Principales leyes fonéticas que afectan al griego y al latín
Disimilación de aspiradas en griego (Ley de Grassmann):
Grassmann, H. Wörterbuch zum Rig-Veda. Leipzig, 1873.
La reconstrucción de dos oclusivas sonoras aspiradas en sílabas sucesivas en PIE es frecuente;
sin embargo, en gr. (así como en ai.) tales secuencias virtualmente desaparecen por causa de la
disimilación: casi invariablemente la primera aspirada se convierte en oclusiva, aunque en gr.
existen una o dos clases donde la que pierde la aspiración es la segunda oclusiva aspirada.
El fenómeno es más consistente en las formas reduplicadas de las raíces que comienzan por
aspirada.
Ej:
*dhē- ‘poner’ > ai. dádhāti, av. dádāiti, gr. τίθημι (< thithēmi), lat. feci (perf.) ‘hacer’
(pero en interior con-dere ‘fundar’), gót. ga-deths ‘acción’
*bheydh- ‘ser persuadido’ > gr. πείθω (< pheythō), lat. fīdo
*dheygh- ‘formar un modelo (de barro)’ > gr. τεῖχος (< *theykhos)
En gr. el espíritu áspero a partir de *s- PIE también evidencia el efecto de la ley de
Grassmann.
Ej:
*seǵh- ‘poseer’ pres. *seǵhoH2- > *hekhō > disimilado ἔχω; aunque en fut. * seǵh-s- >
*seks- > *heksō el cual se mantiene ἕξω.
La primera aspirada se mantiene inalterada cuando la segunda ha perdido su aspiración a
causa de estar seguida de *s o *y.
θρίξ ‘cabello’ gen. τριχός, a partir de *thrikhs-, *thrikhos
τρέφω fut. θρέψω, a partir de *threph-.
*bhnghu- > gr. παχύς ΄grueso΄ de acuerdo con la Ley, pero el comp. πάσσων ha
reemplazado φάσσων (cf. ταχύς, θάσσων). De manera similar, el fut. πεύσομαι (por
*φεύσομαι) de πυνθάνομαι, a partir de PIE *bhewdh-.
Resultados de las oclusivas en las lenguas germánicas (Leyes de Grimm y de Verner):
En las lenguas germánicas se constata una desviación sistemática de los resultados de las
oclusivas con respecto a la mayoría de lenguas IE. Este fenómeno es conocido como «mutación
consonántica» (Lautverschiebung).1 J.L.K. Grimm en su Deutsche Grammatik fue el primero en
describir con precisión el fenómeno, de ahí que la ley que da cuenta de él lleve su nombre.
Grimm representó este fenómeno mediante un diagrama muchas veces repetido:
aspiradas
sordas sonoras
Los hechos pueden formularse de la manera siguiente:
a) A una sorda PIE corresponde una fricativa sorda germ.
Ej.
*pro ‘(por, hacia) delante’ > gr. πρό, gót. fra.
*treyes ‘tres’ > gr. τρεῖς, gót. threis.
* kmtom ‘cien’ > lat. centum, gót. hund.
b) A una sonora aspirada PIE corresponde una sonora, eventualmente realizada como
fricativa.
Ej.
*dhurā ‘puerta’ > gr. θύρα, gót. daúr
*gwhormo- ‘caliente’ > ai. gharmá-, gót. warmjan
c) A una sonora PIE corresponde una sorda germ.
Ej.
*dheub- ‘profundo’ > lit. dubùs, gót. diups
*dekm ‘diez’ > gr. δέκα, gót. taíhun.
Ya que las sonoras resultantes de las aspiradas PIE se han espirantizado en varias posiciones, el
germ. posee una abundancia de espirantes muy característica, frente a las demás lenguas IE.
El paso de sorda a espirante no tiene lugar si va precedida de silbante *s o por consonante
convertida en espirante.
*stā-/sta- ‘poner de pie’ >gr. ἵστημι, gót. standan
*nokwt- ‘noche’ >ai. nákt, gót. nahts.
La Ley de Grimm no explicaba una serie de formas en las que, como resultado de una sorda PIE,
no aparecía la esperada fricativa, sino una oclusiva o fricativa sonora. Este fenómeno es descrito
conforme a la Ley de Verner (Verner, K. «Eine Ausnahme der ersten Lautverschiebung», KZ 23:
97-130, 1876): las fricativas sordas persisten en posición inicial y en ciertos frutos de
consonantes, y donde quiera que sobre la sílaba precedente recae el acento PIE; de otra manera
las fricativas se convierten en sonoras.
1
Primera mutación consonántica que se describió.
Ej.:
gót. fadar (a. ingl. faeder y a. alem. mod. Vater) ‘padre’ exhibe el resultado de *t PIE
precedida por una sílaba no acentuada (PIE *pH2ter, Pgerm. *fader-), mientras que la
fricativa f refleja la sorda *p en posición inicial.
gót. brothar (a. ingl. bróthor, alt. alem. mod. Bruder) ‘hermano’ exhibe el resultado de la
*t PIE tras sílaba acentuada (PIE *bhraH2ter, Pgerm. *brōther-).
Subsecuentemente a estos cambios el acento PIE fue reemplazado por una primera sílaba
uniformemente acentuada, como puede verse en el ingl. mod. father, brother y en el alt.
alem. mod. Vater, Bruder.
La *s PIE
La *s del PIE presenta diversos cambios condicionados en la mayoría de las lenguas IE. Para gr.
y lat. los cambios se detallarán más adelante, pero las innovaciones más llamativas se pueden
adelantar aquí.
1. En gr., *s > *h antes de una vocal, excepto cuando va precedida de ciertas consonantes.
En la mayoría de los dialectos esta *h sobrevive como tal en posición inicial, donde se
conoce como “πνεύμα, δασύ (spiritus asper)” el término identifica un fonema
consonántico ordinario /h/2 sobre el que no hay nada inusual aparte del hecho incómodo
de que en el alfabeto ateniense (jónico) no estaba representado por una letra real.
2. En lat., *s intervocálica se funde con r, un cambio conocido como rotacismo. Asimismo,
entre una vocal y la mayoría de las consonantes sonoras, *s cae, con un alargamiento
compensatorio de la vocal precedente.
3. En las lenguas germánicas, PIE *s presenta su alofono sonoro *z siguiendo los
parámetros fonéticos de la ley de Verner. Este correspondencia es bastante regular en
gótico cuando no es afectada por alguna analogía;3 sin embargo, en las lenguas
germánicas nórdicas y en las occidentales *z se cofunde con *r, resultando en alteraciones
como las observables en inglés y alemán moderno:
NE. lose/forlorn,4 was/were
NHG. frieren ‘freeze’, pero Frost ‘frost’
2
Consonante fricativa glotal sorda
3
Analogía denota una transformación morfológica sobre el modelo de formas ya existentes en la lengua. Cuando
esto ocurre, los desarrollos puramente fonéticos de acuerdo con las leyes del sonido se suprimen y oscurecen en su
mayor parte.
4
Cf. OE. forloren es el participio pasado de forlēosan ‘perder’.
Particularidades de la *s PIE en griego
En gr., antes de una vocal *s > *h, excepto cuando va precedida de ciertas consonantes. Sin
embargo, aunque en griego antiguo el espíritu aspero o πνευμα δασυ en general representa una
*s PIE en posición inicial, este no es el único origen de esta característica aspiración en griego.
Un espíritu áspero también puede corresponder una *y EJEMPLO inicial o en algunos casos no
estamos seguros de dónde sale tal aspiración.
ἵππος (cf. lat. equus) ἵππος regularmente no muestra signos de aspiración cuando aparece
en palabras compuestas, e.g, Ἄλκιππος.
Psilosis, o la pérdida del espíritu áspero, es un rasgo caracteristico de dialecto jónico del este, el
lésbico, chipriota y cretense.
Rotacismo griego
Aunque este fenómeno fonético es mucho menos frecuente en gr. que en lat., tenemos algunos
testimonios de este principalmente provenientes de inscripciones en algunos dialectos (eleano,
laconio, etriano)
Formas enclíticas como τιρ; a final de palabra en elean, y lac. αἴματορ; frecuentemente es
intervocálico en eret. Ἀρτεμίρια, κόρμοι = κόσμοι
Por otra parte, en gr. *s se conserva ante consonante sorda (y sorda aspirada) o ante /b/, /g/,
donde se realiza como sonora, no fonológica. Asimismo, se mantiene en final de palabra tras
vocal.
Observaciones sobre la zeta griega
ζ gr. representa principalmente las combinaciones *gwy y *dy Algunos casos proceden de una
inicial *y PIE: *yugom ‘yugo’ > sct. yugam, lat. iugum, gr. ζυγόν. Unos pocos casos proceden de
*sd PIE: ἵζω < *sisd- (Cf. ai. sīdati, lat. sīdo) o a partir de una combinación similar en la historia
del griego, como en Ἀθήναζε ‘hacia Atenas’ < * -ans-de (acc. pl.).
Particularidades de la *s PIE en latín
En lat. *s se conserva en posición inicial ante vocal u oclusiva sorda y en interior, junto a
oclusiva sorda.
En final posición final antevocálica, a juzgar por el testimonio de las inscripciones arcaicas,
debió perderse o articularse débilmente, si bien luego se restituyó en esa posición.
Ante -r se refuerza en una articulación que en posición inicial se resuelve como f y en interior
como b.
*srigos > lat. frigus, gr. ῥῖγος
*keresrom > lat. cerebrum, gr. κέρας
Ante el resto de las consonantes sonoras, el alófono sonoro relaja su articulación hasta perderse,
sin huellas en inicial (nurus < *snus-, cf. ai. snusá) y con alargamiento compensatorio en interior
(cf. sīdo < *sisdo, cf. gr. ἵζω).
Tras las consonantes líquidas, r y l, sufre en lat. asimilación progresiva:
*fer-se > ferre, *vel-se >velle.
En posición intervocálica, la /s/ se sonoriza y acaba de confundirse con la apical /r/, fenómeno
denominado rotacismo que se produce en latín y en u. pero no en o. Así de la raíz *es ‘ser’
tenemos en latín ero, u. erom (inf.), pero en o. ezum (id.).
Rotacismo latino
Como a menudo se denomina el cambio de s a r, se produjo sin duda por medio de [z]; y en O 5 el
cambio no fue más allá de esta etapa, como se ve en el gen.pl. "azum = L "arum. No hay pruebas
directas de [z] en latín, pero esto concuerda con lo esperado:
Los romanos inevitablemente habrían seguido escribiendo [z] con la letra s hasta que cambiaron
a la r, y eso no podría haber ocurrido hasta algún tiempo después de que [z] se fusionara con [r].
El cambio a r fue completado en el siglo IV a.C., pero los gramáticos y otras autoridades citan
muchas formas antiguas con "s", como Lases (Lares) en el Carmen Arvale, y arbosem (arborem).
Estas se confirman epigráficamente (VALESIOSIO 'Valerii' en el Lapis Satricanus6, IOVESAT
'iurat' en la inscripción de Dueños, 19), y L. Papirius Crassus vive en la historia por una razón
que él mismo difícilmente habría seleccionado, a saber, que fue el primer miembro de la gens
papiriana en escribir Papisios con una "r".
Para ser una ley sólida que afecta a un número tan grande de formas, el rotacismo latino es
inusualmente fiable. Las aparentes excepciones, a saber, -s- entre vocales (rosa, nisi, causa), o -r
de -s en posición final (arbor, robur), tienen explicaciones obvias: préstamo posterior al cambio
(rosa), nivelación (robur zpy.ib, arbor) y cronología relativa (nisi todavía era una frase en el
momento de la ley de sonido, causa todavía era caussa).
5
Osco.
6
(?)IEI STETERAI POPLIOSIO VALESIOSIO
SVODALES MAMARTEI[3]
("The (?) dedicated this, as companions of Publius Valerius, to Mars")
Ejemplos del tratamiento de *s en griego y latín:
PIE *s se mantiene inalterada en gr. y en lat. antes o después de una oclusiva sorda y a final de
palabra.
*H1esti ‘es’ > gr. ἐστί, lat. est : ai. ásti, gót. ist.
*deyk-s- aor. de *deyk- ‘señalar’ > gr. ἔδειξα, lat. dixi : ai. adiksi
*ǵeniH1os ‘raza, tipo’ > gr. γένος , lat. génus : ai. jánas.
PIE *s inicial antes de vocales se conserva en latín pero en gr. se convierte en /h/. El cambio
en /h/ está ya completado en Mic. y, por tanto, precede el 1200 a.C.; fue probablemente una
característica del protogriego.
Ej:
*septm ‘siete’ > gr. ἑπτά, lat. septem : ai. saptá
*sēmi- (o *seH1mi) ‘medio’ > gr. ἡμι-, lat. sēmi- : Pgeρm. sēm
*sekw- med. ‘seguir’ > gr. ἕπομαι, lat. sequor.
*s intervocálica se pierde en griego (a través de su cambio a *h); y se vuelve r en latín: