Procesos cognitivos
Un proceso cognitivo es aquel que nos permite procesar la información que nos llega a
través de los sentidos. Esto es, una forma de decodificar esos datos para que signifiquen
algo para nosotros.
Ahora bien, es relevante señalar que no todos los procesos tienen la misma complejidad.
Lo cierto es que algunos procesos los compartimos con los animales, mientras que otros
son exclusivos de nuestra especie. Esto es relevante porque es ahí donde se marca la
diferencia.
En consecuencia, se realiza una clasificación entre procesos de cognición básicos y superiores.
Procesos cognitivos y su influencia en la vida diaria
Todas las personas contamos con ciertas habilidades cognitivas las cuales permiten que
llevemos a cabo nuestras tareas cotidianas, como por ejemplo, el saber hacia donde nos
dirigimos, percibir los cambios que ocurren en nuestro entorno, poner el foco de nuestra
atención en donde lo deseamos, tomar decisiones.
Proceso cognitivo en la vida diaria y en el campo laboral
Los procesos cognitivos son aquellas operaciones mentales que dan lugar a la
construcción de habilidades cognitivas, las cuales se pueden entrenar y mejorar.
El aprendizaje de estas capacidades es un proceso que se lleva a cabo a lo largo de toda
la vida, y que modifica de manera constante habilidades cognitivas como la memoria, la
concentración o la asociación, entre muchas otras. Para elaborar un razonamiento, el
cerebro necesita utilizar estas habilidades que le permiten poner en práctica este mismo
proceso.
Tomemos por caso el lenguaje. Para interpretarlo, necesitamos recurrir al aprendizaje
adquirido, la memoria y el pensamiento, entre otros procesos cognitivos complejos. De
esta manera, por ejemplo, si ejercitamos la acción de recordar y crear imágenes
mentales, es posible aumentar la memoria, lo que, a su vez, ayudará a desarrollar el
lenguaje.
Lo cierto es que el cerebro se parece a un músculo y, por eso, las habilidades cognitivas
se pueden entrenar y, en consecuencia, mejoran nuestras capacidades a la hora de llevar
a cabo ciertas actividades. Con ello, se obtienen beneficios como una mayor capacidad
de atención o una inteligencia más fluida. Pero ¿cómo podemos lograr todo esto? La
respuesta es realizando tareas específicas de estos procesos que permiten adquirir más
y más habilidad.
Para que sirve
A la actividad mental del cerebro que llevamos a cabo todos los seres humanos se le da
el nombre de cognición. Cuando hablamos de cognición, nos referimos a la
interpretación interna de la información que tenemos almacenada en el cerebro, lo cual
nos permite captar y tener una idea acerca de una cosa, como por ejemplo, conocer
cuales son sus cualidades y su naturaleza.
Por lo que la cognición se lleva a cabo cuando hacemos asociaciones a partir de un
hecho, una observación o una situación. Sin este tipo cualidades, los seres humanos
seriamos incapaces de tener contacto con lo que nos rodea y tampoco podríamos
imaginar nada. En este artículo de Psicología-Online, vamos a analizar con detalle cuáles
son los procesos cognitivos básicos y su función.
Praxias
Cuando se habla de praxias, normalmente se hace referencia al proceso neurológico que
nos permite organizar, planificar y realizar de forma eficiente movimientos o habilidades
de todos los tipos, de mayor a menor dificultad, que se hacen para alcanzar un objetivo
o para conseguir algo. Normalmente son movimientos o acciones aprendidas que se
realizan en respuesta a un estímulo predeterminado.
Quizás, una forma de que quede más claro que son las praxias es dar algunos ejemplos.
De esta forma, algunas de las praxias más comunes son el movimiento de la llave al
meterla en la cerradura, el movimiento que hacemos para lavarnos los dientes, el
movimiento de coger la cuchara y llevarla a la boca, entre muchos otros.
Así pues, la mayoría de las acciones que se realizan son praxias. Y, como es de esperar,
en el caso de las actividades motoras voluntarias, el sistema nervioso piramidal
(responsable de los actos motores que se inician inconscientemente), el sistema
extrapiramidal (responsable del control y ajuste de los movimientos inconscientes y
automáticos) y el córtex premotor, son los principales mecanismos que influyen en las
praxias.
¿Cómo utilizamos las praxias?
Tal como explicamos en la sección anterior, las praxias son movimientos
aprendidos y coordinados que nos permiten conseguir un objetivo.
Además, estos movimientos habrán sido automatizados por lo que se
realizan de forma totalmente inconsciente. Obviamente, las praxias nos
son muy útiles en nuestra vida cotidiana. La utilización de movimientos
automatizados en función de algún estímulo u objeto nos permite
desenvolvernos de una forma más eficiente. Y esto es justo lo que nos
permite realizar múltiples actividades rápidamente incluso “sin pensar”,
como dirían algunos. Imaginaos cómo sería vuestra vida diaria, vuestras
interacciones con el resto del mundo, si cada uno de los movimientos
realizados tuviese que hacerse de forma totalmente consciente,
monitorizando y controlando cada etapa del movimiento o de la tarea.
Además, las praxias presentan otra ventaja más. Al permitirnos imitar
acciones o movimientos, también nos permiten aprender de las acciones
o movimientos de otros. Y, como muchos ya sabéis, esta es una de las
principales formas en las que los seres humanos aprenden y se
desarrollan a lo largo de su vida. En pocas palabras, las praxias son
fundamentales para poder interactuar con el mundo que nos rodea de
una forma más eficiente.
Principales tipos de praxias
Por lo general, se considera que hay cinco tipos principales de praxias: ideo motoras,
aleatorias, viso constructivas, faciales y del vestido. A continuación, definimos cada uno
de estos tipos en más detalle.
Ideos motoras: esta praxia define la ejecución de gestos o movimientos simples de
forma intencionada. Normalmente, dichos gestos o movimientos se realizarían en
respuesta a una orden, estímulo o para imitar un movimiento como poner cara de
miedo o imitar el uso de una llave.
Aleatorias: estas praxias están relacionadas con la capacidad de poner en marcha una
secuencia de gestos para el uso real de objetos. Por ejemplo, coger una jarra y llenar un
vaso de agua o quitar un tornillo con un destornillador.
Viso constructivas: es la capacidad de planificar y realizar movimientos necesarios para
copiar un dibujo, modelar un objeto, hacer un puzle o seguir una receta.
Faciales: define la realización voluntaria de movimientos o gestos con distintas partes de
la cara como los labios, ojos, lengua, etc.
Del vestido: aunque no es un “tipo” especial porque podría estar incluida en las praxias
ideatorias, normalmente se le da una mayor importancia al trabajar con pacientes neurológicos.
Se entiende como el saber dónde va cada prenda y saber vestirse.
Ejercicios de estimulación de las praxias
Las praxias trabajan de forma muy cercana con el resto de las funciones cognitivas por lo
que, a causa de una lesión neurológica, también pueden verse afectadas. Si esto sucede,
estaríamos hablando de apraxias. Las apraxias representan la dificultad o imposibilidad
de realizar correctamente aquellos movimientos aprendidos con anterioridad a la lesión
o enfermedad de origen neurológico. Generalmente, una apraxia puede ocurrir cuando
se ha dañado la corteza prefrontal, la corteza motora primaria o secundaria, el cerebelo
o los ganglios basales y el cerebro posterior (formado por el lóbulo temporal, parietal y
occipital).
Sus principales manifestaciones clínicas son la incapacidad de llevar a cabo un
movimiento en respuesta a un objeto, de manipularlo de forma correcta o de imitar
adecuadamente un movimiento. Así pues, una persona que sufre una apraxia verá
alguna de las capacidades antes descritas afectadas. Por ejemplo, una persona que sufre
de una apraxia ideo motora será incapaz de poner una idea en práctica. Esto podría
traducirse en que esta persona podrá atarse los cordones de sus zapatos (lo cual es una
acción automática) pero será incapaz de usar correctamente el mando de un televisor
(porque no sabrá para qué sirve dicho objeto).
EJERCIOS DE PRAXIAS
EJERCIOS DE CONTROL EJECUTIVO MENTAL
Control ejecutivo del cerebro
función ejecutiva se utiliza a menudo como un cajón de sastre para el diagnóstico de orden
superior dificultades comunicativas-cognitiva que no se comprenden con claridad o
diagnosticables. La función ejecutiva (FE), cuando se usa para describir un mal funcionamiento, a
menudo es lanzado sobre el lugar casualmente con el mínimo conocimiento del inmenso
impacto de los déficits pueden tener en una persona con dicha dificultad. Grandes avances se
han hecho en la identificación y el tratamiento con más y más practicantes darse cuenta de los
efectos devastadores y, a menudo altera la vida de estas dificultades sutiles tienen en las
habilidades interpersonales, el retorno al potencial de trabajo, la comunicación social y la
capacidad de administrar un hogar. Con el fin de tratar mejor la disfunción ejecutiva, hay que
entender la anatomía del cerebro y su relación con EF, definiciones y modelos de EF, EF
adquisición del desarrollo de las técnicas de rehabilitación, y futuras líneas de investigación.
La memoria de trabajo y el funcionamiento ejecutivo
también hay una conexión entre la memoria de trabajo y el funcionamiento ejecutivo. La
memoria de trabajo es un sistema de capacidad limitada que mantiene temporalmente y
elabora la información y apoya los procesos de pensamiento humano (Baddley, 2003). A
menudo se considera como el punto de piedra angular o de giro para los procesos cognitivos de
orden superior.
Basado en el modelo de Baddley, la memoria de trabajo tiene tres componentes básicos: un
sistema central ejecutivo y dos sistemas de almacenamiento auxiliares, el bloc de dibujo
fonológico y el bloc de dibujo visoespacial. Los sistemas auxiliares son responsables de
almacenar temporalmente la información verbal y no verbal, donde el sistema ejecutivo central
procesa la información en la memoria de trabajo.
Serino et al. (2006) y el estado Purdy que en la fase inicial de la solución de problemas y el
comportamiento dirigido a un objetivo, la memoria de trabajo es crucial. La memoria de trabajo
proporciona el almacenamiento y espacio de trabajo para obtener información, mientras que las
funciones ejecutivas realizar la operación en la información contenida en la memoria de trabajo
por lo que la información puede ser utilizada de manera eficiente. Durante las tareas de
memoria de trabajo que implican un comportamiento dirigido a un objetivo, el sistema de
memoria ya sea verbal o no verbal, debe ser fuerte con el fin de permitir que el sistema
ejecutivo para determinar la estrategia más adecuada a partir de un conjunto de alternativas,
mentalmente controlada y modificada si es necesario. Purdy, en el texto trastornos cognitivos
de comunicación, resume la interacción entre la memoria y las funciones ejecutivas