TEMA 3: LA CRÓNICA
INTRODUCCIÓN
En el periodismo español, la palabra crónica sirve para designar casi todos los productos
periodísticos. De este modo, además de ser el nombre de un género periodístico concreto,
sirve para designar el conjunto de informaciones de un día y también sirve para eludir al
conjunto de informaciones elaboradas por un corresponsal. Algunos también emplean la
palabra crónica para denominar una sección del periódico o la redacción. Incluso los propios
periodistas empleamos la palabra cronista como sinónimo de periodista o de reportero.
Para resumir, en el periodismo español, la palabra crónica se ha empleado siempre con gran
profusión, para definir realidades muy heterogéneas. Si a esto unimos la gran evolución que
ha sufrido el género a lo largo de la historia, nos damos cuenta de la dificultad que tiene
definirlo. Así, al hablar de crónica no nos referimos a un concepto inalterable, la crónica está,
en constante revisión. Dependiendo de la época, del país, incluso de cada medio,
entenderemos por crónica una u otra cosa.
Sin embargo, normalmente llamamos crónica a todo texto elaborado por un corresponsal o
un enviado especial que firma en sus textos en un lugar distinto a donde está establecida la
redacción.
Sobre los corresponsales, es necesario precisar que hasta hace poco cabe destacar que en
España el corresponsal en el extranjero se limitaba a comentar la repercusión de
acontecimientos noticiosos que llegaban al receptor a través de noticias de agencia. Con el
desarrollo de los medios electrónicos y el desarrollo del nuevo periodismo en EE.UU, la
crónica se revitaliza y adquiere un valor periodístico mayor.
DEFINICIÓN MÁS CONCRETA DE CRÓNICA
La crónica es una información de hechos noticiosos que ocurren en un periodo determinado
de tiempo que son narrados por un periodista que los ha vivido como un testigo, un
investigador y, en ocasiones, como protagonista. Además de contar lo que ha pasado el
cronista también analiza e interpreta esos hechos, según su mirada.
El cronista suele ser un experto que realiza su trabajo con una continuidad, bien en el lugar
de los hechos, bien sobre el tema del que informa. Etimológicamente, la crónica procede
una palabra griega (cronos), es decir, la crónica nace como relato de los acontecimientos
que suceden a lo largo de un tiempo.
La crónica, por tanto, es, en primer lugar, información, esta característica la posee la crónica
desde sus inicios, es decir, desde las primeras crónicas históricas, que no eran más que el
relato de unos hechos ordenados cronológicamente.
Era fundamentalmente entonces información, pero la crónica no es solo información, sino
que es información personal, es decir, es un relato testimonial, por tanto, es imprescindible
la presencia del periodista en aquellos hechos que luego va a narrar. No debemos confundir
esto como opinión, sino que es interpretación. La crónica está entre información y opinión,
pero es sobre todo información.
Sin embargo, el cronista es fundamental en estos textos, es decir, la firma tiene un peso muy
importante en la crónica. Entra dentro los géneros llamados géneros de autor. El cronista
debe tener una preparación especial, de este modo, mientras que el reportero no tiene por
qué ser un especialista en el tema que cubra, el cronista sí debe conocer a la perfección el
tema que cubre, es decir, debe especializarse en el tema y ser capaz de analizar con rapidez
los acontecimientos.
La crónica, además de información, es también continuidad, son relatos que ofrecen una
continuidad en el tema, en el autor, en el ambiente e incluso en la ubicación dentro del propio
medio. Todo esto contribuye más si cabe a su tendencia a la especialización y determina
algunos rasgos del lenguaje y del estilo. Además, esta continuidad, provoca también que la
relación entre periodista y receptor sea muy especial. Tanto es así, que en algunas
ocasiones el receptor es una especie de confidente del periodista y la identificación del
receptor con el cronista también es importante. Los lectores sienten que el cronista además
de informarle ejerce una labor casi didáctica, por tanto, el lector que lee una crónica conoce
el tema del que se va a hablar y aun así la lee.
EL ESTILO DE LA CRÓNICA
La crónica es un género que está entre el periodismo y la literatura, de todos los géneros
informativos es el que más relación tiene con la literatura. En la crónica se valora el
componente personal, tanto estético como estilístico. Por esta razón muchos autores
incluyen este género en el grupo de géneros periodísticos de creación.
Esta característica supone que no hay unas normas para la redacción de las crónicas. Junto
a estas recomendaciones tan imprecisas nos encontramos otras como: el cuidado del
lenguaje, el cuidado del arranque, escribir con precisión, dar claramente la información que
posee, de tal modo que estos consejos que vemos para el cronista también sirven para el
reportero.
Martín Vivaldi afirma que sólo en muy contadas ocasiones el cronista deberá seguir el orden
propio de la información, es decir, Vivaldi desaconseja arrancar la crónica como si se tratara
de una noticia (pirámide invertida). A pesar de que la crónica es información no vamos a
transmitirlo como si fuera una noticia.
Solamente en ocasiones excepcionales una crónica va a arrancar como si fuera una noticia.
Cuando hablamos de la clasificación de la crónica nos pasa lo mismo, dependiendo de a
qué teórico leamos nos encontramos con tipos y subtipos de crónicas.
Esto se debe a que la clasificación de este género no se basa tanto desde una
perspectiva científica como en un reflejo de organizar los hábitos de trabajo que se han ido
desarrollando a lo largo del tiempo. En líneas generales podemos decir con Lorenzo Gomis
que las crónicas pueden dividirse en dos grandes grupos, las que cubren un lugar y las
que cubren un tema. Diremos también como dice este autor que es uno de los géneros
más difícil de dominar no solamente por la combinación de análisis e información sino por
la necesidad de que el cronista sea un periodista experimentado y especializado.
TITULACIÓN DE LA CRÓNICA
La crónica puede titularse de diferentes formas pero podemos resumirlo en 3:
• El titular informativo. crónicas que se titulan como si fuera una noticia, en este caso
el lector se da cuenta que está ante una crónica en el mismo arranque.
• El titular que tiene cierta carga interpretativa, es el titular más propio del género.
• El titular opinativo, está más cerca de la opinión que de la interpretación. Es posible en
aquella donde no hay crítica, es decir, es pura opinión. Crónica deportiva o taurina.