TAREA: Principios Generales de la Prueba
GRUPO: A
DOCENTE: Segundo Walter Gutiérrez Roque
INTEGRANTES:
-Burgos Martines Abimael
-Gonzales Tacilla Grecia Jimena
-Huamán Miranda Jhonatan Geanpiere
-Huamán Vásquez Yohana
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Hay una serie de principios generales con respecto a la prueba que rigen su existencia,
ofrecimiento, actuación y eficacia. Entre los más importantes, que compila correctamente
Devis Echandía (DEVIS ECHANDIA, 1984, Tomo I: 43-60), tenemos los siguientes:
1. Principio de la necesidad de la prueba y de la prohibición de aplicar el
conocimiento privado del Juez sobre los hechos.
Ejemplo: la prueba en todo proceso es necesaria, no pudiendo resolver el Juez sin fundar su fallo
en los respectivos medios probatorios, ni siquiera en el supuesto que conozca personal y
directamente los hechos. Este principio está referido a la exigencia de que los hechos materia de
controversia estén demostrados con medios probatorios aportados por las partes u ordenados por
el magistrado, no pudiendo éste reemplazarlos con el solo conocimiento privado que tenga sobre
tales hechos
2. Principio de la eficacia jurídica y legal de la prueba.
Ejemplo: Es ineficaz la prueba que carece, por mandato legal, de poder demostrativo para
acreditar ciertos hechos o actos, aun cuando sean pertinentes. Así por ejemplo, el fallecimiento de
una persona se demostrará con la correspondiente partida de defunción o con la resolución
judicial que declare la muerte presunta, y no con otro medio probatorio
3. Principio de la unidad de la prueba.
La prueba puede ser diversa atendiendo a su clasificación: declaración de parte, declaración
testimonial, documentos, pericia e inspección judicial. El universo probatorio se amplía cuando se
ofrecen varios medios probatorios de una misma clase (más de una testimonial, más de un
documento, etc.).
todos los medios probatorios representan a efecto de su valoración una unidad, en consecuencia,
son apreciados en su conjunto, debiendo el Juez examinar cada uno de ellos, confrontarlos, ver la
orientación probatoria de unos y otros, y extraer sus conclusiones de la generalidad de los medios
de prueba ofrecidos u ordenados y no de alguno en especial. La valoración será global y no
aislada.
4. Principio de la comunidad o adquisición de la prueba.
Este principio postula, pues, la pertenencia de la prueba al proceso y no al sujeto procesal que la
presentó. Por ello es que no se concibe que un medio probatorio beneficie únicamente a la parte
que lo aportó, es más, una vez incorporado al proceso será eficaz para establecer la verdad o
falsedad de los hechos alegados por los litigantes, pudiendo inclusive perjudicar los intereses de
quien lo ofreció al serle adversa.
5. Principio del interés público de la función de la prueba.
Por ejemplo cuando se ordena a una de las partes la exhibición de un documento ofrecido como
prueba por la otra, no se está exigiendo que ayude a esta última sino que brinde mayor ilustración al
magistrado, lo que representará una colaboración al servicio de justicia que es de carácter público.
6. Principio de la lealtad y probidad o veracidad de la prueba.
La prueba reconstruye los hechos tal como tuvieron lugar, no siendo posible que los intereses
particulares no se subordinen a la realidad y tiendan a una sentencia arreglada a ley.
La probidad al ofrecer la prueba significa además que su obtención no sea dolosa o producto de la
violencia.
7. Principio de la contradicción de la prueba.
El sujeto procesal contra quien se dirige un medio probatorio cuenta con la oportunidad de
saber de él y contradecirlo. Esto significa que la prueba es incorporada al proceso y de esta
forma es conocida por quienes en él intervienen (mediante el acto de la notificación).
Según este principio,«... la parte contra quien se opone una prueba debe gozar de
oportunidad procesal para conocerla y discutirla, es decir, que debe llevarse a la causa con
conocimiento y audiencia de todas las partes...» (DEVIS ECHANDIA, 1984, Tomo I: 49).
Ejemplo: Casación 09-2007, Huaura
La Casación invocó erróneamente el art. 174 del CPP de 2004 en el tercer
fundamento de derecho. Al respecto, se considera que no era atinente la referencia
a la citada norma porque la agraviada no tenía la condición de perito. Pero si se
pretendía afirmar que el juez realizó los apremios de ley no había necesidad de que
la víctima sea conducida en forma compulsiva al juzgamiento de primera instancia
dado el cuadro de salud mental que presentaba la menor.
Pero sí fue correcta la posición según la cual si un testigo especial está delicado de
salud debe recibirse su declaración en el lugar que se encuentre, en observancia del
art. 171, numeral 2. Esto fue una llamada de atención y de futura reflexión para
jueces y fiscales. Los primeros deben conducir el juzgamiento en estricta
observancia de las reglas de procedimiento y los fiscales deben observarlas desde
el inicio de la investigación preparatoria.
8. Principio de igualdad de oportunidad para la prueba.
La igualdad de oportunidad para la prueba se centra exclusivamente en su
ofrecimiento y en su contradicción. Para que haya igualdad de oportunidad para la
prueba es necesaria la contradicción, pero el principio en análisis va mucho más allá
porque establece que las partes cuenten con las mismas oportunidades para el
ofrecimiento y actuación de los medios probatorios, así como para la oposición a los
ofrecidos por el contrario.
Ejemplo: Casación 864-2016
En la casación, el acusado ofreció medios probatorios que obraban en la carpeta
fiscal, así lo precisa el fundamento 5.8, pues estos fueron postulados durante la
investigación preparatoria. El error de la defensa -y reconocido por esta- fue
mencionarlos como medios probatorios del sobreseimiento y al mismo tiempo no
consignarlos expresamente como medios probatorios para juicio.
La situación no es entonces de oportunidad, si no de modo. El acusado cumplió con
ofrecer sus medios probatorios con vista a juicio durante la investigación
preparatoria y luego los plasmó en su participación activa al momento del traslado
de la acusación fiscal.
9. Principio de la publicidad de la prueba.
En virtud del principio de la publicidad de la prueba, las partes tienen el derecho de
conocer los medios probatorios, intervenir en su actuación, debatirlos, oponerse a
ellos y darle el valor que estimen pertinente.
La publicidad no se limita tan sólo al conocimiento que los sujetos procesales
pudieran tener de la prueba -y del proceso-, sino que se extiende a la sociedad en
general. Precisamente, el artículo 206 del Código Procesal Civil preceptúa que la
audiencia de pruebas es pública, salvo que el Juez ordene su realización en privado
atendiendo a la naturaleza de lo controvertido.
Ejemplo: Jurisprudencia Constitucional N. º 02262-2004-HC/TC
Se sostiene que la publicidad no se restringe a una parte de los procesos, sino que
incluye a todas sus etapas, y en tal sentido debe ser entendida. No obstante, se
pueden poner límites a tal publicidad, a través de una norma de desarrollo legal.
Se destaca, que una cosa es mantener la reserva del sumario, es decir, prohibir el
acceso al expediente o a la audiencia, y otra muy distinta que se prohíba expresarse
públicamente.
10. Principio de la formalidad y legitimidad de la prueba.
Este principio exige para la prueba una serie de requisitos y/o condiciones. Para su
ofrecimiento y actuación la prueba precisa de formalidades que son requeridas por la
ley, referidas a circunstancias de tiempo, modo y lugar.
Un medio probatorio debe orientarse a la formación de certeza en el Juez acerca de
algún hecho sin que tenga que agredir moral o económicamente a un litigante,
configurando un caso de abuso de derecho o de irrelevancia de la prueba. No
cualquiera puede ofrecer medios probatorios dentro de un proceso. La prueba debe
tener como fuente el ofrecimiento de las partes o la orden del Juez (tratándose de
pruebas de oficio), o quienes tienen legitimidad para ello.
Ejemplo: CASACIÓN N.° 957-2019 ICA
Séptimo. El agravio expuesto en el recurso de casación está referido a:
7.1. La valoración como medio de prueba del acta de recorrido del dos de octubre
del año dos mil dieciséis, realizada sin la presencia del representante del Ministerio
Público, quince días después de los hechos, y que no existió urgencia para su
práctica, lo que vulneró la norma de carácter procesal contenida en el numeral 2 del
artículo 331 del Código Procesal Penal.
Se advirtió que la valoración del medio probatorio, acta de recorrido, inobservó la
norma de carácter procesal necesaria para su legitimación. Esto impide afirmar, en
clave de legalidad, que se respetó el contenido esencial de la presunción
constitucional de inocencia que protege al procesado; a efecto de cautelar este
derecho fundamental y emitir una sentencia fundada en derecho, debe observarse
escrupulosamente la norma constitucional y procesal.
Al encausado Huamaní Paredes
11. Principio de la preclusión de la prueba
Este principio tiene que ver con el anterior porque está referido a un requisito de
tiempo u oportunidad al ofrecer la prueba. La prueba no puede ofrecerse ni actuarse
en cualquier momento sino en el indicado por el ordenamiento jurídico procesal.
Transcurrido el plazo correspondiente la prueba será extemporánea y por lo tanto
carente de validez, debiendo ser declarada inadmisible.
«... Con él se persigue impedir que se sorprenda al adversario con pruebas de último
momento, que no alcance a controvertirlas, o que se propongan cuestiones sobre las
cuales no puede ejercer su defensa...» (DEVIS ECHANDIA, 1984, Tomo I: 52).
Representa uno de los aspectos del principio procesal de preclusión que le da un
mayor orden y un desarrollo secuencial a cada juicio.
Ejemplo: Cas. Lab. 17059-2016, Lima Este
Sumilla: Es nula la Sentencia que valora medios probatorios ofrecidos de forma
extemporánea, que no se encuentren dentro de las excepciones señaladas en el
artículo 21° de la Ley N° 29497.
Fundamento destacado.- Sétimo: Por su parte el principio de eventualidad guarda
estrecha relación con el principio de preclusión, que consiste en que las partes
deben aportar de una sola vez todos los medios probatorios en una oportunidad,
para luego pasar a la siguiente etapa, hasta la decisión final.
Respecto a estos principios, la regla general aplicable en nuestro ordenamiento
procesal, es que las partes se encuentran obligadas a ofrecer sus pruebas en la
etapa correspondiente; sin embargo, se permite en forma excepcional la
presentación de pruebas extemporáneas, tal como lo regula los artículos 429°y 374°
del Código Procesal Civil, exigiendo entre otros requisitos, que estas pruebas tengan
relevancia jurídica.
12. Principio de la inmediación y de la dirección del Juez en la producción de la
prueba
El principio de dirección o de autoridad es la manifestación pura de un sistema
publicista regido por el principio inquisitivo por el cual el Juez se preocupa por
averiguar los hechos y descubrir la verdad haciendo uso de todos los medios a su
alcance con dicho objetivo. No limita su actuar a observar la actividad -probatoria- de
las partes sino que adopta una conducta activa con el propósito de inicialmente
indagar sobre la materia controvertida para después poder formarse opinión y
resolver el litigio. Este principio garantiza el orden en la actividad probatoria evitando
que se den comportamientos agresivos y ofensivos entre los intervinientes en el
proceso. Tutela además la observancia de las formalidades, lealtad, probidad y
bilateralidad con respecto a la prueba.
El principio de inmediación, en cambio, obedece a la necesidad de que el Juez tenga
trato directo con las partes y contacto con los elementos probatorios pues va a ser él
quien resolverá el litigio.
Ejemplo: EXP. N.° 02201-2012-PA/TC
Este Tribunal ya ha precisado que “el principio de inmediación conforma el derecho a
la prueba. De acuerdo con el principio de inmediación, la actividad probatoria debe
transcurrir en presencia del juez encargado de pronunciar sentencia, puesto que
solo de esta manera se garantiza que exista un contacto directo entre el juzgador y
los medios de prueba aportados al proceso, que permitirá a este ponderarlos en
forma debida y plasmar sus conclusiones en forma suficiente y razonada al
momento de emitir sentencia condenatoria” (Exp. N.º 0849-2011-HC/TC, FJ 6).
13. Principio de la imparcialidad del Juez en la dirección y apreciación de la prueba.
Este principio es complemento indispensable del anterior, sirve para refutar las
principales objeciones que los viejos civilistas le hacen al proceso civil inquisitivo y
con libertad de apreciación de las pruebas, pero sin que sea poca en el dispositivo,
dadas las facultades que siempre se le otorgan para rechazar pruebas, intervenir en
su práctica y apreciarlas en ciertos casos. El juez impone necesariamente su
imparcialidad, debido a que, siempre debe estar orientado por el criterio de averiguar
la verdad, debe presumirse su imparcialidad a menos que exista alguna causal
contemplada por la ley como motivo de impedimento y recusación, en cuyo caso su
competencia subjetiva y moral para el proceso, no sólo para las pruebas, lo obliga a
dejar su conocimiento voluntariamente, o lo somete a que sea separado por otro
juez.
Ejemplo:
Expediente Nº 2465- 2004-AA/TC
9. Pues bien, mientras la garantía de la independencia, en términos generales,
alerta al juez de influencias externas, la garantía de la imparcialidad se vincula a
exigencias dentro del proceso, definidas como la independencia del juez frente a las
partes y el objeto del proceso mismo..
10. En esa perspectiva, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en importante
jurisprudencia que resulta pertinente traer a colación, desarrolló la teoría de las
apariencias, indicando que si bien la imparcialidad personal de un juez se presume a
falta de prueba en contrario, también hay que tener en cuenta cuestiones de carácter
funcional y orgánico, y, en ese sentido, debe comprobarse si la actuación del juez
ofrece garantías suficientes para excluir toda duda legítima sobre su imparcialidad,
frente a lo cual se observará que, incluso las apariencias, pueden revestir
importancia (Casos Piersack y De Cubber).
11. En efecto, existen situaciones concretas que desmerecen la confianza que
deben inspirar los tribunales o determinados jueces en la sociedad, las cuales
pueden darse, entre otras, por evidente prevalencia de preferencias políticas en las
decisiones, demostraciones públicas desproporcionadas respecto a su posición
personal en determinado fallo, falta de neutralidad en la actuación de los jueces,
desacato a los deberes de la propia organización del Poder Judicial, y, con mayor
razón, la imparcialidad judicial en casos en que el juez haya sido sancionado en
reiteradas oportunidades por las mismas infracciones u otras relacionadas a su
actuación.
14. Principio de la originalidad de la prueba.
Este principio significa que la prueba en lo posible debe referirse directamente al
hecho por probar, para que sea prueba de éste, pues si apenas se refiere a hechos
que a su vez se relacionan con aquél, se tratará de pruebas de otras pruebas. Si
existen los testigos presenciales, se debe escucharlos directamente, si existe un
documento original debe allegarse en vez de reconstruirlo con testimonios, y así en
casos análogos. De otra manera no se obtiene la debida convicción .Y se corre el
riesgo de desvirtuar los hechos y de llegar a conclusiones erradas. Esto rige tanto
para lo civil como para lo penal.
Ejemplo:
EXP. N.° 00427-2021-PHC/TC
7. Asimismo, el contenido de tal derecho está compuesto por:
el derecho a ofrecer medios probatorios que se consideren necesarios, a que
estos sean admitidos, adecuadamente actuados, que se asegure la
producción o conservación de la prueba a partir de la actuación anticipada de
los medios probatorios y que estos sean valorados de manera adecuada y
con la motivación debida, con el fin de darle el mérito probatorio que tenga en
la sentencia. La valoración de la prueba debe estar debidamente motivada
por escrito, con la finalidad de que el justiciable pueda comprobar si dicho
mérito ha sido efectiva y adecuadamente realizado (Sentencia
06712-2005-PHC/TC).
15. Principio de la concentración de la prueba.
Se refiere a los actos del proceso en cada instancia y que se cumple mejor en el
sistema oral; pero como ocurre con el de la inmediación, es en materia de prueba
donde tiene su mayor importancia. Este principio procura a la práctica de la prueba
en primera instancia, restringiéndola en segunda cuando se trate de hechos
ocurridos con posterioridad o fue denegada por el juez injustificadamente y a cuando
el juez o tribunal la considere útil para la verificación de los hechos.
16. Principio de la libertad de la prueba.
Este principio busca lograr el fin de la prueba que es el de lograr convicción en el juez
acerca de la existencia o inexistencia de los hechos que interesan al proceso, de tal manera
que para que estos se ajusten a la realidad, es necesario otorgar libertad para que las
partes y el juez puedan obtener todas las que sean pertinentes; con la excepción de
aquellas que por moralidad recaigan sobre hechos que la ley no permite investigar, o que
resulten inútiles por existir presunción legal que las hace innecesarias.
Ejemplo:
EXP. N.º 010-2002-AI/TC
148. En primer término, este Tribunal Constitucional debe recordar que el derecho a
la prueba goza de protección constitucional, pues se trata de un contenido implícito del
derecho al debido proceso, reconocido en el artículo 139º, inciso 3), de la Constitución
Política del Perú.
El derecho a “interrogar a los testigos presentes en el Tribunal y de obtener la
comparecencia, como testigos o peritos, de otras personas que puedan arrojar luz
sobre los hechos”,
149. Como todo derecho constitucional, el de la prueba también se encuentra sujeto
a restricciones o limitaciones, derivadas tanto de la necesidad de que sean
armonizados en ejercicio con otros derechos o bienes constitucionales, como de la
propia naturaleza del derecho en cuestión.
17. Principio de la pertinencia y conducencia o idoneidad de la prueba.
Este principio es una suerte de limitación al principio de libertad de la prueba pues se
sustenta en principios como economía de la prueba y la celeridad del proceso.
Es necesario, sin embargo, diferenciar la pertinencia de la prueba con su valor de
convicción, el primero consiste en que haya alguna relación lógica o jurídica entre el
medio y el hecho por probar, y puede existir a pesar que su valor de convicción no sea
alto. Así mismo, la idoneidad sigue este camino pues se separa de la convicción que la
prueba.
Ejemplo:
Exp. 00019-2018-26
Fundamento destacado. DÉCIMO: Asimismo, el Ministerio Público señala que no
tiene la obligación de precisar la pertinencia, utilidad y necesidad de cada acto de
investigación que realiza, dado que actúa con objetividad y que se debe esperar a la
etapa intermedia para precisar esto. Al respecto, de inicio debemos precisar que, lo
que exige la defensa es que la Fiscalía fije con la debida anticipación el objeto de las
declaraciones testimoniales, en tanto que su falta de precisión, afectaría el derecho
de defensa, pues no estaría en condiciones de realizar sobre ellas un debido control
de pertinencia, conducencia y utilidad. En ese sentido, esta Sala considera que no
es de recibo que el Ministerio Público pretenda eximirse de dicha obligación, pues el
artículo 337 del CPP prescribe que el fiscal realizará las diligencias de investigación
que considere pertinentes y útiles, dentro de los límites de la ley. Esto significa que,
al igual que en la práctica de actos de prueba, la realización de actos de
investigación —tanto en las diligencias preliminares como en la investigación
preparatoria— tiene sus límites que garantizan el adecuado desarrollo del objeto del
proceso penal y el ejercicio de los derechos que le asisten a las partes.
18. Principio de la naturalidad y espontaneidad y licitud de la prueba y del respeto a
la persona humana.
Este principio de la prueba está contemplado bajo la mirada de una obtención limpia o lo
más natural posible de la prueba, esto debido a que existe un antecedente histórico de la
obtención de la prueba o de testimonios de manera coactiva e incluso violenta. Este
principio surge en atención a una valoración acerca de la manera en cómo se obtiene la
prueba, más allá de la libertad que se tiene para obtenerlas. Con este principio se busca
que la información que surja de la prueba, sea eminentemente natural y no se vea afectada
en su producción, de esta manera también se prohíbe la alteración material de las cosas u
objetos que han de servir de prueba, esto se rige también bajo el principio de probidad y
veracidad estudiados anteriormente.
Ejemplo:
EXP N ° 01773-2016-PHC/TC
13. Asimismo, en la sentencia recaída en el Expediente 06712-2005-PHC/TC, este Tribunal
precisó, entre otras cosas, que el medio probatorio debe ser lícito; es decir, que no
pueden admitirse medios probatorios obtenidos en contravención del ordenamiento
jurídico, lo que permite excluir supuestos de prueba prohibida. En sentido similar, en el
Expediente 02333-2004-PHC/TC, destacó que el derecho a la prueba se encuentra
sujeto a determinados principios, como que su ejercicio se realice de conformidad con
los valores de pertinencia, utilidad, oportunidad y licitud. Ellos constituyen principios de
la actividad probatoria y, al mismo tiempo, límites a su ejercicio, derivados de la propia
naturaleza del derecho.
19. Principio de la obtención coactiva de los medios materiales de prueba.
Las coacciones utilizadas consisten generalmente en multas, en consecuencia jurídica de
dar por reconocido el documento o por confesado el hecho y en la pérdida de oportunidades
procesales. Pero es admisible que se recurra a conducir por fuerza al testigo o a la parte
ante el funcionario judicial, y más todavía, que se le apremie con multas para que conteste,
siempre que luego no se utilice coacción alguna para obtener su declaración en
determinado sentido, Este principio consiste en un deber de prestarle colaboración a la
justicia, en materia de pruebas, y esa colaboración es no límite necesario a la libertad
individual, impuesto por razones de interés público, tanto a los terceros como a las partes
Ejemplo: EXP. N.° 00815-2007-PHC/TC
La demanda tiene por objeto la nulidad de la resolución judicial N° 2, su fecha 4 de octubre
de 2006, emitida por el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Huaura en la
investigación N° 216-2006 seguida contra el recurrente por la presunta comisión del delito
de Violación Sexual, ya que se alega que no se han tomado en cuenta otros medios
probatorios para dilucidar los hechos materia de investigación.. Alega que la diligencia
ordenada por el juzgado, en la medida que supone una restricción del derecho a la
integridad física del recurrente, implica que no exista otro medio probatorio idóneo para
poder dilucidar los hechos materia de investigación, lo que no se ha dado en el caso de
autos, además de haber acreditado fehacientemente su enfermedad mediante certificados
médicos, por lo que considera abusiva la actuación del Ministerio Público. Solicita, por tanto,
que se deje sin efecto los actos de investigación realizados a partir del día 20 de agosto de
2006, así como la restitución de los hechos hasta antes del momento en el que se verificó la
lesión a sus derechos constitucionales antes invocados. la magistrada emplazada, doña
Frezzia Sissi Villavicencio, manifestó que, en efecto, su despacho ha ordenado la
realización de la prueba de ADN bajo apercibimiento de utilizar la fuerza pública
toda vez que el demandante se encuentra renuente de practicárselo de manera
voluntaria, lo que, además, se encuentra arreglado a ley. Agrega que la intervención
corporal ordenada no constituye amenaza alguna contra la salud del demandante,
además de que puede movilizarse normalmente. Por su parte, el fiscal demandado,
don Samuel Caballero Cisneros, señaló que su actuación se encuentra enmarcada
de conformidad con las facultades conferidas por el Nuevo Código Procesal Penal.
Además. en el Artículo 211. Examen corporal del imputado: El Juez de la Investigación
Preparatoria, a solicitud del Ministerio Público, puede ordenar un examen corporal del
imputado para establecer hechos significativos de la investigación, siempre que el delito
esté sancionado con pena privativa de libertad mayor de cuatro años. Con esta finalidad,
aun sin el consentimiento del imputado, pueden realizarse pruebas de análisis sanguíneos,
pruebas genético-moleculares u otras intervenciones corporales, así como exploraciones
radiológicas, siempre efectuadas por un médico u otro profesional especializado. La
diligencia está condicionada a que no se tema fundadamente un daño grave para la salud
del imputado, para lo cual, si resulta necesario, se contará con un previo dictamen pericial.
Por lo se declaró infundada el recurso de Habeas Corpus.Ha señalado que estas medidas
un poco cuestionadas resultan ser idóneas para la realización del fin constitucionalmente
protegido “alcanzar la justicia por medio de la verdad” como interés público en la
dilucidación de un delito, donde se evidencia el Principio y la obtención coactiva de los
medios materiales de prueba
20. Principio de la inmaculación de la prueba.
Principio en el que debe procurarse que los medios allegados al proceso estén libres de
vicios intrínsecos y extrínsecos que los hagan ineficaces o nulos, pues la falta de
pertinencia e idoneidad no configura vicio alguno, sino ineficacia probatoria, porque el medio
puede ser recibido con todos los requisitos para su validez, no obstante la ausencia de
relación con el hecho o la prohibición legal de probarlo con él.
Ejemplo: Ley N° 27332 - Ley Marco de los Organismos Reguladores de la Inversión
Privada en los Servicios Públicos
A través de la Función Supervisora, los Organismos Reguladores verifican el cumplimiento
de las obligaciones legales, contractuales o técnicas por parte de las entidades o
actividades supervisadas, así como el cumplimiento de cualquier mandato o resolución
emitida por tales organismos públicos especializados o de cualquier otra obligación que se
encuentre a cargo de la entidad o actividad supervisada. Si bien en la Ley N° 27332 y su
Reglamento, aprobado mediante Decreto Supremo N° 042-2005-PM, no se encuentra
recogido expresamente la observancia del Principio de Inmaculación en las actuaciones
probatorias que sean realizadas por los Organismos Reguladores durante la ejecución de
su Función Supervisora, la aplicación de dicho principio resulta obligatoria a efectos de
garantizar los derechos a la prueba y al debido procedimiento administrativo de los agentes
supervisados. El marco normativo aplicable que regula el ejercicio de la Función
Supervisora de los Organismos Reguladores, no contempla de manera expresa que las
actuaciones constructivas llevadas a cabo por tales organismos públicos especializados
deban realizarse en armonía con el Principio de Inmaculación de la prueba. Sin embargo,
dado que toda actuación de los Organismos Reguladores, y de la Administración Pública en
general, debe realizarse respetando el Principio de Legalidad (previsto en el numeral 1.1 del
Artículo VI del Título Preliminar de la LPAG), el ejercicio de la Función Supervisora deberá
conducirse respetando todos los derechos del administrado que integren el derecho a un
debido procedimiento administrativo: entre ellos, el derecho a la prueba en el procedimiento
administrativos (que supone la realización de las acciones de supervisión sin afectar el
Principio de Inmaculación). Lo expuesto precedentemente resulta concordante con la
postura asumida por el Tribunal Constitucional, según la cual durante el ejercicio sus
funciones, los Organismos Reguladores deben vigilar que sus actuaciones no vulneren los
derechos que componen el derecho a un debido procedimiento administrativo;
particularmente, el derecho al ofrecimiento y actuación de medios probatorios en el
procedimiento administrativo.
21. Principio de la apreciación de la prueba.
Este principio hace referencia a que la prueba debe ser objeto de valoración en cuanto al
mérito para llevar la convicción al juez. sobre los hechos que interesan al proceso, para que
la voz de las pruebas obre con su natural eficacia sobre el ánimo del juez, es preciso que
éste no sea violentado en su conciencia. Esta función es quizás la más delicada del
proceso, especialmente para el juez a quien está encomendada, porque las partes son al
respecto simples colaboradoras. La suerte de la justicia depende del acierto o del error en la
apreciación de la prueba, en la mayoría de los casos.
22. Principio de la carga de la prueba y de la autorresponsabilidad de las partes por
su inactividad.
La igualdad de oportunidades en materia de pruebas no se opone a que resulte a cargo de
una de las partes la necesidad de suministrar la prueba de ciertos hechos, sea porque los
invoca a su favor, o porque de ellos se deduce lo que pide, o porque el opuesto goza de
presunción o de notoriedad, o porque es una negación indefinida, de esto resulta el
principio de la carga de la prueba, que contiene una regla de conducta para el juzgador, en
virtud de la cual puede fallar de fondo cuando falta la prueba del hecho que sirve de
presupuesto a la norma jurídica que debe aplicar; por otro lado, implica este principio la
autorresponsabilidad de las partes por su conducta en el proceso, al disponer de libertad
para llevar o no la prueba de los hechos que las benefician y la contraprueba de los que,
comprobados por el contrario pueden perjudicar las; puede decirse que a las partes les es
posible colocarse en una total o parcial inactividad probatoria, por su cuenta y riesgo.
Ejemplos: EXP. N. º 0052-2004-AA/TC
En el caso de autos, precisamente la demandante ha alegado que el emplazado, en su
condición de Director de un centro educativo, ha impedido que se matricule el beneficiario
del amparo. No obstante, como lo ha sostenido la recurrida, la demandante no ha
acreditado su alegato. El problema, por tanto, es dilucidar: a) a quién corresponde asumir la
carga de la prueba en el presente caso, y b) si en el caso existen indicios razonables de una
violación del derecho a la educación.
Una de las reglas que regulan la materia procesal es que quien alega un hecho debe
probarlo, salvo disposición contraria de la ley (art. 196° del Código Procesal Civil). La
legislación que regula el proceso de amparo, por cierto, no tiene una cláusula específica
que estipule a quién corresponde la carga de la prueba. Por el contrario, en el artículo 33 de
la Ley N.°. 25398 se establece que “En todo lo que no esté previsto en la Ley y en la
presente, rigen supletoriamente las disposiciones de los Códigos de Procedimientos Civiles
y Penales”
23. Principios de la oralidad y de la escritura.
Como un aspecto del sistema oral o escrito que rija en el proceso, puede enunciarse este
principio en relación con la prueba, el sistema oral favorece la inmediación, la contradicción
y la mayor eficacia de la prueba
Ejemplo: Casación N° 195-2012-Moquegua
Hace referencia referida a la institución denominada “condena del absuelto”, se desarrolló
en su considerando décimo segundo el principio de inmediación en relación al juicio oral de
primera y segunda instancia, precisando que “la nueva regulación [Nuevo Código Procesal
Penal] importa una limitación al derecho a los recursos de las partes, pues, si bien puede
presentarse un recurso contra una sentencia, en principio no se podrá cuestionar la
valoración de la prueba personal, precisamente porque ésta requiere inmediación, de la que
carece el órgano Ad quem” -véase punto “12.5.2” de la citada ejecutoria-, más aún si
considera que el principio de inmediación, en relación al principio de oralidad, constituyen el
mecanismo idóneo para la formación de la convicción del juzgador -véase punto “12.2.11”
de la citada ejecutoria
24. Principio inquisitivo en la ordenación y práctica de las pruebas.
En virtud del cual el juez investiga los hechos por propia iniciativa hasta el punto de estar
facultado para incorporar al proceso medios probatorios de oficio y ordenar su posterior
actuación), dicho deber deriva directamente de los principios y valores que fundan el
ordenamiento jurídico, inspiran la Constitución y la Ley. Siendo más precisos, consideramos
que se trata de una facultad-deber que procede de la propia función jurisdiccional.
Ejemplo: EXP. N.° 00818-2021-PA/TC
Corresponde constatar si la actuación probatoria propuesta por la recurrente se ajusta al
principio de oportunidad antes anotado. Por tanto, deben constatarse, en primer lugar, los
argumentos expuestos por la propia recurrente para justificar su pedido. Así, en autos obra
el escrito presentado por la recurrente el 13 de diciembre de 2017 (f. 2), a través del cual
solicitó, en calidad de medio probatorio de oficio, la «revisión de las planillas electrónicas
—PDT 601 y PDT PLAME del periodo Enero 2008 a Diciembre 2013—, recientemente
obtenidas de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria – SUNAT». (BASE
DATOS)