Percepción y atribución
social
Diferentes concepciones del pensador social
• Ser humano como buscador de consistencia entre sus
creencias previas y la información nueva. Cuando hay
inconsistencia se intenta reducir.
• Científico ingenuo. Reúne información relevante, la
interpreta de manera imparcial y extrae conclusiones de una
manera lógica y cuasi-científica.
• Perspectiva del tacaño cognitivo. Recurrimos a estrategias
rápidas y poco costosas ya que la capacidad de
procesamiento es limitada.
• Perspectiva del estratega motivado. Integra las tres
concepciones anteriores. Personas utilizan diferentes
estrategias de procesamiento en función de sus
motivaciones, metas y demandas del entorno. Ante
situación muy relevante personalmente: como científico
ingenuo. Cuando existen presiones temporales: tacaño
cognitivo.
• Perspectiva del actor activado. Se enfatiza que el
procesamiento de la información ocurre con gran rapidez y
muchas veces de manera espontanea (es más un
procesamiento automático e inconsciente que consciente).
Procesamiento automático de la información
• En ocasiones no tenemos consciencia del estímulo (ej.
Percepción subliminal, no consciencia tiempo inferior a 100
milisegundos), aunque afecta a nuestro juicio.
• Otras veces somos conscientes de haber percibido un
estímulo, pero no del modo como lo interpretamos
categorizamos (ej. Juzgar a alguien por un estereotipo).
• Podemos NO tener consciencia de las influencias que
determinan nuestro juicios o estado subjetivos (ej. Cuando
estamos tristes y vemos todo negro)
Hoy se habla de un continuo entre procesos automáticos y
controlados (no dicotómico)
Representaciones mentales
• Procesamiento de abajo-arriba. Comienza en
los receptores sensoriales, analiza los detalles
y luego se integra en niveles superiores
procesamiento (ej. Pensamiento, memoria)
en una impresión global. Permite ir
actualizando los conocimientos.
• Procesamiento de arriba-abajo. Comienza
por arriba (influido por conceptos y teorías) y
va descendiendo. Permite simplicar
procesamiento de la información recurriendo
a conocimientos ya almacenados.
Principales formatos de representaciones mentales
• Modelos de redes asociativas. Representaciones mentales consisten en conjunto
de conceptos o nodos interconectados en forma de red. Dentro de cada red, hay
un nudo central, que identifica la red (ej. Una persona, un grupo, un
comportamiento, etc) y diferentes nodos que representan los atributos que
caracterizan el concepto central. Las conexiones entre los nodos indican la fuerza
con la que se asoacian dos conceptos. Cuanto más frecuente se activa una
conexión, más se refuerza la conexión entre los nodos implicados.
• Modelo de esquemas. Esquemas son estructuras cognitivas que representan el
conocimiento que tenemos sobre un concepto o estímulo, incluyendo no solo sus
propiedades sino también la relaciones entre ellos. La estructura de los esquemas
se desarrolla de la abstracción que hacemos de las experiencias. Condicionan qué
información prestamos atención y la interpretación que hacemos de ella, en lo
que recuperamos de la memoria y las inferencias que hacemos. Nos ayudan a
interpretar situaciones ambiguas. Cuando se basan en informaciòn errónea
pueden ser desadaptativos (ej. Delincuentes esperan reacciones hostiles por
parte de los demás). Ejemplos de tipos de esquemas: (1) personas. Sobre
individuos específicos (ej. Nuestro mejor amigo) sobre sus rasgos, metas y deseos.
(2) Yo o autoesquemas. Sobre nosotros mismos, suelen incluir información muy
detallada. (3) Roles. Contiene información sobre comportamientos que debe
exhibir una persona que ocupa una determinada posición social. (4) Eventos o
guiones. Información sobre cual es la secuencia apropiada de comportamientos y
eventos en situaciones conocidas
Principales formatos de representaciones mentales
• Modelos de ejemplares. Representaciones mentales
que se basan en casos específicos. Ventaja: son muy
flexibles, dinámico y adaptable al contexto. No es
incompatible con el modelo basado en esquemas.
• Modelos de memoria distribuida. Las
representaciones no se almacenan en la memoria
como si fueran “archivos” que luego se pueden
recuperar de manera independiente, sino que se
construyen en el momento que se necesitan. Las
representaciones mentales son estados transitorios
y no tienen una ubicación concreta en la memoria.
Inferencia social: los heurísticos
Atajos cognitivos, nos permiten llegar con poco esfuerzo a conclusiones
normalmente correctas.
• Heurístico de representatividad. Inferencias basándonos en semejanzas
con elementos típicos de la categoría.
• Heurístico de accesibilidad. Se basa en la rapidez con la que viene a la
mente ejemplos específicos de ese suceso, categoría o asociación (porque
sea más frecuente, más reciente, nos haya impresionado, etc.). Ej. Estimar
la probabilidad de padecer una enfermedad pensando en un conocido
que tenemos reciente. Más fácil recordar casos de personas famosas,
sucesos recientes, información de contenido emocional, eventos que
podemos imaginar sin esfuerzo. Problema: correlación ilusoria: percibir
una asociación entre dos sucesos no relacionados o sobrestimar la
asociación (ej casos de prejuicio porque capta la atención casos
inusuales).
• Heurístico de simulación. Estimar la probabilidad de que un suceso ocurra
en función de la facilidad para imaginarlo o reproducirlo (simularlo)
mentalmente. Relación con pensamiento contrafactual: imaginar
consecencias o como podríamos haber evitado un acontecimiento que ya
ha pasado.
Percepción de las personas
• Enfoque centrado en la categorías. Procesamiento de
arriba-abajo, impresiones que nos formamos de las
personas guiados por esquemas y creencias previas
sobre el mundo social. Categorizamos en términos de
pertenencia grupal (ej. Género, profesión, étnica, etc.).
Hacer estos juicios depende de factores del receptor
(ej. Motivación y capacidad analizar información más
precisa sobre las impresiones estereotípicas),la persona
percibida (ej. Si es representativa o típica de su grupo o
no) y la situación (ej. Urgencia por formarnos una
opinión sobre la persona percibida).
Percepción de las personas
• Enfoque centrado en los rasgos. Énfasis procesos
abajo-arriba. Impresión es resultado del análisis
detallado, rasgo por rasgo, de cada elemento de
información que proporciona la persona percibida y de
la integración de esos elementos. Asignamos valores
positivos o negativos a los atributos que observamos
de una persona y luego nos formamos impresión
unitaria. Distintos modelos. Modelo aditivo. Impresión
final depende de la suma de cada uno de los rasgos
que conocemos de la persona (ej. +1,+3,-1=3). Modelo
promedio. Es una media de los rasgos conocidos. (ej.
+1,+3,-1=3/3=1)
Percepción de las personas
• Modelos duales. Comienza con activación de categoría
relevante en función de las claves informativas más
llamativas que proporciona persona (ej. Edad, género,
etnia). Si tiene motivación suficiente hará análisis más
detallado de cara características individuales de la
persona. Requiere también suficientes recursos
atencionales para integrar diferentes elementos de la
información. También, si se dan inconsistencias entras las
categorías y el comportamiento que muestra conducirá a
impresiones más individualizadas.
Modelos clásicos de atribución
Atribución: conocer las causas de los comportamientos
de los demás. Particularmente relevante es el locus de
control de causalidad (dentro/fuera de la persona).
• Teoría de la psicología del sentido común de Heider.
Nos comportamos como científicos ingenuos,
intentando probar las hipótesis que elaboramos
sobre el comportamiento de los demás. Dos
características: (1) habilidad (que depende de la
capacidad y ambiente del actor) y (2) la motivación
(que tiene que ver con la intención y el esfuerzo),
determinan la acción.
Modelos clásicos de atribución
• Teorías de las inferencias correspondientes de Jones y
Davis. Personas se fijan en claves informativas como los
efectos no comunes que tiene la acción observada frente
a otras alternativas. También si es un comportamiento
poco deseable socialmente (que choca con lo que hace la
gente normalmente en esa situación) aumenta
probabilidad que tenga que ver con características del
actor. Cuando no tiene relevancia hedónica (no le afecta
personalmente) es más fácil que se deba a una disposición
subyacente. El personalísimo, cuando nos llevamos mal
con alguien tendemos a atribuir todos sus comentario y
conductas hacia nosotros a sus características personales.
Modelos clásicos de atribución
• Modelo de covariación de Kelley. Las personas analizan cómo
varían dos eventos para inferir causalidad entre ellos. Las personas
se fijan en tres fuentes de información: distintividad (cuando el
comportamiento solo se produce ante el estímulo considerado y no
ante otros); consenso (cómo se comportan otras personas en
relación al estímulo); consistencia (como es el comportamiento de
la personas observada y el estímulo). Con estos tres elementos, tres
atribuciones: Atribución a la persona (cuando distintividad es baja,
consenso bajo y consistencia alta). Atribución al estímulo
(distintividad alta, consenso alto y consistencia alta). Atribución a las
circunstancias (distintividad alta, consenso bajo, consistencia baja).
Cuando no tenemos información suficiente para analizar la
covariación, utilizamos esquemas causales. Esquema de causas
necesarias múltiples. Requiere al menos dos causas (ej. Aprobar
requiere inteligencia y esfuerzo). Esquema de causas suficientes
múltiples. La presencia de una causa entre dos posibles es suficiente
ej. Aprobar examen fácil es suficiente o ser inteligente o bien
esforzarse).
Sesgos y errores en el proceso de atribución
• Error fundamental de la atribución. Tendencia a
sobrestimar en el comportamiento de los demás
la influencia de las factores disposicionales y
subestimar los situacionales. Creencia que el
comportamiento de los demás ha sido
libremente elegido. Ocurre en nuestra cultura
(no tanto en otras, como asiáticas).
• Efecto actor-observador. Diferencia que
hacemos entre las atribuciones a los otros y a
nosotros mismos (nuestro comportamiento lo
atribuimos más a factores situacionales). Sobre
todo cuando el comportamiento es negativo (si
es positivo, puede ser al revés)
Sesgos y errores en el proceso de atribución
• Efecto de falso consenso. Tendencia a percibir los comportamientos
y juicios propios como típicos y apropiados para las circunstancias
(se asume que los demás habrían actuado o pensado de la misma
manera en la misma situación). Explicación: interactumos con
personas similares a nosotros; heurístico de accesibilidad (los
comportamientos que hacemos son más accesibles); también para
mantener la autoestima.
• Sesgos favorables del yo. Atribución autoensalzadora. Tendencia a
atribuirnos los éxitos. Atribución autoprotectora. Tendencia a negar
la responsabilidad de los fracasos. A veces atribuimos los fracasos a
factores personales si son controlables. Atribución defensiva.
Asignar más responsabilidad al actor cuando sus consecuencias son
graves (ej si tiene un accidente con el coche y bebe; que si no tiene
un accidente), influye el hecho de que uno pueda encontrarse en la
mismas situación (la situación resulta más “amenazante”) y la
similitud respecto a quien realiza la acción (si se nos parece se
atribuirá a la mala suerte para exculparle)
Consecuencias de los errores y sesgos
cognitivos
• Muchos sesgos pueden ser adaptativos (ej.
Cuando nos sentimos vulnerables,
sobrestimamos nuestra fuerza). Problema,
tendemos a culpabilizar a la víctima