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Adultez Temprana

La adultez temprana abarca desde los 20 hasta los 40 años y es una etapa clave en el desarrollo humano. Durante este período, las personas experimentan cambios significativos a nivel físico, cognitivo y psicosocial, alcanzando su máximo desarrollo físico, consolidando habilidades cognitivas superiores y explorando su identidad y roles sociales.
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Adultez Temprana

La adultez temprana abarca desde los 20 hasta los 40 años y es una etapa clave en el desarrollo humano. Durante este período, las personas experimentan cambios significativos a nivel físico, cognitivo y psicosocial, alcanzando su máximo desarrollo físico, consolidando habilidades cognitivas superiores y explorando su identidad y roles sociales.
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Carrera: Ciencias de la Educación

Grado: 201

Segundo Semestre

Materia: Desarrollo humano

Tema: Desarrollo físico, psicosocial y cognoscitivo


en la adultez temprana

Docente: Ivone Violeta Peña Flores

Nombres: Giles López Montserrat

Fecha de entrega 23/06/2023


Adultez temprana
Es el lapso inicial de la vida adulta, que oscila entre los 21 y los 40 años. Esta es la
etapa en que finalizan los procesos de crecimiento corporal, físico e intelectual,
alcanzando la plenitud de sus capacidades físicas hacia los 25-30 años, con gran
agilidad, fuerza y resistencia. En esta etapa florece el pensamiento social y reflexivo,
abierto, adaptable y que integra lógica, emoción e intuición. Socialmente, el adulto
joven asume una mayor carga de responsabilidades y de libertades, dando sus
primeros pasos firmes en la dirección profesional, ética y social que definirá el resto
de su vida. Los lazos afectivos y emocionales se hacen más sólidos y la vida
sentimental inicia un notorio asentamiento.
Durante estos años, la mayoría de los jóvenes finaliza la escuela y elige entre
trabajar a tiempo completo o proseguir su educación. Sin importar la elección del
joven, muchos aspectos de su vida emocional serán los mismos. Los teóricos ponen
gran énfasis en fortalecer las relaciones sentimentales y definir los objetivos a largo
plazo durante este período de drásticos cambios. La forma de relacionarse cambia,
uno comienza a buscar relaciones más íntimas que ofrezcan y requieran de un
compromiso por ambas partes, una intimidad que produzca sensación de
seguridad, de no estar solo y de confianza. Cuando se evita este tipo de intimidad,
el amor que puede desplegarse en estas relaciones más cercanas, uno puede estar
bordeando la soledad o aislamiento que puede derivar en depresión.
Período de los 25 a 35 años, donde los adultos suelen buscar su realización personal,
ya sea en el ámbito laboral, es decir tener una profesión y desarrollarse en el
trabajo, como en el ámbito personal donde se busca encontrar una pareja para
compartir metas y sea un apoyo en la realización de sus objetivos.

DESARROLLO FÍSICO
Los jóvenes adultos están en el punto de desarrollo físico más alto y, por tanto,
gozan del momento en el que mejores capacidades físicas presentan. La fuerza y la
resistencia muscular son las más altas de toda su vida, y la pueden mejorar si saben
cómo cuidarse. Otros factores, como las habilidades sensoriales, el tiempo de
reacción o la salud cardiovascular se encuentran al máximo, siempre y cuando no
se incurra en conductas perjudiciales para el organismo como fumar, beber o
consumir drogas.
Es también en este periodo de nuestras vidas cuando se tienen los niveles de
energía más altos, motivo por el cual la mayoría de los atletas profesionales se
encuentran dentro de este rango y rara vez superan los 35 años de edad sin estar
retirados. Gracias a disponer de un nivel mayor de energía, provocado en gran parte
por presentar mayores niveles de testosterona, los adultos jóvenes son propensos
a explorar.
Hacia el final de esta etapa, especialmente entre los 35 y 40 años, el cuerpo
comienza a envejecer lentamente. Al principio los cambios serán sutiles, poco
perceptibles, pero cuanto más nos acercamos a la adultez intermedia, se notarán
cada vez más. Por ejemplo, se van perdiendo las energías, la visión empeora, el pelo
comienza a caerse y al sistema inmunitario le cuesta más protegernos de ciertas
enfermedades. Hacia el final de esta etapa también se comienza a perder un poco
de densidad ósea y masa muscular, y resulta más fácil acumular grasa corporal.

DESARROLLO COGNOSCITIVO
En la adultez temprana las capacidades cognitivas empiezan a estabilizarse. Existe
cierto debate sobre cuándo se alcanza el pleno desarrollo cognitivo, habiendo
expertos que consideran que sería en torno a los 35 años.
Durante esta época es cuando se consolida el pensamiento relativo, una
característica que en general está ausente en la infancia y empieza a emerger de
forma más o menos tímida durante la adolescencia. Esto se traduce como que los
adultos jóvenes se dan cuenta de que las cosas no siempre son dicotómicas, de
color blanco o negro, sino que existen ciertos matices que relativizan qué es
correcto y qué no.
Así pues, podemos afirmar que los adultos jóvenes empiezan a mirar cada
problemática desde varias perspectivas, y entendiendo que no siempre hay una
respuesta única y clara. La reflexión crítica se vuelve especialmente importante
durante esta época.
La adultez temprana también coincide con el desarrollo del pragmatismo. Durante
la infancia y la adolescencia, apenas nos enfrentamos a problemas serios en el
mundo real. No obstante, llegados a la adultez temprana, la necesidad de conseguir
cada vez mayor independencia hace que necesitemos buscar maneras de cumplir
nuestras metas y objetivos, personales, laborales y académicos, incluso cuando no
lo sabemos todo o no tenemos un buen plan de acción.

DESARROLLO PSICOSOCIAL
El aspecto psicosocial de la persona es el que más cambia en esta época. El individuo
tiene que tomar una de las decisiones más importantes de su vida: con quién
contraerá matrimonio o si es que lo hará. Este cambio suele ser uno de los más
drásticos que atraviesa el hombre a lo largo de su vida, implicando un nivel muy
elevado de compromiso e intimidad, pero dando como resultado un sentimiento de
confianza y una identidad de pareja que no se logra de otra forma (Red Escolar
Nacional, 2008).
La complementariedad dentro del matrimonio conlleva a una responsabilidad
mucho mayor: la de ser padres. Al formar una familia, tanto el hombre como la
mujer crecen en el sentimiento de empatía y comprensión hacia el otro y hacia sus
padres. En esta etapa se busca el consejo para sobrellevar las inseguridades de criar
a un hijo, sólo para salir aún más fuertes y seguros de cada obstáculo que se
presente (claro, si se realiza la paternidad con conciencia). (Red Escolar Nacional,
2008)
Sin embargo, las normas sociales de hoy en día ya no dictan que las personas
contraigan matrimonio, permanezcan en él o tengan. Los estilos de vida incluyen
mantenerse soltero, vivir con un compañero de cualquier sexo, divorciarse, volver
a contraer matrimonio y no tener hijos.
En conclusión, la adultez temprana es una etapa vital en el desarrollo humano, en
la que se experimentan cambios significativos a nivel físico, cognitivo y psicosocial.
Durante este período, las personas alcanzan la plenitud física, consolidan
habilidades cognitivas superiores y exploran su identidad y roles en la sociedad.
En el aspecto físico, se observa un máximo nivel de crecimiento y fuerza muscular,
aunque también pueden aparecer los primeros signos de envejecimiento. Es
importante adoptar hábitos saludables durante esta etapa para mantener una
buena salud a lo largo de la vida adulta.
En el aspecto cognitivo, se desarrollan habilidades de pensamiento abstracto,
crítico y de toma de decisiones más complejas. La educación, la experiencia laboral
y las interacciones sociales contribuyen a este desarrollo cognitivo.
En el aspecto psicosocial, la adultez temprana implica la búsqueda y
establecimiento de identidades personales y profesionales. Se forman relaciones
íntimas y se enfrentan desafíos relacionados con la independencia financiera y la
construcción de una carrera. Es una etapa en la que se establecen los cimientos
para la vida adulta y se forjan relaciones duraderas.
En general, la adultez temprana es un período de transición y crecimiento en el que
se toman decisiones cruciales y se sientan las bases para el futuro. Es una
oportunidad para explorar y experimentar, pero también implica responsabilidades
y desafíos. Aprovechar esta etapa de manera consciente y saludable puede
contribuir a un desarrollo personal satisfactorio y a una vida adulta plena.
La adultez temprana es una etapa clave en la vida de una persona, que abarca desde
los 20 hasta los 40 años aproximadamente. Durante este período, los individuos
experimentan una serie de cambios y transiciones importantes en su desarrollo
físico, cognitivo y psicosocial. Es un tiempo de exploración, crecimiento personal y
establecimiento de las bases para el futuro.
En la adultez temprana, se produce un punto de inflexión en la vida de una persona,
ya que se deja atrás la adolescencia y se ingresa de lleno en la vida adulta. Es un
período de independencia y autonomía, en el que se toman decisiones cruciales
sobre la educación, la carrera profesional, las relaciones personales y el
establecimiento de un estilo de vida.
A nivel físico, la adultez temprana se caracteriza por la plenitud física y la salud
generalmente óptima. Es un momento en el que las personas alcanzan su máximo
nivel de crecimiento y fuerza muscular, aunque también pueden aparecer los
primeros signos de envejecimiento. El cuidado de la salud y la adopción de hábitos
saludables se vuelven fundamentales para mantener un bienestar óptimo.
En el ámbito cognitivo, la adultez temprana se caracteriza por el desarrollo de
habilidades de pensamiento abstracto, crítico y la capacidad de planificación a largo
plazo. Los individuos adquieren una mayor capacidad para tomar decisiones
informadas y razonar lógicamente. Además, la educación formal y la experiencia
laboral contribuyen al desarrollo de habilidades cognitivas superiores.
En el aspecto psicosocial, la adultez temprana es un tiempo de exploración de la
identidad y el establecimiento de relaciones significativas. Los individuos buscan
definir quiénes son, qué valores los guían y qué metas desean alcanzar en la vida.
También es una etapa en la que se establecen relaciones íntimas, se forma una
familia y se asumen responsabilidades sociales y profesionales.
En resumen, la adultez temprana es un período de cambios y transiciones cruciales
en el desarrollo físico, cognitivo y psicosocial de una persona. Es un tiempo de
exploración, crecimiento y establecimiento de las bases para la vida adulta.
Aprovechar esta etapa de manera consciente y saludable puede sentar las bases
para un futuro satisfactorio y pleno.

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