GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
En esta parte del trabajo añado capturas de pantalla hechas al genograma que he realizado
utilizando el programa GenoPro, para que la tarea de corregir la práctica sea más sencilla, en caso
de que el corrector no cuente con el programa y no pueda acceder al archivo.
Figura 1: Visión general del genograma.
Figura 2: Rama principal, principio del genograma.
GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
Figura 3: Rama paterna, segunda y tercera generación.
Figura 4: Rama paterna, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima generación.
GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
Figura 5: Rama materna, segunda y tercera generación.
Figura 6: Rama materna, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima generación.
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
INTRODUCCIÓN
La investigación llevada a cabo para reconstruir árbol genealógico de una persona consigue
desvelar muchas realidades interesantes. Por una parte, permite acercarse al pasado, y entender
cómo se materializaban ciertos patrones dentro de las instituciones que rigen nuestra sociedad,
como son la familia y el matrimonio, y, al mismo tiempo, ayuda a apreciar el cambio que estas han
sufrido a lo largo del tiempo. En este trabajo analizaremos observaciones relevantes sobre mi
familia, y cómo se ajustaban, o se alejaban, de las pautas que conocemos sobre las relaciones
intrafamiliares en el pasado y el presente.
FUENTES
Principalmente, la información fue recopilada en dos visitas al registro civil de la villa de A Guarda,
Pontevedra, durante dos mañanas consecutivas. En estas visitas, se consultaron a los documentos de
acceso público, concretamente las actas de nacimiento de los familiares, registradas en grandes
libros clasificados por años. Concretamente, en este registro civil local encontramos actas de
nacimiento hasta el año 1872.
La segunda fuente de información utilizada han sido informantes. Gracias a ellos se ha recopilado
información sobre curiosidades, y datos concretos sobre miembros de la familia que todavía viven,
que serían demasiado complicados de obtener utilizando las fuentes oficiales registradas. Dichos
informantes son: con mi madre, Nuria Alonso Lomba, y mi abuelo Agustín Alonso Lomba.
Al haber empleado estas fuentes, he podido recopilar los nombres de mis familiares hasta siete
generaciones. Tristemente, no he sido capaz de llegar más lejos, puesto que no existen archivos tan
antiguos en el registro civil de este pueblo. Para poder continuar, hubiera sido necesario investigar
utilizando los libros de bautismo que se encuentran en la iglesia de la parroquia, pero eso resultaría
en otras complicaciones, de las que se hablará más adelante. También, otro motivo por el que no he
podido llegar más allá de esas siete generaciones, o completar ciertas ramas del árbol genealógico,
es que estos datos no se encuentran en A Guarda, sino en los registros civiles de otros lugares de
Galicia o en Portugal.
1
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
OBSERVACIONES Y DIFICULTADES
Realizar la investigación necesaria para este trabajo no supuso grandes dificultades, pero sí que fue
necesario invertir una abundante cantidad de tiempo, que bien podría haberse doblado o triplicado
con bastante facilidad. Así, durante los dos días en el que llevó a cabo la recopilación de
información, di preferencia a completar de manera ascendente el genograma, antes que
horizontalmente. Es por esto por lo que el árbol podría estar mucho poblado, sin embargo, sebido a
que el esfuerzo requerido para semejante tarea era demasiado, acabaría necesitando recopilar los
datos de casi todas las personas de la villa. Aunque cabe decir que indagar sobre el grado de
parentesco que comparten todas las personas de este pueblo sería una tarea interesante.
Además de la falta de tiempo, la investigación fue, en parte, impedida por otros dos motivos. Por
una parte, algunos de los familiares no habían nacido en A Guarda, siendo algunos de otras
comarcas de Galicia, y otros venidos de Portugal, por lo que el trabajo solamente contiene datos
sobre aquellos familiares originarios de A Guarda. Por otra parte, mucha de la información que
podría haber permitido averiguar los datos y los nombres de otros personajes de la familia se
encontraba en los registros de los bautizos, datos que guardaba la Iglesia local, pero con los que es
mucho más difícil trabajar, pues no se puede acceder a ellos tan libremente, y no han sido ordenados
de la misma manera que sí han sido las partidas de nacimiento en el registro civil, por lo que, se
necesitarían muchas más horas para poder ir libro por libro, buscando a cada uno de los individuos.
Además, para poder encontrar información útil dentro de los libros de bautismo, habría que conocer
previamente los nombres de la ascendencia de uno, lo que entorpece considerablemente la
investigación.
Ahora bien, durante el estudio llevado a cabo en el registro he observado algunos aspectos
interesantes que se comentarán a continuación.
En primer lugar, el registro de nacimientos se empieza a realizar en el año 1872, y según avanza el
tiempo, se vislumbra, por medio del formato en el que fueron escritos los libros de registro, un
aumento en el nivel de burocratización. De esta manera, encontramos que los primeros libros están
completamente escritos a mano por el juez municipal, y continúan así hasta 1890. Después,
empiezan a tener un mayor grado de estandarización, añadiendo algunas pautas impresas sobre
algunos puntos relevantes para el registro, pero todavía con espacio suficiente para que el juez
complete algunos datos libremente. Esta estandarización se mantiene en el tiempo, teniendo cada
2
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
vez unas plantillas más detalladas, en las que solamente existen huecos para rellenar los datos,
como el nombre, la edad, o la ocupación de los padres, hasta la llegada de la ofimática. Ahora, todas
las partidas están registradas por ordenador, y se han digitalizado todas las partidas de nacimiento a
partir del año 1950.
Otra ventaja que supuso haber consultado el registro civil es la gran cantidad de datos que se
pueden obtener gracias a las partidas de nacimiento. De esta forma, fue posible encontrar datos de
hasta la séptima generación de familiares, pues dentro de cada documento encontrábamos los
nombres de cada par de abuelos, además de los padres. Al mismo tiempo, dentro de la partida se
inscribía la edad de los padres, lo que permitió que, mediante la realización de cálculos sencillos,
pudiera encontrar el año de nacimiento de estos, y de esta manera, buscar sus nombres en los libros
del registro. Esto facilitó que pudiera empezar a reconstruir mi ascendencia tan solo pidiendo una
copia de la partida de nacimiento de mi padre.
También pude obtener información sobre las ocupaciones y la procedencia de algunos de mis
antepasados gracias a que estos datos se anotaban en el registro. Cabe destacar que, en algunos
libros, aquellos que registran nacimientos a partir de la década de 1890 hasta el comienzo de la
dictadura de Primo de Rivera, no es posible saber la ocupación real de la madre del niño recién
nacido, pues en estas aparece escrito de forma impresa: “dedicada a las ocupaciones propias de su
sexo y domiciliada en el de su marido”. Es cierto que más adelante esto se pierde y de nuevo
encontramos listado la ocupación real de las mujeres, pero volvemos a encontrarlo con la llegada
del franquismo.
Por último, añadir que, a menudo, las personas que registraban a los niños eran los padres, siendo
también frecuente, en otras ocasiones, que lo hicieran los abuelos o los tíos. Curiosamente, también
encontramos algunos casos en los que son vecinos de los padres los que registran el nacimiento.
Estos casos los encontramos en los registros de niños de familias que no vivían en el centro del
pueblo, cerca del registro, sino en las afueras, en zonas más alejadas, a las que para llegar, se
necesita dar una caminata de más de veinticinco minutos.
3
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
INFORMACIÓN RELEVANTE
Como se observa en el genograma, las ramas paternas son mucho más extensas que las ramas
maternas, pues dentro de esta primera rama, muchas más personas de la familia habían nacido en el
pueblo, mientras que para las maternas, encontramos familiares de otras zonas de Galicia o de
Portugal. A pesar de esto, sí podemos afirmar que no ha habido mucha movilidad, al menos en las
últimas cinco generaciones, a la hora de encontrar pareja, algo que está cambiando, y seguirá por
esta línea, con las nuevas generaciones. Así, por la rama materna tenemos a algunos familiares de la
generación anterior a la mía, que sí han encontrado pareja fuera de A Guarda, en lugares como Vigo,
aunque han sido pocos los casos. Aún así, es muy probable que esto cambie con las generaciones
futuras, ya que algunos de los que ahora somos adultos jóvenes, y dos de los que son niños, ya no
residimos habitualmente en esta villa.
Por otro lado, también podemos ver que por la rama paterna, la familia se vuelve más numerosa,
mientras que, después de la generación de mis abuelos paternos, no vemos un patrón de
reproducción que continúe produciendo una gran cantidad de personas. Encontramos dos
explicaciones para esto. La primera está relacionada con la diferencia de clase social y la riqueza
generacional. Así, mi abuelo Agustín había conseguido ascender de clase social y generar riqueza
que acabaría por mejorar la situación económica de la familia, haciendo que invirtiesen más tiempo
y dinero en menos hijos. Además, ambas partes el matrimonio de mis abuelos maternos habían
cursado estudios y obtenido titulaciones que les habían permitido acceder a trabajos de mayor
cualificación, lo que implica un mayor salario y acceso a bienes y servicios que no se podían haber
obtenido dentro del pueblo. La segunda explicación, a pesar de estar estrechamente relacionada con
la primera, ya no es de tipo material, sino social o ideológico. La rama paterna, además de contar
con menos dinero, es, en general, mucho más tradicional y conservadora, por lo que ponen mucho
más énfasis en el deber de casarse y tener hijos. Por el contrario, en la parte materna de la familia,
esta riqueza acumulada, permitía un estilo de vida que conseguía alejarles de las ideas del pueblo.
Ambos abuelos maternos trabajaban fuera de la villa: la abuela María Rita como secretaria en una
empresa y más tarde celadora en el hospital, el abuelo Agustín como jefe de máquinas en barcos
cargueros; lo que ambos afirmaban que les otorgó una visión diferente sobre el mundo, algo que se
hacía notar en las comidas familiares. De esta manera, mi madre y mis tíos estuvieron también
expuestos a ideas diferentes en gran parte por la educación de sus padres.
4
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
A pesar de esto, es necesario puntualizar que existen ciertos factores que influencian en gran medida
por qué observamos ciertos patrones en una parte de la familia y no en la otra. Dentro de la familia
hay una clara división marcada por las expectativas de género que se hace notar cuando se es
consciente de la dinámica de la familia. De esta manera, siempre ha existido mucha más presión
sobre las mujeres para encontrar pareja y casarse que para los hombres. Mientras que, en la rama
paterna, a los hombres sí se les recuerda el hecho de que están todavía solteros a su edad, se les
permite un grado de libertad resentida, bajo el entendimiento de que no es posible entrometerse y
dictarles aquello que deberían hacer; para las mujeres de la familia la realidad es muy distinta,
habiendo llegado hasta niveles de puro acoso por parte de familiares para que estas se casaran con
sus parejas, o regresaran con ellas después de haberse separado. Por esto encontramos también que
las mujeres de la familia tienen más hijos que los hombres.
En cuanto al matrimonio, las diferencias entre generaciones no son muy pronunciadas. Los únicos
cambios marcados que encontramos son un ligero cambio en la edad en la que se producía el enlace,
que puede que no sea tan llamativo en las generaciones ya bien entradas en la adultez, pero sí que se
notará en las generaciones que ahora son jóvenes. Sucede que, en la generación de mis padres y las
anteriores, los matrimonios se producían durante la década vital entre los veinte y los treinta años,
como pauta general. Pero ahora la visión en cuanto al matrimonio ha cambiado, así como la presión
se ha atenuado. Al mismo tiempo, esto tiene un efecto en la fecundidad y el nacimiento de nuevas
personas dentro de la familia. Mientras que en las generaciones anteriores era normal encontrarse
con una familia con cuatro o más hijos, en la familia contemporánea, el patrón más común es el de
tener dos hijos, uno, o incluso ninguno.
Sin embargo, podemos encontrar varias excepciones a lo mencionado anteriormente. Así, mi abuelo
Agustín se había casado tarde para una persona de su generación, mientras que, por ejemplo, mi
abuela Matilde se casó más pronto de lo que puedo inducir que era la edad normal en esos tiempos,
en base a lo observado en los datos del registro civil, pero su situación personal la condicionó a
llevar a cabo ese paso. Mi madre también se casó antes de lo esperado en su generación, pero, a su
vez, encontramos muchas personas dentro de la familia que, a pesar de estar rozando o haber pasado
los cuarenta, todavía no han formado familias propias. Por lo que respecta a los nacimientos y a la
fecundidad, estos siguen que complementa a la del matrimonio. A pesar de que el patrón, dentro de
la generación de mis padres, es de tener dos hijos o tan solo uno, encontramos a mi familia como
5
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
excepción, que cuenta con tres hijos. Además, existen miembros que, al no haberse emparejado
todavía, tampoco tienen hijos, algo impensable en las generaciones anteriores.
En lo que atañe a la muerte y mortalidad., no ha habido ningún caso que quepa resaltar. Lo que sí
que generalmente encontramos es que los hombres fallecen antes que sus mujeres, pero esto es
achacable a la tendencia general que se ha observado en el conjunto de la sociedad
demográficamente.
Por otra parte, las ocupaciones que han ejercido las personas pertenecientes a mi familia sí tienen
una transformación interesante, relacionada con la universalización de la educación en este país.
Cuando leemos las partidas de nacimiento de mis bisabuelos y tatarabuelos, vemos que los trabajos
que realizan están estrechamente relacionados con las principales fuentes de ingreso y alimento de
la época: la pesca y el campo. Así, la gran mayoría eran pescadores o jornaleros, encaminados hacia
esa ocupación por ser el trabajo de sus familias. En cambio, en las nuevas generaciones cada
persona desempeña un trabajo distinto, ajustado a sus gustos y capacidades personales. Vemos
cómo en la generación de mis padres encontramos arquitectos, ingenieros, carpinteros u otros tipos
de trabajos cualificados. Contamos con algunas excepciones, por ejemplo, a pesar de haber
comenzado como marinero, mi abuelo Agustín estudió una carrera durante cuatro años que le
permitió obtener un título de educación superior, y lo mismo sucede con mi abuela materna. En la
rama paterna, solamente una persona, mi primo Emilio, ha continuado con la profesión tradicional
de la familia: es marinero; mientras que mi padre representa una excepción en su familia, pues fue
el primero en estudiar una carrera universitaria, a causa de estar incapacitado, por razones médicas,
para poder trabajar en los barcos junto a su padre. Otra excepción es la de mi tatarabuela, quien
trabajó en el negocio familiar, una fábrica de cerámica, que le otorgó el apodo de “Cazolera”,
fábrica que hoy en día ya no existe.
Por último, comentar algunas curiosidades que he aprendido, tras haber consultado con mis
informantes, sobre mi familia. Por ejemplo, una de las tías de mi abuelo era conocida por hacer
brujería, lo que provocaba burlas . También, otras personas de mi familia tienen apodos, como
muchas otras personas en el pueblo: uno de los hermanos de mi abuelo era conocido como
“Bambino”, pues así se llamaba la orquesta de la que era animador, y el padre de ambos, como Juan
“Carlista”, por haber pertenecido su padre al partido con ese mismo nombre. Por parte paterna, el
padre de mi abuela era conocido como “Barrabás”, apodo otorgado por su vecina cuando este era
6
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
pequeño, por causar mucho revuelo cuando jugaba con sus amigos. Cuenta mi abuela, que por
haberle puesto ese apodo, su padre se negó a ir al funeral de la señora. Cabe resaltar que el aspecto
de los apodos es muy importante, especialmente en los pueblos, pues a menudo son la manera en la
que los habitantes se reconocen entre ellos. En muchas ocasiones, cuando uno de ellos morían, les
resultaba difícil distinguir quién había sido por el nombre y apellido, y no terminaban por saber de
quién era el funeral hasta que otro vecino les nombraba a la persona por su apodo. Es por esto por lo
que a menudo, si uno camina por el pueblo y se topa con una esquela pegada en alguna de las
ventanas o paredes de las calles en las que a menudo estas se colocan, o en las puertas de las
Iglesias, se puede ver como al lado del nombre completo del fallecido, se ha escrito entre comillas o
paréntesis el apodo.
CONCLUSIÓN
Con todo, la realización de este trabajo me ha permitido acercarme más a una investigación más
practica, diferente a la que normalmente realizamos para los trabajos en el ámbito educativo, y que
al mismo tiempo me ha permitido averiguar un poco más sobre mis antepasados, especialmente
aquellos sobre los que apenas tienen recuerdo las personas de mi familia que están hoy en día vivas.
De todos modos, considero que este ejercicio puede ayudar a comprender mejor, no solo las
convicciones sociales en aquel momento en el que nacieron los antepasados de uno, sino también
cómo son las convicciones de hoy en día.
ANEXO
En esta sección incluyo algunas imágenes de las partidas de nacimiento para ilustrar dicha
evolución en la burocratizción del estado reflejada en la estandarización en la manera de inscribir a
los niños recién nacidos.
7
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO
8
COMENTARIO SOBRE EL GENOGRAMA JULIA MARTÍNEZ ALONSO