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GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.

0-H EN LA
VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO

Una evaluación del riesgo de violencia no es una predicción del futuro, sino una estimación técnico-
profesional en términos probabilísticos de un riesgo específico en un marco determinado que trata de ayudar
al profesional en la toma de decisiones y que en ningún caso acredita los hechos denunciados

Dr. Juan José López Ossorio


Área de Violencia de Género, Estudios y Formación
Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad

D. José Manuel Muñoz Vicente


Psicólogo Forense del Tribunal Superior de Justicia de Madrid

Dr. Antonio Andrés Pueyo


Catedrático de la Universidad de Barcelona
Grupo de Estudios Avanzados en Violencia

Dra. Mar Pastor Bravo


Vocal del Comité Científico del Consejo Médico Forense
Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Alicante

ÁREA DE VIOLENCIA DE GÉNERO, ESTUDIOS Y FORMACIÓN


GABINETE DE COORDINACIÓN Y ESTUDIOS
2020
ÍNDICE

Presentación de la Guía .................................................................................................................... 3


Introducción al Sistema VioGén ...................................................................................................... 4
El Sistema VioGén: un nuevo marco de estrategia integral ...................................................... 8
El Sistema Supervisor de Procesos (SSP) ...................................................................... 10
El contexto de la evaluación integral del riesgo grave en violencia de género............ 10
Justificación y objetivos .................................................................................................................. 14
Modelo jerárquico de detección y derivación de Casos de violencia de género de riesgo
grave/letal ......................................................................................................................... 15
Guía de Valoración Forense del Riesgo en VdG (VFR5.0-H): pautas generales de
aplicación e indicadores de riesgo ..................................................................................................... 18
Factor 1: Historia de violencia ...................................................................................... 23
Indicador 1. violencia psicológica (vejaciones, insultos y humillaciones) .............................................. 23
Indicador 2. Violencia física .......................................................................................................................... 24
Indicador 3. Sexo forzado ............................................................................................................................ 25
Indicador 4. Empleo de armas u objetos contra la víctima .................................................................... 26
Indicador 5. Existencia de amenazas o planes dirigidos a causar daño a la víctima ..................... 26
Indicador 6. En los últimos seis meses se registra un aumento en la escalada de las agresiones o
amenazas ................................................................................................................................................................. 27

Factor 2: Características del agresor ............................................................................. 28


Indicador 7. En los últimos seis meses el agresor muestra celos exagerados o sospechas de
infidelidad ................................................................................................................................................................ 28
Indicador 8. En los últimos seis meses el agresor muestra conductas de control ................................ 28
Indicador 9. En los últimos seis meses el agresor muestra conductas de acoso ................................. 29
Indicador 10. Existencia de problemas en la vida del agresor en los últimos seis meses ............... 29
Indicador 11. En el último año el agresor ha producido daños materiales ........................................ 31
Indicador 12. En el último año se registran faltas de respeto a la autoridad o sus agentes......... 31
Indicador 13. En el último año agrede físicamente a terceras personas y/o animales .................. 31
Indicador 14. En el último año existen amenazas o desprecios a terceras personas ...................... 32
Indicador 15. Existen antecedentes penales y/o policiales del agresor ............................................ 32
Indicador 16. Existen quebrantamientos previos o actuales (cautelares o penales) ........................ 32
Indicador 17. Existen antecedentes de agresiones físicas y/o sexuales ............................................. 32
Indicador 18. Existen antecedentes de violencia de género sobre otra/s pareja/s ....................... 33
Indicador 19. presenta un trastorno mental y/o psiquiátrico ................................................................ 33
Indicador 20. presenta intentos o ideas de suicidio ................................................................................. 34
Indicador 21. presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y
fármacos) .................................................................................................................................................................. 35
Indicador 22. presenta antecedentes familiares de violencia de género o doméstica ................... 35
Indicador 23. El agresor tiene menos de 24 años .................................................................................... 35
Factor 3: Vulnerabilidad de la víctima ......................................................................... 36
Indicador 24. Existencia de algún tipo de discapacidad, enfermedad física o psiquiátrica grave
.................................................................................................................................................................................... 36
Indicador 25. Víctima con ideas o intentos de suicidio ............................................................................ 36
Indicador 26. presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y
tóxicos) ...................................................................................................................................................................... 37
Indicador 27. carece de apoyo familiar o social favorable ................................................................. 37
Indicador 28. Víctima extranjera ................................................................................................................. 37
Factor 4: Circunstancias relacionadas con los menores................................................ 38
Indicador 29. La víctima tiene a su cargo menores de edad ................................................................ 38
Indicador 30. Existencia de amenazas a la integridad física de los menores ................................... 38
Indicador 31. La víctima teme por la integridad de los menores ......................................................... 38
Factor 5. Circunstancias agravantes ............................................................................. 38
Indicador 32. La víctima ha denunciado a otros agresores en el pasado.......................................... 39
Indicador 33. Se han registrado episodios de violencia lateral recíproca ........................................ 39
Indicador 34. La víctima ha expresado al agresor su intención de romper la relación hace menos
de seis meses ........................................................................................................................................................... 40
Indicador 35. La víctima piensa que el agresor es capaz de agredirla con mucha violencia o
incluso matarla ........................................................................................................................................................ 40

Anexo. Modelo de impresión del Formulario VFR5.0-H para la Valoración Forense del
Riesgo ....................................................................................................................................................... 41

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 2


Presentación de la Guía

El sentido de esta Guía o Manual de Procedimiento es dotar a los profesionales forenses de


una serie de conocimientos específicos sobre el Sistema VioGén. Se presentarán sus elementos
centrales y de funcionamiento implicados en el desarrollo de una valoración del riesgo que se
sustenta en la aplicación de un Formulario Actuarial desarrollado específicamente para los
supuestos de violencia de género (VdG). La mayoría de los profesionales y estudiosos coinciden
en que la metodología más adecuada para realizar una valoración del riesgo en el ámbito
forense es el Juicio Profesional Estructurado. Esta metodología permite dar una respuesta más
individualizada que la metodología actuarial. Sin embargo, en el marco de la secuencia de
acciones y métodos tendentes a la formulación del caso y estimación del riesgo, resulta de gran
utilidad la utilización de una herramienta actuarial informada por un profesional muy cualificado
y con abundante acceso a la información del caso, de la mujer denunciante y del denunciado.

En esencia, se pretende ampliar e incorporar la valoración forense del riesgo de VdG en el


marco del Sistema VioGén, también se trata de seguir la estrategia integral y secuencial
recomendada, tanto por organismos nacionales como internacionales, en las mejores prácticas en
este campo. De forma más específica, se aspira a potenciar la utilización del formulario VFR5.0-H
por parte de los distintos profesionales integrantes de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias
Forenses (IMLCF) en su tarea cotidiana de valorar los casos de violencia de género. Como el
resto de las herramientas creadas para este fin, el uso de este formulario sitúa la labor del
profesional en el contexto de la práctica basada en la evidencia, ayuda a evitar olvidos u
omisiones no intencionadas a la hora de valorar los factores de riesgo relevantes y significativos
del caso, mejora la precisión y consistencia de las decisiones del profesional y hace más
transparente su proceso de evaluación y toma de decisiones.

Con el uso de este Formulario, dentro del protocolo de evaluación del riesgo realizado en los
IMLCF, se persiguen tres objetivos principales:

a) Complementar y singularizar la estimación del riesgo realizada anteriormente por


los cuerpos policiales. La información y las evidencias provenientes de la exploración
forense pueden aportar datos complementarios procedentes de métodos y fuentes
de información distintas a las manejadas por el contexto policial, y especialmente
incorporará el juicio experto de los distintos profesionales que forman los IMLCF.
b) Enriquecer la información específica del caso en el Sistema de seguimiento Integral
de Violencia de Género (VioGén) para procurar una protección de la víctima eficaz
y eficiente. En la práctica las valoraciones forenses del riesgo rara vez se incorporan
al Sistema VioGén, por lo que se pierde información que puede resultar de interés
en la gestión preventiva del riesgo de la víctima.
c) Ayudar a la propia valoración forense, proporcionando una herramienta actuarial
rigurosamente validada y con adecuadas bondades métricas, que puede enriquecer
el juicio profesional estructurado y la formulación del caso.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 3


Introducción al Sistema VioGén
La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de
Protección Integral contra la Violencia de Género y la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo,
se promulgo como un elemento primordial para la prevención de la violencia sobre la mujer y
para desarrollar políticas para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres. A esta normativa se
ha añadido, para aumentar su efecto, otras importantes medidas como la Estrategia Nacional
para la erradicación de la violencia contra la mujer 2013-2016, el Plan Estratégico de
Igualdad de Oportunidades 2014-2016 y el Pacto de Estado contra la violencia de género
2017-2022.

El Sistema VioGén es una aplicación WEB integrada en la Red SARA (Sistemas de


Aplicaciones y Redes para las Administraciones), que tiene la consideración de fichero policial
por cuanto contiene datos relativos a víctimas, autores y otras personas relacionadas en el
ámbito de delitos de Violencia de Género, y por tanto está declarado como tal ante la Agencia
de Protección de Datos y por lo tanto sometido a la Ley Orgánica de Protección de Datos de
carácter personal LO 15/99 y RD que la desarrolla. El fichero de datos de carácter personal
de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, (Orden INT/1202/2011),
entró en funcionamiento en fecha 26 de julio de 2007, para cumplir lo establecido en la Ley
Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, en la que se establece que el Sistema de Seguimiento
Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén), de la Secretaría de Estado de
Seguridad del Ministerio del Interior, se puso en funcionamiento el 26 de julio del año 2007, en
cumplimiento de lo establecido en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, “de Medidas
de Protección Integral contra la Violencia de Género”, que en su artículo 32 establece:

Los poderes públicos elaborarán planes de colaboración que garanticen la ordenación de sus
actuaciones en la prevención, asistencia y persecución de los actos de violencia de género, que
deberán implicar a las administraciones sanitarias, la Administración de Justicia, las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad (FCS) y los servicios sociales y organismos de igualdad.

El Sistema VioGén tiene como objetivos generales los siguientes:

- Aglutinar a las diferentes instituciones públicas que tienen competencias en materia de


violencia de género.
- Integrar toda la información de interés que se considere necesaria, propiciando su
intercambio ágil.
- Facilitar la valoración del riesgo de nueva reincidencia.
- Atendiendo al nivel de riesgo, proporcionar la protección y seguimiento a las víctimas en
todo el territorio nacional.
- Facilitar la labor preventiva, emitiendo avisos, alertas y alarmas, a través de un
subsistema de notificaciones automatizadas, cuando se detecte alguna incidencia o
acontecimiento que pueda poner en peligro la integridad de la víctima.

En este sentido, el vigente Protocolo de Valoración Policial del Riesgo de violencia de género
(en los términos de la LO 1/2004), gestión de la seguridad de las víctimas y seguimiento de los
casos a través del Sistema VioGén, regulado en la Instrucción 4/2019 de Secretaría de Estado
de Seguridad que entró en vigor el día 13 de marzo de 2019, ha implementado una nueva
metodología de valoración dual del riesgo –Protocolo Dual– que se explicará a continuación.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 4


El Protocolo recoge las buenas prácticas y el obligado rigor exigido a los agentes policiales
en el tratamiento de la información desde el momento del conocimiento del hecho y su denuncia,
ya sea de parte o de oficio, hasta la valoración policial del riesgo de nueva violencia contra la
víctima, gestión de su seguridad en los términos establecidos en el mencionado Protocolo según
el nivel del riesgo resultante y finalmente, el seguimiento de la evolución del Caso a través del
Sistema VioGén del Ministerio del Interior.

La estimación del riesgo, dentro del Sistema VioGén, se realiza mediante los formularios
VPR5.0-H (Valoración Policial del Riesgo, versión 5.0-H) y VPER4.1 (Valoración Policial de
Evolución del Riesgo, versión 4.1). El formulario VPR5.0-H es cumplimentado por el agente
policial cuando se presenta denuncia por primera vez. Para ello tiene que disponer de
información suficiente y contrastada, aprovechando la instrucción de las diligencias para
indagar en los factores relacionados con las distintas personas implicadas: víctima, agresor,
testigos, técnicos, facultativos, etc. Los agentes policiales reciben instrucciones y formación para
el empleo adecuado de estos instrumentos, como herramientas con una finalidad pronóstica, son
de naturaleza heteroaplicada por los agentes a partir de toda la información disponible, y en
ningún caso corresponden a la familia de los “test psicométricos” con preguntas dirigidas a la
víctima.

Para mantener actualizada la estimación del riesgo, las unidades policiales encargadas de
la protección a las víctimas cumplimentan periódicamente un formulario específico de
seguimiento: el VPER4.1-S “Sin incidente”. Este Formulario se utiliza cuando sea pertinente sin
que haya conocimiento de ningún incidente desde la aplicación de la VPR5.0-H. El segundo, el
VPER-C “Con incidente” se utiliza ante una nueva denuncia o incidencia de carácter violento (en
la práctica actual el formulario que utilizan los agentes en estos supuestos es VPR5.0-H bajo la
denominación de VPER-C para diferenciar ambos momentos). Como apunte que permite
aproximarse a la magnitud del trabajo realizado históricamente con estos formularios, desde el
26 de julio de 2007 hasta el 31 de diciembre de 2019, se han cumplimentado un total de
4.023.852 formularios de valoración de riesgo; 792.908 del Formulario VPR y 3.230.944
correspondientes al Formulario VPER. Posiblemente estén entre los instrumentos de valoración del
riesgo de conductas violentas más utilizados en el mundo.

Dicho Protocolo, además de las referidas instrucciones y buenas prácticas en materia de


valoración policial del riesgo, incorpora:

Las Medidas de Protección de la víctima en función del nivel de riesgo valorado en cada
momento que, con carácter obligatorio, deben aplicar los agentes policiales encargados de los
Casos de violencia de género. Según el nivel de riesgo obtenido, el Protocolo indica las medidas
policiales de protección necesarias para mejorar los niveles de seguridad de la víctima. Estas
medidas van aumentando en intensidad según se incrementa el riesgo.

El Modelo de Plan de Seguridad Personalizado (PSP) que los agentes policiales han de
proporcionar a la víctima de VdG y que contiene medidas básicas de autoprotección
adaptadas a sus circunstancias personales y familiares (según si tienen hijos o no, trabajan fuera
de casa o no, si conviven con su agresor o no, etc.). Este PSP fue actualizado y mejorado en
marzo de 2019 con la Instrucción SES 4/2019. El PSP se adapta, por un lado, al uso de la
tecnología actual, telefonía móvil, aplicaciones de mensajería y Redes Sociales, y también se
personaliza aún más de acuerdo con las características de cada víctima y su situación. Contiene
medidas de autoprotección básicas, adaptadas a cada perfil de víctima y se encuentra

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 5


disponible en VioGén para los agentes policiales en distintos idiomas como: español, inglés,
francés, alemán, rumano, portugués, chino, árabe, ruso, polaco, italiano, búlgaro. También
incluye un formato de “lectura fácil” adaptado a personas con diferentes dificultades.

El Sistema VioGén incorpora multitud de acciones distribuidas y organizadas en Módulos


específicos orientados a dar cumplimiento a sus objetivos generales y secundarios que no son
objeto de esta Guía. No obstante, destacamos unas acciones muy concretas conectadas
directamente con la valoración del riesgo bajo el concepto general de diligencias especiales, y
que son de tres tipos: Caso de especial relevancia; Diligencia de menores en situación de
vulnerabilidad; y Diligencia de menores en situación de riesgo. El Sistema VioGén emite de
forma automática un breve informe de estas diligencias que los profesionales pueden visualizar
y/o imprimir junto con la valoración del caso por factores de riesgo y el nivel de riesgo
considerado. A continuación, se explicará sucintamente su naturaleza y su relación con un
Formulario específico.

El Formulario VPR5.0-H incorpora 35 indicadores de riesgo que los agentes de la Policía


Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra y algunos cuerpos de policía local utilizan
para valorar el riesgo de las víctimas denunciantes de violencia de género; ya sea tras la
primera denuncia u otras posteriores. Este formulario, una vez completado ofrece como
resultado una valoración de riesgo de reincidencia con cinco niveles de riesgo, que son: No
Apreciado, Bajo, Medio, Alto y Extremo, que están vinculados a la mayor o menor probabilidad
de reincidencia. El Formulario también incorpora un procedimiento de valoración y análisis de los
factores de riesgo que, en paralelo, detecta automáticamente aquellos supuestos en lo que el
riesgo es de homicidio y que en la práctica se visualiza como “Caso de especial relevancia”
en el Sistema VioGén. La información global de cada Caso determina las Medidas de
Protección obligatorias que han de adoptarse por parte de FFCCS y las diligencias que hay que
remitir a los Órganos de Justicia.

De manera adicional, con el objetivo de dar también una respuesta inicial a los escenarios de
exposición a la violencia que se pudiera ejercer sobre los menores (aunque con todas las
cautelas, pero de valor estimativo), la valoración del riesgo realizada mediante el Formulario
VPR5.0-H, como ya se indicó, también incorpora dos diligencias especiales complementarias:

- Diligencia de menores en situación de vulnerabilidad: Se identifican menores que, según


la propia víctima indica, podrían encontrarse en una situación «objetiva» de amenaza (sin haber
llegado a sufrir daño ni amenaza directa); o según su valoración, podrían correr algún riesgo
(se trata de una apreciación «subjetiva o inferencial»). En estos supuestos se solicita de la
Autoridad Judicial y Fiscal una valoración forense adicional, tanto de los menores como de la
unidad familiar.

- Diligencia de menores en situación de riesgo: Esta diligencia se activa cuando se da la


una combinación o reglas concretas tras terminar la valoración de riesgo con VPR5.0-H (y
también con VFR5.0-H), a saber: Caso de especial relevancia y Caso de menores en situación de
vulnerabilidad y donde además se combinan una serie de indicadores de riesgo de carácter
clínico en el agresor (trastorno mental o ideas/intentos de suicidio). Para estos supuestos, la
diligencia automática generada por el Sistema VioGén, sugiere que el Caso sea derivado a los
IMLCF para una exploración más detallada.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 6


Glosario básico

Caso: El concepto de "Caso” de violencia de género es muy similar al de “víctima de


violencia de género”, aunque no es idéntico. Un caso contiene toda la información que relaciona
a una víctima con único agresor. De esta manera, si una mujer, a lo largo del tiempo, es víctima
de violencia de género por más de un agresor distinto, hablaremos de un caso distinto por cada
uno de los diferentes agresores.

Caso activo: Es aquel que es objeto de atención policial. El nivel de riesgo de cada caso
activo, según el momento y las circunstancias que lo rodeen, va evolucionando con el trascurso
del tiempo.

Para las mujeres con nivel de riesgo “no apreciado” se establece medidas de seguimiento
(revisión del nivel de riesgo cada tres meses) y, si es preciso, medidas policiales de protección.
Para las mujeres con nivel de riesgo “apreciado” (bajo, medio, alto o extremo) las medidas
policiales de protección van variando en intensidad según se modifica el nivel de riesgo a lo
largo del tiempo.

Caso inactivo: Es el que, por determinadas circunstancias, se considera que, temporalmente,


no es preciso que sea objeto de atención policial. El caso inactivo puede reactivarse en cualquier
momento.

Caso de baja: Es aquel que es cancelado por cualquiera de las siguientes causas:

Sentencia absolutoria firme del interesado;

Auto de sobreseimiento libre del imputado o procesado;

Sentencia condenatoria firme que se haya ejecutado y haya transcurrido el plazo legal para
la cancelación de antecedentes.

Instituciones y Colectivos participantes

En el Sistema VioGén participan las siguientes instituciones y colectivos profesionales:

A. Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado


 Cuerpo Nacional de Policía
 Guardia Civil

B. Policías Autonómicas
 Policía Foral de Navarra
 Mossos d’Esquadra (en tareas relativas a la coordinación de Casos)
 Unidad Adscrita de Galicia
 Unidad Adscrita de la CCAA Valenciana

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 7


C. Policías Locales

A 31 de diciembre de 2019 se contabilizan 407 Cuerpos de Policía Local integrados en el


Sistema VioGén.

D. Instituciones Penitenciarias
E. Delegaciones del Gobierno
 Unidades de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer

F. Subdelegaciones del Gobierno


 Unidades de Violencia sobre la Mujer

G. Ámbito de Justicia (Ministerio y CCAA)


 Fiscales (todo su colectivo)
 Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito (OAVs)
 Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses

H. Consejo General del Poder Judicial


 Jueces (todo su colectivo)

I. Servicios Sociales/Asistenciales de Comunidades Autónomas

El Sistema VioGén: un nuevo marco de estrategia integral


El artículo 32 de la Ley 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral
contra la Violencia de Género recoge la necesidad de valorar y gestionar el riesgo de violencia
de género. Para ello, desde la Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio de Interior) en el
año 2007 se creó el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de violencia de género
(Sistema VioGén) que tiene por objeto integrar las acciones de seguimiento y coordinación de
las actividades desarrolladas por las distintas administraciones en materia de violencia de
género, tales como: las distintas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Instituciones Penitenciarias,
Administración de Justicia (incluidos los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses y las
Oficinas de Asistencia de las Víctimas), las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno, así
como los Servicios Sociales y Organismos de Igualdad de las diferentes Comunidades
Autónomas.

En este contexto se desarrolla el Protocolo de Valoración Policial de Riesgo de violencia de


género como una importante funcionalidad del Sistema VioGén, inicialmente al amparo de la
Instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad (SES) 10/2007 y varias instrucciones
posteriores hasta llegar a la actual Instrucción SES 4/2019.

Este protocolo ha pasado por distintas actualizaciones desde su creación en el año 2007. En
el año 2015 se decidió realizar una revisión en profundidad de esta herramienta para integrar
las nuevas evidencias científicas, producto del desarrollo de los avances en el campo de la
valoración del riesgo. La instrucción 4/2019 de la Secretaría de Estado de Seguridad,

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 8


establece este nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de
género y de gestión de la seguridad de las víctimas.

Este protocolo de valoración del riesgo policial permite: a) estimar la probabilidad de que
las víctimas sufran un nuevo episodio de violencia por parte de su pareja o expareja a partir
del momento en que denuncian; b) aplicar medidas de protección policial individualizadas a
cada caso y proporcionales al nivel de riesgo detectado; c) valorar la evolución del riesgo
(estimación de la probabilidad de nueva violencia, conforme va pasando el tiempo y se van
aplicando medidas de protección) y, d) actualizar la protección policial personalizada de
víctimas proporcionales a la evolución del riesgo.

El Protocolo tiene diferentes componentes que funcionan de manera autónoma, tienen sus
propios factores de riesgo y su propio algoritmo matemático para la estimación final del nivel
de riesgo. Si bien, en todos los casos, la estimación policial del riesgo no descansa únicamente en
el algoritmo matemático derivado de la investigación concreta, sino que el Sistema permite que
los agentes policiales puedan corregir, siempre al alza, el resultado automático del protocolo,
cuando cuenten con información que así lo aconsejen (Metodología Actuarial Ajustada).

En la siguiente imagen se recoge de forma esquemática e ilustrativa el proceso básico de


valoración y gestión policial del riesgo descrito

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 9


El Sistemas VioGén dispone de un asistente automatizado e integrado que se denomina
Sistema Supervisor de Procesos (SSP), y que opera tanto dentro de cada valoración (INTRA
valoraciones) como “entre” las distintas Valoraciones (INTER valoraciones) a lo largo del tiempo.
El SSP permite ir corrigiendo, de forma automatizada, incoherencias/contradicciones entre
indicadores de una misma valoración o entre unas valoraciones y otras. Este Sistema también
permite que la información de algunos indicadores esté conectada con indicadores de la misma
naturaleza de valoraciones posteriores, evitando el “desplome” injustificado de los niveles de
riesgo en sucesivas reevaluaciones. El SSP es el mecanismo que, tras una Valoración Forense del
Riesgo, ajusta la información que sirve de base para las valoraciones de seguimiento del mismo
Caso que realicen posteriormente los agentes policiales durante la gestión del Caso.

El SSP está integrado en el Sistema VioGén y se activa mediante un procedimiento


automático de supervisión de las valoraciones del riesgo que está enfocado al control de
calidad de los datos, detección de posibles incongruencias y en su caso, realizar correcciones
específicas o avisos al usuario para la correcta toma de decisiones. El análisis de los casos a lo
largo del tiempo permite identificar información de gran valor en lo referido a las posibilidades
de mejora y supervisión automática del Sistema de las tareas de evaluación y reevaluación del
riesgo mediante los distintos formularios. El análisis del funcionamiento de VioGén ha mostrado
que en algunos casos han aparecido algunas incongruencias en las valoraciones del riesgo,
aunque no se puede decir que sea un sesgo muy frecuente, que se pueden limitar y reducir
mediante un mecanismo de supervisión: que, por un lado, condiciona las distintas evaluaciones
realizadas en un mismo Caso a lo largo del tiempo; y, por otra parte, aporta una mayor
congruencia entre los indicadores señalados en cada valoración por separado. En este sentido,
facilita la tarea de los agentes y mejora la calidad de las valoraciones del riesgo. Por tanto, el
SSP tiene efectos en dos planos: mejora la «consistencia inter-valoraciones» y la «consistencia
intra-valoraciones». En suma, este procedimiento es una ayuda más en la difícil tarea que tienen
los agentes y otros profesionales que utilicen los formularios del Sistema VioGén durante el
proceso de valoración del riesgo.

El SSP también es el responsable de conectar la información de algunos indicadores (incluidos


en distintos formularios a lo largo de la vida del Caso) que por sus características o naturaleza
suelen ser muy estables a lo largo del tiempo.

En el año 2002 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió a la violencia como un


problema de salud pública e introdujo para su estudio el modelo epidemiológico. Este enfoque
básicamente se basa en cuatro pasos: 1) definir el problema; 2) identificar los factores de

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 10


riesgo/protección asociados a él; 3) desarrollar estrategias de prevención y someterlos a
prueba, y 4) garantizar la adopción generalizada de las mismas.

Dentro de este enfoque, la evaluación y gestión del riesgo de reincidencia violenta es una de
las estrategias principales y está perspectiva está asumida de forma que se ha convertido en
una recomendación internacional en la prevención de la violencia. Aunque ciertamente la
conducta violenta se rige por diferentes parámetros y dimensiones de alta complejidad (ver
imagen siguiente) los instrumentos de valoración del riesgo contribuyen a realizar estas
estimaciones de una manera muy eficiente.

José Manuel Muñoz Vicente y Juan José López-Ossorio: Valoración psicológica del riesgo de violencia: alcance y
limitaciones para su uso en el contexto forense (2016).

La evaluación del riesgo de reincidencia violenta es un procedimiento técnico-científico que


consiste en estimar la probabilidad de que se produzca una nueva victimización violenta, en un
periodo de tiempo determinado, a partir de la valoración de una serie de factores de
riesgo/protección que se han demostrado, empíricamente estar asociados, con un grado
significativo de asociación, con la nueva reincidencia violenta, y especialmente con la de
carácter grave o letal. La función de los factores de riesgo de la violencia considerados en este
procedimiento es muy similar a la consideración que tiene en otros campos, como el de la salud,
y está amparado por la eficacia de la metodología de los estudios epidemiológicos. Los
factores (o Indicadores) de riesgo contemplados están asociados al resultado, la reincidencia
violenta, pero no mantienen, necesariamente, una relación causal. De esta forma, representan lo
que en epidemiología clínica se denomina un marcador de riesgo.

La valoración del riesgo de violencia, en la actualidad, se realiza en diferentes contextos,


fundamentalmente, sanitarios, policiales, forenses y penitenciarios, y por distintos profesionales,
que, tienen mayor o menor especialización en el campo de las ciencias del comportamiento,
pero con responsabilidades directas en aquellos contextos mencionados.

Aunque es un hecho constatado que los mejores predictores de conductas criminales difieren
para cada grupo de edad, la definición clara del objetivo de este instrumento (VdG) y que los
factores de riesgo más relevantes también lo suelen ser para distintos grupos de edad y para
conductas criminales graves en general, ha ayudado con seguridad a que el Formulario permita
realizar estimaciones con un marco de edad amplio. La validación y actualizaciones posteriores
emplearon muestran de gran tamaño, de todas las edades y con representación territorial a
escala nacional, salvo Cataluña y País Vasco donde la gestión de los Casos de VdG no
corresponde al Sistema VioGén.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 11


Para llevar a cabo esta actividad, ajustándose al método de la práctica basada en la
evidencia, se han desarrollado una serie de herramientas y procedimientos que podrían
agruparse en tres grandes grupos, dejando a un lado las de tipo clínico no estructurado: a) las
guías actuariales, b) las guías actuariales-ajustadas y c) las guías de juicio profesional
estructurado. La diferencia fundamental entre ellas estriba en la forma de selección de los
factores de riesgo/protección que conforman la herramienta, y la manera en la que se
combinan los factores detectados en el caso concreto para llegar a la estimación final del nivel
de riesgo. A mayor protagonismo del juicio profesional en la estimación final del nivel de riesgo,
mayor necesidad de conocimientos especializados por parte del profesional que utiliza la
herramienta.

GUÍAS ACTUARIALES GUÍAS ACTUARIALES- GUÍAS DE JUICIO


AJUSTADAS PROFESIONAL
ESTRUCTURADO
SELECCIÓN DE Diseño y desarrollo de Diseño y desarrollo de Revisión de la literatura
FACTORES DE una investigación una investigación científica
RIESGO/PROTECCIÓN específica específica
COMBINACIÓN Algoritmo matemático Algoritmo matemático, Juicio del experto, pero
FACTORES DE sustentado en el estudio con posibilidad de considerando los factores
RIESGO/PROTECCIÓN Y empírico de los factores modificar el nivel de de riesgo a su criterio en
ESTIMACIÓN FINAL DEL de riesgo que se asocian riesgo informado por el función del caso
NIVEL DE RIESGO a la violencia algoritmo a criterio del
evaluador

Desde el Área de Violencia de Género, Estudios y Formación del Gabinete de Coordinación


y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio del Interior) se trabaja de
manera permanente en mejorar los procedimientos y protocolos del Sistema VioGén para hacer
frente a los casos denunciados de violencia de género y que constituyen una de las ocupaciones
prioritarias del Área en su conjunto. En este sentido, desde hace varios años se está impulsando
mejorar y ampliar los procedimientos y mecanismos de valoración y gestión del riesgo de las
víctimas de violencia de género. Esta realidad se ha puesto de relieve en el Pacto de Estado
contra la Violencia de Género y recientemente en las recomendaciones europeas publicadas en
la Guía elaborada por European Institute for Gerder Equality (EIGE) explicitando la necesidad de
la coordinación multiagencias en la valoración del riesgo de estas víctimas.

En suma, en aras a dar una respuesta más eficaz a esta problemática se precisa de una
nueva estrategia multicéntrica en la que se destaca el importante papel que desempeñan los
operadores jurídicos.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 12


Las siguientes imágenes recogen de forma esquemática la traducción de las directrices aportadas por European
Institute for Gerder Equality (EIGE) para el proceso básico de valoración y gestión del riesgo.

Los trabajos de supervisión y mejora de los formularios policiales de valoración del riesgo
son continuos para adaptarse a las directrices que marcan, tanto los organismos internacionales
como nacionales, en torno a las mejores prácticas de actuación frente al fenómeno de la
Violencia de Género. La actualización y modernización de estos protocolos se puede
ejemplificar en la valoración policial del riesgo de reincidencia, que amplió su capacidad
predictiva a supuestos de potencial letalidad, desarrollando y validando un nuevo Protocolo

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 13


Dual (VPR5.0 más una Escala-H; VPR5.0-H). Este nuevo Protocolo también es capaz de
detectar supuestos en los que los menores podrían ver comprometida su integridad,
realizando un doble nivel de análisis en este sentido, de vulnerabilidad o de riesgo,
permitiendo informar de ello al Órgano Judicial para que adopte las medidas que estime
oportunas. Los distintos itinerarios que pueden conducir a un desenlace tan violento como es el
homicidio en el contexto de la violencia de género, llevan a pensar en las incógnitas que
plantean muchos casos y que pueden resultar invisibles a los mecanismos de prevención
(valoración) tradicionales, generalmente adecuados para las agresiones no letales de VdG.
Desgraciadamente la investigación y la experiencia profesional dedicada a la prevención de la
VdG sugieren que, la calibración de los instrumentos validados para predecir VdG podría
resultar inadecuada para muchos casos potenciales de sufrir violencia letal, especialmente
aquellos en que se produce después de la denuncia previa.

En una línea paralela, también se están acometiendo desarrollos técnicos en todo lo referido
a la evolución del riesgo en el marco de un ambicioso enfoque de Gestión Integral y Secuencial
que pretende ampliar las posibilidades de gestión de los Casos Activos (sujetos a protección)
mediante la incorporación de varias instituciones relevantes que, como actores necesarios,
mejorarían el conocimiento real y efectivo de las circunstancias que inciden en la evolución de
cada Caso. En concreto, este marco de trabajo se orienta a los profesionales forenses
integrados dentro de los IMLCF, que se encargan de realizar la VFR-H de forma urgente o
programada, a demanda judicial.

Justificación y objetivos
El sentido de las consideraciones iniciales, que se han descrito hasta aquí, es la de facilitar a
los profesionales de los IMLCF las tareas y funciones que emanan de la Disposición Adicional
Segunda de la LO 1/2004, que señala:

“El Gobierno y las Comunidades Autónomas, que hayan asumido competencias en materia de
justicia, organizarán en el ámbito que a cada una le es propio los servicios forenses de modo que
cuenten con unidades de valoración forense integral (UVFI) encargadas de diseñar protocolos de
actuación global e integral en casos de violencia de género.”

Estas unidades están formadas por equipos multidisciplinares que deben trabajar de forma
interdisciplinar, constituidos por médicos forenses, psicólogos forenses y trabajadores sociales
forenses, previamente especializados o formados en esta materia que deben trabajar de forma
interdisciplinar en la tarea que se les encomienda. Su función primordial consiste en la emisión de
informes periciales a demanda del órgano judicial, tanto en el ámbito penal, donde pueden
intervenir los distintos miembros de los IMLCF, como en el ámbito del Derecho de Familia, donde
de forma habitual solo intervienen los psicólogos y trabajadores sociales forenses.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 14


Dentro de las distintas demandas judiciales que pueden ser solicitadas a los IMLCF, tiene
especial relevancia la valoración del riesgo de reincidencia violenta. Estas valoraciones pueden
solicitarse de forma urgente, durante las funciones de guardia del Órgano judicial
correspondiente, o de forma programada, en un plazo razonable de tiempo. La valoración
urgente del riesgo será realizada solamente por el médico forense 1 , ya que es el único
profesional del IMLCF que actúa en funciones de guardia. Para la evaluación programada,
además de contar con más margen de tiempo, se dispone de todos los miembros de los IMLCF.

La evaluación forense del riesgo tiene un carácter trasversal, por lo que rara vez dará lugar
a una nueva valoración del caso, a diferencia de lo que sucede en el contexto policial, donde la
valoración tiene un carácter longitudinal, con reevaluaciones periódicas pautadas o conforme
aparecen nuevos escenarios de riesgo o episodios de violencia. Por este carácter transversal de
la evaluación forense, el nivel de riesgo asociado a una VFR5.0-H no condicionará
automáticamente la gestión policial del riesgo por parte de la Unidad policial de asignación del
Caso, sino que dicha gestión y Medidas de Protección a aplicar vendrá condicionada por las
valoraciones evolutivas del riesgo (VPER-C y VPER-S) durante el tiempo que permanezca activo
el Caso en el Sistema VioGén. No obstante, su aportación directa en la gestión del caso procede
de lo expuesto anteriormente con respecto a la intervención automática del Sistema Supervisor
(SSP).

La evaluación integral del riesgo de violencia tiene como objetivo principal una derivación
selectiva y racional de casos susceptibles de una evaluación del riesgo más exhaustiva por parte
de los profesionales de los IMLCF. Así, la evaluación forense del riesgo en violencia de género
podría ajustar mejor la estimación del nivel de riesgo realizada inicialmente en el contexto
policial gracias a la información de la que dispongan los profesionales forenses.

En este sentido, el resultado de la valoración realizada con la herramienta actuarial-ajustada


(en su aplicación policial), actuaría a modo de primer screening o cribado/tamizaje,
seleccionando aquellos casos de un mayor riesgo de reincidencia de naturaleza violenta muy
grave o letal para que, si la autoridad judicial lo estima oportuno, esos casos fuesen derivados
los IMLCF. Dada la baja prevalencia de la violencia de género muy grave o letal y el contexto
policial para el que fue creada la herramienta (dirigida a adecuar las medidas de protección
policial a la víctima en función del nivel de riesgo del caso) esta herramienta tiene una elevada
sensibilidad (detecta a la mayoría de los casos reincidentes), pero presenta una alta tasa de
falsos positivos (muchos de los casos seleccionados como de alta probabilidad de potencial
homicidio no llegarán a cometerlo en la realidad; pese a que hay que recordar que el riesgo
que se estima siempre presenta un carácter exclusivamente potencial y que después entran en

1 En este sentido, en el año 2011, desde el Ministerio de Justicia, se elaboró el Protocolo médico-forense de valoración urgente

del riesgo de violencia de género, para dar una respuesta en un plazo inferior a 72 horas.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 15


funcionamiento mecanismos de protección). No obstante, como se ha indicado, se trabajó mucho
para mantener unos parámetros de especificidad elevados, algo muy característico de esta
herramienta frente a la mayoría de las herramientas similares del contexto nacional e
internacional.

La inclusión de este Protocolo dentro de un marco más genérico de evaluación forense del
riesgo de violencia de género también pretende mejorar la precisión de la estimación del nivel
de riesgo de los casos (disminuir la tasa de falsos positivos) a partir de dos estrategias, que son:
a) una nueva aplicación estandarizada de la herramienta, con una nueva valoración de los
factores de riesgo/protección a partir de los conocimientos especializados del profesional
forense, el manejo de nueva información recabada por los expertos o la evolución de los
escenarios de riesgos debido al paso del tiempo entre ambas evaluaciones; y b) enriquecer la
evaluación actuarial con una formulación del caso, siguiendo el juicio profesional estructurado,
donde el profesional pueda incluir factores de riesgo/protección no presentes en la herramienta
y que a su juicio puedan tener un peso significativo en la probabilidad de reincidencia futura en
cada Caso particular, y combinar los factores presentes atendiendo a la idiosincrasia de cada
caso, en lugar de la combinación lineal, aunque compleja, definida por el algoritmo matemático.

La formulación del Caso, dentro de una estrategia de valoración del riesgo fundamentada
en el juicio profesional estructurado, requiere de una formación especializada en el campo de la
valoración del riesgo de violencia en general, y de la violencia contra la mujer pareja en
particular.

Para los lectores interesados, se recomienda la lectura del artículo2 seminal de Stephen Hart y
colaboradores sobre formulación forense del caso traducido al español y que fue revisado por
el Prof. Antonio Andrés Pueyo del que, por su interés e idoneidad, incluimos algunas de sus
conclusiones sobre la agenda de investigación propuesta:

(1) consensuar las guías de buenas prácticas para la formulación forense de casos y preparar
una agenda de investigación sobre estas,

(2) determinar qué constituye una formulación forense del caso fiable y válida,

(3) evaluar formas de integrar las formulaciones a partir de diferentes perspectivas con el fin de
mejorar los resultados del tratamiento y de la gestión del riesgo,

(4) examinar si los comportamientos análogos (paralelos) son en realidad funcionalmente


similares a las conductas delictivas y, de ser así, cómo pueden resultar útiles para ampliar la
práctica de la evaluación y gestión profesional del riesgo,

2Stephen Hart, Peter Sturmey, Caroline Logan & Mary McMurran (2011) Forensic Case Formulation, International Journal of Forensic Mental
Health, 10:2, 118-126, DOI: 10.1080/14999013.2011.577137/ Enlace: https://docplayer.es/151091267-Revista-academia-de-ciencias-
policiales-volumen-1-numero-1-junio-2019-pp-issn-santiago-chile.html (pág. 75 de la Revista Academia de Ciencias Policiales/ Volumen 1,
Número 1, Junio 2019/pp / ISSN: , Santiago, Chile.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 16


(5) evaluar cómo y en qué medida la formulación forense del caso puede mejorar la eficacia de
la gestión del riesgo,

(6) identificar si la formulación del caso añade valor a las formas más sencillas y baratas de
asignación al tratamiento,

(7) ampliar la investigación sobre el rol de los síntomas de los trastornos mentales en la
delincuencia,

(8) examinar la relación entre el trastorno de personalidad y la delincuencia,

(9) desarrollar y evaluar el entrenamiento en la formulación forense de casos y

(10) examinar el proceso de la formulación forense de casos e identificar la mejor manera de


desarrollar una formulación quesea útil y eficaz a lo largo del tiempo.

El curso de estas acciones, la detección y la derivación de casos de violencia de género,


dentro del modelo jerárquico, básicamente podría estructurarse de la siguiente forma, si bien el
protocolo forense al efecto lo explicita de una manera más concreta:

a) Primero: evaluación del riesgo en sede policial con la aplicación del protocolo VPR5.0-H.
Se aplicaría a todos los casos denunciados con el fin de clasificarlos en función de su
nivel del riesgo y ajustar las medidas de protección adecuadas a cada nivel de riesgo.
Los casos clasificados de especial relevancia, los casos de menores en situación de
vulnerabilidad y los casos de menores en situación de riesgo la autoridad judicial puede
derivarlos a los IMLCF para una evaluación más exhaustiva.
b) Segundo: evaluación del riesgo en sede judicial. El profesional forense aplicará el
Formulario VFR5.0-H de manera estandarizada aportando nuevas evidencias en la
valoración de los factores de riesgo que recoge la herramienta. Además, la valoración
final implicará una ampliación del resultado del Formulario VFR5.0-H con un protocolo
más extenso de juicio profesional estructurado, donde el profesional pueda incluir factores
de riesgo/protecciones no presentes en la herramienta policial y que a su juicio puedan
tener un peso significativo en la probabilidad de reincidencia futura específicamente
relacionado con el caso analizado y el momento de la valoración. Además de la
valoración ampliada/individualizada se conseguirá otra aportación relevante en el
modelo de juicio profesional estructurado y que es la formulación del caso que permite
describir y explicar, de modo sintético, las principales razones, causas y desencadenantes
de la posible violencia, en términos de riesgo; y, por ende, guiar las propuestas para su
gestión.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 17


Guía de Valoración Forense del Riesgo en VdG (VFR5.0-H): pautas generales de aplicación e
indicadores de riesgo

Resulta recomendable que el forense afronte estas valoraciones desde una perspectiva
multimétodo-multifuente, es decir atendiendo a múltiples datos obtenidos de modos diversos, del
mismo caso, buscando la convergencia de datos a la hora de valorar la presencia/ausencia de
cada uno de los factores de riesgo. A este respecto, es bien conocido que en el contexto forense
existe una alta probabilidad de que las personas implicadas en los procedimientos judiciales
distorsionen la información que aportan, por lo que resultará imprescindible contrastar la
información obtenida de la exploración directa de las personas evaluadas con otras fuentes
colaterales libres de tantos sesgos y distorsiones. La precisión de la estimación del riesgo
dependerá directamente de la confiabilidad de la información manejada por el profesional
forense.

Para garantizar la correcta aplicación de la Guía se recomienda seguir los siguientes


pasos:

1.- Estudio y análisis de la presente guía de procedimiento por parte del profesional forense,
de modo que se familiarice con los factores de riesgo, su definición operacional particular y sus
respetivos indicadores recogidos en la herramienta, ya que dirigirá su exploración, en parte, a
su detección (ver adelante).

2.- Recogida y organización de información relevante para valorar cada uno de los factores
e indicadores de riesgo recogidos en la herramienta. En la parte superior del formulario se
dispone de cuatro opciones relativas a las fuentes de información utilizadas para el conjunto de
la valoración del riesgo, lo que facilitará valorar la confiabilidad de la información. A este
respecto, se aconseja que el profesional forense revise la información colateral de que disponga
(atestado policial, declaraciones, historia clínica, informes de servicios sociales, etc.) antes de la
exploración directa de los miembros de la pareja. Este análisis previo de las informaciones
disponibles del caso permite al profesional forense valorar y cuestionar la información aportada
por las personas evaluadas y explorar ciertas áreas que no están recogidas en la información
colateral.

3.-Una vez recopilada la información disponible sobre el caso, el profesional forense


procederá a valorar cada uno de los factores de riesgo/protección recogidos en la
herramienta. Para desarrollar este paso, en la presente guía de procedimiento se realiza una
descripción operativa de cada factor de riesgo a partir de indicadores, en su mayoría,
conductuales. Con ello se pretende homogeneizar el proceso de aplicación de la herramienta e
incrementar sustancialmente la fiabilidad interobservadores.

La herramienta que aquí se presenta, el VFR5.0-H es una herramienta actuarial-ajustada


(permite al profesional modificar el nivel de riesgo que se propone automáticamente al finalizar
la valoración de los factores de riesgo), creada y calibrada para su uso en el contexto policial,
y que incorpora una Escala-H que surgió del primer estudio nacional de homicidio de género
dirigido por la Secretaria de Estado de Seguridad (2016-2019). Esta herramienta ha pasado
por un riguroso procedimiento de desarrollo y validación que se detalla a continuación (en la

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 18


actualidad este trabajo está en el proceso final de revisión para su publicación en una revista
científica).

En el texto, a continuación, se describen los 35 indicadores de riesgo recogidos en la


herramienta VFR-H, que, a su vez, se agrupan en 5 grandes factores o dimensiones temáticas
detalladas en el cuadro inferior. Los indicadores I-15; I-16; I-18; I-32 recogen información que
será aportada directamente por el Sistema VioGén, y por tanto están ya informados
automáticamente sin posibilidad de ser modificados.

Cuando en alguno de los indicadores de riesgo se alude a una ventana temporal concreta
(i.e., “en los últimos seis meses”) el profesional forense considerará dicho periodo temporal como
orientativo. La ventana temporal indicada es la que se utilizó en la investigación a la que hemos
hecho referencia del análisis empírico de los homicidios de mujeres a manos de su pareja o
expareja.

Esta herramienta debe utilizarse como una Lista de comprobación (Checking list). Es
importante que el profesional forense no valore el indicador en función de su título, sino que
debe leer atentamente las descripciones que se acompañan.

El profesional forense debe evitar varios sesgos habituales en este tipo de evaluaciones y
que suelen afectar a la valoración de los indicadores:

- el efecto halo (basar la puntuación de cada indicador en una impresión global del caso,
quizá influido excesivamente por el grado de gravedad de los hechos denunciados),
- el sesgo de “creíble” / “poco creíble” respecto a la víctima, y
- el sesgo de “buena persona” / “mala persona” respecto al agresor.

La propuesta de incluir el Formulario VPR5.0-H (bajo la denominación VFR5.0-H) dentro de la


metodología de evaluación forense del riesgo de violencia de género, se contextualiza, en el
marco de un proceso de evaluación más amplio que debería fundamentarse en el juicio
profesional estructurado y la formulación del Caso. En este sentido, cuando un profesional del
IMLCF acceda a un Caso incluido en el Sistema VioGén para practicar una VFR5.0-H se
encontrará con un Formulario en blanco que el profesional podrá ir cumplimentándolo con la
información que haya obtenido en su proceso de exploración. El formulario está en blanco en
cumplimiento de la Ley de Protección de Datos, si bien, los profesionales pueden consultar el
histórico de valoraciones realizadas. Por otra parte, como el SSP está activo (para un conjunto
específico de indicadores) es muy posible que cuando el profesional del IMLCF señale que NO
está presente algún indicador que SÍ lo estaba previamente (a juicio del agente y con la
información que disponía en su momento) aparezca un aviso en pantalla informando de este
extremo. No obstante, no es vinculante en ningún caso para los profesionales. También hay que
explicar que, como verá, algunos de los indicadores contemplan plazos temporales
(orientativos). Cuando se señala como ausente algunos de los indicadores de este tipo que en la
última valoración (del tipo que sea) se señaló como presente y no han pasado más de cuatro
meses desde esa valoración, el SSP proporciona un aviso en pantalla a título informativo sobre
este extremo.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 19


A continuación, se muestra en una tabla los 35 indicadores que componen el VFR5.0-H,
agrupados en los 5 dominios y que después se describirán con detalle.

1.-HISTORIA DE VIOLENCIA EN LA RELACIÓN DE PAREJA

Indicador 1: Violencia psicológica (vejaciones, insultos y humillaciones)


Indicador 2: Violencia física
Indicador 3: Sexo forzado
Indicador 4: Empleo de armas u objetos contra la víctima
Indicador 5: Existencia de amenazas o planes dirigidos a causar daño a la víctima
Indicador 6: En los últimos seis meses se registra un aumento de la escalada de agresiones o
amenazas

2.-CARACTERÍSTICAS DEL AGRESOR

Indicador 7: En los últimos seis meses, el agresor muestra celos exagerados o sospechas de
infidelidad
Indicador 8: En los últimos seis meses, el agresor muestra conductas de control
Indicador 9: En los últimos seis meses, el agresor muestra conductas de acoso
Indicador 10: Existencia problemas en la vida del agresor en los últimos seis meses
Indicador 11: En el último año el agresor produce daños materiales
Indicador 12: En el último año se registran faltas de respeto a la autoridad o a sus agentes
Indicador 13: En el último año agrede físicamente a terceras personas y/o animales
Indicador 14: En el último año existen amenazas o desprecios a terceras personas
Indicador 15: Existen antecedentes penales y/o policiales del agresor
Indicador 16: Existen quebrantamientos previos o actuales (cautelares o penales)
Indicador 17: Existen antecedentes de agresiones físicas y/o sexuales
Indicador 18: Existen antecedentes de violencia de género sobre otra/s pareja/s
Indicador 19: Presenta problemas un trastorno mental y/o psiquiátrico
Indicador 20: Presenta ideas o intentos de suicidio
Indicador 21: Presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y
fármacos)
Indicador 22: Presenta antecedentes familiares de violencia de género o doméstica
Indicador 23: El agresor tiene menos de 24 años

3.-FACTORES DE RIESGO / VULNERABILIDAD DE LA VÍCTIMA

Indicador 24: Existencia de algún tipo de discapacidad, enfermedad física o psíquica grave
Indicador 25: Víctima con ideas o intentos de suicidio
Indicador 26: Presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y
fármacos)
Indicador 27: Carece de apoyo familiar o social favorable
Indicador 28: Víctima extranjera

4.-CIRCUNSTANCIAS RELACIONADAS CON LOS MENORES

Indicador 29: La víctima tiene a su cargo menores de edad


Indicador 30: Existencia de amenazas a la integridad física de los menores
Indicador 31: La víctima teme por la integridad de los menores

5.-CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES

Indicador 32: La víctima ha denunciado a otros agresores en el pasado


Indicador 33: Se han registrado episodios de violencia lateral recíproca
Indicador 34: La víctima ha expresado al agresor su intención de romper la relación hace menos de
seis meses
Indicador 35: La víctima piensa que el agresor es capaz de agredirla con mucha violencia o incluso
matarla

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 20


Como se ha explicado, en términos de procedimiento práctico, una vez el forense ha
accedido al protocolo informático propio del Sistema VioGén los profesionales accederán al
Formulario VFR-H para señalar que indicadores están o no presentes en el Caso. Previamente,
disponen del siguiente texto explicativo:

Usted se dispone a realizar una valoración del riesgo respecto a un Caso de violencia de género mediante el Formulario de
Valoración Forense del Riesgo (VFR). Este instrumento es una herramienta actuarial que ha seguido un riguroso proceso de
construcción y validación y que sirve para clasificar los casos en distintos niveles de riesgo, lo que permite formular
predicciones en torno a la reincidencia y su gravedad en términos probabilísticos.

Para su comodidad, por protección de datos, el formulario se le presenta “en blanco” con la posibilidad de informar sobre
un conjunto de indicadores. No obstante, si lo precisa puede consultar las valoraciones previas del Caso. Por favor, actualice
la información de los indicadores de riesgo del Formulario VFR-H marcando entre las siguientes opciones según proceda:
PRESENTE (SÍ), cuando se tiene conocimiento o impresión experta de que este indicador está presente; AUSENTE (NO), cuando
se tiene conocimiento o impresión experta de que este indicador no está presente; NO SE SABE (NS), cuando no se dispone de
información para señalar el indicador en el sentido que sea. Dispone de una Guía de Procedimiento por si precisa de
orientaciones en lo relativo a los indicadores de riesgo y otras cuestiones de índole general.

Debido a que se trata de un Formulario Dual, reincidencia y letalidad, el análisis derivado de la combinación de los
indicadores puede conllevar que el Caso informe de manera automática de diferentes escenarios mediante diligencias
especiales que pueden afectar a los menores. En estos supuestos, la diligencia resultante le informará de su significado e
implicaciones. Todo ello también lo puede considerar en los términos que estime conveniente.

Además de enriquecer el proceso de análisis del Caso y contribuir en la elaboración de su informe conforme a la solicitud
judicial, la valoración de los factores por un especialista mejorará la valoración policial, contribuyendo a realizar
estimaciones más precisas que revertirán en una gestión del riesgo más ajustada y realista.

Como podrá ver, hay algunos indicadores sobre los que no podrá realizar ninguna acción. El Sistema VioGén tiene
información sobre estos indicadores en función de los datos que se han incorporado previamente. De esta manera, la nueva
información que incorpore completará la existente y el resultado final de la valoración del riesgo también tendrá en cuenta
la información de estos indicadores sin que usted no tenga que realizar nada.

Las siguientes imágenes muestran como se presenta en la pantalla del ordenador el


Formulario VFR-H para ser codificados los indicadores. Como ya hemos mencionado, las
respuestas que se pueden dar a los indicadores son:

- Presencia del indicador (opción SÍ), el forense indicará esta respuesta cuando el
indicador está presente.
- Ausencia del indicador (opción NO), el forense indicará esta respuesta cuando se sabe
que el indicador no está presente.
- Carencia de información mínima que permita valorar el indicador (opción No se sabe).

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 21


GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 22
A continuación, se describen con más detalle la definición y otras características de los
indicadores, agrupados en factores o dimensiones temáticas, que el forense deberá, siguiendo
estas definiciones, evaluar la situación de riesgo del Caso en ese momento.

El análisis de los indicadores que conforman este factor tiene como objetivo analizar la
dinámica relacional violenta sufrida por la víctima dentro de la relación de pareja con el
denunciado. Es importante que el profesional forense no se ciña al último episodio de violencia
que, seguramente, sea el que motivó la denuncia que da lugar a la presente evaluación forense,
sino que rastree los sucesos violentos en la historia de la relación de pareja para detectar una
posible violencia coercitiva controladora mantenida en el tiempo.

Este factor, a través de los seis indicadores que lo conforman, valora la dinámica relacional
violenta que sufre la víctima, el modo de expresión (psicológica, física, sexual y amenazas), su
gravedad y su progresión en el tiempo.

I N D I C A DO R 1. VI OL E N C I A P S I C O L ÓG I C A (VEJACIONES, IN S U L T O S Y
H U M I L L A C IO N E S )

Manifestaciones verbales o conductuales (miradas despectivas, gestos humillantes y/o de


desprecio, etc.) que provoquen, o tengan alta probabilidad de provocar, lesiones y/o secuelas
psicológicas o un elevado sufrimiento emocional, aún sin que éste no alcance una significación
clínica. Suele tratarse de comentarios u observaciones degradantes del agresor sobre la víctima
relacionadas con su inferioridad o apariencia física e incluye hechos como: insultos, tratarla como
una niña pequeña, mirar con desprecio, coerciones, gritos y estallidos verbales de violencia. En
muchas circunstancias estos comentarios se insertan dentro de una explosión de ira por parte del
agresor, provocando además sentimientos de tensión y miedo en la víctima.

Ejemplos de este indicador podrían ser expresiones del tipo: “eres una inútil”, “te pasas en casa todo el día y cuando llego
de trabajar me tengo que comer esta basura”, “cállate que tú no sabes nada, sólo dices tonterías” o “mírala…es que con las
pintas que llevas”.

Se puede distinguirla intensidad o gravedad de estas manifestaciones verbales o


conductuales, atendiendo a parámetros de frecuencia e intensidad, así como de daño
ocasionado a la víctima:

- Leves: cuando estas expresiones verbales y conductuales tienen lugar de manera


esporádica y ocasional, y provocan leve malestar en la víctima (no clínicamente significativo).

- Graves: cuando estas expresiones verbales y conductuales tienen lugar frecuentemente y/o
se producen delante de terceros, y causan malestar, clínicamente significativo, en la víctima

- Muy graves: cuando estas expresiones verbales y conductuales forman parte de una
violencia coercitiva controladora mantenida en el tiempo, y han llevado a la total anulación de

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 23


la víctima. Es importante valorar la presencia de fenómenos de adaptación paradójica por
parte de la víctima: justificación de las conductas del agresor, minimización y
autoculpabilización, donde la víctima asume como ciertas todas las verbalizaciones del agresor
o se culpabiliza de los episodios de violencia.

Por ejemplo, la víctima hace manifestaciones del tipo “sé que es culpa mía porque no soy una buena esposa…porque yo me
lo busqué o “en verdad él me quiere y quiere lo mejor para mí”.

En caso de duda entre dos niveles, se recomienda indicar el nivel más grave que se esté
considerando. Igualmente, se recomienda incrementar la gravedad en caso de que la violencia
se produzca en presencia de los menores.

NOTA: La evaluación forense del daño psicológico en la víctima podría enriquecer la


valoración de este factor.

I N D I C A DO R 2. V IO L E N C IA FÍSICA

Cualquier acto no accidental que provoque, o tenga alta probabilidad de provocar, lesiones
y/o secuelas físicas a la víctima. La evaluación forense del daño físico en la víctima podría
enriquecer la valoración de este factor. Ejemplos: zarandeos, empujones, patadas, tortazos,
golpes, puñetazos, lanzar objetos con virulencia contra la víctima, mordiscos, estrangulación.

Pudiendo distinguir la intensidad o gravedad de la violencia física, entre:

- Leve: Lesiones superficiales que no necesitan atención médica o cuidados posteriores.

Por ejemplo, hematomas, erosiones, escoriaciones, etc.

- Grave: Lesiones que requieren atención médica y cuidados posteriores, sin necesidad de
hospitalización.

Por ejemplo, heridas con sutura, fracturas óseas, quemaduras, etc.

- Muy grave: Lesiones que requieren hospitalización médica y/o en las que la vida de la
víctima ha corrido peligro.

Por ejemplo, intento de asfixia, Impresiones digitiformes en región cervical, heridas por arma blanca, lesiones por atropello,
lesiones por precipitación, etc.

En caso de duda entre dos niveles, se recomienda indicar el nivel más grave que se esté
considerando. Los intentos de asfixia o estrangulamiento deberían ser considerados como muy
graves, aunque no conlleven hospitalización ni atención médica especializada. Este tipo de
agresiones tan singulares, además de señalarse en el formulario VFR como indicador de
violencia física, también se considerará como presente el indicador “Amenazas de muerte del
agresor dirigidas a la víctima”. Este tipo de indicaciones, además de en los estudios realizados
en el Área de Violencia de Género, Estudios y Formación, también proceden de la evidencia
procedente de los últimos estudios realizados para actualizar el conocido Danger Assessment

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 24


Tool (DA-5), uno de los instrumentos de la familia DA para evaluar el riesgo de homicidio de
VDG.

Igualmente, se recomienda incrementar la gravedad en el caso de que la violencia se


produzca en presencia de los menores.

NOTA: La evaluación forense del daño psicológico en la víctima podría enriquecer la


valoración de este factor.

I N D I C A DO R 3. S E X O F O RZ A D O

Cualquier comportamiento sexual consumado o intentado por parte del agresor sin
consentimiento de la víctima, o solicitudes del agresor que provoquen que la víctima se sienta
suficientemente presionada para realizar prácticas sexuales no deseadas, a través de
coacciones o amenazas, evitando así males mayores. La evaluación forense del daño físico y
psicológico de la víctima puede enriquecer la valoración de este indicador. Además, conviene
tener muy presente la posible existencia de un delito de naturaleza sexual sumado a otro de
VdG. No obstante, estos elementos son más de naturaleza jurídica y la evaluación del riesgo
solo trata de recoger información de calidad para consignarla presencia o no de sus
indicadores de riesgo.

Se puede valorar la gravedad o intensidad de la violencia sexual:

- Leve: Reclamación de actos de carácter sexual mediante la coacción o la amenaza, pero sin
el uso de violencia física.

Por ejemplo, la víctima se niega a tener relaciones, pero la pareja o expareja le insiste diciéndole que es su deber como
esposa y ella acaba accediendo, ella accede para evitar males mayores, etc.

- Grave: Imposición de actos de carácter sexual mediante el uso de violencia física, pero sin
provocar lesiones importantes en la víctima.

Por ejemplo, ante la negativa u oposición de la víctima el agresor la somete, agarrándola de las manos y empujándola
bruscamente.

- Muy grave: Imposición de actos de carácter sexual mediante el uso de la violencia


conllevando además lesiones (de cualquier tipo) para la víctima. Cualquier relación sexual en la
que la víctima es tratada como un objeto o “cosificada” con actitudes muy degradantes, debe
considerarse de manera cuidadosa, especialmente si el agresor presenta características
psicopáticas.

Por ejemplo, la víctima se niega a mantener relaciones con el agresor, y éste la golpea contra el suelo y la agarra
fuertemente del cuello causándole hematomas.

En caso de duda entre dos niveles, se recomienda indicar el nivel más grave que se esté
considerando.

Igualmente, se recomienda incrementar la gravedad en el caso de que la conducta sexual


forzada se produzca en presencia de los menores o se cometa en grupo o ante terceros del

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 25


entorno del agresor. La evaluación forense del daño psicológico y físico de la víctima puede
enriquecer la valoración de este indicador.

NOTA: La evaluación forense del daño psicológico y físico de la víctima puede enriquecer la
valoración de este indicador.

I N D I C A DO R 4. E M P L E O DE ARMAS U OBJETOS CONTRA LA VÍCTIMA

La valoración de este indicador se realizará atendiendo a si el agresor ha empleado


cualquier arma u objeto susceptible de causar daño para agredir/amenazar a la víctima. En
caso afirmativo, entre arma blanca, arma de fuego y otros objetos, se pueden marcar varias
opciones. No es necesario que exista un acometimiento físico con el arma u objeto.

I N D I C A DO R 5. E X I S T E N C I A D E A M E N A Z A S O P L A N E S D I R I G I D O S A C A U SA R D A Ñ O A
LA VÍCTIMA

Este indicador valora la existencia de manifestaciones por parte del autor, a la propia
víctima o a otras personas, de pensamientos, deseos, impulsos o comportamientos dirigidos a
causar cualquier daño a la víctima, independientemente del modo o medio en el que se realice
(personalmente, correo electrónico, redes sociales, llamadas o mensajes telefónicos).

Por plan dirigido se entiende que el agresor ya ha llevado a cabo actos preparatorios como
parte de un plan para causar daño a la víctima (por ejemplo, si recientemente ha adquirido
algún tipo de arma u otro material, ha hablado con otras personas sobre actuaciones violentas
en el futuro, modificación de horarios y rutinas para asegurar los daños).

Para valorar la gravedad o intensidad de las amenazas, el profesional forense atenderá a


la potencialidad lesiva de éstas en el caso de llevarse a cabo:

Leve: cuando de ejecutarse las amenazas, exista poca probabilidad de provocar lesiones
físicas y/o psicológicas graves en la víctima o en terceros importantes para ésta.

Por ejemplo, “voy a hacer que te echen del trabajo”, “voy a decirle a tu jefe lo mala que eres” o “que sepas que no pienso
permitir que te quedes con el coche”.

Grave: cuando de ejecutarse las amenazas, exista una alta probabilidad de provocar
lesiones físicas y/o psicológicas graves en la víctima o en terceros importantes para la víctima.

Por ejemplo, “te voy a desfigurar la cara para que nadie te mire”, “te voy a quitar a los niños” o “tus padres van a saber tus
gustos sexuales”, junto con amenazas de divulgación de datos, fotos de contenido sexual a través de redes sociales, etc. “

Muy grave: cuando se trata de amenazas de daños graves, muerte, suicidio o suicidio
ampliado hacia la víctima o terceros importantes para ésta (especial relevancia tendrá si estas
amenazas incluyen a los hijos de la víctima).

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 26


Por ejemplo, “voy a prender fuego a la casa contigo y los niños dentro”, “te voy a matar…

En caso de duda entre dos niveles, se recomienda indicar el nivel más grave que se esté
considerando. Igualmente, se recomienda incrementar la gravedad en caso de que las
amenazas se produzcan en presencia de los hijos o incluyan a éstos.

El profesional forense para valorar este indicador atenderá principalmente a la


potencialidad lesiva de las amenazas, con independencia de la credibilidad que le otorgue la
víctima o el grado de intimidación que ésta sienta. Las manifestaciones del tipo “me gustaría
estar muerto” también deben valorarse como “graves”.

Estos dos tipos de amenazas, de muerte o de suicidio, el Sistema Supervisor las considera de
intensidad muy grave respecto al indicador anterior.

Estos dos subindicadores incluidos en el formulario son especialmente importantes. En el


supuesto de ataques al cuello (agarrones o intentos de estrangulación) debe indicarse como
presente el indicador de amenazas de muerte.

I N D I C A DO R 6. E N LOS ÚLTIMOS SEIS MESES SE REGISTRA UN AUMENTO EN LA


ESCALADA DE LAS AGRESIONES O AMENAZAS

Este indicador se valorará con independencia de que exista o no una historia cronificada de
violencia en la relación de pareja o de que esa escalada de la violencia haya sido o no
denunciada. En este indicador se tiene en cuenta la evolución de la historia de violencia en la
pareja en los últimos seis meses (como referente temporal orientativo) y, más concretamente, el
incremento de la frecuencia o la gravedad de los episodios agresivos, así como la cronificación
de esta. La respuesta será afirmativa si se ha producido alguna de las siguientes opciones, o
ambas:

Para valorar este indicador el profesional forense atenderá a:

Incremento de la intensidad (gravedad) de las agresiones o de las amenazas, respecto a


lo contemplado en los indicadores previos. Se considera también un aumento en la gravedad
aquellos casos en los que:

El agresor ha comenzado a agredir o amenazar a la víctima delante de los hijos o de


terceras personas y/o en lugares públicos, y antes no lo hacía.

Las agresiones o las amenazas se dan estando o habiendo estado la mujer embarazada.

Por ejemplo, la mujer manifiesta que antes sólo la insultaba pero que en la última semana le ha pegado dos veces
causándole moratones; o la mujer refiere que hace dos días su marido la humilló delante de su familia mientras paseaban, algo
que nunca había ocurrido antes en público.

Aumento de la frecuencia de los episodios de agresión o amenaza, considerando todo


hecho anterior y de cualquier tipo de violencia ejercida sobre la víctima.

Por ejemplo, la mujer manifiesta que las agresiones que sufría eran ocasionales, pero desde hace tres semanas estas se
repiten prácticamente a diario.

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En los casos donde se da una violencia coercitiva controladora mantenida en el tiempo es
difícil advertir la escalada de la violencia, ya que los episodios violentos suelen alternarse con
periodos de calma. En estos casos será de interés valorar si últimamente los episodios violentos
superan a los «periodos de calma»; es decir si el ciclo de la violencia va muy rápido y el
período de calma o «luna de miel» cada vez dura menos o incluso ha desparecido.

El agresor es el responsable de la acción violenta (factor necesario y suficiente para que se


lleve a cabo la victimización), de ahí que los indicadores relacionados con él tengan una mayor
presencia en la herramienta. Estos indicadores se podrían agrupar en tres grandes grupos: a)
indicadores relacionados con el recurso habitual a la violencia como estrategia relacional, tanto
dentro como fuera de la pareja; b) indicadores relacionados con el estado de salud mental y
ajuste social, y c) indicadores propios de la violencia de género (celos, conductas de control y
conductas de acoso). El carácter clínico y dinámico de muchos de estos indicadores hace muy
probable que el aporte de un profesional forense enriquezca la valoración inicial realizada
desde el contexto policial.

I N D I C A DO R 7. E N LOS ÚLTIMOS SEIS MESES EL AGRESOR MUESTRA CELOS


EXAGERADOS O SOSPECH AS DE INFIDELIDAD

En el caso de que este factor esté presente es importante que el profesional forense
diferencie si se trata de unos celos exagerados, pero no patológicos; o si, por el contrario, esos
celos constituyen una entidad clínica (i.e., delirio celotípico). Estos celos y/o sospechas se
manifiestan por pensamientos, comportamientos de comprobación, comentarios o expresiones, ya
sea directamente a la víctima o a través de terceras personas, que expresen la sospecha o una
inquietud de que la pareja puede sentirse atraída sexual o sentimentalmente por otra persona,
percibiendo desatención o pérdida de interés en la relación con él.
En el caso de celos exagerados procedentes de un componente más obsesivo que deliroide, y
por tanto más en la esfera subclínica, se marcará este indicador, pero no el de trastorno mental.

En la violencia coercitiva controladora mantenida en el tiempo este factor puede haber


estado presente a lo largo de toda la relación. En estos casos será de interés explorar si las
conductas de celos se han incrementado en los últimos seis meses que, como se ha explicado y
sucede con el resto de los indicadores que incluyen un plazo temporal, se trata de un criterio
temporal orientativo. La celopatía obsesiva está muy ligada a los homicidios de VdG.

I N D I C A DO R 8. E N LOS ÚLTIMOS SEIS MESES EL AGRESOR MUESTRA CONDUCTAS DE


CONTROL

En estrecha relación con la experimentación de sentimientos de celos están las conductas de


control y/o comprobación. Las primeras también pueden estar relacionadas con una forma de
entender las relaciones de pareja en términos de posesión, propia de personalidades

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 28


dependientes e inseguras. Estas conductas limitan la libertad de acción de la mujer y su
autonomía en la toma de decisiones, así como la aíslan de su entorno, sometiéndola a la visión
del mundo del agresor. Por ejemplo, controlar el tiempo que tarda del trabajo a casa, las
actividades de ocio que programa sin el agresor, las veces que se reúne con los miembros de su
familia, el dinero qué gasta y en qué lo gasta, etc. Estas conductas de control también se
pueden llevar a cabo en el espacio virtual (i.e., control de redes sociales, Smartphone, etc.).

Las conductas de comprobación, sin embargo, están relacionadas directamente con los
sentimientos de celos. El agresor ocupa gran parte de su energía mental y física a estas
conductas como estrategia para reducir los profundos sentimientos disfóricos que experimenta
(i.e., llamadas telefónicas, interrogatorios al volver a casa, revisión del teléfono, de las redes
sociales, del correo electrónico y objetos personales, etc.).

I N D I C A DO R 9. E N LOS ÚLTIMOS SEIS MESES EL AGRESOR MUESTRA CONDUCTAS DE


ACOSO

El acoso se refiere a un patrón sistemático, intencional y reiterado de persecución de la


víctima. Estas conductas pueden ser explícitas, cuando el agresor quiere que la víctima se
percate de su presencia dejando constancia de su actividad persecutoria (regalos, notas,
encuentros que parecen casuales, etc.), lo que provoca profundos sentimientos de intimidación y
amenaza, que alteran gravemente el desarrollo de las rutinas cotidianas de la víctima. O por el
contrario, se pueden realizar de forma encubierta, es decir, sin conciencia por parte de la
víctima, lo que dificulta su detección y la puesta en marcha de estrategias de protección por
parte de ésta (i.e., denuncia), salvo que sea descubierto por terceros o fortuitamente por la
víctima. La forma explícita puede ir acompañada de amenazas a ella o a personas
significativas de su entorno (notas, mensajes o correos amenazantes, amenazas verbales
directas, mensajes a través de los hijos, etc.), mensajes humillantes/devaluadores sobre su
persona o acciones que denigran a la víctima (i.e., publicar sus datos personales ofreciendo sexo
a través de internet).

Estas conductas suelen aparecer una que vez que la víctima ha decidió romper la relación de
pareja. Algunas de las conductas de acoso o acecho pueden ser las siguientes:

-vigilar sus desplazamientos (de forma encubierta o explícita)

-vigilar su vida social y afectiva a través de la red social virtual mediante una identidad
enmascarada (puede llegar incluso a interaccionar con ella)

-vigilar su vida social y afectiva a través de terceros.

I N D I C A DO R 10. E X I S T E N C I A D E P R O BL E M A S E N L A V I D A D E L A G R E SO R E N L O S
ÚLTIMOS SEIS MESES

Un estresor psicosocial es un acontecimiento vital que desborda la capacidad de


afrontamiento de la persona. El profesional forense deberá delimitar la intensidad del estresor

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 29


para estimar su capacidad desestabilizadora. El indicador de problemas en la vida del
agresor está destinado a conocer el nivel de estrés al que está sometido el denunciado, y
cuando es alto y además coexisten problemas económicos (e idea general de ruina) resulta
especialmente importante en los homicidios. En este sentido, podríamos ordenar los estresores
de la siguiente forma:

-estresores de elevada magnitud (pérdida del empleo, muerte de un ser querido, quiebra
económica, repercusiones legales importantes firmes o posibles, etc.)

-estresores de baja magnitud (discusión con el jefe, soportar un largo atasco, etc.)

-estrés crónico (insatisfacción con el puesto de trabajo, sobrecarga laboral, cuidado de


persona dependiente, etc.)

En este sentido, la ruptura de la relación de pareja es un potente estresor en la vida de las


personas ya que implica la gestión de muchas pérdidas (perdida de proyecto vital, pérdida de
red social y familiar, pérdida de apoyo sentimental y logístico; pérdida económica, pérdida de
contacto con los hijos, etc.). El profesional forense deberá explorar la elaboración de la ruptura
que está realizando el denunciado.

Esta medida de ajuste psicosocial evalúa la existencia de estresores en la vida del agresor, y
especialmente su impacto y evolución en los últimos meses. Conviene considerar con atención la
presencia de este indicador y considerarse cualquier descriptiva sobre la vida reciente del
denunciado que nos haga sospechar de desajustes al entorno, y muy especialmente de
sentimientos de ruina. Además, en caso de existir algún acontecimiento o problema estresante, se
deberá concretar el tipo de problema(s), entre:

 Problemas laborales/económicos. Por ejemplo, despido, situación de tensión en el


trabajo, problemas financieros, pérdida de empleo y deudas. La idea y repercusión
práctica de “quiebra económica” es de especial importancia. En las investigaciones
desarrolladas en el contexto internacional y nacional sobre el subtipo de homicidios
denominados diádicos es relativamente frecuente observar como la criminodinámica de
los hechos estuvo muy ligada (pero no solo) a una idea de “ruina” económica
(inicialmente) y “personal” posteriormente, fraccionando en gran medida el sentido de su
vida con una focalización obsesiva en su pareja. Puede conllevar, como se ha dicho,
episodios de homicidio seguido de suicidio cuando coexisten otros elementos.
 Problemas con el Sistema de Justicia. No relacionados con la violencia de género. Por
ejemplo, el agresor está incurso en una causa penal o civil.

Se permite marcar varias opciones cuando, por ejemplo, el denunciado tiene desde hace
tiempo muchos problemas económicos y al mismo tiempo, acumula causas judiciales por
procedimientos penales relacionados con otras actividades delictivas y/o civiles que le pueden
llevar a pérdida de uso de vivienda o acceso más restrictivo a sus hijos.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 30


I N D I C A DO R 11. E N E L Ú L T I M O A Ñ O E L A G R E S O R H A P R O D U C ID O D A Ñ O S
MATERIALES

Este indicador incluye cualquier tipo de conducta constitutiva de daños realizada por el autor
sobre los bienes propios, de la víctima, de ambos, o del entorno de la víctima. Especial
relevancia tendrán los daños ocasionados a objetos materiales con un especial significado
sentimental para la víctima (i.e., joya familiar que ha pasado de unas generaciones a otras).

Estas impulsivas pérdidas de control, si se han producido “siempre” pueden tener que ver con
su estilo de personalidad o a una estrategia intencional de control sobre la víctima. Pero si
aparecen y/o se incrementan desde hace poco tiempo, es posible que estén vinculadas a la
presencia de estresores que desbordan la capacidad de afrontamiento (agudos o crónicos) y/o
al consumo de sustancias (intoxicación aguda, desajustes por consumo crónico, síndrome de
abstinencia, etc.).

I N D I C A DO R 12. E N EL ÚLTIMO AÑO SE REGISTRAN FALTAS DE RESPETO A LA


A U T O R I D A D O S U S A G E NT E S

Este indicador incluye cualquier tipo de conducta, directa (agresiones físicas o verbales,
comentarios devaluadores, etc.) o indirecta (cometarios a terceros, comentarios en las redes
sociales, etc.), contra la Autoridad o sus agentes; o expresión de una actitud desafiante contra
éstos. La transgresión de los mecanismos de control social formal está relacionada con perfiles
de personalidad antisocial con reiterados comportamientos antinormativos o delictivos.

Por ejemplo, el agresor hace comentarios del tipo “la policía me da igual no sirve para nada”, o ante la presencia de los
agentes y/o al ir a ser detenido se les encara y les insulta. También, evitar su detención o se resiste a la misma después de un
episodio de violencia de género.

I N D I C A DO R 13. E N E L Ú L T I M O A Ñ O A G R E D E F ÍS I C A M E N T E A T E R C E R A S P E R S O N A S
Y / O A N I M AL E S

Este indicador incluye cualquier tipo de conducta que constituya una agresión física a
terceras personas o animales, bien del entorno familiar o social de la pareja o en cualquier otro
entorno. Especial relevancia tendrán las agresiones a los hijos de la víctima o cualquier otra
persona significativa para ésta.

En el supuesto de agresión a los menores, habrá que indicar también como presente el
indicador I-30 Existencia de amenazas a la integridad física de los menores.

Otros ejemplos: el agresor ha golpeado a la hermana de la víctima cuando esta le impedía hablar con su mujer; o el agresor,
después de haber tenido un percance con otro conductor, sale del coche directo hacia él y le golpea, percances con profesores en
el colegio a consecuencia de reuniones de los hijos, con los vecinos por problemas de convivencia. En el supuesto de que el
denunciado sea muy joven es posible que este tipo de conductas se produzcan en su esfera de relaciones o actividades propias
de su edad, tales como centros educativos o de ocio.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 31


I N D I C A DO R 14. E N E L ÚL T I M O A Ñ O E X I S T E N A ME N A Z A S O D E S P R E C I O S A T E R C E R A S
PERSONAS

Este tipo de conductas, de menor intensidad que las descritas en el indicador previo, se
deben extender más allá del ámbito familiar.

Por ejemplo, el agresor insulta a un camarero por olvidarse de ponerle el azucarillo con el café; o el agresor desprecia a la
cajera del supermercado llamándola lenta e inútil al considerar que tarda más de lo que debe en cobrarles.

I N D I C A DO R 15. E X I S T E N ANTECEDENTES PENALES Y/O POLICIALES DEL AGRESOR

Este indicador rastrea los posibles actos de vulnerabilidad de los derechos y libertades de
los demás y del ordenamiento jurídico (en cualquier tipo de delito) por parte del agresor a lo
largo de su vida. Es un tipo de indicador muy genérico que debe estar también relacionado con
los indicadores más específicos que aparecen con posterioridad.

Este indicador no se puede modificar y se presentará informado automáticamente por estar


conectado con bases de datos.

I N D I C A DO R 16. E X I S T E N QUEBRANTAMIENTOS PREVIOS O ACTUALES (CAUTELARES


O PENALES)

Se debe especificar si existen quebrantamientos previos de medidas cautelares o penales


por cualquier tipo de delito (no solo por violencia de género).

Este indicador no se puede modificar y se presentará informado automáticamente por estar


conectado con bases de datos.

I N D I C A DO R 17. E X I S T E N ANTECEDENTES DE AGRESIONES FÍSICAS Y/O SEXUALES

Estos antecedentes tan específicos respecto al tipo de violencia pueden estar relacionados
con cualquier persona en el pasado. Este tipo de antecedentes violentos deben explorarse y
considerarse con cautela en la evaluación final debido a que el historial de violencia
física/sexual es importante para cualquier evaluación de homicidio potencial.

Si en la primera evaluación se señaló este tipo de agresiones en los factores de historia de


violencia, el SSP recomendará como presente este indicador en evaluaciones posteriores.

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I N D I C A DO R 18. E X I S T E N ANTECEDENTES DE VIOLENCIA DE GÉNERO SOBRE OTRA/S
PAREJA/S

El Sistema VioGén comprueba de forma automática la posible presencia de este indicador.


En el caso de agresores extranjeros, se puntuará este factor con independencia de la fuente de
información de la que provenga (fuente oficial, allegados del agresor o la propia víctima).

Este indicador no se puede modificar y se presentará informado automáticamente por estar


conectado con bases de datos.

I N D I C A DO R 19. P R E S E N T A U N T R A S T O R N O M E N T A L Y / O P S I Q UI Á T R I C O

Para valorar este factor por el profesional forense, además de la exploración directa del
agresor, es conveniente solicitar la historia clínica del mismo. Junto con el diagnóstico
psicopatológico (arreglo a las clasificaciones internacionales de los desórdenes mentales –DSM
o CIE-), el profesional forense debería de tener en cuenta los factores de riesgo de violencia
relacionados con los trastornos mentales, ya que matizarían la valoración únicamente
atendiendo a la presencia de un cuadro clínico.

Estos factores serían:

- clínica asociada al cuadro,

- conciencia de enfermedad,

- estar recibiendo tratamiento,

- adherencia al mismo,

- evolución clínica,

- consumo de sustancias (patología dual), y

- comorbilidad (especialmente con trastornos de la personalidad, en concreto la presencia


de un trastorno psicopático de personalidad).

Con independencia de la presencia o no de un trastorno de personalidad, el profesional


forense valorará la estructura básica de personalidad del denunciado, ya que ésta modulará la
presencia de cualquier cuadro clínico. Prestará especial atención a la presencia de rasgos de
personalidad asociados a conducta violenta (impulsividad, desregulación emocional, narcisismo e
hipersensibilidad a la crítica y estilo de personalidad paranoide).

Especial atención habrá que tener en el caso de que se trate de un hombre con un cuadro
psicopatológico claramente filiado, de naturaleza psicótica, con ideas delirantes, no solo de
naturaleza celotípica, sino también de perjuicio o persecutorio en torno a la pareja. Se debería
valorar si hay sintomatología psicótica activa, si realiza alguna crítica real de los hechos objeto
de la denuncia, si tiene conciencia de enfermedad mental y de la relación existente entre delito
y abandono en la toma de la medicación. Si ha presentado muchas recidivas por abandono en

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 33


la toma de medicación o si esta le produce efectos secundarios indeseables, porque entonces
aumenta el riesgo de abandono.

En el caso de que se detecten indicadores de depresión o trastorno afectivo grave se


valorarán especialmente las ideas de desesperanza (sobre todo en el caso de que se haya
detectado estresores psicosociales graves en la vida del denunciado (indicador 10 de la
presente guía). En este caso se recomienda una exploración exhaustiva del riesgo de suicidio.
Estos dos elementos, más si están combinados, son relevantes en cualquier evaluación del riesgo
de homicidio.

En muchos casos, el agresor no presenta un cuadro clínico diagnosticable pero sí desajustes


psicológicos asociados clínicamente con la expresión de violencia en la pareja (ver tabla)3. En el
caso de que se aprecien alguno de estos indicadores de forma muy marcada en el agresor se
señalará como presente el indicador. En el caso de que se hayan señalado los indicadores 7 y/o
8 también se señalará este indicador

Tabla de desajustes psicológicos en los agresores asociados a la violencia contra la mujer en


las relaciones de pareja

COGNICIÓN EMOCIÓN ESTILO RELACIONAL


-Sesgos cognitivos respecto a los -Dificultad para expresar -Estilo de apego ansioso en las
roles de género emociones con tendencia a acumular relaciones interpersonales
-Tendencia a percibir de forma sentimientos de tensión que, cuando -Estilo relacional impositivo en
hostil y amenazante las conductas de fallan los controles, aparecen de las relaciones interpersonales
la pareja forma explosiva y descontrolada -Estilo relacional controlador con
-Rumiación de ideas de perjuicio -Pobre autoconcepto y baja la pareja
respecto a la separación y/o la autoestima
denuncia de violencia de género -Tendencia a experimentar
sentimientos de humillación por la
conducta de la pareja
-Tendencia a la irritabilidad con
dificultad para el control emocional
-Baja empatía/frialdad
emocional
-Expresión de celos exagerados
e incontrolados

I N D I C A DO R 20. PRESENTA INTENTOS O IDEAS DE SUICIDIO

Además de los datos derivados de la exploración directa del denunciado, el profesional


forense atenderá a la presencia en la historia clínica del denunciado de intentos previos de
suicidio o ideación suicida, explorando el contexto en el que surgieron. Especial atención en la

3 Estos indicadores están tomados de la revisión de la bibliografía clínica realizada para la elaboración de la “Guía de buenas

prácticas para la evaluación psicológica forense del riesgo de violencia contra la mujer e las relaciones de pareja (VCMP)”,
realizada por el Colegio Oficial de Psicólogos en el año 2012.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 34


valoración de este indicador deberá prestarse ante la presencia de signos de depresión (ver
indicador anterior).
En el caso de tentativas previas de suicidio o ideas suicidas recurrentes señalar también como
presente el indicador I-19 El agresor presenta un trastorno mental.

I N D I C A DO R 21. P R E S E NT A A L G ÚN T I P O D E A D I CC I Ó N O CO N D U C T A S D E A B U S O D E
T Ó X I C O S ( A L C O H OL , D R OG A S Y F Á R M A C O S )

Para la valoración de este indicador, al igual que ocurría con los dos anteriores, además de
la exploración directa del denunciado, el profesional forense recabará su historia clínica. El
diagnóstico de trastornos relacionados con sustancias se realizará siguiendo las clasificaciones
internacionales de los desórdenes mentales (DSM o CIE). Al margen de la presencia de un
cuadro clínico diagnosticable, el profesional forense explorará consumo de tóxicos esporádicos
y su relación funcional con la violencia de género u otro tipo de conductas violentas derivadas
del consumo. De igual forma, se prestará atención a posible incremento en el consumo de tóxicos
a partir de la ruptura de la relación y/o la interposición de la denuncia de violencia de género.
Este indicador se pondrá en relación con los dos anteriores y con el indicador 10.

Si el problema de consumo de sustancias conforma una entidad clínica se valorará como


presente el indicador 19.

I N D I C A DO R 22. PRESENTA ANTECEDENTES FAMILIARES DE VIOL ENCIA DE GÉNERO O


DOMÉSTICA

Este indicador incluye tanto antecedentes de exposición directa o indirecta a situaciones de


violencia de género en su familia de origen en la etapa infanto-juvenil, así como a la vivencia
de maltrato y/o abuso sexual en dicha etapa. La presencia de esta segunda situación habría
que ponerla en relación con la presencia del indicador 19, como factor que incrementa el riesgo
ante la presencia de un trastorno mental.

I N D I C A DO R 23. E L A G RE S O R T I E N E M E N O S D E 24 AÑOS

Se debe consignar este indicador cuando el denunciado tenga en el momento de los hechos
23 años o menos. Los datos indican que si el denunciado tiene menos de 23 años se duplica la
probabilidad matemática de reincidencia.

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 35


Aquí se contemplan factores e indicadores que guardan relación con el perfil de la víctima,
con su situación específica y con las circunstancias que rodean e influyen sobre su riesgo. Los
factores de riesgo de la víctima incrementan la probabilidad de sufrir nuevos episodios de
revictimización. Al igual que ocurría con los factores del agresor, muchos de los factores de
riesgo de la víctima son de carácter clínico y dinámico, por lo que la valoración por parte del
profesional forense enriquecería la realizada desde el contexto policial.

I N D I C A DO R 24. E X I S TE N C I A D E A L G Ú N T I P O D E D I S C A P A C I D A D , EN F E R M E D A D
FÍSICA O PSIQUIÁTRICA GRAVE

Circunstancias de la victima que limiten su autonomía y/o la toma de decisiones personales.


Además de la exploración directa de la víctima, en el caso de que ésta refiera algún tipo de
discapacidad, se intentará recabar el informe acreditativo. En el caso de víctimas incapacitadas
se intentará tener acceso a la sentencia judicial. En el caso de enfermedades físicas se prestará
especial atención a aquellas que cursan con dolor intenso (especialmente a la hora de valorar el
Indicador 25). Ante la presencia de este factor, es importante también que el profesional
forense explore la implicación del agresor en las tareas de cuidado y atención de la víctima. Si
dicha implicación fuera significativa se puntuará también el Indicador 10. En el caso de que la
víctima tenga hijos a su cargo, podría poner en marcha estrategias disimuladoras para evitar
repercusiones negativas en el procedimiento civil, por lo que el profesional forense estará atento
a estos fenómenos distorsionadores.

I N D I C A DO R 25. V Í C T I MA C O N I D E A S O I N T E N T OS D E S U I C I D I O

El profesional forense junto con la exploración directa de la víctima rastreará en los


antecedentes clínicos de ésta la presencia de ideas o intentos autolíticos y el contexto en que
aparecieron. Si dichos pensamientos o intentos están presentes al momento de la exploración
habría que establecer su relación con la violencia de género, así como explorar la presencia de
otros estresores psicosociales en la vida de la víctima. Es conveniente prestar atención a la
presencia de signos de depresión y muy especialmente ante la presencia de sentimientos de
desesperanza.

En caso de estar presente dicho indicador, además de valorarlo en relación con el riesgo, se
recomendará la derivación de la víctima al centro de salud mental de zona, para una
supervisión clínica adecuada. En el caso de que la víctima tenga hijos a su cargo, podría poner
en marcha estrategias disimuladoras para evitar repercusiones negativas en el procedimiento
civil, por lo que el profesional forense estará atento a estos fenómenos distorsionadores.

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I N D I C A DO R 26. P R E S E NT A A L G ÚN T I P O D E A D I CC I Ó N O CO N D U C T A S D E A B U S O D E
T Ó X I C O S ( A L C O H OL , D R OG A S Y T Ó X I C O S )

Para valorar este indicador, el profesional forense además de la exploración directa de la


víctima intentará acceder a la historia clínica de esta. Cualquier diagnóstico relacionado con
sustancias se realizará siguiendo los criterios clínicos recogidos en las clasificaciones
internacionales de los trastornos mentales (DSM o CIE).

Al margen de la presencia de un cuadro clínico diagnosticable, el profesional forense


explorará y marcará este indicador, ante consumos de tóxicos esporádicos, que deberían
también ser puestos en relación con la violencia de género sufrida (por ejemplo, consumo
abusivo después de episodios de violencia agudos o derivados de situaciones de acoso posterior
a la ruptura). También pueden aparecer consumos, más o menos habituales, sin llegar a
conformar un cuadro clínico, como estrategias de afrontamiento ante posibles problemas físicos
(i.e., dolores por lesiones) y psicológicos (estado de ánimo disfórico) asociados a la violencia de
género (tener en cuenta Indicador 24)

En el caso de que la víctima tenga hijos a su cargo podría poner en marcha estrategias
disimuladoras para evitar repercusiones negativas en el procedimiento civil, por lo que el
profesional forense estará atento a estos fenómenos distorsionadores.

I N D I C A DO R 27. C A R E C E D E A P O Y O F A M I L I A R O SO C I A L F A V O R A BL E

Una de las estrategias puesta en marcha por los agresores de pareja es el aislamiento de la
víctima de su red social y familiar. De ahí que, en muchas ocasiones, cuando se produce la
denuncia de la situación, la víctima carece de una red de apoyo. Se prestará especial atención
a la presencia de trastornos físicos o psicológicos que puedan limitar la actividad social de la
víctima, la procedencia extranjera, especialmente si lleva poco tiempo en nuestro país, o la
pertenencia de la víctima a etnias con arraigados valores sexistas. Ante la presencia de este
indicador, el profesional forense recomendará la derivación de la víctima a los dispositivos de
asistencia psicosocial de la red de atención a víctimas de violencia de género.

I N D I C A DO R 28. V Í C T I MA EXTRANJERA

El indicador se refiere a la procedencia de la víctima. El profesional forense puede explorar


la presencia de esquemas mentales sexistas en la víctima fruto del proceso socializador que ha
recibido, y el grado en que estos esquemas mentales puedan explicar la permanencia de la
víctima en la relación de maltrato. Al igual que ocurría con el indicador anterior, el profesional
forense prestará atención al caso de mujeres de procedencia extranjera y/o de etnias con
arraigados valores sexistas. En este sentido, se explorará la cultura de procedencia de la
víctima y las pautas socio-culturales recibidas respecto a los roles de género, así como el tiempo
que la víctima lleva residiendo en España (importante la edad en la que migró a nuestro país) y
el grado en el que ha asumido las pautas socio-culturales españolas respecto a los roles de
género. En el caso de procedencia de etnias con arraigados valores sexistas es conveniente
explorar la posible existencia de presiones para volver con el agresor y/o retirar la denuncia.

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Los tres indicadores englobados dentro de este factor pretenden detectar a los menores en
situación de riesgo por su exposición a distintos aspectos de la violencia de género que viven en
su hogar.

I N D I C A DO R 29. L A V Í C TI M A T I E N E A S U C A R G O M E N O R E S D E E D A D

En el domicilio conviven hijos menores de edad, con independencia de que sean de los dos
miembros de la pareja o de uno sólo. También hay que indicar cuando los hijos no convivan con
el agresor, por separación u otras circunstancias.

I N D I C A DO R 30. E X I S T E N C I A D E A M E N A Z A S A L A I N T E G R ID A D F Í S IC A D E L O S
MENORES

El profesional forense explorará la relación existente entre el agresor y los menores previa a
la denuncia, y si ha extendido la violencia y/o amenazas hacia éstos. Será importante explorar
la posición de los menores en el conflicto adulto y la percepción del agresor respecto al papel
que juegan en la ruptura de la relación con la víctima. El profesional forense deberá atender a
las medidas civiles derivadas del proceso penal para el caso de que los menores sean hijos del
agresor y a la valoración que la víctima y el agresor hacen de las mismas y de su desarrollo (si
han empezado a funcionar en el momento de la evaluación del riesgo).

En el supuesto de que el menor haya sufrido agresiones deberá señalarse este indicador
junto con el Indicador 13 En el último año agrede físicamente a terceras personas y/o animales.

I N D I C A DO R 31. L A V Í C TI M A T E M E P O R L A I N T E G R I D A D D E L O S M E N O R E S

En estrecha relación con el indicador anterior, el profesional forense explorará la percepción


de riesgo que tiene la víctima en relación con los menores y los argumentos en los que lo apoya,
así como el grado de temor que esta circunstancia suscita en la víctima. Se trata de un indicador
que presenta un componente más subjetivo que el anterior, dando cuanta de esta convicción por
parte de la mujer denunciante.

Este factor valora diferentes aspectos sobre la calidad de la relación entre víctima y
agresor. Más concretamente se deben indagar los indicadores que se detallan a continuación.

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I N D I C A DO R 32. L A V Í C TI M A H A D E N U N C I A DO A O T R O S A G R E S O R E S E N E L P A S A D O

El profesional forense se guiará para valorar este indicador de la información aportada por
el entorno policial (base de datos VioGén), al margen de explorarlo directamente con la
víctima. Desde el entorno policial este indicador es señalado con independencia de que la
víctima posteriormente retirara la denuncia o de la decisión judicial adoptada respecto a la
misma.

Este indicador no se puede modificar y se presentará informado automáticamente por estar


conectado con bases de datos.

I N D I C A DO R 33. S E HAN REGISTRADO EPISODIOS DE VIOLENCIA LATERAL


RECÍPROCA.

Para la valoración de este indicador, el profesional forense deberá contar con información
colateral, al margen de la aportada por víctima y agresor. Las víctimas, en ocasiones, sufren
fenómenos de adaptación paradójica que hacen que se identifiquen con el agresor, justificando
su violencia, minimizando las consecuencias que sufren y autoculpabilizándose de la violencia
sufrida. Por su parte, los agresores, en algunas ocasiones refieren violencia bidireccional para
justificar la violencia que ejercen sobre la víctima, por lo que conviene ser cauto cuando la única
fuente de información para valorar este indicador provenga del agresor. El profesional forense
debe tener en cuenta que la presencia de episodios de violencia bidireccional no es
incompatible con la existencia de una situación de violencia de género. En muchas ocasiones, la
víctima se resiste al sometimiento del agresor o expresa conductas defensivas para proteger su
integridad. Por otro lado, con independencia del carácter que tenga esa violencia bidireccional,
su presencia ha demostrado ser un indicador de riesgo de reincidencia letal. La violencia que se
está considerando en este indicador es de tipo física, no verbal. De esta forma, por ejemplo, los
insultos recíprocos no justificarían la presencia del indicador.

En suma, de forma concreta, se refiere a aquella situación en que los miembros de la pareja
han coparticipado activamente en episodios de violencia física de manera recíproca. Se valora
si la víctima tiende a mostrar conductas violentas hacia el agresor antes de que él se muestre
violento hacia ella. La investigación demuestra como se puede llegar a este tipo de situaciones a
través de diferentes itinerarios, si bien Para marcar este indicador se valora especialmente
quela relación esté en este punto de violencia tan conflictiva, independientemente de cómo se
haya llegado a esta situación y sin que su presencia genere actitudes de culpabilización de la
víctima o de justificación del agresor por parte del profesional forense.

Este indicador no debe señalarse únicamente por la presencia de denuncias cruzadas ni


alude a ello.

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I N D I C A DO R 34. L A V ÍC T I M A H A E X P R E S A D O A L A G R E S O R S U I N T E N C I Ó N D E
R O M P E R L A R E L A C I Ó N HA C E M E N O S D E S E I S M E S E S

Lo importante a la hora de valorar este indicador es conocer si la víctima ha trasladado de


forma expresa al agresor la decisión de romper la relación, y si éste tiene conciencia del deseo
de su pareja. Este indicador es independiente de la denuncia de la situación de violencia. De
hecho, en muchas ocasiones la decisión de la ruptura es anterior o posterior a la denuncia. En
este sentido, el profesional forense debe explorar los deseos de la mujer y los objetivos que
busca con la denuncia (en muchas ocasiones es simplemente que el agresor cambie su actitud y
no la ruptura de la relación). El riesgo real de este indicador está asociado con una decisión
firme por parte de la víctima de romper la relación y la plena conciencia por parte del agresor
de que la ruptura es irreversible. Denunciar la situación de violencia es un factor de protección,
sobre todo para la violencia grave o letal. La media histórica de denuncias previas a los
homicidios de violencia de género ronda el 25%, aunque se haya ido reduciendo en los últimos
años.

Ciertamente, hay diferencia entre comunicar la intención de abandonar la relación y


materializar la ruptura. Este indicador expresa lo primero y ha demostrado ser un menor
estimador de reincidencia que de homicidio, por lo que se recomienda explorar si la ruptura se
ha materializado de manera efectiva y que reacción está mostrando el denunciado para
explorar el escenario y considerarlo o no de riesgo.

I N D I C A DO R 35. L A V Í CT I M A P I E N S A Q U E E L AG R E S O R E S C A P A Z D E A G R E D I R L A
C O N M U C H A V I O L EN C I A O I N C L U S O M A T A R L A

Este indicador se señalará con independencia de que la víctima piense que es capaz de
controlar por sí misma el riesgo que percibe en el agresor. Aunque es un indicador totalmente
subjetivo, se pretende registrar el grado de conciencia que tiene la mujer sobre la gravedad de
su situación actual, y de lo que espera que pueda llegar a ocurrir, en base a sus experiencias
con el agresor y a la capacidad lesiva que le atribuye.

Se debe preguntar directamente si ha pensado que es capaz de matarla,


independientemente de que no pueda explicar que le ha llevado a pensar eso. El momento de
la denuncia, es tan devastador desde el punto de vista emocional, que muchas víctimas sufren un
bloqueo a la hora de dar explicaciones detalladas, puede no saber muy bien el porqué de esa
percepción, pero la realidad es que la ha tenido.

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Anexo. Modelo de impresión del Formulario VFR5.0-H para la Valoración Forense del Riesgo

1.-HISTORIA DE VIOLENCIA EN LA RELACIÓN DE PAREJA Respuestas

Indicador 1: Violencia psicológica (vejaciones, insultos y humillaciones) SI NO N/S


1.1 Intensidad de la violencia psicológica Leve Grave Muy grave
Indicador 2: Violencia física SI NO N/S
2.1 Intensidad de la violencia física Leve Grave Muy grave
Indicador 3: Sexo forzado SI NO N/S
3.1 Intensidad de la violencia sexual Leve Grave Muy grave
Indicador 4: Empleo de armas u objetos contra la víctima SI NO N/S
4.1 Arma blanca 4.2. Arma de fuego 4.3. Otros objetos
Indicador 5: Existencia de amenazas o planes dirigidos a causar daño a la víctima SI NO N/S
5.1 Intensidad de las amenazas Leve Grave Muy grave
5.2 Amenazas de suicidio del agresor SI NO
5.3 Amenazas de muerte del agresor dirigidas a la víctima SI NO
Indicador 6: En los últimos seis meses se registra un aumento de la escalada de agresiones o amenazas SI NO N/S

2.-CARACTERÍSTICAS DEL AGRESOR

Indicador 7: En los últimos seis meses, el agresor muestra celos exagerados o sospechas de infidelidad SI NO N/S
Indicador 8: En los últimos seis meses, el agresor muestra conductas de control SI NO N/S
Indicador 9: En los últimos seis meses, el agresor muestra conductas de acoso SI NO N/S
Indicador 10: Existencia problemas en la vida del agresor en los últimos seis meses SI NO N/S
10.1 Problemas laborales o económicos SI NO
10.2 Problemas con el sistema de justicia SI NO
Indicador 11: En el último año el agresor produce daños materiales SI NO N/S
Indicador 12: En el último año se registran faltas de respeto a la autoridad o a sus agentes SI NO N/S
Indicador 13: En el último año agrede físicamente a terceras personas y/o animales SI NO N/S
Indicador 14: En el último año existen amenazas o desprecios a terceras personas SI NO N/S
Indicador 15: Existen antecedentes penales y/o policiales del agresor
Indicador 16: Existen quebrantamientos previos o actuales (cautelares o penales)
Indicador 17: Existen antecedentes de agresiones físicas y/o sexuales SI NO N/S
Indicador 18: Existen antecedentes de violencia de género sobre otra/s pareja/s
Indicador 19: Presenta problemas un trastorno mental y/o psiquiátrico SI NO N/S
Indicador 20: Presenta ideas o intentos de suicidio SI NO N/S
Indicador 21: Presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y fármacos) SI NO N/S
Indicador 22: Presenta antecedentes familiares de violencia de género o doméstica SI NO N/S
Indicador 23: El agresor tiene menos de 24 años SI NO N/S

3.-FACTORES DE RIESGO / VULNERABILIDAD DE LA VÍCTIMA

Indicador 24: Existencia de algún tipo de discapacidad, enfermedad física o psíquica grave SI NO N/S
Indicador 25: Víctima con ideas o intentos de suicidio SI NO N/S
Indicador 26: Presenta algún tipo de adicción o conductas de abuso de tóxicos (alcohol, drogas y fármacos) SI NO N/S
Indicador 27: Carece de apoyo familiar o social favorable SI NO N/S
Indicador 28: Víctima extranjera SI NO

4.-CIRCUNSTANCIAS RELACIONADAS CON LOS MENORES

Indicador 29: La víctima tiene a su cargo menores de edad SI NO N/S


Indicador 30: Existencia de amenazas a la integridad física de los menores SI NO N/S
Indicador 31: La víctima teme por la integridad de los menores SI NO N/S

5.-CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES

Indicador 32: La víctima ha denunciado a otros agresores en el pasado


Indicador 33: Se han registrado episodios de violencia lateral recíproca SI NO N/S
Indicador 34: La víctima ha expresado al agresor su intención de romper la relación hace menos de seis meses SI NO N/S
Indicador 35: La víctima piensa que el agresor es capaz de agredirla con mucha violencia o incluso matarla SI NO N/S

GUÍA DE APLICACIÓN DEL FORMULARIO VFR5.0-H EN LA VALORACIÓN FORENSE DEL RIESGO 41


ÁREA DE VIOLENCIA DE GÉNERO, ESTUDIOS Y
FORMACIÓN
GABINETE DE COORDINACIÓN Y ESTUDIOS
SECRETARÍA DE ESTADO DE SEGURIDAD

2020

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