PSICOLOGÍA LABORAL
La psicología laboral es la rama de la psicología dedicada al análisis de la conducta humana
dentro del contexto de una empresa y durante el desarrollo de un trabajo. También se utiliza
la denominación de psicología del trabajo y de las organizaciones, ya que puede analizar el
comportamiento en entidades civiles o gubernamentales.
Tiene sus orígenes en el siglo XVI y más concretamente en el trabajo escrito por Juan Huarte de
San Juan titulado “Examen de los Ingenios para las Ciencias”. Unos antecedentes los de dicha área
que en un primer momento era conocida por el nombre de psicología industrial.
No obstante, hay que subrayar que el concepto que entendemos como psicología laboral procede
directamente de la evolución de los estudios y trabajos realizados a principios del siglo XX por
autores como H. Fayol o W. Taylor. Este último destacó en concreto porque llevó a cabo una serie
de actuaciones y análisis con el claro objetivo de encontrar los métodos laborales con mayores
resultados de eficiencia, la selección de los mejores hombres para cada puesto y también el
adiestramiento de los mismos para alcanzar los objetivos deseados.
La psicología laboral puede enmarcarse dentro de la psicología social, aunque dispone de su propia
metodología. Su interés está puesto en las conductas que desarrollan las personas en el contexto
laboral, realizando análisis desde diversos enfoques (sociales, grupales e individuales). La finalidad
de la disciplina es lograr mejorar el bienestar de los trabajadores.
La psicología laboral sostiene que las organizaciones y las compañías comerciales componen
sistemas, formados por seres humanos que mantienen interacciones y cuyos accionares son
interdependientes. Estos sistemas, por otra parte, son influenciados por el contexto.
La psicología laboral se orienta al funcionamiento de estas entidades mediante un énfasis sobre sus
recursos humanos. Al estudiar los vínculos dentro del sistema, puede brindar pautas que mejoren
el rendimiento y su efectividad.
La psicología laboral tiene en cuenta que en las organizaciones conviven dos tipos de sistemas: un
sistema formal, que apela a la racionalidad para usar los medios que están disponibles y gestionar
la conducta de los trabajadores de manera tal que el funcionamiento tenga previsibilidad y que se
puedan alcanzar los objetivos; y un sistema informal, que se desarrolla de acuerdo a la presión que
ejerce el sistema formal y a las respuestas de las personas a través de conductas que no pueden ser
previstas por la organización.
Además de todo ello podemos exponer que la psicología laboral lleva a cabo el estudio de diversos
campos con el único fin de alcanzar los resultados que se requiere mediante la conjunción de
diversos factores. En concreto seis son los citados campos de análisis:
– La Psicología del personal. Se trata de analizar las habilidades, capacidades, destrezas y
necesidades del citado personal para de esta manera aumentar los rendimientos laborales a través de
la formación y selección.
– La ergonomía. Se encarga de estudiar las relaciones entre el hombre y los aspectos ambientales
que le rodean.
– El desarrollo organizacional. Se trata de cambiar y adecuar las distintas organizaciones para
hacerlas más eficientes y efectivas.
– Conducta organizacional. Se dedica a analizar la influencia que las organizaciones tienen sobre las
conductas o los comportamientos de los individuos.
– El asesoramiento vocacional.
– Las relaciones laborales.
ESTRÉS LABORAL
El estrés laboral, o estrés en el trabajo, es una de las principales consecuencias de la exposición a
riesgos psicosociales. Hoy en día se trata como un problema colectivo y no individual que puede
afectar a todos los trabajadores, de todas las categorías y profesiones. Además, el estrés laboral tiene
efectos sobre la salud, tanto física como mental, pero también sobre cómo se realiza el trabajo y, por
tanto, sobre absentismo, rendimiento y productividad.Las causas más comunes serían:
• La falta de control sobre el trabajo que se realiza.
• La monotonía.
• Plazos ajustados.
• Trabajar a alta velocidad.
• La exposición a la violencia.
• Condiciones de trabajo físicamente peligrosas.
En concreto los principales síntomas individuales del estrés son:
1. Manifestaciones emocionales: irritabilidad, ansiedad, problemas de sueño, depresión,
hipocondría, alienación, desgaste, problemas familiares).
2. Manifestaciones cognitivas: dificultad para concentrarse, recordar, aprender cosas nuevas,
tomar decisiones.
3. Manifestaciones conductuales: abuso de drogas, alcohol, tabaco, conducta destructiva.
4. Manifestaciones fisiológicas: problemas de espalda, bajas defensas, úlceras pépticas,
problemas cardiológicos, hipertensión…
Por tanto, los efectos del estrés sobre la salud se dan a nivel físico, psíquico como social.