PROYECTO EMPRENDEDOR FINAL DEL PLAN DE
MEJORA
TUTORÍA III: PROTAGONISTA DEL CAMBIO
AUTOR(ES):
Muñoz Tello, Cielo Andrea (0000-0001-7402-9656)
ASESOR(A)(ES):
Guzmán Pardo, Nancy Isabel
LIMA-PERÚ
2022
II. PROBLEMÁTICA
Desde años atrás, la vida del ser humano ha resultado estar llena de tareas,
responsabilidades, y es que hablando de distintos ámbitos como en lo académico,
laboral, entre otros, suele dejarse de lado o simplemente postergando el tiempo. El
hecho de retrasar o aplazar actividades se ha convertido evolutivamente en un hábito
constante que empeoran y perjudica el futuro de una persona, pues, si no trabajamos
en cambiar o mejorar esta actitud lo lamentaremos. Así, Laureano y Ampudia (2019)
definen la procrastinación como el hecho de posponer una tarea sin interés que genera
malestar subjetivo, además este tipo de procrastinación es considerado por la
elección de establecer relaciones interpersonales que el enfoque a sus tareas
académicas. De esta manera, el procrastinador es aquel que sabe lo que quiere hacer,
pero en realidad no lo hace, y demora en realizar las tareas que deben ser completadas
en un periodo de tiempo. Por su parte, Álvarez (2010) manifiesta que es un fenómeno
en nuestra sociedad cuya actividad es tratar de posponer actividades, generando un
acto irresponsable de la persona. Este acto puede ser voluntario o involuntario que
genera significativas consecuencias, se inicia en la adolescencia y se establece en la
edad adulta perjudicando su desempeño académico y laboral.
Es importante entender que la procrastinación se basa a partir de un atraso que no es
necesario. Barraza y Barraza (2019) indican que esta actitud puede ser abordada bajo
dos enfoques que pueden resultar complementarios “uno es como un
comportamiento orientado a tareas, a diferencia del otro que se centra en la toma a la
toma de decisiones ocultas de este comportamiento”. Tal es así, que, a nivel
internacional, Álvarez (2018) realizó una investigación cuyo título es “Niveles de
procrastinación en estudiantes de 4to y 5to de secundaria, bachillerato de un colegio
privado de la ciudad de Guatemala”. El propósito de esta investigación fue
comprobar el nivel de procrastinación, el estudio fue de enfoque cuantitativo y nivel
descriptivo. La muestra estuvo conformada por 87 estudiantes, cuyas edades
oscilaban entre los 17 y 18 años. El instrumento empleado fue el cuestionario de
Procrastinación CP2015, el cual se encuentra conformado por 22 ítems y cuatro
niveles de respuesta. Los resultados señalaron y evidenciaron que el 81% de
estudiantes presentaron un nivel medio de procrastinación, el 13% fue bajo y el 6%
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alto. Conforme al resultado se dedujo que el nivel general de procrastinación es
medio, y no existe diferencias entre edad, sexo y las causas que llevan a que los
estudiantes procrastinen.
En el Perú (lima), una investigación que contó con la colaboración de tres
universidades; Universidad católica del Perú (PUCP), Universidad de lima (Ulima)
y la Universidad del Pacífico (UP) donde se buscó evaluar la salud mental de los
estudiantes universitarios en situación de pandemia, en una muestra de 7.712
universitarios se comprobó que más del 50% de estudiantes presentaron diversos
problemas psicológicos entre los más destacados fueron; ansiedad, depresión y estrés
durante las clases virtuales producto de la Covid-19. (Universidad de Lima, 2021).
Betancur y Vásquez (2019), realizaron una investigación titulada “Madurez
psicológica y procrastinación en estudiantes del quinto grado de educación
secundaria de Institución Estatal de Arequipa-2018”, cuyo objetivo fue determinar
la relación entre la madure psicológica y la procrastinación entre los estudiantes. La
metodología utilizada fue cuantitativa, de tipo descriptivo-correlacional y se acudió
al diseño no experimental de corte transversal. La muestra estuvo conformada por
244 estudiantes, a quienes se aplicó el cuestionario de Madurez psicológica
(PSYMAS); como también la escala de procrastinación académica. Los resultados
apuntaron a una correlación negativa o inversa entre las variables de estudio puesto
que existen muchos estudiantes que procrastinan moderadamente.
A nivel local, la Universidad nacional de Tumbes ante la emergencia sanitaria por la
Covid-19 las clases fueron virtuales con el fin de evitar los contagios. Conforme a
ello, mediante la técnica de la observación, se comprobó que muchos de los
estudiantes Unetinos han hecho un hábito desmedido del Internet tomándolo para
diversas actividades, lo cual desencadenó que probablemente muchos de estos
padezcan de comportamientos procrastinadoras.
La escasez de investigación sobre las estadísticas de procrastinación puede mantener
la noción de que la tardanza es el resultado de la pereza. Según Ferrari, J., profesor
de psicología en la Universidad De Paul en Chicago (2022) señala que muchos
estudiantes luchan con la procrastinación, se encuentran constantemente lidiando en
su mayoría, pues las personas que batallan con esta no son flojas. La realidad es que
la mayoría de estos están sobrecargados de trabajos y a su vez ansiosos; “difícilmente
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eres perezoso o estás solo si luchas contra la procrastinación”, y es que puede ser
cierto, por lo general, muchas personas son conscientes de este comportamiento, sin
embargo, en muchos casos el origen de esta conducta es la ansiedad.
Asimismo, para Montañez y Estrada (2018), existen tres causas de procrastinación
que determinan las razones que motivan esta actitud; a) Desmotivación, implica la
falta de vigor o energía para realizar alguna actividad considerando la expectativa
que se pondrá, además de la consideración, acerca de que si la tarea resulta
interesante o difícil al realizar; b) Desconocimiento, implica la falta de motivación
sobre la actividad o tarea, lo cual ocasiona que la tarea no se pueda realizar en el
tiempo estimado; c) Falta de estructura, esta se puede comprender como la falta de
herramienta para realizar la acción de actividades, por lo que el éxito de la tarea es
más distante.
Sodexo (2020), afirma que las causas no hay que buscarlas tanto en la pereza o en la
mala gestión del tiempo, sino, en dificultades para regular las emociones. La
procrastinación implica el estado de ánimo en el corto plazo. Por ello, se trata de un
proceso irracional, dado que la prioridad se sentirse bien en el momento presente se
impone por sobre las consecuencias negativas que la persona sabe que deberá asumir
después. La naturaleza particular de nuestra antipatía depende de la tarea asignada o
bien, la situación. Esto podría ser debido a que la actividad misma es poco placentera
o interesante, también podría resultar de sentimientos más profundos relacionados
con la tarea, como dudar de uno mismo, tener baja autoestima, sentir ansiedad o
inseguridad.
Entonces, podemos deducir que la procrastinación y la ansiedad son problemáticas
que la mayoría de estudiantes universitarios padecen frente a un periodo académico
o periodo concreto de la vida.
No obstante, si la persona no se muestra capaz de mejorar este comportamiento desde
estrategias que faciliten progresar al individuo a través de la conciencia humana,
puede que presente problemas generales en su vida, como es en lo académico, laboral
o simplemente en lo que es su vida personal. Esto limitará al individuo proyectarse,
retrasando sus objetivos y metas futuras. Cabe destacar que las consecuencias no solo
acortan los problemas académicos o laborales, si la persona sigue adoptando un
comportamiento procrastinador y desorganizado, consigo generará problemas físicos
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relacionados con el estrés y la ansiedad. Precisamente Cardona (2015 citado en
Barraza y Barraza, 2019) manifiestan que la procrastinación se correlacionan de
manera significativa con algunos síntomas físicos, psicológicos y comportamentales
del estrés académico, como lo serían la fatiga, el dolor de cabeza, la somnolencia,
sentimientos de depresión y tristeza, y los problemas de concentración e irritabilidad.
La problemática es que, además de las consecuencias negativas que trae éste, la
procrastinación crónica nos traerá efectos destructivos a largo plazo para nuestra
salud física y mental.
III. OBJETIVOS
Objetivo General
Proponer alternativas de solución ante la mejora comportamental y conciencia
de la procrastinación.
Objetivo Específico
Describir la información principal de la procrastinación.
Plantear un cronograma de proceso de desarrollo para cumplir las acciones a
realizar.
Efectuar un seguimiento en función a las actividades propuestas.
Analizar los resultados a través de evidencias que comprueben lo ejecutado.
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IV. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Barraza, A. y Barraza, S. (2019). Procrastinación y estrés. Análisis de su relación en
alumnos de educación media superior. Revista de investigación informativa, 132-
151.
Cárdenas, M. (2020). Procrastinación Académica en estudiantes Universitarios de una
Institución Pública: Caso de la Facultad de Ciencia de la Salud. Universidad
Autónoma del Carmen, Campeche, México.
Aranda, T. (2022). Procrastinación y ansiedad en los estudiantes de la Universidad Nacional
de Tumbes.
Monti, S. (2022). Relación entre la Procrastinación y el rendimiento académico del área de
comunicación en lo estudiantes del nivel secundario de la institución educativa
particular Rey de Reyes, en el contexto de retorno a clases presenciales, Arequipa,
2022.