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Cuentos Cortos en Español

Este documento contiene 10 cuentos cortos en español sobre diferentes temas como regalos de cumpleaños, viajes, sorpresas, tesoros escondidos, miedos infantiles, fiestas y celebraciones, magia, vida en el campo, sueños de ser astronauta y encuentros con hadas. Los cuentos exploran las emociones y experiencias comunes en la infancia como la curiosidad, la imaginación, la amistad y el descubrimiento.

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Este documento contiene 10 cuentos cortos en español sobre diferentes temas como regalos de cumpleaños, viajes, sorpresas, tesoros escondidos, miedos infantiles, fiestas y celebraciones, magia, vida en el campo, sueños de ser astronauta y encuentros con hadas. Los cuentos exploran las emociones y experiencias comunes en la infancia como la curiosidad, la imaginación, la amistad y el descubrimiento.

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Cuentos cortos en español

1. El regalo

Era el cumpleaños de Ana y su padre le había prometido un regalo especial. Ana estaba muy
emocionada y se levantó temprano para ver qué era. Al bajar al salón, se encontró con una
caja grande envuelta en papel de colores. Ana la abrió con ilusión y se quedó boquiabierta al
ver lo que había dentro: ¡un cachorro de perro! Ana lo cogió en brazos y le dio un beso. El
perro le lamió la cara y movió la cola. Ana estaba feliz y le dijo a su padre: "Gracias, papá, es el
mejor regalo del mundo".

2. El viaje

Carlos siempre había soñado con viajar por el mundo y conocer otras culturas. Un día, decidió
hacer realidad su sueño y compró un billete de avión para dar la vuelta al mundo. Carlos hizo la
maleta y se despidió de su familia y amigos. Luego, subió al avión y se puso el cinturón de
seguridad. El avión despegó y Carlos sintió una mezcla de nervios y emoción. Carlos estaba a
punto de vivir la mayor aventura de su vida.

3. La sorpresa

Lucía estaba aburrida en casa y no sabía qué hacer. Su madre le había dicho que no saliera
porque tenía que estudiar para un examen. Lucía miró el reloj y vio que faltaba una hora para
que llegara su padre del trabajo. Entonces, se le ocurrió una idea: ¿y si le preparaba una
sorpresa? Lucía fue a la cocina y buscó los ingredientes para hacer una tarta de chocolate.
Siguió las instrucciones de un libro de recetas y metió la tarta en el horno. Luego, decoró el
salón con globos y carteles que decían: "Te quiero, papá". Cuando el horno sonó, Lucía sacó la
tarta y la puso en una bandeja. Justo entonces, oyó la llave en la puerta. Era su padre que
llegaba a casa. Lucía corrió a recibirlo y le dijo: "¡Sorpresa, papá, te he hecho una tarta de
chocolate!" Su padre se quedó sorprendido y le dio un abrazo a Lucía. Luego, fueron al salón y
se comieron la tarta juntos. Lucía estaba contenta de haberle hecho feliz a su padre.

4. El tesoro

Pedro y Juan eran dos hermanos que les gustaba jugar a los piratas. Un día, encontraron un
mapa en el desván de su abuela que decía: "Aquí hay un tesoro escondido". Pedro y Juan se
pusieron unos sombreros de pirata y cogieron unas espadas de juguete. Luego, siguieron las
pistas del mapa por toda la casa hasta llegar al jardín. Allí, vieron una X hecha con piedras.
Pedro y Juan empezaron a cavar con unas palas y pronto encontraron una caja de madera. La
abrieron con cuidado y vieron que dentro había monedas de oro, joyas y perlas. Pedro y Juan
se pusieron a gritar de alegría: "¡Hemos encontrado el tesoro!" Entonces, apareció su abuela
por la ventana y les dijo: "Enhorabuena, chicos, ese tesoro era mío cuando era joven. Ahora os
lo regalo a vosotros". Pedro y Juan le dieron las gracias a su abuela y se pusieron a jugar con el
tesoro.
5. El monstruo

Miguel tenía miedo de dormir solo en su habitación porque creía que había un monstruo
debajo de su cama. Cada noche, antes de acostarse, le pedía a su madre que revisara debajo
de la cama para asegurarse de que no había nada. Su madre lo hacía con paciencia y le decía:
"No hay ningún monstruo, Miguel, solo hay polvo". Pero Miguel seguía sin estar tranquilo y se
tapaba con las sábanas hasta la cabeza. Una noche, Miguel oyó un ruido debajo de su cama y
se asustó mucho. Pensó que era el monstruo que venía a por él. Entonces, se armó de valor y
bajó la cabeza para mirar. Lo que vio le sorprendió mucho: era un niño pequeño que estaba
temblando de frío. Miguel le preguntó: "¿Quién eres tú?" El niño le respondió: "Soy un
monstruo, pero no te voy a hacer nada. Solo estoy buscando un lugar donde dormir". Miguel
sintió pena por el niño y le dijo: "No eres un monstruo, eres un niño como yo. Ven, sube a la
cama y te daré calor". El niño aceptó y se acurrucó junto a Miguel. Miguel le prestó su osito de
peluche y le dijo: "No tengas miedo, yo te protegeré". El niño le sonrió y le dijo: "Gracias,
Miguel, eres muy bueno". Miguel se sintió feliz y se durmió abrazado al niño. Desde entonces,
Miguel no tuvo más miedo de dormir solo en su habitación porque sabía que tenía un amigo
debajo de su cama.

6. El cumpleaños

Hoy era el cumpleaños de Sofía y estaba muy emocionada. Se levantó temprano y se vistió con
su vestido favorito. Luego, bajó al comedor y vio que su familia le había preparado un
desayuno especial. Había tortitas, zumo de naranja, fruta y chocolate. Sofía se sentó a la mesa
y su familia le cantó el cumpleaños feliz. Luego, le dieron sus regalos: un libro, una muñeca,
una pulsera y una bicicleta. Sofía estaba muy contenta y les dio las gracias a todos. Después del
desayuno, Sofía salió a la calle con su bicicleta nueva y fue al parque con sus amigos. Allí,
jugaron, rieron y se divirtieron mucho. Por la tarde, Sofía volvió a casa y vio que su madre le
había hecho una tarta de chocolate con velas. Sofía sopló las velas y pidió un deseo: que todos
los días fueran como hoy.

7. El mago

David era un niño que le encantaba la magia. Le gustaba ver programas de magia en la
televisión y leer libros de magia en la biblioteca. Un día, se enteró de que había un concurso de
magia en su colegio y decidió participar. David se compró una varita mágica, un sombrero de
copa y una capa negra. Luego, ensayó varios trucos de magia en su habitación hasta que los
dominó. El día del concurso, David se puso su traje de mago y se subió al escenario. Allí, hizo
desaparecer una moneda, sacó un conejo de su sombrero y cortó una cuerda con sus dedos. El
público aplaudió con entusiasmo y el jurado quedó impresionado. David ganó el primer premio
y recibió un diploma y una medalla. David estaba orgulloso de sí mismo y se sintió como un
verdadero mago.
8. La princesa

Elena era una princesa que vivía en un castillo con su padre, el rey. Elena era muy bonita y muy
inteligente, pero también muy aburrida. No le gustaba vestir con trajes elegantes ni asistir a
fiestas aburridas. Lo que le gustaba era salir al campo y explorar la naturaleza. Un día, Elena
decidió escaparse del castillo sin que nadie la viera. Se puso unos pantalones, una camisa y
unas botas. Luego, cogió una mochila con comida y agua y salió por una puerta trasera. Elena
caminó por el bosque y vio muchos animales: pájaros, ardillas, conejos y ciervos. Elena les
habló con dulzura y ellos se acercaron a ella sin miedo. Elena siguió caminando hasta llegar a
un lago donde vio unas flores preciosas. Elena cogió algunas flores y se hizo una corona con
ellas. Luego, se sentó a la orilla del lago y se miró en el agua. Se vio a sí misma con una sonrisa
radiante y pensó: "Así es como quiero ser yo".

9. El astronauta

Marcos era un niño que soñaba con ser astronauta. Le fascinaba el espacio y todo lo que había
en él: las estrellas, los planetas, los cometas y los extraterrestres. Un día, se enteró de que
había un concurso de dibujo en su colegio sobre el tema del espacio. Marcos decidió participar
y se puso a dibujar con sus lápices de colores. Marcos dibujó un cohete, una nave espacial, un
traje espacial y un casco. Luego, recortó las figuras y las pegó sobre una cartulina negra.
Marcos estaba orgulloso de su obra y la llevó al colegio. El día del concurso, Marcos presentó
su dibujo al jurado y les explicó lo que había hecho. El jurado quedó impresionado y le dio el
primer premio. Marcos recibió un diploma y una sorpresa: un viaje al centro espacial para ver
cómo se preparan los astronautas. Marcos estaba emocionado y le dio las gracias al jurado. Al
día siguiente, Marcos fue al centro espacial con su madre y se puso el traje y el casco que había
dibujado. Luego, entró en el simulador de vuelo y se sintió como un verdadero astronauta. El
simulador le mostró cómo era el despegue, el viaje por el espacio y el aterrizaje. Marcos vio la
Tierra desde arriba, las estrellas de cerca y hasta un ovni. Marcos se lo pasó genial y le dijo a su
madre: "Mamá, esto es lo que quiero ser cuando sea mayor". Su madre le sonrió y le dijo:
"Pues sigue soñando, hijo, que los sueños se pueden cumplir".
10. El hada

Sara era una niña que le encantaba jugar en el jardín de su abuela. Le gustaba recoger flores,
perseguir mariposas y hacer collares con hojas. Un día, mientras jugaba, vio algo brillar entre
las flores. Sara se acercó y vio que era un hada. El hada tenía el tamaño de una mano, el pelo
rosa, las alas de arco iris y un vestido de pétalos. El hada se asustó al ver a Sara y trató de
escapar, pero Sara la cogió con cuidado y le dijo: “No te haré daño, solo quiero ser tu amiga”.
El hada se calmó y le dijo: “Hola, yo me llamo Lila y soy un hada de las flores. Vivo en este
jardín y cuido de las plantas”. Sara le dijo: “Yo me llamo Sara y soy una niña que le gusta jugar
en este jardín. Me encantan las flores y los animales”. El hada le sonrió y le dijo: “Creo que
podemos ser amigas”. Sara le devolvió la sonrisa y le dijo: “Creo que sí”. Entonces, Sara y Lila
empezaron a jugar juntas. Lila le enseñó a Sara los secretos del jardín: cómo hablar con las
flores, cómo volar con las mariposas y cómo hacer magia con el rocío. Sara le enseñó a Lila los
juegos de las niñas: cómo hacer trenzas, cómo cantar canciones y cómo dibujar con tizas. Sara
y Lila se lo pasaron muy bien y se hicieron muy amigas.

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