El Cerco de La Ciudad de Lima 1536: Evidencias Históricas y Arqueológicas de Una Acción Armada Durante La Resistencia Indígena
El Cerco de La Ciudad de Lima 1536: Evidencias Históricas y Arqueológicas de Una Acción Armada Durante La Resistencia Indígena
pe ISSN N°2521-8093
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Palabras claves: Arqueología Histórica/ Historia de las Mentalidades/ Evidencias de
Guerra/ Resistencia Indígena/ Quizu Yupanqui/ Cerco de Lima/ Acciones Armadas.
Abstract: This article describes the events that took place during the siege of Lima by
Quizu Yupanqui during the indigenous resistance in the year 1536, the construction and
foundation of the city of Lima due to the fear of the Spaniards for the continuous
warlike movements of the natural, the meeting places of the troops of Tahuantinsuyo
and the places where the main war events took place; In addition, a methodology for the
study of archaeological evidences of war in Inca archeology is explained and presented.
Keywords: Historical Archeology / History of Mentalities / Evidences of War /
Indigenous Resistance / Quizu Yupanqui / Cerco de Lima / Armed Actions.
Résumé : Cet article décrit les événements qui ont eu lieu pendant le siège de Lima par
Quizu Yupanqui durant la résistance indigène en 1536, la construction et la fondation
de la ville de Lima en raison de la peur des Espagnols pour les mouvements guerriers
continus des naturels, les lieux de rencontre des troupes de Tahuantinsuyo et les lieux
où se sont déroulés les principaux événements de guerre; En outre, une méthodologie
pour l'étude des preuves archéologiques de la guerre dans l'archéologie inca est
expliquée et présentée.
Mots-clés: L’Archéologie Historique / L’Histoire des Mentalités / Les Témoignages de
Guerre / La Résistance Autochtone / Quizu Yupanqui / Le Cerco de Lima / Les Actions
Armées.
1. Introducción
La invasión hispana fue sangrienta, las fuentes históricas y las evidencias arqueológicas
nos lo demuestran. La historia de este proceso tal y como la conocemos se ha construido
sobre verdades a medias. Nos oculta hechos que cambiarían nuestra manera de ver la
historia y de identificarnos como el producto de una constante lucha de mentalidades,
una impuesta a la fuerza y otra autóctona, que supo resolver sus contradicciones y
diferencias sin intervenciones foráneas. Este choque de mentalidades y sociedades tuvo
como marco contextual la guerra, actividad humana en la cual, deja tras de sí evidencias
materiales que explican las relaciones y el contexto histórico de la época.
En este contexto, la ciudad de Lima significaba para Manco Inca el centro del poder
español lugar donde se concentraba todo el poder político de sus peores enemigos que
impulsados por una ambición desmedida destruyeron lo que sus antepasados
construyeron en un largo proceso de desarrollo autóctono. En esas épocas Lima no
pasaba de ser una pe queña villa trazada a la usanza hispana de damero o ―cuadras‖ con
un carácter eminentemente militar porque, es sabido, los españoles temían en cierto
grado, una acción militar de gran escala además, el planeamiento de ciudades en el siglo
XVI estaba ligada íntimamente a las construcciones militares, la ―ciudad fortificada‖ o
la ―ciudad como defensa‖ estaba presente en la mente de los conquistadores. Esta
ciudad fue construida sobre los cimientos de un pequeño curacazgo que a la larga le
prestaría leales servicios.
Para poder entender esta compleja realidad, decidimos escoger un periodo en la
arqueología prehispánica que tuviera numerosas fuentes, ya sea materiales, escritas
146 (Documentos) y etnográficas. Este periodo fue el periodo INCA.
A lo largo de estas ―exploraciones‖ intelectuales nos dimos con la feliz sorpresa de
encontrar autores, que no siendo muy conocidos exploraban la historia y arqueología
Inca desde otro punto de vista. Estos autores, entre los que se encuentran Juan José
Vega, Edmundo Guillén, Hernán Amat y otros nos mostraron el ―otro lado de la
historia‖, que es poco estudiado por la arqueología, ya sea por la visión que tiene del
desarrollo cultural prehispánico y su poco acercamiento hacia la historia además,
creemos también por falta de una metodología adecuada.
Esta época de nuestra historia no ha sido muy difundida y son pocas las publicaciones al
respecto. Movidos por este motivo y por un deseo de revalorar gestas autóctonas, y a los
autores que las pusieron en valor, decidimos investigar con mucha seriedad, y cargados
de optimismo, la gesta de Manco Inca.
Es un trabajo ambicioso, pero se concretará por etapas muy bien definidas y marcadas.
Una de las primeras etapas será entender el papel que jugó el cerco de Lima en esta gran
rebelión, analizar la campaña de Quizu Yupanqui en este gran contexto, las principales
acciones militares y si es posible, por el método que proponemos, hallar evidencia
material de esta acción bélica realizada contra los españoles. Para tal fin trataremos de
comprender en un contexto amplio algunos conceptos básicos para entender lo que
significó para Quizu Yupanqui y Pizarro, luchar y enfrentarse en condiciones tan
desiguales.
Esta primera etapa es solo un intento por lograr colocar, dentro de un merecido lugar a
estos personajes que ofrecieron su vida para conseguir las metas de su pueblo, no
viéndolos desde un punto de vista del personaje como único actor del hecho histórico,
sino, como el resultado de todo un contexto político, material y mental.
Es un primer paso, eso lo sabemos pero entramos a esta tarea con un gran optimismo,
esperanzados en que nuestra investigación aporte un ladrillo más a esta compleja
construcción que significa nuestra historia, y así poder comprender este echo crucial en
nuestra historia, tan silenciado y a largo plazo ayudar al desarrollo de nuestra disciplina
arqueológica poniendo sobre el tapete que utilizando diversos puntos de vista y el
auxilio de otras disciplinas nosotros, los arqueólogos, podemos acercarnos mucho más a
una realidad histórica determinada sin caer en falsas interpretaciones. Esperamos
lograrlo, es un compromiso.
2. Material y métodos
“Si partimos del universo del individuo, esta nueva historia de las mentalidades, va a
comenzar a nivel del universo de las sensaciones, retomando lo que muchos autores
hablan sobre el universo y el hombre de la edad media, sensible a las cosas, a las
frases, a la luz y a la sombra, al ruido de toda la naturaleza de la vida medieval. Este
universo de sensaciones conduce al desarrollo de una historia de la civilización, de la
cultura material. Hay ahí una frontera que es común a la historia de las mentalidades y
a la historia de la cultura material” (Vovelle, 1991. pp.16)
La historia de las mentalidades es vista desde este punto de vista como una historia
devorante, que abarca casi la totalidad del pensamiento humano, ya que dentro de este
pensamiento se encuentran sensaciones, ideas conceptos. Es por esto que la historia de
las mentalidades ve el hecho histórico a largo y corto plazo, dinámico, cambiante, no
enmarcado en un espacio y tiempo inmóvil, porque las ideas cambian continuamente,
pero las sensaciones tienen una vida larga y longeva:
“La historia de las mentalidades, no es solo una historia de tiempo largo, hay en ella
un lugar para el acontecimiento, el tiempo corto, no en el sentido tradicional del
término, sino el del acontecimiento como ruptura” (Vovelle, 1991. pp.86)
Sus aportes a la arqueología han permitido crear la que ahora se conoce como
―Arqueología Cognitiva‖, donde toda evidencia material en contrastación con otros
datos, que no son materiales, nos han permitido conocer más a fondo lo que pensaban
estas civilizaciones.
Para interpretar este contexto histórico tenemos que entender que se trató de un hecho
armado, muy violento, y para entender esta confrontación bélica tenemos que dar una
ojeada a lo que significó la guerra, o significa, para las sociedades no occidentales. Esto
nos dará una aproximación de lo que pensaban los contrincantes: Quizu Yupanqui y
Francisco Pizarro, y nos permitirá buscar los lugares de confrontación, y también su
contexto mental. La guerra es un acto social, que fue conocido por todas las sociedades,
en todos los niveles.
La guerra, como enfrentamiento surge en un primer momento como miedo a otro grupo,
como terror a lo desconocido, lo que generaba una reacción violenta de los miembros de
la banda, de la tribu o de la comunidad:
“Los textos también nos muestran que las tradiciones orales insisten en la separación
que siente cada pueblo frente a todos los otros, considerándolos como extranjeros, y
luego, como enemigos. Para los Helenos, todos los no Griegos eran reagrupados de
manera autoritaria bajo el termino de bárbaros....lo que se sobreentiende es que
148 aquellos que no pertenecían al grupo, entonces, eran no hombres, y por consecuencia,
menos que hombres, seres de una raza inferior”. 1 (Pâques, 2002. pp.345)
“Es la guerra lo que nos interesa investigar, la guerra como realidad consumada que
ha dejado sus huellas sobre los lugares donde ella a reinado, y donde se encontraran
dos tipos de vestigios: Aquellos que ha dejado después de su paso, es decir, las señales
de destrucción, las marcas de violencia; y la marca que ella a impreso durante su
evolución, esto quiere decir, los testimonios de la presencia de los hombres de guerra,
los soldados, en particular los vestigios de campamentos , o acantonamiento, o los
lugares de vivaque”2 (Pesez et Piponier, 1988, pp. 11)
1
Traducción del autor.
2
Traducción del autor.
Si tenemos presente este tipo de metodología, entonces, para el caso que nos interesa
deberíamos buscar, en el campo, vestigios de campamentos y vivaques que dejaron las
tropas de Quisu Yupanqui y sus generales de la acción militar con la cual asolaron Lima
hispana. En la actualidad, quedan muy pocos vestigios de lo que pudieron ser estos
vivaques, debido al crecimiento desmesurado de la ciudad que han destruidos estos
contextos. Para realizar una prospección y encontrar estos lugares en medio de la ciudad
solo podremos guiarnos por las fuentes históricas que aparecen en forma de Crónicas, y
testimonios de hispanos e indios. Este es un primer paso para poder localizar los lugares
donde se realizó esta acción, pero una vez ubicados, ¿Cómo podemos interpretar las
marcas que deja la guerra en la prospección, y posteriormente, en nuestra excavación?:
“Sobre la parte explorada del sitio nosotros debemos remarcar y reconstruir tres fases
de destrucción, y dentro de estas tres casos, la de una destrucción extendida. La
primera se traduce por la erradicación total del habitad que será reconstruido sobre
otro plano, pero este esta fase, la mayoría de veces, está mal caracterizada, y mal
reconocida. La segunda, al contrario, ha dejado vestigios abundantes, y los testimonios
de una destrucción brutal se extienden a todo el sitio. La tercera a podido tener las
misma características, pero las evidencias solo se centran en un pequeño número de
edificios, donde la guerra ha dejado su impronta, sin duda porque la guerra se
interpuso luego que el sitio comenzó a extenderse”3 (Pesez et Piponier, 1988, pp. 12)
3
Traducción del autor.
4
Traducción del autor.
importante ubicar estos sitios, ya que nos permitirían, tener una idea de lo que significó
el movimiento de tropas, y las tácticas que utilizaron para cercar la ciudad, además de
sustentar la investigación en un nivel arqueológico, sin necesidad de excavación. Para
tal fin utilizaremos los siguientes pasos y técnicas:
- Ubicación en crónicas, trabajos bibliográficos y publicaciones, los hechos
relevantes del cerco de Lima. Sistematizarlos en un catálogo y una base de
datos.
- Ubicar en los informes de excavación de los sitios arqueológicos cercanos al
ingreso de tropas del Tahuantinsuyo, evidencia material del movimiento de
tropas, o, de enfrentamientos entre tropas incas y españolas.
- Realizar e identificar en el campo las principales ciudades o Llactas por las
cuales se desplazaron las tropas encargadas de cercar Lima.
- Ubicar los caminos o los pasos donde fueron destruidos por las tropas incas
comandadas por Quizu Yupanqui, los refuerzos españoles que se dirigían desde
Lima al Cuzco.
- Ubicar Arqueológicamente los caminos Incaicos, tambos y descansos por donde
se desplazaron las tropas que se dirigían a cercar Lima.
- Levantar un mapa de la ciudad de Lima del siglo XVI señalando los lugares
donde se desarrollaron los principales hechos bélicos. Ubicación en el mapa de
los campamentos del ejército del Tahuantinsuyo, y de las defensas hispanas.
- Analizar en base a la evidencia histórica y material, las estrategias de ataque y
defensa utilizadas por ambos ejércitos durante la batalla, por medio de croquis y
reconstrucciones hipotéticas.
150 - Ubicación Arqueológica del lugar por donde se dio el ataque definitivo.
- Búsqueda de los armamentos utilizados en el conflicto, ubicación en los
respectivos depósitos de museos, o colecciones privadas.
- Ubicar en el campo alguna construcción fortificada inca en las cercanías de
Lima, o alrededores, para poder, en base a fotos, planos, y comparación
bibliográfica, buscar el patrón arquitectónico defensivo inca.
Estas técnicas nos permitirán esbozar lo que significó el cerco de Lima, y la evidencia
material que esta dejó a su paso, y así probar nuestra hipótesis principal.
3. Resultados
Para poder verificar los hechos narrados por los cronistas y poder ubicar los sitios por
donde paso nuestro personaje dirigiendo su ataque contra las fuerzas hispanas
acantonadas en Lima, primero teníamos que comprobar si la planta arquitectónica de la
capital no había variado desde los primeros trazos que le dio Pizarro en 1535, y si según
lo que expusimos atrás tenia una planta de tipo militar. Premunidos de estas dudas
nuestra primera exploración se realizo para verificar si la planta arquitectónica de
nuestra ciudad había variado o no:
151
“Tomo un espacioso sitio i lo repartió á manera de casas de ajedrez, en ciento diez i
siete islas, que por ser cuadradas las llamamos comúnmente cuadras. Dio á cada una
450 pies de frente; ordenó la población de 13 cuadras en largo i 9 de ancho, desviadas
unas de otras el ancho de las calles; estas las sacó derechas a cordel, todas iguales, de
cuarenta pies de ancho cada una........quedando apartada la población cien pasos del
río” (COBO, 1956).
Siguiendo esta indicación dada por el cronista y otros procedimos nuestra primera
exploración. El cronista nos habla de trece cuadras de largo y nueve cuadras de largo,
pero, ¿Toma algún punto de referencia geográfica para poder dimensionar la ciudad de
esta manera?, ¿Para el cronista cual es el ancho y cual es el largo de la capital de la
época que describe?. Para contestar esta pregunta, primero fuimos a uno de los planos
mas antiguos publicados sobre Lima en el siglo XX publicado por Ricardo Tizon y
Bueno, un ingeniero y agrimensor que publico en 1916 un libro titulado El plano de
Lima: Apuntaciones históricas i estadísticas, donde pudimos contabilizar las cuadras.
Este plano es tomado de un estudio de crónicas que realiza el autor. Pero para contrastar
la información consultamos otro plano, mas actual pero que es una reconstrucción
hipotética de lo que fue Lima en 1616, reconstrucción mas cercana que tenemos a la
época en que Quizu Yupanqui ataca Lima, aproximadamente 80 años después, esta
reconstrucción es echa por Juan Bromley en 1943 (Plano # 1). Una vez contrastada
estos dos planos contabilizamos las cuadras y nos dimos cuenta que el cronista cuenta
13 cuadras de ancho desde el actual jirón Chancay y Tacna, yendo hacia el este hasta el
jirón Huanta, donde se ubica la estratégica plaza de santa Ana, o la moderna plaza Italia,
cuya ubicación y análisis explicaremos mas adelante. Las nueve cuadras de largo se
cuentan desde el actual palacio de gobierno, hasta el final de la plaza San Martín. Esta
afirmación también se confirmo observando mas de 30 planos que se tienen publicados
de Lima y su evolución en el tiempo, análisis que nos mostró que el plano original que
trazó Pizarro, las trece cuadras por nueve se conservaba hasta la actualidad.
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Fuente: Mapa Extraido de Tizon (1916) y luego recontruido por Bromley (1943)
Lo que nos mostraban los planos era una cosa, pero siguiendo los pasos que se deben
hacer para realizar una exploración arqueológica, salimos al campo para comprobar
nuestras observaciones teóricas. Con nuestra mochila a cuestas, los dos planos, una
cámara fotográfica, unos pasajes de crónicas, empezamos a recorrer la ciudad. Este
primer recorrido se realizó tomando a la Plaza de Armas como punto de partida. Desde
este punto recorrimos la nueve cuadras de largo, y pudimos confirmar lo que los
cronistas afirmaban: el trazado recto de estas primeras cuadras que trazaron los hispanos
para su ciudad (Foto 1), lo que les permitía una buena visualización de todas sus calles,
nosotros creemos, que con motivos de carácter defensivo. A lo largo y ancho de este
―damero‖ pudimos confirmar tal aseveración. Otro punto interesante de esta exploración
es que nos confirmó como la mentalidad (Ideología, miedos, deseos) influye en la
evidencia material, haciendo que el hombre, un ser social por naturaleza, plasme en la
realidad, o en lo material, el producto de esta manera de pensar, siendo la evidencia
material y en este caso la planta arquitectónica de Lima producto de la mentalidad
medieval que trajeron los hispanos al arribar a nuestras tierras, y no solo eso, si no
también toda la experiencia bélica que habían adquirido en Centroamérica y el Caribe.
FOTO N° 1: Trazado recto de las primeras cuadras que trazaron los hispanos para la
ciudad de Lima
visión y para encontrar la evidencia material más temprana que existe al respecto,
tratamos de ubicar los trece principales solares que se encuentran documentados en la
mayoría de crónicas que hablan de la fundación de Lima. Para sorpresa nuestra, la
ubicación de estos solares en la actualidad está ocupada por centros comerciales e
instituciones del estado tales como el Palacio de Gobierno, el Ministerio de Economía y
Finanzas, la Cancillería o Ministerio de Relaciones Exteriores, la Biblioteca Nacional, el
correo Nacional, el Hotel Maury, la Iglesia de La Merced, la Iglesia santo Domingo, etc.
( Foto 2), lo que nos indica que si realizáramos una excavación en algunos de estos
lugares, de preferencia los lugares donde el suelo este poco disturbado (cosa difícil para
una ciudad cuyo centro empezó a disturbarse entren los años 50, 60 y 70 para
convertirla en una ciudad moderna, pero cuya planta no varió), como la iglesia de la
Merced o santo Domingo, se podría obtener una estratigrafía completa desde épocas
prehispánicas, hasta la actualidad, lo que ayudaría a entender la problemática de la
ocupación arqueológica del valle de Lima, y así poder definir de una vez por todas el
problema de los estilos cerámicos. Esta exploración nos permite decir que el centro de
Lima, y en especial estas cuadras recorridas, no han variado en su planta ni en su
ubicación, lo que nos permitiría con toda libertad ubicar los lugares por donde nuestro
personaje acompañado de sus huestes ataco Lima y se realizaron los principales hechos
bélicos de agosto de 1536.
Para poder hablar con propiedad de esta parte de la campaña de Quizu era necesario
154 ubicar los lugares por donde se desplazaron las tropas antes de llegar a la costa ya que,
ubicando el punto donde posiblemente se separaron las tropas de Quizu, y ubicando el
lugar donde se aprovisionaron también de hombres podríamos tener un posible punto de
referencia arqueológica que nos pueda brindar evidencia material para poder comprobar
el paso de estas tropas, y así poder definir como se desplazaba esta multinacional
milicia, y así por cronología relativa (se posee la fecha del ataque de Quizu Yupanqui a
Lima), relacionar todos los materiales que se encuentren con esta época, pero, eso solo
se lograría con una excavación o recolección de material en superficie, y para esto
deberíamos primero ubicar el sitio donde se dividieron las tropas. Lo primero que
teníamos que ubicar era el pueblo, o la zona de Mama, ya que por este lugar
indiscutiblemente pasó nuestro personaje y sus tropas. Lo primero que hicimos fue
contactarnos con las personas que estuvieran investigando la zona, pero la mayoría solo
estaba realizando descripciones, y uno que otro levantamiento, actividades importantes
pero que no ayudaban mucho al desarrollo de la investigación, además, pocos habían
estudiado el pueblo en sí, de esa zona solo tenía la información que se recogía en los
mitos que recolecta Francisco de Ávila para extirpar idolatrías. Luego comenzamos a
analizar más documentación sobre la zona, encontrándonos con que la zona de Mama
había sido de vital importancia en el orden que el Tahuantinsuyo había impuesto en la
zona, pero poca, o casi nula evidencia material. En el transcurso de esta investigación
conocimos a una joven estudiante de nuestra escuela, la señorita Nelly Ruiz, que estaba
realizando un trabajo sobre un sitio arqueológico en el valle de Santa Eulalia, valle
donde se ubicaba el antiguo pueblo de Mama. Interesados en ver este sitio arqueológico
y movido por la curiosidad, acompañamos a nuestra joven amiga a una de sus salidas de
campo. En el camino al sitio arqueológico pudimos comprobar la ubicación estratégica
que tenía este valle, valle que remontamos por una carretera afirmada que llegaba más
allá de San Pedro de Casta. Al llegar al sitio y luego de dar una rápida ojeada al
pequeño pueblo que se ubica a los pies del sitio arqueológico, remontamos una cuesta
de regular inclinación, cuesta que ocultaba para nuestra sorpresa un gran asentamiento,
a nuestro parecer, Inca. Una vez recuperados de la emoción, y más calmados
comenzamos a recorrer y explorar el sitio. El sitio esta arqueológicamente documentado
(RUIZ, 2005.pp, 3-5) y es llamado por los pobladores Pueblo Viejo de Bellavista. El
sitio se ubica en la rivera oeste del río Santa Eulalia, al norte de la quebrada Lúcumo, en
las laderas bajas del cerro Pichocoto, sobre 1900 m.s.n.m, y 12 Km. al norte de San
Pedro de Mama. El acceso al sitio arqueológico es mediante la carretera afirmada Lima
– Laraos. Esta zona arqueológica pertenece a la jurisdicción del pueblo del mismo
nombre, anexo del distrito de Chaclla, provincia de Huarochirí, departamento de Lima.
Sus características arquitectónicas, en planta y en estilo arquitectónica, creemos, es de
estilo Inca, presentando una gran Kallanca un Ushnu una inmensa plaza en cuyo final se
ubica el mencionado Ushnu, y una gran cantidad de viviendas o habitaciones en su parte
norte, en un numero de trescientas aproximadamente. Lo sorprendente del sitio es su
ubicación. Desde el pueblo actual, que como dijimos se encuentra al pie de la zona
donde se ubica el sitio, no se distingue ninguna construcción, pero una ves en el lugar se
tiene una vista perfecta de todo el valle. El sitio tiene también todas las características
de un sitio defensivo, ya que durante la exploración pudimos encontrar la entrada
original, con sus posibles escaleras, que acceden de una manera empinada y directa al
sitio. El camino por el cual se llega al lugar en la actualidad es de factura reciente. Su
emplazamiento en una meseta, su única entrada, y los vestigios de un muro que rodea el
vacío de los bordes de la meseta, así lo demuestran. La importancia que tuvo este sitio
en el valle en el tiempo de Quizu es evidente debido a la presencia de toda esta
arquitectura única en el valle y su ubicación estratégica, punto desde el cual se puede
partir hacia el valle del Chillón (camino que siguió el general Puyo Vilca) y también , 155
al bajar hacia el valle del Rímac, casi a la altura de Chosica, remontar hacia el valle de
Lurín (camino que siguió Yllatupa y sus tropas), y su ubicación al norte de Mama:
“... y el Quizo Yupanqui entrase por Mama a salir a Lima el río abajo...”. (MURÚA,
1611, 2001. pp. 231-232).
156
Fuente: Elaboración propia
Un vez que las tropas se dividieron, Quizu Yupanqui procedió a dirigir su gran ejército
hacia la capital, destruyendo en el camino algunas ocupaciones hispanas que se
ubicaban en el valle, cobrando así las afrentas recibidas por sus connaturales, y a
nuestro parecer, antes de atacar se acantonó en el actual sito arqueológico de Puruchuco
, sitio fácil de defender por su ubicación al pie de un cerro que puede servir de atalaya
de vigilancia y ataque, y por su disposición este cerro se podría convertir fácilmente en
una fortaleza ( su altura máxima es de 666 metros sobre el nivel del mar) siendo los
guerreros andinos especialistas en aprovechar la naturaleza para defensa (Plano 2).
Enterados los españoles residentes en Lima de la inminente cercanía de las tropas de
Quizu y de sus intenciones por boca de los españoles que vivían en las afueras de la
ciudad, cerca de Puruchuco:
“Llego a los Reyes huyendo Diego de Agüero, quien dijo que cómo los indios andaban
todos en armas y le habían querido quemar en sus pueblos, y que tenían muy cerca de
la ciudad un gran ejército dellos. Nueva que atemorizó mucho la ciudad, y tanto más
cuanto menos españoles había” (GOMARA, 1922. Cap.135)
“Estando las cosas en estos términos y todos a punto y aparejados para lo subcediese,
vinieron indios de alrededor de la Ciudad de los Reyes quejándose, diciendo que indios
de guerra en gran cantidad bajaban de la sierra a destruirles, matando sus mujeres e
hijos. El gobernador mando a Pedro de Lerma que fuese con veinte de a caballo, por
no ser más de tres leguas de allí y tierra plana, a saber lo que era y correr el campo; el
cual partió a prima noche, y estando como dos leguas de la ciudad se halló cercado de 157
cincuenta mil indios, que venían a dar en ella la mañana siguiente. El se estuvo quedo y
mando que ninguno se desmandase; los indios, asimismo, estuvieron quedos pensando
que les acometerían, pero los españoles, poco a poco y a veces revolviendo sobre los
indios y matando muchos de ellos, se retiraron a la ciudad, habiendo avisado primero
al gobernador, como venían tan gran cantidad de indios a dar a la ciudad, para que se
estuviese a punto” (RELACIÓN, 1934. Pp. 53-54)
“Murió aquel día y batalla un español de a caballo, fueron heridos muchos otros, y a
Pedro de Lerma le quebraron los dientes” (GOMARA,1922. Cap.135)
Plano N°2: Ubicación geográfica de parte del cerro Puruchuco y del sitio arqueológico
de Puruchuco
158
Lo que narran estas crónicas es la batalla de Ati, batalla que se llevó a cabo antes de la
llegada de las tropas de Quizu a las puertas de la ciudad, narraciones que nos explican,
sobre todo la Relación Anónima del cerco del Cuzco, mucho sobre la estrategia de
combate que utilizaron las tropas de Quizu y también sobre la geografía del lugar. Ante
la información que nos proporcionaban estos documentos, tratamos de ubicar el sitio
donde posiblemente se realizó esta batalla. Analizando el texto de la Relación, el
anónimo nos cuenta que partieron hacia el lugar donde se realizaron los primeros
ataques que se encontraba a tres leguas de Lima. Pero que en el camino, a dos leguas de
la ciudad, se encuentran con un gran contingente guerreros indígenas. Para hallar el
probable lugar de la batalla teníamos que consultar las cartas nacionales. La escala que
utilizamos fue la de 1 en 10,000, la que nos proporcionaba mejores datos por sus
detalles cuyo número es LIMA-6. Luego de una compulsa con las crónicas, y un
análisis de las mismas con la lógica y la evidencia material, llegamos a la conclusión
que la verdadera distancia del lugar de la batalla es de legua y media, ya que a dos
leguas exacta se encuentra el sitio y el acantonamiento de Puruchuco, además, las
crónicas hablan que el enfrentamiento fue en terreno plano. Esta afirmación también nos
muestra que las tropas de Quizu habían desarrollado un cerco perimétrico alrededor de
la zona, ya que sorprendieron los españoles antes que llegaran a las dos leguas justas
donde se encuentra ubicado Puruchuco, tal ves los observaron desde las alturas del cerro
del mismo nombre, lo de la legua y media donde creemos que se realizo el combate es
por el nombre que lleva un pueblo de indios ubicado en estas distancia, nos referimos al
pueblo de Ati. Para hallar la ubicación realizamos la conversión de leguas (1 legua es
equivalente a 5.57 kilometros) a kilómetros, siendo el resultado final 8, 35 km. Con
este resultado, comparamos las distancias en las cartas nacionales respectivas,
localizando el supuesto lugar donde se realizo la batalla, en la actual carretera central,
cuatrocientos metros más arriba, camino a Chosica, del ovalo Santa Anita, entre la
cooperativa de vivienda 27 de abril y la urbanización Villa del Carmen (Plano 3). Cabe
destacar que la ubicación del sitio de combate es aproximada, esta ubicación se ha
realizado analizando las crónicas y analizando las cartas, esta ubicación es variable, ya
que esta batalla se realiza en un gran espacio plano y a través de toda esta llanura donde
se ubica la carretera central, en la margen derecha del río Rímac.
Luego de este violento choque armado, y el nuevo triunfo de las tropas de Quizu
Yupanqui sobre las milicias hispanas, el camino quedaba allanado para tomar la capital.
159
160
3.1.3. El Cerco:
Finalmente Quizu Yupanqui había llegado a las puertas de la ciudad. Los españoles por
su parte esperaban lo peor. Sabían por boca de la gente que venía escapando de Jauja y
los alrededores por donde pasaba la tropa de Quizu, que las intenciones de este adalid
Inca y señor del Chinchaysuyo era eliminarlos y de un golpe violento y de una sabia
acción envolvente encerrarlos, cual presa en un chaco, el panorama para los invasores
hispanos se tornaba desfavorable:
“El Gobernador, viendo tanta multitud de gente, creía sin duda ya lo de acá era todo
despachado” (RELACIÓN, 1934. pp. 78)
“....Y cada capitanía llevaba su bandera y unos eran honderos y otros lanceros y otros
peleaban con macanas y otros ayllo y dardos y algunos con porras” (Cieza de León,
1967: XXIII).
Por su parte los españoles se fortalecían en la zona de Santa Ana, actual Plaza Italia,
Sitio que recibió durante los días que duró el cerco la mayoría de ataques, debido a que
era la zona por donde se aproximaba la mayor parte del gran ejército, tropas que estaban
comandadas en persona por Quizu Yupanqui. Para fundamentar esta afirmación, lo
primero que llevamos a cabo fue revisar detenidamente los planos de Lima en 1535, el 161
que presenta Ricardo Tizón (1916), y la reconstrucción echa en base a crónicas por Juan
Bronley (1943) de Lima en 1615, donde pudimos encontrar que era una de las tres
plazas que existían en esa época en Lima, pero, ¿Porque para la época de 1536, época
agitada para los españoles, se construyó una plaza con su respectiva fuente de
aprovisionamiento de agua en una zona en la que todavía no se asentaba una población
que utilizase este recurso si todo era campiña?
Entonces, la importancia que le dio Quizu para dirigir su ataque por esa zona, y la
presencia de ese espacio abierto a manera de plaza con aprovisionamiento de agua en
los límites de la ciudad, nos lleva a la suposición que en ese lugar (Foto 5) los españoles
habían construido un fuerte, semejante a los construidos en otras ciudades conflictivas,
siendo su planta, la de la plaza actual. Creemos que esta suposición se acerca a la
naturaleza de la guerra medieval que conducían las milicias hispanas para defenderse de
los embates de las tropas indígenas, ya que la misma planta arquitectónica con que fue
diseñada Lima, como hemos visto páginas atrás, es de naturaleza militar, además el
emplazamiento que tenía este espacio abierto en las afueras de la ciudad era perfecto
para defender a la capital de los ataques que podrían venir de la sierra siguiendo la ruta
del río Rímac. Esta suposición es importante también para explicarse por qué en 10 días
de asedio, Lima no pudo ser tomada.
La ―plaza fuerte‖ que creemos tenían los españoles en esta zona no permitió que las
tropas de Quizu entraran a la ciudad, ya que suponemos que dentro de este fuerte
estaban amparados un gran número de jinetes e infantería hispana:
¿De dónde salieron estos jinetes que impulsaron a las tropas comandadas por Quizu
Yupanqui a retroceder en medio del fragor de la batalla?, nosotros creemos que salieron
de este posible fuerte.
Quizu retrocedió por estrategia y se replegó a los cerros cercanos a lima, él y su séquito
se emplazaron en el cerro San Cristóbal (Plano 4) (Foto 6), precisamente en el actual
barrio de Piedra Liza, y las demás tropas que lo acompañaban en el cerro el Agustino .
Quizu se ubicó en cerro San Cristóbal porque desde esa zona se domina toda la ciudad:
“....esto entre arboledas sale vistoso, i es gran deleyte ver la ciudad desde el cerro San
Cristóbal que tiene al norte, i aún le defiende de aquel viento que aquí es nocivo.....”
(CALANCHA, 1638, 1975, pp. 541-542).
¿Por qué le fue difícil a Quizu Yupanqui tomar la ciudad por estos días, y que sucedía
en el interior de la ciudad? En primer lugar los españoles que estaban en Lima eran
aproximadamente 350, pero no estaban solos, contaban con el apoyo de un sin número
de indios amigos, entre los que se destacaban los Huaylas, los Huancas, y los naturales
de Lima: 163
“Durante el cerco impuesto a los Reyes por Manco II, Contar Guacho sacorrió a los
españoles enviando a toda prisa un ejército compuesto por mil indígenas conducidos
por el curaca Tilcarima, y los principales y los principales Caro Valona y Chiquiana.
Estas tropas se enfrentaron a las de Illa Apa, capitán del Inca de Vilcabamba,
salvándose la ciudad gracias a esta oportuna intervención” (ROSTWOROWSKI,
1981-1982. pp 106)
En este pasaje debemos entender que el general inca que se enfrentó a los Huaylas fue
Ylla Tupa, y el enfrentamiento se realizó posiblemente hacia el sur de la capital hispana,
aproximadamente por la zona que ocupa actualmente el óvalo Grau.
Pero no solo tenían esta ayuda, de por cierto importante si no también:
“Durante el sitio, los ciento noventa y tres jatunsausinos comandados por Paulo Luna
y los trescientos ochenta y tres lurinhuancas capitaneados por Guacrapáucar ayudaron
a Pizarro a descercar la ciudad.........Pero en la defensa de Lima estamos seguros que
se hallo también el Apo Alaya Chuquillanqui, curaca principal de esta saya.
Seguramente que estaría a la cabeza de un gran ejército de Ananhuancas”
(ESPINOZA, 1973. pp165-166)
Y también contaba con la ayuda incondicional de los naturales de Lima, tal y como lo
dicen Las dos Probanzas de Gonzalo Taulichusco, publicadas por Maria Rostworowski
entre los años de 1981- 1982, Donde testigos presenciales dan fe de ello.
Don Gonzalo, cacique de Lima afirma:
“..en tiempos de guerra, ainsi contra los indios como contra españoles rebelados
contra vuestro real serviçio sin çesar lo avemos echo andando muchos y largos
caminos con cargas y en serviçio de vuestros gobernadores y vasallos hasta allanar
dichas alteraciones...... en cantidad de quatro mil yndios se an muerto e acabdo casi
todos que no avemos quedado ni somos al presente mas de hasta dozientos yndios...”
(ROSTWOROWSKI, 1981-1982. pp 125)
“....al tiempo que el dicho Mango Inga se alço y rebelo de la obidiençia que tenia
dada, se levantaron también todos los demás caciques de todo el reyno y que vio este
testigo que los antecesores del dicho Don Gonzalo, que eran los dichos Taulichusco y
Guachimano sirvieron mucho con sus yndios al dicho Marqués don Francisco Pizarro y
a los españoles que con él estavan y ayudaron mucho con las comidas estando los
españoles çercados en esta Ciudad de los Reyes de los yndios de guerra y fueron gran
parte para que se sustentasen los españoles y que lo que save este testigo porque se
halló presente y lo bido, y esto save desta pregunta”(ROSTWOROWSKI, 1981-1982.
pp 145)
Es evidente, que los españoles estaban preparados para este ataque.
164
Plano N°4: Ubicación de las tropas de Quizu Yupanqui en el cerro San Cristobal antes
de atacar la ciudad de Lima (1536)
165
En segundo lugar, otro de los motivos que no permitió que se llevara a cabo la toma de
la ciudad fue el poder de fuego que tenían los españoles cubriendo determinados puntos
de la ciudad, sobre todo lo que es la actual calle de Polvos Azules, esto es debido a su
perfecta ubicación como lugar para ser defendido por mosquetes, además de encontrase
en la margen derecha del río Rímac, donde existía un pequeño acantilado:
“..cuando pasa (el río) por junto a la ciudad en el estío, va tan extendido y hondo que
es imposible vadearse ni aun atravesarse dos tiros de mosquete.” (MURÚA, 1611,
2001. pp. 494)
Y eso se podría haber repetido a todo lo largo de la margen derecha del Rímac que baña
el lado norte de la ciudad hasta la actual calle Amazonas más o menos. Prueba de ello
esta en algunos testimonios de esta probanza.
Marcos Pérez, Vecino de la ciudad, contemporáneo de los hechos afirma:
“....este testigo ha visto que a servido el dicho do Gonçalo con sus yndios en las
alteraciones que a habido en este reyno él y los dichos indios de su caçicazgo en todo lo
que los gobernadores e justicias de Su Magestad les a sido mandado en llevar cargas y
en hazer mechas torcidas para los arcabuces y en llevar artilleria e municion e cargas
de soldados que yvan a servir en guerras....” (ROSTWOROWSKI, 1981-1982. pp 145)
Lo que nos demuestra la importancia que tenían las armas de fuego para impedir que las
tropas de Quizu entraran a la ciudad, nos podemos imaginar cuantos valientes guerreros
166 cayeron abatidos por las grandes pelotas de plomo que expulsaban estas armas en el
corajudo intento de ingresar a la ciudad por el lado norte.
Esta dantesca vista, tal vez, provoco que Quizu definiera de una vez por todas el futuro
de esta gran acción militar. Luego de diez días de intenso combate, para ser más
exactos, una mañana de agosto, luego de haberse reunido con sus generales y darles la
conocida proclama, decidió cruzar el río Rímac abandonando su cuartel. Junto todas sus
tropas que se encontraban en el cerro San Cristóbal y el Agustino, para en correcta
formación, tal y como se formaba el ejército inca cuando iba a someter a alguna nación
que se negaba a ser subyugada por el inmenso poder del Tahuantinsuyo:
―En la delantera vienen honderos que tiran con hondas piedras guijeñas lisas y echas a
mano, de hechura de huevos; los honderos traen rodelas que ellos mesmos hacen de
tablillas angostas y muy fuertes, asimesmo traen jubones colchados de algodón , tras de
estos vienen otros con porras y hachas de armas, las porras son de braza y media de
largo, y tan gruesas como una lanza jineta; la porra que está al cabo engastonada es de
metal, tan grande como el puño, con cinco o seis puntas agudas, tan gruesa cada una
como el dedo pulgar; juegan con ellas a dos manos, las hachas son del mesmo tamaño
y mayores; la cuchilla de metal, de ancho de un palmo, como alabarda. Algunas hachas
y porras hay de oro y plata que traen los principales; tras de estos vienen otros con
lanzas pequeñas arrojadizas como dardos; en la retaguardia vienen piqueros con
lanzas largas de treinta palmos; en el brazo izquierdo traen un manga con mucho
algodón, sobre el que juegan con la porra. Todos vienen repartidos en sus escuadras,
con sus banderas y capitanes que los mandan con tanto concierto como turcos.
Algunos de ellos tren capacetes grandes, que les cubren hasta los ojos, hechos de
madera; en ellos mucho algodón que de hierro no pueden ser mas fuertes” (JEREZ,
1534,1968).
Estas tropas, vestida cada escuadra a su usanza, con sus banderas y armas tradicionales,
cruzaron el ríos, descendiendo a la ciudad, por lo que nosotros creemos que es la actual
calle Huanta (Foto 7), y otro pequeño contingente por donde se encuentra ubicada la
actual iglesia de Santa Ana para formarse frente o algunos pasos de donde creemos que
se encuentra el posible fuerte, perdiendo así la ventaja que les ofrecía el terreno, y
exponiéndose así a las lanzas y los caballos, para luego iniciar el valiente y definitivo
ataque (Plano 5):
“El general venía delante con una lanza, el cual pasó en sus andas los dos brazos del
río. Ya que comenzaba a entrar por las calles, y alguna gente andaba por cima de las
paredes, salió la gente de a caballo y dieron en ellos con tan buena determinación, que,
como la tierra era llana, en un punto los desbarataron, y quedo allí muerto el capitán
general , y junto con él cuarenta capitanes y personas de cuenta, que no pareció sino
que los habían andado a escoger, y causólo que, como venían delanteros, fueron los
primeros en quienes rompieron; los españoles fueron hiriendo y matando en ellos hasta
el pie de la sierra, donde hallaron muy gran resistencia en un reparo que tenían echo”
(RELACIÓN, 1934. pp. 80-81)
Este testimonio de un soldado español que estuvo en el cerco nos muestra que Quizu y
sus valientes guerreros llegaron a entrar a la ciudad, tal vez como una trampa por parte
de los hispanos para aprovechar la fuerza que le proporcionaba las armas de fuego y la
caballería. La emboscada se realizó en una zona de terreno llano, donde se pudieran
desplazar los caballos, y la única zona donde se podría realizar esta acción dentro de la
ciudad era la Plaza de Armas, por su gran tamaño, pero ¿Por qué calle llego la mayoría
de estas tropas? Nosotros creemos que la única calle que no ha variado en su trazado 167
desde 1536 y que es entrada directa hacia la Plaza de Armas y la casa del gobernador,
que era el blanco principal de los guerreros incas, es la actual avenida Junín (Foto 8),
calle que va directa hasta encontrarse y cruzarse con la avenida Huanta, en la plaza
Italia.
La muerte de Quizu, ya sea en el lugar mismo del combate, o en las serranías de Tampu
(Dep. Junín), es motivo de otra investigación, pero nos inclinamos en parte por la
versión de Murúa que dice:
No creemos que haya muerto en Pumpu, Llacta inca de Junín, si no que murió en
Puruchuco, llegando ahí cargado por sus asistentes mientras sus tropas se replegaban
hacia la sierra como lo señala atrás el soldado y testigo anónimo de estos hechos,
mencionando una fortificación que los guerreros indígenas habían echo, donde se
encontraban bien acantonados.
Ese fue el fin de Quizu, valiente general, por cuya épica campaña contra los españoles
iniciada en la sierra central de nuestro país, nos vimos atraídos a investigar, y buscar
evidencias materiales de su principal acción militar, que fue sin dudas el Cerco de Lima.
Plano N°5: Ubicación de las tropas de Quizu Yupanqui para atacar la ciudad de Lima
(1536)
168
169
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4. Discusión
5. Conclusiones
2- Lima fue una ciudad construida por miedo y con carácter militar.
8- En lo que es la actual Plaza Italia existía por las épocas en que se desarrolló
el cerco un fuerte hispano donde se acantonaban jinetes e infantes españoles.
9- Las tropas de Quizu luego de ser repelidas por Primera vez, se acantonan en
el cerro San Cristóbal, donde Quizu arma su centro de operaciones.
10- El ataque final se realiza por la actual calle Junín, llevándose a cabo la
emboscada hispana en la Plaza de Armas.
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Volumen II- N° 4 Marzo 2017
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