche, entonces establecer una diferencia entre “dar
que tenía que seguir en la escuela. Cuando le un lugar” y “dar lugar a”. Cuando damos un
pregunto el porqué, me responde que estaba lugar, por ejemplo admitir a “Los Repiolas”
judicializado y que el juez se lo exigía, que si en la escuela, en verdad no damos lugar a
fuera por él ni loco vendría. Aparte me pidió que esas presencias ofrezcan la oportunidad
si podía darle una vacante a un amigo suyo al de nuevas formas de experiencia educativa.
que echaron de otra escuela. Damos un lugar, pero no dejamos que algo
nuevo advenga en el estilo de hacer escuela.
El nodo es una condición que nos excede. Ahora bien, para que la escuela pueda
Cómo pensar sus formas, cómo aprovechar pensarse como un recurso de agenciamien-
sus potencias y cómo ampliar sus posibles, to de múltiples heterogéneos es necesario
es una decisión que nos compete. avanzar en advertir cómo se mueven, bajo
Recapitulando, la presencia de “Los Re- qué formas se producen, de qué está hecha
piolas” nos enfrenta a una escuela de la mul- la vida social de esos múltiples.
titud, cuyo rasgo central no es simplemente Lo primero a destacar es que “Los Re-
la capacidad de albergar formas múltiples piolas” constituyen un pliegue que hace
de ser habitada, sino la imposibilidad de diferencia en el entorno vivido por sus

Adolescencia y juventud I 221


miembros. Se trata de una interrupción en Virno (2003) plantea que, en la actualidad
el devenir aleatorio y desreglado que ca- posfordista, la actividad del hablante infor-
racteriza la vida en el barrio. “Los Repio- mal ha ganado un lugar en la escena. No se
las” se inscriben en el campo de lo posible trata del lenguaje sabio, del lenguaje como
y no de lo necesario, porque pensarlos instrumento referencialista del mundo, sino
como lo necesario sería situarlos en la im- de una práctica comunicativa cuyos efectos no
posibilidad de que no se hubiera dado. Es pueden separarse de la misma enunciación,
necesario si es reductible a la correspon- en la que poco importa lo que se diga sino que
dencia con un estado de cosas; es posible el decir, el dirigirse a otro, tenga lugar. Veamos
si un movimiento de pensamiento hizo entonces, la capacidad de composición que
que una potencia advenga existencia. Ha- tuvo lugar mediante lo que Virno llama “la
bía en los chicos potencias de agregación, actividad del hablante sin partitura”.
potencias permeables a las presencias
conectivas que, frente a una propensión Primero no los aceptaron en la colonia de
(la convocatoria a reunirse en un grupo), verano porque sabían qué tipo de chicos eran,
tomó existencia. Sugerimos pensar en tres pero al final entraron de favor. El coordinador,
componentes que hacen al tejido artesa- nombrado por la Secretaría de Educación, es-
nal de la vida social. taba muy desbordado pero a partir de que ellos
empiezan a ir hubo cada vez menos problemas.
Lenguajes sin guión Ellos apaciguaban, ayudaban mucho en la con-
Suele decirse que el lenguaje ha perdido re- tención porque los profesores no tenían llegada
levancia en una vida hecha de imagen y de a los chicos. Ayudaban en todo, en los deportes,
cuerpos enfrentados. Sin embargo, lo que pa- en hacer el fuego para los “patys”, pero donde
rece haber declinado es la eficacia de códigos más ayudaban era en la relación con los chicos,
instituidos, fundadores de una comunidad de tarea que los profesores no podían abordar [...]
intercambio comunicativo. El lenguaje, hecho entonces ellos armaban los grupos para que los
de una lógica gramatical y sintáctica capaz de chicos no se pelearan, estaban siempre en el
fundar comunidad genérica de hablantes, pa- medio de la cosa. El último día estaban robando
rece haber perdido potencia performativa. No en la esquina y ellos fueron a pararlos.
obstante, asistimos a una gama de juegos lin-
güísticos, modos de decir (gato, bardo, mulas, Toda enunciación –nos dice este pensador
rescate) que arman interlocución. contemporáneo– es virtuosa porque está co-

La escuela puede pensarse como recurso de agenciamiento

de múltiples heterogéneos si se advierte

bajo qué formas se producen esos múltiples.


222 I Anales de la educación común
nectada a la presencia de los otros. Podría- tendría lugar en la escuela. Omar, el pibe de
mos sostener siguiendo a Virno que “Los 21 que estuvo en cana tres años y ahora es
Repiolas” ponen en escena una disponibi- pizzero, comenzó a recorrer las manzanas con
lidad oportunista, es decir, una porosidad Rodrigo. Recorrían las casas tirando papelitos
capaz de capturar indicios de posibilidad. hacia adentro pero luego comenzaron a armar-
En este caso, de posibilidad compositiva. se un discurso. “Por favor, señora, es una invi-
La escena nos muestra a un profesor que, tación para la escuela, ¿me puede atender?”[...]
munido de saberes especiales, no ha podido Estaba impresionado porque en la calle le dio
componerse con los chicos y otro grupo de el volante a una señora [...] Viste qué groso, la
chicos que sin partitura, sin guión, des- vieja se me puso a llorar, yo no sabía qué hacer,
pliegan la potencialidad de la lengua. El me dijo que la policía no pudo hacer nada y
lenguaje acá es un acto balbuceante cuya se lo mataron [...] unas cuadras más adelante
productividad radica en el acto de un decir, otra señora comentó que al padre le habían
que toca los puntos sensibles del otro, más robado y lastimado.
que en la fuerza contundente de sus enun-
ciados. Las subjetividades de intemperie, las Corporeidad desmesurada
subjetividades de velocidad, no cuentan con En un punto, el cuerpo es la vida misma o,
la condición receptiva de códigos de signi- como dice Merleau Ponty, sólo a través de la
ficado ordenadores del comportamiento. carne del cuerpo puedo tomar la carne del
En condiciones de desfondamiento no hay mundo. La vida sólo es si toma cuerpo, si
lugares preestablecidos de interlocución. tiene lugar en un devenir de formas expresi-
Cuando se habla, analiza Corea (2005), se vas. De ahí que el cuerpo, en palabras de De-
emiten ruidos pero las palabras no tocan leuze (2003), revele un lenguaje escondido,
con sus significados sancionados a los otros pero también el lenguaje forme un cuerpo.
porque no hay un código que estabilice sus Tomaremos la figura del cuerpo, enton-
referencias. Los lugares establecidos de ces, como signo elocuente para pensar las
enunciación le han cedido protagonismo formas posibles que adquiere la vida social
a los “lugares” producidos en situación o, en nuestros tiempos y, en particular, en la
más bien, posiciones activas que no des- trama de relaciones que hacen a esta escue-
cansan en la institución de funciones sino la. En primer lugar, quisiéramos distinguir
en las disponibilidades de los hablantes en la práctica de socialización de los cuerpos de
tanto tales, en las operaciones capaces de to- aquella que refiere a la socialidad de cuerpos.
mar los puntos sensibles de una situación. Una cosa es una escuela actuando sobre los
En consecuencia, siguiendo a Corea, el cuerpos y otra, una escuela sostenida por los
trabajo de comunicación es de permanente cuerpos que la ocupan.
construcción de condiciones. El poder político –nos enseñó Foucault– se
ha ocupado de los cuerpos instituyendo prác-
Salimos a volantear con “Los Repiolas” para ticas que mediante el control delimitaban sus
invitar a la asamblea sobre la violencia que confines. El cuerpo teorizado por él es una su-

Adolescencia y juventud I 223


perficie de inscripción de prácticas y discursos cente opera sostenido por una comunidad de
capaces de producir los cánones del placer y la pertenencia y referencia; en el segundo, cada
sexualidad. Este cuerpo es un cuerpo vigilado, agente en estado de intemperie reacciona o
codificado, comandado por una moralidad. El piensa desde sus disponibilidades.
cuerpo que sostiene, a diferencia del cuerpo La idea de cuerpos remite acá a la crudeza
sostenido (en un discurso, en unas prácticas, de relaciones sin mediación. Una socialidad
en una maquinaria productiva), es el efecto hecha de cuerpos es aquella que se arma no
del estallido de los diques socializantes. en función de un sistema de referencias o
garantías, sino en el uno a uno. En la sociali-
Hoy no voy a dar clases, estoy agotada y con dad hecha de cuerpos, cada uno está expues-
muchos quilombos. El otro día vino llorando to a la mirada –real o imaginaria– del otro,
una chica muy angustiada y después de hablar pudiendo operar como sostén o defensiva-
bastante terminó contando que el padrastro mente: “me miró mal” […] “como ella se fue
abusó de ella. Fue muy difícil manejar la a bailar, yo me escabié todo”.3
situación. La chica tiene 14 años y no quería Pedro tiene 18 años, está en tercer año y
decir nada porque sabía que la madre no iba a va a la escuela todos los días por exigencia
enfrentar a su esposo ya que él es el que sos- del juez. “No le importa si repito, si me va
tiene económicamente a toda la familia. Me mal. Él quiere que yo esté en el colegio”. En
comuniqué con los abogados de la comisión el relato de su vida, la mamá tiene un papel
de derechos humanos que recurrieron al juez protagónico. En todos los momentos de ca-
porque, dada la situación, ella no podía volver tástrofe que tuvieron que atravesar, fue ella
a su casa. La piba comentaba que la madre la que se puso la familia al hombro: durante
sabía pero decía que ella mentía y por eso la los tres años que el padre de Pedro estuvo
había amenazado que la iba a internar en un desocupado –y por eso tomaba y golpeaba
instituto, si hablaba. a su familia–, fue ella la que se bancó4 los
golpes de su esposo, la que sostuvo, la que le
En tiempos de cuerpos socializantes consiguió trabajo y el departamento en los
–instituciones–, este tipo de situaciones era monoblocks donde ahora están viviendo.
sostenido por sus engranajes (gabinetes psi- Una socialidad hecha de cuerpos se expre-
cológicos, instituciones de derivación y, sobre sa de manera paradojal, sufriente o exultan-
todo, referencias que permitían rápidas clasi- te, corroída o en su máximo despliegue. El
ficaciones de ciertos hechos que, además, no punto que la caracteriza es que se produce
eran frecuentes en la escuela). En tiempos en una proximidad, por momentos, desme-
de cuerpos que sostienen la fragilidad de lo surada. De allí que el otro, en su cercanía
social, es cada quien el que soporta la contin- descarnada, resulte amenazante o, por el
gencia desde la más absoluta vulnerabilidad. contrario, una convocatoria al encuentro.
En este plano de inscripción, una cosa es el “Mientras estábamos hablando con Pato,
cuerpo de profesores y otra, los cuerpos de se acerca Pedro y nos cuenta que tenía que
los profesores. En el primer caso, cada do- dar muchas materias. Ahí le ofrecí ayuda

224 I Anales de la educación común


Las situaciones relatadas presentan un rasgo singular:

lo que se arma y se desarma

es efecto de los avatares de un encuentro.

para la materia que necesite y él me pidió un conjunto de referencias de valor ha ce-


una mano en inglés”. dido lugar a un sostén de cuerpos. El otro
Miguel no es su docente,5 tampoco un no es portador de una función, heredero de
recurso instituido para hacerse cargo de los un mandato, mediador o representante de
chicos con dificultades. A su vez, Pedro, no una terceridad; el otro es lo que su presencia
reconocía en él una función de apoyo escolar. pueda generar.
Se trata simplemente de una situación azaro- La existencia social, las decisiones que se
sa en la que un “cuerpo” se deja arrastrar por van tomando, las modulaciones que progre-
una presencia y se ofrece como posibilidad. sivamente sufre la vida de estos chicos, se
producen por fuera del imperativo moral
Afección a las presencias pero por dentro de las fuerzas afectivas. La
“Esa vieja me odia, ella fue la que me echó vida es puro azar y sólo adquiere sentido si
y creo que ni sabe que volví a la escuela. Yo es tomada por una constelación de afectos,
volví porque Graciela lo convenció al direc- entendiendo a los afectos como fuerzas ca-
tor. Por eso estoy en la mira de todos. Yo sé paces de afectar modos de existencia.
que a la primera que bardee6 me tengo que Cuando les pregunté por qué no robaban
ir pero yo no voy a hacer nada porque no le más, ambos me respondieron que no lo ha-
puedo fallar a Graciela, que se rejugó por cían porque era muy riesgoso y no estaban
mí”, nos cuenta Clovis. dispuestos a correr riesgo por sus hijos. “Si yo
Las situaciones que relatamos y que son no los tuviese a ellos –me dijo uno– no me im-
vividas por “Los Repiolas” en la escuela pre- portaría nada, saldría a chorear7 lo que venga”.
sentan un rasgo singular. Lo que se arma o No se trata, entonces, a los ojos de la des-
desarma, lo que se compone o se disuelve encantada subjetividad pedagógica, de dar
es efecto de los avatares de un encuentro. por agotadas las potencias de afectación
La estadía de Clovis en la escuela no está social de la escuela, sino de advertir cuáles
medida por convicciones o creencias acerca son los modos proclives a producir afec-
del valor de estudiar, sino por la capacidad ciones activas. Está visto que la autoridad
de ser afectado por una presencia. Se trata como pilar productivo está en baja y, como
de afecciones diferentes. En un caso, la contrapartida, que las presencias reales
sensación de ser rechazado; en otro, de ser pueden producir efectos a veces corrosivos
convocado. No obstante, interesa destacar y otros, multiplicadores. Pato, la coordina-
que el sostén históricamente provisto por dora del grupo nos comenta:

Adolescencia y juventud I 225


A Damián lo expulsaron de un taller de alfabe- […]. Mi viejo quiere que vaya a laburar9 de
tización por haberse peleado con la profesora. barrendero como trabaja él […] me dice que
Él cuenta que, desde que entraba a la clase, los si tuve huevos para tener un hijo, ahora
alumnos y la “profe” lo miraban con desprecio, tengo que hacerme cargo y eso es laburar
como si fuese a hacer bardo. Después de cinco para mantenerlo”. Miguel le aconseja “qui-
años de estar viviendo en la calle es difícil ima- zás una de las cosas que le podés decir a
ginar que cualquiera pueda llegar a soportar si- tu viejo es que si vos seguís estudiando
tuaciones despectivas sin reaccionar. Ante esta es porque querés responsabilizarte de tu
situación, la profesora viene a pedir que lo ex- futuro, porque probablemente con el título
pulsen no sólo del taller sino de “Los Repiolas”. tengas más chances de conseguir un mejor
Yo no le dí bola y me puse a pensar con Euge- laburo”. Pedro se entusiasma “está bueno
nio qué hacer. Acordamos que –como tres veces ese chamuyo,10 no lo había pensado. Se lo
por semana viene una maestra a darle clases al voy a decir”.
hombre que trabaja en la seguridad– podíamos Miguel cuenta una charla con Pato, coor-
tomar ese espacio también para Damián. Se lo dinadora del grupo. La noté contenta y
propusimos y él se re copó.8 No pasa un día sin hablamos de cómo la alegra ver bien a los
preguntar cuándo empieza. pibes, de cómo los extraña cuando no los ve.
Ella se constituye desde adentro del grupo,
Miguel se ofrece a ayudar a Pedro en no se piensa como una exterioridad que vie-
las materias. Pero Pedro no se muestra ne a ayudar a unos pobres desvalidos y me
muy convencido de poder continuar con da la sensación que esto es lo que produce
sus estudios. “No sé para qué estudio si efectos. Los chicos confían en ella y en el
el año que viene no creo que siga viniendo propio espacio grupal.

Notas
1
Este artículo fue elaborado en el marco de una investigación en curso realizada desde la
Flacso (Argentina) sobre “Violencia, escuela y subjetividad”. El campo de trabajo se si-
túa en tres escuelas secundarias ubicadas en la periferia de la ciudad de Buenos Aires,
la provincia de Córdoba y el Conurbano Bonaerense. Las notas de este texto se apoyan
en el material recogido en una de ellas, situada en el Bajo Flores, barrio empobrecido
de la ciudad de Buenos Aires.
2
El Tren Blanco es la nominación de un servicio ferroviario acordado con los movimien-
tos de cartoneros. Se trata de un tren sin butacas que recorre el itinerario comprendido
entre los puntos de residencia de sus miembros –generalmente en la provincia de Bue-
nos Aires– y los nodos de recolección y distribución de cartones. En esa experiencia,
que implica trasladarse en el tren llevando carros vacíos en los que luego se transpor-
tarán los cartones recolectados, los padres suelen ir acompañados por sus hijos.
3
Escabiar: hace referencia –en el lenguaje popular– al acto de beber vino.

226 I Anales de la educación común


4
Bancar: soportar una situación o una persona molesta.
5
Miguel Bukart es miembro del equipo de investigación. Su relación con los chicos es
efecto de una posición de implicación que lejos de una con-fusión con la problemática
a investigar, permite la constitución de una trama de pensamiento y afecciones recí-
procas.
6
Bardear: provocar.
7
Chorear: robar.
8
Coparse, re coparse: entusiasmarse.
9
Laburar: trabajar.
10
Chamuyar: palabrería que tiene el propósito de impresionar o convencer.

Bibliografía
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Zourabichvili, François, Deleuze. Una filosofía del acontecimiento. Buenos Aires, Amorrortu,
2004.

Adolescencia y juventud I 227


Videojuegos y
chicos en situación de calle:
hambre de inclusión e identidad
Tatiana Merlo Flores *

Los videojuegos cumplen un rol fundamental en la vida cotidiana de algunos niños y

adolescentes que pasan la mayor parte del día y a veces de la noche en la calle. Inclusión

social, socialización, aprendizajes son algunos de los procesos involucrados.

*Profesora de la Maestría Todo comenzó en una calle de tierra en Bella Vista, pro-
de Sociología de la vincia de Buenos Aires. Salía de la casa de una amiga y se
Universidad Católica me acercó un niño de siete u ocho años a pedirme unas mo-
Argentina (uca) y del nedas para comprar leche para sus seis hermanos. La ma-
seminario “El impacto dre venía atrás con un bebé en brazos y me interpeló: “No le
social de la imagen” de dé plata, todo lo que tiene se lo gasta en videojuegos”. Nos
la Universidad de Buenos pusimos a conversar y me confesó que todas las madres del
Aires. Presidenta del barrio estaban desesperadas: “Se nos escapan, gastan todo
Instituto de Investigación lo que tienen jugando”. Quise saber si realmente lo prefe-
en Medios (uca). rían a comprarse golosinas o algo de comida que les gustara
y su respuesta fue categórica: “Es en lo único que piensan,
no sabemos qué hacer”. Conversamos un rato más y luego
partí con un nuevo interrogante dando vueltas en mi cabe-
za, ese tipo de preguntas que pueden dar comienzo a un
trabajo de investigación.
Los videojuegos habían sido para mí hasta ese entonces un
misterio, algo a lo que no me animaba a acercarme quizás por
la velocidad con que hay que enfrentarlos, por el desconoci-

228 I Anales de la educación común


artículos

miento de sus reglas o porque los asociaba con Decidimos ir a los lugares en diferentes
una pérdida de tiempo y una buena dosis de horarios, observar y tomar nota. Las conclu-
violencia. Incluso recordaba algunos estudios siones de esta segunda etapa fueron básica-
médicos sobre casos en los que el uso prolon- mente dos: algunos niños y adolescentes
gado de los mismos había desencadenado ata- llegaban solos o en grupo a horarios fijos
ques de epilepsia en aquellos jugadores que y tenían una comunidad de juego formada.
tenían algún tipo de predisposición. Casi diría Por otra parte, entraban adultos que pare-
que me alegraba la normativa que se estaba cían bancarios o empleados de negocios
por establecer en ese momento impidiendo del microcentro que vestían traje, corbata
que los cibercafés o lugares de videojuegos y llevaban maletín. Dejaban sus cosas y se
estuvieran muy cerca de las escuelas. sentaban a jugar con esos chicos. Eran todos
La investigación siempre es un desafío, una iguales, el juego en común los unía y diaria-
aventura que uno debe estar dispuesto a correr mente tenían una cita a la que no faltaban.
porque supone ser auténtico en la búsqueda Otros niños y adolescentes solían llegar en
de la verdad, sabiendo que nunca la conocere- grupo. El que jugaba mejor se situaba frente
mos totalmente y que muchas veces lo que en- a la máquina; atrás se ubicaban los demás
contraremos no nos gustará o coincidirá con que a veces eran dos y otras, ocho o diez. Na-
las ideas preconcebidas que tengamos. die hablaba ni interrumpía hasta que el jue-
Desde estas premisas convoqué a una go terminaba; recién entonces alguno pedía
alumna de la Universidad de Buenos Aires, una explicación: “¿Cómo hiciste la patada
para que trabajáramos juntas sobre el tema. en la cuarta pantalla cuando entraste con tal
En un principio pensamos en los salones personaje?” y el jugador experto explicaba el
de videojuegos como el lugar desde donde truco o los poderes que había utilizado para
comenzar a buscar información. Hicimos un realizar esa patada especial.
rastreo de los mismos en barrios de Capital Como el que explicaba era experto, el juego
Federal y entrevistamos a 30 encargados de duraba con seguridad más de media hora.
locales ubicados en diferentes barrios. Esto se repetía incansablemente: todos obser-
Esta primera aproximación arrojó un resul- vaban y uno jugaba y explicaba en forma muy
tado unánime: todos los días, en diferentes escueta; se cambiaban pocas palabras, sólo las
horarios, chicos y adolescentes en situación necesarias. Luego supimos que estos expertos
de calle concurrían a los locales generalmen- que enseñaban a otros eran también líderes
te en grupo, jugaban entre ellos y también, en sus barrios o entre sus grupos de pares.
con otros. Los 30 encargados de videojuegos Avanzando en la investigación, realizamos
coincidieron en afirmar que “a estos chicos una observación participante: una de nosotras
sólo les gusta la violencia, se descargan de la le pedía a un niño de la calle experto que, des-
propia”. pués de que se le terminaran sus fichas, nos
Hubo algunos locales, los menos, que no per- enseñara a jugar a cambio de fichas nuevas.
mitían la entrada de adolescentes que viven en Fue una experiencia muy rica y quisiera
la calle, en especial cuando eran de más edad. rescatar una anécdota que de alguna mane-

Adolescencia y juventud I 229


ra la resume: el experto tenía diez años y me jugar un juego que no conocía, practiqué un
invitó a jugar al Counter Strike: armas largas mes”, asegura, “porque tenés que aprender
y laberintos en donde había que matar a todo todo, completo, sí o sí; no sirve saltear pasos y
lo que apareciera como sospechoso –al me- llegar a la meta, lo importante es conocer to-
nos así lo viví yo–. Cuando mi profesor se dio dos los trucos y saber usar los poderes. Si no
cuenta de mi absoluta nulidad para entender lo sabés, te comprás la revista donde vienen
el juego y más aun para manejar adecuada- los trucos, los poderes, podés poner pausa, te
mente las palancas, muy serio me dijo: “Vos fijás qué es lo que tenés que hacer y así apre-
andá adelante que yo te protejo”. Con un nudo ndés”. Y no disimula el orgullo al relatar su
en la garganta, la investigadora empezó a jugar experiencia como maestro: “Le enseñé a mi
bajo la protección de este niño de diez años que primo a manejar el FIFA 2003”. ¿Su sueño?:
vivía en las calles del barrio porteño de Once. “Me gustaría trabajar en un ciber, estar cerca de
Alrededor de una mesa con panchos y una computadora, poder enseñarles a otros”.
gaseosas realizamos entrevistas en profun- Otro dice: “Tengo amigos en Bolivia, Chile
didad con algunos de los niños que nos en- y México. Les escribo siempre que puedo y
señaban. Allí nos enteramos de que muchos además las chicas les pueden escribir a mis
tenían correo electrónico y de que recibían amigos al e-mail y yo les paso los mensajes”.
mensajes para otros amigos que no lo po- La mayor parte de los chicos se inicia con
seían. En la dirección de ese correo ponían las consolas hogareñas donde practican
sus nombres completos; en cambio, en la hasta el cansancio: “Tenía que aprender los
vida cotidiana usaban apodos y difícilmente 101 juegos, porque lo importante es que los
decían cómo se llamaban en realidad. conozcás todos, tenés que llegar a las metas,
A continuación, incorporamos algunas de las ganar, conocer todos los trucos, no saltearte
intervenciones. etapas, así, cuando te invitan a jugar, vos tam-
Julio tiene 15 años y pasa horas en un bién sabés y también les podés enseñar”.
local de videojuegos del barrio de Consti- Los procesos de enseñanza y aprendizaje
tución. “Cuando puedo, voy a jugar y, si no, son absolutamente horizontales por obser-
a mirar, así aprendo”, cuenta. Allí, él y sus vación, ensayo-error y también por la lectura
amigos gastan el 50% de las monedas que en revistas en las que se explican los trucos.
obtuvieron mendigando, haciendo changas o Todos usan palabras en inglés relacionadas
juntando cartones. “Me hice muchos amigos. con el juego o las consignas. Ante un cartel
Hasta tengo uno que es empresario, dueño acerca del que pregunté: “¿Pero allí qué
de un ciber: Hace un año que juego con él”, decía? No estaba en castellano”, la respuesta
afirma. Su favorito es el 101 Dálmatas, aunque fue muy rápida: “Está en inglés, pero lo que
también le gusta el clásico Street Fighter donde dice es que todavía tenés tantas vidas”.
hay que lograr “que la humanidad no caiga en No se animan a entrar por primera vez solos
manos de un malvado”. a los cibercafés, siempre lo hacen con alguien
Para Julio, los videojuegos son una cuestión que los inicia; se forman grupos que se reúnen
de honor. “Me pasó de que me inviten [sic] a todos los días “y cuando ya jugamos bien, vamos

230 I Anales de la educación común


Contrariamente a la opinión de los encargados,

el 66% de los videojuegos que prefieren

los chicos tienen temáticas no violentas.

a los ciber de los chetos para ganarles”. Los Los valores que ellos mencionan como
niños que no saben leer ni escribir consideran prioritarios son la superación y el logro de metas,
que los cibercafés y las computadoras están que se evidencian como elementos muy
absolutamente afuera de sus posibilidades, por fuertes de aprendizaje y de socialización.
eso ni siquiera entran a mirar. Se da una ejercitación constante, acu-
La última etapa de la investigación con- mulativa y perdurable, basada en la obser-
sistió en una encuesta semiestructurada vación, el ensayo-error y la horizontalidad:
a 85 niños y adolescentes. Pudimos con- aprenden mirando al de al lado. Se sienten
firmar que ocho de cada diez chicos de la capaces de conseguir objetivos, de evolu-
calle concurren diariamente a jugar a los cionar y de enseñar a otros, incluso a los
videojuegos y gastan en fichas u horas de mayores.
Internet alrededor del 50% del dinero que “Es a partir de la actividad lúdica que
recaudan. uno se introduce en el conocimiento de la
Cuando narran la historia del videojuego realidad social”, explica la psicopedagoga
que prefieren, el 66% está centrado en te- Graciela Esnaola, integrante del equipo de
máticas no violentas, contrariamente a lo que investigación y agrega: “La experiencia de
opinaban los encargados de los locales y no- juego se asocia a procesos de identificación y
sotras mismas. Esto no significa que no op- afirmación de la personalidad de los niños”.
tarían por juegos con alto contenido violento, Algunos chicos que trabajan y viven en
simplemente es lo que el mercado les ofrece. las calles de la ciudad de Buenos Aires han
Están condicionados por las “restricciones roto la brecha digital sin saberlo, pero bási-
de la oferta”, ya que los juegos violentos camente han construido con intuición un
hegemonizan el mercado. Es así como en el puente, han abierto una puerta que los in-
caso de los chicos de la calle la suposición de cluye y les da identidad. El próximo paso es
que existe una relación directa entre elección preguntarnos cómo acompañar, potenciar y
de contenidos violentos y conductas violentas hacer uso de esta alternativa como una po-
podría ser funcional a su estigmatización. sibilidad concreta y válida de aprendizaje no
Cuando relatan las historias, aun de los jue- convencional. ¿Qué tienen los videojuegos
gos en los que a nuestro humilde criterio sólo que no ofrecen las escuelas? ¿Qué podemos
hay tiros y muertes, hablan de metas y trucos o aprender de estas experiencias que, con su
bien de la finalidad del juego que generalmente elección cotidiana y sin saberlo, los chicos
es salvar a alguien o defender el mundo. de la calle nos están mostrando?

Adolescencia y juventud I 231


Algunos sentidos de la
juventud en la conformación
del sistema educativo
argentino
Myriam Southwell, Martín Legarralde, María Luz Ayuso *

Las escuelas normales de fines del siglo xix y principios del xx se enmarcaron

en políticas que incidieron directamente en la construcción de un modelo de

sujeto joven funcional a la conformación del Estado.

*Myriam Southwell es ¿Qué significaba ser joven en las últimas décadas del siglo
Doctora en Ciencias xix y las primeras del siglo xx? ¿Es posible identificar un sen-
de la Educación, tido único de la juventud en un contexto específico? El artículo
Universidad de Essex. que presentamos aporta elementos para dar respuesta a estos
Martín Legarralde es interrogantes en relación con un caso concreto: las escuelas
profesor en Ciencias normales como instituciones educativas que formaban parte
de la Educación, con de un nivel de educación secundaria en conformación.
maestría en la Facultad Para ello, partimos de la idea de que existieron formas
Latinoamericana de específicas de dar significado a la juventud, propias de las
Ciencias Sociales. políticas del Estado en conformación. Estos significados
María Luz Ayuso es supusieron la identificación de un grupo etario asociado
Licenciada en Ciencias de a tipos particulares de instituciones educativas. En el pe-
la Educación. ríodo estudiado en este artículo, las escuelas normales y
los colegios nacionales fueron los responsables de dotar de
contenidos particulares a la noción de juventud en el marco
de un sistema educativo en conformación. En este sentido,
consideramos que el análisis de los sujetos pedagógicos
puede proporcionar información sobre los sujetos sociales

232 I Anales de la educación común


artículos

y políticos que en ellos se condensan, de cadas del siglo XIX entre los 14 y los 16 años
manera que el estudio de un caso particular para establecerse finalmente en el último
pueda ofrecer indicios sobre procesos más tope a partir de 1889. En los primeros re-
amplios de construcción de significados. glamentos, la edad de ingreso era diferente
Para desarrollar estas ideas en relación para varones que para mujeres pero luego,
con aquellos interrogantes, hemos aborda- hacia el final del siglo xix, esta regulación
do un caso particular: el de la Escuela Nor- fue común para ambos sexos.
mal No 1 de la ciudad de La Plata, objeto Sin embargo, estas regulaciones formales
de investigación del proyecto “Currículum, daban lugar a situaciones concretas bastante
regulación del trabajo y ciudadanía: la diferentes, tal como lo muestra el cuadro 1.
Escuela Normal No 1 como fuente de desa- Como se puede ver, dentro de las 30 alum-
rrollo del trabajo docente en la provincia de nas de primer año, 8 tenían más de 16 años
Buenos Aires”.1 (el 26%). Este corrimiento del grupo etario
es más significativo si se toma la totalidad
¿Qué significaba ser joven en las del grupo de alumnas: sobre 76, 11 tienen
instituciones destinadas a la educación? más de 18 años de edad y, entre estas, 2 tie-
Una de las primeras operaciones que las nen entre 24 y 25 años. De este modo, por
instituciones educativas pusieron en juego tratarse de una instancia de escolarización
para constituir un significado específico y que se definía a continuación de la escuela
modelador de la juventud fue la de recortar primaria, es observable que la institución
un grupo etario. incorporaba alumnas de un grupo de edad
Tanto las escuelas normales como los bastante amplio.
colegios nacionales definían una edad de La edad de ingreso y la amplitud del grupo
ingreso, que significaba el final de una eta- de edad era bastante menor en el caso de los
pa relacionada con la escuela primaria y la colegios nacionales. Reglamentariamente,
niñez. En el caso de las escuelas normales, la edad de acceso a estas instituciones era
esta edad, formalmente establecida por los de 12 años2 y si bien la permanencia era
reglamentos, fluctuó en las últimas dos dé- más prolongada (entre 5 y 6 años a lo lar-

Tabla 1: Matrícula de la Escuela Normal Nº 1 de La Plata en el año 1900.

Alumnas Edades
Terminaron

Reprobadas
Aprobadas
Inscriptas

Aplazadas

19 a 20

20 a 21

23 a 24

24 a 25

Año
18 a 19
16 a 17

17 a 18

1º 30 28 15 12 1 22 3 2 3 - - -
2º 25 22 6 14 2 2 14 5 1 1 1 1
3º 21 20 10 10 - - 8 9 3 - - 1
Total 76 70 31 36 3 24 25 16 7 1 1 2

Adolescencia y juventud I 233


go de este período), el funcionamiento de trazar un proyecto de formación e inserción
dispositivos como los internados tendía al laboral. Sin embargo, es sumamente signifi-
acotamiento de la edad de egreso. cativo que este compromiso no era asumido
Ahora bien, el recorte de un grupo de por las jóvenes aspirantes al magisterio sino
edad como destinatario no significaba por por sus padres.
sí mismo la construcción del sujeto joven.
Otra operación, llevada a cabo en el marco Esa Dirección exigirá previamente a las becadas
de las políticas estatales a través de estas una manifestación escrita, autorizada por sus
instituciones, fue la de instrumentar un padres o tutores de que se obligan a dedicarse
sistema de becas. Así, por ejemplo, una ley al magisterio en las escuelas públicas por doble
del Ministerio de Gobierno de la Provincia tiempo de aquel durante el cual hayan gozado de
de Buenos Aires del 7 de octubre de 1897 la beca.3
sostenía lo siguiente: Todo alumno-maestro que recibiere subven-
ciones queda obligado por cuatro años a ejer-
El Senado y la Cámara de Diputados de la Provin- cer el profesorado en la escuela común de la
cia de Buenos Aires, sancionan con fuerza de Ley: Provincia que determine el Consejo General
Artículo 1º- Incorpórase al Presupuesto Vigen- de Educación. Si así no lo hiciere, siendo re-
te una partida de cien becas á razón de treinta querido a prestar este servicio, será compelido
pesos mensuales cada una […] a devolver al tesoro las sumas que hubiere re-
Artículo 2º- Dichas becas serán distribuidas en cibido y le será retirado su diploma. Esta cláu-
la forma siguiente: cincuenta entre las escue- sula constará en el documento que firmará el
las de la Provincia y cincuenta en el Colegio padre o tutor del niño.4
Nacional de La Plata.
Se trata de una interpelación ambiva-
Estas becas, junto con las que concedía el lente que responsabiliza, por un lado, a
Ministerio de Instrucción Pública de la Na- los jóvenes indicándoles el peso de la ini-
ción, cubrían buena parte de la matrícula de ciación de una trayectoria que los lleva al
la Escuela Normal e implicaban un fuerte ámbito laboral, reforzada luego a lo largo
compromiso tanto durante la escolariza- de la formación, pero por otro, los identi-
ción, como en los años posteriores. fica como sujetos dependientes, carentes
Acceder y suscribir a una beca de este tipo de autonomía para la adopción de un com-
significaba diseñar una trayectoria vital, promiso crucial.

Los jóvenes iniciaban una trayectoria hacia el ámbito

laboral pero, al mismo tiempo, se los identificaba

como sujetos carentes de autonomía.


234 I Anales de la educación común
Esta operación no era generalizada ya que civilizatorio que caracterizó el proceso de con-
en el caso de los colegios nacionales estaba formación del sistema educativo argentino. La
más claramente aceptado un período de elección de mujeres jóvenes, como agentes
mora y una trayectoria más laxa hacia la de civilización, protagonistas de la extensión
asunción de responsabilidades. Quizá por de la escolarización, tuvo consecuencias muy
eso, las evocaciones de aquellas otras institu- importantes para la historia del sistema edu-
ciones indican figuras de la subjetividad más cativo argentino y configuró fuertemente la
vinculadas con ese período en suspenso.5 feminización del trabajo docente.
¿Cuál era el espacio geográfico que abarca-
Hombres y mujeres en el ámbito público ba esta figura institucional en la provincia de
En el caso de las escuelas normales, una Buenos Aires? Hasta 1880, la Escuela Normal
tercera operación fue recortando un signi- de profesores de la ciudad de Buenos Aires
ficado relacionado con la juventud. Si bien ejerció su influencia directa sobre la escola-
en muchos casos se trató de escuelas mix- rización. Luego de la federalización, se pro-
tas, la tarea docente fue tempranamente dujo rápidamente una serie de creaciones de
adjudicada a las mujeres. Por ejemplo, en escuelas normales tendiente a reemplazar la
el caso de la Escuela Normal No 1 de La Plata, enajenación experimentada por la Provincia y
que fue creada en 1889 como una escuela garantizar el avance de los docentes titulados.
mixta, recién en 1898 se produjo el primer Así, en 1887, se crearon las escuelas normales
egreso de un varón. Las becas otorgadas reve- de Mercedes y Azul; en 1888, la de Dolores y
laban una composición predominantemente en 1889, la de la nueva capital provincial.6
femenina y datos del año 1900 señalaban En pocos años, el modelo institucional de
que, entre los 65 egresados que registraba la las escuelas normales llevó a todo el territo-
escuela hasta ese período, sólo se contaba un rio provincial, entre otras cosas, una forma
varón. Además, se informaba que de estos 65 de entender el significado de la juventud.
egresados, 40 prestaban servicios como Las escuelas normales operaban una selec-
maestras, 7 seguían estudios universita- ción dentro del sector joven. Esta selección
rios, uno había fallecido y de los 17 res- tenía requisitos coincidentes con los estipula-
tantes no obraba mayor información. dos para los colegios nacionales. Un decreto
Este recorte era concurrente con la in- del Poder Ejecutivo Nacional de 1889 exigía:
terpelación doble según la cual las jóvenes
alumnas-maestras comenzaban un camino Artículo 1º- Para ingresar a los Colegios Nacio-
hacia el ejercicio profesional y, a la vez, eran nales y Escuelas Normales se requiere [...]:
catalogadas como sujetos dependientes, a) partida legalizada de nacimiento [...], haber
cuyo compromiso debía estar rubricado o cumplido catorce años, para los aspirantes a
autorizado por sus padres. ingresar a los Colegios Nacionales y diez y seis
Esta forma de convocar y configurar al suje- para los cursos de las Escuelas Normales.
to joven en el marco de las escuelas normales b) [...] haber cursado satisfactoriamente los
debe ser puesto en la perspectiva del proyecto seis grados [...].

Adolescencia y juventud I 235


c) Con el testimonio suscripto por dos vecinos del Estado. Un análisis de las profesiones
que merezcan fe al Rector o Director, ser la de los padres de las alumnas de la Escuela
persona del aspirante, establecido su precisa Normal No 1 de La Plata, en este período,
filiación. permite sostener esta hipótesis.
Toda solicitud de ingreso será firmada por el Las escuelas normales operaron un reclu-
aspirante y su padre y en su caso, por la madre, tamiento de sujetos sociales heterogéneos
tutor o encargado. para producir un sujeto política y pedagógi-
camente homogéneo: jóvenes maestras cuya
Estas instituciones estaban instalando, función civilizatoria constituía un mandato
además, una serie de mecanismos institu- indelegable. Ellas revisten particular interés
cionales de regulación de la identidad, de porque instalaron modos de interpelación
las trayectorias vitales y de las biografías en el corazón del sistema educativo en el
escolares. transcurso de casi un siglo.
El carácter dependiente de los jóvenes Está claro que no se trató del único sig-
fue confirmado por distintos aspectos del nificado que ofrecieron las instituciones
dispositivo institucional. Por ejemplo, un educativas destinadas a los jóvenes en este
ejemplar del Boletín Oficial del 21 de marzo período. Los colegios nacionales tuvieron
de 1902 registra un decreto que modificaba también mecanismos de reclutamiento
el Reglamento de las Escuelas Normales. social amplio, sistemas de becas basados
Entre otras disposiciones, suprimía la obli- en evaluaciones meritocráticas que abrie-
gación de comunicar al alumno las clasifica- ron el modelo mitrista –reservado en su
ciones diarias y conservaba la comunicación origen a los hijos de las élites provincia-
mensual a los padres. les–. Por su parte, se trató de instituciones
Esta dependencia también tuvo un carácter que habilitaban un período de mora, de
fuertemente moralizador. Los legajos de ad- suspenso de las obligaciones sociales y
misión de las alumnas incluían notas de los laborales y que tuvieron como correlato la
vecinos que daban cuenta de sus condiciones formación de subjetividades particulares
morales. Por lo general se trataba de comuni- con notas de romanticismo, melancolía
caciones elogiosas.7 En otros casos, los padres y rebeldía.
o encargados solicitaban la posibilidad de darle
una carrera a una niña que tenían a su cargo.8 Conclusiones
Otra nota característica de esta interpe- En este artículo hemos querido señalar
lación reside en que las escuelas normales que en el momento de conformación del
reclutaron sujetos sociales heterogéneos, Estado nacional existieron formas distintas
cuyo denominador común pasaba por las y contrastantes de construir políticas de
operaciones de conformación del sujeto juventud. Por ello, cuando hablamos de
joven en transición desde una niñez de pro- juventud, tomamos una determinada edad
funda dependencia hacia el ejercicio de una –marcada en la normativa de cada una de
función clave en el proceso de consolidación las instituciones– pero, a la vez, distingui-

236 I Anales de la educación común


La escuela normal produjo un sujeto político-pedagógico

homogéneo: jóvenes maestras con la función

civilizatoria como mandato indelegable.

mos los dos modelos de formación que aquí embargo, a este grupo no se le daba un ca-
se han reseñado. Por un lado, el modelo del rácter juvenil propio de la moratoria social,
Colegio Nacional que interpelaba a un tipo sino que el mismo tenía, como horizonte
de alumno juvenil, ligado al circuito de las muy cercano, el ejercicio del deber que les
universidades y en el cual la idea de mo- investía su paso por la escuela normal. En
ratoria social estaba vigente. Este modelo este caso, existía una doble invocación. Por
institucional construía una idea de joven de un lado, eran los adultos quienes debían
sexo masculino que transitaba esa etapa de asumir por ellos decisiones muy relevantes;
desarrollo como una preparación para llegar por otro, eran compelidos a asumir una
a ser quienes debían administrar el Estado función profesional, rígidamente prescrip-
que se estaba conformando; la interpelación ta y observada como adultos-maestros o
allí se vinculaba con formar la conducción más específicamente, alumnas-maestras.
de la Nación. Además, hemos indicado que se trataba de
Contrariamente, el modelo de formación una tarea asignada fundamentalmente a las
de la Escuela Normal construía un sujeto mujeres, a quienes se les pedía una posición
pedagógico que, si bien pertenecía a una de formación en términos de intelectuales
edad joven, era interpelado como un futuro orgánicos, pero subordinados.
funcionario de Estado que llevaría adelante, De esta manera, el sistema educativo en
de manera eficaz aunque no autónoma, el conformación ofrecía un panorama am-
mandato civilizatorio de los que eran hijos. plio de modalidades de interpelación que
En esa interpelación, la característica de tendían a instalar un significado social de
transitar por una edad previa a la madurez la juventud. Otras políticas estatales, otros
era invocada solo por el establecimiento procesos sociales y políticos y otros horizon-
(como una) de las normas a las que debían tes económicos y productivos constituyeron
atenerse, compromiso que adquirían los múltiples sentidos de lo que significó ser
mayores, que respondían por ellos. Sin joven hacia fines del siglo XIX.

Notas
1
Los autores de este artículo conforman el equipo de investigación; el proyecto depende del Centro
de Investigaciones y Prospectiva Educativa de la provincia de Buenos Aires en convenio con Al-
ternativas Pedagógicas y Prospectiva Educativa en América Latina (Appeal) y tiene por objetivo no
sólo la recuperación histórica del archivo de la escuela, sino también su reconstrucción física.

Adolescencia y juventud I 237


2
El 14 de junio de 1905 se sancionó un Decreto del Poder Ejecutivo Nacional en el cual se
establece el plan de correlación entre los estudios primarios y los secundarios, normales
y especiales. El artículo 1º estipula un mínimo de enseñanza de los seis primeros años de
estudio. El artículo 3º, un mínimo de edad: 12 años para secundarios y 15 para estudios
normales [Archivo de la Escuela Normal No 1 de la ciudad de La Plata].
3
Nota del Ministerio de Instrucción Pública del 14 de abril de 1897 [Archivo de la Escuela
Normal No 1 de la ciudad de La Plata].
4
Artículo 25. “De los alumnos-maestros”. Reglamento de las Escuelas Normales de Maestros
de la Provincia de Buenos Aires. 1877. Imprenta Biedma.
5
En Juvenilia, Miguel Cané (1884) evoca aspectos como los siguientes: “No perderé ese
recuerdo suave y melancólico, que trae a mi alma la impresión fresca de las primeras
emociones puras de mi juventud. Sonrío a veces al recordar mi idilio adolescente, los
entusiasmos de mi espíritu, ese estado de sensibilidad enfermiza, la necesidad imperiosa
que sentía de hacer versos, mi desesperación por no poder medir la cuarteta, las páginas
enteras desgarradas con desaliento, las cartas ideales, que jamás debían llegar a destino, en
las que derramaba todos mis sueños y esperanzas”.
6
Hemos tomado aquí el inicio de los cursos normales. Un año antes había dado comienzo la
Escuela de Aplicación en el caso de la Escuela Normal No 1 de La Plata.
7
“Ensenada, Marzo 1903. Los que suscriben vecinos de esta localidad certifican que la niña Maria
Susana Peracca observa una conducta irreprochable. Antonio Fernández, y otra firma”.
8
“Magdalena, Junio 7 de 1904. Al señor comisionado municipal. Dr. Pastor Alaye. Sebastiana
Bolino de este vecindario en la manera más arreglada se presenta y expone. Que tiene a
su cargo la niña Clotilde Suárez (huérfana) actualmente en un colegio en la Ciudad de La
Plata, a la que desea darle la carrera de Profesora normal, y para poder seguir los estudios
vengo a solicitar de la municipalidad de este partido se le conceda a nombre de la citada
niña veca [sic] en la escuela Normal de La Plata.

238 I Anales de la educación común


artículos

Una escuela para


los adolescentes:
ideas para un debate
Elvira Romera *

En función del acceso universal a la escuela secundaria, es preciso un debate político

y cultural acerca de cómo las generaciones jóvenes de todos los sectores sociales se

incorporan al proyecto de construcción de una sociedad más justa y fraterna.

*Licenciada y profesora de La cuestión de la educación de los adolescentes se ha


Ciencias de la Educación, transformado en un verdadero dilema para pedagogos y
Universidad de Buenos educadores, una profunda preocupación para los sistemas
Aires. Estudios especiales educativos y, muchas veces, un malestar cotidiano para di-
en Peabody College for rectivos, docentes y familias.
Teachers, Nashville, Se dice que la adolescencia es un período crítico en la vida
Tennesse, eeuu. Docente de las personas. Su descripción por parte de pedagogos, psi-
en los niveles primario, cólogos y sociólogos se refiere, en su mayoría, a los sujetos
secundario, terciario y infantiles que mutan física, psíquica y socialmente y se ha-
universitario. Asesora cen visibles en las familias, en las escuelas y en las calles de
pedagógica de la dgcye. las ciudades y pueblos. También recorren las ofertas cultu-
rales y de entretenimiento y demasiadas veces simplemente
las calles en cuyas veredas se sientan a pasar su tiempo.
Cuando estos niños pertenecen al mundo de la pobreza, la
marginalidad o la exclusión, la descripción de esa mutación
varía y se los describe como seres en los bordes, las nuevas ado-
lescencias o sencillamente como sujetos amenazantes y fá-
cilmente culpabilizables de desórdenes, comportamientos

Adolescencia y juventud I 239


asociales y también como menores en riesgo curricular, manejo de la informática que
penal o sólo delincuentes juveniles. continúa en la computadora que todos los
alumnos poseen en sus hogares, clubes co-
Algunas preguntas legiales donde aprender los mecanismos de
En la segunda mitad del siglo xx las refor- la democracia representativa y organización
mas educativas en el mundo han inten- de actividades con autonomía, etcétera).
tado incluir en la escuela a todos o a casi Para la mayoría están las escuelas esta-
todos. Este intento ha agravado la crisis de tales o privadas que intentan remedar ese
la escuela. Porque la escuela para los ado- modelo con gran esfuerzo de directivos y
lescentes, modelizada por la Modernidad, docentes y aun para otros, está la escuela
fue pensada para el sector de los pudientes. opaca en la que se brinda sólo la oferta cu-
¿Quiénes son los pudientes? Aquellos que, por rricular prescripta en cursos superpoblados
las posibilidades económicas o las decisio- y sin material bibliográfico o de experimen-
nes de sus familias, pueden gozar de ese pe- tación; en edificios con escasa comodidad.
ríodo y recibir una buena educación –o por Hay un grupo para el cual la adolescen-
lo menos aceptable– antes de ingresar en la cia no existe: los niños de esa edad abren
vida adulta como estudiantes, trabajadores puertas de automóviles en la ciudad, hacen
o aspirantes a serlo. ¿Qué pasa con los otros? piruetas en las paradas de autos o simple-
Deben adaptarse al mismo modelo y, si no mente mendigan. Muchas veces ayudan
pueden hacerlo, serán los marginados por a sus familias en trabajos a destajo cuyos
inclusión o los excluidos del aprendizaje. ingresos son imprescindibles para la super-
¿Van todos al mismo tipo de escuela? No, vivencia.
no van al mismo tipo de escuela. Para la ¿Es el problema de la desigualdad que se
minoría está la escuela privada, lujosa; que expresa en el nivel de acceso a los bienes
tiene edificio y mobiliarios similares a las materiales y culturales y en los distintos ti-
casas en que viven estos jóvenes, con cursos pos de escuela el que no nos permite pensar
de pocos alumnos; con ofertas educativas en una escuela para los adolescentes?
co-curriculares que cubren diversas deman- A pesar de los esfuerzos realizados uni-
das de aprendizaje (artes plásticas, música, versalmente en distintas reformas, la ma-
deportes, actividades recreativas con o sin triz básica de la escuela posprimaria (matriz
las familias, idiomas extranjeros, atención creada durante la Modernidad) permanece
a las dificultades para la adquisición de lo presente. Los estudios actuales en la Argen-

Los bajos resultados del aprendizaje que se revelan

en diversas instancias de evaluación atraviesan

todos los sectores sociales.


240 I Anales de la educación común
tina y en el mundo muestran que esa matriz ble para ver hacia dónde vamos desde el hoy.
es inadecuada e insuficiente para responder Sin embargo, empezamos a saber algunas
a las demandas de hoy. Los bajos resultados cosas: la forma en que la revolución tecno-
del aprendizaje que se revelan en las pruebas lógica y la aplicación del modelo cultural y
de ingreso a los estudios superiores y uni- económico neoliberal en los últimos 40 o
versitarios, en las quejas de quienes reciben 50 años han creado una sociedad globaliza-
a los egresados de la escuela secundaria en da, crecientemente desigual, irrespetuosa,
su primer empleo y aun en las no del todo agresiva y discriminadora de la diversidad
confiables pruebas nacionales e internacio- cultural mirada desde Occidente. Esto ocurre
nales atraviesan todos los sectores sociales, no sólo con los millones de personas que
aunque es necesario destacar que la corre- viven en Asia y África, sino también con
lación pobreza/rendimiento escolar están- los migrantes que circulan hacia los países
dar se mantiene. Esto no significa que los ricos o hacia mejores oportunidades en los
pobres no puedan aprender. El problema es países pobres.
en qué condiciones materiales –sin libros ni Al mismo tiempo, esta preeminencia de un
acceso a computadoras, sin espacios serenos pensamiento único –el pensamiento neolibe-
en la escuela y en su vivienda–realizan su ral y sus consecuencias económicas, sociales
trayecto escolar. Pero cuando el adolescente y culturales– ha ido modificando las relacio-
de medios y de altos ingresos y en escuelas nes familiares y comunitarias, espacios pri-
amigables tampoco aprende, o aprende mu- vilegiados para la socialización primaria du-
cho menos que antes, algo está pasando en rante la Modernidad. Por último, los medios
el modelo escolar, en las prácticas docentes masivos de comunicación y el uso creciente
y/o en la disposición del alumno para la tarea. de las computadoras hogareñas y en lugares
¿Qué hacer con la escuela para los adoles- públicos se han transformado en el recurso
centes como políticos de la educación, como de difusión cultural y de formación de la
pedagogos, como educadores? La elección de personalidad más eficaz y determinante. Lo
la educación como vocación nos obliga a la que no sabemos es cómo este modelo con-
acción política y excluye la resignación o la in- tinuará, ya que este proceso se desarrolla en
diferencia. Pensemos entonces algunas líneas el marco de guerras, movimientos sociales a
y presentemos algunas ideas para el debate. veces violentos, fuertes reacciones por parte
de aquellos sectores que se han visto despo-
La construcción colectiva de nuevos jados de sus derechos o nunca los tuvieron
modelos y fenómenos naturales catastróficos que son
La primera dificultad que se presenta para resultado de la aplicación de lo que tecnoló-
poder ofrecer líneas transformadoras ge- gicamente se puede hacer.
nuinas es la comprensión de cómo es hoy Por otra parte, la hegemonía global y la
el mundo, cómo será, cómo desearíamos impunidad de sus actores no sólo se expresa
que fuera o cómo podemos transformarlo. en acciones visibles (que EEUU no firme
Porque eso es, como sabemos, indispensa- el Acuerdo de Kyoto sobre la preservación

Adolescencia y juventud I 241


del medio ambiente, por ejemplo), sino de inflexión clave en la construcción de fu-
también en un formidable sistema de es- turo y en ello se juega nuestra posibilidad de
pionaje-control mundial [ver el artículo de rediseñar un país de ciudadanos. Sería tema
Henry Giroux en la sección Contextos de esta para otra reflexión el papel que ha jugado
revista] que se dirige a asegurar, mediante la y juega la educación en la formación de los
promoción del miedo y el sobreabuso de la economistas que asesoran a los políticos que
calificación de terrorismo a cualquier hecho, toman las decisiones, economistas que han
que el actual estado de cosas no se modifique convertido en leyes naturales las decisiones
por mucho tiempo. humanas, políticas y económicas de los últi-
Todos estos fenómenos que se fueron mos 40 o 50 años en nuestro país y que han
preparando en el período de la Guerra Fría desencadenado y legitimado la tragedia que
se profundizaron con la caída del Muro vivimos.
de Berlín (hecho que el historiador Eric Tenemos, sin embargo, algunas certezas y
Hobsbawm marca como el final del siglo algunas ideas para promover un debate.
XX) y hoy estamos viendo con claridad un

verdadero cambio de época que nos brinda Algunas certezas


escasas certezas y una gran perplejidad. Creemos que es indispensable trasmitir a las
Esto que sabemos no nos alcanza para di- jóvenes generaciones el legado cultural que
señar un programa pedagógico que permita nos permitió llegar hasta aquí. Esto no signifi-
decidir qué y cómo acompañar a los adoles- ca aquello que nos fue trasmitido a nosotros,
centes en su desarrollo hacia la vida adulta. las generaciones adultas, sino también todo lo
El modelo de una escuela pertinente, las que aprendimos para sobrevivir durante todo
características de los directivos y docentes este tiempo en que se han producido los pro-
que se necesitan y los propósitos que de- fundos cambios que hemos mencionado.
ben alcanzarse no pueden ser definidos Creemos que el legado cultural incluye la
con precisión de planificador. Y en el caso trasmisión de habilidades y valores para la
de que lo fueran, existe la limitación del construcción de formas democráticas de re-
financiamiento que es un verdadero drama solver los problemas sociales.
en el marco del modelo neoliberal puro y en Creemos que es imprescindible trasmitir
los modelos que intentan superarlo. Una el legado cultural de los derechos humanos,
nueva escuela para todos requiere recursos legado construido y formalizado durante las
económicos y la posibilidad política para últimas décadas del siglo XX y conculcado a
asignarlos está lejos de cumplirse. Si que- la vez para las grandes mayorías.
remos escuelas para todos los adolescentes Ante el gran proceso de concentración y he-
es necesario invertir muchos recursos, deci- gemonía cultural, creemos que es necesario
sión que los países pobres endeudados por extender la actitud de búsqueda a los procesos
la maquinaria de los poderes económicos de construcción de prejuicios y estigmatiza-
internacionales y nacionales no estamos en ciones de lo diferente no sólo en el ámbito
condiciones de disponer. Es este un punto mundial, sino también en el ámbito local.

242 I Anales de la educación común


Es indispensable transmitir a las nuevas generaciones

todo lo que aprendimos para sobrevivir

durante este tiempo de profundos cambios.

Creemos que el legado cultural incluye la Por último, creemos que los valores no son
producción que se está realizando actual- innatos: se aprenden. Por lo tanto, el reconoci-
mente en el pensamiento, en el arte, en las miento del otro como persona, la solidaridad,
construcciones y monumentos, en los even- el respeto a la ley, la posibilidad de realizar
tos locales, nacionales y globales. acuerdos y consensos deben enseñarse.
Creemos que el legado cultural incluye
el conocimiento y las formas de vida de los Otras preguntas para el debate
pueblos del mundo, no sólo aquello que nos ¿Una escuela igual para todos? La formu-
muestra lo escrito y la presentación mediática, lación “la escuela que permite la igualdad
sino también lo que está oculto, lo que es invi- de oportunidades para todos” merece una
sible. Esto implica una actitud permanente de reflexión. ¿Llegan todos los jóvenes con el
búsqueda no sólo de datos, sino también de mismo capital cultural? ¿Es posible enseñar
procesos y causas de estos procesos. lo mismo y de la misma manera a todos?
Creemos que el legado cultural también Hay fuertes evidencias de que eso no es po-
incluye las realizaciones de los adolescentes sible. ¿Puede la escuela para los adolescen-
que se expresan en sus actos, en sus opinio- tes compensar los déficit que provienen de
nes acerca de la realidad actual y, sobre todo, la formación previa? ¿Podría organizarse un
en el arte que están produciendo. sistema por el cual aquellos estudiantes que
Creemos que los legados se transmiten necesitan aprender lo no aprendido previa-
descriptiva y apasionadamente, pero tam- mente puedan hacerlo? ¿Es posible asegu-
bién con una actitud crítica y contextual con rar una escuela con ofertas de las llamadas
relación al tiempo en que los fenómenos se co-curriculares para todos los adolescentes?
produjeron o se producen. Igualmente, cree- Por otra parte, ¿no es que todo adolescen-
mos que esta postura crítica, que se basa en te debe recibir una formación general, una
el conocimiento, debe ser transmitida. formación ciudadana y una orientación para
Creemos que los adolescentes deben com- el trabajo? ¿Todo en la misma proporción?
prender tempranamente que la realidad es ¿Con énfasis en alguno de los propósitos?
transformable y que la transformación es pro- ¿Un modelo de sistema que blanquee los
ducto del trabajo. Esta noción implica el prota- circuitos diferenciados que existen? Nuestro
gonismo y la participación de todos, adultos y sistema educativo nació con vocación de
jóvenes, e incluye el aprendizaje de saberes so- inclusión y de heterogeneidad socioeco-
cialmente productivos, simbólicos y concretos. nómica en las aulas. Siempre existieron

Adolescencia y juventud I 243


algunas escuelas de elite pero en la ma- ¿Una escuela con modelos institucionales
yoría convivían distintos sectores sociales. diversos? La escuela que reproduce el mode-
La segmentación y fragmentación social lo empresario taylorista –con horario fijo de
que produjo la aplicación a ultranza del 4, 6 u 8 horas diarias, 5 veces por semana–
modelo económico y cultural neoliberal puede no ser el modelo institucional de hoy.
en las últimas décadas se reprodujo en Con criterio de realidad, ¿no podría pensar-
la escuela que, sin embargo, mantiene el se en asistencia por cursos o materias? ¿O,
mismo modelo institucional, el mismo por ejemplo, un manejo relativamente autó-
horario, el mismo calendario y el mismo nomo de los tiempos escolares con contrato
modelo de situación de enseñanza: el aula previo del alumno y su docente tutor?
clásica, con la excepción de algunos labo- Desde la experiencia exitosa del llamado
ratorios para el aprendizaje de las ciencias. Proyecto 13, de la década de 1970, ¿no podría
El tiempo que los niños y los jóvenes pasan decidirse efectiva y definitivamente produ-
en la escuela es directamente proporcional cir la concentración horaria de los docentes?
al sector social que menos lo necesita: la ¿No podrían los docentes ser dueños de su
doble jornada es para los sectores medios aula y permitir que los alumnos circulen?
y altos. ¿Hay o no circuitos diferenciados ¿Una escuela que signifique un trayecto
en la Argentina? En la medida en que no de 3, 4, 5 o 6 años? La escuela secundaria
se reconocen, es muy difícil modificar las en el mundo puede tener una duración de 3
prácticas sociales y escolares que permiten años (nuestra secundaria básica), 4 o 5 (nues-
lograr el máximo rendimiento de cada tra antigua Escuela Media) o 6 años. ¿Tiene
alumno. Los circuitos diferenciados no son importancia la duración del trayecto?
ni buenos ni malos, son: la Unión Europea El ingreso a un nuevo tramo de la escola-
los presenta explícitamente. En resguardo ridad es iniciático. Una nueva vida escolar,
de nuestra memoria escolar sería preciso rituales y nuevas configuraciones afectivas
admitir articulaciones posibles entre los se instalan en la vida de los adolescentes y
circuitos, hecho imposible en los países sus familias. El primer tramo implica un
europeos. momento de desestructuración positiva, el
Por otra parte, la formación para el trabajo “soy nuevo en esto” y el tramo final, un mo-
no es un propósito para algunos. El aprendi- mento de despedida. El tiempo que queda
zaje de saberes socialmente productivos es en el medio es el tiempo efectivo de apren-
para todos. dizaje. Desde esta perspectiva que remite no

¿No podría pensarse un manejo relativamente autónomo

de los tiempos escolares, con contrato previo

del alumno y el docente?


244 I Anales de la educación común
sólo a lo afectivo por la necesidad de perte- revolución tecnológica ha provisto a los
nencia institucional que acompaña la posi- laboratorios científicos de nuevos recursos
bilidad de formarse, sino a la totalidad de la para nuevos descubrimientos. La circula-
personalidad, cabe preguntarse, ¿3 años es ción de conocimientos en la red universal
suficiente? ¿6 años no es excesivo? ¿Implica que significa Internet implica continuas
que 4 o 5 años es la cantidad más adecuada modificaciones en el conocimiento. Es por
para la escolaridad adolescente? eso que las llamadas disciplinas son hoy
¿Una escuela con poder de los adoles- campos con bordes móviles y, de esta ma-
centes? La experiencia de los Consejos de nera, hay temas nodales que no se sabe a
Convivencia, los Consejos de Escuela o los qué disciplina pertenecen o que pertenecen
Consejos de Curso ha demostrado ser muy a varias, según el criterio clásico. ¿Es posible
valiosa en nuestro país. El adolescente no pensar seriamente en áreas, más allá de la
debe ser infantilizado. Es un ser que está poco feliz experiencia realizada? ¿O en pro-
aprendiendo a ser adulto y que debe apren- blemáticas? ¿O en clases compartidas que
der a gobernar y a gobernarse. La sociedad integren saberes?
argentina debiera ingresar en una era de Por otra parte, ¿cómo superar la fragmen-
acuerdos. Si la escuela no enseña a con- tación actual? ¿Con cursos de integración en
sensuar en el ámbito del aula y luego en la cada año escolar organizados por temas de
escuela en su conjunto y en la organización la agenda contemporánea? ¿Promoviendo
de actividades comunitarias, pasará mucho proyectos desde varias disciplinas?
tiempo hasta que la sociedad pueda convivir Estas ideas no agotan las posibilidades
en formas más civilizadas. El aprendizaje de de debate. El debate requiere criterio de
vivir el poder, alcanzarlo y utilizarlo es un realidad y posibilidad y respeto por la con-
aprendizaje imprescindible. Y es un apren- tinuidad, esto es, evitar el sufrimiento ins-
dizaje político, que en la adolescencia tiene titucional que conllevan las rupturas. Pero,
su mejor oportunidad. al mismo tiempo, el debate es urgente. Los
¿Debe la escuela secundaria transmi- adolescentes de nuestro país no pueden es-
tir los conocimientos por disciplinas? La perar mucho más.

Adolescencia y juventud I 245


La inclusión de
jóvenes y adolescentes
como política de estado*
Este artículo da cuenta de las estrategias, planes y programas que, mediante las

distintas direcciones y modalidades de la dgcye, el Gobierno de la Provincia de

Buenos Aires lleva adelante con el objetivo de lograr la inclusión, la permanencia

y el aprendizaje de los adolescentes y jóvenes en las escuelas bonaerenses.

*Artículo elaborado en Algunas consideraciones sobre el Programa de Inscripción


forma conjunta por la Total
Dirección Provincial El Programa de Inscripción Total se enmarca en las accio-
de Planeamiento y la nes del Plan Educativo 2004-2007. Constituye una inicia-
Dirección Provincial de tiva clave destinada a generar las estrategias de inclusión
Política Socioeducativa, necesarias y pertinentes que aseguren la permanencia,
con el aporte de las retención y terminalidad de niños, jóvenes y adultos en el
Direcciones educativas sistema educativo bonaerense.
dependientes de la El Programa desarrolla acciones de articulación e integración
Subsecretaría de de los planes, programas y proyectos que, desde los diferentes
Educación de la dgcye. niveles educativos y desde las áreas de planificación comunita-
ria, facilitan el trabajo en territorio de todos los actores sociales.
Distanciándose de cualquier apelación meramente retórica a
la palabra inclusión, para este Programa esa categoría supone
la producción de estrategias de intervención que, partiendo
de una evaluación de problemas sociales de relevancia actual,
aseguren que la población que debe estar en la escuela, efecti-
vamente esté integrada en ella de forma definitiva.

246 I Anales de la educación común


institucional

Se considera además que a los niños y esta forma, comprender a estos adolescen-
jóvenes alejados del sistema educativo, no tes y jóvenes como sujetos posibles de califi-
escolarizados o en situación de abandono cación y de evaluación.
escolar, es necesario reconocerles sus tra- Por tal motivo, el sistema educativo debe
yectorias formativas en su totalidad y diver- diseñar y desarrollar mecanismos de acre-
sidad, teniendo en cuenta que éstas tienen ditación de aquellos saberes aprendidos por
su origen y posterior desarrollo en ámbitos los sujetos en su tránsito por otros ámbitos
que no son necesariamente aquellos defini- sociales: comedores populares, iglesias, espa-
dos al interior del sistema educativo formal. cios deportivos, centros culturales, bibliotecas
La probabilidad de generar un sentido de populares, entre una multiplicidad de opcio-
pertenencia a la escuela debe inspirarse en nes existentes en las comunidades, por ini-
estrategias que contribuyan a la creación de ciativa gubernamental o no gubernamental,
una identidad que integre a estos adolescen- y con diferentes niveles de institucionaliza-
tes y jóvenes en la escuela, que den lugar a ción. La recuperación de esta trama social
acciones articuladas, congruentes e integra- de saberes constituye una condición sine
les de los actores del sistema educativo y qua non para la concreción de una política
de la sociedad en su conjunto. A esto se le de inclusión total.
suman diferentes iniciativas pedagógicas y De igual modo, las estrategias de detec-
socio-educativas que orienten a la escuela ción, retención y terminalidad representan
y la comunidad en la construcción de pro- otras líneas de acción claves de la política
yectos de inclusión localmente situados, educativa. Atendiendo a los diversos indica-
que se sirven de una trama de propuestas dores de abandono, repitencia y sobre edad,
institucionales de diversa índole. En otras desde el sistema educativo formal –y desde
palabras, este Programa procura acompañar otros sectores del Estado y la sociedad ci-
el diseño de iniciativas que interpelen y re- vil– se implementaron diferentes formas
conozcan como ciudadanos con derechos y de intervención con el propósito de lograr
oportunidades a adolescentes y jóvenes que la inclusión total. Más allá de los logros
hoy no están incluidos en la escuela. obtenidos por cada una de estas iniciativas,
Estas modalidades estarán orientadas no resulta imperativo construir una lógica que
sólo a la constitución de un registro de bene- articule, integre y potencie los efectos de su
ficiarios de planes, programas y proyectos so- impacto, como operaciones de tránsito pre-
cio-educativos, sino también a la acreditación vias a la inclusión de los sujetos en la oferta
del desarrollo de trayectos de formación y ca- formal del sistema.
pacitación. Desde esta política de inclusión La reinclusión tiene como eje de inter-
total se considera que la acreditación es una vención significativo la revisión de aque-
estrategia pedagógica social y cultural de llas condiciones de gestión curricular e
certificación de saberes, destrezas y habili- institucional que propician el abandono, la
dades previamente adquiridas que precisan repitencia y la sobreedad. Sin embargo, aun
reconocimiento institucional. Se busca, de cuando se alcanzan logros en el objetivo de

Adolescencia y juventud I 247


la reinclusión de adolescentes y jóvenes, rá- Superior, orientada a favorecer la retención
pidamente se manifiestan dificultades para y la terminalidad de los alumnos del Tercer
su retención y, nuevamente, se afirma una Ciclo de la EGB. Por otra parte, el programa
tendencia al abandono. Entre las diversas Patios Abiertos constituye una herramienta
causas que motivan estos resultados debe que permite detectar y producir propuestas
destacarse que las ofertas institucionales que facilitan la reinclusión desde una tarea
formales carecen de la flexibilidad necesaria que parte de las demandas comunitarias
(en términos de organización institucional, concretas, fortaleciendo así la concepción
curricular, normativa y de los recursos re- de sociedad educadora y de la escuela como
queridos) para lograr la atención singular de espacio público.
los distintos sujetos de reinclusión. Es im- El compromiso de la política educativa bo-
prescindible reconocer que en todo sujeto naerense para que los adolescentes y jóvenes
excluido de un sistema social (el educativo, estén “Todos en la escuela aprendiendo” es
pero también el laboral o el familiar, entre un objetivo que compromete la participación
otros) permanecen en su subjetividad las de todos los actores del sistema educativo, de
representaciones previamente construidas diversas agencias del Estado y de la sociedad
del fracaso, o bien se registra una ausencia civil, pero también es un contenido que re-
de cualquier representación vivencial de quiere ser enseñado y aprendido para darle
este tipo cuando nunca estuvo incluido. De cumplimiento práctico y efectivo.
allí que sea preciso destacar con fuerza que En este sentido, la definición y desarrollo
una política de inclusión requiere de la de- de estrategias que den cuenta de este objeti-
finición y desarrollo de operaciones de trán- vo y contenido es el resultado de un proceso
sito que, simultáneamente, actúen sobre el de construcción colectiva que, en el sistema
deseo de aprender del sujeto, y generen en educativo, asume una forma institucional,
él las condiciones y disposiciones para su pues los actores sociales involucrados (fun-
acercamiento a la lógica y práctica de las cionarios y equipos técnicos del nivel central
rutinas escolares. provincial, inspectores, directivos, docentes,
Frente a esta situación, el sistema educa- alumnos, padres, y otros miembros de la co-
tivo provincial no permaneció indiferente. munidad educativa y del Estado provincial y
Desde la Educación Polimodal se implemen- municipal) no sólo son portadores de sabe-
taron los Centros de Orientación y Apoyo res y experiencias específicas, sino que ade-
(COAS) como oferta destinada a garantizar más, están investidos de responsabilidades
la finalización de los estudios en ese nivel institucionales jerarquizadas. De modo que,
y, en la modalidad de educación de adultos, por un lado, en este proceso de construcción
se ejecutaron proyectos de terminalidad de colectiva no se deben establecer ni legitimar
los niveles incompletos para beneficiarios a priori jerarquías en el conocimiento social
del Plan Jefas y Jefes de Hogar. Además, se de los actores; es decir, cada uno conoce algo
llevó a cabo una oferta de tutorías y de al- específico acerca del problema y lo aporta
ternativas de prácticas docentes en el Nivel con vistas a su resolución. Pero, por otro

248 I Anales de la educación común


lado, no debe desconocerse que el sistema sociales, individuales y colectivos, asuman
educativo está constituido por una jerarquía la responsabilidad educadora.
orgánica de autoridades legalmente institui-
das; de allí que, si bien la atención a la polí- Planes, programas y proyectos
tica de inclusión total requiere de múltiples Las operaciones territoriales de inclusión
esfuerzos, es necesario reconocer que la se articulan y fortalecen con los planes, pro-
participación se funda en desiguales niveles gramas y proyectos que la DGCyE desarrolla y
de responsabilidad política en el gobierno que son concretados a través de las variadas
del sistema y en el establecimiento de di- propuestas que las Direcciones de los distin-
ferentes competencias y funciones técnicas tos niveles y modalidades implementan.
en la gestión cotidiana del mismo.
Plan Provincial Adolescencia, Escuela e
Las Unidades Educativas de Gestión Integración Social
Distrital en la política de inclusión total Responsable: Subsecretaría de Educación
Para que una política de inclusión total sea -Coordinación del Plan Provincial Adolescen-
efectiva requiere de procesos de delegación cia, Escuela e Integración Social
de poder que descentralicen la toma de de- Descriptores: inclusión- integración- calidad
cisiones, de modo tal que las acciones estén educativa.
contextualizadas localmente y se ejecuten Resumen. Este plan fue especialmente crea-
en tiempo y forma. do en el año 2000 ante la necesidad de abor-
Para ello, en 2003, se conformaron las dar en forma interdisciplinaria las diversas
Unidades Educativas de Gestión Distrital causas de las problemáticas adolescentes
(UEGD), en el marco de la implementación que se expresan en el sistema educativo pro-
del Programa de Inscripción Total. Las mis- vincial. Se caracteriza por ser un espacio de
mas constituyen un organismo colectivo del vinculación innovadora, entre las políticas
cual participan los Consejos Escolares, los educativas de la gestión y el sistema educa-
Inspectores Jefes Distritales, las Secretarías tivo provincial, mediante proyectos institu-
de Inspección, las Federaciones de Coope- cionales en los que docentes y adolescentes
radoras escolares y representantes de los son los actores protagónicos desde la acción
gobiernos municipales. educativa con proyección comunitaria. El
El proceso de descentralización de la Plan mantiene una relación de transversa-
gestión tiene una doble dimensión, como lidad con las direcciones de los distintos
instrumento y como contenido pedagógico niveles y modalidades educativas.
social. Este último sentido supone un ejer- Contacto: [email protected]
cicio de la práctica de la representación, del
control social y de la rendición de cuentas. dgcye- Unicef- Todos a la escuela
La recuperación de la centralidad peda- Responsable: Dirección Provincial de Políti-
gógica de las instituciones escolares será cas Socioeducativas- Dirección de Coordina-
posible en la medida que todos los sujetos ción de programas

Adolescencia y juventud I 249


Descriptores: inclusión- retención- educación cuela, que mediante actividades no formales
para la ciudadanía. logran restituir el lazo educativo.
Resumen. Este proyecto se propone como un Contacto: [email protected]
eje articulador de las diversas propuestas des-
tinadas a jóvenes y adolescentes. El objetivo es Centros de Orientación y Apoyo (coas)
ofrecer un marco de coherencia conceptual a Responsable: Dirección de Educación Poli-
las mismas, que favorezca la participación de modal y trayectos técnicos profesionales
los sujetos como reales protagonistas del pro- Descriptores: terminalidad- inclusión- orien-
ceso de construcción social y no como meros tación y tutoría.
objeto de asistencia. Los programas sae, Plan Resumen. Desde 2003, la Dirección de Edu-
Más Vida, Becas estudiantiles, Patios abiertos cación Polimodal ha establecido centros de
y Salud se beneficiarán mediante la construc- apoyo para la preparación y evaluación de
ción de un soporte conceptual y estratégico alumnos que adeudan espacios curriculares
que los vincule de modo más armónico. Por o asignaturas y que no se encuentran cursan-
ello se realiza la capacitación y la entrega de do regularmente sus estudios. Los coas de-
material bibliográfico que aborde problemáti- sarrollan funciones en los diferentes distritos,
cas vinculadas a la violencia, el trabajo infantil están a cargo de docentes de las escuelas
y juvenil y la participación democrática para la polimodales y establecen el nexo entre éstas y
formación ciudadana. los alumnos que asisten a los centros para el
Contacto: [email protected] logro de las correspondientes certificaciones.
Contacto: [email protected]
Patios Abiertos en las escuelas
Responsable: Dirección Provincial de Políti- Servicio Alimentario Escolar (sae)- Proyecto
cas Socioeducativas- Dirección de Coordina- Adolescentes
ción de programas Responsable: Dirección Provincial de Políti-
Descriptores: escuela y formación para la cas Socioeducativas- Dirección de Coordina-
ciudadanía- inclusión y retención educativa- ción de programas
propuestas no formales. Descriptores: educación y salud- educación
Resumen. Patios Abiertos es una propuesta y alimentación.
democratizadora del espacio escolar a partir Resumen. Entre las carencias básicas de
de la cual la escuela se constituye en un re- distinto orden de la población que vive en
ferente de los intereses sociales de su comu- condiciones de pobreza se destaca el défi-
nidad. De esta manera, se mejoran vínculos cit en la situación alimentaria nutricional.
y se fortalece la construcción de ciudadanía Esto compromete a los distintos niveles del
mediante el enriquecimiento del capital so- Estado. El sae permite concretar una política
cial representado por los jóvenes. Los pro- tendiente a cubrir necesidades básicas de los
yectos que se llevan adelante en las escuelas sujetos en condiciones de alta vulnerabilidad
constituyen una propuesta de retención y social, y a provocar un cambio conceptual
posible reincorporación de alumnos a la es- en el ámbito educativo orientado a superar

250 I Anales de la educación común


el asistencialismo focalizado e instalar una (bid). Se propone favorecer la inclusión edu-
política de Estado en el tema nutrición. cativa de los adolescentes en condiciones de
Contacto: [email protected] vulnerabilidad social. Sus componentes son
ayuda económica, proyectos institucionales
Centro de Actividades Juveniles (caj) de retención y entrega de libros de textos.
Responsable: Dirección Provincial de Políti- Contacto: [email protected]
cas Socioeducativas- Dirección de Coordina-
ción de programas Salud- Educación
Descriptores: inclusión- formación de la ciu- Responsable: Dirección Provincial de Políti-
dadanía. cas Socioeducativas- Dirección de Coordina-
Resumen. Los caj son una propuesta que ción de programas
parte del Ministerio de Educación, Ciencia y Descriptores: promoción de la salud- pre-
Tecnología de la Nación, que tiene como pro- vención- educación para la salud.
pósito facilitar los procesos de inclusión de los Resumen. Desde este proyecto la dgcye se
adolescentes y los jóvenes que por distintas ra- ha propuesto fortalecer el sistema educati-
zones no se encuentran cursando estudios en vo provincial generando la organización de
la Educación Polimodal. Su implementación comunidades educativas como ámbitos de
comenzó en 2001 en el marco del proyecto prevención y promoción de la salud. Sus ob-
Escuela Para Jóvenes, en un grupo de escuelas jetivos son: promover en niños y adolescentes
localizadas en siete provincias. En nuestra pro- el efectivo goce del derecho a la salud; gene-
vincia funciona en el conurbano e involucra a rar ámbitos de participación en programas y
5.200 adolescentes y jóvenes del sistema. proyectos de salud/educación para los edu-
Contacto: [email protected] cadores, los educandos, las familias y la co-
munidad educativa; e integrar los esfuerzos
Becas Estudiantiles públicos y privados en el tercer sector.
Responsable: Dirección Provincial de Políti- Contacto:
cas Socioeducativas-Dirección de Coordina- [email protected]
ción de programas
Descriptores: inclusión- retención- termina- Todos a Estudiar
lidad. Responsable: Dirección Provincial de Políti-
Resumen. En la provincia de Buenos Aires se cas Socioeducativas- Dirección de Coordina-
está implementando el Programa Nacional ción de programas
de Becas estudiantiles, en el marco de la Ley Descriptores: inclusión educativa- progra-
Federal 24.195/93 y de la Ley Provincial N° mas de becas- tutorías- terminalidad.
11.612/94, de acuerdo con el convenio suscri- Resumen. Este proyecto surge del Ministerio
to en 2002, entre la dgcye y el Ministerio de de Educación, Ciencia y Tecnología de la Na-
Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, ción y se implementa en las distintas juris-
bajo las normas establecidas a nivel nacional dicciones. Tiene por objetivo la inclusión en
con el Banco Interamericano de Desarrollo la escuela de aquellos adolescentes que por

Adolescencia y juventud I 251


diversas razones no ingresaron al sistema minuidos visuales, sordos e hipoacúsicos,
educativo o lo abandonaron. irregulares motores, servicio domiciliario
Contacto: y hospitalario, trastornos emocionales se-
[email protected] veros, el porcentaje disminuye en un 10 a
15%. La mayoría de los alumnos ingresan
Fortalecimiento de los servicios propios- a las escuelas especiales y/o a proyectos
Centros de Educación Física (cef) de integración después de haber fracasado
Responsable: Subsecretaría de Educación- varios años en el sistema ordinario común.
Dirección de Educación Física Por ello, estas propuestas tienen por objeto
Descriptores: inclusión- tiempo libre. mucho más que una capacitación laboral. Lo
Resumen. Desde este proyecto, la Dirección de que se busca es lograr la integración escolar,
Educación Física realiza acciones vinculadas a social y laboral de las personas con necesi-
la atención preferencial de los adolescentes en dades educativas especiales.
los 130 cef de la provincia. Desde estos cen- Contacto:
tros se articulan diversas actividades tendien- [email protected]
tes a incluir a los jóvenes y adolescentes en el
ámbito institucional educativo, mediante su Centros de Orientación Familiar (cof)
participación en el Programa Patios Abiertos, Responsable: Subsecretaría de Educación - Di-
donde, entre otras actividades, realizan prác- rección de Psicología y Asistencia Social Escolar
ticas deportivas, en proyectos locales y en los Descriptores: orientación familiar- inclusión-
Torneos Juveniles Bonaerenses. La intención adolescencia en riesgo socioeducativo.
es reorientar el uso del tiempo libre hacia una Resumen. Los cof se proponen brindar
alternativa saludable. respuesta y prevenir situaciones de crisis
Contacto: [email protected] de las familias de los alumnos adolescentes
del sistema educativo bonaerense. En la ac-
Educación para el trabajo y la producción tualidad existen cuatro centros ubicados en
Responsable: Subsecretaría de Educación- La Matanza, Lomas de Zamora, Olavarría y
Dirección de Educación Especial Junín. Funcionan en espacios extra escolares
Descriptores: inclusión- educación especial de fácil acceso para las comunidades y tam-
y formación laboral- pasantías. bién pueden ser itinerantes, trasladándose al
Resumen. El proyecto se orienta al fortale- lugar donde la demanda los convoque. Los
cimiento del área prelaboral y laboral, a fin integran un equipo de cinco profesionales:
de brindar una formación para el trabajo un médico, dos orientadores educacionales
adecuada a los requerimientos de una socie- y dos orientadores sociales, quienes pro-
dad cambiante para responder al desarrollo ponen diferentes estrategias grupales para
local y regional. En los servicios educativos abordar las problemáticas que se presenten
dependientes de esa Dirección, aproximada- en cada contexto.
mente el 50% de la matrícula con retardo Estos Centros definen como sus campos de
mental son adolescentes. En ciegos y dis- intervención: las crisis vitales de la familia, las

252 I Anales de la educación común


culturas de crianza, padres de adolescentes, de Orientación Escolar (eoe) en hechos
ser padre/madre adolescente, la función de y/o situaciones críticas o emergentes, por
los abuelos “jóvenes” y las nuevas configura- ejemplo, en situaciones de alta compleji-
ciones familiares. La propuesta metodológica dad en aquellas instituciones educativas
para la intervención privilegia el abordaje gru- que no cuentan con eoe. Además, forta-
pal mediante la oferta de talleres, grupos de lecen, en forma conjunta, las prácticas de
reflexión y orientación destinados a padres de los eoe y generan espacios distritales de
adolescentes escolarizados. análisis e intercambio de buenas prácticas
Contacto: en situación de alta complejidad. Para las
dirección_psicologí[email protected] dos situaciones mencionadas articulan,
con organizaciones gubernamentales y no
Equipos Distritales de Infancia y gubernamentales, redes de acciones.
Adolescencia en riesgo socioeducativo Contacto:
(edia) dirección_psicologí[email protected]
Responsable: Subsecretaría de Educación- Di-
rección de Psicología y Asistencia Social Escolar Educación Artística- Programa Adolescentes
Descriptores: adolescencia en riesgo socioedu- Responsable: Subsecretaría de Educación-
cativo- inclusión. Dirección de Educación Artística
Resumen. El edia es un equipo interdisci- Descriptores: inclusión- culturas adolescen-
plinario distrital de infancia y adolescencia tes- educación y trabajo- terminalidad.
en riesgo socioeducativo. Está conformado Resumen. Desde este programa, la Dirección
por recursos humanos profesionales de- de Educación Artística implementó accio-
pendientes de la Dirección de Psicología y nes, en articulación con planes y programas
Asistencia Social Escolar, y trabajan desde provinciales, dirigidas a los adolescentes y
la prevención. Las dimensiones privilegia- tendientes a mejorar y fortalecer las modali-
das de su quehacer son lo institucional y dades de trabajo de los Polimodales de Arte
lo comunitario. Tiene como funciones pro- y sus vínculos con el mundo del trabajo.
pias: cooperar con Inspectores y Equipos Contacto: [email protected]

Adolescencia y juventud I 253


Estadística educativa*

Este artículo difunde información estadística que contribuye a comprender la

situación socioeducativa de los adolescentes y los jóvenes bonaerenses.

*Artículo elaborado Para mostrar algunos aspectos de la situación socioedu-


por la Dirección cativa de los adolescentes y los jóvenes de la provincia de
de Información Buenos Aires, se analizan tres grupos de edad: de 12 a 14
y Estadística, años, de 15 a 18 años y de 19 a 25 años.
Dirección Provincial En primer lugar, se analiza el porcentaje de la población
de Planeamiento escolarizada de los dos primeros grupos de edad (tasas de
de la dgcye. escolarización) según la Encuesta Permanente de Hogares
(EPH) realizada por Instituto Nacional de Estadística y Cen-
sos (Indec). Además, puede verse la escolarización según
deciles de ingreso per cápita. Estos datos se presentan en
una serie histórica (1995 a 2004).
En segundo lugar, se muestra a qué tipo de educación y nivel
educativo concurren los adolescentes y los jóvenes escolariza-
dos de cada grupo etario, según datos relevados por la Dirección
de Información y Estadística en los años 2002, 2003 y 2004.
Por último, con el objetivo de detallar la trayectoria escolar,
se presentan las tasas de sub edad, edad esperada y sobre
edad en Educación General Básica y en Educación Polimo-

254 I Anales de la educación común


institucional

dal. Esta información se muestra para los niños y jóvenes en situación de pobreza
años 2002, 2003 y 2004, por año de estudio y –principalmente a partir de la crisis del
total del nivel educativo. 2001-2002–, se han mantenido las tasas de
escolarización, lo que implica la permanencia
Tasas de escolarización por grupos de edad. de los sectores más desfavorecidos en el
Años 1995-2004 sistema educativo [ver tabla 1].
A partir de los datos de la EPH, se pude observar La tasa de escolarización es el porcentaje
que, a pesar del alarmante incremento de de personas en edad escolar que asisten a al-

(*) Nota: estas tasas de escolarización se obtienen por muestra, por lo tanto, deben leerse dentro de ciertos parámetros.
Un grado de error del 3% es aceptado como válido en el ámbito de las ciencias sociales y es, también, el que permite el
Indec en la implementación de la EPH. En consecuencia, una tasa de escolarización del 95% para el grupo de 12 a 14 años
de edad indica que entre el 92% y el 98% de los niños de ese grupo etario asisten a algún establecimiento educativo.
En este mismo sentido, una tasa del 100% refleja que entre el 97% y el 100% de los individuos de determinado grupo
está inserto en el ámbito educativo.

Adolescencia y juventud I 255


gún establecimiento de la educación formal, Esta información surge del procesamien-
independientemente del nivel de enseñanza to de datos de los Relevamientos Anuales
que cursan. Nacionales 2002, 2003 y 2004. Durante los
El ingreso familiar per cápita es el prome- tres años analizados no se observan fuertes
dio de ingresos por persona del hogar. Para variaciones en la distribución de matrícula.
2004, se considera persona en hogar pobre A continuación, se especifican los alcances
a aquel que se encuentra entre los deciles 2 de los términos empleados en los gráficos.
y 4, y persona en hogar indigente si se en- • Educación formal: es aquella que permite
cuentra en los deciles 1 y sin ingresos. la movilidad vertical de los alumnos, esto
Las variaciones observadas en los gráficos es, la que los acredita para continuar los
con respecto al incremento de las tasas de estudios en el año, ciclo y nivel siguiente.
escolarización en los deciles más pobres res- También permite la movilidad horizontal,
ponden a la extensión de la obligatoriedad que es decir, ofrece la posibilidad de continuar
incluyó en el sistema educativo a sectores que el proceso entre niveles educativos equiva-
históricamente quedaban fuera del mismo. lentes. Se rige por normas que acreditan los
Esto cobra una significación mayor en los años estudios tanto en el plano nacional como en
que corresponden a la Educación Polimodal. el plano internacional.
La educación formal está integrada por:
Distribución de la matrícula por grupos de - Educación común: Educación Inicial, Edu-
edad cación General Básica (EGB), Educación
El análisis de la distribución de matrícula Polimodal y Educación Superior.
está orientado a conocer en qué tipo de - Educación Especial: Educación Inicial, EGB,
educación y nivel educativo se encuentran Educación Polimodal y Formación Profe-
los alumnos según la edad [ver gráfico 1]. sional.

256 I Anales de la educación común


- Educación de Adultos: EGB, Educación Poli- subvencionados. Estos últimos reciben apor-
modal y Formación Profesional. tes financieros para cubrir las remuneracio-
- Educación Artística: Educación Polimodal nes de los docentes en forma total o parcial.
y Educación Superior.
- Educación Física. Distribución de la matrícula de 12 a 14 años
• Educación no formal: es aquella que com- Dentro de la educación formal, se espera
plementa, amplía y/o satisface las necesida- para este grupo de edad la asistencia al Ter-
des educativas no atendidas o cubiertas por cer Ciclo de la EGB (hoy denominado Educa-
la educación formal, de manera simultánea ción Secundaria Básica). En 2004, el 97,5%
o no, con respecto a las ofertas educativas del total de la matrícula de 12 a 14 años
formales. Cada servicio de la educación no asistía a este nivel. El restante concurría a
formal puede tener su propia jerarquización escuelas de Educación Especial, Educación
y secuenciación, independiente de la educa- Polimodal y EGB de Adultos [ver gráfico 2]. Es
ción formal, como así también de otros ser- importante tener en cuenta que los alumnos
vicios de la educación no formal. Está inte- de Educación Especial y de EGB de Adultos
grada por pre talleres, talleres, alfabetización, están cursando algún año correspondiente
formación profesional, capacitación laboral, a la escolaridad obligatoria.
cursos, servicios complementarios, jardines Por otra parte, muchos de los alumnos que
maternales, colonias educativas, apoyo edu- concurren a establecimientos de educación no
cativo como servicio independiente. formal asisten también a alguno de educación
• Establecimientos de gestión estatal: son formal, con lo cual parte de esta matrícula
aquellos administrados directamente por puede coincidir con personas que asisten a
el Estado. la EGB, la Educación Polimodal, la Educación
• Establecimientos de gestión privada: son Especial o la EGB de Adultos. En 2004, el 68,7%
aquellos administrados por instituciones o de la matrícula de este tipo de educación co-
personas particulares. Los establecimientos rrespondía a establecimientos de Educación
de gestión privada pueden ser autorizados o Física; el 10,6% a Formación Profesional y el
reconocidos y, a su vez, no subvencionados o restante se distribuye en Educación Artística,

Adolescencia y juventud I 257


Centros de educación complementaria (CEC) y Formación Profesional y en Educación Físi-
Educación Especial [ver gráfico 3] ca [ver gráfico 5].

Distribución de la matrícula de 15 a 18 años Distribución de la matrícula de 19 a 25 años


En 2004, el 78,6% del total de la matrícu- Para este grupo de edad, la matrícula de
la de educación formal de 15 a 18 años educación formal se encuentra dividida
corresponde a la Educación Polimodal. El principalmente en Educación Polimodal
13,2% asiste a EGB (el 77% de estos alumnos (43,7%) y Educación Superior (40,9% en
tiene 15 años). El resto de la matrícula se el año 2004). Es importante tener en cuen-
concentra principalmente en Educación de ta que la matrícula correspondiente a la
Adultos, que les permite completar el nivel Educación de Adultos (11,9%) completa la
obligatorio o cursar la Educación Polimodal educación obligatoria (EGB de adultos) y la
[ver gráfico 4]. Educación Polimodal [ver gráfico 6].
Con respecto a la educación no formal, la Por otra parte, para la educación no formal,
mayor cantidad de alumnos se concentra en en 2004, la matrícula de Formación Profesio-

258 I Anales de la educación común


nal alcanzó el 61%. Esto muestra una mayor ción, se definen los siguientes conceptos:
concentración de este grupo etario y tipo de • Tasa de sub edad: expresa el porcentaje de
educación con relación a otros [ver gráfico 7]. alumnos con edad menor a la edad esperada
(o teórica), correspondiente al año de estu-
Matrícula según edad: sub edad, edad dio o nivel en cual están matriculados.
esperada, sobre edad • Tasa de edad esperada (o edad teórica): expre-
Del análisis de la distribución de matrícula sa el porcentaje de alumnos con la edad espe-
resulta evidente que algunos adolescentes y rada, correspondiente al año de estudio o nivel
jóvenes asisten a EGB o Polimodal con un des- en el cual están matriculados. [ver tabla 2]
fasaje de edad con respecto a la edad esperada. • Tasa de sobre edad: expresa el porcentaje
Para una mayor comprensión de la informa- de alumnos con edad mayor a la edad espe-

Adolescencia y juventud I 259


rada, correspondiente al año de estudio o alumnos con sub edad, edad esperada y
nivel en cual están matriculados. sobre edad [ver gráfico 8].
Resulta significativo observar cómo el
Educación General Básica porcentaje de alumnos con sobre edad
En 2004, la tasa de sobre edad alcanzó el aumenta en los últimos años de EGB. Los
19,2%. Esta matrícula corresponde prin- alumnos con sobre edad en un año determi-
cipalmente a alumnos con un año más al nado probablemente continúen estudiando
esperado. Durante los tres ciclos lectivos (en el mismo año de estudio si repiten o en
analizados (Relevamiento Anual Nacional el siguiente si promocionan). Esto explica
2002, 2003 y 2004) no se presentan grandes por qué la tasa de sobre edad aumenta al
variaciones con relación a la proporción de avanzar en los años de estudio [ver tabla 3

260 I Anales de la educación común


y gráfico 9]. También puede observarse que, sub edad, edad esperada y sobre edad, para
en 2004, hubo un incremento general de cada año de estudio [ver gráfico 10].
matrícula, principalmente en 4°, 7° y 8° año Hay un brusco descenso de matrícula entre
[ver gráfico 9]. 1° y 2° año de Educación Polimodal, y otra
disminución para el 3° año que se mantiene
Educación Polimodal entre 2002-2003 y 2003-2004 [ver gráfico 11].
En 2004, la tasa de sobre edad alcanzó el 36,1%. Contrariamente a lo que sucede en EGB,
Esta matrícula corresponde principalmente a la matrícula con sobre edad en Educa-
alumnos con un año más al esperado. ción Polimodal disminuye a lo largo de
Durante los tres ciclos lectivos analizados los años de estudio, lo que indicaría que
(Relevamiento Anual Nacional 2002, 2003 y estos alumnos son los que generalmente
2004) no se presentan grandes variaciones abandonan al menos durante un año sus
con relación a la proporción de alumnos con estudios [ver tabla 4 y gráfico 11].

Adolescencia y juventud I 261


262 I Anales de la educación común
institucional

La creación de escuelas de
educación secundaria básica*

Este artículo desarrolla los propósitos de la creación de la Escuela secundaria

básica como un espacio con identidad propia para la formación de los

adolescentes bonaerenses.

*Artículo elaborado Los nuevos desafíos en la educación de adolescentes y


por la Dirección de jóvenes
Educación Secundaria Hoy, a ocho años de la implementación efectiva de la Ley
Básica, Subsecretaría de Provincial de Educación 11.612, la dinámica propia de
Educación de la DGCyE. la continuidad y cambio del sistema llevó a la Dirección
General de Cultura y Educación a recabar opiniones de
los integrantes de la comunidad bonaerense, analizarlas y
considerar sus resultados. En este sentido, se implementan
las mejoras consideradas necesarias para incrementar la
retención y asegurar la permanencia de un porcentaje mayor
de los alumnos en el sistema, aumentar la calidad, fortalecer la
función propedéutica tanto de los ciclos como de los niveles y
reducir las grandes desigualdades entre escuelas y alumnos.
La decisión de crear una Dirección Docente de Edu-
cación Secundaria Básica marca un avance más hacia la
constitución de la identidad propia del ciclo y responde a las
particularidades que presenta la adolescencia temprana, a
la demanda de mejoramiento observada en los resultados

Adolescencia y juventud I 263


de la Ronda de Consultas y a la necesidad cultural y social desafían el papel tradicional
resultante de una atención particularizada de la escuela media. Se trata de redefinir las
con una autoridad específica. Sumamos a finalidades tradicionales a la luz de los nue-
esta propuesta de identidad, los principios vos tiempos y contextos.
de diversidad y autonomía. ¿Qué significa entonces hoy “la vincula-
En este sentido, la creación de la Dirección ción con el mundo del trabajo”, “la adquisición
de Educación Secundaria Básica irá avanzan- de saberes para la continuidad de estudios“ y
do y acompañando en el proceso de revisión “la formación de la ciudadanía”?
y definición del currículum prescripto, en el
sostenimiento de los Núcleos de Aprendizaje a) El mundo del trabajo y la escuela
Prioritario que se definan en el Consejo Federal Para avanzar en la redefinición de la vincula-
de Educación, en los marcos legales que sus- ción de la escuela con el mundo del trabajo
tentan las prácticas evaluativas y de convivencia creemos que es oportuno establecer una dis-
escolar y que organizan la participación de las y tinción entre empleo y trabajo a fin de pensar
los adolescentes en la vida escolar; también es- desde aquí cuál es el marco de incidencia
timulará la diversidad de proyectos escolares, la real de la Educación Secundaria Básica.
búsqueda de autonomía y la manifestación de Aceptamos que el trabajo se define como una
la identidad de los sujetos alumnos/ alumnas, actividad vinculada a la esfera de la produc-
docentes e institucionales. ción, que tiene al mismo tiempo un carácter
estructurante de las relaciones sociales y de
Lograr una educación de calidad para to- vida, es decir es una actividad que define al
dos es el desafío que el gobierno provin- ser humano como tal. El empleo, en cambio es
cial asume, con la certeza de que mejorar una forma particular que cobra el trabajo en
la educación es mejorar la sociedad. La el capitalismo y adquiere incluso también una
escuela constituye un paso decisivo para forma específica en tanto empleo asalariado,
que todos tengamos un lugar digno y un definiéndose como trabajo remunerado.
porvenir compartido. A partir de esta distinción pensamos que
Por eso, multiplicamos los esfuerzos para no constituye un fin de la Educación Secun-
garantizar la asistencia a la escuela, ex- daria Básica el preparar tempranamente
tender la obligatoriedad de la enseñanza y para el desempeño de determinados tipos
poner en práctica un concepto dinámico de empleos o trabajos remunerados, sino que
de educación, capaz de atender las parti- se trata de dar significado al trabajo en la
cularidades de un mundo cambiante.1 vida de los hombres y mujeres.
El conocimiento de las características
Es en este marco que se hace necesario re- y perspectivas del mundo del trabajo, el
visar el sentido formativo de la educación al saber acerca de los derechos laborales y su
momento de iniciar el proceso de constitu- historia y de la relación del trabajo con la
ción de la Secundaria Básica, en un tiempo configuración de los espacios geográficos;
en el que las transformaciones del mundo el mostrar los vínculos entre las relacio-

264 I Anales de la educación común


nes laborales, el mundo productivo y los Se hace así indispensable que la escuela
procesos de subjetivación y representación elabore una propuesta educativa que con-
simbólica de la realidad social; el conocer temple múltiples alternativas de formación
cómo las necesidades de la organización del futura, la construcción de otros modelos
trabajo estimularon desarrollos científicos, productivos que requieren de acciones
diversas estrategias de comunicación y de solidarias y en esta dirección es pertinente
información, debe ocupar un lugar central que alumnos y alumnas puedan reconocer
en la enseñanza de las ciencias sociales, la y participar en diversas formas de organiza-
formación ética y ciudadana, el derecho y la ción; puedan usar y aprovechar las diferen-
filosofía, entre otras ramas del saber. tes características de los materiales escritos;
Hasta aquí proponemos el mundo del tra- recoger información de fuentes primarias
bajo como objeto de conocimiento, en una ta- y secundarias; escribir informes usando
rea de objetivarlo, desnaturalizarlo y así cono- investigaciones; participar de manera crítica
cer ciertas condiciones para desenvolverse en y constructiva en el intercambio de ideas;
él. Por otro lado y como forma complemen- distinguir, formular y proponer formas de
taria a la antes descrita se trata de proponer evaluar problemas; formarse en habilidades
instancias formativas que involucren a los y relacionadas con el uso de recursos para
las adolescentes en situaciones determinadas lograr objetivos (dinero, tiempo, materiales,
de trabajo, más allá que los rituales y rutinas equipos) y a la vez promover actitudes in-
propias de la escolaridad ofrecen una impor- terpersonales vinculadas al trabajo en grupo
tante contribución en esta dirección. tales como liderar, atender, comunicarse, en
En este sentido, la propuesta de enseñanza las que no puede faltar el conocimiento y
de la Educación Secundaria Básica debe estar uso de tecnologías actuales, entre otras.
orientada a la adquisición de competencias en- Asimismo, resulta importante proponer
tendidas como capacidades inseparables de instancias de aprendizaje que promuevan la
la acción, que exigen a la vez conocimiento, conformación de personas emprendedoras que
que garantizan condiciones de empleabilidad puedan analizar la realidad, evaluar las poten-
a futuro. Aludimos a capacidades complejas y cialidades y diseñar proyectos que permitan
agregadas (intelectuales, prácticas, interactivas, modificar las condiciones reales negativas y po-
sociales, éticas y estéticas) que permiten a los tenciar las oportunidades del contexto, donde lo
seres humanos desempeñarse en diferentes local y lo regional cobren especial significado.
ámbitos de la vida humana y que se construyen
con conocimientos que hacen posible habi- b) La escuela y la adquisición de saberes
lidades concretas. No se trata de condiciones para la continuidad de estudios
fijas, sino de propiedades en permanente La finalidad propedéutica estará garantiza-
modificación y que son puestas a prueba en la da en la medida en que los y las adolescentes
resolución de problemas concretos que recrean aprendan a exponer y argumentar en forma
situaciones de trabajo donde la incertidumbre oral y escrita, leer y apreciar diferentes tipos
y la complejidad será el rasgo distintivo. de textos, escribir con cierto nivel de comple-

Adolescencia y juventud I 265


jidad gradual, participar de diálogos y conver- nía se opone a la de una ciudadanía pasiva,
saciones y defender posturas personales. Se que todo lo espera del Estado, que renuncia
hace necesario igualmente que estén en con- a su libertad de decisión, y que tiene escasa
diciones de operar con nociones abstractas, predisposición a los cambios o que no lucha
resolver problemas cada vez más complejos, por ellos. Reconocemos la necesidad de
recolectar, organizar, analizar, interpretar y construir una ciudadanía capaz de estimular
comunicar información, al tiempo que pue- los debates de la democracia, de la igualdad
dan reflexionar sobre los pasos que siguen en y la diversidad; que haga posible la recons-
la resolución de problemas. Por otro lado, no trucción participativa de los lazos sociales
es menos relevante en este nivel aprender a quebrados por la larga crisis económica, la
realizar investigaciones, aplicar conocimien- discontinuidad del estado de derecho, las
tos y procedimientos científicos utilizando políticas neoliberales de la década del 90, la
diversos tipos de materiales e instrumentos; crisis política manifiesta en la inestabilidad
de manera similar, se hace necesario explicar y descreimiento en las instituciones del Esta-
los cambios en términos causales y multi- do, la sensación de vaciamiento de la repre-
causales; realizar producciones de manera sentatividad de las instituciones políticas y la
grupal e individual y actividades con inde- anomia en los comportamientos sociales.
pendencia y responsabilidad, entre otros.2 La realidad actual muestra el entrecruza-
A fin de aproximarse a la consecución de miento de identidades multilingüísticas y trans-
este fin propedéutico se avanzará durante el territoriales que invita a formular un concepto
presente año en la discusión acerca de la orga- de identidad y ciudadanía más flexible. De esta
nización del currículum y de la elaboración de forma la idea de igualdad debería disociarse del
un diseño curricular propio de la Educación principio de homogeneidad y permitir la reivin-
Secundaria Básica que asegure, sin rupturas, dicación del derecho a las diferencias.
el paso a la Educación Polimodal. Se hace necesario que la escuela trate los
problemas del contexto desde los distin-
c) La escuela y la formación de la tos ámbitos de saber, de manera que los y
ciudadanía las alumnas puedan comprender qué es
Hablar de la ciudadanía como fin de la Edu- lo que está pasando en sus hogares, en su
cación Secundaria Básica implica pensar en comunidad y en su país y tengan la posi-
una educación orientada a la formación de bilidad de participar de modo productivo
alumnas y alumnos como sujetos singulares en el tratamiento de los problemas que
y sociales y al mismo tiempo, hacer posible sus comunidades cercanas enfrentan.
desde la propuesta educativa su desempeño Creemos que en un contexto de diversos dis-
activo en diferentes ámbitos. cursos que deslegitiman la práctica política
Sostenemos la idea de una ciudadanía que es necesario reivindicar la importancia de la
permita conciliar la construcción de proyectos participación, del ejercicio de la ciudadanía y de
compartidos y la valoración del pluralismo y la la defensa reflexiva y sostenida de la democra-
diversidad cultural. Esta noción de ciudada- cia; de aquí surge que un propósito central de la

266 I Anales de la educación común


escuela sea establecer y sostener valores y prácticas de formar ciudadanos que quieran una so-
democráticas. La escuela necesita hacer lugar al ciedad donde la justicia sea un bien público,
pluralismo de culturas así como al pluralismo donde todos tengan iguales derechos, don-
de sujetos y de elecciones individuales. de la norma tenga una legitimidad demos-
El esfuerzo de la escuela de Secundaria trada y donde todos puedan aprender con
Básica deberá estar en la búsqueda de senti- otros, escucharse y convivir.
dos compartidos para que los y las alumnas La Educación Secundaria Básica debe
puedan percibir que lo que se aprende es poner en el centro el protagonismo juvenil,
aplicable a la vida. aceptando que la edad es una construcción
Todo lo que se puede transmitir desde cultural y nada puede justificar una relación
las diversas áreas o disciplinas y desde las de inferioridad o dependencia, de control so-
mismas prácticas de la institución sobre cial o negación o reducción del protagonismo.
la democracia y la participación, permitirá Para ello, se hacen necesarias estructuras de
pensar y dialogar con sentido sólo si esos apoyo, organizaciones o adultos referentes
conocimientos y prácticas se inscriben en que, en los vínculos que promuevan, sean
una historia de cambios, en los problemas capaces de generar confianza, autoestima,
actuales y en las perspectivas para el futuro identidad positiva, sentido de pertenencia y
y se reconocen los límites y posibilidades construcción crítica de las circunstancias que
del quehacer cotidiano de la escuela. viven como adolescentes.
Se hace necesario no perder de vista que Reconocer el derecho a la oportunidad real
la escuela es un ámbito específico y particu- de participar es educar en el protagonismo es-
lar donde se produce la socialización de las tudiantil, y es el espacio escolar un lugar que
nuevas generaciones en la cultura académica puede promover para las y los adolescentes una
y donde se construye una relación con la nor- mayor calidad en su vida ciudadana. De aquí la
ma y la convivencia, no solo mediante los es- importancia no solo de abordar desde las áreas
pacios curriculares que están destinados para o espacios curriculares contenidos específicos
ello, sino en el modo en que los valores mo- referidos a las diversas formas de participación
rales se perciban en sus pasillos, en las aulas, y su incidencia en las transformaciones sociales
en los patios o en los discursos que circulan y o democratizar el uso de los espacios y el clima
se hacen realidad, en todos los lugares donde de la clase, sino, además, orientar los acuerdos
se pone en juego la autoridad. de convivencia en este sentido y hacer posible
En este sentido, la escuela y los adultos la generación de proyectos que, vinculados a
que habitan en ella como responsables de diferentes organizaciones de la comunidad, les
la incorporación de los y las adolescentes a permitan ser partícipes y actores en su entorno
la sociedad adulta deben asumir su misión más cercano.
Notas
1
Plan educativo 2004/2005. DGCyE. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
2
Se recomienda la lectura y el análisis del cuadernillo Todos en la escuela, aprendiendo, La
Plata, DGCyE, 2005. [hay una versión digital en www.abc.gov.ar]

Adolescencia y juventud I 267


La palabra de los jóvenes
en la Ronda de Consultas
Jorge Luis Ameal *

La visión de una nueva escuela se ve plasmada en el Plan Educativo 2004-2007

elaborado por las autoridades educativas de la provincia de Buenos Aires.

Cuatrocientos mil alumnos adolescentes y jóvenes respondieron a la consulta.

*Vicepresidente 1o del A partir del Plan Educativo,1 se diseñaron y pusieron en


Consejo General de marcha acciones tendientes a superar debilidades detectadas y
Educación de la dgcye. a recuperar en el imaginario colectivo la identidad de la escuela
como ámbito de igualdad y promoción del conocimiento. En
ese marco, se requirió la opinión de representantes de la co-
munidad y destinatarios directos de la propuesta educativa, lo
que posibilitó conocer sus ideas, sus sueños y lo que piensan
acerca del estado actual de la educación y de la escuela.
Así surgió la Ronda de Consultas, que el Director General
de Cultura y Educación, profesor Mario Oporto, explicó del
siguiente modo: “Hemos elaborado un plan que requie-
re compatibilizarse con los aportes de todos los sectores
convocados a la consulta, para consolidar diagnósticos y
compartir medidas. Por eso, reiteramos la apertura a todas
las propuestas y en especial a las de quienes protagonizan
la tarea en el aula […] La finalidad de esta consulta apunta a
consensuar, a partir de una gran diversidad de propuestas,
algunas medidas que mejoren gradualmente la educación,

268 I Anales de la educación común


institucional

según los reclamos de la sociedad. Se trata, Para el 53,5% de los encuestados, los prin-
también, de fortalecer los compromisos de la cipales problemas detectados en relación con
comunidad y del gobierno con la educación”. la capacitación docente son: la falta de perfec-
cionamiento gratuito y en servicio, la ausencia
El comienzo de puntaje, el difícil acceso a capacitaciones y
La Ronda de Consultas se inició en abril de la falta de adecuación a la realidad y a la espe-
2004. El Director General tuvo reuniones de cificidad y la falta de propuestas para investi-
trabajo con los representantes de la comuni- gación. Seguido muy de cerca por la situación
dad. La coordinación, organización, sistemati- de deterioro en la condiciones laborales de los
zación y posterior presentación de resultados docentes: salud, pérdida del rol, sobrecarga de
al interior del sistema educativo le cupo al trabajo, docentes en más de un cargo (45,1%).
Consejo General de Cultura y Educación y Como respuesta a estas situaciones de
a los equipos técnicos de la Subsecretaría de deterioro del rol docente, el reclamo ma-
Educación.2 yoritario (69,3% de los consultados) fue
En la sede de la dgcye durante julio y agos- “capacitación docente” y “concretar capacita-
to de 2004 se dio lectura a las respuestas para ciones por región y nivel según necesidades
luego proceder a su análisis y codificación. específicas; en servicio y gratuita, generar
En esta tarea trabajaron conjuntamente el programas institucionales con asignación
Consejo General, la Subsecretaría de Edu- de presupuesto y en articulación con institu-
cación, la Dirección de Planeamiento, las tos terciarios y universitarios, tener en cuen-
Direcciones de Enseñanza y 468 docentes ta los institutos superiores como oferentes
que manifestaron un interés particular por la y sedes de capacitación, revisar la asignación
iniciativa. La procedencia de estos docentes de puntaje, implementar el año sabático,
cubrió la totalidad de las 25 regiones educati- generar espacios sin alumnos a cargo”. Com-
vas. La Resolución Nº 1999/04 legitimó esta plementariamente, casi la mitad de las res-
convocatoria y posibilitó la implementación puestas apuntaron a la necesidad de realizar
de una consulta masiva y democrática. aumentos presupuestarios para el sector.
Se hicieron presentes, a través de las Los temas de las reuniones y las encuestas
consideraciones de sus docentes, 10.864 abordaron el sistema educativo en su con-
instituciones de gestión estatal y privada, junto. En todos los casos se identificaron
es decir, hubo un compromiso real y efec- factores que, desde los distintos sectores, es-
tivo del 62% del total de establecimientos tuvieron centrados en el contexto de la socie-
educativos. Asimismo, aproximadamente dad actual. El facilismo, la ausencia de pautas
400.000 alumnos pertenecientes al Tercer sociales claras y una distinta jerarquización
Ciclo de la egb –actual educación secunda- en la escala de valores fueron rasgos constan-
ria básica–, la educación polimodal, la edu- tes en las opiniones vertidas. En líneas gene-
cación de adultos y la educación superior rales, también fue recurrente la necesidad de
plasmaron por escrito sus opiniones acerca asumir el desafío que revierta la situación del
de la escuela. alumnado adolescente en la escuela.

Adolescencia y juventud I 269


En esta oportunidad se tomará como núcleo que veo en la educación son: falta de comu-
central lo referido a la cultura adolescente. nicación dentro de las escuelas [...] Sugiero:
[...] trabajar más la parte de comunicación y
La propuesta educativa y los adolescentes el trabajo en equipo”.
Es pertinente compartir algunas consideracio- Para otorgar significado y sentido a la parti-
nes antes de analizar las respuestas obtenidas. cipación y generar compromisos en la acción,
La Línea de Acción Nº 7 del Plan Educativo se decidió también escuchar la voz adolescente.
prevé en particular programas para adolescen- Este ejercicio permitió que todos aquellos que
tes. ¿Por qué en particular? Tal como lo expresa participaron de la encuesta se sientan involu-
la fundamentación del lineamiento, “para que crados con algunas medidas ya implementa-
encuentren sentido a su educación. Que sien- das. Obviamente los efectos de estas medidas
tan a la escuela como espacio de producción, no se visualizarán en forma inmediata. Ahora
expresión, defensa de derechos y cumpli- se inicia un período de transición con solucio-
miento de sus obligaciones. Y aprendan a ser nes a mediano y largo plazo para los problemas
solidarios, valorar la vida y proteger su salud”. que se han ido planteando.
El mundo de los y las adolescentes se en- Con relación a las respuestas de los docen-
cuentra atravesado por múltiples variables, tes, éstos observan cierta dificultad para inte-
que complejizan aún más esta etapa de la grar el Tercer Ciclo de la egb en una unidad
vida. El esfuerzo, la dedicación y la voluntad, pedagógica, un cierto grado de primarización
necesarios para una participación activa en la en el trato a estos alumnos y, en consecuencia,
construcción del propio destino, parecieran crisis de identidad de este ciclo. Asimismo,
ser las actitudes más debilitadas. Reconocer señalan la despreocupación de los alumnos
esta situación lleva a pensar también que la por la asistencia a clase y por las instancias de
escuela de hoy tiene mucho por hacer en la compensación y promoción.
configuración de la identidad de los jóvenes, En este sentido proponen, entre otras cues-
que requiere de propuestas que contribuyan tiones, incorporar el Tercer Ciclo de la egb al
a su afirmación y proporcionen climas de Polimodal; aumentar el nivel de exigencia a
contención, básicamente sostenidos por no- docentes y alumnos; y analizar y ajustar las
sotros los adultos: padres, familia, docentes, normas de convivencia y las de evaluación y
entre otros. promoción.
En líneas generales, este vínculo entre Nos detendremos ahora en el resultado de
adultos y adolescentes se encuentra debili- lo expresado por los alumnos, grupo etáreo
tado y los componentes fundamentales para que preocupa y ocupa al sistema educativo.
lograr esta relación generacional –la palabra Del 5 al 7 de julio de 2004, en cada estableci-
y la escucha– son los que más han sufrido miento educativo se colocó una urna para que
los embates de la sociedad actual. La opi- los alumnos pudieran responder, en forma
nión de un alumno del Instituto Superior de libre y espontánea, a tres preguntas abiertas:
Formación Docente Nº 167 de Tres Arroyos • ¿Qué problemas ves en la educación en la
resulta un ejemplo valioso: “Los problemas provincia de Buenos Aires?

270 I Anales de la educación común


• ¿Qué sugerencias podés ofrecer? dres. Yo sugiero que los chicos tengan más
• ¿Qué esperás al terminar la escuela? interés y espero terminar, poder trabajar y
A través de los resultados y su posterior recibirme de algo” (8º Centro de Formación
interpretación se pudo obtener un panorama Profesional, Avellaneda).
de la escuela vista por el alumno de hoy.
Una lectura pormenorizada de las res- “[...] los alumnos no nos ponemos las pilas
puestas de los alumnos permitió comprobar al momento del estudio y muchas veces nos
la responsabilidad con la que han tomado quedamos con la información que nos dan
esta consulta y el reconocimiento, en la ma- sin seguir interesándonos por los temas.
yoría de los casos, de actitudes no siempre Creo que muchas veces influyen los proble-
positivas con respecto a la escuela y en par- mas sociales que suceden en el mundo y en
ticular al estudio. el país y por eso tampoco estamos atentos
A continuación, se presentan algunas res- en clase” (Centro de Formación Profesio-
puestas. Es importante destacar que la tras- nal, Avellaneda).
cripción es textual. Una vez más, sostenemos
que la palabra de los alumnos requiere ser es- “Veo como problema el método o sistema
cuchada. Algunas opiniones merecerán nues- de evaluación y de corrección de las evalua-
tra aprobación, otras, a lo mejor, nos afecten ciones. Se pasó de un sistema muy fácil, nos
en lo más íntimo. Lo primordial es recuperar brindaban muchas posibilidades para apro-
la voz de los adolescentes para darnos cuenta, bar, a uno que es todo lo contrario. Propon-
como adultos y profesionales, cómo se vive lo go un sistema de evaluación ni muy fácil ni
que se ofrece. Dicho de otra manera, nada muy difícil” (3º Polimodal, Magdalena).
mejor para comprender qué se siente acerca
de lo que se brinda que escuchar directamen- “A mi modo de ver la educación es ‘mucho
te al destinatario de la propuesta educativa. abarca y poco aprieta’, o sea, muy todo por
arriba, mucho en general pero nada en
“En 8º y 9º nos siguen tratando como ne- profundidad. Quisiera que los años que han
nes de primaria” (1° Polimodal, Bolívar). ido a estudiar les sirviera para ser mejores
personas, pero por sobre todas las cosas que
“Los problemas que veo son que a veces puedan desarrollarse en un mundo cada vez
depende de nosotros, porque si no pone- más competitivo” (2º 3a, Escuela de Educa-
mos voluntad de aprender y demás cosas, ción Técnica Nº 3, General Pueyrredón).
vamos al fracaso, yo creo que los profeso-
res y maestros de EGB no tienen la culpa “Desde que se implementó la nueva re-
de que en la facultad no sepamos nada forma, se les dio más permisividad a los
[...]” (1º 1a Polimodal, Bolívar). alumnos para cumplir con los contenidos,
esto lleva a una mala formación del alum-
“[...] no hay tantas ganas de estudiar si no no, [...] Esta mala formación de no exigir
que van a la escuela por obligación de los pa- lleva a la falta de respeto al docente, falta de

Adolescencia y juventud I 271


compromiso en la tarea, ausencia a clase, a dar clases, cumplir horario y cobrar. A mí
la violencia. También tiene que ver con los me parece que tendrían que incorporar el
problemas [...] que se sigue aprobando a deseo y las ganas de enseñar y transmitir
alumnos que no asisten a clase por miedo a su sabiduría a sus alumnos [...] Porque,
que la matrícula baje. Así no son las reglas más allá de la falta económica del colegio,
de juego. Yo creo que desde el gobierno se podrían hacer miles de proyectos y bus-
se debe implementar una matrícula de car cuál es el más adecuado o accesible
25 a 30 alumnos como máximo para que para implementarlo. Me gustaría que las
el docente pueda dar su clase como corres- materias sean más específicas desde el
ponde. Al tener más de 35 alumnos se di- comienzo y que durante un año más de
ficulta para evaluar, para dar clase y hacer prácticas obligatorias poder tener el diplo-
un seguimiento continuo. Se debe exigir ma [...] que el título me pueda servir para
más al alumno que cumpla con los con- algún trabajo fuera del país y no para de-
tenidos y no llegar a diciembre, luego a jarlo colgado en un cuadrito de recuerdo.
marzo y aprobarlo con un simple trabajo” Hoy en día si no seguís en la universidad
(Instituto Superior de Formación Docente o un terciario específico [...] no podés pro-
Nº 167, Tres Arroyos). gresar” (2º 7a, Escuela de Educación Técni-
ca Nº 3, General Pueyrredón).
“Mas allá de que muchas personas culpan
a la implementación del Polimodal por el Todas las respuestas fueron leídas y sis-
bajo nivel cultural educativo de los jóve- tematizadas. En esta tarea también partici-
nes, yo creo que la culpa de esta situación paron las Unidades educativas de gestión
es sólo de los alumnos que no se dignan distrital (uegd).
asignarle la importancia debida al estudio,
[...] Sugiero un incremento de proyectos Los 10 problemas detectados con mayor fre-
educativos que atraigan a los estudiantes y cuencia fueron:
una mayor voluntad de progresar de parte 1. Baja calidad de la educación.
de ellos” (Polimodal, Tres Arroyos). 2. Falta de responsabilidad, compromiso e
interés por las tareas de la escuela.
“Creo que los problemas de la educación 3. Los docentes están mal preparados. No
vienen de la falta de insumos para el esta- se comprometen. No preparan las clases.
blecimiento, para su mantenimiento y la No saben explicar. No tienen paciencia.
falta de instrumentos para los profesores. Las clases son poco dinámicas.
Pero todo esto es relativo, porque si tu- 4. Los docentes faltan reiteradamente. Hay
viéramos profesores que incentivaran la muchos paros docentes.
permanencia a sus clases y le pondrían 5. Los sueldos de los docentes son bajos.
empeño a lo que hacen, sería todo mucho 6. La evaluación es permisiva y no exigente.
mejor. Los profesores empiezan su carre- 7. Hay muchos problemas de conducta.
ra porque piensan que todo su trabajo es Los límites no son claros y el docente no

272 I Anales de la educación común


tiene autoridad. Se observa maltrato y 6. Capacitar a los docentes.
agresión por parte de los docentes. 7. Otorgar más becas para alumnos.
8. En las escuelas falta material (informático, 8. Revisar/reformular los planes de estudio.
tecnológico, didáctico y bibliográfico) y los Aumentar las horas de lengua, exactas, na-
edificios no están mantenidos. turales, inglés, informática, historia, etc.
9. Escasa profundización de contenidos. Escasa 9. Solucionar el problema de los paros.
carga horaria de algunas materias. Falta de 10. Reformular el sistema de evaluación.
correlatividad en los temas. Los programas
no se desarrollan en su totalidad. Se observa Para terminar, se seleccionó lo expresado por
una marcada diferencia de un año a otro. un alumno de 2º 7a de la Escuela de Educación
10. Falta de articulación con la universidad y Técnica Nº 3 de General Pueyrredón:
con el mundo del trabajo. “Que todo esto que nosotros escribimos pue-
da implementarse en un cincuenta por ciento”.
Frente a esos problemas, los alumnos pro- Después de haber leído todas y cada una
pusieron: de las respuestas de docentes y de alumnos/
1. Preparar para el nivel superior y para el as podemos decir que se han comenzado a
mundo del trabajo. Contar con herra- implementar acciones tendientes a superar
mientas para la vida, para pensar. distintos tipos de obstáculos: estructurales,
2. Aumentar el nivel de exigencia a docen- de gestión y de intervención docente. Con
tes y alumnos. estas decisiones se intenta promover una
3. Rever/modificar la implementación de la nueva escuela, escuela exigente, centrada en la
Ley Federal de Educación. actividad educativa. Donde se enseñe mejor y se
4. Aumentar los salarios docentes. aprenda más. Y se valore el estudio, el esfuerzo y
5. Aumentar el presupuesto destinado a las la responsabilidad. (Plan Educativo 2004-2007-
escuelas. Lineamiento 5).

Notas
1
El texto completo del Plan Educativo 2004-2007 puede consultarse en el portal de la
dgcye, www.abc.gov.ar
2
El procesamiento y análisis de los resultados de las reuniones mantenidas con los re-
presentantes de la comunidad no pertenecientes al sistema educativo estuvo a cargo
del equipo técnico de Appeal.

Adolescencia y juventud I 273


Anexo

Anales de la educación común

Cuando la historia
se hizo revista
Claudia Bracchi *

Un recorrido histórico, desde los inicios hasta nuestros días, acerca de la

publicación emblemática de la educación bonaerense y argentina.

*Subdirectora del Centro “El objeto especial de esta publicación es tener al público al
de Documentación corriente de los esfuerzos que se hacen para introducir, organizar y
e Información generalizar un vasto sistema de educación.”1
Educativa (Cendie),
Dirección Provincial
de Planeamiento de la “Oh son preciosos los Anales de la Educación en América del
dgcye. Este artículo Sud! ¡Cómo se alegrará la posteridad de estos hechos!”
es producto de un Domingo F. Sarmiento2
trabajo realizado con la
colaboración de Mariana Cuando nos referimos a la Revista de Educación no pode-
Martínez Alcántara, Marta mos soslayar que su camino acompañó al de la educación
Vela, Marcelo Vazelle, de la provincia de Buenos Aires. Por eso, no sólo daremos
Victoria González y cuenta de la publicación como documento sino que recor-
Vanesa Deldivedro. daremos los acontecimientos, experiencias, anécdotas, ad-
versidades y luchas que enfrentaron los hombres y mujeres
de la época para plasmar la utopía de “la educación pública,
común, universal, ilimitada”3 que puso en marcha la géne-
sis del sistema educativo provincial.

274 I Anales de la educación común


institucional

Fotografía de un ejemplar de
Anales de la educación común,
volúmen I, tomada en la Biblioteca
Pública de la Universidad Nacional
de La Plata en marzo de 2005.

La publicación editada por la Dirección técnicos de la publicación y en la elabora-


General de Cultura y Educación se consti- ción de estudios como fuente de informa-
tuyó, desde mediados de siglo XIX, en uno ción para la ciudadanía. En la actualidad
de los patrimonios documentales de ges- investigadores, legisladores y funcionarios
tión oficial más relevantes en materia de son los principales consultores de la tarea
políticas educativas, criterios de gestión, que cotidianamente realiza el Cendie para
propuestas innovadoras, trabajos de in- recuperar y reconstruir su recorrido y ana-
vestigación, fuentes estadísticas, designa- lizar a través del tiempo su impacto en el
ciones docentes, procesos de fundación de sistema educativo.
servicios educativos, contaduría, normas Para contribuir a esta recuperación se
legales, entre otros rasgos significativos. realizó un relevamiento en los Centros de
Esta obra se ha convertido en una fuente Investigación Educativa (CIEs), unidades
de consulta para estudiar y reconstruir la de información universitarias, bibliotecas
historia de la educación bonaerense, en par- municipales y provinciales para completar
ticular, y argentina, en general. la colección y comenzar un proceso de digi-
En ese sentido, el Centro de Documen- talización que permitió que los ejemplares
tación e Información Educativa (Cendie) y su historia estén al alcance de todos. Se
trabaja desde hace tiempo en los procesos complementaron además con entrevistas a

Adolescencia y juventud I 275


diversos investigadores. a quienes se dirigirán las observaciones que
Fueron muchos los cambios que los Ana- estas páginas contengan.5
les han vivido a través de su historia y los
podemos dividir en las siguientes etapas: En su primer editorial se anticiparon los
-• La etapa fundacional: Anales de la Educa- principios fundadores del proyecto edu-
ción Común (1858-1875). cativo sarmientino: la participación de la
• La impronta normativa: La Educación Común sociedad civil en la construcción del sistema
en la Provincia de Buenos Aires (1876-1881). educativo. Sostenía Sarmiento:
• La normalización: Revista de Educación
(1881-1893) Para la creación de un sistema popular de educa-
• La concreción del proyecto educativo: Bo- ción ha de concurrir el propietario con sus cau-
letín de Enseñanza y Administración Escolar: dales, el hombre instruido con su saber, el pobre
(1895-1916). con su deseo de mejorar la suerte de sus hijos, el
• La conformación de una Comisión redac- legislador con las disposiciones necesarias, el pa-
tora para la revista (1916-1930). dre de familia con sus erogaciones, la parroquia
• La revista como órgano de adoctrinamien- con sus funcionarios, predominando sobre todo
to y control (1930-1943). este conjunto un sentimiento común de interés
• La revista y el derecho a la educación (1943- apasionado, sin el cual no puede darse un paso.6
1952).
• La búsqueda de una nueva identidad para A partir de 1859 irrumpió en la historia
la revista (1956-1972). de Anales una figura emblemática y tal vez
• La Revista como Tribuna4 (1973-1976). opacada a través del tiempo por la fuerte
• La revista en sus días más oscuros (1976- impronta de Sarmiento. Nos referimos a
1982). Juana Manso –escritora, periodista, poeta,
• La revista en democracia (1983-2005). conferencista, traductora y maestra–, fer-
viente defensora de la educación mixta, de
La etapa fundacional: Anales de la los derechos de la mujer y del niño, quien
Educación Común colaboró en Anales desde 1859 hasta 1862.
Fundada y dirigida hasta 1865 por Sarmien- Luego de un breve lapso sin publicarse, en
to, el primer número de la revista hizo su 1865 Manso sucedió a Sarmiento en la di-
aparición el 1° de enero de 1858 con el nom- rección de la revista, cargo que ocupó hasta
bre de Anales de la Educación Común en for- su fallecimiento en 1875.
mato de folleto y su objetivo fue claramente En esa primera época, tanto bajo la direc-
ción de Sarmiento como de la de Juana Man-
[…] difundir entre los que se sienten ya amigos so, la publicación fue de carácter semi-oficial,
de la educación, un cuerpo de doctrinas, de patrocinada por el gobierno nacional y auspi-
hechos, de datos que han de convertirse en ciada por la provincia de Buenos Aires pero
leyes, en instituciones, en monumentos, en independiente de las autoridades escolares.
hábitos y prácticas de la sociedad, y es a ellos Anales de la Educación Común es la primera

276 I Anales de la educación común


publicación del sistema educativo argentino en un contexto
en el que los recursos materiales eran escasos y/o precarios.
Por esta razón fue un imprescindible medio de difusión y
pensamiento.
Respecto de su valor histórico, en un artículo publicado
en la Revista de Educación nº 13 de 1930, Víctor Mercante
expresó:

Los Anales contienen la historia documentada en memorias,


informes, estadísticas, cartas y artículos, de la educación primaria
de la República, en la que Juana Manso, siguiendo un método
de seminario, infiltra el espíritu de la escuela norteamericana,
presentándola por sus obras, sus doctrinas y sus hombres más
eminentes: Los Anales reflejan el movimiento educativo de veinte
años (1858-1876), período de honda preocupación cultural.

La impronta normativa: La Educación Común en la


Provincia de Buenos Aires
Esta segunda etapa transcurre entre 1876 y 1881. Se trató de Tapa de Revista de Educación, 1928
un período de avances al que se puede calificar de innova-
dor y pionero en la organización del sistema educativo: en
1875 se sancionó la Ley de Educación Común y se creó la
Dirección General de Escuelas. El primer número del 15 de
agosto de 1876 se presentó con el nombre de La Educación
Común en la Provincia de Buenos Aires. En este lapso tuvo
una fuerte impronta normativa y preceptiva.
En enero de 1879 cambió nuevamente su denominación
por el de La Educación Común. Revista quincenal ilustrada de
Educación y Enseñanza. En julio del mismo año se modificó
por: La Educación Común. Revista quincenal ilustrada de Edu-
cación y Enseñanza en la escuela y en la familia y se le adicionó
una publicación infantil titulada La ilustración de los niños.
El análisis comparativo de las publicaciones muestra
que estos cambios de designación pueden explicarse en la Tapa de Revista de Educación, 1936
búsqueda por incluir a un público cada vez más amplio y
extender los muros imaginarios del sistema educativo. De
hecho, se incluyen materiales destinados a la familia y a los
niños, por ejemplo, además de la tradicional información
destinada a la comunidad escolar.

Adolescencia y juventud I 277


La normalización: Revista de Educación el Boletín contendrá las disposiciones legales i
Bajo la gestión de Mariano Demaría como reglamentos referentes a la enseñanza primaria
Director General de Escuelas, la publicación que desde su fundación se dicten [...] a fin de que
recibió el nombre de Revista de Educación. todos conozcan sus derechos i obligaciones, i se
Durante esta etapa se afianzó la impronta den cuenta clara de cuanto ocurre dentro del or-
normativa que la caracterizó. Lo demuestra den escolar i en la esfera de sus relaciones legales
la presencia de artículos, notas, resoluciones con la H. Legislatura y con el Poder Ejecutivo.9
que expresaban la necesidad de implemen-
tar mecanismos de control e imposición En el artículo “La reforma Escolar”10 Berra
moral e higiénica. hace referencia a la reforma que se introdu-
Esta etapa, que abarca de 1881 a 1893, co- jo en el sistema educativo en el nivel prima-
incide con la definición de un claro objetivo: rio orientada a la inclusión y promoción de
consolidar el Estado nacional. Uno de los la educación a toda la población en edad de
principales hechos que contribuyó a este ser escolarizada, propone un plan de “edi-
proceso fue la sanción de la Ley de Educa- ficación escolar a gran escala” y establece
ción común, obligatoria, gratuita y laica del pautas y criterios para su ejecución.
8 de julio de 1884. La escuela pasó a cons- De acuerdo con la información de la revis-
tituir un espacio directo de control que se ta, a partir de Berra se habría dado un verda-
hacía extensivo a toda la sociedad.7 dero impulso al desarrollo de la infraestruc-
tura edilicia en la provincia pues sus edificios
La concreción del proyecto educativo: Boletín escolares hasta ese momento eran precarios
de Enseñanza y Administración Escolar e improvisados.
La cuarta etapa (1895-1916) también trajo Uno de los investigadores entrevistados
un nuevo cambio de nombre: Boletín de que ha trabajado este período y utilizado la
Enseñanza y Administración Escolar. A cargo publicación como fuente primaria señala la
de la Dirección General de Escuelas se en- ausencia explícita de las voces de los docen-
contraba Francisco Berra. En el editorial del tes en contraposición a una fuerte presencia
primer número de este período se planteó de contenidos teóricos vinculados a la di-
abiertamente su posición: fusión y formación teórica e ideológica del
El boletín expondrá ideas y dará a conocer maestro. En este sentido, la revista funcionó
hechos, será órgano de difusión pero no em- no sólo como un órgano de socialización y
pleará para conseguir su fin el medio de la po- actualización del transcurrir educativo, sino
lémica, porque la experiencia ha demostrado también como un órgano hegemónico de
que tal modo de proceder apasiona más que formación ideológica capaz de conformar
convence.8 un cuerpo de docentes hábiles para alfabe-
tizar a los heterogéneos contingentes distri-
Para evitar distorsiones en cuanto a dispo- buidos a lo largo del territorio bonaerense.
siciones y reglamentos, explicaba: En esta etapa el orden conservador, como
lo define Natalio Botana,11 regía el Estado.

278 I Anales de la educación común


Ingresaron al país de modo significativo ideas positivistas
que influyeron en el pensamiento pedagógico, filosófico y
didáctico principalmente.12
En 1904 el Director General de Escuelas Manuel Bahía anun-
ció una transformación en la revista:

La Dirección General de Escuelas […] ha querido –y ha querido bien


y con razón– que sea en adelante un periódico útil y de provecho,
que confeccionado en virtud de un plan general comprensivo y
práctico, sea para los maestros todos de la Provincia, un elemento
de estudio, de enseñanza y de labor, que esperado y recibido por
ellos con satisfacción y con placer, concurra eficazmente á mejorar
sus cualidades profesionales, mejorando en consecuencia, la
calidad misma de su trabajo.13

Desde la revista se propone que los maestros sean verda-


deros agentes de cambio, que tengan la voluntad de formar
sujetos emancipados y conscientes.14
Tapa de Revista de Educación, 1947
La conformación de una Comisión redactora para la revista
Durante la etapa que el historiador José Luis Romero deno-
minó república radical15 Hipólito Yrigoyen aspiró al fortaleci-
miento del bienestar y el contacto popular con mecanismos
basados en la promoción e integración política (Rock, 1977).
Sin embargo, de 1916 a 1930 la convivencia política entre
conservadores y radicales estuvo marcada por duros enfren-
tamientos en los que los primeros se resistieron a perder
espacios históricamente conquistados. En este marco de
conflictos surgieron los sectores medios que marcarían
una particular impronta en la sociedad argentina de enton-
ces. La revista no fue ajena a estos procesos. Los resabios del
pensamiento conservador se mantuvieron a lo largo de este
período y la publicación no pudo reflejar los cambios sociales Tapa de Revista de Educación, 1962
que se estaban produciendo.
A partir de 1928, el Director General de Escuelas, Ramón
Razquín, introdujo un gran cambio: encargó la producción
de la revista a la Comisión redactora presidida por Víctor
Mercante quien dividió el material en tres fascículos dife-
rentes: Sección Doctrinaria (número 1 de 1928), Sección

Adolescencia y juventud I 279


Realización y Práctica (número 2 de 1928) y llo en Europa, intentó hacer de la educación
Sección Oficial (último número de 1928). un medio para disciplinar y controlar los
En el “Plan editorial de la Revista” de la diferentes actores del sistema educativo:
Sección Doctrinaria, escrito por Mercante, docentes y alumnos principalmente.
se expresaba claramente que la publicación Se concebía, entonces, una nueva escuela
sería un órgano de difusión que en manos construida sobre tres pilares: el amor a la
de una Comisión redactora daría cuenta de patria, la depuración de la raza y el senti-
aquellas novedades, experiencias y noticias miento religioso. Así lo expresaba, el doctor
de los propios maestros para que no sólo tu- Rufino Bello, nuevo Director General de Es-
viera una finalidad formativa, sino también cuelas, en el discurso de asunción al cargo:
de comunicación. Según Mercante, “Es des-
de la escuela, campo experimental, que nos Queremos que la escuela produzca niños dis-
han de venir las innovaciones fecundas y no ciplinados en el credo aleccionador de nues-
desde la tribuna discursiva e hipotética”.16 tros mayores, moléculas vivientes de argenti-
De esta manera la escuela y sus actores pa- nidad y sano patriotismo; que sepan orientarse
saron a constituirse en forma explícita en el con juicio e inspiración propios dentro de la
eje vertebral de la revista. vorágine de la vida actual tan impregnada de
gérmenes nocivos y de extrañas y tentadoras
La revista como órgano de adoctrinamiento sugestiones.17
y control
Debido al golpe militar, la publicación se La educación también se transformó en
interrumpió de julio a diciembre de 1930 y un mecanismo de inclusión de aquellos
se reanudó en 1931 para elaborar el número sectores no incorporados al sistema. En este
homenaje al cincuentenario de la ciudad de sentido, Bello argumenta:
La Plata en noviembre de 1932. Su periodi-
cidad no responde a sistematización alguna. Creo necesario afianzar la obra social de la es-
Si bien en 1933 no se editó ningún ejemplar, cuela, extendiendo sus beneficios hacia todos
en 1934 se decidió que la revista se editara los rumbos, de modo que lleguen hasta las ca-
en forma bimestral con una tirada de 3.000 pas más humildes de la población. Para lograr
ejemplares y que contara con cinco seccio- ese propósito escogitaré los recursos y medios
nes: Orientación, Pedagogía, Ciencia y Arte, más eficaces tendientes a asegurar, no sólo la
Higiene Escolar e Información Oficial. concurrencia, sino también la permanencia
Durante este período de restauración de los niños hasta completar, por lo menos, el
conservadora sobresalen las figuras de Ma- ciclo respectivo. Hay que reducir los índices de
nuel Fresco, a cargo de la Gobernación de analfabetismo que se exteriorizan y asumen
la Provincia (1936-1940), y su Ministro de en forma impresionante; la deserción escolar
Gobierno, Roberto J. Noble. y el ausentismo absoluto, y que constituyen un
La nueva administración, influida por las borrón dentro del cuadro opulento de nuestra
ideas nacionalistas en pleno auge y desarro- prosperidad material.18

280 I Anales de la educación común


En ese período de democracia formal aunque fraudulen-
ta, el Estado utilizó como una estrategia de control la incor-
poración de sectores populares al sistema educativo.

La revista y el derecho a la educación


En 1943 el Grupo de Oficiales Unidos (GOU) tomó el poder.
Sus objetivos se orientaban a desmantelar el andamiaje
pseudodemocrático instaurado después del golpe de 1930.
Surgió en este contexto la figura carismática de Juan Do-
mingo Perón que desde la Secretaría de Trabajo y Previsión
inició una política de inclusión social que generó la acep-
tación de las masas y un espacio de poder que le permitió
acceder, mediante las urnas, a la presidencia de la Nación
en 1946. El peronismo se transformó en la bisagra de la his-
toria política argentina. Se abrió una nueva etapa en la que
las masas populares históricamente desplazadas lograron
acceder a los beneficios sociales y políticos, antes negados
por la oligarquía dominante.
En este período, el sistema educativo se transformó en Tapa de Revista de Educación, 1974

una institución directamente centralizada por el Estado y se


constituyó como un espacio de contundente socialización
política. Emergió una nueva doctrina, con una filosofía ba-
sada en un modelo de sociedad en el que las masas debían
ser conducidas con diferentes dispositivos a fin de mante-
ner el orden y la cohesión social.
Un ejemplo emblemático del pensamiento de este perío-
do es un discurso del año 1949 donde el nuevo Director Ge-
neral de Escuelas, doctor Estanislao Maldones, con motivo
de la creación de cursos en la primera Universidad Obrera
destacó:

Corresponde, en consecuencia, como deber del instante, que se


instauren estos centros de educación destinados a los obreros Tapa de Revista de Educación y
para el aprendizaje y dominio de los oficios. Por otra parte, Cultura, 1976
estamos en la tarea de hacer de la escuela, desde su elemental
iniciación, el laboratorio constructivo del futuro, convirtiéndolo
en el hogar colectivo donde se forje el carácter, se desarrolle la
inteligencia, se modele la aptitud y se encauce la capacidad del
alumnado, labrando su personalidad futura como hijo moral de la

Adolescencia y juventud I 281


nación […] La única forma posible de consolidar ción argentina siempre. Pienso. Por eso que
y perfeccionar la democracia es con la difusión toda esta gente del ámbito académico vino a
y popularización de la cultura.19 trabajar. Yo creo que era para volver a darle el
impulso”, agrega la fuente consultada.
A partir de 1952, año en el cual se produjo la A partir de la década del 60, la revista
reelección del presidente Perón, la edición de comenzó su período desarrollista en conso-
la revista se interrumpió hasta 1956. nancia con los nuevos aires políticos del país
y se tornó funcional a las nuevas reglas.
La búsqueda de una nueva identidad para la
revista La Revista como tribuna20
En 1956 se editó nuevamente como Revista de De 1974 a 1976, la publicación se denominó
Educación (Nueva Serie). Se publicó mensual- Revista de Educación. Nueva Etapa y surgió
mente bajo la dirección del profesor Arturo con un perfil renovado. En junio de 1974,
Marasso, hombre de letras proveniente del en la nota editorial titulada “Aspiración”, se
ámbito académico. Es durante su gestión que vertían los anhelos de la nueva gestión: con-
se celebró el centenario de la revista (1958). vertirla en una herramienta de trabajo para
A partir de 1960 y hasta 1962, la publica- y con los docentes. Se buscaba “plasmar un
ción quedó bajo la dirección de la que hasta modelo de escuela abierto, renovado y orien-
ese momento fuese su secretaria, Haydé tado a la participación activa y solidaria de
Blotto. Comenzó a editarse bimestralmente toda la comunidad”.21
y en 1962, trimestralmente. Se invitaba a los docentes a que se apro-
Durante el período de Marasso, la mayoría piaran de la publicación e hicieran de ella
de sus colaboradores pertenecían al campo una herramienta de trabajo y un espacio
de la literatura y dejaron una fuerte huella de debate y participación. En este período
en la revista. contiene que dan cuenta del perfil político y
Orientada hacia el docente y su práctica participativo: la política educativa y cultural,
en el aula, el objetivo era cultivar al docente. la coordinación y conducción educativa, la
Según una de las integrantes del equipo de tribuna del docente bonaerense (con artícu-
redacción de la revista en aquella época: los y experiencias escritas por los propios
“era muy necesario acercar a los maestros docentes), la escuela en acción, comentarios
una bibliografía de categoría para su propia de libros y consultas, entre otras.
cultura y para dar sus clases”. Lamentablemente sólo las ediciones de
Durante esta etapa, la revista se convirtió 1974 han perdurado. La revista apareció
en un instrumento de formación y actualiza- nuevamente en 1976 durante la última dic-
ción con el que no siempre sus destinatarios tadura militar.
se sintieron identificados. Asimismo buscó
apartarse del perfil politizado del período an- La revista en sus días más oscuros
terior hacia uno más neutral. “Era menos po- El período más oscuro de la historia argen-
lítica. Era el volver a lo que había sido la tradi- tina, como fue el de la dictadura militar,

282 I Anales de la educación común


también tuvo fuertes implicancias en el sector educativo.
La revista no estuvo ausente de este impacto. Si bien los
diferentes gobiernos anticonstitucionales que signaron sis-
temáticamente al país hicieron que la edición fuera suspen-
dida, la última dictadura revirtió esta tradición y la utilizó
como medio de difusión de sus ideas.
Denominada Revista de Educación y Cultura, el cambio es-
tuvo vinculado a la incorporación de artículos de índole cul-
tural en los cuales se imprimieron las ideas autoritarias del
gobierno de facto. Existen varios ejemplos que dan cuenta
de ello. El ministro Oviedo Solari expresó en la apertura en
1976: “la reedición de la Revista de Educación, ahora con el
aditamento de Cultura, viene a llenar un vacío injustificable,
después de tanto tiempo en que no se consideró necesaria
su periódica aparición”.22 En otro número, en un discurso
de inauguración del ciclo lectivo 1978, el ministro Solari,
luego de hacer referencia al bicentenario de la muerte del
General San Martín, subrayó: “a todas las generaciones que Tapa de Revista de Educación y
vendrán y a las actuales las encaucen en el camino de la Cultura, 1984
gloria […] y que excluye definitivamente a quienes buscan
su desintegración y el desacuerdo de los argentinos […] Que
Dios así lo quiera”.
La revista apareció en forma irregular hasta 1980 en que se
interrumpió su edición hasta la apertura democrática de 1984.

La revista en democracia
La vuelta a la democracia colocó a las instituciones en un
lugar central de la vida cotidiana mediante un proceso de
recuperación de los mecanismos de participación y debate
anulados en el período anterior.
La vida en las escuelas promovía la recuperación de
algunos de los pilares que sostuvieron a las instituciones Tapa de Revista de Educación y
democráticas y que habían sido avasallados. Así, la idea de Cultura, 1988
comunidad educativa comenzó a incorporarse nuevamente
en las prácticas de los establecimientos.
Este período se puede subdividir en dos etapas. La prime-
ra entre 1983 y 1987, durante la gestión de la Unión Cívica
Radical (UCR); la segunda, iniciada en 1988 con la goberna-
ción de Antonio Cafiero.

Adolescencia y juventud I 283


En la administración radical, el Director modalidades del sistema. Así se lo explicó en
General de Escuelas y Cultura José Dumont la revista:
tituló el primer número como Revista de
Educación y Cultura. Ahora en democracia. La misma Revista pero OTRA […] ¿Es la misma
El primer objetivo fue desmontar el apa- REVISTA DE EDUCACIÓN Y CULTURA […]
rato ideológico promovido por la dictadura la que fundara Sarmiento en 1858? Sí. Las mis-
y generar un proyecto de apertura en el cual ma. Por eso da continuidad al número 1-2 de
se pudiera reconstruir el entramado social 1987, el último de los editados. La misma. Pero
y liberar el espacio de expresión pública. diferente: otro formato, otro diseño, otra diagra-
Se recuperaron conceptos vinculados a los mación, otra concepción de las imágenes (le
derechos humanos y a la legitimidad de gusta el cambio?) y otro, muy otro papel. Es que
participar para crear una nueva cultura de la disponibilidad presupuestaria sólo permitía
pensamiento. En octubre de 1984 se señala- acceder a este material, a todas luces precario,
ba: “La Dirección General de Escuelas de la ostensiblemente modesto, y que sin duda ate-
Provincia de Buenos Aires presenta el nue- núa la calidad de impresión que usted merece.
vo, anhelado, definitivo ciclo de su “Revista La DGEyC optó por aceptarlo para que la revista
de Educación y Cultura”, con el augurio alto recuperara la voz, recobrara el derecho de ‘decir’
y preciso de la libertad y la democracia”.23 y de que le ‘digan’. IMPORTA LA PALABRA.
A partir de la alianza entre el peronismo Pronúnciela con nosotros, a pesar de las as-
y la democracia cristiana en las elecciones perezas del papel. Y parecerá bello, porque la
provinciales de 1987, la gestión educativa belleza está en la verdad. ¿Para qué mentir con
adquiere nuevos objetivos y propone otros argumentos artificiosos? Hubiera sido ‘vanidad
lineamientos de trabajo que se expresan cla- de vanidades’ […] sabemos que usted, como el
ramente en el primer editorial firmado por país todo, ya las ha superado.
el Director General de Escuelas de entonces, Desde este papel entonces, la revista, el men-
Antonio Salviolo: saje, la palabra que pronunciamos juntos en
nombre de la educación. Gracias.25
Nuestra gestión se va a afincar en este eje: PRO-
TAGONISMO PARTICIPATIVO. Y regresa la El objetivo de esta etapa fue convertirla en
pregunta: ¿pero cómo? Mediante dos instrumen- un medio masivo de comunicación, llegar a
tos: la Regionalización y los Consejos de Escuela. más escuelas, a más docentes. No sólo la can-
Los dos temas centrales [...] del número uno de tidad de ejemplares y el tipo de papel lo de-
1988 de la Revista de Educación y Cultura.24 muestran; también el tono coloquial de cada
editorial, las cartas abiertas a los docentes.
La revista, en este marco, adquirió una Durante la gestión de la doctora Graciela
significativa relevancia que se observa en su Giannettasio como Directora General de
frecuencia y su tiraje. Además, se otorgó un Cultura y Educación, se editó el último
promedio de tres ejemplares a cada estable- número de la revista a fines de 1992. Allí se
cimiento educativo de los distintos niveles y identificaba una nueva etapa que impulsaba

284 I Anales de la educación común


un proceso de inclusión con criterios de equidad, igualdad
y calidad. Surgía así la construcción de un nuevo sujeto en
contraposición al de la etapa de la restauración democrática.
La Ley Federal de Educación implementada pocos años des-
pués daría sentido a esas argumentaciones. A partir de este
momento la revista atraviesa un período de ausencia, que
concluye con la aparición de este número.

Consideraciones finales
Conocer el hilo de la historia de esta publicación es un modo
de comprender el entramado de nuestro sistema educativo. La
revista constituye una fuente de impregnado valor testimonial. Tapa de Revista de Educación y
Testigo no sólo de aquellos que fundaron y sostuvieron políti- Cultura, 1992
camente el sistema educativo, sino también de quienes confia-
ron en este medio para construir sus esperanzas y utopías.
Editarla nuevamente implica continuar con el compromiso
de exponer los conceptos que sobre diversos temas poseen
funcionarios, trabajadores de la educación e intelectuales. Es
dejar testimonio escrito de lo acontecido y posibilitar que es-
tudiosos e investigadores, más allá de los años transcurridos,
puedan reconstruir la historia, nuestra historia, esa que se
construye todos los días, esa que adquiere forma en experien-
cias que tienen lugar en las escuelas, en investigaciones que
las estudian, en libros que las narran.
Recuperar la memoria constituye no sólo una acción
individual, sino esencialmente colectiva. La memoria nos
permite identificar, interpretar y comprender nuestro pasa-
do. En este caso, sujetos inmersos en diferentes realidades
sociales y políticas que supieron hacer de la historia de la
educación en la provincia de Buenos Aires un registro del
poder público y de construcción de la identidad social.
La permanencia de esta revista se debe principalmente a
que existieron hombres y mujeres que con silenciosa pero
obstinada voluntad le dieron sentido y continuidad. Hoy,
también existen hombres y mujeres que creen en la impor-
tancia de los Anales de la educación común y consideran que,
más que la edición de artículos y editoriales, cada página es
un compromiso con lo acontecido, con el pasado, pero tam-
bién y fundamentalmente con el presente y el futuro.

Adolescencia y juventud I 285


Notas
1
Sarmiento, Domingo F., Anales de la Educación Común, nº 1, 1858.
2
Sarmiento, Domingo. F., Carta a Juana Manso desde Nueva York, 20 de noviembre de 1865.
Citado en Lewkowicz, L., Juana Paula Manso (1819-1875) Una Mujer del Siglo XXI, Buenos
Aires, Corregidor, 2000.
3
Sarmiento, Domingo. F., ob. cit.
4
Se denominó así una de las secciones de la Revista durante esta etapa.
5
Sarmiento, Domingo. F., ob. cit.
6
Sarmiento, Domingo. F., ob. cit.
7
Puiggrós, A., Sujeto, disciplina y currículo (1885-1916). Buenos Aires, Galerna, 1991.
8
Berra, F., Para qué ha de servir el Boletín de enseñanza i de administración escolar”, en Boletín
de Enseñanza y Administración Escolar, Tomo I, nº 1- 4, enero-abril 1895.
9
Ibídem.
10
Esta Reforma consistió en la implementación de la coeducación de varones y mujeres en
todos los años de la escuela primaria e incluyó reestructuraciones presupuestarias.
11
Botana, N., El orden conservador (La política argentina entre 1880 y 1916). Buenos Aires,
Sudamericana, 1998.
12
Algunas consideraciones vertidas en este período histórico fueron extraídas del trabajo
Capacitación Docente: un recorrido histórico, diciembre de 2004, elaborado por la profesora
Bracchi, C. (coord.) y equipo técnico: profesor Vazelle, M.; profesora Deldivedro, V. y Tello,
C. Subdirección Cendie, Dirección de Información y Planeamiento Educativo, DGCyE.
Prov. Buenos Aires.
13
Bahía, M., Revista de Educación, Tomo IV, nº 1 y 2, enero-febrero de 1905.
14
Íbídem.
15
Romero, J. L., Breve Historia de la Argentina, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1996.
16
Mercante, V., ob. cit.
17
Bello, R., Revista de Educación, Revista de Educación, año LXXVII, mayo 1936.
18
Ibídem.
19
Ibídem.
20
Se denominó así a una de las secciones de la Revista durante esta etapa.
21
Revista de Educación, Nueva Etapa, nº 1, Junio de 1974.
22
Oviedo Solari, Revista de Educación, 1976
23
Revista de Educación y Cultura. Ahora en Democracia, nº 1, 1984
24
Revista de Educación y Cultura, año 9, nº 1, 1988
25
Ibídem

Bibliografía
Bejar, M. D., “Altares y banderas en una educación popular. La propuesta del gobierno de
Manuel Fresco en la Provincia de Buenos Aires, 1936- 1940”, en Mitos, altares y fantasmas

286 I Anales de la educación común


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Caruso, M. y Dussel, I., La invención del aula. Una genealogía de las formas de enseñar.
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Provincia de Buenos Aires”, en Puiggrós, A. (dir.), La Educación en las Provincias y
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en Perspectivas. Ginebra, Oficina Internacional de Educación, Unesco, marzo 2005.

Adolescencia y juventud I 287


guía de recursos
Los materiales comentados en esta sección constituyen un aporte para comprender mejor
el mundo de los adolescentes y los jóvenes.
Cada docente podrá seleccionar, de los materiales propuestos, aquéllos que considere
pertinentes de acuerdo con las particularidades de su grupo de alumnos.

Bibliografía comentada
Redondo, Patricia, Escuela y pobreza: entre el desasosiego y la obstinación. Buenos Aires,
Paidós, 2004.
Recoge los resultados de una investigación realizada en una villa de emergencia del Gran
Buenos Aires que presenta las características de la nueva marginalidad urbana. Registra
el trabajo docente y recorta perfiles de vida de niños que deambulan entre la calle, la ruta,
la escuela y la cárcel. Historias de niños, padres y maestros que, entre el desasosiego y la
obstinación, procuran sin embargo abrir un camino para la escuela de hoy.

Dolto, Françoise, La causa de los adolescentes. Buenos Aires, Paidós, 2004.


Ofrece una síntesis de informaciones, testimonios, experiencias, consejos y propuestas que
permite dar un giro al diálogo con los más jóvenes. Así temas como la huida del hogar, el
suicidio, la droga, el fracaso escolar o la sexualidad se convierten en objeto de debate.

Johson, David W. , Johson, Roger T., Cómo reducir la violencia en la escuela. Buenos Aires,
Paidós, 2004.
Ofrece un programa para la prevención de la violencia y otro para la resolución del los
conflictos. Se propone el desarrollo de un contexto cooperativo en el aula que capacite a los
alumnos en la resolución de los problemas interpersonales. Además, explica el método de
la controversia programada, un proceso de cuatro pasos que permite un manejo constructivo
del conflicto en las experiencias cotidianas de aprendizaje.

Teicher, Manfredo, La aventura adolescente. Buenos Aires, Lumen, 2003.


Este ensayo está destinado tanto a los adolescentes interesados en pensar acerca de su propia pro-
blemática, como a los adultos que deseen conocer un poco más esa etapa. Aborda temas como la
crisis de identidad, el cuerpo nuevo, la familia, la violencia, el amor, etc.

288 I Anales de la educación común


guía de recursos

Di Segni Obiols, Silvia, Adultos en crisis, jóvenes a la deriva. Buenos Aires, Centro de
publicaciones educativas y material didáctico, 2002.
Pensado para ayudar a padres, docentes y profesionales de la salud a analizar su lugar como
adultos con responsabilidades sobre adolescentes, plantea los conceptos de mediación esco-
lar, los cambios culturales en los roles de la mujer, las modificaciones en la crianza dentro
de la familia, la relación de los adultos con cada distintos grupos etarios, los cambios histó-
ricos de la institución escolar y su relación con otras instituciones comunitarias y sociales.

Tenti Fanfani, Emilio (comp.), Una escuela para adolescentes: reflexiones y valoraciones.
Buenos Aires, Unicef-Losada, 2000.
El libro es el resultado de un emprendimiento conjunto realizado en el marco de un con-
venio de cooperación entre Unicef y el IIPE-Buenos Aires, Unesco. Los autores (Marcelo
Urresti, Irene Konterlnik, Antonio Carlos Gomes Da Costa, Adriana Díaz, Jorge Fasce y
Mirta Guevirtz) proponen argumentos interpretativos para el análisis de la condición juve-
nil en el contexto de los escenarios que caracterizan el desarrollo de la sociedad, la forma-
ción de la ciudadanía democrática, los desafíos de la educación general básica en el país y la
necesidad de mejorar la calidad de las relaciones humanas en las instituciones educativas.

Belossi, Mariana y Palacios de Caprio, María Alicia, La escuela media y los jóvenes
socialmente desfavorecidos. Buenos Aires, Lugar, 2000.
Resultado de un estudio llevado a cabo en seis escuelas medias de la provincia de Buenos Aires
en el marco de la Transferencia Educativa realizada por la Dirección de Enseñanza Media, Téc-
nica y Agraria. Es un aporte para comprender, desde el trabajo de campo, la relación entre edu-
cación y escuelas que atienden a jóvenes socialmente desfavorecidos. Muestra cómo aparecen
configuradas las escuelas con estas características desde el entorno sociocultural en el que están
enclavadas y las problemáticas que las atraviesan y condicionan su práctica institucional.

Duschatzky, Silvia y Corea, Cristina, Chicos en banda. Buenos Aires, Paidós, 2000.
Este libro aborda experiencias de adolescentes en el declive de las instituciones. Para una
mirada instituida según los hábitos estatales, los chicos sin instituciones están en banda, a
la deriva. Plantea el interrogante de cómo se puede ser hoy un chico sin familia portadora
de ley, sin escuelas protectoras de ciudadanía y sin Estado protector.

Guelman de Jaukin, Mirta, Infancia y adolescencia entre necios y sabios. Buenos Aires,
Homo Sapiens, 2001.
Abarca temáticas como educación sexual, enamoramiento, conformación política,
delincuencia, sida, trastornos de alimentación, droga, etc. Una obra pensada para padres,
docentes, médicos y otros profesionales preocupados por la infancia y la adolescencia.

Adolescencia y juventud I 289


Reseñas
Checa , Susana (comp.), Género, sexualidad y derechos reproductivos en la adolescencia.
Buenos Aires, Paidós, 2003.1
Esta compilación reúne diversos artículos sobre la sexualidad adolescente, considerándola
una construcción social, cultural y simbólica, que desempeña un papel clave en las maneras
de ser varón y ser mujer en cada espacio sociocultural. Propone una compleja trama de
vínculos entre los antecedentes históricos del ser adolescente, el papel de la mujer y el lugar
que la sociedad le asigna a esta etapa de la vida. El trabajo entrelaza estudios empíricos,
datos estadísticos, la voz de los adolescentes y las propuestas de los organismos nacionales
e internacionales que trabajan sobre la niñez y la adolescencia.
Susana Checa en la introducción destaca el desafío de construir conocimiento que no
juzgue ni margine, que no permita pensar la adolescencia como una etapa sin sentido, que
no judicialice ni institucionalice, que plantee un recorrido conceptual, teórico práctico, que
acompañe a las diferentes generaciones.
Eleonor Faur aporta diferentes conceptos para pensar el género y analiza el lugar del
cuerpo en la construcción de desigualdades durante la adolescencia. Ofrece además la pers-
pectiva de derechos humanos para transformar dichas desigualdades.
El texto de María Alicia Gutiérrez advierte que los jóvenes no son pensados desde el Esta-
do como sujetos de la política capaces de participar en la toma de decisiones que involucran
sus vidas. Presenta la problemática del embarazo adolescente y, a partir de allí, aborda ade-
más, el tema del aborto, la anticoncepción, el VIH/sida y las enfermedades de transmisión
sexual.
En “Coerción, consentimiento y deseo en la primera vez”, Rosa Geldtein y Edith Panteli-
des presentan el producto que, según sostienen, representa la primera investigación empí-
rica sobre coerción sexual llevada a cabo en la Argentina.
En “Mujeres jóvenes: salud de la reproducción y prevención”, Elsa López y Liliana Fin-
dling trabajan con referentes sociológicos y teóricos que ayudan a comprender la temática,
y presentan una investigación que es parte del proyecto “Salud reproductiva, prácticas pre-
ventivas y acciones públicas”, financiado por la UBA.
Susana Checa, Cristina Erbaro y Elsa Schvartzman presentan una investigación centrada
en la compleja relación entre género, cuerpo y sexualidad, abordada desde la perspectiva
de las mujeres adolescentes que concurren a los servicios de adolescencia de los hospitales
públicos de la ciudad de Buenos Aires.
Por último, Nina Zamberlin reflexiona sobre la doble protección en varones adolescentes
de sectores populares y propone debatir acerca de los factores que inciden en el uso del
preservativo masculino como método de doble protección en adolescentes de 15 a 19 años.
Su trabajo brinda una mirada innovadora ya que las investigaciones sobre este tema se han
desarrollado teniendo como referente a las mujeres.

290 I Anales de la educación común


Este libro es un puntapié inicial para reflexionar y aborda la problemática adolescente con
solidez y compromiso, sin relatos aleccionadores y, sobre todo, rescatando los valores que
hoy tienen los jóvenes de nuestro país.

Kessler, Gabriel, Sociología del delito amateur. Buenos Aires, Paidos, 2004.2
Este libro constituye una valiosa contribución a la definición de un campo de estudio sobre
el delito y la violencia urbana como parte de una reflexión más amplia sobre la cuestión
social. Es resultado de una investigación sobre jóvenes que han cometido delitos violentos
contra la propiedad, que se basó en los testimonios de 53 jóvenes de entre 13 y 31 años,
provenientes de la ciudad de Buenos Aires y partidos del Gran Buenos Aires.
En este trabajo, el delito es entendido como parte visible de otros procesos menos eviden-
tes y como manifestación de un proceso de mayor alcance como es la descomposición de la
sociedad salarial, la desestabilización, la crisis laboral y la segregación socioespacial.
El autor muestra quiénes son estos jóvenes y qué características poseen sus acciones.
Alude al término delito amateur porque los jóvenes estudiados se alejan de las situaciones
que referencian esa imagen clásica del delito profesional con códigos precisos. Las acciones
de este segmento perteneciente a los sectores más vulnerables se caracterizan por reforzar
el desdibujamiento de ciertas fronteras, en particular, la que separaría lo legal de lo ilegal.
Sus protagonistas han vivido una serie de experiencias familiares, escolares, barriales
y laborales con rasgos compartidos que si bien no alcanzan para explicar las razones del
delito, son el contexto en el que se han generado.
En la mayoría de las entrevistas se observa que estos jóvenes no se han dedicado siempre
a desarrollar actividades delictivas sino que las combinan con trabajos inestables y preca-
rios. Esto lleva a que se produzca lo que el autor denominó régimen de las dos platas: el dinero
difícil, que se gana trabajando y es utilizado, por ejemplo, para ayudar en la casa; y la plata
fácil, que se obtiene mediante el robo y es utilizada para salidas, cerveza, zapatillas de marca
y regalos.
Con un lenguaje claro y preciso, a partir de un importante trabajo de campo y consisten-
tes reflexiones teóricas, Kessler aporta otras miradas sobre la realidad cotidiana de estos
jóvenes. Su investigación permite desarmar las nociones del sentido común sobre esta
problemática, poner en discusión las teorías clásicas sobre el delito y comprender que es
necesario profundizar el debate sobre este tema y desarrollar políticas públicas que contri-
buyan a resolverlo.

Notas
1
Por Mariana Martínez Alcántara.
2
Por Claudia Bracchi y Claudia Fernández.

Adolescencia y juventud I 291


Películas
A los trece Una adolescente comienza a tener una actitud rebelde que
Director: Catherine incluye hasta el consumo de drogas. El film incorpora ele-
Hardwicke mentos autobiográficos aportados por la coguionista quien,
Año:2003 en su adolescencia, había llevado un diario acerca de sus
Género: drama vivencias. Por ello, esta película resulta más genuina que
Duración: 99 minutos otras de su tipo.

Billy Eliot: la lucha por el ser El protagonista sentía un profundo placer por el baile clá-
Dirección: Stephen Daldry sico, pero iniciar la carrera de bailarín le implicó escenas
Año: 2000 de humillación al bailar entre chicas, discriminación y
Género: drama problemas con su padre. La película muestra a un joven,
Duración: 110 minutos convencido de sus ideas y dispuesto a luchar por ellas, que
alcanza aquello que desea.

Ciudad de Dios Una urbanización construida en los años 60 para albergar


Dirección: Fernando Meirelles familias sin vivienda devino ciudad marginal, impenetrable y
Año: 2000 regida por sus propias leyes. La película muestra a través de dos
Genéro: drama décadas por qué muchos eligen el tráfico de droga, el robo y el
Duración: 135 Minutos asesinato mientras unos pocos intentan alejarse de ese mundo.

Elephant Un conmocionante estudio sobre la violencia juvenil en


Dirección : Gus van Sant Estados Unidos, que toma como punto de partida el caso
Año:2003 del colegio secundario Columbine. Desde el título (basado
Género: Thriller en una parábola hindú), se anuncia que no hay respuestas ni
Duración: 81 minutos estrado para juzgar cuáles son los males de esta sociedad.

El regreso a las cavernas Un joven de una tribu del futuro, que habita en una caverna
Director: Larry Clarck y a quien le desesperan las leyes se imponen, se ve obligado a
Año: 2001 matar al jefe de la tribu, por lo que es desterrado junto con cin-
Género: ciencia ficción co amigos. Fuera de la caverna, descubren que el viejo mundo
Duración 86 minutos con el que habían soñado es tan atractivo como aterrador.

La Niña Santa La directora reitera su planteo autobiográfico: el ámbito


Dirección: Lucrecia Martel cerrado de la sociedad provinciana, el mundo de los jóve-
Año: 2004 nes, los cruzamientos generacionales, la importancia de la
Género: Drama atmósfera por sobre la anécdota y lo insinuado por sobre lo
Duración: 106 minutos explícito. Un film signado por la enfermedad y el dolor.

292 I Anales de la educación común


María, llena eres de gracia María (17 años) vive en una pequeña población al norte de Bo-
Dirección: Joshua Marston gotá, con su familia. Trabaja en una plantación de rosas, hasta
Año: 2004 que Franklin, un joven de mundo, le habla de un empleo como
Género: Drama correo. Se trata de pasar drogas a Estados Unidos, tragando
Duración: 110 minutos paquetitos.

Nietos (identidad La apropiación ilegal de hijos de desaparecidos fue uno de


y memoria) los hechos más terribles de la última dictadura militar. La
Dirección: Benjamín Avila. labor de Abuelas de Plaza de Mayo ha logrado restituir a
Año: 2003 76 hijos a sus familias biológicas. Algunas de esas historias
Género: Documental con su pasado, pero sobre todo con su presente, arman re-
Duración: 75 minutos tratos humanos como pocas veces se ha logrado mostrar en
los documentales políticos.

8 Mile La 8 Mile es la línea divisoria de los barrios bajos con el resto


Dirección: Curtis Hanson de Detroit. Ahí la comunidad negra trabaja de día en las ar-
Año: 2002 madoras de autos y rapea por las noches. En ese contexto, se
Género: drama desarrolla la vida de Eminem, un músico blanco en un mundo
Duración: 98 minutos de negros, cuya historia se narra casi autobiográficamente.

Sólo por hoy Narra la vida cotidiana de cinco personajes durante cinco
Dirección: Ariel Rotter días. Cuatro muchachos y una chica comparten una vieja
Año: 2000 casa en Buenos Aires y viven soñando con lo que podrían
Género: comedia ser, aunque la concreción nunca llega. Retrata la margina-
Duración: 100 Minutos lidad para documentar la dureza del momento que vive la
Argentina.

25 Watts Muestra las 24 horas de un trío de varones que tienen poco y


Dirección: Juan Pablo Rebella nada que hacer. Más allá de la tristeza y melancolía que genera,
y Pablo Stoll este film uruguayo provoca identificación con los personajes,
Año: 2001 unos jóvenes vagos e irresponsables, con grandes dificultades
Género: documental para relacionarse con otras personas.
Duración: 94 minutos

Y tu mamá también Muestra entre otras cosas una visión sobre el sexo adoles-
Dirección: Alfonso Cuarón cente. Es una combinación inusual de géneros y tópicos, en
Año: 2000 la que el sexo –presente en la totalidad de la historia– está
Género: road movie asociado a la madurez, la identidad, la intimidad y la reali-
Duración: 105 Minutos dad de ciertos aspectos de México.

Adolescencia y juventud I 293


Sitios en Internet
Adolescentes hoy, www.adolescenteshoy.com
Esta página está orientada a ofrecer respuestas a las preguntas que se hacen los padres
con respecto a sus hijos. Además, posee un foro donde se pueden exponer inquietudes y
realizar preguntas que serán respondidas por profesionales de distintas áreas: psicólogos,
médicos y expertos en salud.

BID Juventud, www.iadb.org/exr/mandates/youth/portada.htm


Este espacio virtual forma parte del Programa de Desarrollo y Alcance Juvenil del Ban-
co Interamericano de Desarrollo (BID). La iniciativa nació en 1995 para responder más
efectivamente a las necesidades de la juventud en Latinoamérica y el Caribe. Promueve la
participación y el liderazgo de la juventud en los procesos de desarrollo de la región, y pone
énfasis también en el servicio comunitario, la tecnología y el desarrollo empresarial. El sitio
incluye las secciones Red de jóvenes, Eventos, Oportunidades y Biblioteca, entre otras.

Dirección Nacional de la Juventud, www.juventud.gov.ar


Esta dirección depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El sitio presenta
informes de los programas implementados e información general sobre eventos de interés.
Por otra parte, incluye el notijoven, publicación periódica que desarrolla información sobre
investigaciones, programas, becas etc., dirigidos a la juventud.

Organización Iberoamericana de Juventud, www.oij.org/publica.htm


En este sitio, están disponibles en formato digital las publicaciones de la OIJ vinculadas con
tendencias y urgencias de la juventud en Iberoamérica, inclusión social, programas regio-
nales y políticas públicas para el desarrollo de la juventud, entre otros temas.

Red Latinoamericana de Juventudes Rurales, www.iica.org.uy/redlat/index.html


Promueve y gestiona servicios de capacitación, información e intercambio para las organiza-
ciones de jóvenes rurales, ONGs especializadas en juventud rural y técnicos del sector público
que trabajan en el tema. Brinda enlaces de interés con bibliotecas y documentos de trabajo,
entre otros.

Red Nacional de Adolescentes, www.rednacadol.org.ar


La meta general de esta red en salud sexual y reproductiva es que sus miembros desempeñen
sus roles complementando su trabajo en salud integral; la prevención de enfermedades de
transmisión sexual y del VIH/sida; la promoción de sus derechos mediante el intercambio de
información y comunicación; la cooperación y la coordinación de actividades para la defensa de
los derechos humanos.

294 I Anales de la educación común


Selección temática de obras
y documentos ingresados al Cendie
Los registros de esta sección corresponden a obras y documentos ingresados a la base de datos
Recuperación Bibliográfica del Cendie y se pueden consultar a través de las siguientes vías:
en sede, telefónicamente, por correo electrónico, en el portal abc.gov.ar y mediante el CIE de
cada distrito. La recuperación bibliográfica se realizó a partir de la terminilogía normatizada
del Tesauro de la Unesco-oei y se seleccionaron materiales publicados a partir de 2002.

Alonso, Francisco. “Sobre la literatura en la adolescencia”, en Tarbiya, Madrid, N° 34


pp. 71-79, 2004.
Plantea la necesidad de revisar el papel de la ficción literaria en el deseo del lector y de defi-
nir su perfil como materia enseñable en tanto factor importante en la construcción del yo.

Alvarez, Silvia. “Prevención del fracaso escolar de los adolescentes”, Novedades Educativas,
Buenos Aires, vol. 14, Nº 136, abr. 2002, pp. 16-17.
Se describe el proyecto “Profesor referente” cuyo propósito es contribuir a que los ado-
lescentes puedan trabajar en la construcción de su identidad adulta, a fortalecer la con-
vivencia institucional, a prevenir la repitencia, a promover espacios de reflexión, con el
sostenimiento de los docentes.

Bello, Manuel, Perú: equidad social y educación en los años 90. Buenos Aires, IIPE-Unesco,
2002. 31 p.
Se presentan los conceptos básicos de equidad y educabilidad y se analizan las condiciones
en que llegan los niños y adolescentes pobres a la escuela y cómo los reciben éstas. Muestra
las políticas sociales y educativas aplicadas recientemente y su impacto en la equidad.

Bolis, Nora María. “Adolescentes y adultos en la escuela. Una lectura desde el


psicoanálisis” Boletín Informativo del Instituto Rosario de Investigación en Ciencias de la
Educación, Rosario, N° 16, nov. 2002, pp. 111-122.
Aborda conflictos entre docentes-alumnos y autoridades escolares desde una óptica psicoa-
nalítica definiendo los procesos psicológicos que transitan los adolescentes con relación a las
demandas que hacen a las instituciones y a los adultos.

Buenos Aires (provincia) Dirección General de Cultura y Educación, El adolescente, su


cuerpo, su motricidad. EC Educación física. Documento 1. La Plata, 2004. 43 p.
Fundamenta los conceptos de corporeidad y motricidad y su incidencia en la formación
integral del adolescente en el sistema educativo bonaerense. Se presentan aportes y pro-
puestas de tareas, a modo de posibles estrategias de intervención docente.

Adolescencia y juventud I 295


Cantor, Guillermo. “Los jóvenes y la educación formal. Realidades, mitos y expectativas”,
Revista del IICE, Buenos Aires, Nº 21, set. 2003, pp. 58-66.
Interpreta, a partir del deterioro del mercado laboral en la última década en la ciudad de Rosa-
rio, cómo los jóvenes, a pesar de su capacitación para el mundo laboral, han quedado exclui-
dos. Surge el interrogante de hasta que punto la educación da seguridad a estos sujetos.

Carreras, Marta y otros. La escuela: una segunda oportunidad frente a la exclusión. Buenos
Aires, Novedades Educativas, 2002.135 p., (Ensayos y experiencias, 46)
Ahonda en los procesos por los que una trayectoria escolar, a los ojos del conjunto social,
puede resultar exitosa. Analiza la desigualdad y sugiere algunas tareas y lecturas que per-
mitan repensar las prácticas como trabajadores de la educación y avanzar hasta develar la
discriminación oculta.

Castillo, Dante. “Desertores de la educación básica. Reflexiones e interrogantes a partir


de la práctica”, Revista Latinoamericana de Innovaciones Educativas, Buenos Aires, Nº 37
jun. 2003, pp. 69-90.
Describe una experiencia piloto destinada a la atención de jóvenes que abandonaron el
sistema educativo formal en el ciclo básico.

Chaco. Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. SSE. Adolescente: comunicación


¿Cómo reforzar la autoimagen y la autoestima?. Resistencia, Cendie, 2004. 9 p.
Aborda la comunicación verbal y no verbal de los jóvenes en la escuela, en la vida personal
y social. Presenta orientaciones básicas sobre el tema y proporciona actividades acorde a las
necesidades y características especificas de los estudiantes.

Checa, Susana, comp. Género, sexualidad y derechos reproductivos en la adolescencia.


Buenos Aires, Paidós, 2003. 231 p., (Tramas Sociales, 20)
[ver reseña en p. 290]

Coleman, John C. Psicología de la adolescencia. Madrid, Morata, 2003. 291 p.


Los autores revisan las teorías e investigaciones actuales sobre la adolescencia y ponen de mani-
fiesto las diversas dimensiones y características del crecimiento y el cambio en esta etapa, subra-
yando el papel clave que desempeñan los ambientes sociales en los que viven los adolescentes.

Feijoó, María del Carmen. Argentina: equidad social y educación en los años ‘90.
Buenos Aires, IIPE-UNESCO, 2002. 213 p.
Aborda el problema de la educabilidad de niños y adolescentes, identifica los procesos mi-
cro y macrosociales que están en la base del fracaso escolar, y provee de recomendaciones
y herramientas para la acción política.

296 I Anales de la educación común


Frigerio, Graciela, coord. Infancias y adolescencias. Teorías y experiencias en el borde:
cuando la educación discute la noción de destino. Buenos Aires-Mexico, Edic. Novedades
Educativas, 2003.158 p., (Colec. Ensayos y experiencias, 50)
Diversos especialistas atestiguan la realidad de la infancia y las edades juveniles, dando
cuenta de las políticas responsables de la situación social y educativa, proponiendo estrate-
gias para abordarla. Presenta proyectos para atender las diferencias y la exclusión social de
los adolescentes en situación de riesgo.

Gambara, Hilda. “¿Qué y cómo deciden los adolescentes?”, Tarbiya, Madrid, Nº 34, 2004,
pp. 5-69.
Presenta cinco estudios diseñados con el fin de conocer sobre qué deciden y cómo deciden los
adolescentes y brinda elementos para crear un programa de ayuda en la toma de decisiones.

García Rojas, Antonio Daniel. “Estudio sobre la sexualidad: educación afectivo sexual durante
la adolescencia”, Novedades Educativas, Buenos Aires, vol. 15, Nº 150, jun. 2003, pp. 20-24.
Presenta un estudio destinado a conocer las actitudes y conocimientos de una muestra de
jóvenes en torno a la sexualidad y las conductas de riesgo a partir de temas como: mastur-
bación, autoestima, anticoncepción y fuentes de información.

Hernandez Flores, Gloria. “Juventud y cultura escrita: prácticas juveniles de escritura”,


Decisio, México, Nº 6, 2003, pp. 20-21.
Presenta aspectos de una investigación centrada en el análisis de la relación de los jóvenes en esta-
do de pobreza con la cultura escrita que permitió identificar prácticas relacionadas con la lectura y
la escritura juveniles no reconocidas en los procesos formalizados de enseñanza-aprendizaje.

Jauregui, María Luisa.” La acción de la Unesco, en América Latina y el Caribe, en favor de la


educación de jóvenes y adultos”, Revista Interamericana de Educación de Adultos, México,
N° 3, 2003, pp. 41-67.
Explica las etapas que la Unesco ha seguido en la región para dar respuesta a los desafíos de la
educación de jóvenes y adultos además, plantea cómo las agendas mundiales inciden en el segui-
miento de las iniciativas que apuntan a garantizar el verdadero aprendizaje de jóvenes y adultos.

Jurado Jurado, Juan Carlos. “Problemáticas socioeducativas de la infancia y la juventud


contemporánea” Revista Iberoamericana de Educación, Madrid, Nº 31, abr. 2003, pp.
171-186.
Explora los factores que favorecieron la ubicación de los niños y jóvenes como actores socia-
les que deben ser considerados desde la educación y la cultura, relacionando el fenómeno
con la reconfiguracion de la familia y de la educación, el rol de la mujer y la universalidad
de los Derechos Humanos.

Adolescencia y juventud I 297


Kessler, Gabriel. Sociología del delito amateur. Buenos Aires, Paidós, 2004. 296 p.,
(Tramas sociales, 25)
[ver reseña en p. 291]

Lorenzatti, María del C. “Desarrollo de la cultura escrita en una escuela-granja para jóvenes
y adultos”, Decisio, México, Nº 6, 2003, pp. 33-36.
Describe una experiencia llevada a cabo en una escuela gran ja de la provincia de Córdoba
como alternativa educativa laboral y preventiva para jóvenes y adultos marginados. Se hace
hincapié en la cultura escrita como base para su futura relación con la sociedad.

Maique, María Luisa, “Adolescentes normalizados vs adolescentes de riesgo”, en Radio y


Educación de Adultos, Las Palmas de Gran Canaria, Nº 52, ene.-jun. 2003, pp. 29-37.
Da cuenta de la actividad que desarrolla radio ECCA con la implementación del Programa de
Apoyo Personal y Familiar para familias en situación de riesgo psicosocial (adolescentes) en com-
paración con jóvenes de familias normalizadas que comparten contextos socioeconómicos.

Milesi, María Luisa, Los dinosaurios no tenían sida: Prevención del VIH/sida en la escuela.
Buenos Aires, copsee, 2003. 76 p.
A partir de un abordaje pedagógico y los relatos de experiencias en las escuelas, se analizan
la situación actual del sida, los derechos de los niños y adolescentes a recibir información
que les permita evitar la discriminación y reducir el riesgo de infección, se acompaña de un
encuadre ético normativo.

Moll, Jacqueline. “Políticas educativas e inclusión social”, Tarea, Lima, N° 52, set. 2002, pp. 13-17.
Comenta los desafíos de la Secretaria de Educación de Porto Alegre al producir espacios
de inclusión que trabajan con poblaciones históricamente marginadas de la institución
escolar y de sus posibilidades de aprendizajes.

Navas Ruso, Ramiro. “Diversificación curricular orientada a formación ciudadana”, Tarea,


Lima, N° 54, abr. 2003, pp. 40-44.
Describe un proyecto tendiente a generar la participación democrática de los jóvenes a
través de la institucionalización de un programa de educación ciudadana para contribuir al
desarrollo integral y sostenible de su provincia.

Nuñez, Violeta. “Los nuevos sentidos de la tarea de enseñar. Mas allá de la dicotomía ‘enseñar
vs. asistir’”, en Revista Iberoamericana de Educación, Madrid, Nº 33, set.-dic. 2003, pp. 17-35.
Brinda propuestas tendientes a centrar la función de la escuela en la transmisión como
polea social que articule a los jóvenes con el mundo, frente a los procesos de vanalización y
vaciamiento culturales impulsados por la globalización.

298 I Anales de la educación común


Pastori, Cristina. Adolescencia en contextos críticos: la práctica de los equipos de
orientación escolar en el tercer ciclo de la EGB y en el nivel polimodal. La Plata,
Subsecretaria de Educación, 2003. 27 p., (Documentos de apoyo para la capacitación)
El proyecto tiene por objeto “poner en común y problematizar una serie de dimensiones
psico-socio-culturales-pedagógicas que atraviesan a los sujetos en las instituciones educati-
vas y a las instituciones mismas”.

Prieto Parra, Marcia. “Investigando con estudiantes: ¿una oportunidad para el mejoramiento
de las escuelas?”, Perspectiva Educacional, Valparaíso, Nº 41, ene.-jun. 2003, pp. 9-27.
Presenta una investigación-acción desarrollada con estudiantes operando como investiga-
dores, para estudiar el tema de la democracia en las escuelas. Se destaca la necesidad de
escuchar las voces de los estudiantes para producir conocimiento válido.

Riquelme, Graciela C. “El acceso y permanencia en el sistema educativo: quiénes son


beneficiadas/os y excluidas/os?” Revista del IICE, Buenos Aires, vol. 10, Nº 18, ago. 2001,
pp. 3-18.
Presenta un análisis del nivel educativo de la población urbana describiendo las diferen-
cias regionales por nivel de ingreso. Hace hincapié en el nivel educativo de los jóvenes.
Este trabajo, contempla el estudio sobre el acceso y permanencia de niños y jóvenes en
el sistema educativo.

Sahovaler de Litvinoff, Diana. “La Bella y la Bestia o la metamorfosis del adolescente”,


Revista de Psicoanálisis, Buenos Aires, N° 3, 2003, pp.581-605.
Tomando como referencia el relato de “La Bella y la Bestia” la autora intenta explicar desde
una perspectiva psicoanalítica los cambios que caracterizan al púber en su transición a la ado-
lescencia. De esta interpretación otros autores confrontan, aclaran o amplían la temática.

Unicef, Argentina. Proponer y dialogar: guía para el trabajo con jóvenes y adolescentes.
Buenos Aires, 2002. 224 p.
Propone herramientas conceptuales y prácticas para desarrollar actividades para quienes se
dedican a la problemática juvenil con el propósito de facilitar la reflexión.

Unicef, Argentina. Proponer y dialogar: temas jóvenes para la reflexión y el debate.


Buenos Aires, 2002. 208 p.
Propone profundizar sobre diversos aspectos que afectan la vida de los jóvenes mediante
una serie de trabajos que tocan temáticas como familia, derechos humanos, escuela media,
salud, trabajo, justicia, medio ambiente, discriminación, adicciones y prevención.

Adolescencia y juventud I 299


Esta publicación se terminó de imprimir
en el mes de septiembre de 2005,
con una tirada de 50.000 ejemplares.

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