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DERECHO+LABORAL-SUBTEMA+5 +6,+10+y+11

El documento presenta un resumen de los artículos 771, 885, 886, 887, 888, 889 y 890 de la Ley Federal del Trabajo de México, los cuales establecen los procedimientos y plazos para dictar el laudo en un juicio laboral. También incluye jurisprudencia relevante sobre la omisión de dictar el laudo dentro de los plazos legales y cómo esto puede ser impugnado a través de un amparo indirecto.
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El documento presenta un resumen de los artículos 771, 885, 886, 887, 888, 889 y 890 de la Ley Federal del Trabajo de México, los cuales establecen los procedimientos y plazos para dictar el laudo en un juicio laboral. También incluye jurisprudencia relevante sobre la omisión de dictar el laudo dentro de los plazos legales y cómo esto puede ser impugnado a través de un amparo indirecto.
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TEMARIO PARA EL VIGÉSIMO OCTAVO CONCURSO INTERNO DE OPOSICIÓN

PARA LA DESIGNACIÓN DE JUECES DE DISTRITO.

DERECHO LABORAL.
SUBTEMA. 5. OMISIÓN DE DICTAR EL LAUDO
Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.

Artículo 771. Los Presidentes de las Juntas y los Auxiliares cuidarán, bajo su más
estricta responsabilidad, que los juicios que ante ellos se tramiten no queden inactivos,
proveyendo lo que conforme a la Ley corresponda hasta dictar laudo, salvo disposición
en contrario.
En caso de no cumplir lo anterior, se harán acreedores a las sanciones que establezcan
las Leyes de responsabilidades administrativas de los servidores públicos.

Artículo 885. Al concluir el desahogo de las pruebas, formulados los alegatos de las
partes y previa certificación del secretario de que ya no quedan pruebas por desahogar,
se dará vista a las partes por el término de tres días para que expresen su conformidad
con dicha certificación, bajo el apercibimiento de que si transcurrido el término señalado
no lo hicieren y hubiere pruebas por desahogar, se les tendrá por desistidos de las
mismas para todos los efectos legales y se procederá conforme a lo que dispone el
párrafo siguiente. En caso de que las partes, al desahogar la vista señalada, acrediten
que alguna o algunas pruebas ofrecidas no se desahogaron, la Junta, con citación de
las mismas, señalará dentro de los ocho días siguientes día y hora para su desahogo.
Desahogadas las pruebas pendientes, las partes formularán alegatos dentro de las
veinticuatro horas siguientes.

Hecho lo anterior, el auxiliar, de oficio, declarará cerrada la instrucción y, dentro de


los diez días siguientes, formulará por escrito el proyecto de laudo, que deberá
contener los elementos que se señalan en el artículo 840 de esta Ley.

I. Un extracto de la demanda y de la contestación, réplica y contrarréplica; y en su caso,


de la reconvención y contestación de la misma;
II. El señalamiento de los hechos controvertidos;
III. Una relación de las pruebas admitidas y desahogadas, y su apreciación en
conciencia, señalando los hechos que deban considerarse probados;
IV. Las consideraciones que fundadas y motivadas se deriven, en su caso, de lo
alegado y probado; y
V. Los puntos resolutivos.

Artículo 886. Del proyecto de laudo se entregará copia a cada uno de los integrantes
de la Junta.
Dentro de los cinco días hábiles siguientes a aquel en que se hubiere recibido la copia
del proyecto, cualquiera de los integrantes de la Junta podrá solicitar que se practiquen
las diligencias que juzgue convenientes para el esclarecimiento de la verdad.

1
La Junta, con citación de las partes, señalará, en su caso, día y hora para el desahogo,
dentro de un término de ocho días, de las pruebas que no se llevaron a cabo o para la
práctica de las diligencias solicitadas.

Artículo 887. Transcurrido el término a que se refiere el artículo anterior, concedido a


los integrantes de la Junta, o en su caso, desahogadas las diligencias que en este
término se hubiesen solicitado, el Presidente de la Junta citará a los miembros de la
misma, para la discusión y votación, que deberá efectuarse dentro de los diez días
siguientes al en que hayan concluido el término fijado o el desahogo de las diligencias
respectivas.

Artículo 888. La discusión y votación del proyecto de laudo se llevarán a cabo en


sesión de la Junta, certificando el secretario la presencia de los participantes que
concurran a la votación, de conformidad con las normas siguientes:
I. Se dará lectura al proyecto de resolución y a los alegatos y a las observaciones
formulados por las partes;
II. El Presidente pondrá a discusión el negocio con el resultado de las diligencias
practicadas; y
III. Terminada la discusión, se procederá a la votación, y el Presidente declarará el
resultado.

Artículo 889. Si el proyecto de resolución fuere aprobado, sin adiciones ni


modificaciones, se elevará a la categoría de laudo y se firmará de inmediato por los
miembros de la Junta.
Si al proyecto se le hicieran modificaciones o adiciones, se ordenará al secretario que
de inmediato redacte el laudo, de acuerdo con lo aprobado. En este caso, el resultado
se hará constar en acta.

Artículo 890. Engrosado el laudo, el Secretario recogerá, en su caso, las firmas de los
miembros de la Junta que votaron en el negocio y, una vez recabadas, turnará el
expediente al actuario, para que de inmediato notifique personalmente el laudo a las
partes.

JURISPRUDENCIA
Registro: 172833 Tesis: 2a./J. 44/2007
Registro: 1002229 Apéndice de 2011
AMPARO. PROCEDE CONTRA LAS OMISIONES Y DILACIONES EN EL TRÁMITE
DE UN JUICIO LABORAL DENTRO DE LOS PLAZOS Y TÉRMINOS LEGALES, AUN
TRATÁNDOSE DE LAS SUBSECUENTES A LAS RECLAMADAS. El juicio ordinario
laboral se conforma por etapas y actos concatenados entre sí, desarrollados en forma
lógica y sistematizada, para obtener generalmente un laudo, los cuales deben
realizarse dentro de los plazos y términos previstos en la Ley Federal del Trabajo.
Ahora bien, debido a la conexión de esas etapas y actos, el retraso u omisión en la
realización de los actos previos, indefectiblemente ocasiona que los subsecuentes ya
no se efectúen con puntualidad, afectando el desarrollo normal y oportuno del juicio. De
esta manera, si en el amparo se reclama la dilación u omisión en el trámite de un juicio
laboral y durante la sustanciación de aquél, la autoridad responsable no agota
2
cabalmente el procedimiento ni dicta laudo, sino que esa condición de retraso u omisión
persiste también respecto de los actos subsecuentes a los reclamados y se proyecta a
etapas ulteriores del proceso, no se actualizan las causales de improcedencia del juicio
previstas en las fracciones V, X, XVI y XVIII del artículo 73 de la Ley de Amparo, porque
el quejoso conserva su interés jurídico para solicitar la tramitación expedita del juicio,
cuya demora afecta directamente su esfera de derechos; no opera un cambio de
situación jurídica que tenga por consumadas irreparablemente las violaciones, porque
sigue existiendo el estado de las cosas prevaleciente al momento de pedir el amparo,
consistente en la falta de prontitud en la tramitación y resolución del juicio; no cesan los
efectos de las dilaciones y omisiones reclamadas ni éstos quedan destruidos como si
se hubiera otorgado la protección constitucional, sino que perduran hasta en tanto el
juicio laboral continúe y concluya. Las dilaciones u omisiones subsecuentes a las
reclamadas no son actos futuros de realización incierta, sino inminentes, porque al
producirse momento a momento, una vez sobrevenida la tardanza u omisión en la
tramitación del juicio, es ineludible que ya no se desarrollará con prontitud. Además, la
autoridad responsable no queda indefensa, porque las infracciones subsecuentes,
además de que compartirían la misma naturaleza que las reclamadas, al tratarse de
dilaciones u omisiones en la tramitación y resolución oportuna de la controversia, se
generarían en el mismo expediente laboral, respecto del cual se promovió el juicio de
garantías, del que ya tuvo noticia y manifestó lo conducente al rendir su informe con
justificación y este conocimiento de los hechos, inclusive, le permitirá actuar con
celeridad para no incurrir en mayores dilaciones.

Registro: 182160 Tesis: 2a./J. 8/2004


Registro: 1 002 701 Apéndice de 2011
LAUDO. LA OMISIÓN DE SU DICTADO, A PESAR DE HABER TRANSCURRIDO EL
PLAZO LEGAL PARA ELLO, ES UN ACTO DE IMPOSIBLE REPARACIÓN
IMPUGNABLE EN AMPARO INDIRECTO. El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación estableció en la tesis de jurisprudencia P./J. 24/92, visible en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Octava Época, Número 56, agosto de 1992,
página 11, que los actos en el juicio que tengan sobre las personas o las cosas una
ejecución de imposible reparación, son impugnables ante el Juez de Distrito en
términos de lo dispuesto por el artículo 114, fracción IV, de la Ley de Amparo,
debiéndose entender que producen "ejecución irreparable" los actos dentro del juicio,
sólo cuando afectan de modo directo e inmediato derechos sustantivos consagrados en
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y nunca en los casos en que
sólo afectan derechos adjetivos o procesales. Por otra parte, el propio Tribunal Pleno
precisó en la jurisprudencia P./J. 113/2001 publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XIV, septiembre de 2001, página 5, que
el artículo 17 constitucional garantiza a favor de los gobernados el disfrute de diversos
derechos, entre los que se encuentra el acceso efectivo a la administración de justicia,
la cual debe impartirse de manera pronta y expedita mediante el cumplimiento por parte
de la autoridad jurisdiccional de los plazos y términos dispuestos por la ley. En ese
orden, la omisión de pronunciar el laudo, a pesar de haber transcurrido el plazo previsto
en los artículos 885 a 887 y 889 de la Ley Federal del Trabajo, constituye una
paralización del procedimiento laboral, que evidencia la existencia de una violación que
incide en la esfera jurídica del particular de manera irreparable, pues con ello se difiere
3
la resolución del juicio, aun cuando el laudo que en el fondo del asunto llegare a
emitirse resultara favorable a sus intereses, ya que la violación a la garantía individual
no podría ser remediada ante la imposibilidad material de retrotraer el tiempo y, por
ende, la vía para la impugnación de aquella omisión es el amparo indirecto, en términos
de lo dispuesto por el artículo 114, fracción IV, de la Ley de Amparo, pues el efecto
vinculatorio de la sentencia concesoria será obligar a la Junta a obrar en el sentido de
respetar la garantía violada emitiendo el laudo relativo.

Registro: 197499 Tesis: 2a./J. 50/97


Registro 1 002 831, Apéndice 2011
LAUDO, ABSTENCIÓN EN SU DICTADO. CARGA DE LA PRUEBA RESPECTO DE
SU INCONSTITUCIONALIDAD. CORRESPONDE AL QUEJOSO CUANDO SE
SURTE LA PRESUNCIÓN DE CERTEZA QUE PREVÉ EL ARTÍCULO 149 DE LA LEY
DE AMPARO, PUES NO ES UN ACTO VIOLATORIO DE GARANTÍAS EN SÍ MISMO.
Cuando en términos del párrafo tercero del artículo 149 de la Ley de Amparo se
presuma cierto, por falta de informe de la autoridad responsable, el acto reclamado
consistente en la omisión de dictar laudo, la carga de probar su inconstitucionalidad
corresponde al quejoso, toda vez que dicha omisión no es en sí misma violatoria de la
Máxima Ley del país, pues su inconstitucionalidad depende de que realmente exista un
juicio laboral en el que sea parte el quejoso, que se encuentre en estado de resolución
y que haya transcurrido el plazo que la ley establece para fallar. Cabe aclarar que lo
anterior no pugna con lo dispuesto por el artículo 78 de la Ley de Amparo que prevé la
obligación del Juez de Distrito de recabar oficiosamente las pruebas que estime
necesarias para resolver un asunto, ya que, conforme a la jurisprudencia del Tribunal
Pleno de esta Suprema Corte, número P./J. 17/97, de rubro: "PRUEBAS Y
ACTUACIONES PROCESALES. EL JUZGADOR DE AMPARO DEBE
ALLEGÁRSELAS CUANDO LAS ESTIME NECESARIAS PARA RESOLVER EL
ASUNTO.", la aplicación de tal precepto tiene como presupuesto la existencia de
informe justificado, en tanto que lo previsto por el artículo 149 de la propia ley se
actualiza ante la falta de informe justificado, caso en el cual se presume cierto el acto y
la carga de la prueba respecto de su inconstitucionalidad le corresponde al quejoso,
cuando no sea violatorio de garantías en sí mismo.

Registro: 193784 Tesis: 2a./J. 45/99


Registro: 1002383 Apéndice 2011
LAUDO. SI EN EL AMPARO SE DEMANDA DE LA JUNTA EL RETRASO EN LA
FORMULACIÓN DEL PROYECTO DEL LAUDO, NO PROCEDE SOBRESEER
AUNQUE NO SE HAYA SEÑALADO COMO RESPONSABLE AL AUXILIAR. De
conformidad con lo dispuesto por los artículos 123, apartado A, fracciones XX y XXXI
de la Constitución Federal, 616, 625, 685, 686, 840, 841 y 885, entre otros, de la Ley
Federal del Trabajo, compete a las Juntas de Conciliación y Arbitraje, la aplicación de
las leyes del trabajo, fundamentalmente, conocer de los juicios por diferencias o
conflictos entre el capital y el trabajo, a través de la función jurisdiccional que les
corresponde llevar a cabo, mediante la realización de los actos procesales necesarios
que culminan con el pronunciamiento del laudo que dirime en definitiva la controversia
planteada, con la concurrencia de otros funcionarios, entre los que se encuentran los
auxiliares, que dependen jerárquicamente de aquellos órganos colegiados. La Ley
4
Federal del Trabajo les impone a las Juntas la obligación de tomar las medidas
necesarias para desarrollar el juicio con economía procesal, concentración y sencillez,
así como ordenar que se corrija cualquier irregularidad u omisión que notaren en la
sustanciación del proceso, incluyendo, desde luego, las omisiones o retrasos en que
incurra el auxiliar a quien le corresponde formular el proyecto de laudo y turnarlo a la
Junta. Por tanto, cuando en la demanda de amparo sólo se señala como responsable a
la Junta y como acto reclamado la omisión de formular el proyecto del laudo, no cabe
sobreseer en el juicio aduciendo que no se llamó al auxiliar, porque aplicando el criterio
de que el juzgador de amparo debe apartarse de formalismos y tecnicismos estrictos y
resolver lo realmente planteado, se entiende sin esfuerzo que lo reclamado es la
omisión, por parte de la Junta, de dictar el laudo, de modo que aunque no se haya
señalado como responsable al auxiliar, éste, en su caso, debe ser apremiado
administrativamente por la Junta, la que tiene facultades para sancionarlo.

5
SUBTEMA. 6. LIQUIDACIÓN DEL LAUDO
Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
Artículo 617. El Presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje tiene las
facultades y obligaciones siguientes:
…IV. Ejecutar los laudos dictados por el Pleno y por las Juntas Especiales en los casos
señalados en la fracción anterior;
V. Revisar los actos de los Actuarios en la ejecución de los laudos que le corresponda
ejecutar, a solicitud de cualquiera de las partes;

Artículo 643. Son faltas especiales de los Presidentes de las Juntas Especiales:
…II. No proveer oportunamente a la ejecución de los laudos;

Artículo 945. Los laudos deben cumplirse dentro de los quince días siguientes al
día en que surta efectos la notificación.
Las partes pueden convenir en las modalidades de su cumplimiento.

Artículo 948. Si la negativa a aceptar el laudo pronunciado por la Junta fuere de los
trabajadores se dará por terminada la relación de trabajo, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 519 fracción III, último párrafo de esta Ley.

Artículo 949. Siempre que en ejecución de un laudo deba entregarse una suma de
dinero o el cumplimiento de un derecho al trabajador, el Presidente cuidará que se le
otorgue personalmente. En caso de que la parte demandada radique fuera del lugar de
residencia de la Junta, se girará exhorto al Presidente de la Junta de Conciliación y
Arbitraje o al Juez más próximo a su domicilio para que se cumplimente la ejecución del
laudo.
Artículo 946. La ejecución deberá despacharse para el cumplimiento de un
derecho o el pago de cantidad líquida, expresamente señalados en el laudo,
entendiéndose por ésta, la cuantificada en el mismo.

Artículo 844. Cuando la condena sea de cantidad líquida, se establecerán en el


propio laudo, sin necesidad de incidente, las bases con arreglo a las cuales deberá
cumplimentarse.

JURISPRUDENCIAS DE LA SCJN
Registro: 171728 Tesis: 2a./J. 136/2007
Registro 1007378. Apéndice 2011
LAUDO. PARA TENERLO POR CUMPLIDO ES INNECESARIO QUE EL PATRÓN
EXHIBA LA CONSTANCIA DE RETENCIÓN DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA
POR LOS CONCEPTOS MATERIA DE LA CONDENA O EL DOCUMENTO QUE
ACREDITE LA DEDUCCIÓN RELATIVA, PUES BASTA CON QUE EN EL RECIBO
DE LIQUIDACIÓN EXPRESE LAS CANTIDADES SOBRE LAS CUALES SE
EFECTÚA DICHA RETENCIÓN. Conforme a los artículos 109, 110, 112 y 113 de la Ley
del Impuesto sobre la Renta y 26, fracciones I y II, del Código Fiscal de la Federación,
salvo los casos de excepción, los patrones tienen el carácter de auxiliares de la
administración pública federal en la recaudación del impuesto de referencia a cargo de
sus trabajadores, en tanto tienen la obligación de retener el causado por alguno o
6
algunos de los conceptos a los que resulten condenados en el laudo con motivo de la
terminación de la relación laboral. En ese sentido, una vez que se ha determinado en el
laudo el importe líquido de la condena y el patrón al exhibir su cuantificación manifieste
haber retenido el impuesto correspondiente, para que la autoridad laboral tenga
posibilidad de vigilar el cumplimiento del laudo, bastará con que aquél exhiba el recibo
de liquidación en el que pueda observarse con claridad el desglose y coincidencia de
los conceptos y cantidades a las que resultó condenado en el laudo, así como las
cantidades retenidas por concepto del impuesto, sin necesidad de que la autoridad
laboral proceda a examinar si el cálculo del entero fue o no correcto, pues en caso de
que resulte defectuoso, no se deja en estado de indefensión al trabajador, ya que tiene
expedito su derecho para solicitar ante la autoridad hacendaria la devolución de las
cantidades que le hayan sido retenidas en forma indebida y corresponderá a la
autoridad fiscal su revisión, consecuentemente no es requisito indispensable para
efecto de tener por cumplido el laudo que el patrón exhiba el documento en el que
acredite la deducción del impuesto para justificar el monto de las prestaciones que
debió pagar al trabajador, o la constancia de que enteró la cantidad que retuvo al
trabajador como impuesto del producto del trabajo.

Registro: 160814
Tesis: 2a./J. 158/2011 (9a.)
NULIDAD DE JUICIO CONCLUIDO. ES IMPROCEDENTE EN MATERIA LABORAL.
La Ley Federal del Trabajo no regula la acción de nulidad de juicio concluido, por el
contrario, su artículo 848 establece la inmutabilidad de los laudos pronunciados por las
Juntas de Conciliación y Arbitraje al proscribir la posibilidad de impugnarlos, pues
acorde con los principios constitucionales de seguridad y certeza jurídicas que resultan
del debido proceso, en términos del artículo 14 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, las partes no pueden sustraerse a los efectos de la cosa
juzgada, máxime si se tiene en cuenta que, al margen de las conductas observadas en
el proceso laboral, el laudo logra alcanzar la categoría de cosa juzgada cuando se
agota el procedimiento. Consecuentemente, es inadmisible que alguna de las partes
pretenda anular el juicio concluido en el cual participó, sobre la base de que en un
proceso penal quedó comprobada la conducta fraudulenta de otra de ellas, pues si el
promovente de la acción intervino en el propio procedimiento laboral, estuvo en
condiciones de aducir y demostrar, dentro de éste, los vicios en los cuales se sustentó
el fraude alegado y sin que resulte dable aplicar supletoriamente los principios
generales de derecho, ya que los que inspiran la inmutabilidad de las sentencias son
absolutos y, por su congruencia, no deben ceder frente a algunos otros, pues los
principios de certeza y seguridad jurídicas se encuentran debidamente garantizados, en
la medida en que el propio sistema lo integran diversas instancias y medios de defensa
que permiten a los interesados impugnar oportunamente las decisiones jurisdiccionales,
a fin de reparar cualquier vicio del que pudieran adolecer, así como las violaciones
cometidas en el procedimiento.

Registro: 182037 Tesis: 2a./J. 19/2004


Registro: 1002210 Fuente: Apéndice de 2011
AMPARO DIRECTO. DEBE SOBRESEERSE CUANDO LA JUNTA RESPONSABLE
INFORMA QUE TUVO POR CUMPLIDO EL LAUDO IMPUGNADO, AUN CUANDO
7
QUIEN SE HAYA OSTENTADO COMO REPRESENTANTE DE LA PARTE
DEMANDADA EN EL JUICIO LABORAL DE ORIGEN PARA CUMPLIR TAL
RESOLUCIÓN NO HAYA ACREDITADO SU PERSONALIDAD. Cuando durante la
sustanciación del juicio de amparo directo promovido por la parte demandada en el
juicio laboral de origen, la Junta responsable informa al Tribunal Colegiado de Circuito
del conocimiento que tuvo a la demandada dando cumplimiento al laudo impugnado y a
la actora conforme con él, y remite las constancias que así lo acreditan, la materia del
referido laudo deja de existir y, en consecuencia, procede decretar el sobreseimiento
del juicio de garantías al actualizarse la causal de improcedencia prevista en la fracción
XVII del artículo 73 de la Ley de Amparo, sin que sea obstáculo para lo anterior que la
persona que se ostentó como representante de la parte demandada para cumplir con el
referido laudo no haya acreditado su personalidad ante la Junta responsable, pues el
tribunal de amparo no puede pronunciarse sobre la legalidad de actos que no fueron
materia de impugnación a través del juicio de garantías y, por ende, las decisiones
emitidas por la Junta responsable en ejecución del laudo reclamado deben estimarse
válidas para los efectos legales conducentes, en tanto no exista resolución emitida por
autoridad competente que decida lo contrario, máxime que el quejoso no queda en
estado de indefensión ante el evento de que el tercero perjudicado pretendiera la
ejecución de dicho laudo y se abriera a trámite el procedimiento respectivo, ya que los
actos emitidos durante él son impugnables a través del recurso de revisión establecido
en el artículo 849 de la Ley Federal del Trabajo.

NOTA: Cuando en el laudo existe condena pecuniaria pero no se determina en


cantidad líquida por falta de elementos para su cuantificación, se ordena la
apertura del incidente de liquidación para fijarla.

Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.


Artículo 843. En los laudos, cuando se trate de prestaciones económicas, se
determinará el salario que sirva de base a la condena; cuantificándose el importe de la
prestación se señalarán las medidas con arreglo a las cuales deberá cumplirse con la
resolución. Sólo por excepción podrá ordenarse que se abra incidente de
liquidación.

JURISPRUDENCIA
Registro: 242826
Instancia: Cuarta Sala
INCIDENTE DE LIQUIDACION, ORDEN DE APERTURA DEL. ES VIOLATORIA DE
GARANTIAS. La determinación de las Juntas ordenando la apertura de un incidente de
liquidación, es violatoria de los artículos 843 y 844 de la Ley Federal del Trabajo, y
consecuentemente de las garantías contenidas en los artículos 14 y 16
constitucionales, e implica la incidencia en un viejo vicio que retarda, con perjuicio de la
parte obrera, el cumplimiento de los laudos emitidos.

Registro: 2001119
Tesis: 2a./J. 62/2012 (10a.)
INCIDENTE DE LIQUIDACIÓN EN EL JUICIO LABORAL. LA PARTE DEMANDADA
TIENE INTERÉS JURÍDICO PARA IMPUGNAR SU ILEGAL APERTURA. Conforme al
8
artículo 843 de la Ley Federal del Trabajo, el criterio general obligatorio para determinar
la cuantía de las condenas consiste en que no debe ordenarse la apertura de un
incidente de liquidación sino sólo en casos extraordinarios, cuando las constancias de
autos no permitan a la Junta de Conciliación y Arbitraje realizar la cuantificación
necesaria, caso en el que debe señalar las medidas con arreglo a las cuales ha de
hacerse. Por otra parte, se debe atender al supuesto de que existiendo condena contra
el patrón demandado, en muchos casos ésta determinará la procedencia de salarios
caídos, los cuales por ley han de pagarse hasta la fecha en que se cubran las
indemnizaciones respectivas, como lo dispone el artículo 48 de la citada legislación. Lo
expuesto pone de manifiesto el interés que tiene el demandado para impugnar la orden
de abrir un incidente de liquidación, porque: 1) La apertura del referido incidente es
excepcional; 2) La prohibición de su apertura, si bien pretende proteger al trabajador de
que el cumplimiento de pago contenido en la condena no se retrase innecesariamente,
también repercute en los intereses del patrón, en tanto la condena impuesta puede
incrementarse por el tiempo que dure la tramitación del referido incidente; y, 3) Los
patrones tienen el mismo interés en que concluya el juicio a la brevedad
independientemente de la condena impuesta, en tanto que el derecho a un juicio rápido
no es privilegio del trabajador actor. Entonces tanto el actor como el demandado tienen
interés jurídico en que la Junta responsable no ordene innecesariamente la apertura de
un incidente de liquidación para cuantificar la condena impuesta.

Registro: 190700 Tesis 2a./J. 104/2000


Registro: 1007378 Apéndice 2011
PENSIÓN POR INCAPACIDAD PERMANENTE. CUANDO EN LOS AUTOS DEL
JUICIO LABORAL NO OBRE EL PROMEDIO SALARIAL DE COTIZACIÓN QUE
SIRVE DE BASE PARA CALCULARLA, PORQUE NI EL TRABAJADOR NI EL
INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL LO SEÑALARON, COMO CASO
EXCEPCIONAL SE DEBE ORDENAR LA APERTURA DEL INCIDENTE DE
LIQUIDACIÓN CON LA FINALIDAD DE DETERMINARLO. De conformidad con lo
dispuesto por el artículo 58, fracción II, de la Ley del Seguro Social vigente, que
coincide con lo previsto en el diverso numeral 65, fracción II, de la abrogada, el
asegurado que sufra un riesgo de trabajo tendrá derecho al otorgamiento y pago de una
pensión en la que se tomará en cuenta, tratándose de enfermedades de trabajo, el
salario promedio de las últimas cincuenta y dos semanas de cotización o las que tuviere
si su aseguramiento fuese por un tiempo menor. Ahora bien, en los casos en que la
autoridad laboral desconozca tal salario promedio de cotización a que aluden los
citados numerales, porque el actor omitió señalarlo en su escrito de demanda, o en
razón de que el Instituto Mexicano del Seguro Social tampoco lo indicara en su
contestación a la reclamación, en cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 843 de la
Ley Federal del Trabajo, como caso de excepción, debe ordenar la apertura del
incidente de liquidación a fin de determinarlo, para poder cuantificar el monto de la
pensión correspondiente, esto con la finalidad de observar las reglas que para ello
establece el mencionado artículo 58, fracción II, de la Ley del Seguro Social, por ser
éste el que ordena la forma en que deberá calcularse dicha prestación, sin que sea
jurídicamente admisible tomar en cuenta para tal cálculo, el salario que percibía el actor
como contraprestación de los servicios brindados al patrón, pues ello se aparta de lo
estrictamente establecido en el ordenamiento de seguridad social, que atiende al
9
promedio de las últimas cincuenta y dos semanas de cotización, motivo por el cual no
cobra aplicación el diverso precepto 784 de la ley laboral, en cuanto releva de la carga
probatoria al trabajador, entre otros, del monto del salario, pues no se está en el caso
de probar el salario percibido, sino el promedio de cotización, en virtud del caso
excepcional planteado.

Registro: 167169 Tesis: 2a./J. 65/2009


Registro 1009112. Apéndice 2011
SEGURO SOCIAL. EL ARTÍCULO 293 DE LA LEY RELATIVA ES INAPLICABLE
PARA MODIFICAR UNA PENSIÓN CUYO MONTO FUE DETERMINADO EN UN
INCIDENTE DE LIQUIDACIÓN DE LAUDO LABORAL. Si bien es cierto que el artículo
293 de la Ley del Seguro Social establece que una pensión concedida por error puede
modificarse en favor o en perjuicio del asegurado o beneficiario, también lo es que ese
precepto legal es inaplicable para modificar una pensión cuyo monto fue determinado
en un incidente de liquidación de laudo laboral, toda vez que, en este caso, el
otorgamiento de la pensión y la cuantificación de su monto emanan de un laudo de
condena y de su respectivo incidente de liquidación, en los que se decidió, con carácter
de cosa juzgada, el importe de la prestación de condena, creando un derecho en favor
del asegurado de recibir una pensión por un monto cuantificado ante la Junta que
conoció del juicio laboral; estimar lo contrario vulneraría los principios de seguridad y de
certeza jurídica contenidos en el artículo 14, segundo párrafo, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues se otorgaría al Instituto Mexicano del
Seguro Social la oportunidad de modificar una situación jurídica decidida en juicio.

Registro: 191323 Tesis: 2a./J. 67/2000


Registro 1002690 Apéndice 2011.
INCIDENTE DE LIQUIDACIÓN DE LAUDO. COMO LA INTERLOCUTORIA QUE LO
RESUELVE, O EL ACUERDO QUE LO DESECHA, NO FORMAN PARTE DEL
PROCEDIMIENTO DE EJECUCIÓN, NO PROCEDE EL RECURSO DE REVISIÓN
ESTABLECIDO EN EL ARTÍCULO 849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO,
ANTES DE INTENTAR EL AMPARO INDIRECTO. La interpretación armónica de los
artículos 761 al 765, 843 y 946 de la Ley Federal del Trabajo, permite concluir que si al
emitir el laudo correspondiente en un juicio laboral, la Junta omite cuantificar el importe
de la condena por la que se deberá despachar ejecución, cualquiera de las partes
puede promover el incidente de liquidación respectivo, debiéndose estimar que la
resolución interlocutoria que le pone fin o el acuerdo que lo deseche de plano, no
forman parte del procedimiento de ejecución del laudo, en primer lugar, porque es
emitido por la Junta y no únicamente por su presidente y, en segundo lugar, porque en
esa resolución sólo se establece el importe líquido de las prestaciones de la condena, lo
cual constituye un requisito previo para hacer ejecutable el laudo; de ahí que dichas
resoluciones no puedan reputarse como actos de ejecución impugnables a través del
recurso de revisión establecido en el artículo 849 de la Ley Federal del Trabajo. Por lo
que en esas condiciones, no cabe agotar este recurso antes de promover en su contra
la demanda de amparo, que debe ser indirecto en términos del artículo 114, fracción III,
de la Ley de Amparo.

Registro: 207662
10
Instancia: Cuarta Sala
SALARIOS. CARGA DE LA PRUEBA, CUANDO SE DISCUTE SU MONTO EN EL
INCIDENTE DE LIQUIDACION. La regla derivada de los artículos 784, fracción XII y
804 de la Ley Federal del Trabajo, acerca de que corresponde al patrón la carga de
probar el monto del salario y su pago, cuando se suscita controversia al respecto, es
aplicable también, en lo conducente, cuando dentro del incidente de liquidación se
discute la existencia de incrementos salariales durante el período que transcurre entre
la fecha de separación del trabajador y aquélla en que se da cumplimiento al laudo que
condenó a la reinstalación. La aplicación de la misma regla deriva de que en ambos
supuestos el objeto probatorio es, esencialmente, el mismo, así como de la
circunstancia de que dentro del incidente de liquidación operan las mismas razones
tomadas en consideración por el legislador para atribuir la carga probatoria en los
aspectos indicados, al patrón, por la mayor facilidad que tiene para disponer de los
elementos de convicción.

Registro: 207822
Instancia: Cuarta Sala
SUSPENSION EN MATERIA DE TRABAJO. EL DINERO QUE EL PATRON
ENTREGA AL TRABAJADOR PARA ASEGURAR SU SUBSISTENCIA, CON
MOTIVO DE LA SUSPENSION DE LA EJECUCION DEL LAUDO RECLAMADO,
FORMA PARTE DE LA CONDENA Y, LLEGADO EL CASO, DEBE DEDUCIRSE DEL
PAGO TOTAL. La cantidad de dinero que el trabajador actor recibe del demandado con
el fin de asegurar su subsistencia mientras se resuelve el juicio de garantías promovido
en contra del laudo condenatorio, forma parte de las prestaciones de condena, habida
cuenta de que fue entregada al actor al haberse negado parcialmente la suspensión de
la ejecución del laudo, en términos del artículo 174 de la Ley de Amparo, esto es, en
esa parte se ejecuta el mencionado laudo. En esas condiciones, resulta procedente que
si se niega el amparo, en el incidente de liquidación respectivo se deduzca dicha
cantidad de dinero del importe total de las mencionadas prestaciones laborales.

Ejecución del laudo.


Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
TITULO QUINCE. Procedimientos de Ejecución

Artículo 939. Las disposiciones de este Título rigen la ejecución de los laudos dictados
por las Juntas de Conciliación y Arbitraje. Son también aplicables a los laudos
arbitrales, a las resoluciones dictadas en los conflictos colectivos de naturaleza
económica y a los convenios celebrados ante las Juntas.

Artículo 940. La ejecución de los laudos a que se refiere el artículo anterior


corresponde a los Presidentes de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y a los de
las Juntas Especiales, a cuyo fin dictarán las medidas necesarias para que la
ejecución sea pronta y expedita.
Artículo 941. Cuando el laudo deba ser ejecutado por el Presidente de otra Junta, se le
dirigirá exhorto con las inserciones necesarias y se le facultará para hacer uso de los
medios de apremio, en caso de oposición a la diligencia de ejecución.

11
Artículo 942. El Presidente exhortado no podrá conocer de las excepciones que
opongan las partes.

Artículo 943. Si al cumplimentar un exhorto, se opone algún tercero que no hubiese


sido oído por el Presidente exhortante, se suspenderá la cumplimentación del exhorto,
previa fianza que otorgue para garantizar el monto de la cantidad por la que se
despachó ejecución y de los daños y perjuicios que puedan causarse. Otorgada la
fianza, se devolverá el exhorto al Presidente exhortante.

Artículo 944. Los gastos que se originen en la ejecución de los laudos, serán a cargo
de la parte que no cumpla.

JURISPRUDENCIAS
Registro: 207739
Instancia: Cuarta Sala
INCIDENTE DE INEJECUCION DE LAUDO, IMPROCEDENCIA DE LA ADMISION Y
TRAMITACION DEL, POR NO TENER SUSTENTO EN LA LEY FEDERAL DEL
TRABAJO Y CONTRARIAR DISPOSICIONES DE ORDEN PUBLICO DE LA PROPIA
LEY. Es verdad que el artículo 765 de la Ley Federal del Trabajo, dispone que los
incidentes que no tengan señalada una tramitación especial en la ley, se resolverán de
plano oyendo a las partes; sin embargo, de esto no se sigue que deba admitirse y
tramitarse cualquier cuestión que las partes planteen como incidental, como sucede
cuando la parte demandada hace valer un "incidente de inejecución de laudo", y ello es
así, no por el hecho de que tal incidente no se encuentre especificado o nominado en la
ley, sino porque la sustentación en ésta debe entenderse como la existencia de materia
accesoria a la principal que resolver, lo cual no acontece en este supuesto, dado que
con él se pretende, por un lado, detener el procedimiento de ejecución y, además,
obtener una resolución de la Junta de Arbitraje tendiente a incumplir con el laudo que
puso fin al juicio, contrariando de esta manera disposiciones de orden público como lo
son los artículos 847, 848, 940 y 945 de la propia Ley Laboral, en cuanto establecen
entre otras cosas: que los laudos sólo podrán aclararse a petición de cualquiera de las
partes corrigiendo o precisando algún punto, pero sin variar su sentido; que las
resoluciones de las juntas no admiten ningún recurso y, que los Presidentes de las
Juntas dictarán las medidas para que su ejecución sea pronta y expedita debiendo
cumplirse dentro de las setenta y dos horas siguientes a que surte efectos su
notificación. Por tanto, aun cuando un incidente no es un recurso, en el caso, al llamado
por la parte reo "incidente de inejecución de laudo", de admitirse y tramitarse se le
estaría dando ese tratamiento, toda vez que como ya se apuntó, el propósito que se
persigue con él es el de obtener la declaración de inejecutabilidad de dicho fallo,
situación ésta que es contraria a los referidos preceptos de la Ley Federal del Trabajo;
de ahí que no sea factible su admisión y tramitación.

Registro: 2000025
Tesis: 2a./J. 16/2011 (10a.)
PROCEDIMIENTO DE EJECUCIÓN FORZOSA DEL LAUDO. ES NECESARIA LA
INTERVENCIÓN DEL EJECUTANTE PARA EL INICIO Y PROSECUCIÓN DE ESTA
ETAPA. El Título Quince de la Ley Federal del Trabajo regula los procedimientos de
12
ejecución de los laudos en materia laboral, estableciendo la obligación del Presidente
de la Junta de proveer oficiosamente al dictado de las medidas necesarias para que la
ejecución sea pronta y expedita; sin embargo, el artículo 950 del indicado ordenamiento
dispone la indispensable solicitud expresa del ejecutante para la apertura de la
ejecución forzosa del laudo, mediante el dictado del auto de requerimiento y embargo, y
los numerales 954, 957 y 965 de dicha Ley prevén la intervención del ejecutante en
diversas diligencias para la continuación de esa etapa, como lo son el señalamiento de
los bienes en los cuales se va a ejecutar el laudo, la designación del depositario y su
eventual cambio o remoción. De lo anterior se infiere que la ejecución forzosa del laudo
no es una etapa que la autoridad deba y pueda seguir oficiosamente, máxime que en
ella se generan los gastos lógicos y naturales de la ejecución; aunado a que el artículo
519, fracción III, de la propia Ley establece que las acciones para solicitar la ejecución
de los laudos de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y los convenios celebrados ante
ellas prescriben en dos años. Por las razones apuntadas no puede concederse el
amparo y protección de la Justicia Federal para que se constriña al Presidente de la
Junta responsable para que, una vez transcurridas las 72 horas a que se refiere el
artículo 945 del indicado ordenamiento, oficiosamente provea lo conducente, dentro de
los trámites y términos legales, a la ejecución forzosa del laudo.

Registro: 2000011
Tesis: 2a./J. 15/2011 (10a.)
EJECUCIÓN FORZOSA DE LAUDOS. AMPARO SOLICITADO CONTRA
ACTUACIONES U OMISIONES EN ESA ETAPA. Conforme al artículo 950 de la Ley
Federal del Trabajo, el procedimiento de ejecución forzosa del laudo inicia una vez
transcurrido el término de 72 horas a que se refiere el numeral 945 de la propia Ley
previa petición del ejecutante, siendo necesaria la intervención de éste en las diversas
etapas que lo conforman. Ahora bien, de reclamarse en amparo indirecto,
genéricamente, la omisión del Presidente de la Junta de proveer lo conducente para la
ejecución forzosa del laudo, el juicio de amparo sería improcedente en términos de la
fracción XVIII del artículo 73 de la Ley de Amparo, en relación con la fracción IV del
numeral 74 del propio ordenamiento, porque el acto reclamado sería jurídicamente
inexistente al presentarse la demanda y además de realización incierta, en razón de
que esas actuaciones están sujetas a la previa solicitud e impulso del ejecutante, razón
por la cual no podría tenerse por actualizada la omisión genérica que en esos términos
se atribuyera al Presidente ejecutor. Por el contrario, de reclamarse un acto u omisión
en concreto, el análisis de la procedencia del juicio de amparo y, en su caso, del fondo
del acto reclamado, así como los alcances de la eventual concesión de la protección
federal solicitada, deberá constreñirse a los actos señalados por el quejoso y no
abarcar aquellos actos futuros e inciertos que pudieran emitirse en el procedimiento de
ejecución forzosa, pues éstos, al requerir el impulso e intervención del ejecutante,
pudieran no llegar a materializarse.

Registro: 164519
Tesis: 2a./J. 62/2010
SUSPENSIÓN CONTRA LA EJECUCIÓN PARCIAL DE UN LAUDO
CONDENATORIO. CARECE DE MATERIA CUALQUIER MEDIO DE IMPUGNACIÓN
INTENTADO POR EL TRABAJADOR CONTRA LA NEGATIVA DE LA AUTORIDAD
13
DEL TRABAJO DE REALIZAR AQUÉLLA, SI LA PETICIÓN SE PRESENTA CON
POSTERIORIDAD AL DICTADO DE LA SENTENCIA EN EL AMPARO DIRECTO
QUE CONCEDIÓ AL PATRÓN LA PROTECCIÓN FEDERAL. Las condiciones y
requisitos en que, con fundamento en el artículo 174 de la Ley de Amparo, debe fijar el
presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje al proveer sobre la suspensión de la
ejecución de los laudos condenatorios a acciones derivadas de despido injustificado, se
rige por principios específicos y generales; dentro de los primeros se ubica el
mecanismo especial para la suspensión de la ejecución de los laudos que benefician a
la parte obrera, que contempla la facultad discrecional del referido presidente para
negar parcialmente al patrón la medida suspensional cuando advierta que el trabajador
carece de medios para subsistir mientras se resuelve el juicio de garantías; dicha
negativa parcial tiene como efecto jurídico conceder al trabajador que obtuvo laudo
favorable en los términos anotados, la posibilidad de ejecutar en esa parte dicha
resolución, cuyo importe, si llegara a negarse el amparo, debe considerarse como pago
parcial de la condena y deducirse de las prestaciones económicas que correspondan al
trabajador. Sin embargo, esa prerrogativa otorgada al obrero no es ilimitada, dado que,
al derivar de una providencia decretada en el incidente de suspensión que tiene una
vida efímera, subsiste sólo mientras se resuelve el fondo del amparo contra el laudo,
por lo que tal ejecución parcial debe efectuarse precisamente durante la vigencia de la
suspensión, pues si no cobra ese dinero en dicho lapso, no podrá reclamarse
posteriormente, porque al resolverse el fondo del amparo deben quedar insubsistentes
todas las providencias decretadas en la resolución de suspensión, entre ellas, la relativa
a la posibilidad de la ejecución parcial aludida; por tanto, carece de materia cualquier
medio de impugnación intentado por el trabajador contra la negativa a efectuar la
ejecución del laudo en las condiciones apuntadas.

Registro: 165133
Tesis: 2a./J. 14/2010
SUSPENSIÓN EN EL AMPARO. ES IMPROCEDENTE CONCEDERLA CONTRA LA
EJECUCIÓN DEL APERCIBIMIENTO DE IMPOSICIÓN DE UNA MULTA COMO
MEDIDA DE APREMIO PARA LOGRAR EL CUMPLIMIENTO DE UN LAUDO
LABORAL, POR SER UN ACTO FUTURO E INCIERTO. Conforme al criterio reiterado
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por regla general sólo los actos futuros
de inminente realización y no los futuros e inciertos son susceptibles de suspenderse,
entendiéndose por los primeros los que derivan de manera directa y necesaria de otro
ya preexistente, de modo que pueda asegurarse que se ejecutarán en breve, y por los
segundos, aquellos cuya realización es remota, ya que su existencia depende de la
actividad previa del quejoso o de que la autoridad decida ejercer o no alguna de sus
atribuciones. En ese tenor, resulta improcedente conceder la suspensión contra la
ejecución del apercibimiento al quejoso con la imposición de una multa en caso de no
cumplir con un laudo laboral, pues constituye un acto futuro e incierto, en virtud de que
su realización no es segura, por depender de la conducta que aquél asuma en relación
con ese mandato judicial.

Registro: 181533 Tesis: 2a./J. 70/2004


Registro 1 009 492. Apéndice 2011

14
LAUDO. LOS INTERESES A QUE SE REFIERE EL ARTÍCULO 951, FRACCIÓN VI,
DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, SON LOS QUE DERIVAN DE LA
EJECUCIÓN TARDÍA DE AQUÉL, AUNQUE TAL PRECEPTO NO CONCEDE
ACCIÓN PARA DEMANDARLOS. La interpretación del citado precepto permite
establecer que los intereses que deben garantizarse en el embargo ordenado por la
Junta de Conciliación y Arbitraje, cuando el patrón no efectúe el pago de las
prestaciones a que fue condenado, son aquellos que deriven de la ejecución tardía del
laudo, esto es, cuando no lo cumpla voluntariamente dentro de las setenta y dos horas
siguientes a la en que surta efectos su notificación. Ahora bien, el hecho de que el
artículo 951, fracción VI, de la Ley Federal del Trabajo no conceda acción para
reclamarlos como prestación en el juicio laboral y obtener una condena a su pago en el
laudo que decida el litigio, no significa que tales intereses se encuentran proscritos por
la ley en otros supuestos, de modo que habrá de atenderse a lo que dicha legislación
establezca en cada caso con relación a las prestaciones específicas que se reclamen,
así como a los acuerdos o convenios de las partes en los que tiene un lugar
preponderante su voluntad, quienes en uso de la libertad que les asiste para determinar
el contenido de estos actos jurídicos, pueden acordar el pago de intereses, con las
limitantes legales, ya que a favor del trabajador existen dispositivos protectores como el
que establece, entre otros, el artículo 111 de esa ley.

Revisión de los Actos de Ejecución


Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
Artículo 849. Contra actos de los presidentes, actuarios o funcionarios, legalmente
habilitados, en ejecución de los laudos, convenios, de las resoluciones que ponen fin a
las tercerías y de los dictados en las providencias cautelares, procede la revisión.

Artículo 850. De la revisión conocerán:


I. La Junta Especial de la de Conciliación y Arbitraje correspondiente, integrada con los
representantes de los patrones y de los trabajadores y con el auxiliar que esté
conociendo del asunto, conforme al artículo 635 de esta Ley, cuando se trate de actos
de los Presidentes de las mismas;
II. El Presidente de la Junta o el de la Junta Especial correspondiente, cuando se trate
de actos de los actuarios o de los funcionarios legalmente habilitados; y
III. La Junta de Conciliación y Arbitraje con la participación del Secretario General de
Acuerdos, cuando se trate de actos del Presidente de ésta o cuando se trate de un
conflicto que afecte dos o más ramas de la industria.

Artículo 614. El Pleno de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje tiene las


facultades y obligaciones siguientes:
III. Conocer del recurso de revisión interpuesto en contra de las resoluciones dictadas
por el Presidente de la Junta en la ejecución de los laudos del Pleno…

Artículo 616. Las Juntas Especiales tienen las facultades y obligaciones siguientes:
IV. Conocer del recurso de revisión interpuesto en contra de las resoluciones del
Presidente en ejecución de los laudos;

15
Artículo 851. La revisión deberá presentarse por escrito ante la autoridad
competente, dentro de los tres días siguientes al en que se tenga conocimiento del
acto que se impugne.

Artículo 852. En la tramitación de la revisión se observarán las normas siguientes:


I. Al promoverse la revisión se ofrecerán las pruebas respectivas;
II. Del escrito de revisión se dará vista a las otras partes por tres días, para que
manifiesten lo que a su derecho convenga y ofrezcan las pruebas que juzguen
pertinentes; y
III. Se citará a una audiencia de pruebas y alegatos, dentro de los diez días siguientes a
la presentación de la revisión, en la que se admitirán y desahogarán las pruebas
procedentes y se dictará resolución.

Declarada procedente la revisión, se modificará el acto que la originó en los términos


que procedan y se aplicarán las sanciones disciplinarias a los responsables, conforme
lo señalan los artículos 637 al 647 de esta Ley.

Recurso de reclamación contra medidas de apremio


Artículo 853. Procede la reclamación contra las medidas de apremio que impongan
los Presidentes de las Juntas Especiales y de las de Conciliación y Arbitraje, así como
de los auxiliares de éstas.

Artículo 854. En la tramitación de la reclamación se observarán las normas siguientes:


I. Dentro de los tres días siguientes al que se tenga conocimiento de la medida, se
promoverá por escrito la reclamación, ofreciendo las pruebas correspondientes;
II. Al admitirse la reclamación se solicitará al funcionario que haya dictado la medida
impugnada, rinda su informe por escrito fundado y motivado respecto al acto que se
impugnó y adjuntando las pruebas correspondientes; y
III. La Junta citará a una audiencia, que deberá llevarse a cabo durante los diez días
siguientes de aquél en que se admitió la reclamación, para recibir y admitir pruebas y
dictar resolución.

Artículo 855. De resultar procedente la reclamación, se modificará en lo que procede


la medida de apremio y se aplicará al funcionario responsable la sanción que previene
el artículo 672 de esta Ley.

Artículo 856. Los Presidentes de las Juntas podrán imponer a la parte que promueva la
revisión o la reclamación en forma notoriamente improcedente una multa de hasta 100
veces el salario mínimo general que rija en el Distrito Federal en el tiempo en que se
presentaron.
Se entenderá que es notoriamente improcedente cuando a juicio de su Presidente,
según el caso, aparezca que se promueva con el propósito de demorar o entorpecer la
administración de justicia.

Registro: 2003400
Tesis: 2a./J. 45/2013 (10a.)

16
REVISIÓN DE ACTOS DE EJECUCIÓN. EL ARTÍCULO 849 DE LA LEY FEDERAL
DEL TRABAJO QUE PREVÉ ESTE RECURSO, ES INAPLICABLE
SUPLETORIAMENTE A LAS LEYES BUROCRÁTICAS DE LOS ESTADOS DE
MÉXICO, GUERRERO, TAMAULIPAS Y PUEBLA (INTERPRETACIÓN DE LA
JURISPRUDENCIA 2a./J. 34/2013 [10a.]). Si bien es cierto que esta Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación fijó el criterio sostenido en la tesis citada de
rubro: "SUPLETORIEDAD DE LAS LEYES. REQUISITOS PARA QUE OPERE.", y que
los artículos 6o. de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado de
Tamaulipas, 193 de la Ley del Trabajo de los Servidores Públicos del Estado y
Municipios del Estado de México y 11 de la Ley de los Trabajadores al Servicio del
Estado de Puebla, establecen que lo no previsto en estas legislaciones en materia
procesal se regulará por las disposiciones contenidas en la Ley Federal del Trabajo, de
aplicación supletoria (con excepción del Estatuto de los Trabajadores al Servicio del
Estado, de los Municipios y de los Organismos Públicos Coordinados y
Descentralizados del Estado de Guerrero, que no contiene disposición similar), también
lo es que no por ello puede considerarse que sea posible suplir la ley en un recurso no
regulado por la propia legislación local, como lo es el de revisión contra los actos
dictados en ejecución de laudos, convenios, etcétera, previsto en el artículo 849 de la
legislación federal citada, pues si el ordenamiento legal que debe suplirse no sólo no
prevé el recurso de que se trata, sino que tampoco señala la autoridad a quien
corresponde resolverlo, es indudable que no puede aplicarse supletoriamente otro
ordenamiento, pues éste nunca puede tener el alcance de dotar de facultades o definir
a la autoridad que conocerá del recurso, aun cuando la supletoriedad sea una
institución jurídica que tiene por objeto la integración normativa, ya que en materia de
recursos debe estar expresamente señalada la supletoriedad legal sobre éstos; máxime
que ello podría llevar a concluir que las actuaciones respectivas no son irrecurribles, o
podría dejarse en estado de indefensión a las partes, de manera que no puede tenerse
por instituido un recurso sino mediante ley que expresamente así lo ordene. De esta
manera, el criterio que esta Segunda Sala ha sustentado en cuanto a la supletoriedad
de leyes, debe entenderse bajo el concepto de que no opera tratándose de la
regulación de los recursos que pueden hacerse valer, es decir, debe quedar acotado en
el sentido de que es inaplicable en materia de recursos.

Registro: 190622 Tesis: 2a./J. 114/2000


Registro: 1002476. Apéndice 2011
TERCERÍA EXCLUYENTE DE PREFERENCIA. PARA LA PROCEDENCIA DEL
JUICIO DE AMPARO EN CONTRA DEL AUTO DICTADO POR EL PRESIDENTE DE
UNA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE QUE LA DESECHA, NO ES
NECESARIO AGOTAR EL RECURSO DE REVISIÓN A QUE SE REFIERE EL
ARTÍCULO 849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO. El aludido precepto de la
legislación laboral federal establece la procedencia del recurso de revisión en contra de
los actos de los presidentes, actuarios o funcionarios legalmente habilitados en los
supuestos siguientes: a) en ejecución de los laudos; b) en ejecución de los convenios;
c) en ejecución de las resoluciones que ponen fin a las tercerías; y d) los dictados en
las providencias cautelares. Ahora bien, si el acto reclamado consiste en la resolución
dictada por el presidente de una Junta Local de Conciliación y Arbitraje que desecha
una tercería excluyente de preferencia, no es necesario para la procedencia del juicio
17
de amparo agotar el recurso de revisión previsto en el artículo 849 de la Ley Federal del
Trabajo por no preverse dicho supuesto en la ley, ya que este medio ordinario de
impugnación sólo procede en contra de los actos de los presidentes dictados "en
ejecución" de las diversas resoluciones que ponen fin a las tercerías, emitidas por el
Pleno, por la Junta Especial o por la de Conciliación que conozca del juicio principal en
términos de lo dispuesto en el artículo 977 de la propia ley.

18
Del procedimiento del embargo
Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
Artículo 950. Transcurrido el término señalado en el artículo 945, el Presidente, a
petición de la parte que obtuvo, dictará auto de requerimiento y embargo.

Artículo 951. En la diligencia de requerimiento de pago y embargo se observarán las


normas siguientes:
I. Se practicará en el lugar donde se presta o prestaron los servicios, en el nuevo
domicilio del deudor o en la habitación, oficina, establecimiento o lugar señalado por el
actuario en el acta de notificación de conformidad con el artículo 740 de esta Ley;
II. Si no se encuentra el deudor, la diligencia se practicará con cualquier persona que
esté presente;
III. El Actuario requerirá de pago a la persona con quien entienda la diligencia y si no se
efectúa el mismo procederá al embargo;
IV. El Actuario podrá, en caso necesario, sin autorización previa, solicitar el auxilio de la
fuerza pública y romper las cerraduras del local en que se deba practicar la diligencia;
V. Si ninguna persona está presente, el actuario practicará el embargo y fijará copia
autorizada de la diligencia en la puerta de entrada del local en que se hubiere
practicado; y
VI. El Actuario, bajo su responsabilidad, embargará únicamente los bienes necesarios
para garantizar el monto de la condena, de sus intereses y de los gastos de ejecución.

Artículo 952. Quedan únicamente exceptuados de embargo:

I. Los bienes que constituyen el patrimonio de familia;


II. Los que pertenezcan a la casa habitación, siempre que sean de uso indispensable;
III. La maquinaria, los instrumentos, útiles y animales de una empresa o
establecimiento, en cuanto sean necesarios para el desarrollo de sus actividades.
Podrá embargarse la empresa o establecimiento, de conformidad con lo dispuesto en el
artículo 966 de esta Ley;
IV. Las mieses antes de ser cosechadas, pero no los derechos sobre las siembras;
V. Las armas y caballos de los militares en servicio activo, indispensables para éste, de
conformidad con las leyes;
VI. El derecho de usufructo, pero no los frutos de éste;
VII. Los derechos de uso y de habitación; y
VIII. Las servidumbres, a no ser que se embargue el fundo, a cuyo favor estén
constituidas.

Artículo 953. Las diligencias de embargo no pueden suspenderse. El actuario


resolverá las cuestiones que se susciten.

Artículo 954. El Actuario, tomando en consideración lo que expongan las partes,


determinará los bienes que deban ser objeto del embargo, prefiriendo los que sean de
más fácil realización.

Artículo 955. Cuando el embargo deba recaer en bienes que se encuentren fuera del
lugar donde se practique la diligencia, el Actuario se trasladará al local donde manifieste
19
la parte que obtuvo que (sic) se encuentran y previa identificación de los bienes,
practicará el embargo.

Artículo 956. Si los bienes embargados fuesen dinero o créditos realizables en el acto,
el Actuario trabará embargo y los pondrá a disposición del Presidente de la Junta, quien
deberá resolver de inmediato sobre el pago del actor.

Artículo 957. Si los bienes embargados son muebles, se pondrán en depósito de la


persona, que bajo su responsabilidad designe la parte que obtuvo. El depositario debe
informar al Presidente ejecutor del lugar en que quedarán los bienes embargados bajo
su custodia. La parte que obtuvo podrá solicitar el cambio de depositario.

Artículo 958. Si los bienes embargados son créditos, frutos o productos, se notificará
al deudor o inquilino, que el importe del pago lo haga al Presidente ejecutor, apercibido
de doble pago en caso de desobediencia.

Artículo 959. El Actuario requerirá al demandando a fin de que le exhiba los


documentos y contratos respectivos, para que en el acta conste y dé fe de las
condiciones estipuladas en los mismos.

Artículo 960. Si llega a asegurarse un título de crédito, se designará un depositario que


lo conserve en guarda, quien estará obligado a hacer todo lo necesario para que no se
altere ni menoscabe el derecho que el Título represente y a intentar todas las acciones
y los recursos que la Ley concede para hacer efectivo el crédito, quedando sujeto,
además, a las obligaciones que impongan las Leyes a los depositarios.

Artículo 961. Si el crédito fuese litigioso, se notificará el embargo a la autoridad que


conozca del juicio respectivo, y el nombre del depositario, a fin de que éste pueda
desempeñar las obligaciones que le impone la parte final del artículo anterior.
Artículo 962. Si los bienes embargados fueren inmuebles, el Presidente ejecutor, bajo
su responsabilidad, ordenará, dentro de las 24 horas siguientes, la inscripción en el
Registro Público de la Propiedad.

Artículo 963. Si el embargo recae en finca urbana y sus productos o sobre éstos
solamente, el depositario tendrá el carácter de administrador con las facultades y
obligaciones siguientes:

I. Podrá celebrar contratos de arrendamiento, conforme a estas condiciones: por tiempo


voluntario para ambas partes; el importe de la renta no podrá ser menor al fijado en el
último contrato; exigir al arrendatario las garantías necesarias de su cumplimiento; y
recabar en todos los casos, la autorización del Presidente Ejecutor;
II. Cobrar oportunamente las rentas en sus términos y plazos, procediendo contra los
inquilinos morosos con arreglo a la Ley;
III. Hacer sin previa autorización los pagos de los impuestos y derechos que cause el
inmueble; y cubrir los gastos ordinarios de conservación y aseo;
IV. Presentar a la oficina correspondiente, las manifestaciones y declaraciones que la
Ley de la materia previene;
20
V. Presentar para su autorización al Presidente Ejecutor, los presupuestos para hacer
los gastos de reparación o de construcción;
VI. Pagar, previa autorización del Presidente Ejecutor, los gravámenes que reporta la
finca; y
VII. Rendir cuentas mensuales de su gestión y entregar el remanente en un billete de
depósito, que pondrá a disposición del Presidente Ejecutor.

El depositario que falte al cumplimiento de las obligaciones señaladas en este artículo,


será acreedor a las sanciones previstas en las leyes respectivas.

Artículo 964. Si el embargo recae en una empresa o establecimiento, se observarán


las normas siguientes:

I. El depositario será interventor con cargo a la caja, estando obligado a:


a) Vigilar la contabilidad;
b) Administrar el manejo de la negociación o empresa y las operaciones que en ella se
practiquen, a fin de que produzcan el mejor rendimiento posible; y los demás actos
inherentes a su cargo.
II. Si el depositario considera que la administración no se hace convenientemente o que
pueda perjudicar los derechos del embargante, lo pondrá en conocimiento del
Presidente Ejecutor, para que éste, oyendo a las partes y al interventor en una
audiencia, resuelva lo que estime conveniente; y
III. Siempre que el depositario sea un tercero, otorgará fianza ante el Presidente
Ejecutor, por la suma que se determine y rendirá cuenta de su gestión en los términos y
forma que señale el mismo.

Artículo 965. El actor puede pedir la ampliación del embargo:

I. Cuando no basten los bienes embargados para cubrir las cantidades por las que se
despachó ejecución, después de rendido el avalúo de los mismos; y
II. Cuando se promueva una tercería y se haya dictado auto admisorio.
El Presidente ejecutor podrá decretar la ampliación si, a su juicio, concurren las
circunstancias a que se refieren las fracciones anteriores, sin ponerlo en conocimiento
del demandado.

Artículo 966. Cuando se practiquen varios embargos sobre los mismos bienes, se
observarán las normas siguientes:

I. Si se practican en ejecución de créditos de trabajo, se pagará en el orden sucesivo de


los embargos, salvo el caso de preferencia de derechos;
II. El embargo practicado en ejecución de un crédito de trabajo, aun cuando sea
posterior, es preferente sobre los practicados por autoridades distintas de la Junta de
Conciliación y Arbitraje siempre que dicho embargo se practique antes que quede
fincado el remate.
Cuando el Presidente Ejecutor tenga conocimiento de la existencia de un embargo,
hará saber a la autoridad que lo practicó, que los bienes embargados quedan afectos al
pago preferente del crédito de trabajo y continuará los procedimientos de ejecución
21
hasta efectuar el pago. El saldo líquido que resulte después de hacer el pago, se
pondrá a disposición de la autoridad que hubiese practicado el embargo.
Las cuestiones de preferencia que se susciten, se tramitarán y resolverán por la Junta
que conozca del negocio, con exclusión de cualquiera otra autoridad; y
III. El que haya reembargado puede continuar la ejecución del laudo o convenio, pero
rematados los bienes, se pagará al primer embargante el importe de su crédito, salvo el
caso de preferencia de derechos.

Remates
Artículo 967. Concluidas las diligencias de embargo, se procederá al remate de los
bienes, de conformidad con las normas contenidas en este Capítulo.
Antes de fincarse el remate o declararse la adjudicación, podrá el demandado liberar
los bienes embargados, pagando de inmediato y en efectivo el importe de las
cantidades fijadas en el laudo y los gastos de ejecución.

Artículo 968. En los embargos se observarán las normas siguientes:

A.- Si los bienes embargados son muebles:


I. Se efectuará su avalúo por la persona que designe el Presidente ejecutor; en los
casos en que el Presidente ejecutor se percate de que el avalúo de los bienes es
notoriamente inferior o superior a su valor, podrá ordenar la práctica de otro, razonando
los motivos por los cuales considera que el avalúo no corresponde al valor del bien;
II. Servirá de base para el remate el monto del avalúo; y
III. El remate se anunciará en el boletín laboral o en los estrados de la Junta, en su caso
y en el palacio municipal o en la oficina de gobierno que designe el Presidente ejecutor.

B.- Si los bienes embargados son inmuebles:


I. Se tomará como avalúo el de un perito valuador legalmente autorizado, que será
designado por el Presidente de la Junta y en su caso, se procederá conforme a lo
dispuesto por la fracción I del apartado A de este artículo;
II. El embargante exhibirá certificado de gravámenes expedido por el Registro Público
de la Propiedad, de 10 años anteriores a la fecha en que ordenó el remate. Si en autos
obrare ya otro certificado, se pedirá al Registro sólo el relativo al periodo o periodos que
aquél no abarque; y
III. El proveído que ordene el remate se publicará, por una sola vez, en el boletín laboral
o en los estrados de la Junta, en su caso y se fijará, por una sola vez, en la Tesorería
de cada entidad federativa y en el periódico de mayor circulación del lugar en que se
encuentren ubicados los bienes, convocando postores.
Se citará personalmente a los acreedores que aparezcan en el certificado de
gravámenes, a efecto de que hagan valer sus derechos.

Artículo 969. Si los bienes embargados son una empresa o establecimiento se


observará el procedimiento siguiente:

I. Se efectuará un avalúo por perito que se solicitará por el Presidente de la Junta a


Nacional Financiera, SNC, o a alguna otra institución oficial;
II. Servirá de base para el remate el monto del avalúo;
22
III. Es aplicable lo dispuesto en la fracción III del apartado A del artículo anterior,
referente a muebles; y
IV. Si la empresa o establecimiento se integra con bienes inmuebles, se recabará el
certificado de gravámenes a que se refiere la fracción II del apartado B del artículo
anterior.

Artículo 970. Postura legal es la que cubre las dos terceras partes del avalúo. La
persona que concurra como postor deberá presentar por escrito su postura y exhibir en
un billete de depósito de Nacional Financiera, SNC, el importe de 10 por ciento de su
puja.

Artículo 971. El remate se efectuará de conformidad con las normas siguientes:

I. El día y hora señalados se llevará a cabo en el local de la Junta correspondiente;


II. Será llevado a cabo por el Presidente de la Junta, quien lo declarará abierto;
III. El Presidente concederá un término de espera, que no podrá ser mayor de media
hora, para recibir posturas;
IV. El Presidente calificará las posturas, y concederá un minuto entre puja y puja;
V. El actor podrá concurrir a la almoneda como postor, presentando por escrito su
postura, sin necesidad de cumplir el requisito a que se refiere el artículo 974 de esta
Ley; y
VI. El Presidente declarará fincado el remate a favor del mejor postor.

Artículo 972. La diligencia de remate no puede suspenderse. El Presidente de la Junta


resolverá de inmediato las cuestiones que planteen las partes interesadas.

Artículo 973. Si no se presentan postores, podrá el actor pedir se le adjudiquen los


bienes por el precio de su postura, o solicitar la celebración de nuevas almonedas con
deducción de un veinte por ciento en cada una de ellas. Las almonedas subsecuentes
se celebrarán dentro de los treinta días siguientes a la fecha de la anterior.

Artículo 974. El adjudicatario exhibirá dentro de los tres días siguientes, el importe
total de su postura, apercibido de que de no hacerlo, la cantidad exhibida quedará en
favor del actor; y el Presidente señalará nueva fecha para la celebración de la
almoneda.

Artículo 975. Exhibido el importe total del precio de la adjudicación, el Presidente


declarará fincado el remate y se observará lo siguiente:
I. Cubrirá de inmediato al actor y a los demás acreedores por su orden; y si hay
remanente, se entregará al demandado;
II. Si se trata de bienes inmuebles, se observará:
a) El anterior propietario entregará al Presidente de la Junta, toda la documentación
relacionada con el inmueble que se remató.
b) Si se lo adjudica el trabajador, deberá ser libre de todo gravamen, impuestos y
derechos fiscales.

23
c) La escritura deberá firmarla el anterior propietario, dentro de los cinco días siguientes
a la notificación que le haga el notario público respectivo. Si no lo hace, el Presidente lo
hará en su rebeldía; y
III. Firmada la escritura, se pondrá al adquirente en posesión del inmueble.

JURISPRUDENCIAS
Registro: 188836 Tesis: 2a./J. 43/2001
Registro 1 009 392 .Apéndice 2011
EMBARGO EN MATERIA LABORAL. EL ACTOR ESTÁ EN APTITUD DE SOLICITAR
SU AMPLIACIÓN EN CUALQUIER TIEMPO, SIEMPRE Y CUANDO NO PRESCRIBA
LA ACCIÓN PARA SOLICITAR LA EJECUCIÓN DEL LAUDO. El artículo 965 de la
Ley Federal del Trabajo dispone que la parte actora en el juicio laboral está en aptitud
de pedir la ampliación del embargo cuando no basten los bienes embargados para
cubrir las cantidades por las que se despachó ejecución, después de rendido el avalúo
que de ellos se haga o en los casos en que se promueva tercería. Por tanto, de la
interpretación lógica y congruente de dicho precepto y atendiendo al sistema
proteccionista de la clase trabajadora que se halla inmerso en el artículo 123
constitucional y en la ley antes citada que lo reglamenta, necesariamente debe
concluirse que el derecho del trabajador para solicitar la ampliación del embargo, en el
supuesto de que los bienes embargados inicialmente sean insuficientes para cubrir el
total de la condena, no precluye con el remate y adjudicación de los mismos, sino que
subsiste hasta en tanto se logre el cumplimiento total del laudo, siempre y cuando no
prescriba la acción para pedir su ejecución, atendiendo a la jurisprudencia que lleva por
rubro: "LAUDOS. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE EJECUCIÓN." (2a./J. 9/2000),
ya que considerar lo contrario implicaría que se coartara el derecho del trabajador a
obtener el pago total de las prestaciones con que se vio favorecido en el laudo.

Registro: 180802 Tesis: 2a./J. 103/2004


Registro 1 002 731. Apéndice 2011
REMATE EN EJECUCIÓN DE LAUDOS. EL POSTOR NO PUEDE CONSIDERARSE
PERSONA EXTRAÑA PARA LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO, POR LO
QUE DEBE AGOTAR EL RECURSO DE REVISIÓN PREVISTO EN EL ARTÍCULO
849 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO. De la interpretación de los artículos 967,
968, 970 y 971 de la Ley Federal del Trabajo, se advierte que el postor en el remate
que se celebre en ejecución de un laudo pronunciado por una Junta de Conciliación y
Arbitraje tiene carácter de parte en dicha diligencia por el hecho de presentar una
postura por escrito y exhibir el billete de depósito respectivo, independientemente de
que dicha postura sea calificada de legal o no. Por tanto, al incorporarse a la relación
procesal y someterse a la dirección del presidente de la Junta durante el desarrollo del
remate, es inconcuso que no puede considerársele como persona extraña al
procedimiento en términos de los artículos 107, fracción III, inciso c), de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y 114, fracción V, de la Ley de Amparo, por lo
que el amparo que promueva contra actos que le causen perjuicio dentro de la
diligencia de remate se rige por el artículo 114, fracción III, del último ordenamiento
citado, hipótesis en la que necesariamente debe atenderse al principio de definitividad
y, por ende, debe agotar previamente el recurso de revisión a que se refiere el artículo

24
849 de la Ley Federal del Trabajo, el cual prevé su procedencia contra actos de los
Presidentes en ejecución del laudo.

Registro: 2011474
Tesis: 1a./J. 13/2016 (10a.)
REMATE. PARA EFECTOS DE LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO
INDIRECTO, LA RESOLUCIÓN DEFINITIVA IMPUGNABLE, ES LA QUE
INDISTINTAMENTE ORDENA OTORGAR LA ESCRITURA DE ADJUDICACIÓN, O
BIEN ENTREGAR LA POSESIÓN DE LOS BIENES INMUEBLES REMATADOS (LEY
DE AMPARO VIGENTE A PARTIR DEL 3 DE ABRIL DE 2013). De conformidad con el
artículo 107, fracción IV, párrafo tercero, de la Ley de Amparo, el juicio de amparo
indirecto procede tratándose de actos emitidos en el procedimiento de remate, contra la
última resolución dictada, entendida ésta como aquella que ordena otorgar la escritura
de adjudicación y la entrega de los bienes rematados. Disposición de la cual se advierte
una problemática al incluir la conjunción copulativa "y" de la que se puede interpretar
que es necesario dictar ambas órdenes para actualizar la última resolución del remate,
de lo cual se advierte que, de ser así, dicha situación puede provocar un fenómeno
contrario al derecho de acceso a la tutela judicial, pues si bien quizá se ordene la
escrituración del inmueble en el procedimiento de remate, la autoridad responsable
omita dictar la orden de entrega del bien adjudicado, lo que postergaría la fase de
ejecución del juicio, afectando el derecho a la tutela judicial efectiva al obstaculizar la
ejecución de una sentencia judicial y a su vez obstaculizando el acceso a la justicia
constitucional. Es por ello que esta Primera Sala sostiene que el juzgador federal debe
interpretar la norma en el sentido de que el juicio de amparo indirecto es procedente
contra la última resolución del remate, la cual de forma indistinta la constituye la orden
de entrega o escrituración del bien inmueble rematado. Esto es, la disposición debe
leerse no con una conjunción copulativa que necesariamente obligue a considerar la
emisión de ambas órdenes para actualizar la última resolución del remate, sino con una
conjunción disyuntiva equivalente, en el sentido de que de forma indistinta ambas
órdenes, escrituración y/o entrega del bien inmueble, son consecuencias connaturales
del acto de adjudicación y, por tanto, basta que se emita una sola de ellas para
considerar actualizada la última resolución del remate, pues así se satisface la
razonabilidad subyacente de la norma que es acorde con el derecho de tutela judicial
efectiva reconocido en los artículos 17 de la Constitución Federal y 25 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en tanto el requisito establecido en el párrafo
tercero, de la fracción IV, del artículo 107, de la Ley de Amparo, tiene como objeto
evitar que los actos emitidos para lograr la ejecución de sentencias de procedimientos
jurisdiccionales, sean obstaculizados indebidamente, en la lógica de que culminar la
etapa de ejecución es imprescindible para lograr el goce íntegro del derecho a la tutela
judicial.

Procedimiento de las tercerías y preferencias de crédito


Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
De las tercerías
Artículo 976. Las tercerías pueden ser excluyentes de dominio o de preferencia. Las
primeras tienen por objeto conseguir el levantamiento del embargo practicado en bienes

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de propiedad de terceros; las segundas obtener que se pague preferentemente un
crédito con el producto de los bienes embargados.

Artículo 977. Las tercerías se tramitarán y resolverán por el Pleno o por la Junta
Especial que conozca del juicio principal, sustanciándose en forma incidental, conforme
a las normas siguientes:
I. La tercería se interpondrá por escrito, acompañando el título en que se funde y las
pruebas pertinentes;
II. La Junta ordenará se tramite la tercería por cuerda separada y citará a las partes a
una audiencia, dentro de los diez días siguientes, en la que las oirá y después de
desahogadas las pruebas, dictará resolución;
III. En cuanto al ofrecimiento, admisión y desahogo de las pruebas, se observará lo
dispuesto en los Capítulos XII, XVII y XVIII del Título Catorce de esta Ley;
IV. Las tercerías no suspenden la tramitación del procedimiento. La tercería excluyente
de dominio suspende únicamente el acto de remate; la de preferencia el pago del
crédito; y
V. Si se declara procedente la tercería, la Junta ordenará el levantamiento del embargo
y, en su caso, ordenará se pague el crédito declarado preferente.

Artículo 978. El tercerista podrá presentar la demanda ante la autoridad exhortada que
practicó el embargo, debiendo designar domicilio en el lugar de residencia de la Junta
exhortante, para que se le hagan las notificaciones personales; si no hace la
designación, todas las notificaciones se le harán por boletín o por estrados.
La autoridad exhortada, al devolver el exhorto, remitirá la demanda de tercería.

De la preferencia de créditos
Artículo 979. Cuando exista un conflicto individual o colectivo, los trabajadores podrán
solicitar a la Junta, para los efectos del artículo 113, que prevenga a la autoridad
jurisdiccional o administrativa ante la que se tramiten juicios en los que se pretendan
hacer efectivos créditos contra el patrón para que, antes de llevar a cabo el remate o la
adjudicación de los bienes embargados, les notifique para garantizar el derecho
preferente que la Ley les concede en dicha disposición.

Si resultan insuficientes los bienes embargados para cubrir los créditos de todos los
trabajadores, se harán a prorrata dejando a salvo sus derechos.

Artículo 980. La preferencia se substanciará conforme a las reglas siguientes:


I. La preferencia deberá solicitarse por el trabajador ante la Junta en que tramite el
conflicto en que sea parte, indicando específicamente cuáles son las autoridades ante
quienes se sustancian juicios en los que puedan adjudicar o rematar bienes del patrón,
acompañando copias suficientes de su petición, para correr traslado a las partes
contendientes en los juicios de referencia;
II. Si el juicio se tramita ante la autoridad judicial, la Junta la prevendrá haciéndole saber
que los bienes embargados están afectos al pago preferente del crédito laboral y que
por lo tanto, antes de rematar o adjudicar los bienes del patrón, deberá notificar al
trabajador a fin de que comparezca a deducir sus derechos; y

26
III. Tratándose de créditos fiscales, cuotas que se adeuden al Instituto Mexicano del
Seguro Social, o aportación al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores, bastará con que la Junta remita oficio a la autoridad que corresponda,
indicándole la existencia de juicios laborales, cuyas prestaciones están pendientes de
cubrirse, para que antes de adjudicar o rematar los bienes del patrón se proceda
conforme al artículo anterior.

Artículo 981. Cuando en los juicios seguidos ante la Junta se haya dictado laudo por
cantidad líquida o se haya efectuado la liquidación correspondiente, la Junta lo hará
saber a la autoridad judicial o administrativa que haya sido prevenida, en los términos
del artículo anterior, remitiéndole copia certificada del laudo, a fin de que se tome en
cuenta el mismo al aplicar el producto de los bienes rematados o adjudicados.
Si el patrón antes del remate hubiese hecho pago para librar sus bienes, deberá
cubrirse con éste el importe de los créditos laborales en que se hubiese hecho la
prevención.

JURISPRUDENCIA
Registro: 2004814
Tesis: 2a./J. 113/2013 (10a.)
TERCERÍA PREFERENTE DE CRÉDITO. SU TRÁMITE ANTE LA JUNTA DE
CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE NO HACE IMPROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO
INDIRECTO PROMOVIDO CONTRA LA ORDEN Y EJECUCIÓN DEL EMBARGO
TRABADO SOBRE DETERMINADO BIEN INMUEBLE. Los artículos 966, 976, 977,
979 y 981 de la Ley Federal del Trabajo regulan las preferencias de créditos respecto
de los derechos de los trabajadores, tanto de los efectos de los embargos, como de la
adjudicación de su producto, y conforme al referido artículo 976, las tercerías
preferentes de crédito tienen por objeto obtener el pago en primer lugar con el producto
de los bienes embargados, a diferencia de la tercería excluyente de dominio, que lo que
busca es levantar el embargo practicado. Entonces, cuando en el juicio de amparo
indirecto el quejoso señala como acto reclamado el embargo practicado en
determinados bienes y concomitantemente promueve ante la Junta de Conciliación y
Arbitraje una tercería excluyente de preferencia, no puede decirse que se está en
presencia de una instancia que tenga por objeto remover el embargo, es decir, declarar
su ilegalidad, porque dicha tercería no tiene el propósito de analizar la legalidad o
ilegalidad del embargo, sino únicamente determinar quién de los acreedores tiene mejor
derecho a recibir el producto derivado de aquél o el orden en que éste será entregado.
En consecuencia, dado que la causa de improcedencia prevista en el artículo 73,
fracción XIV, de la Ley de Amparo, vigente hasta el 2 de abril de 2013, se actualiza
cuando se esté tramitando ante los tribunales ordinarios un recurso o defensa legal
propuesta por el quejoso que pueda tener por efecto modificar, revocar o nulificar el
acto reclamado, es evidente que si éste lo constituyen la orden y ejecución del embargo
trabado sobre determinado bien inmueble, por estimarlos ilegales, una tercería
excluyente de preferencia en trámite, cualquiera que sea la forma en que se resuelva,
no actualiza dicha causa de improcedencia.

Registro: 182286 Tesis: 2a./J. 121/2003


Registro 1 009 759. Apéndice 2011
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TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO EN MATERIA LABORAL. ES APLICABLE
EL CRITERIO JURISPRUDENCIAL QUE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
ESTABLECIÓ EN MATERIA CIVIL, ACERCA DE QUE ES ILEGAL EL EMBARGO
PRACTICADO EN BIENES SALIDOS DEL PATRIMONIO DEL DEUDOR. La Ley
Federal del Trabajo no contempla la hipótesis relativa a la forma en que debe calificarse
el embargo practicado en un bien inmueble de un tercero ajeno a la relación procesal;
no obstante tomando en consideración que el artículo 17 de la propia Ley establece que
ante la falta de disposición expresa en la Constitución, en dicha Ley, en sus
Reglamentos o en los tratados a que se refiere el artículo 6o., debe acudirse a la
jurisprudencia, y advirtiéndose que este precepto no establece que deba referirse a la
materia laboral, es inconcuso que se pueden tomar en consideración, inclusive, las
jurisprudencias de otras materias, siempre y cuando sean aplicables al caso, pues es
regla de derecho que donde el legislador no distingue, el juzgador no puede establecer
distinciones. Por tanto, criterios jurisprudenciales como el contenido en la tesis de la
extinta Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, intitulada
"EMBARGO PRACTICADO EN BIENES SALIDOS DEL PATRIMONIO DEL DEUDOR,
ILEGALIDAD DEL.", tienen aplicación en los juicios laborales, así como en los juicios de
garantías que se promuevan contra actos provenientes de procedimientos en materia
de trabajo, por resolver problemas esencialmente iguales.

Registro: 392828 Instancia: Tercera Sala


Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Apéndice de 1995
EMBARGO PRACTICADO EN BIENES SALIDOS DEL PATRIMONIO DEL DEUDOR,
ILEGALIDAD DEL. El embargo sólo puede ser eficaz cuando recae en bienes que
corresponden al demandado, y no es jurídico que por no haberse inscrito
oportunamente la compraventa, el acreedor del vendedor tenga derecho a secuestrar lo
que ha salido del patrimonio de éste.

Registro: 172659 Tesis: 2a./J. 54/2007


Registro 1 009 760. Apéndice 2011
TERCERÍAS EN MATERIA LABORAL. A LAS RESOLUCIONES QUE SE DICTEN EN
DICHOS PROCEDIMIENTOS NO LES SON APLICABLES LAS REGLAS DE LOS
ARTÍCULOS 885 AL 890 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO. La Segunda Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2a./J. 126/2005,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo
XXII, octubre de 2005, página 952, sostuvo que las tercerías excluyentes de dominio o
de preferencia en materia laboral tienen la naturaleza de juicio y no de incidente para
efecto de la procedencia del juicio de amparo directo; sin embargo, de ello no se sigue
que para el dictado de las resoluciones en dichos procedimientos deban colmarse las
formalidades señaladas en los artículos 885 al 890 de la Ley Federal del Trabajo,
máxime que en la referida jurisprudencia se aclaró que el trámite incidental establecido
por la Ley para las tercerías sólo se refiere a la forma procesal, pero no a su naturaleza
sustancial, de ahí que todo lo concerniente a aspectos adjetivos deba regirse conforme
a lo previsto para los incidentes, dentro de cuyas cuestiones evidentemente está el
dictado de la resolución, por lo que se concluye que a las resoluciones recaídas a las
tercerías no les son aplicables las reglas para el dictado de los laudos.
28
Registro: 176797 Tesis: 2a./J. 126/2005
Registro 1 009 761. Apéndice 2011
TERCERÍAS EXCLUYENTES DE DOMINIO O DE PREFERENCIA DE CRÉDITO EN
MATERIA LABORAL. TIENEN NATURALEZA DE JUICIO Y NO DE INCIDENTE, POR
LO QUE LA SENTENCIA QUE LAS RESUELVE ES IMPUGNABLE EN AMPARO
DIRECTO. De los artículos 976, 977 y 978 de la Ley Federal del Trabajo se advierte
que las tercerías excluyentes de dominio o de preferencia, tanto material como
formalmente, tienen la naturaleza de juicio y no de incidente, pese a que el segundo de
los preceptos citados establezca que se tramitarán en forma incidental, pues esta
mención sólo se refiere a la forma procesal, pero no a su naturaleza sustancial, toda
vez que mientras el incidente resuelve generalmente cuestiones de carácter adjetivo, la
tercería decide un aspecto sustantivo (la propiedad del bien embargado o la preferencia
del crédito reclamado), ajeno a la cuestión ventilada en el juicio del que surge, lo que
materialmente le da la calidad de un juicio con sustantividad propia. Además, el tercero
es ajeno a la controversia principal y al ejercer la nueva acción debe acreditar un interés
propio y distinto al de quienes son parte en aquélla; la nueva acción se ventila por
cuerda separada a través de un procedimiento singular en el que el tercerista tiene los
derechos, cargas y obligaciones que en todo juicio tienen las partes, y no suspende el
curso del juicio preexistente, lo que evidencia que las tercerías excluyentes son
formalmente juicios y, por ende, que las resoluciones que las deciden en cuanto al
fondo, por tratarse de sentencias definitivas, son impugnables en amparo directo, en
términos de los artículos 44, 46 y 158 de la Ley de Amparo.

Registro: 176436 Tesis: 2a./J. 151/2005


Registro o. 1 009 756. Apéndice 2011
TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO EN EL PROCEDIMIENTO LABORAL.
PUEDE PROMOVERSE HASTA ANTES DE QUE EL REMATE SE DECLARE
FINCADO. Conforme a la doctrina procesalista, el remate constituye una expropiación
para tutelar y satisfacer los derechos establecidos en la sentencia, previo embargo
judicial del bien, esto es, el remate es un acto público y el auto aprobatorio de su
fincamiento consuma la expropiación, a la vez que perfecciona el derecho del
adjudicatario sobre el bien rematado y, como consecuencia de la aprobación del
remate, el antiguo dueño del bien pierde la titularidad sobre él. Ahora bien, de la
interpretación sistemática del artículo 977, fracción IV, de la Ley Federal del Trabajo,
así como de las normas que integran el Título Quince, Capítulo I, Secciones Segunda y
Tercera, de la propia Ley, relativas al embargo y remate de bienes, y en atención a las
consecuencias de éste, se concluye que la tercería excluyente de dominio, al
suspender únicamente el acto de remate, en términos del referido artículo 977, fracción
IV, debe promoverse previamente a la declaratoria que prevé la fracción VI del artículo
971 de la Ley citada, es decir, hasta antes de que el remate se declare fincado, pues
una vez efectuada aquélla ya no tendrá razón de ser, en virtud de que si su finalidad es
levantar el embargo practicado en bienes de tercero, éste no podrá acudir en defensa
de un bien que ya no está en su patrimonio.

Registro: 183991 Tesis: 2a./J. 41/2003


Registro 1 009 758. Apéndice 2011
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TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO EN MATERIA LABORAL. EL
PROMOVENTE PUEDE ACOMPAÑAR A SU ESCRITO INICIAL DE DEMANDA EL
ORIGINAL O LA COPIA CERTIFICADA DEL TÍTULO EN QUE SE FUNDE. Los
artículos 976 y 977, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo establecen,
respectivamente, que las tercerías excluyentes de dominio tienen por objeto conseguir
el levantamiento del embargo practicado en bienes propiedad de terceros y que al
escrito en que se interpongan deberá acompañarse el título en que se funden y las
pruebas pertinentes, de lo que se colige que el tercerista debe acompañar el título en
que funde el dominio que sobre el bien embargado alega, así como la prueba escrita de
dicho título. Ahora bien, si se atiende, por un lado, a que conforme al artículo 797 de la
citada ley, los documentos privados deben ser presentados en original y, por otro, a que
las copias certificadas por un notario público constituyen un fiel reflejo de los originales,
siempre que no se demuestre lo contrario, resulta evidente que el referido artículo 977,
fracción I, permite al promovente de una tercería acompañar a su escrito inicial el
original del título en que se funde, o bien, una copia certificada de éste, pues la
exigencia prevista en dicho precepto, sólo es una condición o requisito para abrir la
tercería, de modo que si no se anexa tal documento a la demanda, la solicitud debe
desecharse. Además, la circunstancia de que pueda presentarse como título fundatorio
una copia certificada de un documento privado, no significa necesariamente que ese
documento sea apto para demostrar el dominio alegado, ya que su exhibición puede no
ser suficiente por sí sola para probar lo pretendido, pues ello dependerá de las
objeciones o del demérito que sufra frente a otros elementos, por lo que, en ese
contexto, la copia certificada del título es apta para abrir o iniciar la tercería, por ser una
reproducción del original, a reserva del valor probatorio que le corresponda de acuerdo
con el desarrollo de la audiencia o con la apreciación que en derecho haga la Junta en
su resolución.
Registro: 190386 Tesis: 2a./J. 118/2000
Registro 1 009 755. Apéndice 2011
TERCERÍA EN MATERIA LABORAL. PARA RESOLVERLA, LA JUNTA SE
ENCUENTRA LEGALMENTE FACULTADA PARA TENER A LA VISTA Y TOMAR EN
CUENTA, DE OFICIO, LAS ACTUACIONES QUE OBRAN EN EL JUICIO PRINCIPAL.
De la interpretación sistemática de lo dispuesto en los artículos 976 a 981 de la Ley
Federal del Trabajo, se desprende que la tercería contemplada en dicha ley no es un
juicio autónomo, con sustantividad propia e independiente del juicio principal, aun
cuando se tramite por cuerda separada, pues al originarse con motivo de la orden de
embargo dictada en el procedimiento principal y practicada en bienes del tercerista, tal
embargo constituye el nexo común o materia controvertida que vincula de manera
indisoluble el juicio principal con el de tercería, en donde éste tiene su causa eficiente o
base en aquél. Es por esta razón que la Junta laboral está facultada legalmente para
tener a la vista y tomar en cuenta las actuaciones que obran en el expediente principal,
de manera oficiosa, a fin de resolver la tercería, y además, por el carácter público de lo
actuado en el procedimiento laboral y por los principios rectores de ese procedimiento
como son el de economía procesal, de celeridad, de ausencia de formalismos y el de
equilibrio procesal, que deben aplicarse para brindar seguridad jurídica a las partes
contendientes en el conflicto incidental derivado de la tercería. Ello es así, si se toma en
cuenta que deben definirse de manera pronta los derechos del ejecutante sobre los
bienes embargados, en tanto que el tercerista que se ve afectado en sus bienes por
30
una determinación asumida en el juicio principal (orden de embargo) del cual es ajeno,
las únicas pruebas que está obligado a acompañar a su demanda de tercería son
aquellas relacionadas con la propiedad del bien embargado o titularidad del crédito
preferencial.

Registro: 191746 Tesis: 2a./J. 49/2000


Registro 1 009 757. Apéndice 2011
TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO EN MATERIA LABORAL. EL
OFRECIMIENTO DE PRUEBAS PUEDE HACERSE EN EL OCURSO RESPECTIVO,
SIN NECESIDAD DE HACERLO EN LA AUDIENCIA. Las tercerías excluyentes de
dominio, conforme a lo dispuesto en el artículo 976 de la Ley Federal del Trabajo,
tienen por objeto conseguir el levantamiento del embargo practicado en bienes
propiedad de terceros. Por disposición de la fracción I del artículo 977 del mismo
ordenamiento legal, la tercería se interpondrá por escrito, acompañando el título en que
se funde y las pruebas pertinentes. Luego, de acuerdo a los citados numerales, las
pruebas documentales consistentes en el título que demuestre la propiedad de los
bienes embargados, deben acompañarse forzosamente con la demanda a fin de que la
Junta le dé trámite, por lo que acorde a la naturaleza de estas probanzas, no es
necesario que el actor comparezca a la audiencia a ofrecerlas nuevamente o a
ratificarlas para que puedan desahogarse y valorarse en su momento. Lo anterior,
además de derivar de la interpretación lógica de los citados artículos 976 y 977, se
confirma si se atiende que en la Ley Federal del Trabajo no existe una disposición que
establezca expresamente la sanción de tener por no ofrecidas las pruebas del actor
cuando no comparezca a la audiencia; por lo contrario, el numeral 896 dispone, al
hablar de los juicios especiales que se tramitan ante la Junta, que si el actor no
comparece a la audiencia se tendrá por reproducido su escrito inicial y por ofrecidas las
pruebas que hubiere acompañado. En caso de que el promovente de la tercería
comparezca a la audiencia, estará en aptitud de ofrecer diversas pruebas que estime
pertinentes para reforzar el acreditamiento de sus pretensiones.

De la prescripción de la acción para solicitar la ejecución de los laudos


Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.
Artículo 519. Prescriben en dos años:
…III. Las acciones para solicitar la ejecución de los laudos de las Juntas de
Conciliación y Arbitraje y de los convenios celebrados ante ellas.

La prescripción corre, respectivamente, desde el momento en que se determine el


grado de la incapacidad para el trabajo; desde la fecha de la muerte del trabajador, y
desde el día siguiente al en que hubiese quedado notificado el laudo de la Junta o
aprobado el convenio. Cuando el laudo imponga la obligación de reinstalar, el patrón
podrá solicitar de la Junta que fije al trabajador un término no mayor de treinta días para
que regrese al trabajo, apercibiéndolo que de no hacerlo, podrá el patrón dar por
terminada la relación de trabajo.

Artículo 520. La prescripción no puede comenzar ni correr:

31
I. Contra los incapaces mentales, sino cuando se haya discernido su tutela conforme a
la ley; y
II. Contra los trabajadores incorporados al servicio militar en tiempo de guerra.

Artículo 521. La prescripción se interrumpe:


I. Por la sola presentación de la demanda o de cualquiera promoción ante la Junta de
Conciliación y Arbitraje, independientemente de la fecha de la notificación. No es
obstáculo para la interrupción que la Junta sea incompetente; y
II. Si la persona a cuyo favor corre la prescripción reconoce el derecho de aquella
contra quien prescribe, de palabra, por escrito o por hechos indudables.

Artículo 522. Para los efectos de la prescripción, los meses se regularán por el
número de días que les corresponda. El primer día se contará completo, aún cuando no
lo sea, pero el último debe ser completo y cuando sea feriado, no se tendrá por
completa la prescripción sino cumplido el primero útil siguiente.

JURISPRUDENCIAS

Registro: 2014585
Tesis: 2a./J. 64/2017 (10a.)
PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PARA EJECUTAR EL LAUDO. LA
PRESENTACIÓN DE LA DEMANDA DE AMPARO QUE CONTRA AQUÉL SE
PROMUEVE POR LA PARTE A QUIEN FAVORECE PARCIALMENTE, SÓLO LA
INTERRUMPE RESPECTO DE LAS CONDENAS CONTROVERTIDAS. Conforme a la
jurisprudencia 2a./J. 9/2000 (*) de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, la parte favorecida por el laudo debe solicitar su ejecución dentro del plazo
de 2 años que al efecto establece la fracción III del artículo 519 de la Ley Federal del
Trabajo; de ahí que, aun cuando promueva juicio de amparo, al estar inconforme con
determinadas condenas pero no así con otras, el término prescriptivo corre en torno a
las que no controvierte, pues es posible una ejecución parcial de las no impugnadas.
Este actuar no entraña el consentimiento del acto reclamado, pues por cuanto hace a la
materia del amparo opera la interrupción de la prescripción, porque de afirmar que el
plazo prescriptivo se interrumpe con la presentación de la demanda de amparo
respecto de todas las condenas, consecuentemente, también se interrumpiría la
posibilidad de ejecutar aquellas contra las que no manifiesta inconformidad, y es
insostenible considerar que la ejecución subsistiría sin estar sujeta a un plazo
prescriptivo. La interrupción entendida en estos términos, lejos de repercutir en
beneficio del quejoso, desvirtuaría una prerrogativa de la clase obrera plenamente
justificada por su vulnerabilidad intrínseca.

Registro: 192369 Tesis: 2a./J. 9/2000


Registro 1009498, Apéndice 2011
LAUDOS. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE EJECUCIÓN.
De lo dispuesto por los artículos 519, fracción III y 521 de la Ley Federal del Trabajo
deriva que prescriben en dos años, contados a partir del día siguiente al en que hubiese
quedado notificado el laudo, las acciones para solicitar su ejecución y que la
prescripción se interrumpe por la sola presentación de cualquier promoción ante las
32
Juntas de Conciliación y Arbitraje. Por su parte, los diversos preceptos 945 y 950 de la
invocada ley disponen que los laudos deben cumplirse dentro de las setenta y dos
horas siguientes a la en que surta efectos la notificación y que, transcurrido este
término, el presidente de la Junta, a petición de la parte que obtuvo, dictará auto de
requerimiento y embargo. De estos preceptos legales se advierte que es requisito
indispensable para dictar auto de requerimiento y embargo o de ejecución de laudo, el
que la parte que obtuvo lo solicite expresamente, lo cual debe hacer dentro del término
de dos años que señala el citado artículo 519, fracción III, de la ley en comento, so
pena de que su acción se declare prescrita en atención a que dicha promoción,
solicitando la ejecución del laudo o el dictado del auto de requerimiento y embargo,
únicamente tiene por efecto interrumpir la prescripción, inutilizando el tiempo
transcurrido antes de la interrupción, pero en forma alguna puede tenerlo en el sentido
de que con su dictado la prescripción no vuelva nuevamente a correr a partir de éste o
después del acto interruptivo; por tanto, es necesario solicitar, antes de que transcurra
el término fatal, auto de ejecución, lo cual debe hacerse cada vez que sea necesario,
pues, de no interpretarse en ese sentido se contravendría la garantía de certeza jurídica
tutelada por el artículo 14 de la Carta Magna, la cual debe prevalecer sobre el interés
particular.

Registro: 186133 Tesis: 2a./J. 95/2002


Registro 1009705. Apéndice 2011
REVISIÓN EN EL JUICIO LABORAL. PROCEDE EN CONTRA DEL AUTO DICTADO
POR EL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE EN LA
ETAPA DE EJECUCIÓN DEL LAUDO, EN EL QUE RESUELVE SOBRE LA
PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PARA EJECUTARLO, POR LO QUE DEBE
AGOTARSE PREVIAMENTE A LA PROMOCIÓN DEL JUICIO DE AMPARO. El
artículo 849 de la Ley Federal del Trabajo establece la procedencia del recurso de
revisión en contra de los actos emitidos por los presidentes, actuarios o funcionarios
legalmente habilitados, en los supuestos de ejecución de los laudos, convenios y
resoluciones que ponen fin a las tercerías; así como en contra de los dictados en las
providencias cautelares. Ahora bien, si el acto reclamado consiste en la resolución
dictada por el presidente de una Junta de Conciliación y Arbitraje, en la etapa de
ejecución del laudo, por la cual resuelve sobre la prescripción de la acción para
ejecutarlo, es necesario que antes de la promoción del juicio de amparo se agote el
recurso de revisión previsto en el citado precepto, toda vez que dicho acto fue emitido
dentro del procedimiento de ejecución, como lo señalan los dispositivos 617 y 618 de la
referida ley, pues a través de ese medio de impugnación podrá revocarse, modificarse o
anularse tal acto presidencial y, con ello, cumplir con el principio de definitividad que
rige la procedencia del juicio de garantías, como deriva de lo establecido en la fracción
XIII del artículo 73 de la Ley de Amparo.

PROCEDIMIENTO DE EJECUCIÓN PREVISTO EN LA LEY FEDERAL DE LOS


TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO.

ARTICULO 146. Las resoluciones dictadas por el Tribunal Federal de Conciliación y


Arbitraje serán inapelables y deberán ser cumplidas, desde luego, por las autoridades
correspondientes.
33
Pronunciado el laudo, el Tribunal lo notificará a las partes.

ARTICULO 147. Las autoridades civiles y militares están obligadas a prestar auxilio al
Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje para hacer respetar sus resoluciones,
cuando fueren requeridas para ello.

ARTICULO 148. El Tribunal, para hacer cumplir sus determinaciones, podrá imponer
multas hasta de mil pesos.

ARTICULO 149. Las multas se harán efectivas por la Tesorería General de la


Federación, para lo cual el Tribunal girará el oficio correspondiente. La Tesorería
informará al Tribunal de haber hecho efectiva la multa, señalando los datos relativos
que acrediten su cobro.

ARTICULO 150. El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje tiene la obligación de


proveer a la eficaz e inmediata ejecución de los laudos y, a ese efecto, dictará todas las
medidas necesarias en la forma y términos que a su juicio sean procedentes.

ARTICULO 151. Cuando se pida la ejecución de un laudo, el Tribunal despachará auto


de ejecución y comisionará a un actuario para que, asociado de la parte que obtuvo, se
constituya en el domicilio de la demandada y la requiera para que cumpla la resolución,
apercibiéndola da (sic) que, de no hacerlo, se procederá conforme a lo dispuesto en el
capítulo anterior.

JURISPRUDENCIAS

Registro: 2009126
Tesis: 2a./J. 29/2015 (10a.)
EMBARGO COMO MEDIDA DE APREMIO EN LA EJECUCIÓN DEL
PROCEDIMIENTO LABORAL BUROCRÁTICO. AL NO ESTAR PREVISTO EN LAS
LEGISLACIONES DE LOS ESTADOS DE JALISCO Y TAMAULIPAS ES
IMPROCEDENTE DECRETARLO, SIENDO INAPLICABLE SUPLETORIAMENTE LA
LEY FEDERAL DEL TRABAJO. De la exposición de motivos de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, en específico de sus
artículos 140 a 143, se advierte que el legislador ordinario no tuvo la intención de
regular el embargo como medida de apremio en la ejecución del procedimiento laboral
burocrático. Ahora bien, este silencio legislativo no implica llegar al extremo de que, a
través de la interpretación, puedan crearse instituciones jurídicas no previstas en la ley
o que, a partir de ello, bajo una interpretación sistemática, pueda recurrirse a otras
legislaciones que contemplen esa posibilidad; sobre todo, porque no se trata de un
silencio legislativo que desatienda algún mandato constitucional expreso, sino de un
procedimiento que el legislador local, en el ámbito de su competencia y en el ejercicio
de sus atribuciones, debe crear y modificar bajo la lógica y el contexto jurídico propios.
Lo mismo acontece con el procedimiento de ejecución contenido en los artículos 289 a
294 del Código Municipal para el Estado de Tamaulipas, vigentes hasta el 24 de
septiembre de 2013, pues además de que dicho Código no regula la aplicación
supletoria de la Ley Federal del Trabajo, de las normas que integran ese sistema legal
34
no se aprecia que el embargo haya sido previsto como medida para la ejecución
forzosa de los laudos en materia laboral burocrática, lo cual es acorde con el margen de
apreciación que tiene el legislador para crear las leyes estatales.

Registro: 168880 Tesis: 2a./J. 133/2008


Registro 1 009 909. Apéndice 2011
LAUDOS. ADEMÁS DE LA IMPOSICIÓN DE LA MULTA A QUE SE REFIERE EL
ARTÍCULO 148 DE LA LEY FEDERAL DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL
ESTADO, EL TRIBUNAL FEDERAL DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE CUENTA
CON UNA AMPLIA GAMA DE INSTRUMENTOS LEGALES PARA LOGRAR SU
EJECUCIÓN. El artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos fija la garantía a la tutela jurisdiccional y acoge el principio de ejecutoriedad
de las sentencias, de ahí que las leyes locales y federales deban establecer los medios
necesarios para garantizar su cumplimiento, pues de lo contrario se haría nugatoria
dicha garantía. A partir de lo anterior, el artículo 150 de la Ley Federal de los
Trabajadores al Servicio del Estado ordena al Tribunal Federal de Conciliación y
Arbitraje proveer a la eficaz e inmediata ejecución de los laudos, a cuyo efecto dictará
todas las medidas necesarias en la forma y términos que a su juicio sean procedentes.
A su vez, conforme al artículo 151 de la ley citada, la primera actuación del
procedimiento de ejecución consiste en dictar acuerdo ordenando ésta a través de la
presencia de un actuario, en compañía de la parte actora en el domicilio de la
demandada, a quien requerirá el cumplimiento de la resolución bajo el apercibimiento
que de no hacerlo, se le impondrán las medidas de apremio previstas en el artículo 148,
el cual sólo prevé la imposición de multa hasta por $1,000.00. Por otra parte, las
fracciones III y IV del artículo 43 del indicado ordenamiento, imponen la obligación a los
titulares de reinstalar a los trabajadores y ordenar el pago de los salarios caídos o cubrir
la indemnización por separación injustificada y pagar las prestaciones correspondientes
cuando fueron condenados por laudo ejecutoriado, mientras que el artículo 147 prevé
que el mencionado Tribunal podrá solicitar el auxilio de las autoridades civiles y
militares para hacer cumplir sus resoluciones. En consecuencia, si bien la imposición de
una multa es la única medida de apremio expresamente establecida por la Ley
Burocrática, no puede desconocerse que el referido artículo 150 ordena al Tribunal
Federal de Conciliación y Arbitraje proveer a la eficaz e inmediata ejecución de los
laudos, por lo que también podrá dictar todas las medidas necesarias en la forma y
términos que a su juicio sean procedentes, para lo cual la ley pone a su disposición el
auxilio de las autoridades civiles y militares y señala con claridad las obligaciones
legales de los titulares condenados en laudo ejecutoriado, cuyo incumplimiento puede
dar lugar a sanciones de distinta naturaleza, por lo que el análisis integral de todas
estas disposiciones permite considerar que el indicado Tribunal cuenta con una amplia
gama de instrumentos legales para lograr el cumplimiento de los laudos que emite y no
solamente con la multa.

Registro: 2003428
Tesis: 2a./J. 44/2013 (10a.)
TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO. PLAZO PARA CUMPLIR CON EL
LAUDO QUE AUTORIZA SU CESE. El término para hacer efectiva la autorización de
cese de los trabajadores al servicio del Estado, contenida en un laudo dictado por el
35
Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, no es el de 4 meses a que se refiere el
artículo 113, fracción II, inciso c), de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del
Estado, ni el de 2 años señalado en el artículo 114, fracción III, de la indicada ley, sino
el de 15 días, como lo prevé el artículo 945 de la Ley Federal del Trabajo vigente, de
aplicación supletoria a la ley burocrática federal, debido a que el cumplimiento de ese
tipo de laudos no puede quedar a la libre disposición del titular, ya que dejaría en
incertidumbre jurídica la situación laboral del trabajador; esto porque si la pretensión del
titular de una dependencia burocrática es cesar los efectos del nombramiento de un
trabajador que ha incurrido en alguna de las causas de la fracción V del artículo 46 de
la ley en cita y se manifiesta con la investigación a que se refiere el diverso numeral 46
Bis y concluye con el dictado de laudo del Tribunal que autoriza ese cese, ello
representa para el titular una obligación que debe cumplirse, porque culmina con el
procedimiento al que se sujetó al trabajador con la intención de cesar los efectos de su
nombramiento; en consecuencia, es conveniente generar certidumbre jurídica una vez
que se ha obtenido la autorización de cese del Tribunal Federal de Conciliación y
Arbitraje, ya que de esa manera el trabajador tendrá la seguridad de que dentro del
plazo de 15 días, contados a partir de que se notifique el laudo respectivo, el titular
deberá proceder a dejar sin efectos el nombramiento mediante la comunicación
correspondiente, porque si no lo hace así, podrá considerarse que ha abandonado su
intención primigenia de terminar el vínculo laboral y, por tanto, éste continuará.

Registro: 2007066
Tesis: 2a./J. 79/2014 (10a.)
AYUNTAMIENTOS DE QUINTANA ROO Y YUCATÁN. EL INCUMPLIMIENTO A UN
LAUDO PRONUNCIADO EN UN JUICIO LABORAL EN EL QUE FIGURARON COMO
PARTE DEMANDADA, NO CONSTITUYE UN ACTO DE AUTORIDAD PARA
EFECTOS DEL JUICIO DE AMPARO. El incumplimiento a un laudo por los
Ayuntamientos de Quintana Roo y Yucatán, derivado de un juicio laboral en el que
figuraron como parte demandada, no constituye un acto de autoridad para efectos del
juicio de amparo, porque en el marco normativo de esas entidades federativas, los
tribunales burocráticos estatales cuentan con una amplia gama de instrumentos legales
para lograr el cumplimiento y la ejecución de sus laudos, lo que supone que se ubican
en un plano de coordinación que caracteriza a las relaciones laborales, y la igualdad
procesal que subyace en ellas también se extiende al ámbito de la ejecución de los
laudos; es decir, los Ayuntamientos demandados no actúan en un esquema de supra a
subordinación, sino dentro de una relación laboral con el particular actor.

Esta tesis es objeto de la denuncia relativa a la contradicción de tesis 307/2017,


pendiente de resolverse por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Registro: 2006389
Tesis: 2a./J. 31/2014 (10a.)
ÓRGANOS DE GOBIERNO O DEPENDENCIAS PÚBLICAS DEL ESTADO DE
VERACRUZ. EL INCUMPLIMIENTO A UN LAUDO PRONUNCIADO EN UN JUICIO
LABORAL EN EL QUE FIGURARON COMO PARTE DEMANDADA NO
CONSTITUYE UN ACTO DE AUTORIDAD PARA EFECTOS DEL JUICIO DE
AMPARO (LEY DE AMPARO VIGENTE HASTA EL 2 DE ABRIL DE 2013). Conforme
36
a la interpretación de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
sobre el concepto de autoridad para efectos del juicio de amparo, en especial lo
resuelto en la contradicción de tesis 422/2010, de la que derivó la tesis de
jurisprudencia 2a./J. 85/2011 (*), el incumplimiento a un laudo por parte de los órganos
o dependencias públicas del Estado de Veracruz en el que figuraron como parte
demandada no constituye un acto de autoridad para efectos del juicio de amparo, en
tanto que el marco normativo de esa entidad prevé un procedimiento específico para
darle ejecución, donde incluso puede llegarse a su forzoso acatamiento a través del
embargo de bienes privados o propios de las autoridades demandadas; lo que basta
para preservar el plano de coordinación que caracteriza las relaciones laborales y la
igualdad que de éstas se pregona.

Registro: 184093 Tesis: 2a./J. 43/2003


Registro 1 009 910. Apéndice 2011
MEDIOS DE APREMIO. EL ARTÍCULO 731 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO,
NO ES DE APLICACIÓN SUPLETORIA PARA QUE EL TRIBUNAL FEDERAL DE
CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE HAGA CUMPLIR SUS DETERMINACIONES, AL
EXISTIR EN LA LEY FEDERAL DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL
ESTADO DISPOSICIÓN EXPRESA EN ESE SENTIDO. El artículo 150 de la Ley
Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado prevé que es obligación del Tribunal
Federal de Conciliación y Arbitraje proveer respecto a la eficaz e inmediata ejecución de
los laudos, por lo que deberá dictar las medidas que a su juicio sean necesarias; por su
parte, el numeral 151 de la propia ley regula el procedimiento para la ejecución de esos
laudos e indica que al efecto se proceda conforme a lo dispuesto en el capítulo primero
del título octavo (artículos 148 y 149) de esa ley, en donde se establece que el citado
tribunal, para hacer cumplir sus determinaciones, podrá imponer multas "hasta de mil
pesos", las que se harán efectivas por la Tesorería General de la Federación. En
congruencia con lo anterior, se concluye que al existir disposición expresa para que el
mencionado tribunal pueda lograr el cumplimiento de sus laudos condenatorios, no
tienen aplicación supletoria los medios de apremio previstos en el artículo 731 de la Ley
Federal del Trabajo.

Registro: 184483 Tesis: 2a./J. 28/2003


Registro 1 009 906. Apéndice 2011
INCIDENTE DE LIQUIDACIÓN DE LAUDO. EN CONTRA DE LA INTERLOCUTORIA
QUE LO RESUELVE, O DEL ACUERDO QUE LO DESECHA, NO PROCEDE EL
RECURSO DE REVISIÓN PREVISTO EN EL ARTÍCULO 164, FRACCIÓN I, DEL
CÓDIGO ADMINISTRATIVO DEL ESTADO DE CHIHUAHUA. De la interpretación
literal de dicho precepto, se advierte que el legislador estatal otorgó competencia al
Tribunal de Arbitraje de esa entidad federativa para resolver en revisión los conflictos
individuales que se susciten entre la administración o sus representantes y sus
trabajadores, de donde se sigue que la procedencia de ese recurso se refiere a las
controversias de naturaleza laboral que tramita y resuelve en primera instancia una
Junta Arbitral, es decir, a los conflictos individuales de trabajo que, por lógica, para ser
revisados deben ser concluidos. En ese tenor, el referido recurso no procede en contra
de la interlocutoria que resuelve o el acuerdo que desecha un incidente de liquidación
de laudo, por ser posterior a la resolución de fondo y no constituir un conflicto individual
37
a los que alude el numeral citado. Lo anterior es así, porque si en el título cuarto del
código administrativo citado, que se refiere a las relaciones del Estado con sus
trabajadores, incluido el capítulo séptimo que alude al procedimiento laboral, el
legislador no incluyó norma alguna que establezca de manera específica la procedencia
del recurso de revisión contra determinadas resoluciones, y la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación sostuvo en la contradicción de tesis 138/2002,
el criterio de que el silencio del legislador implica que el citado recurso de revisión no
procede contra resoluciones intermedias o actos intraprocesales, en razón de que se
verían afectados los fines de un proceso predominantemente oral que se rige por los
principios de mayor economía, concentración y sencillez, pues ese tipo de
determinaciones no constituyen el conflicto individual a que alude el referido artículo
164, fracción I, es indudable que, por igualdad de razón, tampoco procede el
mencionado recurso en contra de la resolución que decide o el acuerdo que desecha un
incidente de liquidación de laudo, a pesar de que sea posterior a la resolución de fondo,
pues no sería lógico ni jurídico estimar que una norma de competencia, como lo es el
artículo últimamente citado, establezca la procedencia genérica del recurso de revisión
contra todo tipo de resoluciones, cuando por razones de seguridad jurídica deben fijarse
normas de procedencia específica, de modo que si ello no acontece, el juzgador no
puede sustituir al legislador estatal en la determinación de procedencia del recurso,
pues la interpretación extensiva de la norma afectaría los principios procesales de un
juicio predominantemente oral, sin que exista necesidad de acudir a la figura jurídica de
la supletoriedad que prevé el artículo 77 del código invocado, porque ésta sólo opera
tratándose de omisiones o vacíos legislativos, mas no respecto de situaciones que el
legislador no tuvo intención de establecer.

38
TEMA 10. INSUMISIÓN AL ARBITRAJE
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
Artículo 123. Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto,
se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a
la ley.
… XX. Las diferencias o los conflictos entre el capital y el trabajo, se sujetarán a la
decisión de una Junta de Conciliación y Arbitraje, formada por igual número de
representantes de los obreros y de los patronos, y uno del Gobierno.
XXI. Si el patrono se negare a someter sus diferencias al arbitraje o a aceptar el laudo
pronunciado por la Junta, se dará por terminado el contrato de trabajo y quedará
abligado (sic) a indemnizar al obrero con el importe de tres meses de salario, además
de la responsabilidad que le resulte del conflicto. Esta disposición no será aplicable en
los casos de las acciones consignadas en la fracción siguiente. Si la negativa fuere de
los trabajadores, se dará por terminado el contrato de trabajo.
XXII. El patrono que despida a un obrero sin causa justificada o por haber ingresado a
una asociación o sindicato, o por haber tomado parte en una huelga lícita, estará
obligado, a elección del trabajador, a cumplir el contrato o a indemnizarlo con el importe
de tres meses de salario. La Ley determinará los casos en que el patrono podrá ser
eximido de la obligación de cumplir el contrato, mediante el pago de una indemnización.
Igualmente tendrá la obligación de indemnizar al trabajador con el importe de tres
meses de salario, cuando se retire del servicio por falta de probidad del patrono o por
recibir de él malos tratamientos, ya sea en su persona o en la de su cónyuge, padres,
hijos o hermanos. El patrono no podrá eximirse de esta responsabilidad, cuando los
malos tratamientos provengan de dependientes o familiares que obren con el
consentimieto (sic) o tolerancia de él.

Ley Federal del Trabajo. Última reforma publicada en el DOF: 12/JUNIO/2015.


Artículo 947. Si el patrón se negare a someter sus diferencias al arbitraje o a aceptar
el laudo pronunciado, la Junta:
I. Dará por terminada la relación de trabajo;
II. Condenará a indemnizar al trabajador con el importe de tres meses de salario;
III. Procederá a fijar la responsabilidad que resulte al patrón del conflicto, de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 50, fracciones I y II; y
IV. Además, condenará al pago de los salarios vencidos e intereses, en su caso,
conforme a lo establecido en el artículo 48, así como al pago de la prima de antigüedad,
en los términos del artículo 162.
Las disposiciones contenidas en este artículo no son aplicables en los casos de las
acciones consignadas en el artículo 123, fracción XXII, apartado "A" de la Constitución.

Artículo 948. Si la negativa a aceptar el laudo pronunciado por la Junta fuere de los
trabajadores se dará por terminada la relación de trabajo, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 519 fracción III, último párrafo de esta Ley.

Artículo 50. Las indemnizaciones a que se refiere el artículo anterior consistirán:

I. Si la relación de trabajo fuere por tiempo determinado menor de un año, en una


cantidad igual al importe de los salarios de la mitad del tiempo de servicios prestados; si
39
excediera de un año, en una cantidad igual al importe de los salarios de seis meses por
el primer año y de veinte días por cada uno de los años siguientes en que hubiese
prestado sus servicios;
II. Si la relación de trabajo fuere por tiempo indeterminado, la indemnización consistirá
en veinte días de salario por cada uno de los años de servicios prestados; y

Artículo 48. El trabajador podrá solicitar ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, a su


elección, que se le reinstale en el trabajo que desempeñaba, o que se le indemnice con
el importe de tres meses de salario, a razón del que corresponda a la fecha en que se
realice el pago.

Si en el juicio correspondiente no comprueba el patrón la causa de la rescisión, el


trabajador tendrá derecho, además, cualquiera que hubiese sido la acción intentada, a
que se le paguen los salarios vencidos computados desde la fecha del despido hasta
por un período máximo de doce meses, en términos de lo preceptuado en la última
parte del párrafo anterior.

Si al término del plazo señalado en el párrafo anterior no ha concluido el procedimiento


o no se ha dado cumplimiento al laudo, se pagarán también al trabajador los intereses
que se generen sobre el importe de quince meses de salario, a razón del dos por ciento
mensual, capitalizable al momento del pago. Lo dispuesto en este párrafo no será
aplicable para el pago de otro tipo de indemnizaciones o prestaciones.

En caso de muerte del trabajador, dejarán de computarse los salarios vencidos como
parte del conflicto, a partir de la fecha del fallecimiento. (…)

Artículo 162. Los trabajadores de planta tienen derecho a una prima de antigüedad, de
conformidad con las normas siguientes:
I. La prima de antigüedad consistirá en el importe de doce días de salario, por cada año
de servicios;
II. Para determinar el monto del salario, se estará a lo dispuesto en los artículos 485 y
486;
III. La prima de antigüedad se pagará a los trabajadores que se separen
voluntariamente de su empleo, siempre que hayan cumplido quince años de servicios,
por lo menos. Asimismo se pagará a los que se separen por causa justificada y a los
que sean separados de su empleo, independientemente de la justificación o
injustificación del despido;
IV. Para el pago de la prima en los casos de retiro voluntario de los trabajadores, se
observarán las normas siguientes:
a) Si el número de trabajadores que se retire dentro del término de un año no excede
del diez por ciento del total de los trabajadores de la empresa o establecimiento, o de
los de una categoría determinada, el pago se hará en el momento del retiro.
b) Si el número de trabajadores que se retire excede del diez por ciento, se pagará a
los que primeramente se retiren y podrá diferirse para el año siguiente el pago a los
trabajadores que excedan de dicho porcentaje.
c) Si el retiro se efectúa al mismo tiempo por un número de trabajadores mayor del
porcentaje mencionado, se cubrirá la prima a los que tengan mayor antigüedad y podrá
40
diferirse para el año siguiente el pago de la que corresponda a los restantes
trabajadores;
V. En caso de muerte del trabajador, cualquiera que sea su antigüedad, la prima que
corresponda se pagará a las personas mencionadas en el artículo 501; y
VI. La prima de antigüedad a que se refiere este artículo se cubrirá a los trabajadores o
a sus beneficiarios, independientemente de cualquier otra prestación que les
corresponda.

JURISPRUDENCIA
Registro: 187962 Tesis: 2a./J. 1/2002
Registro 1 009 496. Apéndice 2011
LAUDOS. LA NEGATIVA A ACATARLOS PUEDE PLANTEARSE AL CONTESTAR
LA DEMANDA Y LA JUNTA DEBE PRONUNCIARSE AL RESPECTO, E INCLUSIVE
FIJAR EL MONTO DE LAS PRESTACIONES SI TIENE LOS ELEMENTOS PARA
ELLO. Del análisis de los artículos 123, apartado A, fracciones XXI y XXII, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 48, 49 y 947 de la Ley Federal
del Trabajo, se arriba a la conclusión de que el patrón no podrá negarse a reinstalar al
trabajador, cuando éste optó por ejercer el derecho de exigir el cumplimiento del
contrato mediante la reinstalación en el empleo, salvo que se trate de trabajadores de
confianza, de servicio doméstico, eventuales o con una antigüedad menor de un año, o
bien, cuando por las características de las funciones que éstos desempeñan no sea
posible el desarrollo normal de la empresa, casos de excepción en los que el patrón,
mediante el pago de las indemnizaciones constitucionales y legales correspondientes,
puede negarse a reinstalar en el empleo al trabajador despedido injustificadamente,
para lo cual cuenta con dos posibilidades: a) La insumisión al arbitraje que se traduce
en la negativa del patrón a someter sus diferencias ante la autoridad laboral para que
determine si el despido fue o no justificado, solicitándole a ésta que no conozca del
conflicto, lo que de suyo implica que puede ejercitarse en cualquier momento hasta
antes de las etapas de demanda y excepciones, y de ofrecimiento y admisión de
pruebas, esto es, hasta la etapa de conciliación, supuesto en el que la autoridad laboral
debe abrir un incidente en el que las partes ofrezcan las pruebas y formulen los
alegatos que estimen pertinentes y, hecho lo anterior, sin examinar lo relativo a la
acción ejercitada por el trabajador y a las prestaciones reclamadas contra el despido, se
pronuncie sobre su procedencia y, en su caso, aplique lo dispuesto en el artículo 947 de
la Ley Federal del Trabajo; y b) La negativa a acatar el laudo, que se traduce
fundamentalmente en la oposición del patrón a cumplir con la condena a la reinstalación
del trabajador en su empleo, lo que supone, por un lado, el sometimiento del conflicto a
la jurisdicción de la autoridad laboral competente para que determine si el despido es o
no justificado y, por otro, la existencia de una condena al cumplimiento del contrato de
trabajo mediante la reinstalación; lo que no implica necesariamente que la negativa a la
reinstalación deba realizarse con posterioridad al dictado del laudo o al momento de su
ejecución. Esto es, si bien es cierto que el patrón puede plantear el no acatamiento al
laudo con posterioridad a su dictado o al momento de su ejecución, también lo es que
no existe impedimento alguno para que lo realice con anterioridad a su emisión, a fin de
que, de resultar injustificado el despido reclamado, la autoridad laboral lo exima de
cumplir con la obligación de reinstalar al trabajador en el empleo mediante el pago de
las indemnizaciones correspondientes. Por tanto, si al contestar la demanda instaurada
41
en su contra, el patrón solicita que en caso de ser procedente la condena a la
reinstalación del trabajador en el empleo, se le exima del cumplimiento de tal obligación
mediante el pago de las indemnizaciones correspondientes, la autoridad laboral debe
pronunciarse sobre la procedencia de dicha excepción al momento de emitir el laudo
respectivo, siempre y cuando cuente con los elementos necesarios para fijar la condena
sustituta a que se refiere el mencionado artículo 947 de la Ley Federal del Trabajo,
pues con ello se evita el retardo innecesario en la solución definitiva del asunto y la
apertura de un incidente de liquidación, lo que es acorde con los principios de economía
procesal y congruencia del laudo consagrados en los artículos 685, 840, fracción III y
842 del referido ordenamiento legal, consistentes en que la autoridad laboral está
obligada a tomar todas las medidas necesarias para lograr la mayor concentración y
sencillez del procedimiento y a pronunciarse sobre todos y cada uno de los puntos
litigiosos que se hayan hecho valer oportunamente durante el procedimiento. No obsta
a lo antes expuesto el hecho de que la oposición del patrón a la condena de
reinstalación del trabajador no constituya una excepción que tienda a desvirtuar lo
injustificado del despido, ya que es indudable que su planteamiento en la contestación a
la demanda sólo tiene por objeto que, en su caso, se autorice el cumplimiento de la
obligación principal en forma indirecta ante la inconveniencia de mantener el vínculo
laboral.

Registro: 161056
Tesis: 2a./J. 141/2011
INSUMISIÓN AL ARBITRAJE Y NEGATIVA A ACATAR EL LAUDO. NO PUEDEN
HACERSE VALER SUCESIVAMENTE O COEXISTIR EN UN MISMO JUICIO. Los
artículos 49, 50 y 947 de la Ley Federal del Trabajo reglamentan la excepción a la
estabilidad en el empleo prevista en el artículo 123, apartado A, fracción XXI, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; en ese contexto, el hecho de
que el patrón promueva el incidente de insumisión al arbitraje, en términos de la primera
parte del numeral 947 indicado, impide que, en caso de no obtener una resolución
interlocutoria favorable, haga valer posteriormente la negativa a acatar el laudo. Lo
anterior, en razón de que la resolución interlocutoria de insumisión al arbitraje
necesariamente dilucida si el patrón se encuentra o no en el estado de excepción
regulado por el artículo 49 citado, lo que impide retomar el mismo punto durante el juicio
o en la ejecución del laudo de condena a la reinstalación. Ello implica que al hacer valer
el estado de excepción indicado, el patrón debe invocar simultáneamente todas las
causas por las cuales estima que se encuentra exento de reinstalar al trabajador
demandante, porque si no lo hace debe estimarse que existe cosa juzgada respecto de
las causales de excepción que fueron analizadas y que habrá precluido su derecho de
hacer valer las que no invocó desde el primer momento.

Registro: 173784 Tesis: 2a./J. 163/2006


Registro 1 009 360 Apéndice 2011
DESPIDO INJUSTIFICADO. CUANDO LA ACCIÓN DERIVADA DE AQUÉL SEA LA
REINSTALACIÓN, LA REGLA GENERAL ES QUE NO PROCEDE LA INSUMISIÓN
AL ARBITRAJE NI LA NEGATIVA DEL PATRÓN A ACATAR EL LAUDO, SALVO EN
LOS CASOS DE EXCEPCIÓN REGLAMENTADOS EN EL ARTÍCULO 49 DE LA LEY
FEDERAL DEL TRABAJO. El artículo 123, apartado A, fracción XXI, de la Constitución
42
Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que si el patrón se niega a someter
sus diferencias al arbitraje o a aceptar el laudo pronunciado por la Junta, se dará por
terminado el contrato de trabajo y quedará obligado a indemnizar al obrero con el
importe de tres meses de salario, además de las responsabilidades que le resulten del
conflicto, y que dicha disposición será inaplicable a las acciones consignadas en la
fracción siguiente de dicho precepto, a saber, las que deriven de despido injustificado o
aquellas en que se demande el pago de la indemnización cuando el trabajador se retire
del servicio por falta de probidad del patrón o por recibir malos tratos; de ahí que la
regla general es que en la acción de reinstalación derivada de un despido injustificado
es improcedente tanto la insumisión al arbitraje como la negativa a acatar el laudo por
la parte patr|onal. Sin embargo, la fracción XXII del citado apartado prevé que la ley
determinará los casos en que el patrón podrá ser eximido de la obligación de cumplir el
contrato mediante el pago de una indemnización, lo que significa que deja a la ley
ordinaria la reglamentación de las excepciones a dicha regla, que de acuerdo con el
artículo 49 de la Ley Federal del Trabajo, son los relativos a trabajadores que tengan
antigüedad menor a un año, los que tengan contacto directo e inmediato con el patrón
que imposibilite el desarrollo normal de la relación laboral, los de confianza, los
domésticos y los eventuales. De esta forma el Constituyente garantizó la estabilidad de
los trabajadores en sus empleos, sin desconocer los casos que en la realidad pueden
llevar a hacer fácticamente imposible la continuación de la relación laboral.

Registro: 173475 Tesis: 2a./J. 203/2006


Registro 1 009 064. Apéndice 2011
REINSTALACIÓN. EL DERECHO DEL PATRÓN DE NEGARSE A ACATAR LA
CONDENA RELATIVA NO PRECLUYE SI LA AUTORIDAD LABORAL OMITIÓ
DECIDIR LO CONDUCENTE EN EL LAUDO, EN TANTO PUEDE HACERSE VALER
HASTA SU EJECUCIÓN. De los artículos 123, apartado A, fracciones XXI y XXII, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 49 y 947 de la Ley Federal del
Trabajo, no se advierte plazo para que los patrones ejerzan su derecho de negarse a
acatar el laudo que condene a la reinstalación del trabajador, mediante el pago de las
indemnizaciones correspondientes, en los casos excepcionales que la propia ley
autoriza, por lo que ese derecho puede ejercerse válidamente tanto al contestar la
demanda como hasta después de dictado el laudo o al momento de su ejecución. Por
tanto, ante la omisión de la autoridad laboral de decidir en el laudo respecto de la
excepción que hizo valer el patrón, en el sentido de no acatar el laudo que lo condene a
la reinstalación, su falta de impugnación en el juicio de amparo no da lugar a estimar
consentida y firme para todos los efectos legales esa cuestión que no formó parte de la
litis constitucional, en tanto sólo repercute en la ejecución de la condena a la que puede
oponerse el derecho a no acatar el laudo, que sólo podría considerarse precluido si la
autoridad laboral desestima la excepción relativa y tal decisión no es impugnada en el
correspondiente juicio de garantías, o analizada se le niega la razón, pues en estos
casos el pronunciamiento relativo debe estimarse firme.

Registro: 174173 Tesis: 2a./J. 132/2006


Registro 1 009 727. Apéndice 2011
SALARIOS CAÍDOS. SE GENERAN DESDE LA FECHA DEL DESPIDO HASTA QUE
LAS INDEMNIZACIONES PREVISTAS EN EL ARTÍCULO 50 DE LA LEY FEDERAL
43
DEL TRABAJO SON CUBIERTAS Y PUESTAS A DISPOSICIÓN DEL TRABAJADOR
DE CONFIANZA, CUANDO SE EXIMIÓ AL PATRÓN DE LA REINSTALACIÓN. La
determinación del periodo que debe comprender el cálculo del importe relativo a los
salarios caídos tratándose del cumplimiento de un laudo condenatorio, cuando se
eximió al patrón de la reinstalación respecto de un trabajador de confianza, ha sido
establecida por el legislador en el artículo 50, fracción III, en relación con el 947, ambos
de la Ley Federal del Trabajo, al disponer que en ese supuesto el patrón debe pagar las
indemnizaciones legalmente previstas, así como los salarios vencidos "desde la fecha
del despido hasta que se paguen las indemnizaciones", lo que constituye un criterio
expreso y claro, derivado de la lógica y especial naturaleza de las relaciones laborales
en el caso de trabajadores de confianza, cuya reinstalación no es obligatoria para la
parte patronal, lo que tiende a promover, además, el derecho fundamental de toda
persona al goce y protección efectiva del salario, pues a partir de esa fórmula legislativa
el patrón debe cumplir lo más pronto posible con el laudo respectivo otorgando
directamente o poniendo oportunamente a disposición del trabajador la indemnización
legal para la satisfacción de sus necesidades.

Registro: 164430 Tesis: 2a./J. 72/2010


Registro 1 009 728. Apéndice 2011
SALARIOS CAÍDOS. SU PAGO PROCEDE CON LOS INCREMENTOS
CORRESPONDIENTES DESDE LA FECHA DEL DESPIDO HASTA QUE SE
CUBREN LAS INDEMNIZACIONES PREVISTAS EN EL ARTÍCULO 50 DE LA LEY
FEDERAL DEL TRABAJO RESPECTO DE LOS TRABAJADORES DE CONFIANZA,
CUANDO SE EXIMIÓ AL PATRÓN DE LA REINSTALACIÓN. La Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2a./J. 132/2006, de rubro:
"SALARIOS CAÍDOS. SE GENERAN DESDE LA FECHA DEL DESPIDO HASTA QUE
LAS INDEMNIZACIONES PREVISTAS EN EL ARTÍCULO 50 DE LA LEY FEDERAL
DEL TRABAJO SON CUBIERTAS Y PUESTAS A DISPOSICIÓN DEL TRABAJADOR
DE CONFIANZA, CUANDO SE EXIMIÓ AL PATRÓN DE LA REINSTALACIÓN.",
sostuvo que el periodo que debe comprender el cálculo del importe relativo a los
salarios caídos tratándose del cumplimiento de un laudo condenatorio, cuando se
eximió al patrón de la reinstalación respecto de un trabajador de confianza, comprende
desde la fecha del despido hasta el pago de las indemnizaciones, en términos del
artículo 50, fracción III, en relación con el 947, ambos de la Ley Federal del Trabajo.
Este criterio es aplicable tratándose de los incrementos, al ser accesorios de los
salarios caídos, por las siguientes razones: a) desde un punto de vista lógico, el pago
de los salarios vencidos debe proceder desde la fecha del despido hasta que se paguen
las indemnizaciones correspondientes, porque no habrá momento en que se cumpla el
laudo a través de la reinstalación; b) llegado el caso de que sean legalmente atendibles
dos posiciones interpretativas debe acogerse a aquella que derive la mayor eficacia
posible del goce efectivo del producto de la relación laboral; c) el tema ha sido resuelto
directamente por el legislador, al disponer que procede el pago de los salarios vencidos
desde la fecha del despido hasta que se paguen las indemnizaciones; y d) dicha
interpretación tiende a que la parte patronal cumpla lo más pronto posible con el laudo
respectivo otorgando la indemnización legal al trabajador oportunamente.

Registro: 163107 Tesis: 2a./J. 147/2010


44
Registro 1 008 944 Apéndice 2011
INSUMISIÓN AL ARBITRAJE EN MATERIA LABORAL. LA TERMINACIÓN DE LA
RELACIÓN DE TRABAJO SE DA AL RESOLVER PROCEDENTE EL INCIDENTE
RESPECTIVO. La insumisión al arbitraje procede excepcionalmente tratándose de
conflictos laborales en los que el trabajador demanda del patrón la reinstalación por
despido injustificado, pues fue concebida constitucionalmente como una excepción a la
estabilidad en el empleo en los supuestos que la Ley Federal del Trabajo fija en su
artículo 49, y su procedencia trae como consecuencia que se declare la terminación del
contrato de trabajo mediante el pago de las indemnizaciones y responsabilidades que
resulten al patrón, previstas en los artículos 50 y 947 de la Ley Federal del Trabajo. En
ese sentido, para que la autoridad cuente con elementos suficientes que le permitan
tener certeza acerca de si el trabajador se encuentra en alguna de las causas previstas
en el indicado artículo 49, que autoricen al patrón quedar eximido de la obligación de
reinstalarlo, debe tramitarse el incidente correspondiente en el que las partes podrán
ofrecer pruebas y alegar lo que a su derecho convenga, y de resultar procedente, en
términos del artículo 947 de la Ley citada, aquélla dará por terminada la relación de
trabajo y condenará al patrón al pago de las respectivas indemnizaciones y
responsabilidades, además del pago de los salarios caídos y de la prima de antigüedad;
por tanto, no basta que el patrón solicite la insumisión al arbitraje para dar por
terminada la relación de trabajo desde ese momento, sino que es necesario que la
Junta del conocimiento haga el pronunciamiento en el que así lo determine al resolver
el incidente relativo.

45
TEMA 11 Reforma Constitucional en Materia Laboral

El pasado 24 de febrero de 2017, fue publicado en el Diario Oficial de la


Federación el Decreto que declaró reformadas y adicionadas diversas disposiciones de
los Art. 107 y Art. 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en
materia de Justicia Laboral, reformándose específicamente el inciso d) de la fracción V
del artículo 107; las fracciones XVIII, XIX, XX, XXI y el inciso b) de la fracción XXVII del
artículo 123; se adicionó la fracción XXII Bis y el inciso c) a la fracción XXXI del
Apartado A del artículo 123, y se eliminó el último párrafo de la fracción XXXI del mismo
numeral.

Análisis de la Samantha Salazar Diego.

I. DESAPARICIÓN DE LAS JUNTAS DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE.

El impacto trascendental de esta Reforma en Justicia Laboral lo es la


desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, precisamente porque dichos
órganos al menos doctrinalmente, en atención a su integración tripartita, buscaban el
equilibrio entre el capital y trabajo, sin embargo, no se puede pasar por alto que
actualmente en las mayoría de Juntas de Conciliación y Arbitraje, los representantes del
capital y el trabajo, únicamente participan en la firma de los acuerdos y resoluciones,
sin que realmente jueguen un papel activo en la resolución de conflictos.

La reforma en comento establece el nacimiento de Tribunales Laborales,


expresamente en la fracción XX, del apartado A del artículo 123 Constitucional, que
establece:

Art. 123 - CPEUM…


Apartado A…
Fracción XX. La resolución de las diferencias o los conflictos entre
trabajadores y patrones estará a cargo de los tribunales laborales del Poder
Judicial de la Federación o de las entidades federativas.

Asimismo, en el Tercero Transitorio, se precisó que en tanto se instituyan e


inicien operaciones los Tribunales Laborales, las Juntas de Conciliación y Arbitraje y, en
su caso, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o las autoridades locales laborales,
continuarán atendiendo las diferencias o conflictos que se presenten entre el capital y el
trabajo y sobre el registro de los contratos colectivos de trabajo y de organizaciones
sindicales.

Es relevante comentar que no fue reformado el inciso a) de la fracción XXXI del


Art. 123 de la Constitución, que prevé: XXXI.- La aplicación de las leyes del trabajo
corresponde a las autoridades de los Estados, en sus respectivas jurisdicciones, pero
es de la competencia exclusiva de las autoridades federales en los asuntos relativos a:
a) Ramas industriales y servicios:
1.- Textil;
2.- Eléctrica;
46
3.- Cinematográfica;
4.- Hulera;
5.- Azucarera;
6.- Minera;
7.- Metalúrgica y siderúrgica, abarcando la explotación de los minerales básicos,
el beneficio y la fundición de los mismos, así como la obtención de hierro metálico y
acero a todas sus formas y ligas y los productos laminados de los mismos;
8.- De hidrocarburos;
9.- Petroquímica;
10.- Cementera;
11.- Calera;
12.- Automotriz, incluyendo autopartes mecánicas o eléctricas;
13.- Química, incluyendo la química farmacéutica y medicamentos;
14.- De celulosa y papel;
15.- De aceites y grasas vegetales;
16.- Productora de alimentos, abarcando exclusivamente la fabricación de los
que sean empacados, enlatados o envasados o que se destinen a ello;
17.- Elaboradora de bebidas que sean envasadas o enlatadas o que se destinen
a ello;
18.- Ferrocarrilera;
19.- Maderera básica, que comprende la producción de aserradero y la
fabricación de triplay o aglutinados de madera;
20.- Vidriera, exclusivamente por lo que toca a la fabricación de vidrio plano, liso
o labrado, o de envases de vidrio; y (sic)
21.- Tabacalera, que comprende el beneficio o fabricación de productos de
tabaco;
22.- Servicios de banca y crédito.

En atención a las ramas que específicamente señala nuestra carta magna como
de competencia federal, debemos estar atentos a las disposiciones que dictarán el
Congreso de la Unión y las Legislaturas de los estados, para conocer la forma en que
los nuevos Tribunales Laborales se desempeñarán, así como las personas que se
integrarán a los mismos, pues si bien en el Quinto Transitorio de la reforma que se
comenta, se precisó que los derechos de los trabajadores de las Juntas de Conciliación
y Arbitraje se respetarán conforme a la ley, no se señala si los absorberán los nuevos
Tribunales Laborales o si únicamente se integraran los servidores públicos que
aprueben algún tipo de examen.

INSTANCIAS CONCILIADORAS.

Con esta nueva reforma laboral, quedó establecido a partir del segundo párrafo
de la fracción XX del apartado A, del Art. 123 - CPEUM, la creación de dos órganos
conciliadores: Los Centros de Conciliación en el orden local y un organismo
descentralizado para asuntos de orden federal; llevarán a cabo la instancia conciliatoria
que debe agotarse antes de acudir a los Tribunales Laborales y consistirá en una sola
audiencia obligatoria, con fecha y hora debidamente fijadas de manera expedita.

47
Si bien se habla de una sola instancia, lo cierto es que ello no quiere decir que no
habrá diversas audiencias, puesto que precisamente al ser una etapa de conciliación
existe la posibilidad de que la negociación se realice en más de una sola reunión, sin
embargo, para que se pueda dar dicho diferimiento, debe existir expresamente el
acuerdo de las partes en conflicto, por lo que si alguna de ellas no tiene interés de
acudir a una segunda audiencia conciliatoria, se debe pasar a la competencia de los
tribunales judiciales laborales.

Se precisa en esta reforma que quedará a cargo de las leyes reglamentarias el


establecimiento del procedimiento en el que se llevará a cabo dicha instancia, así como
las reglas para que los convenios laborales que en la misma se celebren adquieran
condición de cosa juzgada y las reglas para su ejecución.

Ahora bien, actualmente las Juntas de Conciliación y Arbitraje ejercen la


actividad conciliatoria con personal propio, en la mayoría de los casos en las mismas
instalaciones de dichos tribunales, tanto de manera previa al juicio así como durante del
trámite de éste, máxime que es la propia Ley Federal del Trabajo la que establece que
el procedimiento laboral inicia con la audiencia de “conciliación, demanda y
excepciones”, por lo que el proceso empieza precisamente con la etapa conciliatoria.

LOS CENTROS DE CONCILIACIÓN Y EL ORGANISMO DESCENTRALIZADO.


Precisa la reformada fracción XX del apartado A, del Art. 123 de la Constitución,
las diversas características de cada uno de estos órganos conciliadores, mismas que
para efectos didácticos de plasman en el siguiente cuadro a modo de resumen:

48
Como comentario, cabe resaltar que el titular del organismo descentralizado
conciliador, será propuesto por el Ejecutivo Federal mediante una terna sometida a
consideración de la Cámara de Senadores, la cual previa comparecencia de las
personas propuestas, realizará la designación correspondiente con el voto de las dos
terceras partes de los integrantes de la Cámara de Senadores que estuvieren
presentes, dentro del plazo de treinta días que no podrán ser prorrogados.

Aunado a lo anterior, señala la reforma laboral que si la Cámara de Senadores


no resolviere dentro de dicho plazo, ocupará el cargo aquél que dentro de dicha terna,
designe el Ejecutivo Federal y que para el caso que la Cámara de Senadores rechace
la totalidad de la terna propuesta, el Presidente de la República someterá una nueva, y
si esta fuere rechazada, ocupará el cargo quien dentro de dicha terna designe
precisamente el ejecutivo federal.

MODIFICACIÓN A LA VIDA SINDICAL.

Es importante exponer que existe un sinfín de supuestas organizaciones


sindicales que obtuvieron su registro (toma de nota) sin que efectivamente todos sus
miembros sean trabajadores de una misma fuente de trabajo.

Actualmente existen también los llamados “emplazamientos a huelga”, los cuales


básicamente consisten en procedimientos donde estos sindicatos, exigen a
49
determinados patrones la firma de un Contrato Colectivon y cuando los trabajadores de
dicha fuente de trabajo no estén afiliados a sus filas.

Esto tiene su origen en los artículos 920, 921, 922, 923, 924, 925 y 926 de la Ley
Federal del Trabajo, ya que en los mismos no se exige a los sindicatos comprobar
previo al trámite de los emplazamientos a huelga, que efectivamente, los trabajadores
de la fuente de trabajo son miembros de dichas organizaciones sindicales.

Frente a dicha laguna, las Juntas de Conciliación y Arbitraje se encontraron


obligadas a dar trámite a estos emplazamientos oportunistas, lo cual generó que
algunos sindicatos vieran en dicha omisión de la Ley un negocio, el cual consistía en
exigir a cualquier fuente de trabajo la firma de un Contrato Colectivo de Trabajo,
amenazando que de no ser atendida favorablemente su petición, procederían a estallar
a huelga suspendiendo así las actividades en las negociaciones.

Derivado de lo anterior, incontables pequeñas y medianas empresas, fueron


presa fácil de estas organizaciones que aprovechándose del miedo que les genera la
palabra “huelga”, aceptaron negociar con los sindicatos para que se desistieran de sus
amenazas, mediante la entrega de retribuciones económicas o bien firmando los
Contratos Colectivos de Trabajo que jamás beneficiaron realmente a los trabajadores
de las empresas.

Con esta nueva Reforma Laboral a diferencia de la actual legislación en


materia de trabajo, en la fracción XVIII del inciso A, del artículo 123 de la Constitución,
quedó expresamente establecido que cuando se trate de obtener la celebración de un
Contrato Colectivo de Trabajo se deberá acreditar que se cuenta con la
representación de los trabajadores.

Es por ello que muy probablemente y partiendo de esta regla, la nueva


legislación laboral establecerá los requisitos que se deberán cumplir para que los
sindicatos que pretendan la obtención y firma de un Contrato Colectivo de Trabajo,
efectivamente acrediten que representan a los trabajadores de la fuente de empleo en
cuestión, circunstancia que considero será mediante la acreditación que los
trabajadores son miembros de la organización sindical.

Por otra parte es importante resaltar que los sindicatos obtenían su registro como
organizaciones ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje o ante la Secretaria del
Trabajo y Previsión Social, asimismo, cuando celebraban un Contrato Colectivo de
Trabajo procedían a depositarlo para su publicidad ante dichas autoridades; con la
Reforma Laboral, dichas actividades ya no estarán a cargo ni de los nuevos
Tribunales Laborales ni de la STPS, ya que será el Organismo Descentralizado
Conciliador a quien le corresponderá el registro de todos los Contratos
Colectivos De Trabajo y de las organizaciones sindicales, así como todos los
procesos administrativos relacionados.

50
Lo anterior, ha generado una serie de fuertes críticas, ya que aducen diversos
estudiosos que dicho control busca precisamente que esté en manos del Ejecutivo
Federal el control de los Sindicatos a nivel nacional.

Asimismo, con esta nueva reforma laboral, se estableció en la fracción XXII Bis,
en el apartado A, Art. 123 de la Constitución, que la nueva legislación laboral debe
contemplar procedimientos y requisitos para que se garantice la libertad de negociación
colectiva y los legítimos intereses de trabajadores y patrones, destacando como
garantías a cuidar:

a) La representatividad de las organizaciones sindicales, y


b) La Certeza en la firma, registro y depósito de los contratos colectivos de trabajo.

Es decir, se deberá garantizar con los procedimientos que establecerá la nueva


legislación laboral que efectivamente, los sindicatos que firmen los Contratos Colectivos
de Trabajo sí representan a la mayoría de los trabajadores.

De igual forma, supuestamente se busca con esta reforma garantizar el voto


personal, libre y secreto de los sindicalizados para elegir a sus dirigentes y la voluntad
de celebrar el Contrato Colectivo de Trabajo.

I. NUEVO PÁRRAFO DE LA FRACCIÓN XXXI DEL APARTADO A, DEL Art. 123


CPEUM

Este nuevo párrafo precisa que serán de competencia federal los siguientes asuntos:

1. El registro de todos los contratos colectivos de trabajo y las organizaciones


sindicales, así como todos los procesos administrativos relacionados;

2. La aplicación de las disposiciones de trabajo en los asuntos relativos a conflictos que


afecten a dos o más entidades federativas;

3. Contratos colectivos que hayan sido declarados obligatorios en más de una entidad
federativa;

4. Obligaciones patronales en materia educativa, en los términos de ley, y

5. Obligaciones de los patrones en materia de capacitación y adiestramiento de sus


trabajadores, así como de seguridad e higiene en los centros de trabajo, precisando
que las autoridades federales contarán con el auxilio de las estatales, cuando se trate
de ramas o actividades de jurisdicción local, en los términos de la ley correspondiente.

I. MODIFICACIÓN AL Art. 107 – CPEUM

Como premisa es importante recalcar que el Art. 107 de la Constitución Política de


los Estados Unidos Mexicanos, establece la procedencia del Juicio de Amparo, ahora
bien, anteriormente dicho numeral señalaba que el juicio procedía en contra de

51
“sentencias definitivas, laudos o resoluciones que pusieran fin al juicio” , derivado de la
reforma en comento se eliminó la mención de “los laudos”, en virtud que dicha
resolución es propia de las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje, mismas que
como consecuencia del decreto en comento serán sustituidas por los Tribunales
Laborales, por lo que con esta modificación básicamente ya no se menciona el tema de
los laudos.

I. PERIODO DE TRANSICIÓN.

En los transitorios de la Reforma Laboral se señala que en el periodo de un año


el Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas deben expedir la
reglamentación para hacer realidad la reforma de que se viene hablado, por lo que en
teoría a más tardar el 25 de febrero de 2018, debe estar lista la nueva legislación para
los Centros de Conciliación, para el Órgano Descentralizado a nivel federal y los
Tribunales Laborales, motivo por el actualmente se habla de la posibilidad de la
implementación de un Código Nacional de Procedimientos Laborales, como sucedió en
la materia penal con el objetivo de homologar la forma en que se desarrollan los juicios
en toda la república.

Cómo último comentario, esta reforma no modificó el apartado B del Art. 123 -
CPEUM, es por ello que continuará existiendo el Tribunal Federal de Conciliación y
Arbitraje.

Texto vigente Texto anterior


Artículo 107 Constitucional Artículo 107 Constitucional

Art. 107.- Las controversias de que habla el Art. 107.- Las controversias de que habla el
artículo 103 de esta Constitución, con artículo 103 de esta Constitución, con
excepción de aquellas en materia electoral, excepción de aquellas en materia electoral,
se sujetarán a los procedimientos que se sujetarán a los procedimientos que
determine la ley reglamentaria, de acuerdo determine la ley reglamentaria, de acuerdo
con las bases siguientes: con las bases siguientes:
… …

d).- En materia laboral, cuando se d).- En materia laboral, cuando se


reclamen resoluciones o sentencias reclamen laudos dictados por las Juntas
definitivas que pongan fin al juicio dictadas Locales o la Federal de Conciliación y
por los tribunales laborales locales o Arbitraje, o por el Tribunal Federal de
federales o laudos del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje de los Trabajadores
Conciliación y Arbitraje de los Trabajadores al Servicio del Estado.
al Servicio del Estado y sus homólogos en
las entidades federativas;

Artículo 123 apartado A fracción XVIII, Artículo 123 apartado A fracción XVIII,
Constitucional Constitucional
… …
XVIII.- Las huelgas serán lícitas cuando XVIII.- Las huelgas serán lícitas cuando
tengan por objeto conseguir el equilibrio tengan por objeto conseguir el equilibrio

52
entre los diversos factores de la entre los diversos factores de la
producción, armonizando los derechos del producción, armonizando los derechos del
trabajo con los del capital. En los servicios trabajo con los del capital. En los servicios
públicos será obligatorio para los públicos será obligatorio para los
trabajadores dar aviso, con diez días de trabajadores dar aviso, con diez días de
anticipación, a los tribunales laborales, de anticipación, a la Junta de Conciliación y
la fecha señalada para la suspensión del Arbitraje, de la fecha señalada para la
trabajo. Las huelgas serán consideradas suspensión del trabajo. Las huelgas serán
como ilícitas únicamente cuando la consideradas como ilícitas únicamente
mayoría de los huelguistas ejerciera actos cuando la mayoría de los huelguistas
violentos contra las personas o las ejerciera actos violentos contra las
propiedades, o en caso de guerra, cuando personas o las propiedades, o en caso de
aquéllos pertenezcan a los guerra, cuando aquéllos pertenezcan a los
establecimientos y servicios que dependan establecimientos y servicios que dependan
del Gobierno. del Gobierno.

Cuando se trate de obtener la celebración


de un contrato colectivo de trabajo se
deberá acreditar que se cuenta con la
representación de los trabajadores.

Artículo 123 apartado A fracción XIX, Artículo 123 apartado A fracción XIX,
Constitucional Constitucional
… …
XIX.- Los paros serán lícitos únicamente XIX.- Los paros serán lícitos únicamente
cuando el exceso de producción haga cuando el exceso de producción haga
necesario suspender el trabajo para necesario suspender el trabajo para
mantener los precios en un límite mantener los precios en un límite
costeable, previa aprobación de los costeable, previa aprobación de la Junta de
tribunales laborales. Conciliación y Arbitraje.

Artículo 123 apartado A fracción XX, Artículo 123 apartado A fracción XX,
Constitucional Constitucional
… …
XX.- La resolución de las diferencias o los XX.- Las diferencias o los conflictos entre el
conflictos entre trabajadores y patrones capital y el trabajo, se sujetarán a la
estará a cargo de los tribunales laborales decisión de una Junta de Conciliación y
del Poder Judicial de la Federación o de las Arbitraje, formada por igual número de
entidades federativas, cuyos integrantes representantes de los obreros y de los
serán designados atendiendo a lo patronos, y uno del Gobierno.
dispuesto en los artículos 94, 97, 116
fracción III, y 122 Apartado A, fracción IV
de esta Constitución, según corresponda, y
deberán contar con capacidad y
experiencia en materia laboral. Sus
sentencias y resoluciones deberán
observar los principios de legalidad,
imparcialidad, transparencia, autonomía e

53
independencia.

Antes de acudir a los tribunales laborales,


los trabajadores y patrones deberán asistir
a la instancia conciliatoria correspondiente.
En el orden local, la función conciliatoria
estará a cargo de los Centros de
Conciliación, especializados e imparciales
que se instituyan en las entidades
federativas. Dichos centros tendrán
personalidad jurídica y patrimonio propios.
Contarán con plena autonomía técnica,
operativa, presupuestaria, de decisión y de
gestión. Se regirán por los principios de
certeza, independencia, legalidad,
imparcialidad, confiabilidad, eficacia,
objetividad, profesionalismo, transparencia
y publicidad. Su integración y
funcionamiento se determinará en las leyes
locales.

La ley determinará el procedimiento que se


deberá observar en la instancia
conciliatoria. En todo caso, la etapa de
conciliación consistirá en una sola
audiencia obligatoria, con fecha y hora
debidamente fijadas de manera expedita.
Las subsecuentes audiencias de
conciliación sólo se realizarán con el
acuerdo de las partes en conflicto. La ley
establecerá las reglas para que los
convenios laborales adquieran condición
de cosa juzgada, así como para su
ejecución.

En el orden federal, la función conciliatoria


estará a cargo de un organismo
descentralizado. Al organismo
descentralizado le corresponderá además,
el registro de todos los contratos colectivos
de trabajo y las organizaciones sindicales,
así como todos los procesos
administrativos relacionados.

El organismo descentralizado a que se


refiere el párrafo anterior contará con
personalidad jurídica y patrimonio propios,
plena autonomía técnica, operativa,
presupuestaria, de decisión y de gestión.
Se regirá por los principios de certeza,
independencia, legalidad, imparcialidad,

54
confiabilidad, eficacia, objetividad,
profesionalismo, transparencia y
publicidad. Su integración y funcionamiento
se determinará en la ley de la materia.

Para la designación del titular del


organismo descentralizado a que se refiere
el párrafo anterior, el Ejecutivo Federal
someterá una terna a consideración de la
Cámara de Senadores, la cual previa
comparecencia de las personas
propuestas, realizará la designación
correspondiente. La designación se hará
por el voto de las dos terceras partes de los
integrantes de la Cámara de Senadores
presentes, dentro del improrrogable plazo
de treinta días. Si la Cámara de Senadores
no resolviere dentro de dicho plazo,
ocupará el cargo aquél que, dentro de
dicha terna, designe el Ejecutivo Federal.

En caso de que la Cámara de Senadores


rechace la totalidad de la terna propuesta,
el Ejecutivo Federal someterá una nueva,
en los términos del párrafo anterior. Si esta
segunda terna fuere rechazada, ocupará el
cargo la persona que dentro de dicha terna
designe el Ejecutivo Federal.

El nombramiento deberá recaer en una


persona que tenga capacidad y experiencia
en las materias de la competencia del
organismo descentralizado; que no haya
ocupado un cargo en algún partido político,
ni haya sido candidato a ocupar un cargo
público de elección popular en los tres
años anteriores a la designación; y que
goce de buena reputación y no haya sido
condenado por delito doloso. Asimismo,
deberá cumplir los requisitos que
establezca la ley. Desempeñará su
encargo por períodos de seis años y podrá
ser reelecto por una sola ocasión. En caso
de falta absoluta, el sustituto será
nombrado para concluir el periodo
respectivo. Sólo podrá ser removido por
causa grave en los términos del Título IV
de esta Constitución y no podrá tener
ningún otro empleo, cargo o comisión, con
excepción de aquéllos en que actúen en
representación del organismo y de los no

55
remunerados en actividades docentes,
científicas, culturales o de beneficencia.

Artículo 123 apartado A fracción XXI, Artículo 123 apartado A fracción XXI,
Constitucional Constitucional
… …
XXI.- Si el patrono se negare a someter sus XXI.- Si el patrono se negare a someter sus
diferencias al arbitraje o a cumplir con la diferencias al arbitraje o a aceptar el laudo
resolución, se dará por terminado el pronunciado por la Junta, se dará por
contrato de trabajo y quedará obligado a terminado el contrato de trabajo y quedará
indemnizar al obrero con el importe de tres abligado (sic) a indemnizar al obrero con el
meses de salario, además de la importe de tres meses de salario, además
responsabilidad que le resulte del conflicto. de la responsabilidad que le resulte del
Esta disposición no será aplicable en los conflicto. Esta disposición no será aplicable
casos de las acciones consignadas en la en los casos de las acciones consignadas
fracción siguiente. Si la negativa fuere de en la fracción siguiente. Si la negativa fuere
los trabajadores, se dará por terminado el de los trabajadores, se dará por terminado
contrato de trabajo. el contrato de trabajo.

Artículo 123 apartado A fracción XXII NO EXISTIA ARTICULO REFERENTE AL


Bis, Constitucional TEMA

XXII Bis.- Los procedimientos y requisitos


que establezca la ley para asegurar la
libertad de negociación colectiva y los
legítimos intereses de trabajadores y
patrones, deberán garantizar, entre otros,
los siguientes principios:

a) Representatividad de las organizaciones


sindicales, y

b) Certeza en la firma, registro y depósito


de los contratos colectivos de trabajo.

Para la resolución de conflictos entre


sindicatos, la solicitud de celebración de un
contrato colectivo de trabajo y la elección
de dirigentes, el voto de los trabajadores
será personal, libre y secreto. La ley
garantizará el cumplimiento de estos
principios. Con base en lo anterior, para la
elección de dirigentes, los estatutos
sindicales podrán, de conformidad con lo
dispuesto en la ley, fijar modalidades
procedimentales aplicables a los
respectivos procesos.

Artículo 123 apartado A fracción XXVII Artículo 123 apartado A fracción XXVII
fracción (b), Constitucional (fracción b), Constitucional

56
… …
XXVII.- Serán condiciones nulas y no XXVII.- Serán condiciones nulas y no
obligarán a los contrayentes, aunque se obligarán a los contrayentes, aunque se
expresen en el contrato: expresen en el contrato:

… …
(b). Las que fijen un salario que no sea (b). Las que fijen un salario que no sea
remunerador a juicio de los tribunales remunerador a juicio de las Juntas de
laborales. Conciliación y Arbitraje.

57
Texto completo del Decreto.
PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA
DE LA CÁMARA DE SENADORES
DEL CONGRESO DE LA UNIÓN
PRESENTE

Con fundamento en los artículos 71, fracción I y 135 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, me permito someter por su digno conducto, ante esa
Honorable Asamblea, la presente Iniciativa de Decreto por el que se reforman y
adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, en materia de justicia laboral, al tenor de la siguiente:

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Constitución Política de 1917, es un crisol de las reivindicaciones políticas, sociales


y económicas que nutrieron a la Revolución Mexicana, adelantada como ninguna en su
tiempo en su filosofía social, que reconoce derechos fundamentales mismos que
durante el Siglo XX constituyeron fuertes pilares de la Nación. La rica composición de
los grupos representados en el Congreso Constituyente de 1916-1917 dan clara
muestra de la altitud de miras con que fueron finalmente redactados tres de los más
emblemáticos artículos de la Carta Magna, el 3, el 27 y el 123. Y decantan también la
nueva relación entre el poder público y los grupos sociales organizados. En el ámbito
laboral este pacto social constituye la génesis del tripartismo mexicano. Es el acto
fundacional.

La reconstrucción del país, la pacificación del mismo, el acercamiento de posiciones, no


habrían sido posibles sin el acuerdo entre diversos actores. El proceso de
industrialización que inicia después de superadas las luchas por el poder, no se explica
sino en la medida en que los trabajadores, los empresarios y el gobierno generan
espacios de diálogo constructivo.

Esa eficaz fórmula del diálogo social y el tripartismo fueron el cimiento -de las grandes
instituciones laborales del país como el Instituto Mexicano del Seguro Social, institución
de vanguardia y ejemplo internacional de la protección que desde el Estado, -no sólo
del gobierno- se debe brindar a quienes día a día contribuyen el desarrollo del país; el
Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores; el actual Instituto del
Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores, el Comité Nacional de
Productividad entre otros. En estas instituciones se discute con seriedad el bienestar de
los trabajadores y se toman determinaciones en su beneficio.

Por ello, la relación entre el Gobierno Federal, los trabajadores y empleadores del país
es una relación sólida, sustentada en la confianza, en el diálogo, en el consenso, en el
acuerdo y abonada por los mejores intereses de México.

Nuestro país tiene una amplia trayectoria en la materialización de consensos y pactos


entre los más diversos sectores sociales y fuerzas políticas, esto le ha permitido
transitar por ya muchas décadas con estabilidad política, alcanzar mejores estados de
58
democracia, experimentar la alternancia en el poder y estar mejor preparado para
convivir y competir en un mundo globalizado. Lograrlo no ha sido fácil y no se explica
sin la solidaridad, entereza y muchas veces sacrificio de los trabajadores de México.

La Constitución en su origen, definió el proyecto de Nación que queríamos los


mexicanos. Proyecto que sin perder su esencia se moderniza y adecua continuamente
a los tiempos aceleradamente cambiantes que el desarrollo científico y tecnológico, la
pertenencia a la sociedad internacional y la conquista de nuevos derechos e imposición
de nuevos deberes nos orienta hacia nuevos caminos.

A casi 100 años de promulgada la Constitución Política de los Estados Unidos


Mexicanos de 1917, la sociedad mexicana no es la misma que la de hace un siglo. Las
grandes transiciones por las que ha discurrido nuestro devenir histórico: la demográfica,
la de salud y la de la urbanización y los asentamientos humanos en las ciudades han
dado un distinto perfil al país. El mundo ha cambiado vertiginosamente. Nuestro país
también.

La geopolítica ha variado dramáticamente cuando menos en dos ocasiones en el siglo


pasado, afectando en mayor o menor medida al concierto de las naciones la
interdependencia de los estados nacionales, la complementariedad de los mercados
internacionales, los diarios y vastos intercambios de bienes, mercancías, capitales,
tecnologías, ideas, incluso de personas, hacen de estas últimas décadas de la historia
universal las más dinámicas, y con ello la necesaria adaptación de las realidades
nacionales a las transformaciones mundiales.

Las leyes deben también ser revisadas y adaptadas a nuevas realidades y los tiempos
que vislumbra el futuro. El actual Gobierno Federal emprendió una serie de
transformaciones estructurales sustentadas en sólidas reformas constitucionales y
legales cuyo propósito fue dotar al Estado mexicano de una renovada institucionalidad,
sentar las bases para un mayor crecimiento económico y social, y mejorar con ello las
condiciones de vida de los mexicanos.

La reforma laboral, una de las reformas estructurales fue impulsada con el consenso de
la mayoría de las fuerzas políticas del país. Se realizó pensando en los trabajadores del
país que día a día con su esfuerzo, dedicación y talento aportan al desarrollo del
mismo.

A poco más de tres años de promulgadas las reformas y adiciones a la Ley Federal del
Trabajo, podemos afirmar con resultados concretos que, a pesar del corto tiempo que
ha tenido de vigencia, la reforma laboral ha dado buenos resultados en la mayoría de
los cambios introducidos.

Con las reformas a la legislación laboral, se incorporaron nuevas modalidades de


contratación flexibles, con esquemas a prueba o de capacitación inicial. La
flexibilización del mercado laboral, abrió a los jóvenes más oportunidades para
incorporarse a un empleo, incluso, si no tienen experiencia previa. La capacitación, el
adiestramiento y la productividad adquirieron una nueva dimensión, ya que la ley
59
privilegia la formación de talento y hace de la productividad, con beneficios compartidos
un nuevo paradigma de la relación laboral. La productividad se incrementa en
ambientes de trabajo seguros, por ello se fortalecieron las facultades de vigilancia de la
autoridad laboral en materia de seguridad y salud en él trabajo.

El diálogo social y el tripartismo se fortalecen con la creación del Comité Nacional de


Productividad y las comisiones estatales creadas en la totalidad de las entidades
federativas.

La reforma también dispuso medidas para mejorar las condiciones de empleo de los
grupos vulnerables, las personas con discapacidad, y protege los derechos de los niños
al tipificar como delito el trabajo fuera del círculo familiar y establecer con claridad la
edad mínima para trabajar, así como la prohibición de desarrollar trabajos peligrosos o
inseguros. Medio millón de niños que se encontraban desempeñando un trabajo han
sido retirados del mismo en estos años para proteger su desarrollo físico y emocional.

El indispensable diálogo social entre los factores de la producción se ha fortalecido, la


responsabilidad y compromiso de trabajadores y empleadores han logrado que a lo
largo de los últimos 31 meses no haya estallado una sola huelga de jurisdicción federal.

Los cambios introducidos en la justicia laboral se sustentaron fundamentalmente en


el establecimiento de mecanismos para eficientar los procedimientos acortando
tiempos para que la justicia sea una realidad, y en la profesionalización del personal
encargado de impartirla. No obstante, después de tres años y como resultado de
concienzudas evaluaciones y análisis presentados en diversos foros, se arriba a la
conclusión que se requieren transformaciones cualitativas para que la justicia laboral
cumpla su propósito.

Una de las más sentidas demandas de la sociedad mexicana es acceder a una justicia
cercana, objetiva, imparcial, eficiente, no es un reclamo exclusivo de la justicia laboral,
la exigencia se presenta en todo el espectro de las variadas relaciones humanas en
conflicto. La justicia penal es un ejemplo muy acabado de ello, a lo largo de años se ha
trabajado en un nuevo sistema de justicia penal que habrá de entrar en vigor en unos
días más.

Las condiciones de la impartición de justicia laboral han experimentado profundos


cambios. En gran medida, los problemas que afectan a la justicia laboral se desprenden
de factores y mecanismos anacrónicos frente a la realidad de México.

La justicia laboral presenta problemas en su funcionamiento porque sus instituciones y


procesos fueron creados en una condición histórica que contrasta abismalmente con la
que actualmente se vive.

El incremento de la rotación laboral frente a la mayor volatilidad de los empleos y la


flexibilización de formas de contratación y despido, han provocado a partir de la década
de los ochenta, el aumento significativo de los conflictos individuales. En dos décadas,
de 1995 a 2015, se incorporaron a la población económicamente activa del país, más
60
de 18 millones de mexicanos, periodo en el que los conflictos individuales aumentaron
132%, al pasar de 125,510 en diciembre de 1994 a 291,548 en diciembre de 2015.

Todo ello después de los cambios en los mercados de trabajo que han sido resultados
de la globalización y la reestructuración productiva, así como del derivado de las
transformaciones en la maduración democrática.

Frente a lo ocurrido en otros países, en México, en los últimos años se han realizado
importantes esfuerzos por modernizar las instituciones de impartición de justicia en el
ámbito laboral, que han resultado en mejoras en materia de conciliación y en un
ambiente de diálogo y equilibrio entre los factores de la producción, no obstante, lo
cierto es que se han mantenido prácticamente intactas su estructura y procesos, desde
su fundación a fines de la década de 1920.

En consecuencia, el ritmo en la modernización de las instancias impartidoras de justicia


laboral ha quedado desfasado frente a las necesidades y expectativas de la sociedad.
Por tanto, el siguiente paso es avanzar hacia una justicia laboral del Siglo XXI.

En este sentido, existe la firme determinación de llevar a cabo una profunda


transformación del sistema de justicia laboral. Ello alcanza a las propias Juntas de
Conciliación y Arbitraje en los ámbitos federal y estatal.

Esta iniciativa está dirigida a acabar con todo espacio susceptible de prohijar inercias,
vicios y prácticas que durante el desarrollo de un conflicto laboral dan lugar a la
incertidumbre jurídica.

Se debe eliminar todo elemento que convierta a la justicia laboral en lenta, costosa, de
difícil acceso y cuestionable, así como combatir la parcialidad, simulación,
discrecionalidad y opacidad.

Para la consecución plena de estos objetivos, deben romperse paradigmas que


constituyan obstáculos o desviaciones. Es indispensable actualizar nuestras leyes y
hacerlas acordes a la realidad laboral nacional e internacional, así como
transformar instituciones y construir nuevas políticas públicas integrales y
consensadas, con base en los principios de legalidad, imparcialidad, equidad,
transparencia, eficacia, certeza, independencia, objetividad, profesionalismo,
publicidad, confiabilidad y autonomía. Esta modernización contribuye a asegurar
la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores, especialmente
en escenarios de crisis.

La impartición de justicia laboral construida sobre los principios anteriores es


determinante para consolidar la democracia, fortalecer las instituciones, garantizar la
igualdad de todos los ciudadanos y de todo aquel que se encuentre en el país,
contribuir al desarrollo económico, reforzar las políticas de justicia y fortalecer al Estado
Democrático de Derecho.

61
Una justicia laboral efectiva, pronta y expedita dará certeza jurídica a trabajadores y a
empleadores. Ello permitirá elevar tanto la productividad y la competitividad económica,
así como la calidad de vida de las familias mexicanas.

De acuerdo con los resultados obtenidos en la consulta elaborada por el Centro de


Investigación y Docencia Económica (CIDE), en preparación de los Diálogos por la
Justicia Cotidiana, las modificaciones normativas en la materia no han generado una
percepción de cambio significativo.

Desde el punto de vista de la estructura de los órganos de impartición de justicia, la


consulta reveló la necesidad de valorar la situación actual de las Juntas de Conciliación
y Arbitraje. A decir de los expertos, la revisión de este tipo de impartidores de justicia,
debe incluir, entre otros aspectos relevantes, analizar la autonomía y sus formas de
integración tripartita.

También debe destacarse el análisis y diálogo que se desarrolló entre los


representantes del gobierno, los tribunales laborales, la academia y la sociedad civil
que participaron en la Mesa de Justicia Laboral Cotidiana. La culminación de sus tareas
permitió identificar propuestas de solución a diversas situaciones comunes y
apremiantes que aquejan la justicia laboral.

La intención primordial de las propuestas se encamina a transformar, a profundidad,


tanto los incentivos perversos que subsisten en el marco legal vigente, como los
procedimientos y actuaciones de las instituciones del Estado encargadas de impartir la
justicia laboral, factores que hoy constituyen una limitante para que ésta llegue con la
celeridad, economía y seguridad que demandan los ciudadanos.

Incluso, por tratarse de un tema de la mayor relevancia, los integrantes de la Mesa de


Justicia Laboral Cotidiana hicieron una declaración conjunta específica, en el sentido de
continuar con el análisis y discusión de los mecanismos que permitan fortalecer y
garantizar la autonomía de los tribunales laborales y analizar el sistema de distribución
de competencias en materia laboral entre los ámbitos federal y local.

Precisamente, las reformas que se proponen en esta iniciativa buscan consolidar la


autonomía y eficacia en la impartición de justicia. Se trata de atender un reclamo social
de primer orden, frente a la innegable necesidad de modernización del sistema hasta
ahora vigente. Se trata, sin lugar a dudas, de la reforma más importante en la materia
desde la promulgación de la Carta Magna de 1917.

Por ello, esta iniciativa propone una reforma de fondo al derecho procesal del
trabajo, a partir de tres premisas fundamentales:

1) Se propone que la justicia laboral sea impartida en lo sucesivo por órganos


del Poder Judicial Federal o de los poderes judiciales locales, según
corresponda.

62
2) Se propone replantear la función conciliatoria, de manera que constituya una
instancia prejudicial a la cual los trabajadores y patrones deberán acudir. Con
esta medida se privilegia que los nuevos órganos de impartición de justicia
laboral concentren su atención en las tareas jurisdiccionales, propias de su
nueva responsabilidad. En tanto, la función conciliatoria estará a cargo de
Centros de Conciliación especializados e imparciales, dotados con personalidad
jurídica y patrimonio propios, además de que contarán con plena autonomía
técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión; mismos que serán
organismos descentralizados. Destaca que la iniciativa delinea el nuevo
procedimiento que se deberá observar en la instancia conciliatoria de manera
que resulte eficaz para las partes. Para tal efecto se propone que esta etapa
procesal conste de una sola audiencia obligatoria con fecha y hora debidamente
fijadas de manera expedita y que las subsecuentes audiencias de conciliación
sólo se realicen con el acuerdo de las partes el tiempo que de común acuerdo
determinen.

3) Se propone revisar el sistema de distribución de competencias entre las


autoridades federales y locales. De esta manera, con el propósito de fortalecer
el ejercicio de las libertades de negociación colectiva y de sindicación, se
considera necesario crear un organismo descentralizado de la Administración
Pública Federal que tendrá la facultad, entre otras, de atender el registro de
todos los contratos colectivos de trabajo y de las organizaciones sindicales, así
como todos los procesos administrativos inherentes a dichas materias. El
organismo también tendrá a su cargo la función conciliatoria en el orden federal.

Dada la trascendental importancia del organismo, se propone que la


designación de su titular se realice con la participación del Ejecutivo Federal y el
Senado de la República, tal y como acontece en la designación de los titulares
de otras instituciones nacionales. En este caso en concreto, la presente
iniciativa propone que el Ejecutivo Federal someta una terna a consideración de
la Cámara de Senadores, la cual previa comparecencia de las personas
interesadas realizará la designación correspondiente. Se requerirá el voto de las
dos terceras partes de los integrantes de la Cámara de Senadores presentes o
durante los recesos de ésta, de la Comisión Permanente para realizar la
designación, dentro del improrrogable plazo de treinta días. Si la Cámara de
Senadores no resolviera dentro de dicho plazo, se propone que ocupe el cargo
aquél que, dentro de dicha tema, designe el Ejecutivo Federal.

Por lo que hace al régimen transitorio, de merecer la aprobación correspondiente, la


reforma entraría en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la
Federación. El Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas
deberán realizar las adecuaciones legislativas que correspondan dentro del año
siguiente a la entrada en vigor del Decreto. Dentro de ese mismo plazo, se deberá
presentar la terna para la designación del titular del organismo descentralizado que se
encargará de atender los asuntos relacionados con el registro de contratos colectivos
de trabajo y organizaciones sindicales.

63
Desde luego, el régimen transitorio también prevé las medidas pertinentes que se
deberán adoptar en tanto se instituyen e inician operaciones los juzgados y tribunales
laborales, los Centros de Conciliación y el organismo descentralizado a que se refiere la
iniciativa, que en esencia consisten en:

a) Las Juntas de Conciliación y Arbitraje, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o


las autoridades locales, según corresponda, continuarán atendiendo las diferencias o
conflictos entre el capital y trabajo y sobre el registro de los contratos colectivos de
trabajo y de organizaciones sindicales.

b) Los Tribunales Colegiados de Circuito del Poder Judicial de la Federación,


continuarán conociendo de los amparos interpuestos en contra de laudos emitidos por
las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

c) Los asuntos que estuvieren en trámite al momento de iniciar sus funciones los
juzgados o tribunales laborales, Centros de Conciliación y el organismo
descentralizado, serán resueltos de conformidad con las disposiciones aplicables al
momento de su inicio.

d) En su oportunidad, las autoridades competentes y las Juntas de Conciliación y


Arbitraje, deberán transferir los procedimientos, expedientes y documentación que
tengan bajo su atención o resguardo a las nuevas instancias que se encargarán de
resolver las diferencias y conflictos entre trabajadores y patrones, así como él
organismo que llevará la atención de los asuntos relacionados con el registro de
contratos colectivos de trabajo y organizaciones sindicales.

e) Se respetarán conforme a la ley, los derechos de los trabajadores que actualmente


tienen a su cargo la atención de las diferencias o conflictos entre capital y trabajo y
sobre el registro de los contratos colectivos de trabajo y de organizaciones sindicales.

Con esta reforma de fondo, de gran magnitud e implicaciones, el Gobierno de la


República sigue construyendo todas las condiciones necesarias para incrementar la
productividad laboral, promover el trabajo formal, impulsar con solidez el empleo juvenil,
combatir el trabajo infantil e incorporar a las mujeres y personas con capacidades
diferentes a la actividad y desarrollo económico del país.

La suma de estas modificaciones contribuirá a consolidar el Estado Democrático de


Derecho que todos queremos en México. Todas estas reformas están encaminadas a
lograr que la justicia cotidiana laboral se acerque, cada vez más y de mejor manera, a
trabajadores y empleadores para brindar y asegurar plena certidumbre jurídica.
Por las razones expuestas, el Ejecutivo Federal a mi cargo, en ejercicio de la facultad
que me confiere el artículo 71, fracción I de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, somete a la consideración de esa Soberanía la siguiente Iniciativa
de:

64
DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS
DISPOSICIONES DE LA CONSTITUCIÓN POLITICA DE LOS ESTADOS UNIDOS
MEXICANOS, EN MATERIA DE JUSTICIA LABORAL.

ARTÍCULO ÚNICO. Se REFORMAN el inciso a) en sus párrafos primero, tercero y


cuarto de la fracción III y el inciso d) de la fracción V del artículo 107; las fracciones
XVIII, XIX, XX, XXI, el inciso b) de la fracción XXVII ; y se ADICIONAN la fracción XXII
bis y el inciso c) de la fracción XXXI del Apartado A del segundo párrafo del artículo
123, y se suprime el actual segundo párrafo de la fracción XXXI del Apartado A del
segundo párrafo del artículo 123, todos de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:

“Artículo 107…
I. a II...

III...

a) Contra sentencias definitivas y resoluciones que pongan fin al


juicio, ya sea que la violación se cometa en ellos o que, cometida
durante el procedimiento, afecte las defensas del quejoso
trascendiendo al resultado del fallo. En relación con el amparo al
que se refiere este inciso y la fracción V de este artículo, el
Tribunal Colegiado de Circuito deberá decidir respecto de todas
las violaciones procesales que se hicieron valer y aquéllas que,
cuando proceda, advierta en suplencia de la queja, y fijará los
términos precisos en que deberá pronunciarse la nueva
resolución. Si las violaciones procesales no se invocaron en un
primer amparo, ni el Tribunal Colegiado correspondiente las hizo
valer de oficio en los casos en que proceda la suplencia de la
queja, no podrán ser materia de concepto de violación, ni de
estudio oficioso en juicio de amparo posterior.

Para la procedencia del juicio deberán agotarse previamente los


recursos ordinarios que se establezcan en la ley de la materia, por
virtud de los cuales aquellas sentencias definitivas y resoluciones
puedan ser modificadas o revocadas, salvo el caso en que la ley
permita la renuncia de los recursos.

Al reclamarse la sentencia definitiva o resolución que ponga fin al


juicio, deberán hacerse valer las violaciones a las leyes del
procedimiento, siempre y cuando el quejoso las haya impugnado
durante la tramitación del juicio mediante el recurso o medio de
defensa que, en su caso, señale la ley ordinaria respectiva. Este
requisito no será exigible en amparos contra actos que afecten
derechos de menores o incapaces, al estado civil, o al orden o
estabilidad de la familia, ni en los de naturaleza penal promovidos
por el sentenciado;
65
b) a c)…

VI…

V. El amparo contra sentencias definitivas o resoluciones que


pongan fin al juicio se promoverá ante el Tribunal Colegiado de
Circuito competente de conformidad con la ley, en los casos
siguientes:

a) a c)…

d) En materia laboral, cuando se reclamen resoluciones o


sentencias definitivas que pongan fin al juicio dictadas por los
juzgados o los tribunales laborales locales o federales o del
Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje de los Trabajadores al
Servicio del Estado y sus homólogos en las entidades federativas;

VI. a XVIII....

Artículo 123....

A…

I. a XVII...

XVIII. Las huelgas serán lícitas cuando tengan por objeto


conseguir el equilibrio entre los diversos factores de la producción,
armonizando los derechos del trabajo con los del capital. En los
servicios públicos será obligatorio para los trabajadores dar aviso,
con diez días de anticipación, a los juzgados o tribunales
laborales, de la fecha señalada para la suspensión del trabajo. Las
huelgas serán consideradas como ilícitas únicamente cuando la
mayoría de los huelguistas ejerciera actos violentos contra las
personas o las propiedades, o en caso de guerra, cuando aquéllos
pertenezcan a los establecimientos y servicios que dependan del
Gobierno.

XIX. Los paros serán lícitos únicamente cuando el exceso de


producción haga necesario suspender el trabajo para mantener los
precios en un límite costeable, previa aprobación de los juzgados
o tribunales laborales.

XX. La resolución de las diferencias o los conflictos entre


trabajadores y patrones estará a cargo de los juzgados o
tribunales laborales del Poder Judicial de la Federación o de las
entidades federativas, cuyos integrantes serán designados
66
atendiendo a lo dispuesto en los artículos 94, 97, 116, fracción III,
y 122 Apartado A, fracción IV, de esta Constitución, según
corresponda, y deberán contar con capacidad y experiencia en
materia laboral. Sus sentencias y resoluciones deberán observar
los principios de legalidad, imparcialidad, transparencia,
autonomía e independencia.

Antes de acudir a los juzgados o tribunales laborales, los


trabajadores y patrones deberán asistir a la instancia conciliatoria
correspondiente. En el orden local, la función conciliatoria estará a
cargo de los Centros de Conciliación, especializados e imparciales
que se instituyan en las entidades federativas. Dichos centros
tendrán personalidad jurídica y patrimonio propios. Contarán con
plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y
de gestión. Se regirán por los principios de certeza,
independencia, legalidad, imparcialidad, confiabilidad, eficacia,
objetividad, profesionalismo, transparencia y publicidad. Su
integración y funcionamiento se determinará en las leyes locales.

La ley determinará el procedimiento que se deberá observar en la


instancia conciliatoria. En todo caso, la etapa de conciliación
consistirá en una sola audiencia obligatoria, con fecha y hora
debidamente fijadas de manera expedita. Las subsecuentes
audiencias de conciliación sólo se realizarán con el acuerdo de las
partes en conflicto.

En el orden federal, la función conciliatoria estará a cargo de un


organismo descentralizado. Al organismo descentralizado le
corresponderá además, el registro de todos los contratos
colectivos de trabajo y las organizaciones sindicales, así como
todos los procesos administrativos relacionados.

El organismo descentralizado a que se refiere el párrafo anterior


contará con personalidad jurídica y patrimonio propios, plena
autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de
gestión. Se regirá por los principios de certeza, independencia,
legalidad, imparcialidad, confiabilidad, eficacia, objetividad,
profesionalismo, transparencia y publicidad. Su integración y
funcionamiento se determinará en la ley de la materia.

Para la designación del titular del organismo descentralizado a


que se refiere el párrafo anterior, el Ejecutivo Federal someterá
una terna a consideración de la Cámara de Senadores, la cual
previa comparecencia de las personas propuestas, realizará la
designación correspondiente. La designación se hará por el voto
de las dos terceras partes de los integrantes de la Cámara de
Senadores presentes o, durante los recesos de ésta, de la
67
Comisión Permanente, dentro del improrrogable plazo de treinta
días. Si la Cámara de Senadores no resolviere dentro de dicho
plazo, ocupará el cargo aquél que, dentro de dicha terna designe
el Ejecutivo Federal.

En caso de que la Cámara de Senadores rechace la totalidad de


la terna propuesta, el Ejecutivo Federal someterá una nueva, en
los términos del párrafo anterior. Si esta segunda terna fuera
rechazada, ocupará el cargo la persona que dentro de dicha terna
designe el Ejecutivo Federal.

El nombramiento deberá recaer en una persona que tenga


capacidad y experiencia en las materias de la competencia del
organismo descentralizado; que no haya ocupado un cargo en
algún partido político, ni haya sido candidato a ocupar un cargo
público de elección popular en los tres años anteriores a la
designación; y que goce de buena reputación y no haya sido
condenado por delito doloso. Asimismo, deberá cumplir los
requisitos que establezca la ley. Desempeñará su encargo por
períodos de seis años y podrá ser reelecto por una sola ocasión.
En caso de falta absoluta, el sustituto será nombrado para concluir
el periodo respectivo.

Sólo podrá ser removido por causa grave en los términos del
Título IV de esta Constitución y no podrán tener ningún otro
empleo, cargo o comisión, con excepción de aquéllos en que
actúen en representación del organismo y de los no remunerados
en actividades docentes, científicas, culturales o de beneficencia.

XXI. Si el patrono se negare a someter sus diferencias al arbitraje


o a aceptar la resolución, se dará por terminado el contrato de
trabajo y quedará obligado a indemnizar al obrero con el importe
de tres meses de salario, además de la responsabilidad que le
resulte del conflicto. Esta disposición no será aplicable en las
casos de las acciones consignadas en la fracción siguiente. Si la
negativa fuere de los trabajadores, se dará por terminado el
contrato de trabajo.

XXII…

XXII bis. Los procedimientos y requisitos que establezca la ley


para asegurar la libertad de negociación colectiva y los legítimos
intereses de trabajadores y patrones, deberán garantizar, entre
otros, los siguientes principios:

a) Representatividad de las organizaciones sindicales, y

68
b) Certeza en la firma, registro y depósito de los contratos
colectivos de trabajo.

La ley garantizará el voto personal, libre y secreto de los


trabajadores para la elección de sus dirigentes y la resolución de
conflictos entre sindicatos.

XXIII. a XXVI…

XXVII....

a)...

b) Las que fijen un salario que no sea remunerador a juicio de los


juzgados o tribunales laborales.

c) a h)...

XXVIII. a XXX...

XXXI…

a) a b)

c) Materias:

1. El registro de todos los contratos colectivos de trabajo y las


organizaciones sindicales, así como todos los procesos
administrativos relacionados;

2. La aplicación de las disposiciones de trabajo en los asuntos


relativos a conflictos que afecten a dos o más entidades
federativas;

3. Contratos colectivos que hayan sido declarados obligatorios en


más de una entidad federativa;

4. Obligaciones patronales en materia educativa, en los términos


de Ley, y

5. Obligaciones de los patrones en materia de capacitación y


adiestramiento de sus trabajadores, así como de seguridad e
higiene en los centros de trabajo, para lo cual, las autoridades
federales contarán con el auxilio de las estatales, cuando se trate
de ramas o actividades de jurisdicción local, en los términos de la
ley correspondiente.

69
B…”.

TRANSITORIOS

PRIMERO. El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el


Diario Oficial de la Federación.

SEGUNDO. El Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas


deberán realizar las adecuaciones legislativas que correspondan para dar cumplimiento
a lo previsto en el presente Decreto, dentro del año siguiente a la entrada en vigor del
mismo.

TERCERO. En tanto se instituyen e inician operaciones los juzgados o tribunales


laborales, los Centros de Conciliación y el organismo descentralizado a que se refiere el
presente Decreto, de conformidad con el transitorio anterior, las Juntas de Conciliación
y Arbitraje y, en su caso, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o las autoridades
locales laborales, continuarán atendiendo las diferencias o conflictos que se presenten
entre el capital y el trabajo y sobre el registro de los contratos colectivos de trabajo y de
organizaciones sindicales.

Los Tribunales Colegiados de Circuito del Poder Judicial de la Federación continuarán


conociendo de los amparos interpuestos en contra de los laudos emitidos por las
referidas Juntas, en términos de lo previsto por la fracción V del artículo 107 de esta
Constitución.

Los asuntos que estuvieran en trámite al momento de iniciar sus funciones los juzgados
o tribunales laborales, Centros de Conciliación y el organismo descentralizado a que se
refiere el presente Decreto, serán resueltos de conformidad con las disposiciones
aplicables al momento de su inicio.

CUARTO. Dentro del plazo a que se refiere el artículo segundo transitorio de este
Decreto, el Ejecutivo Federal someterá a la Cámara de Senadores la terna para la
designación del titular del organismo descentralizado que se encargará de atender los
asuntos relacionados con el registro de contratos colectivos de trabajo y organizaciones
sindicales.

QUINTO. En cualquier caso, los derechos de los trabajadores que tienen a su cargo la
atención de los asuntos a que se refiere el primer párrafo del artículo Tercero
Transitorio, se respetarán conforme a la ley.

SEXTO. Las autoridades competentes y las Juntas de Conciliación y Arbitraje deberán


transferir los procedimientos, expedientes y documentación que, en el ámbito de sus
respectivas competencias, tengan bajo su atención o resguardo a los juzgados o
tribunales laborales y a los Centros de Conciliación que se encargarán de resolver las
diferencias y los conflictos entre patrones y trabajadores.

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Asimismo, las autoridades competentes y las Juntas de Conciliación y Arbitraje deberán
transferir los expedientes y documentación que, en el ámbito de sus respectivas
competencias tengan bajo su atención o resguardo, al organismo descentralizado que
se encargará de atender los asuntos relacionados con el registro de contratos
colectivos de trabajo y organizaciones sindicales.

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