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La Animacion ALa Lectura

Este documento describe estrategias para animar la lectura en la escuela, incluyendo la diferencia entre promoción y animación, cómo la animación ayuda a comprender el contenido de los textos, y la importancia de conocer el proceso lector de los estudiantes.

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Este documento describe estrategias para animar la lectura en la escuela, incluyendo la diferencia entre promoción y animación, cómo la animación ayuda a comprender el contenido de los textos, y la importancia de conocer el proceso lector de los estudiantes.

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La b iblioteca

escolar de principio a fin

Jaume Centelles Pastor Maestro responsable de biblioteca escolar

LA
ANIMACIÓN
A LA
LECTURA

O cómo ayudar
a descubrir los
tesoros
que esconden los
libros

Investigar, descubrir, relacionar o crecer son infinitivos que se


persiguen conseguir con la lectura pero para ello se necesita
constancia a la hora de llevar a cabo actividades de animación a
la lectura. ¿Y qué mejor que la escuela para lograr ese objetivo?
Allí están todos los que son y son todos los que están,
lectores y no lectores.

54 Mi Biblioteca N.º 20 · Invierno 2010


la biblioteca escolar
de principio a fin

-Tranquilo. Lo que me interesa es que leas y no dejes


de leer. ¿Quieres saber una cosa interesante? La diferencia entre promoción y animación es su-
-¿Qué? til porque, a veces, una actividad de promoción
- No es lo que tú sacas de los libros lo que enrique- como puede ser, por ejemplo, un niño prepa-
ce tanto; lo que al final cambia tu vida es lo que los rando una recomendación para sus compañeros,
libros consigan sacar de ti. Mira, John, los libros en supone, a su vez, una animación para él mismo.
realidad no te enseñan nada nuevo. Los libros te ayu-
dan a ver lo que ya está dentro de ti. No tiene mayor importancia, si sabemos cuá-
les son los objetivos y qué queremos conseguir
con la lectura de las buenas obras que vamos
a poner en manos de nuestros alumnos, de to-

L
a cita que encabeza el artículo correspon- dos ellos (eso es lo que nos diferencia de las
de a una conversación de dos viejos ami- bibliotecas públicas, la posibilidad de llegar a
gos. Es del libro El monje que vendió su todos los alumnos, especialmente a los menos
Ferrari1, una fábula espiritual escrita por Robin lectores).
Sharma, y expresa una maravillosa verdad. Los
libros provocan que los lectores se conozcan un Las acciones de animación a la lectura están
poco más a sí mismos, aunque cuando se trate avaladas por un compromiso sincero: ayudar a
de lectores jóvenes haya que ayudarlos y guiar- comprender el sentido de la narración. El maes-
los en ese descubrimiento. Por eso en la escue-
la, en el instituto, en casa, es necesario estar al
tanto de sus lecturas. A ese “estar alerta” a sus
lecturas lo llamamos animación y tiene que ver
con el crecimiento mutuo, el del lector y el del
acompañante adulto.

ANIMACIÓN Y PROMOCIÓN, DOS CONCEPTOS


SIMILARES

El término animación a la lectura a veces se


confunde con el de promoción. Se parecen, pero
son distintos.

Definimos la promoción como las acciones enca-


minadas a “invitar” a la lectura. Tratan de acer-
car a los niños y a los jóvenes a los libros. Las
presentaciones, los clubes de lectura, las tertu-
lias con el autor, las ferias del libro, los carteles,
los trípticos publicitarios, las recomendaciones,
son actividades de acercamiento del libro al
futuro lector. Muestran, generan expectativas,
despiertan curiosidades. Muchas de las activida-
des que se realizan en las bibliotecas públicas
son acciones de promoción.

La animación, en cambio, la entendemos como


aquellas acciones que van más allá, que ayudan
a comprender el texto o las imágenes. Se trata
de actividades programadas para reflexionar so- tro que de verdad quiere ayudar a sus alumnos
bre el contenido de la historia, para crear nue- a progresar, a crecer, usa técnicas diversas para
vos textos, para imaginar otros escenarios, para entusiasmarlos. A veces se vale del juego —una
elaborar propuestas plásticas, etc. Muchas de de las actividades que por su carácter intrínseco
las acciones que se realizan en la biblioteca es- de experimentación sostiene el crecimiento de
colar son actividades de animación lectora que las personas—, otras veces se sirve de acciones
intentan establecer puentes de pensamiento plásticas, o de debates sobre el comportamien-
común, universalizar comportamientos, generar to de determinados personajes. La animación se
debate, ayudar a ser críticos, a saber leer entre alía con el placer, con la tranquilidad, con el
líneas, a descodificar lecturas, a comprender el entusiasmo, con la utopía.
lenguaje icónico de las imágenes, etc.

Mi Biblioteca 55
la biblioteca escolar
de principio a fin

SOBRE EL PROCESO LECTOR

La animación empieza con el conocimiento del


libro, con la interrogación sobre su contenido
(¿de qué va la historia?), la observación del so-
porte físico (una revista, un álbum ilustrado, un
diccionario), el tipo de escrito (un cuento, una
noticia, una receta), el procesamiento de las in-
formaciones gráficas y la deducción a partir de
los indicadores escritos (palabras, letras, pun-
tuación). El alumno procesa a diferentes niveles,
induciendo lo que conoce a priori sobre lo que
aportan las informaciones (grafémicas, sintácti-
cas, etc.) y las interacciona con las actividades
mentales necesarias para tratarlas, aquello que
constituye la lectura (entendida como compren-
sión).

Tal como sucede con otras competencias, el có- sucesivos por los que van avanzando a lo largo
digo escrito es una competencia que hay que de su maduración, de su crecimiento personal.
adquirir pero no es condición previa ni ha de ser Todos los alumnos tienen las mismas capacida-
el resultado final del acto de leer. El código y el des, sólo cambia el momento en el que las ad-
resto de elementos que intervienen en el pro- quieren durante su evolución.
ceso lector forman un rompecabezas en el que
cada pieza es necesaria. En nuestro cerebro –lo Me gustaría recordar un par de aspectos más que
dice Noam Chomsky2— se producen unos meca- intervienen en este proceso lector: las emocio-
nismos que nos permiten hacer representaciones nes y el conocimiento.
simbólicas y generar normas que nos ayudan a
entender el texto escrito. Por ello, es necesario Respecto a las emociones, Vigotsky3 cree que en-
que, como maestros, sepamos entender el fun- señar a leer es hacer entender al niño que con
cionamiento neurolingüístico y psicolingüístico los textos se pueden representar las palabras y
de la lectura y la escritura para poder facilitar, que estas palabras le explican historias, mucho
animar, el proceso lector del alumnado. Además mejor que los dibujos, de manera rápida y direc-
no debemos olvidar el bagaje social, afectivo y ta. Cuando lee, el niño puede entrar en mundos
personal de cada niño porque ese bagaje tam- imaginarios, conocer realidades, lugares, pensa-
bién es básico en el proceso de aprendizaje. mientos diversos.

Aprender a leer, a comprender, es un proceso Vigotsky opina que el maestro ha de organizar es-
abierto y creciente por el que pasan todos los trategias que ayuden, que induzcan a la lectura
niños y, por eso, hemos de conocer los estadios de textos que le expliquen las cosas cotidianas,
las de casa, o las de la escuela, por ejemplo. Es-
tamos con Vigotsky cuando afirma que aquello
que debemos hacer es despertar el deseo de leer
desde dentro hacia fuera. Toda acción de lectura
ha de basarse, además, en un ambiente de con-
fianza, donde los alumnos se sientan desinhibi-
dos, seguros, y ha de contar con un fin, con una
funcionalidad.

Por otro lado, los maestros deberíamos conocer


las operaciones internas del pensamiento, ave-
riguar el nivel de competencia (en continuo de-
sarrollo), saber cómo son las ideas de los niños,
su manera de pensar. Conocer el proceso que si-
gue un alumno nos permitirá crear contextos y
actividades que les facilite un acceso a la lectura
adecuado a su crecimiento. En este sentido los
estudios de Piaget siguen siendo básicos.Si enten-
demos que la labor del maestro es precisamente

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esa, conocer el momento de desarrollo de sus


alumnos, podremos diseñar con más garantías de
éxito las actividades que les ayuden a adquirir
conocimiento. Ahí entra en juego el maestro y
su valentía, su audacia, su vocación y su deseo
de acompañar lo más lejos posible, generando
acciones en las que la sorpresa, la variedad y el
juego estén presentes4.

Si el maestro es consciente de que lo que hace


es ayudar a descubrir los tesoros que esconden
los libros, si sabe que ayuda a construir univer-
sos con puntos de referencia, mundos nuevos a
través de las palabras, andamiajes para comba-
tir la soledad y los miedos, si está convencido
de que ofrece una isla al navegante perdido en
la inmensidad de los mares del sur, si apuesta
por la literatura para sumergirse en las profun-
didades de los misterios, entonces ese maestro
habrá descubierto que comparte el viaje con la
mirada limpia y el espíritu despierto. Otro ejemplo. La novela Las galletas del Salón
de Té Continental6 narra la relación especial
que mantiene Beatriz con su abuelo Tomás. Cada
UN PAR DE PROPUESTAS, A MODO DE EJEMPLO
martes y cada jueves la acompaña, a la salida de
la escuela, a clases de ajedrez. Después van a
En el libro Artefactos5 se narra cómo una joven
merendar al Salón de Té Continental, donde ha-
encuentra un cofre enterrado en la arena de la
cen las mejores galletas de la ciudad. Cada día
playa. Cuando consigue abrirlo ve que contiene
le traen a Beatriz una caja que contiene una ga-
bolas de papel y una nota. La nota es la car-
lleta con forma de letra. La letra es el inicio de
ta de un niño que cuenta cómo su pueblo va a
una narración sobre algún momento de la vida
ser destruido y cómo intenta salvar lo que más
del abuelo (por ejemplo, E de escopeta).
quiere: los libros. Para ello, elige el libro que
más le gusta, arranca tres hojas y hace una bola.
Otros días van a pasear, de librerías o a ver
Lo mismo con el resto de libros que ama. Luego
exposiciones. Será en una de estas exposiciones
coloca esas bolas en el cofre y lo lanza al mar
de fotografías de la Guerra Civil cuando el abuelo
esperando que alguien lo encuentre y pueda re-
se reconocerá en una de ellas, jugando con sus
construir las historias. Este relato puede ser el
amigos de la infancia. Esa fotografía será el
punto de partida de numerosas reflexiones, con-
desencadenante de las emociones, coincidencias
versaciones y trabajos de creación. La lectura
y búsquedas que nos acompañarán durante toda
de Artefactos nos lleva directamente a la escri-
la lectura.
tura. Es una invitación que no podemos rehuir.
La propuesta de animación, como en el caso
La propuesta es clara, inmediata: hagamos como
anterior, es casi inevitable: una exposición de
la joven del cuento. Cogemos el libro que más
fotografías.
nos gusta, arrancamos tres hojas –¡aunque me-
jor que sean fotocopias!– luego modelamos una
La animación puede empezar con la lectura del
bola y la encolamos para que quede bien pega-
capítulo 9 por parte del maestro:
da, casi petrificada. Se puede repetir el proce-
so tantas veces como alumnos participen de la
La fotografía que el abuelo miraba cuando se
experiencia.
desmayó era la de unos niños jugando a fusilarse
unos a otros. Bien, dicho así, suena muy fuerte.
Cuando las bolas estén secas, se reparten y se
La verdad es que lo hacían para reír, como de
pide a cada alumno que intente reconstruir una
mentira. Eran niños con pantalones cortos y
historia con las pistas o palabras que sean ca-
con jersey. Llevan una especie de gorros en la
paces de recuperar, de leer, de la bola. Quizá
cabeza, hechos de papel, como de soldado. Y
puedan escribir una lista con las veinte o treinta
tenían arcos y flechas hechas por ellos mismos.
palabras salvadas. A partir de ahí —gracias Roda-
Y escopetas de madera.
ri— se escribirán maravillosas historias o cuentos
extraordinarios que tal vez nada tengan que ver
A continuación, el maestro propone un trabajo
con el original, pero eso poco importa ¿no?

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la biblioteca escolar
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de búsqueda de la posible fotografía a la que


alude el texto. No es difícil dar con ella. También IMPLICACIONES COMPARTIDAS
se pueden buscar otras fotografías del mismo
autor y crear una pequeña galería de imágenes La animación a la lectura debe figurar en el
(se puede habilitar un espacio en el aula o en Proyecto Educativo del Centro y formar parte del
los pasillos de la escuela) sobre la Guerra Civil y Plan de Lectura. No se trata de realizar acciones
la posguerra que nos servirá para otro proyecto aisladas, como jornadas de narración de cuentos o
posterior: el libro colectivo. exposiciones el día del libro. Se trata de programar
actividades rutinarias, constantes, en las que el
Cuando se termina de leer el libro Las galletas juego, el descubrimiento, la sorpresa, sean lo
del Salón de Te Continental, el maestro reparte habitual.
una letra o dos a cada alumno o grupo de alumnos
y se procede a escribir un pequeño relato, Por eso el equipo de maestros debe implicarse
tomando como base las fotografías recopiladas (desde la coordinación de biblioteca a las tutorías),
y expuestas, cuyo título debe comenzar como las familias tienen mucho que ofrecer (colaboración
en la novela («H de héroe», «E de escopeta», desde casa, desde el barrio, pueblo o ciudad) y
«G de guerra», etcétera). Se puede terminar las autoridades educativas7 pueden gestionar
la animación encuadernando un pequeño libro (promoviendo estrategias y favoreciendo modelos
que recoja todos los escritos. Un libro para cada y referentes legales). Debería ser un proyecto
uno. compartido por todos, un viaje hecho con ilusión
y con constancia hacia Ítaca, hacia nuestras Ítacas
Artefactos y Las galletas del Salón de Té (Mas no hagas con prisas tu camino / mejor será
Continental son dos ejemplos de lo que que dure muchos años, / y que llegues, ya viejo,
pretendemos con la lectura: investigar, descubrir, a la pequeña isla, / rico de cuanto habrás ganado
relacionar, crecer. en el camino).

1. SHARMA, Robin. El monje que vendió su Ferrari. Barcelona, Grijalbo, 2004.


2. CHOMSKY, Noam. El programa minimalista. Els escrits de Chomsky. Barcelona, Ariel, 1997.
3. MAURI, María Teresa. «Aplicar Vigotski». En la revista Guix, núm. 228.
Notas

4. Ese maestro que de verdad quiere invitar, animar a leer, también tendrá detractores, sin duda. Le tildarán de ruidoso, payaso o
informal. Que no desfallezca.
5. PORTILLO, José Antonio. Artefactos o Paseante anónimo encuentra un libro. Pontevedra, Kalandraka, 2003
6. FONALLERAS, Josep Maria. Les galetes del saló de te Continental. Barcelona, Cruïlla, 2007
7. Cada vez estoy más convencido de que las bibliotecas escolares serán una realidad cuando las autoridades crean que merece la
pena apostar por ellas. Mientras tanto, seguiremos contando con el voluntarismo (entusiasta, eso sí) de una parte del colectivo
de maestros... pero ya se sabe que el voluntarismo tiene fecha de caducidad.

AUTOR: Centelles Pastor, Jaume.


Ficha Técnica

FOTOGRAFÍAS: Escola Sant Josep – El Pi (L’Hospitalet).


TÍTULO: La animación a la lectura. O cómo ayudar a descubrir los tesoros que esconden los libros.
RESUMEN: En este artículo se explica la diferencia entre los conceptos animación y promoción de la lectura. Se
plantea la necesidad de una animación basada en el conocimiento del proceso lector del alumnado y se apuntan, a
modo de ejemplo, un par de acciones concretas a partir de libros.
MATERIAS: Bibliotecas Escolares / Animación a la Lectura / Promoción de la Lectura.

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